{"id":55005,"date":"2024-05-17T20:41:38","date_gmt":"2024-05-17T20:41:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7596-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:38","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:38","slug":"stc7596-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7596-2021\/","title":{"rendered":"STC7596 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7596-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7596-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2021-00758-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;Sala de veintitr\u00e9s de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintitr\u00e9s (23) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo de 29 de abril de 2021, &nbsp;proferido por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n dentro &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela que promovi\u00f3 Sor &nbsp;Marina Posada Cadavid &nbsp;contra &nbsp;la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia y la &nbsp;Administradora Colombiana de Pensiones \u2013Colpensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; La accionante, actuando a trav\u00e9s de apoderado judicial, &nbsp;reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales a &nbsp;la vida digna \u00aben &nbsp;conexidad\u00bb &nbsp;con el m\u00ednimo vital y m\u00f3vil, salud, seguridad social, &nbsp;igualdad, debido proceso y \u00abrespeto &nbsp;al precedente judicial\u00bb, &nbsp;supuestamente vulnerados por las convocadas en un juicio laboral &nbsp;(SL4567-2019, rad. 75555). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sustento de sus s\u00faplicas, indic\u00f3 que, a causa del &nbsp;padecimiento de una enfermedad cr\u00f3nica desde el 2005 (artritis &nbsp;reumatoidea), que la imposibilita para desempe\u00f1ar su labor de &nbsp;costurera, fue calificada el 7 de julio de 2021 por parte del extinto &nbsp;Instituto de Seguros Sociales con p\u00e9rdida de capacidad laboral &nbsp;del 57,25%, con fecha de estructuraci\u00f3n 5 de octubre de 2010, &nbsp;por lo que realiz\u00f3 la respectiva reclamaci\u00f3n &nbsp;administrativa de la pensi\u00f3n de invalidez, la cual fue negada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, present\u00f3 demanda, cuyo conocimiento correspondi\u00f3 &nbsp;al Juzgado Quinto Laboral del Circuito Medell\u00edn, quien accedi\u00f3 &nbsp;al petitum, &nbsp;y, en consecuencia, conden\u00f3 a Colpensiones al pago de la &nbsp;prestaci\u00f3n, \u00aben &nbsp;aplicaci\u00f3n del principio de condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa\u00bb, &nbsp;esto es, observando las exigencias del Decreto 758 de 1990 &nbsp;(aprobatorio de Acuerdo 049 de ese mismo a\u00f1o). Apelada esa &nbsp;determinaci\u00f3n por la entidad pagadora, la Sala Laboral del &nbsp;Tribunal Superior de esa localidad la confirm\u00f3, por las mismas &nbsp;razones. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, la demandada recurri\u00f3 en sede extraordinaria, y la &nbsp;hom\u00f3loga de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;invalid\u00f3 el fallo del ad &nbsp;quem, &nbsp;para, en sede de instancia, absolver a la administradora del r\u00e9gimen &nbsp;p\u00fablico de pensiones, tras colegir que \u00abno &nbsp;es posible invocar el principio de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa a fin de que el asunto se resuelva bajo la \u00e9gida &nbsp;del art\u00edculo 6.\u00b0 del Acuerdo 049 de 1990, pues no es &nbsp;viable dar aplicaci\u00f3n a la plus ultractividad de la ley, esto &nbsp;es, hacer una b\u00fasqueda de legislaciones anteriores a fin de &nbsp;determinar cu\u00e1l se ajusta a las condiciones particulares de la &nbsp;demandante o cu\u00e1l resulta ser m\u00e1s favorable\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden, se\u00f1al\u00f3 que con esa sentencia se desconoci\u00f3 &nbsp;el precedente constitucional sobre la aplicaci\u00f3n del prenotado &nbsp;principio de favorabilidad en asuntos pensionales. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;tal virtud, pidi\u00f3 que \u00abse &nbsp;deje sin efecto la SENTENCIA SL4567 DE 2019, RADICACI\u00d3N 75555, &nbsp;ACTA 35, proferida el dos (2) de octubre de 2019, por la SALA DE &nbsp;CASACI\u00d3N LABORAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA\u00bb, &nbsp;y, en consecuencia, \u00abse &nbsp;ordene proferir una nueva sentencia, donde confirme la proferida por &nbsp;la SALA SEXTA LABORAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE MEDELL\u00cdN, &nbsp;dentro del radicado 05001-31-05-005-2015-00168-01, donde se reconoci\u00f3 &nbsp;la pensi\u00f3n de invalidez &nbsp;(\u2026) &nbsp;en aplicaci\u00f3n de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa &nbsp;(\u2026), &nbsp;postura acogida y ratificada por la SALA PLENA DE LA CORTE &nbsp;CONSTITUCIONAL mediante la sentencia SU446 de 2016\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Directora de Acciones Constitucionales de Colpensiones solicit\u00f3 &nbsp;que \u00abse &nbsp;declare improcedente la presente acci\u00f3n de tutela por cuanto &nbsp;no se ha materializado ning\u00fan vicio, defecto o vulneraci\u00f3n &nbsp;de derechos fundamentales por parte de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral de la Corte Suprema de Justicia, as\u00ed como por la &nbsp;abierta improcedencia de la tutela contra sentencias judiciales, &nbsp;teniendo en cuenta que nuestra legislaci\u00f3n ha dispuesto &nbsp;mecanismos tales como los recursos judiciales para debatir lo all\u00ed &nbsp;determinado, sin que esta pueda constituirse en una tercera &nbsp;instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La magistrada ponente de la decisi\u00f3n confutada dijo que \u00abesta &nbsp;Sala ha decantado sobre la imposibilidad de que por v\u00eda de &nbsp;queja constitucional se reabran y reexaminen procesos que ya fueron &nbsp;objeto de pronunciamiento como el que aqu\u00ed se discute, puesto &nbsp;que ello contraviene los principios de seguridad jur\u00eddica y &nbsp;cosa juzgada. Adicionalmente, ha de advertirse que tampoco se cumple &nbsp;en este caso con el principio de inmediatez, al considerar que la &nbsp;providencia que se censura se profiri\u00f3 el 2 de octubre de 2019 &nbsp;y esta herramienta de resguardo excepcional se present\u00f3 el 19 &nbsp;de abril de 2021\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El Patrimonio Aut\u00f3nomo de Remanentes del Instituto de Seguros &nbsp;Sociales en liquidaci\u00f3n \u2013 P.A.R.I.S.S. precis\u00f3 &nbsp;que no es la entidad llamada al pago, toda vez que, \u00aba &nbsp;ra\u00edz de la orden de supresi\u00f3n y liquidaci\u00f3n del &nbsp;extinto ISS emanada del Gobierno Nacional con la expedici\u00f3n y &nbsp;entrada en vigencia del Decreto 2013 de 2012, la extinta entidad &nbsp;perdi\u00f3 la competencia para resolver peticiones relacionadas &nbsp;con la administraci\u00f3n del R\u00e9gimen de Prima Media con &nbsp;Prestaci\u00f3n Definida, toda vez que de conformidad con lo &nbsp;dispuesto en el Decreto 2011 de 28 de septiembre de 2012, la &nbsp;Administradora Colombiana de Pensiones \u2013 COLPENSIONES, es la &nbsp;entidad competente como nueva administradora del referido r\u00e9gimen &nbsp;pensional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>FALLO &nbsp;DE PRIMERA INSTANCIA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n neg\u00f3 &nbsp;el amparo porque \u00abno &nbsp;es posible establecer la materializaci\u00f3n de alguna de las &nbsp;causales espec\u00edficas de procedencia de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela contra sentencias judiciales, puesto que al margen de si la &nbsp;decisi\u00f3n objeto de an\u00e1lisis se amolda o no a sus &nbsp;expectativas, asunto que por principio es extra\u00f1o a este &nbsp;diligenciamiento, la misma contiene argumentos razonables, ya que &nbsp;para arribar a esa conclusi\u00f3n, la autoridad accionada fund\u00f3 &nbsp;su postura en una ponderaci\u00f3n probatoria y normativa propia de &nbsp;la adecuada actividad judicial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00abse &nbsp;encuentra que la l\u00ednea que imperaba en la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral en la fecha de expedici\u00f3n de la sentencia analizada &nbsp;con anterioridad, correspond\u00eda a la efectivamente aplicada al &nbsp;caso concreto, seg\u00fan la cual, el principio de la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e1s beneficiosa lleva a la aplicaci\u00f3n del r\u00e9gimen &nbsp;inmediatamente anterior al vigente al momento del deceso del &nbsp;causante, pues el juez no est\u00e1 facultado para hacer un &nbsp;ejercicio hist\u00f3rico sobre normas que regulan la materia &nbsp;(SL1983-2018, SL5611-2019, y SL876- 2019, entre otras)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;expuso que \u00abtambi\u00e9n &nbsp;es cierto que la postura esbozada por la Corte Constitucional frente &nbsp;al mismo principio, s\u00ed consentir\u00eda ese ejercicio &nbsp;regresivo en la legislaci\u00f3n, pues no se restringe a la &nbsp;aplicaci\u00f3n de la norma anterior a la de la muerte del &nbsp;causante, sino que permitir\u00eda auscultar en legislaciones que &nbsp;precedieron la inmediatamente anterior. Sin embargo, ante la &nbsp;pluralidad de interpretaciones que ofrece el caso, la escogida por la &nbsp;Sala convocada para resolver el asunto no deviene en una trasgresi\u00f3n &nbsp;de los derechos fundamentales de la accionante, pues sigui\u00f3 el &nbsp;precedente de su \u00f3rgano de cierre\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;apoderado de la censora recurri\u00f3 la precitada sentencia &nbsp;reiterando los argumentos expuestos en el escrito inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde a la &nbsp;Corte establecer si la autoridad enjuiciada incurri\u00f3 en &nbsp;presunta v\u00eda &nbsp;de hecho &nbsp;en el proceso laboral que inici\u00f3 la gestora (SL4567-2019, &nbsp;rad. 75555), &nbsp;en tanto infirm\u00f3 el fallo estimatorio del ad &nbsp;quem, &nbsp;para, en sede de instancia, denegar la prestaci\u00f3n de &nbsp;invalidez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;Flexibilizaci\u00f3n &nbsp;del principio de inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque podr\u00eda &nbsp;entenderse que este presupuesto de temporalidad impedir\u00eda el &nbsp;estudio de la acci\u00f3n, comprendiendo que la &nbsp;sentencia controvertida se dict\u00f3 el 2 de octubre de 2019 y la &nbsp;tutela se intent\u00f3 el 24 de marzo de 20211, &nbsp;lo cierto es que por encontrarse en discusi\u00f3n en este asunto &nbsp;un derecho pensional, el cual tiene car\u00e1cter imprescriptible e &nbsp;irrenunciable, su presunta afectaci\u00f3n siempre &nbsp;se considerar\u00e1 actual, tal como lo estableci\u00f3 la Corte &nbsp;Constitucional en la sentencia de unificaci\u00f3n 1073 de 2012, al &nbsp;se\u00f1alar que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;lo que tiene que ver con el requisito de inmediatez, la acci\u00f3n &nbsp;de tutela resulta procedente en todos los casos estudiados, pues: (i) &nbsp;a pesar del paso del tiempo, es claro que conforme a la &nbsp;jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, las mesadas pensionales &nbsp;son imprescriptibles y (ii) la jurisprudencia constitucional ha &nbsp;referido que esta caracter\u00edstica hace que la vulneraci\u00f3n &nbsp;tenga el car\u00e1cter de actual, incluso luego de pasados varios &nbsp;a\u00f1os de haberse proferido la decisi\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;En este sentido, se debe entender que los casos objeto de an\u00e1lisis &nbsp;de la presente providencia, cumplen con este requisito general de &nbsp;procedibilidad de la acci\u00f3n de tutela, puesto que todos los &nbsp;accionantes tienen una pensi\u00f3n de vejez reconocida, y est\u00e1n &nbsp;viendo negado su derecho a la indexaci\u00f3n de su primera mesada &nbsp;pensional. Es as\u00ed como, trat\u00e1ndose de un derecho &nbsp;fundamental imprescriptible, y habiendo cumplido los accionantes con &nbsp;el requisito de acudir previamente a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;ordinaria, no entrar\u00e1 a analizar la Corte el tiempo &nbsp;transcurrido entre las decisiones que negaron el derecho a la &nbsp;indexaci\u00f3n y la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela por parte de los accionantes, pues en este caso se debe &nbsp;entender que la afectaci\u00f3n al derecho fundamental tiene un &nbsp;car\u00e1cter de actualidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De esta forma, &nbsp;resulta importante aclarar que, pese a que la formulaci\u00f3n del &nbsp;amparo supera el t\u00e9rmino prudencial se\u00f1alado por la &nbsp;jurisprudencia de esta Sala para acudir a \u00e9l, se tiene por &nbsp;satisfecho ese requisito de procedibilidad teniendo en cuenta la &nbsp;naturaleza de las garant\u00edas invocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acorde &nbsp;a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha &nbsp;dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no &nbsp;procede contra las decisiones o actuaciones jurisdiccionales, toda &nbsp;vez que, en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica, &nbsp;al juez constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de &nbsp;los tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, en &nbsp;los precisos casos en los cuales los funcionarios respectivos &nbsp;incurran en un proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o &nbsp;antojadizo, puede intervenir el juez de tutela con el fin de &nbsp;restablecer el orden jur\u00eddico si el afectado no cuenta con &nbsp;otro medio de protecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;bien los falladores ordinarios tienen libertad discreta y razonable &nbsp;para interpretar y aplicar el ordenamiento jur\u00eddico, los &nbsp;jueces constitucionales pueden intervenir en esa funci\u00f3n, &nbsp;cuando aquellos incurren en una flagrante desviaci\u00f3n del &nbsp;mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, la &nbsp;Corte ha manifestado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[e]l &nbsp;Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para &nbsp;interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso &nbsp;si \u201cse detecta un error grosero o un yerro superlativo o &nbsp;may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento &nbsp;positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible &nbsp;resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se &nbsp;presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por &nbsp;contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es &nbsp;posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional &nbsp;vulnerado o amenazado&#8230;\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 11 may. 2001, rad. 0183, reiterada en STC4269-2015, 16 &nbsp;abr. 2015). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;pues, se ha reconocido que cuando el Juez se aparta de la &nbsp;jurisprudencia, o cuando se presenta un defecto sustantivo en el &nbsp;prove\u00eddo, entre otros, se estructura la denominada v\u00eda &nbsp;de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp;el desconocimiento del precedente judicial como causal &nbsp;espec\u00edfica de procedencia de tutela contra providencias &nbsp;judiciales, &nbsp;la Corte Constitucional ha dicho que puede configurarse cuando se &nbsp;demuestra un defecto sustantivo o al evidenciar un apartamiento de la &nbsp;jurisprudencia de forma aut\u00f3noma, y en cuando a la primera &nbsp;modalidad indic\u00f3 que se produce cuando una autoridad judicial: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abi) &nbsp;aplica una disposici\u00f3n en el caso que perdi\u00f3 vigencia &nbsp;por cualquiera de la razones previstas por la normativa, por ejemplo, &nbsp;su inexequibilidad; (ii) &nbsp;aplica &nbsp;un precepto manifiestamente inaplicable al caso, por ejemplo porque &nbsp;el supuesto de hecho del que se ocupa no tiene conexidad material con &nbsp;los presupuestos del caso; (iii) &nbsp;a pesar del amplio margen hermen\u00e9utico que la Constituci\u00f3n &nbsp;le reconoce a las autoridades judiciales, realiza una interpretaci\u00f3n &nbsp;contraevidente -interpretaci\u00f3n contra legem- o claramente &nbsp;irrazonable o desproporcionada; (iv) &nbsp;se &nbsp;aparta del precedente judicial \u2013horizontal o vertical- sin &nbsp;justificaci\u00f3n suficiente; &nbsp;o (v) &nbsp;se &nbsp;abstiene de aplicar la excepci\u00f3n de inconstitucionalidad ante &nbsp;una violaci\u00f3n manifiesta de la Constituci\u00f3n, siempre &nbsp;que su declaraci\u00f3n haya sido solicitada por alguna de las &nbsp;partes en el proceso\u00bb &nbsp;(CC &nbsp;SU-298\/15). &nbsp;<\/p>\n<p>En punto de esta &nbsp;circunstancia, resulta necesario precisar que para la configuraci\u00f3n &nbsp;de tal irregularidad debe existir una l\u00ednea jurisprudencial &nbsp;que constituya un derrotero a seguir. As\u00ed, puede hablarse de &nbsp;precedente horizontal, cuando en una misma corporaci\u00f3n existe &nbsp;una posici\u00f3n consolidada y un\u00e1nime por parte de las &nbsp;salas que la componen respecto a una materia, y de precedente &nbsp;vertical cuando ello tiene lugar en relaci\u00f3n con decisiones &nbsp;del superior funcional de quien la ha de emplear. &nbsp;<\/p>\n<p>De manera que, &nbsp;para demostrarla (en el caso del precedente horizontal) es &nbsp;indispensable que se plantee en la demanda de tutela, con suficiencia &nbsp;y no de forma aislada, la postura jur\u00eddica afianzada que se &nbsp;alega como desatendida o inaplicada. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, &nbsp;como ello deviene de contera en la afectaci\u00f3n de la garant\u00eda &nbsp;contenida en el art\u00edculo 13 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, indispensable es que el accionante exponga con &nbsp;claridad los elementos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos que &nbsp;coinciden en los escenarios contrastados, que permitan al juez de &nbsp;amparo elaborar el test de igualdad frente ellos a fin de establecer &nbsp;si el caso concreto &nbsp;se encuentra en un mismo plano y, por ende, merece el mismo &nbsp;tratamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adicionalmente, &nbsp;atinente a la inobservancia &nbsp;del precedente constitucional, &nbsp;entendido este como una sentencia antecedente relevante para la &nbsp;soluci\u00f3n de un nuevo caso sometido a examen judicial, por &nbsp;contener pronunciamiento sobre un debate soportado en hechos &nbsp;similares, desde un punto de vista jur\u00eddica y &nbsp;constitucionalmente destacado; como los supuestos f\u00e1cticos &nbsp;id\u00e9nticos deben recibir un tratamiento igual, el fallo &nbsp;precedente deber\u00eda determinar el sentido del asunto posterior. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el precedente constitucional el Tribunal de cierre constitucional &nbsp;se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLa &nbsp;Corte Constitucional ha precisado que su precedente posee fuerza &nbsp;vinculante para todos los operadores jur\u00eddicos, entre ellos, &nbsp;los jueces. Se trata de materializar el respeto de los principios de &nbsp;la igualdad, la supremac\u00eda de la Carta Pol\u00edtica, el &nbsp;debido proceso y la confianza leg\u00edtima, mandatos que obligan a &nbsp;que los jueces tengan en cuenta las decisiones de esta Corte, al &nbsp;decidir los asuntos sometidos a su competencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Gran espectro &nbsp;de las corrientes de la teor\u00eda del derecho considera que la &nbsp;jurisprudencia es una fuente jur\u00eddica formal, toda vez que las &nbsp;disposiciones carecen de sentido univoco. Los preceptos jur\u00eddicos &nbsp;pueden tener varios significados que constituyen enunciados &nbsp;prescriptivos diversos, los cuales son producto de un proceso de &nbsp;interpretaci\u00f3n. La hermen\u00e9utica que elaboran las &nbsp;autoridades judiciales que poseen la facultad de unificar &nbsp;jurisprudencia y otorgar comprensiones a normas superiores adquiere &nbsp;el car\u00e1cter de vinculante para los dem\u00e1s operadores &nbsp;jur\u00eddicos. &nbsp;<\/p>\n<p>En los sistemas &nbsp;jur\u00eddicos contempor\u00e1neos, la interpretaci\u00f3n que &nbsp;realizan los jueces incluye el derecho legislado y la norma jur\u00eddica &nbsp;que se deriva de una sentencia. N\u00f3tese que el derecho &nbsp;jurisprudencial es un criterio interpretativo insoslayable para que &nbsp;los jueces fundamenten sus decisiones. La mayor\u00eda de los &nbsp;argumentos jur\u00eddicos act\u00faan mediante analog\u00eda y &nbsp;la distinci\u00f3n, como sucede con la jurisprudencia, puesto que &nbsp;se relacionan, de un lado, los hechos con las decisiones pasadas; de &nbsp;otro lado, los supuestos f\u00e1cticos de un caso anterior con una &nbsp;causa similar en el futuro para aplicar la regla de decisi\u00f3n &nbsp;fijada y resolver la disputa. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese &nbsp;contexto, esta Corporaci\u00f3n ha entendido por precedente &nbsp;judicial \u201caquel &nbsp;antecedente del conjunto de sentencias previas al caso que se habr\u00e1 &nbsp;de resolver que por su pertinencia para la resoluci\u00f3n de un &nbsp;problema &nbsp;jur\u00eddico constitucional, &nbsp;debe considerar necesariamente un juez o una autoridad determinada, &nbsp;al momento de dictar sentencia\u201d\u00bb &nbsp;(CC. &nbsp;SU-068\/18). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De la &nbsp;funci\u00f3n de la Corte Suprema de Justicia como Tribunal de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En torno al papel &nbsp;que cumple esta Corporaci\u00f3n en la guarda de los derechos &nbsp;constitucionales de quienes someten sus conflictos a la consideraci\u00f3n &nbsp;de la administraci\u00f3n de justicia, la jurisprudencia &nbsp;constitucional le ha reconocido un valor de alt\u00edsima &nbsp;importancia, dada la necesidad de que las personas tengan cierta &nbsp;certeza acerca de que ser\u00e1n tratados de manera igualitaria en &nbsp;la resoluci\u00f3n de sus asuntos, siempre que estos guarden &nbsp;simetr\u00eda con otros anteriores. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;recurso de casaci\u00f3n, en su base pol\u00edtica y jur\u00eddica, &nbsp;tiene por objeto velar por la recta y genuina aplicaci\u00f3n e &nbsp;interpretaci\u00f3n de la ley, corrigiendo la infracci\u00f3n de &nbsp;la misma, y logrando en esta misi\u00f3n, al ser ejercida por un &nbsp;mismo y s\u00f3lo tribunal, la uniformidad de la jurisprudencia. &nbsp;Esta finalidad de inter\u00e9s p\u00fablico, el respeto de la &nbsp;ley, sobrepasa en importancia a aquella otra de orden privado, cual &nbsp;es la reparaci\u00f3n de los agravios que se puede inferir a las &nbsp;partes con las resoluciones violatorias de la ley. (C-252 de 2001). &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad &nbsp;con esta comprensi\u00f3n, el recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;no es \u201cs\u00f3lo un mecanismo procesal de control de validez &nbsp;de las providencias judiciales, sino que se constituye en un elemento &nbsp;esencial en la aplicaci\u00f3n igualitaria de la ley, en la defensa &nbsp;de la legalidad y en la garant\u00eda de la vigencia de la &nbsp;Constituci\u00f3n, incluidos los derechos fundamentales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha resaltado el deber que tienen las diversas &nbsp;salas de casaci\u00f3n de hacer realidad los derechos fundamentales &nbsp;de los recurrentes a trav\u00e9s de la superaci\u00f3n de \u201cla &nbsp;concepci\u00f3n formalista de la administraci\u00f3n de justicia &nbsp;vinculada al simple prop\u00f3sito del respeto a la legalidad, por &nbsp;una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia y garantista, en la cual la &nbsp;justicia propende por el efectivo amparo de los derechos de los &nbsp;asociados\u201d. Sobre el nuevo paradigma de la casaci\u00f3n como &nbsp;dispositivo de justicia material\u00bb &nbsp;(CC. &nbsp;SU-241\/15). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Revisadas &nbsp;las diligencias, advierte esta Sala que habr\u00e1 de revocarse el &nbsp;fallo desestimatorio de primer grado, para, en su lugar, conceder el &nbsp;amparo deprecado por la actora, toda vez que la decisi\u00f3n &nbsp;proferida por la hom\u00f3loga de Casaci\u00f3n Laboral de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n \u2013mediante la cual invalid\u00f3 la &nbsp;sentencia del ad &nbsp;quem, &nbsp;que accedi\u00f3 al reconocimiento de la pensi\u00f3n de &nbsp;invalidez\u2013 &nbsp;incurri\u00f3 en una v\u00eda &nbsp;de hecho &nbsp;por el desconocimiento del precedente constitucional, en relaci\u00f3n &nbsp;con la aplicaci\u00f3n del principio de condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa en materia laboral y prestacional, como pasa a &nbsp;explicarse. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp;En &nbsp;efecto, al resolver el cargo \u00fanico propuesto por Colpensiones, &nbsp;encaminado por la causal directa, por la violaci\u00f3n del canon &nbsp;\u00ab1 &nbsp;de la Ley 860 de 2003, el cual modific\u00f3 el 39 de la Ley 100 de &nbsp;1993 y del 230 de la Constituci\u00f3n Nacional; situaci\u00f3n &nbsp;que condujo a una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo &nbsp;53, de la Carta Pol\u00edtica; y a una aplicaci\u00f3n indebida &nbsp;de los art\u00edculos 6 y 20 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por &nbsp;el Decreto 758 de esa misma anualidad\u00bb, &nbsp;en tanto, en su criterio, \u00abno &nbsp;pod\u00eda el sentenciador de segundo grado aplicar el Acuerdo 049 &nbsp;de 1990 cobijado en la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, pues &nbsp;dicho principio no permite devolverse en el tiempo de manera infinita &nbsp;hasta encontrar una norma bajo la cual pueda reconocerse la &nbsp;prestaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;la autoridad enjuiciada explic\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;en este asunto &nbsp;no son objeto de discusi\u00f3n los siguientes supuestos f\u00e1cticos &nbsp;establecidos por el Tribunal y acreditados en el proceso: (i) que el &nbsp;16 de junio de 2011, la actora fue calificada con una p\u00e9rdida &nbsp;de capacidad laboral del 57,25% por una enfermedad de origen com\u00fan &nbsp;que se estructur\u00f3 el 5 de octubre de 2010; (ii) que cotiz\u00f3 &nbsp;un total de 899,16 semanas durante toda su vida laboral, y (iii) que &nbsp;dentro de los tres a\u00f1os anteriores a la configuraci\u00f3n &nbsp;de su estado no realiz\u00f3 cotizaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;inconformidad de la recurrente con el fallo atacado, radica &nbsp;fundamentalmente en que la invalidez se constituy\u00f3 &nbsp;en vigencia de &nbsp;la Ley 860 de 2003, raz\u00f3n por la cual no era viable conceder &nbsp;la pensi\u00f3n deprecada bajo el amparo del Acuerdo 049 de 1990, &nbsp;en virtud del principio de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa. &nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, es &nbsp;criterio reiterado de esta Corporaci\u00f3n que el derecho a la &nbsp;prestaci\u00f3n pensional reclamada debe ser dirimido a la luz de &nbsp;la norma que se encuentra vigente al momento de la estructuraci\u00f3n &nbsp;de tal condici\u00f3n. De ah\u00ed que, la disposici\u00f3n que &nbsp;rige el sub lite es el art\u00edculo 1.\u00ba de la Ley 860 de &nbsp;2003, en tanto la invalidez de la actora se estructur\u00f3 el 5 de &nbsp;octubre de 2010; sin embargo, como no cotiz\u00f3 50 semanas &nbsp;durante los tres a\u00f1os anteriores a la configuraci\u00f3n de &nbsp;su estado, no acredit\u00f3 los requisitos legalmente exigidos. &nbsp;<\/p>\n<p>De otra &nbsp;parte, tal como lo afirma la censura, no es posible invocar el &nbsp;principio de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa a fin de que &nbsp;el asunto se resuelva bajo la \u00e9gida del art\u00edculo 6.\u00ba &nbsp;del Acuerdo 049 de 1990, pues no es viable dar aplicaci\u00f3n a la &nbsp;plus ultractividad de la ley, esto es, hacer una b\u00fasqueda de &nbsp;legislaciones anteriores a fin de determinar cu\u00e1l se ajusta a &nbsp;las condiciones particulares de la demandante o cu\u00e1l resulta &nbsp;ser m\u00e1s favorable, pues con ello se desconoce que las leyes &nbsp;sociales son de aplicaci\u00f3n inmediata y, en principio, rigen &nbsp;hacia futuro. &nbsp;Esta ha sido la postura de la Sala expuesta en recientes &nbsp;providencias, entre otras, CSJ SL17768-2016, CSJ SL9762-2016, CSJ &nbsp;SL9763-2016, CSJ SL9764-2016, CSJ SL14881-2016, CSJ SL15612-2016, CSJ &nbsp;SL15617-2016, CSJ SL15960-2016, CSJ SL15965-2016, CSJ SL 1689-2017, &nbsp;CSJ SL1090-2017, CSJ SL2147-2017, CSJ SL21062-2017, CSJ SL137-2018 y &nbsp;CSJ SL4986-2018. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden, &nbsp;no era procedente que el Tribunal considerara los requisitos del &nbsp;Acuerdo 049 de 1990 de manera plus ultractiva, ni siquiera bajo el &nbsp;argumento de acudir al principio de favorabilidad contemplado en el &nbsp;art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, porque &nbsp;su mandato parte de la existencia de duda en la aplicaci\u00f3n o &nbsp;interpretaci\u00f3n de normas vigentes, lo que no ocurre en el sub &nbsp;lite. &nbsp;<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, &nbsp;se equivoc\u00f3 el juez de alzada al conceder la pensi\u00f3n de &nbsp;invalidez a la luz del Acuerdo 049 de 1990, a pesar de que la &nbsp;invalidez se estructur\u00f3 el 5 de octubre de 2010\u00bb &nbsp;(Se resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, en sede de instancia, el \u00f3rgano judicial &nbsp;querellado reiter\u00f3 el citado entendimiento sobre la aplicaci\u00f3n &nbsp;del principio de condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, el cual &nbsp;compendi\u00f3 como sigue: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;en esta &nbsp;instancia, ser\u00edan suficientes los argumentos esgrimidos en &nbsp;sede de casaci\u00f3n, para revocar el fallo que profiri\u00f3 el &nbsp;juez a quo en cuanto conden\u00f3 a la administradora de pensiones &nbsp;a pagar la pensi\u00f3n de invalidez con fundamento en el Acuerdo &nbsp;049 de 1990, a pesar de que la enfermedad se consolid\u00f3 en &nbsp;vigencia de la Ley 860 de 2003, de no ser porque esta Sala encuentra &nbsp;importante verificar nuevamente los requisitos para acceder a la &nbsp;prestaci\u00f3n a la luz de esta norma, &nbsp;dado que si bien en su art\u00edculo 1.\u00ba estableci\u00f3 que &nbsp;ten\u00edan derecho a la mencionada prestaci\u00f3n quienes &nbsp;hubieran \u00abcotizado cincuenta (50) semanas dentro de los \u00faltimos &nbsp;tres (3) a\u00f1os inmediatamente anteriores a la fecha de &nbsp;estructuraci\u00f3n\u00bb, esta Corporaci\u00f3n, en reciente &nbsp;sentencia CSJ SL3275-2019, vari\u00f3 su postura respecto del &nbsp;momento a partir del cual puede contabilizarse el n\u00famero de &nbsp;cotizaciones en trat\u00e1ndose de enfermedades cr\u00f3nicas, &nbsp;cong\u00e9nitas o degenerativas. Es as\u00ed como esta Corte, en &nbsp;la citada providencia, estim\u00f3 que al establecer la fecha a &nbsp;partir de la cual se deben contabilizar los 3 a\u00f1os indicados &nbsp;en la ley, es posible tener en cuenta -conforme a las &nbsp;particularidades de cada caso-, adem\u00e1s de la data de &nbsp;estructuraci\u00f3n de la invalidez: (i) la calificaci\u00f3n de &nbsp;dicho estado, (ii) la de solicitud de reconocimiento pensional o &nbsp;(iii) la de la \u00faltima cotizaci\u00f3n realizada -calenda &nbsp;donde se presume que la enfermedad se revel\u00f3 de tal forma que &nbsp;le impidi\u00f3 seguir trabajando-. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, de &nbsp;acuerdo con la historia laboral visible a folio 39, la actora realiz\u00f3 &nbsp;cotizaciones de manera intermitente entre el 18 de febrero de 1982 y &nbsp;el 30 de abril de 2005 y entre el 1.\u00ba de noviembre de 2012 y el &nbsp;31 de enero de 2015, de modo que dentro de los 3 a\u00f1os &nbsp;anteriores a la calificaci\u00f3n de la invalidez -16 de junio de &nbsp;2011 (f.\u00b0 8)- y a la solicitud de reconocimiento pensional -11 de &nbsp;agosto de 2011 (f.\u00b0 12)-, la accionante no realiz\u00f3 ni un &nbsp;solo aporte. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, si &nbsp;se verifican los aportes realizados durante los tres a\u00f1os &nbsp;anteriores a la \u00faltima cotizaci\u00f3n, es decir, del 31 de &nbsp;enero de 2012 al mismo d\u00eda y mes de 2015, la actora cuenta con &nbsp;81,44 semanas; sin embargo, en este preciso asunto, estas no pueden &nbsp;tenerse en cuenta, toda vez que tal y como refleja la historia &nbsp;laboral (f.\u00b0 39), la accionante contribuy\u00f3 hasta abril de &nbsp;2005 como trabajadora dependiente y \u00fanicamente reanud\u00f3 &nbsp;las cotizaciones, como independiente, en noviembre de 2012, esto es, &nbsp;despu\u00e9s de m\u00e1s de 7 a\u00f1os de estructurada la &nbsp;invalidez, de realizado el dictamen y de la negativa del Instituto de &nbsp;Seguros Sociales de reconocerle la prestaci\u00f3n, sin que se &nbsp;evidencie que tales aportes realizados con posterioridad est\u00e9n &nbsp;soportados en prueba que acredite el desempe\u00f1o de sus labores &nbsp;en ejercicio de una real capacidad laboral residual de la interesada\u00bb &nbsp;(Se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bajo &nbsp;esa perspectiva, se &nbsp;constata que la autoridad acusada desatendi\u00f3 los criterios que &nbsp;la jurisprudencia constitucional ha fijado sobre aplicaci\u00f3n &nbsp;del canon 53 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;sobre el principio de condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, &nbsp;conforme se se\u00f1al\u00f3 en una decisi\u00f3n en la que se &nbsp;dirimi\u00f3 un asunto similar al que ahora concita la atenci\u00f3n &nbsp;de la Sala, en la cual se consider\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;ese &nbsp;contexto, se concluye la procedencia del resguardo impetrado, al &nbsp;encontrarse que tal determinaci\u00f3n es contraria a la &nbsp;jurisprudencia constitucional en cuanto a la aplicaci\u00f3n del &nbsp;criterio hermen\u00e9utico de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa en materia laboral, especialmente en temas pensionales, &nbsp;en interpretaci\u00f3n amplia del principio de favorabilidad &nbsp;contenido en el art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el punto, ha destacarse que ha existido una divergencia conceptual &nbsp;entre la Corte Constitucional y la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de &nbsp;la Corte Suprema de Justicia, sobre la aplicaci\u00f3n del &nbsp;prenotado principio en trat\u00e1ndose del reconocimiento de &nbsp;pensiones de invalidez, tal y como lo rese\u00f1\u00f3 la primera &nbsp;de dichas Corporaciones en sentencia de unificaci\u00f3n 442 de &nbsp;2016, en la que se destac\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;jurisprudencia de la Corte Constitucional ha sostenido que no solo la &nbsp;norma pensional vigente (Ley 860 de 2003) o la inmediatamente &nbsp;anterior (Ley 100 de 1993), sino incluso la antecedente a esta \u00faltima &nbsp;(Decreto 758 de 1990), puede aplicarse a una solicitud de pensi\u00f3n &nbsp;de invalidez, en la medida en que la persona haya cumplido con la &nbsp;densidad de semanas de cotizaci\u00f3n previstas en este \u00faltimo &nbsp;antes de expirar su periodo de vigencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;contraste, la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de &nbsp;la Corte Suprema de Justicia de forma predominante ha limitado el &nbsp;alcance de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, de tal suerte &nbsp;que en virtud suya solo podr\u00eda aplicarse la norma &nbsp;inmediatamente anterior a la estructuraci\u00f3n de la invalidez. &nbsp;En consecuencia, est\u00e1 en discusi\u00f3n en la jurisprudencia &nbsp;nacional si una situaci\u00f3n de invalidez estructurada en &nbsp;vigencia de la Ley 860 de 2003 podr\u00eda estudiarse no solo &nbsp;conforme a esta \u00faltima y la inmediatamente anterior, Ley 100 &nbsp;de 1993 en su versi\u00f3n original, sino tambi\u00e9n con &nbsp;arreglo a una m\u00e1s antigua a esta \u00faltima, como ser\u00eda &nbsp;el Decreto 758 de 1990, que a su turno aprob\u00f3 el Acuerdo 049 &nbsp;de 1990\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a tal situaci\u00f3n, la Corte Constitucional en la referida &nbsp;sentencia expres\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u2026 el &nbsp;prop\u00f3sito de este fallo es unificar la doctrina &nbsp;constitucional, en lo que respecta a si las normas aplicables en &nbsp;virtud del principio constitucional de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa son solo las inmediatamente anteriores a las vigentes. &nbsp;Conviene entonces anotar que si bien la inaplicaci\u00f3n parcial &nbsp;de la Ley 860 de 2003, en los t\u00e9rminos expuestos, ha dado &nbsp;lugar a una jurisprudencia consistente, hay una discusi\u00f3n &nbsp;sobre el alcance de este principio que gira en torno a cu\u00e1l &nbsp;norma derogada puede ser aplicada para la resoluci\u00f3n de un &nbsp;caso. M\u00e1s precisamente, se ha discutido en la jurisprudencia &nbsp;constitucional y en la laboral ordinaria si en virtud de ese &nbsp;principio fundamental s\u00f3lo se puede aplicar la norma &nbsp;inmediatamente anterior a la Ley 860 de 2003; esto es, la Ley 100 de &nbsp;1993 en su redacci\u00f3n original, o si tambi\u00e9n se puede &nbsp;aplicar otra igualmente anterior, aunque su vigencia no anteceda &nbsp;inmediatamente a la Ley 860 de 2003, como es el Acuerdo 049 de 1990, &nbsp;aprobado por el Decreto 758 del mismo a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>6.6. &nbsp;La pregunta que motiva esta sentencia puede entonces responderse con &nbsp;suficiencia a partir de los fundamentos y caracterizaci\u00f3n de &nbsp;la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa. Esta \u00faltima se &nbsp;justifica directamente en el art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n &nbsp;que prev\u00e9: \u201c[l]a ley, los contratos, los acuerdos y &nbsp;convenios de trabajo, no pueden menoscabar la libertad, la dignidad &nbsp;humana ni los derechos de los trabajadores\u201d (\u00e9nfasis &nbsp;a\u00f1adido). Entre los derechos de los trabajadores est\u00e1 &nbsp;el de no sufrir una defraudaci\u00f3n injustificada de sus &nbsp;expectativas leg\u00edtimamente creadas. Por tanto, por tratarse &nbsp;entonces de un derecho, adem\u00e1s de origen constitucional, ni &nbsp;siquiera la ley puede arrasarlo. No lo puede hacer una ley &nbsp;intempestivamente, ni lo puede hacer una sucesi\u00f3n de reformas &nbsp;legales. La Constituci\u00f3n no predetermina con detalle el modo &nbsp;como deben protegerse, y por tanto el legislador puede prever un &nbsp;r\u00e9gimen de transici\u00f3n dentro de un amplio margen para &nbsp;garantizar estas expectativas leg\u00edtimas. Pero si no lo hace no &nbsp;desparece por ello el derecho a que sean protegidas, y el juez de &nbsp;aplicar la Constituci\u00f3n como norma suprema. En &nbsp;concreto esto supone, para un caso como este, que quien antes de &nbsp;entrar en vigencia el sistema general de pensiones ya cotiz\u00f3 &nbsp;300 semanas o m\u00e1s, como lo exig\u00eda para entonces el &nbsp;Decreto 758 de 1990, se forj\u00f3 la expectativa leg\u00edtima &nbsp;de adquirir su pensi\u00f3n de invalidez, en el evento infortunado &nbsp;del advenimiento del riesgo. &nbsp;Un &nbsp;cambio en esa normatividad estaba entre las competencias del &nbsp;legislador, pero ninguna reforma pod\u00eda anular dicha &nbsp;expectativa leg\u00edtima, y por tanto reformas sucesivas tampoco &nbsp;pod\u00edan hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.7. &nbsp;Por consiguiente, en virtud de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa, las expectativas leg\u00edtimamente contra\u00eddas &nbsp;antes de entrar en vigencia el sistema general de pensiones de la Ley &nbsp;100 de 1993 constituyen barreras, que limitan la competencia del &nbsp;legislador para agravar los requisitos ya cumplidos mediante reformas &nbsp;desprovistas de reg\u00edmenes de transici\u00f3n. Este l\u00edmite, &nbsp;de raigambre constitucional, es entonces oponible a la reforma &nbsp;introducida por la Ley 100 de 1993, en su versi\u00f3n original, e &nbsp;incluso por la Ley 860 de 2003\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;a los argumentos que sostienen el criterio de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral de la Corte Suprema de Justicia, agreg\u00f3 la autoridad &nbsp;judicial en cita que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u2026 como &nbsp;se mencion\u00f3, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia se ha opuesto a esta postura esencialmente con &nbsp;tres argumentos: (i) la sostenibilidad financiera del sistema &nbsp;pensional, la cual se ver\u00eda erosionada si se admiten &nbsp;\u201cobligaciones ilimitadas, no incluidas en los c\u00e1lculos &nbsp;actuariales que imprescindiblemente han de tenerse en cuenta\u201d; &nbsp;(ii) en el principio de legalidad, por cuanto implica darles a normas &nbsp;derogadas efectos \u2018plusultractivos\u2019, toda vez que se &nbsp;aplican m\u00e1s all\u00e1 de la vigencia de la norma derogatoria &nbsp;siguiente, mientras rige la norma subsiguiente; (iii) en la seguridad &nbsp;jur\u00eddica, afectada por la convivencia simult\u00e1nea de &nbsp;normas distintas para una misma situaci\u00f3n. Estos argumentos ya &nbsp;han sido revisados por la Corte Constitucional en diversas &nbsp;sentencias, raz\u00f3n por la cual en este caso la Sala Plena se &nbsp;remite a ellas. Sin perjuicio de lo cual, expone otras &nbsp;complementarias. &nbsp;<\/p>\n<p>6.9. &nbsp;Este caso versa sobre un derecho social fundamental, como es el &nbsp;relativo al derecho a la seguridad social. Existe en este aspecto una &nbsp;prohibici\u00f3n de regresividad que incrementa la carga de &nbsp;argumentaci\u00f3n judicial para retroceder en el alcance de &nbsp;protecci\u00f3n alcanzado. Este principio ha sido aplicado en &nbsp;diversas ocasiones por la Corte en el control de las leyes, y en &nbsp;virtud suya se han declarado contrarias a la Constituci\u00f3n &nbsp;normas por violar la no regresividad en materia de seguridad social. &nbsp;Esta prohibici\u00f3n ata a todas las autoridades, incluidas las &nbsp;judiciales. Por lo cual para apartarse de la jurisprudencia en &nbsp;sentido restrictivo es preciso demostrar que hay argumentos poderosos &nbsp;para no incurrir en la prohibici\u00f3n de regresividad en los &nbsp;derechos sociales. Pues bien, la Corte considera que no se han &nbsp;aportado razones de esa naturaleza para cambiar la jurisprudencia &nbsp;constitucional vigente sobre la materia, o para apartarse de ella: &nbsp;<\/p>\n<p>6.9.1. &nbsp;Primero, el argumento de la afectaci\u00f3n a la sostenibilidad &nbsp;financiera del sistema pensional, invocado por la Corte Suprema de &nbsp;Justicia para determinar el alcance de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa, merece un examen particular: &nbsp;<\/p>\n<p>-Para &nbsp;empezar, la exigencia legal vigente de contar con 50 semanas de &nbsp;cotizaci\u00f3n en los tres a\u00f1os inmediatamente anteriores a &nbsp;la estructuraci\u00f3n de la invalidez busca promover \u201cla &nbsp;cultura de la afiliaci\u00f3n a la seguridad social\u201d y &nbsp;\u201ccontrola[r] los fraudes\u201d. &nbsp;Al preverse la necesidad de &nbsp;contar con un n\u00famero determinado de semanas en tres a\u00f1os &nbsp;inmediatamente anteriores a la estructuraci\u00f3n de la invalidez, &nbsp;la legislaci\u00f3n establece un est\u00edmulo para la &nbsp;permanencia en el sistema pensional y la cotizaci\u00f3n regular y &nbsp;efectiva. Este esquema es eficaz para conseguir el objetivo que &nbsp;persigue, por cuanto los afiliados no pueden obtener una pensi\u00f3n &nbsp;de invalidez a menos que observen una continuidad relevante en su &nbsp;relaci\u00f3n con el sistema, y efect\u00faen aportes con cierta &nbsp;regularidad, pues no basta con que se realicen de manera espor\u00e1dica, &nbsp;o de forma continua pero por espacios precarios de tiempo, para &nbsp;reunir 50 semanas en tres a\u00f1os consecutivos. As\u00ed, esta &nbsp;regulaci\u00f3n garantiza una actualizaci\u00f3n de las finanzas &nbsp;del sistema pensional, el cual se nutrir\u00eda entonces de los &nbsp;aportes constantes de los afiliados. Por lo dem\u00e1s, contribuye &nbsp;efectivamente a reducir el fraude a la ley, representado por ejemplo &nbsp;en las pr\u00e1cticas propiciadas por otros esquemas de &nbsp;aseguramiento, consistentes en empezar a cotizar solo tras &nbsp;experimentar una p\u00e9rdida de capacidad laboral invalidante. &nbsp;Desde esta perspectiva, indudablemente, la normatividad actual &nbsp;contribuye a la sostenibilidad financiera del sistema general de &nbsp;pensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>-Sin &nbsp;embargo, este no es un argumento suficiente para reducir el alcance &nbsp;de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa. En efecto, seg\u00fan &nbsp;la Ley 860 de 2003 es posible pensionar por invalidez a quien re\u00fane &nbsp;50 semanas de aportes en la historia laboral, siempre que los aportes &nbsp;se hayan efectuado en los tres a\u00f1os anteriores a la &nbsp;estructuraci\u00f3n de la invalidez. Es factible entonces adquirir &nbsp;una pensi\u00f3n de invalidez sin contar con m\u00e1s semanas de &nbsp;cotizaci\u00f3n al sistema general de pensiones. En contraste, &nbsp;admitir una aplicaci\u00f3n del principio de la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e1s beneficiosa que permita estudiar el reconocimiento de la &nbsp;pensi\u00f3n de invalidez con base en el Decreto 758 de 1990, &nbsp;implica necesariamente \u2013en casos como este- que ha de haber &nbsp;reunido por lo menos 300 semanas antes de entrar en vigencia la Ley &nbsp;100 de 1993. Es decir, que la posici\u00f3n de la jurisprudencia &nbsp;constitucional no es indiferente al est\u00e1ndar de sostenibilidad &nbsp;financiera contemplado en la regulaci\u00f3n vigente o en la Ley &nbsp;100 de 1993 \u2013original-. &nbsp;<\/p>\n<p>-Ciertamente, &nbsp;como se mencion\u00f3, el requisito legal de densidad de &nbsp;cotizaciones actualmente en vigor persigue de forma adecuada fines &nbsp;leg\u00edtimos, como la regularidad en la cotizaci\u00f3n. &nbsp;Aceptar que una pensi\u00f3n se sujete a reglas diferentes, que no &nbsp;garantizan ese fin, puede verse exactamente como una forma de limitar &nbsp;la eficacia del cambio normativo. No obstante, es importante notar &nbsp;que en ciertos casos las discontinuidades en el historial de &nbsp;cotizaci\u00f3n de una persona no son constitutivas ni de fraude a &nbsp;la ley, ni de un prop\u00f3sito deliberado de abstenerse de &nbsp;efectuar aportes constantes, sino de la informalidad ocupacional de &nbsp;la persona o de ciclos econ\u00f3micos de inactividad, lo cual, a &nbsp;su turno, conduce a que las personas experimenten rupturas en la &nbsp;afiliaci\u00f3n y en sus cotizaciones a la seguridad social. &nbsp;<\/p>\n<p>-Por &nbsp;lo dem\u00e1s, en la resoluci\u00f3n de controversias concretas &nbsp;no es suficiente con invocar en abstracto la sostenibilidad &nbsp;financiera del sistema sin observar el historial espec\u00edfico de &nbsp;cotizaciones del afiliado. En un caso como el examinado en esta &nbsp;ocasi\u00f3n, el accionante aspira a obtener la pensi\u00f3n &nbsp;porque cuenta con (i) 72 a\u00f1os y (ii) 653 semanas cotizadas. &nbsp; Para negarle a una persona la aplicaci\u00f3n de la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e1s beneficiosa con el alcance definido por la jurisprudencia &nbsp;constitucional, sobre la base de la sostenibilidad financiera del &nbsp;sistema, habr\u00eda que mostrar probada y ciertamente c\u00f3mo &nbsp;es que esta situaci\u00f3n puede menoscabar las finanzas del &nbsp;r\u00e9gimen pensional. Pero, adem\u00e1s, tendr\u00eda que &nbsp;mostrarse que ese objetivo financiero se sobrepone y prevalece frente &nbsp;a otros principios fundamentales que est\u00e1n en juego en un caso &nbsp;concreto como este, como son la seguridad social efectiva, la &nbsp;confianza leg\u00edtima, el m\u00ednimo vital y la solidaridad. &nbsp;<\/p>\n<p>6.9.2. &nbsp;Por otra parte, el principio de legalidad ciertamente supone que las &nbsp;leyes empiecen a regir los hechos posteriores a su entrada en &nbsp;vigencia. No obstante, esta circunstancia no basta para reducir el &nbsp;alcance de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa. Seg\u00fan &nbsp;esta, cuando no hay r\u00e9gimen de transici\u00f3n, las normas &nbsp;bajo las cuales una persona se ha forjado la expectativa leg\u00edtima &nbsp;de obtener su pensi\u00f3n extienden su aplicabilidad m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de su periodo de vigencia, e incluso trascienden la &nbsp;vigencia de las disposiciones que las derogan. Si se limitara la &nbsp;efectividad de este principio \u00fanicamente al periodo de &nbsp;vigencia de la norma siguiente, para hacerla cesar una vez se expida &nbsp;una norma subsiguiente, entonces bastar\u00eda una decisi\u00f3n &nbsp;del legislador de cambiar dos o m\u00e1s veces la regulaci\u00f3n &nbsp;de un mismo asunto, para que desapareciera la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional relativa a la confianza leg\u00edtima. Esta &nbsp;consecuencia es contraria a la Constituci\u00f3n pues implica el &nbsp;que una decisi\u00f3n del legislador puede anular una situaci\u00f3n &nbsp;protegida por el orden constitucional, como es la de contar con una &nbsp;expectativa leg\u00edtima de pensionarse, en un contexto jur\u00eddico &nbsp;marcado por la supremac\u00eda constitucional (CP art 4). Por lo &nbsp;cual, sin perjuicio de la importancia de la legalidad y el efecto &nbsp;inmediato de las normas laborales, estos principios deben ceder ante &nbsp;la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, toda vez que la ecuaci\u00f3n &nbsp;contraria resultar\u00eda mucho m\u00e1s gravosa, pues adem\u00e1s &nbsp;de restringir principios de igual raigambre constitucional, &nbsp;comprometer\u00eda los derechos fundamentales a la seguridad social &nbsp;y al m\u00ednimo de vital de sujetos que se encuentran en &nbsp;condiciones de vulnerabilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>6.9.3. &nbsp;Una raz\u00f3n adicional para defender la tesis vigente en la &nbsp;jurisprudencia constitucional es que la ultractividad de una norma &nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de la vigencia de la disposici\u00f3n que la &nbsp;deroga \u2013 o \u2018plusultractividad\u2019 de la misma, en &nbsp;palabras de la Corte Suprema de Justicia-, no resulta por s\u00ed &nbsp;misma contraria al entendimiento antes indicado del principio de &nbsp;legalidad, tal como este debe aplicarse a determinados \u00e1mbitos &nbsp;del ordenamiento. &nbsp;En la medida en que una persona haya contra\u00eddo &nbsp;una expectativa leg\u00edtima en materia pensional en vigencia de &nbsp;un esquema normativo, y este se modifique sin reg\u00edmenes de &nbsp;transici\u00f3n, puede seguir produciendo efectos futuros en lo &nbsp;pertinente m\u00e1s all\u00e1 de la vigencia de las normas que lo &nbsp;derogaron. Esto quiz\u00e1s puede suponer una excepci\u00f3n al &nbsp;principio de prospectividad de las reformas, en funci\u00f3n del &nbsp;cual deben entrar a regir las situaciones futuras, pero es en &nbsp;aplicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n, por lo cual se adapta al &nbsp;principio fundamental de supremac\u00eda constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>6.9.4. &nbsp;La coexistencia de esquemas normativos vigentes con otros que ya no &nbsp;lo est\u00e1n pero son aplicables a una situaci\u00f3n concreta, &nbsp;es una situaci\u00f3n perfectamente compatible en ciertos campos &nbsp;con la seguridad jur\u00eddica en contextos de transiciones &nbsp;legislativas sucesivas. En contraste, s\u00ed resulta contrario a &nbsp;la seguridad jur\u00eddica que un mismo principio constitucional &nbsp;\u2013como es el de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa (CP &nbsp;arts. 48, 53 y 83) tenga dos interpretaciones opuestas e &nbsp;incompatibles, y que casos iguales se resuelvan en sentidos &nbsp;irreconciliables, seg\u00fan el ramo de la jurisdicci\u00f3n en &nbsp;el cual se decidan. Por lo mismo, invocar la seguridad jur\u00eddica &nbsp;para apartarse de la jurisprudencia en vigor en torno a los alcances &nbsp;de un principio constitucional, resulta no solo insuficiente sino un &nbsp;contrasentido. Adem\u00e1s, la jurisprudencia de la Corte &nbsp;Constitucional no implica para el operador la carga de efectuar una &nbsp;indagaci\u00f3n hist\u00f3rica de las normas ilimitada en el &nbsp;tiempo, sino contra\u00edda \u00fanicamente a la historia de &nbsp;afiliaci\u00f3n definida del peticionario. Requiere verificar el &nbsp;cumplimiento de los requisitos previstos en normas anteriores, pero &nbsp;solo en la medida en que a su amparo el beneficiario se haya forjado &nbsp;como una expectativa leg\u00edtima. Lo cual tiene sustento en el &nbsp;hecho de que no se contempl\u00f3 un r\u00e9gimen de transici\u00f3n &nbsp;para quienes estuvieron afiliados al sistema pensional en la \u00e9poca &nbsp;en la cual reg\u00edan las normas hoy derogadas. &nbsp;<\/p>\n<p>6.10. &nbsp;Con fundamento en las anteriores razones, en concepto de la Sala &nbsp;Plena de la Corte, el principio de la condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa no se restringe exclusivamente a admitir u ordenar la &nbsp;aplicaci\u00f3n de la norma inmediatamente anterior a la vigente, &nbsp;sino que se extiende a todo esquema normativo anterior bajo cuyo &nbsp;amparo el afiliado o beneficiario haya contra\u00eddo una &nbsp;expectativa leg\u00edtima, concebida conforme a la jurisprudencia\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ STC6285-2019, 22 may., reiterada en STC9681-2019, 24 jul. y &nbsp;STC7463-2020, 16 sep., et &nbsp;al.). &nbsp;<\/p>\n<p>5.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora &nbsp;bien, de acuerdo con la sentencia SU-442 &nbsp;de 2016 &nbsp;de la Corte Constitucional, es deber del juez observar el principio &nbsp;de condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa, especialmente en materia &nbsp;pensional, siempre que exista un conflicto de aplicaci\u00f3n entre &nbsp;la norma vigente y alguna derogada sobre la que el solicitante de la &nbsp;prestaci\u00f3n se haya creado una expectativa leg\u00edtima, sin &nbsp;que sea necesario que esta sea inmediatamente anterior a la vigente; &nbsp;tem\u00e1tica sobre la cual manifest\u00f3 esta Sala en el &nbsp;precedente que viene de citarse que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;es &nbsp;palmario que los juzgadores ordinarios deben aplicar la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e1s beneficiosa en materia pensional, siempre que est\u00e9n &nbsp;ante un conflicto de interpretaci\u00f3n de normas laborales; por &nbsp;consiguiente, si bien es cierto que los jueces tienen la facultad de &nbsp;interpretarlas, en casos como estos no es plausible emplearlas en &nbsp;contra del reclamante de la prestaci\u00f3n, &nbsp;\u00abesto es, seleccionando entre dos o m\u00e1s entendimientos &nbsp;posibles aqu\u00e9l que ostensiblemente lo desfavorece o &nbsp;perjudica\u2026: \u201cEn consecuencia, una conducta contraria &nbsp;configura un defecto que viola los derechos fundamentales al debido &nbsp;proceso y a la seguridad social, por desconocimiento directo del &nbsp;art\u00edculo 53 Constitucional\u201d &nbsp;(CC &nbsp;SU-241\/15)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC6285-2019, 22 may., reiterada en STC9681-2019, 24 jul. y &nbsp;STC7463-2020, 16 sep., et &nbsp;al.). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ello, como compendi\u00f3 la Corte en otro pronunciamiento emitido &nbsp;sobre esta tem\u00e1tica, \u00abal &nbsp;presentarse un conflicto de reg\u00edmenes laborales para la &nbsp;aplicaci\u00f3n de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa como &nbsp;extensi\u00f3n del principio de favorabilidad, &nbsp;esta &nbsp;Sala comparte el criterio del Tribunal constitucional al afirmar que &nbsp;dicho postulado \u201c(\u2026) &nbsp;exige que ante la duda entre la aplicaci\u00f3n de una norma &nbsp;vigente y una derogada, se haga uso de aquella que resulte m\u00e1s &nbsp;garantista para el involucrado\u201d\u00bb &nbsp;(STC2573-2018, 26 feb.). &nbsp;<\/p>\n<p>5.4. &nbsp;As\u00ed mismo, esta Corporaci\u00f3n pone de relieve que el &nbsp;m\u00e1ximo \u00f3rgano de la jurisdicci\u00f3n constitucional &nbsp;profiri\u00f3 una nueva sentencia de unificaci\u00f3n sobre la &nbsp;materia (SU-556 &nbsp;de 2019), &nbsp;en la cual se delimitaron las siguientes subreglas de procedencia de &nbsp;la acci\u00f3n de tutela en casos como el analizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;104. &nbsp;Para la Sala, [la] &nbsp;diversidad de criterios jurisprudenciales puede dar lugar a la &nbsp;resoluci\u00f3n incoherente de casos semejantes, en contradicci\u00f3n &nbsp;con la garant\u00eda de igualdad y seguridad jur\u00eddica. Por &nbsp;tanto, en la medida en que la sentencia SU-442 de 2016 no previ\u00f3 &nbsp;par\u00e1metros homologables para valorar la exigencia de &nbsp;subsidiariedad de la acci\u00f3n de tutela en este tipo de asuntos, &nbsp;es necesaria su unificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>105. &nbsp;En consecuencia, para efectos de otorgar seguridad jur\u00eddica en &nbsp;la valoraci\u00f3n de este tipo de pretensiones en sede de tutela &nbsp;y, a su vez, garantizar una igualdad de trato, la Sala unifica su &nbsp;jurisprudencia en torno a la exigencia del ejercicio subsidiario de &nbsp;la acci\u00f3n de tutela, el cual se satisface cuando se acreditan &nbsp;las siguientes 4 condiciones, cada una necesaria y en conjunto &nbsp;suficientes, del siguiente \u201ctest de procedencia\u201d: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Test &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de procedencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Debe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acreditarse que el accionante, adem\u00e1s de ser una persona &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en situaci\u00f3n de invalidez, pertenece a un grupo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especial protecci\u00f3n constitucional o se encuentra en una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;situaci\u00f3n de riesgo derivada de, entre otras, alguna de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las siguientes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condiciones:&nbsp;(i)&nbsp;analfabetismo,&nbsp;(ii)&nbsp;vejez,&nbsp;(iii)&nbsp;pobreza &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extrema,&nbsp;(iv)&nbsp;cabeza de familia,&nbsp;(v)&nbsp;desplazamiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o&nbsp;(vi)&nbsp;padecimiento de una&nbsp;enfermedad cr\u00f3nica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;catastr\u00f3fica, cong\u00e9nita o degenerativa. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Segunda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Debe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder inferirse razonablemente que la carencia del reconocimiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la pensi\u00f3n de invalidez afecta directamente la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante, esto es, su m\u00ednimo vital y, en consecuencia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una vida en condiciones dignas. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tercera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Deben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;valorarse como razonables los argumentos que proponga el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante para justificar su imposibilidad de haber cotizado las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;semanas previstas por las disposiciones vigente al momento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estructuraci\u00f3n de la invalidez. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Debe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comprobarse una actuaci\u00f3n diligente del accionante para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitar el reconocimiento de la pensi\u00f3n de invalidez. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>106. &nbsp;La superaci\u00f3n del test de procedencia en cada caso en concreto &nbsp;permite valorar las distintas circunstancias que inciden en la &nbsp;eficacia del mecanismo judicial principal para la garant\u00eda de &nbsp;los derechos que ampara el reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n &nbsp;de invalidez, dado que considera las condiciones de vulnerabilidad &nbsp;derivadas del entorno social y econ\u00f3mico del accionante. De &nbsp;all\u00ed que las razones que justifican la unificaci\u00f3n de &nbsp;la jurisprudencia en torno a estas cuatro condiciones, cada una &nbsp;necesaria y en conjunto suficientes del \u201ctest de procedencia\u201d, &nbsp;sean las siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>107. &nbsp;En relaci\u00f3n con la primera exigencia, no puede considerarse &nbsp;suficiente la situaci\u00f3n de invalidez del accionante, pues &nbsp;supondr\u00eda un desplazamiento absoluto de la competencia del &nbsp;juez ordinario por la del juez constitucional, en asuntos relativos &nbsp;al reconocimiento de la pensi\u00f3n de invalidez, si se tiene en &nbsp;cuenta que una condici\u00f3n necesaria para su reconocimiento es &nbsp;la prueba de la invalidez. Por tanto, es razonable la exigencia de &nbsp;acreditar circunstancias adicionales que justifiquen el trato &nbsp;preferente del accionante, en relaci\u00f3n con otras personas en &nbsp;igualdad de condiciones. De tiempo atr\u00e1s la jurisprudencia &nbsp;constitucional ha reconocido que \u201ca\u00fan dentro de la &nbsp;categor\u00eda de personas de especial protecci\u00f3n &nbsp;constitucional existen diferencias materiales relevantes que rompen &nbsp;su horizontalidad y los sit\u00faan en dis\u00edmiles posiciones &nbsp;de vulnerabilidad que merecen distintos grados de protecci\u00f3n\u201d. &nbsp;Precisamente, la valoraci\u00f3n de otros factores como el &nbsp;analfabetismo, la avanzada edad, la discapacidad f\u00edsica o &nbsp;mental, la pobreza, la condici\u00f3n de cabeza de familia, la &nbsp;calidad v\u00edctima de desplazamiento o el padecimiento de una &nbsp;enfermedad cr\u00f3nica, cong\u00e9nita, catastr\u00f3fica o &nbsp;degenerativa es relevante, en cada caso, para valorar el car\u00e1cter &nbsp;subsidiario de la acci\u00f3n de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>108. &nbsp;La segunda condici\u00f3n del test de procedencia permite valorar &nbsp;como relevante prima facie el reconocimiento de la pensi\u00f3n de &nbsp;invalidez como \u00fanico medio id\u00f3neo para que el &nbsp;accionante satisfaga sus necesidades b\u00e1sicas. Esta condici\u00f3n &nbsp;materializa la obligaci\u00f3n de la sociedad de auxiliar a &nbsp;aquellas personas que no pueden ayudarse a s\u00ed mismas, por &nbsp;encontrarse en \u201ccondiciones de acentuada indefensi\u00f3n\u201d. &nbsp;Es, precisamente, en estos supuestos, en los que tal deber es &nbsp;apremiante y exigible. &nbsp;<\/p>\n<p>109. &nbsp;La tercera condici\u00f3n del test reconoce la importancia de la &nbsp;autonom\u00eda individual para satisfacer por s\u00ed mismo las &nbsp;exigencias normativas que se imponen para el reconocimiento de &nbsp;determinadas prestaciones sociales. Por tal raz\u00f3n, solo en &nbsp;caso de que se acredite una situaci\u00f3n de razonable &nbsp;imposibilidad de haber cumplido las exigencias normativas impuestas &nbsp;por el ordenamiento jur\u00eddico al momento de la estructuraci\u00f3n &nbsp;de la invalidez \u2013la cotizaci\u00f3n al Sistema General de &nbsp;Pensiones de un determinado n\u00famero de semanas\u2013 es &nbsp;posible que el juez constitucional se pronuncie acerca de un &nbsp;reconocimiento que, en principio, corresponde al juez ordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>110. &nbsp;Finalmente, en los t\u00e9rminos de la jurisprudencia &nbsp;constitucional, la cuarta exigencia es \u201cuna precondici\u00f3n &nbsp;para el ejercicio de la acci\u00f3n de tutela\u201d, pues supone &nbsp;acreditar un grado m\u00ednimo de diligencia para la protecci\u00f3n &nbsp;de los derechos propios, por v\u00eda administrativa o judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Segunda &nbsp;materia objeto de unificaci\u00f3n: alcance del principio de la &nbsp;condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa para el reconocimiento de la &nbsp;pensi\u00f3n de invalidez &nbsp;<\/p>\n<p>111. &nbsp;La resoluci\u00f3n del segundo problema jur\u00eddico a que se &nbsp;hizo referencia en la \u00faltima parte del t\u00edtulo 2 supra &nbsp;supone precisar en qu\u00e9 circunstancias del principio de la &nbsp;condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa se sigue la aplicaci\u00f3n &nbsp;ultractiva de las disposiciones del Acuerdo 049 de 1990 (aprobado por &nbsp;el Decreto 758 del mismo a\u00f1o) o de un r\u00e9gimen anterior, &nbsp;respecto de la exigencia de densidad de semanas de cotizaci\u00f3n, &nbsp;necesarias para el reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n de &nbsp;invalidez, de un afiliado cuya invalidez se estructura en vigencia de &nbsp;la Ley 860 de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, el supuesto f\u00e1ctico, abstracto, objeto de unificaci\u00f3n &nbsp;es el siguiente: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Exigencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Circunstancias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;f\u00e1cticas del accionante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de estructuraci\u00f3n de la invalidez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tutelante-afiliado al sistema general en pensiones es dictaminado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con una p\u00e9rdida de capacidad laboral igual o superior al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;50% con fecha de estructuraci\u00f3n en vigencia de la Ley 860 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2003. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se acredita la densidad de semanas que exige la Ley 860 de 2003 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El&nbsp;tutelante-afiliado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no acredita haber cotizado 50 semanas dentro de los 3 a\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inmediatamente anteriores a la fecha de estructuraci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la invalidez, seg\u00fan se certifique en el dictamen emitido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por la autoridad competente, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1 de la Ley 860 de 2003. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se acredita la densidad de semanas que exig\u00eda el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acuerdo&nbsp;049 de 1990 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tutelante-afiliado acredita el n\u00famero m\u00ednimo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;semanas cotizadas antes de la fecha de estructuraci\u00f3n de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;invalidez exigidas por el art\u00edculo 6 del Acuerdo 049 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1990: 150 semanas en los 6 a\u00f1os anteriores a la fecha de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estructuraci\u00f3n o 300 semanas en cualquier tiempo. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>112. &nbsp;Para la Sala Plena, solo respecto de personas en situaci\u00f3n de &nbsp;vulnerabilidad, esto es, aquellas que satisfacen las exigencias del &nbsp;\u201ctest de procedencia\u201d de que trata el t\u00edtulo 3 &nbsp;supra resulta razonable y proporcionado interpretar el principio de &nbsp;la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa en el sentido de aplicar &nbsp;de manera ultractiva las disposiciones del Acuerdo 049 de 1990 en lo &nbsp;que respecta a la exigencia de densidad de semanas de cotizaci\u00f3n, &nbsp;a pesar de que su condici\u00f3n de invalidez se hubiere &nbsp;estructurado en vigencia de la Ley 860 de 2003. Adem\u00e1s, dado &nbsp;que la condici\u00f3n relevante para efectos del reconocimiento de &nbsp;la prestaci\u00f3n por parte del juez constitucional es la &nbsp;situaci\u00f3n actual de vulnerabilidad, la sentencia de tutela &nbsp;solo puede tener un efecto declarativo del derecho, de all\u00ed &nbsp;que solo sea posible ordenar el pago de mesadas pensionales a partir &nbsp;de la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela; en &nbsp;consecuencia, las dem\u00e1s reclamaciones derivadas de la &nbsp;prestaci\u00f3n \u2013tales como retroactivos, intereses e &nbsp;indexaciones\u2013 deben ser tramitadas ante el juez ordinario &nbsp;laboral\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;lo anterior, se ha entendido que, como criterio de procedencia del &nbsp;resguardo en estos eventos, y para aplicar la enunciada hermen\u00e9utica, &nbsp;corresponde al juez constitucional verificar la acreditaci\u00f3n &nbsp;de las siguientes condiciones, en atenci\u00f3n al precedente &nbsp;constitucional en cita: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>i. \u00abDebe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acreditarse que el accionante, adem\u00e1s de ser una persona en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;situaci\u00f3n de invalidez, pertenece a un grupo de especial &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;protecci\u00f3n constitucional o se encuentra en una situaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de riesgo derivada de, entre otras, alguna de las siguientes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;condiciones: (i) analfabetismo, (ii) vejez, (iii) pobreza extrema, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(iv) cabeza de familia, (v) desplazamiento o (vi) padecimiento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una enfermedad cr\u00f3nica, catastr\u00f3fica, cong\u00e9nita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o degenerativa\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;demandante es acreedora de especial protecci\u00f3n constitucional, &nbsp;en tanto pertenece a la tercera edad (tiene m\u00e1s de 60 a\u00f1os, &nbsp;naci\u00f3 en julio de 1960) \u2013vejez\u2013, &nbsp;manifiesta estar incursa en especiales circunstancias de &nbsp;vulnerabilidad, pues indic\u00f3 que \u00abes &nbsp;ama de casa, actualmente no tiene un ingreso econ\u00f3mico fijo y &nbsp;permanente, depende en dicho contexto de lo que le ayude su hijo, los &nbsp;vecinos y de los pocos trabajos que pueda hacer en su m\u00e1quina &nbsp;de costura\u00bb &nbsp;\u2013pobreza\u2013 &nbsp;y, &nbsp;de igual forma, sufre de artritis reumatoidea \u2013enfermedad &nbsp;cr\u00f3nica\u2013, &nbsp;de acuerdo con lo consignado en la providencia confutada y en la &nbsp;historia cl\u00ednica adosada a este tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>ii. \u00abDebe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder inferirse razonablemente que la carencia del reconocimiento de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la pensi\u00f3n de invalidez afecta directamente la satisfacci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las necesidades b\u00e1sicas del accionante, esto es, su m\u00ednimo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vital y, en consecuencia, una vida en condiciones dignas\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;convocante afirm\u00f3 en su escrito de tutela \u2013que se &nbsp;entiende presentado bajo la gravedad de juramento\u2013 que con la &nbsp;decisi\u00f3n confutada se vulnera su derecho al m\u00ednimo &nbsp;vital, aseveraci\u00f3n que refuerza con la explicaci\u00f3n de &nbsp;su forma de subsistir (\u00abdepende &nbsp;en dicho contexto de lo que le ayude su hijo, los vecinos y de los &nbsp;pocos trabajos que pueda hacer en su m\u00e1quina de costura\u00bb), &nbsp;como se refiri\u00f3 en el criterio anterior. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>iii. \u00abDeben &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;valorarse como razonables los argumentos que proponga el accionante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para justificar su imposibilidad de haber cotizado las semanas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;previstas por las disposiciones vigentes al momento de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estructuraci\u00f3n de la invalidez\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;actora expuso que \u00abdesde &nbsp;el 2005 sufre artritis reumatoidea y por dicha enfermedad no pudo &nbsp;seguir laborando como trabajadora dependiente y cotizando a pensi\u00f3n &nbsp;como lo ven\u00eda haciendo antes\u00bb. &nbsp;Incluso, reliev\u00f3 que, nuevamente, \u00abdesde &nbsp;el a\u00f1o 2012, con grandes sacrificios, hace aportes a pensi\u00f3n\u00bb, &nbsp;argumento que se aviene razonable. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>iv. \u00abDebe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comprobarse una actuaci\u00f3n diligente del accionante para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitar el reconocimiento de la pensi\u00f3n de invalidez\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;interesada actu\u00f3 diligentemente en procura del reconocimiento &nbsp;de la pensi\u00f3n de invalidez, toda vez que, inicialmente, &nbsp;reclam\u00f3 ante el extinto ISS dicha prestaci\u00f3n, la cual &nbsp;fue negada (resoluci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;118002 de 12 de diciembre de 2011), por lo que recurri\u00f3 en &nbsp;apelaci\u00f3n, pero la determinaci\u00f3n fue confirmada &nbsp;(resoluci\u00f3n n.\u00ba 21593 de 27 de julio de 2012). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, inici\u00f3 el proceso judicial (radicaci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;2015-00168), en el cual se accedi\u00f3 a su pedimento en las &nbsp;instancias, pero la hom\u00f3loga de Casaci\u00f3n Laboral &nbsp;invalid\u00f3 el fallo favorable del ad &nbsp;quem, &nbsp;luego de lo cual acudi\u00f3 a este mecanismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n &nbsp;es oportuno recalcar que, en el sub &nbsp;ex\u00e1mine, &nbsp;concurren los presupuestos de &nbsp;fondo &nbsp;para la aplicaci\u00f3n del principio de condici\u00f3n m\u00e1s &nbsp;beneficiosa, de acuerdo con el siguiente compendio: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>i. \u00abEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tutelante-afiliado al sistema general en pensiones es dictaminado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con una p\u00e9rdida de capacidad laboral igual o superior al 50% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con fecha de estructuraci\u00f3n en vigencia de la Ley 860 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2003\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;peticionaria fue calificada con p\u00e9rdida de capacidad laboral &nbsp;del 57,25%, &nbsp;con fecha de estructuraci\u00f3n 5 de octubre de 2010 (en vigencia &nbsp;de la citada ley). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>ii. \u00abEl&nbsp;tutelante-afiliado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no acredita haber cotizado 50 semanas dentro de los 3 a\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inmediatamente anteriores a la fecha de estructuraci\u00f3n de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;invalidez, seg\u00fan se certifique en el dictamen emitido por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridad competente, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Ley 860 de 2003\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;tutelante no cotiz\u00f3 50 semanas dentro de los tres (3) a\u00f1os &nbsp;anteriores a la fecha de estructuraci\u00f3n, de acuerdo con la &nbsp;exigencia de la Ley 860 de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>iii. \u00abEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tutelante-afiliado acredita el n\u00famero m\u00ednimo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;semanas cotizadas antes de la fecha de estructuraci\u00f3n de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;invalidez exigidas por el art\u00edculo 6 del Acuerdo 049 de 1990: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;150 semanas en los 6 a\u00f1os anteriores a la fecha de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estructuraci\u00f3n o 300 semanas en cualquier tiempo\u00bb: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;memorialista cumple la previsi\u00f3n del canon 6 del Acuerdo 049 &nbsp;de 1990, pues, como se evidenci\u00f3 en el expediente revisado (y &nbsp;seg\u00fan consta en el fallo confutado), al momento de iniciar el &nbsp;proceso ten\u00eda un total de 899.16 semanas cotizadas al 28 de &nbsp;febrero de 2015, de las cuales sufrag\u00f3 525 &nbsp;antes de la entrada en vigor del sistema general de pensiones2. &nbsp;<\/p>\n<p>5.7. &nbsp;Bajo tal \u00f3ptica, se itera, &nbsp;en este caso se impon\u00eda la aplicaci\u00f3n de la precitada &nbsp;disposici\u00f3n, en consideraci\u00f3n al criterio hermen\u00e9utico &nbsp;de la condici\u00f3n m\u00e1s beneficiosa desarrollado por la &nbsp;jurisprudencia constitucional, ya que est\u00e1 acreditado en el &nbsp;proceso laboral que, en vigencia del precitado Acuerdo 049 de 1990 &nbsp;\u2013esto es, antes de que fuera derogado con la entrada en vigor &nbsp;de la Ley 100 de 1993\u2013, la censora alcanz\u00f3 a cotizar 525 &nbsp;semanas, &nbsp;cumpliendo con ello las m\u00e1s &nbsp;de 300 requeridas &nbsp;antes de la fecha de estructuraci\u00f3n de la invalidez (5 de &nbsp;octubre de 2010). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme a lo &nbsp;expuesto, se revocar\u00e1 la providencia desestimatoria del a &nbsp;quo &nbsp;constitucional, &nbsp;para, en su lugar, acceder al auxilio deprecado, porque en la &nbsp;sentencia de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Colegiatura &nbsp;se desconoci\u00f3 el precedente que, sobre el tema, ha &nbsp;desarrollado la Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, &nbsp;se ordenar\u00e1 a la Sala denunciada dejar sin efectos el fallo de &nbsp;casaci\u00f3n dictado el 2 de octubre de 2019 (SL4567-2019, &nbsp;rad. 75555), y emitir uno nuevo a trav\u00e9s del cual resuelva el &nbsp;recurso extraordinario, con observancia de lo previsto en esta &nbsp;determinaci\u00f3n y en la jurisprudencia rese\u00f1ada. En todo &nbsp;caso, de accederse al reconocimiento de la prestaci\u00f3n social, &nbsp;deber\u00e1 analizarse la prescripci\u00f3n trienal que rige para &nbsp;esta clase de asuntos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;REVOCAR &nbsp;el &nbsp;fallo de 29 de abril de 2021, proferido por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal de esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;CONCEDER &nbsp;el &nbsp;amparo a los derechos fundamentales de Sor Marina Posada Cadavid. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;DECLARAR sin &nbsp;valor ni efecto la sentencia dictada por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia el 2 de &nbsp;octubre de 2019, as\u00ed &nbsp;como todas las actuaciones que de ella se desprendan. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp;ORDENAR a &nbsp;la precitada autoridad judicial que, en &nbsp;el &nbsp;t\u00e9rmino de veinte (20) d\u00edas, contado a partir de la &nbsp;notificaci\u00f3n de este fallo, proceda nuevamente a resolver el &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n, en atenci\u00f3n a las &nbsp;consideraciones plasmadas en parte motiva de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>QUINTO: &nbsp;COMUNICAR &nbsp;lo aqu\u00ed resuelto a las partes y remitir el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para que asuma lo de su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>(AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA) &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Inicialmente se reparti\u00f3 ante el Consejo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Estado, quien remiti\u00f3 las diligencias a la hom\u00f3loga &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n, donde se radic\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 16 de abril de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 7 de la providencia SL4567-2019. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7596-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7596-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2021-00758-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;Sala de veintitr\u00e9s de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintitr\u00e9s (23) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo de 29 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-55005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55005"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55005\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}