{"id":54725,"date":"2024-05-17T20:41:28","date_gmt":"2024-05-17T20:41:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc6644-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:28","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:28","slug":"stc6644-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc6644-2021\/","title":{"rendered":"STC6644 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC6644-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC6644-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01704-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de nueve de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., nueve (9) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Jos\u00e9 &nbsp;Vicente S\u00e1enz Rubiano frente al Juzgado Segundo Civil &nbsp;Especializado en Restituci\u00f3n de Tierras de Villavicencio y a &nbsp;la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;integrada por los magistrados Jorge Hern\u00e1n Vargas Rinc\u00f3n, &nbsp;Jorge &nbsp;Eli\u00e9cer Moya Vargas y \u00d3scar Humberto Ram\u00edrez &nbsp;Cardona, con ocasi\u00f3n del tr\u00e1mite establecido en la Ley &nbsp;1448 de 2011, incoado por \u00d3scar Felipe y Fredy Jair Linares &nbsp;D\u00edaz y Lila Judith Linares Linares, donde actu\u00f3 como &nbsp;opositor el aqu\u00ed accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El censor &nbsp;reclama la protecci\u00f3n de las prerrogativas al debido proceso, &nbsp;acceso a la administraci\u00f3n de justicia e igualdad, &nbsp;presuntamente vulneradas por las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De la lectura &nbsp;del libelo introductor y las probanzas allegadas al plenario, se &nbsp;evidencian como hechos base de la presente salvaguarda, los descritos &nbsp;a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00d3scar &nbsp;Felipe y Fredy Jair Linares D\u00edaz y Lila Judith Linares Linares &nbsp;reclamaron la restituci\u00f3n jur\u00eddica y material de los &nbsp;predios denominados \u201cSan &nbsp;Lu\u00eds\u201d, &nbsp;\u201cSan &nbsp;Jos\u00e9\u201d &nbsp;y \u201cLa &nbsp;Uni\u00f3n\u201d, &nbsp;ubicados en las veredas Jagua y El Carmen de los municipios de Ubal\u00e1 &nbsp;y Medina \u2013 Cundinamarca, arguyendo que, los referidos predios &nbsp;pertenec\u00edan a su fallecido padre Jos\u00e9 Ignacio Linares &nbsp;Cifuentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Los reclamantes en &nbsp;ese decurso adujeron ser v\u00edctimas indirectas por el homicidio &nbsp;de su progenitor, hecho que devino \u201cen &nbsp;el desplazamiento, abandono y despojo forzado de tierras\u201d, &nbsp;dada las &nbsp;negociaciones realizadas sobre los mencionados fundos por parte de &nbsp;sus \u201cmedio &nbsp;hermanos\u201d &nbsp;Gina Patricia y William Linares Hewitt, quienes facilitaron, mediante &nbsp;la venta de derechos sucesorales, que a H\u00e9ctor Jairo &nbsp;Saldarriaga Perdomo se le adjudicara el 70,16% de tales terrenos. &nbsp;<\/p>\n<p>En el compendio &nbsp;f\u00e1ctico del caso bajo estudio se adujo que Saldarriaga Perdomo &nbsp;era conocido como \u201c(\u2026) alias &nbsp;Mojarro &nbsp;(\u2026) de &nbsp;quien se dijo, integraba activamente una estructura criminal de &nbsp;amplia influencia en el municipio de Ubal\u00e1 (\u2026)\u201d, &nbsp;persona asesinada en Argentina en el a\u00f1o 2012, por tanto, los &nbsp;derechos que \u00e9ste ostentaba respecto de los memorados fundos &nbsp;fueron adjudicados en sucesi\u00f3n a su madre Mar\u00eda Betty &nbsp;Perdomo Reyes. &nbsp;<\/p>\n<p>La prenombrada &nbsp;se\u00f1ora falleci\u00f3 el 11 de noviembre de 2016, por tanto, &nbsp;la \u201coposici\u00f3n\u201d &nbsp;a la petici\u00f3n restitutoria de los hermanos Linares fue &nbsp;ejercida por Jes\u00fas \u00c9dgar Saldarriaga Perdomo y Jos\u00e9 &nbsp;Vicente S\u00e1enz Rubiano -aqu\u00ed tutelante-, en calidad de &nbsp;hijo y c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite, respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>En prove\u00eddo &nbsp;de 18 de diciembre de 2020, el tribunal censurado accedi\u00f3 a &nbsp;las pretensiones invocadas en el litigio subex\u00e1mine &nbsp;y &nbsp;desestim\u00f3 la buena fe exenta de culpa alegada por el ahora &nbsp;actor, tras indicar que \u00e9ste no pudo explicar la manera en la &nbsp;cual ingres\u00f3 en posesi\u00f3n de los predios inmiscuidos, &nbsp;\u201cni &nbsp;la forma como se negociaron los derechos que hoy disfruta\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El promotor &nbsp;expresa que el colegiado fustigado incurri\u00f3 en un error, &nbsp;vulnerando sus derechos fundamentales, pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;no &nbsp;es un erudito en la materia para qu\u00e9 en su atestaci\u00f3n, &nbsp;refiera con lujos de detalles, la forma de c\u00f3mo su familiar &nbsp;lleg\u00f3 y adquiri\u00f3 los terrenos materia de controversia, &nbsp;situaci\u00f3n que fue explicada dentro de la contestaci\u00f3n &nbsp;de la demanda, a lo cual el [convocado] &nbsp;no &nbsp;dijo nada &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma tener 71 &nbsp;a\u00f1os de edad, siendo un adulto mayor que ha actuado en &nbsp;completa armon\u00eda con los postulados jur\u00eddicos, \u201c(\u2026) &nbsp;sin &nbsp;que se le pueda endilgar ninguna responsabilidad en factores de &nbsp;violencia &nbsp;[ocasionada] en &nbsp;el territorio nacional &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Pide, en &nbsp;concreto, \u201ctutelar\u201d &nbsp;sus derechos fundamentales conculcados dentro del comentado pleito. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;del accionado &nbsp;<\/p>\n<p>Guardaron &nbsp;silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;Ley 1448 de 2011 consagra una serie de medidas de atenci\u00f3n, &nbsp;asistencia y reparaci\u00f3n integral a las v\u00edctimas del &nbsp;conflicto armado interno; dentro de las cuales se estableci\u00f3 &nbsp;un procedimiento \u00e1gil y expedito para la restituci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica y material de las tierras a los despojados y &nbsp;desplazados y, en forma subsidiaria, reconocimiento de la &nbsp;compensaci\u00f3n correspondiente, ante la imposibilidad del &nbsp;restablecimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;restituci\u00f3n y formalizaci\u00f3n de tierras como herramienta &nbsp;de restauraci\u00f3n, sin embargo, est\u00e1 disciplinada por un &nbsp;conjunto de principios y normas que orientan la labor del juzgador, a &nbsp;fin de proteger las garant\u00edas constitucionales de las partes y &nbsp;lograr la materializaci\u00f3n del derecho sustancial; los cuales &nbsp;no pueden ser desatendidos ni siquiera bajo el pretexto de brindar &nbsp;protecci\u00f3n al presunto despojado; pues de lo contrario, el &nbsp;mecanismo que el legislador contempl\u00f3 para la restauraci\u00f3n &nbsp;de la justicia y la consecuci\u00f3n de la paz, podr\u00eda &nbsp;prestarse para generar nuevas iniquidades y trasladar el conflicto a &nbsp;nuevos actores. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;citada normativa prev\u00e9 la aplicaci\u00f3n de figuras &nbsp;procedimentales encaminadas a favorecer la posici\u00f3n de las &nbsp;v\u00edctimas, en raz\u00f3n a su estado de indefensi\u00f3n ya &nbsp;que son la parte m\u00e1s d\u00e9bil; tales como la presunci\u00f3n &nbsp;de buena fe de sus actos y la posibilidad de acreditar el da\u00f1o &nbsp;sufrido por medio de prueba sumaria (art\u00edculo 5o); las &nbsp;presunciones (de derecho y legales) de despojo en contra de negocios &nbsp;jur\u00eddicos, actos administrativos y providencias judiciales &nbsp;respecto de los predios inscritos en el Registro de Tierras &nbsp;Despojadas (art\u00edculo 77); y la inversi\u00f3n de la carga de &nbsp;la prueba (art\u00edculo 78). &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, tales herramientas deben ser utilizadas por el sentenciador &nbsp;de manera que se garantice siempre un \u201cproceso &nbsp;justo y eficaz\u201d &nbsp;no s\u00f3lo para el reclamante, sino para los dem\u00e1s &nbsp;intervinientes, como lo dispone el art\u00edculo 7\u00ba de esa &nbsp;reglamentaci\u00f3n, de conformidad con el canon 29 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;as\u00ed como la normativa 88 consagra la facultad que tienen las &nbsp;personas que figuran como titulares inscritos de derechos en el &nbsp;certificado de tradici\u00f3n y libertad del predio sobre el cual &nbsp;se solicite la restituci\u00f3n, a ejercer su oposici\u00f3n; &nbsp;para ello deber\u00e1n acompa\u00f1ar los documentos que &nbsp;pretendan hacer valer como prueba de la tacha de la calidad de &nbsp;despojado de la persona o grupo en cuyo favor se present\u00f3 la &nbsp;solicitud de restituci\u00f3n o formalizaci\u00f3n del respectivo &nbsp;predio; de la buena fe exenta de culpa; del justo t\u00edtulo y &nbsp;valor de su derecho; y las dem\u00e1s que considere pertinentes &nbsp;para defender la raz\u00f3n de su reclamo. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;existencia de presunciones a favor de las v\u00edctimas y la &nbsp;inversi\u00f3n de la carga de la prueba en contra del titular de &nbsp;derechos reales, debe entenderse, entonces, dentro del marco de &nbsp;garant\u00edas constitucionales y legales para todas las partes, de &nbsp;manera que se respete siempre el debido proceso; se aprecien las &nbsp;pruebas individualmente y en conjunto, de acuerdo con las reglas de &nbsp;la sana cr\u00edtica; se exponga razonadamente el m\u00e9rito que &nbsp;el sentenciador asigna a cada prueba; y no se imponga al opositor una &nbsp;carga probatoria desproporcionada o imposible de sobrellevar seg\u00fan &nbsp;el tema que sea objeto de valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ello, el examen de los hechos que son materia de la controversia &nbsp;requiere de un minucioso e imparcial an\u00e1lisis de las pruebas &nbsp;aducidas tanto por el demandante como por el opositor, en especial &nbsp;cuando este \u00faltimo es quien soporta casi toda la carga &nbsp;demostrativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El auxilio se &nbsp;concreta en establecer si se menoscabaron las prerrogativas &nbsp;superiores de Jos\u00e9 Vicente S\u00e1enz Rubiano con la &nbsp;sentencia proferida el 18 de diciembre de 2020, &nbsp;mediante &nbsp;la cual se desestim\u00f3 la \u201cbuena &nbsp;fe exenta de culpa\u201d &nbsp;alegada por aqu\u00e9l dentro de litigio subex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Se advierte que en el fallo motivo de censura, el colegiado convocado &nbsp;hall\u00f3 &nbsp;acreditados todos los elementos axiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n &nbsp;de restituci\u00f3n de tierras, los cuales, en su criterio, no &nbsp;lograron ser desvirtuados por los oponentes, incluso, el aqu\u00ed &nbsp;actor, no cuestiona ese aspecto en esta senda, por tanto, no se har\u00e1 &nbsp;ning\u00fan pronunciamiento con relaci\u00f3n al reconocimiento &nbsp;como v\u00edctimas del conflicto armados de los reclamantes en el &nbsp;asunto bajo estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Ahora, para &nbsp;resolver la oposici\u00f3n presentada &nbsp;por el accionante, el tribunal enfatiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]esde &nbsp;ya se afirma que Jos\u00e9 Vicente S\u00e1enz Rubiano (\u2026) &nbsp;no &nbsp;logr[\u00f3] &nbsp;demostrar su buena fe exenta de culpa al interior de este proceso &nbsp;especializado de naturaleza transicional. En un primer escenario, su &nbsp;declaraci\u00f3n solo se dio en el marco de la convocatoria que &nbsp;tuvo lugar en sede de esta Corporaci\u00f3n. Si bien se entiende &nbsp;que tal intervenci\u00f3n fuera objeto de debate en distintas &nbsp;acciones constitucionales, que a toda cuenta reposan en el plenario, &nbsp;tambi\u00e9n es cierto que es de elemental cuidado en la gesti\u00f3n &nbsp;de sus intereses la reafirmaci\u00f3n de la postura de las &nbsp;situaciones de hecho que se consideran relevantes, limit\u00e1ndose &nbsp;el ejercicio de la oposici\u00f3n a un debate m\u00e1s bien &nbsp;estrecho de nulidades procesales ante el juez instructor, dejando a &nbsp;un lado la verdadera sustancia de la oposici\u00f3n en este &nbsp;proceso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;el marco de la Audiencia P\u00fablica de noviembre 29 de 2019 &nbsp;celebrada por orden del Despacho del Magistrado sustanciador (\u2026), &nbsp;concurrieron a prestar declaraci\u00f3n los opositores Jos\u00e9 &nbsp;Vicente S\u00e1enz Rubiano y Jes\u00fas \u00c9dgar Saldarriaga &nbsp;Perdomo. Su intervenci\u00f3n tuvo como objeto reafirmar el &nbsp;desconocimiento de los negocios celebrados por H\u00e9ctor Jairo &nbsp;Saldarriaga Perdomo, rese\u00f1ando con total vehemencia que no &nbsp;tuvieron conocimiento directo o indirecto del prontuario delictivo y &nbsp;condiciones particulares de aqu\u00e9l. S\u00e1enz Rubiano aleg\u00f3 &nbsp;que lo distingui\u00f3 &nbsp;de ni\u00f1o, pero que de adolescente se fue de la casa para nunca &nbsp;m\u00e1s volver y su hermano, Jes\u00fas \u00c9dgar &nbsp;Saldarriaga, iter\u00f3 que no tuvo mayor contacto, puesto que &nbsp;desde temprana edad tambi\u00e9n se retir\u00f3 de la casa de su &nbsp;se\u00f1ora madre, Mar\u00eda Betty Perdomo Reyes, ocup\u00e1ndose &nbsp;tiempo completo en su oficio de transportador\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;opositores fueron contestes en iterar que no les consta ni &nbsp;directamente ni por o\u00eddas de los negocios de su difunto &nbsp;familiar, mucho menos estuvieron presentes o tienen alg\u00fan dato &nbsp;o detalle acerca de la compra de esas fincas por H\u00e9ctor &nbsp;Saldarriaga en el a\u00f1o 2008. Tampoco guardan alg\u00fan &nbsp;vestigio o memoria acerca de la existencia de los hermanos Linares &nbsp;D\u00edaz. Manifestaron al un\u00edsono desconocer la forma como &nbsp;llegaron los bienes a manos de H\u00e9ctor Saldarriaga, destinando &nbsp;los bienes Jos\u00e9 S\u00e1enz a las faenas del campo y la &nbsp;actividad de peque\u00f1a ganader\u00eda. Tampoco conocen o &nbsp;guardan alg\u00fan detalle de la presencia de minas de cantera al &nbsp;interior de los predios reclamados en restituci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, el convocado descarto la \u201cbuena &nbsp;fe\u201d &nbsp;alegada por el opositor, pues dicha figura no puede reconocerse a &nbsp;favor de una persona \u201c(\u2026) que &nbsp;no explica c\u00f3mo y de qu\u00e9 manera lleg[\u00f3] &nbsp;a &nbsp;los predios, mucho menos la forma en c\u00f3mo se negociaron los &nbsp;derechos que hoy disfruta &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;As\u00ed las cosas, no &nbsp;se observa irregularidad en la labor descrita, pues, aparte de &nbsp;promoverse la participaci\u00f3n del &nbsp;tutelante, quien tuvo la &nbsp;posibilidad de presentar escrito de oposici\u00f3n, solicitar &nbsp;pruebas y controvertir las aportadas por su contendiente, se neg\u00f3 &nbsp;su \u201cbuena &nbsp;fe exenta de culpa\u201d &nbsp;ante un examen pormenorizado del caudal demostrativo que daba cuenta &nbsp;de la insatisfacci\u00f3n de los presupuestos estructurales de esa &nbsp;instituci\u00f3n jur\u00eddica; m\u00e1xime, cuando el gestor &nbsp;ninguna raz\u00f3n ofreci\u00f3 sobre los motivos por los cuales &nbsp;entr\u00f3 a poseer los predios materia de litigio, ni los hechos &nbsp;de las negociaciones que permitieron disfrutar de tal derecho, el &nbsp;cual devino, en ultimas, del producto de la sucesi\u00f3n de H\u00e9ctor &nbsp;Jairo Saldarriaga Perdomo, quien tuvo participaci\u00f3n directa en &nbsp;el despojo de los fundos inmiscuidos. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque no se &nbsp;acogiera \u00edntegramente el discernimiento del enjuiciado sobre &nbsp;la problem\u00e1tica descrita, esa circunstancia no &nbsp;permite predicar arbitrariedad, por cuanto &nbsp;\u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, es pertinente recordar lo adoctrinado por esta Sala, frente al &nbsp;tema aqu\u00ed expuesto: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Respecto &nbsp;a la buena fe exenta de culpa prevista en el art\u00edculo 98 de la &nbsp;Ley 1448 de 20112, &nbsp;como requisito para acceder a la compensaci\u00f3n all\u00ed &nbsp;estipulada, la Corte constitucional en la citada providencia, &nbsp;precis\u00f3: (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha analizado en un amplio conjunto de decisiones y &nbsp;en asuntos muy diversos, tanto en sede de control abstracto como en &nbsp;revisi\u00f3n de tutela, el alcance del concepto, que pas\u00f3 &nbsp;de ser un principio general del derecho a convertirse en una norma de &nbsp;car\u00e1cter constitucional con la Carta de 1991. En estos casos, &nbsp;la Corte ha destacado la proyecci\u00f3n que la buena fe ha &nbsp;adquirido y, especialmente, su funci\u00f3n integradora del &nbsp;ordenamiento y reguladora de las relaciones entre los particulares, y &nbsp;entre estos y el Estado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Nuestro &nbsp;ordenamiento constitucional y, especialmente, el r\u00e9gimen civil &nbsp;ha desarrollado adem\u00e1s del concepto de buena fe como mandato &nbsp;constitucional general, la figura de buena fe simple como principio y &nbsp;forma de conducta. Esta \u201cequivale a obrar con lealtad, rectitud &nbsp;y honestidad, es la que se exige normalmente a las personas en todas &nbsp;sus actuaciones. El C\u00f3digo Civil, al referirse a la &nbsp;adquisici\u00f3n de la propiedad, la define en el art\u00edculo &nbsp;768 como la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa por &nbsp;medios leg\u00edtimos, exentos de fraude y de todo otro vicio. Esta &nbsp;buena fe se denomina simple, por cuanto, si bien surte efectos en el &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, estos&nbsp;s\u00f3lo consisten en &nbsp;cierta protecci\u00f3n que se otorga a quien as\u00ed obra. Es &nbsp;as\u00ed que, si alguien de buena fe adquiere el derecho de dominio &nbsp;sobre un bien cuyo titular no era el verdadero propietario, la ley le &nbsp;otorga ciertas garant\u00edas o beneficios, que si bien no alcanzan &nbsp;a impedir la p\u00e9rdida del derecho si aminoran sus efectos. Tal &nbsp;es el caso del poseedor de buena fe condenado a la restituci\u00f3n &nbsp;del bien, quien no ser\u00e1 condenado al pago de los frutos &nbsp;producidos por la cosa (C.C. art. 964 p\u00e1rr. 3\u00ba); o del &nbsp;poseedor de buena fe que adquiere la facultad de hacer suya la cosa &nbsp;pose\u00edda (C.C. arts. 2528 y 2529) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;otra parte, en diferentes escenarios, tambi\u00e9n opera lo que se &nbsp;ha denominado buena fe cualificada o exenta de culpa. Al respecto, &nbsp;este Tribunal ha explicado: (\u2026)\u201d, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esta &nbsp;buena fe cualificada, tiene la virtud de crear una realidad jur\u00eddica &nbsp;o dar por existente un derecho o situaci\u00f3n que realmente no &nbsp;exist\u00eda. La buena fe creadora o buena fe cualificada, &nbsp;interpreta adecuadamente una m\u00e1xima legada por el antiguo &nbsp;derecho al moderno: \u2018Error communis facit jus\u2019, y que ha &nbsp;sido desarrollada en nuestro pa\u00eds por la doctrina desde hace &nbsp;m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, precisando que \u2018Tal m\u00e1xima &nbsp;indica que si alguien en la adquisici\u00f3n de un derecho o de una &nbsp;situaci\u00f3n comete un error o equivocaci\u00f3n, y creyendo &nbsp;adquirir un derecho o colocarse en una situaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;protegida por la ley, resulta que tal derecho o situaci\u00f3n no &nbsp;existen por ser meramente aparentes, normalmente y de acuerdo con lo &nbsp;que se dijo al exponer el concepto de la buena fe simple, tal derecho &nbsp;no resultar\u00e1 adquirido. Pero si el error o equivocaci\u00f3n &nbsp;es de tal naturaleza que cualquier persona prudente y diligente &nbsp;tambi\u00e9n lo hubiera cometido, por tratarse de un derecho o &nbsp;situaci\u00f3n aparentes, pero en donde es imposible descubrir la &nbsp;falsedad o no existencia, nos encontramos forzosamente, ante la &nbsp;llamada buena fe cualificada o buena fe exenta de toda culpa (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;lo anterior pueden extraerse algunas diferencias precisas entre la &nbsp;buena fe simple y la buena fe exenta de culpa. Si bien es cierto que &nbsp;en los dos eventos se parte del supuesto de que la persona obr\u00f3 &nbsp;con lealtad, rectitud y honestidad, la buena fe simple se presume de &nbsp;todas las actuaciones o gestiones que los particulares realizan ante &nbsp;el Estado, de ah\u00ed que sea \u00e9ste quien deba desvirtuarla. &nbsp;Por su parte, la buena fe exenta de culpa exige ser probada por quien &nbsp;requiere consolidar jur\u00eddicamente una situaci\u00f3n &nbsp;determinada.<br \/>As\u00ed, &nbsp;la buena fe exenta de culpa exige dos elementos: de un lado, uno &nbsp;subjetivo, &nbsp;que consiste en obrar con lealtad y, de otro lado, uno objetivo, &nbsp;que exige tener la seguridad en el actuar, la cual solo puede ser &nbsp;resultado de la realizaci\u00f3n actuaciones positivas encaminadas &nbsp;a consolidar dicha certeza (\u2026)\u201d3 &nbsp;(negrillas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, la &nbsp;Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)4. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026), &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar este &nbsp;amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico &nbsp;en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, &nbsp;ni cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos &nbsp;f\u00e1cticos es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar &nbsp;lugar a la intervenci\u00f3n del juez constitucional. El resguardo &nbsp;previsto en la regla 86 es residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos7 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19698, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d9, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio10. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-11, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales12; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas13. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, no &nbsp;se otorgar\u00e1 &nbsp;el auxilio rogado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela solicitada por &nbsp;Jos\u00e9 &nbsp;Vicente S\u00e1enz Rubiano frente al Juzgado Segundo Civil &nbsp;Especializado en Restituci\u00f3n de Tierras de Villavicencio y a &nbsp; la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada &nbsp;por los magistrados Jorge Hern\u00e1n Vargas Rinc\u00f3n, Jorge &nbsp;Eli\u00e9cer Moya Vargas y \u00d3scar Humberto Ram\u00edrez &nbsp;Cardona, con ocasi\u00f3n del tr\u00e1mite establecido en la Ley &nbsp;1448 de 2011, incoado por \u00d3scar Felipe y Fredy Jair Linares &nbsp;D\u00edaz y Lila Judith Linares Linares, donde actu\u00f3 como &nbsp;opositor el aqu\u00ed accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Comun\u00edquese, &nbsp;mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por mensaje de &nbsp;datos, lo resuelto en esta providencia a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA &nbsp;BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ CALDER\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la cual se dictan medidas de atenci\u00f3n, asistencia y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reparaci\u00f3n integral a las v\u00edctimas del conflicto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;armado interno y se dictan otras disposiciones.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC8123-2017 de 8 de junio de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2017-01331-00 &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC6644-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC6644-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01704-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de nueve de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., nueve (9) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Jos\u00e9 &nbsp;Vicente S\u00e1enz Rubiano [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}