{"id":54330,"date":"2024-05-17T20:41:54","date_gmt":"2024-05-17T20:41:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc1732-2021-2010-00478-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:54","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:54","slug":"sc1732-2021-2010-00478-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc1732-2021-2010-00478-01\/","title":{"rendered":"SC1732 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC1732-2021 (2010-00478-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC1732-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;68001-31-10-005-2010-00478-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de Sala Civil de once de febrero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte el recurso de &nbsp;casaci\u00f3n interpuesto por las demandadas se\u00f1oras &nbsp;MERCEDES BONILLA &nbsp;DALLOS, JAZM\u00cdN &nbsp;JOHANNA \u00c1LVAREZ BONILLA &nbsp;y la menor LAURA &nbsp;YESENIA \u00c1LVAREZ BONILLA, &nbsp;representada por su madre, la primera de las nombradas, frente a la &nbsp;sentencia calendada el 23 de noviembre de 2016, proferida por el &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, Sala Civil &#8211; &nbsp;Familia, en el proceso ordinario que se adelant\u00f3 en contra de &nbsp;las impugnantes por las se\u00f1oras MIRYAN &nbsp;BONILLA DALLOS e &nbsp;ISABEL BONILLA &nbsp;DALLOS. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Apreciados en conjunto los &nbsp;escritos de demanda (fls. 37 a 43, cd. 1) y de subsanaci\u00f3n de &nbsp;la misma (fls. 50 a 52 ib.), &nbsp;se establece: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se solicit\u00f3 &nbsp;declarar la nulidad absoluta del testamento cerrado otorgado por el &nbsp;se\u00f1or Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez &nbsp;(q.e.p.d.), que consta en la escritura p\u00fablica No. 2155 del 15 &nbsp;de julio de 2002, conferida en la Notar\u00eda S\u00e9ptima de &nbsp;Bucaramanga, \u201cpor &nbsp;carecer el mismo de las solemnidades del art\u00edculo 1080 inciso &nbsp;2 del C.C.C. y por haber sido otorgado por persona ANALFABETA y [,] &nbsp;por ende [,] &nbsp;(\u2026) &nbsp;por quien no pod\u00eda hacerlo (ART. 1079 C.C.C.), requisitos que &nbsp;la ley prescribe para el valor del acto (Art. 1740 del C.C.C.)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, que como &nbsp;consecuencia de lo anterior, se deje sin efectos la referida memoria &nbsp;testamentaria; se cancelen las inscripciones que con base en ella se &nbsp;efectuaron; se registre la sentencia en las matr\u00edculas &nbsp;inmobiliarias especificadas por las accionantes; y se condene a las &nbsp;demandadas, al pago de las costas. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En sustento de esos &nbsp;pedimentos, se esgrimieron los hechos que a continuaci\u00f3n se &nbsp;compendian: &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El se\u00f1or Jos\u00e9 &nbsp;de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez (q.e.p.d.), procre\u00f3 como &nbsp;hijos a Myrian, Mar\u00eda de Jes\u00fas, Mar\u00eda Teresa, &nbsp;Blanca Cecilia, Mercedes, Rosalba, Jes\u00fas e Isabel Bonilla &nbsp;Dallos; y falleci\u00f3 el 15 de octubre de 2009. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En vida, otorg\u00f3 &nbsp;el testamento sobre el que vers\u00f3 la acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dicho se\u00f1or \u201cera &nbsp;analfabeta al momento de su muerte, por lo cual no pod\u00eda &nbsp;otorgar testamento cerrado (ART. 1079 C.C.)\u201d, &nbsp;ni pudo cumplir las exigencias del inciso 2\u00ba del art\u00edculo &nbsp;1080 del mismo estatuto. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con base en la &nbsp;precedente circunstancia, \u201cse &nbsp;puede afirmar que el testamento cerrado es [n]ulo &nbsp;[de] &nbsp;[n]ulidad &nbsp;[a]bsoluta[,] &nbsp;por carecer de los requisitos que la ley prescribe para el valor del &nbsp;acto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Correspondi\u00f3 el &nbsp;conocimiento del asunto al Juzgado Quinto de Familia de Bucaramanga, &nbsp;el cual admiti\u00f3 la demanda con auto del 20 de agosto de 2010 &nbsp;(fls. 54 y 54 vuelto, cd. 1), prove\u00eddo que notific\u00f3 &nbsp;personalmente a Mercedes Bonilla Dallos de \u00c1lvarez, en nombre &nbsp;propio, y a Jazm\u00edn Johanna \u00c1lvarez Bonilla, el 13 de &nbsp;septiembre del mismo a\u00f1o (fls. 55 vuelto y 56 vuelto, cd. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>El d\u00eda 20 posterior, se &nbsp;enter\u00f3 nuevamente dicha providencia a la primera de las &nbsp;nombradas, en su condici\u00f3n de representante legal de la menor &nbsp;Laura Yesenia \u00c1lvarez Bonilla (fl. 60 vuelto), seg\u00fan se &nbsp;determin\u00f3 en providencia del 15 de septiembre tambi\u00e9n &nbsp;de 2010 (fls. 59 y 59 vuelto, cd. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las accionadas, al replicar &nbsp;el libelo introductorio, se pronunciaron de distinta manera sobre los &nbsp;hechos all\u00ed expuestos, sin hacer referencia expresa a las &nbsp;pretensiones incoadas. En s\u00edntesis, adujeron que el causante &nbsp;Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez (q.e.p.d.) \u201cno &nbsp;era analfabeta\u201d &nbsp;y que el testamento cerrado que confiri\u00f3, \u201cfue &nbsp;otorgado con (\u2026) &nbsp;cumplimiento de la[s] &nbsp;formalidades legales (\u2026) &nbsp;por quien se encontraba en capacidad\u201d &nbsp;para hacerlo (fls. 62 a 66, cd. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>Por aparte, propusieron la &nbsp;excepci\u00f3n previa de \u201cINEPTA &nbsp;DEMANDA\u201d &nbsp;por \u201cFALTA &nbsp;DE PODER SUFICIENTE\u201d, &nbsp;\u201cNO &nbsp;INCLUIR COMO DEMANDADOS A LOS HEREDEROS DETERMINADOS E &nbsp;INDETERMINADOS\u201d &nbsp;y \u201cOMITIR &nbsp;EL DOMICILIO Y RESIDENCIA O DIRECCI\u00d3N LABORAL DE LOS &nbsp;DEMANDANTES Y DEMANDADAS\u201d &nbsp;(fls. 1 y 2, cd. 2), que fue desestimada en auto del 11 de noviembre &nbsp;de 2010 (fls. 14 a 17, cd. 2). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Agotado el tr\u00e1mite de &nbsp;la primera instancia, el juzgado del conocimiento le puso fin con &nbsp;sentencia del 18 de julio de 2012, en la que deneg\u00f3 las &nbsp;pretensiones elevadas en la demanda y conden\u00f3 en costas a las &nbsp;accionantes (fls. 137 a 145, cd. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al desatar la apelaci\u00f3n &nbsp;que contra dicho prove\u00eddo interpusieron las gestoras del &nbsp;asunto, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, &nbsp;Sala Civil \u2013 Familia, mediante fallo del 23 de noviembre de &nbsp;2016, lo revoc\u00f3 y, en su lugar, declar\u00f3 la nulidad &nbsp;absoluta del testamento cerrado materia del proceso, dispuso que las &nbsp;normas de la sucesi\u00f3n intestada regir\u00edan la mortuoria &nbsp;del causante Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez y &nbsp;conden\u00f3 en las costas de las dos instancias, a las demandadas &nbsp;(fls. 23 a 40, cd. 6). &nbsp;<\/p>\n<p>EL FALLO DEL AD &nbsp;QUEM &nbsp;<\/p>\n<p>Tras compendiar los pedimentos &nbsp;y fundamentos de la pretensi\u00f3n &nbsp;y de la oposici\u00f3n, los &nbsp;principales planteamientos del fallo de primera instancia, y los &nbsp;argumentos de la apelaci\u00f3n y de la r\u00e9plica a la misma, &nbsp;el ad quem &nbsp;soport\u00f3 las decisiones que adopt\u00f3, en los razonamientos &nbsp;que pasan a rese\u00f1arse: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estim\u00f3 que el &nbsp;problema jur\u00eddico a definir, consist\u00eda en establecer la &nbsp;validez del testamento cerrado conferido por el se\u00f1or Jos\u00e9 &nbsp;de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez (q.e.p.d.), de conformidad con &nbsp;el mandato del art\u00edculo 1079 del C\u00f3digo Civil, que &nbsp;proh\u00edbe su otorgamiento a las personas que no sepan leer y &nbsp;escribir, restricci\u00f3n en torno de la que explic\u00f3 que su &nbsp;raz\u00f3n de ser obedece a que ellas se encuentran en &nbsp;imposibilidad de verificar, por s\u00ed mismas, los t\u00e9rminos &nbsp;del correspondiente escrito y, por lo tanto, de constatar que su &nbsp;voluntad coincide con lo expresado en \u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con tal base descendi\u00f3 &nbsp;al caso concreto y tild\u00f3 de errada la apreciaci\u00f3n del a &nbsp;quo relativa a que &nbsp;en el proceso no se prob\u00f3 que el citado causante fuera &nbsp;analfabeta, toda vez que se acredit\u00f3 que sab\u00eda firmar y &nbsp;que rubric\u00f3 el testamento cuestionado ante el Notario y los &nbsp;testigos respectivos, puesto que, en criterio del Tribunal, eso no &nbsp;era lo relevante, sino que supiera leer y escribir y, en tal virtud, &nbsp;que hubiese estado en capacidad de conocer el contenido del referido &nbsp;documento. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En tal orden de ideas, &nbsp;reprodujo el art\u00edculo 1073 del C\u00f3digo Civil y puso de &nbsp;presente que, si bien es verdad, dicha norma \u201cno &nbsp;(\u2026) &nbsp;impone expresamente al notario el deber de verificar si el testador &nbsp;sabe o no leer y escribir (\u2026), &nbsp;es elemental que ante la duda agote un simple examen como pasarle al &nbsp;testador un documento para que lo lea\u201d, &nbsp;lo que aqu\u00e9l no hizo, quien, por esta omisi\u00f3n y por el &nbsp;paso del tiempo, no pudo, en la declaraci\u00f3n que rindi\u00f3, &nbsp;\u201cdar &nbsp;fe\u201d de &nbsp;que ello fuera as\u00ed. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De igual modo se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que en la c\u00e9dula de ciudadan\u00eda del prenombrado se\u00f1or, &nbsp;se indicaba que \u201cNO &nbsp;FIRMABA\u201d, &nbsp;pese a lo cual suscribi\u00f3 los registros civiles de dos de sus &nbsp;hijas (Isabel y Mercedes Bonilla Dallos) y la escritura p\u00fablica &nbsp;No. 3503 del 23 de julio de 2009 de la Notar\u00eda S\u00e9ptima &nbsp;de Bucaramanga (poder general). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A continuaci\u00f3n, el &nbsp;sentenciador de segunda instancia relacion\u00f3 la prueba &nbsp;testimonial, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>6.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Empez\u00f3 con las &nbsp;declaraciones rendidas por quienes presenciaron el otorgamiento del &nbsp;testamento, se\u00f1ores H\u00e9ctor El\u00edas Ariza Velasco, &nbsp;Notario S\u00e9ptimo de Bucaramanga para entonces, y Triunfo &nbsp;Solano, Gilberto Arenas Hern\u00e1ndez y Graciela Sarmiento de &nbsp;Cristancho, los testigos del acto, en relaci\u00f3n con las cuales &nbsp;destac\u00f3 que todos dieron cuenta de que el se\u00f1or Bonilla &nbsp;P\u00e9rez firm\u00f3 el testamento en su presencia y que los &nbsp;tres \u00faltimos afirmaron, en virtud de ello, que cre\u00edan &nbsp;que aqu\u00e9l s\u00ed sab\u00eda leer y escribir. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Prosigui\u00f3 con las &nbsp;versiones suministradas por otros de los hijos del prenombrado &nbsp;causante, se\u00f1ores Jes\u00fas, Mar\u00eda Teresa y Rosalba &nbsp;Bonilla Dallos, coincidentes en que su padre no sab\u00eda leer ni &nbsp;escribir, deponentes que fueron tachados de sospechosos por su &nbsp;parentesco con las partes y por su inter\u00e9s en las resultas del &nbsp;juicio, como quiera que se ver\u00edan beneficiados econ\u00f3micamente &nbsp;de acogerse las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>6.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Trajo a colaci\u00f3n &nbsp;los relatos de Justiniano Villamizar, H\u00e9ctor Julio G\u00f3mez &nbsp;Hern\u00e1ndez, Gilma Velasco, Fanny Olave Rojas, Jos\u00e9 &nbsp;Te\u00f3filo Gonz\u00e1lez Boh\u00f3rquez, Mariela Sarmiento &nbsp;Viuda de Ortiz y Jos\u00e9 Raimundo Monta\u00f1ez Ortega, quienes &nbsp;sostuvieron que Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez no &nbsp;sab\u00eda leer ni escribir y explicaron las razones de su &nbsp;afirmaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con fundamento en el &nbsp;\u201can\u00e1lisis &nbsp;conjunto de estos medios de prueba\u201d, &nbsp;el ad quem concluy\u00f3 &nbsp;que el \u201ctestador &nbsp;no sab\u00eda leer ni escribir y por este hecho {i} no existe &nbsp;certeza de que lo plasmado en el testamento corresponde a su &nbsp;voluntad, y {ii} se impone anular el testamento\u201d, &nbsp;inferencia en torno de la que puntualiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>7.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los testigos del &nbsp;testamento \u201cno &nbsp;pueden dar fe de que el testador supiera leer y escribir, sab\u00edan &nbsp;s\u00ed, como lo saben todos, que hac\u00eda sus propias cuentas &nbsp;y era comerciante\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los hijos de aqu\u00e9l &nbsp;\u201cdan &nbsp;fe de que no sab\u00eda leer ni escribir; sin embargo, no desconoce &nbsp;el Tribunal que tienen inter\u00e9s directo en las resultas del &nbsp;proceso, pues de anularse el testamento se beneficia[r\u00eda]n &nbsp;econ\u00f3micamente en la herencia, en consecuencia, la sentencia &nbsp;no puede apoyarse \u00fanicamente en estos medios de prueba\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los \u201cotros &nbsp;testigos, JUSTINIANO VILLAMIZAR, H\u00c9CTOR JULIO G\u00d3MEZ &nbsp;HERN\u00c1NDEZ, GILMA VELASCO, FANNY OLAVE ROJAS, JOS\u00c9 &nbsp;TE\u00d3FILO GONZ\u00c1LEZ BOH\u00d3RQUEZ, JOS\u00c9 RAIMUNDO &nbsp;MONTA\u00d1EZ ORTEGA y MARIELA SARMIENTO VIUDA DE ORTIZ, todos &nbsp;afirman que el testador no sab\u00eda leer ni escribir, y, adem\u00e1s, &nbsp;dan raz\u00f3n y cuenta de este hecho. Basta volver sobre sus &nbsp;versiones para ratificar que este hecho es cierto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los documentos que firm\u00f3 &nbsp;el se\u00f1or Bonilla P\u00e9rez \u201cno &nbsp;son escritos de su pu\u00f1o y letra, como para concluir que s\u00ed &nbsp;sab\u00eda firmar, son documentos que se redactan en las oficinas &nbsp;p\u00fablicas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al cierre, el sentenciador &nbsp;de segunda instancia concret\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;redondear el argumento central que sustenta la revocatoria de la &nbsp;sentencia apelada, se afirma: uno, que el hecho tema de prueba no es &nbsp;si el se\u00f1or Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez &nbsp;sab\u00eda o no firmar. No. Es, si al momento de otorgar el &nbsp;testamento sab\u00eda o no leer y escribir. Dos, del hecho probado, &nbsp;de que el se\u00f1or Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez &nbsp;supiera firmar, no se sigue, como consecuencia necesaria, que tambi\u00e9n &nbsp;supiera leer y escribir. No. Tres, que est\u00e1 demostrado, a &nbsp;partir del conjunto de testimonios recibidos, en especial de las &nbsp;personas que fueron amigos y allegados del se\u00f1or Jos\u00e9 &nbsp;de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez, que no sab\u00eda leer ni &nbsp;escribir para la fecha del otorgamiento del testamento. Versi\u00f3n &nbsp;que no fue desvirtuada por la parte demandada. En consecuencia, est\u00e1 &nbsp;demostrado el supuesto de hecho de la nulidad del testamento &nbsp;consagrado en el art\u00edculo 1079 del CC: El que no sepa leer y &nbsp;escribir no podr\u00e1 otorgar testamento cerrado; luego se impone &nbsp;el decreto de la nulidad del testamento, conforme lo manda el &nbsp;art\u00edculo 1083 del C.C. &nbsp;<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO &nbsp;<\/p>\n<p>Se denunci\u00f3 la sentencia &nbsp;del Tribunal por ser indirectamente violatoria de los art\u00edculos &nbsp;1079, 1080 y 1083 del C\u00f3digo Civil, as\u00ed como de los &nbsp;c\u00e1nones 164, 165, 176, 250 y 257 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, todo como consecuencia de los errores de hecho cometidos por &nbsp;esa autoridad, al apreciar las pruebas del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En sustento de la acusaci\u00f3n, &nbsp;su proponente adujo: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los yerros del ad &nbsp;quem lo condujeron a &nbsp;dar por demostrado, sin estarlo, &nbsp;\u201cque &nbsp;el testador no sab\u00eda leer y escribir\u201d; &nbsp;y a no dar por establecido, est\u00e1ndolo, que \u201ctodo &nbsp;lo normado en el art. 1080 del C\u00f3digo Civil est\u00e1 &nbsp;presente en el testamento del causante JOS\u00c9 DE JES\u00daS &nbsp;BONILLA P\u00c9REZ\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En l\u00edneas generales, &nbsp;el censor afirm\u00f3 que la sentencia cuestionada rompi\u00f3 la &nbsp;\u201cintegralidad &nbsp;del sistema probatorio\u201d &nbsp;y es atentatoria del \u201cdebido &nbsp;proceso\u201d, &nbsp;toda vez que, de forma caprichosa, concluy\u00f3 que el se\u00f1or &nbsp;Bonilla P\u00e9rez no sab\u00eda leer ni escribir. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Seguidamente reprodujo, una &nbsp;a una, las normas se\u00f1aladas como vulneradas; hizo algunos &nbsp;comentarios en torno de los art\u00edculos 1080 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y 164 del C\u00f3digo General de Proceso; transcribi\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; y se &nbsp;refiri\u00f3, en abstracto, sobre los yerros f\u00e1cticos, que &nbsp;estructuran en casaci\u00f3n la violaci\u00f3n indirecta de la &nbsp;ley sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Atribuy\u00f3 al Tribunal, &nbsp;en concreto, los siguientes desatinos: &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Haber aseverado que el &nbsp;notario ante quien se confiri\u00f3 el testamento materia de la &nbsp;acci\u00f3n, \u201cdemostr\u00f3 &nbsp;dudas sobre si el testador sab\u00eda leer y escribir al momento &nbsp;del otorgamiento de la escritura p\u00fablica\u201d, &nbsp;como quiera que tal incertidumbre no consta en el proceso, am\u00e9n &nbsp;que \u201cno &nbsp;existe en el ordenamiento legal, la norma que exija al [n]otario &nbsp;la pr\u00e1ctica de[l] &nbsp;\u2018(\u2026) &nbsp;examen de pasarle al testador un documento para que lo lea\u2019 (lo &nbsp;expresado por el Tribunal)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Adelante, volvi\u00f3 sobre &nbsp;el mismo punto y luego de transcribir ciertos apartes de la &nbsp;declaraci\u00f3n rendida por dicho funcionario, resalt\u00f3 que &nbsp;\u00e9l no manifest\u00f3 dudas sobre la capacidad para leer y &nbsp;escribir del causante, sino que \u201cno &nbsp;se acordaba si confirm[\u00f3] &nbsp;si el causante sab\u00eda leer y escribir, que es muy distinto &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pas\u00f3 por alto que &nbsp;\u201cquienes &nbsp;estuvieron durante el otorgamiento del testamento -notario y &nbsp;testigos, coincidieron en declarar, que el testador se encontraba &nbsp;bien f\u00edsica y mentalmente y que s[\u00ed] &nbsp;sab\u00eda leer y escribir, lo que aunado a la prueba documental &nbsp;contenida en la escritura p\u00fablica que no tuvo en cuenta el &nbsp;juzgador, nos permite arribar a la conclusi\u00f3n que &nbsp;efectivamente se cumplieron todas las formalidades de ley\u201d, &nbsp;debi\u00e9ndose observar, adem\u00e1s, que \u201clos &nbsp;documentos p\u00fablicos hacen fe de su otorgamiento, de su fecha y &nbsp;de las declaraciones que en ellos haga el funcionario que los &nbsp;autoriza\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Soslay\u00f3 las &nbsp;declaraciones rendidas por Gilberto Arenas Hern\u00e1ndez, Graciela &nbsp;Sarmiento de Cristancho y Triunfo Solano, en cuanto que cada uno de &nbsp;ellos manifest\u00f3 que cre\u00eda que Bonilla P\u00e9rez s\u00ed &nbsp;sab\u00eda leer y escribir, porque firm\u00f3 en su presencia el &nbsp;testamento. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No apreci\u00f3 que \u201cla &nbsp;gran cantidad de testigos citados por las demandantes, dejan detectar &nbsp;que poco o nada conoc\u00edan del testador, a excepci\u00f3n de &nbsp;los otros herederos interesados en que se declare nulo el testamento &nbsp;y cuyas declaraciones no se tuvieron en cuenta por tener intereses en &nbsp;el proceso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto a\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que \u201c[l]os &nbsp;testimonios de las personas ajenas a la familia, nada aportan al &nbsp;proceso ya que a una sola pregunta dejan concluir que no sab\u00edan &nbsp;ni siquiera con qui[\u00e9]n &nbsp;o qui[\u00e9]nes &nbsp;viv\u00eda el testador\u201d, &nbsp;aseveraci\u00f3n que sustent\u00f3 con la transcripci\u00f3n, &nbsp;en lo pertinente, de las versiones suministradas por Mar\u00eda &nbsp;Teresa Bonilla Dallos, Blanca Cecilia Bonilla Dallos, Justiniano &nbsp;Villamizar, Rosalba Bonilla Dallos, H\u00e9ctor Julio G\u00f3mez &nbsp;Hern\u00e1ndez, Gilma Velasco, Fanny Ovalle Rojas, Mariela &nbsp;Sarmiento Viuda de Ortiz, Jos\u00e9 Raimundo Monta\u00f1ez Ortega &nbsp;y Jes\u00fas Bonilla Dallos. &nbsp;<\/p>\n<p>Y precis\u00f3 que, \u201c[c]omo &nbsp;se puede apreciar, a simple vista[,] &nbsp;todos los declarantes ajenos a la familia BONILLA y citados por la &nbsp;parte demandante[,] &nbsp;ignoran c[\u00f3]mo, &nbsp;d[\u00f3]nde &nbsp;viv\u00eda el testador y c[\u00f3]mo &nbsp;estaba conformada su familia, hecho que deja muchas dudas sobre la &nbsp;veracidad e imparcialidad de sus testimonios\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al cierre, el censor &nbsp;reprodujo una sentencia de la Corte, alusiva a las formalidades de &nbsp;los testamentos; advirti\u00f3 que la ponderaci\u00f3n probatoria &nbsp;se hizo \u201cal &nbsp;margen del an\u00e1lisis del conjunto\u201d, &nbsp;esto es, de forma \u201cseparada &nbsp;o aislada, sin buscar sus puntos de enlace o coincidencia\u201d; &nbsp;y transcribi\u00f3 a espacio otro fallo de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;explicativo de la manera c\u00f3mo se materializan los errores de &nbsp;hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre la base de que una &nbsp;cosa es firmar y otra, bien distinta, saber leer y escribir, sin que &nbsp;de aquella circunstancia pueda, forzosamente deducirse esta \u00faltima, &nbsp;el Tribunal estim\u00f3 que el testamento cerrado otorgado por el &nbsp;se\u00f1or Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez &nbsp;(q.e.p.d.) era nulo, puesto que \u00e9l era analfabeta, toda vez &nbsp;que en el proceso, si bien es cierto se acredit\u00f3 que rubric\u00f3 &nbsp;ese y otros documentos, tambi\u00e9n se comprob\u00f3 que no &nbsp;sab\u00eda leer ni escribir, por lo que no estuvo en condiciones de &nbsp;constatar que tal escrito expresaba su voluntad. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicha inferencia f\u00e1ctica &nbsp;la extrajo de la apreciaci\u00f3n conjunta de los testimonios &nbsp;rendidos por Jes\u00fas, Mar\u00eda Teresa y Rosalba Bonilla &nbsp;Dallos, as\u00ed como por Justiniano Villamizar, H\u00e9ctor &nbsp;Julio G\u00f3mez Hern\u00e1ndez, Gilma Velasco, Fanny Olave &nbsp;Rojas, Jos\u00e9 Te\u00f3filo Gonz\u00e1lez Boh\u00f3rquez, &nbsp;Mariela Sarmiento Viuda de Ortiz y Jos\u00e9 Raimundo Monta\u00f1ez &nbsp;Ortega, quienes por igual sostuvieron que el citado testador no sab\u00eda &nbsp;leer ni escribir, declaraciones en torno de las que el ad &nbsp;quem observ\u00f3, &nbsp;sobre las tres primeras, que no pod\u00edan ser el \u00fanico &nbsp;sustento de la sentencia, como quiera que por provenir de algunos de &nbsp;los hijos del se\u00f1or Bonilla P\u00e9rez, los deponentes &nbsp;fueron tachados de sospechosos, siendo evidente su inter\u00e9s en &nbsp;las resultas del juicio, toda vez que se ver\u00edan beneficiados &nbsp;con el acogimiento de las pretensiones de la demanda; y sobre las &nbsp;restantes, que sus autores dieron \u201craz\u00f3n &nbsp;y cuenta de ese hecho\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En adici\u00f3n a lo &nbsp;anterior, advirti\u00f3 que el notario ante quien se protocoliz\u00f3 &nbsp;el acto cuestionado en este asunto litigioso, no verific\u00f3 si &nbsp;el testador sab\u00eda leer y escribir; que la c\u00e9dula de &nbsp;\u00e9ste dec\u00eda que \u201cNO &nbsp;FIRMABA\u201d; &nbsp; y que los testigos del testamento, se\u00f1ores Triunfo Solano, &nbsp;Gilberto Arenas Hern\u00e1ndez y Graciela Sarmiento de Cristancho, &nbsp;en las declaraciones que rindieron, si bien es verdad dijeron que &nbsp;cre\u00edan que el nombrado s\u00ed sab\u00eda leer y escribir, &nbsp;puesto que firm\u00f3 en su presencia dicho documento, no pudieron &nbsp;dar fe de ello. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para combatir ese juicio del &nbsp;sentenciador de segunda instancia, el recurrente le enrostr\u00f3, &nbsp;en concreto, la comisi\u00f3n de los siguientes yerros probatorios: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Indebida ponderaci\u00f3n &nbsp;del testimonio del se\u00f1or H\u00e9ctor El\u00edas Ariza &nbsp;Velasco, quien se desempe\u00f1\u00f3 como Notario S\u00e9ptimo &nbsp;de Bucaramanga cuando se otorg\u00f3 el testamento objeto de la &nbsp;acci\u00f3n, toda vez que \u00e9l no mostr\u00f3 dudas sobre si &nbsp;el testador sab\u00eda leer y escribir, sino sobre si confirm\u00f3 &nbsp;o no esa circunstancia. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preterici\u00f3n, en &nbsp;primer lugar, de las declaraciones rendidas por quienes obraron como &nbsp;testigos del testamento y, en segundo t\u00e9rmino, de la escritura &nbsp;p\u00fablica contentiva del mismo, puesto que en aquellas los &nbsp;exponentes manifestaron, por una parte, que el se\u00f1or Bonilla &nbsp;P\u00e9rez, al momento de testar, se encontraba \u201cbien &nbsp;f\u00edsica y mentalmente\u201d &nbsp;y, por otra, que cre\u00edan que s\u00ed sab\u00eda leer y &nbsp;escribir, como quiera que firm\u00f3 en su presencia el testamento &nbsp;en cuesti\u00f3n; y porque el mencionado instrumento p\u00fablico &nbsp;permit\u00eda constatar el hecho anterior. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Errada ponderaci\u00f3n &nbsp;de las declaraciones rendidas por las personas ajenas a la familia &nbsp;Bonilla Dallos en que se finc\u00f3 el Tribunal para resolver, &nbsp;habida cuenta que los deponentes desconoc\u00edan \u201ccon &nbsp;qui[\u00e9]n &nbsp;o qui[\u00e9]nes\u201d &nbsp;y \u201cd[\u00f3]nde\u201d &nbsp;viv\u00eda el testador y \u201cc[\u00f3]mo &nbsp;estaba conformada su familia\u201d, &nbsp;circunstancia que \u201cdeja &nbsp;muchas dudas sobre la veracidad e imparcialidad de sus testimonios\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del cotejo de unos y otros &nbsp;argumentos, los del ad &nbsp;quem y los &nbsp;esgrimidos por el censor, surge el ostensible desenfoque de la &nbsp;acusaci\u00f3n, y como consecuencia de ello, que las razones &nbsp;fundamentales de la decisi\u00f3n adoptada por dicha autoridad, no &nbsp;resultaron combatidas, seg\u00fan pasa a explicarse: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sea lo primero destacar &nbsp;que el impugnante no refut\u00f3, en lo m\u00e1s m\u00ednimo, &nbsp;la apreciaci\u00f3n que el juzgador de segundo grado hizo de las &nbsp;declaraciones rendidas por los hermanos Jes\u00fas, Mar\u00eda &nbsp;Teresa y Rosalba Bonilla Dallos, coincidentes en que su progenitor no &nbsp;sab\u00eda leer ni escribir, debido al errado convencimiento de que &nbsp;dichas versiones \u201cno &nbsp;se tuvieron en cuenta\u201d, &nbsp;por cuanto los nombrados deponentes ten\u00edan \u201cinter\u00e9s &nbsp;en el proceso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, debe se\u00f1alarse &nbsp;que esa autoridad s\u00ed ponder\u00f3 los referidos testimonios, &nbsp;en relaci\u00f3n con los cuales predic\u00f3 que \u201clos &nbsp;hijos del testador d[ieron] &nbsp;fe de que no sab\u00eda leer ni escribir; sin embargo, no desconoce &nbsp;el Tribunal que tienen inter\u00e9s directo en las resultas del &nbsp;proceso, pues de anularse el testamento se beneficia[r\u00eda]n &nbsp;econ\u00f3micamente en la herencia, en &nbsp;consecuencia, la sentencia no puede apoyarse \u00fanicamente en &nbsp;estos medios de prueba\u201d &nbsp;(se subraya), raz\u00f3n por la cual pas\u00f3 al examen de las &nbsp;restantes declaraciones recibidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa postura del sentenciador, &nbsp;guarda conformidad con las previsiones del art\u00edculo 211 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, seg\u00fan el cual, &nbsp;\u201c[c]ualquiera &nbsp;de las partes podr\u00e1 tachar el testimonio de las personas que &nbsp;se encuentren en circunstancias que afecten su credibilidad o &nbsp;imparcialidad, en raz\u00f3n de parentesco, dependencias, &nbsp;sentimientos o inter\u00e9s en relaci\u00f3n con las partes o sus &nbsp;apoderados, antecedentes personales u otras causas. (\u2026). &nbsp;La tacha deber\u00e1 formularse con expresi\u00f3n de las razones &nbsp;en que se funda. El &nbsp;juez analizar\u00e1 el testimonio en el momento de fallar de &nbsp;acuerdo con las circunstancias de cada caso\u201d &nbsp;(se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el particular, pertinente &nbsp;es memorar las ense\u00f1anzas de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;jurisprudencia que conserva vigor, pese a la entrada en vigencia de &nbsp;precitado C\u00f3digo General del Proceso, conforme la cual: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp; \u2018la &nbsp;sospecha no descalifica de antemano [al declarante] -pues ahora se &nbsp;escucha al sospechoso-, sino que simplemente se &nbsp;mira con cierta aprehensi\u00f3n a la hora de auscultar qu\u00e9 &nbsp;tanto cr\u00e9dito merece. &nbsp;Por suerte que bien puede ser que a pesar de la sospecha haya modo de &nbsp;atribuirle credibilidad a testigo semejante, si es que, primeramente, &nbsp;su relato carece de mayores objeciones dentro de un an\u00e1lisis &nbsp;cr\u00edtico de la prueba, y, &nbsp;despu\u00e9s -acaso lo m\u00e1s prominente- halla respaldo en el &nbsp;conjunto probatorio\u2019 &nbsp;(Cas. Civ., sentencia de 19 de septiembre de 2001, expediente No. &nbsp;6624; se subraya). (CSJ, &nbsp;SC del 19 de diciembre de 2012, Rad. n.\u00ba 2008-00008-01; &nbsp;reiterada en SC 10189 del 27 de julio de 2016, Rad. n.\u00b0 &nbsp;2007-00105-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo que hace a las &nbsp;declaraciones vertidas por los se\u00f1ores Justiniano Villamizar, &nbsp;H\u00e9ctor Julio G\u00f3mez Hern\u00e1ndez, Gilma Velasco, &nbsp;Fanny Olave Rojas, Jos\u00e9 Te\u00f3filo Gonz\u00e1lez &nbsp;Boh\u00f3rquez, Mariela Sarmiento Viuda de Ortiz y Jos\u00e9 &nbsp;Raimundo Monta\u00f1ez Ortega, el Tribunal reprodujo el sustento &nbsp;que cada deponente expuso de su afirmaci\u00f3n consistente en que &nbsp;Jos\u00e9 de Jes\u00fas Bonilla P\u00e9rez no sab\u00eda leer &nbsp;ni escribir, manifestaciones que lo condujeron a reconocer &nbsp;credibilidad, en este aspecto, a sus versiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese espec\u00edfico an\u00e1lisis &nbsp;del ad quem, &nbsp;no fue controvertido por el recurrente, quien, con el fin de &nbsp;erosionar la confiabilidad de los testimonios, adujo que los &nbsp;deponentes no ten\u00edan conocimiento de las condiciones en las &nbsp;que viv\u00eda el testador, ni la manera como estaba conformada su &nbsp;familia, planteamientos estos que, as\u00ed sean ciertos, por ser &nbsp;extra\u00f1os a la ponderaci\u00f3n efectuada por el &nbsp;sentenciador, carecen de virtud para desquiciarla. &nbsp;<\/p>\n<p>En suma, el argumento m\u00e1s &nbsp;poderoso de la sentencia, como fue que de la valoraci\u00f3n &nbsp;conjunta de estos testimonios, se desprend\u00eda que el se\u00f1or &nbsp;Bonilla P\u00e9rez no sab\u00eda leer ni escribir, no fue &nbsp;efectiva y certeramente confutado, saliendo indemne del recurso &nbsp;extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto hace a los &nbsp;desaciertos que se dejan advertidos, bueno es recordar que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Todos los cargos que se propongan en casaci\u00f3n, con respaldo en &nbsp;la primera de las causales que sirven a dicho recurso extraordinario &nbsp;[actualmente, &nbsp;con fundamento en los dos motivos iniciales previstos en el art\u00edculo &nbsp;336 del C\u00f3digo General de Proceso, se aclara por la Sala], &nbsp;deben &nbsp;ser una cr\u00edtica sim\u00e9trica al fallo que controvierten, &nbsp;de modo que, con su formulaci\u00f3n, es necesario que resulten &nbsp;desvirtuados en su totalidad los genuinos fundamentos en los que &nbsp;ellos se respaldan. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Esa correspondencia entre los argumentos que sustenten, de un lado, &nbsp;la sentencia cuestionada y, de otro, las espec\u00edficas falencias &nbsp;que por la indicada v\u00eda se denuncien en desarrollo de la &nbsp;impugnaci\u00f3n extraordinaria de que se trata, para los efectos &nbsp;de esta \u00faltima, se desdobla en dos requisitos puntuales: en &nbsp;primer lugar, la &nbsp;completitud del cargo, que traduce la necesidad de que no se deje por &nbsp;fuera del ataque ninguno de los pilares esgrimidos por el juzgador de &nbsp;instancia; &nbsp;y, en segundo t\u00e9rmino, el &nbsp;adecuado enfoque de las censuras, esto es, que ellas versen sobre los &nbsp;verdaderos motivos que soporten el prove\u00eddo generador de la &nbsp;inconformidad, y no sobre unos que no tengan tal car\u00e1cter, &nbsp;surgidos de su inadecuada comprensi\u00f3n por parte del recurrente &nbsp;o de la inventiva de \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;Con insistencia, la Sala, de tiempo atr\u00e1s, ha se\u00f1alado &nbsp;\u2018que en &nbsp;raz\u00f3n a la naturaleza misma del recurso de casaci\u00f3n y &nbsp;su reglamentaci\u00f3n legal[,] cuando se apoya en (\u2026) &nbsp;[las referidas causales de casaci\u00f3n], &nbsp;el escrito destinado a fundamentarlo (\u2026), debe contener una &nbsp;cr\u00edtica concreta y razonada de las partes de la sentencia que &nbsp;dicho litigante estima equivocadas, &nbsp;se\u00f1alando asimismo las causas por las cuales ese &nbsp;pronunciamiento materia de impugnaci\u00f3n resulta ser contrario a &nbsp;la ley. Y para que este requisito quede satisfecho del modo que es &nbsp;debido, es &nbsp;indispensable que esa cr\u00edtica guarde adecuada &nbsp;consonancia con lo esencial de la motivaci\u00f3n que se pretende &nbsp;descalificar, &nbsp;vale decir que &nbsp;se refiera directamente a las bases en &nbsp;verdad importantes y decisivas en la construcci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;sobre la cual se asienta la sentencia, &nbsp;habida cuenta que si blanco del ataque se hacen los &nbsp;supuestos que delinea a su mejor conveniencia el recurrente y no los &nbsp;que objetivamente constituyen fundamento nuclear de la providencia, &nbsp;se configura un notorio &nbsp;defecto t\u00e9cnico por desenfoque que conduce al fracaso del &nbsp;cargo correspondiente\u2019 &nbsp;(CSJ, SC del 26 de marzo de 1999, Rad. n.\u00b0 5149; se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otro fallo de la misma \u00e9poca, precis\u00f3 que \u2018[l]a &nbsp;simetr\u00eda de la acusaci\u00f3n (\u2026), debe entenderse no &nbsp;solo como armon\u00eda de la demanda de casaci\u00f3n con la &nbsp;sentencia en cuanto a la plenitud del ataque, sino tambi\u00e9n &nbsp;como coherencia l\u00f3gica y jur\u00eddica, seg\u00fan se dej\u00f3 &nbsp;visto, entre las razones expuestas por el juzgador y las propuestas &nbsp;por el impugnante, &nbsp;pues &nbsp;en vano resulta para el \u00e9xito del recurso hacer planteamientos &nbsp;que se dicen impugnativos, por pertinentes o depurados que resulten, &nbsp;si ellos son realmente &nbsp;extra\u00f1os al discurso argumentativo de la sentencia, &nbsp;por desatinada que sea, seg\u00fan el caso\u2019 (CSJ, SC del 10 &nbsp;de diciembre de 1999, Rad. n.\u00b0 5294; &nbsp;se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en tiempo m\u00e1s pr\u00f3ximo expuso que, \u2018habida &nbsp;cuenta del car\u00e1cter eminentemente dispositivo y restringido de &nbsp;la casaci\u00f3n, anteriormente advertido, cuando el cargo se &nbsp;construye con &nbsp;base en el quebranto de la ley sustancial, &nbsp;se torna indispensable &nbsp;para el recurrente, por una parte, enfocar &nbsp;acertadamente las acusaciones que formule, &nbsp;con lo que se quiere significar que ellas deben &nbsp;combatir las genuinas razones, jur\u00eddicas o f\u00e1cticas, &nbsp;que soportan el fallo impugnado, y no unas extra\u00f1as a \u00e9l, &nbsp;fruto del incorrecto o incompleto entendimiento que de la sentencia &nbsp;haya hecho el censor, o de su imaginaci\u00f3n, o inventiva; y, por &nbsp;la otra, que su actividad impugnaticia tiene que estar dirigida a &nbsp;derruir la &nbsp;totalidad de esos argumentos esenciales de la sentencia, &nbsp;pues &nbsp;si el labor\u00edo del acusador no los comprende a cabalidad, al &nbsp;margen de que el juzgador de instancia hubiere podido incurrir en las &nbsp;falencias denunciadas, su sentencia no podr\u00eda quebrarse en &nbsp;virtud del recurso extraordinario. (\u2026). En pocas palabras: el &nbsp;cargo fundado en el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 368 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil debe &nbsp;estar debidamente enfocado y ser completo &nbsp;o, lo que es lo mismo, debe &nbsp;controvertir directamente la totalidad de los aut\u00e9nticos &nbsp;argumentos que respaldan la decisi\u00f3n combatida\u2019 &nbsp;(CSJ, auto de 19 de diciembre de 2012, Rad. 2001-00038-01; &nbsp;se subraya)\u201d &nbsp;(CSJ, SC 18563 del 16 de diciembre de 2016, Rad. n.\u00b0 &nbsp;2009-00438-01; &nbsp;negrillas fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A\u00f1\u00e1dase a lo &nbsp;expuesto, que: &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La valoraci\u00f3n que &nbsp;el ad quem hizo &nbsp;del testimonio rendido por el se\u00f1or H\u00e9ctor El\u00edas &nbsp;Ariza Velasco, Notario S\u00e9ptimo de Bucaramanga para la \u00e9poca &nbsp;de otorgamiento del testamento de que se trata, no fue determinante &nbsp;en la soluci\u00f3n del proceso, pues simplemente estuvo dirigida a &nbsp;establecer que dicho funcionario no confirm\u00f3 que el testador &nbsp;supiera leer y escribir, por lo que el reproche que en torno de la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la misma elev\u00f3 el impugnante, carece de &nbsp;importancia y, por lo mismo, de peso para ocasionar la rotura del &nbsp;fallo de segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otra parte, es &nbsp;ostensible que el Tribunal no pretiri\u00f3 las declaraciones que &nbsp;en el proceso rindieron quienes fungieron como testigos del &nbsp;testamento, se\u00f1ores Triunfo Solano, Gilberto Arenas Hern\u00e1ndez &nbsp;y Graciela Sarmiento de Cristancho, pues compendi\u00f3 sus &nbsp;versiones y coligi\u00f3 de ellas que la circunstancia de que en &nbsp;presencia de los deponentes, el se\u00f1or Bonilla P\u00e9rez &nbsp;hubiese firmado el testamento que otorg\u00f3, no permit\u00eda a &nbsp;ellos colegir que aqu\u00e9l sab\u00eda leer y escribir, &nbsp;apreciaci\u00f3n que, en su verdadera esencia, tampoco fue &nbsp;controvertida por el recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Similar pr\u00e9dica &nbsp;cabe hacerse en relaci\u00f3n con la escritura p\u00fablica No. &nbsp;2155 del 15 de julio de 2002, otorgada en la Notar\u00eda S\u00e9ptima &nbsp;de Bucaramanga, contentiva del testamento, pues en modo alguno el &nbsp;sentenciador de segunda instancia puso en duda que la misma fue &nbsp;suscrita por el testador. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corolario de todo lo &nbsp;expresado, es que los fundamentos soportantes de la sentencia &nbsp;refutada contin\u00faan en pie, como quiera que los ataques &nbsp;planteados por la censura no estuvieron dirigidos a derruirlos, ni &nbsp;lograron hacerlo, raz\u00f3n por la cual el cargo auscultado no &nbsp;est\u00e1 llamado a abrirse paso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, NO &nbsp;CASA la sentencia &nbsp;proferida el 23 de noviembre de 2016, por el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bucaramanga, Sala Civil \u2013 Familia, en el &nbsp;proceso que se dej\u00f3 plenamente identificado al comienzo de &nbsp;este prove\u00eddo. &nbsp;<\/p>\n<p>Costas en casaci\u00f3n, a &nbsp;cargo de la parte recurrente. Como el extremo opositor replic\u00f3 &nbsp;en tiempo dicha impugnaci\u00f3n, se fija la suma de $6.000.000.oo &nbsp;como agencias en derecho. La Secretar\u00eda de la Sala, efect\u00fae &nbsp;la correspondiente liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00f3piese, notif\u00edquese, &nbsp;c\u00famplase y, en oportunidad, devu\u00e9lvase el expediente al &nbsp;Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO &nbsp;DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC1732-2021 (2010-00478-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; SC1732-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 &nbsp;68001-31-10-005-2010-00478-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de Sala Civil de once de febrero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Decide la Corte el recurso de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-54330","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54330","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54330"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54330\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}