{"id":55986,"date":"2024-05-17T20:39:34","date_gmt":"2024-05-17T20:39:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3374-2021-2015-00235-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:34","slug":"ac3374-2021-2015-00235-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3374-2021-2015-00235-01\/","title":{"rendered":"AC 3374 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3374-2021 (2015-00235-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3374-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 17614-31-12-001-2015-00235-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. &nbsp;La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los &nbsp;recurrentes &nbsp;convocaron &nbsp;a juicio a la empresa minera Croesus &nbsp;S.A.S. (antes &nbsp;Croesus S.A.), para que se declarara que adquirieron por prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria el derecho de dominio de la mina denominada \u2018La &nbsp;Ratonera Baja\u2019, situada en el \u00absector &nbsp;de Cien Pesos\u00bb del &nbsp;municipio de Marmato (Caldas), \u00abcuya &nbsp;boca mina se encuentra espec\u00edficamente ubicada en las &nbsp;coordenadas X:1.097.949.94 -Y: 1.163.669.12- Cota 1.371.14\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, solicitaron los declararan copropietarios del derecho &nbsp;de dominio sobre el &nbsp;\u00ab[t]\u00edtulo de car\u00e1cter Privado RPP 0357 inscrito &nbsp;en el Registro Nacional Minero Nacional con el n\u00famero de &nbsp;Registro RMN: EDWN-01 bajo el R\u00e9gimen de Propiedad Privada &nbsp;Expediente RPP-357\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Los demandantes han realizado actos de explotaci\u00f3n minera, en &nbsp;forma personal y directa, desde hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os en &nbsp;la mina objeto de las pretensiones, de forma p\u00fablica, pacifica &nbsp;e ininterrumpida, \u00abcon &nbsp;pleno conocimiento y acompa\u00f1amiento de las autoridades &nbsp;competentes, tanto del orden Nacional como regional y municipal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;el mes de enero de 1995 y con el fin de alcanzar la regularizaci\u00f3n &nbsp;de la bocamina que conduce a los trabajos de extracci\u00f3n minera &nbsp;que se realizan en la mina \u2018La Ratonera Baja\u2019, pidieron &nbsp;la legalizaci\u00f3n de su explotaci\u00f3n minera de hecho, &nbsp;calificada como de peque\u00f1a miner\u00eda, conforme al &nbsp;art\u00edculo 58 de la Ley 141 de 1994. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La anterior petici\u00f3n fue denegada por la Delegaci\u00f3n &nbsp;Minera de la Gobernaci\u00f3n de Caldas, aduciendo que &nbsp;\u00abel \u00e1rea solicitada se encontraba en superposici\u00f3n &nbsp;con el Reconocimiento de Propiedad Privada N\u00b0 357 (RPP-0357), &nbsp;identificado as\u00ed en el Catastro Minero de la Agencia Nacional &nbsp;de Miner\u00eda a la cual no se le aplica la normativa minera &nbsp;debido a \u2018que &nbsp;dicha figura no es un t\u00edtulo minero otorgado por el &nbsp;administrador del recurso, sino un derecho de propiedad sobre el &nbsp;suelo y el subsuelo, donde el Estado solo puede intervenir en caso de &nbsp;extinci\u00f3n de derechos de acuerdo con lo establecido en el &nbsp;art\u00edculo 29 de la ley 685 de 2001\u00bb &nbsp;(negrillas &nbsp;originales). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La antedicha determinaci\u00f3n tuvo apoyo en la Resoluci\u00f3n &nbsp;002340 de 24 de junio de 1996, expedida por la Secretar\u00eda de &nbsp;Gobierno del Departamento de Caldas, que efectu\u00f3 una nueva &nbsp;delimitaci\u00f3n de los linderos del Reconocimiento &nbsp;de Propiedad Privada No. 357 a favor de la sociedad minera Echand\u00eda &nbsp;Ltda., &nbsp;de &nbsp;esta manera las nuevas coordenadas &nbsp;abarcan &nbsp;todas las minas localizadas en el sector de \u2018Cien pesos\u2019 &nbsp;del municipio de Marmato que eran de propiedad del Estado, lugar &nbsp;donde precisamente se localiza la mina \u2018La Ratonera Baja\u2019. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La citada compa\u00f1\u00eda minera cedi\u00f3 sus derechos en &nbsp;el RPP 357 a Mistrat\u00f3 S.A., quien ocho (8) a\u00f1os &nbsp;despu\u00e9s, los &nbsp;transfiri\u00f3 a Croesus S.A., hoy Minera Croesus S.A.S., lo que &nbsp;sucedi\u00f3 en forma concurrente con la posesi\u00f3n ejercida &nbsp;por los demandantes, incluso, su permanencia en el yacimiento viene &nbsp;siendo tolerada por \u00ablas &nbsp;sociedades que hist\u00f3ricamente han sido propietarias de dicho &nbsp;t\u00edtulo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Los demandantes han ejercido posesi\u00f3n de modo \u2018libre\u2019 &nbsp;y \u2018\u00fatil\u2019, llevando a cabo actos posesorios como el &nbsp;pago de regal\u00edas, avances mineros, labores de car\u00e1cter &nbsp;medio ambiental, carreteables, montajes industriales y el\u00e9ctricos, &nbsp;y \u00abal &nbsp;encontrarse en un Reconocimiento de Propiedad Privada, esta ya deja &nbsp;de pertenecer a la Naci\u00f3n y empieza a pertenecer al titular &nbsp;privado de la propiedad\u00bb, &nbsp;por eso es que \u00abla &nbsp;normatividad aplicable no es la contenida en el C\u00f3digo de &nbsp;Minas\u00bb, &nbsp;sino la contemplada en el C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>C. &nbsp;El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Admitida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la demanda, surtido el emplazamiento de las personas indeterminadas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y notificado el extremo demandado, este se resisti\u00f3 a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prosperidad de la acci\u00f3n, para lo cual plante\u00f3 las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3 \u00abacto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de se\u00f1or y due\u00f1o por el demandado, improcedencia de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;[y] falta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fundadas, principalmente, en la realizaci\u00f3n de actos de se\u00f1or &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y due\u00f1o sobre la mina motivo de usucapi\u00f3n y en que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9sta se encuentra \u00abpor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fuera del \u00e1rea del t\u00edtulo minero RPP-357\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;[fls. 211-234, c. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Resuelto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el conflicto de jurisdicciones suscitado entre el a quo y el Consejo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Estado con ocasi\u00f3n de la prosperidad de la excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;previa de \u00abfalta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de jurisdicci\u00f3n\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se asign\u00f3 el conocimiento al juez civil, quien, en sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 10 de julio de 2019, desestim\u00f3 las pretensiones.<\/p>\n<p>3. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tribunal Superior de Manizales, Sala Civil Familia, al desatar la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelaci\u00f3n interpuesta por el extremo activo, con prove\u00eddo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 23 de octubre siguiente, confirm\u00f3 el de su inferior &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jer\u00e1rquico. &nbsp;<\/p>\n<p>D. &nbsp;La sentencia impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Al resolver el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por la parte &nbsp;actora, el juez plural enfoc\u00f3 su atenci\u00f3n en el &nbsp;requisito de prescriptibilidad del bien cuya adquisici\u00f3n se &nbsp;persigue por v\u00eda de la usucapi\u00f3n, y al efecto, &nbsp;consider\u00f3 no cumplida dicha caracter\u00edstica en el &nbsp;inmueble objeto de las pretensiones. En s\u00edntesis, los &nbsp;argumentos utilizados para arribar a la anterior conclusi\u00f3n &nbsp;fueron los siguientes. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp; Despu\u00e9s de hacer algunas disquisiciones sobre los tipos de &nbsp;prescripci\u00f3n y enunciar los requisitos que son necesarios a &nbsp;fin de configurar la usucapi\u00f3n, entre ellos, el atinente a que &nbsp;el fundo sea susceptible de adquirirse por esa v\u00eda, destac\u00f3 &nbsp;que por mandato constitucional (art\u00edculo 332) el Estado \u00abes &nbsp;propietario del subsuelo y de los recursos naturales no renovables, &nbsp;sin perjuicio de los derechos adquiridos y perfeccionados con arreglo &nbsp;a las leyes preexistentes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;Teniendo en mente esa premisa, enfatiz\u00f3 que en desarrollo del &nbsp;precepto superior memorado se expidi\u00f3 la Ley 685 de 2001, &nbsp;actual C\u00f3digo de Minas, en cuyo articulado qued\u00f3 &nbsp;establecida la \u00abinalienabilidad &nbsp;e imprescriptibilidad del subsuelo\u00bb (art\u00edculo &nbsp;6) y el derecho de los particulares a explorarlo y explotarlo a &nbsp;trav\u00e9s del otorgamiento de t\u00edtulos mineros mediante &nbsp;contratos de concesi\u00f3n debidamente inscritos en el Registro &nbsp;Minero Nacional, eso s\u00ed, dejando a salvo \u00ablos &nbsp;derechos provenientes de la licencia de exploraci\u00f3n, permisos &nbsp;o licencias de explotaci\u00f3n, contratos de explotaci\u00f3n y &nbsp;contratos celebrados sobre \u00e1reas de aporte vigentes al entrar &nbsp;a regir este c\u00f3digo\u00bb [min. &nbsp;41:34]. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4. &nbsp;Asimismo, cit\u00f3 lo dispuesto en el canon 29 ibidem para &nbsp;destacar que, si bien la \u00abley &nbsp;permite la transmisi\u00f3n de los t\u00edtulos mineros &nbsp;reconocidos con arreglo a las leyes preexistentes a los particulares, &nbsp;conforme a las normas del derecho privado, no contempla en modo &nbsp;alguno la contingencia de ser adquiridas por v\u00eda de la &nbsp;prescripci\u00f3n y, &nbsp;claro est\u00e1, mal podr\u00eda hacerlo por virtud de &nbsp;restricciones superiores establecidas en la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica al tratarse de bienes imprescriptibles\u00bb &nbsp;[min 42:44]. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5. &nbsp;Tambi\u00e9n precis\u00f3 que seg\u00fan la normatividad minera &nbsp;\u00ablos &nbsp;registros de propiedad privada (RPP) sobre las minas no son &nbsp;perpetuos\u00bb, pues est\u00e1n sometidos &nbsp;a una \u00abcondici\u00f3n suspensiva &nbsp;resolutoria\u00bb, esto es, si el titular &nbsp;del registro minero deja de realizar actividades mineras sobre el &nbsp;yacimiento por un lapso de 12 meses \u00abse &nbsp;extingue su derecho y al ocurrir esta circunstancia el dominio sobre &nbsp;los mismos regresan a la cabeza del Estado\u00bb &nbsp;[min 43:37]. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6. &nbsp; Enseguida, con el prop\u00f3sito de ahondar respecto de la &nbsp;imprescriptibilidad de las minas, trajo a colaci\u00f3n lo &nbsp;dispuesto en los art\u00edculos 332 y 333 de &nbsp;la Ley 685 de 2001, en los cuales se enumeran taxativamente los actos &nbsp;y contratos sometidos al Registro Minero y se establece que \u00abno &nbsp;se inscribir\u00e1n y ser\u00e1n devueltos de plano, todos los &nbsp;actos y contratos p\u00fablicos o privados que se presenten o &nbsp;remitan por los particulares o las autoridades\u00bb &nbsp;[min 44:01], lo anterior para ultimar que \u00aben &nbsp;ning\u00fan caso se predica la inscripci\u00f3n de sentencias &nbsp;proferidas dentro de los juicios de pertenencia\u00bb &nbsp;[min. 45:06]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Fincado en ese entendimiento, el Tribunal hall\u00f3 dos escenarios &nbsp;posibles en la controversia: en primer lugar, que la empresa &nbsp;demandada \u00abse &nbsp;encuentra desarrollando sobre el fundo que se pretende usucapir, &nbsp;actividades propias de su objeto social, esto es, labores inherentes &nbsp;a la miner\u00eda\u00bb &nbsp;[min. 45:33], lo que permitir\u00eda concluir que, \u00abel &nbsp;actor no est\u00e1 ejerciendo actos de posesi\u00f3n sobre el &nbsp;inmueble pretendido porque &nbsp;sobre un mismo bien no pueden estarse ejercitando simult\u00e1neamente &nbsp;diferentes personas, actos propios de dominio y actos propios de &nbsp;posesi\u00f3n. Estos actos de dominio fueron expresamente &nbsp;reconocidos\u00bb &nbsp;[min. 45:50]; en segundo t\u00e9rmino, si se aceptara que los &nbsp;demandantes vienen poseyendo el fundo desde hace m\u00e1s de 20 &nbsp;a\u00f1os, entonces, la empresa convocada no realiz\u00f3 &nbsp;actividades mineras por espacio de 12 meses, por ende \u00abhabr\u00eda &nbsp;perdido su registro y consecuencialmente el inmueble debe regresar al &nbsp;Estado y por lo mismo ser\u00eda un bien imprescriptible\u00bb &nbsp;[min. 43.36], puesto que, \u00ablos &nbsp;derechos de propiedad de las minas se extinguen a favor de la naci\u00f3n &nbsp;al salir de la esfera del control del titular del reconocimiento y &nbsp;propiedad privada, merced a las causales legales que as\u00ed lo &nbsp;disponen la normativa minera\u00bb [min. &nbsp;47:22], de modo que, al extinguirse la propiedad &nbsp;privada en cabeza de la sociedad demandada, el predio retorn\u00f3 &nbsp;al dominio del Estado, lo que determina la imposibilidad de &nbsp;adquirirlo por prescripci\u00f3n, al ser imprescriptible de &nbsp;conformidad con el canon 332 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;apoyo de esta \u00faltima tesis, cit\u00f3 un concepto emanado de &nbsp;la Agencia &nbsp;Nacional de Miner\u00eda, del que concluy\u00f3 que \u00ablas &nbsp;minas son objeto de contrataciones permitidas solo por la ley, como &nbsp;cesiones entre las partes o por muerte, e inclusive constituirse &nbsp;grav\u00e1menes, pero al cesar sus efectos jur\u00eddicos, &nbsp;regresan por el fen\u00f3meno de la extinci\u00f3n, no de la &nbsp;prescripci\u00f3n, a ser propiedad de la naci\u00f3n\u00bb &nbsp;[min &nbsp;52:37]. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De otra parte, estim\u00f3 que contrario a lo expuesto por los &nbsp;apelantes, el Consejo de Estado al declarar su falta de competencia &nbsp;para conocer del pleito, no apunt\u00f3 a establecer que el fundo &nbsp;es susceptible de usucapi\u00f3n, sino que \u00abdesde &nbsp;el punto de vista procesal no hab\u00eda necesidad de integrar el &nbsp;litis consorcio con las autoridades p\u00fablicas toda vez que no &nbsp;ostentan intereses que pudieran verse permeados por el fallo que &nbsp;resolver\u00eda este debate\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; Por lo expuesto, confirm\u00f3 lo decidido en la primera &nbsp;instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Contra &nbsp;el fallo del ad &nbsp;quem, los &nbsp;convocantes instauraron el recurso de casaci\u00f3n, para &nbsp;sustentarlo formularon un &nbsp;\u00fanico cargo, con apoyo en el primer motivo consagrado en el &nbsp;art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso. Los &nbsp;recurrentes denuncian la violaci\u00f3n directa de las &nbsp;disposiciones 332 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de &nbsp;Colombia, los art\u00edculos 5\u00b0 (inciso segundo), 14 (inciso &nbsp;segundo) y \u00ab28 &nbsp;de la Ley 685 de 2001\u00bb, &nbsp;los c\u00e1nones 1\u00b0 y 3\u00b0 de la Ley 20 de 1969 y el precepto &nbsp;2518 del C\u00f3digo Civil. Para &nbsp;sustentar la acusaci\u00f3n, arguyen que el Tribunal se equivoc\u00f3 &nbsp;\u00abpor err\u00f3nea interpretaci\u00f3n &nbsp;de las normas citadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la infracci\u00f3n se habr\u00eda cometido porque el &nbsp;Tribunal tuvo en cuenta \u00fanicamente la \u00abparte &nbsp;general de las normas\u00bb &nbsp;cuya infracci\u00f3n se reclama, para de ah\u00ed concluir la &nbsp;imprescriptibilidad de los \u00abreconocimientos &nbsp;de propiedad privada\u00bb &nbsp;y, por contera, del subsuelo. Al respecto, destac\u00f3 que el &nbsp;art\u00edculo 332 de la Norma Fundamental regula lo relativo a la &nbsp;propiedad del Estado sobre el \u00absubsuelo &nbsp;y los recursos naturales\u00bb, &nbsp;eso s\u00ed, \u00absin &nbsp;perjuicio de los derechos adquiridos y perfeccionados con arreglo a &nbsp;las leyes preexistentes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que la salvedad aludida encuentra desarrollo en los art\u00edculos &nbsp;5 y 14 de la Ley 685 de 2001, los cuales consagran, de un lado, la &nbsp;titularidad de los minerales en cabeza del Estado y, de otra parte, &nbsp;la protecci\u00f3n de las \u00absituaciones &nbsp;jur\u00eddicas individuales, subjetivas y concretas provenientes de &nbsp;t\u00edtulos de propiedad privada de minas perfeccionadas con &nbsp;arreglo a las leyes preexistentes\u00bb, &nbsp;con lo que surge para los particulares la posibilidad de adquirir el &nbsp;dominio del \u00absuelo &nbsp;y del subsuelo mediante un t\u00edtulo de propiedad privada\u00bb &nbsp;y el derecho a explorar y explotar una mina mediante un contrato de &nbsp;concesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;continuaci\u00f3n, trascribi\u00f3 lo dispuesto en el art\u00edculo &nbsp;28 ibidem &nbsp;y &nbsp;con observancia en ello predic\u00f3 que los t\u00edtulos o &nbsp;\u00abreconocimientos &nbsp;de propiedad privada\u00bb &nbsp;hacen parte del tr\u00e1nsito comercial y, por lo tanto, pueden ser &nbsp;objeto de \u00abenajenaci\u00f3n, &nbsp;cesi\u00f3n, ser heredados, ser gravados (\u2026)\u00bb, &nbsp;incluso, obtenidos por cualquiera de los modos para \u00abganar &nbsp;el dominio\u00bb, &nbsp;entre estos, la prescripci\u00f3n adquisitiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esa perspectiva, concluyeron que los reconocimientos de propiedad &nbsp;privada (RPP) sobre yacimientos \u00abson &nbsp;por excelencia un derecho real de dominio (\u2026) &nbsp;y, por tanto, se rigen por el derecho privado, raz\u00f3n por la &nbsp;cual no se puede decir que se trata de un bien imprescriptible\u00bb, &nbsp;de ah\u00ed que, la mina objeto de la controversia al tratarse de &nbsp;un bien privado \u00abque &nbsp;se encuentra en el comercio &nbsp;puede &nbsp;ser adquirida por prescripci\u00f3n\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, al suscitar el conflicto de competencia el Consejo de &nbsp;Estado consider\u00f3 que se trataba de una disputa entre &nbsp;particulares con relaci\u00f3n a la propiedad de un yacimiento, de &nbsp;lo contrario, de apreciar que el \u00absubsuelo &nbsp;donde se encuentra ubicada la mina La Ratonera Baja era de propiedad &nbsp;de la naci\u00f3n\u00bb, &nbsp;hubiese avocado el conocimiento del asunto y adelantado el \u00abproceso &nbsp;de pertenencia instaurado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;cierre de la denuncia, los censores pusieron de presente que, de las &nbsp;pruebas documentales y testimoniales obrantes en el plenario, se &nbsp;acreditan los actos de \u00abse\u00f1or &nbsp;y due\u00f1o\u00bb &nbsp;ejercidos en el fundo motivo de sus aspiraciones. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Caracter\u00edstica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial de este medio de defensa es su condici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extraordinaria, por la cual no todo desacuerdo con lo resuelto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permite adentrarse en su examen de fondo, sino que es necesario que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se erija en cualquiera de las causales taxativamente establecidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;ha dicho, asimismo, que es ineludible la obligaci\u00f3n de &nbsp;respaldar la inconformidad &nbsp;mediante una demanda que \u00abllene &nbsp;todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, cuya &nbsp;omisi\u00f3n total o parcial conduce, por mandato expreso de la &nbsp;misma ley, a la inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente &nbsp;aducida\u00bb &nbsp;(AC, &nbsp;28 nov. 2012, rad. 2010-00089-01, reiterada en AC2709, 19 oct. 2020, &nbsp;rad. 2017-00076-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La &nbsp;admisi\u00f3n del libelo depende del acatamiento cabal de las &nbsp;formalidades del art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. Son exigidas la designaci\u00f3n de las partes, una &nbsp;s\u00edntesis del sumario, de los hechos y de las pretensiones &nbsp;materia del litigio y la formulaci\u00f3n separada de los cargos en &nbsp;contra de la providencia recurrida, con la exposici\u00f3n de sus &nbsp;fundamentos en forma clara, precisa y completa. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;escrito, de ninguna manera, puede ser an\u00e1logo a un alegato de &nbsp;instancia, pues se requiere que explique &nbsp;y demuestre las espec\u00edficas trasgresiones de la ley en que &nbsp;incurri\u00f3 el sentenciador, de ah\u00ed que &nbsp;\u00ablos argumentos que se esgriman no pueden quedarse en meras &nbsp;generalizaciones, o afianzarse en la totalidad de lo acontecido en el &nbsp;litigio, o aludir globalmente a lo probado en el proceso, o reprochar &nbsp;de forma abstracta las decisiones adoptadas, actitudes todas que &nbsp;har\u00e1n inadmisible la acusaci\u00f3n que en tales condiciones &nbsp;se formule\u00bb (AC 28 sep. 2004, AC3769, &nbsp;9 jul. 2014, rad. 2008-00530-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;claridad y precisi\u00f3n a las que se alude, no constituyen per &nbsp;se cargas &nbsp;irracionales que impidan acceder a la casaci\u00f3n, sino &nbsp;requerimientos m\u00ednimos que imponen los postulados elementales &nbsp;de la l\u00f3gica, sin que pueda quedar limitada a un escueto &nbsp;discurso ret\u00f3rico, especulativo o de confrontaci\u00f3n de &nbsp;criterios con los expuestos en la sentencia, pues el censor tiene la &nbsp;tarea de enervar la presunci\u00f3n de legalidad y acierto que, en &nbsp;principio, cobija este pronunciamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Cuando los reparos se enfilan por la causal primera, no basta la &nbsp;citaci\u00f3n indiscriminada de normas sustanciales que constituyan &nbsp;base esencial del fallo o que haya debido serlo; resulta imperativo &nbsp;exponer, adicionalmente, la manera como el enjuiciador las quebrant\u00f3, &nbsp;esto es, la &nbsp;discusi\u00f3n se ce\u00f1ir\u00e1 a &nbsp;\u00abla cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni &nbsp;extenderse a la materia probatoria, por lo que debe estructurarse en &nbsp;forma adecuada c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n ya por &nbsp;tomar en cuenta normas completamente ajenas al caso, pasar por alto &nbsp;las que lo reg\u00edan o, a pesar de acertarse en la selecci\u00f3n, &nbsp;terminar reconoci\u00e9ndoles implicaciones que no tienen\u00bb &nbsp;(AC3599, &nbsp;27 ago. 2018, rad. 2015-00704). &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con lo antedicho, cuando se predique violaci\u00f3n directa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;la labor argumentativa del censor s\u00f3lo puede estar orientada a &nbsp;descubrir los falsos juicios sobre las normas materiales que regulan &nbsp;el caso, ya sea por falta de aplicaci\u00f3n, al no haberlas tenido &nbsp;en cuenta; por aplicaci\u00f3n indebida, al incurrir en &nbsp;un error de selecci\u00f3n que deriva en darles efectos respecto de &nbsp;situaciones no contempladas; o cuando se acierta en su escogencia, &nbsp;pero se le da un alcance que no tienen, present\u00e1ndose una &nbsp;interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. (&#8230;) Corresponde, por ende, a &nbsp;una causal de pleno derecho, encaminada a develar una lesi\u00f3n &nbsp;producida durante el proceso intelectivo que realiza el follador, por &nbsp;acci\u00f3n u omisi\u00f3n, en la labor de escogencia y ex\u00e9gesis &nbsp;de la regulaci\u00f3n que considera aplicable, con un resultado &nbsp;ajeno al querer del legislador\u00bb. (SC &nbsp;15 nov. 2012, rad. 2008-00322-01, SC 4 abr. 2013, rad. &nbsp;2004-00457-01). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4. Con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vista en lo anterior, el cargo planteado en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n no satisface los requisitos legales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que establece el legislador y por ello, ser\u00e1 inadmitido, por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las siguientes razones. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;primer lugar, la Corte encuentra que la censura resulta desenfocada y &nbsp;contraevidente, pues aunque el sentenciador de segundo grado se vali\u00f3 &nbsp;de lo ordenado en el art\u00edculo 332 de la Norma Fundamental, &nbsp;tambi\u00e9n analiz\u00f3 lo dispuesto en los art\u00edculos 6 &nbsp;y 29 de la Ley 685 de 2001, en punto a concluir que si bien el Estado &nbsp;\u00abpermite &nbsp;la transmisi\u00f3n de los t\u00edtulos mineros reconocidos de &nbsp;acuerdo a las leyes preexistentes a los particulares, conforme a las &nbsp;normas del derecho privado, no contempla en modo alguno la &nbsp;contingencia de ser adquiridas por v\u00eda de la prescripci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Entonces, &nbsp;no es cierto como lo afirman los censores que el sentenciador de &nbsp;segundo grado acudi\u00f3 a postulados generales en torno a la &nbsp;imprescriptibilidad de las minas, pues, en verdad, el ad &nbsp;quem hizo un estudio de las disposiciones &nbsp;sustantivas y de las excepciones previstas en el C\u00f3digo Minero &nbsp;para llegar a la conclusi\u00f3n memorada, de ah\u00ed que la &nbsp;denuncia planteada no guarde precisi\u00f3n con los razonamientos &nbsp;utilizados por el juzgador plural para desestimar las pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Aunado a ello, el reproche tambi\u00e9n es incompleto, toda vez que &nbsp;los impugnantes no rebatieron la totalidad de los razonamientos de la &nbsp;sentencia de segunda instancia. En efecto, la censura deja de lado la &nbsp;interpretaci\u00f3n que hizo el Tribunal del canon 29 ibidem, el &nbsp;cual le sirvi\u00f3 para ultimar que el yacimiento memorado pese a &nbsp;contar con \u00abReconocimiento &nbsp;de Propiedad Privada\u00bb, no &nbsp;es susceptible de ser adquirido por prescripci\u00f3n, ya que si se &nbsp;deja de explotar por espacio de 12 meses \u00abregresan &nbsp;por el fen\u00f3meno de la extinci\u00f3n, no de la prescripci\u00f3n, &nbsp;a ser propiedad de la naci\u00f3n\u00bb. &nbsp;En &nbsp;otras palabras, no refutaron que, ante la falta de explotaci\u00f3n &nbsp;del titular del RPP 357, se podr\u00eda producir la extinci\u00f3n &nbsp;de ese derecho al particular que abandona la explotaci\u00f3n de la &nbsp;mina, pero en favor del Estado y no de otro interesado, pues as\u00ed &nbsp;lo establece el art\u00edculo 29 ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco &nbsp;disputaron la premisa a la que lleg\u00f3 el ad &nbsp;quem al &nbsp;interpretar &nbsp;lo dispuesto en los art\u00edculos 332 y 333 \u00eddem, &nbsp;relacionada con la imposibilidad de inscribir una sentencia de &nbsp;pertenencia en el Registro Minero, al cual \u00fanicamente acceden &nbsp;los actos taxativos que enuncia ese estatuto, entre los que no se &nbsp;encuentra una providencia de ese linaje. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, los reclamantes no atacaron la argumentaci\u00f3n &nbsp;central del prove\u00eddo controvertido, en punto a demostrar que &nbsp;el juzgador de segunda instancia err\u00f3 al interpretar las &nbsp;distintas disposiciones que le sirvieron de fundamento a su &nbsp;resoluci\u00f3n, de modo que hubiera podido fallar de manera &nbsp;diversa los extremos de la litis. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;esas condiciones, el cargo &nbsp;formulado en la demanda no cumple los requisitos formales de &nbsp;precisi\u00f3n y completitud contemplados en el art\u00edculo 344 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso, por lo que, &nbsp;se dispondr\u00e1 la inadmisi\u00f3n del &nbsp;escrito mediante el cual se sustent\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; Por \u00faltimo, tampoco concurren los presupuestos que consagra &nbsp;la legislaci\u00f3n para la selecci\u00f3n oficiosa, porque no es &nbsp;ostensible que lo dispuesto en la instancia comprometa el orden o el &nbsp;patrimonio p\u00fablico, atente contra los derechos y garant\u00edas &nbsp;constitucionales, ni se requiera unificar la jurisprudencia de la &nbsp;Corte. De otra parte, el tr\u00e1mite se ajust\u00f3 a las pautas &nbsp;legales; el prove\u00eddo fue el producto de una valoraci\u00f3n &nbsp;reflexiva del marco decisorio fijado por las partes y las probanzas &nbsp;arrimadas al juicio, y se apoy\u00f3 en la regulaci\u00f3n &nbsp;aplicable al caso, sin que se avizoren desatinos evidentes y &nbsp;trascendentes que ameriten su admisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR la &nbsp;demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria incoada contra la sentencia de 23 de octubre de 2019, &nbsp;proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Manizales, dentro del juicio referenciado. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Devu\u00e9lvase &nbsp;el expediente a la Corporaci\u00f3n de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3374-2021 (2015-00235-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC3374-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 17614-31-12-001-2015-00235-01 &nbsp; (aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp; A. &nbsp;La pretensi\u00f3n &nbsp; 1. &nbsp;Los &nbsp;recurrentes &nbsp;convocaron &nbsp;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-55986","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55986\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}