{"id":54898,"date":"2024-05-17T20:41:34","date_gmt":"2024-05-17T20:41:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7175-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:34","slug":"stc7175-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7175-2021\/","title":{"rendered":"STC7175 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7175-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7175-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-01794-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de junio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la salvaguarda impetrada por &nbsp;Wilmer Arley L\u00f3pez Angulo a la Sala de Casaci\u00f3n Penal, &nbsp;la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n &nbsp;y el Juzgado Primero Penal del Circuito de Santander de Quilichao, &nbsp;con ocasi\u00f3n del decurso de la rese\u00f1ada estirpe, &nbsp;adelantado en contra del gestor por &nbsp;el delito de \u201cexplotaci\u00f3n &nbsp;il\u00edcita de yacimiento minero y otros materiales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reclamante implora &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la protecci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prerrogativa a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la informaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presuntamente violentada por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;escrito inaugural y la revisi\u00f3n de las pruebas, la causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;sentencia de 14 de septiembre de 2018, el estrado del circuito &nbsp;confutado conden\u00f3 al impulsor a setenta y seis (76) meses de &nbsp;prisi\u00f3n, como coautor del delito de \u201cexplotaci\u00f3n &nbsp;il\u00edcita de yacimiento minero y otros materiales\u201d, en &nbsp;concurso homog\u00e9neo con \u201ccontaminaci\u00f3n &nbsp;ambiental por explotaci\u00f3n de yacimiento minero o &nbsp;hidrocarburo\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con lo decidido, el promotor impetr\u00f3 apelaci\u00f3n, cuya &nbsp;definici\u00f3n correspondi\u00f3 al tribunal fustigado, quien el &nbsp;5 de agosto de 2019, declar\u00f3 la prescripci\u00f3n frente a &nbsp;la \u201ccontaminaci\u00f3n &nbsp;ambiental por explotaci\u00f3n de yacimiento minero o hidrocarburo\u201d &nbsp;y &nbsp;ratific\u00f3 &nbsp;la providencia protestada respecto a la \u201cexplotaci\u00f3n &nbsp;il\u00edcita de yacimiento minero y otros materiales\u201d y, &nbsp;por tanto, &nbsp;sancion\u00f3 &nbsp;penalmente al actor a treinta y cuatro (34) meses de prisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;esa determinaci\u00f3n, el tutelante entabl\u00f3 recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n ante la hom\u00f3loga Penal, &nbsp;estrado que, en auto AP3091-2020 de 18 de noviembre de 2020, &nbsp;inadmiti\u00f3 esa defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el censor se lesionaron sus garant\u00edas, por cuanto en su &nbsp;sentir, se dio por probada, sin estarla, su responsabilidad en la &nbsp;conducta enrostrada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, dejar sin efecto los pronunciamientos refutados &nbsp;y, en su lugar, declarar su inocencia. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; El juzgado del circuito demandado y la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;defendieron, por separado, la legalidad de sus actuaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Se &nbsp;pone al descubierto el naufragio de la salvaguarda, al &nbsp;desatenderse los presupuestos de inmediatez y subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El primero, porque, entre la presentaci\u00f3n del ruego tuitivo, &nbsp;acaecida el 21 de mayo de 2020, y el auto AP3091-2020 &nbsp;de 18 de noviembre de 2020, mediante el cual la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal inadmiti\u00f3 el recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;que impetr\u00f3 el accionante, &nbsp;han trascurrido m\u00e1s de seis (6) meses, tiempo que supera el &nbsp;establecido por la Sala como &nbsp;suficiente para concurrir tempestivamente a este auxilio. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la enunciada exigencia, la Corte reiteradamente ha puntualizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]i &nbsp;bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el &nbsp;t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n &nbsp;de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed &nbsp;resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no pueda ser tan amplio que &nbsp;impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas &nbsp;creadas por la jurisdicci\u00f3n, (\u2026) &nbsp;[por tanto] (\u2026) &nbsp;muy breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de &nbsp;la determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional &nbsp;que se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo &nbsp;no pierda su raz\u00f3n de ser (\u2026) &nbsp;en el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de &nbsp;inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el lapso &nbsp;razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, &nbsp;ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el &nbsp;accionante (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, si el petente se demor\u00f3 en incoar el resguardo, su &nbsp;descuido per &nbsp;se &nbsp;descarta la existencia de una conducta irregular atribuible a las &nbsp;entidades confutadas y con repercusi\u00f3n directa en sus &nbsp;garant\u00edas fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuanto a la segunda exigencia se\u00f1alada, se observa que, si &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;bien el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;suplicante formul\u00f3 recurso extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal impugnaci\u00f3n fue inadmitida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 18 de noviembre de 2020, porque la misma no reun\u00eda los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;requisitos establecidos en la Ley para definirla. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, pues las v\u00edas escogidas por el actor para atacar el &nbsp;fallo de segunda instancia, resultaron inadecuadas, en tanto sus &nbsp;reparos se fundaron en afirmaciones imprecisas y no conten\u00edan &nbsp;una argumentaci\u00f3n suficiente frente a las pruebas valoradas &nbsp;por el ad &nbsp;quem como &nbsp;para derruir la presunci\u00f3n de acierto del fallo de segunda &nbsp;instancia en relaci\u00f3n con la conducta endilgada por &nbsp;\u201cexplotaci\u00f3n &nbsp;il\u00edcita de yacimiento minero y otros materiales\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a lo esbozado, as\u00ed discurri\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]i &nbsp;bien en la formulaci\u00f3n del cargo principal se acus\u00f3 la &nbsp;sentencia por violaci\u00f3n indirecta de la ley derivada de error &nbsp;de hecho por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n en la &nbsp;valoraci\u00f3n del informe de la Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma &nbsp;Regional del Norte del Cauca (CRC), introducido al juicio mediante el &nbsp;testimonio de Diego Fernando L\u00f3pez Mu\u00f1oz, la Sala &nbsp;advierte que el Ad quem no omiti\u00f3 valorar el informe, sino &nbsp;que, al valorarlo en conjunto con las dem\u00e1s pruebas, como se &nbsp;analizar\u00e1, lo demerit\u00f3. Por ende, el libelista incurre &nbsp;en su argumentaci\u00f3n en vulneraci\u00f3n del principio de &nbsp;correcci\u00f3n material y s\u00f3lo pretende revivir un debate &nbsp;ya agotado en las instancias, desconociendo adem\u00e1s que el &nbsp;recurso extraordinario no es una tercera instancia\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;efecto, la estrategia de la defensa se bas\u00f3 en que el predio &nbsp;en donde se llev\u00f3 a cabo el allanamiento no est\u00e1 &nbsp;ubicado en las coordenadas del sitio para el cual se imparti\u00f3 &nbsp;la orden, es una finca denominada \u201cLa Morelia\u201d, cuya &nbsp;posesi\u00f3n era ejercida por Fabio Antonio Giraldo Cifuentes y &nbsp;estaba dedicada a cultivos de pan coger y ganader\u00eda y, &nbsp;fundamentalmente, all\u00ed no se observ\u00f3 movimiento de &nbsp;tierras ni excavaciones que indicaran que se realizaban actividades &nbsp;de miner\u00eda a cielo abierto, tal y como aparece en el informe &nbsp;aportado por el director de la Corporaci\u00f3n aut\u00f3noma &nbsp;Regional del Norte del Cauca (CRC). Sin embargo, con fundamento en la &nbsp;prueba testimonial y documental, el [tribunal] &nbsp;estableci\u00f3 que esto no es cierto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;s\u00edntesis, al establecer que los dos cargos formulados no &nbsp;cumplen con los requisitos exigidos en los art\u00edculos 183 y 184 &nbsp;de la Ley 906 de 2004 para el recurso extraordinario, ni con los &nbsp;criterios desarrollados por la jurisprudencia de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia para su estructuraci\u00f3n, y al tener en cuenta que no &nbsp;se advierte la presencia de circunstancia vulneradora de garant\u00edas &nbsp;fundamentales que la obligue a intervenir de oficio para su &nbsp;restablecimiento, se inadmitir\u00e1 la demanda &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, como el petente no hizo &nbsp;uso id\u00f3neo del medio de defensa se\u00f1alado, se impone el &nbsp;fracaso de esta salvaguarda por ser particularmente residual y &nbsp;subsidiaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;del anotado presupuesto, esta Colegiatura ha manifestado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[C]uando &nbsp;hay descuido de las partes en el empleo de las defensas frente a las &nbsp;decisiones judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en &nbsp;las cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u2018judicial\u2019 &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;el &nbsp;car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n impone &nbsp;al demandante cumplir los requisitos de fondo y de forma previstos &nbsp;por el legislador para el \u00e9xito de la censura; la ausencia de &nbsp;rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al formular el &nbsp;cargo para demostrar los errores de la sentencia recurrida, no es &nbsp;tarea que pueda ser superada por medio de la tutela, porque \u00e9sta &nbsp;no es instrumento para suplir la ineptitud formal de la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;instrumental es garant\u00eda para materializar la igualdad ante la &nbsp;ley y para frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso &nbsp;ritual manifiesto, sino de derechos irrenunciables, cuyo respeto es &nbsp;finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no hay lugar a la injerencia de esta especial &nbsp;jurisdicci\u00f3n, pues la misma se halla reservada exclusivamente &nbsp;para casos de evidente desafuero judicial con directa repercusi\u00f3n &nbsp;en postulados supralegales, no siendo el presente uno de ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En &nbsp;adici\u00f3n, no es dable reabrir discusiones a trav\u00e9s del &nbsp;ruego tuitivo, pues el mismo est\u00e1 instituido para la defensa &nbsp;de los derechos fundamentales, m\u00e1s no para buscar una mejor &nbsp;opini\u00f3n como si de otra instancia se tratase. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo esbozado, la Corte ha adoctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]ste &nbsp;mecanismo, por lo excepcional, am\u00e9n de su naturaleza &nbsp;subsidiaria, no deviene como un recurso alterno o suplementario y su &nbsp;invocaci\u00f3n resulta leg\u00edtima en la medida en que el &nbsp;afectado no cuente con recursos legales para evitar la vulneraci\u00f3n &nbsp;de la que se duele. &nbsp;Contrario a ello, esto es, si existen tales medios surge inane la &nbsp;utilizaci\u00f3n de la tutela; consecuencia similar emerge cuando &nbsp;el interesado teniendo dichos recursos los ha menospreciado o no ha &nbsp;hecho uso de ellos, dado que en tal hip\u00f3tesis culmina &nbsp;invocando su propia negligencia o incuria, lo que no es permitido y &nbsp;menos a trav\u00e9s de la acci\u00f3n constitucional que ocupa la &nbsp;atenci\u00f3n de la Sala &nbsp;(\u2026)\u201d3 &nbsp;(\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos4 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19695, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d6, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio7. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia8, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales9; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas10. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, no &nbsp;se otorgar\u00e1 &nbsp;el auxilio implorado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;por improcedente la tutela solicitada por &nbsp;Wilmer Arley L\u00f3pez Angulo a la Sala de Casaci\u00f3n Penal, &nbsp;la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n &nbsp;y el Juzgado Primero Penal del Circuito de Santander de Quilichao, &nbsp;con ocasi\u00f3n del decurso de la rese\u00f1ada estirpe, &nbsp;adelantado en contra del gestor por &nbsp;el delito de \u201cexplotaci\u00f3n &nbsp;il\u00edcita de yacimiento minero y otros materiales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notificar &nbsp;lo resuelto mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 14 Sep. 2007, Exp. 2012-01316-00, reiterado en STC. 27 Oct. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, Rad. 2011-02245-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;26 de enero de 2011, exp. 00027-00; reiterada el 11 de abril de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012, exp. 00616-00. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 23 de febrero de 2007, exp. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;02068-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278a 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7175-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7175-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-01794-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de junio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide la salvaguarda impetrada por &nbsp;Wilmer Arley L\u00f3pez Angulo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54898","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54898","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54898"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54898\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54898"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54898"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54898"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}