{"id":53882,"date":"2024-05-17T20:41:48","date_gmt":"2024-05-17T20:41:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3076-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:48","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:48","slug":"stc3076-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3076-2021\/","title":{"rendered":"STC3076 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC3076-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3076-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2021-00001-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de marzo de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de marzo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 26 de &nbsp;enero de 2021, proferido por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Ramiro &nbsp;Vel\u00e1squez Mesa &nbsp;como \u00abapoderado &nbsp;general\u00bb &nbsp;de &nbsp;Erica &nbsp;Liliana Vel\u00e1squez Escalante, &nbsp;contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito &nbsp;y &nbsp;la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos, ambos de la &nbsp;misma ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite al que fue vinculada la parte pasiva y dem\u00e1s &nbsp;intervinientes del juicio declarativo a que alude el escrito de &nbsp;tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;accionante en la condici\u00f3n referida, reclama la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional de los derechos fundamentales de su mandante al debido &nbsp;proceso y a la igualdad, presuntamente conculcados por las &nbsp;autoridades jurisdiccional y administrativa convocadas, con el &nbsp;prove\u00eddo emitido el 9 de diciembre de 2020, dentro del proceso &nbsp;declarativo de responsabilidad civil contractual que \u00e9sta &nbsp;promovi\u00f3 frente a Juan Carlos Giraldo Grisales, Nelson Pulido &nbsp;Alarc\u00f3n y Daniel Osorio Giraldo, con radicado No. &nbsp;2019-000596-00, juicio al que fue vinculada como litisconsorte &nbsp;necesario la compa\u00f1\u00eda Davivir Gesti\u00f3n Urbana &nbsp;S.A.S., as\u00ed como con el oficio No. 2902020EE02682, &nbsp;respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por tal motivo, solicita para &nbsp;la protecci\u00f3n de tales prerrogativas, que se ordene al &nbsp;Juzgado Cuarto &nbsp;Civil del Circuito y a la Oficina de Registro de Instrumentos &nbsp;P\u00fablicos, ambos de Pereira, \u00abd[ar] &nbsp;cumplimiento &nbsp;a lo ordenado en el C.G.P, art\u00edculo 590 numeral: c)\u00bb, &nbsp;y al primero de ellos, \u00ab[d]ejar &nbsp;sin valor el [citado] &nbsp;auto &nbsp;interlocutorio\u00bb, &nbsp;para en su lugar, ordenar el registro de la medida cautelar de &nbsp;inscripci\u00f3n de la demanda en el aludido asunto1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;apoyo de lo pretendido y en cuanto resulta relevante para la &nbsp;definici\u00f3n de la instancia, aduce en lo esencial el actor, que &nbsp;en contra de la se\u00f1ora Vel\u00e1squez &nbsp;Escalante se tramitaron varios procesos ejecutivos con t\u00edtulo &nbsp;hipotecario por parte de los se\u00f1ores M\u00f3nica Andrea &nbsp;Arteaga y Hernando Garc\u00eda Sep\u00falveda, cuyos cr\u00e9ditos &nbsp;fueron cedidos a los se\u00f1ores Nelson Pulido Alarc\u00f3n, &nbsp;Juan Carlos Giraldo Grisales y Daniel Osorio Giraldo, con quienes se &nbsp;suscribi\u00f3 un contrato de transacci\u00f3n, por intermedio de &nbsp;la sociedad Davivir Gesti\u00f3n Urbana S.A.S., dentro del cual se &nbsp;establecieron como obligaciones, dar por terminado las citadas &nbsp;ejecuciones, as\u00ed como los asuntos de \u00edndole penal &nbsp;adelantados frente a su defendida; asumir la totalidad de \u00abla &nbsp;demanda laboral impetrada en contra de [su] &nbsp;poderdante\u00bb; &nbsp;pagarle a \u00e9l la suma de $50.000.000,oo, lo cual nunca se &nbsp;materializ\u00f3; y, traspasar y realizar la entrega material de &nbsp;algunos bienes inmuebles, dej\u00e1ndose firmadas las respectivas &nbsp;compraventas, y de parte de su mandante, realizar el traspaso y &nbsp;entrega material del predio denominado \u00abEl &nbsp;Encanto\u00bb &nbsp;e identificado \u00abcon &nbsp;la matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 290-81426\u00bb, &nbsp;sobre el cual pesaban las cautelas decretadas en los rese\u00f1ados &nbsp;juicios compulsivos, para lo cual tambi\u00e9n se firm\u00f3 la &nbsp;correspondiente escritura de compraventa. &nbsp;<\/p>\n<p>Asevera &nbsp;que, ante &nbsp;el incumplimiento parcial de las prenombradas personas, se dio inicio &nbsp;al litigio referido en l\u00edneas precedentes, donde se pretende, &nbsp;en virtud de una reforma a la demanda, declarar resuelto el rese\u00f1ado &nbsp;acuerdo de voluntades, en cuyo escrito se solicit\u00f3 el decreto &nbsp;y pr\u00e1ctica &nbsp;de la medida cautelar innominada de inscripci\u00f3n de la demanda, &nbsp;respecto de la mentada matr\u00edcula inmobiliaria, a fin de evitar &nbsp;que las pretensiones incoadas no fueran vanas, gravamen al cual &nbsp;accedi\u00f3 el Juzgado accionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiere &nbsp;que &nbsp;un abogado, quien dijo ser apoderado de la sociedad citada en &nbsp;precedencia, mediante &nbsp;derecho de petici\u00f3n sin firma y sin aportar poder para actuar, &nbsp;solicit\u00f3 al juez del conocimiento levantar la referida &nbsp;cautela, para proceder al registro de la escritura de venta que se &nbsp;hab\u00eda suscrito, &nbsp;solicitud que fue acogida, sin haberse dado traslado a las partes, &nbsp;mediante providencia del 9 de diciembre de 2020, decisi\u00f3n que &nbsp;recurri\u00f3 a trav\u00e9s de los remedios horizontal y &nbsp;vertical, los cuales a\u00fan no han sido resueltos, por lo que &nbsp;teme ser v\u00edctima de una \u00abmora &nbsp;judicial\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, es necesaria y urgente la intervenci\u00f3n del &nbsp;juez de tutela en favor de su poderdante. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;sostiene, que la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;de la citada capital igualmente vulner\u00f3 el debido proceso de &nbsp;su mandante, ya que se neg\u00f3 a inscribir la medida cautelar de &nbsp;inscripci\u00f3n de demanda, a trav\u00e9s del &nbsp;oficio No. 2902020EE02682 del 26 de noviembre anterior, con &nbsp;fundamento en el art\u00edculo 591 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso y el canon 49 de la Ley 1579 de 2012, tras resolver una &nbsp;\u00absolicitud &nbsp;de correcci\u00f3n\u00bb, &nbsp;la que ninguna de las partes elev\u00f3, sino \u00abun &nbsp;tercero que nada tiene que ver con la titularidad del predio, y sin &nbsp;poder para hacerlo\u00bb, &nbsp;cuando el precepto aplicable era el art\u00edculo 18 de la Ley 1579 &nbsp;de 2020, razones todas por las cuales estima que el reclamo que eleva &nbsp;en favor de su apadrinada debe ser acogido a trav\u00e9s del &nbsp;presente mecanismo excepcional de protecci\u00f3n2. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derrotada &nbsp;la ponencia presentada por el Magistrado a quien le fue repartido el &nbsp;asunto, el expediente pas\u00f3 al Despacho para lo pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE &nbsp;LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp; El Registrador &nbsp;de Instrumentos P\u00fablicos de Pereira se opuso al \u00e9xito &nbsp;del resguardo implorado, con sustento en que su actuar se sustent\u00f3 &nbsp;en el principio de la seguridad jur\u00eddica del tr\u00e1fico &nbsp;inmobiliario y en la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 59 de la &nbsp;Ley 1579 de 2012, pues se advirti\u00f3 un error en la inscripci\u00f3n &nbsp;de la demanda, ya que el demandado no es propietario del bien &nbsp;inmueble, por lo que se dispuso, de oficio, solicitar al juzgado de &nbsp;conocimiento cancelar esa medida3. &nbsp;<\/p>\n<p>b. &nbsp; La sociedad &nbsp;Davivir Gesti\u00f3n Urbana S.A.S., a trav\u00e9s de apoderado &nbsp;judicial, solicit\u00f3 declarar improcedente el amparo rogado, con &nbsp;sustento en que este no atiende el requisito general de &nbsp;procedibilidad de la subsidiariedad, ya que la tutelante cuenta con &nbsp;otros medios de defensa judicial para defender los derechos que dice &nbsp;le fueron conculcados, los cuales est\u00e1n en tr\u00e1mite4. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp;El &nbsp;juzgado acusado y los dem\u00e1s vinculados, guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez constitucional de primera instancia desestim\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n suplicada por falta de legitimaci\u00f3n en la &nbsp;causa del accionante, &nbsp;tras considerar que \u00abel &nbsp;se\u00f1or Ramiro Vel\u00e1squez Mesa aleg\u00f3 intervenir en &nbsp;inter\u00e9s de \u00c9rica Liliana Vel\u00e1squez Escalante con &nbsp;sustento en poder general que ella le concedi\u00f3 por escritura &nbsp;p\u00fablica No. 500 del 5 de marzo de 2010, otorgada en la Notar\u00eda &nbsp;Segunda del C\u00edrculo de Pereira\u00bb, &nbsp;por lo que \u00abese &nbsp;mandato general no lo legitima para promover la presente acci\u00f3n &nbsp;de tutela pues incumple los presupuestos relacionados en la &nbsp;jurisprudencia transcrita ya que, por definici\u00f3n, no &nbsp;constituye un poder especial y no fue conferido a profesional del &nbsp;derecho, condici\u00f3n que no aleg\u00f3 tener el se\u00f1or &nbsp;Vel\u00e1squez Mesa\u00bb5. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tutelante se mostr\u00f3 descontento con lo resuelto, tras esgrimir &nbsp;que act\u00faa en representaci\u00f3n de su hija Erika Liliana &nbsp;Vel\u00e1squez Escalante, de acuerdo con el poder general anexo con &nbsp;la demanda de amparo, y, en calidad de agente oficioso de ella, ya &nbsp;que se encuentra fuera del pa\u00eds desde mucho antes de radicarse &nbsp;la misma6. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Se &nbsp;recuerda que la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular &nbsp;establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para &nbsp;la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las &nbsp;personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que, en cuanto a &nbsp;ellos, pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las &nbsp;autoridades o de los particulares, el cual se encuentra regulado en &nbsp;el Decreto 2591 de 1991, cuya procedencia est\u00e1 ligada a los &nbsp;presupuestos de que se acuda dentro de un t\u00e9rmino razonable y &nbsp;no se tengan, est\u00e9n en tr\u00e1mite o se hayan &nbsp;desaprovechado otros caminos para conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;cuando se promueve esta acci\u00f3n tuitiva contra una decisi\u00f3n &nbsp;adoptada por una autoridad judicial, la jurisprudencia constitucional &nbsp;ha decantado una serie de requisitos, hoy llamados, causales &nbsp;de procedibilidad, que posibilitan el estudio de fondo del asunto y &nbsp;que se subdividen en gen\u00e9ricas y espec\u00edficas7. &nbsp;Las &nbsp;primeras, &nbsp;atinentes a que la &nbsp;cuesti\u00f3n que se discuta resulte de evidente relevancia &nbsp;constitucional; que &nbsp;se hayan agotado todos los medios (ordinarios y extraordinarios) de &nbsp;defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se &nbsp;trate de evitar la consumaci\u00f3n de un perjuicio irremediable; &nbsp;que &nbsp;se cumpla el requisito de la inmediatez; que al tratarse de &nbsp;una &nbsp;irregularidad procesal quede claro que la misma tiene un efecto &nbsp;decisivo o determinante en la providencia que se impugna y que afecta &nbsp;los derechos fundamentales de la parte actora; que &nbsp;\u00e9sta &nbsp;identifique los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n y las &nbsp;garant\u00edas superiores que considera quebrantadas, y que hubiere &nbsp;alegado tal afectaci\u00f3n en el proceso judicial siempre que esto &nbsp;hubiere sido posible; y, que la queja no &nbsp;est\u00e9 dirigida contra una sentencia de tutela, mientras que las &nbsp;segundas, &nbsp;alusivas a vicios o defectos denominados: org\u00e1nico; &nbsp; procedimental absoluto; &nbsp;f\u00e1ctico; &nbsp;material o sustantivo; &nbsp; error inducido; decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n; &nbsp;desconocimiento del precedente; y, violaci\u00f3n directa de la &nbsp;Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;relaci\u00f3n con la legitimaci\u00f3n para acudir a este &nbsp;mecanismo de resguardo constitucional, el art\u00edculo 10 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991 establece, que \u00abpodr\u00e1 &nbsp;ser ejercida, en todo momento y lugar, por cualquiera persona &nbsp;vulnerada o amenazada en uno de sus derechos fundamentales, quien &nbsp;actuar\u00e1 por s\u00ed misma o a trav\u00e9s de &nbsp;representante. Los poderes se presumir\u00e1n aut\u00e9nticos. &nbsp;Tambi\u00e9n se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular &nbsp;de los mismos no est\u00e9 en condiciones de promover su propia &nbsp;defensa. Cuando tal circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse &nbsp;en la solicitud\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el alcance del precepto legal en menci\u00f3n, la jurisprudencia &nbsp;constitucional ha estimado que: \u00abla &nbsp;legitimaci\u00f3n por activa en la acci\u00f3n de tutela se &nbsp;refiere al titular de los derechos fundamentales presuntamente &nbsp;vulnerados o amenazados. Sin embargo, tanto las normas como la &nbsp;jurisprudencia, consideran v\u00e1lidas tres v\u00edas procesales &nbsp;adicionales para la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela: (i) a trav\u00e9s del representante legal del titular de &nbsp;los derechos fundamentales presuntamente conculcados (menores de &nbsp;edad, incapaces absolutos, interdictos y personas jur\u00eddicas); &nbsp;(ii) por intermedio de apoderado judicial (abogado titulado con poder &nbsp;o mandato expreso); y, (iii) por medio de agente oficioso\u00bb &nbsp;(C. C. T-878 de 2007). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; En &nbsp;este asunto, Ramiro &nbsp;Vel\u00e1squez Mesa, &nbsp;quien &nbsp;no es abogado, aduciendo &nbsp;la condici\u00f3n de apoderado general de Erika &nbsp;Liliana Vel\u00e1squez Escalante, &nbsp;cuestiona a trav\u00e9s de este mecanismo especial de protecci\u00f3n, &nbsp;el prove\u00eddo proferido el 9 de diciembre de 2019 por el Juzgado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito de Pereira, por medio del cual resolvi\u00f3 &nbsp;cancelar el registro de la medida cautelar de inscripci\u00f3n de &nbsp;demanda sobre el bien inmueble identificado con la matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 290-81426, en el marco del proceso &nbsp;declarativo de responsabilidad civil contractual que \u00e9sta &nbsp;promovi\u00f3 frente a Juan Carlos Giraldo Grisales, Nelson Pulido &nbsp;Alarc\u00f3n y Daniel Osorio Giraldo, con radicado No. &nbsp;2019-000596-00, juicio al que fue vinculada como litisconsorte &nbsp;necesario la compa\u00f1\u00eda Davivir Gesti\u00f3n Urbana &nbsp;S.A.S., as\u00ed como el oficio No. 2902020EE02682 del 26 de &nbsp;noviembre anterior, por medio del cual la Oficina de Registro de &nbsp;Instrumentos p\u00fablicos de la misma ciudad inform\u00f3 que no &nbsp;pudo ser registrada la citada cautela, y su vez solicit\u00f3 su &nbsp;cancelaci\u00f3n, pues, &nbsp;en sentir del promotor, dichas autoridades actuaron al margen del &nbsp;procedimiento aplicable al asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin &nbsp;embargo, &nbsp;revisadas &nbsp;las documentales allegadas al tr\u00e1mite y los informes rendidos &nbsp;al interior del mismo, no &nbsp;cabe duda del fracaso de lo reclamado a trav\u00e9s de la presente &nbsp;acci\u00f3n, teniendo &nbsp;en cuenta que &nbsp;el poder &nbsp;general &nbsp;otorgado por la se\u00f1ora Vel\u00e1squez &nbsp;Escalante &nbsp;al se\u00f1or &nbsp;Ramiro &nbsp;Vel\u00e1squez Mesa &nbsp;mediante escritura p\u00fablica No. 0500 del 5 de marzo de 2010, no &nbsp;habilita a \u00e9ste para &nbsp;cuestionar la actuaci\u00f3n adelantada por el Despacho accionado &nbsp;mediante este mecanismo extraordinario de defensa, puesto que ese &nbsp;tipo de representaci\u00f3n no \u00abpuede &nbsp;tener &nbsp;(\u2026) &nbsp;la virtud de transferirle al apoderado los derechos fundamentales de &nbsp;su poderdante, ni mucho menos habilitarle para interponer acciones de &nbsp;tutela adyacentes (\u2026), &nbsp;al ser este mecanismo un proceso judicial aut\u00f3nomo, que &nbsp;promovido a trav\u00e9s de abogado, requiere sujetarse a las reglas &nbsp;generales del derecho de postulaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC7147-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, en un caso similar esta Sala expres\u00f3, que \u00abal &nbsp;verificar la documentaci\u00f3n obrante en el plenario, advierte &nbsp;que si bien la titular de los derechos fundamentales cuya protecci\u00f3n &nbsp;aqu\u00ed se invoca, es decir, Jessica P\u00e9rez Bedoya, otorg\u00f3 &nbsp;poder general a favor de Luz Estela Bedoya Murillo, con el fin de que &nbsp;la represente \u00abante cualquier corporaci\u00f3n, entidad, &nbsp;funcionario o empleado de la rama ejecutiva y sus organismos &nbsp;vinculados o adscritos; en la rama judicial, y de la rama &nbsp;legislativa, del poder p\u00fablico, en cualquier petici\u00f3n, &nbsp;actuaci\u00f3n, diligencia, o proceso, sea como demandante, sea &nbsp;como demandado o como coadyuvante de cualquiera de las partes, para &nbsp;iniciar o seguir hasta su terminaci\u00f3n, los procesos, actos &nbsp;diligencias y actuaciones respectivas\u00bb\u2026, dicho mandato &nbsp;no habilita a esta \u00faltima para cuestionar las decisiones &nbsp;emitidas por las autoridades accionadas mediante este mecanismo &nbsp;extraordinario de defensa, puesto que si bien la formulaci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela no exige la calidad de abogado en quien &nbsp;la suscribe, ya que puede ser interpuesta por la persona que estime &nbsp;pertinente solicitar ante un Juez el amparo de sus garant\u00edas &nbsp;constitucionales, ha sido criterio de esta Corte de tiempo atr\u00e1s, &nbsp;que cuando de derechos fundamentales ajenos se trata, es necesario &nbsp;que se acompa\u00f1e a la demanda poder especial por medio del cual &nbsp;se act\u00faa, o que se proceda en los t\u00e9rminos del inciso &nbsp;2\u00b0 del art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de 1991, valga decir, &nbsp;alegando agencia oficiosa\u00bb &nbsp;(CSJ STC4661-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, esta Sala ha precisado que \u00ab[c]uando &nbsp;la acci\u00f3n de tutela se ejerce a t\u00edtulo de otro, es &nbsp;necesario contar con poder especial para (\u2026) su interposici\u00f3n. &nbsp;La carencia de la citada personer\u00eda para iniciar la acci\u00f3n &nbsp;de amparo constitucional, no se suple con la presentaci\u00f3n del &nbsp;apoderamiento otorgado para un asunto diferente. (\u2026) La falta &nbsp;de poder especial para adelantar el proceso de tutela por parte de un &nbsp;apoderado judicial, aun cuando tenga poder espec\u00edfico o &nbsp;general en otros asuntos, no lo habilita para ejercer la acci\u00f3n &nbsp;de amparo constitucional a nombre de su mandante y, por lo tanto, en &nbsp;estos casos, la tutela debe ser declarada improcedente (\u2026). &nbsp;(Sentencias T-658 de 2002; T-451 de 2006 y T. 2011-00118-01 de 10 de &nbsp;junio de 2011 y T. 2011-00153-01 de 27 de julio del mismo a\u00f1o, &nbsp;entre otras). (Subrayas fuera del texto)\u00bb (ver en CSJ &nbsp;STC19645-2017)\u00bb &nbsp;(CSJ, STC163-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;aunque el promotor del resguardo aduj\u00f3 con el escrito de &nbsp;impugnaci\u00f3n que tambi\u00e9n act\u00faa en calidad de &nbsp;agente oficioso de la se\u00f1ora Vel\u00e1squez Escalante, la &nbsp;Sala aprecia que no est\u00e1 cumplido el segundo requisito de &nbsp;procedencia de la citada figura, relativo a que el titular de los &nbsp;derechos fundamentales \u00abno &nbsp;est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa, ya sea por &nbsp;circunstancias f\u00edsicas o mentales\u00bb8, &nbsp;pues el motivo que aqu\u00e9l esgrimi\u00f3 para justificar el &nbsp;uso de esta fue, que la agenciada \u00abno &nbsp;se encuentra en el pa\u00eds desde hace varios a\u00f1os\u00bb, &nbsp;situaci\u00f3n que no le impide otorgar desde el lugar donde se &nbsp;encuentre el respectivo poder especial a un abogado, dado que este se &nbsp;presume aut\u00e9ntico (Art. 10, Dec. 2591\/91), o en su defecto, &nbsp;dadas las circunstancias9, &nbsp;radicar en nombre propio la demanda de amparo v\u00eda correo &nbsp;electr\u00f3nico, todo lo cual descarta la viabilidad del &nbsp;agenciamiento pretendido y, por ende, del estudio de la presente &nbsp;solicitud de protecci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en oportunidad, env\u00edese &nbsp;el expediente de la tutela a la Corte Constitucional para que asuma &nbsp;lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>CON SALVAMENTO &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE &nbsp;VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2021-00001-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Disiento de la &nbsp;decisi\u00f3n acogida en la providencia objeto de este &nbsp;pronunciamiento, porque en mi criterio el promotor s\u00ed estaba &nbsp;habilitado para impetrar el auxilio, seg\u00fan paso a explicar. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Ramiro &nbsp;Vel\u00e1squez Mesa, aqu\u00ed gestor, conforme al poder general &nbsp;otorgado por su hija \u00c9rica Liliana Vel\u00e1squez Escalante &nbsp;en escritura p\u00fablica N\u00ba 0500 de 5 de marzo de 2010 de la &nbsp;Notar\u00eda Segunda del C\u00edrculo de Pereira, critica &nbsp;el &nbsp;pronunciamiento de 9 de diciembre de 2020 y el \u201coficio &nbsp;N\u00ba 0386\u201d &nbsp;proferidos por &nbsp;el Juzgado &nbsp;Cuarto Civil del Circuito de Pereira, al &nbsp;ordenar el levantamiento de la cautela decretada en el juicio verbal &nbsp;de \u201ccumplimiento &nbsp;de contrato\u201d censurado, &nbsp;consistente en la \u201cinscripci\u00f3n &nbsp;de la demanda\u201d &nbsp;en el bien identificado con matr\u00edcula inmobiliaria \u201cN\u00ba &nbsp;290-81426\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En concepto de la &nbsp;Sala Mayoritaria, si ruegos como el actual se impulsan por intermedio &nbsp;de mandatario, menester es que \u00e9ste: (i) sea abogado y (ii) &nbsp;allegue poder especial para el efecto, otorgado por el titular de las &nbsp;prerrogativas presuntamente lesionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;respaldo en semejante tesis, el fallo del cual me aparto concluy\u00f3 &nbsp;que el petente no pod\u00eda acudir a esta sede excepcional en &nbsp;defensa de las garant\u00edas de &nbsp;\u00c9rica &nbsp;Liliana Vel\u00e1squez Escalante, a pesar de aportar a las &nbsp;diligencias copia de la escritura p\u00fablica, en donde la &nbsp;precitada lo design\u00f3 como su apoderado general, invisti\u00e9ndolo &nbsp;de amplias facultades para procurar la indemnidad de sus intereses &nbsp;ante todo tipo de autoridades, incluidas las jurisdiccionales. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La antelada posici\u00f3n se apoya en la l\u00ednea &nbsp;jurisprudencial que la Corte empez\u00f3 a consolidar en el a\u00f1o &nbsp;2006, pues previamente hab\u00eda reconocido legitimaci\u00f3n &nbsp;para adelantar este tipo de tr\u00e1mites, a quien verificara la &nbsp;condici\u00f3n de vocero judicial, especial o no10, &nbsp;siempre y cuando fuese abogado titulado11. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;de conformidad con la vigente tesitura de la Sala frente a este &nbsp;aspecto, para la instauraci\u00f3n del resguardo consagrado en el &nbsp;canon 86 superior, en armon\u00eda con el precepto 10 del Decreto &nbsp;2591 de 199112, &nbsp;fuera de los eventos de representaci\u00f3n legal \u2013de menores &nbsp;de edad, personas jur\u00eddicas y sujetos en situaci\u00f3n de &nbsp;discapacidad mental absoluta o relativa-, y de aquellos en los cuales &nbsp;es viable la agencia oficiosa, se torna indispensable conferir \u201cpoder &nbsp;espec\u00edfico\u201d &nbsp;a un profesional del derecho, pues, se aduce, quien plantea a nombre &nbsp;de otro mecanismos como el presente, act\u00faa dentro del marco &nbsp;legal y las reglas propias del ejercicio del indicado empleo13, &nbsp;siendo, por ende, aplicable la regulaci\u00f3n prevista para \u00e9ste &nbsp;en el ordenamiento jur\u00eddico, vale decir, por el Decreto 196 de &nbsp;197114, &nbsp;hoy d\u00eda, por la Ley 1123 de 200715. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;intelecci\u00f3n del asunto se ha fincado adem\u00e1s, de forma &nbsp;expresa, en la jurisprudencia de la Corte Constitucional, quien ha &nbsp;pregonado, con las anotadas salvedades, la necesidad de que la &nbsp;representaci\u00f3n en esta materia sea confiada a un abogado, en &nbsp;virtud de poder especial16, &nbsp;entendi\u00e9ndose por \u00e9ste, el otorgado por \u201cuna &nbsp;sola vez para el fin espec\u00edfico y determinado de representar &nbsp;los intereses del accionante en punto de los derechos fundamentales &nbsp;que alega, contra cierta autoridad o persona y en relaci\u00f3n con &nbsp;unos hechos concretos que dan lugar a su pretensi\u00f3n\u201d17. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;tal perspectiva, esa Alta Corporaci\u00f3n, al discurrir acerca de &nbsp;los \u201crequisitos &nbsp;del apoderamiento judicial para interponer la acci\u00f3n de &nbsp;tutela\u201d, &nbsp; expuso que \u201cel &nbsp;poder por medio del cual se faculta al abogado para actuar [ha &nbsp;de contar] con &nbsp;una serie de elementos en los que se identifique en forma clara y &nbsp;expresa:&nbsp;(i)&nbsp;los &nbsp;nombres y datos de identificaci\u00f3n tanto de poderdante como del &nbsp;apoderado;&nbsp;(ii)&nbsp;la &nbsp;persona natural o jur\u00eddica contra la cual se va a incoar la &nbsp;acci\u00f3n de tutela;&nbsp;(iii)&nbsp;el &nbsp;acto o documento causa del litigio y,&nbsp;(iv)&nbsp;el &nbsp;derecho fundamental&nbsp; que se pretende proteger y garantizar\u201d18. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En &nbsp;mi opini\u00f3n, estas doctrinas son equivocadas, no s\u00f3lo &nbsp;por cuanto considero que el mandato general con fines judiciales es &nbsp;suficiente para promover herramientas como la examinada, sino tambi\u00e9n &nbsp;porque estimo errado exigirle al sujeto as\u00ed encargado de velar &nbsp;por la salvaguarda de las prerrogativas de otro, demostrar con ese &nbsp;prop\u00f3sito su condici\u00f3n de profesional del derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;A voces del canon 2142 del C\u00f3digo Civil, \u201c[E]l &nbsp;mandato es un contrato en que una persona conf\u00eda la gesti\u00f3n &nbsp;de uno o m\u00e1s negocios a otra, que se hace cargo de ellos por &nbsp;cuenta y riesgo de la primera\u201d, &nbsp;defini\u00e9ndolo a su vez el estatuto mercantil, en su art\u00edculo &nbsp;1262, como \u201cun &nbsp;contrato por el cual una parte se obliga a celebrar o ejecutar uno o &nbsp;m\u00e1s actos de comercio por cuenta de otra\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Mem\u00f3rese, &nbsp;en &nbsp;lo concerniente al citado presupuesto, esta Corte, razonamiento que &nbsp;comparto plenamente, ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]esde &nbsp;el punto de vista jur\u00eddico, la noci\u00f3n de mandato viene &nbsp;asociada a la idea de favor o de encargo (\u2026). &nbsp;Se trata, entonces, de un instrumento de integraci\u00f3n y &nbsp;colaboraci\u00f3n que facilita satisfacer intereses del comitente, &nbsp;en cuyo beneficio se realizan actos que por circunstancias de diversa &nbsp;\u00edndole, no puede o no desea llevar a cabo \u00e9l &nbsp;directamente. Tal herramienta permite, pues, que a trav\u00e9s de &nbsp;una superposici\u00f3n personal, un sujeto de derecho realice una &nbsp;gesti\u00f3n por o para otro, ya como simple benevolencia, ora a &nbsp;cambio de una contraprestaci\u00f3n (\u2026)\u201d19. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;ese entendimiento, se destaca, la confianza depositada por el &nbsp;mandante en el mandatario, es elemento inherente a dicho convenio. &nbsp;Precisamente, la palabra mandato proviene del lat\u00edn &nbsp;\u201cmandatum\u201d, &nbsp;derivada a su vez de la locuci\u00f3n \u201cmanus &nbsp;datio\u201d &nbsp;o \u201cmanum &nbsp;dare\u201d, &nbsp;esto es, en el antiguo derecho romano, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;el estrechamiento de &nbsp;la mano derecha de una persona que encargaba una gesti\u00f3n, con &nbsp;la de otra que se hac\u00eda cargo de realizarla, expresando &nbsp;simult\u00e1neamente as\u00ed el testimonio de su amistad, y &nbsp;especialmente para hacer constar la primera hacia la segunda su &nbsp;sentimiento de confianza (\u201csymbolum fidei datae\u201d); y, por &nbsp;otra parte, para hacer resaltar ambas el poder vinculante de sus &nbsp;voluntades, porque la mano era el s\u00edmbolo de la fuerza (\u2026)\u201d20. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo expone D\u00edez-Picazo, el rese\u00f1ado acuerdo de &nbsp;voluntades encuentra su base y su fundamento en un v\u00ednculo de &nbsp;confianza y de fidelidad entre los participantes, deviniendo de all\u00ed &nbsp;el ostensible car\u00e1cter intuitu &nbsp;personae &nbsp;del mismo, y la marcada relevancia de la personalidad de los &nbsp;intervinientes, al punto que &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;modificaci\u00f3n sobrevenida o la desaparici\u00f3n de las &nbsp;circunstancias o cualidades personales sobre las cuales se bas\u00f3 &nbsp;la confianza de las partes tiene que tener un cauce para repercutir &nbsp;en la suerte de la relaci\u00f3n. La ley contempla alguno &nbsp;(sic) de estos &nbsp;cambios como causas especiales de terminaci\u00f3n de la relaci\u00f3n &nbsp;(la interdicci\u00f3n, la quiebra, la insolvencia), pero, en &nbsp;general, toda p\u00e9rdida de la confianza debe generar una posible &nbsp;terminaci\u00f3n de la relaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d21. &nbsp;<\/p>\n<p>Es tan medular la &nbsp;confianza, que el contrato puede extinguirse unilateralmente cuando &nbsp;\u00e9sta se diluye: el mandante, revoc\u00e1ndolo, y el &nbsp;mandatario, renunciando. &nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, al &nbsp;impedir a un sujeto provisto por un mandato general de la facultad de &nbsp;resguardar las garant\u00edas de un tercero, el acatamiento de &nbsp;dicha gesti\u00f3n, pretextando la falta de un poder especial y\/o &nbsp;la carencia de una calidad superflua, la Corte desconoce la &nbsp;particular naturaleza del mentado negocio jur\u00eddico y los &nbsp;principios que lo inspiran. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;derechos fundamentales, en el contexto de la Democracia &nbsp;Constitucional y Social de Derecho, donde el acceso a la justicia y &nbsp;la tutela judicial efectiva22, &nbsp;son base angular, no pueden resistir una conceptualizaci\u00f3n de &nbsp;ese talante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, me pregunto: \u00bfpor qu\u00e9 se admite la &nbsp;instauraci\u00f3n del auxilio por conducto de agente oficioso, aun &nbsp;cuando \u00e9ste no dispone ni ha de exhibir autorizaci\u00f3n &nbsp;alguna y\/o acreditar ser abogado, habilit\u00e1ndosele incluso para &nbsp;conferir poder especial23, &nbsp;pero al apoderado general se le proh\u00edbe, a pesar de contar, \u00e9l &nbsp;s\u00ed, con la aquiescencia del directo interesado en la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas presuntamente quebrantadas? &nbsp;<\/p>\n<p>Si se afirmara &nbsp;como parte de la respuesta a este cuestionamiento, el deber de &nbsp;asegurar la defensa t\u00e9cnica de las garant\u00edas del &nbsp;inmediatamente afectado y la eventual responsabilidad profesional del &nbsp;representante, tal tesis claramente fallar\u00eda al intentar &nbsp;contestar la primera hip\u00f3tesis mencionada, pues a quien obra &nbsp;al abrigo de la agencia oficiosa no le son aplicables los comentados &nbsp;requerimientos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Es &nbsp;m\u00e1s, al margen de lo plasmado, de cualquier modo la postura de &nbsp;la Sala mayoritaria no tiene asidero jur\u00eddico, porque ni el &nbsp;art. 86 de la Constituci\u00f3n Nacional, consagratorio de la &nbsp;acci\u00f3n de tutela, ni el Decreto 2591 de 1991, reglamentario de &nbsp;\u00e9sta, prescriben las memoradas exigencias. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, el referido canon superior es de contenido meridiano al &nbsp;pontificar que reclamos iusfundamentales &nbsp;como el actual, pueden ser invocados por toda persona, \u201cpor &nbsp;s\u00ed misma o por quien act\u00faa a su nombre\u201d, &nbsp;mientras el precepto 10 del aludido decreto reitera esa noci\u00f3n, &nbsp;a\u00f1adiendo la presunci\u00f3n de autenticidad de los poderes &nbsp;otorgados con miras a la formulaci\u00f3n de esta clase de &nbsp;tr\u00e1mites. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;contera, la decisi\u00f3n de la cual discrepo est\u00e1 &nbsp;imponiendo a los usuarios de la administraci\u00f3n de justicia el &nbsp;cumplimiento de requisitos no previstos en la ley, denegando as\u00ed &nbsp;el libre acceso a \u00e9sta24, &nbsp;y soslaya, igualmente, la informalidad25 &nbsp;de actuaciones de este linaje, sin sustento v\u00e1lido alguno. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En los anteriores t\u00e9rminos, dejo consignado mi anunciado &nbsp;salvamento de voto. &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp;ut &nbsp;supra. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la demanda de tutela que hace parte del archivo digital &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contentivo del expediente de primera instancia remitido a esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Informe que hace parte del archivo digital citado con antelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anexa al archivo digital enviado a esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Consultar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al respecto, C.C. SU-917\/10, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SU-195\/12, SU-515\/13, SU-769\/14, SU-336\/17, SU-116\/18, SU-332\/19 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SU-020\/20. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al respecto, C.C. T-04\/13, T-416\/17 y T-072\/19, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;efecto de la emergencia sanitaria que vive el pa\u00eds la Sala &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura adopt\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como medida la recepci\u00f3n de demandadas y actuaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judiciales a trav\u00e9s de los correos electr\u00f3nicos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dispuestos para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corporaci\u00f3n no puso trabas a la legitimaci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;profesionales del derecho que cobijados por un mandato general, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comparecieron a esta v\u00eda residual, en casos como el de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallos de 8 de abril de 2002, exp. 2002-00059-01; 3 de mayo de 2002, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2002-00152-01; 31 de octubre de 2002, exp. 2002-12018-01; 4 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abril de 2003, exp. 2002-02973-01; 10 de marzo de 2004, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004-00078-01; 22 de junio de 2004, exp. 2004-00295-01 [en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta causa, la accionante exhibi\u00f3 un poder general a su favor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y aleg\u00f3 ser abogada; empero, la Corte no le reconoci\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legitimaci\u00f3n, por ausencia de prueba de la precitada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;calidad]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de junio de 2004, exp. 2004-00630-00; y 26 de noviembre de 2004, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2004-00524-01. Es m\u00e1s, en fallo dictado el 21 de marzo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2001, bajo el radicado n\u00ba 2001-00052-01, la Sala desat\u00f3, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sin anteponer alg\u00fan obst\u00e1culo al respecto, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnaci\u00f3n interpuesta por el abogado, apoderado general, de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quien actu\u00f3 en primera instancia, de manera personal, como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agente oficiosa de su progenitora. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tal fue la reiterada doctrina de la Corte hasta el a\u00f1o 2005. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cons\u00faltense al respecto las siguientes sentencias de tutela: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;27 de enero 1998, exp. 4684; 1\u00ba de septiembre de 1998, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5295; 28 de septiembre de 1999, exp. 7213; 31 de julio de 2000, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0206; 20 de febrero de 2001, exp. 2000-0965-01; 27 de marzo de 2001, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2001-00406-01; 29 de noviembre de 2001, exp. 2001-00813-00; 20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de junio de 2002, exp. 2002-00174-01; 26 de junio de 2002, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-00276-01 [en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;este caso, la Colegiatura indic\u00f3 que la all\u00ed actora, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en su calidad de apoderada general, no estaba legitimada para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impetrar la salvaguarda, por no ser abogada, subrayando la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posibilidad del otorgamiento de un poder especial por aqu\u00e9lla, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a un profesional del derecho]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4 de julio de 2002, exp. 2002-00698-01; 5 de julio de 2002, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-02239-01; 17 de julio de 2002, exp. 2002-00240-01; 16 de agosto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2002, exp. 2002-00031-01; 28 de agosto de 2002, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002-00333-01; 14 de febrero de 2003, exp. 2002-00071-01; 30 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2003, exp. 2003-00042-01; 23 de febrero de 2004, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2003-00621-01; 29 de abril de 2004, exp. 2004-00155-01; 29 de julio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2004, exp. 2004-00654-00; 13 de octubre de 2004, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004-01096-00; 26 de octubre de 2004, exp. 2004-00728-01; 29 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;octubre de 2004, exp. 2004-01156-00; 11 de noviembre de 2004, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004-00479-01; 10 de junio de 2005, exp. 2005-00155-01; 13 de julio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2005, exp. 2005-00759-00; 1\u00ba de agosto de 2005, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2005-00108-01; y 14 de diciembre de 2005, exp. 2005-00209-01. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n de tutela podr\u00e1 ser ejercida, en todo momento y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales, quien actuar\u00e1 por s\u00ed misma o a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trav\u00e9s de representante. Los poderes se presumir\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aut\u00e9nticos. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa. Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podr\u00e1n ejercerla el Defensor del Pueblo y los personeros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;municipales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed se ha sostenido, cuando menos desde el a\u00f1o 2006, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en diversos pronunciamientos, entre los cuales destacan: sentencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1\u00ba de noviembre de 2006, exp. 2006-01750-00, y de 3 de mayo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2007, exp. 2007-00039-01; auto de 16 de enero de 2008, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008-00035-00; y fallos de 10 de junio de 2011, exp. 2011-00118-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3 de agosto de 2011, exp. 2011-00153-01; 4 de mayo de 2012, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012-00145-01 [en dicha causa, aunque el promotor del resguardo era &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abogado, se concluy\u00f3 su falta de legitimaci\u00f3n para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impetrar el auxilio a nombre de otro, por cuanto exhibi\u00f3 un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder general y no el especial requerido]; CSJ. STC de 25 de junio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2015, exp. 2015-00365-01; CSJ. STC de 3 de julio de 2015, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2015-00111-01 [en este caso, la Sala reconoci\u00f3 derecho de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;postulaci\u00f3n al abogado petente de la salvaguarda, quien &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obraba como apoderado especial constituido por el mandatario general &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del titular de los intereses iusfundamentales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presuntamente agraviados]; CSJ. STC de 16 de junio de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2016-00716-01 [en ese tr\u00e1mite, contrario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sensu &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo manifestado en el precedente reci\u00e9n citado, la Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sostuvo: \u201cAunado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo anterior, le falta legitimaci\u00f3n al profesional del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho que promueve el resguardo, pues el poder especial fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otorgado por mandatario general quien no est\u00e1 facultado para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ello, como quiera que el &nbsp;instrumento p\u00fablico a \u00e9l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conferido no transfiere derechos fundamentales de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;representados\u201d]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 9 de mayo de 2018, exp. 2018-00067-01; CSJ. STC de 23 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mayo de 2018, exp. 2018-00436-01; CSJ. STC de 12 de julio de 2018, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2018-00171-01; CSJ. STC de 18 de julio de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2018-00155-01; y CSJ. STC de 10 de agosto de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2018-00130-01. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el cual se dicta el estatuto del ejercicio de la abogac\u00eda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la cual se establece el C\u00f3digo Disciplinario del Abogado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-550 de 1993, T-001 de 1997, T-658 de 2002, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-451 de 2006, T-493 de 2007 [en esta sentencia, no obstante se\u00f1alar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la acci\u00f3n de tutela se puede promover mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoderado judicial, \u201ccaso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el cual el apoderado debe tener la condici\u00f3n de abogado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;titulado, debiendo anexarse a la demanda el poder especial para el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso o en su defecto el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder general respectivo\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;rengl\u00f3n seguido esa Colegiatura expuso que en ese tipo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decursos el mandato siempre ha de ser espec\u00edfico, incurriendo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la misma contradicci\u00f3n en los fallos T-194 de 2012 y T-430 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2017]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-417 de 2013; y T-054 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-001 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1997. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-1025 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Sentencia de 27 de marzo de 2012, expediente 00178. &nbsp;<\/p>\n<p>20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ESCOBAR &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SAN\u00cdN, Gabriel. Negocios Civiles y Comerciales I. Negocios de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sustituci\u00f3n. Universidad Externado de Colombia, 1987, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;297. &nbsp;<\/p>\n<p>21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D\u00edez-Picazo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luis. Fundamentos del Derecho Civil Patrimonial IV. Las particulares &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;relaciones obligatorias. Editorial Aranzadi S.A., 2010, p\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;475. &nbsp;<\/p>\n<p>22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los derechos a las garant\u00edas y a la protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial efectiva, pueden verse los arts. 8\u00ba y 25 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos, tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conocida como Pacto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmada en San Jos\u00e9, Costa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rica, el 22 de noviembre de 1969, &nbsp;aprobada en Colombia por la Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>23 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la sentencia T-430 de 2017, la Corte Constitucional reiter\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que \u201cha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconocido la posibilidad de agenciar el derecho de postulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial. En efecto, un tercero podr\u00eda otorgar poder a un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abogado para que interponga la acci\u00f3n de tutela. Empero, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estos casos debe probarse la necesidad de acudir a la figura de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agencia oficiosa, es decir que debe acreditarse la imposibilidad que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tiene el titular de un derecho de otorgar poder por s\u00ed mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a un profesional del derecho. Esta hip\u00f3tesis podr\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ocurrir, por ejemplo, en el caso de un incapaz absoluto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art. 14 del Decreto 2591 de 1991: \u201cEn &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la solicitud de tutela se expresar\u00e1, con la mayor claridad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posible, la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n que la motiva, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho que se considera violado o amenazado, el nombre de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridad p\u00fablica, si fuere posible, o del \u00f3rgano &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autor de la amenaza o del agravio, y la descripci\u00f3n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s circunstancias relevantes para decidir la solicitud. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n contendr\u00e1 el nombre y el lugar de residencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del solicitante. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ser\u00e1 indispensable citar la norma constitucional infringida, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;siempre que se determine claramente el derecho violado o amenazado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La acci\u00f3n podr\u00e1 ser ejercida, sin ninguna formalidad o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autenticaci\u00f3n, por memorial, telegrama u otro medio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n que se manifieste por escrito para lo cual se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gozar\u00e1 de franquicia. No ser\u00e1 necesario actuar por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio de apoderado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso de urgencia o cuando el solicitante no sepa escribir o sea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;menor de edad, la acci\u00f3n podr\u00e1 ser ejercida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;verbalmente. El juez deber\u00e1 atender inmediatamente al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitante, pero, sin poner en peligro el goce efectivo del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho, podr\u00e1 exigir su posterior presentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personal para recoger una declaraci\u00f3n que facilite proceder &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con el tr\u00e1mite de la solicitud, u ordenar al secretario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;levantar el acta correspondiente sin formalismo alguno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3076-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC3076-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2021-00001-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinticuatro de marzo de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de marzo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 26 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34],"tags":[],"class_list":["post-53882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marzo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}