{"id":55472,"date":"2024-05-17T20:41:02","date_gmt":"2024-05-17T20:41:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8365-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:02","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:02","slug":"stc8365-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8365-2021\/","title":{"rendered":"STC8365 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC8365-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8365-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-00645-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de siete de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;ocho (8) de julio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 22 de abril de 2021, proferida &nbsp;por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal, dentro de la salvaguarda promovida por &nbsp;Alfredo S\u00e1nchez Ronderos a la Sala Penal del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Bucaramanga y al Juzgado Quinto Penal del &nbsp;Circuito de esa ciudad, con ocasi\u00f3n del juicio de la se\u00f1alada &nbsp;estirpe, con radicado n\u00b02013-08436-01, adelantado contra el &nbsp;gestor por el delito de \u201cacceso &nbsp;carnal en persona incapaz de resistir\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de sus prerrogativas al debido proceso y acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente violentadas por &nbsp;las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inaugural y de la revisi\u00f3n de las pruebas, la &nbsp;causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;impulsor se encuentra detenido en establecimiento carcelario desde el &nbsp;23 de septiembre de 2014, por los hechos originarios de la actuaci\u00f3n &nbsp;refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;sentencia de 16 de octubre de 2016, el estrado del circuito confutado &nbsp;conden\u00f3 al promotor a ciento cuarenta y cuatro (144) meses de &nbsp;prisi\u00f3n, como autor del punible de \u201cacceso &nbsp;carnal en persona incapaz de resistir\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con lo decidido, el censor impetr\u00f3 apelaci\u00f3n cuya &nbsp;definici\u00f3n correspondi\u00f3 al tribunal fustigado y la &nbsp;ponencia del caso se asign\u00f3 al magistrado al Juan Carlos &nbsp;Diettes Luna. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor solicit\u00f3 al despacho del circuito demandado, la libertad &nbsp;condicional y la concesi\u00f3n de la prisi\u00f3n domiciliaria, &nbsp;pedimentos desestimados el 14 de mayo de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;deprec\u00f3 a esa misma sede judicial, concederle la libertad por &nbsp;vencimiento de t\u00e9rminos, dada la alegada tardanza de la &nbsp;corporaci\u00f3n encausada en zanjar la alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;fallo de 12 de febrero siguiente, la colegiatura atacada confirm\u00f3 &nbsp;la condena proferida por el a &nbsp;quo frente &nbsp;al precursor. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el petente, se lesionaron sus garant\u00edas, pues la tardanza &nbsp;injustificada de la corporaci\u00f3n refutada hizo nugatoria su &nbsp;prerrogativa a obtener su libertad por descuento de la pena, al punto &nbsp;que est\u00e1 cerca de cumplir la condena impuesta, lo cual torna &nbsp;inane incoar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, pues &nbsp;cuando sea resuelto, habr\u00e1 purgado su tiempo en prisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;cuestiona que se encontr\u00f3 probada, sin estarla, su &nbsp;responsabilidad en la conducta enrostrada &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, remitir &nbsp;copias respecto del magistrado Juan Carlos Diettes Luna, para que se &nbsp;le sancione disciplinariamente, y ordenar al estrado &nbsp;a quo disponer &nbsp;su libertad condicional. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El mencionado magistrado defendi\u00f3 la legalidad de su actuaci\u00f3n &nbsp;y, refiri\u00f3 estar por definir lo relativo a la sustentaci\u00f3n &nbsp;del recurso extraordinario de casaci\u00f3n promovido por el &nbsp;impulsor respecto a la sentencia de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado Quinto Penal del Circuito de Bucaramanga y la Fiscal\u00eda &nbsp;Seccional de esa ciudad, manifestaron no haber conculcado los &nbsp;derechos del impulsor1. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Ludvig \u00c1lvarez Hern\u00e1ndez, aduciendo ser el defensor del &nbsp;accionante al interior del decurso criticado, se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que el 28 de enero pasado, present\u00f3 otra salvaguarda contra el &nbsp;colegiado recriminado ante la Corte Constitucional, en virtud de la &nbsp;mora para dirimir la apelaci\u00f3n interpuesta frente a la condena &nbsp;del a &nbsp;quo, colegiatura &nbsp;que remiti\u00f3 las diligencias por competencia a la hom\u00f3loga &nbsp;Penal. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Los dem\u00e1s convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La &nbsp;sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Neg\u00f3 &nbsp;el amparo, por desentenderse el presupuesto de subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 el querellante, reiterando los argumentos esbozados en &nbsp;la demanda de amparo e indicando que el tribunal demandado le &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;concedi\u00f3 &nbsp;uno d\u00edas para &nbsp;[impetrar el] recurso &nbsp;de casaci\u00f3n tiempo que dej[\u00f3] &nbsp;vencer &nbsp;(\u2026) y, &nbsp;[de igual modo, esa autoridad] expidi\u00f3 &nbsp;[el &nbsp;auto de 21 de abril de 2021, mediante el cual declar\u00f3 desierta &nbsp;esa defensa, por falta de sustentaci\u00f3n oportuna] (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; Frente a la negativa del estrado del circuito encartado a acoger &nbsp;solicitud del gestor dirigida obtener su libertad condicional o, la &nbsp;prisi\u00f3n domiciliaria, el resguardo est\u00e1 llamado al &nbsp;naufragio al desatender los presupuestos de inmediatez y &nbsp;subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;El primero, porque, &nbsp;entre la presentaci\u00f3n del ruego tuitivo, acaecida el 6 de &nbsp;abril de 2021, y el mencionado pronunciamiento, proferido el 14 de &nbsp;mayo de 2020, han trascurrido m\u00e1s de diez (10) meses, tiempo &nbsp;que supera el plazo de seis (6) meses establecidos por la Sala como &nbsp;suficiente para concurrir tempestivamente a este auxilio. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;a la enunciada exigencia, la Corte reiteradamente ha puntualizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]i &nbsp;bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el &nbsp;t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n &nbsp;de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed &nbsp;resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no pueda ser tan amplio que &nbsp;impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas &nbsp;creadas por la jurisdicci\u00f3n, (\u2026) &nbsp;[por tanto] (\u2026) &nbsp;muy breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de &nbsp;la determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional &nbsp;que se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo &nbsp;no pierda su raz\u00f3n de ser (\u2026) &nbsp;en el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de &nbsp;inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el lapso &nbsp;razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, &nbsp;ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el &nbsp;accionante (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, si el petente se demor\u00f3 en incoar el resguardo, su &nbsp;descuido per &nbsp;se &nbsp;descarta la existencia de una conducta irregular atribuible a las &nbsp;entidades confutadas y con repercusi\u00f3n directa en sus &nbsp;garant\u00edas fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;En cuanto al segundo, se relieva, el actor no entabl\u00f3 los &nbsp;recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n a su alcance, &nbsp;respecto a la referida determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;acci\u00f3n impone el &nbsp;agotamiento previo de todos los mecanismos de defensa a disposici\u00f3n &nbsp;de los interesados, dado su car\u00e1cter eminentemente residual, &nbsp;pues, de otra manera, se convertir\u00eda en una v\u00eda para &nbsp;revivir las oportunidades clausuradas, cuesti\u00f3n que terminar\u00eda &nbsp;cercenando los principios nodales edificantes de esta herramienta &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo concerniente al citado requisito, esta Corte ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De modo que, si incurri\u00f3 en pigricia y desperdici\u00f3 las &nbsp;diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensi\u00f3n &nbsp;de recurrir tal actuaci\u00f3n por esta v\u00eda extraordinaria o &nbsp;de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, &nbsp;puesto que no ha sido dise\u00f1ado para rescatar t\u00e9rminos &nbsp;derrochados, &#8211; pues los mismos son perentorios e improrrogables, (\u2026) &nbsp;ni &nbsp;para establecer una paralela forma de control de las actuaciones &nbsp;judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, &nbsp;impide la intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no &nbsp;est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la &nbsp;incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de &nbsp;sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la &nbsp;finalidad para la cual se instituy\u00f3 la tutela (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[C]uando &nbsp;hay [negligencia] &nbsp;de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones &nbsp;judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las &nbsp;cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria (\u2026)4\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Atinente al ataque dirigido contra el auto de 19 de enero de 2021, &nbsp;proferido por el ad &nbsp;quem &nbsp;reprochado, mediante el cual ratific\u00f3 la desestimaci\u00f3n &nbsp;del pedimento de libertad provisional por vencimiento de t\u00e9rminos &nbsp;elevado por el tutelante, la Sala advierte que no se incurri\u00f3 &nbsp;en la vulneraci\u00f3n denunciada. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, por cuanto el censor formul\u00f3 esa solicitud en virtud &nbsp;de la mora del tribunal en definir la apelaci\u00f3n contra el &nbsp;fallo condenatorio de primer grado; sin embargo, correspond\u00eda, &nbsp;como ocurri\u00f3, denegar aqu\u00e9lla solicitud, pues el &nbsp;quejoso no se encuentra detenido en raz\u00f3n de una medida de &nbsp;aseguramiento, contrario &nbsp;sensu, &nbsp;lo est\u00e1 con ocasi\u00f3n de la sentencia del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Raz\u00f3n &nbsp;le asisti\u00f3 al Juzgado Promiscuo del Circuito de Ituango y a &nbsp;dicho cuerpo colegiado cuando se\u00f1alaron que Monsalve &nbsp;Guzm\u00e1n no &nbsp;se encuentra privado de la libertad en virtud de una medida de &nbsp;aseguramiento, toda vez que en la actualidad se halla descontando &nbsp;pena en raz\u00f3n a la sentencia emitida el &nbsp;9 de agosto de 2017\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;tales condiciones, pierde toda vigencia la demanda, pues la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional s\u00f3lo se admite &nbsp;como medida correctiva para superar la ilegalidad de mantener a una &nbsp;persona privada de la libertad sin fundamento alguno, asunto que &nbsp;dista mucho de presentarse en el caso examinado, dado que el &nbsp;solicitante se encuentra legalmente confinado en prisi\u00f3n, &nbsp;precisamente cumpliendo la pena impuesta por un juez luego de &nbsp;hall\u00e1rsele responsable de la comisi\u00f3n de un delito y &nbsp;sin que se advierta cubierta en su totalidad la sanci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLo &nbsp;anterior, por cuanto la medida de aseguramiento preventiva tiene &nbsp;vigencia hasta el anuncio del sentido de fallo condenatorio. Sobre &nbsp;ese t\u00f3pico, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, en auto AP 4711, 24 jul. 2017, rad. 49734, &nbsp;explic\u00f3:\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[E]n &nbsp;los procesos regidos por la Ley 906 de 2004, la medida de &nbsp;aseguramiento tiene vigencia hasta el anuncio del sentido de fallo &nbsp;condenatorio, &nbsp;all\u00ed el juez puede hacer una manifestaci\u00f3n expresa &nbsp;acerca de la libertad del procesado, disponiendo su encarcelamiento, &nbsp;pero si omite hacer una manifestaci\u00f3n al respecto en esa &nbsp;oportunidad, la vigencia de la medida se extender\u00e1 hasta la &nbsp;lectura de la sentencia, momento en el que, por mandato legal, no &nbsp;s\u00f3lo debe imponer la pena de prisi\u00f3n, sino que ha de &nbsp;resolver sobre la libertad; en particular, sobre la concesi\u00f3n &nbsp;o negativa de los sustitutos y subrogados penales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cTales &nbsp;razones impiden, entonces, afirmar que el cumplimiento del mandato de &nbsp;juzgar al detenido dentro del plazo m\u00e1ximo legal -gen\u00e9rico- &nbsp;(art. 1\u00ba de la Ley 1786 de 2016, que modific\u00f3 el art. 307 &nbsp;de la Ley 906 de 2004) se cumple con la lectura del fallo de segundo &nbsp;grado, como lo comprende la jurisprudencia constitucional\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEsta &nbsp;err\u00f3nea conclusi\u00f3n tambi\u00e9n estriba en que, para &nbsp;los efectos del art. 7-5 de la C.A.D.H., concretados en el art. 1\u00ba &nbsp;de la Ley 1786 de 2016, no es lo mismo juzgar al procesado privado de &nbsp;la libertad que entender agotado el proceso penal como tal. \u00c9ste &nbsp;se prolonga m\u00e1s all\u00e1 de las instancias ordinarias &nbsp;(arts. 205 y ss. de la Ley 600 de 2000 y arts. 180 y ss. de la Ley &nbsp;906 de 2004); inclusive, en estricto sentido, comprende etapas &nbsp;posteriores a la ejecutoria de la sentencia, como lo es la de &nbsp;ejecuci\u00f3n de la pena (arts. 469 y ss. de la Ley 600 de 2000 y &nbsp;arts. 459 y ss. de la Ley 906 de 2004)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi &nbsp;el principal objeto del proceso penal es la determinaci\u00f3n de &nbsp;la responsabilidad penal del acusado, tal prop\u00f3sito se &nbsp;concreta en la decisi\u00f3n sobre tal aspecto, contenida en la &nbsp;sentencia. &nbsp;Cuesti\u00f3n &nbsp;diferente es que ese juicio -positivo o negativo- sobre la &nbsp;responsabilidad pueda ser sometido a controversia por la v\u00eda &nbsp;del derecho de impugnaci\u00f3n. &nbsp;La indeterminaci\u00f3n sancionable con la p\u00e9rdida de la &nbsp;potestad estatal para investigar y juzgar con privaci\u00f3n de la &nbsp;libertad es aquella donde el estado de acusaci\u00f3n se prolonga &nbsp;indefinidamente sin que se defina la situaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;del procesado, en relaci\u00f3n con su situaci\u00f3n de &nbsp;culpabilidad o de inocencia. Como lo clarifica la Corte I.D.H., \u201cel &nbsp;principio del plazo razonable al que hacen referencia los arts. 7-5 &nbsp;y 8-1 de la Convenci\u00f3n Americana tiene como finalidad impedir &nbsp;que los acusados permanezcan largo tiempo bajo acusaci\u00f3n y &nbsp;asegurar que \u00e9sta se decida prontamente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cClaro, &nbsp;ello no habilita a que el tr\u00e1mite de los recursos sea &nbsp;indefinido, m\u00e1s el establecimiento de plazos para la decisi\u00f3n &nbsp;de aqu\u00e9llos en instancias ordinarias y extraordinarias, as\u00ed &nbsp;como la implementaci\u00f3n de sanciones al Estado por el &nbsp;desconocimiento del principio de celeridad, en tanto componente del &nbsp;debido proceso, no s\u00f3lo es cuesti\u00f3n que igualmente &nbsp;pertenece al \u00e1mbito de configuraci\u00f3n legislativa, sino &nbsp;que se orienta por una teleolog\u00eda distinta, debido a que al &nbsp;existir sentencia de primera instancia, ya se cuenta con un &nbsp;pronunciamiento judicial sobre la responsabilidad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;tanto, es claro que la medida de aseguramiento privativa de la &nbsp;libertad que en su momento afect\u00f3 a Rafael &nbsp;Antonio Monsalve Guzm\u00e1n, &nbsp;perdi\u00f3 &nbsp;vigencia cuando se emiti\u00f3 el sentido del fallo, por lo que su &nbsp;reclusi\u00f3n actual se encuentra fundamentada en la sentencia &nbsp;condenatoria proferida en su contra y cuya apelaci\u00f3n se &nbsp;concedi\u00f3 ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia &nbsp;(\u2026)5\u201d &nbsp;(\u00e9nfasis original). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, la Sala encuentra que la determinaci\u00f3n del &nbsp;colegiado encausado no constituye quebranto a prerrogativa alguna, &nbsp;pues se adopt\u00f3 en observancia de particularidades de la &nbsp;contienda y del precedente aplicable en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;lo ha expresado esta Corte: \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento interpretativo en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es &nbsp;residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Sobre la alegada tardanza del ad &nbsp;quem confutado &nbsp;en definir la apelaci\u00f3n incoada por el censor contra la &nbsp;sentencia condenatoria del a &nbsp;quo convocado, &nbsp;tambi\u00e9n es claro el fracaso de la reclamaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;antelado, por cuanto el embate se funda en una mora relacionada con &nbsp;la emisi\u00f3n de una determinaci\u00f3n que, en \u00faltimas, &nbsp;ya se dict\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;proferido del fallo de segundo grado desde el 12 de febrero anterior &nbsp;y presentado el ruego tuitivo el 6 de abril postrero, resulta &nbsp;evidente la inexistencia de la dilaci\u00f3n reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, despu\u00e9s de la primera calenda enunciada, no &nbsp;exist\u00eda amenaza o perjuicio irremediable susceptible de ser &nbsp;conjurado a trav\u00e9s de esta especial jurisdicci\u00f3n, dada &nbsp;la carencia del objeto sobre la cual el petente edific\u00f3 el &nbsp;debate por la demora en la resoluci\u00f3n de la alzada en comento. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;los aspectos que ameritan la concesi\u00f3n del auxilio en virtud &nbsp;de perjuicio irremediable, susceptible de ser conjurado o atemperado &nbsp;a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela, la Sala ha enfatizado: &nbsp;<\/p>\n<p>E]sta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha aplicado varios criterios para determinar su &nbsp;existencia; veamos: \u201cla &nbsp;inminencia, &nbsp;que exige medidas inmediatas, la &nbsp;urgencia que &nbsp;tiene el sujeto de derecho por salir de ese perjuicio inminente, y la &nbsp;gravedad de los hechos, &nbsp;que hace evidente la &nbsp;impostergabilidad de &nbsp;la tutela como mecanismo necesario para la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de los derechos constitucionales fundamentales. La &nbsp;concurrencia de los elementos mencionados pone de relieve la &nbsp;necesidad de considerar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que &nbsp;legitima la acci\u00f3n de tutela, como mecanismo transitorio y &nbsp;como medida precautelativa para garantizar la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos fundamentales que se lesionan o que se encuentran &nbsp;amenazados\u201d (\u2026)\u201d7 &nbsp;(negrillas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, la Corte destaca que, aun cuando el accionante hubiese &nbsp;promovido el ruego tuitivo antes de la emisi\u00f3n de la sentencia &nbsp;de 12 de febrero de 2021, el resguardo tampoco tendr\u00eda &nbsp;vocaci\u00f3n de \u00e9xito, porque el precursor no demostr\u00f3 &nbsp;el uso de la figura de recusaci\u00f3n contra el magistrado &nbsp;atacado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, frente a la tardanza injustificada en asuntos penales, los &nbsp;procesados tienen a su alcance el mencionado instrumento procesal, &nbsp;para obtener, eventualmente, celeridad en la actuaci\u00f3n &nbsp;reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Corte en un asunto similar, acot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Es &nbsp;menester destacar que si el querellante estima injustificada la &nbsp;demora de la actual autoridad competente &nbsp;(\u2026) &nbsp;tiene &nbsp;a su alcance la posibilidad de recusar al fiscal cognoscente en caso &nbsp;de encontrarse en presencia de las circunstancias contempladas en el &nbsp;numeral 7\u00b0 del art\u00edculo 99 de la Ley 600 de 2000 (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Respecto &nbsp;de ese aspecto, esta Corporaci\u00f3n en un caso an\u00e1logo &nbsp;expuso: (\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;accionante se queja por la demora en que ha incurrido la &nbsp;Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Medell\u00edn (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Bajo ese contexto, la &nbsp;Sala aprecia que tal y como lo consider\u00f3 el juez &nbsp;constitucional de primer grado, el accionante tiene a &nbsp;su disposici\u00f3n \u00abla figura jur\u00eddica de la &nbsp;recusaci\u00f3n\u00bb, (CSJ STC 27 sep 2013, rad. 01645-01). &nbsp;Al respecto, en un caso de contornos similares la Corte estim\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2018(\u2026) &nbsp;el ordenamiento procesal penal, en el numeral 7 del art\u00edculo &nbsp;56 de la Ley 906 de 2004, establece la posibilidad de formular &nbsp;impedimento en caso de \u2018que el funcionario judicial haya dejado &nbsp;vencer, sin actuar, los t\u00e9rminos que la ley se\u00f1ale al &nbsp;efecto, a menos que la demora sea debidamente justificada\u2019, y &nbsp;en el art\u00edculo 60 de la misma normatividad prev\u00e9 que &nbsp;\u2018si el funcionario en quien se d\u00e9 una causal de &nbsp;impedimento no la declarare cualquiera de las partes podr\u00e1 &nbsp;recusarlo (\u2026)\u2019, raz\u00f3n por la cual, dichos &nbsp;mecanismos de resguardo no &nbsp;pueden ser reemplazados o sustituidos a trav\u00e9s de la tutela, &nbsp;pues de lo contrario se invadir\u00edan injustificadamente las &nbsp;privativas funciones y competencia de otras autoridades (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En una cuesti\u00f3n similar, dijo la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;que \u2018tanto en la Ley 600 de 2000 como 906 de 2004 se ofrece a &nbsp;las partes dentro del proceso penal el instrumento al cual acudir &nbsp;cuando consideren que la no resoluci\u00f3n de los casos por parte &nbsp;de los funcionarios judiciales pone en grave riesgo sus derechos, as\u00ed &nbsp;el art\u00edculo 99 y 56 respectivamente, numeral 7, que establecen &nbsp;las causales de impedimentos y recusaciones: &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Que &nbsp;el funcionario judicial haya dejado vencer, sin actuar, los t\u00e9rminos &nbsp;que la ley se\u00f1ale al efecto, a menos que la demora sea &nbsp;debidamente justificada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u2018(\u2026) &nbsp;De &nbsp;manera que puede proponer el actor su insatisfacci\u00f3n a trav\u00e9s &nbsp;del instituto de la recusaci\u00f3n, sin que le sea al juez de &nbsp;tutela suplir funciones ordinarias\u2019 (CSJ STC 29 jun 2011, rad. &nbsp;54769, reiterada en las de 20 jun 2012, rad. 011221-01; 25 jul 2012, &nbsp;rad. &nbsp;01254-01, &nbsp;13 mar 2013, rad. 00178 -01) (\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Refuerza la improcedencia del auxilio implorado, la desatenci\u00f3n &nbsp;al presupuesto de subsidiariedad, por cuanto si bien el suplicante &nbsp;formul\u00f3 el recurso extraordinario de casaci\u00f3n a su &nbsp;alcance, no lo sustent\u00f3 tempestivamente, pues, como \u00e9l &nbsp;mismo se\u00f1al\u00f3 en el escrito de impugnaci\u00f3n, dej\u00f3 &nbsp;vencer el tiempo otorgado para presentar la correspondiente de &nbsp;demanda y, por tanto, el remedio casacional fue declarado desierto &nbsp;por el tribunal acusado en auto de 21 de abril de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, el actor dilapid\u00f3 un instrumento id\u00f3neo &nbsp;para la defensa de sus intereses, aspecto que, valga se\u00f1alar, &nbsp;obedeci\u00f3 a su propia incuria, m\u00e1s no a una situaci\u00f3n &nbsp;atribuible al colegiado refutado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, la Corte ha enfatizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[R]ecu\u00e9rdese &nbsp;que, seg\u00fan el precedente jurisprudencial, \u00abel &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n constituye &nbsp;un requisito de procedibilidad de la tutela contra sentencias &nbsp;judiciales, pues al menos debe haberse intentado su ejercicio antes &nbsp;de acudir al mecanismo excepcional previsto en el art\u00edculo 86 &nbsp;Superior.&nbsp;De lo contrario la acci\u00f3n de tutela se &nbsp;convertir\u00eda en una v\u00eda alterna para la resoluci\u00f3n &nbsp;de las controversias y se desvanecer\u00eda con ello su car\u00e1cter &nbsp;subsidiario y residual &nbsp;(\u2026)\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Tocante a la pretensi\u00f3n dirigida a remitir copias para que se &nbsp;investigue al magistrado Juan &nbsp;Carlos Diettes Luna, &nbsp;el amparo deviene &nbsp;frustr\u00e1neo &nbsp;por cuanto el demandante puede acudir, directamente y, sin &nbsp;intermediaci\u00f3n alguna, ante las entidades y organismos que &nbsp;estime pertinentes &nbsp;para efectuar las manifestaciones aqu\u00ed enarboladas; &nbsp;adem\u00e1s, &nbsp;esa solicitud desborda el objeto de la acci\u00f3n de tutela, cual &nbsp;es, la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos10 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196911, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d12, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio13. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados incluido Colombia14, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales15; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas16. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Atendiendo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al principio de buena fe, las intervenciones de dichos sujetos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;procesales se toman del fallo impugnado, por cuanto a esta instancia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se alleg\u00f3 el archivo contentivo de \u00e9stas. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 14 Sep. 2007, Exp. 2012-01316-00, reiterado en STC. 27 Oct. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, Rad. 2011-02245-00. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 de julio de 2010, exp. -2010-00241-01; ratificada el 2 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, exp. &nbsp;2010-000380-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC11177-2018 de 29 de agosto de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15693-22-08-001-2018-00099-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STP7883-2020 de 3 de septiembre de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 112243. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC13730-2019 de 10 de octubre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03021-00 &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2014, exp. 11001-02-04-000-2014-02258-01, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reiterada el 8 de octubre de 2015, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2015-02360-00 &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC17119-2019 de 16 de diciembre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-04106-00 &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8365-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC8365-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-04-000-2021-00645-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de siete de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;ocho (8) de julio de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 22 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55472","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}