{"id":54350,"date":"2024-05-17T20:41:56","date_gmt":"2024-05-17T20:41:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc5334-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:56","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:56","slug":"stc5334-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc5334-2021\/","title":{"rendered":"STC5334 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC5334-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC5334-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-01450-00 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Dirime la Corte la &nbsp;tutela que Alejandro Londo\u00f1o Londo\u00f1o le instaur\u00f3 &nbsp;a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali y &nbsp;al Juzgado Cuarto Civil del Circuito de la misma ciudad, extensiva a &nbsp;los &nbsp;dem\u00e1s intervinientes en el consecutivo 2010-00129-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- El libelista &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos al \u00abdebido &nbsp;proceso\u00bb, \u00abpropiedad\u00bb, \u00abbuen nombre\u00bb y &nbsp;\u00abdignidad\u00bb &nbsp;para que, en &nbsp;consecuencia, se dejaran sin efectos las sentencias emitidas el 8 de &nbsp;octubre de 2019 y 13 de abril de 2021 y se profiriera una nueva que &nbsp;\u00absea &nbsp;consecuente, coherente y acorde con las pruebas arrimadas al &nbsp;proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En respaldo narr\u00f3 &nbsp;que el juzgado encartado declar\u00f3 no probadas las excepciones &nbsp;que plante\u00f3 y orden\u00f3 seguir adelante la ejecuci\u00f3n &nbsp;en los t\u00e9rminos del mandamiento de pago librado en su contra y &nbsp;a favor de Gustavo Adolfo Calle Ortiz (8 oct. 2019), determinaci\u00f3n &nbsp;que el superior confirm\u00f3 en su integridad (13 abr. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que &nbsp;con tales veredictos se incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho por &nbsp;\u00abdefecto &nbsp;f\u00e1ctico, sustantivo y procedimental\u00bb, &nbsp;en la medida que se fundamentaron \u00fanicamente en el t\u00edtulo &nbsp;valor, sin tener en cuenta que: a) &nbsp;El negocio jur\u00eddico subyacente o causa que dio origen a la &nbsp;letra de cambio, no existi\u00f3 (negaci\u00f3n indefinida), pues &nbsp;el demandante no lo acredit\u00f3, pese a que ten\u00eda la carga &nbsp;de la prueba, de ah\u00ed que no tenga raz\u00f3n de ser la &nbsp;aceptaci\u00f3n que del documento aportado como base del recaudo se &nbsp;le endilga, b) &nbsp;El acreedor no compareci\u00f3 al interrogatorio de parte, y a &nbsp;pesar de ello no se impusieron las secuelas previstas en la ley para &nbsp;esa omisi\u00f3n, c) &nbsp;Los testimonios respaldaban su defensa y, d) &nbsp;Se &nbsp;encontraba a \u00abpaz &nbsp;y salvo por todo concepto\u00bb &nbsp;con Calle Ortiz, tal y como se advierte en la constancia que \u00e9ste &nbsp;suscribi\u00f3 despu\u00e9s de promoverle la ejecuci\u00f3n, y &nbsp;que \u00abnunca &nbsp;desconoci\u00f3\u00bb &nbsp;ni \u00abtach\u00f3 &nbsp;de falsa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Hasta &nbsp;el momento de registrar el proyecto, no se recibieron respuestas de &nbsp;los accionados y citados. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- Constituye una &nbsp;regla invariable la improcedencia &nbsp;de &nbsp;este instrumento residual y sumario para &nbsp;disentir o revisar las resoluciones judiciales, sendero especial que &nbsp;tan s\u00f3lo se abre paso cuando quien est\u00e1 llamado a &nbsp;dispensar justicia socava o pone en riesgo las garant\u00edas &nbsp;superiores de los litigantes, es decir, frente a un obrar a todas &nbsp;luces arbitrario, grosero o ajeno a la ley, dado que no cualquier &nbsp;animadversi\u00f3n tiene la virtualidad de quebrantar la autonom\u00eda &nbsp;que el art\u00edculo 228 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;les reconoce. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed lo ha &nbsp;sostenido de tiempo atr\u00e1s esta Sala: \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados\u00bb y, &nbsp;menos &nbsp;a\u00fan, \u00abacometer, &nbsp;bajo ese pretexto, (\u2026) una revisi\u00f3n oficiosa del &nbsp;asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;(ST &nbsp;7 mar. 2008. rad. 2007-00514-01), &nbsp;ya que debe tenerse en cuenta que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(STC &nbsp;28 mar. 2012, rad. 2012-00022-01, reiterada en STC128-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Si bien, el &nbsp;reclamo constitucional se dirige tambi\u00e9n contra el fallo del &nbsp;Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Cali, esta Corte analizar\u00e1 &nbsp;\u00fanicamente el emitido por superior, comoquiera que fue el que &nbsp;resolvi\u00f3 de manera definitiva el asunto controvertido. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- En el sub &nbsp;examine, &nbsp;muy pronto se avizora que &nbsp;el pronunciamiento de la &nbsp;Sala &nbsp;Civil del Tribunal de Cali (13 &nbsp;abr. 2021), no luce antojadizo, ni ilegal; &nbsp;por el contrario, obedece, en l\u00ednea de principio, a una &nbsp;leg\u00edtima ex\u00e9gesis de la normativa que rige la materia y &nbsp;la jurisprudencia depurada sobre el tema, as\u00ed como a una &nbsp;congruente apreciaci\u00f3n del acervo, que no se muestra &nbsp;contraevidente con la realidad que fluye del plenario, en atenci\u00f3n &nbsp;a que valor\u00f3 \u00abrazonablemente\u00bb &nbsp;la letra de cambio que sustent\u00f3 el proceso ejecutivo, &nbsp;confront\u00e1ndola con los preceptos que la rigen. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, &nbsp;ratific\u00f3 la sentencia del juzgador de primer grado que &nbsp;declar\u00f3 no probadas las excepciones perentorias, orden\u00f3 &nbsp;seguir adelante la ejecuci\u00f3n y conden\u00f3 en costas al &nbsp;demandado. &nbsp;Para &nbsp;ello, explic\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) un t\u00edtulo &nbsp;valor es prueba suficiente para demandar su pago siendo que el &nbsp;contenido de los t\u00edtulos valores debe considerarse como una &nbsp;expresi\u00f3n cierta de la voluntad de sus signatarios, se trata &nbsp;de un bien comercial cuya legislaci\u00f3n espec\u00edfica lo &nbsp;reviste de caracter\u00edsticas que legitiman el derecho literal y &nbsp;aut\u00f3nomo que en ellos se incorpora (Art. 619 de Co. Co.); &nbsp;cuando se ejerce la acci\u00f3n cambiaria las excepciones que &nbsp;pueden proponerse son restrictivas (Art. 784 ibidem), no obstante, &nbsp;cuando el titulo valor no ha circulado o no haya sido negociado, es &nbsp;factible proponer las excepciones derivadas del negocio jur\u00eddico &nbsp;que dio origen a la creaci\u00f3n del t\u00edtulo valor y a\u00fan &nbsp;las personales que pueda plantear el demandado contra el demandante &nbsp;<\/p>\n<p>En tal sentido, &nbsp;aclar\u00f3, que la afirmaci\u00f3n efectuada por el ejecutado en &nbsp;torno a que \u00abno &nbsp;ha[b\u00eda] aceptado el t\u00edtulo valor\u00bb, fue &nbsp;desvirtuada con la prueba grafol\u00f3gica que requiri\u00f3, en &nbsp;la que se determin\u00f3 que \u00abhab\u00eda &nbsp;similitud en los rasgos personal\u00edsimos de la firma dubitada &nbsp;con las indubitadas, encontr\u00f3 semejanzas en la direcci\u00f3n, &nbsp;simetr\u00eda, presi\u00f3n y forma de la firma entre otros y que &nbsp;su elaboraci\u00f3n atiende a un solo tiempo de velocidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En punto a la &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;del negocio subyacente &nbsp;que adujo el deudor para soportar la \u00abausencia &nbsp;de aceptaci\u00f3n de la letra de cambio\u00bb, &nbsp;y trocar la \u00abcarga &nbsp;de la prueba\u00bb dirigi\u00e9ndola &nbsp;al ejecutante, hizo referencia a elementos suasorios y con base en &nbsp;ellos coligi\u00f3 que era evidente la relaci\u00f3n de &nbsp;\u00abconfianza\u00bb &nbsp;que &nbsp;exist\u00eda entre las partes, debido a las \u00abrelaciones &nbsp;negociales que ha[b\u00edan] sostenido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto al &nbsp;\u00abrecibo\u00bb &nbsp;suscrito por Gustavo Adolfo Calle Ortiz, \u00abquien &nbsp;no lo tach\u00f3 de falso\u00bb, &nbsp;manifest\u00f3 que de su tenor literal no se advert\u00eda que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) el demandado haya &nbsp;quedado a paz y salvo con el demandante por la obligaci\u00f3n &nbsp;ahora ejecutada como trata de hacerlo ver el excepcionante, pues as\u00ed &nbsp;se diga en sentido general que Carlos Leonidas Cort\u00e9s, Juana &nbsp;Francisca Rivas y Alejando Londo\u00f1o Londo\u00f1o quedaron a &nbsp;paz y salvo, bien puede entenderse que el mencionado documento se &nbsp;refiere exclusivamente al proceso ejecutivo que curs\u00f3 en el &nbsp;Juzgado Primero Civil del Circuito de Buenaventura (\u2026) [m\u00e1xime &nbsp;cuando] el documento denominado \u201crecibo\u201d, [no] (\u2026) &nbsp;aludi[\u00f3] a los $250.000.0000 que se ejecutan. &nbsp;<\/p>\n<p>De otro lado, y en &nbsp;lo concerniente con las declaraciones de renta y los extractos &nbsp;bancarios del demandado \u00abque &nbsp;no reflejan los $250.000.000 que se demandan [y] con los cuales este &nbsp;dice prueba que no ha existido negociaci\u00f3n causal para aceptar &nbsp;la letra\u00bb, &nbsp;esboz\u00f3 que no eran \u00abeficientes &nbsp;para entender la carencia de causa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, asever\u00f3 &nbsp;que, si bien es cierto, Calle Ortiz no compareci\u00f3 al &nbsp;interrogatorio de parte en el que iba a absolver preguntas asertivas &nbsp;relacionadas con el documento denominado \u00abrecibo\u00bb, &nbsp;tambi\u00e9n lo es que, \u00abla &nbsp;aspiraci\u00f3n de que se t[uviese] como confesi\u00f3n ficta de &nbsp;no existir un negocio causal para girar la letra de cambio, no tiene &nbsp;asidero de certeza, en tanto fue el mismo demandado quien para &nbsp;afirmar que su demandante es una \u201cpersona peligrosa\u201d, &nbsp;aport\u00f3 documentos noticiosos de que Gustavo Adolfo Calle para &nbsp;ese entonces se encontraba privado de la libertad sin procura de la &nbsp;declaraci\u00f3n en el reclusorio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, en relaci\u00f3n &nbsp;con la imposici\u00f3n a Gustavo Adolfo de \u00abla &nbsp;carga de la prueba\u00bb &nbsp;de demostrar la existencia del negocio subyacente, asegur\u00f3 que &nbsp;frente a \u00e9ste &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) no opera la &nbsp;negaci\u00f3n indefinida porque el t\u00edtulo se basta as\u00ed &nbsp;mismo para tener por cierta la literalidad obligacional por sus &nbsp;signatarios, admitir lo contrario desconocer\u00eda los principios &nbsp;de incorporaci\u00f3n, literalidad, legitimaci\u00f3n y autonom\u00eda &nbsp;que le son propios, sin que sobre agregar que el art\u00edculo 624 &nbsp;del C\u00f3digo de Comercio dispone que el ejercicio del derecho &nbsp;incorporado en un t\u00edtulo valor requiere de su exhibici\u00f3n &nbsp;y que si fue pagado debe entregarse a quien lo paga salvo que el pago &nbsp;sea parcial en cuyo caso el tenedor debe anotar el pago en el t\u00edtulo &nbsp;y extender el recibo correspondiente; por otro lado, la falta de &nbsp;documento o de un principio de prueba escrita sobre el pago de una &nbsp;obligaci\u00f3n documentaria, por mandato legal debe apreciarse &nbsp;como un indicio grave de su inexistencia, a menos que por las &nbsp;circunstancias particulares haya sido imposible la obtenci\u00f3n &nbsp;de la prueba escrita (Art. 225 del C.G.P). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;concluy\u00f3 que los reparos del apelante no pod\u00edan &nbsp;prosperar, porque el mismo &nbsp;<\/p>\n<p>3.- En &nbsp;ese orden, independientemente que esta Sala comparta o no las &nbsp;disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure &nbsp;\u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;como lo anhela el sedicente, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n &nbsp;acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 d\u00e1rsele a la &nbsp;pugna, sin que dicha pretensi\u00f3n se acompase con la finalidad &nbsp;de esta salvaguarda, cuyo objetivo tuitivo no fue servir de tercera &nbsp;instancia con el fin de discutir los \u00abfundamentos &nbsp;de la &nbsp;entidad &nbsp;jurisdiccional\u00bb &nbsp;en el \u00e1mbito de sus competencias (STC, 6 may. 2011, Rad. &nbsp;00829-00; reiterada, entre otras, en STC9232-2018 y STC2544-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- Como &nbsp;corolario de lo expuesto, se desestimar\u00e1 el ruego invocado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;mandato de la Constituci\u00f3n, NIEGA &nbsp;la &nbsp;tutela instada por Alejandro &nbsp;Londo\u00f1o Londo\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese a &nbsp;los interesados por el medio m\u00e1s expedito y, de no impugnarse &nbsp;este fallo, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional &nbsp;para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC5334-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; STC5334-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-01450-00 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., doce (12) de mayo de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Dirime la Corte la &nbsp;tutela que Alejandro Londo\u00f1o Londo\u00f1o le instaur\u00f3 &nbsp;a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali y &nbsp;al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-54350","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54350","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54350"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54350\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54350"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54350"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54350"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}