{"id":54524,"date":"2024-05-17T20:41:22","date_gmt":"2024-05-17T20:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2609-2021-2017-00190-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:22","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:22","slug":"ac2609-2021-2017-00190-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2609-2021-2017-00190-01\/","title":{"rendered":"AC 2609 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2609-2021 (2017-00190-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2609-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 25899-31-03-002-2017-00190-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintinueve de abril de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). (___) &nbsp;de ______ dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de las demandas de casaci\u00f3n &nbsp;presentadas por Juan Fernando Olmos Rubio y Yamile Marcela Cifuentes &nbsp;Herrera, frente a &nbsp;la sentencia que el 2 de octubre de 2020 &nbsp;profiri\u00f3 &nbsp;la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior de Distrito Judicial de &nbsp;Cundinamarca dentro del proceso declarativo que promovieron contra &nbsp;Bancolombia S.A. y Constructora Bellarea Ltda. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>Fincaron &nbsp;la invalidez en la causa il\u00edcita del acto jur\u00eddico, &nbsp;dado que, de acuerdo con los antecedentes negociales, era legalmente &nbsp;indispensable que los demandantes tambi\u00e9n hubieran suscrito &nbsp;las mencionadas escrituras p\u00fablicas, lo cual no ocurri\u00f3 &nbsp;por motivos imputables a las demandadas. En efecto, todas las partes &nbsp;del proceso elevaron la escritura p\u00fablica 74 de 4 de febrero &nbsp;de 2013 de la Notar\u00eda \u00danica de Guatavita, la cual, por &nbsp;identificar err\u00f3neamente el inmueble objeto del acuerdo, fue &nbsp;devuelta por la oficina de registro. Posteriormente, las demandadas, &nbsp;mediante escritura p\u00fablica 285 de 24 de marzo de 2015 de la &nbsp;misma entidad notarial, corrigieron tal equivocaci\u00f3n y &nbsp;precisaron que el negocio reca\u00eda sobre el lote 115 y no el 4. &nbsp;Este \u00faltimo documento tampoco fue registrado en el folio de &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria porque una aclaraci\u00f3n o &nbsp;correcci\u00f3n escrituraria no puede variar el predio objeto del &nbsp;acuerdo y, adem\u00e1s, deb\u00eda estar suscrito por todos los &nbsp;intervinientes iniciales, incluyendo los ahora demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, las convocadas -en ausencia de los impugnantes &nbsp;extraordinarios- celebraron compraventa del lote 115 y la &nbsp;edificaci\u00f3n, mediante escritura p\u00fablica 6188 de 19 de &nbsp;junio de 2015 de la Notar\u00eda 38 de Bogot\u00e1, con el &nbsp;prop\u00f3sito de evadir las normas legales que regulan la &nbsp;aclaraci\u00f3n y modificaci\u00f3n escrituraria, las cuales &nbsp;imponen la comparecencia de todos los intervinientes del primer acto. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Bancolombia S.A. y Constructora Bellarea Ltda. se opusieron a las &nbsp;pretensiones. La primera excepcion\u00f3 \u00abautonom\u00eda &nbsp;de la promesa con el contrato prometido\u00bb, &nbsp;\u00abejecuci\u00f3n &nbsp;contractual de buena fe de Bancolombia\u00bb; &nbsp;mientras que la segunda formul\u00f3 las defensas de \u00abinexistencia &nbsp;de la causa il\u00edcita\u00bb, &nbsp;\u00abbuena &nbsp;fe en la ejecuci\u00f3n de los contratos\u00bb, &nbsp;\u00abcumplimiento &nbsp;de contrato con terceros\u00bb, &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, &nbsp;\u00abagotamiento &nbsp;de la promesa\u00bb, &nbsp;\u00abposici\u00f3n &nbsp;dominante de las entidades p\u00fablicas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Mediante sentencia de 11 de octubre de 2019, el Juzgado Segundo Civil &nbsp;del Circuito de Zipaquir\u00e1 finaliz\u00f3 la instancia inicial &nbsp;acogiendo la excepci\u00f3n de inexistencia de causa il\u00edcita. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El Tribunal Superior de Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala &nbsp;Civil-Familia, al resolver la impugnaci\u00f3n de los convocantes, &nbsp;confirm\u00f3 el fallo de primer grado el 2 de octubre de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La argumentaci\u00f3n de los apelantes fue \u00abharto &nbsp;injusta\u00bb &nbsp;por haber fincado la nulidad absoluta en las maniobras desarrolladas &nbsp;por Bancolombia S.A. para llevar a cabo la escritura p\u00fablica &nbsp;censurada sin la firma de los demandantes, a pesar de que en el &nbsp;libelo invocaron que la invalidez se desprend\u00eda de la &nbsp;inaplicaci\u00f3n del decreto 1069 de 2015. Esto justifica que el a &nbsp;quo, con &nbsp;miras a negar las pretensiones, haya estudiado esa norma en raz\u00f3n &nbsp;a que el problema jur\u00eddico consist\u00eda en determinar si &nbsp;era imperativa la firma de los libelistas en el instrumento &nbsp;documental cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;el fallo apelado estudi\u00f3 la mencionada norma citada en la &nbsp;demanda, la decisi\u00f3n es acertada y ajustada al marco de las &nbsp;pretensiones que fijaron los impugnantes. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La nulidad absoluta demandada se estructur\u00f3 bajo las &nbsp;\u00abcircunstancias &nbsp;extr\u00ednsecas\u2026 de una relaci\u00f3n obligacional de la &nbsp;que la venta era apenas un esca\u00f1o para un prop\u00f3sito &nbsp;previamente determinado\u00bb. &nbsp;Por ello, resultaba l\u00f3gico escrutar si el motivo de la compra &nbsp;era o no il\u00edcito por las maniobras imputadas a Bancolombia &nbsp;S.A. para \u00abtomar &nbsp;ventaja frente a\u00bb &nbsp;los actores, teniendo en cuenta que el objetivo de toda la operaci\u00f3n &nbsp;negocial era dotar de recursos a los promotores para construir una &nbsp;vivienda en el lote adquirido a Constructora &nbsp;Bellarea Ltda., bajo el ropaje de un leasing habitacional con &nbsp;la intenci\u00f3n de que ese tipo negocial fuera \u00abm\u00e1s &nbsp;ben\u00e9fico para ellos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese contexto, a pesar de que se estructur\u00f3 la invalidez bajo &nbsp;la \u00abmanipulaci\u00f3n &nbsp;y maniobras de\u00bb &nbsp;Bancolombia S.A., en realidad se est\u00e1 censurando el &nbsp;incumplimiento de d\u00e9bitos obligacionales derivados de la &nbsp;relaci\u00f3n jur\u00eddica integral, a pesar de que \u00abla &nbsp;nulidad no puede ser el expediente para resolver una disputa sobre &nbsp;incumplimiento de las prestaciones del contrato\u00bb, &nbsp;sin pasar por alto que el acuerdo de voluntades fue m\u00e1s &nbsp;complejo del simple y aislado contenido de las promesas de compra o &nbsp;la venta en s\u00ed misma. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;fechas en que se corrieron las escrituras 74 (2013) y la \u00abacusada &nbsp;de nulidad\u00bb &nbsp;(2015) muestran que la operaci\u00f3n negocial, realmente, no fue &nbsp;un leasing habitacional \u00absino &nbsp;algo m\u00e1s\u2026 aparentando que la [compa\u00f1\u00eda &nbsp;de] leasing &nbsp;compraba un terreno que\u2026 hab\u00edan adquirido los &nbsp;demandantes\u00bb. &nbsp;Por tal raz\u00f3n, \u00abaspirar &nbsp;a la nulidad aqu\u00ed resulta vano\u00bb &nbsp;pues la discusi\u00f3n debe involucrar \u00abtodos &nbsp;los aspectos contractuales de esa relaci\u00f3n, descorriendo ese &nbsp;velo\u2026 que pretendieron los extremos hacer pasar\u00bb &nbsp;como un \u00abcontrato &nbsp;de empr\u00e9stito\u00bb, &nbsp;sin desconocer que resulta cuestionable el comportamiento de &nbsp;Bancolombia S.A. al \u00abpresionar &nbsp;a la constructora para que le escriturara el bien, con menosprecio de &nbsp;la realidad de la relaci\u00f3n\u2026 con los demandantes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDAS &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;promotores formularon, en libelos separados, sendos cargos \u00fanicos &nbsp;que, por contravenir las exigencias pertinentes, ser\u00e1n &nbsp;inadmitidos. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;\u00daNICO DE YAMILE MARCELA CIFUENTES HERRERA &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en la segunda causal del mecanismo extraordinario, acus\u00f3 &nbsp;al Tribunal de haber vulnerado de manera indirecta los art\u00edculos &nbsp;1502, 1524, 1603, 1740, 1741 del C\u00f3digo Civil, 104 (\u00abpor &nbsp;analog\u00eda\u00bb), &nbsp;899 del C\u00f3digo de Comercio, 7, 82, 83, 164, 165, 166, 204, &nbsp;205, 240, 241, 242, 372 del C\u00f3digo General del Proceso y &nbsp;2.2.6.1.3.2.1 del decreto 1069 de 2015, por errores de hecho &nbsp;consistentes en la \u00abfalsa &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda y\u2026 sobre una serie de medios &nbsp;probatorios\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que la nulidad de los actos enjuiciados radicaba en \u00abla &nbsp;ilicitud de la conducta\u00bb &nbsp;de los demandados al desconocer \u00abuna &nbsp;norma imperativa de regulaci\u00f3n \u00e9tica en los contratos\u00bb &nbsp;e \u00abimponer &nbsp;su criterio deliberado e intencional, con el fin de eludir\u2026 &nbsp;derechos adquiridos\u00bb, &nbsp;dado que se incumpli\u00f3 \u00abun &nbsp;comportamiento expreso que se consagra en la ley\u00bb, &nbsp;con el prop\u00f3sito de causar da\u00f1o y beneficio injusto. &nbsp;<\/p>\n<p>Atribuy\u00f3 &nbsp;error al ad &nbsp;quem por &nbsp;haber indicado que la invalidez se finc\u00f3 en el desconocimiento &nbsp;del decreto 1069 de 2015, pues las pretensiones se sustentaron en \u00abel &nbsp;prop\u00f3sito [de] &nbsp;las &nbsp;demandadas para\u2026 defraudar a los demandantes \u2026 &nbsp;omiti[endo] &nbsp;dar curso a la ley y al procedimiento que las normas establecen\u00bb, &nbsp;toda vez que se desconoci\u00f3 la prohibici\u00f3n de cambiar el &nbsp;inmueble objeto de una escritura p\u00fablica por medio de su &nbsp;aclaraci\u00f3n o correcci\u00f3n, la cual fue desconocida por &nbsp;los convocados con el prop\u00f3sito de \u00abapropiarse &nbsp;de los derechos de dominio &nbsp;sobre &nbsp;un predio\u00bb &nbsp;sin la firma de los promotores en el acto respectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Fij\u00f3 &nbsp;la equivocaci\u00f3n del Tribunal en que la demanda no imput\u00f3 &nbsp;incumplimiento contractual a las convocadas, sino la ilicitud de su &nbsp;proceder al suscribir la escritura 6188 de 2015 en ausencia de los &nbsp;demandantes, pues ellos ya hab\u00edan adquirido y pagado la &nbsp;totalidad del bien. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que como el \u00abNotario &nbsp;de Guatavita\u00bb &nbsp;les advirti\u00f3 a las demandadas sobre la ilegalidad de su &nbsp;proceder, acudieron \u00aba &nbsp;otro notario, a quien no le informan el origen y la trazabilidad de &nbsp;ese negocio, y en omisi\u00f3n de cumplir con la ley y el &nbsp;procedimiento adecuado que imponen las normas, proceden a &nbsp;protocolizar la escritura 6188 de junio de 2015 de la Notar\u00eda &nbsp;38 de Bogot\u00e1\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuestion\u00f3 &nbsp;que el Tribunal haya ignorado que los accionantes rechazaron la &nbsp;invitaci\u00f3n que les hizo la constructora demandada para &nbsp;\u00abarreglar &nbsp;las inconsistencias de la escritura 74 de 2013 de la Notar\u00eda &nbsp;de Guatavita\u00bb, &nbsp;porque \u00abla &nbsp;entidad leasing ya no ten\u00eda ning\u00fan derecho en la medida &nbsp;que el cr\u00e9dito financiero\u2026 hab\u00eda desaparecido &nbsp;por\u2026 pago\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Insisti\u00f3 &nbsp;en que se desconoci\u00f3 el verdadero sentido de la demanda que &nbsp;describi\u00f3 \u00abcon &nbsp;lujo de detalles\u00bb &nbsp;la ilicitud de los motivos que llevaron a las demandadas a celebrar &nbsp;la escritura p\u00fablica enjuiciada, sin que tales comportamientos &nbsp;quisieran presentarse como constitutivos de \u00abincumplimiento &nbsp;contractual\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el Tribunal \u00abdespreci\u00f3\u2026 &nbsp;un gran n\u00famero de medios indiciarios latentes que\u2026, de &nbsp;haberlos entrelazado en su valoraci\u00f3n, hubiera hecho justicia &nbsp;declarando la nulidad\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>(I) &nbsp;No analiz\u00f3 el testimonio de \u00d3scar Andr\u00e9s D\u00edaz &nbsp;V\u00e1squez, quien declar\u00f3 que personal de la Notar\u00eda &nbsp;de Guatavita advirti\u00f3 a las demandadas la necesidad de que &nbsp;todas las partes suscribieran la escritura p\u00fablica de &nbsp;correcci\u00f3n; &nbsp;<\/p>\n<p>(II) &nbsp;Ignor\u00f3 la escritura 74 de 2013 de la Notar\u00eda de &nbsp;Guatavita, cuya enmienda era injustificada; &nbsp;<\/p>\n<p>(III) &nbsp;Pas\u00f3 por alto que las estipulaciones de la escritura p\u00fablica &nbsp;74 de 4 de febrero de 2013 perdieron raz\u00f3n de ser por &nbsp;estructurar unos convenios de pago de las obligaciones del acuerdo de &nbsp;leasing 124742; &nbsp;<\/p>\n<p>(V) &nbsp;Ignor\u00f3 la conducta de las partes porque los convocantes se &nbsp;negaron a aclarar o modificar la escritura 74 porque el contrato de &nbsp;leasing 124742 estaba cancelado; &nbsp;<\/p>\n<p>(VI) &nbsp;Suprimi\u00f3 el aviso de los demandantes a la constructora &nbsp;enjuiciada sobre la mencionada operaci\u00f3n y que el cr\u00e9dito &nbsp;que el Banco hab\u00eda desembolsado se hab\u00eda cancelado; &nbsp;<\/p>\n<p>(VII) &nbsp;Desconoci\u00f3 el \u00absentido &nbsp;obvio\u00bb &nbsp;de la escritura 285 de 25 de marzo de 2015 de la Notar\u00eda de &nbsp;Guatavita, pues para modificar la escritura 74 era indispensable la &nbsp;presencia de todas las partes; &nbsp;<\/p>\n<p>(VIII) &nbsp;Omiti\u00f3 la prueba de la devoluci\u00f3n de la Oficina de &nbsp;Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Zipaquir\u00e1 de la &nbsp;escritura p\u00fablica respectiva por no haberse suscrito por todas &nbsp;las partes; &nbsp;<\/p>\n<p>(IX) &nbsp;Dej\u00f3 de ver el \u00abhecho &nbsp;indiciario\u00bb &nbsp;de que, a espaldas de los demandantes, las demandadas suscribieron la &nbsp;escritura p\u00fablica 6188 de 19 de junio de 2015 de la Notar\u00eda &nbsp;38 de Bogot\u00e1, lo cual signific\u00f3 desconocimiento de una &nbsp;norma legal e ilicitud en la causa; &nbsp;<\/p>\n<p>(X) &nbsp;Ignor\u00f3 el \u00abhecho &nbsp;indiciario\u00bb &nbsp;de que la referida escritura p\u00fablica caus\u00f3 un da\u00f1o &nbsp;y despoj\u00f3 de un \u00abpatrimonio &nbsp;importante\u00bb &nbsp;a los demandantes; &nbsp;<\/p>\n<p>(XI) &nbsp;Se equivoc\u00f3 al apreciar el \u00abhecho &nbsp;indiciario\u00bb &nbsp;de donde se extra\u00eda la mala fe de Bancolombia S.A. al saber &nbsp;que el cr\u00e9dito financiero se hab\u00eda solucionado e &nbsp;inaplic\u00f3 las normas jur\u00eddicas respectivas para hacer &nbsp;una resciliaci\u00f3n en debida forma de la escritura 74; y &nbsp;<\/p>\n<p>(XII) &nbsp;Dej\u00f3 de tenerse en cuenta la confesi\u00f3n ficta de &nbsp;Bancolombia S.A. por no haber concurrido \u00aba &nbsp;la audiencia del art\u00edculo 372 del CGP\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;\u00daNICO DE JUAN FERNANDO OLMOS RUBIO &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;conformidad con la primera causal de casaci\u00f3n, denunci\u00f3 &nbsp;la violaci\u00f3n directa de los preceptos 1502, 1524 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y 104 del C\u00f3digo de Comercio, por falta de aplicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que, a pesar de que en la demanda se cit\u00f3 el art\u00edculo &nbsp;2.2.6.1.3.2.1 del decreto 1069 de 2015, en la sentencia de primer &nbsp;grado se refiri\u00f3 el canon 2.2.6.1.1.3 del mismo decreto, lo &nbsp;cual condujo a la consideraci\u00f3n equivocada de que los &nbsp;demandados no deb\u00edan convocar a los demandantes para suscribir &nbsp;la escritura p\u00fablica cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Dispuso &nbsp;que, si bien en el libelo se present\u00f3 de forma extensa la &nbsp;problem\u00e1tica, el sub &nbsp;lite &nbsp;requer\u00eda \u00abuna &nbsp;concentraci\u00f3n superior a la normal para \u2026 centrar el &nbsp;tema de debate\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;que la causa il\u00edcita radicaba en obviar el procedimiento &nbsp;previsto en el art\u00edculo 2.2.6.1.3.2.1 del decreto 1069 de &nbsp;2015, aspecto sobre el que no se ocup\u00f3 el ad &nbsp;quem ni &nbsp;mucho menos el a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>Reproch\u00f3 &nbsp;que se hubiera justificado la coexistencia de \u00ablos &nbsp;dos contratos contenidos en la EP 74 y la EP 6188\u00bb &nbsp;por recaer sobre objetos diversos, sin analizar la forma en que &nbsp;deb\u00edan aplicarse las normas respectivas, para lo cual aclar\u00f3 &nbsp;que la disposici\u00f3n sustancial violada no fue el art\u00edculo &nbsp;2.2.6.1.3.2.1 del decreto 1069 de 2015, pues el yerro radic\u00f3 &nbsp;en no haber hecho actuar las normas de derecho privado sobre ilicitud &nbsp;contractual. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Como se explicar\u00e1 en lo sucesivo, resulta oportuno repeler el &nbsp;cargo \u00fanico de Yamile Marcela Cifuentes Herrera por ausencia &nbsp;de claridad y por no haber demostrado el vicio de hecho imputado al &nbsp;fallador colegiado, falencias que revelan incumplimiento de los &nbsp;requisitos de admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n seg\u00fan &nbsp;lo previsto en el precepto 344 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;obscuridad del cuestionamiento casacional radica en que la &nbsp;combatiente no precis\u00f3 ni explic\u00f3 la manera en que &nbsp;resultaron transgredidas las normas invocadas, es decir, si fueron &nbsp;inaplicadas, malinterpretadas o utilizadas cuando no hab\u00eda &nbsp;lugar a ello, ni mucho menos de qu\u00e9 manera habr\u00eda &nbsp;sucedido la vulneraci\u00f3n, lo cual resultaba necesario para que &nbsp;la Sala ejerza sus funciones como tribunal de casaci\u00f3n (art. &nbsp;235 #1 Constituci\u00f3n Pol\u00edtica) sin exceder el marco de &nbsp;sus atribuciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Abrirle &nbsp;paso a una demanda como la referida significar\u00eda un ejercicio &nbsp;excesivo de las competencias ostentadas por la Corporaci\u00f3n, &nbsp;enmarcadas por el contenido del recurso, sobre todo cuando no se &nbsp;aprecien de manera ostensible y grave las circunstancias previstas en &nbsp;la parte final del art\u00edculo 336 ibid &nbsp;que &nbsp;ameriten el ejercicio de la denominada casaci\u00f3n oficiosa. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corporaci\u00f3n no est\u00e1 echando de menos el desaparecido &nbsp;requisito del concepto de la violaci\u00f3n. Por el contrario, est\u00e1 &nbsp;precisando que del relato y sustentaci\u00f3n del impugnante debe &nbsp;fluir de manera inteligible en qu\u00e9 consisti\u00f3 la afrenta &nbsp;de la decisi\u00f3n de segundo grado contra el ordenamiento para &nbsp;abrir paso al tr\u00e1mite con miras a corroborar si la misma &nbsp;efectivamente sucedi\u00f3 o no y, en caso positivo, reparar los &nbsp;agravios irrogados a las partes con ocasi\u00f3n del fallo, como es &nbsp;su misi\u00f3n (art. 333 C\u00f3digo General del Proceso). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior se traduce, precisamente, en que si la demanda carece de las &nbsp;explicaciones indispensables para desentra\u00f1ar en qu\u00e9 &nbsp;consiste la vulneraci\u00f3n normativa invocada, la Sala no tiene &nbsp;alternativa diversa a inadmitirla &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, el referido cargo tampoco demostr\u00f3 el defecto &nbsp;f\u00e1ctico atribuido al fallo, pues se limit\u00f3 a referir &nbsp;algunos medios suasorios sin hacer el debido contraste entre su &nbsp;contenido y la valoraci\u00f3n que de ellos hizo el Tribunal, lo &nbsp;que equivale a un alegato conclusivo de instancia y no a la forma de &nbsp;argumentar esperable en esta sede extraordinaria. De la comparaci\u00f3n &nbsp;entre las pruebas tra\u00eddas a colaci\u00f3n en el recurso y la &nbsp;sentencia de \u00faltima instancia se evidencia que, en realidad, &nbsp;el colegiado no ignor\u00f3 las primeras sino que, contrario &nbsp;sensu, luego &nbsp;de su ponderaci\u00f3n concluy\u00f3 que no demostraban la &nbsp;ilicitud causal bajo la que se estructur\u00f3 la pretensi\u00f3n &nbsp;de nulidad absoluta. Es decir, la recurrente se limit\u00f3 a &nbsp;discrepar livianamente de la delimitaci\u00f3n f\u00e1ctica &nbsp;realizada por el Tribunal y a ofrecer una perspectiva diversa de los &nbsp;hechos, lo que no estructura un error f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que el yerro de hecho se comete al adicionar o suprimir el contenido &nbsp;objetivo de los medios de convicci\u00f3n que integran el plenario &nbsp;y que la recurrente tiene la carga argumentativa de ilustrar de forma &nbsp;suficiente en d\u00f3nde radica, sobre qu\u00e9 pruebas &nbsp;espec\u00edficas ocurri\u00f3, adem\u00e1s de contrastarlas con &nbsp;la motivaci\u00f3n que sirvi\u00f3 para decidir la instancia, con &nbsp;el fin de demostrar c\u00f3mo esa equivocada manera de resolver el &nbsp;litigio incidi\u00f3 en el desconocimiento de las normas &nbsp;sustantivas, ejercicio dial\u00e9ctico que no se hizo en el caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;labor argumentativa que se espera del combatiente debe estar dirigida &nbsp;a demostrar que el vicio f\u00e1ctico es evidente, manifiesto, &nbsp;f\u00e1cil de verificar \u00abporque &nbsp;si se edifica a partir de un complicado proceso dial\u00e9ctico, &nbsp;as\u00ed sea acertado, frente a unas conclusiones tambi\u00e9n &nbsp;razonables del sentenciador, dejar\u00eda de ser evidente, pues &nbsp;simplemente se tratar\u00eda de una disputa de criterios, en cuyo &nbsp;caso prevalecer\u00eda la [conclusi\u00f3n] del juzgador, puesto &nbsp;que la decisi\u00f3n ingresa al recurso extraordinario escoltada de &nbsp;la presunci\u00f3n de acierto\u00bb &nbsp;(CSJ SC 9 ago. de 2010, Rad. 2004-00524-01, &nbsp;citado en CSJ AC822-2020, &nbsp;rad. n.\u00ba 2007-00335-01, 10 mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;metodolog\u00eda para acreditar la comisi\u00f3n de un error de &nbsp;hecho exige contrastar \u00ablo &nbsp;que extrajo el sentenciador de las pruebas que se tildan de &nbsp;err\u00f3neamente apreciadas y lo que\u2026 dicen o dejan de &nbsp;decir, para establecer el real efecto que dimana de la preterici\u00f3n &nbsp;o desfiguraci\u00f3n de la prueba, siempre en el bien entendido que &nbsp;no basta relacionarla ni con ofrecer la visi\u00f3n del recurrente, &nbsp;a la manera de un alegato de instancia, sino se confronta en sus &nbsp;t\u00e9rminos con la sentencia acusada\u00bb. &nbsp;(CSJ SC de 14 de mayo de 2001, reiterada en CSJ SC de 19 de diciembre &nbsp;de 2012, Rad. 2006-00164-01, citado en CSJ AC901-2020, rad. n.\u00ba &nbsp;2016-00446, 12, mar. 2020). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;defecto f\u00e1ctico debe estar orientado a exponer con facilidad &nbsp;que el \u00f3rgano decisor \u00absobrepas\u00f3 &nbsp;los l\u00edmites de lo razonable en la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, de manera que sus conclusiones no est\u00e1n &nbsp;sustentadas en ninguna l\u00f3gica racional\u00bb, &nbsp;es decir, \u00abque &nbsp;no exist\u00eda manera humana de concluir lo que el juez\u2026 ha &nbsp;concluido, bas\u00e1ndose en el material obrante en autos, o bien &nbsp;que se ha apoyado, no en m\u00e1ximas de experiencia\u2026 , sino &nbsp;en simples juicios intuitivos y de subjetividad que no son &nbsp;objetivables\u2026\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En lo que concierne al cuestionamiento propuesto por Juan Fernando &nbsp;Olmos Rubio, la Sala lo inadmitir\u00e1 por resultar impreciso al &nbsp;haber dejado de combatir las bases de la sentencia que sirvieron para &nbsp;negar la invalidez absoluta. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;motivo para repeler el cuestionamiento se encuentra previsto en el &nbsp;numeral segundo del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso y se estructura en el caso concreto porque, a diferencia de &nbsp;lo esbozado por el opugnante, el Tribunal no fall\u00f3 como lo &nbsp;hizo por haber hecho a un lado las normas que disciplinan la nulidad &nbsp;absoluta y la ilicitud de la causa de los negocios jur\u00eddicos, &nbsp;sino porque encontr\u00f3 que el comportamiento de las demandadas &nbsp;careci\u00f3 de motivos contrarios al orden p\u00fablico, adem\u00e1s &nbsp;de que el verdadero sustento del reclamo de los demandantes radicaba &nbsp;en un posible incumplimiento de obligaciones negociales y no en la &nbsp;sanidad de las estipulaciones, lo cual resultaba imposible de &nbsp;abordarse porque los actores no trajeron a examen judicial la &nbsp;integridad de la operaci\u00f3n contractual. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal orden de ideas, por falta de precisi\u00f3n resulta oportuno &nbsp;inadmitir el cargo singular formulado por Juan Fernando Olmos Rubio. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, resuelve &nbsp;declarar inadmisibles las demandas de casaci\u00f3n formuladas por &nbsp;Yamile Marcela Cifuentes Herrera y &nbsp;Juan &nbsp;Fernando Olmos Rubio &nbsp;en &nbsp;el proceso de la radicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ordena la devoluci\u00f3n del expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NIEVA FENOLL, Jordi. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;valoraci\u00f3n de la prueba. Edit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Marcial Pons. Madrid. 2010. P. 355. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2609-2021 (2017-00190-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC2609-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 25899-31-03-002-2017-00190-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veintinueve de abril de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). 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