{"id":54511,"date":"2024-05-17T20:41:20","date_gmt":"2024-05-17T20:41:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2592-2021-2016-00317-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:20","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:20","slug":"ac2592-2021-2016-00317-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2592-2021-2016-00317-01\/","title":{"rendered":"AC 2592 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2592-2021 (2016-00317-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2592-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintinueve de abril de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte se &nbsp;pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda presentada por Gloria &nbsp;Magdalena Reyes de Alvira, para sustentar el recurso de casaci\u00f3n &nbsp;interpuesto contra la sentencia proferida el 26 de junio de 2019, por &nbsp;la Sala \u00danica del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Yopal, en el proceso instaurado por Melchor Laverde Calder\u00f3n &nbsp;contra la aqu\u00ed recurrente e indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>El actor invoc\u00f3 &nbsp;la prescripci\u00f3n extraordinaria adquisitiva de dominio, sobre &nbsp;el fundo de 16 hect\u00e1reas y 8.391,24 m\u00b2, denominado \u201cEl &nbsp;Rinc\u00f3n\u201d, &nbsp;ubicado en la vereda La Uni\u00f3n del municipio de Yopal, &nbsp;Casanare, en inmediaciones del lote de mayor extensi\u00f3n \u201cLa &nbsp;Bendici\u00f3n\u201d, identificado con el folio de matr\u00edcula &nbsp;n\u00ba 470-7619, donde figura como propietaria la convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El 2 de enero &nbsp;de 2004, Humberto Laverde Grosso, quien ven\u00eda ejerciendo &nbsp;posesi\u00f3n sobre la porci\u00f3n de terreno ya descrita, la &nbsp;entreg\u00f3 a su hijo, el pretenso usucapiente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Desde entonces, &nbsp;este \u00faltimo explota el predio, con \u00e1nimo de se\u00f1or &nbsp;y due\u00f1o, de manera p\u00fablica, pac\u00edfica e &nbsp;ininterrumpida. Lo cerc\u00f3 por todos sus costados, construy\u00f3 &nbsp;una casa de habitaci\u00f3n, instal\u00f3 servicios p\u00fablicos &nbsp;de agua y luz, sembr\u00f3 \u00e1rboles frutales, maderables y de &nbsp;pan coger, arrend\u00f3 espacios para el cultivo de arroz y ha &nbsp;pagado el impuesto predial. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pleito fue admitido el 1\u00ba de agosto de 2016 por el Juzgado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tercero Civil del Circuito de Yopal (folio 30, cno. 1).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Notificada personalmente, la pasiva contrademand\u00f3 a trav\u00e9s &nbsp;de la acci\u00f3n de dominio1. &nbsp;Adem\u00e1s, formul\u00f3 las excepciones de \u201creivindicaci\u00f3n\u201d, &nbsp;\u201cinexistencia &nbsp;del ejercicio de la posesi\u00f3n de buena fe, continua y pac\u00edfica\u201d &nbsp;y \u201cfalta &nbsp;de identificaci\u00f3n del bien\u201d (folios &nbsp;34 a 47, cno.1).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El reconvenido aleg\u00f3 la \u201cprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n reivindicatoria\u201d &nbsp;y la defensa innominada (folios 110 a 112, cno. \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El&nbsp;11 de diciembre de 2018, el a-quo&nbsp;acogi\u00f3 &nbsp;las pretensiones del reclamante primigenio. La vencida en juicio &nbsp;apel\u00f3 (folios 311 a 313, cno. 1).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;ad-quem &nbsp;ratific\u00f3 &nbsp;el fallo de primer grado por estimar satisfechos los requisitos &nbsp;necesarios para usucapir, pues el bien objeto de la litis es de &nbsp;dominio privado y, por tanto, prescriptible, el se\u00f1or\u00edo &nbsp;sobre el mismo se ejerci\u00f3 durante el lapso requerido -10 a\u00f1os- &nbsp;y de manera quieta, pac\u00edfica e ininterrumpida, en tanto no &nbsp;se acredit\u00f3 un solo acto de violencia de parte del demandante, &nbsp;con posterioridad al inicio de su posesi\u00f3n -2 de enero de &nbsp;2004-. &nbsp;<\/p>\n<p>Estim\u00f3 &nbsp;descontextualizada la interpretaci\u00f3n del art\u00edculo 2526 &nbsp;del C\u00f3digo Civil propuesta por la apelante, por cuanto, de &nbsp;aplicarse aisladamente \u201c(\u2026) &nbsp;tornar\u00eda &nbsp;en imprescriptible[s], &nbsp;por la v\u00eda extraordinaria los bienes ra\u00edces o los &nbsp;derechos reales constituidos sobre ellos (\u2026)\u201d. &nbsp;Precisamente, &nbsp;dijo: &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;es el art\u00edculo 2512 del C\u00f3digo Civil, [donde] &nbsp;inicia la regulaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n, el que &nbsp;establece que por ese modo se adquieren las cosas ajenas, pero &nbsp;tambi\u00e9n, (\u2026) &nbsp;se extinguen las acciones o derechos ajenos, esto es, cuando no se &nbsp;[reclaman] &nbsp;(\u2026) &nbsp;en tiempo y sobre [aquellos] &nbsp;se ejerce una posesi\u00f3n, se abre paso la declaratoria de un &nbsp;nuevo titular de dominio (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, &nbsp;encontr\u00f3 insuficientes las querellas policivas, la defensa de &nbsp;la titularidad ante el INCODER y las denuncias de car\u00e1cter &nbsp;penal instauradas por la due\u00f1a de la heredad, por cuanto nada &nbsp;de ello fue eficaz para recuperarla; contrario &nbsp;sensu, &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;los ocupantes siguieron detentando los terrenos, explot\u00e1ndolos &nbsp;econ\u00f3micamente, edificando all\u00ed sus viviendas, donde se &nbsp;instalaron con sus familias por a\u00f1os y generaciones, incluso &nbsp;vendieron esas posesiones a terceros, que siguieron ejerciendo actos &nbsp;de se\u00f1or\u00edo sin que nadie se opusiera v\u00e1lidamente &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n &nbsp;se erigi\u00f3 sobre tres cargos, los dos primeros, por la v\u00eda &nbsp;de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial y el \u00faltimo, &nbsp;por la senda de la segunda causal de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Se&nbsp;imput\u00f3&nbsp;la&nbsp;violaci\u00f3n, &nbsp;por inaplicaci\u00f3n, de los art\u00edculos 2 &nbsp;y 58 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 1524 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, e interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea del precepto &nbsp;2531 del mismo compendio, pues la sentencia reconoci\u00f3 el &nbsp;delito como fuente de derechos, al confundir la mala fe con la causa &nbsp;il\u00edcita, por entender que el paso del tiempo sanea el origen &nbsp;punible de la posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Para soportar su &nbsp;postura, referenci\u00f3 la sentencia C-245 de 19932 &nbsp;proferida por la Corte Constitucional y algunos pronunciamientos de &nbsp;esta Corporaci\u00f3n, donde, seg\u00fan su decir, se ha &nbsp;proscrito la tesis del Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>La censora aleg\u00f3 &nbsp;la trasgresi\u00f3n directa, por inaplicaci\u00f3n, del canon &nbsp;2526 del C\u00f3digo Civil, por cuanto la interpretaci\u00f3n &nbsp;sistem\u00e1tica del ordenamiento no puede servir de excusa para &nbsp;desconocer determinada norma como lo concluy\u00f3, &nbsp;equivocadamente, el fallador plural; su funci\u00f3n, seg\u00fan &nbsp;lo definido en el fallo C-054 de 2016, es la de \u201cencontrar &nbsp;el sentido de las disposiciones a partir de la comparaci\u00f3n con &nbsp;otras normas que pertenecen al orden jur\u00eddico legal y que &nbsp;guardan relaci\u00f3n con aquella\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>Se recrimin\u00f3 &nbsp;la falta de valoraci\u00f3n del auto a trav\u00e9s del cual el &nbsp;INCODER neg\u00f3 la adjudicaci\u00f3n del lote objeto de la lid &nbsp;(30 nov. 2009), pedida por su contendor el 8 de mayo de 2002, lo cual &nbsp;revela que \u00e9ste \u201c(\u2026) &nbsp;se encontraba antes de la promulgaci\u00f3n de la Ley 791 de &nbsp;2002[,] &nbsp;adelantando gestiones tendientes a obtener la declaratoria de &nbsp;propiedad del bien, por tanto, le es &nbsp;aplicable &nbsp;al caso el t\u00e9rmino de 20 a\u00f1os que[,] &nbsp;evidentemente[,] &nbsp;no hab\u00eda transcurrido hasta este momento (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Como la parte &nbsp;actora no se someti\u00f3 a tal legislaci\u00f3n en \u201c(\u2026) &nbsp;el ac\u00e1pite denominado fundamentos de derecho (\u2026)\u201d &nbsp;del &nbsp;escrito genitor, el sentenciador de segunda instancia no debi\u00f3 &nbsp;dirimir el litigio con sustento en ella, pues el art\u00edculo 41 &nbsp;de la Ley 153 de 1887 impone al interesado elegir el r\u00e9gimen &nbsp;de prescripci\u00f3n al cual se acoger\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Caracter\u00edstica esencial de este instrumento de defensa es su &nbsp;condici\u00f3n extraordinaria, en virtud de la cual el simple &nbsp;descontento con lo dictaminado no permite analizar de fondo el &nbsp;veredicto cuestionado; por ello, es necesario cimentar la censura en &nbsp;alguna de las causales taxativamente previstas y atender los &nbsp;par\u00e1metros indispensables para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite &nbsp;\u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700, reiterado en CSJ AC703, 2 &nbsp;mar. &nbsp;2020, &nbsp;rad.2015-00192-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;As\u00ed &nbsp;que la&nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende &nbsp;del acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo &nbsp;344&nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, entre otros, la &nbsp;formulaci\u00f3n de los cargos con la exposici\u00f3n de sus &nbsp;fundamentos, en forma clara, precisa y completa,&nbsp;y no basados en &nbsp;meras generalidades, o&nbsp;de cualquier manera como si de un alegato &nbsp;de instancia se tratara, por cuanto&nbsp;el opugnante asume el duro &nbsp;labor\u00edo de enervar la presunci\u00f3n de legalidad y &nbsp;acierto&nbsp;con que viene acompa\u00f1ada la providencia.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido,&nbsp;la&nbsp;Corte, de manera reiterada, ha se\u00f1alado &nbsp;que&nbsp;\u00ab\u2026toda &nbsp;acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple enunciaci\u00f3n, &nbsp;al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose patentes los &nbsp;desaciertos, no como contraste de pareceres, o de interpretaciones, &nbsp;ni de meras disputas conceptuales o procesales, sino de la &nbsp;verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, de modo &nbsp;que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida.&nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262, 12 ene. 2016, rad. 1995-00229-01, reiterado en CSJ AC5532, 19 &nbsp;dic. 2018, rad. 2013-00062-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.&nbsp;Las &nbsp;sentencias pueden ser controvertidas por errores&nbsp;in &nbsp;iudicando&nbsp;o&nbsp;in &nbsp;procedendo. &nbsp;Entre los primeros, la violaci\u00f3n de normas sustanciales, &nbsp;producto de&nbsp;desv\u00edos de interpretaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n &nbsp;normativa (directa), o \u00abde &nbsp;error de derecho derivado del desconocimiento de una norma &nbsp;probatoria, o por&nbsp;error de hecho manifiesto y trascendente en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una &nbsp;determinada prueba\u00bb&nbsp;(indirecta)3.&nbsp;Los &nbsp;segundos hacen referencia&nbsp;a&nbsp;la indebida construcci\u00f3n &nbsp;del proceso, por infracci\u00f3n de las normas que los&nbsp;regulan &nbsp;(vicios de actividad).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.&nbsp;Cuando &nbsp;los reparos se enfilan por la v\u00eda recta, no basta la citaci\u00f3n &nbsp;indiscriminada de normas sustanciales que constituyan o hayan debido &nbsp;constituir base esencial del fallo;&nbsp;resulta imperativo exponer, &nbsp;adicionalmente, la manera como el enjuiciador las quebrant\u00f3, &nbsp;pero&nbsp;la discusi\u00f3n ha de ce\u00f1irse a&nbsp;\u00abla &nbsp;cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni extenderse a la &nbsp;materia probatoria, por lo que debe estructurarse en forma adecuada &nbsp;c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n ya por tomar en cuenta &nbsp;normas completamente ajenas al caso, pasar por alto las que lo reg\u00edan &nbsp;o, a pesar de acertarse en la selecci\u00f3n, terminar &nbsp;reconoci\u00e9ndoles implicaciones que no tienen\u00bb&nbsp;(AC3599,&nbsp;27 &nbsp;ago. 2018,&nbsp;rad. 2015-00704).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.&nbsp;Trat\u00e1ndose &nbsp;del motivo segundo de casaci\u00f3n, a m\u00e1s de la invocaci\u00f3n &nbsp;de los mandatos materiales, se le impone al acusador la carga de &nbsp;manifestar&nbsp;la manera como el enjuiciador los transgredi\u00f3.&nbsp;Por &nbsp;consiguiente, deber\u00e1 discutir los&nbsp;razonamientos &nbsp;basilares y los medios de prueba sobre los cuales se ciment\u00f3&nbsp;la &nbsp;decisi\u00f3n reprochada, con el objeto de desvirtuarlos, se\u00f1alando &nbsp;la incidencia de los yerros&nbsp;y &nbsp;la forma&nbsp;como&nbsp;\u00e9stos&nbsp;llevaron a la desatenci\u00f3n &nbsp;de los preceptos sustantivos mencionados, &nbsp;su contundencia e&nbsp;inconsistencia &nbsp;entre lo&nbsp;que objetivamente&nbsp;se desprende de tales probanzas &nbsp;y las conclusiones del juzgador. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, es preciso reparar en que, tal como lo tiene decantado &nbsp;la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n,&nbsp;\u00abno &nbsp;cualquier yerro de esa estirpe es suficiente para infirmar un fallo &nbsp;en sede de casaci\u00f3n, sino que se requiere que sea &nbsp;manifiesto,&nbsp;porque &nbsp;si se edifica a partir de un complicado proceso dial\u00e9ctico, &nbsp;as\u00ed sea acertado, frente a unas conclusiones tambi\u00e9n &nbsp;razonables del sentenciador, dejar\u00eda de ser evidente, pues &nbsp;simplemente se tratar\u00eda de una disputa de criterios,&nbsp;en &nbsp;cuyo caso prevalecer\u00eda el del juzgador, puesto que la decisi\u00f3n &nbsp;ingresa al recurso extraordinario escoltada de la presunci\u00f3n &nbsp;de acierto&nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 9 de agosto de 2010, rad. 2004-00524-01\u00bb&nbsp;(subrayado &nbsp;fuera del texto; CSJ&nbsp;SC1905, 4&nbsp;jun. 2019, rad. &nbsp;2011-00271-01, reiterado en&nbsp;CSJ SC003,&nbsp;18 ene. 2021, rad. &nbsp;2010-00682-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Ninguno de&nbsp;los cargos&nbsp;formulados en&nbsp;la demanda &nbsp;satisface&nbsp;los requisitos legales establecidos por el legislador &nbsp;y por ello, ser\u00e1n inadmitidos.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Aunque en el primer ataque la libelista enlist\u00f3 algunas normas &nbsp;de car\u00e1cter sustancial, en su sentir, vulneradas por el &nbsp;ad-quem, &nbsp;no acredit\u00f3 la infracci\u00f3n, pues su desacuerdo se &nbsp;soport\u00f3 en su particular intelecci\u00f3n del asunto, a la &nbsp;luz de la cual, la posesi\u00f3n violenta o clandestina constituye &nbsp;causa il\u00edcita incapaz de generar derechos y como su oponente &nbsp;entr\u00f3 al predio mediante el uso de la fuerza, ello era &nbsp;suficiente para negar su pretensi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;argumentaci\u00f3n es id\u00e9ntica a la esgrimida en el recurso &nbsp;de apelaci\u00f3n y fue desechada por el sentenciador, con base en &nbsp;que, si bien el padre del prescribiente usurp\u00f3 los terrenos &nbsp;reclamados, no se demostr\u00f3 un solo agravio inferido por este &nbsp;\u00faltimo a la propietaria o a alguna otra persona para mantener &nbsp;su calidad; todo lo contrario, coligi\u00f3 el fallador, desde hace &nbsp;d\u00e9cadas el gestor se estableci\u00f3 all\u00ed con su &nbsp;familia, edific\u00f3 sus casas y ha explotado la tierra, sin &nbsp;oposici\u00f3n id\u00f3nea ni eficaz de la due\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo antelado, surge palmario el desenfoque de la censura, pues la &nbsp;discrepante no confront\u00f3 la tesis neural de la sentencia, para &nbsp;evidenciar su desacierto por desconocer, verbi &nbsp;gratia, &nbsp;los &nbsp;presupuestos necesarios para lograr la declaratoria de pertenencia &nbsp;por la v\u00eda extraordinaria (art. 2531 del C\u00f3digo Civil). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;El segundo reparo no luce un mejor perfil. Aunque se le endilg\u00f3 &nbsp;al juzgador de segundo grado la lesi\u00f3n, por inaplicaci\u00f3n, &nbsp;del art\u00edculo 2526 del estatuto sustantivo, la recurrente no &nbsp;rebati\u00f3 la argumentaci\u00f3n expuesta en el fallo para &nbsp;contestar a tal cuestionamiento, formulado desde la alzada contra la &nbsp;decisi\u00f3n de m\u00e9rito emanada del juez a &nbsp;quo, &nbsp;ni se evidenci\u00f3 la relevancia de tal precepto en la definici\u00f3n &nbsp;del litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese, &nbsp;la vencida en juicio centr\u00f3 sus esfuerzos en acreditar que la &nbsp;interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la ley no implica la &nbsp;potestad de desatender una disposici\u00f3n en espec\u00edfico, &nbsp;como as\u00ed lo coligi\u00f3 el Tribunal, y hasta ah\u00ed &nbsp;lleg\u00f3 su reproche, pues la libelista no explic\u00f3 por qu\u00e9 &nbsp;la situaci\u00f3n f\u00e1ctica planteada se subsum\u00eda en el &nbsp;canon transgredido, o cu\u00e1l t\u00edtulo inscrito imped\u00eda &nbsp;dar cabida a la pretensi\u00f3n de su contraparte, mucho menos &nbsp;abord\u00f3 las consideraciones del colegiado para desvirtuarlas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;La \u00faltima cr\u00edtica carece de la menci\u00f3n de la &nbsp;norma cuyo quebranto se alega, motivo suficiente para desecharla. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan &nbsp;si se dejara de lado aquella falencia, la impugnante tampoco cumpli\u00f3 &nbsp;con la carga de acreditar el yerro valorativo, por cuanto se limit\u00f3 &nbsp;a se\u00f1alar la indebida apreciaci\u00f3n del \u201cac\u00e1pite &nbsp;de fundamentos de derecho\u201d &nbsp;de la demanda, sin llevar a cabo el ejercicio de confrontaci\u00f3n &nbsp;necesario para develar la equivocaci\u00f3n, ni su repercusi\u00f3n &nbsp;en el sentido del pronunciamiento que desat\u00f3 la controversia &nbsp;en segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>4.&nbsp;Aunado &nbsp;a lo anterior, el escrito introductor no satisface los presupuestos &nbsp;para su selecci\u00f3n oficiosa, pues la sentencia no vulner\u00f3 &nbsp;los derechos y garant\u00edas constitucionales de las partes, ni &nbsp;les irrog\u00f3 agravios susceptibles de reparaci\u00f3n; no &nbsp;amenaza la unidad e integridad del ordenamiento jur\u00eddico, ni &nbsp;compromete el orden o el patrimonio p\u00fablico; y tampoco se &nbsp;requiere un pronunciamiento unificador de jurisprudencia respecto de &nbsp;la tem\u00e1tica discutida. &nbsp;<\/p>\n<p>Las razones &nbsp;anotadas ratifican la inadmisi\u00f3n del libelo. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia de 26 de junio de &nbsp;2019, proferida por la Sala \u00danica del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Yopal, dentro del proceso rese\u00f1ado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. D\u00e9jense las constancias de rigor. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Admitida el 15 de noviembre de 2016 (folios 108 a 109, cno. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reconvenci\u00f3n). &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante la cual la Corte Constitucional declar\u00f3 la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exequibilidad del art\u00edculo 61 del Decreto 2700 de 1991, donde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se establece la facultad de cancelar t\u00edtulos de propiedad y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;registros, en cualquier momento del proceso penal, siempre que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aparezca demostrada su procedencia fraudulenta. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral 2, art\u00edculo 336 C.G.P. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2592-2021 (2016-00317-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC2592-2021 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintinueve de abril de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; La Corte se &nbsp;pronuncia sobre la admisibilidad de la demanda presentada por Gloria &nbsp;Magdalena [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54511","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54511","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54511"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54511\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54511"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54511"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54511"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}