{"id":55612,"date":"2024-05-17T20:41:06","date_gmt":"2024-05-17T20:41:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8724-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:06","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:06","slug":"stc8724-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc8724-2021\/","title":{"rendered":"STC8724 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC8724-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC8724-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02137-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., quince (15) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;procede a decidir la tutela impetrada por Mar\u00eda &nbsp;Cecilia Mart\u00ednez de Franky frente a la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por los &nbsp;magistrados Carlos Augusto Zuluaga Ram\u00edrez, Ricardo Acosta &nbsp;Buitrago y Marco Antonio \u00c1lvarez G\u00f3mez, extensiva al &nbsp;Juzgado Cuarenta y Dos Civil del Circuito de esta ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del asunto de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual, iniciado por Annggie Carolina Monta\u00f1o &nbsp;Becerra contra Taxiperla S.A., Berlamino Ruiz Mu\u00f1oz y la aqu\u00ed &nbsp;accionante, tr\u00e1mite donde fue llamado en garant\u00eda &nbsp;Seguros del Estado S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;conducto de apoderada judicial, la accionante exige &nbsp;la protecci\u00f3n de la prerrogativa al debido proceso, &nbsp;presuntamente &nbsp;conculcada por las autoridades jurisdiccionales convocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sustento de su queja sostiene que, dentro del juicio censurado, la &nbsp;demandante pretendi\u00f3 se declarara, a quienes integraron la &nbsp;pasiva, responsables, solidariamente, de los perjuicios causados en &nbsp;raz\u00f3n del accidente de tr\u00e1nsito padecido por aqu\u00e9lla, &nbsp;el 8 de noviembre de 2008, en la calle 59 sur, carrera 79C de esta &nbsp;capital. &nbsp;<\/p>\n<p>Acota &nbsp;que, en dicho libelo, se deprec\u00f3 una indemnizaci\u00f3n de &nbsp;$200.000.000 por da\u00f1os materiales y $50.000.000, &nbsp;correspondientes a los morales, aleg\u00e1ndose la p\u00e9rdida &nbsp;de la capacidad laboral de la v\u00edctima en un 57%, el hecho de &nbsp;necesitar \u00e9sta m\u00faltiples cirug\u00edas y la &nbsp;imposibilidad, para su progenitora, de continuar laborando, por &nbsp;cuanto es quien se encarga de su cuidado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;aqu\u00ed petente, propietaria del taxi involucrado en el insuceso, &nbsp;se pronunci\u00f3 frente al escrito introductor y su reforma, &nbsp;oponi\u00e9ndose a lo exigido e invocando las excepciones de &nbsp;\u201cinexistencia &nbsp;de responsabilidad\u201d, &nbsp;\u201cculpa &nbsp;de la v\u00edctima\u201d &nbsp;y \u201cprescripci\u00f3n\u201d, &nbsp;esta \u00faltima porque, argument\u00f3, siendo ella un &nbsp;\u201ctercero\u201d, &nbsp;deb\u00eda aplic\u00e1rsele el inciso 2\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;2358 del C\u00f3digo Civil1. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelado &nbsp;ese pronunciamiento por Taxiperla S.A. y la tutelante, el tribunal &nbsp;querellado, en fallo de 7 de mayo de 2021, lo confirm\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Advierte, &nbsp;si bien contra la anterior decisi\u00f3n interpuso el recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n, el mismo fue denegado el 23 de &nbsp;junio siguiente, al no alcanzar el inter\u00e9s pecuniario &nbsp;necesario para el efecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Expresa &nbsp;que el colegiado denunciado incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho, &nbsp;pues valor\u00f3 de manera insuficiente las pruebas y, por ello, no &nbsp;hall\u00f3 demostrada la \u201cculpa &nbsp;exclusiva de la v\u00edctima\u201d, &nbsp;aun cuando \u00e9sta desconoci\u00f3 las normas de \u201ctr\u00e1nsito &nbsp;de peatones\u201d &nbsp;al invadir \u201clas &nbsp;zonas destinadas al tr\u00e1nsito de los veh\u00edculos\u201d, &nbsp;cruzando la calle sin \u201ccerciorarse &nbsp;de que no exist\u00eda peligro\u201d, &nbsp;asumiendo con ello \u201csu &nbsp;propio riesgo\u201d. &nbsp;A\u00f1ade que el ad &nbsp;quem &nbsp;desconoci\u00f3 las probanzas relativas a la \u201csemaforizaci\u00f3n\u201d &nbsp;del sector, pues, en concreto, arguye, la Secretar\u00eda de &nbsp;Movilidad de Bogot\u00e1 inform\u00f3 \u201c(\u2026) que &nbsp;la intersecci\u00f3n semaforizada se encuentra ubicada a unos &nbsp;150mts aproximadamente (\u2026)\u201d &nbsp;del lugar del siniestro. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1ade, &nbsp;el tribunal se equivoc\u00f3 respecto de su alegato sobre la &nbsp;excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n, pues, de un lado, aludi\u00f3 &nbsp;a lo dispuesto en el art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;cuando esa norma no fue invocada por las partes y, de otro, soslay\u00f3 &nbsp;su calidad de \u201ctercera\u201d &nbsp;en el hecho da\u00f1oso, cuesti\u00f3n reforzada, adem\u00e1s, &nbsp;en la reforma de la demanda, pues all\u00ed se indic\u00f3 que &nbsp;tanto a ella como a Taxiperla S.A., se les convocaba como \u201cterceros &nbsp;civilmente responsables\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Reitera, &nbsp;esa \u00faltima situaci\u00f3n impon\u00eda la aplicaci\u00f3n &nbsp;del inciso 2\u00b0 del canon 2358 \u00eddem &nbsp;y, en consecuencia, debi\u00f3 declararse \u201cque &nbsp;la acci\u00f3n se encontraba prescrita\u201d, &nbsp;por cuanto el libelo se inco\u00f3 el 10 de agosto de 2016, esto &nbsp;es, seis (6) a\u00f1os despu\u00e9s de acaecido el accidente -8 &nbsp;de noviembre de 2008-. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exige, &nbsp;por tanto, imponerle al colegiado enjuiciado dictar otra sentencia, &nbsp;con observancia de los elementos probatorios. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;juzgado convocado remiti\u00f3 copia digital de las actuaciones por &nbsp;\u00e9l adelantadas en el caso criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Los dem\u00e1s guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;tutelante reprocha, concretamente, la sentencia de 7 de mayo de 2021, &nbsp;mediante la cual el tribunal enjuiciado, en sede de apelaci\u00f3n, &nbsp;confirm\u00f3 el fallo de primer grado, donde se accedi\u00f3 a &nbsp;las pretensiones de la demanda de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual, propuesta por Annggie Carolina Monta\u00f1o &nbsp;Becerra frente a la aqu\u00ed censora y otros. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Auscultada &nbsp;dicha determinaci\u00f3n, no se encuentra irregularidad lesiva de &nbsp;garant\u00edas sustanciales, pues el colegiado denunciado adopt\u00f3 &nbsp;su determinaci\u00f3n, con apoyo en el material demostrativo &nbsp;adosado, la normatividad y la jurisprudencia aplicable al caso. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;expuso los antecedentes del asunto y los argumentos de los apelantes, &nbsp;refiriendo que la aqu\u00ed promotora hab\u00eda aducido (i) la &nbsp;procedencia de decretar la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, &nbsp;dada su condici\u00f3n de \u201ctercera\u201d; &nbsp;(ii) la indebida valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, &nbsp;por parte del a &nbsp;quo, en &nbsp;torno a la culpa exclusiva de la v\u00edctima, pues \u00e9sta no &nbsp;respet\u00f3 las normas de tr\u00e1nsito y, aunque acept\u00f3 &nbsp;\u201cque &nbsp;ca\u00eda un fuerte aguacero\u201d, &nbsp;en lugar de resguardarse y esperar, \u201cemprendi\u00f3 &nbsp;carrera hacia su hogar, lo que la llev\u00f3 a actuar con total &nbsp;imprudencia (\u2026) &nbsp;ocasionando &nbsp;(\u2026) &nbsp;el &nbsp;accidente (\u2026)\u201d; &nbsp;(iii) la incorrecta apreciaci\u00f3n del \u201clucro &nbsp;cesante\u201d; &nbsp;y (iv) la inviabilidad de reconocer los perjuicios generados por &nbsp;\u201cda\u00f1o &nbsp;a la vida de relaci\u00f3n\u201d, &nbsp;cuando ello no se hab\u00eda solicitado. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;resolver, tales reproches, particularmente los dos primeros -objeto &nbsp;de la queja constitucional-, aludi\u00f3 a los elementos de la &nbsp;responsabilidad por actividades peligrosas conforme a la &nbsp;jurisprudencia y normatividad imperante y, enseguida, sostuvo que en &nbsp;el caso no hab\u00eda discusi\u00f3n sobre la ocurrencia del &nbsp;siniestro, el cual le gener\u00f3 a Annggie Carolina Monta\u00f1o &nbsp;Becerra, entonces menor de edad, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;secuelas &nbsp;de tce-hemiparesia izquierda esp\u00e1stica 8 de noviembre de &nbsp;2008\u201d, \u201cpostoperatorio retiro de material de &nbsp;osteos\u00edntesis cadera izquierda 18\/12\/2013\u201d, \u201cdeformidad &nbsp;en flexi\u00f3n de mu\u00f1eca izquierda\u201d, \u201cpostoperatorio &nbsp;14 julio 2012 de transferencia FCU a ECRB EPL a primer compartimento &nbsp;extensor alargamiento musculares de flexores de dedos y pulgar\u201d &nbsp;y \u201cpostoperatorio 17 de junio\/2011 de osteotom\u00eda femoral &nbsp;desrotadora izquierda. Strayer izquierdo, transferencia tibial &nbsp;posterior izquierdo, aplicaci\u00f3n de toxina botul\u00ednica en &nbsp;isquiotibiales izquierdos,\u201d y, que le fue emitida incapacidad &nbsp;laboral por la Cl\u00ednica Palermo el 10 de mayo de 2014, por 30 &nbsp;d\u00edas, con el diagn\u00f3stico de \u201cotras deformidades &nbsp;cong\u00e9nitas del cr\u00e1neo, de la cara y de la mand\u00edbula &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;indic\u00f3, en el Informe T\u00e9cnico M\u00e9dico Legal de &nbsp;Lesiones no Fatales No. 2009C-01010301322 del Instituto Nacional de &nbsp;Medicina Legal y Ciencias Forenses, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;consta &nbsp;su incapacidad m\u00e9dico legal \u201cDEFINITIVA CINCUENTA (50) &nbsp;D\u00cdAS\u201d y como secuelas \u201cDeformidad f\u00edsica &nbsp;que afecta el cuerpo de car\u00e1cter permanente, Perturbaci\u00f3n &nbsp;funcional de \u00f3rgano de car\u00e1cter permanente, &nbsp;Perturbaci\u00f3n funcional de miembro de car\u00e1cter &nbsp;permanente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY, &nbsp;en el Informe rendido por la Secretar\u00eda de Movilidad de &nbsp;Bogot\u00e1, se advierte que, \u201cteniendo en cuenta que la &nbsp;intersecci\u00f3n semaforizada se encuentra ubicada a unos 150 m &nbsp;aproximadamente,\u201d los veh\u00edculos automotores que &nbsp;transitaran por la v\u00eda deb\u00edan reducir su velocidad &nbsp;seg\u00fan el art\u00edculo 74 de la Ley 769 de 2002 &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;los anotados medios de convicci\u00f3n, se\u00f1al\u00f3 el &nbsp;tribunal, no pod\u00eda colegirse, como lo sostuvo all\u00ed la &nbsp;tutelante, que el accidente se hubiese presentado por el &nbsp;incumplimiento de las normas de tr\u00e1nsito o impericia de la &nbsp;demandante, pues, de una parte, &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a la aducida culpa exclusiva de la v\u00edctima, la &nbsp;corporaci\u00f3n enjuiciada, asever\u00f3 el fracaso de tal &nbsp;alegaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;porque &nbsp;al plenario no se ados\u00f3 ninguna prueba a partir de la cual se &nbsp;pudiera inferir que la conducta de la se\u00f1ora Monta\u00f1o &nbsp;Becerra fue determinante o que contribuy\u00f3 eficientemente en la &nbsp;causaci\u00f3n del accidente ocurrido el 8 de noviembre de 2008, &nbsp;pues por la naturaleza de la responsabilidad aqu\u00ed debatida la &nbsp;carga de la prueba se invierte, y era a la demandada a quien le &nbsp;correspond\u00eda acreditar una causal que le exonerara de &nbsp;responsabilidad, lo que no aconteci\u00f3, incumpliendo as\u00ed &nbsp;con la carga de probar el supuesto f\u00e1ctico alegado (Art.167 &nbsp;C.G.P). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;lo hasta aqu\u00ed discurrido y distinto de lo se\u00f1alado por &nbsp;los recurrentes, se infiere que la colisi\u00f3n entre el autom\u00f3vil &nbsp;en menci\u00f3n y Annggie Carolina Monta\u00f1o Becerra le &nbsp;produjo a \u00e9sta las lesiones y secuelas relacionadas en &nbsp;precedencia, sin que puedan ser desconocidas en esta instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;no se diga que no se encuentra acreditado que las heridas se &nbsp;produjeron como consecuencia del accidente de tr\u00e1nsito, en la &nbsp;medida en que no obra constancia del \u201cestado de salud anterior &nbsp;al accidente\u201d, pues de la historia cl\u00ednica de la actora &nbsp;se desprende que sus padecimientos se derivaron del accidente de &nbsp;tr\u00e1nsito del 8 de noviembre de 2008 &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed, &nbsp;de la historia cl\u00ednica de la se\u00f1ora Annggie Carolina &nbsp;Monta\u00f1o Becerra se deprende que cuenta con \u201cTCE severo &nbsp;en el 2008 en accidente de tr\u00e1nsito. Realizaron craniectom\u00eda &nbsp;descompresiva y luego DCP m\u00faltiples por cirug\u00edas por &nbsp;v\u00e1lvula y hematomas. \u00daltima cirug\u00eda en junio del &nbsp;2010.\u201d Y, dentro de sus antecedentes se rese\u00f1\u00f3 &nbsp;\u201cTCE severo a los 16 a\u00f1os. Requiri\u00f3 10 cirug\u00edas, &nbsp;DVP, cambio de v\u00e1lvula, craneoplastia, no compromiso de otros &nbsp;\u00f3rganos, secuelas de espasticidad, convulsiones\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAunado &nbsp;a lo anterior, resulta irrelevante lo alegado por los demandados en &nbsp;torno a que \u201cno se cont\u00f3 con la versi\u00f3n del &nbsp;conductor, no existe punto de impacto en el croquis, no existe causa &nbsp;o hip\u00f3tesis probable atribuible al conductor\u201d, pues era &nbsp;su deber probar el eximente de responsabilidad alegado, esto es, que &nbsp;fue el actuar de la v\u00edctima el que causo de manera exclusiva &nbsp;el da\u00f1o o que el mismo tuvo incidencia en aquel &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto a la negligencia de la v\u00edctima por no \u201cresguardarse &nbsp;del aguacero\u201d &nbsp;y salir a exponerse, acot\u00f3 el tribunal: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]icha &nbsp;circunstancia, en s\u00ed misma considerada, no determin\u00f3 la &nbsp;ocurrencia del atropellamiento que trajo como consecuencia los &nbsp;padecimientos de Anggie Carolina Monta\u00f1o; adem\u00e1s, tales &nbsp;afirmaciones son meras conjeturas de la parte demandada sin ninguna &nbsp;demostraci\u00f3n, pues no existe ninguna prueba que permita &nbsp;constatar lo que se est\u00e1 indicando, en el sentido que Anggie &nbsp;Carolina Monta\u00f1o Becerra hubiese optado por tal comportamiento &nbsp;y\/o conducta, agregado a que le correspond\u00eda la &nbsp;carga &nbsp;de la prueba a la parte demandada, conforme a los art\u00edculos &nbsp;164 y 167 inciso 1\u00b0 del C\u00f3digo General del Proceso. Lo que &nbsp;se desprende de las probanzas arrimadas al plenario es que el &nbsp;conductor del autom\u00f3vil fue quien ocasion\u00f3 el da\u00f1o &nbsp;que realmente se present\u00f3 en la fisonom\u00eda, anatom\u00eda &nbsp;y funcionalidad de Anggie Carolina Monta\u00f1o Becerra, aunado al &nbsp;ejercicio de una actividad peligrosa, como la conducci\u00f3n de un &nbsp;veh\u00edculo automotor (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;memor\u00f3 que la all\u00ed demandante, al ser interrogada sobre &nbsp;los hechos del accidente, declar\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;verdad yo no me acuerdo de nada, yo en ese momento perd\u00ed la &nbsp;memoria, s\u00e9 que fue por los lados de mi casa donde transcurr\u00eda &nbsp;todos los d\u00edas yo pasaba para irme a estudiar y para regresar, &nbsp;hasta ah\u00ed me acuerdo, no supe m\u00e1s, fue cuando ya estuve &nbsp;en el hospital que ya m\u00e1s o menos despu\u00e9s de un tiempo &nbsp;empec\u00e9 como a volver y fue cuando me contaron m\u00e1s o &nbsp;menos porque yo la verdad no me acuerdo de nada &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;en cuanto al reproche de la tutelante, sobre su car\u00e1cter de &nbsp;\u201ctercera\u201d &nbsp;en el accidente motivo del proceso censurado, el tribunal se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;legislador consagr\u00f3 la posibilidad de responder civilmente por &nbsp;el hecho de las cosas y, en lo que al ejercicio de actividades &nbsp;peligrosas se refiere, en particular la conducci\u00f3n de &nbsp;veh\u00edculos, se\u00f1al\u00f3 que la responsabilidad no s\u00f3lo &nbsp;recae en cabeza de quien conduce, sino tambi\u00e9n en el &nbsp;propietario del automotor, como guardi\u00e1n del objeto generador &nbsp;del da\u00f1o, am\u00e9n de la empresa transportadora a quien, &nbsp;por raz\u00f3n de la afiliaci\u00f3n, de manera general, tambi\u00e9n &nbsp;se le extiende &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed &nbsp;mismo, reprocha la recurrente que la jueza no interpret\u00f3 en &nbsp;debida forma el inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 2358 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, toda vez que en el inciso 1\u00b0 de la norma en cuesti\u00f3n &nbsp;se hace referencia al responsable penalmente, es decir al conductor &nbsp;del rodante &nbsp;y el inciso 2\u00b0 se hace alusi\u00f3n al tercero civilmente &nbsp;responsable, es decir, a la se\u00f1ora Mart\u00ednez de Franky; &nbsp;sin embargo, es necesario puntualizar que, en efecto, dicha calidad &nbsp;la ostenta pero s\u00f3lo frente a la acci\u00f3n penal, porque &nbsp;en relaci\u00f3n con este proceso civil fue convocada como &nbsp;responsable directa del hecho il\u00edcito, en su condici\u00f3n &nbsp;de propietaria del veh\u00edculo causante del da\u00f1o, y como &nbsp;tal su guardi\u00e1n. En &nbsp;esa medida, el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n aplicable es el &nbsp;previsto en el cap\u00edtulo III del T\u00edtulo XLI del Libro &nbsp;Cuarto del C\u00f3digo Civil, es decir la prescripci\u00f3n &nbsp;decenal de las acciones ordinarias contemplada en el art\u00edculo &nbsp;2[536] &nbsp;del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan el cual \u201cLa acci\u00f3n &nbsp;ejecutiva se prescribe por cinco (5) a\u00f1os. Y la ordinaria por &nbsp;diez (10).\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;anteriores consideraciones no revelan desafuero en cuanto a los &nbsp;reproches aqu\u00ed aducidos por la solicitante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, sobre la supuesta indebida valoraci\u00f3n probatoria, se &nbsp;constata que el tribunal enjuiciado, con los elementos adosados al &nbsp;plenario, evidenci\u00f3 la imposibilidad de predicar la culpa &nbsp;exclusiva de la v\u00edctima en el hecho da\u00f1oso, pues al &nbsp;tratarse de una responsabilidad por \u201cactividades &nbsp;peligrosas\u201d, &nbsp;correspond\u00eda a la censora, all\u00ed demandada, demostrar, &nbsp;de manera fehaciente, la enarbolada imprudencia o negligencia de la &nbsp;v\u00edctima; no obstante, ni siquiera se alleg\u00f3 un informe &nbsp;de \u201creconstrucci\u00f3n &nbsp;del accidente\u201d, &nbsp;seg\u00fan adujo Medicina Legal, por cuando no se contaba \u201ccon &nbsp;evidencias que permitan determinar una velocidad, un lugar de &nbsp;impacto, una zona de percepci\u00f3n y conceptuar sobre &nbsp;evitabilidad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, si la alegada imprudencia de la demandante, por ocupar &nbsp;el espacio de los veh\u00edculos y no cruzar por la zona de &nbsp;\u201csemaforizaci\u00f3n\u201d &nbsp;no fue acreditada y, menos a\u00fan, que el no resguardarse del &nbsp;\u201caguacero\u201d &nbsp;la hubiese llevado a \u201ccausar &nbsp;el accidente\u201d, &nbsp;de ning\u00fan modo pod\u00eda el ad &nbsp;quem &nbsp;denunciado acoger la defensa invocada por la querellante. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;en cuanto a la prescripci\u00f3n que, seg\u00fan la solicitante, &nbsp;debi\u00f3 decretar el tribunal por ostentar ella el car\u00e1cter &nbsp;de tercera frente al accidente, es del caso resaltar que, incluso &nbsp;antes de la reforma de la demanda y en esta \u00faltima, se adujo &nbsp;su condici\u00f3n de \u201cpropietaria &nbsp;del veh\u00edculo\u201d, &nbsp;lo cual, de suyo, llevaba a efectuar el an\u00e1lisis realizado por &nbsp;el tribunal sobre su responsabilidad como \u201cguardiana\u201d &nbsp;del mismo, aspecto no rebatido. Adem\u00e1s, la declaraci\u00f3n &nbsp;de su responsabilidad en el siniestro bien pod\u00eda &nbsp;demandarse-como ocurri\u00f3- dentro del plazo de los diez (10) &nbsp;a\u00f1os, indicados en el art\u00edculo 2536 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;casos an\u00e1logos, esta Sala, sobre la responsabilidad de quienes &nbsp;detentan las cosas con las cuales se despliegan actividades de &nbsp;riesgo, ha se\u00f1alado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]iendo &nbsp;en s\u00ed misma la actividad peligrosa la base que justifica en &nbsp;derecho la &nbsp;aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, preciso es establecer en cada caso a qui\u00e9n le son &nbsp;atribuibles las consecuencias de su ejercicio, lesivas para la &nbsp;persona, el alma o los bienes de terceros, cuesti\u00f3n \u00e9sta &nbsp;para cuya respuesta es com\u00fan acudir a la noci\u00f3n de &nbsp;\u00abguardi\u00e1n de la actividad\u00bb, refiri\u00e9ndose con &nbsp;tal expresi\u00f3n a quienes en ese \u00e1mbito tengan un poder &nbsp;efectivo de uso, control o aprovechamiento respecto del artefacto &nbsp;mediante el cual se realiza dicha actividad (cfr. Casaci\u00f3n &nbsp;Civil de 26 de mayo de 1989, a\u00fan no publicada), debiendo por &nbsp;consiguiente hacerse de lado dos ideas que, quiz\u00e1s a &nbsp;diferencia de lo que pudiera sostenerse sobre el tema en otras &nbsp;latitudes, en nuestro ordenamiento y a la luz del precepto legal &nbsp;reci\u00e9n citado, resultan desprovistas de suficiente sustento &nbsp;legal, a saber: la primera es que el responsable por el perjuicio &nbsp;causado sea necesaria y exclusivamente el mero detentador f\u00edsico &nbsp;de la cosa empleada para desplegar la actividad riesgosa -toda vez &nbsp;que la simple circunstancia de que esa cosa se halle al momento del &nbsp;accidente en manos de un subordinado y no del principal, no es &nbsp;obst\u00e1culo para que apoyo en el art\u00edculo 2356 del C\u00f3digo &nbsp;Civil la obligaci\u00f3n resarcitoria pueda imput\u00e1rsele al &nbsp;segundo directamente-, mientras que la segunda, por cierto acogida a &nbsp;la ligera con inusitada frecuencia, es que la responsabilidad en &nbsp;estudio tenga que estar ligada, de alguna forma, a la titularidad de &nbsp;un derecho sobre la cosa. En s\u00edntesis, en concepto de &nbsp;\u00abguardi\u00e1n\u00bb de la actividad ser\u00e1 entonces &nbsp;responsable la persona f\u00edsica o moral que, al momento del &nbsp;percance, tuviere sobre el instrumento generador del da\u00f1o un &nbsp;poder efectivo e independiente de direcci\u00f3n, gobierno o &nbsp;control, sea o no due\u00f1o, y siempre que en virtud de alguna &nbsp;circunstancia de hecho no se encontrare imposibilitado para ejercitar &nbsp;ese poder, de donde se desprende que, en t\u00e9rminos de principio &nbsp;y para llevar a la pr\u00e1ctica el r\u00e9gimen de &nbsp;responsabilidad del que se viene hablando, tienen esa condici\u00f3n: &nbsp;(\u2026) &nbsp;(i) &nbsp;el propietario, si no se ha desprendido voluntariamente de la &nbsp;tenencia o si, contra su voluntad y sin mediar culpa alguna de su &nbsp;parte, la perdi\u00f3, raz\u00f3n por la cual ense\u00f1a la &nbsp;doctrina jurisprudencial que \u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;responsabilidad del due\u00f1o por el hecho de las cosas inanimadas &nbsp;proviene de la calidad que de guardi\u00e1n de ellas pres\u00famese &nbsp;tener &nbsp;(\u2026)\u201d, &nbsp;agreg\u00e1ndose a rengl\u00f3n seguido que esa presunci\u00f3n, &nbsp;la inherente a la \u00abguarda de actividad\u00bb, puede desvanecerla &nbsp;el propietario si demuestra que transfiri\u00f3 a otra persona la &nbsp;tenencia de la cosa en virtud de un t\u00edtulo jur\u00eddico, &nbsp;(\u2026) &nbsp;o &nbsp;que fue despojado inculpablemente de la misma, como en el caso de &nbsp;haberle sido robada o hurtada (\u2026)\u201d &nbsp;(G.l. T CXLIl, p\u00e1g. 188) (\u2026)\u201d &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(ii) &nbsp;Por ende, son tambi\u00e9n responsables los poseedores materiales y &nbsp;los tenedores leg\u00edtimos de la cosa con facultad de uso, goce y &nbsp;dem\u00e1s, cual ocurre con los arrendatarios, comodatarios, &nbsp;administradores, acreedores con tenencia anticr\u00e9tica, &nbsp;acreedores pignoraticios en el supuesto de prenda manual, &nbsp;usufructuarios y los llamados tenedores desinteresados (mandatarios y &nbsp;depositarios); &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(iii) &nbsp;y, en fin, se predica que son \u00abguardianes\u00bb los detentadores &nbsp;ileg\u00edtimos y viciosos, usurpadores en general que sin &nbsp;consideraci\u00f3n a la ilicitud de los antecedentes que a eso &nbsp;llevaron, asumen de hecho un poder aut\u00f3nomo de control, &nbsp;direcci\u00f3n y gobierno que, inhibiendo obviamente el ejercicio &nbsp;del que pertenece a los leg\u00edtimos titulares, a la vez &nbsp;constituye factor de imputaci\u00f3n que resultar\u00eda chocante &nbsp;e injusto hacer de lado (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar este &nbsp;amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis de &nbsp;subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es residual y &nbsp;subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos4 &nbsp;y su criterio jurisprudencial, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a &nbsp;la preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de &nbsp;constitucionalidad, que ameriten la injerencia de esta Corte para &nbsp;declarar inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 19695, &nbsp; debidamente adoptada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d6, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio7. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-8, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales9; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas10. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;auxilio impetrado ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela solicitada por &nbsp;Mar\u00eda &nbsp;Cecilia Mart\u00ednez de Franky frente a la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por los &nbsp;magistrados Carlos Augusto Zuluaga Ram\u00edrez, Ricardo Acosta &nbsp;Buitrago y Marco Antonio \u00c1lvarez G\u00f3mez, extensiva al &nbsp;Juzgado Cuarenta y Dos Civil del Circuito de esta ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del asunto de responsabilidad civil &nbsp;extracontractual, iniciado por Annggie Carolina Monta\u00f1o &nbsp;Becerra contra Taxi Perla S.A., Berlamino Ruiz Mu\u00f1oz y la aqu\u00ed &nbsp;accionante, tr\u00e1mite donde fue llamado en garant\u00eda &nbsp;Seguros del Estado S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, &nbsp;a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cLas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acciones para la reparaci\u00f3n del da\u00f1o que puedan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejercitarse contra terceros responsables, conforme a las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposiciones de este cap\u00edtulo, prescriben en tres a\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contados desde la perpetraci\u00f3n del acto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C.S.J. SC 196-1992 de 4 de junio de 1992, rad. n\u00b0. 3382, G.J. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCXVI, n\u00b0. 2455, p\u00e1gs. 505 y 506. En el mismo sentido, SC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 17 de mayo de 2011, rad. n\u00b0. 2005-00345-0; SC de abril 4 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2013, rad. n\u00b0. 2002-09414-01; SC4428-2014 de 8 ab 2014, rad. n\u00b0. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 11001-31-03-026-2009-00743-01, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Restrepo y familiares Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepci\u00f3n preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Santo Domingo Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y familiares Vs. Argentina, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC8724-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC8724-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02137-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de catorce de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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