{"id":54506,"date":"2024-05-17T20:41:20","date_gmt":"2024-05-17T20:41:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2587-2021-2018-00200-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:20","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:20","slug":"ac2587-2021-2018-00200-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2587-2021-2018-00200-01\/","title":{"rendered":"AC 2587 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2587-2021 (2018-00200-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2587-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 73001-31-10-002-2018-00200-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiocho de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretensiones &nbsp;y fundamento f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>La actora &nbsp;pidi\u00f3 \u00abdeclarar la existencia de una &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho entre los se\u00f1ores Jon Jairo &nbsp;Olivera Ram\u00edrez (Q.E.P.D.) y Mayda Lorena Saavedra M\u00e9ndez, &nbsp;desde el 30 de marzo de 2007 hasta el d\u00eda 20 de enero de 2018, &nbsp;fecha de [su] fallecimiento\u00bb. &nbsp;En consecuencia, reclam\u00f3 \u00abque se declare &nbsp;la constituci\u00f3n de una sociedad patrimonial\u00bb &nbsp;entre compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;fincar su reclamaci\u00f3n, la se\u00f1ora Saavedra M\u00e9ndez &nbsp;dijo haber convivido \u00abpor un t\u00e9rmino de &nbsp;once (11) a\u00f1os\u00bb con Jon Jairo Olivera &nbsp;Ram\u00edrez, con quien construy\u00f3 un proyecto de vida mutuo, &nbsp;llegando a procrear al ni\u00f1o Kevin Santiago Olivera Saavedra. A &nbsp;ello agreg\u00f3 que la estabilidad del v\u00ednculo more &nbsp;uxorio permiti\u00f3 el surgimiento de la universalidad &nbsp;jur\u00eddica aludida en el p\u00e1rrafo precedente, la cual est\u00e1 &nbsp;integrada por varios activos, relacionados con detalle en el escrito &nbsp;introductorio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. Los &nbsp;herederos determinados e indeterminados del se\u00f1or Olivera &nbsp;Ram\u00edrez comparecieron al proceso a trav\u00e9s de curador ad &nbsp;litem, sin manifestar su oposici\u00f3n a los reclamos &nbsp;incorporados en el escrito introductor. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 19 de &nbsp;septiembre de 2019, el Juzgado Segundo de Familia de Ibagu\u00e9 &nbsp;puso fin a la primera instancia, mediante fallo \u00edntegramente &nbsp;desestimatorio del petitum. La demandante apel\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sentencia &nbsp;impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal confirm\u00f3 &nbsp;lo decidido por el fallador a quo, &nbsp;apoy\u00e1ndose en los siguientes razonamientos: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las pruebas obrantes en el expediente no evidencian el &nbsp;elemento de \u00abcomunidad de vida\u00bb &nbsp;en la pareja; &nbsp;los testimonios recaudados \u00absolamente &nbsp;hacen referencia a &nbsp;episodios pasajeros entre Mayda Lorena Saavedra y Jon Jairo Olivares &nbsp;Ram\u00edrez los cuales corresponden a visitas espor\u00e1dicas &nbsp;que ocurr\u00edan de 8 o 15 d\u00edas\u00bb, &nbsp;lo que nada dice acerca del \u00abdesarrollo &nbsp;interno que ten\u00eda la pareja en el aspecto afectivo, emocional, &nbsp;crecimiento personal, respeto y colaboraci\u00f3n entre ellos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las documentales aportadas al proceso no dan fe &nbsp;de las circunstancias dom\u00e9sticas y afectivas que desarrollaba &nbsp;la pareja, y tampoco acreditan que \u00abentre &nbsp;ellos existiera una relaci\u00f3n de convivencia\u00bb, &nbsp;en especial si se tiene en cuenta que &nbsp;\u00abdentro &nbsp;del plenario existen testimonios que desdicen la uni\u00f3n &nbsp;marital\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El requisito &nbsp;de la \u00absingularidad\u00bb &nbsp;qued\u00f3 desvirtuado con las declaraciones decretadas de oficio, &nbsp;pues los testigos, de manera uniforme, indicaron que \u00abel &nbsp;finado sosten\u00eda una relaci\u00f3n amorosa con Yuliana &nbsp;Castro, persona con la que acostumbraba a ir al corregimiento de &nbsp;Payande y quien lo socorri\u00f3 cuando Olivera Ram\u00edrez &nbsp;sufri\u00f3 un accidente en su cicla y se lesion\u00f3 el brazo; &nbsp;aspecto que sin asomo de duda va en contra del requisito\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La demanda de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Contra la &nbsp;decisi\u00f3n del tribunal, la se\u00f1ora Saavedra M\u00e9ndez &nbsp;interpuso oportunamente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp;formulando un \u00fanico cargo, al amparo de la &nbsp;causal segunda del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;R\u00e9gimen &nbsp;del recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Es pertinente &nbsp;advertir que el remedio en estudio se interpuso en vigencia del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, de manera que todo lo concerniente &nbsp;al mismo se ha de regir por esa normativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fundamentaci\u00f3n t\u00e9cnica de las causales de casaci\u00f3n &nbsp;exige que el impugnante extraordinario demuestre la presencia de &nbsp;yerros que comprometan la legalidad de la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, tanto en la aplicaci\u00f3n de las normas de derecho &nbsp;sustancial (yerros in iudicando), como en la actividad &nbsp;procesal connatural al juicio (errores in procedendo). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;atender ese cometido, el inconforme deber\u00e1 observar, &nbsp;invariablemente, los requerimientos se\u00f1alados por la ley &nbsp;procesal y por la jurisprudencia para la apropiada sustentaci\u00f3n &nbsp;del remedio extraordinario, dentro de los cuales cabe destacar: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La formulaci\u00f3n, por separado, de los respectivos cargos, con &nbsp;la especificaci\u00f3n, de forma clara, precisa y completa, de los &nbsp;fundamentos de cada acusaci\u00f3n, que deben armonizar con alguno &nbsp;de los cinco motivos de casaci\u00f3n previstos en el precepto 336 &nbsp;del estatuto adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;caso de censurar la infracci\u00f3n de normas de derecho sustancial &nbsp;regulatorias del litigio, como consecuencia de errores jur\u00eddicos &nbsp;(v\u00eda directa), o yerros f\u00e1cticos o de derecho (senda &nbsp;indirecta), es necesario incluir la disposici\u00f3n legal que, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, haya sido infringida1. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se elige la v\u00eda directa para atacar el fallo de segunda &nbsp;instancia, \u00abel &nbsp;cargo se circunscribir\u00e1 a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;sin comprender &nbsp;ni extenderse a la materia probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;si se afirma que la violaci\u00f3n ocurri\u00f3 por la v\u00eda &nbsp;indirecta, por desaciertos de hecho y de derecho, es decir, los &nbsp;comprendidos en los supuestos de la causal segunda del precepto 336 &nbsp;del estatuto procesal, no es admisible referirse a aspectos f\u00e1cticos &nbsp;no debatidos en las instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo que tiene que ver con el \u00aberror &nbsp;de derecho\u00bb &nbsp;(que se materializa cuando, en la actividad de valoraci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n \u2013aducci\u00f3n, &nbsp;incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n\u2013 se contrar\u00edan &nbsp;las reglas legales que gobiernan el r\u00e9gimen probatorio2), &nbsp;es menester se\u00f1alar las normas probatorias que se consideran &nbsp;quebrantadas y hacer una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en &nbsp;que lo fueron. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;a &nbsp;fin &nbsp;de probar la pifia f\u00e1ctica, &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de evidenciarse que, respecto del escrito introductorio del proceso, &nbsp;su contestaci\u00f3n o los medios de prueba, &nbsp;hubo &nbsp;pretermisi\u00f3n o suposici\u00f3n total o parcial de tales &nbsp;elementos de juicio, o alteraci\u00f3n de su contenido material, ya &nbsp;por adici\u00f3n o cercenamiento de expresiones o frases, o &nbsp;tergiversaci\u00f3n arbitraria o il\u00f3gica de su texto. &nbsp;Igualmente se debe especificar lo inferido por el juzgador de cada &nbsp;medio de conocimiento, y se\u00f1alar su tenor material, con el fin &nbsp;de revelar o exteriorizar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la &nbsp;alteraci\u00f3n de la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;cargo por error de hecho debe comprender la totalidad de las &nbsp;deducciones probatorias sobre las cuales se apoy\u00f3 la &nbsp;providencia discutida (completitud), &nbsp;enfilarse con precisi\u00f3n absoluta hacia dichas conclusiones &nbsp;(enfoque), &nbsp;y demostrar la dimensi\u00f3n del error, de modo que se muestre tan &nbsp;grave y notorio que su sola exhibici\u00f3n sugiera que las tesis &nbsp;del tribunal son contrarias a toda evidencia &nbsp;4. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;en el evento de soportarse la acusaci\u00f3n en la preterici\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n de apreciaci\u00f3n de pruebas incorporadas al &nbsp;plenario, se requiere identificar esos medios de convicci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como su texto en aquello que guarde relaci\u00f3n con &nbsp;los hechos referidos como no acreditados en el fallo impugnado, y que &nbsp;tengan incidencia en la resoluci\u00f3n adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>(viii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;cargos por incongruencia de la sentencia con los hechos o las &nbsp;pretensiones de la demanda, o con las excepciones propuestas por el &nbsp;demandado o que el juez ha debido reconocer de oficio (causal &nbsp;tercera), y por transgresi\u00f3n a la prohibici\u00f3n de la &nbsp;reformatio &nbsp;in pejus (causal &nbsp;cuarta), no pueden girar alrededor de apreciaciones probatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>(ix) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se fustiga la decisi\u00f3n por ser proferida en un juicio viciado &nbsp;de algunas de las causales de nulidad consagradas en la ley, ha de &nbsp;tenerse en cuenta que el motivo de invalidaci\u00f3n no puede &nbsp;haberse saneado, en los t\u00e9rminos que prev\u00e9n los &nbsp;art\u00edculos 135 y 136 del estatuto procesal civil actualmente &nbsp;vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>(x) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;censor adem\u00e1s tiene la carga de evidenciar el alcance del &nbsp;desacierto en &nbsp;el sentido decisorio de la sentencia recurrida &nbsp;(trascendencia), &nbsp;para lo cual, demostrada alguna de las modalidades de errores &nbsp;aducidos como sustento de los reproches, debe explicar por qu\u00e9 &nbsp;ese fallo habr\u00eda de ser distinto del cuestionado, adem\u00e1s &nbsp;de favorable a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, como lo ha sostenido la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[P]ara &nbsp;que la casaci\u00f3n pueda alcanzar sus fines propios, para que sea &nbsp;dado a la Corte entrar a estudiar el recurso en el fondo, no basta &nbsp;con que se haya interpuesto, concedido y admitido, ni tampoco que se &nbsp;presente una demanda a manera de alegato de conclusi\u00f3n, ya que &nbsp;se trata de un recurso eminentemente extraordinario y no de una &nbsp;tercera instancia del proceso, sino que es menester que esa demanda &nbsp;llene todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, &nbsp;cuya omisi\u00f3n &nbsp;total o parcial conduce, por mandato expreso de la misma ley, a la &nbsp;inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente aducida\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 28 nov. 2012, rad. 2010-00089-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudio &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Formulaci\u00f3n &nbsp;del cargo \u00fanico. &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;la causal segunda del canon 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, la actora denunci\u00f3 la transgresi\u00f3n indirecta &nbsp;de \u00abla ley &nbsp;sustancial\u00bb, como &nbsp;consecuencia de un \u00aberror &nbsp;de hecho manifiesto y trascendente &nbsp;en la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria\u00bb. &nbsp;Para desarrollar esta cr\u00edtica, expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>i. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tribunal err\u00f3 \u00aben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la valoraci\u00f3n de los medios de prueba testimonial (\u2026), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comoquiera que generaliz\u00f3 en su contexto, obvi\u00f3 hacer &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un an\u00e1lisis pormenorizado de cada uno de los dichos de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;testigos y una valoraci\u00f3n en conjunto de la prueba acatando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las exigencias de la sana critica, de la l\u00f3gica y la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;experiencia\u00bb, para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abdeterminar su valor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatorio y colegir el valor que ten\u00edan para respaldar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pretensi\u00f3n de la demanda o para demeritarla\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>ii. Esa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;colegiatura omiti\u00f3 valorar el interrogatorio de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante, quien relat\u00f3 \u00abcon &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;detalle las circunstancias de tiempo, modo y lugar como se dio la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pese a que su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dicho, analizado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00aben conjunto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y bajo los criterios de la sana critica\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;era coherente, razonado y lo suficientemente cre\u00edble para ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tenido en cuenta. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>iii. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese mismo sentido, el ad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quem rest\u00f3 m\u00e9rito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatorio a los testimonios presentados por la parte actora, a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pesar de que estos daban fe de que \u00abJon &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jairo y Mayda Lorena conviv\u00edan juntos (sic), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;compart\u00edan como una pareja normal, velaban por su hijo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disfrutaban en pareja, viajaban y depart\u00edan en familia\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo que permit\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abevidenciar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que exist\u00eda entre los compa\u00f1eros un proyecto de vida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;materializado por actos rec\u00edprocos de bienestar com\u00fan, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoyo moral, socorro y solidaridad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>iv. Fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal el desatino del juzgador de segunda instancia, que no solamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desconoci\u00f3 la contundencia de las pruebas citadas, sino que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abpas\u00f3 por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alto las protuberantes contradicciones en las que incurrieron los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;testigos convocados al proceso de oficio\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y termin\u00f3 por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abpor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aceptar que ellos si dec\u00edan la verdad y que la misma era &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;suficiente para llegar al conocimiento fidedigno de que no existi\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a pesar de que tales declaraciones ameritaban serios reparos, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incoherentes e imprecisas. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>v. M\u00e1s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;grave a\u00fan, se tuvo en cuenta la versi\u00f3n de Diego &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fernando Olivera, cuando esta fue aducida de manera irregular e &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indebida, en tanto que no se decret\u00f3 en la \u00abetapa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;procesal respectiva\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sino que se recibi\u00f3 en la audiencia de instrucci\u00f3n y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juzgamiento, es decir, se obtuvo \u00abcon &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;violaci\u00f3n al debido proceso y por consiguiente es nula de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pleno derecho\u00bb, por lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que \u00abno pod\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ser tenida en cuenta para resolver este asunto\u00bb; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adem\u00e1s, su dicho era &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incoherente, se mostraba impreciso y contradictorio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>vi. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese orden, \u00abesos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;testimonios claudican en eficiencia probatoria frente a los medios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de convicci\u00f3n aducidos a petici\u00f3n de la parte actora, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;porque sus dichos si fueron coherentes, sinceros y sirven para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demostrar a la justicia que efectivamente entre la demandante y el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;interfecto Jon Jairo olivera Ram\u00edrez, existi\u00f3 una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inferencia que surge del \u00aban\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en conjunto y bajo los criterios de la sana critica del caudal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatorio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Examen del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como &nbsp;la causal segunda de casaci\u00f3n consiste en la violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial, es ineludible que, al sustentar su &nbsp;cr\u00edtica por esta v\u00eda, la parte recurrente demuestre que &nbsp;el tribunal incurri\u00f3 en un yerro del que surja patente la &nbsp;trasgresi\u00f3n de, al menos, una norma que tenga ese linaje, &nbsp;debi\u00e9ndose precisar que, como lo tiene sentado la &nbsp;jurisprudencia de esta Sala, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;una norma es de estirpe sustancial cuando contiene una &nbsp;prescripci\u00f3n enderezada a declarar, crear, modificar o &nbsp;extinguir relaciones jur\u00eddicas concretas\u201d (G.J. CLI, &nbsp;p\u00e1g.254) y por ende carecen de tal connotaci\u00f3n \u201clos &nbsp;preceptos materiales que se limitan a definir fen\u00f3menos &nbsp;jur\u00eddicos, o a precisar los elementos estructurales de los &nbsp;mismos, o los puramente enunciativos o enumerativos, o los &nbsp;procesales, entre ellos, los de disciplina probatoria\u201d (auto 5 &nbsp;de agosto de 2009, exp. 1999 00453 01; reiterado el 12 de abril de &nbsp;2011, exp. 11001-3103-026-2000-24058-01)\u00bb &nbsp;(CSJ AC4591-2018, 19 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;ha de resaltarse que no basta con invocar gen\u00e9ricamente las &nbsp;normas \u00absustanciales\u00bb &nbsp;que, a juicio del recurrente, habr\u00eda infringido el fallador de &nbsp;segundo grado, sino que aquel debe demostrar que dichas disposiciones &nbsp;constituyeron base esencial de la sentencia impugnada, o debieron &nbsp;serlo; ello, sin perder de vista la necesidad de explicar de qu\u00e9 &nbsp;manera se habr\u00edan trasgredido esos preceptos, as\u00ed como &nbsp;la relevancia que esa \u00abviolaci\u00f3n\u00bb &nbsp;tuvo en lo resolutivo de la sentencia de segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Aplicando &nbsp;esas premisas al presente cuestionamiento, refulge su traspi\u00e9, &nbsp;porque la se\u00f1ora Saavedra M\u00e9ndez no se\u00f1al\u00f3 &nbsp;ninguna norma de linaje sustancial \u00abque, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, a juicio del recurrente haya sido violada\u00bb, &nbsp;conforme lo exige el citado par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo &nbsp;344 del estatuto procesal civil vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;arribar a esa conclusi\u00f3n basta relievar que la recurrente &nbsp;denunci\u00f3, gen\u00e9ricamente, la infracci\u00f3n de la &nbsp;\u00abley sustancial\u00bb, &nbsp;pero no especific\u00f3 ning\u00fan precepto espec\u00edfico, &nbsp;deficiencia que constituye raz\u00f3n suficiente para &nbsp;inadmitir el cargo, pues como ha reconocido esta Corporaci\u00f3n &nbsp;en oportunidades anteriores, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si la transgresi\u00f3n &nbsp;que se invoca versa tan solo sobre normas rituales que de suyo, por &nbsp;su propia \u00edndole, no pueden ser las que reconocen el derecho &nbsp;subjetivo del demandante que se dice menoscabado por el fallo que se &nbsp;impugna, y si de otra parte la Corte tiene circunscrita su atribuci\u00f3n &nbsp;decisoria por los l\u00edmites precisos que trace la censura en &nbsp;casaci\u00f3n \u2013pues es la demanda punto de partida ineludible &nbsp;de cualquier consideraci\u00f3n cr\u00edtica respecto del juicio &nbsp;jurisdiccional cuya legalidad se controvierte (G. J. T. CXXXVIII, &nbsp;p\u00e1g. 244, y CXXX, p\u00e1g. 165)\u2013, p\u00f3nese as\u00ed &nbsp;de manifiesto la falta de idoneidad del escrito (\u2026) y la &nbsp;p\u00e9rdida de toda perspectiva de prosperidad del cargo por este &nbsp;rumbo, lo que hace asimismo ostensible la inutilidad de un tr\u00e1mite &nbsp;posterior que inevitablemente, en cuanto a dicho cargo (\u2026) &nbsp;concierne, tendr\u00e1 que terminar con el registro en la sentencia &nbsp;del defecto advertido desde un principio\u00bb &nbsp;(CSJ AC221, 24 sep. 1998, rad. &nbsp;7251). &nbsp;<\/p>\n<p>(ii)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;la grave falencia anotada cabe agregar que, al desarrollar el \u00fanico &nbsp;cargo propuesto, la se\u00f1ora Saavedra ofreci\u00f3 &nbsp;valoraciones alternativas de los testimonios a los que se aludi\u00f3 &nbsp;en el fallo confutado; pero esas explicaciones no muestran, al menos &nbsp;en forma irrefutable, que la \u00fanica lectura de esas probanzas &nbsp;sea la que all\u00ed se propone, como es de rigor para demostrar &nbsp;las equivocaciones del linaje de las pregonadas en la sustentaci\u00f3n &nbsp;del remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Insiste la &nbsp;Corte en que a la libelista le incumb\u00eda demostrar que los &nbsp;errores cometidos en el fallo cuestionado eran de tal magnitud que &nbsp;dejaban al descubierto su apartamiento grosero y trascendente de los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n, evidenciando adem\u00e1s que la &nbsp;tesis expuesta por la censura es la \u00fanica admisible; pero, se &nbsp;itera, este discurso fue obviado en la demanda de sustentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Justamente, &nbsp;en lugar de atender ese gravamen argumentativo, la demandante se &nbsp;limit\u00f3 a compendiar los testimonios recaudados, para exponer, &nbsp;a partir de all\u00ed, una particular &nbsp;propuesta de valoraci\u00f3n del material probatorio, como &nbsp;disyuntiva a la que sirvi\u00f3 para fundar la decisi\u00f3n &nbsp;impugnada. No obstante, los reparos as\u00ed formulados tienen la &nbsp;entidad propia de un alegato de instancia, incompatible con este &nbsp;recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, se impone colegir que la demanda de sustentaci\u00f3n &nbsp;no cumpli\u00f3 con la carga argumentativa requerida para comprobar &nbsp;un yerro f\u00e1ctico, pues como viene de verse, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;es insuficiente limitarse a esbozar o delinear el supuesto yerro en &nbsp;que habr\u00eda incurrido el juzgador, siendo necesario que se &nbsp;acredite cabalmente, esto es, que se le presente a la Corte no como &nbsp;una mera opini\u00f3n divergente de la del sentenciador, por &nbsp;atinada o versada que resulte, sino como corolario de una evidencia &nbsp;que, por s\u00ed sola, retumbe en el proceso. \u201cEl impugnante &nbsp;-ha puntualizado la Sala-, al atacar la sentencia por error evidente &nbsp;de hecho, se compromete a denunciar &nbsp;y &nbsp;demostrar el yerro en que &nbsp;incurri\u00f3 el Tribunal, como consecuencia directa del cual se &nbsp;adopt\u00f3 una decisi\u00f3n que no deb\u00eda adoptarse\u201d &nbsp;(CCXL, p\u00e1g. 82), agregando que \u201csi impugnar es refutar, &nbsp;contradecir, controvertir, lo cual exige, como m\u00ednimo, &nbsp;explicar qu\u00e9 es aquello que se enfrenta, fundar una acusaci\u00f3n &nbsp;es entonces asunto mucho m\u00e1s elaborado, comoquiera que no se &nbsp;logra con un simple alegar que el juzgador de instancia carece de &nbsp;raz\u00f3n, sino que impone, para el caso de violaci\u00f3n de la &nbsp;ley por la v\u00eda indirecta, concretar los errores que se habr\u00edan &nbsp;cometido al valorar unas espec\u00edficas pruebas, y mostrar de qu\u00e9 &nbsp;manera esas equivocaciones incidieron en la decisi\u00f3n que se &nbsp;repudia\u201d (auto de 29 de agosto de 2000, exp. 1994-0088). En &nbsp;suma, la exigencia de la demostraci\u00f3n de un cargo en casaci\u00f3n, &nbsp;no &nbsp;se satisface con afirmaciones o negaciones panor\u00e1micas -o &nbsp;generales- sobre el tema decidido, as\u00ed \u00e9stas resulten &nbsp;pertinentes respecto de las conclusiones del Tribunal, siendo &nbsp;menester superar el umbral de la enunciaci\u00f3n o descripci\u00f3n &nbsp;del yerro, para acometer, en concreto, el enjuiciamiento insoslayable &nbsp;de los argumentos del fallador, lo que se cumple mediante la &nbsp;exposici\u00f3n de la evidencia del error y de su incidencia en la &nbsp;decisi\u00f3n adoptada\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 2 feb. 2001, rad. 5670). &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase, &nbsp;respecto de la demostraci\u00f3n del error de hecho, que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;partiendo de la base de que la discreta autonom\u00eda de &nbsp;los juzgadores de instancia en la apreciaci\u00f3n de las pruebas &nbsp;conduce a que los fallos lleguen a la Corte amparados en la &nbsp;presunci\u00f3n de acierto, es preciso subrayar que los errores de &nbsp;hecho que se les endilga deben ser ostensibles o protuberantes para &nbsp;que puedan justificar la infirmaci\u00f3n del fallo, justificaci\u00f3n &nbsp;que por lo tanto no se da sino en tanto quede acreditado que la &nbsp;estimaci\u00f3n probatoria propuesta por el recurrente es la \u00fanica &nbsp;posible frente a la realidad procesal, tornando por lo tanto en &nbsp;contraevidente la formulada por el juez. Por el contrario, no &nbsp;producir\u00e1 tal resultado la decisi\u00f3n del sentenciador &nbsp;que no se aparta de las alternativas de razonable apreciaci\u00f3n &nbsp;que ofrezca la prueba o que no se impone frente a \u00e9sta como &nbsp;afirmaci\u00f3n il\u00f3gica y arbitraria, es decir, cuando s\u00f3lo &nbsp;se presente apenas como una posibilidad de que se haya equivocado. Se &nbsp;infiere de lo anterior, entonces, que cualquier ensayo cr\u00edtico &nbsp;sobre el \u00e1mbito probatorio que pueda hacer m\u00e1s o menos &nbsp;factible un nuevo an\u00e1lisis de los medios demostrativos &nbsp;apoyados en razonamientos l\u00f3gicos, no tiene virtualidad &nbsp;suficiente para aniquilar una sentencia si no va acompa\u00f1ado de &nbsp;la evidencia de equivocaci\u00f3n por parte del sentenciador &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 8 sep. 2011, rad. 2007-00456-01). &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp;Adicionalmente, la se\u00f1ora Saavedra M\u00e9ndez entremezcl\u00f3 &nbsp;la naturaleza de sus acusaciones, pues dijo denunciar &nbsp;\u00aberrores &nbsp;de hecho\u00bb, &nbsp;pero &nbsp;a rengl\u00f3n seguido se\u00f1al\u00f3 que los mismos se &nbsp;explicaban a partir de la falta de valoraci\u00f3n en conjunto del &nbsp;caudal demostrativo y a la valoraci\u00f3n de un testimonio aducido &nbsp;de manera irregular, defectos estos que, de haberse presentado, &nbsp;realmente tendr\u00edan naturaleza jur\u00eddica, seg\u00fan lo &nbsp;tiene decantado el precedente de esta Corporaci\u00f3n (Cfr. &nbsp;CSJ &nbsp;AC5272-2019, 10 dic., entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;comentado hibridismo desatiende los principios de autonom\u00eda &nbsp;e independencia que caracterizan a un recurso formal y, por v\u00eda &nbsp;general, dispositivo como la casaci\u00f3n y, por esa v\u00eda, &nbsp;frustra la posibilidad de \u00e9xito del ataque, pues como se ha &nbsp;reconocido en la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la dis\u00edmil naturaleza de estos dos tipos de errores [de &nbsp;hecho y de derecho, se aclara] no s\u00f3lo confiere &nbsp;elementos suficientes para distinguirlos, sino que exige guardarse &nbsp;de confundirlos; de suerte que quien resuelva impugnar una &nbsp;sentencia en casaci\u00f3n, no puede en ese prop\u00f3sito &nbsp;invocar promiscuamente las diversas causales que para el efecto tiene &nbsp;previstas el legislador, sino que ha de saber con exactitud, en &nbsp;primer lugar, qu\u00e9 tipo de yerro cometi\u00f3 el &nbsp;sentenciador, y luego, aducir la causal que para ese espec\u00edfico &nbsp;defecto tiene dispuesta la ley. (\u2026). &nbsp;Ahora, es sabido que hibridismo de tal calado conspira contra &nbsp;la claridad y precisi\u00f3n que de cada acusaci\u00f3n (&#8230;) &nbsp;pues en ninguno de los dos casos podr\u00eda la Corte emprender su &nbsp;an\u00e1lisis sin tener de antemano muy bien definido cu\u00e1l &nbsp;es el verdadero motivo de inconformidad\u00bb &nbsp;(AC219-2017, &nbsp;25 ene.). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La recurrente &nbsp;no relacion\u00f3 ninguna norma de derecho sustancial al &nbsp;desarrollar su cargo por la v\u00eda indirecta, ni demostr\u00f3 &nbsp;tampoco la trascendencia de los errores denunciados; de ah\u00ed &nbsp;que sea imperativa la inadmisi\u00f3n de la demanda en referencia, &nbsp;con apoyo en el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 346 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;DECLARAR INADMISIBLE la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n interpuesta por&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mayda Lorena Saavedra &nbsp;M\u00e9ndez frente a la sentencia de 22 de julio de 2020, proferida &nbsp;por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Ibagu\u00e9, en el proceso verbal de declaraci\u00f3n de &nbsp;existencia de uni\u00f3n marital que promovi\u00f3 la recurrente &nbsp;contra los herederos de Jon Jairo Olivera Ram\u00edrez. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;Por secretar\u00eda, devu\u00e9lvase el expediente al &nbsp;Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme al par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo 344, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab[c]uando se invoque la infracci\u00f3n de normas de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho sustancial, ser\u00e1 suficiente se\u00f1alar cualquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposici\u00f3n de esa naturaleza que, constituyendo base &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a juicio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrente haya sido violada, sin que sea necesario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ AC8716-2017, 18 dic., entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC8702-2017, 20 jun., entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC, 9 ago. 2010, rad. 2004-00524-01, entre otras. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2587-2021 (2018-00200-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC2587-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 73001-31-10-002-2018-00200-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintiocho de enero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; ANTECEDENTES &nbsp; 1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretensiones &nbsp;y fundamento f\u00e1ctico. &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}