{"id":53674,"date":"2024-05-17T20:40:46","date_gmt":"2024-05-17T20:40:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc734-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:46","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:46","slug":"stc734-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc734-2021\/","title":{"rendered":"STC734 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC734-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC734-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2020-03305-001 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cuatro (4) de febrero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;deciden las acciones de tutela (acumuladas) que promovieron Victoria &nbsp;Eugenia D\u00e1vila Hoyos y &nbsp;Radio &nbsp;Cadena Nacional S.A.S. (en &nbsp;adelante RCN) contra &nbsp;la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;accionantes, en escritos separados, que posteriormente fueron &nbsp;acumulados \u2013en &nbsp;obedecimiento a lo dispuesto en el art\u00edculo &nbsp;2.2.3.1.3.3. del Decreto 1069 de 2015\u2013, reclamaron la &nbsp;protecci\u00f3n de sus derechos fundamentales al debido proceso, &nbsp;libertad de expresi\u00f3n y \u00abgarant\u00eda &nbsp;de independencia para el oficio period\u00edstico\u00bb, &nbsp;presuntamente vulnerados por la autoridad convocada, dentro del &nbsp;tr\u00e1mite declarativo &nbsp;de responsabilidad civil adelantado por el se\u00f1or Jorge &nbsp;Hilario Estupi\u00f1\u00e1n Carvajal. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;6 de mayo de 2014, se transmiti\u00f3 el documento de audio, y una &nbsp;de las periodistas del programa radial dialog\u00f3 al aire con el &nbsp;coronel Estupi\u00f1\u00e1n Carvajal, para esa \u00e9poca &nbsp;Comandante del Departamento de Polic\u00eda de Casanare, quien se &nbsp;refiri\u00f3 de manera breve a la conversaci\u00f3n grabada, sin &nbsp;clarificarla mayormente. Por ello, el d\u00eda 14 de ese mismo mes &nbsp;la referida accionante entrevist\u00f3 al Inspector General de la &nbsp;Polic\u00eda Nacional, general Yesid V\u00e1squez Prada, con el &nbsp;fin de establecer la suerte de las investigaciones adelantadas contra &nbsp;aquel uniformado. &nbsp;<\/p>\n<p>Algunos &nbsp;meses m\u00e1s tarde, el coronel Estupi\u00f1\u00e1n Carvajal &nbsp;fue llamado a calificar servicios, por cuenta de \u00abla &nbsp;falta de capacidades y los malos resultados que obtuvo durante su &nbsp;paso por esa instituci\u00f3n, como consta en el decreto No. 1726 &nbsp;del 11 de septiembre de 2014\u00bb. &nbsp;En respuesta a ello, inici\u00f3 dos juicios, uno de nulidad y &nbsp;restablecimiento del derecho, que actualmente cursa en el Juzgado &nbsp;Segundo Administrativo de Yopal, y otro de responsabilidad civil, &nbsp;sobre el que gravita la solicitud de amparo constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese \u00faltimo procedimiento se dict\u00f3 sentencia de primera &nbsp;instancia por parte del Juzgado Cuarenta y Seis Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1, quien desestim\u00f3 \u00edntegramente los &nbsp;reclamos &nbsp;indemnizatorios, &nbsp;tras considerar que \u00abno &nbsp;se demostr\u00f3 la mala fe o deseos de distorsionar la informaci\u00f3n &nbsp;por parte de la periodista (\u2026), &nbsp;quien se remiti\u00f3 exclusivamente a las fuentes que alimentaban &nbsp;la investigaci\u00f3n period\u00edstica\u00bb; &nbsp;que \u00abel &nbsp;Coronel (r) Estupi\u00f1\u00e1n (\u2026) &nbsp;reconoci\u00f3 la veracidad de la grabaci\u00f3n aportada\u00bb; &nbsp;que \u00aben &nbsp;ninguna de las emisiones al aire del Noticiero de la FM, en las que &nbsp;se trat\u00f3 el asunto se realizaron imputaciones f\u00e1cticas; &nbsp;ni se sugiri\u00f3 certeza alguna frente a la responsabilidad del &nbsp;Coronel (r) Estupi\u00f1\u00e1n\u00bb, &nbsp;y que \u00abla &nbsp;noticia emitida responde a los est\u00e1ndares de veracidad y &nbsp;contrastaci\u00f3n de fuentes de la actividad period\u00edstica y &nbsp;a los procesos que permiten verificarlos &nbsp;[y] &nbsp;no &nbsp;existi\u00f3 presi\u00f3n alguna de la periodista Vicky D\u00e1vila &nbsp;a la Polic\u00eda Nacional para obtener el retiro del Coronel (r)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelada &nbsp;esa determinaci\u00f3n, la Sala Civil del Tribunal Superior de esta &nbsp;capital la revoc\u00f3, mediante sentencia de 15 de octubre de &nbsp;2020; en su lugar, conden\u00f3 a la se\u00f1ora D\u00e1vila &nbsp;Hoyos y a RCN al pago de perjuicios, en tanto coligi\u00f3 que \u00aben &nbsp;el programa radial LA FM &nbsp;[se] &nbsp;presion\u00f3, increp\u00f3, exhort\u00f3 a la entidad &nbsp;investigadora del aqu\u00ed\u0301 demandante, no solo para que lo &nbsp;apartara del cargo inmediatamente, sino que adem\u00e1s prejuzg\u00f3 &nbsp;su conducta tild\u00e1ndolo de \u201ccorrupto\u201d\u00bb, &nbsp;aserto que, en criterio de la periodista, \u00abvulnera &nbsp;derechos fundamentales tales como el debido proceso y la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n, y adem\u00e1s constituye un grave precedente que &nbsp;amenaza la libertad de prensa y de informaci\u00f3n en Colombia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, adujo que \u00abel &nbsp;apoderado de RCN formul\u00f3 petici\u00f3n de aclaraci\u00f3n &nbsp;del fallo de segunda instancia, la cual fue denegada mediante &nbsp;providencia del 18 de noviembre, fecha en la que tambi\u00e9n el &nbsp;Tribunal, de manera oficiosa, decidi\u00f3 corregir su &nbsp;determinaci\u00f3n para suprimir del numeral 4 de la parte &nbsp;resolutiva la menci\u00f3n a la rectificaci\u00f3n de lo dicho en &nbsp;el programa del 6 de mayo, menci\u00f3n que fue calificada como &nbsp;fruto de un yerro aritm\u00e9tico, sin que tuviera tal entidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; A su turno, RCN se\u00f1al\u00f3 que, durante los primeros meses &nbsp;del a\u00f1o 2014, \u00abfueron &nbsp;entregadas a la mesa de trabajo de La FM una serie de informaciones &nbsp;que, como bien lo dice la sentencia que impugnamos, \u201cen &nbsp;principio, probaban la injerencia indebida en contrataci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica por parte del entonces Coronel Estupi\u00f1\u00e1n\u201d. &nbsp;A dicha mesa de trabajo acudi\u00f3 un denunciante que afirmaba &nbsp;haber sido presionado por su superior, Jorge Hilario Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;para afectar procesos de contrataci\u00f3n administrativa en la &nbsp;Polic\u00eda Nacional. Dicha versi\u00f3n se soportaba en unos &nbsp;audios\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;afirm\u00f3 que \u00abel &nbsp;d\u00eda 6 de mayo de 2014, en la labor de confrontaci\u00f3n que &nbsp;exige la Constituci\u00f3n, la periodista Ang\u00e9lica Barrera &nbsp;de La FM entrevist\u00f3 sobre el tema al coronel Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;y fueron transmitidos los referidos audios. La entrevista fue emitida &nbsp;sin edici\u00f3n alguna, [y] &nbsp;el &nbsp;14 de mayo de 2014, la periodista Vicky D\u00e1vila, entrevist\u00f3 &nbsp;al Inspector General de la Polic\u00eda, General Yesid V\u00e1squez &nbsp;Prada. En dicha entrevista se confirm\u00f3 (1) que ya hab\u00eda &nbsp;sido radicada una denuncia contra el entonces coronel Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;desde el primero de abril; y (2) que los audios hac\u00edan parte &nbsp;del respectivo expediente disciplinario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ese sendero, reiter\u00f3 que, \u00ab[c]uatro &nbsp;meses m\u00e1s tarde, el 11 de septiembre de 2014, Jorge Hilario &nbsp;Estupi\u00f1\u00e1n es llamado a calificar servicios por mal &nbsp;desempe\u00f1o, por parte de la Polic\u00eda Nacional\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n por la cual el entonces uniformado y su n\u00facleo &nbsp;familiar presentaron la demanda de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual que dio origen a las condenas enunciadas, pero &nbsp; \u00ab[n]i &nbsp;en la demanda, ni en la interposici\u00f3n del recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n, ni en la sustentaci\u00f3n del recurso [los &nbsp;demandantes] &nbsp;indican los apartes concretos de las publicaciones que, en su &nbsp;opini\u00f3n, generaban la supuesta responsabilidad &nbsp;extracontractual de RCN y de la periodista\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, \u00ab[l]a &nbsp;Sala Civil del Honorable Tribunal consider\u00f3 que la informaci\u00f3n &nbsp;difundida el 6 y 14 de mayo y las opiniones vertidas por la &nbsp;periodista mostraban negligencia profesional e intentaban incidir en &nbsp;el resultado de la investigaci\u00f3n disciplinaria contra el &nbsp;entonces coronel Estupi\u00f1\u00e1n. Considera que la falta de &nbsp;diligencia y su intento por direccionar (sic) &nbsp;la investigaci\u00f3n constituye[n] culpa\u00bb. &nbsp;Para sustentar esta conclusi\u00f3n, \u00ab[e]l &nbsp;Honorable Tribunal afirm\u00f3 lo siguiente: (1) la periodista &nbsp;presion\u00f3 con iron\u00eda y sarcasmo, de manera inexplicable &nbsp;e inquisidora, al Inspector General de la Polic\u00eda, General &nbsp;Yesid V\u00e1squez Prada, lo que constituye \u201cfalta de &nbsp;diligencia profesional\u201d; (2) la periodista con sus opiniones no &nbsp;est\u00e1 legitimada para asegurar, prejuzgar, acusar o condenar y, &nbsp;al hacerlo, \u201cdesdibuja los fines y prop\u00f3sitos &nbsp;period\u00edsticos\u201d; (3) la periodista no actu\u00f3 con la &nbsp;\u201cprudencia\u201d debida, teniendo en cuenta que \u201clos &nbsp;elementos probatorios constitu\u00edan reserva legal\u201d; (4) la &nbsp;periodista actu\u00f3 de manera \u201cirresponsable\u201d, pues &nbsp;pretendi\u00f3 \u201cinmiscuirse\u201d en el tr\u00e1mite de &nbsp;una investigaci\u00f3n. Los periodistas no est\u00e1n legitimados &nbsp;para pretender incidir en los resultados de una investigaci\u00f3n; &nbsp;(5) la actividad period\u00edstica debe limitarse a comunicar y por &nbsp;ello, debieron apenas informar sobre la existencia de las denuncias; &nbsp;(6) la periodista emiti\u00f3 una opini\u00f3n en la cual &nbsp;calific\u00f3 de \u201ccorrupto\u201d al entonces coronel, lo que &nbsp;es reprochable dado que pretende que se pretermita cualquier tr\u00e1mite &nbsp;probatorio; (7) la informaci\u00f3n difundida fue inexcusablemente &nbsp;inexacta y apresurada; (8) \u201cla falta de diligencia profesional &nbsp;se vio a\u00fan m\u00e1s reflejada cuando las investigaciones &nbsp;arrojaron la absoluci\u00f3n penal y disciplinaria del Coronel &nbsp;Estupi\u00f1\u00e1n Carvajal\u201d; y, (9) la opini\u00f3n de &nbsp;la periodista es la causa del da\u00f1o sufrido por el demandante y &nbsp;su familia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed dedujo que la autoridad convocada vulner\u00f3 &nbsp;\u00abvarios &nbsp;derechos fundamentales y garant\u00edas constitucionales: la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n consagrada en el art\u00edculo 20 de &nbsp;la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 13 de la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana sobre Derechos Humanos y 19 del Pacto de Derechos Civiles y &nbsp;Pol\u00edticos; el derecho a la libertad de prensa, que tambi\u00e9n &nbsp;se encuentra en el mencionado art\u00edculo 20 y en el art\u00edculo &nbsp;74 de la Carta Pol\u00edtica as\u00ed como en los art\u00edculos &nbsp;se\u00f1alados de la Convenci\u00f3n y del Pacto y que integran &nbsp;el bloque de constitucionalidad; y tercero, el derecho al debido &nbsp;proceso, que se encuentra en el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica y en los art\u00edculos 8, 9 y 25 de la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana sobre Derechos Humanos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, las actoras pidieron \u00abdejar &nbsp;sin efectos la sentencia del 15 de octubre de 2020, y la aclaratoria &nbsp;del 18 de noviembre de 2020, proferidas por la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1 (\u2026), &nbsp;por medio de las cuales se impuso condena a la periodista Victoria &nbsp;Eugenia D\u00e1vila Hoyos y la Cadena Radial RCN, programa &nbsp;noticioso la FM como extracontractualmente responsables\u00bb, &nbsp;y \u00abordenar &nbsp;a la [referida &nbsp;Colegiatura] &nbsp;(\u2026) &nbsp;[proferir] &nbsp;nuevo fallo, limit\u00e1ndose a la competencia asociada a los &nbsp;reparos planteados por el actor, y respetando las evidencias &nbsp;probatorias arrimadas al proceso como tambi\u00e9n las libertades &nbsp;de opini\u00f3n, expresi\u00f3n y la de prensa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El apoderado del coronel (r) Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;Carvajal manifest\u00f3, &nbsp;entre otros aspectos, que no se advierte la vulneraci\u00f3n &nbsp;denunciada y que \u00abse &nbsp;puede establecer la existencia de presiones por parte de la &nbsp;periodista Victoria Eugenia D\u00e1vila Hoyos para buscar enlodar &nbsp;el nombre del Oficial, tal como lo consigui\u00f3 y adem\u00e1s &nbsp;de presionar para su retiro, situaciones que en verdad con sus falsas &nbsp;imputaciones logr[\u00f3] se realizaran y que disciplinariamente y &nbsp;penalmente se prob\u00f3 que no existieron (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, obrando a trav\u00e9s de la &nbsp;magistrada que fungi\u00f3 como ponente del fallo cuestionado, &nbsp;indic\u00f3 que all\u00ed \u00abse &nbsp;encuentran consignadas las razones en las que se edific\u00f3 la &nbsp;decisi\u00f3n de segunda instancia, precisando que se abord\u00f3 &nbsp;estudio del recurso dentro de los t\u00e9rminos del art. 328 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, como quiera (sic) &nbsp;que la inconformidad del apelante precisamente se encamin\u00f3, &nbsp;con apoyo en las pruebas obrantes en el expediente a expresar las &nbsp;razones por las cuales estim\u00f3, que contrario a lo resuelto por &nbsp;la a quo, si se estructuran los elementos de la responsabilidad, por &nbsp;lo que era procedente la condena\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si: (i) &nbsp;se &nbsp;encuentran satisfechas las exigencias gen\u00e9ricas de procedencia &nbsp;contra las providencias judiciales; y \u2013en caso afirmativo\u2013 &nbsp;(ii) &nbsp;el &nbsp;tribunal incurri\u00f3 en una de las causas que habilitan la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional en asuntos sometidos al &nbsp;escrutinio de los falladores ordinarios. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;dicha pauta encuentra su excepci\u00f3n en casos en los cuales el &nbsp;funcionario accionado ha incurrido en un proceder arbitrario y &nbsp;claramente opuesto a la ley, que pueda encuadrarse en alguna de las &nbsp;causas espec\u00edficas de procedencia de la tutela contra &nbsp;providencias judiciales, eventos en los que, luego de un ponderado &nbsp;estudio, se tornar\u00eda imperiosa la injerencia del juez de &nbsp;tutela, con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;esa especial mediaci\u00f3n es imprescindible la confluencia de los &nbsp;requisitos gen\u00e9ricos de procedencia de la tutela contra &nbsp;providencias judiciales, esto es, que (i) &nbsp;el &nbsp;asunto tenga relevancia constitucional; (ii) &nbsp;el &nbsp;actor haya agotado los recursos a su alcance; (iii) &nbsp;la &nbsp;petici\u00f3n cumpla con el requisito de inmediatez; (iv) &nbsp;en el evento de fundamentarse la solicitud de tutela en una &nbsp;irregularidad procesal, esta tenga incidencia directa en la decisi\u00f3n &nbsp;de fondo que se estima violatoria de los derechos fundamentales del &nbsp;actor; (v) &nbsp;se &nbsp;identifiquen en forma razonable los hechos que generan la &nbsp;vulneraci\u00f3n; y (vi) &nbsp;no &nbsp;se trate de tutela contra tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, el yerro endilgado a la jurisdicci\u00f3n debe &nbsp;configurar alguna de las causas espec\u00edficas de procedencia de &nbsp;la acci\u00f3n de amparo en estos eventos, a saber: (i) &nbsp;defecto &nbsp;org\u00e1nico por carencia absoluta de competencia del funcionario &nbsp;judicial que dicta la providencia judicial; (ii) &nbsp;defecto &nbsp;sustantivo; (iii) &nbsp;defecto &nbsp;procedimental; (iv) &nbsp;defecto &nbsp;f\u00e1ctico; (v) &nbsp;error &nbsp;inducido; (vi) &nbsp;decisi\u00f3n &nbsp;sin motivaci\u00f3n; (vii) &nbsp;desconocimiento &nbsp;del precedente constitucional; y (viii) &nbsp;violaci\u00f3n &nbsp;directa de la constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Verificaci\u00f3n &nbsp;de los requisitos generales y metodolog\u00eda de abordaje del &nbsp;caso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este asunto, las exigencias gen\u00e9ricas que se citaron en el &nbsp;ac\u00e1pite precedente se encuentran satisfechas. La discusi\u00f3n &nbsp;versa sobre bienes jur\u00eddicos especialmente relevantes en un &nbsp;Estado de Derecho (debido proceso, libertad de expresi\u00f3n y de &nbsp;opini\u00f3n); no proceden recursos contra el fallo dictado en &nbsp;segunda instancia por el tribunal \u2013pues la cuant\u00eda de la &nbsp;condena no alcanza el inter\u00e9s econ\u00f3mico m\u00ednimo &nbsp;para recurrir en casaci\u00f3n\u2013, y la demanda principal se &nbsp;radic\u00f3 el 26 de noviembre de 2020, esto es, con 8 d\u00edas &nbsp;de diferencia respecto de la actuaci\u00f3n materia de censura2. &nbsp;En &nbsp;adici\u00f3n, el debate propuesto no se relaciona con asuntos de &nbsp;procedimiento, ni se cuestiona un fallo de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal virtud, resulta procedente analizar, de fondo, los reparos que &nbsp;plantearon las accionantes contra la decisi\u00f3n que adopt\u00f3 &nbsp;el tribunal en sentencia de 15 de octubre de 2020 (corregida el 18 de &nbsp;noviembre siguiente). Para ello, se expondr\u00e1n algunas pautas &nbsp;relacionadas con la libertad de expresi\u00f3n y el ejercicio de la &nbsp;actividad period\u00edstica; se transcribir\u00e1n las emisiones &nbsp;radiales que generaron la disputa, y, finalmente, se analizar\u00e1 &nbsp;el entronque de ese marco jur\u00eddico-f\u00e1ctico con la &nbsp;argumentaci\u00f3n que se expuso en la citada providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Libertades de prensa y de expresi\u00f3n en el &nbsp;Sistema Interamericano de protecci\u00f3n de los Derechos Humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;art\u00edculo 13 de la CADH establece que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de &nbsp;expresi\u00f3n. &nbsp;Este derecho comprende la libertad de buscar, &nbsp;recibir y difundir informaciones e ideas de toda \u00edndole, sin &nbsp;consideraci\u00f3n de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en &nbsp;forma impresa o art\u00edstica, o por cualquier otro procedimiento &nbsp;de su elecci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar &nbsp;sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las que &nbsp;deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para &nbsp;asegurar: a) &nbsp;el respeto a los derechos o a la reputaci\u00f3n de &nbsp;los dem\u00e1s, o b) la protecci\u00f3n de la seguridad nacional, &nbsp;el orden p\u00fablico o la salud o la moral p\u00fablicas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No se &nbsp;puede restringir el derecho de expresi\u00f3n por v\u00edas o &nbsp;medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o &nbsp;particulares de papel para peri\u00f3dicos, de frecuencias &nbsp;radioel\u00e9ctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusi\u00f3n &nbsp;de informaci\u00f3n o por cualesquiera otros medios encaminados a &nbsp;impedir la comunicaci\u00f3n y la circulaci\u00f3n de ideas y &nbsp;opiniones. &nbsp;<\/p>\n<p>4.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;espect\u00e1culos p\u00fablicos pueden ser sometidos por la ley a &nbsp;censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso a ellos &nbsp;para la protecci\u00f3n moral de la infancia y la adolescencia, sin &nbsp;perjuicio de lo establecido en el inciso 2. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estar\u00e1 &nbsp;prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda &nbsp;apolog\u00eda del odio nacional, racial o religioso que constituyan &nbsp;incitaciones a la violencia o cualquier otra acci\u00f3n ilegal &nbsp;similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ning\u00fan &nbsp;motivo, inclusive los de raza, color, religi\u00f3n, idioma u &nbsp;origen nacional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;id\u00e9ntico sentido, el art\u00edculo IV de la Declaraci\u00f3n &nbsp;Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, aprobada en la Novena &nbsp;Conferencia Internacional Americana (Bogot\u00e1, 1948), dispone &nbsp;que \u00ab[t]oda &nbsp;persona tiene derecho a la libertad de investigaci\u00f3n, de &nbsp;opini\u00f3n y de expresi\u00f3n y difusi\u00f3n del &nbsp;pensamiento por cualquier medio\u00bb, &nbsp;al paso que el canon 4 de la Carta Democr\u00e1tica Interamericana &nbsp;refiere que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[s]on &nbsp;componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la &nbsp;transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la &nbsp;responsabilidad de los gobiernos en la gesti\u00f3n p\u00fablica, &nbsp;el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;y de prensa (&#8230;) &nbsp;[y la] &nbsp;subordinaci\u00f3n constitucional de todas las instituciones del &nbsp;Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al &nbsp;estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad &nbsp;son igualmente fundamentales para la democracia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;l\u00ednea con lo expuesto, y destacando la importancia de la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n para el desarrollo y la protecci\u00f3n &nbsp;de otros derechos humanos en el marco de sociedades democr\u00e1ticas, &nbsp;la Declaraci\u00f3n de Principios sobre Libertad de Expresi\u00f3n &nbsp;de la Relator\u00eda Especial sobre la materia, prev\u00e9 que &nbsp;\u00ab[l]a &nbsp;libertad de expresi\u00f3n, en todas sus formas y manifestaciones, &nbsp;es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las &nbsp;personas. Es, adem\u00e1s, un requisito indispensable para la &nbsp;existencia de una sociedad democr\u00e1tica\u00bb, &nbsp;de modo que \u00ab[t]oda &nbsp;persona tiene derecho a buscar, recibir y difundir informaci\u00f3n &nbsp;y opiniones libremente en los t\u00e9rminos que estipula el &nbsp;art\u00edculo 13 de la [CADH]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;la citada Declaraci\u00f3n establece que \u00ab[e]l &nbsp;acceso a la informaci\u00f3n en poder del Estado es un derecho &nbsp;fundamental de los individuos. Los Estados est\u00e1n obligados a &nbsp;garantizar el ejercicio de este derecho. Este principio s\u00f3lo &nbsp;admite limitaciones excepcionales que deben estar establecidas &nbsp;previamente por la ley para el caso que exista un peligro real e &nbsp;inminente que amenace la seguridad nacional en sociedades &nbsp;democr\u00e1ticas\u00bb; &nbsp;y que la \u201ccensura previa\u201d, esto es, la interferencia o &nbsp;presi\u00f3n directa o indirecta sobre cualquier tipo de expresi\u00f3n &nbsp;o informaci\u00f3n difundida a trav\u00e9s de medios de &nbsp;comunicaci\u00f3n \u2013orales, escritos, art\u00edsticos, &nbsp;visuales o electr\u00f3nicos\u2013, \u00ab(\u2026) &nbsp;debe estar prohibida por la ley [y] &nbsp;las restricciones en la circulaci\u00f3n libre de ideas y &nbsp;opiniones, como as\u00ed tambi\u00e9n la imposici\u00f3n &nbsp;arbitraria de informaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de obst\u00e1culos &nbsp;al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;los principios 6, 7 y 8 ib\u00eddem &nbsp;disponen que \u00ab[t]oda &nbsp;persona tiene derecho a comunicar sus opiniones por cualquier medio y &nbsp;forma. &nbsp;La colegiaci\u00f3n obligatoria o la exigencia de t\u00edtulos &nbsp;para el ejercicio de la actividad period\u00edstica constituyen una &nbsp;restricci\u00f3n ileg\u00edtima a la libertad de expresi\u00f3n. &nbsp;La actividad period\u00edstica debe regirse por conductas \u00e9ticas, &nbsp;las cuales en ning\u00fan caso pueden ser impuestas por los &nbsp;Estados\u00bb; &nbsp;que \u00ab[c]ondicionamientos &nbsp;previos, tales como veracidad, oportunidad o imparcialidad por parte &nbsp;de los Estados son incompatibles con el derecho a la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n &nbsp;reconocido &nbsp;en los instrumentos internacionales\u00bb, &nbsp;y que \u00ab[t]odo &nbsp;comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de &nbsp;informaci\u00f3n, apuntes y archivos personales y profesionales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;esa v\u00eda, el marco jur\u00eddico interamericano hace \u00e9nfasis &nbsp;en que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[l]as &nbsp;leyes de privacidad no &nbsp;deben inhibir ni restringir la investigaci\u00f3n y difusi\u00f3n &nbsp;de informaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico. &nbsp;La protecci\u00f3n a la reputaci\u00f3n debe estar garantizada &nbsp;s\u00f3lo a trav\u00e9s de sanciones civiles, en los casos en que &nbsp;la persona ofendida sea un funcionario p\u00fablico o persona &nbsp;p\u00fablica o particular que se haya involucrado voluntariamente &nbsp;en asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico. Adem\u00e1s, en &nbsp;estos casos, debe probarse que en la difusi\u00f3n de las noticias &nbsp;el comunicador tuvo intenci\u00f3n de infligir da\u00f1o o pleno &nbsp;conocimiento de que se estaba difundiendo noticias falsas o se &nbsp;condujo con manifiesta negligencia en la b\u00fasqueda de la verdad &nbsp;o falsedad de las mismas &nbsp;(&#8230;). &nbsp;Los &nbsp;funcionarios p\u00fablicos est\u00e1n sujetos a un mayor &nbsp;escrutinio por parte de la sociedad. &nbsp;Las leyes que penalizan la expresi\u00f3n ofensiva dirigida a &nbsp;funcionarios p\u00fablicos generalmente conocidas como \u00ableyes &nbsp;de desacato\u00bb atentan contra la libertad de expresi\u00f3n y el &nbsp;derecho a la informaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;protecci\u00f3n especial se explica a partir de la relaci\u00f3n &nbsp;inescindible entre la preservaci\u00f3n y ejercicio de la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n \u2013en sus diversas modalidades\u2013 y la &nbsp;consolidaci\u00f3n de la democracia. La ejecuci\u00f3n de la &nbsp;primera prerrogativa permite entregar y recibir informaci\u00f3n &nbsp;relevante en asuntos de inter\u00e9s general (doble &nbsp;dimensi\u00f3n3); &nbsp;y, por supuesto, un flujo mayor de datos acerca del acontecer &nbsp;nacional facilita a los ciudadanos llevar a cabo un control pol\u00edtico &nbsp;m\u00e1s riguroso, y fomenta su participaci\u00f3n reflexiva e &nbsp;informada en el debate p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;la divulgaci\u00f3n de datos relevantes relacionados con el &nbsp;desarrollo de funciones de las distintas ramas del poder \u00abse &nbsp;hace a\u00fan m\u00e1s necesari[a] por cuanto uno de los graves &nbsp;obst\u00e1culos para el fortalecimiento de las democracias son los &nbsp;hechos de corrupci\u00f3n que involucran a funcionarios\u00bb, &nbsp;debi\u00e9ndose reconocer que \u00abel &nbsp;acceso a la informaci\u00f3n en poder del Estado contribuye &nbsp;a aumentar la transparencia de los actos de gobierno y la consecuente &nbsp;disminuci\u00f3n de la corrupci\u00f3n en la gesti\u00f3n &nbsp;estatal\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;finalizar, la mencionada doble &nbsp;dimensi\u00f3n &nbsp;del derecho a la libertad de expresi\u00f3n, entendida como la &nbsp;titularidad del derecho no solo de quien emite informaciones, &nbsp;pensamientos u opiniones, sino tambi\u00e9n en quien las recibe, &nbsp;hace parte de la garant\u00eda esencial que abarca la protecci\u00f3n &nbsp;de la enunciada libertad; por consiguiente, cuando se afecta &nbsp;il\u00edcitamente el comentado atributo fundamental, igualmente &nbsp;debe entenderse lesionado el n\u00facleo esencial de derechos de la &nbsp;totalidad del conglomerado &nbsp;<\/p>\n<p>Recapitulando, &nbsp;no resulta compatible con la Declaraci\u00f3n de Principios sobre &nbsp;Libertad de Expresi\u00f3n imponer presiones injustificadas, con el &nbsp;prop\u00f3sito de limitar o desestimular aquel derecho fundamental &nbsp;y, de contera, las libertades de informaci\u00f3n y de prensa, &nbsp;debi\u00e9ndose tener en cuenta \u2013adem\u00e1s\u2013 que &nbsp;tales cortapisas &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;se &nbsp;prestan al abuso, ya que al acallar ideas y opiniones impopulares o &nbsp;cr\u00edticas se restringe el debate que es fundamental para el &nbsp;funcionamiento eficaz de las instituciones democr\u00e1ticas. &nbsp;La &nbsp;limitaci\u00f3n en el libre flujo de ideas que no incitan a la &nbsp;violencia an\u00e1rquica es incompatible con la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n y con los principios b\u00e1sicos que sostienen &nbsp;las formas pluralistas y democr\u00e1tica de las sociedades &nbsp;actuales\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;interpretar las pautas comentadas, la jurisprudencia interamericana &nbsp;\u2013en casos como La \u00daltima Tentaci\u00f3n de Cristo &nbsp;(Olmedo Bustos y otros) vs. Chile, Ivcher Brostein vs. Per\u00fa, &nbsp;Herrera Ulloa vs. Costa Rica, Trist\u00e1n Donoso vs. Panam\u00e1, &nbsp;Kimel vs. Argentina, Perozo y otros vs. Venezuela y R\u00edos y &nbsp;otros vs. Venezuela\u2013 fij\u00f3 varios est\u00e1ndares de &nbsp;protecci\u00f3n, que resultan aplicables en diversos contextos &nbsp;(publicaciones editoriales, audiovisuales, art\u00edsticas, entre &nbsp;otras), pero que cobran particular relevancia en eventos como el que &nbsp;ahora ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, en los que la titularidad &nbsp;del derecho amenazado o vulnerado radica en cabeza de periodistas, en &nbsp;raz\u00f3n de informaciones u opiniones emitidas a trav\u00e9s de &nbsp;medios de comunicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la libertad de informaci\u00f3n juega un papel esencial en &nbsp;la consolidaci\u00f3n de la libertad de expresi\u00f3n, siendo &nbsp;pac\u00edfico que \u00ab(\u2026) &nbsp;el &nbsp;derecho fundamental a la libertad de expresi\u00f3n incluye el &nbsp;derecho de \u201cinvestigar y recibir informaciones y opiniones, y &nbsp;el de difundirlas, sin limitaci\u00f3n de fronteras, por cualquier &nbsp;medio de expresi\u00f3n\u201d\u00bb. &nbsp;As\u00ed lo reconoce el Pacto Internacional de Derechos Civiles y &nbsp;Pol\u00edticos (1966)6, &nbsp;y la doctrina comparada, que sobre el particular considera que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;[t]anto &nbsp;la libertad de prensa, como el acceso a la informaci\u00f3n &nbsp;contribuyen a nuestra cabal y correcta comprensi\u00f3n del mundo. &nbsp;La libertad de prensa -en su sentido m\u00e1s amplio, la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n- contribuye a permitir la adquisici\u00f3n &nbsp;\u2013como dir\u00eda John Stuart Mill\u2013 de un grado de &nbsp;conciencia verdadera, es decir, un estado mental que ayude a &nbsp;contrastar y enfrentar diagn\u00f3sticos y opiniones sobre la &nbsp;realidad, y de cuya confrontaci\u00f3n se han de derivar los &nbsp;juicios adecuados, las ideas y pensamientos atinados. Es decir, tanto &nbsp;la libertad de expresi\u00f3n como la de prensa permiten que todo &nbsp;el mundo hable y d\u00e9 su opini\u00f3n y difunda sus ideas, con &nbsp;lo cual, nos ayuda -al g\u00e9nero humano en general- a contrastar, &nbsp;a enfrentar diagn\u00f3sticos, a conocer mejor la realidad y[,] &nbsp;sobre &nbsp;todo, a derivar juicios que sean eficaces y v\u00e1lidos\u00bb7. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;es di\u00e1fano que las exigencias de veracidad, &nbsp;oportunidad &nbsp;o imparcialidad &nbsp;no son admisibles per &nbsp;se, &nbsp;de modo que sobre esos particulares no es prudente proponer reglas &nbsp;generales, sino m\u00e1s bien analizar cada caso concreto, siendo &nbsp;imperativo que, durante ese examen detallado, se haga una necesaria &nbsp;distinci\u00f3n entre las informaciones que responden a hechos de &nbsp;posible comprobaci\u00f3n, y las expresiones que suponen la emisi\u00f3n &nbsp;de opiniones o juicios de valor8, &nbsp;sin que pueda pasarse por alto que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;la &nbsp;exigencia de veracidad puede implicar la censura casi autom\u00e1tica &nbsp;de toda aquella informaci\u00f3n que es imposible de someter a &nbsp;prueba, lo que anular\u00eda, por ejemplo, pr\u00e1cticamente &nbsp;todo el debate pol\u00edtico sustentado principalmente en ideas y &nbsp;opiniones de car\u00e1cter netamente subjetivo. &nbsp;Inclusive en aquellos casos en que la informaci\u00f3n se refiera a &nbsp;hechos concretos de probable comprobaci\u00f3n f\u00e1ctica, &nbsp;tambi\u00e9n &nbsp;es imposible exigir la veracidad de la misma, ya que es indudable que &nbsp;sobre un mismo hecho concreto puede existir un gran n\u00famero de &nbsp;interpretaciones marcadamente distintas\u00bb9. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; Est\u00e1ndares sobre el derecho a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;en la jurisprudencia de la Corte IDH. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;acuerdo con las previsiones de la Gu\u00eda b\u00e1sica para &nbsp;operadores de justicia en Am\u00e9rica Latina, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;los Estados tienen la obligaci\u00f3n de cumplir los est\u00e1ndares &nbsp;y tratados internacionales que han ratificado o a los que se han &nbsp;adherido y, en ese caso, reconocer que los \u00f3rganos regionales &nbsp;o internacionales correspondientes son los int\u00e9rpretes &nbsp;autorizados de dichos tratados. Por tanto, cada ordenamiento interno &nbsp;deber\u00e1 adoptar los mecanismos necesarios para implementar &nbsp;dichas decisiones, por ejemplo, mediante cl\u00e1usulas &nbsp;constitucionales que remiten de manera expl\u00edcita a las normas &nbsp;internacionales o &nbsp;a trav\u00e9s de decisiones judiciales nacionales10\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;de esos est\u00e1ndares, de necesaria integraci\u00f3n al derecho &nbsp;nacional \u2013en cuanto tienen que ver con el contenido y alcance &nbsp;de derechos fundamentales como la libertad de expresi\u00f3n\u2013 &nbsp;es oportuno referir que, en ejercicio de su funci\u00f3n consultiva &nbsp;(OC-5 de 1985, sobre colegiaci\u00f3n obligatoria de periodistas), &nbsp;la Corte IDH ha reiterado que el ejercicio period\u00edstico, y las &nbsp;prerrogativas que el mismo conlleva, no pueden ser desligadas o &nbsp;diferenciadas de las garant\u00edas propias de la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;libertad de expresi\u00f3n es una piedra angular en la existencia &nbsp;misma de una sociedad democr\u00e1tica. Es indispensable para la &nbsp;formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica. Es tambi\u00e9n &nbsp;conditio sine qua non para que los partidos pol\u00edticos, los &nbsp;sindicatos, las sociedades cient\u00edficas y culturales, y en &nbsp;general, quienes deseen influir sobre la colectividad puedan &nbsp;desarrollarse plenamente. Es, en fin, condici\u00f3n para que la &nbsp;comunidad, a la hora de ejercer sus opciones, est\u00e9 &nbsp;suficientemente informada. Por ende, es posible afirmar que una &nbsp;sociedad que no est\u00e1 bien informada no es plenamente libre. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de &nbsp;este contexto el periodismo es la manifestaci\u00f3n primaria y &nbsp;principal de la libertad de expresi\u00f3n del pensamiento y, por &nbsp;esa raz\u00f3n, no puede concebirse meramente como la prestaci\u00f3n &nbsp;de un servicio al p\u00fablico a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n &nbsp;de unos conocimientos o capacitaci\u00f3n adquiridos en una &nbsp;universidad o por quienes est\u00e1n inscritos en un determinado &nbsp;colegio profesional, como podr\u00eda suceder con otras &nbsp;profesiones, pues est\u00e1 vinculado con la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;que es inherente a todo ser humano\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la inescindible relaci\u00f3n entre libertad de expresi\u00f3n &nbsp;y medios de comunicaci\u00f3n, as\u00ed como los criterios que &nbsp;deben ser tenidos en cuenta para restringir de manera leg\u00edtima &nbsp;dicho bien iusfundamental, &nbsp;la precitada Opini\u00f3n Consultiva advirti\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si &nbsp;en principio la libertad de expresi\u00f3n requiere que los medios &nbsp;de comunicaci\u00f3n social est\u00e9n virtualmente abiertos a &nbsp;todos sin discriminaci\u00f3n, o, m\u00e1s exactamente, que no &nbsp;haya individuos o grupos que, a priori, est\u00e9n excluidos del &nbsp;acceso a tales medios, exige igualmente ciertas condiciones respecto &nbsp;de \u00e9stos, de manera que, en la pr\u00e1ctica, sean &nbsp;verdaderos instrumentos de esa libertad y no veh\u00edculos para &nbsp;restringirla. Son los medios de comunicaci\u00f3n social los que &nbsp;sirven para materializar el ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n, &nbsp;de tal modo que sus condiciones de funcionamiento deben adecuarse a &nbsp;los requerimientos de esa libertad. Para ello es indispensable, inter &nbsp;alia, la pluralidad de medios, la prohibici\u00f3n de todo &nbsp;monopolio respecto de ellos, cualquiera sea la forma que pretenda &nbsp;adoptar, y la garant\u00eda de protecci\u00f3n a la libertad e &nbsp;independencia de los periodistas. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior no significa que toda restricci\u00f3n a los medios de &nbsp;comunicaci\u00f3n o, en general, a la libertad de expresarse, sea &nbsp;necesariamente contraria a la Convenci\u00f3n, cuyo art\u00edculo &nbsp;13.2 dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>Art\u00edculo &nbsp;13.2.- El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no &nbsp;puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades &nbsp;ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser &nbsp;necesarias para asegurar: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;respeto a los derechos o a la reputaci\u00f3n de los dem\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o &nbsp;<\/p>\n<p>b) la &nbsp;protecci\u00f3n de la seguridad nacional, el orden p\u00fablico o &nbsp;la salud o la moral p\u00fablicas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la definici\u00f3n por la ley de aquellas conductas que &nbsp;constituyen causal de responsabilidad seg\u00fan el citado &nbsp;art\u00edculo, envuelve una restricci\u00f3n a la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n. Es en el sentido de conducta definida legalmente &nbsp;como generadora de responsabilidad por el abuso de la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n como se usar\u00e1 en adelante respecto de este &nbsp;art\u00edculo la expresi\u00f3n \u00abrestricci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;pues, como la Convenci\u00f3n lo reconoce, la libertad de &nbsp;pensamiento y expresi\u00f3n admite ciertas restricciones propias, &nbsp;que ser\u00e1n leg\u00edtimas en la medida en que se inserten &nbsp;dentro de los requerimientos del art\u00edculo 13.2. Por lo tanto, &nbsp;como la expresi\u00f3n y la difusi\u00f3n del pensamiento son &nbsp;indivisibles, debe destacarse que las restricciones a los medios de &nbsp;difusi\u00f3n lo son tambi\u00e9n, a la libertad de expresi\u00f3n, &nbsp;de tal modo que, en cada caso, es preciso considerar si se han &nbsp;respetado o no los t\u00e9rminos del art\u00edculo 13.2 para &nbsp;determinar su legitimidad y establecer, en consecuencia, si ha habido &nbsp;o no una violaci\u00f3n de la Convenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;disposici\u00f3n citada se\u00f1ala dentro de qu\u00e9 &nbsp;condiciones son compatibles restricciones a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;con la Convenci\u00f3n. Esas restricciones deben establecerse con &nbsp;arreglo a ciertos requisitos de forma que ata\u00f1en a los medios &nbsp;a trav\u00e9s de los cuales se manifiestan y condiciones de fondo, &nbsp;representadas por la legitimidad de los fines que, con tales &nbsp;restricciones, pretenden alcanzarse. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 13.2 de la Convenci\u00f3n define a trav\u00e9s &nbsp;de qu\u00e9 medios pueden establecerse leg\u00edtimamente &nbsp;restricciones a la libertad de expresi\u00f3n. Estipula, en primer &nbsp;lugar, la prohibici\u00f3n de la censura previa la cual es siempre &nbsp;incompatible con la plena vigencia de los derechos enumerados por el &nbsp;art\u00edculo 13, salvo las excepciones contempladas en el inciso 4 &nbsp;referentes a espect\u00e1culos p\u00fablicos, incluso si se trata &nbsp;supuestamente de prevenir por ese medio un abuso eventual de la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n. En esta materia toda medida preventiva &nbsp;significa, inevitablemente, el menoscabo de la libertad garantizada &nbsp;por la Convenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El abuso &nbsp;de la libertad de expresi\u00f3n no puede ser objeto de medidas de &nbsp;control preventivo sino fundamento de responsabilidad para quien lo &nbsp;haya cometido. A\u00fan en este caso, para que tal responsabilidad &nbsp;pueda establecerse v\u00e1lidamente, seg\u00fan la Convenci\u00f3n, &nbsp;es preciso que se re\u00fanan varios requisitos, a saber: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existencia de causales de responsabilidad previamente establecidas,<\/p>\n<p>b. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;definici\u00f3n expresa y taxativa de esas causales por la ley,<\/p>\n<p>c. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legitimidad de los fines perseguidos al establecerlas, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y<\/p>\n<p>d. Que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esas causales de responsabilidad sean &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cnecesarias para asegurar\u201d los mencionados fines. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Todos estos requisitos deben ser atendidos para que se d\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cumplimiento cabal al art\u00edculo 13.2. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;norma precisa que es la ley la que debe establecer las restricciones &nbsp;a la libertad de informaci\u00f3n y solamente para lograr fines que &nbsp;la propia Convenci\u00f3n se\u00f1ala. Por tratarse de &nbsp;restricciones en el sentido en que qued\u00f3 establecido (supra &nbsp;35) la definici\u00f3n legal debe ser necesariamente expresa y &nbsp;taxativa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Expresado &nbsp;de otro modo, la restricci\u00f3n al derecho a la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n, en forma de responsabilidad (civil o penal) ex &nbsp;post, &nbsp;es leg\u00edtima, pero en contextos excepcionales, y bajo el &nbsp;cumplimiento de requisitos taxativos, como la tipificaci\u00f3n de &nbsp;causales en la ley, y la necesidad de la medida legislativa para la &nbsp;consecuci\u00f3n de los fines autorizados por la misma CADH, es &nbsp;decir, (i) &nbsp;el respeto a los derechos o a la reputaci\u00f3n de los dem\u00e1s &nbsp;o (ii) &nbsp;la protecci\u00f3n de la seguridad nacional, el orden p\u00fablico &nbsp;o la salud o la moral p\u00fablicas. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en relaci\u00f3n con los est\u00e1ndares para que una &nbsp;limitaci\u00f3n sea admisible, y sobre lo que debe entenderse como &nbsp;un objetivo &nbsp;leg\u00edtimo &nbsp;a la luz de las disposiciones de la CADH, se se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;forma como est\u00e1 redactado el art\u00edculo 13 de la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana difiere muy significativamente del &nbsp;art\u00edculo 10 de la Convenci\u00f3n Europea, que est\u00e1 &nbsp;formulado en t\u00e9rminos muy generales. En este \u00faltimo, &nbsp;sin una menci\u00f3n espec\u00edfica a lo \u00abnecesari(o) en &nbsp;una sociedad democr\u00e1tica\u00bb, habr\u00eda sido muy dif\u00edcil &nbsp;delimitar la larga lista de restricciones autorizadas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;realidad, el art\u00edculo 13 de la Convenci\u00f3n Americana al &nbsp;que sirvi\u00f3 de modelo en parte el art\u00edculo 19 del Pacto, &nbsp;contiene &nbsp;una lista m\u00e1s reducida de restricciones que la Convenci\u00f3n &nbsp;Europea y que el mismo Pacto, s\u00f3lo sea porque \u00e9ste no &nbsp;proh\u00edbe expresamente la censura previa. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;importante destacar que la Corte Europea de Derechos Humanos al &nbsp;interpretar el art\u00edculo 10 de la Convenci\u00f3n Europea, &nbsp;concluy\u00f3 que \u201cnecesarias\u201d, sin ser sin\u00f3nimo &nbsp;de \u201cindispensables\u201d, implica la \u201cexistencia de una &nbsp;necesidad social imperiosa\u201d y que para que una restricci\u00f3n &nbsp;sea \u201cnecesaria\u201d no es suficiente demostrar que sea &nbsp;\u201c\u00fatil\u201d, \u201crazonable\u201d u \u201coportuna\u201d. &nbsp;(Eur. &nbsp;Court H. R., The Sunday Times case, judgment of 26 April 1979, Series &nbsp;A no. 30, p\u00e1rr. no. 59, p\u00e1gs. 35-36). &nbsp;Esta &nbsp;conclusi\u00f3n, que es igualmente aplicable a la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana, sugiere que la \u201cnecesidad\u201d y, por ende, la &nbsp;legalidad de las restricciones a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;fundadas sobre el art\u00edculo 13.2, depender\u00e1 de que est\u00e9n &nbsp;orientadas a satisfacer un inter\u00e9s p\u00fablico imperativo. &nbsp;<\/p>\n<p>Entre &nbsp;varias opciones para alcanzar ese objetivo debe escogerse aqu\u00e9lla &nbsp;que restrinja en menor escala el derecho protegido. Dado este &nbsp;est\u00e1ndar, no es suficiente que se demuestre, por ejemplo, que &nbsp;la ley cumple un prop\u00f3sito \u00fatil u oportuno; para que &nbsp;sean compatibles con la Convenci\u00f3n las restricciones deben &nbsp;justificarse seg\u00fan objetivos colectivos que, por su &nbsp;importancia, preponderen claramente sobre la necesidad social del &nbsp;pleno goce del derecho que el art\u00edculo 13 garantiza y no &nbsp;limiten m\u00e1s de lo estrictamente necesario el derecho &nbsp;proclamado en el art\u00edculo 13. &nbsp;<\/p>\n<p>Es decir, &nbsp;la restricci\u00f3n debe ser proporcionada al inter\u00e9s que la &nbsp;justifica y ajustarse estrechamente al logro de ese leg\u00edtimo &nbsp;objetivo. (The &nbsp;Sunday Times case, supra, p\u00e1rr. no. 62, p\u00e1g. 38; ver &nbsp;tambi\u00e9n Eur. Court H. R., Barthold judgment of 25 March 1985, &nbsp;Series A no. 90, p\u00e1rr. no. 59, p\u00e1g. 26). 47. &nbsp;El art\u00edculo 13.2 tiene tambi\u00e9n que interpretarse de &nbsp;acuerdo con las disposiciones del art\u00edculo 13.3, que es el m\u00e1s &nbsp;expl\u00edcito en prohibir las restricciones a la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n mediante \u201cv\u00edas o medios indirectos&#8230; &nbsp;encaminados a impedir la comunicaci\u00f3n y la circulaci\u00f3n &nbsp;de ideas y opiniones\u201d. Ni la Convenci\u00f3n Europea ni el &nbsp;Pacto contienen una disposici\u00f3n comparable. Es, tambi\u00e9n, &nbsp;significativo que la norma del art\u00edculo 13.3 est\u00e9 &nbsp;ubicada inmediatamente despu\u00e9s de una disposici\u00f3n -el &nbsp;art\u00edculo 13.2- que se refiere a las restricciones permisibles &nbsp;al ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n. Esa circunstancia &nbsp;sugiere el deseo de asegurar que los t\u00e9rminos del art\u00edculo &nbsp;13.2 no fuesen mal interpretados en el sentido de limitar, m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de lo estrictamente necesario, el alcance pleno de la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;con dichos lineamientos, tambi\u00e9n se ha aseverado que la &nbsp;imposici\u00f3n de penas o prestaciones indemnizatorias por la &nbsp;divulgaci\u00f3n de informaci\u00f3n u opiniones debe cumplir con &nbsp;el denominado test &nbsp;tripartito11, &nbsp;seg\u00fan el cual (i) &nbsp;\u00abla &nbsp;limitaci\u00f3n debe &nbsp;haber sido definida en forma precisa y clara a trav\u00e9s de una &nbsp;ley en sentido formal y material\u00bb, &nbsp;(ii) &nbsp;\u00abla &nbsp;limitaci\u00f3n debe estar orientada al logro de objetivos &nbsp;imperiosos autorizados por la [CADH]\u00bb, &nbsp;y (iii) &nbsp;\u00abla &nbsp;limitaci\u00f3n debe &nbsp;ser necesaria en una sociedad democr\u00e1tica para el logro de los &nbsp;fines imperiosos que se buscan; &nbsp;estrictamente &nbsp;proporcionada &nbsp;a la finalidad perseguida; e id\u00f3nea para lograr el objetivo &nbsp;imperioso que pretende lograr\u00bb, &nbsp;siendo inadmisible arg\u00fcir criterios diferentes para la &nbsp;imposici\u00f3n de restricciones \u2013directas o indirectas\u2013 &nbsp;a esta libertad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, en el caso Herrera &nbsp;Ulloa vs Costa Rica, &nbsp;la Corte IDH estudi\u00f3 la convencionalidad de las sanciones &nbsp;penales y civiles impuestas a un periodista que, en ejercicio de su &nbsp;labor, public\u00f3 art\u00edculos que reproduc\u00edan &nbsp;parcialmente informaci\u00f3n de peri\u00f3dicos europeos sobre &nbsp;supuestas actividades il\u00edcitas de un ciudadano, que, para la &nbsp;\u00e9poca de los hechos, era funcionario del cuerpo diplom\u00e1tico &nbsp;de dicho pa\u00eds. En punto de lo anterior, destac\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;los &nbsp;medios de comunicaci\u00f3n social juegan un rol esencial como &nbsp;veh\u00edculos para el ejercicio de la dimensi\u00f3n social de &nbsp;la libertad de expresi\u00f3n en una sociedad democr\u00e1tica, &nbsp;raz\u00f3n por la cual es indispensable que recojan las m\u00e1s &nbsp;diversas informaciones y opiniones. Los referidos medios, como &nbsp;instrumentos esenciales de la libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n, &nbsp;deben ejercer con responsabilidad la funci\u00f3n social que &nbsp;desarrollan. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de &nbsp;este contexto, el periodismo es la manifestaci\u00f3n primaria y &nbsp;principal de esta libertad y, por esa raz\u00f3n, no puede &nbsp;concebirse meramente como la prestaci\u00f3n de un servicio al &nbsp;p\u00fablico a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de los &nbsp;conocimientos o la capacitaci\u00f3n adquiridos en la universidad. &nbsp;Al contrario, los periodistas, en raz\u00f3n de la actividad que &nbsp;ejercen, se dedican profesionalmente a la comunicaci\u00f3n social. &nbsp;El ejercicio del periodismo, por tanto, requiere que una persona se &nbsp;involucre responsablemente en actividades que est\u00e1n definidas &nbsp;o encerradas en la libertad de expresi\u00f3n garantizada en la &nbsp;Convenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este sentido, la Corte ha indicado que es fundamental que los &nbsp;periodistas que laboran en los medios de comunicaci\u00f3n gocen de &nbsp;la protecci\u00f3n y de la independencia necesarias para realizar &nbsp;sus funciones a cabalidad, ya que son ellos quienes mantienen &nbsp;informada a la sociedad, requisito indispensable para que \u00e9sta &nbsp;goce de una plena libertad y el debate p\u00fablico se fortalezca. &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;Es importante destacar que el derecho a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;no es un derecho absoluto, este puede ser objeto de restricciones, &nbsp;tal como lo se\u00f1ala el art\u00edculo 13 de la Convenci\u00f3n &nbsp;en sus incisos 4 y 5. Asimismo, la Convenci\u00f3n Americana, en su &nbsp;art\u00edculo 13.2, prev\u00e9 la posibilidad de establecer &nbsp;restricciones a la libertad de expresi\u00f3n, que se manifiestan a &nbsp;trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de responsabilidades ulteriores &nbsp;por el ejercicio abusivo de este derecho, las cuales no deben de modo &nbsp;alguno limitar, m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente necesario, &nbsp;el alcance pleno de la libertad de expresi\u00f3n y convertirse en &nbsp;un mecanismo directo o indirecto de censura previa. Para &nbsp;poder determinar responsabilidades ulteriores es necesario que se &nbsp;cumplan tres requisitos, a saber: 1) deben estar expresamente fijadas &nbsp;por la ley; 2) deben estar destinadas a proteger ya sea los derechos &nbsp;o la reputaci\u00f3n de los dem\u00e1s, o la protecci\u00f3n de &nbsp;la seguridad nacional, el orden p\u00fablico o la salud o moral &nbsp;p\u00fablica; y 3) deben ser necesarias en una sociedad democr\u00e1tica &nbsp;(&#8230;). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, una vez que se ha determinado el contenido del derecho a la &nbsp;libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n, se ha resaltado la &nbsp;importancia de la libertad de expresi\u00f3n en un r\u00e9gimen &nbsp;democr\u00e1tico y el rol de los medios de comunicaci\u00f3n y el &nbsp;periodismo, y se han establecido los requisitos para que las &nbsp;restricciones de que puede ser objeto el derecho mencionado sean &nbsp;compatibles con la Convenci\u00f3n Americana. Cabe analizar, a la &nbsp;luz de los hechos probados en el presente caso, si las restricciones &nbsp;permitidas a la libertad de expresi\u00f3n a trav\u00e9s de la &nbsp;aplicaci\u00f3n de responsabilidades ulteriores fueron o no &nbsp;compatibles con la Convenci\u00f3n. En &nbsp;este sentido, es imprescindible se\u00f1alar que el se\u00f1or &nbsp;Herrera Ulloa era un periodista que estaba expresando hechos u &nbsp;opiniones de inter\u00e9s p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte &nbsp;Europea de Derechos Humanos ha sostenido de manera consistente que, &nbsp;con respecto a las limitaciones permisibles sobre la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n, hay &nbsp;que distinguir entre las restricciones que son aplicables cuando el &nbsp;objeto de la expresi\u00f3n se refiera a un particular y, por otro &nbsp;lado, cuando es una persona p\u00fablica como, por ejemplo, un &nbsp;pol\u00edtico. &nbsp;Esa Corte ha manifestado que: Los l\u00edmites de la cr\u00edtica &nbsp;aceptable son, por tanto, respecto de un pol\u00edtico, m\u00e1s &nbsp;amplios que en el caso de un particular. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;diferencia de este \u00faltimo, aquel inevitable y conscientemente &nbsp;se abre a un riguroso escrutinio de todas sus palabras y hechos por &nbsp;parte de periodistas y de la opini\u00f3n p\u00fablica y, en &nbsp;consecuencia, debe demostrar un mayor grado de tolerancia. Sin duda, &nbsp;el art\u00edculo 10, inciso 2 (art.10-2) permite la protecci\u00f3n &nbsp;de la reputaci\u00f3n de los dem\u00e1s \u2013es decir, de todas &nbsp;las personas- y esta protecci\u00f3n comprende tambi\u00e9n a los &nbsp;pol\u00edticos, a\u00fan cuando no est\u00e9n actuando en &nbsp;car\u00e1cter de particulares, pero en esos casos los requisitos de &nbsp;dicha protecci\u00f3n tienen que ser ponderados en relaci\u00f3n &nbsp;con los intereses de un debate abierto sobre los asuntos pol\u00edticos. &nbsp;La libertad de prensa proporciona a la opini\u00f3n p\u00fablica &nbsp;uno de los mejores medios para conocer y juzgar las ideas y actitudes &nbsp;de los dirigentes pol\u00edticos. En t\u00e9rminos m\u00e1s &nbsp;generales, la libertad de las controversias pol\u00edticas &nbsp;pertenece al coraz\u00f3n mismo del concepto de sociedad &nbsp;democr\u00e1tica. &nbsp;<\/p>\n<p>En otra &nbsp;Sentencia, esa Corte sostuvo que [\u2026] la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;e informaci\u00f3n [\u2026] debe extenderse no solo a la &nbsp;informaci\u00f3n e ideas favorables, consideradas como inofensivas &nbsp;o indiferentes, sino tambi\u00e9n a aquellas que ofenden, resulten &nbsp;chocantes o perturben. [\u2026] Los l\u00edmites de cr\u00edticas &nbsp;aceptables son m\u00e1s amplios con respecto al Estado que en &nbsp;relaci\u00f3n a un ciudadano privado e inclusive a un pol\u00edtico. &nbsp;En un sistema democr\u00e1tico, las acciones u omisiones del Estado &nbsp;deben estar sujetas a un escrutinio riguroso, no s\u00f3lo por &nbsp;parte de las autoridades legislativas y judiciales, sino tambi\u00e9n &nbsp;por parte de la prensa y de la opini\u00f3n p\u00fablica. El &nbsp;control democr\u00e1tico, por parte de la sociedad a trav\u00e9s &nbsp;de la opini\u00f3n p\u00fablica, fomenta la transparencia de las &nbsp;actividades estatales y promueve la responsabilidad de los &nbsp;funcionarios sobre su gesti\u00f3n p\u00fablica, raz\u00f3n por &nbsp;la cual debe existir un margen reducido a cualquier restricci\u00f3n &nbsp;del debate pol\u00edtico o del debate sobre cuestiones de inter\u00e9s &nbsp;p\u00fablico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo extractado se infiere que, adem\u00e1s de las exigencias sobre &nbsp;las limitaciones al ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n \u2013y, &nbsp;en consecuencia, la de informaci\u00f3n y de prensa\u2013, es &nbsp;imperativo diferenciar los eventos en que la informaci\u00f3n &nbsp;aparentemente lesiva est\u00e1 relacionada con personas &nbsp;particulares, &nbsp;de aquellos casos que refieren a quienes desempe\u00f1an funciones &nbsp;p\u00fablicas, &nbsp;comoquiera que sobre estos \u00faltimos recae un \u00abriguroso &nbsp;escrutinio de todas sus palabras y hechos por parte de periodistas y &nbsp;de la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb, &nbsp;de modo que deben demostrar un mayor grado de tolerancia, incluso si &nbsp;se trata de expresiones ofensivas, chocantes o perturbadoras12. &nbsp; En ese contexto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abes &nbsp;l\u00f3gico y apropiado que las expresiones concernientes a &nbsp;funcionarios p\u00fablicos o a otras personas que ejercen funciones &nbsp;de una naturaleza p\u00fablica deben gozar, en los t\u00e9rminos &nbsp;del art\u00edculo 13.2 de la Convenci\u00f3n, de un margen de &nbsp;apertura a un debate amplio respecto de asuntos de inter\u00e9s &nbsp;p\u00fablico, &nbsp;el cual es esencial para el funcionamiento de un sistema &nbsp;verdaderamente democr\u00e1tico. &nbsp;Esto no significa, de modo alguno, que el honor de los funcionarios &nbsp;p\u00fablicos o de las personas p\u00fablicas no deba ser &nbsp;jur\u00eddicamente protegido, sino que \u00e9ste debe serlo de &nbsp;manera acorde con los principios del pluralismo democr\u00e1tico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sentencia SU-274 de 2019 y los \u00abdiscursos &nbsp;especialmente protegidos en el ejercicio de la libertad de &nbsp;expresi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el citado fallo de unificaci\u00f3n, la Corte Constitucional &nbsp;efectu\u00f3 importantes precisiones relacionadas con la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n de los periodistas, y su eventual tensi\u00f3n &nbsp;con el derecho al buen nombre, la honra o el debido proceso de &nbsp;funcionarios p\u00fablicos investigados, siendo de tal &nbsp;trascendencia para la presente controversia que ameritan ser &nbsp;\u00edntegramente reproducidas: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSi &nbsp;bien todo ejercicio comunicativo, cualquiera sea su contenido, valor &nbsp;y forma de expresi\u00f3n, est\u00e1 prima facie amparado por la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n, se ha reconocido que ciertos discursos &nbsp;son merecedores de especial protecci\u00f3n constitucional, debido &nbsp;a su importancia para promover la participaci\u00f3n ciudadana, el &nbsp;debate y el control de los asuntos p\u00fablicos.&nbsp;As\u00ed, &nbsp;los discursos pol\u00edticos, que comprenden no s\u00f3lo &nbsp;aquellos de contenido electoral sino toda expresi\u00f3n &nbsp;relacionada con el gobierno de la polis y, en particular, las &nbsp;cr\u00edticas hacia el Estado y los funcionarios p\u00fablicos, &nbsp;son objeto de especial consideraci\u00f3n y cualquier intento de &nbsp;restricci\u00f3n es vista con sospecha, debido a que: &nbsp;(i) a trav\u00e9s de ellos no s\u00f3lo se manifiesta el estrecho &nbsp;v\u00ednculo entre democracia y libertad de expresi\u00f3n, sino &nbsp;que se realizan todas las dem\u00e1s finalidades por las cu\u00e1les &nbsp;se confiere a \u00e9sta una posici\u00f3n preferente en los &nbsp;estados constitucionales; (ii) este tipo de discursos suelen ser los &nbsp;m\u00e1s amenazados, incluso en las democracias m\u00e1s &nbsp;vigorosas, por cuanto quienes detentan mayor poder social, pol\u00edtico &nbsp;o econ\u00f3mico pueden llegar a ser afectados por tales formas de &nbsp;expresi\u00f3n y, en consecuencia, verse tentados a movilizar su &nbsp;poder para censurar dichas manifestaciones y reprimir a sus autores13. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;car\u00e1cter de derecho de \u2018doble v\u00eda\u2019 que se &nbsp;predica de la libertad de expresi\u00f3n cobra todo su sentido en &nbsp;presencia de este tipo de discursos, pues en tales casos la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n no s\u00f3lo ampara el derecho de quienes &nbsp;transmiten informaci\u00f3n y opiniones cr\u00edticas sobre los &nbsp;gobernantes y funcionarios p\u00fablicos, sino tambi\u00e9n, y &nbsp;muy especialmente, el derecho de todos los ciudadanos a tener acceso &nbsp;a estos discursos\u201d14. &nbsp;Al respecto, tambi\u00e9n ha indicado que&nbsp;\u201c[e]n &nbsp;principio todo tipo de discursos o expresiones est\u00e1n &nbsp;protegidas por la libertad de expresi\u00f3n con independencia de &nbsp;su contenido y de la mayor o menor aceptaci\u00f3n social y estatal &nbsp;con la que cuenten. No obstante, hay cierto tipo de discursos que &nbsp;reciben una protecci\u00f3n m\u00e1s reforzada que otros, como lo &nbsp;son el discurso pol\u00edtico, el debate sobre asuntos de inter\u00e9s &nbsp;p\u00fablico y la opini\u00f3n sobre funcionarios y personajes &nbsp;p\u00fablicos. Los discursos pol\u00edticos o sobre temas de &nbsp;inter\u00e9s p\u00fablico hacen referencia no s\u00f3lo a &nbsp;aquellos de contenido electoral sino a todas las expresiones &nbsp;relevantes para el desarrollo de la opini\u00f3n p\u00fablica &nbsp;sobre los asuntos que contribuyan a la vida de la Naci\u00f3n,&nbsp;incluyendo &nbsp;las cr\u00edticas hacia el Estado y los funcionarios p\u00fablicos\u201d15. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En todo &nbsp;caso, la Corte ha aclarado que si bien&nbsp;la especial importancia y &nbsp;potencial riesgo de amenaza que recae sobre los discursos que tienen &nbsp;por objeto la cr\u00edtica de los funcionarios p\u00fablicos, ha &nbsp;llevado a considerar que, en principio, cualquier intento de &nbsp;restricci\u00f3n, previa o posterior, de estas modalidades de &nbsp;expresi\u00f3n constituye censura, ello no implica que la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n est\u00e9 desprovista de limitaciones en ese &nbsp;campo, sino que&nbsp;\u201cse traduce en la reducci\u00f3n del &nbsp;margen del que disponen las autoridades para establecer l\u00edmites &nbsp;a este tipo de discursos y en la imposici\u00f3n de cargas &nbsp;argumentativas y probatorias reforzadas para efectos de justificar &nbsp;eventuales restricciones\u201d16 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A pesar &nbsp;del riesgo que asumen los personajes p\u00fablicos a ser afectados &nbsp;por cr\u00edticas u opiniones adversas, la relevancia del contenido &nbsp;que se divulga por la labor, el cargo o las actividades que &nbsp;desempe\u00f1an&nbsp;\u201cprima facie&nbsp;no puede versar sobre &nbsp;cualquier tipo de informaci\u00f3n relacionada con la persona &nbsp;p\u00fablica porque el riesgo de afectar la intimidad, el honor o &nbsp;cualquier otro derecho quedar\u00eda siempre latente\u201d17. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en el \u00e1mbito internacional, la Relator\u00eda Especial &nbsp;para la Libertad de Expresi\u00f3n de la Comisi\u00f3n &nbsp;Interamericana de Derechos Humanos indic\u00f3 que&nbsp;si bien &nbsp;todas las formas de expresi\u00f3n est\u00e1n, en principio, &nbsp;protegidas por la libertad consagrada en el art\u00edculo 13 de la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana, existen ciertos tipos de discurso que &nbsp;reciben una protecci\u00f3n especial, por su importancia para el &nbsp;ejercicio de los dem\u00e1s derechos humanos o para la &nbsp;consolidaci\u00f3n, funcionamiento y preservaci\u00f3n de la &nbsp;democracia, a saber:&nbsp;i)&nbsp;el discurso pol\u00edtico y sobre &nbsp;asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico;&nbsp;ii)&nbsp;el discurso &nbsp;sobre funcionarios p\u00fablicos en ejercicio de sus funciones y &nbsp;sobre candidatos a ocupar cargos p\u00fablicos; y&nbsp;iii)&nbsp;el &nbsp;discurso que configura un elemento de la identidad o la dignidad &nbsp;personales de quien se expresa. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte &nbsp;Interamericana de Derechos Humanos, resolvi\u00f3 el&nbsp;caso &nbsp;Kimel vs. Argentina&nbsp;en sentencia del 2 de mayo de 2008. En esa &nbsp;decisi\u00f3n, la Corte IDH reiter\u00f3 que respecto al derecho &nbsp;a la honra, las expresiones concernientes a la idoneidad de una &nbsp;persona para el desempe\u00f1o de un cargo p\u00fablico o a los &nbsp;actos realizados por funcionarios p\u00fablicos en el desempe\u00f1o &nbsp;de sus labores&nbsp;\u201cgozan de mayor protecci\u00f3n, de &nbsp;manera tal que se propicie el debate democr\u00e1tico. La Corte ha &nbsp;se\u00f1alado que en una sociedad democr\u00e1tica los &nbsp;funcionarios p\u00fablicos est\u00e1n m\u00e1s expuestos al &nbsp;escrutinio y la cr\u00edtica del p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;diferente umbral de protecci\u00f3n se explica porque se han &nbsp;expuesto voluntariamente a un escrutinio m\u00e1s exigente. Sus &nbsp;actividades salen del dominio de la esfera privada para insertarse en &nbsp;la esfera del debate p\u00fablico. Este umbral no se asienta en la &nbsp;calidad del sujeto, sino en el inter\u00e9s p\u00fablico de las &nbsp;actividades que realiza (&#8230;). El control democr\u00e1tico a trav\u00e9s &nbsp;de la opini\u00f3n p\u00fablica fomenta la transparencia de las &nbsp;actividades estatales y promueve la responsabilidad de los &nbsp;funcionarios sobre su gesti\u00f3n p\u00fablica. De ah\u00ed la &nbsp;mayor tolerancia frente a afirmaciones y apreciaciones vertidas por &nbsp;los ciudadanos en ejercicio de dicho control democr\u00e1tico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;la CIDH ha se\u00f1alado que la libertad de expresi\u00f3n cumple &nbsp;una triple funci\u00f3n, a saber:&nbsp;a) como derecho individual &nbsp;que refleja la virtud humana de pensar el mundo desde una perspectiva &nbsp;propia y comunicarse entre s\u00ed; b) como medio para la &nbsp;deliberaci\u00f3n abierta y desinhibida sobre asuntos de inter\u00e9s &nbsp;p\u00fablico; c) como instrumento esencial en la garant\u00eda de &nbsp;otros derechos humanos, incluyendo la participaci\u00f3n pol\u00edtica, &nbsp;la libertad religiosa, la educaci\u00f3n, la cultura, la igualdad, &nbsp;entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, tambi\u00e9n ha sido reconocido en el derecho comparado, &nbsp;como sucedi\u00f3 en el caso&nbsp;New York Times vs. &nbsp;Sullivan&nbsp;(1964) decidido por la Corte Suprema de los Estados &nbsp;Unidos, relacionado con un aviso de prensa en el que el&nbsp;Comit\u00e9 &nbsp;para la Defensa de Martin Luther King&nbsp;denunciaba supuestas &nbsp;arbitrariedades realizadas por la polic\u00eda del estado de &nbsp;Alabama. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Comisionado de Alabama, M.L. Sullivan consider\u00f3 que esas &nbsp;denuncias se refer\u00edan a su gesti\u00f3n, por lo que aleg\u00f3 &nbsp;que esa publicaci\u00f3n era falsa y difamatoria. La Corte se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n propuesta deb\u00eda &nbsp;partir del principio de que en una democracia \u201cla discusi\u00f3n &nbsp;sobre los asuntos p\u00fablicos deb\u00eda ser desinhibida, sin &nbsp;trabas, vigorosa y abierta, pudiendo incluir ataques vehementes, &nbsp;c\u00e1usticos y a veces desagradablemente agudos contra el &nbsp;gobierno y los funcionarios p\u00fablicos\u201d. Luego, estableci\u00f3 &nbsp;la llamada teor\u00eda de la \u201cactual malice\u201d, que se &nbsp;expresa sobre la base de una profunda protecci\u00f3n a la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n y de opini\u00f3n ante manifestaciones &nbsp;inexactas o difamatorias, \u201ca menos que se compruebe que ellas &nbsp;fueron hechas con&nbsp;real &nbsp;malicia, &nbsp;es decir, con conocimiento de que \u00e9sta era falsa o con &nbsp;temeraria despreocupaci\u00f3n, acerca de su verdad o falsedad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte &nbsp;Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n Argentina, en el &nbsp;caso&nbsp;\u201cPatit\u00f3, Jos\u00e9 \u00c1ngel y otro c\/ &nbsp;Diario La Naci\u00f3n y otros\u201d, se pronunci\u00f3 sobre la &nbsp;doctrina de la real malicia en las informaciones referidas a &nbsp;funcionarios p\u00fablicos. Esa Corporaci\u00f3n &nbsp;consider\u00f3 &nbsp;que&nbsp;\u201cel principio de real malicia -a diferencia del test &nbsp;de veracidad- no opera en funci\u00f3n de la verdad o falsedad &nbsp;objetiva de las expresiones, pues entra en acci\u00f3n cuando ya &nbsp;est\u00e1 aceptado que se trata de manifestaciones cuya verdad no &nbsp;ha podido ser acreditada, son err\u00f3neas o incluso falsas; y lo &nbsp;que es materia de discusi\u00f3n y prueba para la aplicaci\u00f3n &nbsp;de la real malicia es el conocimiento que el periodista o medio &nbsp;period\u00edstico tuvo (o debi\u00f3 tener) de esa falsedad o &nbsp;posible falsedad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;explic\u00f3 que para juzgar las difamaciones ocasionadas mediante &nbsp;puras opiniones se aplica el est\u00e1ndar de la real &nbsp;malicia,&nbsp;\u201cpues una conclusi\u00f3n diversa debe ser &nbsp;prevenida recordando que en el marco del debate p\u00fablico sobre &nbsp;temas de inter\u00e9s general, y en especial sobre el gobierno, &nbsp;toda expresi\u00f3n que admita ser clasificada como una opini\u00f3n, &nbsp;por s\u00ed sola, no da lugar a responsabilidad civil o penal a &nbsp;favor de las personas que ocupan cargos en el Estado, no da\u00f1\u00e1ndose &nbsp;la reputaci\u00f3n de \u00e9stas mediante opiniones o &nbsp;evaluaciones, sino exclusivamente a trav\u00e9s de la difusi\u00f3n &nbsp;maliciosa de informaci\u00f3n falsa\u201d. Al respecto, indic\u00f3 &nbsp;que&nbsp;\u201cno puede haber responsabilidad alguna por la cr\u00edtica &nbsp;o la disidencia, aun cuando sean expresadas ardorosamente, ya que &nbsp;toda sociedad plural y diversa necesita del debate democr\u00e1tico, &nbsp;que se nutre de las opiniones teniendo como meta la paz social\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;la doctrina sobre este punto ha manifestado que&nbsp;\u201cel honor &nbsp;de las personas se transforma -cuando aquellas ocupan posiciones de &nbsp;relevancia p\u00fablica- en un l\u00edmite externo de la libertad &nbsp;de informaci\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil que cuando se enfrenta &nbsp;a informaciones relativas a personas privadas. De un lado, la &nbsp;incorporaci\u00f3n a la arena p\u00fablica es un acto, por lo &nbsp;com\u00fan voluntario, en el que debe ir impl\u00edcita la &nbsp;aceptaci\u00f3n, en un sistema democr\u00e1tico de someterse a un &nbsp;escrutinio m\u00e1s directo y estrecho de los medios de &nbsp;comunicaci\u00f3n; por otra parte, el derecho de informaci\u00f3n &nbsp;se refuerza en estos casos con otros valores constitucionales, como &nbsp;la democracia y el pluralismo, capaces todos juntos de situarse en &nbsp;una posici\u00f3n preferente respecto del derecho al honor que, &nbsp;cuando lo esgrime un hombre p\u00fablico, por fuerza tiene que &nbsp;debilitarse frente a los intereses superiores a los que sirve la &nbsp;informaci\u00f3n\u201d18. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;definitiva, el ejercicio del derecho a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;y los aspectos que le son inherentes, en ciertas situaciones puede &nbsp;dar lugar a tensiones con otras prerrogativas&nbsp;ius fundamentales, &nbsp;por ejemplo, el buen nombre, la honra o la privacidad, circunstancias &nbsp;en las cuales,&nbsp;prima facie,&nbsp;no puede pregonarse una &nbsp;prevalencia de un derecho sobre otro, pues en cada caso deber\u00e1 &nbsp;la autoridad competente analizar los diferentes factores que median &nbsp;en la discusi\u00f3n. Al respecto, pi\u00e9nsese en los fines &nbsp;perseguidos y en la esencia misma de la reserva que se imprime a &nbsp;ciertas actuaciones judiciales que escapan al dominio colectivo. Por &nbsp;otro lado, se encuentran los llamados&nbsp;\u201cdiscursos &nbsp;especialmente protegidos\u201d&nbsp;en los cuales la privacidad y &nbsp;otros derechos de personalidades p\u00fablicas deben ceder a costa &nbsp;del inter\u00e9s que la comunidad pueda tener leg\u00edtimamente &nbsp;sobre algunas de sus actuaciones\u00bb.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;informaci\u00f3n cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;pertinente indicar que, en la sentencia de 15 de octubre de 2020, la &nbsp;autoridad judicial encartada fustig\u00f3 a las accionantes por el &nbsp;contenido de la informaci\u00f3n que se hizo p\u00fablica en el &nbsp;programa matutino de la emisora \u201cLa FM\u201d, que se &nbsp;transmiti\u00f3 los d\u00edas 6 y 14 de mayo de 2014. Sin &nbsp;embargo, acudiendo a la herramienta de la correcci\u00f3n de &nbsp;providencias, dicha colegiatura precis\u00f3 luego que \u00abla &nbsp;orden [de &nbsp;reparaci\u00f3n] lo &nbsp;es solo en lo que concierne a la noticia emitida el d\u00eda 14 de &nbsp;mayo de 2014\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, la Corte se limitar\u00e1 a transcribir el di\u00e1logo &nbsp;que sostuvieron en esa \u00faltima calenda la periodista D\u00e1vila &nbsp;Hoyos y el general Yesid V\u00e1squez Prada, as\u00ed como una &nbsp;opini\u00f3n conclusiva que aquella expuso luego de finalizar su &nbsp;conversaci\u00f3n con el uniformado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abVicky &nbsp;D\u00e1vila (VD): &nbsp;nueve y veinticuatro minutos. Saludamos al Inspector de la Polic\u00eda, &nbsp;general Yesid V\u00e1squez. General, buenos d\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>General &nbsp;Yesid V\u00e1squez (GV): &nbsp;Vicky, buenos d\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Gracias por acompa\u00f1arnos. Nos reportan que ya la inspecci\u00f3n &nbsp;tiene abierto (sic) una investigaci\u00f3n contra el coronel Jorge &nbsp;Hilario Estupi\u00f1\u00e1n, nuevo comandante de Casanare. &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;S\u00ed, Vicky. El 1\u00ba de abril, con el n\u00famero de &nbsp;inspecci\u00f3n general 164 del 2014, se apertura (sic) &nbsp;una investigaci\u00f3n a una queja que, se acerca aqu\u00ed el &nbsp;se\u00f1or intendente Lu\u00eds Ernesto Pulecio D\u00edaz, se &nbsp;le escucha inicialmente &#8230;ya se le escuch\u00f3 en ampliaci\u00f3n, &nbsp;\u00e9l ha hecho llegar unas pruebas &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;\u00bfLe hizo llegar las grabaciones? &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;S\u00ed, est\u00e1n las grabaciones anexadas al expediente y la &nbsp;cuant\u00eda de ese contrato por $46.000.000, y ya se inici\u00f3 &nbsp;la investigaci\u00f3n, como le dije, desde el 1\u00ba de abril. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Ah, bueno&#8230; \u00bfEntonces usted ya las oy\u00f3? &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;No, yo no las he escuchado Vicky, porque no soy el investigador en &nbsp;este momento, y el funcionario que las tiene las est\u00e1 &nbsp;analizando, que es la misi\u00f3n que ellos cumplen. Yo tengo la &nbsp;primera instancia del caso, pero ya cuando se adelanten algunas &nbsp;diligencias con el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Ya le entiendo. Es decir, \u00bfno necesitan que mandemos las &nbsp;grabaciones a la Polic\u00eda, las que hemos presentado esta &nbsp;ma\u00f1ana, porque usted las tiene desde el primero de abril en la &nbsp;inspecci\u00f3n? &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;No, las hizo llegar despu\u00e9s de una segunda ampliaci\u00f3n &nbsp;que se le hizo al intendente Lu\u00eds Ernesto Pulecio D\u00edaz. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Por eso, pero ya las tienen, \u00bfya las tienen all\u00e1? &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;En el expediente, s\u00ed se\u00f1ora. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Ah, ya le entiendo. Mire general, la verdad es que una investigaci\u00f3n &nbsp;que empieza el 1\u00ba de abril y ya estamos a 14 de mayo no ha &nbsp;arrojado ning\u00fan resultado, cuando las grabaciones son &nbsp;contundentes. &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;Vicky, lo que pasa es que en toda investigaci\u00f3n hay que dar &nbsp;espacio para que estas personas, por ejemplo, el Intendente Pulecio, &nbsp;est\u00e1 dando unos testigos que son tambi\u00e9n uniformados, &nbsp;los estamos llamando, los estamos escuchando; posteriormente se le &nbsp;corre el pliego de cargos al se\u00f1or coronel Estupi\u00f1\u00e1n, &nbsp;y \u00e9l entrar\u00e1 a defenderse. Hay que dar el tiempo para &nbsp;que estas investigaciones cursen con todos los par\u00e1metros &nbsp;legales que se tienen que dar, para evitar precisamente, de pronto, &nbsp;que se vayan a dar situaciones anormales dentro de la investigaci\u00f3n, &nbsp;y que alguna de las dos partes quede insatisfecha con las decisiones &nbsp;que se vayan a tomar. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Bueno, pensar\u00eda uno que m\u00ednimamente lo tendr\u00edan &nbsp;que relevar del cargo. Es que oiga esto, general, es que &nbsp;sinceramente, oiga esto &nbsp;[reproduce el audio de una conversaci\u00f3n entre el coronel (r) &nbsp;Estupi\u00f1\u00e1n, el intendente Pulecio y la mayor Blanca &nbsp;Castro19]: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCoronel &nbsp;Estupi\u00f1\u00e1n: &nbsp;Yo le dije a un se\u00f1or que cotizara ah\u00ed a unos precios, &nbsp;ustedes le dijeron que no, que esos precios no \u2026el se\u00f1or &nbsp;se confi\u00f3 de esos precios mas altos, cotiz\u00f3, el hombre &nbsp;tiene un fabrica que lo conozco con productos de calidad \u2026no &nbsp;quiero tener problemas con \u00e9l porque ya me cans\u00e9 de ver &nbsp;tanta huevonada (sic) &nbsp;suya. &nbsp;<\/p>\n<p>Intendente &nbsp;Pulecio: &nbsp;De pronto el se\u00f1or se equivoc\u00f3, la cotizaci\u00f3n &nbsp;era para hacer el estudio y yo vine y le mostr\u00e9 a mi coronel &nbsp;la cotizaci\u00f3n, la invitaci\u00f3n era otra, que el se\u00f1or &nbsp;ten\u00eda que bajar. Yo no le puedo decir cu\u00e1nto vale eso &nbsp;\u2026o sea, \u00e9l es el que tiene que saber hasta cuanto se ha &nbsp;podido bajar, yo le dije, tiene que ofrecer el menor valor de cada &nbsp;elemento &nbsp;<\/p>\n<p>Mayor &nbsp;Castro: &nbsp;Pero lo que yo quiero que mi coronel mismo me entienda es que &nbsp;nosotros no podemos manejar &#8230;eso no se puede manejar\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;Estos son apenas algunos apartes generales. \u00bfNo le parece &nbsp;contundente que el se\u00f1or coronel Estupi\u00f1\u00e1n est\u00e1 &nbsp;queriendo direccionar la contrataci\u00f3n en su departamento? &nbsp;digamos, por lo menos esto, m\u00ednimamente, ya lo han debido &nbsp;suspender de ese cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;Bueno Vicky, yo con respecto a la grabaci\u00f3n, primero no la &nbsp;escucho muy bien, sinceramente, le digo y no podr\u00eda hacer &nbsp;ninguna calificaci\u00f3n porque puedo viciar la investigaci\u00f3n. &nbsp;Lo que le puedo manifestar yo &#8230;deje que el transcurso de la &nbsp;investigaci\u00f3n &#8230;aqu\u00ed se han tomado unas decisiones &nbsp;dr\u00e1sticas. Hoy la Inspecci\u00f3n General tiene esa &nbsp;posibilidad de investigar, y tendr\u00e1n que dar resultados para &nbsp;bien o para mal del coronel, y tendr\u00e1n que tomarse decisiones &nbsp;si \u00e9l es el responsable, pero yo no podr\u00eda, por &nbsp;ejemplo, en estos momentos, decir qu\u00e9 decisi\u00f3n se va a &nbsp;tomar, o por qu\u00e9 no se han tomado algunas decisiones. &nbsp;<\/p>\n<p>VD: &nbsp;General pues le agradecemos en todo caso, pero la grabaci\u00f3n es &nbsp;contundente y ya lleva en manos de la Polic\u00eda un mes, ya &nbsp;deber\u00eda de haber alguna decisi\u00f3n, m\u00ednimamente &nbsp;(sic) de tener a este se\u00f1or separado del cargo para que no &nbsp;haga m\u00e1s contrataciones, porque evidentemente est\u00e1 &nbsp;queriendo direccionar la contrataci\u00f3n en ese departamento y &nbsp;eso es corrupci\u00f3n. Eso no tiene vuelta de hoja. Mil gracias &nbsp;general &nbsp;<\/p>\n<p>GV: &nbsp;Bueno listo muchas gracias. &nbsp;<\/p>\n<p>VD &nbsp;[dirigi\u00e9ndose a la audiencia]: &nbsp;\u00bfnecesitan ustedes una prueba m\u00e1s contundente? A ver, &nbsp;primero de abril se abre la investigaci\u00f3n, el se\u00f1or &nbsp;intendente fue hasta la Polic\u00eda, puso las denuncias, radic\u00f3 &nbsp;las grabaciones. O sea, ellos tienen las grabaciones, tienen todo, &nbsp;\u00bfque m\u00e1s quieren? Yo entiendo que se necesite un &nbsp;tr\u00e1mite, perfecto, todo el mundo tiene derecho a defender &nbsp;(sic). &nbsp;Pero est\u00e1n llamando a los testigos y ni siquiera han llamado &nbsp;al coronel, por lo que le escuch\u00e9 al general, y sigue en el &nbsp;cargo el coronel Estupi\u00f1\u00e1n en Casanare\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;an\u00e1lisis del tribunal acerca de la conducta de la se\u00f1ora &nbsp;D\u00e1vila Hoyos. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.1. &nbsp;Con el prop\u00f3sito de evidenciar la conducta culposa de la &nbsp;se\u00f1ora D\u00e1vila Hoyos, la corporaci\u00f3n accionada &nbsp;argument\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;primera emisi\u00f3n de noticias que fuera transmitida el 6 de mayo &nbsp;de 2014, se limit\u00f3 a reproducir dichas grabaciones, sin &nbsp;embargo, la emisi\u00f3n del d\u00eda 14 de mayo subsiguiente a &nbsp;cargo de la periodista Victoria Eugenia D\u00e1vila Hoyos, busc\u00f3 &nbsp;ir m\u00e1s all\u00e1 de la labor propiamente informativa, &nbsp;como se evidencia en la transcripci\u00f3n de su intervenci\u00f3n &nbsp;en la mencionada fecha en el programa radial, &nbsp;<\/p>\n<p>De la &nbsp;anterior transcripci\u00f3n encuentra la Sala (&#8230;) &nbsp;que en el programa radial LA FM, dirigido por la demandada D\u00e1vila &nbsp;Hoyos, [esta] &nbsp;presion\u00f3, &nbsp;increp\u00f3, exhort\u00f3 a la entidad investigadora del aqu\u00ed &nbsp;demandante, no solo para que lo apartara del cargo inmediatamente, &nbsp;sino que adem\u00e1s prejuzg\u00f3 su conducta tild\u00e1ndolo &nbsp;de \u201ccorrupto\u201d. &nbsp;Censur\u00f3 &nbsp;de manera displicente &nbsp;el tiempo que hab\u00eda durado la investigaci\u00f3n, no &nbsp;obstante a que la misma ni siquiera hab\u00edan pasado mas de 3 &nbsp;meses &nbsp;<\/p>\n<p>Es cierto &nbsp;que la periodista contaba con la versi\u00f3n de un denunciante, &nbsp;sustentada en algunos audios que, en principio, probaban la &nbsp;injerencia indebida en contrataci\u00f3n p\u00fablica por parte &nbsp;del entonces coronel Estupi\u00f1\u00e1n, hoy actor dentro de &nbsp;este proceso, sin embargo, contrario a lo sostenido por el a quo, &nbsp;esta conducta se torna, no solo anti\u00e9tica, sino &nbsp;descontextualizada desde la \u00f3ptica period\u00edstica. La &nbsp;funci\u00f3n social de esta profesi\u00f3n es informar, pero de &nbsp;manera alguna puede ser b\u00e1culo para el ejercicio de presi\u00f3n &nbsp;infundada a cualquier ente judicial y administrativo. &nbsp;Son los jueces y funcionarios por ley investidos de la investigaci\u00f3n &nbsp;disciplinaria en ese caso iniciada, los \u00fanicos legitimados &nbsp;para condenar o absolver, sancionar o no por conductas de orden &nbsp;disciplinario, luego de verificados los hechos, las pruebas, el &nbsp;ejercicio pleno de defensa del investigado, y desde luego la &nbsp;presunci\u00f3n de inocencia de la cual goza cualquier investigado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;periodista obr\u00f3 con falta de diligencia profesional, pues de &nbsp;manera inexplicable y totalmente inquisidora presion\u00f3, con &nbsp;iron\u00eda, sarcasmo en sus preguntas, &nbsp;encaminadas a presionar que un proceso disciplinario se acelerara al &nbsp;punto de apartar del cargo a un funcionario de la Polic\u00eda &nbsp;Nacional, funci\u00f3n que, desde luego, desdibuja los fines y &nbsp;prop\u00f3sitos period\u00edsticos, que un prejuzgamiento de &nbsp;quien no est\u00e1 legitimado para ello, que libera una &nbsp;estigmatizaci\u00f3n social en masa, repercutiendo negativamente en &nbsp;el \u00e1mbito laboral, familiar y social al sujeto pasivo de &nbsp;dichas acusaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Se debi\u00f3 &nbsp;entonces actuar con prudencia, como quiera que los elementos &nbsp;probatorios constitu\u00edan reserva legal por virtud de la &nbsp;investigaci\u00f3n disciplinaria. El actuar de las demandadas fue &nbsp;irresponsable, pues se pretendi\u00f3 inmiscuir en el tr\u00e1mite &nbsp;de una investigaci\u00f3n que desde todo punto de vista se refleja &nbsp;el coercitivo ejercicio period\u00edstico, pretendiendo interferir &nbsp;en la actividad aut\u00f3noma de los funcionarios encargados de la &nbsp;investigaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Enfat\u00edcese &nbsp;que la actividad informativa debe limitarse a comunicar, &nbsp;en tal virtud, y en una generosa introspecci\u00f3n a la vida &nbsp;privada del demandante, las demandadas debieron apenas informar la &nbsp;existencia de la denuncia, m\u00e1s no asegurar, prejuzgar, acusar &nbsp;e incluso condenar una conducta de la cual nada les constaba. &nbsp;<\/p>\n<p>No es &nbsp;cierto que la actividad period\u00edstica se enmarc\u00f3 dentro &nbsp;de las posibilidades judiciales y disciplinarias que deb\u00eda &nbsp;enfrentar el coronel en atenci\u00f3n a la grabaci\u00f3n que lo &nbsp;incriminaba en posibles actos de corrupci\u00f3n contractual, pues, &nbsp;tal y como qued\u00f3 visto en la transcripci\u00f3n ya &nbsp;efectuada, la periodista Victoria Eugenia D\u00e1vila Hoyos asegur\u00f3 &nbsp;categ\u00f3ricamente la incursi\u00f3n en el delito y la falta &nbsp;disciplinaria por la cual se le investigaba, lo calific\u00f3 de &nbsp;\u201ccorrupto\u201d, conducta reprochable por pretender se &nbsp;pretermitiera cualquier tr\u00e1mite probatorio, &nbsp;pues en su parecer las grabaciones que en su poder ten\u00eda eran &nbsp;suficientes para \u201ccondenarlo\u201d. Alcance que por los menos &nbsp;s\u00ed logr\u00f3 en su ejercicio comunicativo, y que, desde &nbsp;luego, repercuti\u00f3 en su vida diaria. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;falta de diligencia profesional se vio a\u00fan m\u00e1s &nbsp;reflejada cuando las investigaciones arrojaron la absoluci\u00f3n &nbsp;penal y disciplinaria del coronel Estupi\u00f1\u00e1n Carvajal, &nbsp;logr\u00e1ndose certificar que las autoridades no encontraron &nbsp;tipificadas las conductas que se le enrostraron, haciendo que las &nbsp;acusaciones se tornaran tendenciosas y ajenas a la realidad. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.2. &nbsp;Con relaci\u00f3n al da\u00f1o alegado, dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abSin &nbsp;duda alguna los demandantes han sufrido padecimientos emocionales por &nbsp;la divulgaci\u00f3n de la noticia, as\u00ed lo relataron la &nbsp;se\u00f1ora Helen Judith V\u00e1squez Campos y la se\u00f1orita &nbsp;Diana Carolina Estupi\u00f1\u00e1n V\u00e1squez, los cuales son &nbsp;atribuibles a los demandados, puesto que transgredieron los &nbsp;principios que rigen la actividad period\u00edstica, por lo que, en &nbsp;tal virtud, deben ser indemnizados. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;mismo sentido, y en atenci\u00f3n a lo expresado por las &nbsp;mencionadas demandantes, es claro que la conducta que asumieron los &nbsp;docentes, compa\u00f1eros, amigos y, en general, el c\u00edrculo &nbsp;social de los actores fue provocada por la demandada, pues fue &nbsp;precisamente la incidencia en su perspectiva de opini\u00f3n la que &nbsp;gener\u00f3 tal desmedro en el aspecto social exterior de los &nbsp;demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>A su &nbsp;turno, la psic\u00f3loga Carolina Mar\u00eda V\u00e9lez &nbsp;Mendoza, certific\u00f3 que como profesional se encontraba a cargo &nbsp;del tratamiento psicoterap\u00e9utico de los aqu\u00ed actores, &nbsp;el cual se inici\u00f3 desde el mes de enero de 2016 \u201cy se &nbsp;han trabajado tem\u00e1ticas como resoluci\u00f3n de conflictos, &nbsp;tolerancia a la frustraci\u00f3n, comunicaci\u00f3n asertiva, &nbsp;escuchas activas y diferentes tem\u00e1ticas relevantes para el &nbsp;caso de la familia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>A no &nbsp;dudar, el demandante fue objeto de mayor agravio en su honra y buen &nbsp;nombre, pues la periodista, a trav\u00e9s del medio de comunicaci\u00f3n &nbsp;violent\u00f3 el principio de inocencia, en tanto toda persona debe &nbsp;ser considerado (sic) &nbsp;inocente hasta que no se establezca su responsabilidad por medio de &nbsp;una sentencia, tal y como lo establece el art\u00edculo 29 de la &nbsp;Carta Pol\u00edtica. En este sentido, \u201cdentro del estado de &nbsp;la persona, la presunci\u00f3n de inocencia tiene tres dimensiones: &nbsp;primero, est\u00e1 la relaci\u00f3n de c\u00f3mo debe &nbsp;determinarse la responsabilidad penal con la carga de la prueba; &nbsp;segundo, la imputaci\u00f3n de responsabilidad penal o la &nbsp;participaci\u00f3n del investigado en hechos delictivos del quien &nbsp;todav\u00eda no ha sido juzgado; y tercero, est\u00e1 el trato &nbsp;que se la da a las personas investigadas o presos sin condena\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.3. &nbsp;Ya en lo que tiene que ver con el nexo o factor de atribuci\u00f3n &nbsp;causal entre la conducta de la enjuiciada D\u00e1vila Hoyos y el &nbsp;da\u00f1o padecido por el coronel (r) Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;Carvajal y su c\u00edrculo familiar, la colegiatura de segundo &nbsp;grado sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;el presente caso, es evidente que la conducta desplegada por la &nbsp;periodista D\u00e1vila Hoyos, quien adem\u00e1s representa en su &nbsp;voz a la cadena radial demandada, gener\u00f3 un da\u00f1o al &nbsp;demandante, pues &nbsp;transmiti\u00f3 una informaci\u00f3n de la que no ten\u00eda &nbsp;certeza sobre su veracidad, &nbsp;y le conden\u00f3 sin que admitiera la existencia de un juicio &nbsp;v\u00e1lido. Luego entonces, es claro que el da\u00f1o es &nbsp;producto del actuar del agente period\u00edstico, y por ende es &nbsp;responsable\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2.4. &nbsp;Para finalizar, en el fallo que puso t\u00e9rmino a las instancias &nbsp;ordinarias, se tasaron los perjuicios morales as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abHay &nbsp;que precisar que, en materia de indemnizaci\u00f3n, los elementos &nbsp;de juicios (sic) &nbsp;son &nbsp;los que ofrecen directamente un panorama frente a la configuraci\u00f3n &nbsp;del d\u00e9bito aludido, no as\u00ed respecto del da\u00f1o &nbsp;moral, pues no existe ning\u00fan elemento de juicio que permita &nbsp;demostrar ni determinar el quantum de una pena \u00edntimamente &nbsp;ligada a la psiquis de la o las v\u00edctimas (&#8230;). &nbsp;<\/p>\n<p>[P]ara el &nbsp;reconocimiento y prueba de la existencia del da\u00f1o moral, por &nbsp;la jurisprudencia se ha edificado una presunci\u00f3n judicial de &nbsp;padecimiento cuando dicho perjuicio es reclamado por los familiares &nbsp;cercanos de la v\u00edctima, con quienes se infiere existen &nbsp;importantes lazos de afecto. A la luz de las pautas &nbsp;jurisprudenciales, esta presunci\u00f3n cobija al \u201cprimer &nbsp;c\u00edrculo familiar\u201d, extendi\u00e9ndose su alcance a los &nbsp;parientes hasta el segundo grado de consanguineidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo esa &nbsp;presunci\u00f3n habr\u00e1 lugar a reconocer los perjuicios &nbsp;extrapatrimoniales a t\u00edtulo de da\u00f1o moral a favor de la &nbsp;v\u00edctima, de su c\u00f3nyuge y sus hijos. Para la tasaci\u00f3n &nbsp;de la compensaci\u00f3n a t\u00edtulo de da\u00f1o moral, se &nbsp;acudir\u00e1 a los montos reconocidos por la jurisprudencia, por lo &nbsp;que indemnizar\u00e1 a la v\u00edctima con la suma de &nbsp;$60.000,000, a la c\u00f3nyuge e hijos con la suma de $35.000.000, &nbsp;los cuales corresponden al c\u00edrculo m\u00e1s pr\u00f3ximo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;An\u00e1lisis &nbsp;de procedencia del amparo constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>8.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Precisiones &nbsp;relevantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Antes &nbsp;de profundizar sobre los cuestionamientos planteados por las &nbsp;accionantes, es menester evidenciar que algunas expresiones que se &nbsp;incluyeron \u2013tal vez al desgaire\u2013 en el fallo del &nbsp;tribunal, inciden de forma negativa en el ejercicio del derecho a la &nbsp;libre expresi\u00f3n, y podr\u00edan tener el efecto de &nbsp;desestimular la labor de investigaci\u00f3n de la prensa, que es de &nbsp;suma importancia para el debate democr\u00e1tico. En ese sentido, &nbsp;se torna imperativo que la Corte precise lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminarmente, &nbsp;debe recalcarse que los est\u00e1ndares internacionales sobre el &nbsp;ejercicio del bien iusfundamental &nbsp;mencionado reconocen a todas las personas, sin distingos de ning\u00fan &nbsp;tipo, los derechos de transmitir informaci\u00f3n y de emitir &nbsp;opiniones. Ello quiere decir que la labor de los comunicadores no &nbsp;est\u00e1 \u201climitada\u201d a reproducir los hechos &nbsp;noticiosos, como lo afirm\u00f3 el tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Aquellos &nbsp;profesionales pueden, como cualquier otro individuo, exponer sus &nbsp;apreciaciones dentro de un amplio marco de libertad, que solo cabe &nbsp;restringir en situaciones ciertamente excepcionales, como las que se &nbsp;explicaron en los ac\u00e1pites precedentes, y mediante la &nbsp;imposici\u00f3n de responsabilidades ulteriores (civiles o &nbsp;penales), pues est\u00e1 proscrita la censura previa20. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;esa misma senda, no resulta admisible calificar la conducta de un &nbsp;periodista a partir de la forma en la que expres\u00f3 su opini\u00f3n, &nbsp;por muy vehemente, incisiva o mordaz que haya sido. Al interior de un &nbsp;sistema democr\u00e1tico coexisten voces muy diversas; algunas se &nbsp;sirven del humor o la caricaturizaci\u00f3n, otras se preocupan de &nbsp;exponer profundas reflexiones acerca del acontecer diario, y varias &nbsp;m\u00e1s participan en el debate p\u00fablico sin meticulosidad o &nbsp;ecuanimidad. Y si bien puede preferirse una forma de comunicaci\u00f3n &nbsp;por sobre otras, el juez debe evitar, a toda costa, que su elecci\u00f3n &nbsp;personal se transforme en una descalificaci\u00f3n autom\u00e1tica &nbsp;de las expresiones divergentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;innegable que, seg\u00fan las preferencias de cada persona, ciertas &nbsp;formas de comunicaci\u00f3n lucir\u00e1n m\u00e1s provechosas &nbsp;para el esp\u00edritu que otras; pero, as\u00ed como ser\u00eda &nbsp;inadmisible que, so pretexto de fomentar la lectura de los cl\u00e1sicos, &nbsp;las autoridades prohibieran la difusi\u00f3n de otro tipo de &nbsp;literatura, la jurisdicci\u00f3n, por v\u00eda general, no debe &nbsp;elegir cu\u00e1les estilos period\u00edsticos son admisibles, y &nbsp;cu\u00e1les ameritan proscripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;de otro modo, aun asumiendo, en gracia de discusi\u00f3n, que una &nbsp;sociedad obtiene beneficios al exigir que todas las opiniones &nbsp;publicadas sean mesuradas y carentes de sesgos o apasionamientos, ese &nbsp;fin no debiera alcanzarse a trav\u00e9s de la injerencia de las &nbsp;autoridades en el devenir del derecho fundamental a la libre &nbsp;expresi\u00f3n. Cuando esa intervenci\u00f3n se habilita, so &nbsp;pretexto de un noble fin, t\u00e1citamente se franquea el paso a &nbsp;futuras restricciones m\u00e1s severas, con prop\u00f3sitos que &nbsp;no pueden preverse a cabalidad. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;la sentencia del tribunal parece subyacer la idea de que las &nbsp;denuncias relacionadas con presuntos actos de corrupci\u00f3n deben &nbsp;estar fundadas en la certeza acerca de la comisi\u00f3n de un &nbsp;il\u00edcito, la cual se obtendr\u00eda con el fallo condenatorio &nbsp;correspondiente. No obstante, tal forma de razonar carece de asidero, &nbsp;y m\u00e1s bien constituye una inadecuada cortapisa a una de las &nbsp;funciones sociales de la prensa, que consiste, precisamente, en &nbsp;evidenciar \u2013con bases fundadas, desde luego\u2013 supuestas &nbsp;actuaciones irregulares de quienes desempe\u00f1an funciones &nbsp;p\u00fablicas. &nbsp;<\/p>\n<p>Cabe &nbsp;a\u00f1adir que, por regla general, no deber\u00edan existir &nbsp;temas sobre los cuales no sea posible emitir una opini\u00f3n; y si &nbsp;bien hacerlo acerca de hechos que se encuentran siendo investigados o &nbsp;juzgados por las autoridades competentes crea una evidente tensi\u00f3n &nbsp;con otros principios constitucionalmente relevantes, como la &nbsp;presunci\u00f3n de inocencia, el debido proceso y la imparcialidad &nbsp;judicial, esta no puede resolverse indefectiblemente mediante la &nbsp;limitaci\u00f3n radical de la libertad de expresi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto a ello, la Corte Constitucional ha se\u00f1alado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;\u201cla &nbsp;reivindicaci\u00f3n de la publicidad como forma de control externo &nbsp;e interno de la actividad judicial constituye una de las &nbsp;contribuciones m\u00e1s meritorias del pensamiento ilustrado del &nbsp;siglo XVIII\u201d21. &nbsp;Dicho tambi\u00e9n de la siguiente manera: \u201cla publicidad del &nbsp;proceso judicial constituye toda una conquista del pensamiento &nbsp;liberal respecto del anterior sistema inquisitivo, concibi\u00e9ndose &nbsp;como una exigencia jur\u00eddico &#8211; formal del proceso a modo de &nbsp;garant\u00eda de control sobre el funcionamiento de la &nbsp;Administraci\u00f3n de Justicia\u201d22. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque es &nbsp;cierto que los sujetos activos de dicho control son los ciudadanos, &nbsp;tambi\u00e9n lo es que aquel no puede efectuarse sin la &nbsp;intervenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n o, en otras &nbsp;palabras, \u201cde ah\u00ed la necesidad de una intervenci\u00f3n &nbsp;inmediadora de los medios de comunicaci\u00f3n quienes son, en &nbsp;puridad, los que se encargan de vincular al poder judicial con el &nbsp;medio social. Es la prensa, la radio y la televisi\u00f3n los que &nbsp;se han atribuido la funci\u00f3n de informar al p\u00fablico &nbsp;acerca de la justicia\u201d23. &nbsp;Bien se ha sostenido que \u201cun instrumento fundamental de &nbsp;formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica son los medios &nbsp;de comunicaci\u00f3n, de modo que la opini\u00f3n que la sociedad &nbsp;tenga de la justicia y de los sucesos a examinar por esta, va a estar &nbsp;condicionada, en parte, por la informaci\u00f3n por ellos &nbsp;transmitida\u201d24\u00bb &nbsp;(CC, SU-274\/19, ya citada). &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;m\u00e1s adelante, agreg\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[E]s &nbsp;preciso se\u00f1alar que, en efecto, los medios de comunicaci\u00f3n &nbsp;inciden, o pueden hacerlo, sobre la imparcialidad del juez; entonces, &nbsp;\u201c[a] primera vista, la soluci\u00f3n ser\u00eda la &nbsp;prohibici\u00f3n a los medios de informaci\u00f3n de tratar temas &nbsp;sometidos a investigaci\u00f3n judicial, pero, &nbsp;qu\u00e9 duda cabe que tal v\u00eda no es aceptable dentro de los &nbsp;par\u00e1metros de un Estado social y democr\u00e1tico de &nbsp;derecho, guiado, l\u00f3gicamente, por el valor superior de la &nbsp;libertad\u201d25. &nbsp;Se trata de una problem\u00e1tica cuya soluci\u00f3n resulta &nbsp;realmente compleja y as\u00ed lo ha identificado la doctrina sobre &nbsp;la materia: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;una parte, es preciso reconocer el derecho de toda persona a &nbsp;expresarse libremente, por lo que ha de permit\u00edrsele hablar, &nbsp;mostrar su opini\u00f3n, debatir, contradecir, en relaci\u00f3n &nbsp;con cualquier tema, incluso aquellos que est\u00e1n sometidos a &nbsp;investigaci\u00f3n judicial. Adem\u00e1s, por otra parte, todos &nbsp;los ciudadanos de un Estado de derecho han de tener (\u2026) el &nbsp;derecho a recibir una informaci\u00f3n completa y veraz. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, no debe pensarse que no es posible la coexistencia de todos &nbsp;estos derechos, pues, si bien es importante el derecho a la libertad &nbsp;de expresi\u00f3n en sus dos facetas -activa y pasiva- no debe &nbsp;minimizarse la trascendencia del derecho a un juicio justo por un &nbsp;Tribunal imparcial, derecho que no solo importa al individuo en &nbsp;concreto sino que irradia sus derechos sobre toda la colectividad, &nbsp;dado que esta espera que sus ciudadanos sean juzgados imparcialmente. &nbsp;<\/p>\n<p>Nos &nbsp;encontramos por consiguiente ante una encrucijada de derechos que es &nbsp;preciso resolver. As\u00ed pues, la libertad de expresi\u00f3n o &nbsp;la de recibir informaci\u00f3n no solo pueden ser limitadas por &nbsp;consideraciones individuales (intimidad, etc.), sino tambi\u00e9n &nbsp;en virtud de estimaciones generales (la correcta Administraci\u00f3n &nbsp;de Justicia), sin perjuicio, de que \u00e9stas, a su vez, tengan &nbsp;una proyecci\u00f3n de car\u00e1cter individual\u201d26. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;toda informaci\u00f3n sobre materia sometida a decisi\u00f3n &nbsp;judicial puede afectar la imparcialidad del &nbsp;juez, pero el problema que se presenta \u201ces el de concretar &nbsp;cu\u00e1les son los criterios que proporcionar\u00e1n las reglas &nbsp;para distinguir entre aquellos supuestos en los que resulta admisible &nbsp;restringir la publicidad, limitando por tanto el derecho a la &nbsp;informaci\u00f3n; aquellos otros en los que puede impedirse &nbsp;absolutamente a los medios de comunicaci\u00f3n que proporcionen &nbsp;informaci\u00f3n; y, por \u00faltimo, aquellos en los que sin &nbsp;impedir la informaci\u00f3n, deban adoptarse medidas que preserven &nbsp;la imparcialidad del juzgador\u201d27. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;\u00bfcu\u00e1les ser\u00edan esos l\u00edmites y c\u00f3mo &nbsp;influyen en el ejercicio del derecho a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;y de informaci\u00f3n? A juicio de la Sala, la respuesta a este &nbsp;interrogante depender\u00e1 de las circunstancias propias de cada &nbsp;caso y de los derechos involucrados que necesariamente deber\u00e1n &nbsp;ser sometidos a un ejercicio de ponderaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sirvan &nbsp;estas breves l\u00edneas al prop\u00f3sito de clarificar los &nbsp;alcances de la mediaci\u00f3n judicial en la actividad &nbsp;period\u00edstica, especialmente en aquella que tiene que ver con &nbsp;la investigaci\u00f3n de actividades irregulares de quienes &nbsp;desempe\u00f1an funciones p\u00fablicas. &nbsp;<\/p>\n<p>8.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;procedencia del amparo reclamado. &nbsp;<\/p>\n<p>Preliminarmente, &nbsp;cabe precisar que las razones de procedencia del resguardo solicitado &nbsp;por ambas accionantes tienen un n\u00facleo com\u00fan, referido, &nbsp;puntualmente, al juicio de culpabilidad de la se\u00f1ora D\u00e1vila &nbsp;Hoyos y a la extensi\u00f3n de esa responsabilidad a la propietaria &nbsp;de la emisora LA FM, esto es, RCN. Sin embargo, la Corte concentrar\u00e1 &nbsp;su an\u00e1lisis en el primer aparte de esas acusaciones \u2013y, &nbsp;adem\u00e1s, en la falta de motivaci\u00f3n de la extensi\u00f3n &nbsp;del da\u00f1o, alegada en el escrito de tutela primigenio\u2013, &nbsp;pues ese reclamo reviste trascendencia constitucional y repercute en &nbsp;la anulaci\u00f3n del fallo del tribunal, efecto que se pidi\u00f3 &nbsp;tanto en la demanda principal, como en la acumulada. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, se advierte que a pesar de enfrentarse a un asunto de &nbsp;singular complejidad, la corporaci\u00f3n accionada no fundament\u00f3, &nbsp;con la prolijidad necesaria, la sentencia condenatoria que ahora &nbsp;ocupa la atenci\u00f3n de la Corte; adem\u00e1s, desconoci\u00f3 &nbsp;s\u00f3lidos precedentes sobre la materia, incurriendo as\u00ed &nbsp;en dos motivos espec\u00edficos de procedencia de la acci\u00f3n &nbsp;de tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque &nbsp;al construir el marco jur\u00eddico del debate el cuerpo colegiado &nbsp;se refiri\u00f3, someramente, al art\u00edculo 13 de la CADH, en &nbsp;el estudio del caso concreto obvi\u00f3 la totalidad de las pautas &nbsp;que ha decantado la Corte IDH \u2013y reiterado la Corte &nbsp;Constitucional\u2013 a partir de esa normativa, con relaci\u00f3n &nbsp;a la libertad de expresi\u00f3n y la responsabilidad por la &nbsp;difusi\u00f3n de informaci\u00f3n u opiniones. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ablos &nbsp;precedentes \u201cde las instancias internacionales, encargadas de &nbsp;interpretar esos tratados [de derechos humanos], constituyen un &nbsp;criterio hermen\u00e9utico relevante para establecer el sentido de &nbsp;las normas constitucionales sobre derechos fundamentales\u201d. En &nbsp;este sentido, la &nbsp;Corte, en aplicaci\u00f3n de la funci\u00f3n interpretativa del &nbsp;bloque de constitucionalidad, de forma reiterada ha utilizado las &nbsp;decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la &nbsp;Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, los comit\u00e9s &nbsp;de monitoreo de tratados de Naciones Unidas as\u00ed como las &nbsp;recomendaciones de los comit\u00e9s de monitoreo de Naciones &nbsp;Unidas, las recomendaciones generales de estos mismos \u00f3rganos &nbsp;y los reportes emitidos en el marco del sistema interamericano, entre &nbsp;otros, como criterio hermen\u00e9utico relevante para establecer el &nbsp;alcance de la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;Espec\u00edficamente, sobre las decisiones de la Corte IDH, este &nbsp;Tribunal afirm\u00f3 en la sentencia C-010 de 2000, que al ser la &nbsp;Corte IDH el \u201c\u00f3rgano judicial autorizado para &nbsp;interpretar autorizadamente\u201d la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos, se deben tener en cuenta sus fallos para fijar el &nbsp;alcance y contenido de los derechos constitucionales, pero eso no &nbsp;implica que deba concluir exactamente lo mismo que precis\u00f3 la &nbsp;Corte IDH, pues puede apartarse de esa interpretaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;concordancia, en la sentencia C-370 de 2006, al estudiar los derechos &nbsp;de las v\u00edctimas a la justicia, a la verdad, a la reparaci\u00f3n &nbsp;y a la no repetici\u00f3n en el marco de graves atentados contra el &nbsp;Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho &nbsp;Internacional Humanitario, tom\u00f3 como referencia algunas de las &nbsp;decisiones adoptadas por la Corte IDH, por considerar que \u00e9stas &nbsp;son una fuente de derecho internacional vinculante para Colombia, ya &nbsp;que son decisiones que expresan la interpretaci\u00f3n aut\u00e9ntica &nbsp;de los derechos protegidos por la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos. En dicha oportunidad tambi\u00e9n sostuvo: \u201csi &nbsp;un tratado internacional obligatorio para Colombia y referente a &nbsp;derechos y deberes consagrados en la Constituci\u00f3n prev\u00e9 &nbsp;la existencia de un \u00f3rgano autorizado para interpretarlo, como &nbsp;sucede por ejemplo con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, &nbsp;creada por la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, &nbsp;su &nbsp;jurisprudencia resulta relevante para la interpretaci\u00f3n que de &nbsp;tales derechos y deberes se haga en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;). &nbsp;En conclusi\u00f3n, la l\u00ednea jurisprudencia trazada por la &nbsp;Corte ha sido pac\u00edfica y reiterada en afirmar que la &nbsp;jurisprudencia proferida por organismos internacionales, y en este &nbsp;caso en particular por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, &nbsp;sirve como criterio relevante que &nbsp;se debe tener en cuenta para fijar el alcance y contenido de los &nbsp;derechos y deberes que se encuentran consagrados en el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico interno. &nbsp;No obstante, tambi\u00e9n ha dicho que el alcance de estas &nbsp;decisiones en la interpretaci\u00f3n de los derechos fundamentales &nbsp;debe ser sistem\u00e1tica, en concordancia con las reglas &nbsp;constitucionales y que adem\u00e1s cuando se usen precedentes de &nbsp;derecho internacional como criterio hermen\u00e9utico se deben &nbsp;analizar las circunstancias de cada caso particular para establecer &nbsp;su aplicabilidad\u00bb &nbsp;(CC, C-327 de 2016). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;labor del juez civil, en asuntos como este, no puede limitarse a &nbsp;averiguar si quien emiti\u00f3 la informaci\u00f3n u opini\u00f3n &nbsp;\u00abincurri\u00f3 &nbsp;en culpa\u00bb, &nbsp;conforme al est\u00e1ndar general de la legislaci\u00f3n civil &nbsp;(replicado en el art\u00edculo 55 de la Ley 29 de 194428), &nbsp;pues ese criterio subjetivo, aisladamente considerado, no es del todo &nbsp;compatible con el bloque de constitucionalidad actual, puntualmente, &nbsp;con las reglas del SIDH que habilitan la imposici\u00f3n de penas o &nbsp;reparaciones a cargo de quien publica un dato o un juicio de valor. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;de otro modo, para calificar la adecuaci\u00f3n subjetiva de la &nbsp;conducta del periodista enjuiciado, la regulaci\u00f3n interna que &nbsp;versa sobre la responsabilidad por la \u201cdivulgaci\u00f3n de &nbsp;opiniones\u201d no ha de interpretarse de manera insular, sino que &nbsp;debe compaginarse con las normas de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;y de la CADH, observando, cuando sea adecuado y conducente, los &nbsp;desarrollos de los distintos \u00f3rganos judiciales o consultivos &nbsp;que integran nuestro sistema regional de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;modo de ilustraci\u00f3n, recientemente la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil se pronunci\u00f3 acerca de la culpa period\u00edstica y la &nbsp;problem\u00e1tica de revelaci\u00f3n de fuentes period\u00edsticas, &nbsp;tarea para la cual fue necesario acudir a las pautas convencionales &nbsp;sobre la materia, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCon &nbsp;el fin de materializar los derechos fundamentales a la informaci\u00f3n, &nbsp;libertad de expresi\u00f3n y de prensa (art\u00edculo 20 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional), el Estado ha asumido los compromisos &nbsp;de garantizar a quienes ejercen la actividad period\u00edstica \u00absu &nbsp;libertad e independencia profesional\u00bb y salvaguardar la &nbsp;inviolabilidad de su secreto profesional (art\u00edculos 73 y 74, &nbsp;inciso 2\u00ba, ejusdem), lo que \u2013entre otras hip\u00f3tesis\u2013 &nbsp;supone defender la reserva de las fuentes de &nbsp;informaci\u00f3n del &nbsp;comunicador, sus registros de &nbsp;investigaci\u00f3n, etc. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el particular, el \u00f3rgano de cierre de la &nbsp;jurisdicci\u00f3n constitucional ha decantado lo siguiente: \u201cLa &nbsp;reserva de las fuentes es una parte central de la libertad de &nbsp;informaci\u00f3n, y un derecho fundamental de quienes ejercen la &nbsp;profesi\u00f3n period\u00edstica, cuya libertad e independencia &nbsp;el Estado debe, de acuerdo con la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;proteger especialmente (&#8230;). &nbsp;Una mirada a los est\u00e1ndares de protecci\u00f3n &nbsp;interamericanos nos permite entender, con algo m\u00e1s de nitidez, &nbsp;el alcance amplio del derecho de los medios de comunicaci\u00f3n a &nbsp;la reserva de las fuentes period\u00edsticas. En efecto, como bien &nbsp;se\u00f1ala, en su concepto la Fundaci\u00f3n para la Libertad de &nbsp;Prensa -FLIP-, la Declaraci\u00f3n de Principios sobre Libertad de &nbsp;Expresi\u00f3n de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos &nbsp;Humanos establece, en su Principio No. 8: \u201cTodo &nbsp;comunicador social tiene derecho a la &nbsp;reserva de sus fuentes de informaci\u00f3n, &nbsp;apuntes y archivos personales y profesionales\u201d &nbsp;(&#8230;). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La Relator\u00eda para la Libertad de Expresi\u00f3n &nbsp;de la CIDH, en su informe del 2016, se\u00f1al\u00f3 que estamos &nbsp;hablando del derecho de todo periodista a &nbsp;negarse a revelar, entre otros, el&nbsp;producto &nbsp;de sus investigaciones&nbsp;a &nbsp;entidades&nbsp;privadas, terceros, &nbsp;autoridades p\u00fablicas o&nbsp;judiciales. &nbsp;La garant\u00eda de este derecho hace parte, en concepto de esa &nbsp;Relator\u00eda, de las obligaciones de&nbsp;prevenci\u00f3n&nbsp;de &nbsp;los ataques al periodismo por parte de los Estados de la OEA\u201d &nbsp;(CC, T\u2013594 de 2017).&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Coincidente con ello, la Convenci\u00f3n Americana &nbsp;de Derechos Humanos (CADH)29, &nbsp;en su art\u00edculo 13 numeral 2, dispone que el ejercicio de las &nbsp;libertades de prensa y expresi\u00f3n \u00ab(\u2026) &nbsp;no puede estar sujeto a previa &nbsp;censura sino a responsabilidades ulteriores, &nbsp;las que deben estar expresamente fijadas por la ley\u00bb; garant\u00eda &nbsp;que abarca no solo la posibilidad de emitir informaciones, opiniones &nbsp;y, en general, cualquier tipo de expresi\u00f3n \u2013que, sin &nbsp;duda, cuentan con presunci\u00f3n de cobertura ab initio30\u2013, &nbsp;sino tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n de los Estados parte de &nbsp;proteger esas prerrogativas tanto de forma activa (v. gr., a trav\u00e9s &nbsp;de leyes de garant\u00eda) como pasiva (no interfiriendo en el &nbsp;\u00e1mbito propio de estas libertades), de lo que tambi\u00e9n &nbsp;se colige la prohibici\u00f3n de censura, una de cuyas modalidades &nbsp;es la indirecta, relacionada con el uso de mecanismos \u00abdiscretos\u00bb &nbsp;de trasgresi\u00f3n, tales como las \u00ableyes de desacato y &nbsp;difamaci\u00f3n criminal\u00bb31, &nbsp;entre otros, temas que ya han sido decantados por los \u00f3rganos &nbsp;del SIDH. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre esta tem\u00e1tica, la Corte Interamericana &nbsp;de Derechos Humanos (Corte IDH), int\u00e9rprete por v\u00eda de &nbsp;autoridad del precitado tratado de derechos, ha sostenido de manera &nbsp;pac\u00edfica y reiterada que existen tres deberes principales del &nbsp;Estado en relaci\u00f3n con la protecci\u00f3n de los &nbsp;comunicadores o periodistas cuando ejercen el oficio informativo, a &nbsp;saber: (i) prevenci\u00f3n, que incluye la garant\u00eda de &nbsp;reserva de las fuentes, apuntes y archivos personales y &nbsp;profesionales; &nbsp;(ii) protecci\u00f3n, por cuanto este quehacer no &nbsp;debe sufrir injerencias desproporcionadas; y (iii) procuraci\u00f3n &nbsp;de justicia, en los eventos en que aquellos sean v\u00edctimas de &nbsp;ataques. Estas pautas buscan facilitar el ejercicio period\u00edstico, &nbsp;habida cuenta que se trata de una garant\u00eda de doble v\u00eda, &nbsp;en tanto refuerza la posibilidad del titular no solo de comunicar, &nbsp;sino de la sociedad de recibir tales informaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, el amparo de las &nbsp;fuentes period\u00edsticas ha ocupado un lugar privilegiado en la &nbsp;consolidaci\u00f3n de la libertad de informaci\u00f3n, de prensa &nbsp;y de expresi\u00f3n, pues, adem\u00e1s, la reserva legal que &nbsp;consagra la CADH supone que, cuando se pretenda intervenir prima &nbsp;facie en uno de estos aspectos esenciales, cualquier medida que se &nbsp;adopte, sin previa regulaci\u00f3n, se presuma ileg\u00edtima. &nbsp;<\/p>\n<p>De esta manera, es claro que \u00ab(\u2026) &nbsp;quienes buscan informaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico &nbsp;pueden ampararse en la reserva de la fuente para poder acceder, &nbsp;buscar e investigar sobre temas de inter\u00e9s p\u00fablico\u00bb32, &nbsp;como dispone el art\u00edculo 8 de la Declaraci\u00f3n de &nbsp;Principios sobre Libertad de Expresi\u00f3n de la CIDH33, &nbsp;sin que sean admisibles limitaciones no previstas expresamente en la &nbsp;ley. Incluso, la Corte IDH ha aceptado que, en eventos en que el &nbsp;comunicador accede a informaci\u00f3n reservada, aquel no est\u00e1 &nbsp;cometiendo un acto il\u00edcito y que, por tanto, no puede ser &nbsp;responsable por revelarla, y tampoco se le puede pedir que indique la &nbsp;fuente. El resguardo de las fuentes, entonces, es uno de los pilares &nbsp;de la libertad de prensa, conforme lo se\u00f1ala el desarrollo de &nbsp;la Carta Pol\u00edtica, y lo refrendan varios instrumentos &nbsp;internacionales relacionados con el ejercicio de la actividad &nbsp;period\u00edstica. Por esa v\u00eda, exigir a quienes desempe\u00f1an &nbsp;esa profesi\u00f3n que revelen sus fuentes, disuadir\u00eda a &nbsp;estas de proporcionar informaci\u00f3n a aquellos y, por lo mismo, &nbsp;podr\u00eda constituir una talanquera para el adecuado ejercicio de &nbsp;la labor de divulgaci\u00f3n de los sucesos socialmente relevantes\u00bb &nbsp;(CSJ AC2130-2020, 7 sep.) &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, contrariando ese deber de integraci\u00f3n, y sin reparar en &nbsp;la pertinencia del control de convencionalidad en este caso puntual, &nbsp;el tribunal accionado se limit\u00f3 a considerar un est\u00e1ndar &nbsp;de culpa simple, conforme la regla de responsabilidad de los &nbsp;periodistas que prev\u00e9 el art\u00edculo 55 de la Ley 29 de &nbsp;1944, obviando otros elementos de juicio relevantes \u2013en el &nbsp;marco del SIDH\u2013 para evaluar ese par\u00e1metro conductual, &nbsp;como la satisfacci\u00f3n del \u201ctest tripartito\u201d de &nbsp;restricciones a la libertad de expresi\u00f3n, establecido por la &nbsp;jurisprudencia de la Corte IDH, y reiterado por el precedente &nbsp;consolidado de la Corte Constitucional, pese a que este es un &nbsp;requisito sine &nbsp;qua non para &nbsp;legitimar la imposici\u00f3n de condenas o sanciones en asuntos de &nbsp;contornos f\u00e1cticos similares a este. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n, para determinar la procedencia de las &nbsp;\u201cresponsabilidades ulteriores\u201d a las que se refiere el &nbsp;art\u00edculo 13.2 de la CADH (as\u00ed como el precepto 19 del &nbsp;PIDCP), aquellas \u00abdeben &nbsp;estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar: &nbsp;a) &nbsp;el respeto a los derechos o a la reputaci\u00f3n de los dem\u00e1s, &nbsp;o &nbsp;b) la protecci\u00f3n de la seguridad nacional, el orden p\u00fablico &nbsp;o la salud o la moral p\u00fablicas\u00bb, &nbsp;lo que sugiere que elucidar tales aspectos es un paso previo &nbsp;ineludible para imponer prestaciones indemnizatorias a cargo de quien &nbsp;expresa una opini\u00f3n. Sin embargo, se reitera, sobre este punto &nbsp;el tribunal guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;dijo nada la corporaci\u00f3n querellada acerca de los discursos &nbsp;especialmente protegidos (tem\u00e1tica sobre la que se ahondar\u00e1 &nbsp;seguidamente), ni se detuvo a evaluar los dem\u00e1s est\u00e1ndares &nbsp;de protecci\u00f3n del derecho a la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;que, a espacio, se explicaron supra, &nbsp;lagunas argumentativas de tal calado que estructuran el defecto de &nbsp;insuficiente motivaci\u00f3n, franqueando el paso a la tutela &nbsp;constitucional reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>Estos &nbsp;vac\u00edos, adem\u00e1s, se hicieron extensivos al an\u00e1lisis &nbsp;de la prueba del nexo de causalidad entre la transmisi\u00f3n &nbsp;radial de que se viene hablando, las implicaciones de las expresiones &nbsp;utilizadas y las afectaciones emocionales que se dieron por probados &nbsp;en el fallo de segundo grado, asunto sobre el cual se expusieron &nbsp;apenas afirmaciones gen\u00e9ricas; asimismo, al fijar el monto de &nbsp;la condena a t\u00edtulo de da\u00f1os morales, dicha corporaci\u00f3n &nbsp;se limit\u00f3 a afirmar que \u00abse &nbsp;acudir\u00e1 a los montos reconocidos por la jurisprudencia\u00bb, &nbsp;sin mencionar a cu\u00e1l precedente se refer\u00eda, ni &nbsp;explicar, siquiera brevemente, los fundamentos f\u00e1cticos y &nbsp;jur\u00eddicos de su ejercicio de tasaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;similar orientaci\u00f3n, el tribunal pas\u00f3 por alto en su &nbsp;motivaci\u00f3n que la jurisprudencia de la Corte IDH y la Corte &nbsp;Constitucional han reconocido una especial protecci\u00f3n a los &nbsp;discursos que involucran funcionarios p\u00fablicos en ejercicio de &nbsp;sus funciones, \u00aben &nbsp;los cuales la privacidad y otros derechos de personalidades p\u00fablicas &nbsp;deben &nbsp;ceder a costa del inter\u00e9s que la comunidad pueda tener &nbsp;leg\u00edtimamente sobre algunas de sus actuaciones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;si bien esto no puede entenderse como una patente de corso para &nbsp;transmitir todo tipo de opiniones, pues existen discursos no &nbsp;protegidos por el derecho a la libertad de expresi\u00f3n (v.gr. &nbsp;la apolog\u00eda al odio o la incitaci\u00f3n a la violencia), s\u00ed &nbsp;conlleva una especial tolerancia a las relacionadas con la \u2013supuesta &nbsp;o hipot\u00e9tica\u2013 comisi\u00f3n de actos de corrupci\u00f3n &nbsp;por parte de un funcionario p\u00fablico concreto, que se basan en &nbsp;un trabajo investigativo previo34, &nbsp;lo cual es incompatible con los criterios que emple\u00f3 el &nbsp;tribunal para evaluar la conducta de la se\u00f1ora D\u00e1vila &nbsp;Hoyos. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;respecto a este puntal del debate, el \u00f3rgano de cierre de la &nbsp;jurisdicci\u00f3n constitucional recientemente explic\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) La &nbsp;Relator\u00eda&nbsp;Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n &nbsp;de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, en &nbsp;publicaci\u00f3n denominada \u201cMarco jur\u00eddico &nbsp;interamericano del derecho a la libertad de expresi\u00f3n\u201d, &nbsp;afirm\u00f3: \u201cla jurisprudencia interamericana ha definido la &nbsp;libertad de expresi\u00f3n como, \u2018el derecho del individuo y &nbsp;de toda la comunidad a participar en debates activos, firmes y &nbsp;desafiantes respecto de todos los aspectos vinculados al &nbsp;funcionamiento normal y arm\u00f3nico de la sociedad\u2019; ha &nbsp;enfatizado que la libertad de expresi\u00f3n es una de las formas &nbsp;m\u00e1s eficaces de denuncia de la corrupci\u00f3n; y ha &nbsp;se\u00f1alado que en el debate sobre asuntos de inter\u00e9s &nbsp;p\u00fablico, se protege tanto la emisi\u00f3n de expresiones &nbsp;inofensivas y bien recibidas por la opini\u00f3n p\u00fablica, &nbsp;como &nbsp;aquellas que chocan, irritan o inquietan a los funcionarios p\u00fablicos, &nbsp;a los candidatos a ejercer cargos p\u00fablicos, o a un sector &nbsp;cualquiera de la poblaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;consecuencia de lo anterior, la Corte ha resaltado la importancia de &nbsp;proteger las expresiones o discursos sobre funcionarios o personajes &nbsp;p\u00fablicos \u201ca quienes por raz\u00f3n de sus cargos, &nbsp;actividades y desempe\u00f1o en la sociedad se convierten en &nbsp;centros de atenci\u00f3n con notoriedad p\u00fablica &nbsp;e&nbsp;inevitablemente tienen la obligaci\u00f3n de aceptar el &nbsp;riesgo de ser afectados por cr\u00edticas, opiniones o revelaciones &nbsp;adversas, por cuanto buena parte del inter\u00e9s general ha &nbsp;dirigido la mirada a su conducta \u00e9tica y moral. Adem\u00e1s, &nbsp;su mayor exposici\u00f3n ante el foro p\u00fablico fomenta la &nbsp;transparencia de las actividades estatales y promueve la &nbsp;responsabilidad de los funcionarios sobre su gesti\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte &nbsp;ha justificado esta amplitud en la protecci\u00f3n que se debe &nbsp;garantizar a los discursos dirigidos en contra de estas personas, &nbsp;adem\u00e1s del inter\u00e9s p\u00fablico que generan las &nbsp;funciones que realizan, en el hecho de que se han expuesto &nbsp;voluntariamente a una mayor visibilidad al ocupar un determinado &nbsp;cargo y porque tienen una enorme capacidad de controvertir la &nbsp;informaci\u00f3n a trav\u00e9s de su poder de convocatoria &nbsp;p\u00fablica. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;De otro lado, la Corte ha se\u00f1alado que tanto los medios de &nbsp;comunicaci\u00f3n como los ciudadanos,&nbsp;\u201ctienen &nbsp;derecho a denunciar p\u00fablicamente los hechos y actuaciones &nbsp;irregulares de los que tengan conocimiento en virtud de su funci\u00f3n, &nbsp;por lo que no est\u00e1n obligados a esperar a que se produzca un &nbsp;fallo para comunicar al respecto\u201d.&nbsp;En &nbsp;Sentencia T-213 de 2004, en la que se estudi\u00f3 un caso en el &nbsp;que a trav\u00e9s de un libro se cuestionaba la conducta y el &nbsp;desempe\u00f1o de una Fiscal, esta Corporaci\u00f3n admiti\u00f3 &nbsp;que la &nbsp;sociedad tiene el derecho de reprochar una conducta de un funcionario &nbsp;p\u00fablico que se considere irregular, ama\u00f1ada o &nbsp;maliciosa, pese a que la situaci\u00f3n haya sido ya dirimida en &nbsp;sentido contrario ante los \u00f3rganos jurisdiccionales del &nbsp;Estado, por cuanto no puede existir un monopolio sobre la verdad en &nbsp;cabeza del sistema jur\u00eddico. &nbsp;Dijo la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cYa &nbsp;se indic\u00f3 antes que en una sociedad multicultural y pluralista &nbsp;no existe un monopolio sobre la verdad (Fundamento 18). En la &nbsp;democracia constitucional el respeto por el pluralismo valorativo de &nbsp;la sociedad, no puede conducir a que se entienda que la definici\u00f3n &nbsp;de la correcci\u00f3n de la conducta de los funcionarios p\u00fablicos &nbsp;se limite a su conformidad con la ley. La sociedad tiene derecho a (y &nbsp;requiere) controlar la actuaci\u00f3n de tales funcionarios y de &nbsp;valorar si, a pesar de que no ha incurrido en conductas irregulares &nbsp;en t\u00e9rminos jur\u00eddicos, su comportamiento resulta &nbsp;inaceptable en otros t\u00e9rminos sociales. &nbsp;<\/p>\n<p>De una &nbsp;parte, que &nbsp;en una democracia constitucional no es posible centralizar en el &nbsp;sistema jur\u00eddico la calificaci\u00f3n de la conducta de las &nbsp;personas. &nbsp;La separaci\u00f3n entre derecho y moral, as\u00ed como del &nbsp;derecho del sistema de valores religiosos, (separaci\u00f3n &nbsp;indispensable para lograr una sociedad plural), obliga &nbsp;a aceptar que a partir de cada sistema social es posible realizar &nbsp;juicios de valor respecto de la conducta de las personas y, en &nbsp;particular, de los funcionarios estatales. &nbsp;(&#8230;) &nbsp;Pretender un monopolio absoluto sobre el reproche en cabeza del &nbsp;sistema jur\u00eddico, conducir\u00eda a paralizar el proceso de &nbsp;transformaci\u00f3n del sistema de valores de la sociedad, en la &nbsp;medida en que s\u00f3lo resultar\u00edan leg\u00edtimos los &nbsp;reproches jur\u00eddicamente sancionados\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante todo lo anterior, la Corte ha establecido que, si bien el &nbsp;discurso sobre asuntos de inter\u00e9s p\u00fablico o que &nbsp;involucra cuestionamientos a funcionarios p\u00fablicos se &nbsp;encuentra especialmente protegido por la libertad de expresi\u00f3n, &nbsp;toda informaci\u00f3n que se profiera debe partir de un m\u00ednimo &nbsp;de plausibilidad, entendida como condiciones de veracidad y &nbsp;credibilidad y &nbsp;no sobre informaci\u00f3n falsa o meramente hiriente. &nbsp;En la citada sentencia T-213 de 2004 se indic\u00f3: \u201cCr\u00edticas &nbsp;de este tipo han de soportarse en una democracia constitucional. Por &nbsp;ello se avanz\u00f3 sobre la imposibilidad de que se proh\u00edba &nbsp;o restrinja el ejercicio de la libertad de opini\u00f3n respecto de &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia misma. La cuesti\u00f3n es &nbsp;cu\u00e1l debe ser el l\u00edmite de la libertad de expresi\u00f3n. &nbsp;Para la Corte, dicho l\u00edmite se define con base en la &nbsp;plausibilidad (la Corte advierte que no se trata de correcci\u00f3n) &nbsp;de tales opiniones a partir del contexto descrito. Seg\u00fan se ha &nbsp;precisado en la sentencia C-489 de 2002, la afectaci\u00f3n del &nbsp;buen nombre parte de informaciones falsas o err\u00f3neas, que &nbsp;distorsionan el concepto p\u00fablico sobre un individuo. Tambi\u00e9n &nbsp;se indic\u00f3 que bajo el amparo del derecho al buen nombre, las &nbsp;opiniones meramente insultantes, est\u00e1n proscritas (fundamento &nbsp;15)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;entonces, aunque no se puede exigir que una informaci\u00f3n dada a &nbsp;conocer por un ciudadano tenga&nbsp;un grado de certeza equiparable a &nbsp;la convicci\u00f3n judicial, pues no se requiere que una persona &nbsp;tenga una certidumbre absoluta sobre las &nbsp;afirmaciones que realice, \u201cquien haga uso de medios masivos de &nbsp;comunicaci\u00f3n (las redes sociales est\u00e1n incluidas) debe &nbsp;realizar previamente una diligente labor de constataci\u00f3n y &nbsp;confirmaci\u00f3n de la informaci\u00f3n\u201d &nbsp;esto es, debe &nbsp;verificar razonablemente si la informaci\u00f3n que difundi\u00f3 &nbsp;contaba con un m\u00ednimo de fundamentaci\u00f3n f\u00e1ctica\u00bb &nbsp;(Sentencia T-155 de 2019). &nbsp;<\/p>\n<p>Todas &nbsp;estas previsiones, que constituyen precedente constitucional &nbsp;consolidado, no solamente fueron obviadas por la autoridad accionada, &nbsp;sino que ri\u00f1en abiertamente con la motivaci\u00f3n de la &nbsp;sentencia confutada, debi\u00e9ndose tener en cuenta que, en dicha &nbsp;providencia, el tribunal no expuso ning\u00fan argumento para &nbsp;justificar la inaplicaci\u00f3n de tan s\u00f3lida l\u00ednea &nbsp;jurisprudencial. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;omisi\u00f3n tambi\u00e9n es trascendente, porque &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;carga argumentativa del juez que se desliga del precedente implica &nbsp;una exigencia tal, que &nbsp;si \u00e9l no realiza una debida justificaci\u00f3n de las &nbsp;razones que lo alejaron de tal precedente constitucional se genera un &nbsp;defecto que puede viciar la decisi\u00f3n. &nbsp;El desconocimiento, sin debida justificaci\u00f3n, del precedente &nbsp;judicial configura un defecto sustantivo, en la medida en que su &nbsp;respeto es una obligaci\u00f3n de todas las autoridades judiciales\u00bb &nbsp;(CC, SU-354\/17). &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;ello cabe a\u00f1adir que, contrariando los est\u00e1ndares &nbsp;precitados, el tribunal no exterioriz\u00f3 el an\u00e1lisis &nbsp;probatorio que le permiti\u00f3 inferir que la informaci\u00f3n &nbsp;divulgada fue \u00abinexcusablemente &nbsp;inexacta y apresurada\u00bb, &nbsp;pues m\u00e1s all\u00e1 de referirse a las resultas de algunas &nbsp;actuaciones penales y disciplinarias, no detall\u00f3 ninguna labor &nbsp;orientada a desvirtuar la autenticidad o veracidad de las grabaciones &nbsp;sobre las que la se\u00f1ora D\u00e1vila Hoyos expres\u00f3 su &nbsp;opini\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho de otro &nbsp;modo, la colegiatura de segundo grado censur\u00f3 a la citada &nbsp;periodista por considerar que sus opiniones no armonizaban con una &nbsp;visi\u00f3n particular de la labor de los comunicadores, derivando &nbsp;de all\u00ed la culpa endilgada, sin desarrollar el complejo &nbsp;ejercicio de ponderaci\u00f3n entre la libertad de expresi\u00f3n &nbsp;y opini\u00f3n de aquella, y los bienes legales y constitucionales &nbsp;cuya infracci\u00f3n denunci\u00f3 el coronel (r) Estupi\u00f1\u00e1n &nbsp;Carvajal, vac\u00edos argumentativos que franquean el paso a la &nbsp;tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Cabe insistir, &nbsp;adem\u00e1s, en que la discrepancia &nbsp;objetiva (comprobada ex &nbsp;post) &nbsp;entre la informaci\u00f3n transmitida y la realidad es insuficiente &nbsp;para estructurar la culpa del comunicador, m\u00e1xime cuando se &nbsp;trata de la emisi\u00f3n de opiniones35. &nbsp;Existen par\u00e1metros adicionales para evaluar la exteriorizaci\u00f3n &nbsp;de ideas u opiniones, como por ejemplo &nbsp;el est\u00e1ndar de \u201creal &nbsp;malicia\u201d36, &nbsp;al que han acudido de forma consistente los \u00f3rganos del SIDH, &nbsp;y tambi\u00e9n esta Corporaci\u00f3n, que en sentencia CSJ &nbsp;SC, 24 &nbsp;may. 1999, rad. &nbsp;5244, reconoci\u00f3 expresamente que \u00abla &nbsp;responsabilidad civil extracontractual por los da\u00f1os &nbsp;ocasionados en ejercicio de la actividad period\u00edstica por la &nbsp;divulgaci\u00f3n informativa (&#8230;) &nbsp;implica, en primer &nbsp;lugar, la &nbsp;presencia de intenci\u00f3n de perjudicar o deteriorar el buen &nbsp;nombre o la honra de una persona determinada o determinable &nbsp;con la informaci\u00f3n falsa o inexacta que &nbsp;a sabiendas se divulga\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s &nbsp;de incluir algunos argumentos carentes de motivaci\u00f3n, &nbsp;afirmaciones imprecisas e inarm\u00f3nicas con el panorama jur\u00eddico &nbsp;actual, el fallo del tribunal accionado no tuvo en cuenta los &nbsp;par\u00e1metros que establecen el SIDH y la jurisprudencia nacional &nbsp;(tanto de la Corte Suprema de Justicia como de la Constitucional), &nbsp;relacionados con las \u201cresponsabilidades ulteriores\u201d que &nbsp;se derivan del ejercicio abusivo de la libertad de expresi\u00f3n, &nbsp;inadvertencia que redund\u00f3 en que varias problem\u00e1ticas &nbsp;trascendentes, como el desarrollo del \u201ctest tripartito\u201d, &nbsp;o los alcances de los discursos que gozan de especial protecci\u00f3n &nbsp;por parte de la Carta Pol\u00edtica y la CADH, no fueran analizadas &nbsp;con suficiente detalle en las motivaciones de la sentencia atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>Esos &nbsp;yerros, seg\u00fan el precedente consolidado, constituyen causas de &nbsp;procedencia de la tutela contra providencias judiciales y, por lo &nbsp;mismo, justifican la intervenci\u00f3n de esta Colegiatura, como &nbsp;juez constitucional, raz\u00f3n por la cual se otorgar\u00e1 el &nbsp;resguardo reclamado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;CONCEDER &nbsp;el &nbsp;amparo de los derechos fundamentales de Victoria Eugenia D\u00e1vila &nbsp;Hoyos y Radio &nbsp;Cadena Nacional S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;DEJAR SIN VALOR la &nbsp;sentencia dictada el 15 de octubre de 2020 por la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, as\u00ed &nbsp;como todas las actuaciones que deriven de dicho prove\u00eddo. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO. &nbsp;ORDENAR a &nbsp;la autoridad judicial accionada que, en el t\u00e9rmino de veinte &nbsp;(20) d\u00edas, contados a partir de la notificaci\u00f3n de este &nbsp;fallo, proceda a resolver la alzada interpuesta por la parte &nbsp;demandante dentro del juicio de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual sometido a su escrutinio, con expreso examen y &nbsp;desarrollo del marco constitucional y convencional vigente, conforme &nbsp;se explic\u00f3 en la parte motiva de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO. &nbsp;COMUNICAR &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, &nbsp;en caso de no ser impugnado el fallo, remitir las diligencias a la &nbsp;Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A este tr\u00e1mite fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acumulada la demanda de tutela radicada bajo el n.\u00ba &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2020-03480-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Recu\u00e9rdese que la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia atacada se dict\u00f3 el 25 de octubre de esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anualidad, y fue corregida a trav\u00e9s de prove\u00eddo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;calendado el 18 de noviembre siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, caso La \u00daltima &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tentaci\u00f3n de Cristo (Olmedo Bustos y otros) vs. Chile. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencia de fondo, reparaciones y costas (2001). P\u00e1rr. 64 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss: &nbsp; \u00abEn &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuanto al contenido del derecho a la libertad de pensamiento y de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresi\u00f3n, quienes est\u00e1n bajo la protecci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Convenci\u00f3n tienen no s\u00f3lo el derecho y la libertad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de expresar su propio pensamiento, sino tambi\u00e9n el derecho y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;toda \u00edndole. Es por ello que la libertad de expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tiene una dimensi\u00f3n individual y una dimensi\u00f3n social, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a saber:\u00e9sta requiere, por un lado, que nadie sea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arbitrariamente menoscabado o impedido de manifestar su propio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pensamiento y representa, por tanto, un derecho de cada individuo; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pero implica tambi\u00e9n, por otro lado, un derecho colectivo a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recibir cualquier informaci\u00f3n y a conocer la expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp;pensamiento ajeno. 65. Sobre la primera dimensi\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho consagrado en el art\u00edculo mencionado, la individual, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la libertad de expresi\u00f3n no se agota en el reconocimiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;te\u00f3rico del derecho a hablar o escribir, sino que comprende &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adem\u00e1s, inseparablemente, el derecho a utilizar cualquier &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio apropiado para difundir el pensamiento y hacerlo llegar al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mayor n\u00famero de destinatarios. En este sentido, la expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y la difusi\u00f3n del pensamiento y de la informaci\u00f3n son &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indivisibles, de modo que una restricci\u00f3n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posibilidades de divulgaci\u00f3n representa directamente, y en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;misma medida, un l\u00edmite al derecho de expresarse libremente. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;66. Con respecto a la segunda dimensi\u00f3n del derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consagrado en el art\u00edculo 13 de la Convenci\u00f3n, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;social, es menester se\u00f1alar que la libertad de expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es un medio para el intercambio de ideas e informaciones entre las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personas; comprende su derecho a tratar de comunicar a otras sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puntos de vista, pero implica tambi\u00e9n el derecho de todas a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conocer opiniones, relatos y noticias. Para el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ciudadano com\u00fan tiene tanta importancia el conocimiento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opini\u00f3n ajena o de la informaci\u00f3n de que disponen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otros como el derecho a difundir la propia. 67. La Corte considera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que ambas dimensiones poseen igual importancia y deben ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garantizadas en forma simult\u00e1nea para dar efectividad total &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al derecho a la libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n en los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;t\u00e9rminos previstos por el art\u00edculo 13 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OEA, CIDH, Relator\u00eda Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antecedentes e Interpretaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Declaraci\u00f3n de Principios., p\u00e1rr. 19. Disponible &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en: http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OEA, CIDH, Relator\u00eda Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antecedentes e Interpretaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Declaraci\u00f3n de Principios., supra, p\u00e1rr. 27 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss, cita del criterio de la CIDH en: \u201cInforme sobre la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Compatibilidad entre las Leyes de Desacato y la Convenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Americana sobre Derechos Humanos. &nbsp;OAS Doc. 9, 88 Per\u00edodo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sesiones, 17 de febrero de 1995\u201d. Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/.  \">http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/.  <\/A><\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;UNESCO, Comunicaci\u00f3n e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n. Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.unesco.org\/new\/es\/communication-and-information\/freedom-of-expression\/freedom-of-information\/.  \">http:\/\/www.unesco.org\/new\/es\/communication-and-information\/freedom-of-expression\/freedom-of-information\/.  <\/A><\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00c9REZ TORNERO, Jos\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Manuel. Libertad de prensa, acceso a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n y empoderamiento ciudadano, en Libertad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Prensa, Acceso a la Informaci\u00f3n y Empoderamiento Ciudadano, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;UNESCO 2009. P. 43. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OEA, CIDH, Relator\u00eda Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antecedentes e Interpretaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Declaraci\u00f3n de Principios., supra, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1r. 32 y ss, &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Est\u00e1ndares internacionales de libertad de expresi\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gu\u00eda b\u00e1sica para operadores de justicia en Am\u00e9rica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Latina, Center for International Media Assistance (2017).. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Marco Jur\u00eddico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Interamericano sobre la Libertad de Expresi\u00f3n, Relator\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n, 2010. Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/cd\/sistema_interamericano_de_derechos_humanos\/index_MJIAS.html  \">http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/cd\/sistema_interamericano_de_derechos_humanos\/index_MJIAS.html  <\/A><\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEn &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;principio, todas las formas de discurso est\u00e1n protegidas por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el derecho a la libertad de expresi\u00f3n, independientemente de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su contenido y de la mayor o menor aceptaci\u00f3n social y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estatal con la que cuenten. Esta presunci\u00f3n general de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cobertura de todo discurso expresivo se explica por la obligaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primaria de neutralidad del Estado ante los contenidos y, como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consecuencia, por la necesidad de garantizar que, en principio, no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existan personas, grupos, ideas o medios de expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;excluidos a priori del debate p\u00fablico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De particular importancia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es la regla seg\u00fan la cual la libertad de expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debe garantizarse no s\u00f3lo en cuanto a la difusi\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ideas e informaciones recibidas favorablemente o consideradas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inofensivas o indiferentes, sino tambi\u00e9n en cuanto a las que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ofenden, chocan, inquietan, resultan ingratas o perturban al Estado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o a cualquier sector de la poblaci\u00f3n. As\u00ed lo exigen el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pluralismo, la tolerancia y el esp\u00edritu de apertura, sin los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuales no existe una sociedad democr\u00e1tica. En este sentido, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se ha se\u00f1alado la especial importancia que [tiene &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proteger la libertad de] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresi\u00f3n \u201cen lo que se refiere a las opiniones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;minoritarias, incluyendo aqu\u00e9llas que ofenden, resultan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;chocantes o perturban a la mayor\u00eda\u201d; y se ha enfatizado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que las restricciones a la libertad de expresi\u00f3n \u201cno &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deben perpetuar los prejuicios ni fomentar la intolerancia\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En igual orden de ideas, resulta claro que el deber de no interferir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con el derecho de acceso a la informaci\u00f3n de todo tipo, se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extiende a la circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n, ideas y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresiones que puedan o no contar con el benepl\u00e1cito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personal de quienes representan la autoridad estatal en un momento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dado\u00bb. Marco &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jur\u00eddico Interamericano sobre la Libertad de Expresi\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Relator\u00eda Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2010, supra. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/cd\/sistema_interamericano_de_derechos_humanos\/index_MJIAS.html.  \">http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/cd\/sistema_interamericano_de_derechos_humanos\/index_MJIAS.html.  <\/A><\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEn &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la ya citada sentencia C-391 de 2007 (MP. Manuel Jos\u00e9 Cepeda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Espinosa, SV. Rodrigo Escobar Gil), la Corte efectu\u00f3 una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;detallada presentaci\u00f3n de las razones y de los antecedentes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que, en el derecho local y comparado, justifican la especial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;protecci\u00f3n constitucional de los discursos pol\u00edticos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y, en particular, de los que tienen por objeto la cr\u00edtica de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los poderes y funcionarios p\u00fablicos. En la sentencia T-218 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009 (MP. Mauricio Gonz\u00e1lez Cuervo) se sintetizan algunos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;leading cases en la jurisprudencia comparada\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abSentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-904 de 2013. La Corte estudi\u00f3 la acci\u00f3n de tutela &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;instaurada por una ciudadana que se desempe\u00f1aba como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contralora General de la Rep\u00fablica, contra un medio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n que divulg\u00f3 un video en el que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;registraba la imagen de sus hijos menores mientras jugaban f\u00fatbol &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la vivienda, as\u00ed como la imagen de uno de los escoltas y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las placas del veh\u00edculo en el que se movilizaba, esto, con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ocasi\u00f3n de una querella por el ruido que se produc\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el hogar de la accionante. Esta Corporaci\u00f3n concedi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la protecci\u00f3n del derecho a la intimidad de los menores, pero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no accedi\u00f3 a las pretensiones relacionadas con la informaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la querella\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abSentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-155 de 2019. Este Tribunal revis\u00f3 la acci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tutela instaurada por un ciudadano -servidor p\u00fablico y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;subgerente de un hospital- por la presunta vulneraci\u00f3n de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales al buen nombre, a la honra y a la intimidad, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debido a una publicaci\u00f3n en la red social Facebook donde se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indicaba que \u00e9l pertenec\u00eda a un cartel de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;corrupci\u00f3n. \/\/ La Corte resolvi\u00f3 negar el amparo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;invocado, al considerar que \u201cno se violan los derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundamentales al buen nombre, a la honra o a la intimidad de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;servidor p\u00fablico cuando una persona, en ejercicio de su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;libertad de expresi\u00f3n y de su derecho a ejercer control al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder pol\u00edtico, lo cuestiona y relaciona con la comisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de actuaciones contrarias a la ley, si sus afirmaciones representan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una opini\u00f3n (que expresa, por ejemplo, una manifestaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de protesta, indignaci\u00f3n o inconformidad con determinada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;situaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico) y no una supuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n (una acusaci\u00f3n concreta sobre una persona &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;determinada)\u201d\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abIb\u00eddem\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abSentencia SU-1723 de 2000\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abMu\u00f1oz, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Machado, Libertad de prensa y procesos por difamaci\u00f3n, p. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;154. Citado en ZANNONI, Eduardo A. y B\u00cdSCARO, Beatriz R. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Responsabilidad de los medios de prensa. Editorial Astrea de Alfredo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Ricardo de Pala. Buenos Aires. 1993. P\u00e1g. 74\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Toda la normativa y la jurisprudencia sobre el tema parecieran &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;promover \u00abser hospitalario con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opiniones ajenas y posiblemente adversas a las que profesa uno\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como lo se\u00f1alara Borges (En: BORGES, Jorge Luis y FERRARI, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Osvaldo. Di\u00e1logo. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siglo XXI Editores, M\u00e9xico D.F. 2005, p. 216). &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abJunoy, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Joan Pic\u00f3 (director). Problemas actuales de la justicia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;penal. Cap\u00edtulo: La justicia penal y los medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n: los juicios paralelos. Javier Hern\u00e1ndez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Garc\u00eda. JOS\u00c9 MAR\u00cdA BOSCH EDITOR. Barcelona, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Espa\u00f1a. 2001. P\u00e1g. 72\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abMontalvo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Abiol, Juan Carlos. Los juicios paralelos en el proceso penal: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00bfanomal\u00eda democr\u00e1tica o mal necesario? &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Universitas Revista de Filosof\u00eda, Derecho y Pol\u00edtica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n\u00ba 16, julio 2012, ISSN 1698-7950. P\u00e1g. 105\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abJunoy, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Joan Pic\u00f3 (director). Problemas actuales de la justicia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;penal. Cap\u00edtulo: La justicia penal y los medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n: los juicios paralelos. Javier Hern\u00e1ndez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Garc\u00eda. Jos\u00e9 Mar\u00eda Bosch Editor. Barcelona, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Espa\u00f1a. 2001. P\u00e1g. 73\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abDe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vega Ruiz, Jos\u00e9 Augusto. Libertad de expresi\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n veraz, juicios paralelos y medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n. Editorial Universitas S.A. 1998. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;69\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abL\u00d3PEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Tratado de Derecho Procesal Penal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cap\u00edtulo IX: Los procesos judiciales y los medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n. Editorial Thomson Aranzadi. 2005. P\u00e1gina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;274\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abL\u00d3PEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Tratado de Derecho Procesal Penal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cap\u00edtulo IX: Los procesos judiciales y los medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n. Editorial Thomson Aranzadi. 2005. P\u00e1ginas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;274 y 275\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abL\u00d3PEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARJA DE QUIROGA, Jacobo. Tratado de Derecho Procesal Penal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cap\u00edtulo IX: Los procesos judiciales y los medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n. Editorial Thomson Aranzadi. 2005. P\u00e1ginas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;277\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A cuyo tenor: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abIndependientemente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la responsabilidad penal a que se refieren los art\u00edculos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anteriores, todo el que por cualquier medio eficaz para divulgar el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pensamiento, por medio de la imprenta, de la radiodifusi\u00f3n o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del cinemat\u00f3grafo, cause da\u00f1o a otro estar\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligado a indemnizarlo, salvo que demuestre que no incurri\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en culpa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abLa Convenci\u00f3n Americana de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derechos Humanos o Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ratificado por el Estado colombiano mediante la Ley 16 de 1972 y, de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta manera, hace parte del bloque de constitucionalidad conforme al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;art\u00edculo 13 de la Carta Pol\u00edtica\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abLa presunci\u00f3n de cobertura ab &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;initio ha sido definida por los \u00f3rganos del SIDH como la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garant\u00eda de protecci\u00f3n de todo tipo de discursos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incluyendo los que pudieren resultar \u00abchocantes, ofensivos o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;perturbadores\u00bb, que se materializa con el deber de neutralidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Estado frente a cualquier contenido; es decir, \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;principio, no pueden existir personas, grupos, ideas o medios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresi\u00f3n excluidos a priori del debate p\u00fablico\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver: Informe Anual de la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Humanos (2009)\u00bb (referencia propia del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abInforme de la Relator\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n (RELE) de la Comisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sobre leyes de desacato y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;difamaci\u00f3n criminal como l\u00edmites a la libertad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresi\u00f3n, de prensa y de informaci\u00f3n (2004). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/informes\/desacato\/Informe%20Anual%20Desacato%20y%20difamacion%202004.pdf\u00bb  \">http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/informes\/desacato\/Informe%20Anual%20Desacato%20y%20difamacion%202004.pdf\u00bb  <\/A> &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abCorte IDH, Est\u00e1ndares &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;internacionales de libertad de expresi\u00f3n: Gu\u00eda b\u00e1sica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para operadores de justicia en Am\u00e9rica Latina (2017)\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abExisten m\u00faltiples instrumentos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;internacionales de protecci\u00f3n (universales e interamericanos) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que consagran la protecci\u00f3n de esta garant\u00eda, bien de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;forma expresa, ora impl\u00edcitamente: (i) art\u00edculo 19 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos (1948); (ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;art\u00edculo 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pol\u00edticos (1966); (iii) art\u00edculo 4 de la Declaraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948); (iv) art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13 de la CADH (1969); y el (v) art\u00edculo 4 de la Carta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Democr\u00e1tica Interamericana (2001)\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(referencia propia del texto citado). &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Asunto distinto a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n de imputaciones abstractas, maliciosas o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;absolutamente carentes de fundamento (Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CC, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-155\/19). &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el particular, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jurisprudencia de esta Sala tiene sentado que \u00ab(&#8230;) la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nueva Carta Pol\u00edtica trajo un criterio m\u00e1s amplio y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gen\u00e9rico de lo que antiguamente se defin\u00eda, stricto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sensu, como libertad de prensa, para incrustarla dentro de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;libertad de expresi\u00f3n y de pensamiento; precisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conceptual que, seg\u00fan doctrina autorizada, obedece, antes que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a un cambio sustancial, a una adaptaci\u00f3n o replanteamiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del concepto de libertad de prensa que, acu\u00f1ado en sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;or\u00edgenes pr\u00f3ximos como mecanismo de equilibrio frente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la tenaza que cern\u00edase con la censura, evolucion\u00f3 al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comp\u00e1s de los progresos experimentados por la humanidad, lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que en \u00faltimas justificaba una denominaci\u00f3n m\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exacta de esa libertad (&#8230;). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tal responsabilidad pone al descubierto que el informar libremente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no es un derecho absoluto y que en un momento dado conoce l\u00edmites; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de ah\u00ed que si bien debe proscribirse la censura previa para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que su ejercicio sea cabal, no es posible pasar por alto unas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;limitantes cuyo fundamento se halla en la preservaci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;orden democr\u00e1tico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Linderos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los hay: As\u00ed en el contenido mismo de la informaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la que ha de estar actuante en el periodista la inclinaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;natural del hombre hacia la verdad; c\u00f3mo echar al olvido, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;evidentemente, lo que hoy se acepta por todos, en el sentido de que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el derecho de informaci\u00f3n se concibe de doble v\u00eda, y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;despunta all\u00ed, con ribetes de singular importancia, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho del hombre a estar informado, como ser que discierne y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aspira leg\u00edtimamente a nutrirse del conocimiento que lo haga &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trascendente e integrado a todo de lo que a todos incumbe; como una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;elongaci\u00f3n del axioma seg\u00fan el cual la civilizaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;va de la mano con la informaci\u00f3n, existe la aspiraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;generalizada a estar informados; m\u00e1s exactamente, por encima &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de estar informados, a estar bien informados. Y quien ejerza &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;libertad semejante ha de procurar una informaci\u00f3n objetiva e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;imparcial, con todo y la dificultad que en el punto se reconozca, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dado que si es el hombre el agente de la informaci\u00f3n -no se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trata ya, pues, de la reproducci\u00f3n mec\u00e1nica de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sucesos-, siempre habr\u00e1 all\u00ed un componente subjetivo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuya oscilaci\u00f3n marca en \u00faltimas el riesgo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alteraci\u00f3n de la verdad; as\u00ed que, en estrictez, de lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que se trata es de evitar la parcialidad, la manipulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consciente, as\u00ed en el contenido como en la presentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la noticia. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n los hay por fuera de la informaci\u00f3n en s\u00ed, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concretamente cuando el asunto se conecta, como lo sugiere el deber &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ser, con otros derechos, tales como el de la honra y el decoro de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los dem\u00e1s, que bien pueden entrar en colisi\u00f3n con el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejercicio de aquel derecho. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por otra parte, y para acercar ya del todo este marco te\u00f3rico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo que es objeto de decisi\u00f3n en este caso, que aun cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la libertad de opini\u00f3n y los derechos a informar y a recibir &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n encuentran simiente constitucional en un mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precepto y tienen todos el mismo cariz fundamental, no constituyen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una misma cosa, y hasta podr\u00eda descubrirse en ellos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contenidos con algo de desemejanza, lo cual se comprueba f\u00e1cilmente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al observar c\u00f3mo, por ejemplo, lo que para la libertad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pensamiento puede constituir una limitaci\u00f3n ileg\u00edtima, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pierda en un momento dado ese car\u00e1cter si es que se la mira &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desde la perspectiva del derecho de informar. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Atendida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal precisi\u00f3n, puede afirmarse que la libertad de expresar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las ideas y opiniones se refiere al derecho que cabe a toda persona &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para comunicar libremente y por cualquier medio su propio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pensamiento, sus concepciones y valoraciones, sin pretender &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presentar hechos o sucesos de manera objetiva; en lo cual no cabr\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en principio demarcar algunos mojones predeterminados, aun cuando de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hecho existan algunas restricciones fincadas en razones superiores &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dirigidas al mantenimiento de la paz o a garantizar los derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sociales y a la defensa del Estado, todo en aras de la convivencia. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Cuanto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al derecho a informar, que constituye una condici\u00f3n necesaria &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para el libre y pleno ejercicio de la libertad de expresar aquellas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ideas y opiniones, tiene, por contraste, como fin garantizar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;libertad de indagar, elaborar y proporcionar al p\u00fablico una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n no reformada ni retaceada, procur\u00e1ndose la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;imparcialidad que sea posible sobre los datos, hechos o sucesos que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puedan ser noticia. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consecuencia, la veracidad y la imparcialidad, l\u00edmites al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho de informar, a los que expl\u00edcitamente hace referencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Carta, no tienen directa relaci\u00f3n con la libertad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opini\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aunque ambos se encuentren estrechamente vinculados con el derecho a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recibir informaci\u00f3n veraz e imparcial, lo que explica el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trato distinto que ha de ministr\u00e1rseles; entonces: no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es posible prohibir que cada cual tenga y exponga sus propias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opiniones\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ, SC, exp. 7303, 13 dic. 2002). &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Relator\u00eda Especial para la Libertad de Expresi\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Informe, Cap\u00edtulo II \u2013 Evaluaci\u00f3n sobre el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estado de la Libertad de Expresi\u00f3n en el Hemisferio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/showarticle.asp?artID=610&#038;lID=2):  \">http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/showarticle.asp?artID=610&#038;lID=2):  <\/A> &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sistema dual de protecci\u00f3n se traduce en la pr\u00e1ctica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la imposici\u00f3n de s\u00f3lo sanciones civiles en aquellos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;casos en que exista informaci\u00f3n falsa y producida con&nbsp;\u201creal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;malicia\u201c.&nbsp;En el&nbsp;caso&nbsp;The New York Times c\/ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sullivan&nbsp;la Corte Suprema de Estados Unidos dijo: \u201cLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garant\u00edas constitucionales requieren una norma federal que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prohiba a un funcionario p\u00fablico ser indemnizado por raz\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de una manifestaci\u00f3n inexacta y difamatoria referente a su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conducta, como tal, a menos que pruebe que fue hecha con real &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;malicia, es decir, con conocimiento de que eran falsas o con una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gran despreocupaci\u00f3n acerca de su verdad o falsedad\u201d.Dicha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;doctrina a su vez ha sido consagrada en el caso Vago c\/ Ediciones La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Urraca S.A.&nbsp;sobre da\u00f1os y perjuicios, en el cual la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suprema Corte de Justicia de la Rep\u00fablica Argentina se\u00f1alo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que \u201cquienes se sienten afectados por una informaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;falsa o inexacta deber\u00e1n demostrar que el autor de la noticia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;procedi\u00f3 con malicia\u201d En el informe de la Comisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sobre las leyes de desacato, si bien no se hace menci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresa a la doctrina de la real malicia, es posible concluir que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9sta es aceptada por la Comisi\u00f3n, a partir del momento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en que se reconoce el principio de mayor escrutinio de las figuras &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablicas y se afirma que la&nbsp;exceptio veritatis&nbsp;no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es una defensa suficiente para garantizar adecuadamente la libertad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de expresi\u00f3n\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, la Relator\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especializada, en el Informe Anual de 2012 previ\u00f3 como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recomendaci\u00f3n a los Estados (lit. c del n\u00fam. 7 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cap. V) \u00abPromover &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la incorporaci\u00f3n de los est\u00e1ndares interamericanos a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la legislaci\u00f3n civil de manera tal que los procesos civiles &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adelantados contra personas que han hecho declaraciones sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;funcionarios p\u00fablicos o sobre asuntos de inter\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablico apliquen el est\u00e1ndar de la actual o real &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;malicia, de conformidad con lo dispuesto en el principio 10 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Declaraci\u00f3n de Principios y que resulten proporcionales y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;razonables\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed mismo, all\u00ed indic\u00f3 que \u00abinterpretando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Convenci\u00f3n Americana, el Principio 10 de la Declaraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Principios dispone que \u201c[l]as leyes de privacidad no deben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inhibir ni restringir la investigaci\u00f3n y difusi\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;informaci\u00f3n de inter\u00e9s p\u00fablico. La protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a la reputaci\u00f3n debe estar garantizada s\u00f3lo a trav\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de sanciones civiles, en los casos en que la persona ofendida sea un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;funcionario p\u00fablico o persona p\u00fablica o particular que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se haya involucrado voluntariamente en asuntos de inter\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablico. Adem\u00e1s, en estos casos, debe probarse que en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la difusi\u00f3n de las noticias el comunicador tuvo intenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de infligir da\u00f1o o pleno conocimiento de que se estaba &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;difundiendo noticias falsas o se condujo con manifiesta negligencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la b\u00fasqueda de la verdad o falsedad de las mismas\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;105. La Corte Interamericana ha tenido oportunidad de pronunciarse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;respecto a la aplicaci\u00f3n del est\u00e1ndar de \u201creal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;malicia\u201d. As\u00ed, por ejemplo, en el caso Us\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ram\u00edrez Vs. Venezuela, la Corte Interamericana estim\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que las afirmaciones por las cuales Us\u00f3n fue condenado hab\u00edan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sido formuladas de manera condicional y, en consecuencia, no pod\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entenderse la existencia de una manifiesta intenci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;da\u00f1ar: \u201c[e]n el presente caso, al condicionar su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;opini\u00f3n, se evidencia que el se\u00f1or Us\u00f3n Ram\u00edrez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no estaba declarando que se hab\u00eda cometido un delito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;premeditado, sino que en su opini\u00f3n se habr\u00eda cometido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal delito en el caso que resultara cierta la hip\u00f3tesis sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el uso de un lanzallamas. Una opini\u00f3n condicionada de tal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manera no puede ser sometida a requisitos de veracidad. Adem\u00e1s, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo anterior tiende a comprobar que el se\u00f1or Us\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ram\u00edrez carec\u00eda del dolo espec\u00edfico de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;injuriar, ofender o menospreciar, ya que, de haber tenido la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;voluntad de hacerlo, no hubiera condicionado su opini\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal manera\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/expresion\/docs\/informes\/anuales\/Informe%20Anual%202012.pdf). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC734-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC734-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2020-03305-001 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cuatro (4) de febrero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;deciden las acciones de tutela (acumuladas) que promovieron Victoria &nbsp;Eugenia D\u00e1vila [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53674","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}