{"id":54340,"date":"2024-05-17T20:41:56","date_gmt":"2024-05-17T20:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc5322-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:56","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:56","slug":"stc5322-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc5322-2021\/","title":{"rendered":"STC5322 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC5322-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC5322-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01379-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de doce de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Almacenes &nbsp;\u00c9xito S.A. contra la &nbsp;Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cartagena, integrada por los magistrados Marcos Rom\u00e1n Gu\u00edo &nbsp;Fonseca, John &nbsp;Freddy Saza Pineda y Giovanni Diaz Villarreal, con ocasi\u00f3n del &nbsp;juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual\u201d &nbsp;adelantado por Pastor Herrera Rodr\u00edguez a la aqu\u00ed &nbsp;actora. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;interesada reclama la protecci\u00f3n del derecho al debido &nbsp;proceso, supuestamente quebrantado por la autoridad querellada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Pastor Herrera &nbsp;Rodr\u00edguez inco\u00f3 ante &nbsp;el Juzgado Noveno Civil del Circuito de Cartagena, el juicio materia &nbsp;de esta salvaguarda, con el fin de que se declarara \u201ccivilmente &nbsp;responsable\u201d &nbsp;a Carulla Vivero S.A. (hoy Almacenes \u00c9xito S.A.), por el &nbsp;\u201caccidente\u201d &nbsp;en el cual sufri\u00f3 una p\u00e9rdida de capacidad laboral del &nbsp;78.55%. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el compendio f\u00e1ctico de esa reclamaci\u00f3n, se adujo que &nbsp;el siniestro ocurri\u00f3, cuando el demandante, mientras ejerc\u00eda &nbsp;su labor de \u201csurtir &nbsp;el almac\u00e9n\u201d &nbsp;donde funciona la prenombrada sociedad, trat\u00f3 de \u201cfrenar &nbsp;con su espalda\u201d &nbsp;un ascensor que se desplom\u00f3 mientras \u201c(\u2026) &nbsp;clasificaba &nbsp;y cargaba (\u2026) &nbsp;una &nbsp;mercanc\u00eda suministrada &nbsp;por la empresa Colgate Palmolive y C\u00cdA (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia de 6 &nbsp;de marzo de 2020, el referido despacho emiti\u00f3 sentencia &nbsp;denegando las pretensiones invocadas, pues no se demostraron \u201clas &nbsp;circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos\u201d &nbsp;alegados. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mencionado fallo fue recurrido por el &nbsp;extremo activo, correspondi\u00e9ndole el conocimiento de la alzada &nbsp;a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de la citada ciudad, quien, en prove\u00eddo de 19 de febrero de &nbsp;2021, revoc\u00f3 la determinaci\u00f3n del a &nbsp;quo, &nbsp;para, en su lugar condenar a la empresa accionada al pago de &nbsp;$563.608.298 y $72.000.000, &nbsp;por concepto de da\u00f1os materiales y morales, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>La aqu\u00ed &nbsp;gestora interpuso recurso de casaci\u00f3n, remedio denegado el 23 &nbsp;de abril pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>Considera &nbsp;la tutelante &nbsp;que la corporaci\u00f3n fustigada incurri\u00f3 en \u201cdefecto &nbsp;procedimental y sustantivo\u201d, &nbsp;pues: i) no \u201ccorri\u00f3 &nbsp;traslado\u201d &nbsp;de las pruebas decretadas en segunda instancia, impidiendo el derecho &nbsp;de contradicci\u00f3n y corrigiendo &nbsp;la negligencia en la actividad probatoria del demandante; y ii) &nbsp;inobserv\u00f3 &nbsp;el r\u00e9gimen jur\u00eddico al que se deb\u00eda adecuar la &nbsp;situaci\u00f3n f\u00e1ctica del proceso, por cuanto \u201c(\u2026) &nbsp;le &nbsp;reconoci\u00f3 efectos de culpa presunta a una situaci\u00f3n &nbsp;gobernada por la culpa probada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Suplica, en concreto, dejar &nbsp;sin efecto el fallo proferido por el colegiado criticado dentro del &nbsp;caso bajo estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;del accionado &nbsp;<\/p>\n<p>Se opuso al ruego &nbsp;resaltando la legalidad su proceder, e indicando que, si la promotora &nbsp;no estaba de acuerdo con la incorporaci\u00f3n de los elementos de &nbsp;juicio practicados en sede de apelaci\u00f3n, debi\u00f3 &nbsp;manifestarlo en su oportunidad, haciendo uso de los recursos &nbsp;ordinarios y no a trav\u00e9s de la presente acci\u00f3n de &nbsp;tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;accionante censura, por un lado, el fallo &nbsp;de 19 de febrero de 2021, emitido por la Sala Civil Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena dentro del &nbsp;litigio subex\u00e1mine &nbsp;y, por el otro, el decreto de pruebas en segunda instancia, de las &nbsp;cuales, seg\u00fan afirma, no se \u201ccorri\u00f3 &nbsp;traslado\u201d &nbsp;para su contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El colegiado convocado, al zanjar la alzada impetrada en el comentado &nbsp;decurso, evidenci\u00f3 que el argumento expuesto por el a &nbsp;quo &nbsp;para denegar las pretensiones invocadas en el proceso, no pod\u00eda &nbsp;sostenerse, por cuanto, estaban probados los presupuestos necesarios &nbsp;para establecer una responsabilidad civil extracontractual a cargo de &nbsp;la empresa all\u00ed accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la autoridad refutada, para resolver el pleito sublite, &nbsp;destac\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]n &nbsp;el asunto fue pac\u00edfico el hecho generador del da\u00f1o, es &nbsp;decir, el accidente acaecido el 26 de marzo de 2001, cuando el &nbsp;ascensor de carga utilizado por PASTOR HERRERA RODR\u00cdGUEZ, se &nbsp;desplom\u00f3 caus\u00e1ndole lesiones en su humanidad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNada &nbsp;m\u00e1s cierto, atendiendo que CARULLA VIVERO S.A., hoy \u00c9XITO &nbsp;S.A., al contestar la demanda, tanto en el proceso laboral, cuyas &nbsp;copias fueron incorporadas en esta instancia, como en este proceso, &nbsp;no desconoce el fat\u00eddico accidente en sus instalaciones, tan &nbsp;solo que endilga la responsabilidad indemnizatoria al empleador, am\u00e9n &nbsp;que (\u2026) &nbsp;as\u00ed lo deja evidenciado la prueba testimonial recaudada en el &nbsp;proceso laboral, dentro de ella, el relato de ZARO DE JES\u00daS &nbsp;PINEDA CASTILLO, trabajador de CARULLA, quien afirma haberle prestado &nbsp;los primeros auxilios al actor\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;vale la pena acotar desde ahora, que la prueba trasladada del proceso &nbsp;laboral promovido por PASTOR HERRERA RODR\u00cdGUEZ contra EFICACIA &nbsp;S.A., COLGATE PALMOLIVE Y CIA Y ALMACENES MAGALY PARIS S.A., reviste &nbsp;todo valor probatorio debido a que fue controvertida &nbsp;por &nbsp;la aqu\u00ed demandada o evacuada por su requerimiento, siendo &nbsp;aportada &nbsp;<\/p>\n<p>en &nbsp;esta instancia de manera oficiosa en aras de lograr la verdad de los &nbsp;hechos, as\u00ed que cumplen las prescripciones del art\u00edculo &nbsp;174 del C\u00f3digo General del Proceso; y huelga precisar, &nbsp;ALMACENES MAGALY pas\u00f3 a ser CARULLA VIVERO S.A. y finalmente &nbsp;\u00c9XITO S.A.; dicho de otro modo, se trata de una prueba que se &nbsp;decret\u00f3 y practic\u00f3 en segunda instancia conforme a las &nbsp;actuales reglas del C. G. del P., se incorpor\u00f3 debidamente y &nbsp;se someti\u00f3 a contradicci\u00f3n sin reproche alguno, lo que &nbsp;permite su valoraci\u00f3n en esta sede. Por ende, qued\u00f3 as\u00ed &nbsp;superado cualquier debate sobre la validez de la prueba trasladada\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPartiendo &nbsp;de ese supuesto, debidamente probado, se estar\u00eda frente a la &nbsp;manipulaci\u00f3n, manejo o uso de una m\u00e1quina el\u00e9ctrica &nbsp;que por s\u00ed misma representa alto riesgo para las personas, &nbsp;superior al que normalmente ellas deben soportar, o lo que es igual, &nbsp;el ascensor o montacarga tanto por su estructura como por su &nbsp;funcionamiento configura una actividad peligrosa al amparo del &nbsp;art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo Civil, lo que permite abordar &nbsp;el problema desde la responsabilidad civil extracontractual &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;el tribunal que, a la luz de lo establecido por la jurisprudencia de &nbsp;esta Sala &nbsp;frente al trema de actividades peligrosas, \u201cel &nbsp;ofendido \u00fanicamente tiene el deber de acreditar la &nbsp;configuraci\u00f3n o existencia del da\u00f1o y la relaci\u00f3n &nbsp;de causalidad entre \u00e9ste y la conducta del autor\u201d, &nbsp;pudi\u00e9ndose exonerar \u00fanicamente al demandado, si \u00e9ste &nbsp;se encontraba ante un caso fortuito o fuerza mayor, culpa exclusiva &nbsp;de la v\u00edctima o la intervenci\u00f3n de un tercero. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;abordar esta tem\u00e1tica el convocado, &nbsp;indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Decolando &nbsp;al caso concreto, es palmar, que el ascensor o montacarga se &nbsp;encontraba instalado en el inmueble donde funciona el establecimiento &nbsp;de comercio de CARULLA VIVERO S.A., ubicado en Bocagrande, cuya &nbsp;guarda, vigilancia y cuidado estaba a cargo de la demandada, como se &nbsp;desprende del testimonio rendido por uno de sus empleados, ZARO DE &nbsp;JES\u00daS PINEDA, dentro del proceso laboral (\u2026), &nbsp;al afirmar sin ambages que la administraci\u00f3n del montacarga &nbsp;estaba a cargo de CARULLA, quien ten\u00eda contratada dicha &nbsp;actividad y que una semana antes del percance le hab\u00edan &nbsp;efectuado dicho mantenimiento, pero que segu\u00eda presentando &nbsp;fallas. Y en ese mismo proceso, V\u00cdCTOR MANUEL CERVANTES &nbsp;HERN\u00c1NDEZ, jefe del \u00e1rea comercial, en forma &nbsp;convergente dice que auxili\u00f3 a la v\u00edctima, que el &nbsp;mantenimiento del ascensor estaba a cargo de la administraci\u00f3n &nbsp;del Almac\u00e9n, que la semana anterior se lo hab\u00edan &nbsp;efectuado, pero que ven\u00eda presentando fallas (\u2026), &nbsp;hechos sobre los que igualmente dan fe MYRIAN DEL CARMEN ORTEGA y &nbsp;LILIANA MAR\u00cdA FUENTES, en especial la \u00faltima citada, al &nbsp;afirmar que en horas de la ma\u00f1ana se hizo presente en CARULLA &nbsp;de Bocagrande y que el ascensor estaba fallando\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;esa administraci\u00f3n del ascensor para nada es desconocido por &nbsp;la demandada, habida cuenta que al contestar el hecho noveno de la &nbsp;demanda, asever\u00f3 que la empresa realizaba mantenimiento &nbsp;preventivo al ascensor y le imputa toda responsabilidad a la v\u00edctima &nbsp;por imprudencia (\u2026), &nbsp;mismos t\u00e9rminos que utiliz\u00f3 en su defensa dentro del &nbsp;proceso ordinario laboral, en donde, adem\u00e1s, consider\u00f3 &nbsp;el hecho como un accidente laboral cuya indemnizaci\u00f3n deb\u00eda &nbsp;asumirla el empleador a trav\u00e9s de la ARP. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que, si &nbsp;Pastor Herrera Rodr\u00edguez sufri\u00f3 lesiones en su cuerpo &nbsp;al caerle encima el ascensor o montacarga instalado en el &nbsp;establecimiento de comercio de \u201cCarulla &nbsp;Vivero S.A. hoy \u00c9xito S.A.\u201d, &nbsp;y cuyo mantenimiento estaba a cargo de dicha sociedad, oper\u00f3 &nbsp;la \u201cpresunci\u00f3n &nbsp;de culpa frente al due\u00f1o o guardi\u00e1n de la actividad &nbsp;peligrosa\u201d, &nbsp;por tanto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;demandada para desvirtuarla debi\u00f3 partir por probar una causa &nbsp;extra\u00f1a como forma de romper el nexo causal, sin que le sea &nbsp;posible izar en su defensa la diligencia y cuidado en el &nbsp;mantenimiento de la actividad peligrosa (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, &nbsp;agreg\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;aunque no se propone una defensa frontal en ese sentido, al &nbsp;interpretar la contestaci\u00f3n de la demanda, se deja translucir &nbsp;que se imputa culpa de la v\u00edctima. En todo caso, al interior &nbsp;del proceso ordinario laboral o en \u00e9ste, no se arribaron &nbsp;medios de prueba encausados a demostrar que las lesiones sufridas por &nbsp;PASTOR obedecen a su propio actuar imprudente como se alega\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;verdad, aunque ZARO DE JES\u00daS refiere en su relato que en el &nbsp;montacarga se encontraba un aviso que prohib\u00eda el ingreso de &nbsp;personas, lo cierto es que, la instalaci\u00f3n del aviso no est\u00e1 &nbsp;probada y menos la inobservancia del mismo por parte de la v\u00edctima, &nbsp;partiendo adem\u00e1s que PASTOR para el momento de los hechos s\u00f3lo &nbsp;estaba en compa\u00f1\u00eda de TRINIDAD MAR\u00cdA RICO, como &nbsp;\u00e9sta lo refiere en su declaraci\u00f3n, quien nada dice &nbsp;sobre ese particular\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;forma elocuente MYRIAN DEL CARMEN, al rendir su testimonio en este &nbsp;proceso, dijo que se desempe\u00f1aba como mercaderista de &nbsp;INCAMETALES, prestando sus servicios en CARULLA y que el ascensor que &nbsp;ella igualmente utilizaba no contaba con aviso alguno, fuera que &nbsp;corrobora que presentaba fallas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;otro lado, no deja de ser un contrasentido, pensar que el peso de la &nbsp;v\u00edctima precipit\u00f3 la ca\u00edda del ascensor, cuando &nbsp;el mismo ZARO afirm\u00f3 que el montacarga ten\u00eda una &nbsp;capacidad de 2 toneladas y que para el momento de los hechos se &nbsp;hab\u00edan ingresado 10 pacas de &nbsp;detergente, &nbsp;cada paca con 12 bolsas de 1.000 gramos cada una, luego, la causa de &nbsp;la ca\u00edda del ascensor no es posible correlacionarla con una &nbsp;sobrecarga del ascensor, m\u00e1xime cuando para ingresar la &nbsp;mercanc\u00eda se hace necesario que el trabajador penetre al &nbsp;mismo, tal y como lo refiere en su declaraci\u00f3n LILIANA MAR\u00cdA &nbsp;FUENTES, y no est\u00e1 acreditado que PASTOR bajara con la &nbsp;mercanc\u00eda, pues, como bien lo declar\u00f3 TRINIDAD, hasta &nbsp;ahora estaba cargando la mercanc\u00eda cuando se precipit\u00f3 &nbsp;el montacarga\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;contera, no se evidencia ninguna conducta o comportamiento irregular &nbsp;en la manipulaci\u00f3n del ascensor desplegado por la v\u00edctima &nbsp;que ocasionara inexorablemente la ca\u00edda del ascensor, como &nbsp;tampoco aparece acreditado en el proceso la culpa de un tercero o la &nbsp;fuerza mayor, luego la presunci\u00f3n se mantiene inc\u00f3lume\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por la &nbsp;promotora es obtener un pronunciamiento diferente al emitido por la &nbsp;corporaci\u00f3n accionada en la sentencia cuestionada, de la cual, &nbsp;se infiere, est\u00e1 soportada en fundamentos l\u00f3gicos y &nbsp;razonables, fruto de la valoraci\u00f3n de los medios de prueba &nbsp;militantes en el expediente y del an\u00e1lisis de la &nbsp;jurisprudencia aplicable al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el tribunal fue enf\u00e1tico en se\u00f1alar que, &nbsp;la responsabilidad civil endilgada a la sociedad accionada deviene &nbsp;del ejercicio de actividades peligrosas, dada la administraci\u00f3n &nbsp;y cuidado del ascensor instalado en el almac\u00e9n donde ejerce su &nbsp;raz\u00f3n social, y dentro del cual ocurri\u00f3 el accidente &nbsp;que afect\u00f3 la salud de Pastor Herrera Rodr\u00edguez, por &nbsp;tanto, al estar probado el da\u00f1o y el nexo causal entre el &nbsp;siniestro y dicha actividad, a la demandada le asist\u00eda el &nbsp;deber de demostrar la existencia de un factor extra\u00f1o para &nbsp;lograr derruir la presunci\u00f3n de culpabilidad puesta en su &nbsp;contra; sin embargo, ninguna prueba la exoneraba al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al tema de &nbsp;actividades peligrosas, esta Sala ha adoctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Desde &nbsp;cuando en los a\u00f1os treinta del siglo pasado la Corte se enfoc\u00f3 &nbsp;en darle una nueva lectura al art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil para distinguirlo del precepto 2341 de la misma obra y concluir &nbsp;que el primero no pod\u00eda ser repetici\u00f3n del segundo, que &nbsp;a juzgar por sus ejemplos y su posici\u00f3n en el articulado &nbsp;concerniente a la responsabilidad extracontractual, disciplinaba un &nbsp;especie de culpa aquiliana distinta, caracterizada porque el da\u00f1o &nbsp;puede imputarse a malicia o negligencia (Cfr. GJ. CLXI n\u00b0s. &nbsp;2040-2041, p\u00e1g. 379), comenz\u00f3 a perfilarse en Colombia &nbsp;una particular especie de responsabilidad, quiz\u00e1s siguiendo la &nbsp;doctrina que la corte de casaci\u00f3n francesa adopt\u00f3 en el &nbsp;memorable asunto Jand\u2019heur (y antes el Teffaine), que luego ese &nbsp;Tribunal galo abandon\u00f3, atinente a la responsabilidad por el &nbsp;hecho de la cosa \u201cen raz\u00f3n de los peligros que ella &nbsp;puede hacer correr a otro\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDesde &nbsp;esa \u00e9poca hasta la presente ha acudido la Corporaci\u00f3n &nbsp; a diversos criterios para determinar cu\u00e1ndo se est\u00e1 &nbsp;frente a una actividad que pueda calificarse como \u201cpeligrosa\u201d &nbsp;y asimismo ha reputado como tal algunas en las que la raz\u00f3n &nbsp;natural o sind\u00e9resis &nbsp;impone esa conclusi\u00f3n (\u201cla &nbsp;conducci\u00f3n de veh\u00edculos (SC 14 mar. 1938); \u00abun &nbsp;convoy de ferrocarril en movimiento\u00bb (CSJ SNG 19 may. 1939, GJ &nbsp;t. XLVIII, p\u00e1g. 801); el manejo de un avi\u00f3n (CSJ SNG 15 &nbsp;jun. 1944, GJ t. LVII, p\u00e1g. 851); el uso de un tractor (SC 2 &nbsp;may. 2007, rad. 1997-03001-01); la manipulaci\u00f3n de armas a que &nbsp;se refiere expresamente el ordinal primero del citado art\u00edculo &nbsp;2356 del C\u00f3digo Civil (SC 20 ene. 2009, rad. 1993-00215-01); &nbsp;la realizaci\u00f3n de obras de construcci\u00f3n (SC 27 abr. &nbsp;1972, GJ t. CXLII p\u00e1g. 173 y 9 dic. 2008, rad. 1999-00206-01); &nbsp;la generaci\u00f3n, transformaci\u00f3n, transmisi\u00f3n y &nbsp;distribuci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica (SC 8 oct. &nbsp;1992, CCXIX, p. 523 y SC 19 dic. 2008, rad. 1999-02191-01); y labores &nbsp;de explotaci\u00f3n en una mina subterr\u00e1nea de carb\u00f3n &nbsp;(SC9788-2014)\u201d, quema de predios (SC 16 abril 1970, GJ CXXXIV, &nbsp;p\u00e1g. 41), manejo &nbsp;de ascensores &nbsp;(SC del 1\u00b0 oct. 1963, GJ CIII, n\u00b0s. 2268-2269, p\u00e1g. &nbsp;173), contaminaci\u00f3n ambiental (SC 30 abril 1976, GJ CLII y SC &nbsp;16 mayo 2011, rad. 52835-3103-001-2000-00005-01), manipulaci\u00f3n &nbsp;de embalses (SC 017\u00aa-2004 de 3 marzo, rad. C-7623), etc\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;presunci\u00f3n &nbsp;a la que le brinda apoyo el art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil tiene cabida en la medida en que fuere razonable su aplicaci\u00f3n, &nbsp;es decir \u201c&#8230; En aquellos casos en que el da\u00f1o proviene &nbsp;de un hecho que la raz\u00f3n natural permite imputar a la incuria &nbsp;o imprudencia de su autor&#8230;\u201d (G.J. T. CIJ\/, p\u00e1g. 108)\u201d &nbsp;(SC del 4 jun 2002, rad. 3382, GJ CCLVI, n\u00b0. 2455 p\u00e1g. &nbsp;500. En el mismo sentido entre otras, SC012-1999 del 5 de mayo de &nbsp;1999, rad. 4978) (\u2026)\u201d2 &nbsp; (resalta &nbsp;la sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, la &nbsp;Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;demandar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir &nbsp;cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis &nbsp;de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n del &nbsp;juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>6. Por otro lado, &nbsp;ninguna censura merece el tribunal querellado por decretar pruebas de &nbsp;oficio en segunda instancia, pues esa facultad se encuentra &nbsp;consignada en el art\u00edculo 327 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso6. &nbsp;Adem\u00e1s, independientemente &nbsp;si el decreto de una probanza es imperativo para el juez, esta Corte &nbsp;ha dicho, que cuando los litigios ofrecen deficiencia probatoria, es &nbsp;obligaci\u00f3n del juzgador emplear los poderes oficiosos para &nbsp;decretar todos los elementos de convicci\u00f3n que, a su juicio, &nbsp;considere convenientes para verificar los hechos alegados por las &nbsp;partes7, &nbsp;ante todo, cuando se afectan los derechos fundamentales o el orden &nbsp;p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>A esa filosof\u00eda &nbsp;responde el canon 170 del C.G.P. cuando reza: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;juez deber\u00e1 decretar pruebas de oficio, en las oportunidades &nbsp;probatorias del proceso y de los incidentes y antes de fallar, cuando &nbsp;sean necesarias para esclarecer los hechos objeto de la controversia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, la &nbsp;obligaci\u00f3n de decretar pruebas oficiosamente no es dictatorial &nbsp;o arbitraria, obedece a hip\u00f3tesis precisas. En las dem\u00e1s, &nbsp;la ley concede al juzgador la potestad o facultad de hacerlo seg\u00fan &nbsp;su razonable y prudente arbitrio, y la instrucci\u00f3n compela. &nbsp;<\/p>\n<p>Es excepcional, &nbsp;proceder de esa forma: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;obligatorio ordenarlas y practicarlas, como por ejemplo la gen\u00e9tica &nbsp;en los procesos de filiaci\u00f3n o impugnaci\u00f3n; la &nbsp;inspecci\u00f3n judicial en los de declaraci\u00f3n de &nbsp;pertenencia; el dictamen pericial en los divisorios; las &nbsp;indispensables para condenar en concreto por frutos, intereses, &nbsp;mejoras o perjuicios, etc. (\u2026) &nbsp;so &nbsp;pena que una omisi\u00f3n de tal envergadura afecte la sentencia &nbsp;(\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no es cierto, como lo sostiene la quejosa, que, el &nbsp;tribunal haya corregido la deficiencia probatoria del demandante, &nbsp;pues, se itera, era su facultad el decretar de forma oficiosa, el &nbsp;elemento de juicio pertinente para resolver el asunto puesto a su &nbsp;conocimiento, que para el caso en concreto, se trataba de una prueba &nbsp;trasladada, la cual no era necesario surtir su contracci\u00f3n en &nbsp;el litigio bajo estudio, pues la misma fue practicada en el proceso &nbsp;originario con anuencia de la aqu\u00ed gestora, por tanto, para su &nbsp;apreciaci\u00f3n no se requer\u00eda ninguna formalidad como lo &nbsp;se\u00f1ala el canon &nbsp;174 del Estatuto Adjetivo Civil9. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos10 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196911, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d12, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>7.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio13. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>7.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-14, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales15; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas16. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, no &nbsp;se otorgar\u00e1 &nbsp;el auxilio rogado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre &nbsp;de la Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela solicitada por &nbsp;Almacenes &nbsp;\u00c9xito S.A. contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Cartagena, integrada por los magistrados &nbsp;Marcos Rom\u00e1n Guio Fonseca, John Freddy Saza Pineda y Giovanni &nbsp;Diaz Villarreal, con ocasi\u00f3n del juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual\u201d &nbsp;adelantado por Pastor Herrera Rodr\u00edguez a la aqu\u00ed &nbsp;actora. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica &nbsp;o mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC de SC5686 de 19 de diciembre de 2018, exp. 2004 00042 01. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ART\u00cdCULO 327. \u201c(\u2026) Sin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;perjuicio de la facultad oficiosa de decretar pruebas, cuando se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trate de apelaci\u00f3n de sentencia, dentro del t\u00e9rmino de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejecutoria del auto que admite la apelaci\u00f3n, las partes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podr\u00e1n pedir la pr\u00e1ctica de pruebas (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 7 de septiembre de 1978. En sentido similar: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 29 de noviembre de 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencias 26 de julio de 2004; de 15 de julio de 2008; de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;28 de mayo de 2005; de 21 de octubre de 2010; de 17 de mayo de 2011; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 21 de febrero de 2012; de 20 de septiembre de 2013; y de 14 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ART\u00cdCULO 174. PRUEBA TRASLADADA Y PRUEBA EXTRAPROCESAL. \u201cLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pruebas practicadas v\u00e1lidamente en un proceso podr\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trasladarse a otro en copia y ser\u00e1n apreciadas sin m\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;formalidades, siempre que en el proceso de origen se hubieren &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;practicado a petici\u00f3n de la parte contra quien se aducen o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con audiencia de ella. En caso contrario, deber\u00e1 surtirse la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contradicci\u00f3n en el proceso al que est\u00e1n destinadas. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La misma regla se aplicar\u00e1 a las pruebas extraprocesales\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC5322-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC5322-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01379-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de doce de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Almacenes &nbsp;\u00c9xito S.A. contra [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-54340","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}