{"id":54508,"date":"2024-05-17T20:41:20","date_gmt":"2024-05-17T20:41:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2589-2021-2016-00221-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:20","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:20","slug":"ac2589-2021-2016-00221-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2589-2021-2016-00221-01\/","title":{"rendered":"AC 2589 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2589-2021 (2016-00221-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2589-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05209-31-84-001-2016-00221-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintinueve de abril de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte se &nbsp;pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda presentada por Le\u00f3n &nbsp;Jairo y Diana Patricia Molina Correa, para sustentar el recurso de &nbsp;casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia proferida el 2 de &nbsp;abril de 2019, por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Antioquia, en el proceso instaurado por L\u00e1zaro &nbsp;Antonio Galeano Quintero contra los aqu\u00ed recurrentes, en su &nbsp;condici\u00f3n de herederos de Florentino Molina Caicedo &nbsp;(q.e.p.d.), Mar\u00eda Gabriela Quintero Ram\u00edrez y Maribel &nbsp;Galeano Quintero, sucesoras de Carlos Arturo Galeano Estrada &nbsp;(q.e.p.d.). &nbsp;<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>El actor impugn\u00f3 &nbsp;el reconocimiento paterno efectuado, en su favor, por Carlos Arturo &nbsp;Galeano Estrada (q.e.p.d.) &nbsp;para &nbsp;que, en su lugar, se le declare hijo biol\u00f3gico de Florentino &nbsp;Molina Caicedo (q.e.p.d.), con vocaci\u00f3n para heredarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Desde el a\u00f1o &nbsp;1975, en el municipio de Concordia (Antioquia), Florentino Molina &nbsp;Caicedo (q.e.p.d.) y Mar\u00eda Gabriela Quintero Ram\u00edrez, &nbsp;iniciaron una relaci\u00f3n sentimental, fruto de la cual naci\u00f3 &nbsp;el demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En virtud del &nbsp;v\u00ednculo marital de la madre con Carlos Arturo Galeano Estrada &nbsp;(q.e.p.d.), \u00e9ste reconoci\u00f3 al convocante \u00abpor &nbsp;cuesti\u00f3n de dignidad\u201d, &nbsp;pues siempre conoci\u00f3 su origen extramatrimonial. Aqu\u00e9l &nbsp;falleci\u00f3 el 2 de enero de 1981. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Florentino &nbsp;Molina Caicedo siempre trat\u00f3 y present\u00f3 en sociedad a &nbsp;L\u00e1zaro Antonio, como su hijo, prodig\u00e1ndole alimentaci\u00f3n &nbsp;y vestuario hasta su adolescencia. &nbsp;<\/p>\n<p>4. El 14 de marzo &nbsp;de 2018, tuvo lugar el deceso del verdadero progenitor, quien en vida &nbsp;procre\u00f3 a los demandados, otorg\u00e1ndoles su apellido. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de la primera instancia &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Admitida la demanda&nbsp;y notificados personalmente los hermanos &nbsp;Molina Correa, se opusieron a las pretensiones de su contendor, &nbsp;argumentando la \u201cirrevocabilidad &nbsp;del reconocimiento\u201d y &nbsp;la \u201cprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n\u201d. &nbsp;Como &nbsp;excepci\u00f3n previa, alegaron la de \u201cno &nbsp;comprender la demanda a todos los litisconsortes necesarios\u201d, &nbsp;por &nbsp;no haber citado a su progenitora, Gloria Amparo Correa. &nbsp;[Folios &nbsp;96 a 98 y 127 a 132, c.1]&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Surtido &nbsp;el emplazamiento de los indeterminados, se design\u00f3 y posesion\u00f3 &nbsp;curador ad &nbsp;litem &nbsp;para su representaci\u00f3n. [Folios 169-171, c.1] &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El 28 de agosto de 2017, la Universidad de Antioquia alleg\u00f3 el &nbsp;resultado de la prueba de ADN ordenada en el juicio, en cuyas &nbsp;conclusiones se anot\u00f3: \u201c(\u2026) &nbsp;Es 50720 veces m\u00e1s probable que Mariana Cecilia y Gloria Elena &nbsp;Molina Caicedo, herman[a]s biol\u00f3gicas de Florentino Molina &nbsp;Caicedo (fallecido), Diana Patricia y Le\u00f3n Jairo Molina &nbsp;Correa, hijos de Gloria Amparo Correa y de Florentino Molina Caicedo &nbsp;(\u2026) sean ti[a]s y hermanos por v\u00eda paterna de L\u00e1zaro &nbsp;Antonio Galeano Quintero, hijo de Mar\u00eda Gabriela Quintero de &nbsp;Galeano, con una probabilidad de relaci\u00f3n biol\u00f3gica de &nbsp;99.9980284119% (\u2026)\u201d. &nbsp;[Folios &nbsp;185 -187, c.1] &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El&nbsp;21 de marzo de 2018, el a-quo&nbsp;acogi\u00f3 &nbsp;las pretensiones del reclamante. Los vencidos en juicio &nbsp;apelaron.&nbsp;[Folios &nbsp;235-236, c. 1]&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;ad-quem &nbsp;desestim\u00f3, &nbsp;inicialmente, la nulidad alegada por los recurrentes, basados en la &nbsp;falta de citaci\u00f3n de su madre y compa\u00f1era permanente de &nbsp;su progenitor, enfatizando en la inexistencia de tal irregularidad, &nbsp;pues en las diligencias obra constancia del emplazamiento surtido a &nbsp;los indeterminados, quienes fueron debidamente representados por &nbsp;curador ad &nbsp;litem. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto seguido &nbsp;abord\u00f3 los reparos encaminados a controvertir la prosperidad &nbsp;de la impugnaci\u00f3n de paternidad formulada frente a Carlos &nbsp;Arturo Galeano Quintero (q.e.p.d.) y la tempestividad de la acci\u00f3n &nbsp;de filiaci\u00f3n propuesta contra ellos, como herederos de &nbsp;Florentino Molina Caicedo (q.e.p.d.). &nbsp;<\/p>\n<p>En esa direcci\u00f3n, &nbsp;memor\u00f3 el marco normativo aplicable a la materia, concluyendo, &nbsp;frente a lo primero, que el peticionario se encontraba inmerso en los &nbsp;supuestos f\u00e1cticos necesarios para impugnar, con \u00e9xito, &nbsp;el reconocimiento hecho por el esposo de su progenitora; y, en torno &nbsp;a lo segundo, que estaba amparado por la imprescriptibilidad &nbsp;reconocida, jurisprudencialmente, a quien \u201c(\u2026) &nbsp;se presente (\u2026) &nbsp;como verdadero hijo del padre o madre que le desconoce (\u2026)\u201d, &nbsp;aun &nbsp;cuando, concomitantemente, busque desconocer la manifestaci\u00f3n &nbsp;voluntaria del falso padre. &nbsp;<\/p>\n<p>Por consiguiente, &nbsp;ratific\u00f3 la determinaci\u00f3n del a-quo. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n &nbsp;se erigi\u00f3 sobre dos cargos, ambos, por la v\u00eda de la &nbsp;violaci\u00f3n directa de la ley sustancial; sin embargo, al &nbsp;sustentar el segundo, los recurrentes alegaron la incursi\u00f3n &nbsp;del ad-quem, &nbsp;en la causal quinta de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Se&nbsp;imput\u00f3&nbsp;la&nbsp;violaci\u00f3n, &nbsp;por inaplicaci\u00f3n, de los &nbsp;art\u00edculos 1\u00ba, 3\u00ba y 5\u00ba de la Ley 75 de 1968; &nbsp;213, 214, 217 y 2530 del C\u00f3digo Civil, por cuanto el Tribunal &nbsp;resolvi\u00f3 la controversia con apego al canon 406 del \u00faltimo &nbsp;ordenamiento, \u201cmodificado\u201d &nbsp;por la sentencia C-109 de 1995 proferida por la Corte Constitucional, &nbsp;cuyos efectos erga omnes, \u201cseg\u00fan &nbsp;su parte resolutiva\u201d &nbsp;reg\u00edan \u201cde &nbsp;ahora en adelante\u201d &nbsp;y no de manera retroactiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Como el t\u00e9rmino &nbsp;de prescripci\u00f3n para impugnar la paternidad de Carlos Arturo &nbsp;Galeano Estrada (q.e.p.d.), se consum\u00f3 \u201cel &nbsp;27 de marzo de 1997\u201d, &nbsp;el actor no pod\u00eda ser beneficiado con el memorado fallo, ni &nbsp;pretender, por consiguiente, la filiaci\u00f3n frente a un padre &nbsp;diferente, m\u00e1xime, cuando no se cumpl\u00eda el supuesto de &nbsp;hecho necesario para \u201creclamar, &nbsp;en cualquier tiempo contra su legitimidad presunta\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Con soporte en la &nbsp;misma causal del anterior ataque, los censores denunciaron la &nbsp;trasgresi\u00f3n directa de los art\u00edculos 61, 87 y 100 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, al no haberse integrado la litis &nbsp;en debida forma, coligiendo \u201cla &nbsp;configuraci\u00f3n de un vicio\u201d &nbsp;al abrigo del numeral 5\u00ba del art\u00edculo 336 ej\u00fasdem. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Caracter\u00edstica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial de este instrumento de defensa es su condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extraordinaria, en virtud de la cual el simple descontento con lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dictaminado, no permite analizar de fondo el veredicto cuestionado; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por ello, es necesario cimentar la censura en alguna de las causales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;taxativamente previstas y atender los par\u00e1metros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;indispensables para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite \u00abmediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;respecto del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aniquilar, no tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en AC703-2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2 Mar., rad.2015-00192-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;la&nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos consagrados en el art\u00edculo &nbsp;344&nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, entre otros, la &nbsp;formulaci\u00f3n de los cargos con la exposici\u00f3n de sus &nbsp;fundamentos en forma clara, precisa y completa&nbsp;y no basados en &nbsp;meras generalidades, o&nbsp;de cualquier manera como si de un alegato &nbsp;de instancia se tratara, por cuanto&nbsp;el opugnante asume el duro &nbsp;labor\u00edo de enervar la presunci\u00f3n de legalidad y &nbsp;acierto&nbsp;con que viene acompa\u00f1ada la providencia.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido,&nbsp;la&nbsp;Corte, de manera reiterativa, ha dicho &nbsp;que:&nbsp;\u00ab\u2026toda &nbsp;acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple enunciaci\u00f3n, &nbsp;al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose patentes los &nbsp;desaciertos, no como contraste de pareceres, o de interpretaciones, &nbsp;ni de meras disputas conceptuales o procesales, sino de la &nbsp;verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, de modo &nbsp;que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida.&nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 ene., rad. 1995-00229-01, reiterado en AC5532-2018, &nbsp;19 dic., rad. 2013-00062-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.&nbsp;Las &nbsp;sentencias pueden ser controvertidas por errores&nbsp;in &nbsp;iudicando&nbsp;o&nbsp;in &nbsp;procedendo. &nbsp;Entre los primeros, la violaci\u00f3n de normas sustanciales, bien &nbsp;producto de&nbsp;desv\u00edos de interpretaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n &nbsp;normativa (directa), o \u00abde &nbsp;error de derecho derivado del desconocimiento de una norma &nbsp;probatoria, o por&nbsp;error de hecho manifiesto y trascendente en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una &nbsp;determinada prueba\u00bb &nbsp;(indirecta)2.&nbsp;Los &nbsp;segundos hacen referencia&nbsp;a&nbsp;la &nbsp;indebida construcci\u00f3n del juicio, por infracci\u00f3n de las &nbsp;normas que los&nbsp;regulan (vicios de actividad).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.&nbsp;Cuando &nbsp;los reparos se enfilan por la primera senda mencionada, no basta la &nbsp;citaci\u00f3n indiscriminada de normas sustanciales que constituyan &nbsp;base esencial del fallo o que haya debido serlo;&nbsp;resulta &nbsp;imperativo exponer, adicionalmente, la manera como el enjuiciador las &nbsp;quebrant\u00f3, esto es,&nbsp;la discusi\u00f3n ha de ce\u00f1irse &nbsp;a&nbsp;\u00abla &nbsp;cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni extenderse a la &nbsp;materia probatoria, por lo que debe estructurarse en forma adecuada &nbsp;c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n ya por tomar en cuenta &nbsp;normas completamente ajenas al caso, pasar por alto las que lo reg\u00edan &nbsp;o, a pesar de acertarse en la selecci\u00f3n, terminar &nbsp;reconoci\u00e9ndoles implicaciones que no tienen\u00bb&nbsp;(AC3599,&nbsp;27 &nbsp;ago.&nbsp;2018,&nbsp;rad. 2015-00704).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Respecto al motivo de casaci\u00f3n contemplado en el numeral 5\u00b0 &nbsp;del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;atinente a \u00abhaberse &nbsp;dictado sentencia en un juicio viciado de algunas de las causales de &nbsp;nulidad consagradas en la ley, a menos que tales vicios hubieren sido &nbsp;saneados\u00bb&nbsp;esta &nbsp;Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>{M}]iradas &nbsp;m\u00e1s como f\u00f3rmula de reparaci\u00f3n que como sanci\u00f3n &nbsp;y atendido su car\u00e1cter fundamentalmente preventivo, las &nbsp;nulidades obedecen a unos ciertos y determinados principios que las &nbsp;justifican y sustentan; h\u00e1blese as\u00ed de los postulados &nbsp;de especificidad, convalidaci\u00f3n y protecci\u00f3n, el \u00faltimo &nbsp;de los cuales, en cuanto es el que viene al caso, ha sido consagrado &nbsp;con el fin de resguardar a la parte cuyo derecho fue cercenado por &nbsp;causa de la&nbsp;irregularidad. &nbsp;(CSJ AC2537 &nbsp;<\/p>\n<p>2017\uff0c25abr\uff0e2017\uff0crad. &nbsp;2011 &nbsp;<\/p>\n<p>00518-01; &nbsp;reiterado en CSJ SC2758-2020, 16 jul. rad. 1999-00227-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Ninguno de&nbsp;los cargos&nbsp;formulados en&nbsp;la demanda &nbsp;satisface&nbsp;los requisitos legales establecidos por el legislador &nbsp;y por ello, ser\u00e1n inadmitidos.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Aunque en el primer ataque los libelistas enlistaron las normas de &nbsp;car\u00e1cter sustancial, en su sentir, vulneradas por el &nbsp;sentenciador ad-quem, &nbsp;alegando su inaplicaci\u00f3n y la resoluci\u00f3n del pleito con &nbsp;sustento en una disposici\u00f3n ajena a la lid, no acreditaron la &nbsp;violaci\u00f3n enarbolada, pues su desacuerdo se soport\u00f3 en &nbsp;su propia y particular intelecci\u00f3n del alcance de la sentencia &nbsp;C-109 de 1995. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, ha de puntualizarse, la aseveraci\u00f3n de los disidentes, &nbsp;sobre la precisi\u00f3n de la Corte Constitucional en la parte &nbsp;resolutiva de su providencia, acerca de los efectos hacia el futuro &nbsp;de la misma, no es cierta; contrario &nbsp;sensu, &nbsp;en esa oportunidad, la indicada colegiatura estim\u00f3 necesario &nbsp;salvaguardar los derechos a la \u201cigualdad &nbsp;y a reclamar la filiaci\u00f3n verdadera\u201d &nbsp;de toda persona, sin hacer distinciones de ninguna naturaleza, ni &nbsp;imponer condicionamientos a quienes pretendieran desvirtuar un &nbsp;v\u00ednculo de consanguinidad espurio. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;los censores cimentaron toda su argumentaci\u00f3n para rebatir los &nbsp;fundamentos del fallo, sobre una premisa falsa, su embate resulta ser &nbsp;una simple disparidad de criterio con la decisi\u00f3n del &nbsp;Tribunal, cuyos asertos s\u00ed encuentran respaldo en la l\u00ednea &nbsp;jurisprudencial trazada desde anta\u00f1o por esta Corte3, &nbsp;vigente en la actualidad4 &nbsp;y acogida en la precitada sentencia constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;no se demostr\u00f3, como era indispensable, el yerro material del &nbsp;juzgador plural, al definir el litigio con sustento en las &nbsp;previsiones del art\u00edculo 406 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;aplicable a aquellos asuntos donde \u201cel &nbsp;hijo acumula la impugnaci\u00f3n de paternidad con una acci\u00f3n &nbsp;de reclamaci\u00f3n de paternidad\u201d (CC, &nbsp;C-109 de 1995). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;El segundo reproche adolece de varios defectos que impiden su &nbsp;admisi\u00f3n; el primero de ellos est\u00e1 relacionado con el &nbsp;indebido entremezclamiento de causales (1ra y 5ta), develando la &nbsp;imprecisi\u00f3n y falta de claridad de tal cr\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;aun de entender que lo pretendido es endilgar la violaci\u00f3n &nbsp;directa de los art\u00edculos 61, 87 y 100 del estatuto adjetivo, &nbsp;salta a la vista el contenido netamente instrumental de aquellas &nbsp;disposiciones, dirigidas a regular, en su orden: (i) el deber y la &nbsp;forma de integrar el litisconsorcio necesario, (ii) el tr\u00e1mite &nbsp;a surtir en una demanda contra herederos determinados e &nbsp;indeterminados; y, (iii) las excepciones previas existentes, de ah\u00ed &nbsp;que no cumplen los requisitos para ser consideradas normas de derecho &nbsp;sustancial, en la medida en que no \u00abdeclara, &nbsp;crea, modifica o extingue relaciones jur\u00eddicas concretas, es &nbsp;decir, el que se ocupa de regular una situaci\u00f3n de hecho, &nbsp;respecto de la cual deba seguirse una consecuencia jur\u00eddica\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC3530, 14 mar. 2017, rad. 2006-00131-01; CSJ AC661, 1 mar. 2021, &nbsp;rad. 2015-00231-01, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;se analizara el reparo desde la perspectiva de la nulidad, se &nbsp;evidencia la falta de legitimaci\u00f3n de los recurrentes para &nbsp;refutar la ausencia de su progenitora Gloria Amparo correa en el &nbsp;desarrollo de la litis, sin desconocer, adem\u00e1s, que se trata &nbsp;de un tema ampliamente debatido y definido en el curso de la primera &nbsp;instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.&nbsp;Aunado &nbsp;a lo anterior, el escrito introductor no satisface los presupuestos &nbsp;para su selecci\u00f3n de oficio, pues el fallo no vulner\u00f3 &nbsp;los derechos y garant\u00edas constitucionales de las partes, ni &nbsp;les irrog\u00f3 agravios susceptibles de reparaci\u00f3n; no &nbsp;amenaza la unidad e integridad del ordenamiento jur\u00eddico, ni &nbsp;compromete el orden o el patrimonio p\u00fablico; y tampoco se &nbsp;requiere un pronunciamiento unificador de jurisprudencia respecto de &nbsp;la tem\u00e1tica discutida. &nbsp;<\/p>\n<p>Las razones &nbsp;anotadas ratifican la inadmisi\u00f3n del libelo. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia de 2 de abril de 2019, &nbsp;proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Antioquia, dentro del proceso rese\u00f1ado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. An\u00f3tese su salida. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Inciso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\u00ba del art\u00edculo 3\u00ba de la Ley 75 de 1968. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2, art. 336 C.G.P. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencias de junio 19 de 1975, 9 de octubre de 1975, 30 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1976, 22 de octubre de 1976. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5418-2018, 11 dic., rad. 2002-00107-01. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2589-2021 (2016-00221-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC2589-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05209-31-84-001-2016-00221-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintinueve de abril de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; La Corte se &nbsp;pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54508","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54508","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54508"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54508\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54508"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54508"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54508"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}