{"id":54618,"date":"2024-05-17T20:41:24","date_gmt":"2024-05-17T20:41:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/atc882-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:24","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:24","slug":"atc882-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/atc882-2021\/","title":{"rendered":"ATC882 2021"},"content":{"rendered":"<p>ATC882-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>ATC882-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-00742-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de veintitr\u00e9s de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veinticuatro (24) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte el incidente de desacato formulado por Ana Mercedes Quintero &nbsp;de Mora, Betty, Ernestina, Leonor, Rosanna, Esther y Yomelina Mora &nbsp;Quintero y Hernando, Matilde y V\u00edctor Julio Patearroyo &nbsp;Quintero frente a la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta, &nbsp;dentro &nbsp;del tr\u00e1mite de la acci\u00f3n de tutela instaurada por los &nbsp;prenombrados respecto de esa autoridad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de apoderado judicial, los gestores acuden a esta &nbsp;actuaci\u00f3n porque, en su sentir, se inobserv\u00f3 la &nbsp;providencia STC3489-2021, de 7 de abril de 2021, mediante el cual &nbsp;esta Corporaci\u00f3n les concedi\u00f3 el amparo rogado y, en &nbsp;consecuencia, orden\u00f3 a la Sala Civil Especializada en &nbsp;Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de C\u00facuta &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;que, &nbsp;dentro de los diez (10) siguientes a la notificaci\u00f3n de este &nbsp;pronunciamiento, deje sin efecto el numeral segundo del ac\u00e1pite &nbsp;decisorio del fallo proferido el 29 de septiembre de 2020, \u00fanica &nbsp;y exclusivamente en cuanto desestim\u00f3 la \u201cbuena fe exenta &nbsp;de culpa\u201d alegada por los tutelantes y, en el mismo t\u00e9rmino, &nbsp;emita una nueva providencia sobre tal aspecto, teniendo en cuenta lo &nbsp;aqu\u00ed se\u00f1alado, sin que ello afecte la ejecutoria de las &nbsp;dem\u00e1s determinaciones all\u00ed adoptadas. Env\u00edesele &nbsp;copia de esta sentencia. (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;promotores impulsan ahora el presente asunto, porque, afirman que, en &nbsp;prove\u00eddo de 16 de abril de 2021, el colegiado tutelado emiti\u00f3 &nbsp;decisi\u00f3n en la cual, dando cumplimiento al aludido fallo &nbsp;constitucional, \u201c(\u2026) declar\u00f3 &nbsp;no probada la buena fe exenta de culpa invocada por &nbsp;[ellos] por &nbsp;lo que no hay lugar a reconocer compensaci\u00f3n alguna por este &nbsp;respecto &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;10 de mayo de 2021, se puso en conocimiento de la tutelada y dem\u00e1s &nbsp;interesados lo alegado por el petente y se le exhort\u00f3 para que &nbsp;informara sobre el desobedecimiento endilgado. &nbsp;<\/p>\n<p>4. La autoridad &nbsp;incidentada puso de presente que, en cumplimiento del aludido fallo &nbsp;constitucional, a trav\u00e9s de auto de 12 de abril de 2021 dej\u00f3 &nbsp;sin efecto el ordinal segundo del ac\u00e1pite decisorio de la &nbsp;sentencia emitida el 29 de septiembre de 2020, \u00fanicamente en &nbsp;lo concerniente con la desestimaci\u00f3n de la buena fe exenta de &nbsp;culpa. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, el 16 de &nbsp;abril de 2021, profiri\u00f3 sentencia complementaria, en la cual &nbsp;efectu\u00f3 un nuevo pronunciamiento en relaci\u00f3n con la &nbsp;buena fe exenta de culpa, de conformidad con los lineamientos &nbsp;expuestos en el fallo de tutela en cuanto a la valoraci\u00f3n de &nbsp;la prueba concern\u00eda, acatando, en su criterio, lo ordenado por &nbsp;la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Admitida la &nbsp;actuaci\u00f3n incidental en prove\u00eddo del pasado 11 de mayo &nbsp;y al no existir pruebas a decretar, pues las obrantes son suficientes &nbsp;para resolver, ni m\u00e1s tr\u00e1mites que surtir, se procede a &nbsp;definir lo pertinente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El desacato contemplado en el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, fue erigido como un instrumento del cual dispone el juez de &nbsp;tutela para sancionar a quien hace caso omiso a las \u00f3rdenes &nbsp;impartidas, con el fin de hacer efectivos los derechos fundamentales &nbsp;de la persona que ha reclamado su protecci\u00f3n constitucional, &nbsp;por cuanto, tal resguardo resultar\u00eda inocuo si no existiesen &nbsp;mecanismos como \u00e9ste, orientados a asegurar el cumplimiento de &nbsp;las instrucciones dispuestas para obtener la cesaci\u00f3n de la &nbsp;conducta lesiva o de las amenazas a las garant\u00edas superiores &nbsp;amparadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corresponde &nbsp;a la Sala determinar si el &nbsp;mandato impartido por esta Corte el 7 de abril de 2021, dentro de la &nbsp;salvaguarda incoada por Ana &nbsp;Mercedes Quintero de Mora, Betty, Ernestina, Leonor, Rosanna, Esther &nbsp;y Yomelina Mora Quintero, y Hernando, Matilde y V\u00edctor Julio &nbsp;Patearroyo Quintero frente a la Sala Civil Especializada en &nbsp;Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de C\u00facuta; &nbsp;fue inobservado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para &nbsp;establecer si existi\u00f3 o no desacato, la &nbsp;jurisprudencia de esta Corte ha se\u00f1alado que debe &nbsp;surtirse una comparaci\u00f3n entre lo resuelto y la supuesta &nbsp;omisi\u00f3n endilgada al destinatario de la orden1. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, esta &nbsp;Colegiatura ha sido especialmente enf\u00e1tica al indicar: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[L]a &nbsp;imposici\u00f3n de sanciones exige \u2018al juez de tutela, en &nbsp;aplicaci\u00f3n del principio superior del debido proceso y los &nbsp;dem\u00e1s propios de los asuntos sancionatorios, ser sumamente &nbsp;meticuloso en los tr\u00e1mites e indagaciones tendientes a &nbsp;esclarecer la verdad de los hechos del desacato\u2019 y ha reiterado &nbsp;que \u2018el juicio de imputaci\u00f3n de la responsabilidad\u2019 &nbsp;en esa materia, \u2018no puede ser de car\u00e1cter objetivo, sino &nbsp;que en el tr\u00e1mite respectivo habr\u00e1 de establecerse que &nbsp;la orden judicial fue desatendida por negligencia de la persona &nbsp;obligada a cumplirla, aspecto \u00e9ste que deber\u00e1 ser &nbsp;demostrado en la correspondiente actuaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;la providencia presuntamente desobedecida, esta Corporaci\u00f3n &nbsp;consider\u00f3 viable la protecci\u00f3n rogada por cuanto &nbsp;evidenci\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Para &nbsp;la Corte, la postura del colegiado acusado deviene apresurada y &nbsp;excede la esmerada diligencia de quien procura establecer una buena &nbsp;fe exenta de culpa en la negociaci\u00f3n de un predio, incluso en &nbsp;asuntos de la naturaleza del proceso de restituci\u00f3n de &nbsp;tierras. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cN\u00f3tese, &nbsp;los aqu\u00ed tutelantes suscribieron contrato de compraventa del &nbsp;inmueble objeto de litigio en el a\u00f1o 2001, es decir, cuatro &nbsp;a\u00f1os despu\u00e9s de que Francisco Luis Corrales Londo\u00f1o, &nbsp;progenitor de los reclamantes, lo adquiriera, y tres a\u00f1os &nbsp;despu\u00e9s de que \u00e9ste lo vendiera a Concepci\u00f3n &nbsp;Aracely Acu\u00f1a S\u00e1nchez y Juan Antonio Mart\u00ednez &nbsp;S\u00e1nchez; antecedentes que no fueron objeto de un an\u00e1lisis &nbsp;detenido por parte del tribunal, quien solo insisti\u00f3 en la &nbsp;carga exagerada para los compradores de indagar sobre la intimidaci\u00f3n &nbsp;y amenaza oculta que padeci\u00f3 Corrales Londo\u00f1o, previo a &nbsp;la celebraci\u00f3n del negocio jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;consecuencia, ante el an\u00e1lisis parcializado de la buena fe &nbsp;exenta de culpa con relaci\u00f3n al comportamiento de la actora en &nbsp;tutela ubic\u00e1ndola al lado de grupos ilegales de la regi\u00f3n &nbsp;sin que para la Sala aparezca prueba en tal sentido; junto a las &nbsp;exigencias excesivas de prudencia y diligencia que superan el rango &nbsp;de normalidad de cualquier persona, se &nbsp;otorgar\u00e1 el auxilio implorado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo descrito, se orden\u00f3 a la tutelada &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, se resalta, los aqu\u00ed petentes, allegaron a estas &nbsp;diligencias el fallo de 16 de abril de 2021, con el cual la autoridad &nbsp;incidentada se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;opositores (\u2026) &nbsp;coincidieron en atestiguar que su madre, Ana Mercedes Quintero de &nbsp;Mora, tras haber adquirido el inmueble por compra a Juan Antonio &nbsp;Mart\u00ednez y Concepci\u00f3n Aracely Acu\u00f1a -padrinos de &nbsp;Rossana- constituy\u00f3 un usufructo sobre el mismo transfiriendo &nbsp;la nuda propiedad a ellos y a Natalio Patearroyo Mora, con miras a &nbsp;poner \u201clas tierras a nombre de los hijos\u201d reserv\u00e1ndose &nbsp;ella la producci\u00f3n de esas parcelas. Algunos precisaron que el &nbsp;precio acordado en la compraventa realizada por su progenitora fue &nbsp;cuarenta millones de pesos, sin embargo, ninguno se explan\u00f3 en &nbsp;explicar las averiguaciones o pesquisas que hicieron cuando se &nbsp;recibi\u00f3 el derecho de dominio del predio o que hubiera hecho &nbsp;aquella en ese momento, tendientes a corroborar que los otrora due\u00f1os &nbsp;estuvieren ajenos a presiones derivadas del conflicto armado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;aunque Matilde indic\u00f3 que su madre hab\u00eda revisado el &nbsp;certificado de libertad y tradici\u00f3n del predio, Yomelina, &nbsp;Leonor y V\u00edctor Julio, refirieron que sab\u00edan sobre &nbsp;\u201cPacho\u201d Corrales como un anterior due\u00f1o y Hernando &nbsp;anot\u00f3 que fueron a verlo antes de adquirirlo, esas solas &nbsp;actividades e informaci\u00f3n apenas se corresponden con una &nbsp;diligencia normal referida a la buena fe simple, empero no con el &nbsp;par\u00e1metro aqu\u00ed requerido ni en cabeza de su madre ni en &nbsp;la ellos. Es que incluso V\u00edctor Julio acept\u00f3 que \u00e9l &nbsp;no hizo averiguaciones sobre otrora propietarios y cre\u00eda que &nbsp;su progenitora tampoco\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cA &nbsp;su turno, Ana Mercedes Quintero confirm\u00f3 el precio en que lo &nbsp;adquiri\u00f3 de Juan Antonio Mart\u00ednez y confes\u00f3 \u201cyo &nbsp;no le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 la vend\u00eda ni nada, no le &nbsp;pregunt\u00e9, \u00e9l me la ofreci\u00f3 y pues yo se la &nbsp;compr\u00e9\u201d, lo que en efecto no se compagina con la &nbsp;prudencia debida en el est\u00e1ndar que ac\u00e1 se requiere. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c (\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMem\u00f3rese &nbsp;que, seg\u00fan se plasm\u00f3 en el escrito de oposici\u00f3n, &nbsp;su apoderado realiz\u00f3 pesquisas en el sector encontrando &nbsp;testimonio de vecinos que relacionaban a Francisco Luis Corrales &nbsp;(q.e.p.d.) con la insurgencia e incluso que refer\u00edan &nbsp;confrontaciones en la parcela. Por ende, si aquellos hubiesen &nbsp;ejecutado tal actividad que f\u00e1cil hizo su representante &nbsp;judicial tantos a\u00f1os despu\u00e9s, se habr\u00edan dado &nbsp;cuenta que sobre el predio y su otrora due\u00f1o orbitaba una se\u00f1a &nbsp;anejada con la violencia y por mera l\u00f3gica y precauci\u00f3n &nbsp;debieron abstenerse de negociarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed &nbsp;entonces, a partir de la valoraci\u00f3n de todos los elementos de &nbsp;juicio que fueron recaudados en este proceso, deviene palmario que &nbsp;las actividades desplegadas por los opositores fueron insuficientes &nbsp;para cualificar su accionar, puesto que correspondieron a la revisi\u00f3n &nbsp;del certificado de tradici\u00f3n y a haber acudido al predio para &nbsp;verlo f\u00edsicamente previo a su adquisici\u00f3n, gestiones &nbsp;que son normales y apenas constitutivas de una buena fe simple, de un &nbsp;actuar ordinario en cualquier negociaci\u00f3n de esta naturaleza, &nbsp;pero que no se corresponde con las especiales circunstancias e &nbsp;incidencia del conflicto en la regi\u00f3n, en especial a partir &nbsp;del a\u00f1o 1991 fecha desde la cual el legislador habilit\u00f3 &nbsp;la reclamaci\u00f3n de los fundos por este especial procedimiento. &nbsp;En contraste, uno de los adquirentes, como se vio, expresamente &nbsp;reconoci\u00f3 que no hizo averiguaciones sobre los due\u00f1os &nbsp;anteriores y cre\u00eda que su progenitora tampoco, quien, en todo &nbsp;caso, en declaraci\u00f3n judicial, confes\u00f3 no haber &nbsp;siquiera preguntado a su vendedor por los motivos de negocio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAc\u00e1 &nbsp;lejos de poner de manifiesto un accionar cualificado, evidencia una &nbsp;clara cercan\u00eda de orden espacial y temporal, que guarda &nbsp;coherencia con lo colegido en la providencia que ahora se &nbsp;complementa, en cuanto a que la negociaci\u00f3n fue la siguiente &nbsp;al hecho victimizante (despojo) y a que algunos de los opositores, &nbsp;por haber vivido en la regi\u00f3n donde est\u00e1 ubicado el &nbsp;fundo solicitado, s\u00ed supieron de la existencia del &nbsp;solicitante, ten\u00eda contacto con los otrora vendedores y &nbsp;estaban en real posibilidad de obtener de los vecinos el conocimiento &nbsp;acerca de las circunstancias que motivaron la venta y desprendimiento &nbsp;del predio, de todo lo cual se sigue que, en verdad, se insiste a fe &nbsp;de ser repetitivos, no probaron realizar gestiones suficientes para &nbsp;descubrir las irregularidades en la tradici\u00f3n anterior, y &nbsp;estructurar as\u00ed una conducta creadora de derecho &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;conclusi\u00f3n, de todo el material probatorio recabado, colocando &nbsp;bajo an\u00e1lisis adicional los antecedentes en cuanto a la \u00e9poca &nbsp;en que el progenitor de los reclamantes adquiri\u00f3 el fundo y el &nbsp;tempo transcurrido hasta que lo enajen\u00f3 y pasara a ser &nbsp;propiedad de los opositores, no es posible advertir que se hubiera &nbsp;cumplido por parte de ellos con los exigido por la ley al momento de &nbsp;adquirir, y que constitu\u00eda una carga probatoria de su resorte &nbsp;en este proceso &nbsp;(\u2026) siendo &nbsp;di\u00e1fano que s\u00ed les era viable conocer las &nbsp;circunstancias an\u00f3malas que rodearon la venta inicial del bien &nbsp;objeto de reclamaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, la &nbsp;actuaci\u00f3n desplegada por la Sala convocada no se acompasa con &nbsp;lo dispuesto por esta Corte, pues la orden iba dirigida a emitir una &nbsp;nueva providencia para abordar el an\u00e1lisis de la \u201cbuena &nbsp;fe exenta de culpa\u201d, &nbsp;sin seguir insistiendo en una carga probatoria desproporcionada o &nbsp;imposible de sobrellevar para los compradores, de indagar sobre la &nbsp;intimidaci\u00f3n y amenaza oculta que, supuestamente, padeci\u00f3 &nbsp;Francisco Luis Corrales Londo\u00f1o, previo a la celebraci\u00f3n &nbsp;del negocio jur\u00eddico. En la cuesti\u00f3n, igualmente llama &nbsp;la atenci\u00f3n que los accionantes constitucionales, como los &nbsp;tradentes de estos, habitaban y habitan la regi\u00f3n, no aparecen &nbsp;registrados como actores armados, ni como agentes de violencia, o al &nbsp;menos sobre ese particular no hay pruebas de ese tenor recaudadas, y &nbsp;contin\u00faan en la zona sin que nadie les impute pertenencia o &nbsp;connubio con los factores de violencia frente a los reclamantes ni &nbsp;frente a los dem\u00e1s habitantes del sector, ni que los ubique en &nbsp;grado de complicidad, o que \u00e9stos ejecuten planes preordenados &nbsp;de concentraci\u00f3n de propiedad para apoderarse de la regi\u00f3n &nbsp;aprovechando la necesidad y la miseria de las v\u00edctimas y &nbsp;desplazados, aspectos todos que debi\u00f3 contemplar la decisi\u00f3n &nbsp;confrontada. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, es claro que, objetivamente, no se atendi\u00f3 a la &nbsp;orden constitucional impartida por la Corte en la sentencia &nbsp;STC3489-2021 &nbsp;de 7 de abril de 2021, pues el colegiado convocado continu\u00f3 &nbsp;reclamando a los aqu\u00ed petentes exigencias excesivas de &nbsp;prudencia y diligencia con el \u00e1nimo obstinado de desvirtuar su &nbsp;lealtad y seguridad en el actuar, antes de la celebraci\u00f3n de &nbsp;la compraventa objeto de controversia, desbordando la naturaleza de &nbsp;la \u201cbuena &nbsp;fe exenta de culpa\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, la Sala advierte que el incumplimiento del rese\u00f1ado &nbsp;no obedece a una rebeld\u00eda de la Sala Civil Especializada en &nbsp;Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de C\u00facuta ni a un inter\u00e9s subjetivo encaminado &nbsp;a desconocer directa y frontalmente lo prove\u00eddo, sino a &nbsp;equivocaciones en la interpretaci\u00f3n del mandato tutelar &nbsp;impartido. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, se impone precisar que esta Sala, en la sentencia rese\u00f1ada, &nbsp;accedi\u00f3 a la protecci\u00f3n invocada &nbsp;al advertir que la postura del colegiado acusado deven\u00eda &nbsp;apresurada y exced\u00eda la esmerada diligencia de quien procura &nbsp;establecer una buena fe exenta de culpa en la negociaci\u00f3n de &nbsp;un predio, incluso en asuntos de la naturaleza del proceso de &nbsp;restituci\u00f3n de tierras; raz\u00f3n por la cual, al no estar &nbsp;acreditada mala fe de los tutelantes, era viable acceder a la &nbsp;compensaci\u00f3n reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;aun cuando objetivamente se incumpli\u00f3 el fallo de tutela, ello &nbsp;no obedeci\u00f3 a una intenci\u00f3n subjetiva de la autoridad &nbsp;encargada de honrarlo y, por tanto, no se incurri\u00f3 en &nbsp;desacato. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta, adem\u00e1s, que, para sancionar en el procedimiento &nbsp;incidental, no s\u00f3lo debe mediar el desobedecimiento &nbsp;manifiesto, debidamente probado, sino tambi\u00e9n aspectos &nbsp;subjetivos de quien incumple la decisi\u00f3n de tutela, pues no &nbsp;puede endilgarse culpa ni presumirse, ni debe olvidarse que la &nbsp;responsabilidad objetiva, en materia sancionatoria, est\u00e1 &nbsp;proscrita en nuestro ordenamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;ese tema, ha considerado la Corte Constitucional: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;desacato es un ejercicio del poder disciplinario y por lo mismo la &nbsp;responsabilidad de quien incurra en aquel es una responsabilidad &nbsp;subjetiva. Es decir, que debe haber negligencia comprobada en la &nbsp;persona para el incumplimiento del fallo, no pudiendo presumirse la &nbsp;responsabilidad por el s\u00f3lo hecho del incumplimiento (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;desacato, consiste, &nbsp;ante todo, &nbsp;en aquella conducta contraria al &nbsp;mandato &nbsp;judicial &nbsp;impartido &nbsp;por el juez constitucional y fundada en la deliberada intenci\u00f3n &nbsp;de protagonizarla, esto, porque siendo la legislaci\u00f3n que lo &nbsp;regula eminentemente punitiva, debe interpretarse con criterio &nbsp;restrictivo y determinada tanto por &nbsp;la &nbsp;tipicidad como por la culpabilidad del funcionario o particular &nbsp;receptor de la orden. &nbsp;<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese, &nbsp;el objeto de las sanciones en el rese\u00f1ado procedimiento, se &nbsp;enfocan a lograr el cumplimiento efectivo de la sentencia de tutela, &nbsp;pero no es un fin, en s\u00ed mismo, porque los correctivos son &nbsp;accesorios y, en \u00faltimas, no garantizan la protecci\u00f3n &nbsp;de los derechos fundamentales, aspecto que tampoco implica que las &nbsp;mismas jam\u00e1s se impongan. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo esbozado, la Corte Constitucional enfatiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)[I]ncumplir &nbsp;las providencias judiciales desconoce la prevalencia del orden &nbsp;constitucional y la realizaci\u00f3n de los fines del Estado, &nbsp;vulnera los principios de confianza leg\u00edtima, de buena fe, de &nbsp;seguridad jur\u00eddica y de cosa juzgada, porque da al traste con &nbsp;la convicci\u00f3n leg\u00edtima y justificada de una persona &nbsp;que, al acudir ante la administraci\u00f3n de justicia, espera una &nbsp;decisi\u00f3n conforme al derecho que sea acatada por las &nbsp;autoridades o por los particulares a quienes les corresponda hacerlo &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;administraci\u00f3n de justicia y, de manera especial, el juez que &nbsp;dict\u00f3 la providencia judicial, no pueden ser indiferentes o &nbsp;ajenos a su cumplimiento. Este cumplimiento puede y, si es del caso &nbsp;debe, efectuarse a\u00fan en contra de la voluntad de quien est\u00e1 &nbsp;llamado a ello, por medios coercitivos &nbsp;(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;incumplir una providencia judicial puede comprometer la &nbsp;responsabilidad de la persona a quien le es imputable esta conducta y &nbsp;puede tener consecuencias en diversos \u00e1mbitos. Y puede &nbsp;comprometerla, porque si bien el incumplimiento obedece a una &nbsp;situaci\u00f3n objetiva, dada por los hechos y s\u00f3lo por los &nbsp;hechos, la conducta de incumplir obedece a una situaci\u00f3n &nbsp;subjetiva, en la cual es relevante la culpabilidad de su autor &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;algunos casos excepcionales, la conducta de incumplir no obedece a la &nbsp;voluntad de la persona llamada a cumplir con la providencia judicial, &nbsp;sino que responde a una situaci\u00f3n de imposibilidad f\u00edsica &nbsp;y jur\u00eddica. No se trata de una imposibilidad formal o &nbsp;enunciada, sino de una imposibilidad real y probada, de manera &nbsp;eficiente, clara y definitiva, de tal suerte que, en estos eventos, &nbsp;para la satisfacci\u00f3n material del derecho involucrado \u201ces &nbsp;procedente acudir a otros medios que permitan equiparar la protecci\u00f3n &nbsp;del derecho fundamental al acceso a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia o que mitiguen los da\u00f1os causados a la persona &nbsp;afectada\u201d, valga decir, se puede prever formas alternas de &nbsp;cumplimiento del fallo &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;incumplir una providencia judicial es, como se vio, una conducta &nbsp;grave que puede comprometer la responsabilidad de la persona &nbsp;involucrada en diversos \u00e1mbitos, incumplir la orden dada por &nbsp;el juez constitucional en un fallo de tutela es una conducta de suma &nbsp;gravedad, porque (i) prolonga la vulneraci\u00f3n o amenaza de un &nbsp;derecho fundamental tutelado y (ii) constituye un nuevo agravio &nbsp;frente a los derechos fundamentales a un debido proceso y de acceso a &nbsp;la justicia &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;A &nbsp;pesar de ser una sanci\u00f3n, el objeto del desacato no es la &nbsp;sanci\u00f3n en s\u00ed misma, sino propiciar que se cumpla el &nbsp;fallo de tutela. Cumplir con la orden servir\u00eda para evitar la &nbsp;sanci\u00f3n, valga decir, evitar que se imponga el arresto y la &nbsp;multa previstos en el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991. En &nbsp;la medida en que el desacato puede hacer que se cumpla con el fallo &nbsp;en comento, es un instrumento procesal que puede garantizar de manera &nbsp;adecuada el acceso a la administraci\u00f3n de justicia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;se trata de hacer cumplir un fallo de tutela el instrumento principal &nbsp;es el del cumplimiento, que se funda en una situaci\u00f3n objetiva &nbsp;y brinda medios adecuados al juez para hacer efectiva su decisi\u00f3n. &nbsp;El desacato es un instrumento accesorio para este prop\u00f3sito, &nbsp;que si bien puede propiciar que el fallo de tutela se cumpla, no &nbsp;garantiza de manera necesaria que ello ocurra y que, adem\u00e1s, &nbsp;se funda en una responsabilidad subjetiva, pues para imponer la &nbsp;sanci\u00f3n se debe probar la culpabilidad (dolo o culpa) de la &nbsp;persona que debe cumplir la sentencia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso, como se indic\u00f3, no hubo desacato, pero s\u00ed &nbsp;incumplimiento y, como el objeto del presente procedimiento es &nbsp;garantizar la efectividad de los derechos tutelados, se le reiterar\u00e1 &nbsp;al Tribunal el &nbsp;obedecimiento del rese\u00f1ado fallo STC3489-2021, dentro del &nbsp;t\u00e9rmino all\u00ed indicado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;DECLARAR &nbsp;que, objetivamente, la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta, &nbsp;incumpli\u00f3 la &nbsp;sentencia de 7 de abril de 2021, proferida por esta Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;DISPONER que &nbsp;no hay lugar a imponer la sanci\u00f3n prevista en el art\u00edculo &nbsp;52 del Decreto 2591 de 1991 a la incidentada, conforme se explic\u00f3 &nbsp;en la parte motiva de este pronunciamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;REITERAR a &nbsp;la &nbsp;Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta, el &nbsp;obedecimiento del rese\u00f1ado fallo STC3489-2021 dentro del &nbsp;t\u00e9rmino all\u00ed indicado, para lo cual, se insiste, no &nbsp;podr\u00e1 imponer cargas excesivas para acreditar la buena fe &nbsp;exenta de culpa, tales &nbsp;como las referidas en la sentencia dejada sin efecto en el proceso &nbsp;censurado. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo resuelto mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Con ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Con &nbsp;ausencia justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Autos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 13 de enero de 2000, exp. 8150; de 4 de junio de 2013, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7600122210002013-00013-01, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 5 de junio de 2009, exp. 2009-00883-00; reiterada en ATC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 5 de octubre de 2016, exp. 23001-22-14-000-2016-00414-01 &nbsp;<\/p>\n<p>34 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional Sentencia T- 763 de 1998. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ATC882-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; ATC882-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-00742-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de veintitr\u00e9s de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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