{"id":55774,"date":"2024-05-17T20:41:12","date_gmt":"2024-05-17T20:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9135-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:12","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:12","slug":"stc9135-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9135-2021\/","title":{"rendered":"STC9135 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC9135-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9135-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02319-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintiuno de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintid\u00f3s (22) de julio de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;procede a decidir la tutela impetrada por \u00c1ngela &nbsp;Mar\u00eda Arbel\u00e1ez Rold\u00e1n contra la Sala Penal del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali y la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, &nbsp;con ocasi\u00f3n de la causa criminal seguida a Danilo Toro Campo, &nbsp;H\u00e9ctor Fabio Ortega D\u00edaz y la aqu\u00ed accionante, &nbsp;por el delito de fraude procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;promotora exige &nbsp;la protecci\u00f3n de la prerrogativa al debido proceso, &nbsp;presuntamente &nbsp;conculcada por las autoridades jurisdiccionales convocadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sustento de su queja sostiene que, dentro del juicio penal criticado, &nbsp;se emiti\u00f3 sentencia el 14 de diciembre de 2018, mediante la &nbsp;cual se conden\u00f3 a los procesados por el punible se\u00f1alado &nbsp;a sesenta (60) meses de prisi\u00f3n, neg\u00e1ndose la &nbsp;suspensi\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de la pena, pero &nbsp;accedi\u00e9ndose a la \u201c(\u2026) prisi\u00f3n &nbsp;domiciliaria como sustitutiva de la prisi\u00f3n intramuros, previo &nbsp;pago de (\u2026) &nbsp;cauci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelada &nbsp;esa determinaci\u00f3n por todos los sancionados, el tribunal, en &nbsp;fallo de 19 de agosto de 2019, la confirm\u00f3 parcialmente para &nbsp;absolver a Danilo Toro Campo y H\u00e9ctor Fabio Ortega D\u00edaz &nbsp;y mantener la condena respecto de la aqu\u00ed petente. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma &nbsp;la querellante que, con esa determinaci\u00f3n, se quebrantaron sus &nbsp;prerrogativas, pues se incurri\u00f3 en indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria y se cercen\u00f3 su garant\u00eda a la \u201cdefensa &nbsp;t\u00e9cnica\u201d, &nbsp;por cuanto no existi\u00f3 \u201cprueba &nbsp;directa de la proclividad para actuar en el contexto del negocio &nbsp;jur\u00eddico\u201d &nbsp;materia del supuesto fraude; a su abogado no le permitieron &nbsp;controvertir los elementos adosados por los dem\u00e1s sujetos &nbsp;procesales; y aqu\u00e9l tampoco aport\u00f3 otros medios de &nbsp;convicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;cuestionar, in &nbsp;extenso, &nbsp;\u201c(\u2026) la &nbsp;deficiente funci\u00f3n y desempe\u00f1o del abogado Luis Felipe &nbsp;Valencia Orozco (\u2026)\u201d, &nbsp;quien fungi\u00f3 como su abogado en el tr\u00e1mite censurado, &nbsp;refiere que los accionados han debido remitir las copias &nbsp;correspondientes para surtir las respectivas investigaciones frente a &nbsp;dicho profesional. &nbsp;<\/p>\n<p>Advierte, &nbsp;aunque interpuso el recurso de casaci\u00f3n frente al fallo del ad &nbsp;quem, &nbsp;alegando las cuestiones anteriores, la Sala especializada, en auto de &nbsp;28 de abril de 2021, inadmiti\u00f3 \u201clas &nbsp;demandas\u201d &nbsp;presentadas por sus representantes judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, los accionados incurrieron en v\u00eda de hecho, por &nbsp;defecto f\u00e1ctico y procedimental, pues tras una indebida &nbsp;valoraci\u00f3n del caudal demostrativo, aplicaron normas de manera &nbsp;\u201cinadecuada\u201d &nbsp;y desconocieron \u201cel &nbsp;principio de investigaci\u00f3n integral\u201d. &nbsp;Adem\u00e1s, expone, la Corte debi\u00f3 admitir el anotado &nbsp;instrumento extraordinario porque la vulneraci\u00f3n de sus &nbsp;prerrogativas resultaba evidente, m\u00e1xime si concurri\u00f3 a &nbsp;ese escenario \u201cpor &nbsp;v\u00eda de nulidad\u201d, &nbsp;ante las deficiencias en su \u201cdefensa &nbsp;t\u00e9cnica\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exige, &nbsp;en concreto, revocar las providencias de los convocados e imponer la &nbsp;emisi\u00f3n de otras favorables a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma &nbsp;ciudad, inform\u00f3 haber definido el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;propuesto por la tutelante y otros, dentro del caso criticado, a &nbsp;trav\u00e9s de la sentencia de 19 de agosto de 2019, de la cual &nbsp;adjunt\u00f3 copia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal expres\u00f3 que, en la decisi\u00f3n &nbsp;criticada, dictada el pasado 24 de abril, inadmiti\u00f3 \u201c(\u2026) &nbsp;las &nbsp;demandas complementarias, debido a que los cargos presentados contra &nbsp;la legalidad de la sentencia de segunda instancia, en su desarrollo &nbsp;carec\u00edan de los presupuestos de t\u00e9cnica exigidos en &nbsp;sede extraordinaria (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Destac\u00f3 &nbsp;que, en ese pronunciamiento, resalt\u00f3 las evidentes falencias &nbsp;de los dos libelos presentados, defectos que imped\u00edan su &nbsp;admisi\u00f3n, \u201c(\u2026) toda &nbsp;vez que es carga de los demandantes precisar las causales, enunciar &nbsp;los errores y desarrollarlos de acuerdo con la t\u00e9cnica &nbsp;prevista para cada uno de ellos (\u2026)\u201d; &nbsp;asimismo, reliev\u00f3 no haber hecho uso de la facultad oficiosa &nbsp;para tramitar el recurso extraordinario, por cuanto no estableci\u00f3 &nbsp;lesi\u00f3n de garant\u00edas sustanciales. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Revisada &nbsp;la providencia de 28 de abril de 2021, mediante la cual la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal inadmiti\u00f3 \u201clas &nbsp;demandas\u201d &nbsp;de casaci\u00f3n incoadas por la tutelante dentro del proceso &nbsp;reprochado, decisi\u00f3n con la cual adquiri\u00f3 firmeza la &nbsp;condena criticada, se constata el fracaso de la protecci\u00f3n &nbsp;propuesta. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;acotado, por cuanto, de un lado, no se encuentra desafuero en dicho &nbsp;prove\u00eddo, dado que se efectu\u00f3 un pronunciamiento &nbsp;suficiente y razonado, respecto de las alegaciones de la recurrente; &nbsp;y, de otro, en torno al fallo proferido por el tribunal atacado, se &nbsp;revela el desconocimiento del presupuesto de subsidiariedad, pues el &nbsp;remedio extraordinario mencionado, se formul\u00f3 inadecuadamente. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp;lo primero, se advierte que, en la determinaci\u00f3n criticada, la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal, tras relatar los antecedentes del &nbsp;asunto, se\u00f1al\u00f3 que el abogado Juan Bautista D\u00e1vila &nbsp;Orjuela inco\u00f3 el libelo extraordinario, en nombre de la &nbsp;censora, el 15 de agosto de 2019 y, el 28 de octubre siguiente, lo &nbsp;formul\u00f3 el profesional Julio C\u00e9sar P\u00e9rez Chic\u00fae, &nbsp;tambi\u00e9n habilitado por la tutelante para ese efecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Visto &nbsp;lo anterior, la accionada indic\u00f3 que proceder\u00eda al &nbsp;estudio de ambos escritos en aplicaci\u00f3n del \u201cprincipio &nbsp;de complementariedad\u201d; &nbsp;no obstante, de manera anticipada, anunci\u00f3 que los mismos &nbsp;incumpl\u00edan &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;los &nbsp;presupuestos de t\u00e9cnica que permitan disponer su tr\u00e1mite, &nbsp;en la medida que los reparos postulados en cada uno de ellos contra &nbsp;el fallo del Tribunal son desarrollados sin la observancia de los &nbsp;requisitos formales y materiales previstos en el art\u00edculo 207 &nbsp;y 212 de la Ley 600 de 2000 &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a la primera demanda de casaci\u00f3n propuesta, donde se &nbsp;acus\u00f3 el fallo del ad &nbsp;quem &nbsp;al apreciar indebidamente los medios de convicci\u00f3n &nbsp;declarativos, se acot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;un escrito de instancia porque si bien en alguna parte de \u00e9l &nbsp;acusa a los falladores de violar las reglas de la sana cr\u00edtica &nbsp;\u201cen lo que respeta a la l\u00f3gica\u201d, que sugerir\u00eda &nbsp;la proposici\u00f3n de un error de hecho por falso raciocinio, &nbsp;adem\u00e1s de no desarrollarlo con sujeci\u00f3n a los &nbsp;requerimientos de la casaci\u00f3n, falta a la precisi\u00f3n y &nbsp;claridad del vicio propuesto\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;efecto, la manifestaci\u00f3n del recurrente de que la indagatoria &nbsp;no es un medio de prueba, debido a lo cual los se\u00f1alamientos &nbsp;de Ortega D\u00edaz no pueden ser tenidos en contra de la acusada, &nbsp;es una alegaci\u00f3n que no se aviene con los error insinuado &nbsp;inicialmente, como tampoco la afirmaci\u00f3n de no haber sido &nbsp;juramentado aquel cuando la sindic\u00f3, evento &nbsp;que mostrar\u00eda &nbsp;que en su recepci\u00f3n no se cumplieron los requisitos legales, &nbsp;en cuyo caso estar\u00eda hablando de un error de hecho por falso &nbsp;juicio de legalidad que no enuncia ni desarrolla\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente, &nbsp;si lo que pretend\u00eda era la proposici\u00f3n de un falso &nbsp;juicio de identidad, recu\u00e9rdese que critica la falta de &nbsp;valoraci\u00f3n integral de la prueba testimonial, el recurrente en &nbsp;la censura no muestra de qu\u00e9 manera el tribunal tergiversa la &nbsp;prueba relacionada en ella ni adelanta labor tendiente alguna a &nbsp;desarrollarla conforme con las exigencias del recurso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;tales condiciones, son notorias las falencias de t\u00e9cnica del &nbsp;reparo, en el que lo pretendido por el demandante es anteponer su &nbsp;visi\u00f3n personal sobre la del tribunal acerca del valor &nbsp;probatorio que merecen los medios de conocimiento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;en relaci\u00f3n con el segundo libelo, en el cual se aleg\u00f3 &nbsp;la nulidad \u201cpor &nbsp;violaci\u00f3n del derecho de defensa\u201d &nbsp;se indic\u00f3 que el ataque carec\u00eda de rigor, precisi\u00f3n &nbsp;y claridad y, en cuanto al reproche efectuado por \u201cerror &nbsp;de derecho por falso juicio de legalidad\u201d, &nbsp;se acot\u00f3 su falta de sustentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;limit\u00f3 &nbsp;su intervenci\u00f3n a impugnar la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, &nbsp;sin agotar la refutaci\u00f3n de las pruebas desde los hechos y el &nbsp;derecho\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSin &nbsp;cumplir con el deber exigible que impone las reglas de las nulidades, &nbsp;no menciona las pruebas que seg\u00fan \u00e9l han debido ser &nbsp;refutadas, ni cuales los hechos y las disposiciones jur\u00eddicas &nbsp;que no tuvo en cuenta y de haberlas tenido, habr\u00edan incidido &nbsp;favorablemente en la defensa o ayudado a mejorarla\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cExpresa &nbsp;que el profesional del derecho al que le hab\u00eda sido &nbsp;encomendada, no siendo un especialista en materia penal debi\u00f3 &nbsp;separarse del encargo y dejar a uno que lo fuera, pero como no lo &nbsp;hizo esto no lo relevaba de adelantar \u201cun estudio serio de las &nbsp;cuestiones eventualmente aptas para ser canalizadas por las v\u00edas &nbsp;procesales pertinentes\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a ello, la Corte adujo que tales manifestaciones correspond\u00edan &nbsp;a generalizaciones \u201csin &nbsp;contenido\u201d, &nbsp;pues no se expresaron \u201c(\u2026) &nbsp;las razones por las que solo un especialista est\u00e1 capacitado &nbsp;para intervenir en el proceso penal y cu\u00e1les las cuestiones &nbsp;que por ser \u201captas\u201d servir\u00edan para estructurar la &nbsp;adecuada defensa de la inculpada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;expuso la falta de rigor en la proposici\u00f3n de la nulidad, por &nbsp;cuanto no se especific\u00f3 ni precis\u00f3 o aclar\u00f3, en &nbsp;qu\u00e9 consist\u00edan las omisiones procesales del otrora &nbsp;abogado de la promotora \u201c(\u2026) y &nbsp;por qu\u00e9 al no ejecutar [las &nbsp;aducidas gestiones] &nbsp;afect\u00f3 el debido proceso (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;se\u00f1alar que, seg\u00fan la demanda estudiada, la defensa &nbsp;t\u00e9cnica requiere \u201chabilidad, &nbsp;m\u00ednimos conocimientos jur\u00eddicos y diligencia para la &nbsp;utilizaci\u00f3n de los instrumentos y recursos procesales\u201d, &nbsp;asegur\u00f3 la ausencia de indicaci\u00f3n de los \u201c(\u2026) &nbsp;actos &nbsp;demostrativos de la falta de habilidad o de preparaci\u00f3n del &nbsp;representante de los intereses de la acusada (\u2026) &nbsp;[y] de &nbsp;aquellos que mostrar\u00edan su falta de diligencia durante el &nbsp;proceso (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;expuso rechazar las apreciaciones \u201c(\u2026) sustentadas &nbsp;en opiniones del impugnante y las considera inapropiadas para &nbsp;estructurar el cargo propuesto en la demanda, en la medida que ellas &nbsp;no muestran la ausencia de la defensa t\u00e9cnica y corresponden &nbsp;solo a la visi\u00f3n personal de quien las alega &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;en torno al alegato seg\u00fan el cual, se quebrant\u00f3 el &nbsp;debido proceso de la peticionaria \u201cal &nbsp;no hacer, [su &nbsp;entonces representante], &nbsp;uso o ejercer la facultad de solicitar pruebas y controvertir las &nbsp;allegadas al proceso\u201d, &nbsp;adujo la imposibilidad de acoger tal censura porque no se mencionaron &nbsp;cu\u00e1les elementos de convicci\u00f3n debieron solicitarse y &nbsp;controvertirse y c\u00f3mo era necesario hacerlo, todo ello, \u201c(\u2026) &nbsp;en &nbsp;orden a establecer una estrategia defensiva que ofreciera mayores &nbsp;posibilidades que la ejercida dentro del proceso (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Enseguida, &nbsp;tras insistir en los defectos del planteamiento relativo a la &nbsp;ausencia de defensa t\u00e9cnica, la Sala especializada anot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;generalidades con las que pretende estructurar la ausencia de defensa &nbsp;t\u00e9cnica, sin indicar cu\u00e1les fueron las omisiones, actos &nbsp;o pruebas que de no haber omitido, desarrollado y solicitado, habr\u00edan &nbsp;servido a la defensa o mejorado su tesis defensiva frente a la &nbsp;acusaci\u00f3n, ponen de manifiesto la impropiedad en la &nbsp;postulaci\u00f3n de la nulidad, con mayor raz\u00f3n cuando la &nbsp;irregularidad pretende demostrarla con fundamento en el procedimiento &nbsp;de la Ley 906 y no con las normas del de la Ley 600, cuyos sistemas &nbsp;guardan diferencias. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;ah\u00ed, que el reparo sea un cat\u00e1logo de aseveraciones del &nbsp;libelista, algunas inconexas, apoyadas en preceptos de la Ley 906 de &nbsp;2004 y propios del sistema adversarial bajo el cual no se tramit\u00f3 &nbsp;este proceso\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;menci\u00f3n de los deberes y funciones de la defensa contemplados &nbsp;en el art\u00edculo 125 de la citada Ley, la parcialidad que su &nbsp;ejercicio reviste en el sistema acusatorio y todas las potestades y &nbsp;facultades surgidas de los art\u00edculos 267, 268, 271, 274, 284, &nbsp;290, 303, 344, 357, 371 y 443 que cita en la demanda, hacen evidente &nbsp;el error en el discurso del casacionista, que definitivamente olvid\u00f3 &nbsp;que este asunto se rige por la Ley 600 de 2000, al cuestionar a la &nbsp;defensa por haber dejado de hacer uso de instrumentos extra\u00f1os &nbsp;a este sistema\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;ese contexto, carece de fundamento jur\u00eddico la cr\u00edtica &nbsp;a la defensa porque la preparaci\u00f3n del juicio no se hubiera &nbsp;realizado \u201cdentro del contexto avalado y permitido por la ley, &nbsp;para las partes enfrentadas, estaba garantizada la igual de &nbsp;oportunidad, el descubrimiento de los elementos materiales &nbsp;probatorios y evidencia f\u00edsica\u201d. Su alegato desenfocado, &nbsp;sigue por v\u00eda equivocada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;casacionista menciona que el defensor \u00fanicamente estuvo &nbsp;presente en la formulaci\u00f3n de la imputaci\u00f3n, acto que, &nbsp;por supuesto no es equivalente a la indagatoria, mientras advierte &nbsp;que ten\u00eda el deber obligaci\u00f3n de exigir a la fiscal\u00eda &nbsp;el descubrimiento probatorio. Sustentado en disposiciones no &nbsp;aplicables a este asunto, el cargo es inadmisible\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNinguna &nbsp;consideraci\u00f3n hace acerca de la ausencia de prueba directa, &nbsp;enunciada como segundo vicio invalidante de la actuaci\u00f3n, por &nbsp;lo cual es un tema enunciado respecto del cual no cabe &nbsp;pronunciamiento alguno por su falta de desarrollo conforme con las &nbsp;exigencias requeridas en sede de casaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;en cuanto al advertido \u201c(\u2026) error &nbsp;de derecho por falso juicio de legalidad (\u2026)\u201d, &nbsp;la Corte tambi\u00e9n sostuvo la improcedencia de admitir el &nbsp;libelo, al soslayarse la sustentaci\u00f3n de dicho cargo y no &nbsp;indicarse sobre cu\u00e1l prueba reca\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3, &nbsp;en dicha demanda, se efectu\u00f3, a manera de alegato de &nbsp;instancia, una \u201csolicitud &nbsp;especial\u201d &nbsp;para decretar la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal, &nbsp;desconociendo la naturaleza del recurso extraordinario que impon\u00eda &nbsp;invocar tal cuesti\u00f3n como un cargo particular, desarroll\u00e1ndolo &nbsp;conforme a los presupuestos contenidos en la jurisprudencia. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;sostuvo la Sala atacada, se olvid\u00f3 alegar si el punible era de &nbsp;ejecuci\u00f3n instant\u00e1nea y no permanente y probar que la &nbsp;cesaci\u00f3n de los efectos jur\u00eddicos de la conducta, &nbsp;hubiese tenido lugar el 21 de junio de 2005 y no hasta el 9 de enero &nbsp;de 2013, como se determin\u00f3 en el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;las elucubraciones anteriores no se encuentra irregularidad lesiva de &nbsp;garant\u00edas sustanciales, pues la Sala especializada adopt\u00f3 &nbsp;la determinaci\u00f3n criticada, previa valoraci\u00f3n de todos &nbsp;los argumentos esbozados en las demandas de casaci\u00f3n &nbsp;formuladas en favor de la tutelante, concluyendo la imposibilidad de &nbsp;admitir su formulaci\u00f3n, al resultar insuficiente el &nbsp;planteamiento y fundamentaci\u00f3n de los cargos expresados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar este &nbsp;amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis de &nbsp;subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es residual y &nbsp;subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, en la providencia emitida por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal se descart\u00f3 la violaci\u00f3n de garant\u00edas &nbsp;fundamentales que tornaran viable su intervenci\u00f3n de oficio, &nbsp;con el fin de salvaguardarlas. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no hay lugar a la injerencia de esta especial &nbsp;jurisdicci\u00f3n, pues la misma se halla reservada exclusivamente &nbsp;para casos de evidente desafuero judicial con directa repercusi\u00f3n &nbsp;en postulados supralegales no siendo el presente uno de ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;De &nbsp;igual modo, el auxilio tambi\u00e9n fracasa, al desconocer el &nbsp;presupuesto de subsidiariedad, en torno a los reproches endilgados a &nbsp;la sentencia de segundo grado, emitida por el tribunal en el caso &nbsp;materia de censura, pues, como viene de verse, no se efectu\u00f3 &nbsp;un uso id\u00f3neo de &nbsp;los medios de defensa para reprochar esa determinaci\u00f3n, &nbsp;concretamente, del recurso extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;del anotado requisito, esta Corporaci\u00f3n ha manifestado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;hay descuido de las partes en el empleo de las defensas frente a las &nbsp;decisiones judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en &nbsp;las cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u2018judicial\u2019 &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;el &nbsp;car\u00e1cter extraordinario del recurso de casaci\u00f3n impone &nbsp;al demandante cumplir los requisitos de fondo y de forma previstos &nbsp;por el legislador para el \u00e9xito de la censura; la ausencia de &nbsp;rigor t\u00e9cnico o de los requerimientos legales al formular el &nbsp;cargo para demostrar los errores de la sentencia recurrida, no es &nbsp;tarea que pueda ser superada por medio de la tutela, porque \u00e9sta &nbsp;no es instrumento para suplir la ineptitud formal de la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;instrumental es garant\u00eda para materializar la igualdad ante la &nbsp;ley y para frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de exceso &nbsp;ritual manifiesto, sino de derechos irrenunciables, cuyo respeto es &nbsp;finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del derecho &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos2 &nbsp;y su criterio jurisprudencial, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a &nbsp;la preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de &nbsp;constitucionalidad, que ameriten la injerencia de esta Corte para &nbsp;declarar inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 19693, &nbsp; debidamente adoptada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d4, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio5. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-6, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales7; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas8. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;auxilio impetrado ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela solicitada por &nbsp;\u00c1ngela &nbsp;Mar\u00eda Arbel\u00e1ez Rold\u00e1n contra la Sala Penal del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali y la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, &nbsp;con ocasi\u00f3n del asunto penal seguido a Danilo Toro Campo, &nbsp;H\u00e9ctor Fabio Ortega D\u00edaz y la aqu\u00ed accionante, &nbsp;por el delito de fraude procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, &nbsp;a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>(Con &nbsp;ausencia justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;26 de enero de 2011, exp. 00027-00; reiterada el 11 de abril de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012, exp. 00616-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Restrepo y familiares Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepci\u00f3n preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Santo Domingo Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y familiares Vs. Argentina, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9135-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC9135-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02319-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintiuno de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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