{"id":55017,"date":"2024-05-17T20:41:38","date_gmt":"2024-05-17T20:41:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7633-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:38","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:38","slug":"stc7633-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7633-2021\/","title":{"rendered":"STC7633 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7633-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25000-22-13-000-2021-00176-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala de veintitr\u00e9s de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cundinamarca el &nbsp;20 de mayo de 2021, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Tahuma &nbsp;S.A.S. contra &nbsp;los Juzgados &nbsp;Segundo Promiscuo de Familia y Primero Penal Municipal de Facatativ\u00e1, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al cual fueron vinculados los intervinientes en la salvaguarda n\u00b0 &nbsp;2020-00067. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuando &nbsp;a trav\u00e9s de su representante legal, la sociedad solicitante &nbsp;reclama la protecci\u00f3n del &nbsp;derecho fundamental al debido proceso, presuntamente &nbsp;vulnerado por las autoridades judiciales convocadas, al conceder -en &nbsp;segunda instancia- la acci\u00f3n constitucional antes referida. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;s\u00edntesis, expuso que Juli\u00e1n Dar\u00edo Rodr\u00edguez &nbsp;Amaya impetr\u00f3 acci\u00f3n de tutela en su contra, la cual &nbsp;declar\u00f3 improcedente el Juzgado Primero Penal Municipal de &nbsp;Facatativ\u00e1 seg\u00fan sentencia del 23 de noviembre de 2020, &nbsp;pero que en virtud de la impugnaci\u00f3n, el Juzgado Segundo &nbsp;Promiscuo de Familia concedi\u00f3 el amparo el 8 de febrero de &nbsp;2021, orden\u00e1ndole: \u00ab(i) &nbsp;Reintegrar al accionante (\u2026) al cargo que desempe\u00f1aba y &nbsp;bajo la misma modalidad contractual, sin soluci\u00f3n de &nbsp;continuidad [atendiendo] &nbsp;las recomendaciones y\/o restricciones m\u00e9dicas que le sean &nbsp;prescritas. (ii) Pague los salarios y efect\u00fae los aportes [al] &nbsp;Sistema General de Seguridad Social, desde cuando se produjo la &nbsp;terminaci\u00f3n del contrato hasta que se haga efectivo el &nbsp;reintegro\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;por desconocer c\u00f3mo se hab\u00eda surtido la &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;y por ende considerar que se vulneraron los derechos \u00abal &nbsp;debido proceso, publicidad y defensa\u00bb, &nbsp;el 11 de febrero de 2021 formul\u00f3 nulidad del fallo de segunda &nbsp;instancia \u00abpor &nbsp;la causal 6 del art\u00edculo 133 del CGP [pues] &nbsp;logramos conocer la impugnaci\u00f3n presentada y conocimos que se &nbsp;hab\u00edan aportado nuevas pruebas (\u2026), las cuales no &nbsp;fueron trasladadas\u00bb &nbsp;y por ende sobre ellas no ejerci\u00f3 el derecho de contradicci\u00f3n; &nbsp;no obstante, la solicitud fue rechazada seg\u00fan notificaci\u00f3n &nbsp;electr\u00f3nica surtida el 17 de marzo de la misma anualidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;contrario a lo aducido por el juzgador de segunda instancia, \u00abmi &nbsp;representada pudo demostrar que con dos ex\u00e1menes m\u00e9dicos &nbsp;que el accionante era apto para laborar [pero &nbsp;se\u00f1al\u00f3 situaci\u00f3n distinta] &nbsp;sin que el ad quem tuviera pruebas en las cuales apoyarse\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s, \u00abdesconoci\u00f3 &nbsp;la jurisprudencia pues est\u00e1 confundiendo discapacidad con &nbsp;debilitad manifiesta, conceptos que como lo expusimos (\u2026) son &nbsp;diferentes conforme a los lineamientos de nuestras Cortes (\u2026) &nbsp;y concluy\u00f3 que el contrato laboral termin\u00f3 por el &nbsp;estado de salud del actor y no porque la obra o labor hubiere &nbsp;terminado, al parecer pas\u00f3 por alto las pruebas aportadas en &nbsp;la contestaci\u00f3n de la tutela que demostr\u00f3 la &nbsp;terminaci\u00f3n de la obra o labor para la cual fue contrato el &nbsp;empleado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretende, &nbsp;se proceda a \u00abREVOCAR &nbsp;por improcedente la sentencia de fecha 08 de febrero de 2021 &nbsp;proferida por el Juzgado Segundo (02) Promiscuo de Familia del &nbsp;Circuito de Facatativ\u00e1, en segunda instancia, [y &nbsp;ordenarle] &nbsp;proferir nueva decisi\u00f3n que corresponda a lo legalmente &nbsp;establecido por el a-quo en todas sus partes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADO &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Juez Segunda Promiscuo de Familia de Facatativ\u00e1, luego de &nbsp;realizar una detallada presentaci\u00f3n de la actuaci\u00f3n &nbsp;procesal surtida en ambas instancias, con apoyo en extensa &nbsp;jurisprudencia, resalt\u00f3 la improcedencia del auxilio frente a &nbsp;actuaciones de similar linaje jur\u00eddico, y agreg\u00f3 que &nbsp;ese despacho no ha incurrido en vulneraci\u00f3n a las &nbsp;prerrogativas del quejoso, \u00abpues &nbsp;la decisi\u00f3n tomada por este jugado el 8 de febrero de 2021, no &nbsp;fue motivada con prop\u00f3sitos de fraude e ilegalidad que &nbsp;permitan la intervenci\u00f3n de un juez constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Juez Primera Penal Municipal de la misma ciudad, realiz\u00f3 &nbsp;un recuento de la actuaci\u00f3n desarrollada en ese estrado y ante &nbsp;su superior jer\u00e1rquico, frente a la cual dispuso estarse a lo &nbsp;all\u00ed resuelto. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Juli\u00e1n Dar\u00edo Rodr\u00edguez, quien fungi\u00f3 como &nbsp;accionante en la primera tutela, manifest\u00f3 que la pretensi\u00f3n &nbsp;de la empresa \u00abno &nbsp;cumple con los requisitos para la procedencia [porque] &nbsp;no se encuentra demostrada objetivamente la causa alegada, hace parte &nbsp;del an\u00e1lisis que se debiere realizar dentro de proceso &nbsp;ordinario laboral en tanto recae sobre la responsabilidad de aquel &nbsp;juez analizar si el simple se\u00f1alamiento o manifestaci\u00f3n &nbsp;de una sociedad demandada de haber cumplido la obra pactada, sin que &nbsp;lo mismo sea demostrable con datos, porcentajes e incluso un an\u00e1lisis &nbsp;concreto (\u2026); no se han agotado los medios ordinarios y &nbsp;extraordinarios en tanto no ha existido el debate ante la justicia &nbsp;ordinaria (\u2026), [y] &nbsp;se &nbsp;trata de una sentencia de tutela que caprichosamente intenta el &nbsp;accionante debatir a pesar de ya haber dado tr\u00e1nsito a cosa &nbsp;juzgada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DE PRIMER GRADO &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal a-quo &nbsp;neg\u00f3 el amparo al considerar que no es procedente emplearlo &nbsp;para cuestionar una providencia que se defini\u00f3 en sede &nbsp;constitucional. En cuanto a las nulidades, record\u00f3 que \u00e9stas &nbsp;se tramitan y resuelven conforme a las reglas del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, y con base en ello se\u00f1al\u00f3 que &nbsp;frente al rechazo de la solicitud elevada por la sociedad, proced\u00eda &nbsp;el recurso de reposici\u00f3n del cual esta no se hizo uso, y no &nbsp;acredit\u00f3 motivo alguno para justificar su incuria, y \u00abtampoco &nbsp;se evidencia que se encuentre en circunstancias de debilidad &nbsp;manifiesta o que se trate de un sujeto de especial protecci\u00f3n &nbsp;constitucional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;interpuso la sociedad demandante para insistir en lo atinente a que, &nbsp;para llegar al fallo de segunda instancia, se vulneraron sus &nbsp;prerrogativas porque el ad &nbsp;quem &nbsp;debi\u00f3 \u00abcorrer &nbsp;traslado de las pruebas\u00bb &nbsp;aportadas por el tutelante inicial, pues con ellas, pod\u00eda &nbsp;resultar afectado como \u00ablamentablemente &nbsp;fue lo que ocurri\u00f3\u00bb, &nbsp;al punto que \u00aba &nbsp;la fecha conocemos el correo o documento mediante el cual el &nbsp;accionante radic\u00f3 la impugnaci\u00f3n, ni siquiera en el &nbsp;link que nos envi\u00f3 el Juzgado\u00bb, &nbsp;y por ello, de las \u00abnuevas &nbsp;pruebas conocimos solamente hasta el d\u00eda 17 de marzo de 2021, &nbsp;hasta cuando nos fue entregada copia del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Problema &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si &nbsp;el Juzgado Segundo Promiscuo de Familia de Facatativ\u00e1, vulner\u00f3 &nbsp;las prerrogativas fundamentales de la empresa -ac\u00e1 accionante &nbsp;y que en la tutela anterior fung\u00eda como demandada-, al revocar &nbsp;el fallo de primera instancia que desestimaba el amparo, para en su &nbsp;lugar concederlo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Improcedencia &nbsp;de la tutela contra providencias de la misma naturaleza. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;esta tem\u00e1tica, el precedente constitucional precis\u00f3 que &nbsp;al tenor del inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 86 de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica, el veredicto en estos asuntos es susceptible del &nbsp;recurso de impugnaci\u00f3n, y \u00aben &nbsp;todo caso [de] &nbsp;su &nbsp;eventual revisi\u00f3n\u00bb, &nbsp;respecto del cual precis\u00f3 que es: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;mecanismo constitucional dise\u00f1ado para controlar las &nbsp;sentencias de tutela de los jueces constitucionales que conocen y &nbsp;deciden sobre las acciones de tutela, por decisi\u00f3n del propio &nbsp;Constituyente, es el de la revisi\u00f3n por parte de la Corte &nbsp;Constitucional. Esta regulaci\u00f3n, no s\u00f3lo busca unificar &nbsp;la interpretaci\u00f3n constitucional en materia de derechos &nbsp;fundamentales sino erigir a la Corte Constitucional como m\u00e1ximo &nbsp;tribunal de derechos constitucionales y como \u00f3rgano de cierre &nbsp;de las controversias sobre el alcance de los mismos. Adem\u00e1s, &nbsp;excluye &nbsp;la posibilidad de impugnar las sentencias de tutela mediante una &nbsp;nueva acci\u00f3n de tutela \u2013 bajo la modalidad de presuntas &nbsp;v\u00edas de hecho &#8211; porque la Constituci\u00f3n defini\u00f3 &nbsp;directamente las etapas b\u00e1sicas del procedimiento de tutela y &nbsp;previ\u00f3 que los errores de los jueces de instancia, o inclusive &nbsp;sus interpretaciones de los derechos constitucionales, &nbsp;siempre pudieran ser conocidos y corregidos por un \u00f3rgano &nbsp;creado por \u00e9l \u2013 la Corte Constitucional \u2013 y por un &nbsp;medio establecido tambi\u00e9n por \u00e9l \u2013 la revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la importancia de evitar que toda sentencia de tutela pueda &nbsp;impugnarse, a su vez, mediante una nueva tutela, con lo que la &nbsp;resoluci\u00f3n del conflicto se prolongar\u00eda indefinidamente &nbsp;en desmedro tanto de la seguridad jur\u00eddica como del goce &nbsp;efectivo de los derechos fundamentales, radica en la necesidad de &nbsp;brindar una protecci\u00f3n cierta, estable y oportuna a las &nbsp;personas cuyos derechos fundamentales han sido vulnerados o &nbsp;amenazados. De all\u00ed la perentoriedad de los plazos para &nbsp;decidir, la informalidad del procedimiento y el mecanismo de cierre &nbsp;encomendado a la propia Corte Constitucional, v.gr. el tr\u00e1mite &nbsp;procesal de la revisi\u00f3n eventual, con miras a garantizar la &nbsp;unificaci\u00f3n de criterios y la supremac\u00eda &nbsp;constitucional. Todo ello por decisi\u00f3n del Constituyente, que &nbsp;opt\u00f3 por regular de manera directa la acci\u00f3n de tutela &nbsp;y no sigui\u00f3 la t\u00e9cnica tradicional de deferir al &nbsp;legislador estos aspectos de orden procedimental. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;La &nbsp;\u00fanica alternativa para manifestar inconformidad con la &nbsp;sentencia de tutela de segunda instancia propiamente dicha que se &nbsp;encuentra en firme, es la intervenci\u00f3n de la parte interesada &nbsp;en el proceso de selecci\u00f3n para revisi\u00f3n ante la Corte &nbsp;Constitucional, &nbsp;ya que de otra forma se propiciar\u00eda una cadena interminable de &nbsp;demandas contra sentencias de tutela, lo que pugna contra la &nbsp;efectividad de este mecanismo de protecci\u00f3n constitucional &nbsp;(art. 86 C.P.), contra el principio fundamental dirigido a asegurar &nbsp;el goce efectivo de los derechos y deberes constitucionales (art. 2 &nbsp;C.P.) y contra el principio de la seguridad jur\u00eddica\u00bb &nbsp;(SU-1219\/01). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese mismo sentido, esta Sala ha enfatizado que, \u00abresulta &nbsp;inviable la acci\u00f3n de tutela cuando \u00e9sta se dirige a &nbsp;combatir fallos proferidos en actuaciones de la misma especie, porque &nbsp;en tal hip\u00f3tesis, los mecanismos establecidos en el &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico son la impugnaci\u00f3n del fallo ante &nbsp;el superior y la revisi\u00f3n eventual que por ley puede hacer la &nbsp;Corte Constitucional (art\u00edculo 86, inciso segundo, de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica), sin que proceda un nuevo estudio del mismo linaje &nbsp;constitucional&#8230; Sobre la impertinencia de la tutela contra una &nbsp;sentencia dictada en un proceso de igual estirpe, esta Corporaci\u00f3n &nbsp;ha sentado su posici\u00f3n al respecto en diversos fallos &nbsp;precedentes: basta mencionar, entre otras, sentencias &nbsp;de 22 de agosto de 2008, exp. 2008-01317-00 y 9 de febrero de 2009, &nbsp;exp.2009-00126-00 &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 21 feb. 2011, exp. 2010-00723-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;soporte en las premisas que anteceden, examinados los argumentos de &nbsp;la queja constitucional y cotejados con las piezas procesales &nbsp;pertinentes, la Corte avalar\u00e1 la desestimaci\u00f3n del &nbsp;resguardo invocado, porque aunado a que no se cumple el requisito &nbsp;gen\u00e9rico consistente en que no puede dirigirse contra una &nbsp;sentencia de tutela, desatiende la causal gen\u00e9rica de la &nbsp;subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el actual ataque lo dirige la sociedad Tahuma S.A.S., con el &nbsp;fin de quebrantar la sentencia de segunda instancia proferido por el &nbsp;Juzgado Segundo Promiscuo de Familia de Facatativ\u00e1 el &nbsp;8 de febrero de 2021, en el marco de una acci\u00f3n de amparo &nbsp;promovida por Juli\u00e1n Dar\u00edo Rodr\u00edguez Amaya, por &nbsp;cuanto, en su criterio, el despacho judicial accionado incurri\u00f3 &nbsp;en sendos yerros de procedibilidad al fallar, particularmente, porque &nbsp;dijo haber valorado pruebas que no fueron aportadas en sede de &nbsp;impugnaci\u00f3n y frente a las cuales no tuvo conocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, se insiste en que la &nbsp;inconformidad &nbsp;que se suscite frente a un fallo de tutela, no puede encontrar &nbsp;respuesta a trav\u00e9s de una nueva invocaci\u00f3n del mismo &nbsp;instrumento, pues para ese efecto, el ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;previ\u00f3 &nbsp;la impugnaci\u00f3n de cara al veredicto de primer &nbsp;grado, la revisi\u00f3n y, a\u00fan la insistencia en caso de &nbsp;negarse \u00e9sta, como instrumentos procedentes ante los &nbsp;funcionarios habilitados para ello, siendo instituida la &nbsp;Corte Constitucional, &nbsp;como el \u00f3rgano que pone fin al debate en punto de protecci\u00f3n &nbsp;de los derechos fundamentales invocados. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ello, se ha sostenido que las posibles equivocaciones o desafueros de &nbsp;los jueces de esta especial jurisdicci\u00f3n, no se resuelven con &nbsp;una nueva demanda constitucional, porque de hacerlo \u00abse &nbsp;abrir\u00eda la puerta a una espiral infinita de acciones de la &nbsp;misma naturaleza que tornar\u00eda eterna la definici\u00f3n del &nbsp;primer fallo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 20 may. 2011, rad. 00659-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a lo antedicho, no se cumple el requisito de la subsidiariedad, &nbsp;frente a lo cual esta Corporaci\u00f3n ha dicho que tal presupuesto &nbsp;es inherente a la tutela, pues: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDe &nbsp;tiempo atr\u00e1s la jurisprudencia de esta Sala, siguiendo al &nbsp;efecto lo definido sobre el particular por la Corte Constitucional en &nbsp;la sentencia SU-1219 del 2001, tiene decantado, en l\u00ednea de &nbsp;principio, que la acci\u00f3n de tutela resulta improcedente para &nbsp;alegar la configuraci\u00f3n de arbitrariedades cometidas en una &nbsp;sentencia proferida en un proceso de igual naturaleza, habida cuenta &nbsp;de que tal decisi\u00f3n es susceptible de la eventual revisi\u00f3n &nbsp;que corresponde realizar a aqu\u00e9lla, tr\u00e1mite dentro del &nbsp;cual se pone fin al debate constitucional1. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;el presunto defecto es de fondo y se materializa en el fallo de la &nbsp;acci\u00f3n de tutela, contra esa providencia no es viable &nbsp;interponer posteriormente otra acci\u00f3n de igual naturaleza, &nbsp;toda vez que los mecanismos jur\u00eddicos id\u00f3neos &nbsp;establecidos para analizar la constitucionalidad de una sentencia de &nbsp;amparo se concretan \u00fanicamente en la impugnaci\u00f3n del &nbsp;fallo de primera instancia y en la revisi\u00f3n a cargo de la &nbsp;Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;no es factible interponer una nueva acci\u00f3n de tutela contra la &nbsp;sentencia que defini\u00f3 una anterior, quien estime que la &nbsp;primera sentencia dictada por el ad quem est\u00e1 construida sobre &nbsp;v\u00edas de hecho, debe solicitar a esa Corporaci\u00f3n que &nbsp;revise dicho fallo, en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos &nbsp;31, 32 y 33 del Decreto 2591 de 1991. De esta manera, la persona &nbsp;afectada no queda desamparada jur\u00eddicamente ante la &nbsp;eventualidad de que en realidad la sentencia sea materialmente &nbsp;injusta. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;la Corte Constitucional no revisa la sentencia de tutela &nbsp;oficiosamente ni a solicitud del interesado, o si accede a hacerlo, &nbsp;el actor debe estarse a lo resuelto por dicha Corte que es la \u00faltima &nbsp;palabra sobre el asunto, y hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada, pues &nbsp;el legislador, para evitar la cadena ilimitada de litigios la &nbsp;instituy\u00f3 \u201ccomo el \u00f3rgano que pone fin al debate &nbsp;en punto de protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, mediante &nbsp;ese mecanismo\u201d [sentencia &nbsp;del 22 de agosto de 2008, exp. 2008-01317-00]\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 30 ago. 2012, rad. 00258-01, citada entre otras en STC2483-2016 &nbsp;y &nbsp;STC5151-2020, 5 ago. 2020, rad. 00056-01). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, n\u00f3tese que respecto de la resoluci\u00f3n &nbsp;proferida en segundo grado por el Juzgado Segundo Promiscuo de &nbsp;Familia de Facatativ\u00e1 el 8 de febrero de 2021, &nbsp;a\u00fan est\u00e1 pendiente el tr\u00e1mite de la eventual &nbsp;revisi\u00f3n ante la Corte Constitucional seg\u00fan radicado &nbsp;T8178882, y, por tanto, no &nbsp;ha hecho tr\u00e1nsito a cosa juzgada constitucional, &nbsp;por lo que acudir a la tutela para refutar esa decisi\u00f3n &nbsp;\u00abequivaldr\u00eda &nbsp;a suplantar la funci\u00f3n que la propia Constituci\u00f3n ha &nbsp;encomendado a \u00e9sta \u00faltima\u00bb &nbsp;(T-307\/15). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, por &nbsp;cuanto a &nbsp;la fecha no se ha surtido el procedimiento para la eventual revisi\u00f3n &nbsp;de la precitada tutela, est\u00e1 abierto ese escenario jur\u00eddico &nbsp;en el cual puede intervenir cualquier interesado, y en caso de no &nbsp;seleccionarse podr\u00e1 hacer uso del derecho o facultad de &nbsp;insistencia, previo cumplimiento de &nbsp;las &nbsp;exigencias previstas en la ley y los reglamentos pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a lo discurrido, se ratifica la sentencia impugnada, precisando que &nbsp;la improcedencia del auxilio se produce porque desatiende una de las &nbsp;exigencias gen\u00e9ricas de procedibilidad de la tutela por &nbsp;perseguir el quebrantamiento de un fallo de similar estirpe que a\u00fan &nbsp;no ha culminado el tr\u00e1mite correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC, 17 feb. 2004, exp. 2003-00076-01 y STC, 27 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ago. 2004, exp. 2004-00306-01, entre otras. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7633-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25000-22-13-000-2021-00176-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala de veintitr\u00e9s de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticuatro (24) de junio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia &nbsp;proferida por la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-55017","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-junio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55017","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55017"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55017\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55017"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55017"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55017"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}