{"id":54904,"date":"2024-05-17T20:41:36","date_gmt":"2024-05-17T20:41:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7207-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:36","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:36","slug":"stc7207-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7207-2021\/","title":{"rendered":"STC7207 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7207-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7207-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-00400-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de junio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 16 de marzo de 2021, proferida &nbsp;por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal, dentro de la salvaguarda promovida por Juan &nbsp;Bautista Grajales Jim\u00e9nez, Gabriel Jaime Grajales Atehort\u00faa &nbsp;y Gladis Giraldo Jaramillo, esta \u00faltima como apoderada general &nbsp;y en representaci\u00f3n de Jos\u00e9 Ulises Giraldo Ram\u00edrez1, &nbsp;a la Sala Mixta del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Medell\u00edn y los Juzgados Veintitr\u00e9s Penal del Circuito y &nbsp;Veintid\u00f3s Civil del Circuito, ambos de esa ciudad, con ocasi\u00f3n &nbsp;del conflicto negativo de competencia con radicado 2020-00077-00, &nbsp;incoado por los gestores. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de sus prerrogativas al debido proceso y acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente violentadas por &nbsp;las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del confuso y deshilvanado escrito inaugural y de la revisi\u00f3n &nbsp;de las pruebas, la causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;virtud de las irregularidades acaecidas en las sucesiones de Mar\u00eda &nbsp;Luisa, Alonso Jim\u00e9nez Hern\u00e1ndez y Azucena Giraldo &nbsp;Ram\u00edrez, se adelant\u00f3 un decurso penal frente a &nbsp;diecinueve (19) herederos, entre ellos, el impulsor Juan Bautista &nbsp;Grajales Jim\u00e9nez, ante el Juzgado Veintitr\u00e9s Penal del &nbsp;Circuito de Medell\u00edn, por los delitos de \u201cfalsedad &nbsp;en documento privado y estafa\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;rese\u00f1ado tr\u00e1mite penal concurri\u00f3 como v\u00edctima, &nbsp;el promotor Jos\u00e9 Ulises Giraldo Ram\u00edrez y all\u00ed &nbsp;se embargaron y secuestraron dineros, inmuebles y varios de los &nbsp;bienes de los causantes, destac\u00e1ndose cuarenta y seis (46) &nbsp;propiedades a nombre del finado Alonso Jim\u00e9nez Hern\u00e1ndez. &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;sentencia de 16 de octubre de 2013, la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;ratific\u00f3 la condena impuesta a los encausados y le reconoci\u00f3 &nbsp;al tutelante Jos\u00e9 Ulises Giraldo Ram\u00edrez &nbsp;$465.160.792.32 como perjuicios. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;censores aducen que celebraron un acuerdo para el pago de las &nbsp;obligaciones que se generaron entre ellos y, para tal efecto, &nbsp;solicitaron al Juzgado Veintitr\u00e9s Penal del Circuito de &nbsp;Medell\u00edn, la entrega de dep\u00f3sitos judiciales &nbsp;correspondientes a los frutos civiles generados por los bienes &nbsp;cautelados. &nbsp;<\/p>\n<p>Aseveran &nbsp;los suplicantes que, en virtud de la negativa de ese despacho a &nbsp;proveerlos, el petente Jos\u00e9 Ulises Giraldo Ram\u00edrez &nbsp;junto a otras v\u00edctimas, demandaron compulsivamente a los &nbsp;condenados en el juicio penal ante varios estrados civiles, uno de &nbsp;los cuales, en principio, se adelant\u00f3 en el Juzgado Veinte &nbsp;Civil del Circuito de Medell\u00edn y, ahora, cursa en el Juzgado &nbsp;Primero Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n de Sentencias de esa &nbsp;urbe. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirman &nbsp;que las diligencias del proceso penal pasaron del Veintitr\u00e9s &nbsp;Penal del Circuito de Medell\u00edn, al Noveno Penal del Circuito &nbsp;y, luego, al Veintitr\u00e9s Penal del Circuito de esa ciudad, aqu\u00ed &nbsp;confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;precitado despacho, con el fin de determinar los bienes que se deb\u00edan &nbsp;devolver, as\u00ed como a qui\u00e9n correspond\u00edan los &nbsp;dep\u00f3sitos judiciales causados por los frutos civiles de &nbsp;algunos predios, dispuso efectuar una auditor\u00eda y advirti\u00f3 &nbsp;que, al Juzgado Noveno Penal del Circuito, deb\u00edan trasladarle &nbsp;varios t\u00edtulos. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual modo, encontr\u00f3 que un dep\u00f3sito por $412.897.306 a &nbsp;\u00f3rdenes del Juzgado Veintitr\u00e9s Civil del Circuito de &nbsp;Medell\u00edn, aqu\u00ed demandado, tambi\u00e9n deb\u00eda &nbsp;remit\u00edrsele, pues fue enviado all\u00ed, de m\u00e1s, para &nbsp;saldar una deuda en ese estrado. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;reclamantes predican que el traslado de los dep\u00f3sitos al &nbsp;Juzgado Penal del Circuito reprochado no ha podido surtirse, por &nbsp;cuanto esa sede judicial carece de cuenta propia en el Banco Agrario &nbsp;de Colombia y, pese a haber elevado una solicitud en tal sentido a &nbsp;ese estrado y al Consejo Seccional de la Judicatura de Antioquia, no &nbsp;obtuvieron una respuesta favorable. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el fin de superar esas dificultades, otros interesados en la &nbsp;controversia pidieron al Juzgado Veintitr\u00e9s Civil del Circuito &nbsp;de Medell\u00edn proceder a distribuir el dep\u00f3sito de &nbsp;$412.897.306 entre sus beneficiarios. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;auto de 29 de enero de 2020, esa autoridad deneg\u00f3 lo rogado, &nbsp;por cuanto, de un lado, la ejecuci\u00f3n all\u00ed rituada hab\u00eda &nbsp;terminado por pago y, de otro, ello implicar\u00eda hacer entrega &nbsp;de unos dineros a quienes no eran parte en la contienda; con todo, &nbsp;dispuso la conversi\u00f3n del t\u00edtulo por $412.897.306 al &nbsp;juzgado penal del circuito recriminado. &nbsp;<\/p>\n<p>Pese &nbsp;a ello, ese traslado de dineros no se pudo cumplir porque el referido &nbsp;despacho penal carece de cuenta en el Banco Agrario de Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo acontecido, el juzgado civil enter\u00f3 al despacho Penal, &nbsp;quien, en auto de 7 de julio de 2020, se\u00f1al\u00f3 que no &nbsp;pod\u00eda recibir el dep\u00f3sito de $412.897.306, pues de &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;medida cautelar que afectaba dichos dineros, el Juez penal perdi\u00f3 &nbsp;toda competencia, en el momento en que dispuso que las medidas del &nbsp;proceso penal pasaran al proceso civil, y ya estando en el proceso &nbsp;civil no puede pretenderse devolver lo actuado o hacer nacer una &nbsp;nueva competencia, pues la decisi\u00f3n que envi\u00f3 los &nbsp;t\u00edtulos y los inmuebles embargados se encuentra ejecutoriada &nbsp;incluso en segunda instancia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[En] &nbsp;efecto, (\u2026) mediante &nbsp;auto 217 del 24 de septiembre de 2018, confirmado por el Tribunal &nbsp;Superior de Medell\u00edn, y el auto 244 del 19 de octubre de 2016, &nbsp;este Juzgado orden\u00f3 frente a los inmuebles embargados y su &nbsp;producto \u201ctrasladarlos a los procesos ejecutivos civiles &nbsp;instaurados por las v\u00edctimas\u201d, &nbsp;frente a [los] &nbsp;t\u00edtulo[s] &nbsp;judiciales que reposaban en el Juzgado 9 Penal del Circuito, y &nbsp;distinguido en la auditoria OSAME17-015: se orden\u00f3 &nbsp;\u201c(\u2026) trasladar[los] &nbsp;al &nbsp;[p]roceso &nbsp;civil &nbsp;ejecutivo, que decret\u00f3 y notific\u00f3 primero la media &nbsp;cautelar\u201d, ordenando remitir el dinero al Juzgado 22 Civil &nbsp;Circuito de Medell\u00edn\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora &nbsp;bien, en el mismo auto se orden\u00f3 [que] &nbsp;\u201cde sobrar remanentes en este proceso civil, las v\u00edctimas &nbsp;del segundo proceso podr\u00e1n solicitar su embargo y traslado al &nbsp;proceso del Juzgado 20 Civil Circuito, al igual que los sentenciados &nbsp;podr\u00e1n solicitar la devoluci\u00f3n de lo que all\u00ed &nbsp;restare luego de pagar el cr\u00e9dito, si no fuere reclamado por &nbsp;ninguna v\u00edctima\u201d, decisiones que a la fecha se &nbsp;encuentran ejecutoriadas, y que sin discusi\u00f3n alguna disponen &nbsp;que quien por ley es competente para disponer del remanente es el &nbsp;Juez civil que lleva a cabo la ejecuci\u00f3n, no existiendo ning\u00fan &nbsp;precepto legal que otorgue competencia a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;penal. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cConforme &nbsp;lo expuesto, se reitera, este despacho no tiene competencia para &nbsp;permitir que ingresen dineros a un proceso ya terminado desde el &nbsp;punto de vista penal y en el que no existen medidas cautelares porque &nbsp;estas ya fueron trasladas a la competencia civil; sugiri\u00e9ndole &nbsp;al respetado Juez civil, que conforme su competencia, determine si &nbsp;ese sobrante es requerido por otro Despacho como remanente, o de no &nbsp;estarlo proceda a entregarlo a quien reclame legitimidad sobre el &nbsp;mismo, que en principio ser\u00eda el ejecutado conforme las normas &nbsp;civiles y procesales aplicables al caso, en especial el citado &nbsp;art\u00edculo 468 N\u00b0 6 del C.G. del P.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cFinalmente, &nbsp;debe precisase, que esta judicatura en el presente auto no esta &nbsp;tomando decisi\u00f3n de fondo alguna, sino que conforme el &nbsp;art\u00edculo 169 de la ley 600 de 2000, se est\u00e1 limitando a &nbsp;reiterar lo ya dispuesto en los autos 217 y 244 de 2018, que como se &nbsp;indic\u00f3, fueron objeto de pronunciamiento en segunda instancia &nbsp;por parte del Tribunal Superior de Medell\u00edn, y se encuentran &nbsp;ejecutoriados\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;gestores manifiestan que la Sala Penal del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Medell\u00edn, al zanjar una apelaci\u00f3n &nbsp;frente a una petici\u00f3n que elevaron con anterioridad, en auto &nbsp;de 3 de noviembre de 2020, le orden\u00f3 al juzgado penal acusado &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;verificar &nbsp;con los juzgados civiles acerca de la suficiencia de los bienes que &nbsp;fueron puestos a su disposici\u00f3n, &nbsp;(\u2026) para &nbsp;el pago de da\u00f1os y perjuicios (\u2026), &nbsp;a &nbsp;efectos de que se adopten las medidas posteriores necesarias respecto &nbsp;de los bienes o dinero[s] &nbsp;que &nbsp;se encuentren a cargo &nbsp;[del citado estrado penal atacado] (\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;demandantes refieren que solicitaron al Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Medell\u00edn, integrar una Sala Mixta, con el &nbsp;prop\u00f3sito de definir el conflicto negativo de competencias &nbsp;entre los Juzgados Veintitr\u00e9s Penal del Circuito y Veintid\u00f3s &nbsp;Civil del Circuito, frente a la entrega de los dep\u00f3sitos &nbsp;judiciales objeto de disenso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;prove\u00eddo de 5 de noviembre de 2020, la corporaci\u00f3n &nbsp;refutada destac\u00f3 la inexistencia de la colisi\u00f3n &nbsp;enarbolada por el reclamante, pues ninguno de los aludidos despachos &nbsp;la hab\u00eda propuesto en el sentido alegado por los impulsores. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;los actores, se lesionaron sus garant\u00edas, por cuanto (i) &nbsp;ning\u00fan estrado se ha hecho responsable de los dineros que &nbsp;obran en las cuentas de los Juzgados Noveno Penal del Circuito de &nbsp;Medell\u00edn y Veintid\u00f3s Civil del Circuito de esa ciudad; &nbsp;(ii) el Juzgado Veintitr\u00e9s Penal del Circuito reprochado &nbsp;carece de cuenta bancaria; (iii) han agotado los mecanismos a su &nbsp;alcance para resolver la problem\u00e1tica descrita; y (iv) el &nbsp;tutelante Jos\u00e9 Ulises Giraldo Ram\u00edrez tiene 95 a\u00f1os, &nbsp;padece lesiones f\u00edsicas y mentales y su visi\u00f3n se &nbsp;encuentra significativamente disminuida. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicitan, por tanto, ordenar al colegiado refutado dirimir el &nbsp;conflicto negativo de competencia en cuesti\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados2 &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los estrados confutados defendieron, por separado, la legalidad de &nbsp;sus actuaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Fiscal\u00eda Doscientos Treinta y Siete Seccional de Medell\u00edn &nbsp;adujo carecer de legitimidad en la causa por pasiva. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Jos\u00e9 Leonardo Cruz Naranjo, en su condici\u00f3n de abogado &nbsp;de algunos de los condenados en el juicio penal referido, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que los aqu\u00ed actores carecen de legitimidad, pues sus &nbsp;aseveraciones hacen ver como si fueran los \u00fanicos &nbsp;beneficiarios de los dep\u00f3sitos judiciales discutidos; adem\u00e1s, &nbsp;afirm\u00f3, se han adelantado los coercitivos respectivos para &nbsp;lograr el pago de sus cr\u00e9ditos. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Los dem\u00e1s convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>Neg\u00f3 &nbsp;el amparo, al estimar razonado el auto de 5 &nbsp;de noviembre de 2020, proferido la Sala &nbsp;Mixta del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formularon los querellantes, reiterando los argumentos esbozados en &nbsp;la demanda de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En el caso existe legitimaci\u00f3n en la causa de Gladis Giraldo &nbsp;Jaramillo para actuar en representaci\u00f3n de Jos\u00e9 Ulises &nbsp;Giraldo Ram\u00edrez, como agente oficiosa m\u00e1s no como su &nbsp;apoderada general. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, por cuanto la certificaci\u00f3n que alleg\u00f3 acerca &nbsp;de la existencia del poder general que le confiere la calidad de &nbsp;mandataria, no suple el requisito de aportar la escritura p\u00fablica &nbsp;que lo contiene; no obstante, en el libelo se invocaron y acreditaron &nbsp;circunstancias especiales de salud de Jos\u00e9 Ulises, relativas a &nbsp;su imposibilidad de acudir, directamente, a este auxilio en defensa &nbsp;de sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha manifestado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;lo atinente a la \u2018agencia oficiosa\u2019, bueno es recordar &nbsp;que el canon pertinente, art\u00edculo 10, Decreto 2591 de 1991, &nbsp;exige la demostraci\u00f3n de la imposibilidad de los agenciados de &nbsp;promover su propia defensa y la afirmaci\u00f3n de la raz\u00f3n &nbsp;de tal circunstancia en el escrito en que se pide la protecci\u00f3n, &nbsp;tal como con insistencia lo ha interpretado la Sala (CSJ SC, 26 nov. &nbsp;2010, exp. 00372-01, reiterada el 26 nov. 2015, exp. STC16407-2015) &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;casos similares, &nbsp;la Corte Constitucional estableci\u00f3 los elementos necesarios &nbsp;para que opere la figura. Se destacan &nbsp;(i) &nbsp;La manifestaci\u00f3n del agente oficioso en el sentido de actuar &nbsp;como tal (ii) La circunstancia real, que se desprenda del escrito de &nbsp;tutela ya por figurar expresamente o porque del contenido se pueda &nbsp;inferir, consistente en que el titular del derecho fundamental no &nbsp;est\u00e1 en condiciones f\u00edsicas o mentales para promover su &nbsp;propia defensa (iii) La existencia de la agencia no implica una &nbsp;relaci\u00f3n formal entre el agente y los agenciados titulares de &nbsp;los derechos &nbsp;(\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>Tocante &nbsp;a la aducida falta de legitimaci\u00f3n de Jos\u00e9 Ulises &nbsp;Giraldo Ram\u00edrez para cuestionar la negativa a la entrega de &nbsp;dep\u00f3sitos judiciales, la Sala advierte que \u00e9l fue parte &nbsp;tanto en el proceso penal como en el civil, originarios de esta &nbsp;reclamaci\u00f3n; adem\u00e1s, la contienda en torno a los &nbsp;dineros disputados es materia de debate y, ello per &nbsp;se, &nbsp;lo habilita para participar en las vicisitudes relacionadas con la &nbsp;tem\u00e1tica enunciada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Precisado lo anterior, se &nbsp;pone al descubierto el naufragio de la salvaguarda, al &nbsp;desatenderse los presupuestos de inmediatez y subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Sobre el primer aspecto, se advierte que entre la presentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda de amparo, acaecida el 25 de febrero de 2021, y el auto &nbsp;de 7 de julio de 2020, mediante el cual el Juzgado Veintitr\u00e9s &nbsp;Penal del Circuito de Medell\u00edn se\u00f1al\u00f3 que los &nbsp;$412.897.306 en poder del Juzgado Veintid\u00f3s Civil del circuito &nbsp;de esa urbe, deb\u00edan ser entregados por ese estrado a quienes &nbsp;demostraran ser propietarios, han transcurrido m\u00e1s de siete &nbsp;(7) meses, &nbsp;lapso que supera el t\u00e9rmino de seis (6) meses establecido por &nbsp;la Sala como &nbsp;suficiente para concurrir tempestivamente a este auxilio. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la enunciada exigencia, la Corte reiteradamente ha puntualizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]i &nbsp;bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el &nbsp;t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n &nbsp;de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed &nbsp;resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no pueda ser tan amplio que &nbsp;impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas &nbsp;creadas por la jurisdicci\u00f3n, (\u2026) &nbsp;[por tanto] (\u2026) &nbsp;muy breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de &nbsp;la determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional &nbsp;que se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo &nbsp;no pierda su raz\u00f3n de ser (\u2026) &nbsp;en el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de &nbsp;inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el lapso &nbsp;razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, &nbsp;ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el &nbsp;accionante (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, si los petentes se demoraron en incoar el resguardo, su &nbsp;descuido per &nbsp;se &nbsp;descarta la existencia de una conducta irregular atribuible a los &nbsp;accionados y con repercusi\u00f3n directa en sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;En cuanto a la segunda condici\u00f3n mencionada, se observa que &nbsp;los suplicantes guardaron silencio frente al prove\u00eddo de 7 de &nbsp;julio de 2020, emitido por el Juzgado Veintitr\u00e9s Penal del &nbsp;Circuito de Medell\u00edn, aun cuando ten\u00edan a su alcance &nbsp;los recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n, como se lo &nbsp;permit\u00eda el art\u00edculo 191 de la Ley 600 de 20005. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;instrumento constitucional impone el &nbsp;agotamiento previo de todos los mecanismos de defensa a disposici\u00f3n &nbsp;de los interesados, dado su car\u00e1cter eminentemente residual, &nbsp;pues, de otra manera, se convertir\u00eda en una v\u00eda para &nbsp;revivir las oportunidades clausuradas, cuesti\u00f3n que terminar\u00eda &nbsp;cercenando los principios nodales edificantes de esta herramienta &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo concerniente al citado requisito, esta Corte ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De modo que, si incurri\u00f3 en pigricia y desperdici\u00f3 las &nbsp;diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensi\u00f3n &nbsp;de recurrir tal actuaci\u00f3n por esta v\u00eda extraordinaria o &nbsp;de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, &nbsp;puesto que no ha sido dise\u00f1ado para rescatar t\u00e9rminos &nbsp;derrochados, &#8211; pues los mismos son perentorios e improrrogables, (\u2026) &nbsp;ni para establecer una paralela forma de control de las actuaciones &nbsp;judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, &nbsp;impide la intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no &nbsp;est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la &nbsp;incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de &nbsp;sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la &nbsp;finalidad para la cual se instituy\u00f3 la tutela (\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;hay [negligencia] &nbsp;de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones &nbsp;judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las &nbsp;cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria (\u2026)7\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Adicionalmente, se observa que la Sala Penal del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Medell\u00edn, frente en auto de 3 de &nbsp;noviembre de 2020, le orden\u00f3 el Juzgado Veintitr\u00e9s &nbsp;Penal del Circuito de esa ciudad &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;verificar &nbsp;con los juzgados civiles acerca de la suficiencia de los bienes que &nbsp;fueron puestos a su disposici\u00f3n, &nbsp;(\u2026) para &nbsp;el pago de da\u00f1os y perjuicios (\u2026), &nbsp;a &nbsp;efectos de que se adopten las medidas posteriores necesarias respecto &nbsp;de los bienes o dinero[s] &nbsp;que &nbsp;se encuentren a cargo &nbsp;[del citado estrado penal atacado] (\u2026)\u201d (se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, &nbsp;el auxilio deviene prematuro porque se encuentra pendiente de &nbsp;verificaci\u00f3n el cumplimiento de la mencionada determinaci\u00f3n, &nbsp;pudiendo los suplicantes, por esa v\u00eda, ver satisfechos o no &nbsp;sus anhelos tutelares, quedando as\u00ed en el juez natural, la &nbsp;potestad exclusiva de zanjar la controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;palmario que la tutela no es un mecanismo que se pueda activar, seg\u00fan &nbsp;la discrecionalidad del interesado, para tratar de rescatar las &nbsp;oportunidades perdidas, como tampoco para reclamar prematuramente un &nbsp;pronunciamiento del juez constitucional, que le est\u00e1 vedado, &nbsp;por cuanto no puede arrogarse anticipadamente facultades que no le &nbsp;corresponden, con miras a decidir lo que debe resolver el funcionario &nbsp;competente (\u2026) &nbsp;para &nbsp;que de una manera r\u00e1pida y eficaz se le proteja el derecho &nbsp;fundamental al debido proceso\u2019, pues, reit\u00e9rase, no &nbsp;es &nbsp;este un instrumento del que pueda hacer uso antojadizamente el &nbsp;interesado, ni mucho menos para eludir el que de manera espec\u00edfica &nbsp;se\u00f1ale la ley (\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En cuanto al prove\u00eddo de 5 de noviembre de 2020, emanado de la &nbsp;Sala Mixta del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, &nbsp;en donde se declar\u00f3 improcedente dirimir el conflicto negativo &nbsp;de competencias que, en sentir de los actores, se suscit\u00f3 &nbsp;entre Juzgados Veintitr\u00e9s Penal del Circuito y Veintid\u00f3s &nbsp;Civil del Circuito, ambos de esa ciudad, el resguardo tampoco &nbsp;progresa, pues tal como lo concluy\u00f3 ese colegiado, tal &nbsp;colisi\u00f3n no existi\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase, &nbsp;en manera alguna los mencionados despachos han declarado entre s\u00ed, &nbsp;que la verificaci\u00f3n y procedencia de la entrega de los t\u00edtulos &nbsp;judiciales controvertidos debe hacerla el otro, como para dar lugar a &nbsp;la aplicaci\u00f3n a lo reglado en el art\u00edculo 18 de la Ley &nbsp;270 de 19969 &nbsp;y, menos a\u00fan, al ritual previsto en el canon 139 del C. G. del &nbsp;P.10 &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien se presenta un debate acerca del estrado al cual deben dirigirse &nbsp;los dep\u00f3sitos judiciales en cuesti\u00f3n, ello no implica, &nbsp;necesariamente, que la discusi\u00f3n deba zanjarse a trav\u00e9s &nbsp;de un conflicto negativo de competencia, pues \u00e9ste surge &nbsp;cuando dos estrados lo proponen de oficio o, a petici\u00f3n de &nbsp;parte, evento que aqu\u00ed no se presenta, por cuanto fueron los &nbsp;accionantes quienes pidieron integrar la Sala Mixta para resolver una &nbsp;disputa jam\u00e1s planteada en la forma de una colisi\u00f3n &nbsp;propiamente dicha. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, la Corte encuentra que la determinaci\u00f3n del &nbsp;colegiado encausado no constituye quebranto a prerrogativa alguna, &nbsp;pues se adopt\u00f3 en observancia de particularidades de la &nbsp;contienda y la normatividad aplicable en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;lo ha expresado esta Corte: \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d11. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento interpretativo en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es &nbsp;residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Finalmente, se destaca, no es dable reabrir discusiones a trav\u00e9s &nbsp;del ruego tuitivo, pues el mismo est\u00e1 instituido para la &nbsp;defensa de los derechos fundamentales, m\u00e1s no para buscar una &nbsp;mejor opini\u00f3n como si de otra instancia se tratase. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo mencionado, la Sala ha establecido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]ste &nbsp;mecanismo, por lo excepcional, am\u00e9n de su naturaleza &nbsp;subsidiaria, no deviene como un recurso alterno o suplementario y su &nbsp;invocaci\u00f3n resulta leg\u00edtima en la medida en que el &nbsp;afectado no cuente con recursos legales para evitar la vulneraci\u00f3n &nbsp;de la que se duele. &nbsp;Contrario a ello, esto es, si existen tales medios surge inane la &nbsp;utilizaci\u00f3n de la tutela; consecuencia similar emerge cuando &nbsp;el interesado teniendo dichos recursos los ha menospreciado o no ha &nbsp;hecho uso de ellos, dado que en tal hip\u00f3tesis culmina &nbsp;invocando su propia negligencia o incuria, lo que no es permitido y &nbsp;menos a trav\u00e9s de la acci\u00f3n constitucional que ocupa la &nbsp;atenci\u00f3n de la Sala &nbsp;(\u2026)\u201d12 &nbsp;(\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos13 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196914, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d15, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio16. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados incluido Colombia17, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales18; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas19. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gladis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Giraldo Jaramillo quien se\u00f1al\u00f3 se hija de Jos\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ulises Giraldo Ram\u00edrez, para acreditar el poder general que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9l le confiri\u00f3, alleg\u00f3 una certificaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expedida por la Notar\u00eda Trece del C\u00edrculo Notarial de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Medell\u00edn, en donde se indica que all\u00ed reposa la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;escritura p\u00fablica mediante la cual se le otorg\u00f3 dicho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mandato. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;respuestas se toman del fallo del a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constitucional, pues los archivos que las contienen no abren por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estar da\u00f1ados. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 25 de febrero de 2016, exp. 11001-02-04-000-2015-02437-01 &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 14 Sep. 2007, Exp. 2012-01316-00, reiterado en STC. 27 Oct. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, Rad. 2011-02245-00. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;191.&nbsp;Procedencia de la apelaci\u00f3n.&nbsp;Salvo disposici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en contrario, el recurso de apelaci\u00f3n procede contra la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia y las providencias interlocutorias de primera instancia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de julio de 2010, exp. -2010-00241-01; ratificada el 2 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, exp. &nbsp;2010-000380-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC11177-2018 de 3 de septiembre de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15693-22-08-001-2018-00099-01. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de febrero de 2010, exp. 00312-01; reiterada el 20 de marzo de 2013, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp, 00051-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y el 17 de septiembre de 2013, exp. 1700122130002013-00211-01, entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18. Conflictos de competencia.&nbsp;los conflictos de competencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que se susciten entre autoridades de la jurisdicci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ordinaria que tengan distinta especialidad jurisdiccional y que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pertenezcan a distintos distritos, ser\u00e1n resueltos por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Suprema de Justicia en la respectiva Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que de acuerdo con la ley tenga el car\u00e1cter de superior &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;funcional de las autoridades en conflicto, y en cualquier otro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;evento por la Sala Plena de la Corporaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conflictos de la misma naturaleza que se presenten entre autoridades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de igual o diferente categor\u00eda y pertenecientes al mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Distrito, ser\u00e1n resueltos por el mismo Tribunal Superior por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conducto de las Salas Mixtas integradas del modo que se\u00f1ale &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el reglamento interno de la Corporaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;139. Tr\u00e1mite.&nbsp;Siempre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que el juez declare su incompetencia para conocer de un proceso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ordenar\u00e1 remitirlo al que estime competente. Cuando el juez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que reciba el expediente se declare a su vez incompetente solicitar\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que el conflicto se decida por el funcionario judicial que sea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;superior funcional com\u00fan a ambos, al que enviar\u00e1 la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actuaci\u00f3n. Estas decisiones no admiten recurso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez no podr\u00e1 declarar su incompetencia cuando la competencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;haya sido prorrogada por el silencio de las partes, salvo por los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;factores subjetivo y funcional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez que reciba el expediente no podr\u00e1 declararse &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incompetente cuando el proceso le sea remitido por alguno de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;superiores funcionales (\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El juez o tribunal al que corresponda, resolver\u00e1 de plano el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conflicto y en el mismo auto ordenar\u00e1 remitir el expediente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al juez que deba tramitar el proceso. Dicho auto no admite recursos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el conflicto de competencia se suscite entre autoridades &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administrativas que desempe\u00f1en funciones jurisdiccionales, o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre una de estas y un juez, deber\u00e1 resolverlo el superior &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la autoridad judicial desplazada (\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La declaraci\u00f3n de incompetencia no afecta la validez de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actuaci\u00f3n cumplida hasta entonces (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 23 de febrero de 2007, exp. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;02068-01. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7207-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7207-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-00400-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecis\u00e9is de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de junio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 16 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-54904","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=54904"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/54904\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=54904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=54904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=54904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}