{"id":55567,"date":"2024-05-17T20:41:04","date_gmt":"2024-05-17T20:41:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8673-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:04","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:04","slug":"stc8673-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8673-2021\/","title":{"rendered":"STC8673 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC8673-2021 <\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8673-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01892-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., catorce (14) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Pedro &nbsp;Jos\u00e9 Luquerna Arias, Gloria Esperanza Solano de Garc\u00eda, &nbsp;Luz Amparo y Juan Carlos Solano Pinto frente al Juzgado Primero Civil &nbsp;del Circuito de Bucaramanga y la Sala Civil \u2013 Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad, &nbsp;con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio de simulaci\u00f3n incoado por los aqu\u00ed &nbsp;actores a Martin Emilio Solano Pati\u00f1o y Yolanda Mej\u00eda &nbsp;P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Los censores &nbsp;reclaman la protecci\u00f3n de la prerrogativa al debido proceso, &nbsp;presuntamente vulnerada por la autoridad querellada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. De lo &nbsp;consignado en la demanda constitucional, se colige que Gloria &nbsp;Esperanza Solano de Garc\u00eda, Luz Amparo, Gustavo y Juan Carlos &nbsp;Solano Pinto, iniciaron ante el Juzgado Primero Civil del Circuito de &nbsp;Bucaramanga, el litigio materia de resguardo, solicitando se declare &nbsp;absolutamente simulado el contrato de compraventa contenido en la &nbsp;escritura p\u00fablica N\u00b0 1667 de 30 de agosto de 2016, &nbsp;mediante la cual Mary Solano Beltr\u00e1n (q.e.p.d.), representada &nbsp;por Yolanda Mej\u00eda P\u00e9rez vendi\u00f3 a Mart\u00edn &nbsp;Emilio Solano Pati\u00f1o el inmueble ubicado en la calle 10 &nbsp;N\u00b021-36 de la citada ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese asunto &nbsp;Pedro Jos\u00e9 Luquerna Arias, actu\u00f3 como apoderado &nbsp;judicial del extremo actor. &nbsp;<\/p>\n<p>El despacho &nbsp;instructor, zanj\u00f3 el comentado pleito en sentencia de 4 de &nbsp;febrero de 2020, en la cual se negaron las pretensiones invocadas, &nbsp;decisi\u00f3n recurrida en apelaci\u00f3n por los demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>El conocimiento &nbsp;de la alzada le correspondi\u00f3 al tribunal convocado, quien, en &nbsp;prove\u00eddo de 8 de junio de 2021, confirm\u00f3 la &nbsp;determinaci\u00f3n impugnada; empero, declarando probada de oficio &nbsp;la excepci\u00f3n de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por &nbsp;activa. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alan los &nbsp;tutelantes que la colegiatura criticada incurri\u00f3 en \u201cerror &nbsp;de derecho\u201d &nbsp;dentro del caso bajo estudio, pues al tratarse de un asunto donde se &nbsp;debat\u00eda la simulaci\u00f3n de un negocio jur\u00eddico, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cualquier &nbsp;persona que se sienta afectada por su realizaci\u00f3n (\u2026) &nbsp;puede acudir a demandar (\u2026) &nbsp;sin tener que acreditar orden parenteral de los accionantes &nbsp;a tal punto que &nbsp;si el se\u00f1or Juez hubiera aceptado las pretensiones de la &nbsp;demanda, (\u2026) &nbsp;las cosas se retrotraer\u00edan a su estado original, es decir, que &nbsp;el bien producto de litigio volver\u00eda a quedar en cabeza de la &nbsp;fallecida Mary Solano Beltr\u00e1n, y ah\u00ed s\u00ed ten\u00edan &nbsp;que demandar los derechos sucesorales o en petici\u00f3n de &nbsp;herencia, acreditando los interesados el mejor grado sucesoral (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Requieren, en concreto, \u201ctutelar &nbsp;los derechos fundamentales (\u2026) &nbsp;vulnerados &nbsp;por los fallos impugnados, y en su defecto, proferir el que en &nbsp;derecho y justicia corresponda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;del accionado &nbsp;<\/p>\n<p>Guard\u00f3 &nbsp;silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;De entrada, se resalta, Pedro Jos\u00e9 Luquerna Arias carece de &nbsp;legitimaci\u00f3n para elevar, a nombre propio, el reclamo &nbsp;constitucional, por los hechos relacionados en el escrito de tutela, &nbsp;pues \u00e9l obra en el memorado subex\u00e1mine &nbsp;como apoderado judicial del extremo activo de ese asunto; por ende, &nbsp;no es titular de garant\u00eda iusfundamental &nbsp;alguna derivada de esa actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Es menester indicar que el art\u00edculo 10\u00ba del Decreto 2591 &nbsp;de 1991, si bien establece: \u201c[l]a &nbsp;acci\u00f3n de tutela podr\u00e1 ser ejercida [indistintamente &nbsp;por] &nbsp;cualquiera\u201d, &nbsp;condiciona su legitimaci\u00f3n a la persona, natural o jur\u00eddica, &nbsp;directamente \u201cvulnerada &nbsp;o amenazada en uno de sus derechos fundamentales\u201d, &nbsp;a su representante o a su agente oficioso, no a los terceros. El &nbsp;mencionado canon normativo es desarrollo de la regla 86 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, de la cual se colige que a dicho &nbsp;auxilio solo puede acudir quien vea \u201cvulnerados &nbsp;o amenazados\u201d sus &nbsp;derechos fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, esta Sala siguiendo la doctrina constitucional ha &nbsp;sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[C]iertamente, &nbsp;aunque el art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de 1991, establece que &nbsp;\u201ccualquier persona\u201d puede acudir a la referida acci\u00f3n, &nbsp;no debe desconocerse, que a rengl\u00f3n seguido condiciona su &nbsp;legitimaci\u00f3n a que ella sea la \u201cvulnerada o amenazada en &nbsp;uno de sus derechos fundamentales\u201d, no el de terceros, como as\u00ed &nbsp;tambi\u00e9n se menciona en el [precepto] &nbsp;86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, al decir que a tal &nbsp;mecanismo s\u00f3lo puede acudir quien le hayan sido \u201cvulnerados &nbsp;o amenazados\u201d &nbsp;aquellos (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ahora, como el auxilio fue interpuesto tambi\u00e9n por Gloria &nbsp;Esperanza Solano de Garc\u00eda, Luz Amparo y Juan Carlos Solano &nbsp;Pinto, personas que conforman el extremo demandante del caso sublite, &nbsp;se entrar\u00e1 a estudiar la censura elevada por aqu\u00e9llos &nbsp;frente al fallo de 8 de junio de 2021, mediante el cual el tribunal &nbsp;fustigado declar\u00f3 probada de oficio la excepci\u00f3n de &nbsp;falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Se &nbsp;advierte que el colegiado convocado, al zanjar la alzada impetrada en &nbsp;el asunto sublite, &nbsp;evidenci\u00f3 que ese juicio fue impulsado por los aqu\u00ed &nbsp;actores en su condici\u00f3n de \u201csobrinos\u201d &nbsp;de la fallecida Mary Solano Beltr\u00e1n, quien \u201cfungi\u00f3 &nbsp;como vendedora en la compraventa\u201d &nbsp;tildada como simulada. &nbsp;<\/p>\n<p>Haciendo &nbsp;suyas las palabras de esta Corte, explic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;herederos de quien contrat\u00f3 en vida est\u00e1n legitimados &nbsp;en causa para incoar la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n porque &nbsp;formando parte tal acci\u00f3n de la universalidad transmisible del &nbsp;causante se fija en cabeza de los sucesores universales, como los &nbsp;dem\u00e1s bienes trasmisibles. Basta pues, la vocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria de herederos forzosos o simplemente legales o &nbsp;testamentarios, para que quien goce de ella tenga inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico para ejercer las acciones que ten\u00eda su &nbsp;antecesor y pueda ejercitarlos en las mismas condiciones que este &nbsp;pudiera hacerlo si viviera\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi bien &nbsp;con respecto a la simulaci\u00f3n tal inter\u00e9s puede &nbsp;responder a dos situaciones distintas: i) la del heredero forzoso a &nbsp;quien el acto simulado ha inferido da\u00f1o directo por &nbsp;sustracci\u00f3n de bienes llamados a participar en la integraci\u00f3n &nbsp;de la correspondiente asignaci\u00f3n, legitima rigurosa o &nbsp;efectiva, mejora de la porci\u00f3n conyugal o alimentos, y ii) la &nbsp;del heredero llamado por la ley, pero no de manera imperativa o &nbsp;instituido por testamento, cuya vocaci\u00f3n no se origina, por &nbsp;tanto es el sistema legal que limita la libertad de testar\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo anterior, el tribunal manifest\u00f3 que seg\u00fan los &nbsp;\u00f3rdenes hereditarios contemplados en los art\u00edculos 1045 &nbsp;a 1052 del C\u00f3digo Civil, los primeros llamados o legitimados &nbsp;para atacar por simulaci\u00f3n el memorado contrato de compraventa &nbsp;\u201cser\u00edan &nbsp;los hijos de la causante, y a falta de \u00e9stos sus padres, si le &nbsp;sobrevivieran a ella, &nbsp;de &nbsp;lo contrario y en el orden que sigue, estar\u00edan sus hermanos y &nbsp;su c\u00f3nyuge, luego sus sobrinos y finalmente el ICBF\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la legitimaci\u00f3n de los tutelantes, resalt\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;cuanto hace a la condici\u00f3n espec\u00edfica de herederos de &nbsp;la causante Mary Solano Beltr\u00e1n, se acent\u00faa por la Sala &nbsp;que, seg\u00fan la prueba documental, registros civiles que se &nbsp;aportaron con la subsanaci\u00f3n de la demanda y en virtud del &nbsp;auto admisorio de 17 de noviembre de 2017, al morir aqu\u00e9lla no &nbsp;ten\u00eda hijos ni padres que le sobrevivieran, hubo s\u00ed (\u2026) &nbsp;un &nbsp;hermano, Gilberto Solano padre de los aqu\u00ed actores, y de Mario &nbsp;Solano Pimentel, progenitor este \u00faltimo del demandado Mart\u00edn &nbsp;Emilio Solano Pati\u00f1o\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;manera que, del repaso y del estudio de las normas ya puntualizadas y &nbsp;el v\u00ednculo consangu\u00edneo que une a los demandantes con &nbsp;quien actu\u00f3 como vendedora en el contrato que se acusa de &nbsp;simulado, en principio, en esta especie contenciosa a Juan Carlos, &nbsp;Gustavo y Luis Amparo Solano Pinto y Gloria Esperanza Solano de &nbsp;Garc\u00eda les asistir\u00eda legitimaci\u00f3n e inter\u00e9s &nbsp;para propender por la declaratoria de simulaci\u00f3n, por su &nbsp;ubicaci\u00f3n en el cuarto orden sucesoral de la causante (\u2026); &nbsp;sin embargo, como quiera que los \u00f3rdenes sucesorales de una &nbsp;persona son excluyentes entre s\u00ed, a m\u00e1s de absolutos, &nbsp;esto es que s\u00f3lo ante la falta total del primero o del &nbsp;antecedente, el segundo o el subsiguiente adquiere sus derechos, y si &nbsp;en esa secuencia la ausencia de herederos es total, ah\u00ed si &nbsp;entrar\u00edan los ubicados en el tercero y as\u00ed &nbsp;sucesivamente, se requiere de modo indefectible acreditar que no &nbsp;existe persona con mejor posesi\u00f3n o cesi\u00f3n en el &nbsp;escalaf\u00f3n u orden, \u00f3sea, ubicado en un orden anterior &nbsp;de quien demanda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;consecuencia, y como la causante Mary Solano Beltr\u00e1n no era &nbsp;hija \u00fanica, correspond\u00eda a sus sobrinos, al actuar aqu\u00ed &nbsp;como demandantes de la simulaci\u00f3n, probar que el tercer orden &nbsp;sucesoral se encontraba plenamente agotado para el momento en que &nbsp;aqu\u00e9lla falleci\u00f3, pues s\u00f3lo en ausencia de su &nbsp;hermano Gilberto Solano se habilitar\u00eda la condici\u00f3n de &nbsp;herederos de los ac\u00e1 actores, y por consiguiente su &nbsp;legitimaci\u00f3n para enervar el negocio jur\u00eddico tan &nbsp;comentado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNo &nbsp;sobra recordar que para acreditar la advertida situaci\u00f3n no &nbsp;existe libertad probatoria, es decir que \u00fanicamente a trav\u00e9s &nbsp;de la correspondiente partida del registro civil de nacimiento o de &nbsp;defunci\u00f3n se pueden acreditar cuestiones inherentes al estado &nbsp;civil de una persona, como el nacimiento, la muerte y su parentesco &nbsp;como lo dispone el art\u00edculo 105 del Decreto 1260 de 1970\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;esa v\u00eda no existe dentro del plenario la prueba legal del &nbsp;fallecimiento de Gilberto Solano, es m\u00e1s, revisado de modo &nbsp;detenido y prolijo los escritos de demanda, la subsanaci\u00f3n de &nbsp;la misma y de contestaci\u00f3n de la parte demandada, no se &nbsp;advierte siquiera la menci\u00f3n de la fecha en que ese suceso &nbsp;ocurri\u00f3, en otras palabras los aqu\u00ed actores no &nbsp;demostraron con rendida y espec\u00edfica prueba documental la &nbsp;muerte de su padre Gilberto Solano, hermano de la causante Mary &nbsp;Solano Beltr\u00e1n, los que los legitimar\u00eda para demandar &nbsp;la simulaci\u00f3n que invocan, pues mientras tal hecho natural no &nbsp;ocurra y se pruebe que ya acaeci\u00f3, el tercer orden sucesoral &nbsp;de la precitada de cujus no se considera agotado y no abre paso a que &nbsp;el siguiente, es decir el cuarto orden adquiera derechos como &nbsp;herederos de aqu\u00e9lla\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;precisada carga, esto es, la demostraci\u00f3n probatoria plena y &nbsp;con prueba documentaria de la muerte de Gilberto Solano, incumb\u00eda &nbsp;de manera inexorable a la parte demandante, en virtud de la regla y &nbsp;la carga que le impone el art\u00edculo 167 del C.G.P. Al punto, &nbsp;como lo destacara la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, en sentencia de 19 de diciembre de 2018: \u201chay &nbsp;eventos en los cuales la actitud pasiva de la parte sobre quien pesa &nbsp;la responsabilidad de demostrar determinados supuesto de hecho, es la &nbsp;generadora del fracaso, bien de las pretensiones de la demanda o de &nbsp;la defensa o excepciones del demandado, por haber inobservado su &nbsp;compromiso al interior de la tramitaci\u00f3n del proceso y en las &nbsp;oportunidades previstas por el legislador\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por los promotores es obtener un pronunciamiento diferente &nbsp;al emitido por la corporaci\u00f3n accionada en la sentencia &nbsp;cuestionada, de la cual, se infiere, est\u00e1 soportada en &nbsp;fundamentos l\u00f3gicos y razonables, fruto de la valoraci\u00f3n &nbsp;de los medios de prueba militantes en el expediente y del an\u00e1lisis &nbsp;de las normas y la jurisprudencia aplicables al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el tribunal fue enf\u00e1tico en se\u00f1alar que a los actores, &nbsp;al impulsar el comentado litigio en condici\u00f3n de sobrinos de &nbsp;la fallecida Mary Solano Beltr\u00e1n, les asist\u00eda el deber &nbsp;de demostrar su calidad de herederos de aqu\u00e9lla, ante la &nbsp;ausencia de su progenitor Gilberto Solano, hermano de la difunta, &nbsp;pues ser\u00eda este \u00faltimo, quien, en primer t\u00e9rmino, &nbsp;ser\u00eda el llamado a suceder a la prenombrada y el legitimado &nbsp;para incoar la comentada acci\u00f3n simulatoria, ante la ausencia &nbsp;de hijos y padres sobrevivientes de la de &nbsp;cujus; &nbsp;sin embargo, los promotores no aportaron prueba alguna al respecto &nbsp;para comprobar as\u00ed el inter\u00e9s que les asist\u00eda en &nbsp;demandar la venta contenida en la escritura p\u00fablica N\u00b0 &nbsp;1667 de 30 de agosto de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, se destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se &nbsp;caracteriza por ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el &nbsp;marco de la sana cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;T\u00e9ngase en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede &nbsp;ser venero para demandar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la &nbsp;intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Con &nbsp;todo, no se configura un perjuicio irremediable que permita conceder &nbsp;de manera transitoria el auxilio invocado, al no estar probados los &nbsp;presupuestos de inminencia, gravedad, urgencia e impostergabilidad, &nbsp;propios del mismo, m\u00e1xime, cuando los actores pueden impulsar &nbsp;nuevamente la comentada acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, claro &nbsp;est\u00e1, de contar para ese momento con la legitimaci\u00f3n &nbsp;extra\u00f1ada en el caso bajo estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a las caracter\u00edsticas de dicho perjuicio, la Sala ha &nbsp;indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]sta &nbsp;Corporaci\u00f3n ha aplicado varios criterios para determinar su &nbsp;existencia; veamos: \u201cla &nbsp;inminencia, &nbsp;que exige medidas inmediatas, la &nbsp;urgencia que &nbsp;tiene el sujeto de derecho por salir de ese perjuicio inminente, y la &nbsp;gravedad de los hechos, &nbsp;que hace evidente la &nbsp;impostergabilidad de &nbsp;la tutela como mecanismo necesario para la protecci\u00f3n &nbsp;inmediata de los derechos constitucionales fundamentales. La &nbsp;concurrencia de los elementos mencionados pone de relieve la &nbsp;necesidad de considerar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica que &nbsp;legitima la acci\u00f3n de tutela, como mecanismo transitorio y &nbsp;como medida precautelativa para garantizar la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos fundamentales que se lesionan o que se encuentran &nbsp;amenazados\u201d (\u2026)\u201d4 &nbsp;(negrillas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>9. Siguiendo los &nbsp;derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos5 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El tratado citado &nbsp;resulta aplicable por virtud del canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;regla 93 ej\u00fasdem, &nbsp;se\u00f1ala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El mandato 27 de &nbsp;la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los tratados de &nbsp;19696, &nbsp; debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d7, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>9.1. &nbsp;Aunque &nbsp;podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed la protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo aducido porque &nbsp;la enunciada herramienta le permite a los Estados materializar el &nbsp;deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio8. &nbsp;<\/p>\n<p>No sobra advertir &nbsp;que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local de los pa\u00edses &nbsp;que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional o &nbsp;de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos patrios; sino que en &nbsp;estos casos cobra vigencia plena y obligatoriedad con car\u00e1cter &nbsp;impositivo para todos los servidores estatales, debiendo realizar no &nbsp;solamente un control legal y constitucional, sino tambi\u00e9n el &nbsp;convencional; con mayor raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de &nbsp;constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las autoridades su &nbsp;gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>9.2. &nbsp;El aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, &nbsp;contribuir judicial y pedag\u00f3gicamente tal cual se le ha &nbsp;ordenado a los Estados denunciados \u2013incluido Colombia-9, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales10; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas11. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir en la &nbsp;aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de la &nbsp;Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en providencias &nbsp;como la presente, le permite no s\u00f3lo a las autoridades conocer &nbsp;e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas internacionalmente, &nbsp;en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos humanos, sino a la &nbsp;ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo grado de &nbsp;salvaguarda de sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales en el marco &nbsp;del sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;Por &nbsp;los &nbsp;argumentos anteriores, el amparo deprecado ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Pedro &nbsp;Jos\u00e9 Luquerna Arias, Gloria Esperanza Solano de Garc\u00eda, &nbsp;Luz Amparo y Juan Carlos Solano Pinto frente al Juzgado Primero Civil &nbsp;del Circuito de Bucaramanga y la Sala Civil \u2013 Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio de simulaci\u00f3n incoado por los aqu\u00ed &nbsp;actores a Martin Emilio Solano Pati\u00f1o y Yolanda Mej\u00eda &nbsp;P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica &nbsp;o mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC 13 dic. 2011, Rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13001 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;22 13 000 2011 00284 02. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC13730-2019 de 10 de octubre de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03021-00 &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado en San Jos\u00e9, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Costa Rica, el 22 de noviembre de 1969, aprobado en Colombia por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2012. Serie C No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;criterio reiterado Caso Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;30 de noviembre de 2012. Serie C No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres c. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares c. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8673-2021 LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC8673-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-01892-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., catorce (14) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Pedro &nbsp;Jos\u00e9 Luquerna Arias, Gloria Esperanza Solano [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55567","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55567"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55567\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}