{"id":53716,"date":"2024-05-17T20:40:46","date_gmt":"2024-05-17T20:40:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc897-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:46","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:46","slug":"stc897-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc897-2021\/","title":{"rendered":"STC897 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC897-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC897-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2020-00370-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco &nbsp;(5) de febrero &nbsp;de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;4 de diciembre de 2020 por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Javier &nbsp;El\u00edas Arias Id\u00e1rraga contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Tercero Civil del Circuito de la misma ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite al que fueron vinculadas las partes y los &nbsp;intervinientes del asunto constitucional a que alude el escrito &nbsp;inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;gestor &nbsp;del amparo reclama &nbsp;la protecci\u00f3n constitucional de su derecho fundamental al &nbsp;debido proceso, presuntamente conculcado por la autoridad &nbsp;jurisdiccional convocada, con las decisiones proferidas en el tr\u00e1mite &nbsp;de la acci\u00f3n &nbsp;popular por \u00e9l promovida contra una de las sucursales de la &nbsp;Fundaci\u00f3n de la Mujer, con radicado No. 2015-01162-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, pretende que por esta v\u00eda se conceda el resguardo &nbsp;deprecado, ordenando al Juzgado Tercero Civil del Circuito de &nbsp;Pereira, &nbsp;\u00abcontinuar [e]l &nbsp;tr\u00e1mite de la acci\u00f3n popular\u00bb, &nbsp;que \u00abdigitalice &nbsp;todo (\u2026) &nbsp;lo actuado en la acci\u00f3n popular y se [l]e &nbsp;brinden copias aut\u00e9nticas\u00bb; &nbsp;y, que &nbsp;\u00ab[se] &nbsp;vincule al delegado &nbsp;en esta acci\u00f3n popular a fin que pruebe en derecho como &nbsp;garantizo el debido proceso en esta acci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;apoyo de su reclamo y en cuanto interesa para la resoluci\u00f3n &nbsp;del asunto aduce en compendio, que pese a lo dispuesto en los &nbsp;art\u00edculos 5\u00b0 y 6\u00b0 de la Ley 472 de 1998, el Juzgado &nbsp;cognoscente \u00abaplic[\u00f3] &nbsp;desistimiento t\u00e1cito\u00bb &nbsp;al citado juicio, figura procesal que \u00abNOOOO &nbsp;aplica para acciones populares\u00bb, &nbsp;y aunque interpuso \u00abreposici\u00f3n, &nbsp;apelaci\u00f3n, s\u00faplica, insistencia (\u2026) &nbsp;nulidad\u00bb, &nbsp;se hizo caso omiso, situaci\u00f3n que, en su criterio, justifica &nbsp;la intervenci\u00f3n del juez constitucional a su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO &nbsp;Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juzgado Tercero Civil del Circuito de Pereira, se limit\u00f3 a &nbsp;enviar el link de acceso al expediente digitalizado que contiene la &nbsp;acci\u00f3n constitucional motivo de queja. &nbsp;<\/p>\n<p>b. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Defensor del Pueblo Regional de Risaralda solicit\u00f3 su &nbsp;desvinculaci\u00f3n de las presentes diligencias, pues \u00abno &nbsp;es el organismo competente para adelantar las pretensiones del &nbsp;accionante\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Procurador Regional del mentado departamento puntualiz\u00f3, &nbsp;fundamentalmente, que su \u00abintervenci\u00f3n &nbsp;est\u00e1 orientada a verificar, como ente de control, la defensa &nbsp;de los derechos e intereses colectivos, &nbsp;(\u2026) en el &nbsp;correspondiente pacto de cumplimiento que para el efecto se suscriba, &nbsp;convocado previamente por el Juez\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Director Jur\u00eddico de la Secretar\u00eda de Gobierno de &nbsp;Bogot\u00e1, aleg\u00f3 su falta de legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa por pasiva, tras advertir que el actor no le endilga de manera &nbsp;alguna acci\u00f3n u omisi\u00f3n en su contra. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez constitucional de primera instancia &nbsp;neg\u00f3 &nbsp;el amparo reclamado, tras advertir, en lo fundamental, que \u00e9sta &nbsp;<\/p>\n<p>emerge &nbsp;temeraria, toda vez que comporta identidad de causa, &nbsp;partes y pretensiones respecto de otra queja del mismo linaje &nbsp;promovida en pret\u00e9rita oportunidad por el aqu\u00ed &nbsp;accionante frente al estrado judicial criticado, motivo por el que &nbsp;declar\u00f3 la improcedencia de la demanda de amparo objeto de &nbsp;an\u00e1lisis, y en consecuencia, \u00abconden\u00f3 &nbsp;en costas\u00bb &nbsp;al gestor por \u00abla &nbsp;suma de un (1) salario m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb &nbsp;a favor del Consejo Superior de la Judicatura. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siguiendo &nbsp;los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, en l\u00ednea &nbsp;de principio, la acci\u00f3n de tutela no procede contra &nbsp;providencias o actuaciones judiciales, dado que no pertenece al &nbsp;entorno de los Jueces constitucionales inmiscuirse en los procesos &nbsp;para tratar de modificar o cambiar las determinaciones pronunciadas &nbsp;en ellos, en virtud precisamente del principio de autonom\u00eda &nbsp;que le otorga la Constituci\u00f3n a las autoridades judiciales. &nbsp;Sin embargo, en el evento en que el funcionario respectivo incurra en &nbsp;un proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, &nbsp;puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden &nbsp;jur\u00eddico si el afectado ha hecho uso de los medios de &nbsp;protecci\u00f3n judicial a su alcance, y no cuenta con ninguno otro &nbsp;que le permita conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Circunscrita &nbsp;la Corte a los motivos que originaron la impugnaci\u00f3n, se &nbsp;advierte de manera anticipada que la &nbsp;protecci\u00f3n reclamada &nbsp;est\u00e1 llamada &nbsp;al fracaso, teniendo &nbsp;en cuenta que tal &nbsp;lo expuso el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional, el asunto que se somete hoy a estudio coincide con el &nbsp;sentenciado por esta misma Sala en STC6578-2019, habida cuenta que &nbsp;los \u00abhechos, &nbsp;partes y pretensiones\u00bb &nbsp;se identifican, en tanto que ambos se circunscriben a la acci\u00f3n &nbsp;popular identificada con el consecutivo 2015-01162-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que basta un cotejo simple para arribar a la conclusi\u00f3n &nbsp;que, el pedimento ahora expuesto ya fue &nbsp;resuelto en la salvaguarda &nbsp;en comento, esto es, la terminaci\u00f3n del aludido juicio por &nbsp;aplicaci\u00f3n de lo previsto en el art. 317 del C.G. del P., &nbsp;sobre lo cual en su momento se consider\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abAtinente &nbsp;a los otros dos juicios populares, es decir, los individualizados con &nbsp;los n\u00fameros 2015-01162 y 2015-01155, el reproche no prospera, &nbsp;porque no se otea irregularidad alguna capaz de socavar la legalidad &nbsp;de los prove\u00eddos de 25 de junio de 2018, en cuya virtud el &nbsp;sentenciador recriminado dio por terminadas dichas diligencias por &nbsp;\u201cdesistimiento t\u00e1cito\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Conviene &nbsp;precisar que si bien esta Sala vari\u00f3 recientemente su postura &nbsp;en torno al desistimiento t\u00e1cito decretado en acciones &nbsp;populares, se\u00f1alando su improcedencia, dicho pronunciamiento &nbsp;no se extiende al caso estudiado. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;acotado por cuanto, (i) la juez atacada concluy\u00f3 el pleito con &nbsp;la figura enunciada y resolvi\u00f3 no reponer esa decisi\u00f3n, &nbsp;cuando el otrora criterio de esta Corte no hab\u00eda sido &nbsp;modificado; y (ii) porque los efectos interpartes de las decisiones &nbsp;de tutela s\u00f3lo tienen aplicaci\u00f3n en asuntos id\u00e9nticos &nbsp;y respecto de circunstancias f\u00e1cticas posteriores a su &nbsp;proferimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;conformidad con el art\u00edculo 4 de la Ley 169 de 1896 la Corte &nbsp;puede variar su doctrina si juzga err\u00f3neas las decisiones &nbsp;anteriores, o apartarse de ella cuando las circunstancias lo exijan o &nbsp;lo estime necesario para adecuar sus criterios al Estado &nbsp;Constitucional y Social de Derecho o para proteger las garant\u00edas &nbsp;fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal modo que el juez se puede separar de una doctrina exponiendo &nbsp;clara y razonadamente los fundamentos jur\u00eddicos que justifican &nbsp;su decisi\u00f3n. En el sublite, esta Corte se apart\u00f3 de su &nbsp;doctrina hasta entonces vigente, exponiendo los motivos ilustrativos &nbsp;y demostrativos para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, un cambio no puede generar sobresaltos, ambivalencias, &nbsp;crisis, desestabilizando un sistema jur\u00eddico o la situaci\u00f3n &nbsp;social de un pa\u00eds o de una comunidad, aniquilando lo ya &nbsp;juzgado y sentenciado. No. Por la seguridad jur\u00eddica y la &nbsp;confianza leg\u00edtima se impone la prudencia y el respeto al &nbsp;pasado y a lo finiquitado, cuando no est\u00e1 en juego la libertad &nbsp;del ser humano. &nbsp;Por esta raz\u00f3n la doctrina ahora adoptada no &nbsp;procura menoscabar los derechos adquiridos con justo t\u00edtulo ni &nbsp;sembrar el desconcierto. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto se dejar\u00e1 intacta la situaci\u00f3n consolidada al &nbsp;estar ya sentenciada con cosa juzgada, pues de removerse quedar\u00eda &nbsp;incursa en causal de nulidad, consistente en \u201c(\u2026) &nbsp;reviv[ir] un proceso legalmente concluido (\u2026) \u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, la nueva doctrina, esto es, la tesis consistente en &nbsp;inaplicar el desistimiento t\u00e1cito solo es procedente darle &nbsp;vigor en asuntos de este linaje desde su adopci\u00f3n el 1\u00ba &nbsp;de diciembre de 2018, seg\u00fan se dej\u00f3 sentado en decisi\u00f3n &nbsp;STC 236-2019.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;este modo, advierte la &nbsp;Sala que el auxilio rogado por el se\u00f1or Arias Id\u00e1rraga &nbsp;es improcedente, dado que est\u00e1 plenamente demostrado que en &nbsp;pret\u00e9rita oportunidad ya present\u00f3 otra acci\u00f3n de &nbsp;id\u00e9ntica naturaleza respecto de los mismos hechos y derechos &nbsp;cuya protecci\u00f3n hoy demanda, &nbsp;sin diferencia sustancial alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala ha se\u00f1alado en otras oportunidades lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;demanda versa sobre los mismos hechos y derechos que fueron materia &nbsp;de debate en [una] &nbsp;anterior tutela, (\u2026) &nbsp;[esto es, cuando se establece] (\u2026) &nbsp;que no ha habido sucesos distintos que justifiquen la proposici\u00f3n &nbsp;de [una] &nbsp;reciente demanda de amparo constitucional, ya que, ins\u00edstese, &nbsp;si bien los textos no son iguales, los hechos y derechos de esta &nbsp;acci\u00f3n son tambi\u00e9n id\u00e9nticos de la anterior (\u2026). &nbsp;Precisamente para evitar este tipo de abusos, el art\u00edculo 38 &nbsp;del Decreto 2591 de 1991 dispuso: \u2018cuando, sin motivo &nbsp;expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela sea &nbsp;presentada por la misma persona o su representante ante varios jueces &nbsp;o tribunales, se rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;desfavorablemente todas las solicitudes\u2019\u00bb &nbsp;(ver &nbsp;recientemente en CSJ &nbsp;STC2289-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, no cabe duda que la condena en costas que le fue impuesta &nbsp;al se\u00f1or Javier El\u00edas por el Tribunal Superior de &nbsp;Pereira \u2013Sala Civil Familia, es consecuencia de lo previsto en &nbsp;el inciso 3\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, raz\u00f3n por la &nbsp;cual, con independencia de que se comparta o no \u00edntegramente &nbsp;aqu\u00e9l razonamiento, a esta Sala no le est\u00e1 permitido &nbsp;entrar a modificar o revocar lo resuelto, m\u00e1xime cuando han &nbsp;sido m\u00faltiples los pronunciamientos proferidos con ocasi\u00f3n &nbsp;de s\u00faplicas del mismo linaje que han sido interpuestas por el &nbsp;quejoso. &nbsp;<\/p>\n<p>En reciente &nbsp;pronunciamiento donde se resolvi\u00f3 la misma inconformidad aqu\u00ed &nbsp;tra\u00edda por el gestor, la Sala indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;correctivo dispuesto por el tribunal constitucional a quo, se &nbsp;ratificar\u00e1, pues el mismo deviene de la aplicaci\u00f3n del &nbsp;art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, y se funda en el actuar &nbsp;temerario del accionante, muchas veces comprobado por esta Sala. El &nbsp;inciso final de la citada regla ense\u00f1a: \u201cSi la tutela &nbsp;fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste condenar\u00e1 &nbsp;al solicitante al pago de las costas cuando estimare fundadamente que &nbsp;incurri\u00f3 en temeridad\u201d (\u2026) Al margen de lo &nbsp;expresado en otros resguardos, donde esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;concedido la protecci\u00f3n frente a quejas de iguales perfiles, &nbsp;por no agotarse un tr\u00e1mite previo al imponer una sanci\u00f3n &nbsp;pecuniaria1, &nbsp;en este caso s\u00ed resulta procedente el correctivo enunciado aun &nbsp;cuando no se surti\u00f3 un incidente para definirlo, pues es &nbsp;palmaria la intenci\u00f3n del promotor de insistir en impetrar &nbsp;esta acci\u00f3n sin justificaci\u00f3n alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si bien esta Sala, en pret\u00e9ritas ocasiones, ha revocado las &nbsp;sanciones impuestas a Arias Id\u00e1rraga al no vislumbrar, en su &nbsp;proceder, mala fe o dolo, en esta oportunidad, atendiendo al &nbsp;apabullante volumen de amparos impulsados por el aludido sujeto que &nbsp;por causa de temeridad han sido desestimados, considera la Corte no &nbsp;s\u00f3lo procedente sino tambi\u00e9n imperiosa la aplicaci\u00f3n &nbsp;de medidas de esta clase, tras constatar su desatenci\u00f3n frente &nbsp;a los continuos llamamientos hechos por la judicatura para que cesara &nbsp;la presentaci\u00f3n de auxilios por las mismas cuestiones (\u2026) &nbsp;No hay &nbsp;lugar, por tanto, a tramitar incidente para imponer sanciones en este &nbsp;asunto, por cuanto, como qued\u00f3 explicitado, es reiterativo el &nbsp;proceder del petente en hacer uso de este mecanismo, desatendiendo &nbsp;los constantes requerimientos de la administraci\u00f3n de justicia &nbsp;para que modere la interposici\u00f3n de salvaguardas, quedando &nbsp;acreditado, sin lugar a dudas, su conducta temeraria\u00bb &nbsp;(CSJ STC023-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora &nbsp;bien, la jurisprudencia constitucional ha considerado que la \u00abcondena &nbsp;en costas\u00bb &nbsp;impuesta &nbsp;por temeridad, prevista en el art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, se asemeja a una multa o sanci\u00f3n, al respecto ha dicho &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abTrat\u00e1ndose &nbsp;de la tutela, la &nbsp;parte final del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, no &nbsp;establece en forma paralela las costas Y &nbsp;la temeridad, sino que identifica \u00e9sta con aquellas, &nbsp;as\u00ed debe ser la lectura de tal norma porque, entre otras &nbsp;cosas, dicha interpretaci\u00f3n es coherente con el car\u00e1cter &nbsp;p\u00fablico, informal, gratuito de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;lo anterior que cuando la tutela es rechazada o denegada, solamente &nbsp;puede hablarse de costas cuando se incurri\u00f3 en temeridad; lo &nbsp;que se castiga es la temeridad como expresi\u00f3n del abuso del &nbsp;derecho porque deliberadamente y sin tener raz\u00f3n, de mala f\u00e9 &nbsp;se instaura la acci\u00f3n. Y quien tasa las \u00abcostas\u00bb &nbsp;es el Juez de tutela porque el inciso final del art\u00edculo 25 &nbsp;del decreto 2591\/95 se refiere a \u00e9l (algo muy distinto ocurre &nbsp;en la situaci\u00f3n consagrada en el primer inciso del mismo &nbsp;art\u00edculo en el cual lo principal son los perjuicios). &nbsp;<\/p>\n<p>Fuera &nbsp;de la temeridad no puede existir otro factor cuantificable en la &nbsp;liquidaci\u00f3n de estas costas y hubiera &nbsp;sido m\u00e1s apropiado emplear la expresi\u00f3n multa por &nbsp;temeridad, puesto que, en la moderna ciencia procesal las \u00abcostas\u00bb &nbsp;responden a factor objetivo y la temeridad a lo subjetivo\u00bb &nbsp;(Resalta &nbsp;la Sala, CC T-443\/95; citada en CSJ &nbsp;STC5621-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, no era necesario entonces que se agotara un &nbsp;tr\u00e1mite previo para que el Juez constitucional lo sancionara &nbsp;pecuniariamente por el abuso del mecanismo de tutela, mucho menos un &nbsp;incidente, como as\u00ed lo sugiere el aqu\u00ed interesado, pues &nbsp;en asuntos similares se ha considerado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aben &nbsp;este caso s\u00ed resulta procedente dicho correctivo aun cuando no &nbsp;se surti\u00f3 un decurso incidental para definirlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque, de un lado, como lo esgrimi\u00f3 el a quo &nbsp;constitucional, han sido incontables las oportunidades en las cuales &nbsp;se ha negado la pretensi\u00f3n del censor esbozada en id\u00e9nticos &nbsp;t\u00e9rminos frente a la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;advirti\u00e9ndosele, en todos los casos, que su actuar contrar\u00eda &nbsp;la moralidad procesal, evidencia un abuso del derecho y se revela &nbsp;como temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, aqu\u00e9l ha continuado erigiendo la misma acusaci\u00f3n &nbsp;respecto de ese ente sin explicitar razones para justificarse o &nbsp;allegar prueba alguna que lo excuse, incluso, en este espec\u00edfico &nbsp;asunto, ciment\u00f3 su impugnaci\u00f3n reiterando los reproches &nbsp;contra la autoridad mencionada y se\u00f1alando la ausencia de &nbsp;prueba de su mala fe, cuando los expedientes contentivos de los &nbsp;m\u00faltiples amparos contra la Defensor\u00eda del Pueblo dan &nbsp;cuenta de lo contrario. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;de otro, por cuanto, esta Sala, para decursos como el presente, se &nbsp;acoge desde ahora a lo considerado por su hom\u00f3loga Laboral en &nbsp;la sentencia STL6749-2016 de 16 de noviembre de 2016\u00bb &nbsp;(citada &nbsp;en CSJ &nbsp;STC5621-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;consecuencia, y sin m\u00e1s razones por innecesarias, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia &nbsp;en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la &nbsp;Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en oportunidad, env\u00edese &nbsp;el expediente de la tutela a la Corte Constitucional para que asuma &nbsp;lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 1\u00b0 de diciembre de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-22-03-000-2016-02342-01 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC897-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC897-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2020-00370-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco &nbsp;(5) de febrero &nbsp;de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53716","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53716"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53716\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}