{"id":55374,"date":"2024-05-17T20:40:58","date_gmt":"2024-05-17T20:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7995-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:58","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:58","slug":"stc7995-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc7995-2021\/","title":{"rendered":"STC7995 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC7995-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC7995-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;66001-22-13-000-2021-00177-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de treinta de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;primero (1\u00ba) de julio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 27 de mayo de 2021, proferida &nbsp;por la Sala Civil- Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Pereira, dentro &nbsp;de la salvaguarda promovida por Javier El\u00edas Arias Id\u00e1rraga &nbsp;al Juzgado Tercero Civil del Circuito de esa ciudad, con ocasi\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n popular con radicado n\u00b02015-01161-00, incoada &nbsp;por el gestor contra la Fundaci\u00f3n Delamujer Colombia S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de sus prerrogativas al debido proceso y acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente violentadas por &nbsp;las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inaugural y la revisi\u00f3n de las pruebas, la causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;20 de noviembre de 2015, el impulsor demand\u00f3 a la Fundaci\u00f3n &nbsp;Delamujer Colombia S.A.S. ante el estrado del circuito confutado, &nbsp;para exigir la protecci\u00f3n colectiva de las personas sordas, &nbsp;ciegas y sordociegas, por cuanto, en su sentir, en la sede de esa &nbsp;entidad ubicada en Arauca, no existen instalaciones adecuadas para &nbsp;prestar servicios a quienes se encuentran en esa condici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;3 de diciembre de 2015, dicho estrado rechaz\u00f3 el libelo al &nbsp;estimar no ser competente, territorialmente, para rituarlo y, por &nbsp;tanto, remiti\u00f3 las diligencias a la mencionada ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con lo decidido, el promotor impetr\u00f3 reposici\u00f3n, &nbsp;defensa desestimada el 25 de enero de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;24 de febrero postrero, el Juzgado Civil del Circuito de Arauca &nbsp;manifest\u00f3 que no deb\u00eda tramitar la controversia y, en &nbsp;consecuencia, alleg\u00f3 el dossier &nbsp;a esta Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pronunciamiento de 11 de abril ulterior, se decidi\u00f3 que la &nbsp;contienda deb\u00eda ser zanjada por el despacho fustigado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;19 de mayo siguiente, la sede judicial acusada admiti\u00f3 el &nbsp;pliego introductor. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;auto de 25 de abril de 2018, se otorgaron treinta (30) d\u00edas al &nbsp;suplicante para efectuar los avisos correspondientes y, vencido ese &nbsp;t\u00e9rmino, el 25 de junio de ese a\u00f1o, se declar\u00f3 &nbsp;el desistimiento t\u00e1cito de la acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;ese pronunciamiento, el actor entabl\u00f3 reposici\u00f3n, &nbsp;mecanismo de contradicci\u00f3n denegado el 1\u00b0 de agosto &nbsp;postrero. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a ello, el tutelante formul\u00f3 otra salvaguarda y, en sentencia &nbsp;STC16069-2018 de 7 de diciembre de 2018, esta Colegiatura le concedi\u00f3 &nbsp;el amparo rogado y orden\u00f3 la continuidad del decurso &nbsp;criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;el accionante manifest\u00f3 al juzgado del circuito atacado &nbsp;\u201cdesistir\u201d &nbsp;de la reclamaci\u00f3n colectiva, solicitud que no fue acogida en &nbsp;prove\u00eddo de 3 de septiembre de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Enterada &nbsp;del auto admisorio, Fundaci\u00f3n Delamujer Colombia S.A.S., el 21 &nbsp;de octubre de 2019, se opuso a las pretensiones del pliego inaugural &nbsp;blandiendo excepciones perentorias. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;18 de diciembre postrero, el quejoso deprec\u00f3 aplicar el &nbsp;art\u00edculo 121 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;requerimiento que tuvo respuesta negativa en determinaci\u00f3n de &nbsp;13 de marzo de 2020 y, el 8 de septiembre ulterior, se surti\u00f3 &nbsp;la audiencia de pacto de cumplimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;decisi\u00f3n de 13 de octubre siguiente, se corri\u00f3 traslado &nbsp;para alegar de conclusi\u00f3n y, el 18 de octubre de dicha &nbsp;anualidad, el petente recus\u00f3 a la directora del juzgado &nbsp;enjuiciado alegando haberla denunciado disciplinariamente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pronunciamiento de 27 de octubre de 2020, la funcionaria encausada no &nbsp;acept\u00f3 el planteamiento esbozado por el gestor y, en &nbsp;consecuencia, dispuso la remisi\u00f3n del paginario a la Sala &nbsp;Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, &nbsp;para zanjarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;22 de enero de 2021, el quejoso insisti\u00f3 en su \u201cdesistimiento\u201d &nbsp;de la acci\u00f3n popular y en la aplicaci\u00f3n del canon 121 &nbsp;\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;prove\u00eddo de 10 de mayo anterior, se denegaron las peticiones &nbsp;del impulsor. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el promotor, se lesionaron sus garant\u00edas porque (i) existe una &nbsp;demora injustificada en la definici\u00f3n de la contienda, al &nbsp;punto que no existe decisi\u00f3n de segundo grado; (ii) se le &nbsp;impidi\u00f3 desistir de la demanda; (iii) tampoco se aplica el &nbsp;canon 121 \u00eddem &nbsp;ni los art\u00edculos 5, 34 y 84 de la Ley 472 de 1998; (iv) sus &nbsp;pedimentos no son atendidos tempestivamente; y (v) se le ha &nbsp;sancionado sin incidente previo. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, ordenar (i) cumplir lo dispuesto en los &nbsp;precitados preceptos; (ii) aportar \u201ctodas &nbsp;las tutelas que ha presentado\u201d &nbsp;respecto al ritual censurado; (iii) referir los radicados de los &nbsp;resguardos colectivos en donde se ha decretado desistimiento t\u00e1cito; &nbsp;(iv) vincular a la Corte Constitucional; (v) designar un abogado de &nbsp;la Defensor\u00eda del Pueblo para que lo represente en una acci\u00f3n &nbsp;de reparaci\u00f3n directa contra la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia; (vi) remitir copia del ruego tuitivo a la C.I.D.H.; (vii) &nbsp;convocar a la Defensor\u00eda del Pueblo y a la Procuradur\u00eda &nbsp;Delegada correspondiente para que acredite c\u00f3mo han &nbsp;garantizado sus prerrogativas superlativas; (viii) digitalizar el &nbsp;expediente; (ix) tener en cuenta el precedente de la Sala en casos &nbsp;an\u00e1logos; y (x) aportar la reproducci\u00f3n de varios &nbsp;pronunciamientos emitiditos por esta Corporaci\u00f3n frente a la &nbsp;tem\u00e1tica bajo examen. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estrado enjuiciado remiti\u00f3 el expediente y el link &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para acceder a \u00e9l \u201cen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;l\u00ednea\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;as\u00ed como los cinco (5) \u201cderechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de petici\u00f3n\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presentados por el actor y las respuestas dada a los mismos. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Personer\u00eda de Pereira se\u00f1al\u00f3 que no ha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conculcado derecho alguno al demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Defensor\u00eda del Pueblo Regional Arauca y, Delamujer &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Colombia S.A.S., manifestaron, por separado, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;carecer de legitimidad en la causa por pasiva. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los dem\u00e1s &nbsp;convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La &nbsp;sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Neg\u00f3 &nbsp;el auxilio, por cuanto no observaba una tardanza injustificada sobre &nbsp;la resoluci\u00f3n del procedimiento refutado y al desatenderse el &nbsp;requisito de subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 la querellante, reiterando los argumentos enarbolados &nbsp;en la demanda de amparo y solicitando enviarle copia \u201caut\u00e9ntica\u201d &nbsp;de todo lo actuado e, igualmente, nulidad, por no haberse integrado a &nbsp;la Corte Constitucional al contradictorio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Delanteramente, se descarta la invalidez de formulada por el censor &nbsp;dada su clara improcedencia, pues el mero pedido de convocatoria al &nbsp;litigio de una entidad determinada, no la hace consorte necesaria, en &nbsp;tanto ello depende de la relaci\u00f3n jur\u00eddica procesal con &nbsp;el caso o de la formulaci\u00f3n de quejas concretas y directas en &nbsp;su contra, lo cual, aqu\u00ed, ni por asomo, se predica de la Corte &nbsp;Constitucional, al no haber actuado o intervenido en el ritual &nbsp;cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;situaciones como estas, esta Sala ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[N]o &nbsp;puede asumirse que, por el simple hecho de accionar en contra de los &nbsp;nombrados, se torna competente un determinado funcionario, pues en &nbsp;cuanto no se les atribuya (a los accionados) hecho u omisi\u00f3n &nbsp;que soporte su vinculaci\u00f3n a ese tr\u00e1mite, ni se precise &nbsp;de modo claro y directo c\u00f3mo ellos se encuentran comprometidos &nbsp;con el hecho endilgado, es infundada su convocatoria &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Ahora, se resalta, la mora judicial, grosso &nbsp;modo, &nbsp;tiene ocurrencia cuando el juzgador desconoce los plazos legales &nbsp;careciendo de motivos plausibles, probados y razonables para ello. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;fen\u00f3meno en menci\u00f3n halla como presupuestos, seg\u00fan &nbsp;constante doctrina probable de esta Corporaci\u00f3n2 &nbsp;y de la Corte Constitucional3, &nbsp;(i) la inobservancia de los t\u00e9rminos se\u00f1alados en la &nbsp;ley para adelantar alguna actuaci\u00f3n judicial; (ii) la &nbsp;inexistencia un m\u00f3vil razonable capaz de justificar dicha &nbsp;demora; y (iii) la tardanza imputable al juez por incumplimiento de &nbsp;sus funciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;colegiatura comparte y hace suyas las opiniones de la Corte &nbsp;Interamericana4 &nbsp;y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos5, &nbsp;en el sentido de que, a fin de determinar la razonabilidad de los &nbsp;plazos en los cuales debe desenvolverse el proceso, han de tenerse en &nbsp;cuenta los siguientes aspectos: a) la complejidad del caso concreto; &nbsp;b) la actividad de la parte interesada; y c) el comportamiento de las &nbsp;autoridades jurisdiccionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Fallar &nbsp;los negocios dentro de un plazo razonable6 &nbsp;no es una obligaci\u00f3n impuesta, exclusivamente, por el &nbsp;legislador nacional; obligaciones internacionales adquiridas por &nbsp;Colombia radican en los jueces, cualquiera sea su grado, el deber de &nbsp;solucionar oportunamente las controversias sometidas a su &nbsp;conocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;En el caso, si bien es clara una tardanza en la definici\u00f3n del &nbsp;litigio controvertido, ello no obedece a una conducta negligente del &nbsp;estrado del circuito confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, tal como se iter\u00f3 en el ac\u00e1pite de los &nbsp;antecedentes, el decurso criticado fue presentado el 20 de noviembre &nbsp;de 2015, luego se suscit\u00f3 un conflicto negativo de competencia &nbsp;que fue dirimido por la Sala el 11 de abril de 2016, habi\u00e9ndose &nbsp;admitido el libelo el 19 de mayo postrero. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, en aquella \u00e9poca, aun no estaba vigente la nueva &nbsp;doctrina de la Corte relativa al impulso oficioso de las acciones &nbsp;populares7 &nbsp;y, por tanto, en auto &nbsp;de 25 de abril de 2018, se otorgaron treinta (30) d\u00edas al &nbsp;suplicante para efectuar los avisos correspondientes y, vencido ese &nbsp;t\u00e9rmino, el 25 de junio de ese a\u00f1o, se declar\u00f3 &nbsp;el desistimiento t\u00e1cito del amparo colectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a esa situaci\u00f3n, el accionante entabl\u00f3 otra &nbsp;salvaguarda, la cual fue concedida por esta Corporaci\u00f3n &nbsp;sentencia STC16069-2018 de 7 de diciembre de 2018, orden\u00e1ndole &nbsp;al juzgado fustigado, continuar con el decurso refutado. &nbsp;<\/p>\n<p>Surtidas &nbsp;las notificaciones de rigor, el gestor deprec\u00f3, de un lado, &nbsp;aceptar el desistimiento del ritual atacado y, de otro, aplicar el &nbsp;art\u00edculo 121 del C\u00f3digo General del Proceso, peticiones &nbsp;denegadas oportunamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;causa de la pandemia producida por la &nbsp;\u201cCODIV-19\u201d, &nbsp;se suspendieron los t\u00e9rminos judiciales, desde &nbsp;el &nbsp;16 de marzo de 2020 y &nbsp;hasta &nbsp;el 1\u00b0 de julio de &nbsp;ese &nbsp;a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>Una &nbsp;vez surtida la audiencia de pacto de cumplimiento y tras darse la &nbsp;oportunidad para alegar de conclusi\u00f3n, el querellante recus\u00f3 &nbsp;a la directora del juzgado cuestionado y, actualmente, dicho tr\u00e1mite &nbsp;se encuentra pendiente de definici\u00f3n, por parte de la Sala &nbsp;Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;haberse decidido lo pertinente, el precursor, nuevamente, manifest\u00f3 &nbsp;desistir de la acci\u00f3n popular y exigi\u00f3 aplicar el canon &nbsp;121 \u00eddem, &nbsp;ruego denegado el 10 de mayo pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, esta Colegiatura advierte que han sido cuestiones &nbsp;procesales, solicitudes contradictorias del actor, cinco (5) &nbsp;\u201cderechos &nbsp;de petici\u00f3n\u201d &nbsp;formulados por \u00e9l, la pandemia generada por la \u201cCOVID19\u201d &nbsp;y la &nbsp;recusaci\u00f3n recientemente formulada, las vicisitudes que han &nbsp;frustrado el normal desarrollo del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Corte, este \u00faltimo aspecto resulta reprensible porque el &nbsp;actor pide la separaci\u00f3n de la funcionaria reprochada del &nbsp;conocimiento del debate alegando un impedimento y, a la vez, le exige &nbsp;dar celeridad a la contienda, conducta lejana a la buena fe procesal &nbsp;y, de contera, generadora de la tardanza ahora denunciada, a trav\u00e9s &nbsp;de esa especial acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esa perspectiva, el auxilio no prospera, pues, las situaciones de &nbsp;dilaci\u00f3n, am\u00e9n de ser injustificadas, deben tornar &nbsp;ineficaz el derecho de defensa, lo cual no se vislumbra en este caso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un asunto con perfiles an\u00e1logos al aqu\u00ed analizado, en &nbsp;donde el ac\u00e1 querellante fung\u00eda como demandante, la &nbsp;Sala enfatiz\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Del &nbsp;anterior relato se constata que el despacho ha sido diligente, &nbsp;impulsando las gestiones del caso de manera oficiosa, todo en aras de &nbsp;lograr la finalizaci\u00f3n del juicio; no obstante, han sido las &nbsp;constantes reclamaciones del censor, aunadas, ahora, al impedimento &nbsp;recientemente formulado, las que han impedido la emisi\u00f3n de la &nbsp;sentencia correspondiente (\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Tocante al embate seg\u00fan el cual, el despacho encartado no ha &nbsp;aceptado el desistimiento del ritual recriminado y se ha negado a &nbsp;aplicar el art\u00edculo 121 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;el resguardo tampoco progresa, por cuanto en prove\u00eddo de 10 de &nbsp;mayo de 2021, la sede judicial criticada deneg\u00f3 un pedimento &nbsp;en tal sentido y, frente a esa determinaci\u00f3n, el censor guard\u00f3 &nbsp;silencio, aun cuando ten\u00eda a su alcance el recurso de &nbsp;reposici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;la idoneidad del anotado remedio, la Sala ha sido enf\u00e1tica al &nbsp;sostener: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Y, &nbsp;no se diga que el recurso de reposici\u00f3n es ineficaz porque el &nbsp;funcionario que emiti\u00f3 el prove\u00eddo recurrido es quien &nbsp;lo resuelve, ya que de aceptarse tal aserto lo que se pondr\u00eda &nbsp;en entredicho ser\u00eda la idoneidad y utilidad de dicho medio &nbsp;impugnativo, supuestamente porque la autoridad judicial, en &nbsp;principio, no variar\u00eda su decisi\u00f3n, razonamiento que la &nbsp;Corte considera deleznable, si se tiene en cuenta que lo que anim\u00f3 &nbsp;al legislador para instituirlo como mecanismo de defensa fue el de &nbsp;brindarle al juez de conocimiento una oportunidad adicional para que &nbsp;revise su determinaci\u00f3n y, si hubiere lugar a ello, que la &nbsp;enmiende, prop\u00f3sito que, aparte de acompasar con los &nbsp;principios de econom\u00eda y celeridad procesal, asegura desde un &nbsp;comienzo el derecho de contradicci\u00f3n de los sujetos &nbsp;intervinientes, especialmente en asuntos que se tramitan en \u00fanica &nbsp;instancia (\u2026)\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;acci\u00f3n impone el &nbsp;agotamiento previo de todos los mecanismos de defensa a disposici\u00f3n &nbsp;de los interesados, dado su car\u00e1cter eminentemente residual, &nbsp;pues, de otra manera, se convertir\u00eda en una v\u00eda para &nbsp;revivir las oportunidades clausuradas, cuesti\u00f3n que terminar\u00eda &nbsp;cercenando los principios nodales edificantes de esta herramienta &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De modo que, si incurri\u00f3 en pigricia y desperdici\u00f3 las &nbsp;diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensi\u00f3n &nbsp;de recurrir tal actuaci\u00f3n por esta v\u00eda extraordinaria o &nbsp;de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, &nbsp;puesto que no ha sido dise\u00f1ado para rescatar t\u00e9rminos &nbsp;derrochados, &#8211; pues los mismos son perentorios e improrrogables, (\u2026) &nbsp;ni para establecer una paralela forma de control de las actuaciones &nbsp;judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, &nbsp;impide la intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no &nbsp;est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la &nbsp;incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de &nbsp;sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la &nbsp;finalidad para la cual se instituy\u00f3 la tutela (\u2026)\u201d10. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;hay [negligencia] &nbsp;de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones &nbsp;judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las &nbsp;cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria (\u2026)11\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En cuanto a la definici\u00f3n oportuna de la tramitaci\u00f3n &nbsp;acusada, el auxilio es prematuro, pues se encuentra pendiente de &nbsp;definici\u00f3n la recusaci\u00f3n promovida por el petente &nbsp;contra la funcionaria encausada, luego darse traslado para alegar de &nbsp;conclusi\u00f3n; por tanto, una vez se dirima el tr\u00e1mite &nbsp;adelantado por aqu\u00e9l, podr\u00e1 emitirse la sentencia &nbsp;correspondiente. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;jurisdicci\u00f3n tiene vedado anticiparse en la adopci\u00f3n de &nbsp;decisiones sobre aspectos asignados al fallador de la causa, porque &nbsp;no puede arrogarse facultades ajenas. Al &nbsp;respecto, esta Corte manifest\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;palmario que la tutela no es un mecanismo que se pueda activar, seg\u00fan &nbsp;la discrecionalidad del interesado, para tratar de rescatar las &nbsp;oportunidades perdidas, como tampoco para reclamar prematuramente un &nbsp;pronunciamiento del juez constitucional, que le est\u00e1 vedado, &nbsp;por cuanto no puede arrogarse anticipadamente facultades que no le &nbsp;corresponden, con miras a decidir lo que debe resolver el funcionario &nbsp;competente (\u2026) &nbsp;para &nbsp;que de una manera r\u00e1pida y eficaz se le proteja el derecho &nbsp;fundamental al debido proceso\u2019, pues, reit\u00e9rase, no &nbsp;es &nbsp;este un instrumento del que pueda hacer uso antojadizamente el &nbsp;interesado, ni mucho menos para eludir el que de manera espec\u00edfica &nbsp;se\u00f1ale la ley (\u2026)\u201d12. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Frente a las pretensiones encaminadas a (i) designar &nbsp;un abogado de la Defensor\u00eda del Pueblo para que represente al &nbsp;tutelante en una acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa contra la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia; (ii) remitir copia del ruego &nbsp;tuitivo a la C.I.D.H.; y (iii) convocar a la Defensor\u00eda del &nbsp;Pueblo y a la Procuradur\u00eda Delegada correspondiente, para que &nbsp;acrediten c\u00f3mo han garantizado las prerrogativas superlativas &nbsp;de aqu\u00e9l, el resguardo tampoco prospera por cuanto \u00e9ste &nbsp;puede acudir, directamente y sin intermediaci\u00f3n alguna, ante &nbsp;esas entidades y organismos para efectuar las manifestaciones que &nbsp;estime pertinentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Atinente &nbsp;a los ruegos del quejoso, encaminados a (i) aplicar &nbsp;los art\u00edculos 5, 34, y 84 de la Ley 472 de 1998; (ii) &nbsp;aportar &nbsp;\u201ctodas &nbsp;las tutelas que ha presentado\u201d &nbsp;respecto al ritual censurado; (iii) referir los radicados de los &nbsp;resguardos colectivos en donde se ha decretado desistimiento t\u00e1cito; &nbsp;(iv) digitalizar el expediente; (v) tener en cuenta el precedente de &nbsp;la Sala en casos an\u00e1logos; y (vi) aportar la reproducci\u00f3n &nbsp;de varios pronunciamientos emitiditos por esta Corporaci\u00f3n &nbsp;frente a la tem\u00e1tica bajo examen, el auxilio deviene &nbsp; frustr\u00e1neo porque &nbsp;esos ruegos no enmarcan un hecho o aspecto jur\u00eddico &nbsp;relacionado con un perjuicio irremediable que amerite ser conjurado &nbsp;o, siquiera, estudiado; adem\u00e1s, desbordan el objeto de la &nbsp;acci\u00f3n de tutela, cual es, la protecci\u00f3n de los &nbsp;derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n, la referencia de los consecutivos de las acciones &nbsp;populares que fueron sujetas al art\u00edculo 317 del C. G. del P. &nbsp;y, el criterio de la Corte echado de menos, son tareas y cargas que &nbsp;le ata\u00f1en al quejoso, exclusivamente, para fundamentar sus &nbsp;reclamos, sin serle dable trasladarlas a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, pues si bien existe un deber oficioso en materia probatoria &nbsp;y, de aplicaci\u00f3n del precedente en virtud del principio iura &nbsp;novit curia, &nbsp;ello no lo releva de adosar e, indicar, los evidencias y los &nbsp;precedentes que sirven de soporte a sus ruegos. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala ha adoctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[E]sta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha aplicado varios criterios para determinar su &nbsp;existencia; veamos: \u201cla &nbsp;inminencia, &nbsp;que exige medidas inmediatas, la &nbsp;urgencia que &nbsp;tiene el sujeto de derecho por salir de ese perjuicio inminente, y la &nbsp;gravedad de los hechos, &nbsp;que hace evidente la &nbsp;impostergabilidad de &nbsp;la tutela como mecanismo necesario para la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de los derechos constitucionales fundamentales. La &nbsp;concurrencia de los elementos mencionados pone de relieve la &nbsp;necesidad de considerar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que &nbsp;legitima la acci\u00f3n de tutela, como mecanismo transitorio y &nbsp;como medida precautelativa para garantizar la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos fundamentales que se lesionan o que se encuentran &nbsp;amenazados\u201d (\u2026)\u201d13 &nbsp;(negrillas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo &nbsp;anterior, adem\u00e1s, &nbsp;revela &nbsp;la reiterada conducta del demandante en hacer un uso incorrecto de &nbsp;esta excepcional v\u00eda, pues invocar pretensiones abiertamente &nbsp;improcedentes como sustento de los reclamos, no s\u00f3lo afecta la &nbsp;eficaz administraci\u00f3n de justicia, al ocupar a los jueces &nbsp;encargados de resolver los casos, en asuntos carentes de fundamento &nbsp;f\u00e1ctico y jur\u00eddico, sino que tambi\u00e9n &nbsp;desnaturaliza la finalidad por el cual el Constituyente implement\u00f314 &nbsp;la acci\u00f3n de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo pertinente, se requiere al accionante para que se abstenga de &nbsp;incurrir en la conducta descrita como causa de infracci\u00f3n &nbsp;constitucional, pues, con ello, no hace m\u00e1s que contribuir a &nbsp;la congesti\u00f3n judicial, distrayendo la actividad &nbsp;jurisdiccional de la recta y cumplida administraci\u00f3n de &nbsp;justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;le advierte, asimismo que, de continuar, en lo sucesivo, con la &nbsp;presentaci\u00f3n de amparos temerarios y carentes de fundamento &nbsp;legal, se le impondr\u00e1n las sanciones del caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo expuesto, se memora, el inciso 1\u00b0, art\u00edculo 38 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, consagra: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;Temeraria. Cuando, sin motivo expresamente justificado, la misma &nbsp;acci\u00f3n de tutela sea presentada por la misma persona o su &nbsp;representante ante varios jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n o &nbsp;decidir\u00e1n desfavorablemente todas las solicitudes &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;por su parte, el inciso final del canon del mismo estatuto, indica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;la tutela fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste &nbsp;condenar\u00e1 al solicitante al pago de las costas cuando estimare &nbsp;fundadamente que incurri\u00f3 en temeridad (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual modo, el numeral 1\u00b0 del precepto 79 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, aplicable en materia de tutela, en virtud de lo &nbsp;dispuesto en el art\u00edculo 4\u00b0 del Decreto 306 de 1992, &nbsp;reglamentario del 2591 de 1991, expresa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;1. &nbsp;Cuando sea manifiesta la carencia de fundamento legal de la demanda, &nbsp;excepci\u00f3n, recurso, oposici\u00f3n o incidente, o a &nbsp;sabiendas se aleguen hechos contrarios a la realidad &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo ha indicado esta Corte, quien acude a la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, est\u00e1 compelido a &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;acatar &nbsp;los principios que orientan la actuaci\u00f3n procesal, entre los &nbsp;que se encuentra la necesidad de lograr la eficacia del ejercicio de &nbsp;la justicia y obrar con absoluta lealtad y buena fe, pues no se &nbsp;compadece con esas directrices promover peticiones infundadas seg\u00fan &nbsp;aconteci\u00f3, entre otros, con las acciones constitucionales &nbsp;impetradas, so pena de incurrir en conductas que den lugar a acudir a &nbsp;facultades correccionales cuyo empleo debe abocarse por los &nbsp;funcionarios encargados del tr\u00e1mite, de perseverar en &nbsp;comportamientos ajenos a la rectitud inherente al ejercicio del &nbsp;derecho (Cfr. CSJ AP 2215-2014) &nbsp;(\u2026)\u201d15. &nbsp;<\/p>\n<p>Atendiendo &nbsp;a lo esbozado, esta Corporaci\u00f3n, en un caso equiparable, &nbsp;determin\u00f3 que, como el proceder del interesado tocaba &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;los &nbsp;l\u00edmites de la temeridad, previstos en el art\u00edculo 79, &nbsp;numeral 1\u00ba del C\u00f3digo General del Proceso, al hacer &nbsp;peticiones con absoluta carencia de fundamento legal, como previene &nbsp;la norma (\u2026), &nbsp;en evidente perjuicio, no solo de la parte sino tambi\u00e9n de la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, (\u2026) &nbsp;[orden\u00f3] que, &nbsp;por Secretar\u00eda, se compulsen copias de las actuaciones &nbsp;realizadas por aqu\u00e9l en estas diligencias &nbsp;[para las investigaciones del caso] (\u2026)16\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;observa c\u00f3mo la disposici\u00f3n del C. G. del P. es en un &nbsp;todo coherente con las normas especiales que regulan la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, especialmente con el art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991 y el canon 4\u00b0 del Decreto 306 de &nbsp;1992, como instrumentos para la racionalidad y el buen uso de los &nbsp;medios de protecci\u00f3n dise\u00f1ados por el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Ante la situaci\u00f3n descrita en el numeral anterior, es del caso &nbsp;remitir copias de esta actuaci\u00f3n a la Agencia Nacional de &nbsp;Defensa Jur\u00eddica del Estado, para que adelante las &nbsp;investigaciones y actuaciones judiciales que estime pertinentes &nbsp;contra el aqu\u00ed demandante, con el prop\u00f3sito de obtener &nbsp;un resarcimiento patrimonial en favor de la administraci\u00f3n de &nbsp;justicia, dada la multiplicidad de acciones constitucionales, &nbsp;abiertamente infundadas y promovidas por aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;pertinente memorar que, si bien en otros resguardos esta Corporaci\u00f3n &nbsp;ha concedido el amparo de sus garant\u00edas superlativas, el &nbsp;marem\u00e1gnum de demandas sin fundamento torna pertinente adoptar &nbsp;las medidas del caso, por ser palmario el h\u00e1bito del promotor &nbsp;en hacer un uso injustificado de este auxilio, al punto de &nbsp;desnaturalizarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase, &nbsp;es apabullante el volumen de amparos impulsados por Arias Id\u00e1rraga &nbsp;que, por causa de su actuar abusivo, han sido desestimados. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;con su proceder reiterativo, no ha hecho sino desatender los &nbsp;continuos llamamientos de la judicatura para que cese la presentaci\u00f3n &nbsp;de auxilios por cuestiones abiertamente improcedentes o ya zanjadas a &nbsp;trav\u00e9s de decursos similares. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal manera que, sus propias actuaciones, las cuales se hallan &nbsp;debidamente registradas en el sistema de consulta de procesos, &nbsp;permiten colegir, sin ambages, el abuso en la interposici\u00f3n de &nbsp;salvaguardas como esta. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos17 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196918, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d19, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>9.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio20. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>9.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-21, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales22; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas23. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada, pero por las &nbsp;razones aqu\u00ed esbozadas. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;OFICIAR &nbsp;a &nbsp;la Agencia Nacional de Defensa Jur\u00eddica del Estado, &nbsp;para el fin previsto en el numeral 8\u00b0 &nbsp;de la parte motiva de este pronunciamiento. Env\u00edesele la &nbsp;reproducci\u00f3n de esta sentencia &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. ATC de 24 jul. 2007, rad. 00156-01; y ATC, 17 ago. 2011, rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011-00430-01, ATC5961-2014, 30 sep. 2014, rad. 2014-00250-01, entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otros. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vide: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC16690 de 2018, exp. 2018-00485-01; STC16346-2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2018-03593-00; STC15912-2018, exp. 2018-001934-01. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y varias m\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;et &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sentencias T-292 de 1999; T-220 de 2007; T-230 de 2013; T-186 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2017; y T-052 de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso Genie Lacayo, de 29 de enero de 1997. Serie C No. 30, p\u00e1rr &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;77; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Su\u00e1rez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rosero c. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ecuador, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 12 de nov. de 1997. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Asuntos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adolf &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c. Austria, de 26 de marzo de 1982; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Zimmermann &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Steiner c. Suiza, de 13 de julio de 1983; Erckner y Hofauer c. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Austria, de 23 de abril de 1987 y Kizil\u02c6z c. Turqu\u00eda, de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de septiembre de 2001, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Americana de Derechos Humanos, art\u00edculo 8, garant\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial 1. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC232-2021 de 21 de enero de 2021, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;66001-22-13-000-2020-00308-01. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC 28 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2012, exp. 2012-00050-01, reiterada el 15 de mayo y el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17 de octubre del mismo a\u00f1o, exps. 2012-00017-01 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012-02127-00. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de julio de 2010, exp. -2010-00241-01; ratificada el 2 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, exp. &nbsp;2010-000380-01. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC11177-2018 de 3 de septiembre de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15693-22-08-001-2018-00099-01. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de febrero de 2010, exp. 00312-01; reiterada el 20 de marzo de 2013, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp, 00051-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y el 17 de septiembre de 2013, exp. 1700122130002013-00211-01, entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC13730-2019 de 10 de octubre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03021-00 &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica en su art\u00edculo 86 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;establece \u201c(\u2026) Toda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;persona tendr\u00e1 acci\u00f3n de tutela para reclamar ante los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preferente y sumario, por s\u00ed misma o por quien act\u00fae a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;su nombre, la protecci\u00f3n inmediata de sus derechos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constitucionales fundamentales, cuando quiera que \u00e9stos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resulten vulnerados o amenazados por la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de cualquier autoridad p\u00fablica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AHP1375-2015 de 18 de marzo de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AL5367-2018 de 10 de diciembre de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC7995-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC7995-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;66001-22-13-000-2021-00177-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de treinta de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;primero (1\u00ba) de julio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 27 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55374\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}