{"id":55393,"date":"2024-05-17T20:40:58","date_gmt":"2024-05-17T20:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8093-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:58","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:58","slug":"stc8093-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8093-2021\/","title":{"rendered":"STC8093 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC8093-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8093-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11-001-02-03-000-2021-01932-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta &nbsp;de junio dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero &nbsp;(1\u00ba) &nbsp;de julio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la tutela que Doris Marlene Alarc\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra la Sala Civil del Tribunal Superior de Distrito Judicial de &nbsp;Bogot\u00e1, &nbsp;extensiva &nbsp;a los intervinientes en el proceso &nbsp;de pertenencia &nbsp;con &nbsp;radicado n\u00b0 2015-00976-01. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;gestora &nbsp;pidi\u00f3 que &nbsp;se revoque la sentencia de segunda instancia (18 may. 2021) proferida &nbsp;por el Tribunal accionado dentro del declarativo aludido, para que, &nbsp;en su lugar, se profiera fallo a su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento se\u00f1al\u00f3 que interpuso demanda de pertenencia &nbsp;sobre el inmueble identificado con matr\u00edcula inmobiliaria n\u00b0 &nbsp;50S-40511567 en contra de No\u00e9 Guerrero Aguilar (titular del &nbsp;dominio), Pablo Emilio Rodr\u00edguez Fandi\u00f1o (acreedor &nbsp;hipotecario) y dem\u00e1s personas indeterminadas. En el curso de &nbsp;la controversia se admiti\u00f3 la intervenci\u00f3n de Alba &nbsp;Lucero Rojas Ram\u00edrez en calidad de litisconsorte necesaria, &nbsp;por haber sido adjudicataria del predio a usucapir, en virtud del &nbsp;remate judicial acontecido en el compulsivo hipotecario con radicado &nbsp;n\u00b0 2012-1187-00, tramitado en el Juzgado 23 Civil Municipal de &nbsp;Bogot\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que el 29 de octubre de 2020 se dict\u00f3 sentencia favorable a &nbsp;sus pretensiones y que la misma fue apelada por la adjudicataria &nbsp;vinculada al tr\u00e1mite, quien expuso como reparos concretos i). &nbsp;la \u00abFalta &nbsp;de valoraci\u00f3n de las pruebas &nbsp;tanto testimoniales, documentales e interrogatorio &nbsp;de parte\u00bb, &nbsp;ii). &nbsp;La vulneraci\u00f3n a la \u00abseguridad &nbsp;jur\u00eddica\u00bb &nbsp;derivada del veredicto coactivo y, iii). &nbsp;La \u00ab[e]rr\u00f3nea &nbsp;interpretaci\u00f3n de las normas sustanciales, procesales y &nbsp;sentencias judiciales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Relat\u00f3 &nbsp;que el 18 de mayo hoga\u00f1o se resolvi\u00f3 la segunda &nbsp;instancia que dispuso revocar el fallo opugnado tras predicar que su &nbsp;ingreso al inmueble objeto de usucapi\u00f3n se dio en calidad de &nbsp;hija de la poseedora y que una vez \u00e9sta falleci\u00f3, no se &nbsp;evidenci\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo que &nbsp;enarbol\u00f3, por lo que se declar\u00f3 la insatisfacci\u00f3n &nbsp;del presupuesto de \u00abposesi\u00f3n &nbsp;material\u00bb &nbsp;requerido por la instituci\u00f3n demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal suceso deriva la gestora su queja constitucional pues considera &nbsp;que el accionado i). &nbsp;declar\u00f3 excepciones no planteadas por los demandados, ii). &nbsp;no valor\u00f3 adecuadamente las pruebas que demostraban su \u00e1nimo &nbsp;de se\u00f1or\u00edo y, iii). &nbsp;desconoci\u00f3 que su intervenci\u00f3n se limitaba \u00ab\u00fanicamente &nbsp;sobre aquellas cuestiones que le hayan sido planteadas y sustentadas &nbsp;por la parte apelante dentro del recurso de apelaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Tribunal querellado defendi\u00f3 la legalidad de lo actuado. En &nbsp;el mismo sentido se pronunciaron los dem\u00e1s vinculados. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En el presente caso, de cara a las cr\u00edticas ya se\u00f1aladas, &nbsp;se denegar\u00e1 el amparo porque la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior de Bogot\u00e1, al desatar la apelaci\u00f3n que aqu\u00ed &nbsp;se cuestiona, no desbord\u00f3 los contornos expuestos por la &nbsp;recurrente al fundamentar sus reparos concretos, esto es, el ad &nbsp;quem dirimi\u00f3 &nbsp;la impugnaci\u00f3n con observancia de los l\u00edmites trazados &nbsp;por la apelante. Adem\u00e1s, no se avizora en la resoluci\u00f3n &nbsp;del asunto una actuaci\u00f3n arbitraria o una apreciaci\u00f3n &nbsp;probatoria antojadiza que habilite la intervenci\u00f3n de este &nbsp;estrado constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Claro es que la apelaci\u00f3n de sentencias en el C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, a diferencia de lo que ocurr\u00eda con su &nbsp;antecesor, se gobierna bajo el lineamiento de la pretensi\u00f3n &nbsp;impugnaticia, lo que significa que la competencia del superior se &nbsp;reduce \u00ab\u00fanicamente &nbsp;(\u2026) [a] los reparos concretos formulados por el apelante\u00bb &nbsp;(art. 320 ibidem) salvo aquellas \u00abdecisiones &nbsp;que deba adoptar de oficio, en los casos previstos por la ley\u00bb &nbsp;(art. 328 ibidem). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;tal instituci\u00f3n se ha decantado que: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;materia de apelaci\u00f3n es indiscutible que con el advenimiento &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso se introdujo la cultura de la &nbsp;\u2018pretensi\u00f3n impugnaticia\u2019, en virtud de la cual, &nbsp;en principio, el funcionario de segundo grado s\u00f3lo deber\u00e1 &nbsp;ocuparse de los temas que sean propuestos por el o los inconformes, &nbsp;como ant\u00edtesis a la visi\u00f3n panor\u00e1mica que en &nbsp;dicho marco imper\u00f3 en antiguos sistemas adjetivos, pues no &nbsp;cosa distinta brota de la lectura literal de los art\u00edculos 320 &nbsp;y 328 ib\u00eddem (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, &nbsp;tambi\u00e9n es &nbsp;paladino que semejante regla encuentra salvedades cuando, como esos &nbsp;preceptos lo anotan, es menester adoptar \u2018decisiones de &nbsp;oficio\u2019, &nbsp;lo que conviene armonizar con el canon 282 ej\u00fasdem que trata &nbsp;de la \u00abresoluci\u00f3n de excepciones de m\u00e9rito\u00bb. &nbsp;De modo que, s\u00ed hay &nbsp;eventos en que el ad quem est\u00e1 habilitado para abordar \u00edtems &nbsp;motu proprio sin que de all\u00ed pueda predicarse alg\u00fan &nbsp;desafuero por carencia de competencia, ya que la misma ley lo &nbsp;autoriza y las circunstancias espec\u00edficas del caso as\u00ed &nbsp;lo exigen &nbsp;(\u2026) &nbsp;\u2018por regla general la competencia del superior est\u00e1 &nbsp;restringida a pronunciarse sobre los argumentos expuestos por el &nbsp;apelante, sin embargo, tambi\u00e9n existen excepciones a esa &nbsp;restricci\u00f3n, tales como: (i) cuando las dos partes impugnan, &nbsp;pues en este caso se debe resolver sin limitaciones; y (ii) en &nbsp;aquellas oportunidades en que debe darse un pronunciamiento de oficio &nbsp;atendiendo lo dispuesto en la ley, que generalmente se da cuando la &nbsp;determinaci\u00f3n de segunda instancia conlleva a que deba &nbsp;decidirse sobre temas \u00edntimamente relacionados con \u00e9sta &nbsp;(STC4271-2018)\u2026\u00bb (Negritas &nbsp;ajenas al texto &#8211; CSJ STC1424-2020, reiterada en STC3004-2020, &nbsp;STC7609-2020, STC3556-2021 entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>Establecido &nbsp;lo anterior, se observa que la queja medular de la promotora se &nbsp;circunscribe a que el Tribunal accionado haya extendido su &nbsp;competencia sobre aspectos que a su parecer, no fueron esbozados por &nbsp;la recurrente al momento de sustentar sus reparos concretos frente a &nbsp;la providencia impugnada, en particular, critic\u00f3 que se &nbsp;hubiese declarado la falta del \u00abpresupuesto &nbsp;de posesi\u00f3n material\u00bb &nbsp;para acceder a la usucapi\u00f3n pretendida, pues, a su juicio, tal &nbsp;situaci\u00f3n no fue mencionada por su contraparte y resulta &nbsp;contraria a las probanzas que en la causa se practicaron. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, revisado el expediente se destaca la existencia de un reparo &nbsp;impugnativo cuya presencia es incluso reconocida por la accionante; &nbsp;aquel que en el hecho tercero de su escrito de tutela se\u00f1al\u00f3 &nbsp;como \u00abfalta &nbsp;de valoraci\u00f3n de[l] (\u2026) interrogatorio &nbsp;de parte\u00bb. &nbsp;Ciertamente, ese reproche, trazado por la recurrente, fue transcrito &nbsp;por el Tribunal en los antecedentes de la sentencia atacada, &nbsp;concretamente en el ac\u00e1pite en que sintetiz\u00f3 los &nbsp;reproches sustentados por la apelante: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab1.5. &nbsp;Recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la oportunidad prevista por el Decreto Legislativo 806 de 2020, la &nbsp;apoderada de la se\u00f1ora Alba Lucero Rojas Ram\u00edrez &nbsp;desarroll\u00f3 los siguientes puntos: &nbsp;<\/p>\n<p>1.5.1. &nbsp;Falta de valoraci\u00f3n de las pruebas tanto testimoniales e &nbsp;interrogatorio de parte. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que hubo una indebida valoraci\u00f3n probatoria, pues (\u2026) &nbsp;\u00abdel interrogatorio presentado por la demandante, se desprende &nbsp;que quien hace actos de se\u00f1or y due\u00f1o es su esposo y no &nbsp;como la juez lo pretende interpretar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;entonces, que una de las inconformidades con la sentencia de primera &nbsp;instancia consisti\u00f3 en la \u00abindebida &nbsp;valoraci\u00f3n\u00bb &nbsp;que se efectu\u00f3 a la declaraci\u00f3n rendida por la &nbsp;demandante, en particular, sus asertos sobre la persona que detentaba &nbsp;los actos de se\u00f1or\u00edo sobre el predio objeto de la &nbsp;litis. As\u00ed pues, resulta patente que el objeto de esa censura &nbsp;no era otro que desvirtuar, como elemento cardinal de la acci\u00f3n &nbsp;de pertenencia, la calidad de poseedora que fue reconocida en la &nbsp;primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que, en aras de constatar tal presupuesto, el Tribunal &nbsp;haya procedido a \u00aba &nbsp;efectuar el an\u00e1lisis de los presupuestos axiol\u00f3gicos de &nbsp;la acci\u00f3n de pertenencia, en armon\u00eda con algunos de los &nbsp;motivos de inconformidad de la recurrente, en &nbsp;especial el que hace relaci\u00f3n con la indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, que condujo a reconocer la posesi\u00f3n de la &nbsp;demandante &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;En dicho estudio, luego de hacer un recuento de las probanzas &nbsp;practicadas en lo que respecta a la posesi\u00f3n, concluy\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;decir, a la actora le correspond\u00eda acreditar de forma clara e &nbsp;inequ\u00edvoca, que la posesi\u00f3n o coposesi\u00f3n &nbsp;herencial sobre el ya referenciado inmueble, mut\u00f3 o se &nbsp;transform\u00f3 en posesi\u00f3n ordinaria y exclusiva, esto es, &nbsp;desconociendo los derechos de cualquier sucesor de la causante, para &nbsp;lo cual se le impon\u00eda visibilizar las circunstancias que &nbsp;dieron lugar a esa mutaci\u00f3n y el momento o \u00e9poca en que &nbsp;ello tuvo ocurrencia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual forma, en un ejercicio de valoraci\u00f3n de las dem\u00e1s &nbsp;declaraciones en torno a la calidad de poseedora, se concluy\u00f3 &nbsp;que tampoco se hab\u00eda demostrado la exclusividad de la posesi\u00f3n &nbsp;alegada, \u00abpues &nbsp;al un\u00edsono los testigos manifestaron que la calidad de &nbsp;\u201cpropietarios\u201d la compart\u00edan ella y su esposo, (\u2026) &nbsp;quien todos reconocen como coposeedor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Visto &nbsp;lo anterior, es evidente que el an\u00e1lisis que el Tribunal &nbsp;efectu\u00f3 sobre la calidad de poseedora que en su momento aleg\u00f3 &nbsp;la promotora, no fue producto de una intenci\u00f3n sesgada de &nbsp;extralimitar la competencia restringida que le otorg\u00f3 el &nbsp;legislador, sino todo lo contrario, correspondi\u00f3 a la &nbsp;necesidad de motivar el estudio que se efectu\u00f3 a una de las &nbsp;censuras que se expusieron en la sustentaci\u00f3n de la alzada, &nbsp;motivo suficiente para tener por desvirtuado el desbordamiento &nbsp;acusado por esta senda. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Se doli\u00f3 tambi\u00e9n la censora de que \u00abel &nbsp;Tribunal, de oficio [haya] decret[ado] (\u2026) excepciones &nbsp;que no hab\u00edan sido alegadas por la parte recurrente\u00bb &nbsp;pues consider\u00f3 que la fata de demostraci\u00f3n de posesi\u00f3n &nbsp;declarada por el ad &nbsp;quem, &nbsp;no solamente desconoc\u00eda la instituci\u00f3n de la pretensi\u00f3n &nbsp;impugnaticia sino que respond\u00eda a una indebida apreciaci\u00f3n &nbsp;de las pruebas que acreditaban su animus &nbsp;de se\u00f1or\u00edo. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, se vislumbra el fracaso de tal reproche, pues como se dej\u00f3 &nbsp;antes rese\u00f1ado, la resoluci\u00f3n acusada no rebas\u00f3 &nbsp;los l\u00edmites de la impugnaci\u00f3n, en ese sentido, la &nbsp;declaratoria de falta de \u00abposesi\u00f3n &nbsp;material\u00bb &nbsp;correspondi\u00f3 a uno de los reparos izados por la apelante. &nbsp;Adem\u00e1s, sabido es, que trat\u00e1ndose de prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva de dominio la falta de uno solo de sus presupuestos &nbsp;axiol\u00f3gicos tiene como consecuencia connatural la nugatoria de &nbsp;la pretensi\u00f3n sin que ello corresponda, necesariamente, al &nbsp;reconocimiento de una excepci\u00f3n. As\u00ed, sobre la &nbsp;concurrencia de tales elementos ha dicho esta Corporaci\u00f3n que: &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;la propiedad tan trascendente, toda mutaci\u00f3n en la &nbsp;titularidad, y con mayor raz\u00f3n, cuando se edifica a partir de &nbsp;la posesi\u00f3n material, alegada por v\u00eda prescriptiva, &nbsp;hecho que forja y penetra como derecho; apareja &nbsp;comprobar certera y l\u00edmpidamente la concurrencia &nbsp;de los componentes axiol\u00f3gicos &nbsp;que la integran: (i) posesi\u00f3n material actual en el &nbsp;prescribiente; (ii) que el bien haya sido pose\u00eddo durante el &nbsp;tiempo exigido por la ley, en forma p\u00fablica, pac\u00edfica e &nbsp;ininterrumpida; (iii) identidad de la cosa a usucapir; (iv) y que &nbsp;\u00e9sta sea susceptible de adquirirse por pertenencia\u00bb &nbsp;(SC16250-2017) &nbsp;(Resaltado &nbsp;propio) &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, queda demostrado que la revocatoria censurada obedeci\u00f3 &nbsp;a la falta de demostraci\u00f3n de uno de los elementos angulares &nbsp;de la instituci\u00f3n demandada y no propiamente, como se alega, a &nbsp;la prosperidad de una excepci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Por su parte, en lo que respecta a la valoraci\u00f3n desplegada &nbsp;por el ad &nbsp;quem &nbsp;sobre los medios de prueba que lo llevaron a desdibujar la posesi\u00f3n &nbsp;declarada en primera instancia y de la cual deriva la gestora la &nbsp;lesi\u00f3n de sus prerrogativas, queda demostrado de las citas &nbsp;precedentes que los anhelos de aquella vienen sustentados sobre la &nbsp;base de cuestionar la apreciaci\u00f3n probatoria y la aplicaci\u00f3n &nbsp;normativa que el juez natural adopt\u00f3 en la disputa, lo que &nbsp;revela la verdadera intenci\u00f3n de imponer su propio criterio &nbsp;respecto de la forma en que, a su juicio, debi\u00f3 resolverse el &nbsp;pleito prescriptivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Reit\u00e9rese &nbsp;que, al margen de compartir el raciocinio reprochado, trat\u00e1ndose &nbsp;de la valoraci\u00f3n probatoria, &nbsp;goza el juez natural de amplia discrecionalidad para la libre &nbsp;estimaci\u00f3n de las probanzas recopiladas, lo &nbsp;que limita la intromisi\u00f3n del fallador constitucional a &nbsp;aquellos casos en que se acredite una lesi\u00f3n ius fundamental, &nbsp;circunstancia &nbsp;inexistente &nbsp;en el sub &nbsp;lite, pues &nbsp;el mero inconformismo hermen\u00e9utico &nbsp;de la querellante &nbsp;no ostenta la virtud de configurar &nbsp;la v\u00eda de hecho invocada. Sobre el particular ha sido pac\u00edfica &nbsp;la doctrina constitucional al sustentar que: &nbsp;<\/p>\n<p>[e]l &nbsp;campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en &nbsp;cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica (&#8230;) de forma que s\u00f3lo &nbsp;es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en &nbsp;el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico &nbsp;ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, &nbsp;pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la &nbsp;correspondiente providencia. &nbsp;El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de &nbsp;tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo &nbsp;debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n. &nbsp;(STC, &nbsp;5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterada en STC 7 oct. 2015, rad. &nbsp;2336-00, STC4937-2016, STC6631-2018 y STC14267-2018, STC5418-2021, &nbsp;STC6009-2021 entre otras). &nbsp;(Resaltado &nbsp;propio). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;En definitiva, al quedar expuesto que la sentencia del ad &nbsp;quem &nbsp;no desbord\u00f3 los lineamientos de la pretensi\u00f3n &nbsp;impugnativa elevada y que su contenido obedece a un criterio de &nbsp;interpretaci\u00f3n razonable de las probanzas recaudadas y las &nbsp;disposiciones normativas que regulan la contienda, no queda opci\u00f3n &nbsp;diferente que la de negar el resguardo. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Constituci\u00f3n, &nbsp;resuelve &nbsp;NEGAR &nbsp;la &nbsp;tutela instada por Doris &nbsp;Marlene Alarc\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a los participantes por el medio m\u00e1s expedito y rem\u00edtase &nbsp;el paginario a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, &nbsp;de no impugnarse esta resoluci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8093-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC8093-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11-001-02-03-000-2021-01932-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta &nbsp;de junio dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero &nbsp;(1\u00ba) &nbsp;de julio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la tutela que Doris Marlene Alarc\u00f3n &nbsp;instaur\u00f3 &nbsp;contra la Sala Civil [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55393","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55393\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}