{"id":54172,"date":"2024-05-17T20:41:48","date_gmt":"2024-05-17T20:41:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac1644-2021-2016-27789-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:48","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:48","slug":"ac1644-2021-2016-27789-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac1644-2021-2016-27789-01\/","title":{"rendered":"AC 1644 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC1644-2021 (2016-27789-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC1644-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-001-2016-27789-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada &nbsp;por World Trade Centers Association, Inc. frente a &nbsp;la sentencia de 22 &nbsp;de agosto de 2019 proferida &nbsp;por la Sala Civil del Tribunal Superior de Distrito Judicial de &nbsp;Bogot\u00e1 dentro del proceso verbal que promovi\u00f3 contra el &nbsp;Edificio World Trade Center \u2013 Propiedad Horizontal. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La promotora inco\u00f3 demanda con el prop\u00f3sito que se &nbsp;declarara que la convocada ha infringido sus derechos de propiedad &nbsp;industrial sobre la marca \u00abWorld &nbsp;Trade Center\u00bb &nbsp;y, en consecuencia, se ordene cesar su utilizaci\u00f3n, abstenerse &nbsp;de emplear el signo distintivo, retirarlo de la fachada del edificio, &nbsp;cambiar de nombre y registrarlo ante la autoridad competente. &nbsp;Adicionalmente, pretendi\u00f3 condena por los perjuicios causados. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;causa petendi &nbsp;narr\u00f3 &nbsp;que licenci\u00f3 el uso de la referida marca a World Trade Center &nbsp;Barranquilla Ltda., entidad que dej\u00f3 de pagar las anualidades &nbsp;pactadas y, posteriormente, dej\u00f3 de existir. Esto motiv\u00f3 &nbsp;que revocara la autorizaci\u00f3n, sin que en ning\u00fan momento &nbsp;hubiera consentido que la persona jur\u00eddica demandada emplee &nbsp;ese signo distintivo notorio en su fachada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Edificio World Trade Center\u2013Propiedad Horizontal contest\u00f3 &nbsp;la demanda y propuso las defensas \u00abPrescripci\u00f3n &nbsp;extintiva\u2026\u00bb, &nbsp;\u00abInexistencia &nbsp;de los presupuestos de la acci\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abBuena &nbsp;fe. El uso no se realiza a t\u00edtulo de marca\u00bb &nbsp;y la \u00abgen\u00e9rica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La Delegatura para Asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de &nbsp;Industria y Comercio puso fin de forma anticipada a la instancia el &nbsp;12 de diciembre de 2017 al proferir sentencia que, por prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva, neg\u00f3 las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La Sala Civil del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;mediante fallo escrito de 22 de agosto de 2019, resolvi\u00f3 la &nbsp;alzada de la actora y confirm\u00f3 la sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Seg\u00fan la interpretaci\u00f3n prejudicial del Tribunal de &nbsp;Justicia de la Comunidad Andina sobre el art\u00edculo 232 de la &nbsp;decisi\u00f3n 486 de 2000, la pretensi\u00f3n por el uso no &nbsp;autorizado de un \u00absigno &nbsp;distintivo notoriamente conocido\u00bb &nbsp;prescribe a los 5 a\u00f1os contados a partir de que el titular se &nbsp;entera, a menos que la utilizaci\u00f3n haya comenzado de mala fe, &nbsp;caso en que el asunto ser\u00e1 imprescriptible. Tambi\u00e9n &nbsp;precis\u00f3 que el uso de buena fe se caracteriza por ser previo y &nbsp;exige pruebas suficientes del desconocimiento del registro de la &nbsp;marca o que la referencia a ella se haga proporcionalmente y con tal &nbsp;diligencia que no produzca error en el p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el sub &nbsp;lite no &nbsp;se prob\u00f3 que la marca \u00abWorld &nbsp;Trade Center\u00bb &nbsp;hubiera empezado a usarse de mala fe pues todo se remonta a 1994, &nbsp;cuando se autoriz\u00f3 a Royal Hotels International, Inc. a &nbsp;emplearla en el proyecto inmobiliario que termin\u00f3 con la &nbsp;construcci\u00f3n del edificio en cuya construcci\u00f3n &nbsp;participaron varias compa\u00f1\u00edas que no son parte de este &nbsp;proceso, y que es administrado por la propiedad horizontal convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;copropiedad demandada no empez\u00f3 a usar \u00abmotu &nbsp;proprio\u00bb &nbsp;la marca, pues a pesar de que fue licenciada a World Trade Center &nbsp;Barranquilla Ltda. (sujeto de derechos diverso) y la primera fue &nbsp;creada el 15 de junio de 2006 mediante la inscripci\u00f3n de &nbsp;personer\u00eda jur\u00eddica en la Alcald\u00eda de &nbsp;Barranquilla, desde el 24 de julio de 1998 se protocoliz\u00f3 el &nbsp;reglamento de propiedad horizontal con el mismo nombre del edificio &nbsp;cuyo uso ahora se cuestiona. Por esa raz\u00f3n, \u00abquienes &nbsp;ingresaron a la copropiedad desde\u2026 1998\u00bb &nbsp;no pueden ser considerados de \u00abmala &nbsp;fe, por haber ingresado\u2026 4 a\u00f1os antes de que la persona &nbsp;jur\u00eddica desarrolladora del proyecto se abstuviera de &nbsp;cancelar\u2026 la licencia\u2026\u00bb, &nbsp;es decir, 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;certificaci\u00f3n de 22 de diciembre de 2005 de la Secretar\u00eda &nbsp;General de la Gobernaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico, mediante &nbsp;resoluci\u00f3n 265 de 2000 se reconoci\u00f3 personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica a la \u00abAsociaci\u00f3n &nbsp;de Copropietarios del Edificio World Trade Center\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, que para el 7 de diciembre de 2011, a ra\u00edz del &nbsp;requerimiento respectivo la copropiedad enjuiciada no haya dejado de &nbsp;usar la marca, no estructura uso de mala fe. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;convocada tampoco desarrolla una actividad diversa a su objeto como &nbsp;persona jur\u00eddica, \u00abpor &nbsp;ejemplo, una mercantil con soporte en la marca World Trade Center, &nbsp;esto es, que ofreciera productos y servicios para inducir al p\u00fablico &nbsp;a error, lo que\u00bb &nbsp;descarta tanto el \u00abaprovechamiento &nbsp;injusto\u00bb &nbsp;como la mala fe, y desecha la imprescriptibilidad de las &nbsp;pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Como el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n se debe contar desde &nbsp;que el titular de la marca conoce el uso, \u00abla &nbsp;solicitud de audiencia de conciliaci\u00f3n que realizara la\u2026 &nbsp;demandante\u2026 a su opositora\u00bb &nbsp;demostr\u00f3 que el plazo despunt\u00f3 en el a\u00f1o 2002; &nbsp;sin embargo, el libelo se present\u00f3 tan solo hasta el 28 de &nbsp;octubre de 2016, es decir, fue \u00abextempor\u00e1neo\u00bb, &nbsp;lo que denota que no se interrumpi\u00f3 debidamente el fen\u00f3meno &nbsp;extintivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Carece &nbsp;de asidero el argumento que la terminaci\u00f3n de la membres\u00eda &nbsp;marcaria se notific\u00f3 el 21 de octubre de 2004 a un sujeto &nbsp;distinto de la convocada, porque ello ocurri\u00f3 mediante &nbsp;comunicaci\u00f3n dirigida a \u00abla &nbsp;misma direcci\u00f3n de la copropiedad demandada (calle 76 n.\u00ba &nbsp;54-231 de Barranquilla)\u00bb &nbsp;y en ella se calific\u00f3 a la accionada como \u00abquien &nbsp;se opon\u00eda a suprimir su marca notoria de la fachada\u00bb. &nbsp;En todo caso, para esa fecha ya se hab\u00eda reconocido personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica a la copropiedad \u00abmediante &nbsp;resoluci\u00f3n 265 de 10 de abril de 2000 de la Gobernaci\u00f3n &nbsp;del Atl\u00e1ntico\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ella se sustentaron cinco cargos que por desatender los &nbsp;requerimientos legales ser\u00e1n inadmitidos. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCon &nbsp;base en el art\u00edculo 336 y el numeral 2\u00ba del\u2026 344 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb &nbsp;(l\u00e9ase, causal segunda de casaci\u00f3n) invoc\u00f3 la &nbsp;violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 155, 228, 232 de &nbsp;la decisi\u00f3n andina 486 de 2000, 11 de la ley 182 de 1948, 4\u00ba &nbsp;y 8\u00ba de la ley 675 de 2001, por error de hecho consistente en &nbsp;considerar probado que la actora \u00abten\u00eda &nbsp;conocimiento del uso autorizado de la marca por la demandada desde el &nbsp;a\u00f1o 2002\u00bb, &nbsp;a pesar de que la convocada \u00abnaci\u00f3 &nbsp;a la vida jur\u00eddica en\u2026 2006\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que esa equivocaci\u00f3n se cometi\u00f3 por tergiversaci\u00f3n &nbsp;\u00abde &nbsp;la solicitud de conciliaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;\u00abla &nbsp;comunicaci\u00f3n de\u2026 21\u2026 de octubre de 2004, &nbsp;mediante la cual se notific\u00f3\u2026 la terminaci\u00f3n de &nbsp;la membres\u00eda a\u2026 World Trade Center Barranquilla Ltda.\u00bb &nbsp;y la constancia de la Secretar\u00eda Distrital de Control Urbano y &nbsp;Espacio P\u00fablico de Barranquilla. &nbsp;<\/p>\n<p>Arguy\u00f3 &nbsp;que la referida constancia era \u00abel &nbsp;\u00fanico medio de prueba conducente para acreditar la existencia &nbsp;y representaci\u00f3n legal de la demandada\u00bb, &nbsp;pese a lo cual fue valorada \u00aberr\u00f3neamente, &nbsp;d\u00e1ndole un alcance equ\u00edvoco\u00bb, &nbsp;precisando que el Tribunal s\u00ed apreci\u00f3 el documento pero &nbsp;cercen\u00f3 completamente su contenido. &nbsp;<\/p>\n<p>Razon\u00f3 &nbsp;que la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de la solicitud de &nbsp;conciliaci\u00f3n deriv\u00f3 en que se concluyera que la actora &nbsp;se enter\u00f3 de la infracci\u00f3n marcaria en el 2002, a pesar &nbsp;de que el pago de la licencia estaba a cargo de un sujeto distinto a &nbsp;la convocada y ella \u00abno &nbsp;exist\u00eda legalmente para ese momento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Calific\u00f3 &nbsp;de \u00ababsurdo\u2026 &nbsp;que el Tribunal pretenda extrapolar\u2026 que dos personas &nbsp;jur\u00eddicas tengan como domicilio la misma direcci\u00f3n, con &nbsp;el conocimiento de una infracci\u00f3n marcaria\u00bb, &nbsp;pues en dicho edificio \u00abtienen\u2026 &nbsp;domicilio cientos de sociedades y personas jur\u00eddicas\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s de que la petici\u00f3n de conciliaci\u00f3n estaba &nbsp;dirigida a World Trade Center Barranquilla Ltda., \u00fanica &nbsp;licenciataria y persona jur\u00eddica existente en esa \u00e9poca. &nbsp;<\/p>\n<p>Observ\u00f3, &nbsp;finalmente, que si se hubieran valorado adecuadamente los documentos &nbsp;citados, se hubiera proferido una sentencia diferente. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el fallo incurri\u00f3 en la segunda causal de casaci\u00f3n &nbsp;por vulnerar indirectamente los art\u00edculos 155, 228, 232 de la &nbsp;decisi\u00f3n andina 486 de 2000, 11 de la ley 182 de 1948, 5\u00b0 &nbsp;de la ley 16 de 1985, 7\u00b0 del decreto 1365 de 1986, 4\u00b0 y 8\u00b0 &nbsp;de la ley 675 de 2001, por error de derecho consistente en no haber &nbsp;tenido como acreditado que la personalidad jur\u00eddica de la &nbsp;convocada surgi\u00f3 el 15 de junio de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que ello ocurri\u00f3 por desconocimiento del precepto 168 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, por haber tenido como \u00abprueba &nbsp;conducente la\u00bb &nbsp;certificaci\u00f3n del Subsecretario de Servicios Administrativos &nbsp;de la Gobernaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico, de 22 de diciembre de &nbsp;2005, seg\u00fan la cual la resoluci\u00f3n 265 de 10 de abril de &nbsp;2000 del mismo ente territorial reconoci\u00f3 personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica a la propiedad horizontal demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de transcribir unas consideraciones del Tribunal, precis\u00f3 que &nbsp;el error de derecho radic\u00f3 en que, por haber apreciado una &nbsp;\u00abprueba &nbsp;inconducente\u00bb, &nbsp;no se delimit\u00f3 \u00abde &nbsp;manera acertada el momento\u00bb &nbsp;en que la demandada \u00abnaci\u00f3 &nbsp;a la vida jur\u00eddica\u00bb, &nbsp;pues ello no ocurri\u00f3 el 24 de julio de 1998 (cuando se &nbsp;registr\u00f3 el reglamento de propiedad horizontal) ni el 10 de &nbsp;abril de 2000 (fecha de reconocimiento de personer\u00eda jur\u00eddica &nbsp;por la Gobernaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico). &nbsp;<\/p>\n<p>Invoc\u00f3 &nbsp;las leyes 182 de 1948, 16 de 1985, 675 de 2001 y el decreto 1365 de &nbsp;1986 con el fin de sostener que solamente el Alcalde correspondiente &nbsp;tiene la facultad de certificar la existencia y representaci\u00f3n &nbsp;legal de las personas jur\u00eddicas constituidas como resultado de &nbsp;la propiedad horizontal, lo que se traduce en que la sentencia valor\u00f3 &nbsp;un documento expedido por un funcionario sin competencia para ello y &nbsp;le dio alcances de certificaci\u00f3n a una pieza que seg\u00fan &nbsp;la ley carece de esa connotaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, el ad &nbsp;quem pas\u00f3 &nbsp;por alto que la demandada solo naci\u00f3 a la vida jur\u00eddica &nbsp;el 15 de junio de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;invocar causal de casaci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 la &nbsp;vulneraci\u00f3n indirecta de los art\u00edculo 155, 228 y 232 de &nbsp;la decisi\u00f3n andina 486 de 2000 por error de hecho consistente &nbsp;en no haber tenido como demostrado que la convocada actu\u00f3 de &nbsp;mala fe, lo cual fue resultado de (i) pretermitir el comunicado de &nbsp;derechos de franquicia de 3 de noviembre de 1998, (ii) ignorar la &nbsp;confesi\u00f3n del representante legal de la convocada, as\u00ed &nbsp;como (iii) interpretar equivocadamente la escritura p\u00fablica &nbsp;n.\u00ba 1821 de 24 de julio de 1998. &nbsp;<\/p>\n<p>Apunt\u00f3 &nbsp;que esas pruebas muestran que la copropiedad decidi\u00f3 usar el &nbsp;signo distintivo desapegada de la buena fe, a pesar de conocer el &nbsp;verdadero \u00abpropietario &nbsp;de la franquicia\u00bb. &nbsp;El edificio, como confes\u00f3 su representante legal, carec\u00eda &nbsp;de autorizaci\u00f3n para usar la marca, pese a lo cual se &nbsp;constituy\u00f3 la copropiedad en 2006 \u00abpara &nbsp;continuar utilizando de forma inescrupulosa el signo distintivo en &nbsp;comento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;invocando la protecci\u00f3n de la marca notoria, imput\u00f3 &nbsp;interpretaci\u00f3n ostensiblemente equivocada de la escritura &nbsp;p\u00fablica contentiva del reglamento de propiedad horizontal del &nbsp;edificio convocado, pues esa prueba muestra que la demandada decidi\u00f3 &nbsp;usar el signo distintivo como su nombre y corrobora el conocimiento &nbsp;de la licencia concedida a un tercero. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;CUARTO &nbsp;<\/p>\n<p>Omitiendo &nbsp;precisar la causal de casaci\u00f3n pertinente, censur\u00f3 la &nbsp;violaci\u00f3n directa, por falta de aplicaci\u00f3n, de los &nbsp;principios de abuso del derecho y buena fe \u00abrelacionados &nbsp;en el art\u00edculo 95 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y &nbsp;el\u2026 8\u00ba de la ley 153 de 1887\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que la convocada busca aprovecharse de la tragedia ocurrida el 11 de &nbsp;septiembre de 2001 para continuar con el indebido uso de una marca &nbsp;notoria que ni le pertenece ni est\u00e1 autorizada para emplear, &nbsp;lo que configura mala fe desde el comienzo. &nbsp;<\/p>\n<p>Inform\u00f3 &nbsp;que detr\u00e1s de la entidad que hab\u00eda sido autorizada para &nbsp;usar la marca y de la propiedad horizontal llamada a juicio est\u00e1n &nbsp;\u00ablas &nbsp;mismas personas naturales\u00bb, &nbsp;lo que demuestra \u00abun &nbsp;actuar abiertamente abusivo y oportunista, contrario a la buena fe y &nbsp;abusivo del derecho, que pretende hacerse con el uso de una marca &nbsp;notoria de forma gratuita, aprovech\u00e1ndose de las formas &nbsp;jur\u00eddicas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;QUINTO &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;precisar en qu\u00e9 causal se fund\u00f3, acus\u00f3 la &nbsp;violaci\u00f3n directa por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo &nbsp;226 de la decisi\u00f3n andina 486 de 2000, para lo cual se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el Tribunal se equivoc\u00f3 al concluir que la demandante no &nbsp;prob\u00f3 que la convocada ejerce alguna actividad diferente a su &nbsp;objeto como persona jur\u00eddica, \u00abpor &nbsp;ejemplo, una mercantil con soporte en la marca\u2026, esto es, que &nbsp;ofreciera productos y servicios para inducir al p\u00fablico a &nbsp;error, lo que impide sostener si hubo el \u201caprovechamiento &nbsp;injusto\u201d\u2026, raz\u00f3n por la cual queda descartada la\u2026 &nbsp;mala fe\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de transcribir el citado art\u00edculo, argument\u00f3 que en las &nbsp;marcas notorias es irrelevante si el uso se hace sobre productos, &nbsp;servicios o tiene fines comerciales, pues estas tienen mayor &nbsp;protecci\u00f3n que las ordinarias, raz\u00f3n por la que esa &nbsp;disposici\u00f3n califica de uso no autorizado el que se haga &nbsp;\u00abrespecto &nbsp;de establecimientos, actividades, productos o servicios diferentes a &nbsp;los que se aplica el signo notoriamente conocido, o para fines no &nbsp;comerciales\u00bb, &nbsp;por lo que no era carga suya demostrar lo que exigi\u00f3 el &nbsp;Tribunal, pues le bastaba probar \u00abque &nbsp;el infractor estaba usando un signo notorio, lo cual fue probado y &nbsp;ratificado en las dos instancias\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que cuando el Tribunal exigi\u00f3 \u00abprobar &nbsp;que el demandado cometi\u00f3 actos en el comercio que llevaran a &nbsp;concluir que se present\u00f3 el riesgo de inducci\u00f3n al &nbsp;p\u00fablico a error\u00bb, &nbsp;pudo haberse referido al \u00abriesgo &nbsp;de confusi\u00f3n o de asociaci\u00f3n\u00bb &nbsp;que tambi\u00e9n menciona la norma citada como una de las formas de &nbsp;uso no autorizado de signos distintivos notorios, de todas las que se &nbsp;probaron. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;que si no se encontr\u00f3 probado el uso de mala fe por falta de &nbsp;acreditaci\u00f3n de aprovechamiento injusto, y ello descart\u00f3 &nbsp;la imprescriptibilidad del asunto, el Tribunal err\u00f3 al no &nbsp;haber encontrado acreditados los supuestos pertinentes, dejando sin &nbsp;fundamento la \u00abfalta &nbsp;de prueba de la mala fe\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La condici\u00f3n extraordinaria y principalmente dispositiva del &nbsp;recurso de casaci\u00f3n justifica que no todo desacuerdo con el &nbsp;fallo permita adentrarse en su examen de fondo, sino que es necesario &nbsp;que se cumplan los requisitos legalmente exigidos que buscan, entre &nbsp;otras cosas, precisar, delimitar y facilitar el estudio y &nbsp;entendimiento de los embates con los cuales se pretende derruir los &nbsp;fundamentos de la sentencia, sin que la Corporaci\u00f3n pueda &nbsp;subsanar las deficiencias trascendentes del libelo casacional que lo &nbsp;hagan incomprensible al restarle claridad y precisi\u00f3n (CSJ AC, &nbsp;16 ago.2012, rad. 2009-00466, reiterado CSJ AC, 12 jul. 2013, rad. &nbsp;2006-00622-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, en palabras que conservan vigor, tiene dicho este &nbsp;\u00f3rgano de cierre: &nbsp;<\/p>\n<p>[P]ara que la &nbsp;casaci\u00f3n pueda alcanzar sus fines propios, para que le sea &nbsp;dado a la Corte entrar a estudiar el recurso en el fondo, no basta &nbsp;con que se haya interpuesto, concedido y admitido, ni tampoco que se &nbsp;presente una demanda a manera de alegato de conclusi\u00f3n, ya que &nbsp;se trata de un recurso eminentemente extraordinario y no de una &nbsp;tercera &nbsp;del proceso, sino que es menester que esa demanda llene &nbsp;todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, cuya &nbsp;omisi\u00f3n total o parcial conduce, por mandato expreso de la &nbsp;misma ley, a la inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente &nbsp;aducida (Art. &nbsp;373-4 C. de P. C.) (AC, &nbsp;28 nov. 2012, rad. n.\u00b0 2010-00089-01, reiterada en providencia 11 &nbsp;mayo. 2010, rad. n.\u00b0 2004-00623-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Cada &nbsp;cargo debe presentarse de manera separada, clara, precisa, completa, &nbsp;enfocada y demostrando su trascendencia, pues, de no ocurrir esto &nbsp;ser\u00e1 procedente inadmitir, total o parcialmente, la demanda &nbsp;con que pretenda sustentarse el recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;Esto implica que no se incurra en mixtura (defecto donde se mezclan &nbsp;indebidamente embistes que no ameritan estar juntos), obscuridad &nbsp;(argumentaci\u00f3n ininteligible, deshilvanada o sin sentido), &nbsp;incompletitud (forma de combatir la sentencia sin atacar todos sus &nbsp;pilares), desenfoque (planteamiento de temas que no fueron ni &nbsp;debieron ser materia de la decisi\u00f3n), intrascendencia (traer a &nbsp;colaci\u00f3n defectos que no conducen al quiebre del fallo). &nbsp;Exigencias que se explican fundamentalmente en que, gracias a la &nbsp;presunci\u00f3n de acierto que resguarda la sentencia de \u00faltima &nbsp;instancia, la argumentaci\u00f3n del recurso debe tener un temple &nbsp;superior a las alegaciones de las partes durante el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;todos los cargos del caso concreto plantean la vulneraci\u00f3n de &nbsp;la normativa sustancial, es pertinente recordar que en ese evento &nbsp;resulta indispensable que el casacionista cite como transgredida al &nbsp;menos una disposici\u00f3n de esa naturaleza, entendiendo por tales &nbsp;las que \u00aben &nbsp;raz\u00f3n de una situaci\u00f3n f\u00e1ctica concreta, &nbsp;declaran, crean, modifican o extinguen relaciones jur\u00eddicas &nbsp;tambi\u00e9n concretas entre las personas implicadas en tal &nbsp;situaci\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;AC 943-2020, rad. 2016-00299, 19 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto, la Corporaci\u00f3n tambi\u00e9n ha ense\u00f1ado que &nbsp;las disposiciones invocadas como transgredidas, adem\u00e1s de ser &nbsp;sustanciales, constituyeron (o debieron &nbsp;constituir) base esencial &nbsp;del fallo recurrido, sin pasar por alto que el cargo ser\u00e1 &nbsp;inadmisible si se citan textos legales que no sean sustanciales o &nbsp;que, a pesar de serlo, carezcan de relaci\u00f3n con la &nbsp;controversia (CSJ &nbsp;AC 943-2020, rad. 2016-00299, 19 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la transgresi\u00f3n recta de disposiciones sustanciales es &nbsp;indebido descender a la materia probatoria, pues se trata de un &nbsp;debate eminentemente restringido a la aplicaci\u00f3n, inaplicaci\u00f3n &nbsp;o interpretaci\u00f3n normativa; por el contrario, la vulneraci\u00f3n &nbsp;mediata versa necesariamente sobre la plataforma f\u00e1ctica, &nbsp;siempre que los argumentos hayan sido materia de discusi\u00f3n a &nbsp;lo largo de las instancias del proceso. &nbsp;Como se sabe, se incurre en esta clase de vicio jur\u00eddico &nbsp;cuando se comete un error de derecho o uno de hecho, formas de &nbsp;transgresi\u00f3n referidas en el libelo casacional de la &nbsp;radicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Existe &nbsp;error &nbsp;de derecho &nbsp;cuando se acredite que el Tribunal resolvi\u00f3 inadecuadamente &nbsp;por haber transgredido una norma probatoria que, a su vez, signific\u00f3 &nbsp;el desconocimiento de c\u00e1nones sustanciales, para lo cual es &nbsp;necesario indicar las disposiciones de la primera clase y motivar &nbsp;brevemente en qu\u00e9 consisti\u00f3 su vulneraci\u00f3n, para &nbsp;luego explicitar de qu\u00e9 manera result\u00f3 vulnerada &nbsp;indirectamente la ley sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera similar, cuando el defecto se cometi\u00f3 como resultado de &nbsp;un yerro &nbsp;de hecho, &nbsp;es decir, por adici\u00f3n o supresi\u00f3n del contenido de &nbsp;medios de convicci\u00f3n que integran el plenario, sobre el &nbsp;recurrente reposa la carga argumentativa de ilustrar de forma &nbsp;suficiente en d\u00f3nde radica, sobre qu\u00e9 pruebas &nbsp;espec\u00edficas ocurri\u00f3, adem\u00e1s de contrastar el &nbsp;contenido de ellas con la motivaci\u00f3n que sirvi\u00f3 para &nbsp;decidir la instancia, con el fin de demostrar c\u00f3mo esa &nbsp;equivocada manera de resolver el litigio incidi\u00f3 en el &nbsp;desconocimiento de las normas sustantivas. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia de la Sala tiene establecido que el error de hecho se &nbsp;configura: \u00aba) &nbsp;cuando se da por existente en el proceso una prueba que en \u00e9l &nbsp;no existe realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en &nbsp;verdad si existe en los autos; y, c) cuando se valora la prueba que &nbsp;si existe, pero se altera sin embargo su contenido atribuy\u00e9ndole &nbsp;una inteligencia contraria por entero a la real, bien sea por adici\u00f3n &nbsp;o por cercenamiento\u2026\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 10 Ago. 1999, Rad. 4979; CSJ SC, 15 Sep. 1998, Rad. 4886; &nbsp;CSJ SC, 21 Oct 2003, Rad. 7486; CSJ SC, 18 Sep. 2009, Rad. 00406, &nbsp;citados en CSJ AC817-2020, rad. n.\u00ba 2017-00535, 10 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;labor argumentativa que se espera del recurrente debe estar dirigida &nbsp;a demostrar que el vicio f\u00e1ctico es evidente, manifiesto, &nbsp;f\u00e1cil de verificar \u00abporque &nbsp;si se edifica a partir de un complicado proceso dial\u00e9ctico, &nbsp;as\u00ed sea acertado, frente a unas conclusiones tambi\u00e9n &nbsp;razonables del sentenciador, dejar\u00eda de ser evidente, pues &nbsp;simplemente se tratar\u00eda de una disputa de criterios, en cuyo &nbsp;caso prevalecer\u00eda la [conclusi\u00f3n] del juzgador, puesto &nbsp;que la decisi\u00f3n ingresa al recurso extraordinario escoltada de &nbsp;la presunci\u00f3n de acierto\u00bb &nbsp;(CSJ SC 9 ago. de 2010, Rad. 2004-00524-01, &nbsp;citado en CSJ AC822-2020, &nbsp;rad. n.\u00ba 2007-00335-01, 10 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;metodolog\u00eda para acreditar la comisi\u00f3n de un error de &nbsp;hecho exige contrastar \u00ablo &nbsp;que extrajo el sentenciador de las pruebas que se tildan de &nbsp;err\u00f3neamente apreciadas y lo que\u2026 dicen o dejan de &nbsp;decir, para establecer el real efecto que dimana de la preterici\u00f3n &nbsp;o desfiguraci\u00f3n de la prueba, siempre en el bien entendido que &nbsp;no basta relacionarla ni con ofrecer la visi\u00f3n del recurrente, &nbsp;a la manera de un alegato de instancia, sino se confronta en sus &nbsp;t\u00e9rminos con la sentencia acusada\u00bb. &nbsp;(CSJ SC de 14 de mayo de 2001, reiterada en CSJ SC de 19 de diciembre &nbsp;de 2012, Rad. 2006-00164-01, citado en CSJ AC901-2020, rad. n.\u00ba &nbsp;2016-00446, 12, mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;defecto f\u00e1ctico debe estar orientado a exponer con facilidad &nbsp;que el \u00f3rgano decisor \u00absobrepas\u00f3 &nbsp;los l\u00edmites de lo razonable en la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, de manera que sus conclusiones no est\u00e1n &nbsp;sustentadas en ninguna l\u00f3gica racional\u00bb, &nbsp;es decir, \u00abque &nbsp;no exist\u00eda manera humana de concluir lo que el juez\u2026 ha &nbsp;concluido, bas\u00e1ndose en el material obrante en autos, o bien &nbsp;que se ha apoyado, no en m\u00e1ximas de experiencia\u2026 , sino &nbsp;en simples juicios intuitivos y de subjetividad que no son &nbsp;objetivables\u2026\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;\u00e9l la jurisprudencia de la Corte ha se\u00f1alado que: &nbsp;<\/p>\n<p>no &nbsp;puede confundirse el error de hecho con la mera inconformidad del &nbsp;recurrente respecto de la libre apreciaci\u00f3n que se efect\u00faa &nbsp;de los elementos de persuasi\u00f3n que obran en el proceso (CSJ &nbsp;AC1427-2020, rad. 2015-00461, 13 jul. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;la Sala ha reiterado: &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;tanto el error de hecho manifiesto como el de derecho deben &nbsp;demostrarse en la demanda de casaci\u00f3n so pena de que resulte &nbsp;inadmitida. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Los cinco cargos tienen en com\u00fan que carecen de claridad, &nbsp;requisito exigido en el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 344 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, lo que se constituye en un motivo &nbsp;que justifica inadmitir la totalidad de los embates de acuerdo con el &nbsp;precepto 346.1 ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;obscuridad de los cuestionamientos radica en que ninguno de ellos &nbsp;sustent\u00f3 la manera en que resultaron transgredidas, tanto &nbsp;recta como indirectamente, las disposiciones citadas como &nbsp;sustanciales, seg\u00fan el caso, pues se echa de menos la &nbsp;explicaci\u00f3n de c\u00f3mo fueron inaplicadas, mal &nbsp;interpretadas o indebidamente empleadas las normas invocadas, &nbsp;justificaci\u00f3n necesaria para que la Sala pueda comprender &nbsp;f\u00e1cilmente, sin mayores esfuerzos, los argumentos centrales de &nbsp;cada cargo para dejar sin piso la presunci\u00f3n de legalidad y &nbsp;acierto que cobija la sentencia de \u00faltima instancia. Tal &nbsp;falencia ni siquiera se superar\u00eda aunando los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;ese defecto es suficiente para cerrar paso a los embates, cada uno de &nbsp;ellos presenta falencias adicionales que impiden abrirles camino. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Efectivamente, el primer cargo, cimentado por error de hecho &nbsp;consistente en que el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de 5 a\u00f1os &nbsp;despunt\u00f3 en el 2002 (cuando la actora tuvo conocimiento del &nbsp;uso marcario), a pesar de que la convocada tan solo surgi\u00f3 en &nbsp;2006, es incompleto en virtud de que por s\u00ed solo no sirve para &nbsp;derruir los cimientos del fallo, pues los esfuerzos del recurrente &nbsp;deb\u00edan dirigirse a probar que present\u00f3 la demanda &nbsp;oportunamente y, por tanto, interrumpi\u00f3 la prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva el 28 de octubre de 2016, exigencia argumentativa que no se &nbsp;aprecia en el presente asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;de manera diversa, el primer cargo se qued\u00f3 a mitad del &nbsp;sendero al no demostrar que entre el efectivo enteramiento del uso &nbsp;marcario indebido (fecha en que despunta el c\u00f3mputo del &nbsp;t\u00e9rmino extintivo) y la presentaci\u00f3n de la demanda no &nbsp;acaeci\u00f3 la prescripci\u00f3n que encontr\u00f3 probada el &nbsp;Tribunal, haciendo evidente su ausencia de completitud. A lo anterior &nbsp;s\u00famese que ese argumento no derrumba la conclusi\u00f3n del &nbsp;Tribunal en punto a que el uso de la marca World Trade Center en la &nbsp;fachada del edificio empez\u00f3 de buena fe, por haberse &nbsp;autorizado para la construcci\u00f3n del mismo inmueble que ahora &nbsp;administra la convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El segundo cuestionamiento casacional fue facturado bajo el siguiente &nbsp;error de derecho: cuando el Tribunal examin\u00f3 la constancia de &nbsp;la Gobernaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico, estudi\u00f3 un &nbsp;documento inconducente, pues la prueba id\u00f3nea de la existencia &nbsp;y representaci\u00f3n de la convocada era la emanada de la Alcald\u00eda &nbsp;de Barranquilla, equivocaci\u00f3n que lo llev\u00f3 a pasar por &nbsp;alto que la personalidad de la demandada tan solo surgi\u00f3 en &nbsp;2006 y no antes. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;planteamiento tambi\u00e9n es inacabado pues no se dirige a mostrar &nbsp;que, si el Tribunal hubiera razonado igual que el recurrente, no se &nbsp;habr\u00eda configurado la prescripci\u00f3n extintiva, &nbsp;atendiendo a que la demanda se radic\u00f3 en 2016, lo que mantiene &nbsp;inc\u00f3lume la presunci\u00f3n de acierto y legalidad que &nbsp;resguarda el fallo impugnado y, por tanto, evidencia la incompletitud &nbsp;del embate. No puede pasarse por alto que el cargo tampoco derrumba &nbsp;el pilar de la decisi\u00f3n consistente en que el uso marcario no &nbsp;comenz\u00f3 de mala fe, por haberse autorizado emplearlo en la &nbsp;estructuraci\u00f3n del proyecto de edificaci\u00f3n referido. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;El tercer embiste, planteado por la v\u00eda indirecta con base en &nbsp;errores de hecho, no demostr\u00f3 la equivocaci\u00f3n del &nbsp;Tribunal pues se limit\u00f3 a imputar la indebida valoraci\u00f3n &nbsp;de 3 medios suasorios como si se tratara de una alegaci\u00f3n de &nbsp;instancia y no del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. Esto es &nbsp;as\u00ed porque, con independencia del momento en que desde la &nbsp;perspectiva del recurrente la demandada surgi\u00f3 a la vida &nbsp;jur\u00eddica, el Tribunal finc\u00f3 su decisi\u00f3n, entre &nbsp;otros argumentos, en que el uso de la marca \u00abWorld &nbsp;Trade Center\u00bb &nbsp;en la fachada del edificio que administra la convocada, empez\u00f3 &nbsp;con la autorizaci\u00f3n que su titular le dio a &nbsp;Royal Hotels International, Inc. en 1994 con miras a desarrollar el &nbsp;proyecto inmobiliario que termin\u00f3 con la construcci\u00f3n &nbsp;de tal edificaci\u00f3n, epicentro argumentativo que le sirvi\u00f3 &nbsp;para descartar que el uso inici\u00f3 de mala fe y negar la &nbsp;imprescriptibilidad de las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que el cargo no rebate completamente ese pilar y lo deja enhiesto, &nbsp;justificando su inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Finalmente, los cargos cuarto y quinto merecen ser inadmitidos porque &nbsp;descendieron a los aspectos probatorios, lo cual est\u00e1 &nbsp;prohibido por el literal a del numeral 2\u00ba del art\u00edculo &nbsp;344 ibid &nbsp;por &nbsp;tratarse de cuestionamientos planteados por la v\u00eda recta. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el pen\u00faltimo embate censur\u00f3 que el Tribunal no &nbsp;hubiera encontrado probada la mala fe de la convocada, al &nbsp;aprovecharse de los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, &nbsp;adem\u00e1s de que las personas naturales involucradas tanto en la &nbsp;sociedad que fue licenciataria del signo distintivo como en la &nbsp;copropiedad demandada son \u00ablas &nbsp;mismas\u00bb. &nbsp;De ah\u00ed que el cuestionamiento se orient\u00f3 indebidamente &nbsp;a cuestionar los hechos probados, en vez de demostrar la manera en &nbsp;que fueron aplicadas indebidamente, interpretadas de forma err\u00f3nea &nbsp;o inaplicadas sin justificaci\u00f3n las normas pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;el \u00faltimo embiste tambi\u00e9n incurri\u00f3 en el defecto &nbsp;que acaba de mencionarse porque descendi\u00f3 a los hechos al &nbsp;cuestionar que el Tribunal no haya tenido como probada la mala fe de &nbsp;la accionada y, por tanto, la imprescriptibilidad de los pedimentos, &nbsp;defecto suficiente para cerrarle el paso a su estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;As\u00ed las cosas, por las razones esgrimidas, se inadmitir\u00e1n &nbsp;todos los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, resuelve &nbsp;declarar inadmisible la demanda de casaci\u00f3n formulada por &nbsp;World &nbsp;Trade Centers Association, Inc. &nbsp;en el proceso de la radicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ordena la devoluci\u00f3n del expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;reconoce personer\u00eda al abogado Lorenzo Pizarro Jaramillo como &nbsp;apoderado judicial de la recurrente-demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NIEVA FENOLL, Jordi. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;valoraci\u00f3n de la prueba. Edit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Marcial Pons. Madrid. 2010. P. 355. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC1644-2021 (2016-27789-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC1644-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-99-001-2016-27789-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., cinco (5) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-54172","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54172","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54172"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54172\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54172"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54172"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54172"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}