{"id":54083,"date":"2024-05-17T20:39:26","date_gmt":"2024-05-17T20:39:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3535-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:26","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:26","slug":"stc3535-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3535-2021\/","title":{"rendered":"STC3535 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC3535-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3535-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2020-01717-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de siete de abril de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;ocho (8) de abril de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n &nbsp;formulada respecto de la sentencia proferida el &nbsp;29 de octubre de 2020, &nbsp;por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal, &nbsp;en la acci\u00f3n de tutela incoada por Invelpel &nbsp;S.A. contra la Sala de Descongesti\u00f3n N\u00b0 2 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral, &nbsp;con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio ordinario, promovido por Carlos Manuel &nbsp;Revolledo Valderrama a la aqu\u00ed actora. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;accionante exige la protecci\u00f3n de sus derechos al &nbsp;debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;presuntamente &nbsp;transgredidos por la autoridad convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del libelo &nbsp;tutelar y de la informaci\u00f3n aqu\u00ed allegada, se &nbsp;sintetizan, en lo relevante, los siguientes supuestos f\u00e1cticos: &nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Manuel &nbsp;Revolledo Valderrama promovi\u00f3 demanda ordinaria laboral en &nbsp;contra de Invelpel S.A., antes Autobol S.A., solicitando se declarara &nbsp;la existencia de un contrato de trabajo entre \u00e9l y la &nbsp;mencionada sociedad; decurso que correspondi\u00f3, por reparto, al &nbsp;Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Descongesti\u00f3n de &nbsp;Cartagena, quien, mediante providencia del 14 de diciembre de 2012, &nbsp;deneg\u00f3 las pretensiones invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>El 31 de octubre &nbsp;de 2013, el Tribunal de Descongesti\u00f3n Laboral con sede en &nbsp;Santa Marta, confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n de primera &nbsp;instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentencia &nbsp;SL2868 de 27 de julio de 2020, la Sala de Descongesti\u00f3n N\u00b0 &nbsp;2 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, decidi\u00f3 \u201ccasar\u201d &nbsp;el fallo de segundo grado, resolviendo lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPRIMERO: &nbsp;Se declara la existencia de una relaci\u00f3n laboral entre las &nbsp;partes en conflicto, verificada entre el 30 de diciembre de 1977 y el &nbsp;11 de octubre de 2008\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSEGUNDO: &nbsp;Se condena a la demandada, a pagar al demandante las sumas de &nbsp;$53.044.582, $884.412, $8.554.725 y $7.212.951, correspondientes a &nbsp;cesant\u00edas, sus intereses, la prima de servicios y la &nbsp;compensaci\u00f3n en dinero de las vacaciones, respectivamente, &nbsp;advirtiendo que los intereses a las cesant\u00edas y las vacaciones &nbsp;deben ser indexados al momento de su pago. Tambi\u00e9n se ordena &nbsp;el reconocimiento de $107.658.541, a t\u00edtulo de indemnizaci\u00f3n &nbsp;por despido sin justa causa, que deber\u00e1 actualizarse a la &nbsp;fecha de su reconocimiento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCUARTO: &nbsp;Se ordena a la accionada a trasladar, a favor de la entidad de &nbsp;seguridad social que el demandante elija, el c\u00e1lculo actuarial &nbsp;por todo el tiempo laborado, el cual deber\u00e1 ser recibido a &nbsp;satisfacci\u00f3n por la respectiva administradora (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En criterio de la &nbsp;promotora, la corporaci\u00f3n querellada incurri\u00f3 en error &nbsp;sustantivo al aplicar indebidamente los art\u00edculos 22, 23 y 24 &nbsp;del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo, pues Carlos Manuel &nbsp;Revolledo Valderrama, al estar vinculado con un \u201ccontrato &nbsp;de prestaci\u00f3n de servicios\u201d &nbsp;y sin ning\u00fan tipo de subordinaci\u00f3n, no era pertinente &nbsp;declarar la existencia de la relaci\u00f3n laboral alegada por el &nbsp;extremo actor. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma que los &nbsp;testimonios practicados en el caso bajo estudio \u201cno &nbsp;constitu\u00edan una prueba contundente y suficiente para desatar &nbsp;la litis\u201d, &nbsp;por cuanto no eran \u201ccoincidentes\u201d &nbsp;respecto del \u201ctiempo &nbsp;y forma como se contrataron los servicios\u201d &nbsp;prestados por el accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>Aduce estar ante &nbsp;un perjuicio irremediable, pues de cancelar los valores determinados &nbsp;por la convocada en el fallo criticado, ser\u00eda aceptar \u201c(\u2026) &nbsp;que &nbsp;el desarrollo de sus trabajos de latoner\u00eda y pintara (\u2026), &nbsp;siempre &nbsp;se prest[aron] &nbsp;a p\u00e9rdida (\u2026)\u201d &nbsp;de capital. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Pide, en concreto, \u201cdejar &nbsp;en firme\u201d &nbsp;las sentencias de primera y segunda instancia proferidas dentro del &nbsp;comentado subex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionada &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 &nbsp;declarar improcedente el ruego, pues la decisi\u00f3n criticada no &nbsp;presenta ninguna irregularidad \u201cque &nbsp;amerite la intervenci\u00f3n del juez constitucional\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. La &nbsp;sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Deneg\u00f3 &nbsp;el resguardo &nbsp;tras anotar: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Argumentos &nbsp;como los presentados por la actora son incompatibles con el amparo, &nbsp;pues pretende revivir un debate que fue debidamente superado en el &nbsp;escenario propicio para ello, y con exclusividad ante los jueces &nbsp;competentes; no as\u00ed ante el juez constitucional, porque su &nbsp;labor no consiste en oficiar como un instrumento m\u00e1s de la &nbsp;justicia ordinaria (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La promovi\u00f3 &nbsp;la petente insistiendo en la vulneraci\u00f3n alegada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;sociedad Invelpel &nbsp;S.A., pretende que, a trav\u00e9s de este instrumento de protecci\u00f3n &nbsp;excepcional, se deje sin efecto la sentencia SL2868 de 27 de julio de &nbsp;2020, emitida por la Sala de Descongesti\u00f3n N.\u00ba 2 de la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Laboral. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;el marco de las atribuciones asignadas a las salas de descongesti\u00f3n &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, el par\u00e1grafo del &nbsp;art\u00edculo segundo de la Ley 1781 de 2016, precisa que, aun &nbsp;cuando \u00e9stas actuar\u00e1n en forma independiente, en el &nbsp;evento en que la mayor\u00eda de sus integrantes considere &nbsp;procedente cambiar la jurisprudencia sobre un determinado asunto o &nbsp;crear una nueva, deber\u00e1n devolver el expediente a la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral para que \u00e9sta decida. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, dado que &nbsp;aut\u00f3nomamente ninguna sala de descongesti\u00f3n puede &nbsp;variar la doctrina de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, si se &nbsp;presentara una circunstancia de tal naturaleza que implicara la &nbsp;modificaci\u00f3n del precedente o la necesidad de crear una nueva &nbsp;postura jur\u00eddica frente a una casu\u00edstica en particular, &nbsp;se impone la obligaci\u00f3n para aquellas, de remitir el caso a &nbsp;\u00e9sta, para lo pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Examinado &nbsp;el prove\u00eddo a trav\u00e9s del cual se zanj\u00f3 el &nbsp;recurso de casaci\u00f3n, interpuesto en el litigio bajo estudio, &nbsp;no emerge irregularidad alguna con fuerza suficiente como para &nbsp;permitir el paso a esta excepcional justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la corporaci\u00f3n &nbsp;criticada, para determinar, en primer lugar, la prosperidad del cargo &nbsp;invocado por Carlos Manuel Revolledo Valderrama, infiri\u00f3 &nbsp;razonadamente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;en &nbsp;atenci\u00f3n a la v\u00eda seleccionada, &nbsp;que &nbsp;lo fue la directa, se &nbsp;mantienen inc\u00f3lumes los siguientes supuestos de hecho: i) el &nbsp;accionante no dispon\u00eda de autonom\u00eda en el desempe\u00f1o &nbsp;de las funciones contratadas por la demandada, al obedecer las &nbsp;\u00f3rdenes de AUTOBOL S. A.; ii) cumpl\u00eda horario de &nbsp;trabajo; iii) segu\u00eda los reglamentos internos de la sociedad &nbsp;empleadora; iv) asist\u00eda a capacitaciones; v) le facilitaban &nbsp;los implementos y herramientas de trabajo, as\u00ed como un espacio &nbsp;f\u00edsico para su desempe\u00f1o; vi) percib\u00eda una &nbsp;remuneraci\u00f3n equivalente al 65 % o 70 % de los trabajos de &nbsp;pintura realizados; vii) se le entregaba dotaci\u00f3n de vestido &nbsp;de labor con los logos de la compa\u00f1\u00eda y, viii) &nbsp;la &nbsp;funci\u00f3n ejecutada por el demandante no era posible realizarla &nbsp;con un contrato distinto al laboral, por estar relacionado con el &nbsp;objeto social de la llamada a juicio; presupuestos que llevaron al ad &nbsp;quem a sostener, sobre la presencia, en este asunto, de los tres &nbsp;elementos exigidos en el art\u00edculo 23 del CST.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;esencia, el reproche realizado se encamina a se\u00f1alar que el ad &nbsp;quem desatendi\u00f3 su obligaci\u00f3n de desentra\u00f1ar los &nbsp;elementos relevantes del contrato de trabajo, entre estos, sus &nbsp;extremos temporales, a trav\u00e9s del an\u00e1lisis del material &nbsp;probatorio obrante en el proceso, con independencia de determinar una &nbsp;fecha precisa o que no correspondiera con la alegada en la demanda; &nbsp;situaci\u00f3n que conlleva a establecer, que aun cuando la &nbsp;acusaci\u00f3n se presenta por la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, &nbsp;en realidad corresponde al de aplicaci\u00f3n indebida, modalidad &nbsp;de violaci\u00f3n que al exteriorizarse por la senda de puro &nbsp;derecho, supone la aplicaci\u00f3n de la norma a un caso que no &nbsp;regula, o que utilizada al que corresponde y otorg\u00e1ndole el &nbsp;entendimiento que le pertenece, se le hacen producir efectos &nbsp;distintos a los contemplados por el propio art\u00edculo (al &nbsp;respecto, su puede consultar, entre otras, la sentencia de casaci\u00f3n &nbsp;CSJ SL7363-2017) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;ah\u00ed, que la intelecci\u00f3n otorgada al art\u00edculo 24 &nbsp;del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo, se atuvo, no solo a lo que &nbsp;de su texto emana, sino tambi\u00e9n a lo que jurisprudencialmente &nbsp;se ha dicho al respecto; sin embargo, cuando le hizo producir efectos &nbsp;y pese a encontrar que, entre las partes, en realidad se verific\u00f3 &nbsp;una relaci\u00f3n laboral, ech\u00f3 de menos la prueba respecto &nbsp;a los extremos laborales relacionados en la demanda, siendo estos, &nbsp;del 1\u00b0 de febrero de 1975 hasta el 24 de octubre de 2008\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, &nbsp;el ad quem, pese a suministrarle un adecuado entendimiento a esa &nbsp;preceptiva, no le hizo producir los efectos por ella requerida, ya &nbsp;que, conforme lo tiene asentado esta Corporaci\u00f3n, los jueces &nbsp;est\u00e1n en la obligaci\u00f3n, con sustento en los medios de &nbsp;convicci\u00f3n allegados al proceso, de descubrir los extremos de &nbsp;la relaci\u00f3n laboral, cuando se tenga certeza de la prestaci\u00f3n &nbsp;de un servicio en determinado per\u00edodo, para de esta forma &nbsp;entrar a calcular los derechos pretendidos (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Y &nbsp;es que, si en la sentencia cuestionada se analizaron la liquidaci\u00f3n &nbsp;de comisiones, que databan del 1\u00b0 de junio de 1990 al 31 de &nbsp;diciembre de 1992 y del 1\u00b0 de enero de 1997 30 de noviembre del &nbsp;mismo a\u00f1o (f.\u00b0 558 a 663 del cuaderno principal), as\u00ed &nbsp;como certificados de retenci\u00f3n en la fuente para los a\u00f1os &nbsp;de 1999 a 2008 (f.\u00b0 96 ib\u00eddem), con sustento en los &nbsp;mismos, le era dado establecer el lapso durante el cual, el &nbsp;demandante prest\u00f3 sus servicios a la demandada, para de esta &nbsp;forma entrar a efectivizar las pretensiones insertas en la demanda, &nbsp;ya que, si el trabajador no logra demostrar, con exactitud, la &nbsp;totalidad del tiempo laborado, no implica la p\u00e9rdida de los &nbsp;derechos reclamados, en tanto estos corresponder\u00e1n al que &nbsp;resulte acreditado (al efecto, puede consultarse, entre otras, la &nbsp;sentencia de casaci\u00f3n CSJ SL905-2013), con lo cual, aplic\u00f3 &nbsp;de manera indebida las disposiciones denunciadas en la acusaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;actuando como tribunal de instancia, valor\u00f3 las pruebas &nbsp;practicadas dentro del litigio, de las cuales concluy\u00f3 lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;este asunto, conforme a las pruebas analizadas, se concluye que la &nbsp;funci\u00f3n del demandante no era independiente ni aut\u00f3noma, &nbsp;ya que la labor a \u00e9l encomendada, no era espor\u00e1dica, &nbsp;sino necesaria para el funcionamiento de la compa\u00f1\u00eda, &nbsp;tanto as\u00ed, que fue identificado como jefe de secci\u00f3n &nbsp;pintura, ten\u00eda un horario de trabajo, recib\u00eda \u00f3rdenes, &nbsp;asist\u00eda a capacitaciones y representaba a la compa\u00f1\u00eda &nbsp;en cursos de taller de l\u00e1mina y pintura\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, &nbsp;aun cuando la prueba testimonial da cuenta que ten\u00eda un &nbsp;personal a su cargo, lo que en principio podr\u00eda llevar al &nbsp;convencimiento que el actor en verdad fue un contratista, lo cierto &nbsp;es que, por lo prolongado de su funci\u00f3n, as\u00ed como a la &nbsp;subordinaci\u00f3n a la que se vio sometido, lleva al &nbsp;convencimiento, que no actu\u00f3 como tal, sino como un trabajador &nbsp;de la empresa; es m\u00e1s, su labor era necesaria, tanto as\u00ed, &nbsp;que una vez se desvincul\u00f3 de la misma, su cargo fue contratado &nbsp;con empleados de n\u00f3mina\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n &nbsp;debe decirse, que aun cuando el se\u00f1or Alfredo V\u00e1squez &nbsp;Crismat, El\u00edas Franco Elles y Germ\u00e1n Mart\u00ednez &nbsp;Herrera, expusieron que el demandante no ten\u00eda un horario, es &nbsp;una situaci\u00f3n que no se compadece con el documento de folios &nbsp;34, donde se le inform\u00f3, que su presencia en la recepci\u00f3n &nbsp;de veh\u00edculos a las 7:30 am, era de vital importancia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSiendo &nbsp;eso as\u00ed, se procede a declarar la existencia de un contrato de &nbsp;trabajo, no desde el 1\u00b0 de febrero de 1975, como se solicit\u00f3 &nbsp;en la demanda, porque ning\u00fan medio de convicci\u00f3n da &nbsp;cuenta de esa fecha, sino desde el 30 de diciembre de 1977, en &nbsp;atenci\u00f3n a que el se\u00f1or Marcos Tello Cabezas, persona &nbsp;que trabaj\u00f3 con el actor en la compa\u00f1\u00eda &nbsp;accionada, adujo que lo fue desde ese a\u00f1o, sin que informara, &nbsp;con exactitud, el mes y el d\u00eda de inicio de labores; de ah\u00ed, &nbsp;que es viable, tomar el \u00faltimo h\u00e1bil de esa anualidad, &nbsp;que es el 30 del mismo mes. El extremo final ser\u00e1 el 11 de &nbsp;octubre de 2008, como que hasta esa fecha aparece el \u00faltimo &nbsp;comprobante de egreso (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;As\u00ed, &nbsp;como se observ\u00f3 al momento de analizar las pruebas aportadas &nbsp;al proceso, el demandante estuvo vinculado con la accionada, desde el &nbsp;30 de diciembre de 1977 hasta el 11 de octubre de 2008 y, en la labor &nbsp;ejecutada, no fue aut\u00f3nomo ni independiente, por el contrario, &nbsp;estaba sometido a los requerimientos y \u00f3rdenes que le daba su &nbsp;empleador, evidenci\u00e1ndose una subordinaci\u00f3n, dado que &nbsp;deb\u00eda atender capacitaciones, representar a la empresa en &nbsp;reuniones y se le impuso horario, siendo catalogado como jefe de &nbsp;secci\u00f3n de pintura; situaciones que ense\u00f1an, sobre la &nbsp;ausencia de una raz\u00f3n realmente poderosa para haber encubierto &nbsp;una relaci\u00f3n laboral, bajo el manto de un contrato de &nbsp;prestaci\u00f3n de servicios, cuando en realidad, la labor &nbsp;ejecutada, fue dependiente, siendo censurable el haber prolongado en &nbsp;el tiempo su conducta, m\u00e1xime, si el cargo desempe\u00f1ado &nbsp;era vital para el funcionamiento de la llamada a juicio (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por la &nbsp;promotora es obtener un pronunciamiento diferente al emitido por la &nbsp;corporaci\u00f3n accionada en la sentencia mediante la cual se &nbsp;zanj\u00f3 el memorado recurso de casaci\u00f3n, la cual, se &nbsp;infiere, est\u00e1 soportada en fundamentos l\u00f3gicos y &nbsp;razonables, fruto de la valoraci\u00f3n de los medios de prueba &nbsp;militantes en el expediente y del an\u00e1lisis de las normas &nbsp;aplicables al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el colegiado convocado fue enf\u00e1tico &nbsp;en se\u00f1alar que la actividad desempa\u00f1ada por Carlos &nbsp;Manuel Revolledo Valderrama dentro de la empresa Autobol S.A. no &nbsp;pod\u00eda considerarse como aut\u00f3noma o independiente, pues &nbsp;exist\u00eda una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n, &nbsp;cumplimiento del horario de trabajo y obedecimiento de \u00f3rdenes &nbsp;por parte de aqu\u00e9l, evidenci\u00e1ndose, con ello, la &nbsp;existencia de un v\u00ednculo laboral entre las partes, el cual &nbsp;estuvo vigente desde el 30 de diciembre de 1977 y hasta el 11 de &nbsp;octubre de 2008, seg\u00fan las pruebas practicadas en el juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, esta Sala &nbsp;ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)2. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;T\u00e9ngase en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede &nbsp;ser venero &nbsp;para demandar el amparo porque la tutela no es instrumento para &nbsp;definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Ahora, &nbsp;no &nbsp;se configura un perjuicio irremediable que autorice acceder de manera &nbsp;transitoria al auxilio invocado, al no estar probados los &nbsp;presupuestos de inminencia, impostergabilidad, gravedad y urgencia, &nbsp;propios del mismo, pues, el &nbsp;pago ordenado en la sentencia criticada, es consecuencia de la &nbsp;configuraci\u00f3n de aquellas prestaciones legales que se derivan &nbsp;del derecho laboral reconocido dentro del comentado decurso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a las caracter\u00edsticas &nbsp;del perjuicio irremediable, la Sala ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]sta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha aplicado varios criterios para determinar su &nbsp;existencia; veamos: \u201cla &nbsp;inminencia, &nbsp;que exige medidas inmediatas, la &nbsp;urgencia que &nbsp;tiene el sujeto de derecho por salir de ese perjuicio inminente, y la &nbsp;gravedad de los hechos, &nbsp;que hace evidente la &nbsp;impostergabilidad de &nbsp;la tutela como mecanismo necesario para la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de los derechos constitucionales fundamentales. La &nbsp;concurrencia de los elementos mencionados pone de relieve la &nbsp;necesidad de considerar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que &nbsp;legitima la acci\u00f3n de tutela, como mecanismo transitorio y &nbsp;como medida precautelativa para garantizar la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos fundamentales que se lesionan o que se encuentran &nbsp;amenazados\u201d (\u2026)\u201d5 &nbsp;(negrillas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos6 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19697, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d8, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio9. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-10, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales11; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas12. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Por &nbsp;los anteriores argumentos, se impone la ratificaci\u00f3n del fallo &nbsp;impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR la &nbsp;sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica &nbsp;o por mensaje de datos, a todos los interesados y rem\u00edtase &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA &nbsp;BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC13730-2019 de 10 de octubre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03021-00. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3535-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC3535-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2020-01717-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de siete de abril de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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