{"id":54122,"date":"2024-05-17T20:39:28","date_gmt":"2024-05-17T20:39:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3773-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:28","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:28","slug":"stc3773-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc3773-2021\/","title":{"rendered":"STC3773 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC3773-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC3773-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00967-00 (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de abril de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., catorce (14) de abril de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Reinel &nbsp;Eduardo Fajardo Casas frente a la Sala Civil \u2013 Familia \u2013 &nbsp;Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar, &nbsp;espec\u00edficamente, frente a los magistrados \u00c1lvaro L\u00f3pez &nbsp;Valera, Jes\u00fas Armando Zamora Su\u00e1rez y \u00d3scar &nbsp;Marino Hoyos Gonz\u00e1lez, con ocasi\u00f3n del juicio de &nbsp;\u201cresoluci\u00f3n &nbsp;de contrato\u201d &nbsp;adelantado por el aqu\u00ed actor a Mireya Ogando Lesmes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El gestor &nbsp;implora el amparo de los derechos al debido proceso e igualdad, entre &nbsp;otros, &nbsp;presuntamente vulnerados por la autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Manifiesta &nbsp;el quejoso que, ante &nbsp;el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Valledupar, inco\u00f3 en &nbsp;contra de Mireya Ogando Lesmes, el juicio materia de este resguardo, &nbsp;no obstante, pese a haberse denominado ese asunto como \u201cresoluci\u00f3n &nbsp;de contrato de compraventa, las &nbsp;pretensiones estuvieron siempre orientadas a lograr el cumplimiento &nbsp;total de las obligaciones\u201d &nbsp;contra\u00eddas en el negocio demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>Aduce &nbsp;que el 17 de marzo de 2016, el referido despacho emiti\u00f3 &nbsp;sentencia favorable a sus intereses, pues conden\u00f3 a la all\u00ed &nbsp;accionada a pagarle \u201c(\u2026) el &nbsp;valor de $7.539.000, correspondientes al 10% de la cl\u00e1usula &nbsp;penal (\u2026)\u201d, &nbsp;al no cumplir con la entrega de la posesi\u00f3n del garaje, el &nbsp;cual se encuentra incluido en el coeficiente de propiedad horizontal &nbsp;del inmueble objeto de venta. &nbsp;<\/p>\n<p>Asevera que la &nbsp;anterior determinaci\u00f3n fue apelada por el extremo pasivo, &nbsp;correspondi\u00e9ndole el conocimiento de la alzada al tribunal &nbsp;querellado, quien, en fallo de 7 de octubre de 2020, revoc\u00f3 la &nbsp;providencia impugnada, para, en su lugar, \u201cdesestimar &nbsp;las pretensiones invocadas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma el &nbsp;tutelante que la corporaci\u00f3n confutada vulner\u00f3 sus &nbsp;prerrogativas fundamentales, pues: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;i) &nbsp;otorg[\u00f3] &nbsp;toda la validez [a] &nbsp;la declaraci\u00f3n del testigo DAVID SIERRA DAZA, cuando se puede &nbsp;evidenciar claramente que no ten\u00eda ning\u00fan v\u00ednculo &nbsp;u obligaci\u00f3n contractual para hacerle entrega informal o &nbsp;formal [del &nbsp;parqueadero]; &nbsp;ii) &nbsp;prescin[di\u00f3] &nbsp;de &nbsp;las pruebas arrimadas al proceso, neg\u00e1ndose a realizar un &nbsp;an\u00e1lisis en su conjunto sobre la validez de las mismas, y &nbsp;dejando de establecer entre ellas, la debida correspondencia y &nbsp;armon\u00eda (\u2026) &nbsp;en que ellas fueron tenidas en cuenta por el juez de primera &nbsp;instancia, y iii) omiti[\u00f3] &nbsp;que si bien el recurso de apelaci\u00f3n es una herramienta de la &nbsp;que gozan los sujetos procesales, es as\u00ed mismo cierto, que en &nbsp;sede de segunda instancia no solamente se debe de fallar analizando &nbsp;solamente los argumentos esgrimidos y\/o sustentados por la parte a &nbsp;quien fue desfavorable el fallo, sino tambi\u00e9n tener en cuenta &nbsp;y pronunciarse de fondo acerca del derecho de r\u00e9plica que &nbsp;tiene quien no fue apelante (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Exige, en concreto, \u201crevocar\u201d &nbsp;la sentencia de segunda instancia &nbsp;emitida &nbsp;en el litigio subex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>Se opuso al ruego &nbsp;resaltando la legalidad de sus actuaciones e indicando que, dentro &nbsp;del comentado decurso, el actor present\u00f3 de forma extempor\u00e1nea &nbsp;la r\u00e9plica sobre el recurso de apelaci\u00f3n incoado contra &nbsp;la sentencia de primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;\u00danicamente &nbsp;las decisiones judiciales arbitrarias con directa repercusi\u00f3n &nbsp;en las garant\u00edas fundamentales de las partes o de terceros, &nbsp;son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda de tutela, siempre &nbsp;y cuando, claro est\u00e1, su titular haya agotado los medios &nbsp;legales ordinarios dispuestos para hacerlos prevalecer dentro del &nbsp;correspondiente proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;promotor censura el fallo &nbsp;de 7 de octubre de 2020, emitido por la Sala Civil Familia Laboral &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar, por &nbsp;cuanto, en su sentir, se denegaron las pretensiones expuestas en el &nbsp;caso subex\u00e1mine, &nbsp;con base en una indebida valoraci\u00f3n probatoria y sin tener en &nbsp;cuenta los argumentos expuestos contra la apelaci\u00f3n presentada &nbsp;en ese asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Se advierte que el colegiado convocado, al zanjar la alzada impetrada &nbsp;en el litigio sublite, &nbsp;evidenci\u00f3 que las razones expuestas por el a &nbsp;quo &nbsp;para dar por demostrado el incumplimiento parcial, por parte de &nbsp;Mireya Ogando Lesmes, del contrato de compraventa objeto de demanda, &nbsp;no ten\u00edan asidero probatorio, pues, en realidad la demandada &nbsp;hab\u00eda respondido por cada una de las obligaciones adquiridas &nbsp;por ella en el negocio en litis. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;llegar a la anterior conclusi\u00f3n, el tribunal destac\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[N]o &nbsp;existe discusi\u00f3n en que la demandada Mireya Ogando Lesmes &nbsp;realiz\u00f3 venta real y efectiva a favor del demandante Reinel &nbsp;Eduardo Fajardo Casas del inmueble ubicado en la carrera 11\u00aa &nbsp;n\u00famero 14-39 local 203, edificio Carrillo Molina de la ciudad &nbsp;de Valledupar, y que dentro del coeficiente de propiedad horizontal &nbsp;de 6.138%, se encuentra incluido un &nbsp;garaje; puesto que as\u00ed qued\u00f3 establecido en el contrato &nbsp;de promesa de compraventa suscrito y protocolizado en la Notar\u00eda &nbsp;Primera del C\u00edrculo de Valledupar, el 10 de febrero de 2014 &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;testigo David Sierra Daza, al cual se le otorga valor probatorio por &nbsp;haber conocido por percepci\u00f3n directa los hechos de los cuales &nbsp;declara, toda vez que fungi\u00f3 como intermediario de la relaci\u00f3n &nbsp;contractual entre las partes, al ser preguntado sobre si sab\u00eda &nbsp;si el demandante ha disfrutado del parqueadero fue enf\u00e1tico al &nbsp;indicar que: Como &nbsp;fui yo el que le entregue, ese d\u00eda no levantamos acta ni nada, &nbsp;pero yo llegu\u00e9 parque\u00e9 en el sitio que se estima como &nbsp;uso de esa oficina, le dije este es el parqueadero, esta es la &nbsp;oficina. Y \u00e9l se present\u00f3 inicialmente frente a mi &nbsp;porque como le dije ya hab\u00edamos tenido di\u00e1logos sobre &nbsp;la negociaci\u00f3n, como a los d\u00edas, no recuerdo a los 4 &nbsp;d\u00edas, 5 d\u00edas tal vez, o 10 d\u00edas despu\u00e9s &nbsp;de entregado, me dijo que le ayudara a reclamar o hacerle entender al &nbsp;portero o al administrador que le estaban impidiendo el parqueo en el &nbsp;\u00e1rea que se supone le corresponde\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;al ser interrogado acerca de la entrega del apartamento y el &nbsp;correspondiente parqueadero al sr. Reinel Fajardo respondi\u00f3: &nbsp;La entrega al sr. Reinel Fajardo fue como dije, llegamos, \u00e9l &nbsp;en su carro y yo en el m\u00edo, \u00e9l parque\u00f3 en el &nbsp;frente del edificio, y yo s\u00ed parque\u00e9 adentro, en el &nbsp;sitio supuestamente asignado o en el sitio que yo siempre estaba &nbsp;parqueando mientras pose\u00eda, subimos a la oficina la vio, la &nbsp;recibi\u00f3, y le entregue las llaves, porque esa oficina no ten\u00eda &nbsp;muchas cosas que mostrar y entregar porque \u00e9l dijo que la iba &nbsp;a reformar en sus calidad de ingeniero e iba adecuarla a sus &nbsp;necesidades, entonces fue una entrega muy sencilla, digamos que muy &nbsp;formal y le entregue las llaves y listo simplemente eso fue lo que se &nbsp;hizo ese d\u00eda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;referirse a &nbsp;las pruebas aportadas por el extremo actor, la corporaci\u00f3n &nbsp;fustigada, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Ahora, &nbsp;si bien la parte demandante trajo al proceso los testimonios de Elver &nbsp;Arce Bola\u00f1o y Jorge Robles, sus dichos no resultan suficientes &nbsp;para acreditar el incumplimiento en la entrega de la oficina y el &nbsp;parqueadero por parte de la demandada, por haberse limitado a hacer &nbsp;\u00e9nfasis en que al demandante Reinel Fajardo Casas no se le &nbsp;estaba permitiendo la entrada al parqueadero y los perjuicios que eso &nbsp;le hab\u00eda causado al no poderlo utilizar\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;este punto debe aclararse que la demandada en ning\u00fan momento &nbsp;le ha negado, impedido o ha perturbado el uso del parqueadero al &nbsp;demandante, por el contrario no puede desconocerse que ha requerido &nbsp;en varias oportunidades al administrador del Edificio Carrillo Molina &nbsp;para que se le permita la utilizaci\u00f3n de la zona de parqueo al &nbsp;demandante, tal como se demuestran las peticiones visibles a folios &nbsp;20 y 29; sin embargo y pese a ello por causas no imputables a ella, &nbsp;como lo es la negativa del administrador del edificio y sus &nbsp;vigilantes, ha sido imposible su disfrute\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;consecuencia, como no existe duda que el parqueadero pertenece a la &nbsp;oficina 203, puesto que as\u00ed lo establece la escritura p\u00fablica, &nbsp;y est\u00e1 demostrado que la anterior propietaria siempre tuvo la &nbsp;posesi\u00f3n de dicho garaje e hizo entrega del mismo, el &nbsp;demandante tendr\u00e1 que hacer valer su derecho y adelantar las &nbsp;gestiones ante el administrador &nbsp;del edificio, quien ha sido el que ha impedido su ingreso y ha &nbsp;perturbado la posesi\u00f3n de su parqueadero, m\u00e1xime si &nbsp;dicho administrador al responder la peticiones impetradas por Mireya &nbsp;Ogando Lesmes en uno de sus apartes manifest\u00f3: \u201c(\u2026) &nbsp;el local 203, no tiene parqueadero registrado con la prueba &nbsp;documental id\u00f3nea (escritura p\u00fablica) de compra venta y &nbsp;de propiedad horizontal. Y consecuencialmente se requiere para &nbsp;argumentar lo contrario aportar las correspondientes escrituras donde &nbsp;se especifique lo atinente al parqueadero adscrito al susodicho &nbsp;inmueble (203); m\u00e1ximo cuando no se ha aportado a la &nbsp;administraci\u00f3n que represento las pruebas documentales que den &nbsp;la tradici\u00f3n para tal anexidad inmobiliaria (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por el &nbsp;promotor es obtener un pronunciamiento diferente al emitido por la &nbsp;corporaci\u00f3n accionada en la sentencia cuestionada, de la cual, &nbsp;se infiere, est\u00e1 soportada en fundamentos l\u00f3gicos y &nbsp;razonables, fruto de la valoraci\u00f3n de los medios de prueba &nbsp;militantes en el expediente y del an\u00e1lisis de las normas &nbsp;aplicables al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el tribunal fue enf\u00e1tico en &nbsp;se\u00f1alar que a Reinel Eduardo Fajardo Casas le fue entregado la &nbsp;totalidad del bien negociado, incluida la zona correspondiente al &nbsp;parqueadero, diferente es que aqu\u00e9l haya perdido la \u201cposesi\u00f3n\u201d &nbsp;de esa \u00e1rea luego de ostentar la propiedad del inmueble &nbsp;inmiscuido, por tanto, ning\u00fan incumplimiento contractual pod\u00eda &nbsp;atribu\u00edrsele a la parte demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, se destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se &nbsp;caracteriza por ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el &nbsp;marco de la sana cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Ahora, &nbsp;si &nbsp;el quejoso consideraba que el colegiado convocado, omiti\u00f3 &nbsp;resolver aspectos que deb\u00edan ser objeto de pronunciamiento, &nbsp;espec\u00edficamente, frente a la r\u00e9plica dada por \u00e9l &nbsp;al recurso de apelaci\u00f3n presentado en el caso bajo estudio, &nbsp;debi\u00f3 &nbsp;solicitar la adici\u00f3n de la providencia mediante la cual se &nbsp;zanj\u00f3 ese remedio, conforme a lo establecido en el art\u00edculo &nbsp;287 del C\u00f3digo General del Proceso3 &nbsp;para que ese juzgador, resolviera lo pertinente; empero, no lo hizo, &nbsp;hecho que le cierra el paso a esta senda excepcional por su car\u00e1cter &nbsp;netamente residual. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;ese aspecto, esta &nbsp;Corte ha sido enf\u00e1tica al sostener: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[L]a &nbsp;accionante (\u2026), &nbsp;no cuestion\u00f3 la decisi\u00f3n adoptada por la funcionaria &nbsp;judicial acusada, (\u2026) &nbsp;a trav\u00e9s del recurso (\u2026) consagrado por el estatuto &nbsp;procesal, incuria que no puede suplirse por este medio &nbsp;constitucional. Es claro entonces y como reiteradamente ha sostenido &nbsp;la Corte, que esta acci\u00f3n debido a su car\u00e1cter &nbsp;excepcional y subsidiario, no resulta apta para debatir reclamaciones &nbsp;de linaje procesal, salvo en las eventualidades en que se configuren &nbsp;circunstancias de verdadera excepci\u00f3n esto es, de afectaci\u00f3n &nbsp;y peligro para los atributos b\u00e1sicos, porque en condiciones &nbsp;normales tales pretensiones deben ser ventiladas a trav\u00e9s de &nbsp;los instrumentos ordinarios de resguardo judicial y en el presente &nbsp;asunto no se acredit\u00f3 que la accionante se encontrara en esa &nbsp;extraordinaria condici\u00f3n (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos5 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19696, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d7, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio8. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-9, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales10; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas11. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, no &nbsp;se otorgar\u00e1 &nbsp;el auxilio rogado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de &nbsp;lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela solicitada por &nbsp;Reinel &nbsp;Eduardo Fajardo Casas frente a la Sala Civil \u2013 Familia \u2013 &nbsp;Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar, &nbsp;espec\u00edficamente, frente a los magistrados \u00c1lvaro L\u00f3pez &nbsp;Valera, Jes\u00fas Armando Zamora Su\u00e1rez, \u00d3scar &nbsp;Marino Hoyos Gonz\u00e1lez, con ocasi\u00f3n del juicio de &nbsp;\u201cresoluci\u00f3n &nbsp;de contrato\u201d &nbsp;adelantado por el aqu\u00ed actor a Mireya Ogando Lesmes. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica &nbsp;o mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cCuando la sentencia omita resolver sobre cualquiera de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extremos de la litis o sobre cualquier otro punto que de conformidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la ley deb\u00eda ser objeto de pronunciamiento, deber\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adicionarse por medio de sentencia complementaria, dentro de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejecutoria, de oficio o a solicitud de parte presentada en la misma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oportunidad. El juez de segunda instancia deber\u00e1 complementar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la sentencia del inferior siempre que la parte perjudicada con la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;omisi\u00f3n haya apelado; pero si dej\u00f3 de resolver la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demanda de reconvenci\u00f3n o la de un proceso acumulado, le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;devolver\u00e1 el expediente para que dicte sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;complementaria. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autos solo podr\u00e1n adicionarse de oficio dentro del t\u00e9rmino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de su ejecutoria, o a solicitud de parte presentada en el mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;t\u00e9rmino. Dentro del t\u00e9rmino de ejecutoria de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;providencia que resuelva sobre la complementaci\u00f3n podr\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrirse tambi\u00e9n la providencia principal\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(resaltado propio). &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 11 abr. 2011, rad. 00043-01; reiterada el 25 de junio, 12 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre y 1 de noviembre de 2012, rad. 00143-01, 00100-01 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0176-01, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC3773-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC3773-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00967-00 (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de abril de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., catorce (14) de abril de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Reinel &nbsp;Eduardo Fajardo Casas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"class_list":["post-54122","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}