{"id":55397,"date":"2024-05-17T20:40:58","date_gmt":"2024-05-17T20:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8097-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:58","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:58","slug":"stc8097-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8097-2021\/","title":{"rendered":"STC8097 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC8097-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8097-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2021-00387-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de julio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se dirime la &nbsp;impugnaci\u00f3n del fallo de 18 de marzo de 2021, dictado por la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia en la &nbsp;acci\u00f3n de tutela promovida por Olga Marina Collazos Saavedra &nbsp;contra la Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral de esta Corporaci\u00f3n, la Sala Laboral del Tribunal &nbsp;Superior de Distrito Judicial de Buga y el Juzgado Segundo Laboral &nbsp;del Circuito de Palmira, extensiva a los intervinientes en el litigio &nbsp;2014-00045-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La convocante solicit\u00f3 dejar sin efectos las sentencias &nbsp;proferidas por: i) &nbsp;la Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral de esta Corporaci\u00f3n (21 sept. 2020), ii) &nbsp;la Sala Laboral del Tribunal Superior de Distrito Judicial de Buga &nbsp;(24 ago. 2016) y, iii) &nbsp;el &nbsp;Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Palmira (2 jun. 2014); para &nbsp;que, en su lugar, sea reconocida como beneficiaria de la sustituci\u00f3n &nbsp;pensional, \u00aben &nbsp;concurrencia por convivencia simult\u00e1nea con la se\u00f1ora &nbsp;LILIA GONZ\u00c1LEZ DE CARDONA en los porcentajes que fueron &nbsp;decididos en el proceso 76001-33-31-012-2011-00409- 00 en donde es &nbsp;demandante LILIA GONZ\u00c1LEZ DE CARDONA y que curs\u00f3 ante &nbsp;la jurisdicci\u00f3n administrativa, o en su defecto se ordene a la &nbsp;[S]ala de [C]asaci\u00f3n [L]aboral (\u2026) emitir nuevo fallo, &nbsp;en donde se haga estudio de la prueba testimonial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento de las s\u00faplicas, indic\u00f3 que Lilia Gonz\u00e1lez &nbsp;Guzm\u00e1n inco\u00f3 ante el Juzgado Segundo Laboral del &nbsp;Circuito de Palmira un proceso ordinario laboral contra Colpensiones &nbsp;para obtener el reconocimiento de la sustituci\u00f3n pensional por &nbsp;el fallecimiento de su esposo Ren\u00e9 Cardona Salamanca (16 mayo. &nbsp;2011), tr\u00e1mite donde fue vinculada como litisconsorte &nbsp;necesario, sede donde present\u00f3 \u00abdemanda &nbsp;de intervenci\u00f3n excluyente, [para] solicita[r] el &nbsp;reconocimiento y pago de la pensi\u00f3n que en vida recibi\u00f3 &nbsp;mi compa\u00f1ero permanente REN\u00c9 CARDONA SALAMANCA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adujo &nbsp;que el juez de conocimiento mediante sentencia declar\u00f3 no &nbsp;probada la excepci\u00f3n de convivencia marital de hecho en los &nbsp;\u00faltimos cinco a\u00f1os, entre ella y el causante (2 jun. &nbsp;2014), decisi\u00f3n que fue confirmada por la Sala Laboral del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Buga en relaci\u00f3n &nbsp;con su pretensi\u00f3n (24 ago. 2016), de ah\u00ed que interpuso &nbsp;el recurso extraordinario de casaci\u00f3n; &nbsp;no obstante, la Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia dispuso no &nbsp;casar el prove\u00eddo de segundo grado (21 sept. 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, las autoridades convocadas incurrieron en un defecto &nbsp;f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria, ya que &nbsp;desde\u00f1aron \u00abvalorar &nbsp;en su conjunto el material allegado bajo la premisa de ser los &nbsp;testigos parientes de la suscrita\u00bb, &nbsp;puesto que \u00abresulta &nbsp;indispensable un an\u00e1lisis a la prueba testimonial por mi &nbsp;arrimada al JUZGADO SEGUNDO LABORAL DE PALMIRA para concluir que s\u00ed &nbsp;soy la compa\u00f1era permanente del causante y no su \u201camante\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, indic\u00f3 que en el derecho procesal laboral \u00abla &nbsp;prueba testimonial es una prueba NO CALIFICADA y por ende no puede &nbsp;ser atacada directamente y solo se puede hacer como referencia al &nbsp;atacar una prueba calificada (documento, confesi\u00f3n o &nbsp;inspecci\u00f3n judicial); por lo que no fue tan f\u00e1cil &nbsp;enlistar un cargo en contra de una sentencia que finc\u00f3 su &nbsp;decisi\u00f3n s\u00f3lo en prueba testimonial (sic)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Sala de Descongesti\u00f3n No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Laboral de esta Corporaci\u00f3n se\u00f1al\u00f3 que resolvi\u00f3 &nbsp;no casar la sentencia impugnada, debido a las \u00abserias &nbsp;deficiencias\u00bb &nbsp;de orden t\u00e9cnico que presentaba el \u00fanico cargo de la &nbsp;demanda, d\u00e9ficit que impidi\u00f3 su estimaci\u00f3n; &nbsp;luego, la promotora acude al juez constitucional \u00abpara &nbsp;enmendar su incuria en la adecuada formulaci\u00f3n de la demanda &nbsp;de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;y revivir un debate resuelto por la jurisdicci\u00f3n ordinaria, &nbsp;por consiguiente, pidi\u00f3 negar el amparo. Mientras que el &nbsp;Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Palmira indic\u00f3 &nbsp;atenerse a las resultas de este tr\u00e1mite sumario. &nbsp;<\/p>\n<p>Lilia &nbsp;Gonz\u00e1lez Guzm\u00e1n adujo que este auxilio y el remedio &nbsp;extraordinario promovidos por la libelista son \u00abmaniobra[s] &nbsp;dilatoria[s]\u00bb &nbsp;para seguir \u00abpercibiendo &nbsp;ilegalmente los dineros de una pensi\u00f3n que no le pertenece\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n desestim\u00f3 &nbsp;el ruego, tras considerar que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la accionante no demostr\u00f3 que se configure alguno de los &nbsp;defectos espec\u00edficos, que estructure la denominada v\u00eda &nbsp;de hecho, es decir, no se acredit\u00f3 que las providencias &nbsp;reprobadas est\u00e9n fundadas en conceptos irrazonables o &nbsp;arbitrarios de tal trascendencia, que corresponda al juez &nbsp;constitucional conjurarlos mediante este excepcional instrumento de &nbsp;amparo para los derechos fundamentales invocados. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La quejosa impugn\u00f3 sin exponer argumentos. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>Si bien el reclamo se dirige contra los fallos &nbsp;dictados por &nbsp;<\/p>\n<p>el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de &nbsp;Palmira (2 jun. 2014), la Sala Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Distrito Judicial de Buga (24 ago. 2016) y la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;No. 2 de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;(21 sept. 2020), el an\u00e1lisis de la Corte se circunscribir\u00e1 &nbsp;al \u00faltimo de ellos porque a trav\u00e9s del recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n se desataron las cr\u00edticas &nbsp;que la accionante esgrimi\u00f3 en esta sede superlativa. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, el ruego de Olga Marina &nbsp;Collazos Saavedra debe desestimarse y, en consecuencia, ser\u00e1 &nbsp;confirmado el prove\u00eddo opugnado porque los razonamientos de la &nbsp;Sala hom\u00f3loga aqu\u00ed reprochados no lucen arbitrarios o &nbsp;caprichosos, conforme pasa a explicarse. &nbsp;<\/p>\n<p>En principio, debe reiterarse que esta &nbsp;instituci\u00f3n no fue creada para replicar la actividad &nbsp;jurisdiccional, salvo cuando exista una irregularidad que configure &nbsp;\u00abv\u00eda de hecho\u00bb &nbsp;y el interesado as\u00ed lo exponga dentro de un tiempo prudencial, &nbsp;siempre que no tenga ni haya desaprovechado otros instrumentos &nbsp;ordinarios o extraordinarios para conjurar el agravio. De ah\u00ed &nbsp;que, solamente \u00aben los &nbsp;precisos casos en los cuales el funcionario respectivo incurra en un &nbsp;proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, &nbsp;puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden &nbsp;jur\u00eddico si el afectado no cuenta con otro medio de protecci\u00f3n &nbsp;judicial\u00bb (CSJ &nbsp;STC9877-2018, CSJ STC9600-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>Luego de &nbsp;revisar la determinaci\u00f3n sometida a escrutinio no se advierte &nbsp;la configuraci\u00f3n de alguna v\u00eda &nbsp;de hecho, &nbsp;menos el agravio a prerrogativas fundamentales, toda vez que si bien &nbsp;result\u00f3 adversa a los intereses de la actora, tampoco por esta &nbsp;circunstancia debe tildarse de arbitraria o caprichosa, &nbsp;menos a\u00fan &nbsp;si se tiene en cuenta que las razones que condujeron a desechar el &nbsp;\u00fanico cargo que en esa sede elev\u00f3 Olga Marina Collazos &nbsp;Saavedra, ata\u00f1en a razones de t\u00e9cnica de casaci\u00f3n &nbsp;o indebida estructuraci\u00f3n de la demanda, am\u00e9n de no &nbsp;acreditar la convivencia simult\u00e1nea o exclusiva que aleg\u00f3 &nbsp;como compa\u00f1era permanente de Ren\u00e9 Cardona Salamanca, &nbsp;perspectiva donde la &nbsp;autoridad enjuiciada sostuvo que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;la demanda con la que se procura sustentar el recurso extraordinario, &nbsp;como lo se\u00f1alan los opositores, presenta &nbsp;deficiencias t\u00e9cnicas, que afectan su estimaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;No obstante estar encaminado el cargo por la v\u00eda de los &nbsp;hechos, omiti\u00f3, como se ha adoctrinado, entre otras, en las &nbsp;sentencias CSJ SL4959-2016 y CSJ SL9162-2017, que al tenor de los &nbsp;ordinales 1\u00ba del art\u00edculo 87 y 5\u00ba literal b) del &nbsp;art\u00edculo 90 del CPTSS, es deber del recurrente, i) &nbsp;individualizar los yerros f\u00e1cticos; ii) adjudicar de forma &nbsp;clara el error de apreciaci\u00f3n, esto es, que no se valor\u00f3 &nbsp;una prueba que reposa en el tr\u00e1mite o que se contempl\u00f3 &nbsp;de manera equivocada, refiri\u00e9ndose, en primer lugar, a las que &nbsp;seg\u00fan el art\u00edculo 7\u00b0 de la Ley 16 de 1969, tienen &nbsp;car\u00e1cter de calificadas y, de ser el caso, los dem\u00e1s &nbsp;medios de convencimiento; iii) confrontar mediante un razonamiento &nbsp;l\u00f3gico lo que dedujo el fallador con lo que demuestra el medio &nbsp;de convicci\u00f3n y, iv) explicar de qu\u00e9 manera todo ello &nbsp;impact\u00f3 la decisi\u00f3n recurrida. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;se dice, porque aunque la recurrente estructura tres errores &nbsp;f\u00e1cticos, debido a la falta de apreciaci\u00f3n de unas &nbsp;pruebas y a la equivocada valoraci\u00f3n de otras, no indica cu\u00e1l &nbsp;fue la equivocaci\u00f3n del sentenciador en la apreciaci\u00f3n &nbsp;de aquellas, tampoco de qu\u00e9 manera ello, junto con la omisi\u00f3n &nbsp;valorativa que se le endilga, impact\u00f3 la sentencia y desat\u00f3 &nbsp;la trasgresi\u00f3n normativa que denuncia, conforme lo reclaman &nbsp;las citadas normas, dej\u00e1ndose ver la demostraci\u00f3n del &nbsp;ataque, m\u00e1s como un alegato de instancia, que como una &nbsp;acusaci\u00f3n de ilegalidad del segundo fallo, para que este fuera &nbsp;anulado por el juez de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Cabe &nbsp;destacar, que en la acusaci\u00f3n por la senda de los hechos, no &nbsp;es suficiente la simple enunciaci\u00f3n de la prueba que gener\u00f3 &nbsp;el error y el mero se\u00f1alamiento de que el yerro enrostrado a &nbsp;la segunda instancia se produjo por su inobservancia o estimaci\u00f3n &nbsp;equivocada, sino que es necesario que se demuestre con contundencia &nbsp;que el juzgador la puso a decir algo distinto de lo que ella &nbsp;objetivamente expresa, as\u00ed como la incidencia de ese yerro en &nbsp;la sentencia, ejercicio que aqu\u00ed se echa de menos, pues de &nbsp;manera gen\u00e9rica, asevera que \u00abla falta de apreciaci\u00f3n &nbsp;y apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de las pruebas indicadas\u00bb, &nbsp;lo llev\u00f3 a adoptar las conclusiones que reprodujo, \u00abaplicando &nbsp;indebidamente su facultad de libre apreciaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, ese &nbsp;Colegiado de Descongesti\u00f3n pese a las deficiencias de t\u00e9cnica &nbsp;en el recurso extraordinario, abord\u00f3 el estudio del cargo &nbsp;propuesto, y explic\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) el &nbsp;cargo est\u00e1 fundado preponderantemente en la valoraci\u00f3n &nbsp;de pruebas no calificadas, como: i) los testimonios de \u00abPHANOR &nbsp;COLLAZOS SAAVEDRA, LUZ MERY COLLAZOS SAAVEDRA, ESPERANZA L\u00d3PEZ &nbsp;GRUESO, LEONARDO MAGA\u00d1A RODR\u00cdGUEZ, MERKIMER GALEANO &nbsp;MORALES y HENRY LLANOS\u00bb, cuando sabido es que no son &nbsp;susceptibles de examen aut\u00f3nomo en la casaci\u00f3n laboral &nbsp;y de seguridad social, conforme lo dispone el art\u00edculo 7\u00b0 &nbsp;de la Ley 16 de 1969, siendo viable su an\u00e1lisis, solo si se &nbsp;comprueba el error valorativo del colegiado, con rango de &nbsp;protuberante, evidente o manifiesto, respecto de &nbsp;una prueba &nbsp;calificada, lo cual no sucedi\u00f3 en este caso. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, &nbsp;indic\u00f3 que la impugnante no acredit\u00f3, en el proceso &nbsp;ordinario, los requisitos exigidos para acceder a la prestaci\u00f3n &nbsp;econ\u00f3mica pensional, toda vez que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;En lo que toca con los documentos de folios 10 a 13 (resoluci\u00f3n &nbsp;de reconocimiento pensional realizado por el Municipio de Palmira); &nbsp;440 y 442 (contestaci\u00f3n intervenci\u00f3n ad excludendum) &nbsp;del primer cuaderno, advierte la Corte que la recurrente igualmente &nbsp;no demuestra la incidencia de la omisi\u00f3n valorativa en que &nbsp;incurri\u00f3 el Tribunal, en el sentido de la sentencia atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, m\u00e1s all\u00e1 de ello, visto el contenido de esas &nbsp;probanzas no se advierte c\u00f3mo su apreciaci\u00f3n hubiera &nbsp;cambiado la decisi\u00f3n acusada, en raz\u00f3n a que ninguna de &nbsp;ellas contribuye a demostrar el requisito de convivencia que la &nbsp;impugnante debi\u00f3 acreditar para obtener la prestaci\u00f3n &nbsp;que reclama. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, respecto a esos medios de convicci\u00f3n, la &nbsp;impugnante tambi\u00e9n omiti\u00f3 que, dada la v\u00eda de &nbsp;ataque que escogi\u00f3 para objetar la sujeci\u00f3n a la &nbsp;legalidad del fallo de apelaci\u00f3n, adem\u00e1s deb\u00eda &nbsp;argumentar la incidencia de la equivocaci\u00f3n f\u00e1ctica &nbsp;enrostrada, en el mismo, sin limitarse a presentar su comprensi\u00f3n &nbsp;alternativa de aquellos, seg\u00fan lo ha expuesto la &nbsp;jurisprudencia de la Corte, entre otras, en la sentencia CSJ &nbsp;SL9162-2017. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, &nbsp;al no haber derribado la recurrente la verdadera raz\u00f3n &nbsp;que llev\u00f3 al Juez colectivo a negarle el derecho que persigue, &nbsp;pues, en efecto, no demostr\u00f3 la convivencia que aleg\u00f3 &nbsp;como compa\u00f1era permanente del pensionado fallecido, de manera &nbsp;exclusiva o simult\u00e1nea con la c\u00f3nyuge de aqu\u00e9l, &nbsp;en los cinco 5 a\u00f1os anteriores al deceso, como lo exige el &nbsp;art\u00edculo 13 de la Ley 797 de 2003, que modific\u00f3 los &nbsp;art\u00edculos 47 y 74 de la Ley 100 de 1993, la decisi\u00f3n &nbsp;impugnada se mantiene, en los t\u00e9rminos de la sentencia &nbsp;CSJ &nbsp;SL5156-2018. &nbsp;(Se &nbsp;subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Confrontadas as\u00ed &nbsp;las inferencias a las que se ha hecho menci\u00f3n, en estrictez, &nbsp;al margen de que se compartan o no, estas no reflejan arbitrariedad, &nbsp;menos lucen desproporcionadas en relaci\u00f3n con los par\u00e1metros &nbsp;que fijan los art\u00edculos 87, 90 y 91 del C\u00f3digo Procesal &nbsp;del Trabajo y de la Seguridad Social, torn\u00e1ndose plausible &nbsp;asegurar que si la petente -mediante su apoderado- no ajust\u00f3 &nbsp;sus reproches &nbsp;a esas espec\u00edficas directrices, bastan las &nbsp;deficiencias subrayadas para descartar un menoscabo a sus derechos &nbsp;fundamentales por defectuosa o indebida valoraci\u00f3n probatoria &nbsp;en su pretensi\u00f3n de anteponer su criterio o buscar otro que &nbsp;consulte su inter\u00e9s jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Cabe resaltar en &nbsp;este punto, seg\u00fan ha advertido esta Corporaci\u00f3n, en &nbsp;trat\u00e1ndose del \u00abrecurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n\u00bb, que &nbsp;este: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;impone al libelista cumplir los requisitos de fondo y de forma &nbsp;previstos por el legislador para el \u00e9xito del ataque; la &nbsp;ausencia de rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al &nbsp;impetrar los cargos para demostrar los errores en la sentencia &nbsp;recurrida, no es tarea superable en esta sede, porque no se instituy\u00f3 &nbsp;para suplir la ineptitud del remedio. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo instrumental &nbsp;es garant\u00eda para materializar la igualdad ante la ley y para &nbsp;frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso ritual &nbsp;manifiesto, sino de prerrogativas irrenunciables, cuyo respeto es &nbsp;finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;sustancial. &nbsp;(STC3924-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>Esta postura se &nbsp;reiter\u00f3 en un caso de similares contornos, donde se expuso &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) el &nbsp;car\u00e1cter extraordinario de tal enmienda impone al opugnante &nbsp;cumplir en estrictez con los requisitos tanto de fondo como formales &nbsp;consagrados por el legislador para el \u00e9xito de la censura; la &nbsp;ausencia de rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales para &nbsp;la formulaci\u00f3n de las acusaciones en aras de demostrar los &nbsp;errores de la sentencia recurrida, no es tarea que pueda ser superada &nbsp;en esta v\u00eda supralegal ya que no es el camino para suplir la &nbsp;ineptitud de la \u00abdemanda de casaci\u00f3n, &nbsp;(STC6238-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>En consecuencia, &nbsp;comoquiera que la providencia cuestionada en esta queja reposa en un &nbsp;discernimiento o interpretaci\u00f3n razonable, am\u00e9n de &nbsp;resultar notorio que el anhelo de la impugnante es que prevalezca su &nbsp;criterio o buscar otro para aniquilar la sentencia que le &nbsp;desfavoreci\u00f3, designio ajeno a esta v\u00eda subsidiaria, &nbsp;ser\u00e1 refrendado el prove\u00eddo opugnado sin m\u00e1s &nbsp;consideraciones. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, resuelve: CONFIRMAR &nbsp;el &nbsp;pronunciamiento de naturaleza, procedencia y fecha conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese &nbsp;a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8097-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC8097-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2021-00387-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de treinta de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1\u00b0) de julio de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se dirime la &nbsp;impugnaci\u00f3n del fallo de 18 de marzo de 2021, dictado por la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55397","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55397"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55397\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}