{"id":55975,"date":"2024-05-17T20:39:32","date_gmt":"2024-05-17T20:39:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3327-2021-2017-00405-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:32","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:32","slug":"ac3327-2021-2017-00405-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3327-2021-2017-00405-01\/","title":{"rendered":"AC 3327 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3327-2021 (2017-00405-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3327-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-10-024-2017-00405-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintis\u00e9is (26) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por Jeannette L\u00f3pez Cort\u00e9s para sustentar el recurso de &nbsp;casaci\u00f3n que interpuso frente a la sentencia de 7 de noviembre &nbsp;de 2019, proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro del proceso declarativo &nbsp;promovido por la recurrente contra Sandra Janeth, John Alejandro y &nbsp;Luis Orlando Cortes Castiblanco en su condici\u00f3n de herederos &nbsp;determinados de Luis Alejandro Cortes Roncancio (q.e.p.d.); as\u00ed &nbsp;como frente a los dem\u00e1s \u00abherederos &nbsp;indeterminados\u00bb &nbsp;de este. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. &nbsp;La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Jeannette &nbsp;L\u00f3pez Cort\u00e9s demand\u00f3 a los herederos &nbsp;determinados e indeterminados de Luis Alejandro Cort\u00e9s &nbsp;Roncancio (q.e.p.d.), a fin de que con audiencia de todos se &nbsp;declarara que entre el causante y aquella se constituy\u00f3 una &nbsp;sociedad patrimonial, en raz\u00f3n de haber sido ellos compa\u00f1eros &nbsp;permanentes desde el \u00abmes &nbsp;de febrero de 2006 y hasta el d\u00eda 29 de octubre de 2016\u00bb, &nbsp;fecha en que falleci\u00f3 el se\u00f1or Cort\u00e9s Roncancio; &nbsp;como consecuencia de la anterior petici\u00f3n se inst\u00f3 en &nbsp;el escrito inaugural la disoluci\u00f3n de dicha sociedad y su &nbsp;consiguiente liquidaci\u00f3n. [Folios &nbsp;39 a 48, Archivo Digital: CUADERNO PRINCIPAL]. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;accionante sostuvo que en el lapso referido convivi\u00f3 con el &nbsp;difunto de forma \u00abpermanente &nbsp;y estable\u00bb, &nbsp;compartiendo el mismo \u00ablecho, &nbsp;mesa y (\u2026) &nbsp;techo\u00bb, &nbsp;relaci\u00f3n que se hizo notoria desde \u00abjunio &nbsp;de 2006\u00bb, &nbsp;cuando establecieron como sitio de residencia el \u00abbarrio &nbsp;Niza IX\u00bb de &nbsp;esta ciudad. Luego, al cabo de tres a\u00f1os, se fueron a vivir al &nbsp;predio situado en la \u00abcalle &nbsp;63 F # 72-55, Torre 7, apto. 304, conjunto residencial Portales de &nbsp;Comfenalco\u00bb de &nbsp;esta capital, copropiedad en la cual la gestora a\u00fan figura &nbsp;como \u00abresidente &nbsp;y esposa del se\u00f1or Luis Alejandro Cort\u00e9s &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;la uni\u00f3n no nacieron hijos, sin embargo, el fallecido &nbsp;cohabitaba con la gestora y la descendiente de \u00e9sta, Laura &nbsp;Samper L\u00f3pez, con quienes asisti\u00f3 a \u00abreuniones &nbsp;familiares y sociales\u00bb &nbsp;en &nbsp;los hogares de sus dos hermanos, adem\u00e1s, la demandante siempre &nbsp;lo sigui\u00f3 en sus \u00abviajes &nbsp;de vacaciones y trabajo\u00bb &nbsp;en &nbsp;diferentes \u00abdestinos &nbsp;nacionales e internacionales\u00bb, &nbsp;ya que, por su estado de salud, deb\u00eda trasladarse en compa\u00f1\u00eda &nbsp;de alguien, en procura de cuidar su medicaci\u00f3n y alimentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Durante &nbsp;el nexo marital, la gestora administr\u00f3 los \u00abbienes &nbsp;muebles e inmuebles\u00bb &nbsp;adquiridos &nbsp;por la pareja durante los a\u00f1os de convivencia, de tal manera &nbsp;que se encargaba de \u00ablos &nbsp;arrendamientos que ten\u00edan en la Av. Rojas y Reserva de &nbsp;Normand\u00eda\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s, laboraba como \u00abmonitora &nbsp;en las rutas establecidas por la empresa (\u2026) &nbsp;Tures &nbsp;de Colombia\u00bb, &nbsp;cuya propiedad y gerencia la ejerc\u00eda el de &nbsp;cujus, &nbsp;hasta que decidi\u00f3 \u00abdejarl[a] &nbsp;a cargo\u00bb &nbsp;de &nbsp;su v\u00e1stago John Alejandro Cort\u00e9s, pues el &nbsp;deseo conjunto de los compa\u00f1eros era \u00abradicarse &nbsp;definitivamente\u00bb &nbsp;en &nbsp;el municipio de Anapoima, &nbsp;localidad &nbsp;en donde el difunto ten\u00eda un terru\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;se\u00f1or Cort\u00e9s &nbsp;Roncancio muri\u00f3 el 29 de octubre de 2016, luego de realizar la &nbsp;visita habitual a sus descendientes, sin que la demandante se &nbsp;enterara de ese suceso, ya que Sandra Cort\u00e9s Castiblanco, hija &nbsp;del finado, \u00abpor &nbsp;v\u00edas de hecho y con toda clase de improperios (\u2026) &nbsp; &nbsp;se lo impidi\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Producto &nbsp;del v\u00ednculo marital se conform\u00f3 una \u00absociedad &nbsp;patrimonial\u00bb &nbsp;fruto &nbsp;del esfuerzo mancomunado de los compa\u00f1eros, e &nbsp;integrada &nbsp;por varios activos que fueron descritos en el libelo genitor. &nbsp;<\/p>\n<p>C. &nbsp;El tr\u00e1mite de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;postulaci\u00f3n inicial fue admitida por el Juzgado Veinticuatro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Familia de Bogot\u00e1, el 12 de octubre de 2017. [Folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;56, ibidem]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notificada &nbsp;Sandra Janeth Cort\u00e9s Castiblanco se opuso a las aspiraciones y &nbsp;formul\u00f3 las excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3 &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por activa; inexistencia de la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho; imposibilidad de disolver y liquidar &nbsp;una sociedad patriminal (sic) &nbsp;de hech &nbsp;(sic) &nbsp;inexistente; &nbsp;[y] &nbsp;temeridad y mala fe\u00bb, &nbsp;fundadas, en suma, en que entre la convocante y el causante nunca &nbsp;hubo un lazo afectivo ni amoroso que los atara. [Folios &nbsp;100 a 108, Ibidem]. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;John &nbsp;Alejandro y Luis Orlando Cort\u00e9s Castiblanco, una vez enterados &nbsp;del pleito, tambi\u00e9n se resistieron a los pedimentos de la &nbsp;promotora, para lo cual plantearon la defensa de fondo titulada &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de los elementos esenciales para la constituci\u00f3n de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho\u00bb, &nbsp;basada, en lo fundamental, en que jam\u00e1s acaeci\u00f3 entre &nbsp;la se\u00f1ora Jeannette L\u00f3pez Cort\u00e9s y su extinto &nbsp;padre una comunidad de vida, ni singularidad de trato y mucho menos &nbsp;\u00e1nimo de permanencia como consortes [Folios &nbsp;310 a 327, \u00cddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;su parte, el curador ad-l\u00edtem &nbsp;de los \u00abherederos &nbsp;indeterminados\u00bb &nbsp;se limit\u00f3 a manifestar que no le constaba cada uno de los &nbsp;hechos del memorial de apertura y se abstuvo de contradecir las &nbsp;s\u00faplicas del extremo activo. [Folios &nbsp;404 a 406, \u00cddem]. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sentencia de 9 de julio de 2019 el juzgador de primer grado desestim\u00f3 &nbsp;los ruegos de la reclamante, al hallar acreditados los medios &nbsp;exceptivos de los interpelados de \u00abinexistencia &nbsp;de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb &nbsp;e &nbsp;\u00abinexistencia &nbsp;de los elementos esenciales para la constituci\u00f3n de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho\u00bb. &nbsp;[Folio &nbsp;415, Ibidem]. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;ser apelada esa resoluci\u00f3n por la protagonista, en fallo de 7 &nbsp;de noviembre de siguiente el Tribunal la confirm\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>D. &nbsp;La sentencia impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hizo &nbsp;el ad-quem &nbsp;un &nbsp;bosquejo te\u00f3rico sobre la uni\u00f3n marital de hecho, la &nbsp;definici\u00f3n legal de esa figura contenida en el art\u00edculo &nbsp;1\u00ba de la Ley 54 de 1990, sus elementos, y con base en lo dicho &nbsp;por un tratadista patrio, estim\u00f3 que para la declaratoria de &nbsp;ese v\u00ednculo \u00abdebe &nbsp;existir una uni\u00f3n que constituya una familia y se manifiesta &nbsp;como una unidad de pareja donde hay tratos mutuos familiares de &nbsp;consideraci\u00f3n, aprecio, estimaci\u00f3n, relaciones de ayuda &nbsp;como alimentos, albergue, solidaridad, apoyo material, intimidades &nbsp;familiares, como el patrimonio moral, constituci\u00f3n de hogar, &nbsp;el amor y el afecto\u00bb. &nbsp;[Min. 30:47]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luego &nbsp;de enunciar los requisitos que la ley exige para la configuraci\u00f3n &nbsp;del lazo entre compa\u00f1eros permanentes, examin\u00f3 la &nbsp;prueba recaudada, escrutinio del cual concluy\u00f3 que no estaban &nbsp;suficientemente acreditados y que \u00abla &nbsp;relaci\u00f3n que existi\u00f3 entre la demandante y el se\u00f1or &nbsp;Cort\u00e9s, si bien tuvo matices en el orden sentimental no &nbsp;alcanz\u00f3 a generar una din\u00e1mica dom\u00e9stica\u00bb &nbsp;[Min. &nbsp;31:26]. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;justificar esa premisa el juzgador acudi\u00f3 a los razonamientos &nbsp;que pueden resumirse as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;primer lugar, se ocup\u00f3 de apreciar el interrogatorio &nbsp;practicado a la convocante, quien afirm\u00f3 no convivir con el &nbsp;causante antes del a\u00f1o \u00ab2009\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s, que \u00e9ste solo pernoctaba en sus aposentos los &nbsp;fines de semana, que viajaban al municipio de Anapoima y que su lugar &nbsp;de residencia era la casa de su difunta consorte, contradiciendo as\u00ed &nbsp;lo dicho en el escrito inaugural, seg\u00fan el cual \u00abla &nbsp;relaci\u00f3n de convivencia se inici\u00f3 en febrero de 2006 &nbsp;y &nbsp;(\u2026) &nbsp;que &nbsp;comenzaron a vivir juntos en el Conjunto Portales de Comfenalco desde &nbsp;agosto de 2009\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;31:25 a 32:26]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Enseguida, &nbsp;con vista en los testimonios de Olga Janeth Silva S\u00e1nchez, &nbsp;\u00c1lvaro Ortiz, Ana Cristina Pulido de Zamudio, Alejandro &nbsp;Zamudio y C\u00e9sar David Saab Lombana, concluy\u00f3 el &nbsp;Tribunal la falta de demostraci\u00f3n en torno a la convivencia &nbsp;estable y duradera de la pareja, pues de esas versiones extrajo que &nbsp;despu\u00e9s del fallecimiento de su esposa, ocurrido 18 de julio &nbsp;de 2009, Luis Alejandro Cort\u00e9s Roncancio (q.e.p.d.) continu\u00f3 &nbsp;\u00abhabitando &nbsp;el hogar conyugal junto con sus hijos Sandra y John\u00bb &nbsp;hasta el d\u00eda de su deceso y que \u00abno &nbsp;se ausent\u00f3 de la casa\u00bb, &nbsp;es &nbsp;m\u00e1s, admiti\u00f3 la querellante que \u00abno &nbsp;acompa\u00f1\u00f3 al se\u00f1or Cort\u00e9s Roncancio a sus &nbsp;citas m\u00e9dicas cuando este present\u00f3 quebrantos de salud, &nbsp;hacia los meses septiembre y octubre de 2016, y que con anterioridad &nbsp;tampoco, pues se\u00f1al\u00f3 que por decisi\u00f3n del mismo &nbsp;Luis Alejandro era Sandra Janeth quien se encargaba de esa labor, &nbsp;circunstancia esta que est\u00e1 documentada en las historias &nbsp;cl\u00ednicas que obran dentro del plenario\u00bb &nbsp;[Min. &nbsp;32:27 a 35:36]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M\u00e1s &nbsp;adelante, ponder\u00f3 que si bien en \u00abResoluci\u00f3n &nbsp;No. GNR3831112 del 22 de diciembre de 2016 expedida por &nbsp;Colpensiones\u00bb, &nbsp;se reconoci\u00f3 a la demandante la calidad de \u00abcompa\u00f1era &nbsp;permanente\u00bb &nbsp;de &nbsp;Luis Alejandro Cort\u00e9s Roncancio (q.e.p.d.) y se orden\u00f3 &nbsp;el pago de la sustituci\u00f3n pensional con ocasi\u00f3n de su &nbsp;muerte, se omiti\u00f3 aportar \u00abcopia &nbsp;de los documentos que sirvieron de base para expedir dicha &nbsp;resoluci\u00f3n, de los que se pudiera evidenciar, como dice la &nbsp;recurrente, que existi\u00f3 una convivencia entre las partes\u00bb &nbsp;[Min. 35:37 a 36:10]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;cuanto a las \u00abfotograf\u00edas\u00bb &nbsp;de &nbsp;la pareja allegadas al plenario, el superior dedujo que las mismas &nbsp;solamente evidenciaban el \u00abgrado &nbsp;de amistad o relaci\u00f3n cercana\u00bb &nbsp;existente entre la convocante y el difunto, pero no que \u00abel &nbsp;v\u00ednculo entre los protagonistas de este proceso fue de tal &nbsp;entidad que actuaban como marido y mujer\u00bb, &nbsp;es m\u00e1s, se ignoraban las \u00abcircunstancias &nbsp;de tiempo, modo y lugar\u00bb &nbsp;bajo las cuales se tomaron esas im\u00e1genes [Min. &nbsp;36:11 a 36:33]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo tocante con los testigos tra\u00eddos por la accionante, el &nbsp;sentenciador de segundo grado dijo lo siguiente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.1. &nbsp;La historia contada por Seraf\u00edn Oliveros Castiblanco es poco &nbsp;cre\u00edble, pues aunque afirm\u00f3 sostener un \u00abacercamiento\u00bb &nbsp;con &nbsp;los concubinos porque realiz\u00f3 mantenimiento de bricolage en &nbsp;\u00abalgunos &nbsp;apartamentos para los a\u00f1os 2014 y 2015\u00bb &nbsp;y pudo avizorar su cohabitaci\u00f3n, lo cierto es que \u00absu &nbsp;eficacia probatoria est\u00e1 disminuida por cuanto este dijo que &nbsp;su hijo tuvo una relaci\u00f3n con Laura la hija de la demandante, &nbsp;sin embargo, esta testigo en su declaraci\u00f3n desminti\u00f3 &nbsp;este hecho y dijo que a\u00fan eran novios, aspecto que deja en la &nbsp;incertidumbre lo dicho por \u00e9sta\u00bb &nbsp;[Min. &nbsp;36:11 a 37:20]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.2. &nbsp;Atinente a la exposici\u00f3n de Doris Zuleta Casta\u00f1o y &nbsp;Claudia Isabel Mendoza Rubiano, aun cuando aseguraron que, en efecto, &nbsp;s\u00ed fue real el v\u00ednculo reclamado en las pretensiones &nbsp;del libelo introductorio, no dijeron nada sobre \u00ablas &nbsp;circunstancias de tiempo modo y lugar en que se desarroll\u00f3 la &nbsp;supuesta convivencia\u00bb, &nbsp;tampoco describieron \u00abaspectos &nbsp;fundamentales\u00bb &nbsp;de la comuni\u00f3n afectiva de la pareja que llevaran a establecer &nbsp;su vocaci\u00f3n de permanencia, a contrario &nbsp;sensu, &nbsp;al ser indagadas acerca de ello, se revela que \u00abno &nbsp;presenciaron de manera directa los aspectos cotidianos de los cuales &nbsp;se habla en la demanda\u00bb. &nbsp;[Min. 37:21 a 38:36]. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.3. &nbsp;En referencia a la declaraci\u00f3n de Laura Patricia Samper L\u00f3pez, &nbsp;hija de la demandante, cuyo testimonio fue tachado de sospechoso, el &nbsp;Tribunal estim\u00f3 que \u00abnarr\u00f3 &nbsp;hechos diferentes a los que se enunciaron en el libelo introductor, &nbsp;en el cual se se\u00f1al\u00f3 que la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho inici\u00f3 para el mes de febrero del 2006, sin embargo la &nbsp;testigo dijo que la convivencia entre su progenitora y el se\u00f1or &nbsp;Cort\u00e9s inici\u00f3 a mediados del mes de agosto y examinado &nbsp;su testimonio con los dem\u00e1s medios de prueba su dicho es &nbsp;insular frente al material probatorio recaudado\u00bb. &nbsp;[Min. &nbsp;38:37 a 39:22]. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s, &nbsp;el sentenciador demerit\u00f3 la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;extra-proceso del se\u00f1or Juan Camilo Vida Gallo\u00bb, &nbsp;quien asever\u00f3 que conoc\u00eda al causante \u00abdesde &nbsp;el a\u00f1o 2005 y que le constaba que tuvo una relaci\u00f3n de &nbsp;uni\u00f3n marital con la demandante desde el mes de marzo de &nbsp;2010\u00bb, &nbsp;pues ese relato tampoco especific\u00f3 \u00ablas &nbsp;circunstancias de tiempo, modo y lugar de las cuales se pueda &nbsp;concluir que existi\u00f3 una uni\u00f3n more uxorio\u00bb &nbsp;entre el extremo activo y el de &nbsp;cujus &nbsp;[Min. &nbsp;39:23 a 39:49]. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;\u00faltimo, con relaci\u00f3n a la \u00abcertificaci\u00f3n &nbsp;expedida por el administrador del conjunto residencial Portales de &nbsp;Comfenalco\u00bb, &nbsp;seg\u00fan la cual, la se\u00f1ora Jeannette L\u00f3pez Cort\u00e9s &nbsp;es \u00abresidente &nbsp;y compa\u00f1era permanente del propietario Luis Alejandro Cort\u00e9s &nbsp;desde el a\u00f1o 2009\u00bb, &nbsp;el ad &nbsp;quem &nbsp;consider\u00f3 que esa comunicaci\u00f3n no es \u00abprueba\u00bb &nbsp;contundente &nbsp;para acreditar la \u00abuni\u00f3n &nbsp;marital de hecho\u00bb reclamada, &nbsp;pues por s\u00ed sola \u00abnada &nbsp;arroja sobre los elementos de [su] existencia\u00bb, &nbsp;al punto que, para el momento de su expedici\u00f3n -29 de &nbsp;noviembre de 2016- \u00abdo\u00f1a &nbsp;Janeth sigue figurando como residente, hecho que est\u00e1 en &nbsp;contrav\u00eda con lo dicho por ella en su interrogatorio de parte, &nbsp;cuando afirm\u00f3 que vive en Reservas de Normand\u00eda desde &nbsp;enero de 2015\u00bb &nbsp;[Min. &nbsp;39:50 a 40:32]. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al &nbsp;amparo de esos razonamientos, concluy\u00f3 el juzgador de segundo &nbsp;grado, que deb\u00eda confirmarse la sentencia apelada. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;lo definido por el &nbsp;colegiado, &nbsp;la demandante imputa un solo cargo, con apoyo en la segunda causal &nbsp;consagrada en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, por violaci\u00f3n &nbsp;indirecta &nbsp;de los art\u00edculos \u00ab198, &nbsp;203, 208, 211, 221, 240, 242, 243, 265 y 266 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso\u00bb, &nbsp;que llev\u00f3 al Tribunal a incurrir en \u00aberror &nbsp;de hecho manifiesto y trascendente\u00bb &nbsp;en la \u00abapreciaci\u00f3n &nbsp;probatoria\u00bb. &nbsp;[Folios &nbsp;11 a 17, Archivo Digital: CUADERNO CORTE 2017-00405-01]. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;explica, la infracci\u00f3n a los mandatos legales aludidos tuvo &nbsp;lugar porque el sentenciador no dio por acreditado, a pesar de &nbsp;estarlo, la \u00abexistencia &nbsp;de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb &nbsp;y la \u00abexistencia &nbsp;de una convivencia permanente y singular\u00bb &nbsp;entre &nbsp;la accionante y el finado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;desarrollo de la censura, su proponente, en resumen, razon\u00f3 &nbsp;como sigue: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comenz\u00f3 &nbsp;el ataque ilustrando varios mapas de la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica &nbsp;de los inmuebles donde los hijos del causante se\u00f1alaron que &nbsp;\u00abvivi\u00f3 &nbsp;hasta su muerte\u00bb, &nbsp;en el que reside la gestora y en el que est\u00e1 situada la sede &nbsp;de la empresa \u00abTures &nbsp;de Colombia\u00bb, &nbsp;lo anterior para poner de manifiesto que el se\u00f1or Cort\u00e9s &nbsp;Roncancio \u00abprocur\u00f3 &nbsp;tener su centro de inter\u00e9s vital lo m\u00e1s cerca posible\u00bb, &nbsp;con &nbsp;el fin de controlar sus relaciones familiares y negociales. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;espacio, acus\u00f3 al juzgador de haber otorgado \u00abmayor &nbsp;valoraci\u00f3n\u00bb &nbsp;a &nbsp;las manifestaciones de Olga Janeth Silva S\u00e1nchez, \u00c1lvaro &nbsp;Ortiz, Ana Cristina Pulido de Zamudio, Alejandro Zamudio y C\u00e9sar &nbsp;David Saab Lombana, aun cuando s\u00f3lo enfatizaron que \u00abel &nbsp;se\u00f1or Cort\u00e9s Roncancio estaba o en la casa matrimonial &nbsp;o en la empresa\u00bb, &nbsp;empero no brindaron detalles en cuanto a la \u00abconvivencia &nbsp;dom\u00e9stica\u00bb &nbsp;de los compa\u00f1eros. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. &nbsp;Con relaci\u00f3n al testimonio de Olga Janeth Silva S\u00e1nchez &nbsp;\u2013empleada dom\u00e9stica del fallecido-, recalc\u00f3 que &nbsp;los alimentos de su empleador eran bajos en \u00absal &nbsp;y en dulce\u00bb, &nbsp;debido a sus padecimientos de salud (gastritis y tensi\u00f3n &nbsp;alta), asimismo, que diariamente sal\u00eda de su morada a las \u00ab7 &nbsp;de la ma\u00f1ana\u00bb &nbsp;y &nbsp;regresaba a las \u00ab4:30 &nbsp;de la tarde\u00bb, &nbsp;ausent\u00e1ndose \u00abrara &nbsp;vez de la casa\u00bb; &nbsp;no obstante, los descendientes del causante aseguraron que \u00e9ste &nbsp;\u00abviajaba &nbsp;por trabajo y a su casa de descanso en Anapoima\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. &nbsp;De \u00c1lvaro Ortiz, \u00abvigilante &nbsp;de la calle\u00bb &nbsp;en &nbsp;la que est\u00e1 situada la vivienda de los hijos del finado, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que \u00e9ste sal\u00eda a ejercer sus &nbsp;labores a las \u00ab7:00 &nbsp;am.\u00bb, &nbsp;retornaba a las \u00ab12 &nbsp;del d\u00eda\u00bb, &nbsp;luego, se dirig\u00eda nuevamente al trabajo a las \u00ab2:00 &nbsp;pm\u00bb &nbsp;y &nbsp;finalmente regresaba a su residencia a las \u00ab5:00 &nbsp;pm\u00bb, &nbsp;sin embargo, esa declaraci\u00f3n ofrece \u00abinconsistencias\u00bb, &nbsp;pues el deponente cumple la funci\u00f3n de cuidar \u00abcalles &nbsp;abiertas\u00bb &nbsp;en &nbsp;un sector en el que \u00abhay &nbsp;varias propiedades &nbsp;(\u2026) varios &nbsp;puntos de entrada y salida de veh\u00edculos\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, no siempre pudo estar al tanto de los pormenores &nbsp;de la familia Cort\u00e9s Castiblanco. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.3. &nbsp;La versi\u00f3n de Alejandro Zamudio, quien aleg\u00f3 conocer a &nbsp;los allegados del fallecido \u00abdesde &nbsp;hace 27 a\u00f1os\u00bb, &nbsp;para la impugnante es d\u00e9bil, por cuanto manifiesta que \u00abcasi &nbsp;todos los d\u00edas se saludaba con el se\u00f1or Cortes &nbsp;Roncancio\u00bb en &nbsp;las ma\u00f1anas y a la \u00abhora &nbsp;del almuerzo\u00bb, &nbsp;no obstante, su ocupaci\u00f3n como \u00abconductor &nbsp;de ruta escolar\u00bb &nbsp;le &nbsp;imped\u00eda tener esos encuentros en dichos periodos. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.4. &nbsp;En cuanto a lo testificado por Ana Cristina Pulido de Zamudio, \u00e9sta &nbsp;dijo que frecuentaba el hogar Cort\u00e9s Castiblanco en vida de la &nbsp;se\u00f1ora Adelina Castiblanco (q.e.p.d.), esposa del difunto, no &nbsp;obstante, como laboraba en un \u00abjard\u00edn &nbsp;infantil\u00bb &nbsp;situado &nbsp;en el primer piso de la \u00abcalle &nbsp;49 A #73A-34\u00bb &nbsp;de &nbsp;Bogot\u00e1 de \u00ab7 &nbsp;de la ma\u00f1ana a 5 de la tarde\u00bb, &nbsp;no le constaba los horarios en que aqu\u00e9l permanec\u00eda en &nbsp;la casa, pues el \u00abcuidado &nbsp;y educaci\u00f3n de menores es una actividad que demanda tiempo, &nbsp;atenci\u00f3n y dedicaci\u00f3n especial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.5. &nbsp;Respecto a la declaraci\u00f3n de C\u00e9sar David Saab Lombana, &nbsp;\u00abpareja &nbsp;sentimental Sandra Yaneth Cort\u00e9s Castiblanco\u00bb, &nbsp;denunci\u00f3 la casacionista que no ofreci\u00f3 \u00abmayor &nbsp;detalle sobre la rutina del se\u00f1or Luis Alejandro\u00bb, &nbsp;pese a que afirm\u00f3 ser un \u00abmiembro &nbsp;casi habitual de la familia\u00bb. &nbsp;Sobre esto \u00faltimo, dijo que en ocasiones utiliz\u00f3 las &nbsp;prendas de vestir del causante, sin embargo, ello no es posible dada &nbsp;su \u00abcontextura &nbsp;f\u00edsica corpulenta\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, si bien expres\u00f3 que fue \u00abinvitado &nbsp;en unas cuantas ocasiones\u00bb &nbsp;a &nbsp;la heredad del de &nbsp;cujus localizada &nbsp;en Anapoima (Cundinamarca), \u00abno &nbsp;tuvo conocimiento de las otras propiedades\u00bb, &nbsp;por &nbsp;lo que, queda descartada su relaci\u00f3n de cercan\u00eda con &nbsp;\u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;De otro lado, la impugnante reproch\u00f3 que los testimonios de &nbsp;Sandra Yaneth y John Alejandro Cort\u00e9s Castiblanco, hijos del &nbsp;difunto, no consiguieron desvirtuar la &nbsp;\u00absingularidad\u00bb &nbsp;del &nbsp;lazo amoroso que ataba a la promotora con \u00e9ste, aun cuando &nbsp;afirmaron que aquella era solo una \u00abamiguita\u00bb &nbsp;de &nbsp;las tantas que ten\u00eda el finado. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;esas atestaciones no controvirtieron el hecho de que la uni\u00f3n &nbsp;marital solicitada \u00abinici\u00f3 &nbsp;en el a\u00f1o 2006, con anterioridad al fallecimiento de la se\u00f1ora &nbsp;Adelina, quien fue la esposa del se\u00f1or Luis Alejandro, &nbsp;relaci\u00f3n que empez\u00f3 a consolidad (sic) &nbsp;su vocaci\u00f3n de permanencia a partir del a\u00f1o 2009\u00bb &nbsp;y aunque la convocante en su declaraci\u00f3n se contradijo &nbsp;respecto del comienzo de la convivencia con el causante, lo cierto es &nbsp;que el trato marital perdur\u00f3 hasta su muerte, la que se &nbsp;produjo en el a\u00f1o 2016, situaci\u00f3n que no atisb\u00f3 &nbsp;el superior. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Enseguida, destac\u00f3 que, seg\u00fan lo manifestado en el &nbsp;interrogatorio de parte, al principio del nexo sentimental la &nbsp;suplicante cohabit\u00f3 con su hija Laura Patricia Samper L\u00f3pez &nbsp;y el fallecido en \u00abun &nbsp;inmueble ubicado en el conjunto residencial de Portales de &nbsp;Comfenalco\u00bb &nbsp;durante &nbsp;los a\u00f1os \u00ab2009 &nbsp;a 2015\u00bb. &nbsp;Que, en ese lapso, el extinto colabor\u00f3 con los gastos &nbsp;\u00abderivados &nbsp;de la educaci\u00f3n escolar\u00bb &nbsp;de &nbsp;la descendiente de la actora, costeando sus \u00abuniformes &nbsp;escolares\u00bb, &nbsp;los cuales eran confeccionados por la \u00abse\u00f1ora &nbsp;Doris Zuleta\u00bb, &nbsp;quien, incluso, pudo apreciar el trato de los concubinos \u00abdebido &nbsp;a que ella tambi\u00e9n habita en los apartamentos de portales de &nbsp;Comfenalco\u00bb &nbsp;y &nbsp;\u00abse &nbsp;encontraba a la pareja frecuentemente en el supermercado ZAPATOCA, &nbsp;mercado popular del barrio Normand\u00eda\u00bb. &nbsp;Agreg\u00f3, que a la se\u00f1ora Zuleta tambi\u00e9n le &nbsp;constaba el \u00abtallaje &nbsp;de calzado y prendas de vestir del se\u00f1or Luis Alejandro\u00bb, &nbsp;pues \u00abhizo &nbsp;arreglos a las prendas de vestir de [\u00e9ste]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;A continuaci\u00f3n, la opugnante trajo a colaci\u00f3n lo &nbsp;noticiado por Laura Patricia Samper L\u00f3pez, primog\u00e9nita &nbsp;de la activante, en cuya narraci\u00f3n se constata que junto a los &nbsp;protagonistas \u00abvivieron &nbsp;como familia en Portales de Comfenalco hasta enero de 2015, ya que se &nbsp;mudaron a un apartamento ubicado en el conjunto residencial Reserva &nbsp;de Normand\u00eda\u00bb &nbsp;y al ser indagaba sobre la rutina de su madre, la prenombrada se\u00f1ora &nbsp;se\u00f1al\u00f3 con prolijidad la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su versi\u00f3n tambi\u00e9n se refiri\u00f3 a los viajes con &nbsp;destino al municipio de Anapoima (Cundinamarca) realizados junto a su &nbsp;mam\u00e1 y el de &nbsp;cujus, &nbsp;as\u00ed como las actividades que compart\u00edan los tres, las &nbsp;\u00abfechas &nbsp;especiales\u00bb &nbsp;y las \u00abreuniones &nbsp;familiares con los hermanos del se\u00f1or Luis Alejandro\u00bb, &nbsp;empero, asegura la impugnante, esa narraci\u00f3n fue tachada de &nbsp;sospechosa por el a-quo &nbsp;debido a v\u00ednculo entra\u00f1able con la convocante. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. &nbsp;Relativo a las \u00abfotograf\u00edas\u00bb &nbsp;arrimadas &nbsp;al legajo, la casacionista puso en evidencia que \u00e9stas &nbsp;revelaban las traves\u00edas de los amantes, los \u00abeventos &nbsp;especiales\u00bb &nbsp;y c\u00f3mo fue el \u00abcrecimiento &nbsp;de la se\u00f1orita Laura\u00bb &nbsp;desde su infancia hasta la edad adulta, develando las \u00abfiestas &nbsp;de quince a\u00f1os, de grado de la hija de la demandante, sus &nbsp;estudios universitarios como ingeniera civil\u00bb &nbsp;y el acontecer de \u00abcasi &nbsp;10 a\u00f1os de relaci\u00f3n\u00bb &nbsp;entre &nbsp;la accionante y el finado. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7. &nbsp;Luego memor\u00f3 que, entre los documentos agregados al pleito, se &nbsp;encuentra la \u00abbit\u00e1cora &nbsp;del conjunto de portales de Comfenalco y el acta de entrega del &nbsp;apartamento 903 de la torre 1 del Conjunto Reserva de Normand\u00eda\u00bb, &nbsp;la cual, en su opini\u00f3n, acredita la \u00abuni\u00f3n &nbsp;marital\u00bb &nbsp;que &nbsp;sostuvieron la reclamante y el interfecto. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Al final, exalt\u00f3 que el juez plural \u00abdio &nbsp;mayor valor a las pruebas allegadas por la defensa, dio mayor &nbsp;credibilidad a los testimonios de la parte demandada\u00bb, &nbsp;a despecho de las incontestables probanzas de que \u00abhubo &nbsp;una uni\u00f3n marital singular y permanente desde el a\u00f1o &nbsp;2009 al 2016\u00bb &nbsp;entre &nbsp;Jeannette L\u00f3pez Cort\u00e9s y Luis Alejandro Cort\u00e9s &nbsp;Roncancio (q.e.p.d.). &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es &nbsp;caracter\u00edstica esencial de este mecanismo de defensa su &nbsp;condici\u00f3n extraordinaria, por lo cual no todo desacuerdo con &nbsp;lo dictaminado permite adentrarse en su examen de fondo, sino que &nbsp;debe asentarse en las causales taxativamente previstas y atender los &nbsp;par\u00e1metros que para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite se &nbsp;imponen, como es acreditar el descontento \u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en AC703-2020, 2 &nbsp;mar., rad.2015-00192-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ese cometido ha sido enf\u00e1tica esta Colegiatura al se\u00f1alar &nbsp;que \u00abpor &nbsp;la naturaleza misma del recurso extraordinario, no es dable que el &nbsp;recurrente deambule por los diversos aspectos que en las instancias &nbsp;fueron debatidos, pues lo suyo es la sentencia, es decir, los &nbsp;fundamentos de hecho y de derecho invocados por el Tribunal, para lo &nbsp;cual deber\u00e1 desplegar su carga argumentativa en la &nbsp;demostraci\u00f3n de la infracci\u00f3n, puntualmente en el &nbsp;aspecto medular de que discrepa, que no propiamente de las falencias &nbsp;probatorias achacadas al ad quem -cosa que por supuesto debe cumplir &nbsp;tambi\u00e9n si de violaci\u00f3n indirecta se trata- sino la &nbsp;incidencia de esas equivocaciones en la infracci\u00f3n normativa\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC8255-2017 de 7 de dic. Rad. 2011-00024-02). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;que la admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo 344 C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, entre otros, la formulaci\u00f3n de los cargos &nbsp;con la exposici\u00f3n de sus fundamentos, en forma separada, &nbsp;clara, precisa y completa, y no basados en meras generalidades, o de &nbsp;cualquier manera como si de un alegato de instancia se tratara, por &nbsp;cuanto el opugnante asume el duro labor\u00edo de enervar la &nbsp;presunci\u00f3n de legalidad y acierto con que viene precedida la &nbsp;providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido, la Corte tiene adoctrinado que: \u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida\u00bb &nbsp;(CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 ene., rad. 1995-00229-01, criterio reiterado en CSJ &nbsp;AC1427-2020, 12 feb., rad. 2015-00461-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2. Cuando se &nbsp;confutan las sentencias por errores in &nbsp;iudicando &nbsp;por trasgresi\u00f3n de normas sustanciales, por la v\u00eda &nbsp;indirecta por \u00aberror &nbsp;de derecho derivado del desconocimiento de una norma probatoria, o &nbsp;por error de hecho manifiesto y trascendente en la apreciaci\u00f3n &nbsp;de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una determinada &nbsp;prueba\u00bb1, &nbsp;deviene &nbsp;perentorio para el opugnante denunciar las normas &nbsp;de estirpe sustantiva considera violentadas, exponiendo, &nbsp;razonadamente, la manera como el sentenciador las transgredi\u00f3, &nbsp;habida cuenta que ante dicha omisi\u00f3n &nbsp;\u00abno &nbsp;podr\u00eda la Corte, al analizar el cargo, establecer &nbsp;oficiosamente cu\u00e1les disposiciones materiales habr\u00edan &nbsp;sido quebrantadas a consecuencia de los yerros que se hubieren &nbsp;acreditado\u00bb2. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;si bien la modificaci\u00f3n que introdujo el art\u00edculo 51 &nbsp;del decreto 2651 de 1991 elimin\u00f3 la exigencia de plantear la &nbsp;que se denomin\u00f3 \u00abproposici\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica completa\u00bb, &nbsp;no &nbsp;basta para satisfacer dicha exigencia la citaci\u00f3n &nbsp;indiscriminada de normas, sino que por lo menos deber\u00e1 incluir &nbsp;cualquiera que \u00abconstituyen &nbsp;la m\u00e9dula del litigio, en tanto que en ellas aparece &nbsp;consignado el supuesto de hecho o la consecuencia jur\u00eddica que &nbsp;es objeto de debate\u2026\u00bb3, &nbsp;de &nbsp;manera que &nbsp;\u00ab\u2026no &nbsp;cualquier norma de derecho sustancial\u2026 debe denunciarse &nbsp;vulnerada, sino una que sea pertinente a lo decidido, bien con la &nbsp;pretensi\u00f3n o con la oposici\u00f3n (\u2026)\u00bb4. &nbsp;<\/p>\n<p>Quiere &nbsp;decir lo anotado, que cuando la censura arguya la violaci\u00f3n de &nbsp;normas sustanciales, sea por la v\u00eda directa o la indirecta el &nbsp;recurrente no podr\u00e1 sustraerse de citar las que teniendo esa &nbsp;calidad constituyan base esencial del fallo impugnado o habiendo &nbsp;debido serlo, a su juicio, fueron infringidas, eso s\u00ed, con la &nbsp;explicaci\u00f3n de la forma en que tal trasgresi\u00f3n de &nbsp;present\u00f3. Tocante con la tem\u00e1tica esta Corte ha &nbsp;sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] &nbsp;en &nbsp;el marco de dicho motivo casacional es deber del impugnante precisar &nbsp;las normas sustanciales violadas, cualquiera que sea la v\u00eda &nbsp;que haya escogido para perfilar su acusaci\u00f3n; la directa o la &nbsp;indirecta, sin que, trat\u00e1ndose de esta \u00faltima, pueda &nbsp;excusarse su se\u00f1alamiento a pretexto de la demostraci\u00f3n &nbsp;de los errores de apreciaci\u00f3n probatoria que se le endilgan al &nbsp;fallo, o de la determinaci\u00f3n de las normas probatorias &nbsp;supuestamente quebrantadas \u2013 cuando se predique la comisi\u00f3n &nbsp;de un yerro de derecho \u2013, pues si a esto \u00faltimo se &nbsp;limitare el recurrente, omitiendo la mencionada exigencia, quedar\u00eda &nbsp;trunca la acusaci\u00f3n, en la medida en que no podr\u00eda la &nbsp;Corte, al analizar el cargo, establecer oficiosamente cu\u00e1les &nbsp;disposiciones materiales habr\u00edan sido quebrantadas a &nbsp;consecuencia de los yerros que se hubieren acreditado\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 7 Dic. 2001, Rad. 1999-0482); &nbsp;exigencia &nbsp;que se explica porque la demanda constituye \u00abpieza fundamental\u00bb &nbsp;en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00ab\u2026que &nbsp;a manera de carta de navegaci\u00f3n, sujeta a la Corte en su tarea &nbsp;de establecer si la sentencia acusada viol\u00f3 o no, la ley &nbsp;sustancial\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC, 18 jul. 2002, Rad. 1999-0154)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;AC856-2021, 15 marzo.) &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Si el reproche se encamina por la v\u00eda indirecta, esto es, por &nbsp;errores en materia probatoria, se deber\u00e1 indicar la forma como &nbsp;se hizo patente el desconocimiento de leyes de esa naturaleza o de &nbsp;los elementos materiales, es decir, en qu\u00e9 consisti\u00f3 el &nbsp;yerro y la incidencia del supuesto desatino en la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, carga de demostraci\u00f3n que recae, exclusivamente, &nbsp;en el censor, pudiendo este ser de hecho o de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.1. &nbsp;El error de hecho -tiene aceptado la jurisprudencia- proviene de una &nbsp;de las siguientes hip\u00f3tesis: \u00aba) &nbsp;cuando se da por existente en el proceso una prueba que en \u00e9l &nbsp;no existe realmente; b) cuando se omite analizar o apreciar la que en &nbsp;verdad&nbsp;si existe&nbsp;en los autos; y, c) cuando se valora la &nbsp;prueba que si existe, pero se altera sin embargo su &nbsp;contenido&nbsp;atribuy\u00e9ndole una inteligencia contraria por &nbsp;entero a la real, bien sea por adici\u00f3n o por cercenamiento\u2026\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 10 ago 1999, Rad. 4979; CSJ SC, 15 sept 1998, Rad. 4886; CSJ SC, &nbsp;21 oct 2003, Rad. 7486; CSJ SC, 18 sept 2009, Rad. 00406). &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.2. &nbsp;En cuanto al error de derecho presupone \u00abcomo &nbsp;es apenas natural entender, que el sentenciador no se equivoc\u00f3 &nbsp;al constatar la existencia material de los medios en el proceso, &nbsp;tampoco al fijar su contenido objetivo. De ah\u00ed, el recurrente, &nbsp;al estructurar el error de derecho, debe hacerlo sobre la base de &nbsp;aceptar tales t\u00f3picos, esto es, que la prueba, al decir de la &nbsp;Corte, \u201c(\u2026) fue exacta y objetivamente apreciada pero &nbsp;que, al valorarla, el juzgador infringi\u00f3 las normas legales &nbsp;que reglamentan tanto su producci\u00f3n como su eficacia (\u2026)\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 24 de mayo de 2017, Exp. 2006-00234). Evento, en el que el &nbsp;recurrente tendr\u00e1 la carga adicional de indicar la norma &nbsp;probatoria infringida y, adem\u00e1s, demostrar si a la luz de \u00e9sta &nbsp;el juzgador err\u00f3 en su solicitud, decreto, pr\u00e1ctica o &nbsp;el m\u00e9rito que le otorg\u00f3 en su valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Bajo &nbsp;esa perspectiva, el \u00fanico cargo formulado no satisface los &nbsp;requisitos legales que establece el legislador y por ello, ser\u00e1 &nbsp;inadmitido. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Lo dicho, por cuanto la impugnante acusa la sentencia de segunda &nbsp;instancia por trasgredir de manera indirecta los art\u00edculos &nbsp;\u00ab198, &nbsp;203, 208, 211, 221, 240, 242, 243, 265 y 266 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso\u00bb, &nbsp;empero, &nbsp;estos preceptos, sin duda, no ostentan linaje de \u00abnormas &nbsp;sustanciales\u00bb, &nbsp;toda vez que regulan lo relativo al r\u00e9gimen probatorio en los &nbsp;litigios civiles, por lo que es claro que \u00fanicamente &nbsp;disciplinan la actividad procesal y, por ende, carecen de las &nbsp;caracter\u00edsticas necesarias para ser consideradas como tales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, esta Corte ha considerado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abno &nbsp;tienen la calidad de norma sustancial las que (\u2026) van &nbsp;dirigidas a regular el tr\u00e1mite, como tampoco son en principio &nbsp;normas sustanciales aquellas otras que regulan la actividad de las &nbsp;partes y el juez en orden al decreto y pr\u00e1ctica de las &nbsp;pruebas, normas por eso llamadas probatorias, que aun cuando pueden &nbsp;contener la garant\u00eda de derechos fundamentales como el del &nbsp;debido proceso, de defensa y contradicci\u00f3n, derechos que &nbsp;asimismo se garantizan con las normas meramente procedimentales, no &nbsp;regulan una situaci\u00f3n jur\u00eddica concreta\u00bb &nbsp;(CSJ AC de 3 de octubre de 2003, Rad. 2000-00375-01, criterio &nbsp;reiterado en AC1427-2020, 13 Jul). &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;como ya se dijo, con el fin de derruir la presunci\u00f3n de &nbsp;legalidad del fallo de segundo grado, es necesario la invocaci\u00f3n &nbsp;de mandatos de car\u00e1cter sustancial trasgredidos, valga decir, &nbsp;aquellos cuyo prop\u00f3sito envuelvan una consecuencia jur\u00eddica &nbsp;concreta en un caso espec\u00edfico, caracter\u00edstica que no &nbsp;puede atribu\u00edrsele a los preceptos arg\u00fcidos por la &nbsp;recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, si el prop\u00f3sito de aquella era acometer las bases de &nbsp;la sentencia del Tribunal bajo la egida de la causal segunda de &nbsp;casaci\u00f3n, porque, en su sentir, de los medios suasorios s\u00ed &nbsp;se lograba acreditar la \u00abexistencia &nbsp;de la uni\u00f3n marital de hecho\u00bb &nbsp;y &nbsp;la \u00abexistencia &nbsp;de una convivencia permanente y singular\u00bb entre &nbsp;la accionante y el finado, ha debido guiar su labor a enrostrar el &nbsp;quebranto indirecto de las normas que disciplinan esa instituci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica previstas en la Ley 54 de 1990. Empero, no lo hizo, &nbsp;con lo cual desatendi\u00f3 la carga que a ese prop\u00f3sito &nbsp;impone el par\u00e1grafo 1\u00b0 del art\u00edculo 344 Ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunado &nbsp;a lo anterior, la inconforme endilg\u00f3 al ad &nbsp;quem la &nbsp;comisi\u00f3n de pifias f\u00e1cticas en la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los testimonios, de la declaraci\u00f3n de parte de la demandante y &nbsp;de algunos documentos; sin embargo, no demostr\u00f3 el &nbsp;desatino, pues tras enunciar cada una de las probanzas valoradas, &nbsp;expuso su opini\u00f3n sobre las conclusiones que de ellas debieron &nbsp;derivarse, dejando de lado el se\u00f1alamiento de su contenido &nbsp;puntual y la confrontaci\u00f3n con lo que de cada uno de ellos &nbsp;extrajo el Tribunal en su determinaci\u00f3n; menos a\u00fan &nbsp;acredit\u00f3 la evidencia del error y, por lo tanto, la &nbsp;labor del recurrente se limit\u00f3 a realizar una cr\u00edtica &nbsp;subjetiva al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la recurrente encamin\u00f3 el ataque a exponer su &nbsp;propia interpretaci\u00f3n de las versiones de los testigos, lo &nbsp;dicho por el extremo activo en el interrogatorio de parte, lo que &nbsp;supuestamente revelaban las fotograf\u00edas y lo que indicaba la &nbsp;\u00abbit\u00e1cora &nbsp;del conjunto de portales de Comfenalco y el acta de entrega del &nbsp;apartamento 903 de la torre 1 del Conjunto Reserva de Normand\u00eda\u00bb, &nbsp;abandonando el quehacer de contrastar esa particular visi\u00f3n &nbsp;con la valoraci\u00f3n realizada por el colegiado, a fin de &nbsp;demostrar el \u00aberror &nbsp;de hecho manifiesto\u00bb &nbsp;enrostrado, &nbsp;de donde se infiere que, en verdad, la inconformidad es con las &nbsp;conclusiones del prove\u00eddo sobre esas probanzas. &nbsp;<\/p>\n<p>Olvid\u00f3, &nbsp;igualmente, la reclamante que, de tiempo atr\u00e1s, ata\u00f1edero &nbsp;a la ponderaci\u00f3n y valoraci\u00f3n que hagan los jueces de &nbsp;distintos grupos de testigos se ha dicho que estos gozan de una &nbsp;\u00abdiscreta &nbsp;autonom\u00eda\u00bb, &nbsp;en cuya virtud, le permite seleccionar los deponentes a los que le &nbsp;confiere mayor credibilidad, de esta manera, si el Tribunal tuvo por &nbsp;fiables las atestaciones que apoyaban las defensas de los &nbsp;antagonistas, no se le puede achacar yerro alguno en la de &nbsp;apreciaci\u00f3n de esas probanzas, pues, se tiene por averiguado &nbsp;que, &nbsp;<\/p>\n<p>[S]i &nbsp;lo cuestionado es la credibilidad que el fallador de instancia dio a &nbsp;un grupo de testigos, al margen de otro, esa soluci\u00f3n resulta &nbsp;ajena a la Corte como quiera que no le corresponde dirimir tal &nbsp;dilema, pues por sabido se tiene que\u2026 \u2018si en un proceso &nbsp;se encuentran, por ejemplo, dos grupos de testigos que afirman &nbsp;posiciones contrarias, dando cada uno la raz\u00f3n de la ciencia &nbsp;de su dicho, no puede cometer per se el Tribunal error evidente si se &nbsp;inclina por uno de esos grupos de testigos, m\u00e1xime si en apoyo &nbsp;de su elecci\u00f3n se sustenta en otras pruebas que corroboran el &nbsp;dicho del grupo escogido. Se trata, en efecto, de que en casos como &nbsp;el que abstractamente se plantea, el Tribunal hace uso racional de su &nbsp;discreta autonom\u00eda en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, no &nbsp;pudiendo en consecuencia, cometer yerro f\u00e1ctico en esa tarea\u2019 &nbsp;(CSJ SC 003-2003 del 11 de febrero de 2003, rad. 6948, reiterada en &nbsp;SC11151 de 2015, rad. N\u00ba 2005-00448-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;otras palabras, cuando el juez opta por dar credibilidad a un grupo &nbsp;de declarantes y no lo hace con otro que se muestra antag\u00f3nico, &nbsp;ejerce la tarea de valorar el acervo de acuerdo con las reglas de la &nbsp;sana cr\u00edtica (art. 187 C. de P.C.) y, por ende, no se puede &nbsp;calificar dicha determinaci\u00f3n de errada, sino como el &nbsp;cumplimiento de la funci\u00f3n de administrar justicia conforme al &nbsp;ordenamiento que lo regula (SC1853, &nbsp;29 may. 2018, rad. n\u00b0 2008-00148-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;De esta manera, en la \u00fanica acusaci\u00f3n propuesta por la &nbsp;casacionista, in &nbsp;extenso &nbsp;se expone un sinn\u00famero de elucubraciones en torno a la &nbsp;valoraci\u00f3n del caudal probatorio, cuid\u00e1ndose, eso s\u00ed, &nbsp;de siquiera disputar lo decidido por el colegiado frente a ello y &nbsp;absteni\u00e9ndose de hacer el esfuerzo de comprobar el yerro que &nbsp;le achaca a \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Adicionalmente, las equivocaciones de facto denunciadas en la forma &nbsp;como lo hace la proponente carecen de trascendencia. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, si la intenci\u00f3n de la reclamante era descalificar &nbsp;aquella conclusi\u00f3n, debi\u00f3 dirigir el ataque hacia esa &nbsp;direcci\u00f3n, exponiendo la magnitud de la equivocaci\u00f3n &nbsp;del Tribunal en cuanto a la tasaci\u00f3n de esos testimonios. &nbsp;Igual &nbsp;sucede con las declaraciones de Laura Patricia Samper L\u00f3pez y &nbsp;Doris Zuleta, el material iconogr\u00e1fico y la \u00abcertificaci\u00f3n &nbsp;expedida por el administrador del conjunto residencial Portales de &nbsp;Comfenalco\u00bb, &nbsp;pues la censora omiti\u00f3 explicitar la importancia decisiva que &nbsp;revest\u00edan esos elementos persuasivos, a fin de acreditar el &nbsp;lazo amoroso reclamado entre los protagonistas de la contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Pero aun cuando se obviara lo anterior, el ataque es incompleto. &nbsp;Obs\u00e9rvese que, en la arremetida de la recurrente, esta omiti\u00f3 &nbsp;cuestionar los razonamientos del fallador que lo llevaron a estimar &nbsp;que de la \u00abResoluci\u00f3n &nbsp;No. GNR3831112 del 22 de diciembre de 2016 expedida por &nbsp;Colpensiones\u00bb, &nbsp;-a &nbsp;trav\u00e9s de la cual se reconoci\u00f3 a la demandante la &nbsp;calidad de \u00abcompa\u00f1era &nbsp;permanente\u00bb &nbsp;de &nbsp;Luis Alejandro Cort\u00e9s Roncancio (q.e.p.d.) y se orden\u00f3 &nbsp;el pago de la mesada sustitutiva con ocasi\u00f3n de su muerte- y &nbsp;de la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;extra proceso del se\u00f1or Juan Camilo Vida Gallo\u00bb, &nbsp;no &nbsp;se infer\u00eda las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que &nbsp;se conform\u00f3 la relaci\u00f3n more &nbsp;uxorio &nbsp;solicitada en la demanda, mucho menos se ocup\u00f3 de lo &nbsp;extractado de las manifestaciones de la propia actora en su &nbsp;juramentada, referentes a la convivencia que desatend\u00eda los &nbsp;presupuestos de la uni\u00f3n marital. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, la interesada no rebati\u00f3 la totalidad de &nbsp;la argumentaci\u00f3n central del prove\u00eddo controvertido, en &nbsp;punto a demostrar que el juzgador de segunda instancia err\u00f3 en &nbsp;la evaluaci\u00f3n en conjunto de las evidencias que le sirvieron &nbsp;de fundamento a su resoluci\u00f3n, de modo que hubiera podido &nbsp;fallar de manera diversa el litigio puesto a su consideraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco &nbsp;concurren los presupuestos que consagra la legislaci\u00f3n para la &nbsp;selecci\u00f3n oficiosa, porque no es ostensible que lo dispuesto &nbsp;en la instancia comprometa el orden o el patrimonio p\u00fablico, &nbsp;atente contra los derechos y garant\u00edas constitucionales, ni se &nbsp;requiera unificar la jurisprudencia de la Corte. De otra parte, el &nbsp;tr\u00e1mite se ajust\u00f3 a las pautas legales; el prove\u00eddo &nbsp;fue el producto de una valoraci\u00f3n reflexiva del marco &nbsp;decisorio fijado por las partes y las probanzas arrimadas al juicio, &nbsp;y se apoy\u00f3 en la regulaci\u00f3n aplicable al caso, sin que &nbsp;se avizoren desatinos evidentes y trascendentes que ameriten su &nbsp;admisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las &nbsp;anteriores razones imponen, por lo tanto, la inadmisi\u00f3n de la &nbsp;acusaci\u00f3n y por ende de la s\u00faplica en sede &nbsp;extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia descrita en el &nbsp;encabezamiento de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>AUSENCIA &nbsp;JUSTIFICADA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2\u00b0 de art\u00edculo 366 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Auto de 7 de dic. de 2001, Rad. No. 1999-0482-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C.S.J. S.C. Auto de 22 de nov. de 2010, Exp. No. 2000-00950-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC Auto de 13 de marzo de 2008, Exp. No. 2000-05547-01. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3327-2021 (2017-00405-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC3327-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-10-024-2017-00405-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de cinco de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., veintis\u00e9is (26) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-55975","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55975\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}