{"id":54955,"date":"2024-05-17T20:41:36","date_gmt":"2024-05-17T20:41:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7529-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:36","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:36","slug":"stc7529-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7529-2021\/","title":{"rendered":"STC7529 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7529-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7529-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 08001-22-13-000-2021-00256-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de veintitr\u00e9s de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintitr\u00e9s (23) de junio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n formulada &nbsp;respecto de la sentencia proferida &nbsp;el 10 de mayo de 2021, por &nbsp;la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Barranquilla en la acci\u00f3n de tutela promovida por AZ Mart\u00ednez &nbsp;Arroyo y Compa\u00f1\u00eda S. en C., en liquidaci\u00f3n, &nbsp;contra &nbsp;el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de la citada ciudad, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual\u201d &nbsp;iniciado por CIB &nbsp;Center For Integrated Business S.A.S., a la aqu\u00ed actora. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;interesada reclama la protecci\u00f3n del derecho al debido &nbsp;proceso, supuestamente quebrantado por la autoridad querellada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>CIB Center For &nbsp;Integrated Business S.A.S. inici\u00f3 el litigio materia de &nbsp;resguardo, alegando que AZ Mart\u00ednez Arroyo y Compa\u00f1\u00eda &nbsp;S. en C. en liquidaci\u00f3n, inici\u00f3 una obra de &nbsp;construcci\u00f3n, la cual ocasion\u00f3 da\u00f1os a un predio &nbsp;de su propiedad, ubicado en la carrera 47 No. 73-13 de Barranquilla. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;litigio fue zanjado por el Juzgado Noveno de Peque\u00f1as Causas y &nbsp;Competencias M\u00faltiples de la citada ciudad, en sentencia de 15 &nbsp;de julio de 2019, deneg\u00e1ndose las pretensiones invocadas, pues &nbsp;no se demostr\u00f3 el perjuicio demandado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mencionado fallo fue recurrido por el extremo activo, &nbsp;correspondi\u00e9ndole el conocimiento de la alzada al despacho del &nbsp;circuito fustigado, quien, en prove\u00eddo de 1\u00b0 de febrero de &nbsp;2021, revoc\u00f3 la determinaci\u00f3n del a &nbsp;quo, &nbsp;para, en su lugar condenar a la aqu\u00ed tutelante al pago de &nbsp;$8.751.678, por concepto de \u201cda\u00f1os &nbsp;materiales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Considera &nbsp;la promotora que el estrado fustigado incurri\u00f3 en \u201cdefecto &nbsp;sustantivo y f\u00e1ctico\u201d, &nbsp;porque, partiendo de la validez de un \u201c\u00fanico &nbsp;documento\u201d, &nbsp;la declar\u00f3 civilmente responsable por un \u201cda\u00f1o &nbsp;futuro\u201d &nbsp;inexistente y no por la afectaci\u00f3n real alegada por la &nbsp;demandante, la cual no fue demostrada dentro del asunto criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegura &nbsp;que el convocado en su decisi\u00f3n tuvo en cuenta pruebas &nbsp;allegadas por la demandante de forma extempor\u00e1nea, pues las &nbsp;mismas se aportaron hasta el momento de sustentar la alzada deprecada &nbsp;contra el fallo de primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Suplica, en concreto, dejar sin efecto la sentencia proferida por el &nbsp;estrado criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Realiz\u00f3 un &nbsp;recuento de las actuaciones desplegadas dentro del pleito sublite &nbsp;y solicit\u00f3 declarar improcedente el ruego, por cuanto \u201csus &nbsp;decisiones se han ajustado al lineamiento legal dispuesto para esa &nbsp;clase de procesos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. La &nbsp;sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[N]o &nbsp;se comprueba que el Juzgador tutelado hiciera un an\u00e1lisis &nbsp;aislado de cada uno de los aspectos puestos a consideraci\u00f3n o &nbsp;que solamente se basara en un \u00fanico documento, sino que, por &nbsp;el contrario, realiz\u00f3 un estudio conjunto del caso y del &nbsp;acervo probatorio, deduciendo que s\u00ed exist\u00eda el m\u00e9rito &nbsp;para la decisi\u00f3n censurada, que no se basa en expectativas o &nbsp;situaciones futuras como alega la ahora accionante (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La gestora impugn\u00f3 &nbsp;insistiendo en la vulneraci\u00f3n de sus prerrogativas &nbsp;supralegales dentro del comentado decurso y resaltando, nuevamente, &nbsp;los defectos alegados en el escrito genitor. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La accionante censura, por un lado, el fallo &nbsp;de 1\u00b0 de febrero de 2021, emitido en segunda instancia por el &nbsp;Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Barranquilla dentro del litigio &nbsp;subex\u00e1mine &nbsp;y, por el otro, la supuesta valoraci\u00f3n que hizo esa autoridad &nbsp;sobre pruebas aportadas por la parte all\u00ed demandante, de forma &nbsp;extempor\u00e1nea. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El convocado, al zanjar la alzada impetrada en el litigio criticado, &nbsp;evidenci\u00f3 que el argumento expuesto por el a &nbsp;quo &nbsp;para denegar las pretensiones invocadas en el proceso no pod\u00eda &nbsp;sostenerse, por cuanto estaban probados los presupuestos necesarios &nbsp;para establecer una responsabilidad civil extracontractual a cargo de &nbsp;la empresa all\u00ed accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, la autoridad refutada, para resolver el pleito sublite, &nbsp;empez\u00f3 por indicar que el siniestro alegado, devino de la obra &nbsp;de construcci\u00f3n adelantada por la sociedad demandada, la cual, &nbsp;seg\u00fan la jurisprudencia de esta Corte, es catalogada como una &nbsp;actividad peligrosa, por tanto, al reclamante \u00fanicamente le &nbsp;asist\u00eda el deber de \u201cacreditar &nbsp;el da\u00f1o y la relaci\u00f3n de causalidad, mientras que quien &nbsp;desarrolla, opera o tiene el poder de disposici\u00f3n o control de &nbsp;aquella, para liberarse de tal imputaci\u00f3n debe acreditar una &nbsp;causa extra\u00f1a\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;abordar esta tem\u00e1tica el convocado, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]e &nbsp;verdad que la colindancia, ubicaci\u00f3n, cercan\u00eda de los &nbsp;dos inmuebles, el de propiedad de la demandada donde se realizaban &nbsp;las obras, y el de la demandante, donde presuntamente se sufrieron &nbsp;los da\u00f1os, est\u00e1 acreditada, y, de paso, tambi\u00e9n &nbsp;lo est\u00e1 la ocurrencia del hecho presuntamente generador de los &nbsp;da\u00f1os\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;efecto, en su interrogatorio de parte como representante legal de la &nbsp;firma AZ Mart\u00ednez Arroyo y Compa\u00f1\u00eda S en C. en &nbsp;Liquidaci\u00f3n, el se\u00f1or Arturo Mart\u00ednez Iglesias, &nbsp;acepta que ejecutaba una obra. A la pregunta de si hab\u00eda sido &nbsp;requerido por permisos administrativos de la obra responde: \u201cnunca &nbsp;se me cito (\u2026) &nbsp;para responder [a] &nbsp;cualquier caso que haya pasado en la obra, nunca me cito una entidad &nbsp;judicial y menos de la curadur\u00eda y control urbano de &nbsp;Barranquilla\u201d (\u2026). &nbsp;Mas &nbsp;adelante agrega: Aqu\u00ed est\u00e1 la obra terminada que es &nbsp;puro vidrio, entonces a m\u00ed me extra\u00f1a que diga que se &nbsp;cay\u00f3 una pared\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;tal manera que no niega que ejecutaba una obra de construcci\u00f3n, &nbsp;tal cual se afirma en el escrito de demanda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora, &nbsp;al interrogado se le mostraron por parte del funcionario judicial la &nbsp;impresi\u00f3n de fotograf\u00edas allegadas por la parte &nbsp;demandante con su escrito de demanda\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntonces, &nbsp;exhibidas las fotograf\u00edas por el se\u00f1or juez el &nbsp;representante legal en ning\u00fan momento desconoce lo que ellas &nbsp;muestran; el interrogado no niega en ning\u00fan momento que esas &nbsp;fotograf\u00edas muestren la construcci\u00f3n y su cercan\u00eda &nbsp;con el predio de la demandante. Es m\u00e1s, pasa a justificar su &nbsp;conducta para dejar sentado que con la construcci\u00f3n no &nbsp;ocasion\u00f3 da\u00f1os al predio vecino\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;vecindad de los predios se deja entender de lo dicho por el &nbsp;interrogado, en cuanto justifica que no hay da\u00f1os, y porque se &nbsp;hace referencia a las fotograf\u00edas que se est\u00e1n &nbsp;exhibiendo en las cuales destaca la primera del folio 09, la cual &nbsp;muestra una construcci\u00f3n en ejecuci\u00f3n de dos plantas y &nbsp;a su lado un edificio de la misma altura con fachada completamente &nbsp;acabada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSabiendo &nbsp;el interrogado, como deb\u00eda saberlo por la existencia del &nbsp;proceso judicial y del acto procesal que se estaba llevando a cabo en &nbsp;el mismo, que esas fotograf\u00edas proven\u00edan del &nbsp;demandante, tambi\u00e9n deb\u00eda saber que el demandante &nbsp;pretend\u00eda acreditar la construcci\u00f3n, la vecindad con su &nbsp;predio, y los da\u00f1os. La conducta procesal del demandado es &nbsp;clara; no niega la construcci\u00f3n ni la cercan\u00eda, es &nbsp;decir la colindancia, s\u00f3lo niega los da\u00f1os\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;tal manera que consideramos acreditado el hecho, es decir el proceso &nbsp;de construcci\u00f3n, y las circunstancias de colindancia entre el &nbsp;predio en construcci\u00f3n y el predio de la demandante\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Haciendo &nbsp;suyas las palabras de esta Corte, explic\u00f3 que, en una &nbsp;actividad como la desplegada por la sociedad accionada, \u201c(\u2026) &nbsp;se &nbsp;pueden causar (\u2026) &nbsp;da\u00f1os a los vecinos y a terceras personas, y de ah\u00ed que &nbsp;el due\u00f1o o el constructor de la edificaci\u00f3n o la obra &nbsp;deban tomar las precauciones necesarias y poner el mayor cuidado en &nbsp;la ejecuci\u00f3n de \u00e9sta para prevenir aquellos perjuicios &nbsp;y para conjurar la responsabilidad civil que tales da\u00f1os &nbsp;podr\u00edan acarrearle\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que, si bien la demandante no demostr\u00f3 la totalidad de los &nbsp;da\u00f1os por ella alegados, lo cierto es, el perjuicio &nbsp;relacionado con el \u201ctraslado &nbsp;de un equipo de aire acondicionado\u201d, &nbsp;s\u00ed estaba plenamente acreditado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;la segunda fotograf\u00eda del folio 10, se observa equipo de &nbsp;refrigeraci\u00f3n con tubos de conducci\u00f3n salpicados, y al &nbsp;costado izquierdo, pared en cemento en obra gris, sin terminado &nbsp;alguno. En las dos fotograf\u00edas del folio 11, se observan los &nbsp;equipos de aire acondicionado con salpicaduras; en la segunda &nbsp;fotograf\u00eda de este folio al costado izquierdo se observa &nbsp;elemento &nbsp;en material, sin terminado alguno. En las dos fotograf\u00edas del &nbsp;folio 12, se vuelven a apreciar equipos de aire acondicionado con &nbsp;salpicaduras, y en el costado derecho de la segunda fotograf\u00eda &nbsp;se observa elemento en material sin repellar\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cYa &nbsp;tuvimos la oportunidad de concluir m\u00e1s arriba, que cuando el &nbsp;representante legal de la sociedad demandada, en su interrogatorio, &nbsp;se le pusieron de presente estas fotograf\u00edas, no neg\u00f3 &nbsp;que las mismas provinieren de la construcci\u00f3n que adelantaba, &nbsp;y por el contrario acept\u00f3 esa procedencia, aun cuando neg\u00f3 &nbsp;los da\u00f1os\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;traslado de los equipos de aire acondicionado est\u00e1 acreditado &nbsp;con la factura de venta visible a folio 15\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;este proceso no se acreditan antecedentes que justifiquen el traslado &nbsp;de los equipos distintos a la necesidad de protegerlos de las &nbsp;salpicaduras de la construcci\u00f3n en el predio contiguo (\u2026) &nbsp;ya que su solo traslado gener\u00f3 una erogaci\u00f3n de m\u00e1s &nbsp;de ocho millones de pesos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;fecha del traslado, en d\u00edas anteriores al 07 de marzo de 2016 &nbsp;seg\u00fan la fecha de facturaci\u00f3n, fecha cercana al mes de &nbsp;enero de 2016, que seg\u00fan el hecho tercero del escrito de &nbsp;demanda es la \u00e9poca en que se le ocasionaron los da\u00f1os &nbsp;al demandante\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por la promotora es obtener un pronunciamiento diferente &nbsp;al emitido por el juzgado accionado en la sentencia cuestionada, de &nbsp;la cual, se infiere, est\u00e1 soportada en fundamentos l\u00f3gicos &nbsp;y razonables, fruto de la valoraci\u00f3n de los medios de prueba &nbsp;militantes en el expediente y del an\u00e1lisis de la &nbsp;jurisprudencia aplicable al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el despacho tutelado fue enf\u00e1tico en se\u00f1alar que, la &nbsp;responsabilidad civil endilgada a la sociedad accionada deviene del &nbsp;ejercicio de actividades peligrosas, dada la obra de construcci\u00f3n &nbsp;adelantada por aqu\u00e9lla dentro de un predio contiguo a un &nbsp;inmueble de propiedad de la demandante, &nbsp;por tanto, al estar probado &nbsp;el da\u00f1o y el nexo causal entre el siniestro y dicha actividad, &nbsp;a la demandada le asist\u00eda el deber de demostrar la existencia &nbsp;de un factor extra\u00f1o para lograr derruir la presunci\u00f3n &nbsp;de culpabilidad puesta en su contra; sin embargo, ninguna prueba la &nbsp;exoneraba al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al tema de actividades peligrosas, esta Sala ha adoctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Desde &nbsp;cuando en los a\u00f1os treinta del siglo pasado la Corte se enfoc\u00f3 &nbsp;en darle una nueva lectura al art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil para distinguirlo del precepto 2341 de la misma obra y concluir &nbsp;que el primero no pod\u00eda ser repetici\u00f3n del segundo, que &nbsp;a juzgar por sus ejemplos y su posici\u00f3n en el articulado &nbsp;concerniente a la responsabilidad extracontractual, disciplinaba un &nbsp;especie de culpa aquiliana distinta, caracterizada porque el da\u00f1o &nbsp;puede imputarse a malicia o negligencia (Cfr. GJ. CLXI n\u00b0s. &nbsp;2040-2041, p\u00e1g. 379), comenz\u00f3 a perfilarse en Colombia &nbsp;una particular especie de responsabilidad, quiz\u00e1s siguiendo la &nbsp;doctrina que la corte de casaci\u00f3n francesa adopt\u00f3 en el &nbsp;memorable asunto Jand\u2019heur (y antes el Teffaine), que luego ese &nbsp;Tribunal galo abandon\u00f3, atinente a la responsabilidad por el &nbsp;hecho de la cosa \u201cen raz\u00f3n de los peligros que ella &nbsp;puede hacer correr a otro\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDesde &nbsp;esa \u00e9poca hasta la presente ha acudido la Corporaci\u00f3n &nbsp; a diversos criterios para determinar cu\u00e1ndo se est\u00e1 &nbsp;frente a una actividad que pueda calificarse como \u201cpeligrosa\u201d &nbsp;y asimismo ha reputado como tal algunas en las que la raz\u00f3n &nbsp;natural o sind\u00e9resis &nbsp;impone esa conclusi\u00f3n (\u201cla &nbsp;conducci\u00f3n de veh\u00edculos (SC 14 mar. 1938); \u00abun &nbsp;convoy de ferrocarril en movimiento\u00bb (CSJ SNG 19 may. 1939, GJ &nbsp;t. XLVIII, p\u00e1g. 801); el manejo de un avi\u00f3n (CSJ SNG 15 &nbsp;jun. 1944, GJ t. LVII, p\u00e1g. 851); el uso de un tractor (SC 2 &nbsp;may. 2007, rad. 1997-03001-01); la manipulaci\u00f3n de armas a que &nbsp;se refiere expresamente el ordinal primero del citado art\u00edculo &nbsp;2356 del C\u00f3digo Civil (SC 20 ene. 2009, rad. 1993-00215-01); &nbsp;la &nbsp;realizaci\u00f3n de obras de construcci\u00f3n &nbsp;(SC 27 abr. 1972, GJ t. CXLII p\u00e1g. 173 y 9 dic. 2008, rad. &nbsp;1999-00206-01); la generaci\u00f3n, transformaci\u00f3n, &nbsp;transmisi\u00f3n y distribuci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica &nbsp;(SC 8 oct. 1992, CCXIX, p. 523 y SC 19 dic. 2008, rad. &nbsp;1999-02191-01); y labores de explotaci\u00f3n en una mina &nbsp;subterr\u00e1nea de carb\u00f3n (SC9788-2014)\u201d, quema de &nbsp;predios (SC 16 abril 1970, GJ CXXXIV, p\u00e1g. 41), manejo de &nbsp;ascensores (SC del 1\u00b0 oct. 1963, GJ CIII, n\u00b0s. 2268-2269, &nbsp;p\u00e1g. 173), contaminaci\u00f3n ambiental (SC 30 abril 1976, &nbsp;GJ CLII y SC 16 mayo 2011, rad. 52835-3103-001-2000-00005-01), &nbsp;manipulaci\u00f3n de embalses (SC 017\u00aa-2004 de 3 marzo, rad. &nbsp;C-7623), etc\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;presunci\u00f3n a la que le brinda apoyo el art\u00edculo 2356 &nbsp;del C\u00f3digo Civil tiene cabida en la medida en que fuere &nbsp;razonable su aplicaci\u00f3n, es decir \u201c&#8230; En aquellos casos &nbsp;en que el da\u00f1o proviene de un hecho que la raz\u00f3n &nbsp;natural permite imputar a la incuria o imprudencia de su autor&#8230;\u201d &nbsp;(G.J. T. CIJ\/, p\u00e1g. 108)\u201d (SC del 4 jun 2002, rad. 3382, &nbsp;GJ CCLVI, n\u00b0. 2455 p\u00e1g. 500. En el mismo sentido entre &nbsp;otras, SC012-1999 del 5 de mayo de 1999, rad. 4978) (\u2026)\u201d2 &nbsp; (resalta &nbsp;la sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, la &nbsp;Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;T\u00e9ngase en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede &nbsp;ser venero para demandar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Por otro lado, &nbsp;no es cierto que el juzgado fustigado haya tenido en cuentas las &nbsp;pruebas aportadas por la demandante en sede de apelaci\u00f3n, pues &nbsp;esa autoridad al referirse a esas probanzas destac\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Inicialmente &nbsp;debe decirse que no pueden ser tenidos en cuenta para la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, los documentos allegados por la parte demandante con &nbsp;memorial de 11 de julio de 2019, pues se trasgrede lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 164 del C.G del P., seg\u00fan el cual la decisi\u00f3n &nbsp;judicial debe fundarse en las pruebas oportunamente allegadas al &nbsp;proceso, y el demandante no las alleg\u00f3 en la oportunidad &nbsp;propicia para ello, es decir con la demanda; ahora si las consideraba &nbsp;fundamentales para el proceso ha podido presentar una reforma de &nbsp;demanda, oportunidad en la cual tambi\u00e9n pueden allegarse &nbsp;pruebas. Por estas mismas razones no pueden tenerse en cuenta las &nbsp;impresiones de fotograf\u00edas insertas en el memorial con el cual &nbsp;se sustenta la apelaci\u00f3n en esta segunda instancia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, el hecho vulnerador alegado por el petente nunca existi\u00f3, &nbsp;por tanto, ante eventos como el narrado, el amparo pierde su virtud y &nbsp;raz\u00f3n de ser, en cuanto hace a la protecci\u00f3n efectiva &nbsp;de derechos de rango iusfundamental, &nbsp;porque lo cierto es que estos no fueron infringidos por el accionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre ese tema, ha &nbsp;dicho esta Colegiatura. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;carencia de objeto (\u2026), &nbsp;se presenta: \u2018si la omisi\u00f3n por la cual la persona se &nbsp;queja no existe (\u2026), en el sentido que la pretensi\u00f3n &nbsp;erigida en defensa del derecho conculcado (\u2026) ha sido &nbsp;totalmente [satisfecha o &nbsp;en realidad nunca se ha visto violado], &nbsp;pues la tutela pierde su eficacia y raz\u00f3n de ser, por lo que &nbsp;la posible orden que llegase a impartir el juez del amparo carecer\u00eda &nbsp;de sentido &nbsp;(\u2026)\u201d (negrillas propias)6. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos7 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19698, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d9, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio10. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-11, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales12; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas13. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp;a los argumentos expuestos, se ratificar\u00e1 la providencia &nbsp;impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo resuelto, mediante telegrama o por mensaje de datos a todos los &nbsp;interesados y env\u00edese oportunamente el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>(Con ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Con ausencia &nbsp;justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC de SC5686 de 19 de diciembre de 2018, exp. 2004 00042 01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC de 13 de marzo de 2009, exp. T-00147-01, reiterada el 12 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2011, exp. 00081-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7529-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7529-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 08001-22-13-000-2021-00256-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de veintitr\u00e9s de junio de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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