{"id":55125,"date":"2024-05-17T20:40:48","date_gmt":"2024-05-17T20:40:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2817-2021-2017-00342-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:48","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:48","slug":"ac2817-2021-2017-00342-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac2817-2021-2017-00342-01\/","title":{"rendered":"AC 2817 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC2817-2021 (2017-00342-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC2817-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-046-2017-00342-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de ocho de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintinueve (29) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por &nbsp;Beatriz Helena G\u00f3mez &nbsp;Arredondo para &nbsp;sustentar el recurso de casaci\u00f3n interpuesto frente a la &nbsp;sentencia de 30 de septiembre de 2019, proferida por la Sala Civil &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro &nbsp;del proceso declarativo que Isidro Tint\u00edn Contreras inici\u00f3 &nbsp;contra la recurrente, quien reconvino frente a \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Isidro &nbsp;Tint\u00edn Contreras &nbsp;persigui\u00f3 que se declarara simulado y sin ning\u00fan valor, &nbsp;el contrato que consta en la escritura p\u00fablica No. 762 de 30 &nbsp;de mayo de 2009, otorgada en la Notar\u00eda Setenta de Bogot\u00e1, &nbsp;mediante la cual transfiri\u00f3 &nbsp;en &nbsp;favor de la demandada, la propiedad de la \u00abbodega\u00bb &nbsp;situada &nbsp;en la \u00abcarrera &nbsp;70 No. 74C-24 hoy carrera 68 No. 75-50\u00bb &nbsp;de &nbsp;esta capital e identificada con la matr\u00edcula inmobiliaria No. &nbsp;50C-236459. Como consecuencia de ello solicit\u00f3, &nbsp;adicionalmente, la restituci\u00f3n del bien. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;subsidio, plante\u00f3 la &nbsp;\u00abnulidad &nbsp;absoluta\u00bb &nbsp;de aqu\u00e9lla convenci\u00f3n, por \u00abfalta &nbsp;de firma de una promesa previa a la escritura\u00bb &nbsp;y la \u00ablesi\u00f3n &nbsp;enorme\u00bb, &nbsp;dado que la cuant\u00eda estipulada en dicho acto es \u00abinferior &nbsp;al 50% del valor real del inmueble para el a\u00f1o 2009\u00bb. &nbsp;[Folios &nbsp;154 a 176, archivo digital CUADERNO JUZGADO UNO 2017-00342-001]. &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hacia &nbsp;el \u00abmes &nbsp;de marzo de 2009\u00bb, &nbsp;el convocante se vio afectado por varios problemas econ\u00f3micos &nbsp;que lo pusieron en \u00abriesgo &nbsp;de perder\u00bb &nbsp;el &nbsp;fundo mencionado y ante esa circunstancia, despu\u00e9s de \u00abhablar &nbsp;y concertar\u00bb &nbsp;con la se\u00f1ora Beatriz Helena G\u00f3mez Arredondo, \u00abpersona &nbsp;con quien no ha convivido, pero con la cual han procreado 4 hijos 3 &nbsp;de ellos aun vivos\u00bb &nbsp;ideando la manera para trasladar la propiedad del bien a favor de &nbsp;\u00e9sta. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es as\u00ed &nbsp;como, la querellada acudi\u00f3 a la Defensor\u00eda de Familia &nbsp;del Centro Zonal de Kennedy de esta ciudad, en donde cit\u00f3 al &nbsp;actor con el fin de que se regularan los alimentos de sus tres &nbsp;menores hijos, a lo cual este \u00faltimo accedi\u00f3 \u00absin &nbsp;ninguna oposici\u00f3n\u00bb, &nbsp;comprometi\u00e9ndose a transmitir el dominio de la heredad a &nbsp;aquella para cubrir la totalidad de esa obligaci\u00f3n con la &nbsp;renta mensual que generaba. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En atenci\u00f3n &nbsp;de lo anterior, mediante el instrumento objeto del juicio, Isidro &nbsp;Tint\u00edn Contreras enajen\u00f3 a t\u00edtulo de \u00abdaci\u00f3n &nbsp;de pago\u00bb &nbsp;a &nbsp;G\u00f3mez &nbsp;Arredondo el terru\u00f1o memorado. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;simulaci\u00f3n denunciada fue fraguada con la intenci\u00f3n de &nbsp;evitar que los acreedores del gestor \u00abembargaran &nbsp;y arrebataran [la] &nbsp;propiedad [de &nbsp;la bodega]\u00bb, &nbsp;pero \u00e9ste crey\u00f3 equivocadamente \u00abhaberle &nbsp;escriturado a la persona m\u00e1s confiable\u00bb, &nbsp;esto es, a la interpelada, quien ahora reclama la entrega del predio. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;negocio demandado es \u00abun &nbsp;verdadero simulacro previamente convenido entre los celebrantes, pero &nbsp;no (\u2026) &nbsp;serio ni cierto\u00bb, &nbsp;si &nbsp;en cuenta se tiene que (i) &nbsp;el &nbsp;promotor ejerce la posesi\u00f3n del bien ra\u00edz objeto de la &nbsp;convenci\u00f3n atacada, pues \u00abes &nbsp;la \u00fanica persona reconocida en el barrio como due\u00f1o, &nbsp;paga impuestos, servicios p\u00fablicos, arrienda y dispone del &nbsp;bien, sin el querer o consentimiento de nadie\u00bb; &nbsp;(ii) &nbsp;adem\u00e1s, &nbsp;siempre ha cubierto el sostenimiento de sus descendientes, por lo que &nbsp;no hab\u00eda motivo alguno para adelantar el tr\u00e1mite ante &nbsp;la autoridad administrativa en asuntos de familia, con todo, el pacto &nbsp;all\u00ed alcanzado, est\u00e1 desprovisto de las condiciones en &nbsp;las que se otorgar\u00eda la escritura p\u00fablica acusada, de &nbsp;ah\u00ed que, carezca de validez y; (iii) &nbsp;el &nbsp;valor del acuerdo fingido ascendi\u00f3 a la suma de &nbsp;\u00ab$152\u2019000.000.oo\u00bb, &nbsp;cuando para la fecha de celebraci\u00f3n del mismo, el justiprecio &nbsp;comercial del inmueble superaba los \u00ab$400\u2019000.000.oo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 20 de &nbsp;febrero de 2018, el Juzgado Cuarenta y Seis Civil del Circuito de &nbsp;Bogot\u00e1 admiti\u00f3 el escrito inicial [Folio &nbsp;177, Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notificada &nbsp;personalmente la enjuiciada, esta &nbsp;replic\u00f3 el libelo, oponi\u00e9ndose a &nbsp;las s\u00faplicas en \u00e9l elevadas y suscit\u00f3 las &nbsp;excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3 \u00abindebido &nbsp;otorgamiento de poder, por tanto, indebida subsanaci\u00f3n de la &nbsp;demanda, prescripci\u00f3n de la lesi\u00f3n enorme, nadie puede &nbsp;sacar provecho de su propio dolo o culpa [y] &nbsp;mala fe\u00bb. &nbsp;[Folios &nbsp;216 a 230, &nbsp;Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;escrito separado, la encausada formul\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n &nbsp;de acci\u00f3n reivindicatoria, para lo cual pidi\u00f3 que se &nbsp;restituyera a su favor la heredad motivo del pleito [Folios &nbsp;1 a 4, &nbsp;Cd 1], &nbsp;aspiraci\u00f3n a la que se opuso el reconvenido, a trav\u00e9s &nbsp;de las defensas de fondo que titul\u00f3 \u00abFalta &nbsp;de los requisitos de validez y eficacia de la escritura p\u00fablica &nbsp;No. 762 del 30 de mayo de 2009 de la Notar\u00eda 70 de Bogot\u00e1; &nbsp;Inexistencia de los elementos axiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n &nbsp;de dominio en cabeza de la demandante; Temeridad y mala fe de la &nbsp;demandante [y]; &nbsp;absoluta imposibilidad econ\u00f3mica de la demandante\u00bb. &nbsp;[Folios &nbsp;33 a 42, &nbsp;Cd 1]. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 9 de julio &nbsp;de 2019, el a &nbsp;quo &nbsp;dirimi\u00f3 la instancia negando las pretensiones, tanto de la &nbsp;postulaci\u00f3n de apertura como la de mutua petici\u00f3n, &nbsp;decisi\u00f3n que apelada por ambas partes fue revocada por el &nbsp;Tribunal Superior de Bogot\u00e1, en fallo de 30 de septiembre &nbsp;siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Luego de trazar &nbsp;algunas directrices generales acerca de la hermen\u00e9utica que la &nbsp;jurisprudencia de la Corte ha dado al art\u00edculo 1766 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y a la prueba indiciaria necesaria para acreditar el &nbsp;fingimiento de los negocios jur\u00eddicos, el ad &nbsp;quem, &nbsp;a efecto de arribar a las decisiones que adopt\u00f3, esgrimi\u00f3, &nbsp;en concreto, los argumentos que pasan a indicarse: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comenz\u00f3 &nbsp;por destacar los \u00abv\u00ednculos &nbsp;afectivos s\u00f3lidos\u00bb &nbsp;y &nbsp;las \u00abbuenas &nbsp;relaciones familiares\u00bb &nbsp;que &nbsp;existieron entre &nbsp;los &nbsp;contrincantes al tiempo de la suscripci\u00f3n del acto combatido, &nbsp;circunstancia que fue la base para su perfeccionamiento. [Min. &nbsp;4:41 a 4:56, archivo digital TS3 SIMULA VS REVIN ALIMENTOS 2 CD Folio &nbsp;112]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Para el &nbsp;sentenciador de segunda instancia, el prop\u00f3sito del negocio &nbsp;fue la protecci\u00f3n del patrimonio del se\u00f1or Isidro &nbsp;Tint\u00edn Contreras y bajo el ropaje aparente de una \u00abdaci\u00f3n &nbsp;en pago\u00bb &nbsp;\u00e9ste &nbsp;transfiri\u00f3 el dominio de la bodega a la se\u00f1ora &nbsp;Beatriz Helena G\u00f3mez Arredondo, &nbsp;so pretexto de extinguir la obligaci\u00f3n alimentaria \u00abpasada &nbsp;y futura\u00bb &nbsp;frente a sus menores hijos, d\u00e9bito de cuyo origen hab\u00edan &nbsp;\u00abserias &nbsp;dudas\u00bb, &nbsp;ya que para la \u00e9poca de la firma del instrumento p\u00fablico &nbsp;atacado -30 de mayo 2009-, seg\u00fan el dicho de la demandada, &nbsp;s\u00f3lo se adeudaban \u00abpor &nbsp;ah\u00ed unas dos, tres cuotas, no era mucho porque se demoraba &nbsp;dos, tres meses pero \u00e9l ven\u00eda y me daba plata\u00bb. &nbsp;Adicionalmente, &nbsp;a juicio del Colegiado, otra se\u00f1al indicativa de la &nbsp;incertidumbre de ese cr\u00e9dito estaba fincada en el hecho de que &nbsp;ante su incumplimiento la antagonista acudi\u00f3 a \u00abformular &nbsp;denuncias penales por la inasistencia alimentaria\u00bb, &nbsp;en vez de exigir coercitivamente la satisfacci\u00f3n del convenio &nbsp;impugnado [Min. &nbsp;8:40 a 10:04, Aud. Trib.]. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y &nbsp;es que, la modalidad contractual escogida por las partes facilitaba &nbsp;el \u00abconcierto\u00bb, &nbsp;pues no requer\u00eda de la \u00abcomprobaci\u00f3n &nbsp;de la capacidad econ\u00f3mica\u00bb &nbsp;de la adquirente, tampoco militaba \u00abprueba &nbsp;contundente sobre la dimensi\u00f3n de la deuda alegada que &nbsp;explique su pago con la transmisi\u00f3n del inmueble\u00bb &nbsp;y, en todo caso, la cuant\u00eda del acuerdo no se ajustaba a la &nbsp;\u00abproporci\u00f3n &nbsp;que se predica en los negocios reales\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;7:40 a 8:40, Aud. Trib]. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Apreci\u00f3 &nbsp;igualmente que, en la cl\u00e1usula quinta del acto confutado, los &nbsp;contratantes capitularon el traspaso del terreno con todos sus &nbsp;atributos, empero, el enajenante siempre conserv\u00f3 su &nbsp;\u00abexplotaci\u00f3n &nbsp;y administraci\u00f3n\u00bb, &nbsp;es m\u00e1s, \u00absigui\u00f3 &nbsp;us\u00e1ndolo y usufructu\u00e1ndolo y si bien ello puede tener &nbsp;como explicaci\u00f3n que con su producido se iban a pagar las &nbsp;cuotas alimentarias futuras en cantidad de $800.000.oo., ello nunca &nbsp;ocurri\u00f3\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;10:04 a 10:48, Aud. Trib.]. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Enseguida, &nbsp;destac\u00f3 que obraba en el expediente un \u00abdocumento &nbsp;confesorio\u00bb &nbsp;signado &nbsp;por la pasiva el 2 de febrero de 2013, en el cual, expresamente, hizo &nbsp;constar que \u00abdon &nbsp;Tint\u00edn sigue siendo el \u00fanico due\u00f1o de la casa &nbsp;aunque est\u00e1 a nombre de Beatriz Helena G\u00f3mez, tambi\u00e9n &nbsp;me comprometo a no empe\u00f1arla en ning\u00fan tipo de fianza &nbsp;como tampoco una bodega que est\u00e1 a mi nombre en la carrera 70 &nbsp;No. 74C-24\u00bb, &nbsp;lo que acreditaba tambi\u00e9n la simulaci\u00f3n de la operaci\u00f3n &nbsp;rebatida, folio cuyo contenido y procedencia no fue desvirtuado en el &nbsp;curso del tr\u00e1mite, es m\u00e1s, seg\u00fan la versi\u00f3n &nbsp;rendida por aquella \u00abel &nbsp;se\u00f1or Tint\u00edn puso la bodega a nombre m\u00edo, sin yo &nbsp;hab\u00e9rselo pedido\u00bb, &nbsp;de donde coligi\u00f3 el Juzgador la \u00abausencia &nbsp;de convicci\u00f3n que no es propia de quien es titular de un &nbsp;derecho\u00bb &nbsp;y sin que sea atendible \u00abla &nbsp;explicaci\u00f3n que pretendi\u00f3 dar en el interrogatorio de &nbsp;parte al expresar que \u2018hab\u00eda firmado porque \u00e9l &nbsp;siempre era manipulando\u2019, que no la vendiera ni la hipotecara &nbsp;que eso era para el \u2018bienestar de mis hijos, que la \u00edbamos &nbsp;era a construir, eso fue lo que siempre me dijo para hacer unos &nbsp;apartamentos y unos locales\u2019\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;12:01 a 13:32, Aud. Trib.]. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fincado &nbsp;en ese entendimiento, el sentenciador de segundo grado concluy\u00f3 &nbsp;que \u00abal &nbsp;haberse expresado por parte de uno de los simulantes que el inmueble &nbsp;es de propiedad del presunto vendedor y no demostrarse que esa &nbsp;expresi\u00f3n del consentimiento estaba viciada por alguna &nbsp;coacci\u00f3n o vicio, no existe duda en torno al fingimiento &nbsp;contractual, raz\u00f3n por la cual la decisi\u00f3n habr\u00e1 &nbsp;de revocarse, pues tal negociaci\u00f3n fue fingida y por razones &nbsp;l\u00f3gicas, no hay lugar a pronunciamiento sobre la restituci\u00f3n &nbsp;del inmueble a favor del demandado\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;13:32 a 14:22, Ib\u00eddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n &nbsp;se erigi\u00f3 sobre cuatro (4) cargos, los dos primeros por la v\u00eda &nbsp;de la \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;directa\u00bb &nbsp;de &nbsp;la ley sustancial (n\u00fam. 1\u00ba, art. 336 del C. G. del P.) y &nbsp;los restantes encausados por la \u00abviolaci\u00f3n &nbsp;indirecta\u00bb &nbsp;(n\u00fam. &nbsp;2\u00ba, Ib\u00eddem). La censora los desarroll\u00f3 as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Apoyado en la &nbsp;causal primera de casaci\u00f3n, se acus\u00f3 la sentencia del &nbsp;fallador de conculcar directamente por falta &nbsp;de aplicaci\u00f3n &nbsp;los art\u00edculos 4, 95 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; &nbsp;9, 63, 1525, 1602, 1603 y 1618 del C\u00f3digo Civil; y los &nbsp;preceptos 7, 11 y 540 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para la recurrente &nbsp;el Colegiado pas\u00f3 por alto que el demandante acudi\u00f3 a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia pretendiendo la declaratoria de &nbsp;simulaci\u00f3n absoluta de la escritura &nbsp;p\u00fablica No. 762 de 30 de mayo de 2009, &nbsp;aun cuando la causa del negocio jur\u00eddico contenido en \u00e9sta &nbsp;era \u00abil\u00edcita\u00bb, &nbsp;pues se celebr\u00f3 en \u00abperjuicio &nbsp;de unos presuntos acreedores que &nbsp;[aqu\u00e9l] &nbsp;no determin\u00f3 y pregon\u00f3 tener problemas econ\u00f3micos &nbsp;que tampoco especific\u00f3\u00bb [Folio &nbsp;25 vto., Archivo Digital CUADERNO CORTE 2017-00342-013]. &nbsp;En &nbsp;esas condiciones, debi\u00f3 la Colegiatura aplicar el principio &nbsp;general del derecho invocado en las excepciones de m\u00e9rito, &nbsp;seg\u00fan el cual, \u00abnadie &nbsp;puede sacar provecho de su propio dolo o culpa\u00bb, &nbsp;sin embargo, no lo hizo, desatendiendo de esta forma los mandatos &nbsp;aludidos y apart\u00e1ndose de las sentencias \u00abSTP11633-2016\u00bb &nbsp;de &nbsp;esta Corte, C-207 de 2019 y T-213 de 2008 de la Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Aduciendo el &nbsp;primer motivo del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, censur\u00f3 la sentencia de haber infringido, por la &nbsp;senda directa, por \u00abindebida &nbsp;aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;el &nbsp;art\u00edculo 1766 del C\u00f3digo Civil, pues, el Juez plural &nbsp;ech\u00f3 mano de esa norma para sustentar la simulaci\u00f3n del &nbsp;instrumento p\u00fablico objeto de censura, pese a que \u00abjam\u00e1s &nbsp;se puso de presente por alguna de las partes la existencia de una &nbsp;escritura privada, y no la hubo, como tampoco la presencia de &nbsp;terceros, sobre todo de terceros afectados\u00bb. &nbsp;[Folio &nbsp;26, Cd Corte]. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;respaldo en el segundo de los motivos de casaci\u00f3n, se imput\u00f3 &nbsp;al Tribunal la violaci\u00f3n indirecta, por \u00aberror &nbsp;de hecho manifiesto y trascendente en la apreciaci\u00f3n de la &nbsp;demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una determinada prueba\u00bb &nbsp;[Folio &nbsp;26, Cd Corte]. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento de la acusaci\u00f3n, se adujo: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;superior bas\u00f3 la decisi\u00f3n pugnada en la \u00abconfesi\u00f3n\u00bb &nbsp;contenida &nbsp;en el \u00abescrito &nbsp;del 2 de febrero de 2013\u00bb, &nbsp;sin embargo, dicho documento no es \u00abclaro &nbsp;y contundente\u00bb &nbsp;y, adem\u00e1s, los caracteres de la escritura con la que fue &nbsp;elaborado no provienen de la accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunado &nbsp;a ello, el casacionista puntualiz\u00f3 que para resolver el &nbsp;conflicto planteado la Corporaci\u00f3n \u00abdescart\u00f3 &nbsp;la importancia que reviste el hecho de que la hija mayor del se\u00f1or &nbsp;Tint\u00edn Contreras inici\u00f3 un proceso en su contra por &nbsp;actos sexuales abusivos, que hoy le tiene privado de la libertad\u00bb &nbsp;[Folio &nbsp;26, Cd Corte]; &nbsp;evento que cambi\u00f3 significativamente el \u00abrumbo &nbsp;de las relaciones\u00bb &nbsp;entre &nbsp;los contendientes. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;otra parte, fue hu\u00e9rfano de prueba el hecho de que el promotor &nbsp;para el mes de \u00abmarzo &nbsp;de 2009\u00bb &nbsp;tuviera problemas econ\u00f3micos que pusieran en \u00abriesgo &nbsp;de perder el predio en debate\u00bb, &nbsp;pues a las deponentes Margarita Velandia Linares y Leticia Hortua &nbsp;Mora, no les consta esa circunstancia. Es m\u00e1s, Ana Luc\u00eda &nbsp;Molano Acosta, contadora del se\u00f1or Isidro &nbsp;Tint\u00edn Contreras, atestigu\u00f3 que para dicha \u00e9poca &nbsp;este \u00faltimo gozaba de una buena situaci\u00f3n monetaria, &nbsp;empero, eso no fue materia de tasaci\u00f3n por el ad-quem. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;continuaci\u00f3n, el censor asever\u00f3 que el Juez plural &nbsp;\u00abexcluy\u00f3\u00bb &nbsp;los &nbsp;siguientes medios de prueba \u00abde &nbsp;peso\u00bb &nbsp;aportados &nbsp;en la contestaci\u00f3n de la demanda principal y en la respuesta a &nbsp;las defensas de fondo propuestas por el demandado en reconvenci\u00f3n &nbsp;[Folios &nbsp;26 vto. y 27, Cd Corte]: &nbsp;(i) &nbsp;documento &nbsp;mediante el cual la enjuiciada le solicita al querellante la entrega &nbsp;del inmueble objeto del pleito; (ii) &nbsp;la &nbsp;\u00ab[c]itaci\u00f3n &nbsp;a conciliar dirigida a Isidro Tint\u00edn Contreras el 17 de enero &nbsp;de 2017 (sic), y su constancia del 30 de enero de 2018\u00bb; &nbsp;(iii) &nbsp;la \u00ab[i]nvitaci\u00f3n &nbsp;a conciliar en equidad y su constancia de no acuerdo con Luz Aurora &nbsp;M\u00e9ndez, fechada el 08 de febrero de 2018\u00bb; &nbsp;(iv) &nbsp;el &nbsp;\u00ab[p]antallazo &nbsp;de la consulta realizada al proceso 11001400303320180034200, &nbsp;restituci\u00f3n de inmueble arrendado de Beatriz Helena G\u00f3mez &nbsp;Arredondo contra Isidro Tint\u00edn Contreras y otra\u00bb; &nbsp;(v) &nbsp;el &nbsp;\u00ab[p]antallazo &nbsp;de la consulta realizada al proceso 11001310302820180023800, &nbsp;reivindicatorio de Beatriz Helena G\u00f3mez Arredondo contra &nbsp;Isidro Tint\u00edn Contreras y otra\u00bb; &nbsp;y (vi) &nbsp;el &nbsp;\u00ab[p]antallazo &nbsp;de la consulta realizada al proceso 11001310302120180029800, &nbsp;reivindicatorio de Beatriz Helena G\u00f3mez Arredondo contra &nbsp;Isidro Tint\u00edn Contreras y otra\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al final, la &nbsp;impugnante puso de presente que el juez colegiado incurri\u00f3 en &nbsp;una \u00aberrada &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda\u00bb, &nbsp;comoquiera que las aspiraciones de esta se encaminaron a obtener la &nbsp;declaratoria de simulaci\u00f3n del instrumento tantas veces &nbsp;se\u00f1alado, sin embargo, en la determinaci\u00f3n refutada se &nbsp;discutieron \u00abelementos &nbsp;de una acci\u00f3n de pertenencia por la v\u00eda de la &nbsp;prescripci\u00f3n, as\u00ed como el de un negocio jur\u00eddico &nbsp;de compraventa\u00bb [Folio &nbsp;27, Cd Corte]. &nbsp;Adem\u00e1s, aunque prosperaron los pedimentos del escrito &nbsp;inaugural, el documento que dio origen a la convenci\u00f3n &nbsp;atacada, esto es, el acta de conciliaci\u00f3n de la Defensor\u00eda &nbsp;de Familia del Centro Zonal de Kennedy de esta capital, \u00abtodav\u00eda &nbsp;tiene plenos efectos\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Con apoyo tambi\u00e9n &nbsp;en el segundo motivo contemplado en el art\u00edculo 336 de la &nbsp;nueva ley de enjuiciamiento civil, la &nbsp;recurrente denunci\u00f3 la sentencia del Tribunal por ser &nbsp;indirectamente violatoria de la \u00abley &nbsp;sustancial\u00bb, &nbsp;como consecuencia de la incorrecta apreciaci\u00f3n de la \u00abdemanda, &nbsp;de su contestaci\u00f3n\u00bb &nbsp;y &nbsp;del material probatorio recaudado en el proceso, que lo condujo a &nbsp;acceder a los pedimentos del extremo activo. &nbsp;<\/p>\n<p>Como fundamento &nbsp;del reproche, su proponente, &nbsp;en s\u00edntesis, aleg\u00f3 que los &nbsp;testigos Norberto M\u00e9ndez Mendoza, Margarita Velandia Linares y &nbsp;Ana Luc\u00eda Acosta advirtieron \u00abno &nbsp;conocer\u00bb &nbsp;a la &nbsp;se\u00f1ora G\u00f3mez Arredondo, mucho menos, los \u00abdiversos &nbsp;actos perturbatorios\u00bb &nbsp;sobre el predio motivo del juicio, tal y como lo denunci\u00f3 el &nbsp;actor en la postulaci\u00f3n inicial y en el memorial de respuesta &nbsp;a las defensas de m\u00e9rito formuladas contra las aspiraciones &nbsp;principales. &nbsp;<\/p>\n<p>Y es que la &nbsp;anterior circunstancia, sumada a las \u00abexpresiones &nbsp;injuriosas\u00bb &nbsp;utilizadas por el gestor en contra de la antagonista, demostraban la &nbsp;\u00abmala &nbsp;fe\u00bb &nbsp;de &nbsp;aqu\u00e9l y que su intenci\u00f3n siempre fue \u00abbeneficiarse &nbsp;de su propio dolo o culpa\u00bb, &nbsp;empero, &nbsp;ello no fue ponderado por el estrado plural, pues de haberlo hecho &nbsp;\u00ablas &nbsp;cosas en su verdadero contexto habr\u00edan marcado otro rumbo en &nbsp;cuanto a la decisi\u00f3n acogida\u00bb &nbsp;[Folio &nbsp;28, Cd Corte]. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es &nbsp;caracter\u00edstica &nbsp;esencial de este mecanismo de defensa su condici\u00f3n &nbsp;extraordinaria, por lo cual no todo desacuerdo con lo dictaminado &nbsp;permite adentrarse en su examen de fondo, sino que debe asentarse en &nbsp;las causales taxativamente previstas y atender los par\u00e1metros &nbsp;que para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite se imponen, como es &nbsp;acreditar el descontento \u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en AC703-2020, 2 &nbsp;mar., rad.2015-00192-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ese cometido ha sido enf\u00e1tica esta Colegiatura al se\u00f1alar &nbsp;que \u00abpor &nbsp;la naturaleza misma del recurso extraordinario, no es dable que el &nbsp;recurrente deambule por los diversos aspectos que en las instancias &nbsp;fueron debatidos, pues lo suyo es la sentencia, es decir, los &nbsp;fundamentos de hecho y de derecho invocados por el Tribunal, para lo &nbsp;cual deber\u00e1 desplegar su carga argumentativa en la &nbsp;demostraci\u00f3n de la infracci\u00f3n, puntualmente en el &nbsp;aspecto medular de que discrepa, que no propiamente de las falencias &nbsp;probatorias achacadas al ad quem -cosa que por supuesto debe cumplir &nbsp;tambi\u00e9n si de violaci\u00f3n indirecta se trata- sino la &nbsp;incidencia de esas equivocaciones en la infracci\u00f3n normativa\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC8255-2017 de 7 de dic. Rad. 2011-00024-02). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que la &nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo 344 C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, entre otros, la formulaci\u00f3n de los cargos &nbsp;con la exposici\u00f3n de sus fundamentos, en forma separada, &nbsp;clara, precisa y completa, y &nbsp;no basados en meras generalidades, o de &nbsp;cualquier manera como si de un alegato de instancia se tratara, por &nbsp;cuanto el &nbsp;opugnante asume el duro labor\u00edo de enervar la presunci\u00f3n &nbsp;de legalidad y acierto con &nbsp;que viene precedida la providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal sentido, la &nbsp;Corte tiene adoctrinado que: \u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 ene., rad. 1995-00229-01, criterio reiterado en CSJ &nbsp;AC1427-2020, 12 feb., rad. 2015-00461-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Cuando &nbsp;los reparos descansan en la presunta violaci\u00f3n de normas &nbsp;sustanciales, sea por las causales primera o segunda del precepto 336 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, la sustentaci\u00f3n -a &nbsp;riesgo de inadmisi\u00f3n- no puede sustraerse de rese\u00f1ar &nbsp;qu\u00e9 normas de estirpe sustantiva considera violentadas, &nbsp;teniendo esa naturaleza aquellas que \u00abdeclaran, &nbsp;crean, modifican o extinguen relaciones jur\u00eddicas concretas, &nbsp;sin que tengan ese calificativo aquellas que se limitan a definir &nbsp;fen\u00f3menos jur\u00eddicos o a descubrir sus elementos, como &nbsp;tampoco las que regulan determinada actividad procesal\u00bb (CSJ &nbsp;SC. Auto de 5 de mayo de 2000, Exp. C-9114). &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;si bien la modificaci\u00f3n que introdujo el art\u00edculo 51 &nbsp;del decreto 2651 de 1991 elimin\u00f3 la exigencia de plantear la &nbsp;que se denomin\u00f3 \u00abproposici\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;completa\u00bb, no basta para satisfacer dicha &nbsp;exigencia la citaci\u00f3n indiscriminada de normas, sino que por &nbsp;lo menos deber\u00e1 incluir cualquiera que \u00abconstituyen &nbsp;la m\u00e9dula del litigio, en tanto que en ellas aparece &nbsp;consignado el supuesto de hecho o la consecuencia jur\u00eddica que &nbsp;es objeto de debate\u2026\u00bb5, &nbsp;de manera que \u00ab\u2026no &nbsp;cualquier norma de derecho sustancial\u2026 debe denunciarse &nbsp;vulnerada, sino una que sea pertinente a lo decidido, bien con la &nbsp;pretensi\u00f3n o con la oposici\u00f3n (\u2026)\u00bb6. &nbsp;Adicionalmente, &nbsp;el casacionista deber\u00e1 exponer razonadamente &nbsp;la manera como el sentenciador las transgredi\u00f3, &nbsp;habida cuenta que ante dicha omisi\u00f3n \u00abno &nbsp;podr\u00eda la Corte, al analizar el cargo, establecer &nbsp;oficiosamente cu\u00e1les disposiciones materiales habr\u00edan &nbsp;sido quebrantadas a consecuencia de los yerros que se hubieren &nbsp;acreditado\u00bb7. &nbsp;<\/p>\n<p>Quiere &nbsp;decir lo anotado, que cuando la censura arguya la violaci\u00f3n de &nbsp;normas sustanciales, sea por la v\u00eda directa o la indirecta el &nbsp;recurrente no podr\u00e1 sustraerse de citar las que teniendo esa &nbsp;calidad constituyan &nbsp;base esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a su &nbsp;juicio, fueron infringidas y explicitar la forma en que tal &nbsp;trasgresi\u00f3n se present\u00f3. &nbsp;Tocante con la tem\u00e1tica esta Corte ha sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] &nbsp;en &nbsp;el marco de dicho motivo casacional es deber del impugnante precisar &nbsp;las normas sustanciales violadas, cualquiera que sea la v\u00eda &nbsp;que haya escogido para perfilar su acusaci\u00f3n; la directa o la &nbsp;indirecta, sin que, trat\u00e1ndose de esta \u00faltima, pueda &nbsp;excusarse su se\u00f1alamiento a pretexto de la demostraci\u00f3n &nbsp;de los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que se le endilgan al &nbsp;fallo, o de la determinaci\u00f3n de las normas probatorias &nbsp;supuestamente quebrantadas \u2013 cuando se predique la comisi\u00f3n &nbsp;de un yerro de derecho \u2013, pues si a esto \u00faltimo se &nbsp;limitare el recurrente, omitiendo la mencionada exigencia, quedar\u00eda &nbsp;trunca la acusaci\u00f3n, en la medida en que no podr\u00eda la &nbsp;Corte, al analizar el cargo, establecer oficiosamente cu\u00e1les &nbsp;disposiciones materiales habr\u00edan sido quebrantadas a &nbsp;consecuencia de los yerros que se hubieren acreditado\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 7 Dic. 2001, Rad. 1999-0482); &nbsp;exigencia &nbsp;que se explica porque la demanda constituye \u00abpieza fundamental\u00bb &nbsp;en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00ab\u2026que &nbsp;a manera de carta de navegaci\u00f3n, sujeta a la Corte en su tarea &nbsp;de establecer si la sentencia acusada viol\u00f3 o no, la ley &nbsp;sustancial\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 18 jul. 2002, Rad. 1999-0154)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC856-2021, 15 marzo.). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Trat\u00e1ndose del reproche por la v\u00eda directa la &nbsp;discusi\u00f3n se ce\u00f1ir\u00e1 a &nbsp;\u00abla &nbsp;cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni extenderse a la &nbsp;materia probatoria, por lo que debe estructurarse en forma adecuada &nbsp;c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n ya por tomar en cuenta &nbsp;normas completamente ajenas al caso, pasar por alto las que lo reg\u00edan &nbsp;o, a pesar de acertarse en la selecci\u00f3n, terminar &nbsp;reconoci\u00e9ndoles implicaciones que no tienen\u00bb &nbsp;(AC3599-2018, &nbsp;27 ago., rad. 2015-00704, criterio reiterado en AC2396-2020, 28 sep., &nbsp;rad. 2014-00045-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Valga decir, en &nbsp;este evento el censor ajustar\u00e1 sus reparos, exclusivamente, a &nbsp;los textos legales que, en su sentir, resultaron quebrantados en las &nbsp;modalidades anotadas, sin que le sea dado entrar en consideraciones &nbsp;que envuelvan disconformidad con las apreciaciones f\u00e1cticas &nbsp;del juzgador, pues estas se deber\u00e1n realizar mediante la &nbsp;acusaci\u00f3n por la v\u00eda indirecta, debido a que, al decir &nbsp;de la Corte, para su demostraci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abrequiere &nbsp;de la aceptaci\u00f3n de todos los hechos que en ella se tuvieron &nbsp;por probados y sin que se pueda exteriorizar inconformidad con los &nbsp;medios de convicci\u00f3n obrantes en el plenario, toda vez que la &nbsp;labor argumentativa del censor s\u00f3lo puede estar orientada a &nbsp;descubrir los falsos juicios sobre las normas materiales que regulan &nbsp;el caso, ya sea por falta de aplicaci\u00f3n, al no haberlas tenido &nbsp;en cuenta; por aplicaci\u00f3n indebida, al incurrir en un error de &nbsp;selecci\u00f3n que deriva en darles efectos respecto de situaciones &nbsp;no contempladas; o cuando se acierta en su escogencia pero se le da &nbsp;un alcance que no tienen, present\u00e1ndose una interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea. (\u2026) Corresponde, por ende, a una causal de &nbsp;pleno derecho, encaminada a develar una lesi\u00f3n producida &nbsp;durante el proceso intelectivo que realiza el fallador, por acci\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n, en la labor de escogencia y ex\u00e9gesis de la &nbsp;regulaci\u00f3n que considera aplicable, con un resultado ajeno al &nbsp;querer del legislador\u00bb &nbsp;(CSJ SC de 15 de nov. de 2012, exp.2008-00322-01, reiterada el 4 de &nbsp;abril de 2013, Exp. 2004-00457-01 y AC856-2021 de 15 de marzo de &nbsp;2021, Rad. 2011-00161-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Si &nbsp;el reproche se encamina por la v\u00eda indirecta, esto es, por &nbsp;errores en materia probatoria, se deber\u00e1 indicar la forma como &nbsp;se hizo patente el desconocimiento de leyes de esa naturaleza o de &nbsp;los elementos materiales, es decir, en qu\u00e9 consisti\u00f3 el &nbsp;yerro y la incidencia del supuesto desatino en la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, carga de demostraci\u00f3n que, recae exclusivamente &nbsp;en el censor, pudiendo este ser de hecho o de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.1. &nbsp;El error de hecho -tiene aceptado la jurisprudencia- proviene de una &nbsp;de las siguientes hip\u00f3tesis: \u00aba) &nbsp;cuando se da por existente en el proceso una prueba que en \u00e9l &nbsp;no existe realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en &nbsp;verdad&nbsp;si existe&nbsp;en los autos; y, c) cuando se valora la &nbsp;prueba que si existe, pero se altera sin embargo su &nbsp;contenido&nbsp;atribuy\u00e9ndole una inteligencia contraria por &nbsp;entero a la real, bien sea por adici\u00f3n o por cercenamiento\u2026\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 10 ago 1999, Rad. 4979; CSJ SC, 15 sept 1998, Rad. 4886; CSJ SC, &nbsp;21 oct 2003, Rad. 7486; CSJ SC, 18 sept 2009, Rad. 00406). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.2. &nbsp;En cuanto al error de derecho presupone \u00abcomo &nbsp;es apenas natural entender, que el sentenciador no se equivoc\u00f3 &nbsp;al constatar la existencia material de los medios en el proceso, &nbsp;tampoco al fijar su contenido objetivo. De ah\u00ed, el recurrente, &nbsp;al estructurar el error de derecho, debe hacerlo sobre la base de &nbsp;aceptar tales t\u00f3picos, esto es, que la prueba, al decir de la &nbsp;Corte, \u201c(\u2026) fue exacta y objetivamente apreciada pero &nbsp;que, al valorarla, el juzgador infringi\u00f3 las normas legales &nbsp;que reglamentan tanto su producci\u00f3n como su eficacia (\u2026)\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 24 de mayo de 2017, Exp. 2006-00234). &nbsp;evento, &nbsp;en el que el recurrente tendr\u00e1 la carga adicional de indicar &nbsp;la norma probatoria infringida y, adem\u00e1s, demostrar si a la &nbsp;luz de \u00e9sta el juzgador err\u00f3 en su solicitud, decreto, &nbsp;pr\u00e1ctica o el m\u00e9rito que le otorg\u00f3 en su &nbsp;valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;atenci\u00f3n a las anteriores premisas, los reproches contenidos &nbsp;en los cargos formulados no re\u00fanen los requisitos que &nbsp;establece el art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, raz\u00f3n por la que la Sala los inadmitir\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. En lo tocante &nbsp;con los cargos primero &nbsp;y segundo, &nbsp;se recuerda que la impugnante enfil\u00f3 esas acusaciones por la &nbsp;v\u00eda directa, aduciendo que el Tribunal no tuvo en cuenta, de &nbsp;un lado, el axioma jur\u00eddico, seg\u00fan el cual, \u00abnadie &nbsp;puede sacar provecho de su propio dolo o culpa\u00bb &nbsp;y, &nbsp;de otra parte, aplic\u00f3 indebidamente el canon 1766 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, puesto que los contendientes jam\u00e1s utilizaron &nbsp;\u00abescrituras &nbsp;privadas\u00bb &nbsp;o &nbsp;\u00abcontraescrituras\u00bb &nbsp;para &nbsp;esconder la realidad del negocio jur\u00eddico demandado, mucho &nbsp;menos para afectar a terceros. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, &nbsp;atendiendo el planteamiento de tales acusaciones no se aviene pasible &nbsp;a la Corte admitir su estudio, comoquiera que el impugnante no &nbsp;demostr\u00f3 la violaci\u00f3n directa de las disposiciones &nbsp;legales denunciadas en las modalidades aludidas, o sea por \u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;e &nbsp;\u00abindebida &nbsp;aplicaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese que &nbsp;en el escrito de casaci\u00f3n se puso de presente que el ad &nbsp;quem &nbsp;debi\u00f3 acudir a las pautas legales supuestamente infringidas y &nbsp;al principio general del derecho memorado para resolver la segunda &nbsp;instancia y, con el fin de sustentar el reclamo, se citaron &nbsp;pronunciamientos de esta Corporaci\u00f3n y la Corte Constitucional &nbsp;relativos al desarrollo de ese enunciado, sin embargo, no se &nbsp;argument\u00f3 las razones por las cuales aqu\u00e9l aforismo &nbsp;ten\u00eda aplicaci\u00f3n en el sub-lite &nbsp;y su incidencia de ser el caso, con la entidad de variar lo resuelto &nbsp;por el Tribunal, esto es, por qu\u00e9 en atenci\u00f3n a ese &nbsp;dogma debi\u00f3 desestimarse la acci\u00f3n prevalente. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s, &nbsp;el opugnante abandon\u00f3 la tarea de confrontar los raciocinios &nbsp;del colegiado con los mandatos legales que, a su juicio, s\u00ed &nbsp;gobernaban el caso, si es que consideraba que el canon 1766 del &nbsp;estatuto civil no era el llamado a regular la contienda, o que la &nbsp;aplicaci\u00f3n de esa disposici\u00f3n por ser contraria o &nbsp;absurda llevara a quebrar la determinaci\u00f3n combatida. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, la exposici\u00f3n de los dos cargos mencionados es &nbsp;insuficiente amen que el casacionista desatendi\u00f3 la labor de &nbsp;poner en evidencia el \u00abfalso &nbsp;juicio\u00bb en &nbsp;el raciocinio del juzgador de segundo grado en la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, de suerte que la presente s\u00faplica no pasa de ser &nbsp;una mera disputa de pareceres con lo resuelto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo tocante &nbsp;con las restantes cr\u00edticas, el examen de admisibilidad corre &nbsp;la misma suerte que las anteriores, por las razones que a &nbsp;continuaci\u00f3n se compendian. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.1. Tanto el &nbsp;tercero &nbsp;como el cuarto &nbsp;embate el suplicante los erige por la v\u00eda indirecta, a &nbsp;consecuencia de errores de hecho \u00aben &nbsp;la apreciaci\u00f3n de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de &nbsp;una determinada prueba\u00bb. &nbsp;Sin embargo, desatendi\u00f3 la obligaci\u00f3n de citar las &nbsp;disposiciones legales que, en su sentir, se trasgredieron con el &nbsp;fallo cuestionado, lo que por s\u00ed solo basta para tornarlo &nbsp;inadmisible, toda vez que carece la Corte de uno de los elementos &nbsp;objetivos a partir del cual se debe realizar el juicio de legalidad &nbsp;de la sentencia de segundo grado, sin que pueda la Sala oficiosamente &nbsp;determinarlas, ya que este recurso extraordinario es esencialmente &nbsp;restringido y dispositivo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2. Pero aun &nbsp;cuando la Sala dejara de lado esa desatenci\u00f3n del &nbsp;casacionista, en el tercer &nbsp;cargo &nbsp;realiza &nbsp;una indebida mixtura de los errores de hecho y de derecho, &nbsp;apart\u00e1ndose, una vez m\u00e1s, de la t\u00e9cnica propia &nbsp;de este recurso prevista en el art\u00edculo 344 Ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, se &nbsp;denuncia que el superior declar\u00f3 la simulaci\u00f3n del &nbsp;instrumento p\u00fablico objeto de la causa, entre otras cosas, por &nbsp;la \u00abconfesi\u00f3n\u00bb &nbsp;de la demandada contenida en un escrito que data de \u00ab2 &nbsp;de febrero de 2013\u00bb, &nbsp;el cual no es \u00abclaro &nbsp;y contundente\u00bb &nbsp;y adem\u00e1s no proviene de aquella. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esa perspectiva, el &nbsp;ataque se fundamenta por la v\u00eda indirecta a consecuencia de &nbsp;errores &nbsp;de hecho, &nbsp;no obstante, en el umbral del embate la cr\u00edtica se eleva &nbsp;porque el ad &nbsp;quem &nbsp;le otorg\u00f3 valor a un documento oscuro y cuya procedencia &nbsp;supuestamente est\u00e1 en duda. &nbsp;<\/p>\n<p>De considerarse &nbsp;que se trata de un equ\u00edvoco gramatical del recurrente y &nbsp;realmente el ataque se fund\u00f3 en la comisi\u00f3n de un error &nbsp;de iure, &nbsp;no se cit\u00f3, conforme se exige para esta clase de desacierto, &nbsp;la norma probatoria que se quebrant\u00f3, tornando deficiente el &nbsp;reproche. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3. Por otro &nbsp;lado, en esa misma embestida la opugnante se quej\u00f3 porque la &nbsp;Colegiatura &nbsp;\u00abdescart\u00f3\u00bb &nbsp;el &nbsp;hecho de que las relaciones familiares entre los contrincantes &nbsp;desmejoraron, debido al proceso penal seguido frente al se\u00f1or &nbsp;Tint\u00edn Contreras por el delito de \u00abactos &nbsp;sexuales abusivos\u00bb &nbsp;cometidos &nbsp;en contra de su descendiente mayor. Empero, esa acometida est\u00e1 &nbsp;desprovista de demostraci\u00f3n y trascendencia, pues el censor no &nbsp;hizo esfuerzo alguno para exaltar el yerro probatorio f\u00e1ctico, &nbsp;indicando cu\u00e1l era el medio de convicci\u00f3n dejado de &nbsp;apreciar, su contenido objetivo y lo que de \u00e9l pod\u00eda &nbsp;extraer el Juzgador. Aunado a ello, la importancia que ten\u00eda &nbsp;para el caso concreto o la virtualidad de minar los pilares sobre los &nbsp;cuales se sostiene el prove\u00eddo controvertido en esta sede. &nbsp;<\/p>\n<p>Igual &nbsp;sucede con las dem\u00e1s manifestaciones contenidas en la tercera &nbsp;censura, referidas a la falta de apreciaci\u00f3n de los &nbsp;testimonios de Margarita &nbsp;Velandia Linares, Leticia Hortua Mora y Ana Luc\u00eda Molano &nbsp;Acosta y de los documentos que all\u00ed se relacionan, pues de &nbsp;tenerse en cuenta que se achaca al juez de la apelaci\u00f3n un &nbsp;desv\u00edo de &nbsp;facto, &nbsp;olvid\u00f3 que no basta individualizar cada una de las pruebas &nbsp;cuya ausencia de valoraci\u00f3n pregona, sino que resulta &nbsp;imperativo hacer el correspondiente ejercicio de confrontaci\u00f3n &nbsp;entre lo que ellas revelan y lo que extrajo el Tribunal, a fin de &nbsp;acreditar el desatino en que incurri\u00f3 y sobre todo relievar la &nbsp;trascendencia que el equ\u00edvoco tuvo en la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.4. En cuanto a &nbsp;la denuncia del reclamante, en torno a que el fallador de segundo &nbsp;grado incurri\u00f3 en descarr\u00edo de hecho al decidir la &nbsp;acci\u00f3n de simulaci\u00f3n bajo \u00abelementos &nbsp;de una acci\u00f3n de pertenencia por la v\u00eda de la &nbsp;prescripci\u00f3n, as\u00ed como el de un negocio jur\u00eddico &nbsp;de compraventa\u00bb, &nbsp;la cr\u00edtica luce desenfocada, si en cuenta se tiene que ni por &nbsp;asomo la Corporaci\u00f3n estudi\u00f3 los presupuestos &nbsp;axiol\u00f3gicos de la usucapi\u00f3n para definir el asunto. Lo &nbsp;que s\u00ed hall\u00f3 por demostrado el sentenciador de segunda &nbsp;instancia fue que aun despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n del &nbsp;negocio simulado, el actor conserv\u00f3 el uso y el goce de la &nbsp;heredad objeto de \u00e9ste, eso s\u00ed, con el prop\u00f3sito &nbsp;de destacar que exist\u00eda un indicio m\u00e1s para concluir &nbsp;que la escritura p\u00fablica demandada era fingida y que no hab\u00eda &nbsp;lugar a la restituci\u00f3n material del predio pretendida en la &nbsp;demanda de reconvenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo ese &nbsp;entendimiento, no cabe duda de que el impugnante puso en boca del &nbsp;Juzgador tem\u00e1ticas que no fueron tratadas en el &nbsp;pronunciamiento acusado. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.5. En lo &nbsp;atinente al cuarto &nbsp;reproche, &nbsp;otra vez el casacionista deja de lado la tarea de poner &nbsp;de manifiesto el error en que incurri\u00f3 el Juez plural en el &nbsp;discernimiento de las evidencias y en la repercusi\u00f3n que esa &nbsp;desatenci\u00f3n produjo al resolver la controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo dicho, porque &nbsp;si bien el impugnante aleg\u00f3 que el ad-quem &nbsp;fue descuidado al evaluar el libelo inicial y los testimonios de &nbsp;Norberto M\u00e9ndez Mendoza, Margarita Velandia Linares y Ana &nbsp;Luc\u00eda Acosta, probanzas que en opini\u00f3n de aqu\u00e9l &nbsp;indicaban la intenci\u00f3n del convocante de \u00abbeneficiarse &nbsp;de su propio dolo o culpa\u00bb, &nbsp;se ha debido ocupar de confrontar cada uno de estos elementos &nbsp;suasorios para identificar la pifia que le atribuye al fallo &nbsp;discutido y traer a colaci\u00f3n qu\u00e9 fue lo que dej\u00f3 &nbsp;de ver el superior, capaz de cambiar el rumbo de lo decidido en la &nbsp;contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M\u00e1s &nbsp;aun, aunque se prescindieran de los defectos referidos, las quejas &nbsp;edificadas en los cargos tercero &nbsp;y cuarto &nbsp;resultan incompletas, en tanto que, la opugnante se abstuvo de &nbsp;contradecir la totalidad de las premisas fundantes de la sentencia de &nbsp;segunda instancia y que le sirvieron al Juez Colegiado para &nbsp;establecer el fingimiento del acuerdo demandado. Es as\u00ed como, &nbsp;en primer lugar, no mereci\u00f3 desaprobaci\u00f3n el argumento, &nbsp;seg\u00fan el cual, era inexistente la prueba sobre la deuda &nbsp;alimentaria respaldada por el acto simulado; tampoco se discuti\u00f3 &nbsp;el razonamiento del fallador en lo referente a la que la convocada &nbsp;inici\u00f3 acciones penales tendientes a obtener la satisfacci\u00f3n &nbsp;de ese cr\u00e9dito, en vez de, exigir coercitivamente las &nbsp;prestaciones del convenio confutado, lo que, pon\u00eda en duda la &nbsp;certidumbre de \u00e9ste; por \u00faltimo, el censor guard\u00f3 &nbsp;silencio respecto a la inferencia del Colegiado relacionada con la &nbsp;versi\u00f3n rendida por la accionada, en cuanto al traspaso de la &nbsp;propiedad del inmueble motivo del pacto aparente. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Deviene &nbsp;de lo dicho que la inconforme no satisfizo las previsiones del &nbsp;art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso, pues los &nbsp;argumentos desarrollados no poseen la aptitud para patentizar los &nbsp;yerros atribuidos al juzgador, &nbsp;por &nbsp;ende, es claro que la argumentaci\u00f3n de la censora no fue m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de un alegato de instancia, que de ninguna manera es &nbsp;suficiente para sustentar las causales de casaci\u00f3n ac\u00e1 &nbsp;presentadas; por el contrario, desconoce el car\u00e1cter &nbsp;extraordinario de este recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco &nbsp;concurren los presupuestos que consagra la legislaci\u00f3n para la &nbsp;selecci\u00f3n oficiosa, porque no es ostensible que lo dispuesto &nbsp;en la instancia comprometa el orden o el patrimonio p\u00fablico, &nbsp;atente contra los derechos y garant\u00edas constitucionales, ni se &nbsp;requiera unificar la jurisprudencia de la Corte. De otra parte, el &nbsp;tr\u00e1mite se ajust\u00f3 a las pautas legales; el prove\u00eddo &nbsp;fue el producto de una valoraci\u00f3n reflexiva del marco &nbsp;decisorio fijado por las partes y las probanzas arrimadas al juicio, &nbsp;y se apoy\u00f3 en la regulaci\u00f3n aplicable al caso, sin que &nbsp;se avizoren desatinos evidentes y trascendentes que ameriten su &nbsp;admisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;anteriores razones imponen, por lo tanto, la inadmisi\u00f3n de las &nbsp;cuatro acusaciones y, por ende, de la s\u00faplica en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia descrita en el &nbsp;encabezamiento de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adelante Cd 1 &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En adelante Aud. Trib. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En adelante Cd Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\u00b0 de art\u00edculo 366 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C.S.J. S.C. Auto de 22 de nov. de 2010, Exp. No. 2000-00950-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC Auto de 13 de marzo de 2008, Exp. No. 2000-05547-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Auto de 7 de dic. de 2001, Rad. No. 1999-0482-01. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC2817-2021 (2017-00342-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC2817-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-046-2017-00342-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de ocho de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintinueve (29) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55125","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55125\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}