{"id":55838,"date":"2024-05-17T20:41:14","date_gmt":"2024-05-17T20:41:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9422-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:41:14","modified_gmt":"2024-05-17T20:41:14","slug":"stc9422-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9422-2021\/","title":{"rendered":"STC9422 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC9422-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9422-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05000-22-13-000-2021-00049-02 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintiocho de julio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintiocho &nbsp;(28) &nbsp;de julio &nbsp;de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 19 de &nbsp;mayo de 2021, proferido por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Antioquia, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Germ\u00e1n Augusto Castillo V\u00e9lez contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Promiscuo del Circuito de Oralidad de Concordia, &nbsp;tr\u00e1mite &nbsp;al que fueron vinculadas &nbsp;las partes y los intervinientes del juicio verbal a que alude el &nbsp;escrito inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;accionante reclama a trav\u00e9s de apoderado judicial, la &nbsp;protecci\u00f3n constitucional de su derecho fundamental al debido &nbsp;proceso, presuntamente &nbsp;conculcado por la autoridad jurisdiccional convocada, &nbsp;con la decisi\u00f3n proferida en segunda instancia en el marco del &nbsp;proceso de enriquecimiento sin causa que Gloria V\u00e9lez Jim\u00e9nez &nbsp;promovi\u00f3 en su contra y de Santiago Castillo V\u00e9lez, con &nbsp;radicado No. 2015-00125-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, pretende que por esta v\u00eda se conceda el resguardo &nbsp;deprecado, para que se ordene al Juzgado Promiscuo del Circuito de &nbsp;Oralidad de Concordia, \u00abrevocar &nbsp;totalmente la sentencia de segunda instancia proferida el 12 de &nbsp;noviembre de 2020\u00bb, &nbsp;y &nbsp;como &nbsp;consecuencia de ello, \u00ab[c]onfirmar &nbsp;la sentencia de primera instancia\u00bb &nbsp;calendada &nbsp;22 de enero de 2020; &nbsp;o en &nbsp;su defecto, \u00abcorregir &nbsp;el procedimiento de la demanda, encaus\u00e1ndola declarando la &nbsp;nulidad, de conformidad con el numeral 3 del art\u00edculo 133 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso\u00bb, &nbsp;al interior del referido litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;apoyo de tales reparos aduce en compendio y en lo que interesa para &nbsp;la resoluci\u00f3n del presente asunto, que pese a que no solo el &nbsp;referido juicio se reanudo, aun cuando est\u00e1 en tr\u00e1mite &nbsp;la denuncia penal que formul\u00f3 en contra de la demandante, sino &nbsp;que adem\u00e1s, las versiones de \u00e9sta resultan &nbsp;contradictoras en relaci\u00f3n a la entrega de dineros para la &nbsp;adquisici\u00f3n de un inmueble y las mejoras que all\u00ed se &nbsp;plantaron, el Despacho del Circuito convocado sin decretar pruebas en &nbsp;segunda instancia, &nbsp;y &nbsp;apoyado \u00aben &nbsp;una sola declaraci\u00f3n\u00bb &nbsp;de la mentada ciudadana, revoc\u00f3 en su integridad la decisi\u00f3n &nbsp;proferida por el Juez Promiscuo Municipal de Betulia, para en su &nbsp;lugar, condenar a los demandados al reintegro de la suma de &nbsp;$30.000.000,oo. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1ala &nbsp;que en la anterior determinaci\u00f3n, a m\u00e1s que se omiti\u00f3 &nbsp;la denuncia por falso testimonio y fraude procesal en curso, \u00absolo &nbsp;tuvo en cuenta una sola respuesta de la demandante cuando indic\u00f3 &nbsp;que NO celebr\u00f3 alg\u00fan tipo de negocio con los se\u00f1ores &nbsp;Santiago y Germ\u00e1n Castillo, pudi\u00e9ndose configurar el &nbsp;enriquecimiento sin causa, pero meses despu\u00e9s la demandante &nbsp;dijo que SI celebr\u00f3 negocio con los demandados\u00bb, &nbsp;dejando de lado tambi\u00e9n que estaba probada la \u00ab\u201cMALA &nbsp;FE\u201d\u00bb &nbsp;de aqu\u00e9lla, razones todas, que dice, vulneran su debido &nbsp;proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;titular del Juzgado Promiscuo del Circuito de Oralidad de Concordia &nbsp;precis\u00f3, que \u00abel &nbsp;proceso adelantado se realiz\u00f3 de conformidad con la ley y la &nbsp;Constituci\u00f3n sin vulnerar el derecho al debido proceso de las &nbsp;partes, aspecto que se acredita con el escrito tutelar de donde se &nbsp;desprende una inconformidad con la decisi\u00f3n adoptada y no una &nbsp;trasgresi\u00f3n a los derechos fundamentales del accionante, &nbsp;pretendiendo as\u00ed someter el proceso a m\u00e1s instancias. &nbsp;Manifest\u00f3 que en el proceso hubo carencia de pruebas de la &nbsp;parte demandada quienes se limitaron a la refutaci\u00f3n de las &nbsp;pruebas aportadas por la demandante y que, contrario a lo que esboza &nbsp;el tutelante, la se\u00f1ora GLORIA V\u00c9LEZ no incurri\u00f3 &nbsp;en contradicciones pues sus declaraciones deben analizarse dentro del &nbsp;contexto en que se emitieron, raz\u00f3n por la que no acogi\u00f3 &nbsp;la tesis de falsedad presentada por la parte demandada en su &nbsp;momento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez Constitucional de primera instancia deneg\u00f3 el amparo &nbsp;deprecado, luego de revisar el contenido de la decisi\u00f3n &nbsp;criticada por esta v\u00eda y sostener, &nbsp;que no &nbsp;incurri\u00f3 \u00e9ste en considerar que \u00ablas &nbsp;pruebas deben ser valoradas con base en el contexto en el que son &nbsp;practicadas, pues a\u00fan cuando la se\u00f1ora GLORIA pudo &nbsp;incurrir en una aparente contradicci\u00f3n, clara qued\u00f3 la &nbsp;afirmaci\u00f3n de que, a su juicio, existi\u00f3 un contrato de &nbsp;mandato entre ella y quienes fueran demandados\u00bb, m\u00e1xime &nbsp;cuando \u00abpor &nbsp;v\u00eda de tutela, el accionante pretende reabrir el proceso &nbsp;probatorio de cara a acceder a otras instancias que le permitan sacar &nbsp;avante sus medios exceptivos habida cuenta de que sali\u00f3 &nbsp;desfavorecido con el fallo de segunda instancia. Ello se evidencia de &nbsp;la vehemencia con que se ataca la valoraci\u00f3n probatoria &nbsp;realizada en contraste con la ausencia de argumentaci\u00f3n frente &nbsp;a la vulneraci\u00f3n del derecho fundamental deprecado; afectaci\u00f3n &nbsp;que no logra ser evidenciada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, en punto de la suspensi\u00f3n del litigio endilgado, &nbsp;destac\u00f3 que dicha queja incumple con el requisito de la &nbsp;subsidiariedad, pues el actor en una conducta constitutiva de &nbsp;incuria, reanudado el juicio, de manera alguna aleg\u00f3 la &nbsp;nulidad de la actuaci\u00f3n de conformidad con el art\u00edculo &nbsp;133 del C\u00f3digo General del Proceso, luego &nbsp;\u00abno &nbsp;puede el descuido procesal de la parte convertirse en el fundamento &nbsp;para atacar, v\u00eda tutela, el proceso declarativo que contaba &nbsp;con mecanismos propios de defensa judicial a los cuales no se &nbsp;acudi\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor recurri\u00f3 el anterior fallo, se\u00f1alando los mismos &nbsp;argumentos expuestos en el escrito de tutela en punto de la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria de la sentencia criticada. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Trat\u00e1ndose &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de providencias o actuaciones judiciales, la procedencia de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n de tutela es excepcional, pues s\u00f3lo tiene lugar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuando el funcionario judicial adopte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una decisi\u00f3n por completo opuesta al r\u00e9gimen legal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;previamente se\u00f1alado, sin ninguna objetividad, apoyado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00fanicamente en sus particulares designios, a tal extremo que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;configure un actuar que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se pueda tildar de irrazonable, arbitrario o caprichoso, caso en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cual se justifica la intervenci\u00f3n del juez constitucional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para evitar o remediar la respectiva vulneraci\u00f3n de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales que con tal decisi\u00f3n se genere, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;siempre que el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;afectado acuda al mecanismo dentro de un t\u00e9rmino prudencial, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disponga de otro medio ordinario y efectivo para lograrlo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Circunscrita &nbsp;la Corte a la impugnaci\u00f3n formulada, se observa que la censura &nbsp;del se\u00f1or Castillo V\u00e9lez est\u00e1 encaminada, en lo &nbsp;fundamental, contra el prove\u00eddo dictado el 12 de noviembre del &nbsp;2020 por el Juzgado Promiscuo del Circuito de Oralidad de Concordia, &nbsp;a trav\u00e9s del cual se resolvi\u00f3, \u00abREVOCAR\u00bb &nbsp;el &nbsp;fallo del 22 de enero del mismo a\u00f1o proferido por el Juzgado &nbsp;Promiscuo Municipal de Betulia, para as\u00ed, ordenar a los &nbsp;demandados \u00abdevolver\u00bb &nbsp;a &nbsp;la demandante \u00abla &nbsp;suma $30\u2019000.000 de pesos, indexados desde el 14 de enero de &nbsp;2009\u00bb, &nbsp;en el marco del proceso de enriquecimiento sin causa que Gloria V\u00e9lez &nbsp;Jim\u00e9nez promovi\u00f3 en su contra y otro, pues en su &nbsp;criterio, se incurri\u00f3 en causal de procedencia del amparo por &nbsp;defecto f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No &nbsp;obstante, revisado el contenido de la determinaci\u00f3n criticada, &nbsp;la Sala no identifica el ejercicio de una actividad judicial &nbsp;arbitraria, caprichosa, infundada o contraria a las preceptivas &nbsp;legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los &nbsp;derechos fundamentales de los extremos procesales, si se tiene en &nbsp;cuenta lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; El Juzgado Promiscuo del Circuito de Oralidad de Concordia para &nbsp;dejar sin valor ni efecto la decisi\u00f3n del Juez cognoscente, y &nbsp;en su lugar, acceder parcialmente a las pretensiones de la demanda, &nbsp;luego de relacionar los presupuestos axiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n &nbsp;in &nbsp;rem verso, &nbsp;advirti\u00f3 que err\u00f3 el a &nbsp;quo &nbsp;al descartar la prueba testimonial recaudada, y a afirmar que \u00ab\u201c(\u2026) &nbsp;no &nbsp;se desprende que los accionados se enriquezcan a expensas de la &nbsp;se\u00f1ora Gloria V\u00e9lez Jim\u00e9nez ya que no fue &nbsp;posible demostrar el negocio jur\u00eddico inicial entre las &nbsp;partes, compra de la finca El Le\u00f3n, as\u00ed se deja ver &nbsp;dentro del proceso la se\u00f1ora demandante al parecer no tuvo &nbsp;negocio con los se\u00f1ores Germ\u00e1n y Santiago Castillo &nbsp;V\u00e9lez, tampoco existe un recibo o documento que sustente la &nbsp;entrega de la suma de $30.000.000,oo en favor de la demandante, &nbsp;aunque deviene un testimonio del se\u00f1or Marlon Casta\u00f1eda &nbsp;portero del edificio &nbsp;(\u2026) &nbsp;que indica que a los demandados se les entreg\u00f3 un dinero, &nbsp;empero no se tiene certeza de para que se iba a utilizar el dinero, &nbsp;ni se data la entrega a trav\u00e9s de un recibo, por el contrario &nbsp;existe prueba testimonial e interrogatorios que indican que los &nbsp;demandados no recibieron la suma &nbsp;(\u2026) entre &nbsp;los que se destacan sus propios interrogatorios\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, puntualiz\u00f3 seguidamente que \u00abcomparte &nbsp;el postulado de que no se demostr\u00f3 negocio jur\u00eddico &nbsp;alguno entre la se\u00f1ora Gloria V\u00e9lez Jim\u00e9nez y &nbsp;los hermanos Santiago y Germ\u00e1n Castillo V\u00e9lez, pues &nbsp;aunque qued\u00f3 establecido que se realiz\u00f3 la compra de la &nbsp;finca El Le\u00f3n, no se tiene certeza en qu\u00e9 t\u00e9rminos &nbsp;se realiz\u00f3 (\u2026), &nbsp;pero a diferencia del a quo, (\u2026) &nbsp;no &nbsp;[se] &nbsp;encuentra argumentos para desacreditar al testigo se\u00f1or Marlon &nbsp;Casta\u00f1eda \u00c1lvarez quien manifest\u00f3 que \u00e9l &nbsp;fue quien de manera personal le entreg\u00f3 la suma de &nbsp;$30.000.000,oo a los hermanos Castillo V\u00e9lez, pues la &nbsp;contraparte, no logr\u00f3 desvirtuar lo narrado por el testigo de &nbsp;cargo, ya que lo \u00fanico con lo que se confront\u00f3 la &nbsp;versi\u00f3n de este por parte del juez de conocimiento fue con el &nbsp;interrogatorio realizado a los demandados quienes de manera reiterada &nbsp;negaron haber recibido la suma de dinero ya indicada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;siguiendo esa misma l\u00ednea argumentativa, indic\u00f3 que &nbsp;contrario a lo sostenido por el Juez Promiscuo Municipal de Betulia, &nbsp;Antioquia, no hab\u00eda lugar tampoco para \u00abdesestimar &nbsp;el testimonio del se\u00f1or Marlon Casta\u00f1eda \u00c1lvarez &nbsp;por no haber rendido su versi\u00f3n en un proceso anterior, pues &nbsp;ellos no es \u00f3bice para que una persona pierda su corabilidad &nbsp;(sic), &nbsp;m\u00e1s a\u00fan cuando no hay prueba que indique que su versi\u00f3n &nbsp;es falsa, pues asombra (\u2026) &nbsp;la pasividad probatoria en la que incurre la parte demandada, quienes &nbsp;s\u00f3lo solicitaron el interrogatorio de parte a la demandante y &nbsp;que se oficiar\u00e1 al Juzgado Promiscuo del Circuito de Concordia &nbsp;el traslado del proceso reivindicatorio en el cual, entre otras &nbsp;cosas, se debe hacer \u00e9nfasis que las pretensiones de la &nbsp;demanda, como de la demanda de reconvenci\u00f3n fueron negadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;claro que la carga probatoria en el caso de marras recae sobre la &nbsp;parte demandante quien con su prueba testimonial logr\u00f3 &nbsp;demostrar la entrega del dinero a los hermanos Castillo V\u00e9lez, &nbsp;y, estos \u00faltimos en su carencia probatoria s\u00f3lo se &nbsp;radicaron a refutar sin sustento alguno m\u00e1s all\u00e1 de su &nbsp;versi\u00f3n las pruebas presentadas por la demandante, y, &nbsp;consecuencialmente no lograron demostrar lo contrario, entonces se &nbsp;tiene en primer lugar el testigo del se\u00f1or Marlon Casta\u00f1eda &nbsp;\u00c1lvarez quien asegura que el 14 de enero del 2019 les entreg\u00f3 &nbsp;a los hermanos Castillo V\u00e9lez la suma de $30.000.000,oo y en &nbsp;segundo lugar se tiene, el otro testigo se\u00f1or Iv\u00e1n &nbsp;Dar\u00edo \u00c1lvarez Montoya quien asegura que ese mismo d\u00eda &nbsp;recibi\u00f3 $30.000.000,oo de parte de los hermanos Castillo V\u00e9lez &nbsp;para lograr la compra de la finca El Le\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal orden, insistiendo en la pasividad probatoria de los demandados, &nbsp;entre ellos el aqu\u00ed interesado, se\u00f1al\u00f3 que de la &nbsp;prueba trasladada lo \u00fanico que se pod\u00eda concluir por &nbsp;los hechos expuestos en la demanda reivindicatoria, era que \u00e9stos &nbsp;reconocieron la calidad de poseedora de la se\u00f1ora Gloria V\u00e9lez &nbsp;Jim\u00e9nez de una franja de terreno del tan mentado predio, y en &nbsp;relaci\u00f3n a las dem\u00e1s pruebas documentales, como los &nbsp;recibos, precis\u00f3 que \u00abse &nbsp;comparte lo manifestado por el a quo, pues si bien en algunos de &nbsp;estos se observa que dice finca El Le\u00f3n, no hay elementos que &nbsp;den certeza que efectivamente dichos implementos se hayan utilizado &nbsp;en dicha finca o en la franja de terreno que la se\u00f1ora Gloria &nbsp;posey\u00f3, pues ello, se debi\u00f3 determinar en este proceso &nbsp;mediante un perito experto quien mediante un estudio juicioso &nbsp;determinar\u00e1 sin duda alguna que mejoras fueron incorporadas y &nbsp;el valor de estas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;entonces, que \u00abes &nbsp;claro que se cumplen los postulados exigidos para el enriquecimiento &nbsp;sin causa, como lo es el enriquecimiento de los se\u00f1ores &nbsp;Castillo V\u00e9lez con la entrega de los $30.000.000,oo por parte &nbsp;de la se\u00f1ora &nbsp;(\u2026) &nbsp;V\u00e9lez Jim\u00e9nez, el empobrecimiento de esta \u00faltima, &nbsp;pues no ha logrado la devoluci\u00f3n de dicho dinero y que debido &nbsp;a la inexistencia del contrato o acuerdo probado, no cuenta &nbsp; (\u2026) con &nbsp;la posibilidad de instaurar proceso alguno diferente al que hoy nos &nbsp;ocupa para lograr sacar avante sus pretensiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; De esta forma, con todo, m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 que la Sala comparta o no \u00edntegramente las &nbsp;conclusiones a las que lleg\u00f3 el ad &nbsp;quem &nbsp;criticado, &nbsp;como aqu\u00e9llas son producto de una motivaci\u00f3n que no es &nbsp;el resultado de su subjetividad o arbitrariedad, no puede intervenir &nbsp;excepcionalmente el juez de tutela para lograr su invalidez o &nbsp;modificaci\u00f3n, pues ello depende de la verificaci\u00f3n de &nbsp;todos los requisitos generales, y al menos, de una causal espec\u00edfica &nbsp;de procedibilidad, la cual, como qued\u00f3 visto, no se configur\u00f3 &nbsp;en el presente caso, pues de este modo se protegen los intereses que &nbsp;se materializan en la ejecutoria de las providencias judiciales, &nbsp;m\u00e1xime cuando lo que realmente pretende el peticionario del &nbsp;amparo (all\u00ed demandado), es anteponer su propio criterio &nbsp;frente a lo resuelto, finalidad que resulta ajena a la de la acci\u00f3n &nbsp;de tutela, pues dada su naturaleza residual, no fue creada para &nbsp;erigirse como una instancia m\u00e1s dentro de los procesos &nbsp;judiciales, en tanto que en este escenario no es posible debatir el &nbsp;an\u00e1lisis y tratar de convencer sobre cu\u00e1l ser\u00eda &nbsp;el m\u00e1s adecuado. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; T\u00e9ngase en cuenta que para arribar a la conclusi\u00f3n &nbsp;rese\u00f1ada, a diferencia de lo considerado por el tutelante, el &nbsp;Juez Primero Promiscuo del Circuito de Oralidad de Concordia, &nbsp;Antioquia, tuvo en cuenta los hechos expuestos, las normas aplicables &nbsp;asunto y los distintos medios de prueba recaudados, los que le &nbsp;permitieron advertir precisamente, analizados en conjunto, que deb\u00edan &nbsp;acogerse las pretensiones de la demanda, al no estar acreditado de &nbsp;manera alguna el negocio jur\u00eddico alegado como existente entre &nbsp;las partes, pero por el contrario, s\u00ed el enriquecimiento sin &nbsp;de los demandados a costa del empobrecimiento de la se\u00f1ora &nbsp;Gloria V\u00e9lez Jim\u00e9nez, por cuenta de los dineros que les &nbsp;fueron entregados, sin que, en consecuencia, tal y como lo sostuvo el &nbsp;Juzgado Promiscuo del Circuito de Concordia, Antioquia, el aqu\u00ed &nbsp;interesado hubiese cumplido con las cargas probatorias de que trata &nbsp;el art\u00edculo 167 del C\u00f3digo General del Proceso; as\u00ed &nbsp;las cosas, sin duda, argumentos como los presentados por el &nbsp;peticionario son incompatibles con el amparo, pues pretende revivir &nbsp;un debate que fue debidamente superado en el escenario propicio para &nbsp;ello, y con exclusividad ante los jueces competentes, no as\u00ed &nbsp;ante el juez constitucional, porque su labor no consiste en oficiar &nbsp;como un instrumento m\u00e1s de la justicia ordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En &nbsp;punto del an\u00e1lisis de las providencias judiciales a trav\u00e9s &nbsp;de este mecanismo, esta Colegiatura de vieja data ha considerado, que &nbsp;\u00ab[A]l &nbsp;juez de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que &nbsp;le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y &nbsp;autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables &nbsp;postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, &nbsp;228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la &nbsp;determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 &nbsp;soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la &nbsp;prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas &nbsp;contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed &nbsp;emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb &nbsp;( CSJ &nbsp;STC1161-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que \u00abel &nbsp;juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro &nbsp;para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y &nbsp;hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los &nbsp;m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo &nbsp;pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si &nbsp;fuese uno de instancia\u00bb &nbsp;y, que \u00abla &nbsp;adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento &nbsp;que le allane el camino al vencido para perseverar en sus &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb &nbsp;(ib.). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corolario &nbsp;de lo discurrido en precedencia, se impone mantener el fallo &nbsp;refutado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al &nbsp;a-quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9422-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC9422-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05000-22-13-000-2021-00049-02 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintiocho de julio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintiocho &nbsp;(28) &nbsp;de julio &nbsp;de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 19 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-55838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-julio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55838\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}