{"id":54525,"date":"2024-05-17T20:41:22","date_gmt":"2024-05-17T20:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2610-2021-2012-00100-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:22","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:22","slug":"ac2610-2021-2012-00100-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2610-2021-2012-00100-01\/","title":{"rendered":"AC 2610 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2610-2021 (2012-00100-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2610-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-040-2012-00100-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada &nbsp;por Eluin Guillermo Abreo Trivi\u00f1o, frente a &nbsp;la sentencia de 26 &nbsp;de noviembre de 2019 proferida &nbsp;por la Sala Civil del Tribunal Superior de Distrito Judicial de &nbsp;Bogot\u00e1 dentro del proceso verbal que promovi\u00f3 contra &nbsp;Targelia Leonor Enr\u00edquez Real de S\u00e1nchez, Alba Luc\u00eda &nbsp;\u00c1lvarez Rozo, Nelson Antonio Herrera Cu\u00e1n y los &nbsp;herederos indeterminados de Gustavo Enr\u00edquez Villacis y Laura &nbsp;Real Molina. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La demanda contiene las siguientes pretensiones: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Primeras principales: &nbsp;<\/p>\n<p>1.1.1. &nbsp;Declarar &nbsp;que Gustavo Enr\u00edquez Villacis ocult\u00f3 o distrajo &nbsp;dolosamente de la sociedad conyugal que ten\u00eda con Laura Mar\u00eda &nbsp;Real Molina el inmueble identificado con Folio de Matr\u00edcula &nbsp;Inmobiliaria (FMI) n.\u00ba 50S-160859 ubicado en la calle 16 sur n.\u00ba &nbsp;26-32 de Bogot\u00e1 y, en consecuencia, ordenar la restituci\u00f3n &nbsp;del valor doblado a la masa de bienes. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1.2. &nbsp;Declarar que los herederos de Gustavo Enr\u00edquez Villacis \u00abson &nbsp;continuadores de\u00bb &nbsp;su personalidad y deben ser condenados a \u00abperder &nbsp;la porci\u00f3n que\u2026 le hubiese correspondido en el bien\u2026 &nbsp;y\u2026 a restituir a la masa, doblada, el valor\u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;Segundas &nbsp;principales: &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.1. &nbsp;Declarar que Siervo Humberto G\u00f3mez Garc\u00eda &nbsp;(heredero-cesionario de Gloria Esperanza Toledo Real de Rosero) &nbsp;plant\u00f3 p\u00fablica y pac\u00edficamente mejoras \u00fatiles &nbsp;y necesarias en el predio ubicado en la \u00abcalle &nbsp;11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb &nbsp;de Bogot\u00e1, las cuales fueron adquiridas a t\u00edtulo de &nbsp;compraventa por el demandante y se estimaron bajo la gravedad del &nbsp;juramento en la suma de $150.000.000. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.2. &nbsp;En consecuencia, condenar a los demandados al pago de las mejoras, &nbsp;m\u00e1s la correcci\u00f3n monetaria desde el momento en que se &nbsp;plantaron y los intereses legales o comerciales que correspondan. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.3. &nbsp;Conceder al demandante el derecho de retenci\u00f3n del \u00abinmueble &nbsp;mejorado\u00bb &nbsp;hasta el reconocimiento efectivo de los valores reclamados. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;Subsidiarias de las segundas principales: &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.1. &nbsp;Declarar que Siervo Humberto G\u00f3mez Garc\u00eda plant\u00f3 &nbsp;p\u00fablica y pac\u00edficamente mejoras \u00fatiles y &nbsp;necesarias en el predio ubicado en la \u00abcalle &nbsp;11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb &nbsp;de Bogot\u00e1, avaluadas en la cantidad se\u00f1alada. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.2. &nbsp;Declarar que, en raz\u00f3n de las mejoras, la sucesi\u00f3n de &nbsp;Gustavo Enr\u00edquez Villacis y Laura Mar\u00eda Real Molina se &nbsp;enriqueci\u00f3 injustamente y el demandante \u00absufri\u00f3\u2026 &nbsp;deterioro patrimonial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.3. &nbsp;Condenar a los convocados a pagar la aminoraci\u00f3n cremat\u00edstica, &nbsp;junto con la correcci\u00f3n monetaria y los intereses legales o &nbsp;comerciales que correspondan. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3.4. &nbsp;Conceder al demandante el derecho de retenci\u00f3n del inmueble &nbsp;\u00abhasta &nbsp;tanto no se haga el reconocimiento efectivo de las mejoras &nbsp;solicitadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;causa petendi &nbsp;consisti\u00f3 en que Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez Villacis y Laura Mar\u00eda Real Molina, nacionales &nbsp;ecuatorianos, celebraron matrimonio cat\u00f3lico el 28 de mayo de &nbsp;1959 y el 26 de marzo de 1992 contrajeron nupcias civiles ante el &nbsp;C\u00f3nsul de Ecuador en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>Ella, &nbsp;mediante escritura p\u00fablica 3061 de 7 de septiembre de 1994 de &nbsp;la Notar\u00eda 48 de Bogot\u00e1, test\u00f3 determinando que &nbsp;sus bienes eran de la sociedad conyugal y disponiendo del 50% de los &nbsp;mismos: (i) \u00bc para Targelia Leonor Enriquez Real de S\u00e1nchez; &nbsp;(ii) \u00bc para Gloria Esperanza Toledo Real de Rosero; (iii) \u00bc &nbsp;de mejoras para Targelia Leonor Enriquez Real de S\u00e1nchez; y &nbsp;(iv) \u00bc de libre disposici\u00f3n para Gustavo Enr\u00edquez &nbsp;Villacis. &nbsp;<\/p>\n<p>Laura &nbsp;Mar\u00eda Real Molina falleci\u00f3 el 17 de marzo de 1995 y, al &nbsp;d\u00eda siguiente, su esposo \u00abfalsificando &nbsp;su firma y haciendo creer que ella le hab\u00eda conferido poder\u00bb &nbsp;celebr\u00f3 contrato de compraventa sobre el bien ubicado en la &nbsp;calle 16 sur n.\u00ba 26-32 de Bogot\u00e1, cuya venta se hab\u00eda &nbsp;prometido. A ra\u00edz de la falsedad, Gustavo Enr\u00edquez &nbsp;Villacis fue condenado penalmente a t\u00edtulo de dolo y la &nbsp;escritura p\u00fablica fue cancelada. &nbsp;<\/p>\n<p>Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez Villacis falleci\u00f3 el 18 de septiembre de 2001 &nbsp;sin haber restituido a la sucesi\u00f3n los dineros recibidos por &nbsp;la venta del inmueble. &nbsp;<\/p>\n<p>Gloria &nbsp;Esperanza Toledo Real de Rosero, reconocida como heredera en la &nbsp;sucesi\u00f3n de su madre Laura Real, mediante escritura p\u00fablica &nbsp;02664 de 1 de agosto de 2007 de la Notar\u00eda 4 de Bogot\u00e1 &nbsp;cedi\u00f3 sus derechos herenciales a Siervo Humberto G\u00f3mez &nbsp;Garc\u00eda quien, a su vez, los transfiri\u00f3 \u00aba &nbsp;t\u00edtulo de venta\u00bb &nbsp;(junto con \u00ablas &nbsp;mejoras puestas en el predio de la calle 11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb) &nbsp;al ahora demandante Eluin Guillermo Abreo Trivi\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;mejoras consistieron en \u00abpintura &nbsp;general del edificio y\u2026 de los locales y apartamentos\u2026, &nbsp;cambio de tuber\u00eda del agua, cambios de los pisos, instalaci\u00f3n &nbsp;de closers (sic),\u2026 de lavadero, del mueble de cocina, puertas &nbsp;de seguridad\u2026, de cerraduras de la puerta principal y de &nbsp;algunos apartamentos, instalaci\u00f3n de puertas\u2026, del &nbsp;sistema el\u00e9ctrico,\u2026 del cableado y equipos de &nbsp;citofon\u00eda\u2026, de gas domiciliario\u2026,\u00bb &nbsp;entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Alba Luc\u00eda \u00c1lvarez Rozo se opuso a las pretensiones y &nbsp;formul\u00f3 las defensas de \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;extintiva\u00bb, &nbsp;\u00abausencia &nbsp;de vinculaci\u00f3n con el inmueble ubicado en la calle 11 n.\u00ba &nbsp;28-65\/67\/69\/79\u2026\u00bb, &nbsp;\u00abcarencia &nbsp;de causa\u00bb, &nbsp;\u00abilegitimidad &nbsp;por pasiva\u00bb, &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de detrimento\u00bb &nbsp;y \u00abcosa &nbsp;juzgada parcial\u00bb. &nbsp;En escrito separado, Targelia Leonor Enr\u00edquez Real de S\u00e1nchez &nbsp;tambi\u00e9n hizo valer esas excepciones y las de \u00abinexistencia &nbsp;de dolo\u00bb, &nbsp;\u00abilegitimidad &nbsp;de personer\u00eda\u00bb, &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de conocimiento, consentimiento o autorizaci\u00f3n para las &nbsp;supuestas mejoras\u00bb, &nbsp;\u00abpercepci\u00f3n &nbsp;de arrendamientos de inmuebles que forman parte de la masa de la &nbsp;sucesi\u00f3n\u2026\u00bb &nbsp;y \u00abrenuncia &nbsp;a las pretensiones\u00bb. &nbsp;El curador ad &nbsp;litem de &nbsp;los herederos indeterminados de Gustavo Enriquez Villacis y Laura &nbsp;Mar\u00eda Real Molina formul\u00f3 la defensa \u00abgen\u00e9rica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La primera instancia culmin\u00f3 el 6 de marzo de 2018 mediante &nbsp;fallo que accedi\u00f3 a las pretensiones principales, orden\u00f3 &nbsp;rehacer los trabajos de partici\u00f3n de la sucesi\u00f3n de &nbsp;Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez Villacis y Laura Real Molina, &nbsp;declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de m\u00e9rito a favor &nbsp;de Alba Luc\u00eda \u00c1lvarez Rozo denominada \u00abausencia &nbsp;de vinculaci\u00f3n con el inmueble de la calle 11\u00bb &nbsp;y conden\u00f3 al pago de costas a los demandados. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La Sala Civil del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;al resolver el recurso de apelaci\u00f3n de Targelia &nbsp;Leonor Enr\u00edquez Real, revoc\u00f3 el fallo de primer grado y &nbsp;neg\u00f3 los pedimentos. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;No se acredit\u00f3 que el bien con FMI &nbsp;n.\u00ba 50S-160859 y ubicado en la calle 16 sur n.\u00ba 26-32 de &nbsp;Bogot\u00e1 fuera \u00absocial\u00bb, &nbsp;por haberse omitido probar no s\u00f3lo las nupcias contra\u00eddas &nbsp;en Ecuador por Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez &nbsp;Villacis y Laura Real Molina sino tambi\u00e9n las &nbsp;leyes de ese pa\u00eds con miras a establecer si les era aplicable &nbsp;un r\u00e9gimen de sociedad conyugal. Adicionalmente, el fundo fue &nbsp;adquirido el 20 de abril de 1959, es decir, luego del matrimonio y, &nbsp;de acuerdo con el registro civil de marzo de 1992, ellos estaban &nbsp;solteros. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;el comportamiento de Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez &nbsp;Villacis &nbsp;es reprochable, tampoco se prob\u00f3 que actu\u00f3 dolosamente &nbsp;o con el prop\u00f3sito de distraer el bien de la sociedad &nbsp;conyugal, pues \u00e9l y su esposa lo hab\u00edan prometido en &nbsp;venta. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;las anteriores razones, es improcedente la sanci\u00f3n del &nbsp;art\u00edculo 1824 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Es viable negar los valores reclamados por concepto de mejoras sobre &nbsp;el predio ubicado en la \u00abcalle &nbsp;11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb &nbsp;de Bogot\u00e1 porque se encontraba secuestrado por orden del &nbsp;Juzgado donde se tramita la sucesi\u00f3n de Gustavo &nbsp;Enr\u00edquez &nbsp;Villacis y Laura Real Molina, autoridad judicial que deb\u00eda &nbsp;autorizar las mejoras del fundo, dado que tal medida &nbsp;cautelar busca preservar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica y &nbsp;jur\u00eddica del mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contiene &nbsp;cinco cargos -el primero por defecto in &nbsp;procedendo y &nbsp;los restantes por yerros in &nbsp;iudicando- &nbsp;que se desechar\u00e1n por incumplir los requerimientos legales. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en la tercera causal de casaci\u00f3n acus\u00f3 el &nbsp;fallo de incongruente por haber concluido que el bien de la calle 16 &nbsp;sur n.\u00ba 26-32 de Bogot\u00e1 no era social, pese a que ese &nbsp;aspecto no fue apelado. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 &nbsp;que el car\u00e1cter social del bien era pac\u00edfico porque esa &nbsp;calidad no fue cuestionada en la alzada y, por tanto, seg\u00fan &nbsp;las normas procesales, el Tribunal carec\u00eda de atribuci\u00f3n &nbsp;para concluir lo contrario. &nbsp;<\/p>\n<p>Apunt\u00f3 &nbsp;los temas que s\u00ed fueron objeto de recurso con el prop\u00f3sito &nbsp;de relievar que de ellos no hizo parte la naturaleza social del fundo &nbsp;y se\u00f1alar que tampoco se trataba de aquellas materias que &nbsp;deb\u00edan resolverse de oficio. &nbsp;<\/p>\n<p>Razon\u00f3, &nbsp;finalmente, que en el plenario se acredit\u00f3 que el inmueble &nbsp;integraba la sociedad conyugal de los causantes. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en la causal segunda casacional acus\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;de vulnerar indirectamente los art\u00edculos 66, 180 inc. 2\u00ba, &nbsp;1774, 1795, 1821, 1824 del C\u00f3digo Civil y 1\u00ba de la ley 28 &nbsp;de 1932 por errores de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Observ\u00f3 &nbsp;que generalmente el estado civil se prueba s\u00f3lo con el &nbsp;registro correspondiente; sin embargo, la jurisprudencia ha &nbsp;flexibilizado esa solemnidad para dar m\u00e9rito suasorio a piezas &nbsp;de otros procesos judiciales que tambi\u00e9n lo acrediten. Por &nbsp;tanto, dicha excepci\u00f3n serv\u00eda para demostrar \u00abel &nbsp;matrimonio de\u2026 Laura Mar\u00eda Real y Gustavo Enr\u00edquez\u2026 &nbsp;con el material proveniente del juez de la sucesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sostuvo &nbsp;que el \u00abauto &nbsp;que admiti\u00f3 el proceso de sucesi\u00f3n\u00bb &nbsp;en el Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de Bogot\u00e1 fue &nbsp;preterido porque reconoc\u00eda a Gustavo Enr\u00edquez como &nbsp;c\u00f3nyuge sobreviviente de Laura Real Molina, lo cual era &nbsp;suficiente para acreditar el \u00abnexo &nbsp;cat\u00f3lico\u00bb. &nbsp;Lo mismo dijo del testamento donde ella reconoci\u00f3 el &nbsp;matrimonio y coincide con la respuesta al primer hecho de la demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Rebati\u00f3 &nbsp;que por no haberse probado la ley de la Rep\u00fablica del Ecuador &nbsp;no se estimara acreditado que Laura y Gustavo estaban sometidos al &nbsp;r\u00e9gimen de sociedad conyugal, porque tal comunidad de bienes &nbsp;se estableci\u00f3 con apartes del expediente del proceso de &nbsp;sucesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que se desvirtu\u00f3 la presunci\u00f3n consagrada en el &nbsp;art\u00edculo 180 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;pues las referidas &nbsp;pruebas demostraron que \u00ablos &nbsp;c\u00f3nyuges Enr\u00edquez-Real estaban gobernados por sociedad &nbsp;conyugal\u00bb, &nbsp;pese a haberse celebrado matrimonio extranjero. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que al concluirse que la adquisici\u00f3n del bien fue previa al &nbsp;matrimonio se desconoci\u00f3 la presunci\u00f3n establecida en &nbsp;el art\u00edculo 1795 del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan la cual &nbsp;todas las especies existentes al tiempo de disoluci\u00f3n de la &nbsp;sociedad conyugal le pertenecen, a menos que se demuestre lo &nbsp;contrario, afirmaci\u00f3n que no desarroll\u00f3 pues se &nbsp;concentr\u00f3 en criticar la negativa de la sociedad conyugal. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuestion\u00f3 &nbsp;que no se hubiera tenido como acreditado el dolo en la distracci\u00f3n &nbsp;u ocultamiento del bien, pues la promesa de compraventa no excluye &nbsp;esa calificaci\u00f3n del comportamiento, dado que el negocio &nbsp;preparatorio y el final son diferentes y el primero no justificaba el &nbsp;\u00abardid &nbsp;de Gustavo Enr\u00edquez\u00bb. &nbsp;Se\u00f1al\u00f3 que tal decisi\u00f3n se traduce &nbsp;impl\u00edcitamente en que el Tribunal \u00abextrajo &nbsp;un indicio para soportar la negativa de las pretensiones\u00bb &nbsp;consistente en haber inferido \u00abque &nbsp;la palabra prometida desdibujaba cualquier fraude o enga\u00f1o\u00bb, &nbsp;sobre el cual el Tribunal \u00aberr\u00f3 &nbsp;en sumo grado\u00bb &nbsp;por carecer de idoneidad, contundencia, estar sostenido sobre un solo &nbsp;hecho, carecer de pluralidad indiciaria y haber pasado por alto &nbsp;contraindicios, para lo cual record\u00f3 algunas pautas &nbsp;probatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la muerte de Laura Mar\u00eda Real imped\u00eda celebrar la &nbsp;venta por la disoluci\u00f3n de la sociedad conyugal, sobre todo &nbsp;cuando el \u00abdelito &nbsp;en que particip\u00f3\u00bb &nbsp;Gustavo Enr\u00edquez buscaba \u00abevitar &nbsp;que el bien entrara a la sucesi\u00f3n\u00bb, &nbsp;lo cual fue ignorado por el Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;el segundo motivo del recurso extraordinario, imput\u00f3 &nbsp;vulneraci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 18, 113, 115.2, &nbsp;180, 1774 y 1781.2 del C\u00f3digo Civil, 16 de la ley 153 de 1887, &nbsp;las leyes 54 de 1924 y 20 de 1974 \u00abaprobatoria &nbsp;del Concordato Final entre la Rep\u00fablica de Colombia y la Santa &nbsp;Sede, en particular el art\u00edculo VII\u00bb, &nbsp;por errores de derecho consistentes en el desconocimiento de los &nbsp;preceptos 177 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, hoy 169 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, y los c\u00e1nones 43.4, 164, &nbsp;170 y 177 de esta \u00faltima obra, que impon\u00edan decretar &nbsp;pruebas de oficio. &nbsp;<\/p>\n<p>Reprob\u00f3 &nbsp;que el Tribunal hubiera considerado reprochable la enajenaci\u00f3n &nbsp;inmobiliaria que hizo Gustavo Enr\u00edquez, pero que no lo hubiera &nbsp;sancionado como se pretendi\u00f3 al concluir que el fundo no era &nbsp;social, lo que muestra negligencia del colegiado al omitir el decreto &nbsp;y pr\u00e1ctica de pruebas por su propia iniciativa. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el Tribunal deb\u00eda decretar motu &nbsp;proprio &nbsp;las probanzas orientadas a establecer el matrimonio de los causantes, &nbsp;el car\u00e1cter social del bien, y el contenido de las leyes &nbsp;ecuatorianas, m\u00e1xime cuando varios legajos probaban la &nbsp;existencia de la sociedad conyugal, aunado a que seg\u00fan el &nbsp;art\u00edculo 177 del C\u00f3digo General del Proceso la prueba &nbsp;de la legislaci\u00f3n no colombiana puede procurarse \u00abde &nbsp;oficio o a solicitud de parte\u00bb, &nbsp;regla aplicable a los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n seg\u00fan &nbsp;el precepto 169 ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>Finaliz\u00f3 &nbsp;argumentando que, de haberse agotado el deber de decretar pruebas de &nbsp;oficio respecto \u00abdel &nbsp;matrimonio cat\u00f3lico celebrado en Colombia por\u2026 Real y &nbsp;Enr\u00edquez en el a\u00f1o 1959\u00bb &nbsp;e \u00abincorporar\u2026 &nbsp;la ley extranjera y\u2026 contar con elementos de juicio para &nbsp;definir qu\u00e9 r\u00e9gimen patrimonial asist\u00eda a los &nbsp;consortes\u00bb, &nbsp;la sentencia hubiera sido confirmatoria de la de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;CUARTO &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;la primera causal de la impugnaci\u00f3n extraordinaria refiri\u00f3 &nbsp;la violaci\u00f3n directa de los art\u00edculos 673, 738, 739, &nbsp;961, 1866, 2142, 2158, 2184, 2273, 2274, 2279 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, 29 de la ley 675 de 2001 y 8\u00ba de la ley 153 de 1887 &nbsp;porque \u00abno &nbsp;fueron aplicados o se les interpret\u00f3 err\u00f3neamente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Apunt\u00f3 &nbsp;que la argumentaci\u00f3n del Tribunal fue \u00abdeshilvanada\u00bb &nbsp;y \u00abequivocada\u00bb &nbsp;al considerar que el secuestro del bien de la \u00abcalle &nbsp;11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb &nbsp;imped\u00eda mejorarlo sin autorizaci\u00f3n del juez de la &nbsp;sucesi\u00f3n, que las obras realmente eran expensas y que el &nbsp;cesionario estaba impedido para hacer mejoras y enajenarlas. &nbsp;<\/p>\n<p>Cit\u00f3 &nbsp;el art\u00edculo 512 del C\u00f3digo General del Proceso para &nbsp;ilustrar que el heredero-cesionario puede mejorar los bienes de la &nbsp;sucesi\u00f3n, as\u00ed est\u00e9n sometidos a medidas &nbsp;cautelares, al punto que ninguna de las normas atinentes al secuestro &nbsp;consagra la prohibici\u00f3n deducida por el Tribunal o impone &nbsp;autorizaci\u00f3n judicial, pues \u00abel &nbsp;secuestre en su condici\u00f3n de administrador del bien cautelado &nbsp;s\u00ed pod\u00eda adelantar las obras \u2026 necesarias; ese &nbsp;compromiso hace parte de sus atribuciones y deberes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Advirti\u00f3 &nbsp;la \u00abincoherencia\u00bb &nbsp;del Tribunal al indicar en unos apartes de la decisi\u00f3n que las &nbsp;obras eran mejoras y, en otros, expensas, argumentaci\u00f3n que &nbsp;consider\u00f3 inane porque, al margen de la naturaleza jur\u00eddica &nbsp;de las modificaciones, el demandante ten\u00eda derecho a ser &nbsp;indemnizado por haberlas efectuado. &nbsp;<\/p>\n<p>Rebati\u00f3 &nbsp;que el heredero-cesionario no pudiera plantar mejoras ni venderlas &nbsp;mediante escritura p\u00fablica, dado que est\u00e1 permitido &nbsp;enajenar todas las cosas corporales cuya venta no proh\u00edban las &nbsp;leyes, cortapisa que no existe sobre las mejoras. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;QUINTO &nbsp;<\/p>\n<p>Fincado &nbsp;en la segunda causal de casaci\u00f3n denunci\u00f3 la violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de los art\u00edculos 738, 739, 965, 1866, 1959 y &nbsp;siguientes del C\u00f3digo Civil por errores de hecho al valorar la &nbsp;experticia. &nbsp;<\/p>\n<p>Imputo &nbsp;\u00abinconsistencia\u00bb &nbsp;a la motivaci\u00f3n del Tribunal cuando en unos apartes de la &nbsp;sentencia argument\u00f3 que las obras eran mejoras y, en otros, &nbsp;expensas. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el perito concluy\u00f3 que las obras realizadas por el &nbsp;heredero-cesionario fueron mejoras, por lo que ese medio de &nbsp;convicci\u00f3n fue ignorado en la sentencia. Trajo a colaci\u00f3n &nbsp;el concepto de mejoras, su clasificaci\u00f3n, la jurisprudencia al &nbsp;respecto, los apartes de la experticia y su aclaraci\u00f3n, todo &nbsp;lo cual impon\u00eda reconocer la indemnizaci\u00f3n por ese &nbsp;rubro. &nbsp;<\/p>\n<p>Plante\u00f3 &nbsp;que si las obras eran expensas, de todas maneras deb\u00eda &nbsp;indemnizarse \u00abde &nbsp;manera oficiosa\u00bb &nbsp;al demandante dado que ellas buscan conservar y mantener el bien, &nbsp;punto en donde deb\u00eda acogerse el dictamen, cosa que no sucedi\u00f3 &nbsp;y estructur\u00f3 el yerro endilgado. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que se desconoci\u00f3 el art\u00edculo 965 del C\u00f3digo &nbsp;Civil al haberse dejado de reconocer los valores reclamados por las &nbsp;obras inmobiliarias, \u00abal &nbsp;margen de que fueran consideras (sic) mejoras o expensas\u00bb, &nbsp;dado que esa norma no condiciona su pago a que el juez que decret\u00f3 &nbsp;la medida cautelar autorice llevarlas a cabo. Adem\u00e1s, las &nbsp;normas del proceso sucesoral no establecen los inventarios &nbsp;adicionales y el juez del proceso de la radicaci\u00f3n (no el de &nbsp;la sucesi\u00f3n) deb\u00eda resolver el conflicto sobre las &nbsp;mejoras y, como omiti\u00f3 hacerlo, vulner\u00f3 los preceptos &nbsp;738, 739 y 965 ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>Mencion\u00f3 &nbsp;el canon 1866 ejusdem &nbsp;con &nbsp;el prop\u00f3sito de rebatir la conclusi\u00f3n del colegiado en &nbsp;punto a la imposibilidad jur\u00eddica de enajenar las mejoras, &nbsp;pues tal disposici\u00f3n no establece esa limitaci\u00f3n. &nbsp;Aunado a que los art\u00edculos 1967 y 1959 autorizan enajenar los &nbsp;derechos de herencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, remat\u00f3 sosteniendo que el Tribunal estableci\u00f3 &nbsp;prohibiciones que no est\u00e1n consagradas en el ordenamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Se rememora que el primer cargo se finc\u00f3 en la incongruencia &nbsp;de la sentencia del Tribunal porque, a pesar de que la apelante no &nbsp;cuestion\u00f3 el car\u00e1cter social del inmueble con FMI &nbsp;n.\u00ba 50S-160859 ubicado en la calle 16 sur n.\u00ba 26-32 de &nbsp;Bogot\u00e1, el &nbsp;ad &nbsp;quem indag\u00f3 &nbsp;motu &nbsp;proprio y &nbsp;concluy\u00f3 &nbsp;que carec\u00eda de esa condici\u00f3n en raz\u00f3n a que, por &nbsp;un lado, no se prob\u00f3 el matrimonio celebrado por los &nbsp;contrayentes en la Rep\u00fablica del Ecuador ni se demostr\u00f3, &nbsp;por el otro, que seg\u00fan las normas de ese pa\u00eds Laura &nbsp;Mar\u00eda Real y Gustavo Enr\u00edquez Villac\u00eds estaban &nbsp;sometidos a un r\u00e9gimen de sociedad conyugal. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;cuestionamiento resulta incompleto porque no cuestion\u00f3 y, por &nbsp;tanto, dej\u00f3 intacta la conclusi\u00f3n que Gustavo Enr\u00edquez &nbsp;Villac\u00eds no actu\u00f3 dolosamente, es decir, uno de los &nbsp;pilares que le sirvi\u00f3 al ad &nbsp;quem para &nbsp;denegar &nbsp;la sanci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 1824 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando &nbsp;una de las partes apela la sentencia, la competencia judicial est\u00e1 &nbsp;demarcada por los argumentos del impugnante y por aquellas materias &nbsp;que por mandato legal tambi\u00e9n puedan ser abordadas &nbsp;oficiosamente. Por el contrario, si ambos extremos subjetivos se &nbsp;alzan contra el fallo el decisor fallar\u00e1 sin limitaciones &nbsp;(art. 328 CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien es cierto que en el caso concreto la sustentaci\u00f3n de la &nbsp;alzada no cuestion\u00f3 que el bien referido fuera social y que, &nbsp;por tanto, el Tribunal deb\u00eda sujetarse a las materias &nbsp;abordadas en el recurso para no incurrir en incongruencia, el &nbsp;casacionista present\u00f3 un cargo incompleto. Esto es as\u00ed &nbsp;en raz\u00f3n a que el colegiado neg\u00f3 la sanci\u00f3n por &nbsp;supuesto ocultamiento o distracci\u00f3n de bienes de la sociedad &nbsp;conyugal porque, adem\u00e1s de que no se prob\u00f3 la calidad &nbsp;social del fundo, tampoco se acredit\u00f3 que Gustavo Enr\u00edquez &nbsp;Villac\u00eds actu\u00f3 dolosamente; sin embargo, el &nbsp;cuestionamiento casacional solamente se enfil\u00f3 contra el &nbsp;primer argumento y dej\u00f3 enhiesto el segundo que, por s\u00ed &nbsp;solo, sostiene el fallo en lo que se refiere a la penalidad prevista &nbsp;en la norma civil citada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, como el cargo no rebati\u00f3 la consideraci\u00f3n &nbsp;del Tribunal atinente a que la sanci\u00f3n establecida por el &nbsp;art\u00edculo 1824 del C\u00f3digo Civil era improcedente, entre &nbsp;otras razones, por no haberse probado dolo de Gustavo Enr\u00edquez &nbsp;Villac\u00eds, esa base argumentativa se mantiene inc\u00f3lume, &nbsp;muestra la incompletitud del primer cuestionamiento del recurso &nbsp;extraordinario y erige el incumplimiento del requisito del libelo &nbsp;previsto en el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Se recapitula que en el segundo embate se imput\u00f3 violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de normas sustanciales por error facti &nbsp;in iudicando por &nbsp;no haber tenido como probado el matrimonio de los contrayentes, el &nbsp;sometimiento a un r\u00e9gimen de sociedad conyugal seg\u00fan &nbsp;las leyes ecuatorianas, el car\u00e1cter social del referido &nbsp;inmueble y el dolo de Gustavo Enr\u00edquez Villac\u00eds. Este &nbsp;embiste carece de claridad y no demostr\u00f3 el yerro, &nbsp;deficiencias que pasan a verse e imponen su inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;oscuridad del cargo radica en haber dejado de explicar de qu\u00e9 &nbsp;manera fueron infringidas las normas sustanciales invocadas, pues de &nbsp;\u00e9l no se desprende c\u00f3mo resultaron inaplicadas cuando &nbsp;debieron hacerse actuar, o la manera en que fueron empleadas sin que &nbsp;hubiera lugar a ello, lo cual era indispensable para que la Corte &nbsp;abriera paso al cuestionamiento casacional. Se trata de un defecto &nbsp;que no es menor, pues tal requisito apunta a que, m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de la inconformidad del recurrente con la decisi\u00f3n, la Sala &nbsp;aprehenda con facilidad en d\u00f3nde radican las razones por las &nbsp;que el fallo lesion\u00f3 el ordenamiento jur\u00eddico, las &nbsp;cuales no fueron expuestas en el embate examinado. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;de la exposici\u00f3n del impugnante tampoco fluye un error de echo &nbsp;manifiesto y trascendente por parte del Tribunal, consistente en la &nbsp;adici\u00f3n o supresi\u00f3n del contenido de medios de &nbsp;convicci\u00f3n espec\u00edficos. Por el contrario, el convocante &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que de las documentales obrantes en el plenario &nbsp;se extra\u00edan los elementos que el Tribunal ech\u00f3 de menos &nbsp;para negar la sanci\u00f3n prevista en el art\u00edculo 1824 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, sin demostrar que tales piezas fueron objeto de &nbsp;una equivocaci\u00f3n f\u00e1ctica, fruto de una lectura &nbsp;irrazonable, enrevesada o carente de toda l\u00f3gica. Como si lo &nbsp;anterior fuera insuficiente, el recurrente se limit\u00f3 a &nbsp;discrepar de la aserci\u00f3n del colegiado sobre la falta de dolo &nbsp;de Gustavo Enr\u00edquez (uno de los pilares de la sentencia) para &nbsp;argumentar que esa forma de culpabilidad, en su criterio, s\u00ed &nbsp;se prob\u00f3, como si se tratara de un alegato conclusivo y no de &nbsp;la edificaci\u00f3n de un verdadero yerro de hecho dirigido contra &nbsp;una decisi\u00f3n cuya presunci\u00f3n de legalidad y acierto &nbsp;debe ser desvirtuada por el impugnante; esto \u00faltimo es as\u00ed, &nbsp;porque no se indic\u00f3 qu\u00e9 prueba concreta probaba el &nbsp;referido dolo que el Tribunal no vio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;virtud de lo anterior, resulta procedente cerrar paso al referido &nbsp;cuestionamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Recordando que el tercer cuestionamiento vers\u00f3 sobre el &nbsp;desconocimiento mediato de disposiciones sustanciales por error de &nbsp;derecho consistente en haber dejado de decretar pruebas de oficio con &nbsp;miras a establecer el matrimonio de Laura y Gustavo, el car\u00e1cter &nbsp;social del predio mencionado y el contenido de la ley ecuatoriana &nbsp;para determinar si ellos ten\u00edan un r\u00e9gimen de sociedad &nbsp;conyugal, se advierte la falta de demostraci\u00f3n del defecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Dejar &nbsp;de decretar pruebas que deb\u00edan &nbsp;recaudarse oficiosamente &nbsp;configura un yerro jur\u00eddico que, en algunas ocasiones, puede &nbsp;llevar al desconocimiento de las normas sustanciales que gobernaron o &nbsp;debieron gobernar la controversia. Sin embargo, no siempre que las &nbsp;pretensiones naufragan por falta de prueba de sus elementos &nbsp;estructurares sin que el fallador haya realizado recaudo suasorio &nbsp;oficioso, se presenta un yerro de derecho porque \u00abhay &nbsp;eventos en los cuales la actitud pasiva, de la parte sobre quien pesa &nbsp;la responsabilidad de demostrar determinado supuesto de hecho, es la &nbsp;generadora del fracaso\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n por la que un cargo de esa especie debe estar encaminado &nbsp;\u00aba &nbsp;descartar que el decreto oficioso reclamado al Tribunal suponga una &nbsp;infundada tolerancia del abandono de la parte interesada en allanar &nbsp;un fundamental condicionamiento para la viable promoci\u00f3n de su &nbsp;causa, que convierta al ad quem \u2013y en su defecto a la Corte, en &nbsp;la hip\u00f3tesis de estimaci\u00f3n a lo pretendido en esta sede &nbsp;extraordinaria- en un saneador o suced\u00e1neo respaldo para la &nbsp;restauraci\u00f3n de las deficiencias en la actividad del &nbsp;reclamante de la tutela jurisdiccional\u00bb &nbsp;(CSJ SC5676-2018, rad. 2008-00165, 19 dic. 2018). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso concreto, el recurrente no demostr\u00f3 la equivocaci\u00f3n &nbsp;atribuida al Tribunal como exige la parte final del literal a, &nbsp;numeral 2\u00ba del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, pues se limit\u00f3 a rese\u00f1ar unos supuestos de &nbsp;hecho que no fueron probados para, a continuaci\u00f3n, imputar al &nbsp;fallador omisi\u00f3n suasoria, en vez de demostrar de manera &nbsp;concluyente -l\u00e9ase, sin especulaciones- que de haberse &nbsp;recaudado espec\u00edficos medios de convicci\u00f3n la sentencia &nbsp;le hubiera resultado favorable. A lo expuesto debe sumarse que el &nbsp;embate tampoco expuso razones dirigidas a sustentar que el promotor &nbsp;cumpli\u00f3 cabalmente la carga de la prueba y que las falencias &nbsp;suasorias no se presentaron por su incuria, elemento esencial que, &nbsp;seg\u00fan la jurisprudencia de la Sala, debe sustentarse para &nbsp;demostrar un error jur\u00eddico cometido por haber dejado de &nbsp;decretar y practicar medios de convicci\u00f3n que deb\u00edan &nbsp;recaudarse oficiosamente. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, como no se demostr\u00f3 el yerro atribuido al decisor &nbsp;de segundo grado, resulta procedente inadmitir el cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;El cuarto embate -facturado por la v\u00eda directa de manera &nbsp;indistinta bajo la falta de aplicaci\u00f3n y la indebida &nbsp;interpretaci\u00f3n normativa, porque, a juicio del impugnante, no &nbsp;est\u00e1 prohibido mejorar un predio secuestrado ni mucho menos &nbsp;enajenar las obras realizadas- carece de claridad porque no se &nbsp;sustent\u00f3 la manera en que fueron transgredidas las &nbsp;disposiciones citadas, ni mucho menos su pertinencia frente al caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Efectivamente, &nbsp;el recurrente se limit\u00f3 a sostener que el predio ubicado en la &nbsp;\u00abcalle &nbsp;11 n.\u00ba 28-65\/67\/69\/79\u00bb &nbsp;s\u00ed pod\u00eda mejorarse por el heredero-cesionario y que &nbsp;tales mejoras s\u00ed pod\u00edan ser vendidas, sin decir c\u00f3mo &nbsp;la conclusi\u00f3n contraria del Tribunal lesion\u00f3 &nbsp;directamente las normas sustanciales invocadas. La argumentaci\u00f3n &nbsp;no ilustra c\u00f3mo fue transgredido el ordenamiento jur\u00eddico, &nbsp;es decir, si, al fin de cuentas, las disposiciones jur\u00eddicas &nbsp;fueron inaplicadas o lo fueron pero bajo una hermen\u00e9utica &nbsp;errada, formas de vulneraci\u00f3n normativa distintas y &nbsp;excluyentes, pues una misma regla de derecho no puede ser dejada de &nbsp;emplear e interpretarse de manera indebida al mismo tiempo. Tal &nbsp;omisi\u00f3n del embate impide a la Sala comprender la totalidad &nbsp;del embiste y, dada su oscuridad, resulta procedente inadmitirlo. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;El quinto y \u00faltimo cuestionamiento (consistente en la &nbsp;transgresi\u00f3n mediata de disposiciones sustantivas por errores &nbsp;de hecho sobre la experticia) carece de una argumentaci\u00f3n que &nbsp;demuestre cabalmente el yerro. Por el contrario, de su desarrollo se &nbsp;desprende una disparidad de criterio sobre lo que el Tribunal vio en &nbsp;la experticia y lo que aprecia el impugnante, en vez de adici\u00f3n &nbsp;o cercenamiento objetivo de su contenido, que es precisamente hacia &nbsp;donde debe apuntar el error f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>Vistas &nbsp;de esa forma las cosas, por no haberse probado el yerro endilgado &nbsp;al fallo, resulta procedente repeler el referido embate. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo discurrido, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, resuelve &nbsp;declarar inadmisible la demanda de casaci\u00f3n formulada por &nbsp;Eluin &nbsp;Guillermo Abreo Trivi\u00f1o en el proceso de la radicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ordena la devoluci\u00f3n del expediente al Tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2610-2021 (2012-00100-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC2610-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-040-2012-00100-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., treinta (30) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;sobre la admisi\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}