{"id":54286,"date":"2024-05-17T20:41:52","date_gmt":"2024-05-17T20:41:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2004-2021-2018-01664-00\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:52","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:52","slug":"ac2004-2021-2018-01664-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2004-2021-2018-01664-00\/","title":{"rendered":"AC 2004 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2004-2021 (2018-01664-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AC2004-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicado &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2018-01664-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;citadas compa\u00f1\u00edas impugnaron &nbsp;en casaci\u00f3n la sentencia de segunda instancia proferida por la &nbsp;Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y Portuaria -DIMAR-, que &nbsp;confirm\u00f3 la liquidaci\u00f3n de perjuicios realizada por la &nbsp;Capitan\u00eda del Puerto de Santa Marta (20 ene. 2017), que &nbsp;declar\u00f3 a la sociedad C.I. Prodeco S.A., responsable del &nbsp;siniestro mar\u00edtimo ocurrido el 4 de agosto de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;fallador de segundo grado concedi\u00f3 el recurso extraordinario &nbsp;el 18 de febrero de 2018, al estimar que \u201cla &nbsp;sentencia recurrida corresponde a la connotaci\u00f3n se\u00f1alada &nbsp;en el numeral tercero del art\u00edculo 334 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso (aquellas dictadas para liquidar una condena en &nbsp;concreto -incidente de liquidaci\u00f3n de perjuicios)\u201d &nbsp;y \u201cla &nbsp;cuant\u00eda por concepto de da\u00f1os materiales (da\u00f1o &nbsp;emergente y lucro cesante) &nbsp;supera &nbsp;[los mil salarios &nbsp;m\u00ednimos legales mensuales vigentes]\u201d &nbsp;(folio &nbsp;4304, reverso). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Integrada &nbsp;la Sala de Conjueces, al declararse fundado el impedimento &nbsp;manifestado por el anterior titular de este despacho y los dem\u00e1s &nbsp;integrantes de la Sala (14 nov. 2019), el entonces magistrado &nbsp;sustanciador declar\u00f3 la inadmisibilidad de las censuras &nbsp;excepcionales promovidas por las vencidas en juicio, por cuanto el &nbsp;fallo confutado \u201cno &nbsp;proviene de ning\u00fan Tribunal Superior\u201d &nbsp;(fol. 118, c. &nbsp;Corte) y fue dictado en un decurso para cuya tramitaci\u00f3n no &nbsp;est\u00e1 previsto tal medio de defensa, como lo concluy\u00f3 &nbsp;esta Corporaci\u00f3n en providencia de 26 de octubre de 2010, &nbsp;dictada en el expediente con radicaci\u00f3n n.\u00ba 2010-01619-00 &nbsp;(16 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En informe rendido el 21 de abril del a\u00f1o en curso, la &nbsp;Secretar\u00eda de la Sala, se report\u00f3 el fallecimiento del &nbsp;se\u00f1or Conjuez de la Corte Guillermo Montoya P\u00e9rez, a &nbsp;quien correspond\u00eda la sustanciaci\u00f3n de este asunto, e &nbsp;ingres\u00f3 las diligencias a este Despacho para continuar con su &nbsp;tramitaci\u00f3n (fol. 185). &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LOS RECURSOS DE REPOSICI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Seguros Generales Suramericana S.A.: &nbsp;<\/p>\n<p>Solicit\u00f3 &nbsp;revocar el prove\u00eddo recriminado por cuanto, en su sentir, el &nbsp;car\u00e1cter jurisdiccional de la actuaci\u00f3n adelantada por &nbsp;la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y Portuaria, en segunda &nbsp;instancia, es asimilable a la de un Tribunal Superior de Distrito &nbsp;Judicial, tal como lo exige el primer inciso del art\u00edculo 334 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, la sentencia proferida por aquella autoridad es &nbsp;susceptible del medio defensivo propuesto, atribuido en el numeral 1\u00ba &nbsp;del art\u00edculo 30 ej\u00fasdem, &nbsp;a la Corte Suprema de Justicia y, por tanto, as\u00ed debi\u00f3 &nbsp;declararse, m\u00e1xime, cuando \u201c(\u2026) &nbsp;la decisi\u00f3n de hacer extensiva la condena a las Aseguradoras &nbsp;vinculadas (\u2026) &nbsp;tomada por el Capit\u00e1n del Puerto en el tr\u00e1mite del &nbsp;incidente de liquidaci\u00f3n de perjuicios y confirmada por la &nbsp;DIMAR en providencia del 2 de febrero de 2018[,] &nbsp;a todas luces excede las excepcional\u00edsimas facultades &nbsp;jurisdiccionales otorgadas por el legislador y es all\u00ed donde &nbsp;radica el may\u00fasculo yerro en que incurri\u00f3 esta &nbsp;autoridad y por lo cual debe proceder el recurso de casaci\u00f3n &nbsp;interpuesto (\u2026)\u201d &nbsp;(fol. 130 &nbsp;vuelto), en &nbsp;aras de garantizar de sus derechos de acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia, defensa, debido proceso e igualdad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, dijo, nada se opone a la aplicaci\u00f3n de las reglas &nbsp;adjetivas civiles al tr\u00e1mite objeto de controversia, pues el &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso \u201cregula &nbsp;la actividad procesal en los asuntos civiles, comerciales, de familia &nbsp;y agrarios\u201d, adem\u00e1s &nbsp;de \u201ctodos &nbsp;los asuntos de cualquier jurisdicci\u00f3n o especialidad y a las &nbsp;actuaciones de particulares y autoridades administrativas, cuando &nbsp;ejerzan funciones jurisdiccionales, en cuanto no est\u00e9n &nbsp;regulados expresamente en otras leyes\u201d &nbsp;(art. 1\u00ba). As\u00ed lo conceptu\u00f3 la Sala de Consulta y &nbsp;Servicio Civil del Consejo de Estado, refiri\u00e9ndose a los &nbsp;vac\u00edos del Decreto Ley 2324 de 1984, al decir \u201c(\u2026) &nbsp;en lo no previsto en las normas especiales que rigen este tipo de &nbsp;investigaciones, el C\u00f3digo de Procedimiento Civil es el (\u2026) &nbsp;aplicable y no el C\u00f3digo Contencioso Administrativo (\u2026)\u201d &nbsp;(Concepto &nbsp;de 4 de noviembre, rad. 1605) (folio 132). &nbsp;<\/p>\n<p>Tales &nbsp;lineamientos, concluy\u00f3, revelan la procedencia de la &nbsp;impugnaci\u00f3n, sin que sea dable apoyar una postura contraria en &nbsp;el \u00fanico precedente que sirvi\u00f3 de sustento al &nbsp;pronunciamiento reprochado (CSJ AC 26 oct. 2010), el cual no &nbsp;constituye doctrina probable en los t\u00e9rminos del art\u00edculo &nbsp;4\u00ba de la Ley 169 de 1896 y la sentencia C-836 de 2001 de la &nbsp;Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;SBS Seguros Colombia S.A.: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consonancia con los reproches anteriores, recab\u00f3 en el &nbsp;ejercicio de funciones jurisdiccionales que dio lugar a la sentencia &nbsp;recriminada en casaci\u00f3n, recordando que, de conformidad con el &nbsp;par\u00e1grafo 3\u00ba del art\u00edculo 24 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, \u201clas &nbsp;autoridades administrativas deben tramitar los procesos a trav\u00e9s &nbsp;de las mismas v\u00edas procesales previstas en la ley para los &nbsp;jueces\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;en el proceso cuestionado se resolvi\u00f3 un conflicto originado &nbsp;en una eventual responsabilidad civil extracontractual, donde los &nbsp;demandantes alegan, infundadamente, dijo, haber sufrido perjuicios, &nbsp;liquidados en m\u00e1s de $4.800\u2019000.000, el recurso incoado &nbsp;no solo es viable sino que se trata de la \u00fanica v\u00eda &nbsp;id\u00f3nea para controvertir la decisi\u00f3n, por lo tanto, &nbsp;negarles esa prerrogativa equivale a dejarla desprovista de &nbsp;herramientas frente a la extralimitaci\u00f3n de las autoridades &nbsp;mar\u00edtimas, al resolver asuntos derivados de un contrato de &nbsp;seguros, sin estar facultadas para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, &nbsp;reclam\u00f3 dar prevalencia al derecho sustancial y garantizar sus &nbsp;derechos al debido proceso e igualdad, en aras de no enviar un &nbsp;mensaje de desprotecci\u00f3n al gremio asegurador. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;C.I. Prodeco S.A.: &nbsp;<\/p>\n<p>Insistiendo &nbsp;en la factibilidad del mecanismo defensivo desestimado, la demandada &nbsp;destac\u00f3 la concesi\u00f3n del amparo incoado contra la &nbsp;negativa de la DIMAR a fijar una cauci\u00f3n para suspender el &nbsp;cumplimiento del fallo de segunda instancia, concluyendo que, si tal &nbsp;negativa constituy\u00f3 una v\u00eda de hecho, la inadmisi\u00f3n &nbsp;de la casaci\u00f3n tambi\u00e9n lo es. &nbsp;<\/p>\n<p>En la &nbsp;misma direcci\u00f3n, reclam\u00f3 interpretar la legislaci\u00f3n &nbsp;procesal en la forma establecida en el art\u00edculo 11 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, tomando en consideraci\u00f3n la similitud de &nbsp;los efectos y alcances de las decisiones proferidas por las &nbsp;autoridades mar\u00edtimas y las dictadas por los Tribunales &nbsp;Superiores, memorando que, de acuerdo con el Consejo de Estado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aba &nbsp;pesar de que en una primera oportunidad no hab\u00eda una postura &nbsp;pac\u00edfica acerca de la naturaleza de las decisiones proferidas &nbsp;por la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y Portuaria -DIMAR-, &nbsp;lo cierto es que con posterioridad a la expedici\u00f3n de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica de 1991, tanto la Corte Constitucional como el &nbsp;Consejo de Estado han clarificado el tema en cuanto han sostenido, en &nbsp;reiteradas ocasiones, que las decisiones adoptadas por dicha entidad, &nbsp;en virtud de las facultades de investigaci\u00f3n y fallo, tienen &nbsp;el car\u00e1cter de jurisdiccionales\u201d (Sala de lo Contencioso &nbsp;Administrativo, Secci\u00f3n Tercera, sentencia de 9 de noviembre &nbsp;de 2013, rad. 27001-23-31-000-2012-00035-01(47130)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, calific\u00f3 de violatorio de sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales al debido proceso e igualdad, el auto ahora recurrido, &nbsp;por incurrir en un exceso ritual manifiesto, al hacer una &nbsp;interpretaci\u00f3n restrictiva del art\u00edculo 334 &nbsp;procedimental. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;A voces del inciso &nbsp;tercero del art\u00edculo 342 del estatuto procesal civil, \u201c[e]l &nbsp;auto que decida sobre la admisibilidad del recurso ser\u00e1 &nbsp;dictado por el magistrado sustanciador y contra \u00e9l s\u00f3lo &nbsp;procede el recurso de reposici\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Por su parte, el inciso segundo de dicha norma, &nbsp;prescribe &nbsp;que la censura extraordinaria ser\u00e1 inadmisible \u201csi &nbsp;la providencia no es susceptible de casaci\u00f3n, &nbsp;por ausencia de legitimaci\u00f3n, por &nbsp;extemporaneidad, &nbsp;o por no &nbsp;haberse pagado las copias necesarias para su cumplimiento, si fuere &nbsp;el caso\u00bb (Se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en punto de la procedencia del medio de defensa en comento, el &nbsp;art\u00edculo 334 ej\u00fasdem, &nbsp;establece que ser\u00e1n susceptibles de casaci\u00f3n las &nbsp;sentencias \u201cproferidas &nbsp;por los tribunales superiores en segunda instancia\u201d, &nbsp;provenientes de \u201ctoda &nbsp;clase de procesos declarativos\u201d, &nbsp;\u201cacciones &nbsp;de grupo cuya competencia corresponda a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;ordinaria\u201d &nbsp;y \u201clas &nbsp;dictadas para liquidar una condena en concreto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En el asunto que nos concita, el remedio excepcional fue interpuesto &nbsp;contra la providencia emitida por la Direcci\u00f3n General &nbsp;Mar\u00edtima y Portuaria -DIMAR el 2 de febrero de 2018, mediante &nbsp;la cual se resolvi\u00f3 el incidente de liquidaci\u00f3n de &nbsp;perjuicios presentado dentro la investigaci\u00f3n por el siniestro &nbsp;o accidente mar\u00edtimo ocurrido el 4 de agosto de 2003, de &nbsp;conformidad con las facultades y el procedimiento establecido en el &nbsp;Decreto Ley 2324 de 1984. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;inadmisi\u00f3n de tal censura, declarada en auto de 16 de marzo de &nbsp;2020, notificado en estado del 1\u00ba de julio siguiente, fue &nbsp;rebatida por la demandada C.I. Prodeco S.A. y sus llamadas en &nbsp;garant\u00eda Seguros Generales Suramericana S.A. y S.B.S. Seguros &nbsp;Colombia S.A., quienes, al un\u00edsono predicaron la equivocaci\u00f3n &nbsp;de tal postura, esgrimiendo, entre otros argumentos, la semejanza de &nbsp;la DIMAR, cuando profiere sentencias de segunda instancia, en &nbsp;cumplimiento de funciones jurisdiccionales, con un \u201ctribunal &nbsp;superior\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Ninguna discusi\u00f3n ofrece la atribuci\u00f3n de funciones &nbsp;jurisdiccionales a las Capitan\u00edas de Puerto y a la Direcci\u00f3n &nbsp;General Mar\u00edtima y Portuaria, cuando se trata de investigar &nbsp;accidentes entre naves o artefactos navales, pues as\u00ed se &nbsp;desprende de la normativa especial en cita y los pronunciamientos de &nbsp;la Corte Constitucional, el Consejo de Estado, el Tribunal Superior &nbsp;de Bogot\u00e1 y esta Corporaci\u00f3n, tra\u00eddos a colaci\u00f3n &nbsp;por las opugnadoras; sin embargo, ello no es raz\u00f3n para &nbsp;predicar la admisibilidad del recurso de casaci\u00f3n contra las &nbsp;decisiones proferidas en ese particular escenario. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, porque es palmaria la especialidad, singularidad y &nbsp;autonom\u00eda del procedimiento legal dise\u00f1ado para el &nbsp;adelantamiento y definici\u00f3n de ese tipo de sucesos, dada la &nbsp;necesidad de garantizar que las autoridades a quienes se conf\u00eda &nbsp;su definici\u00f3n, ostenten conocimientos espec\u00edficos y &nbsp;experiencia t\u00e9cnica sobre la materia, adem\u00e1s de dirimir &nbsp;con prontitud los conflictos de esa naturaleza, en atenci\u00f3n a &nbsp;los deberes adquiridos con la comunidad internacional, al ratificar &nbsp;los Convenios para Prevenir la Contaminaci\u00f3n por Buques &nbsp;(1973), modificado el Protocolo de 1978 (Ley 12 de 1981), y sobre &nbsp;Responsabilidad Civil por Derrames de Hidrocarburos, enmendado por el &nbsp;Protocolo de 1992 (Ley 523 de 1999)1. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed que, al declarar la exequibilidad de algunas normas del &nbsp;Decreto Ley 2324 de 19842, &nbsp;la Corte Constitucional enfatizara en que no de otra manera podr\u00eda &nbsp;\u00abColombia &nbsp;cumplir estos convenios internacionales si no fuera por la atribuci\u00f3n &nbsp;de competencias especiales en la materia a un organismo cuyas &nbsp;actividades y experiencia le permiten fallar con mayor conocimiento &nbsp;de causa &nbsp;como es el caso de la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y &nbsp;Portuaria\u201d (Se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;En efecto, el art\u00edculo 25 del memorado compendio determina &nbsp;que: \u201c[l]as &nbsp;investigaciones por accidentes o siniestros mar\u00edtimos que &nbsp;involucren naves o artefactos navales, o plataformas o estructuras &nbsp;marinas, se &nbsp;adelantar\u00e1n y fallar\u00e1n por el procedimiento&nbsp;de &nbsp;que&nbsp;tratan las &nbsp;disposiciones&nbsp;siguientes &nbsp;(\u2026)\u201d; &nbsp;a su turno, &nbsp;el art\u00edculo 27 \u00eddem, &nbsp;precept\u00faa: \u201c[p]ara &nbsp;la investigaci\u00f3n y fallo de los accidentes o siniestros &nbsp;mar\u00edtimos ocurridos dentro de las \u00e1reas de jurisdicci\u00f3n &nbsp;establecida por el art\u00edculo 2\u00ba del presente Decreto ser\u00e1n &nbsp;competentes el respectivo Capit\u00e1n de Puerto en Primera &nbsp;Instancia y el Director General Mar\u00edtimo y Portuario en &nbsp;Segunda.&nbsp;Igualmente &nbsp;ser\u00e1n competentes&nbsp;para&nbsp;investigar y fallar &nbsp;accidentes o siniestros ocurridos fuera de las \u00e1reas de &nbsp;jurisdicci\u00f3n de la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y &nbsp;Portuaria, cuando el primer puerto de recalada sea colombiano\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el mismo sentido, el canon 35 ej\u00fasdem, &nbsp;impone &nbsp;al Capit\u00e1n de Puerto investigar, de oficio o a petici\u00f3n &nbsp;de parte el incidente, debiendo iniciar las pesquisas \u201cdentro &nbsp;del d\u00eda siguiente al conocimiento del&nbsp;siniestro o &nbsp;accidente, o&nbsp;al&nbsp;arribo de la embarcaci\u00f3n&nbsp;a&nbsp;puerto &nbsp;colombiano o&nbsp;a la presentaci\u00f3n de la protesta o demanda. &nbsp;El expediente deber\u00e1 ser foliado y radicado en los libros de &nbsp;la capitan\u00eda de Puerto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;el canon 50 indica que \u201c[e]l &nbsp;Capit\u00e1n de Puerto deber\u00e1 producir su fallo dentro de &nbsp;los seis (6) meses siguientes contados a partir del auto por medio &nbsp;del cual se declara abierta la investigaci\u00f3n. Si el fallo se &nbsp;produjere despu\u00e9s de este t\u00e9rmino, este hecho no &nbsp;constituir\u00e1 causal de nulidad, pero acarrear\u00e1 las &nbsp;sanciones disciplinarias que fueren del caso\u201d.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo concerniente a los recursos procedentes contra las decisiones &nbsp;emitidas en esta especial tramitaci\u00f3n, el Cap\u00edtulo IV &nbsp;es di\u00e1fano al consagrar que \u201c[c]ontra &nbsp;las providencias o fallos que dicte el Capit\u00e1n de Puerto &nbsp;existen &nbsp;los recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n\u201d (art. &nbsp;52), &nbsp;los &nbsp;cuales deber\u00e1n reunir los requisitos del canon 52 del C\u00f3digo &nbsp;Contencioso Administrativo para su admisibilidad, so pena de rechazo &nbsp;(art. 56) y establece el grado de consulta, ante la DIMAR, contra los &nbsp;fallos \u201cde &nbsp;primera instancia en los que se determine el aval\u00fao de da\u00f1os &nbsp;por un valor igual o mayor a 150 salarios m\u00ednimos legales &nbsp;mensuales vigentes, (\u2026) &nbsp;cuando no se interponga oportunamente el recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;La decisi\u00f3n de los fallos consultados se har\u00e1 de plano, &nbsp;sin que sea necesario escuchar a las partes interesadas (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;desatar el recurso de apelaci\u00f3n, la Direcci\u00f3n General &nbsp;Mar\u00edtima y Portuaria podr\u00e1 aclarar, modificar, revocar &nbsp;o sustituir \u00edntegramente al fallo del a &nbsp;quo &nbsp;e, inclusive, \u201cpronunciarse &nbsp;sobre aspectos no decididos, en los fallos de segunda instancia en &nbsp;v\u00eda de apelaci\u00f3n o consulta\u201d &nbsp;(art\u00edculo 58). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Dentro del r\u00e9gimen especial para la investigaci\u00f3n y &nbsp;juzgamiento de da\u00f1os producidos por accidentes o siniestros &nbsp;mar\u00edtimos, cuya competencia fue asignada, exclusivamente, a &nbsp;las Capitan\u00edas de Puerto y a la Direcci\u00f3n General &nbsp;Mar\u00edtima y Portuaria, no se contempl\u00f3 la procedibilidad &nbsp;de recursos extraordinarios, y no es dable, por v\u00eda de &nbsp;interpretaci\u00f3n judicial, reformar dicha preceptiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;cierto, como lo postulan las recurrentes, el C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso es aplicable a las actuaciones de las autoridades &nbsp;administrativas cuando ejercen funciones jurisdiccionales (art. 1\u00ba), &nbsp;pero tal remisi\u00f3n normativa solo es viable en lo no regulado &nbsp;\u201cexpresamente &nbsp;en otras leyes\u201d, &nbsp;hip\u00f3tesis que no corresponde a la del presente asunto, porque &nbsp;el juicio en el cual se profiri\u00f3 el fallo que se pretende &nbsp;rebatir por v\u00eda de casaci\u00f3n, cuenta con lineamientos &nbsp;precisos en los cuales no se encuentra consagrado tal medio de &nbsp;censura; luego, deviene intrascendente la alegaci\u00f3n de &nbsp;Suramericana S.A. respecto de la atribuci\u00f3n de competencia &nbsp;prevista en el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 30 adjetivo, pues &nbsp;existe norma expresa en el Decreto Ley 2324 de 1984, que la radica, &nbsp;de forma exclusiva, en los precitados organismos especiales (art. &nbsp;27). &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;ofrece discusi\u00f3n la regla establecida en el par\u00e1grafo &nbsp;3\u00ba del art\u00edculo 24 del ordenamiento procedimental, &nbsp;utilizada por S.B.S. Seguros S.A. para soportar su remedio &nbsp;horizontal; empero, precisamente, el deber de tramitar \u201clos &nbsp;procesos a trav\u00e9s de las mismas v\u00edas procesales &nbsp;previstas en la ley para los jueces\u201d, &nbsp;evidencia &nbsp;que los procesos de que trata dicho canon no son equiparables con el &nbsp;de investigaci\u00f3n de accidentes o siniestros mar\u00edtimos, &nbsp;por cuanto no podr\u00eda exig\u00edrsele a las Capitan\u00edas &nbsp;de Puerto ni a la DIMAR, ce\u00f1irse al estatuto procedimental, &nbsp;cuando el tantas veces citado Decreto Ley 2324, edific\u00f3 &nbsp;particulares ritualidades para adelantar esta \u00faltima clase de &nbsp;litigios. &nbsp;<\/p>\n<p>Cada &nbsp;ordenamiento establece formas, t\u00e9rminos y lapsos divergentes &nbsp;para la evacuaci\u00f3n del respectivo pleito y, trat\u00e1ndose &nbsp;de los contemplados en el citado art\u00edculo 24, el legislador &nbsp;previ\u00f3, de manera expresa, que \u201clas &nbsp;apelaciones de providencias proferidas por las autoridades &nbsp;administrativas en primera instancia en ejercicio de funciones &nbsp;jurisdiccionales se resolver\u00e1n por la autoridad judicial &nbsp;superior funcional del juez que hubiese sido competente en caso de &nbsp;haberse tramitado la primera instancia ante un juez y la providencia &nbsp;fuere apelable\u201d &nbsp;(inciso segundo, par\u00e1grafo 3\u00ba, art. 24 C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior resulta l\u00f3gico, pues las actuaciones son adelantadas &nbsp;bajo los mismos derroteros; no obstante, como no ocurre lo mismo en &nbsp;materia de accidentes mar\u00edtimos, no es acertado asimilar uno y &nbsp;otro procedimiento, lo cual explica que el Decreto Ley 2324 fijara el &nbsp;conocimiento de la segunda instancia en la DIMAR y no en un juez o &nbsp;tribunal de la Rep\u00fablica. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Ahora bien, coincidieron las memorialistas en alegar la vulneraci\u00f3n &nbsp;de sus garant\u00edas fundamentales al debido proceso, acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia e igualdad, con la decisi\u00f3n &nbsp;de inadmitir el remedio extraordinario enarbolado frente a la &nbsp;sentencia de segunda instancia dictada por la DIMAR en el incidente &nbsp;de liquidaci\u00f3n de perjuicios, por constituir un \u201cexceso &nbsp;ritual manifiesto\u201d, al &nbsp;desconocer &nbsp;el &nbsp;deber de privilegiar la interpretaci\u00f3n que mejor resguarde el &nbsp;derecho sustancial sobre las formalidades (art. 11 del C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a lo anotado, debe recalcarse que las dos primeras prerrogativas han &nbsp;sido respetadas en el decurso, al tramitarse y decidirse la &nbsp;actuaci\u00f3n, de conformidad con la norma especial sobre la &nbsp;materia, permiti\u00e9ndoseles recurrir las determinaciones all\u00ed &nbsp;adoptadas, a trav\u00e9s de los recursos previstos en ese &nbsp;ordenamiento (arts. 52 y 53 del Decreto 2324 de 1984), para lo cual &nbsp;han contado con la posibilidad de intervenir activamente en las &nbsp;diferentes fases procesales, haciendo uso, inclusive, de las acciones &nbsp;constitucionales existentes para salvaguardar sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;se advierte quebranto al derecho a la igualdad de las recurrentes, &nbsp;por cuanto no se conoce un solo juicio de \u201cinvestigaci\u00f3n &nbsp;por accidente o siniestro mar\u00edtimo\u201d, &nbsp;en donde se haya admitido el recurso de casaci\u00f3n contra la &nbsp;sentencia proferida por la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y &nbsp;Portuaria. Es m\u00e1s, en el \u00fanico evento semejante, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n neg\u00f3 la procedibilidad de la revisi\u00f3n &nbsp;extraordinaria del fallo, por no estar consagrada en la norma &nbsp;especial llamada a gobernar el asunto (CSJ AC, 26 oct., 2010, rad. &nbsp;2010-01619-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;negar la admisibilidad de un recurso extraordinario y excepcional &nbsp;cuando \u00e9ste no es procedente, no equivale, de ninguna manera, &nbsp;a violentar tales derechos; pues, de ser as\u00ed, se incurrir\u00eda &nbsp;en tal conducta cada vez que las autoridades judiciales aplican la &nbsp;normatividad llamada a regular la materia para desestimar solicitudes &nbsp;o impugnaciones inviables. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, equiparar el procedimiento previsto en el Decreto 2324 de &nbsp;1984 al establecido en el C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;desconocer\u00eda el principio de legalidad, n\u00facleo esencial &nbsp;del debido proceso, en perjuicio de la especialidad y celeridad &nbsp;requerida en esos casos, en especial, para las v\u00edctimas del &nbsp;derrame de hidrocarburo, as\u00ed reconocidas en las instancias &nbsp;previstas para el tr\u00e1mite de dicha controversia, m\u00e1xime, &nbsp;cuando esta se ha dilatado en el tiempo sin darles una soluci\u00f3n &nbsp;definitiva, en contrav\u00eda, se repite, de los compromisos &nbsp;internacionales adquiridos por Colombia en esa materia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;No es cierto, como lo alega Prodeco S.A. que, en el fallo de tutela &nbsp;proferido por el Tribunal Superior de este Distrito Judicial, el 4 de &nbsp;abril de 2018, se hubiese reconocido la procedencia del recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n por el hecho de haber ordenado &nbsp;fijar la cauci\u00f3n de que trata el art\u00edculo 341 adjetivo. &nbsp;En aquel escenario constitucional, la precitada autoridad no analiz\u00f3 &nbsp;el punto de derecho ahora debatido; lo que all\u00ed se discuti\u00f3 &nbsp;fue si procede negar \u201cla &nbsp;suspensi\u00f3n del cumplimiento de la providencia impugnada\u201d &nbsp;a quien le ha sido concedido tal medio de defensa, independientemente &nbsp;de la decisi\u00f3n que adoptara la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.6. &nbsp;Para finalizar, las alegaciones seg\u00fan las cuales el fallo &nbsp;dictado por la DIMAR es materialmente injusto, no solo por &nbsp;extralimitarse en sus funciones, al condenar a las llamadas en &nbsp;garant\u00eda a responder solidariamente por los perjuicios &nbsp;liquidados, sino por reconocer derechos a personas que, sin &nbsp;fundamento alguno, se hicieron pasar como pescadores afectados con el &nbsp;derrame de crudo, no son aspectos que puedan sopesarse para efectos &nbsp;de la admisi\u00f3n del recurso extraordinario; de acuerdo con el &nbsp;canon 342 del estatuto procesal, para tal efecto se impone verificar &nbsp;que la providencia sea susceptible de casaci\u00f3n, la &nbsp;legitimaci\u00f3n del censor, la tempestividad de la impugnaci\u00f3n &nbsp;y el pago de las copias para el cumplimiento de la determinaci\u00f3n &nbsp;reprochada, en caso de ser necesario. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;las razones expuestas en precedencia, se mantendr\u00e1 el prove\u00eddo &nbsp;cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NO REPONER &nbsp;el auto de 16 de marzo de 2020, mediante el cual se declar\u00f3 &nbsp;inadmisible el recurso de casaci\u00f3n referido en la parte &nbsp;inicial de este prove\u00eddo. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;En firme la presente &nbsp;decisi\u00f3n, por Secretar\u00eda devu\u00e9lvase el &nbsp;expediente a la Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y Portuaria &nbsp;-DIMAR-, dejando las constancias del caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo puntualiz\u00f3 la Corte Constitucional en sentencia C-212 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1994: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;varios convenios internacionales el Estado colombiano ha asumido la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligaci\u00f3n de prevenir y reprimir la contaminaci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio marino. A nivel mundial se tienen, por ejemplo, el Convenio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;internacional sobre responsabilidad civil por da\u00f1os causados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por contaminaci\u00f3n del agua de mar por hidrocarburos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;celebrado en 1969 y adicionado mediante Protocolo suscrito en 1976; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el Convenio internacional para prevenir la contaminaci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mar por buques (MARPOL), pactado en 1973 y adicionado mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Protocolo en 1978; y el Convenio Internacional sobre la seguridad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la vida humana en el mar, celebrado en 1974 y adicionado mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Protocolo en 1978. A nivel regional pueden mencionarse el Convenio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para la protecci\u00f3n del medio marino y \u00e1reas marinas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;costeras del Pac\u00edfico Suroeste de 1981; el Acuerdo sobre la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cooperaci\u00f3n regional para el combate contra la contaminaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marina por petr\u00f3leo y otros factores nocivos en casos de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accidente, celebrado en 1981 y adicionado mediante Protocolo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1983; y el Convenio para la protecci\u00f3n y ordenamiento del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio marino y zona costera del Gran Caribe de 1981, as\u00ed como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el Protocolo de cooperaci\u00f3n para combatir los derrames de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hidrocarburos, suscrito en 1983 (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Concretamente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los art\u00edculos 5, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;numeral 8; 11, numeral 6; 20, numerales 7 y 8; 27, numeral 27; 28; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;32; 35; 36; 37; 38; 43; 48; 67; 70 y 72. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2004-2021 (2018-01664-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AC2004-2021 &nbsp; Radicado &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2018-01664-00 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; I. ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;citadas compa\u00f1\u00edas impugnaron &nbsp;en casaci\u00f3n la sentencia de segunda instancia proferida por la &nbsp;Direcci\u00f3n General Mar\u00edtima y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-54286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54286\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}