{"id":55990,"date":"2024-05-17T20:39:34","date_gmt":"2024-05-17T20:39:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3383-2021-2017-00088-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:34","slug":"ac3383-2021-2017-00088-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3383-2021-2017-00088-01\/","title":{"rendered":"AC 3383 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3383-2021 (2017-00088-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3383-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25899-31-03-001-2017-00088-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de quince de abril de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., once (11) de agosto de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide respecto de la admisibilidad de la demanda presentada por &nbsp;Carlos Humberto Valbuena Vargas con el fin de sustentar el recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto frente a la sentencia &nbsp;de 6 de agosto de 2019, proferida por la Sala Civil &#8211; Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca en la acci\u00f3n &nbsp;posesoria que el recurrente le promovi\u00f3 a Diego, Javier y &nbsp;Camilo M\u00e9ndez Castillo. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El convocante solicit\u00f3 declarar que es poseedor del inmueble &nbsp;conocido con el nombre \u00abVilla &nbsp;Josefa\u00bb distinguido con la &nbsp;matr\u00edcula inmobiliaria n\u00famero 50N-1202510 de la Oficina &nbsp;de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1 y, en &nbsp;consecuencia, ordenar a los demandados restituir el bien e &nbsp;indemnizarle los respectivos perjuicios sufridos a causa de la &nbsp;p\u00e9rdida de la posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sustento de esos anhelos, se\u00f1al\u00f3 que mediante escritura &nbsp;p\u00fablica n\u00famero 1042 otorgada el 10 de mayo de 2004 &nbsp;adquiri\u00f3 por compraventa realizada a \u00c1lvaro Obdulio &nbsp;Largo S\u00e1nchez otro predio denominado \u201cBrisas del &nbsp;Plata\u201d distinguido con folio 50N-1202513, colindante con &nbsp;aquel, y desde esa fecha ingres\u00f3 como se\u00f1or y due\u00f1o &nbsp;de ambos fundos convencido de que conformaban una unidad porque as\u00ed &nbsp;se lo hizo creer el vendedor. &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;demandado por Luis Jos\u00e9 Su\u00e1rez Molina en proceso &nbsp;ejecutivo ante el Juzgado Veintis\u00e9is Civil del Circuito de &nbsp;esta capital, donde se embarg\u00f3 la segunda propiedad aludida, &nbsp;pero en la diligencia de secuestro se aprehendieron las dos en virtud &nbsp;de la confusi\u00f3n que hasta ese momento hab\u00eda. &nbsp;Posteriormente, los hermanos Diego, Javier y Camilo M\u00e9ndez &nbsp;Castillo promovieron all\u00ed \u00abincidente de exclusi\u00f3n\u00bb &nbsp;sobre la heredad \u00abVilla Josefa\u00bb prevalidos de la &nbsp;condici\u00f3n de propietarios. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;despacho accedi\u00f3 mediante auto de 23 de septiembre de 2013 &nbsp;tras verificar que se trataba de bienes distintos y el implicado no &nbsp;pertenec\u00eda al deudor, por lo que dispuso levantar el secuestro &nbsp;que indebidamente lo hab\u00eda cobijado. En consecuencia, &nbsp;comision\u00f3 al Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Ch\u00eda &nbsp;para que hiciera entrega del bien \u00abVilla Josefa\u00bb a &nbsp;los due\u00f1os, cometido que se materializ\u00f3 en diligencia &nbsp;celebrada el 9 de febrero de 2016 en cuyo desarrollo Carlos Humberto &nbsp;Valbuena Vargas formul\u00f3 oposici\u00f3n que no prosper\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor adujo que producto del \u00abdespojo o perturbaci\u00f3n\u00bb &nbsp;a ra\u00edz de esa diligencia y desde el mencionado 9 de febrero de &nbsp;2016 perdi\u00f3 el poder\u00edo que ven\u00eda ostentando &nbsp;sobre la edificaci\u00f3n desde hac\u00eda doce (12) a\u00f1os, &nbsp;en virtud de lo cual los aqu\u00ed demandados ahora son los &nbsp;poseedores. Por separado, inici\u00f3 juicio de declaraci\u00f3n &nbsp;de pertenencia con radicado 2010-00476-00, pero fracas\u00f3 en &nbsp;primera instancia y para el momento que present\u00f3 esta demanda &nbsp;el fallo de usucapi\u00f3n se hallaba en apelaci\u00f3n &nbsp;ante el tribunal que en el curso de la contienda lo ratific\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;Los convocados se opusieron a trav\u00e9s de las excepciones que &nbsp;titularon as\u00ed: \u00abprescripci\u00f3n de la acci\u00f3n &nbsp;posesoria\u00bb, \u00abfalta de requisitos de ley del &nbsp;titular de la acci\u00f3n posesoria\u00bb, \u00abausencia &nbsp;de posesi\u00f3n tranquila como requisito sine qua non para la &nbsp;acci\u00f3n posesoria\u00bb, \u00abfalta de calificaci\u00f3n &nbsp;de \u201cinjustamente\u201d que exige la ley para la pretensi\u00f3n &nbsp;restitutoria con indemnizaci\u00f3n\u00bb, \u00abimpertinencia &nbsp;de la acci\u00f3n posesoria para declarar la posesi\u00f3n del &nbsp;demandante\u00bb, \u00abcarencia de objeto de la acci\u00f3n &nbsp;posesoria\u00bb, \u00abcosa juzgada y asunto decidido\u00bb &nbsp;y la \u00abgen\u00e9rica\u00bb (fls. &nbsp;108-132 y 229-247, cuaderno 1). &nbsp;<\/p>\n<p>3.- El Juzgado Primero Civil &nbsp;del Circuito de Zipaquir\u00e1 dict\u00f3 sentencia anticipada &nbsp;con respaldo en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 278 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso en el sentido de declarar probada la prescripci\u00f3n &nbsp;extintiva y, por tanto, desestim\u00f3 las aspiraciones del &nbsp;accionante, quien apel\u00f3 (fls.538-539 cuaderno 1 tomo II). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- El tribunal \u00abrevoc\u00f3\u00bb &nbsp;lo atinente a la figura liberatoria, pero de todos modos \u00abtermin\u00f3 &nbsp;el proceso declarando probada la falta de legitimaci\u00f3n en &nbsp;causa por pasiva\u00bb, con sustento en los siguientes &nbsp;razonamientos: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva resultaba inadmisible porque analizarla &nbsp;llevaba impl\u00edcita la idea de aceptar que la acci\u00f3n &nbsp;posesoria ten\u00eda alg\u00fan fundamento, siendo que en verdad &nbsp;los opositores no estaban llamados a resistir la pretensi\u00f3n &nbsp;por cuanto la p\u00e9rdida de la posesi\u00f3n alegada por el &nbsp;demandante obedeci\u00f3 al cumplimiento de la orden judicial de &nbsp;entrega que tras quedar ejecutoriada desvirtu\u00f3 un despojo &nbsp;injusto, oculto o agresivo como exigen los art\u00edculos 982 y 984 &nbsp;del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 983 ib\u00eddem se\u00f1ala que la \u00abacci\u00f3n &nbsp;para la restituci\u00f3n puede dirigirse no solamente contra el &nbsp;usurpador, sino contra toda persona cuya posesi\u00f3n se derive de &nbsp;la del usurpador por cualquier t\u00edtulo\u00bb. En esa &nbsp;l\u00ednea, la prosperidad del interdicto posesorio enfilado a &nbsp;recuperar la posesi\u00f3n material del bien impone demostrar que: &nbsp;a) el demandante es o fue poseedor del inmueble reclamado; b) &nbsp;su posesi\u00f3n debi\u00f3 ser tranquila e ininterrumpida &nbsp;por un (1) a\u00f1o completo; c) la turbaci\u00f3n o &nbsp;p\u00e9rdida de la posesi\u00f3n fue producto de \u00abun &nbsp;acto ilegal, injusto, clandestino o violento del demandado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, cuando se ejercitan acciones de esta naturaleza a fin de &nbsp;recuperar el bien y recibir indemnizaci\u00f3n de perjuicios, el &nbsp;precepto 982 aludido \u00abparte del supuesto de que existi\u00f3 &nbsp;un acto injusto, clandestino o violento de la persona a la que se &nbsp;demanda\u00bb, pero \u00abel actuar del Juez Primero &nbsp;Promiscuo Municipal de Ch\u00eda al entregar el predio Villa Josefa &nbsp;el d\u00eda 9 de febrero de 2016 a los ac\u00e1 demandados, no es &nbsp;m\u00e1s que el cumplimiento de una decisi\u00f3n judicial &nbsp;emanada de autoridad competente, auto interlocutorio de agosto 21 de &nbsp;2014 proferido por el Juzgado 26 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 &nbsp;y que luego confirm\u00f3 [la] Sala Civil del Tribunal de Bogot\u00e1 &nbsp;con auto de mayo 26 de 2016\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, aunque el actor perdi\u00f3 la posesi\u00f3n alegada &nbsp;sobre el predio en disputa, ese hecho no tuvo origen en un &nbsp;comportamiento perturbador proveniente de la voluntad de los &nbsp;demandados, de all\u00ed que no puedan predicarse los calificativos &nbsp;antes vistos. Acceder a las s\u00faplicas a pesar de ese contorno &nbsp;implicar\u00eda desconocer la firmeza de las providencias que en el &nbsp;juicio ejecutivo anterior autorizaron la devoluci\u00f3n del bien a &nbsp;favor de los propietarios. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1xime &nbsp;que el gestor fue vencido en ambas instancias en el proceso de &nbsp;pertenencia que instaur\u00f3 para que se le declarara due\u00f1o &nbsp;de la heredad \u00abVilla Josefa\u00bb porque \u00abno &nbsp;ostentaba [el] justo t\u00edtulo invocado por cuanto ese inmueble &nbsp;no hac\u00eda parte del que le fue enajenado mediante\u00bb &nbsp;escritura p\u00fablica n\u00famero 1042 de 10 de mayo de 2004 &nbsp;(fls. 10-18 cuaderno 8). &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;El impulsor formul\u00f3 casaci\u00f3n que fue concedida por el &nbsp;tribunal y admitida por la Corte. Fundament\u00f3 &nbsp;la censura en cuatro cargos que se compendian a continuaci\u00f3n &nbsp;(fls. 6-33 cuaderno 9). &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. Cargo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primero: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Soportado en la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tanto \u00abel fallo recurrido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desconoce\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los art\u00edculos 762, 768, 787, 972, 974, 976, 977, 979 y 981 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del C\u00f3digo Civil, \u00abnormas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que fueron indebidamente aplicadas e interpretadas por el Tribunal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;ad-quem se equivoc\u00f3 al inferir que los demandados &nbsp;carec\u00edan de legitimaci\u00f3n porque a pesar de reconocer &nbsp;que el demandante \u00abera leg\u00edtimo poseedor\u00bb &nbsp;no tuvo en cuenta que \u00abel despojo se realiz\u00f3 &nbsp;desconociendo todos los derechos\u00bb que el actor ten\u00eda &nbsp;en virtud de aquella calidad y por eso la p\u00e9rdida de la &nbsp;posesi\u00f3n fue injusta. Adem\u00e1s, concluy\u00f3 en forma &nbsp;impl\u00edcita que la acci\u00f3n posesoria debi\u00f3 &nbsp;dirigirse en contra del Juzgado Veintis\u00e9is Civil del Circuito &nbsp;de Bogot\u00e1 que orden\u00f3 la entrega y el Primero Promiscuo &nbsp;Municipal de Ch\u00eda que la materializ\u00f3, y no frente a los &nbsp;\u00abperturbadores beneficiarios de la decisi\u00f3n &nbsp;judicial\u00bb, sin que ello fuera posible porque los &nbsp;funcionarios simplemente \u00abdecidieron un derecho sustancial &nbsp;de unas personas que como los hermanos M\u00e9ndez Castillo en &nbsp;forma h\u00e1bil lograron obtener la posesi\u00f3n del bien\u00bb, &nbsp;con cimiento en \u00abdesacertadas providencias judiciales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>b. Cargo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;segundo: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Denunci\u00f3 el quebranto recto de la ley sustancial de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;art\u00edculos 982 y 983 de la Codificaci\u00f3n Civil porque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fueron \u00abindebidamente aplicados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;e interpretados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;hizo una interpretaci\u00f3n errada de esas disposiciones al &nbsp;suponer que la legitimaci\u00f3n por pasiva reca\u00eda en un &nbsp;sujeto cualificado denominado usurpador \u00abdejando de lado lo &nbsp;que la misma norma [art. 983] reza y es que se puede incoar en contra &nbsp;del usurpador directo o contra las personas que [de \u00e9l] &nbsp;derivan la nueva posesi\u00f3n a cualquier t\u00edtulo\u00bb. &nbsp;De suerte que resultaba suficiente demostrar el despojo y que \u00abhubo &nbsp;usurpadores directos o indirectos tal como sucedi\u00f3 en el &nbsp;caso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>c. Cargo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tercero: Se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acus\u00f3 la sentencia de violar indirectamente los art\u00edculos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;762 y 764 del C\u00f3digo Civil producto de errores de hecho \u00abal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;realizar una incorrecta interpretaci\u00f3n de la demanda, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preterici\u00f3n y la tergiversaci\u00f3n de varias pruebas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;dio por demostrada, no est\u00e1ndolo, la ausencia de legitimaci\u00f3n &nbsp;por pasiva sin apreciar la demanda, su contestaci\u00f3n ni \u00ablos &nbsp;elementos que fueron debidamente incorporados\u00bb. En &nbsp;espec\u00edfico, se pretermitieron las pruebas trasladadas desde el &nbsp;proceso de pertenencia a este juicio consistentes en la inspecci\u00f3n &nbsp;judicial y los testimonios de Salom\u00f3n Vega Aparicio, Fernando &nbsp;Fresneda, Luis Orlando Castro G\u00f3mez, Nohemi Sogamoso Rodr\u00edguez &nbsp;y Noe Boh\u00f3rquez que daban cuenta de que el accionante \u00abera &nbsp;el poseedor leg\u00edtimo de los predios Villa Josefa y Brisas del &nbsp;Plata\u00bb. As\u00ed mismo, se pretiri\u00f3 la declaraci\u00f3n &nbsp;de parte vertida por el demandado Javier M\u00e9ndez Castillo donde &nbsp;admiti\u00f3 que desde el 2004 no ostentaba la posesi\u00f3n del &nbsp;inmueble controvertido, que solo fue recuperada con ocasi\u00f3n de &nbsp;la diligencia de entrega celebrada el 9 de febrero de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>d. Cargo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuarto: Invoc\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la causal cuarta del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Proceso relativa a contener la sentencia decisiones que hagan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n del apelante \u00fanico por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuanto el Juzgado declar\u00f3 la prescripci\u00f3n extintiva &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mientras que el superior hall\u00f3 acreditada fue la \u00abfalta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva, es decir, que [el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandante] ni siquiera ten\u00eda la posibilidad de ejercer su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;leg\u00edtimo derecho constitucional de acudir a la administraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de justicia\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en procura de restablecer la posesi\u00f3n que aleg\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La naturaleza extraordinaria de este medio de contradicci\u00f3n &nbsp;impone que los censores cumplan con estrictez ciertos requisitos ya &nbsp;que, como dispone el numeral 2\u00ba del art\u00edculo 344 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, el escrito de sustentaci\u00f3n &nbsp;deber\u00e1 contener la \u00abformulaci\u00f3n, por separado, &nbsp;de los cargos contra la sentencia recurrida, con la exposici\u00f3n &nbsp;de los fundamentos de cada acusaci\u00f3n, en forma clara, precisa &nbsp;y completa\u00bb, respetando las reglas propias de cada causal. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;se hizo constar en CSJ AC2947-2017, el citado numeral obliga que la &nbsp;argumentaci\u00f3n sea \u00abinteligible, exacta y envolvente\u00bb, &nbsp;toda vez que &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;como el anotado medio constituye un mecanismo para juzgar la &nbsp;sentencia recurrida y no el proceso, la norma exige identificar las &nbsp;razones basilares de la decisi\u00f3n y expresar los argumentos &nbsp;dirigidos a socavarlas. As\u00ed se facilita, de un lado, &nbsp;establecer si hay acusaci\u00f3n; y de otro, verificar, en punto de &nbsp;la violaci\u00f3n directa o indirecta de la ley sustancial, si se &nbsp;denuncia como equivocado el an\u00e1lisis jur\u00eddico o &nbsp;probatoria del juzgador, en caso positivo, si el ataque es enfocado o &nbsp;totalizador. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, no es labor de la Corte suplir las falencias, debilidades o &nbsp;vaguedades que ri\u00f1en con lo anterior, puesto que conforme a &nbsp;los art\u00edculos 346 y 347 ejusdem el incumplimiento de &nbsp;dichas directrices es motivo de inadmisi\u00f3n y, a\u00fan de &nbsp;superar los ataques las formalidades t\u00e9cnicas previstas, puede &nbsp;la Sala ejercer selecci\u00f3n negativa en tres eventos: cuando se &nbsp;plantea una discusi\u00f3n sobre asuntos ampliamente decantados, &nbsp;sin que se proponga una tesis que justifique un cambio de criterio; &nbsp;frente a la inexistencia de los errores endilgados, el saneamiento de &nbsp;los advertidos o la intrascendencia de los mismos; y si la afrenta al &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico no alcanza a perjudicar al recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ah\u00ed que, una vez cumplido ese paso preliminar, no sea posible &nbsp;que al fallar se tengan en cuenta motivos de inconformidad distintos &nbsp;a aquellos aducidos, salvo la facultad de casar de oficio la &nbsp;sentencia confutada \u00abcuando sea ostensible que la misma &nbsp;compromete gravemente el orden o el patrimonio p\u00fablico, o &nbsp;atenta contra los derechos y garant\u00edas constitucionales\u00bb, &nbsp;seg\u00fan manda el inciso final del art\u00edculo 336 ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;seg\u00fan indica el literal a) numeral 2\u00ba de dicho precepto, &nbsp;trat\u00e1ndose de la causal primera la discusi\u00f3n se ce\u00f1ir\u00e1 &nbsp;a \u00abla cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni &nbsp;extenderse a la materia probatoria\u00bb, por lo que debe &nbsp;estructurarse en forma adecuada c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n &nbsp;ya por tomar en cuenta normas completamente ajenas al caso, pasar por &nbsp;alto las que lo reg\u00edan o, a pesar de acertarse en la &nbsp;selecci\u00f3n, terminar reconoci\u00e9ndoles implicaciones que &nbsp;no tienen. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1ade &nbsp;la disposici\u00f3n que, si el quebranto reportado consiste en un &nbsp;error de hecho, deber\u00e1 ser manifiesto y se \u00absingularizar\u00e1 &nbsp;con precisi\u00f3n y claridad, indic\u00e1ndose en qu\u00e9 &nbsp;consiste y cu\u00e1les son en concreto las pruebas sobre las que &nbsp;recae. En todo caso, el recurrente deber\u00e1 demostrar el error y &nbsp;se\u00f1alar su trascendencia en el sentido de la sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;En el caso de que la infracci\u00f3n recaiga sobre normas de &nbsp;disciplina procesal por \u00abcontener la sentencia decisiones &nbsp;que hagan m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n del apelante \u00fanico\u00bb &nbsp;(causal cuarta del art. 336 \u00eddem), el cargo no podr\u00e1 &nbsp;fundamentarse a partir de razonamientos probatorios, seg\u00fan &nbsp;menciona el literal b) del citado canon 344. Lo cual se justifica en &nbsp;la medida que en este especial contexto el reproche debe enfocarse en &nbsp;la demostraci\u00f3n objetiva del menoscabo sufrido por el \u00fanico &nbsp;apelante a ra\u00edz de la determinaci\u00f3n de segunda &nbsp;instancia que merm\u00f3 o elimin\u00f3 las prerrogativas que ya &nbsp;hab\u00eda obtenido ante el primer juzgador. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;entonces, que la cuesti\u00f3n obliga cotejar las resolutivas de &nbsp;ambos escenarios para confirmar o desvirtuar el perjuicio concreto &nbsp;que el fallo definitivo irrog\u00f3 a la \u00fanica parte que en &nbsp;su momento formul\u00f3 alzada respecto de los puntos desfavorables &nbsp;y, por lo mismo, los aspectos que la beneficiaron eran en principio &nbsp;inamovibles en virtud de la prohibici\u00f3n de reformatio in &nbsp;pejus. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, en AC5251-2016, reiterado en AC1459-2018, se dej\u00f3 &nbsp;sentado que al valerse de este motivo de casaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;el censor debe identificar la resoluci\u00f3n de la sentencia que, &nbsp;en su condici\u00f3n de apelante \u00fanico, le hizo m\u00e1s &nbsp;gravosa su situaci\u00f3n, atendiendo lo que hab\u00eda decidido &nbsp;el a quo, lo que equivale a decir que \u00abun cargo de esta &nbsp;naturaleza implica desarrollar la tarea de parangonar la &nbsp;determinaci\u00f3n del juzgado con la del ad-quem, tras lo cual &nbsp;habr\u00e1 de brillar, sin mayores elucubraciones, que la de \u00e9ste, &nbsp;en lo inherente a los derechos de ese apelante \u00fanico, le &nbsp;produjo un agravio en la medida en que, sin que debiera hacerlo, &nbsp;comprometi\u00f3 los intereses de esa parte m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de como aqu\u00e9l lo hizo. De manera que la demostraci\u00f3n ha &nbsp;de consistir, ha dicho la Corporaci\u00f3n, \u2018no desde luego &nbsp;en el simple lamento del recurrente por el pretendido agravio que se &nbsp;le ha inferido, sino, como m\u00ednimo, en la presentaci\u00f3n &nbsp;de las circunstancias ciertas y concretas que conforman el deterioro &nbsp;de su situaci\u00f3n por causa o con motivo de la apelaci\u00f3n &nbsp;del fallo de primer grado, labor que no ser\u00e1 posible sin &nbsp;parangonar las resoluciones de las sentencias de instancia\u2019\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 29 Sep. 2005, Rad. 1995-7241-01).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;La demanda propuesta por Carlos Humberto Valbuena Vargas no &nbsp;satisface a cabalidad las exigencias formales y t\u00e9cnicas para &nbsp;ser admitida. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que el fallo opugnado ratific\u00f3 el fracaso de la acci\u00f3n &nbsp;posesoria instaurada por el recurrente contra Diego, Javier y Camilo &nbsp;M\u00e9ndez Castillo sobre la base de que la posesi\u00f3n &nbsp;adquirida por los \u00faltimos no fue injusta, clandestina ni &nbsp;violenta porque deriv\u00f3 del cumplimiento estricto de la orden &nbsp;emitida por el Juzgado Veintis\u00e9is Civil del Circuito de Bogot\u00e1 &nbsp;de entregarles el inmueble denominado \u00abVilla Josefa\u00bb, &nbsp;en raz\u00f3n de las circunstancias ya conocidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;as\u00ed, como en las tres primeras acusaciones se denunci\u00f3 &nbsp;la transgresi\u00f3n directa e indirecta de la ley sustancial, &nbsp;incumb\u00eda al actor combatir el bast\u00f3n esencial de la &nbsp;sentencia, esto es, debi\u00f3 esforzarse por refutar por qu\u00e9 &nbsp;la legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva no depend\u00eda de &nbsp;la adquisici\u00f3n injusta, clandestina o violenta como concluy\u00f3 &nbsp;el tribunal con sustento en los art\u00edculos 982 y 984 del C\u00f3digo &nbsp;Civil o, por qu\u00e9 aparec\u00edan acreditadas tales &nbsp;circunstancias a pesar del origen jurisdiccional de la posesi\u00f3n &nbsp;material por parte de los accionados. &nbsp;<\/p>\n<p>Tarea &nbsp;que no fue realizada correctamente por el censor, como pasa a verse: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la primera acusaci\u00f3n no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se rebati\u00f3 la v\u00e9rtebra del pronunciamiento confutado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9ase que el casacionista dej\u00f3 enhiesto el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;razonamiento del tribunal en torno a que la legitimaci\u00f3n por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pasiva en controversias de esta naturaleza surge de la injusticia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;clandestinidad o violencia con que el demandado despoj\u00f3 al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;accionante de la posesi\u00f3n. Es m\u00e1s, el recurrente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;coincidi\u00f3 con tal elucubraci\u00f3n cuando sostuvo que \u00abel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que injustamente ha sido privado de la posesi\u00f3n tendr\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho para pedir que se le restituya\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el bien (fl. 16 cno. 9), de donde r\u00e1pidamente aflora que no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solo omiti\u00f3 censurar la conclusi\u00f3n jur\u00eddica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;principal del ad-quem, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sino que parece compartirla en integridad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa medida, el censor no atac\u00f3 la argumentaci\u00f3n angular &nbsp;del fallo lo que revela incompletitud de la acusaci\u00f3n, sobre &nbsp;cuya falencia en AC2537-2017 se dijo que: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;cuando el cargo se construye con base en el quebranto de la ley &nbsp;sustancial, se torna indispensable para el recurrente, por una parte, &nbsp;enfocar acertadamente las acusaciones que formule, (\u2026) y, por &nbsp;la otra, que su actividad impugnaticia &nbsp;tiene que estar dirigida a derruir la totalidad de esos argumentos &nbsp;esenciales de la sentencia, pues si el &nbsp;labor\u00edo del acusador no los comprende a cabalidad, al margen &nbsp;de que el juzgador de instancia hubiere podido incurrir en las &nbsp;falencias denunciadas, su sentencia no podr\u00eda quebrarse en &nbsp;virtud del recurso extraordinario. (CSJ. AC 19 dic. 2012, rad. &nbsp;2001-00038-01, reiterado en AC4310-2014 y en AC. de 15 abr. 2016, &nbsp;rad. 2009-00263-01) (Subraya la &nbsp;Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;como la inconformidad se centr\u00f3 en haber negado el &nbsp;calificativo de \u00abinjusto\u00bb en la posesi\u00f3n &nbsp;del inmueble por parte de los opositores a ra\u00edz de la &nbsp;diligencia de entrega, la v\u00eda directa no era la adecuada para &nbsp;esbozar ese reproche toda vez que en el fondo critica el m\u00e9rito &nbsp;probatorio que el juzgador plural asign\u00f3 a las piezas &nbsp;trasladadas de las cuales se form\u00f3 dicho convencimiento, pues &nbsp;fue de ese conjunto que dedujo el origen jurisdiccional de la entrega &nbsp;del predio a los accionados y la imposibilidad de ser convocados al &nbsp;pleito en raz\u00f3n de la ejecutoria de aquella determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;es evidente el entremezclamiento de acusaciones al haber introducido &nbsp;por esta senda cuestiones del \u00e1mbito demostrativo, como &nbsp;tambi\u00e9n sucedi\u00f3 al censurar la supuesta preterici\u00f3n &nbsp;de las probanzas tra\u00eddas del proceso ejecutivo que dio origen &nbsp;a este pleito, en especial, las providencias del Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1 donde, seg\u00fan el demandante, se determin\u00f3 &nbsp;que \u00e9l \u00abten\u00eda otros mecanismos judiciales para &nbsp;hacer valer sus derechos como poseedor\u00bb. Censuras que por &nbsp;el tinte probativo resultan ajenas por completo a la v\u00eda &nbsp;directa. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;\u00faltimo, el ataque en punto a que se exigi\u00f3 \u2013 &nbsp;impl\u00edcitamente \u2013 accionar contra el despacho judicial &nbsp;que orden\u00f3 la mencionada diligencia de entrega y el que la &nbsp;practic\u00f3, luce desenfocado debido a que ninguna de las l\u00edneas &nbsp;de la sentencia combatida hace notar esa elucubraci\u00f3n. Mejor &nbsp;dicho, cuando el tribunal justific\u00f3 la falta de inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico respecto de las personas convocadas, no expuso ni dio &nbsp;a entender siquiera que los demandados debieron ser otros en &nbsp;particular, como erradamente pareci\u00f3 comprenderlo el &nbsp;recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;fin, son varios los defectos de que adolece la acusaci\u00f3n que &nbsp;la tornan inadmisible. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>b. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desarrollo del segundo cargo el promotor esgrimi\u00f3 que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desfiguraron por la v\u00eda directa los art\u00edculos 982 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;983 del C\u00f3digo Civil al pasar inadvertido que el \u00faltimo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;permite entablar la acci\u00f3n posesoria de recuperaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no solo contra el \u00abusurpador\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del predio, sino tambi\u00e9n frente a \u00ablas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personas que [de \u00e9l] derivan la nueva posesi\u00f3n a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cualquier t\u00edtulo\u00bb. Cuestionamiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que de igual modo se muestra disparatado teniendo en cuenta que la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hermen\u00e9utica del ad-quem nunca &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tuvo como punto partida el hecho de que los demandados Diego, Javier &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Camilo M\u00e9ndez Castillo hayan recibido la posesi\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un tercero \u00abusurpador\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como para dar paso al planteamiento del casacionista en el sentido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que si tal fuera el contexto aquellos entonces tendr\u00edan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aptitud para ser citados al juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>D\u00edgase &nbsp;en otros t\u00e9rminos: de acuerdo con el sendero recto escogido &nbsp;por el opugnador, se presume que avala la conclusi\u00f3n f\u00e1ctica &nbsp;del tribunal en punto a que la posesi\u00f3n obtenida por los &nbsp;interpelados no proviene de un acto propio, injusto, clandestino ni &nbsp;violento. Por ende, no aprecia la Corte c\u00f3mo pudo la &nbsp;Corporaci\u00f3n de segundo grado transgredir las disposiciones &nbsp;denunciadas \u2013 porque el casacionista no lo dijo \u2013 siendo &nbsp;que la resoluci\u00f3n en torno a la carencia de legitimaci\u00f3n &nbsp;por pasiva ninguna conexidad tiene con el alcance obvio que se\u00f1ala &nbsp;el censor respecto de la posibilidad de demandar tanto al \u00abusurpador\u00bb &nbsp;directo como a sus causahabientes. En fin, sobre este aspecto no &nbsp;gravit\u00f3 la definici\u00f3n de la disputa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto hace al art\u00edculo 982 del C\u00f3digo Civil el quejoso &nbsp;no confront\u00f3 su contenido con las reflexiones del tribunal en &nbsp;orden a revelar un desatino como resultado de haberle dado un alcance &nbsp;diferente al que naturalmente correspond\u00eda ni por causa de &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida. T\u00e9ngase en cuenta que el ad-quem &nbsp;otorg\u00f3 especial importancia al vocablo \u00abinjustamente\u00bb &nbsp;contenido en ese precepto al punto que de all\u00ed dedujo la &nbsp;ausencia de legitimaci\u00f3n, pese a lo cual el censor no explic\u00f3 &nbsp;por qu\u00e9 la preceptiva era impertinente o la forma en que fue &nbsp;desde\u00f1ada en aras de derruir el apoyo normativo en ese &nbsp;sentido. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera que el reproche es inaceptable porque adem\u00e1s de &nbsp;desenfocado no dio cuenta clara, precisa y completa del quebranto &nbsp;aludido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>c. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el tercer cargo enderezado por la v\u00eda indirecta se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acus\u00f3 la vulneraci\u00f3n de los art\u00edculos 762 y 764 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del C\u00f3digo Civil como consecuencia de errores de hecho \u00abal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;realizar una incorrecta interpretaci\u00f3n de la demanda, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preterici\u00f3n y la tergiversaci\u00f3n de varias pruebas\u00bb. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No obstante, ninguna de esas disposiciones tiene el car\u00e1cter &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;material a que obliga la referida causal de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;el canon 762 define la posesi\u00f3n tradicionalmente como la &nbsp;\u00abtenencia de una cosa determinada con \u00e1nimo de se\u00f1or &nbsp;o due\u00f1o\u00bb y enseguida consagra la presunci\u00f3n &nbsp;atinente a que el \u00abposeedor es reputado due\u00f1o, &nbsp;mientras otra persona no justifique serlo\u00bb. Por su parte, &nbsp;el art\u00edculo 764 clasifica dicha figura en regular e irregular, &nbsp;y enuncia los requisitos de cada una de esas especies. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esa \u00f3ptica, emerge que ambos preceptos simplemente ofrecen &nbsp;definiciones y descripciones sobre aquella tem\u00e1tica, pero no &nbsp;un contenido sustancial que habilite abrir paso al embate, pues all\u00ed &nbsp;no se regula el nacimiento, variaci\u00f3n o extinci\u00f3n de &nbsp;relaciones jur\u00eddicas concretas que puedan justificar &nbsp;vulneraci\u00f3n del ordenamiento sustantivo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con la primera disposici\u00f3n (art. 762), en CSJ &nbsp;AC2675-2019 se record\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abLos &nbsp;art\u00edculos del C\u00f3digo Civil, \u00fanicos en los que se &nbsp;apuntala el \u00faltimo cargo, aunque uno de ellos tambi\u00e9n &nbsp;se enuncia en el otro ataque, tampoco cumplen el cometido extra\u00f1ado &nbsp;(\u2026) El 762 es meramente definitorio &nbsp;del fen\u00f3meno de la posesi\u00f3n, por lo que no encaja &nbsp;dentro de la categor\u00eda sustancial requerida y as\u00ed &nbsp;consta en CSJ AC2194-2016 donde se record\u00f3 que: [l]os &nbsp;art\u00edculos 762 y 2518 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, que se dicen vulnerados tanto directa como &nbsp;indirectamente, se refieren a la definici\u00f3n de la posesi\u00f3n &nbsp;y la descripci\u00f3n de las cosas susceptibles de usucapir; &nbsp;el 764 y el 768 ibidem, incluidos en la censura inicial, tratan de &nbsp;las \u00abclases de posesi\u00f3n\u00bb y el concepto de buena fe &nbsp;posesoria; mientras que el 2522 id, referido en la \u00faltima, se &nbsp;limita a puntualizar el concepto de \u00abposesi\u00f3n no &nbsp;interrumpida\u00bb (\u2026) Quiere decir que todos ellos carecen &nbsp;del alcance sustancial que se les adjudica, pues, son meramente &nbsp;descriptivos o enunciativos (\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esta perspectiva, refulge evidente que las &nbsp;disposiciones que el opugnador denunci\u00f3 no est\u00e1n &nbsp;dotadas de la naturaleza a que alude la descripci\u00f3n misma de &nbsp;la segunda hip\u00f3tesis del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, lo que no puede pasar inadvertido porque, como &nbsp;se expuso en AC 18 nov. 2010, rad. N\u00ba &nbsp;2002-00007-01, de omitirse &nbsp;tal requisito esencial &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;quedar\u00eda incompleta la acusaci\u00f3n, \u00aben la medida &nbsp;en que se privar\u00eda a la Corte, de un elemento necesario para &nbsp;hacer la confrontaci\u00f3n con la sentencia acusada, no &nbsp;pudi\u00e9ndose, ex officio, suplir las deficiencias u omisiones en &nbsp;que incurra el casacionista en la formulaci\u00f3n de los cargos, &nbsp;merced al arraigado car\u00e1cter dispositivo que estereotipa al &nbsp;recurso de casaci\u00f3n\u201d (cas. &nbsp;civ. auto de 4 de diciembre de 2009, exp. 1995-01090)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>d. Finalmente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la cuarta censura viene cimentada sobre la base de que el juez de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelaciones empeor\u00f3 la situaci\u00f3n del demandante, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelante \u00fanico. Sin embargo, como qued\u00f3 rese\u00f1ado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en precedencia, esta causal de casaci\u00f3n supone un ejercicio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de comparaci\u00f3n entre las sentencias de ambas instancias a fin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de determinar si hubo agravio injustificado para el \u00fanico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extremo impugnante, y en caso afirmativo establecer cu\u00e1l. Con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ese norte, de entrada se advierte que el recurrente no cumpli\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la carga argumentativa en aras de evidenciar que el superior le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;infringi\u00f3 un menoscabo mayor al decretado por el a-quo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el sub-examine, el &nbsp;Juzgado Primero Civil del Circuito de Zipaquir\u00e1 dict\u00f3 &nbsp;sentencia anticipada tras estimar que se hab\u00eda configurado el &nbsp;fen\u00f3meno de prescripci\u00f3n extintiva alegado por los &nbsp;oponentes y, por consiguiente, desestim\u00f3 la totalidad de las &nbsp;pretensiones elevadas por Carlos Humberto Valbuena Vargas. El &nbsp;tribunal al desatar la apelaci\u00f3n del vencido, aunque desech\u00f3 &nbsp;la figura liberatoria, de todas maneras dej\u00f3 al inconforme &nbsp;exactamente en la misma posici\u00f3n original porque encontr\u00f3 &nbsp;probada la \u00abfalta de legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa por pasiva\u00bb, &nbsp;que igualmente condujo a negar sus aspiraciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Efunde &nbsp;n\u00edtido de ese acontecer que con independencia de que las &nbsp;razones que conllevaron al superior a negar la acci\u00f3n &nbsp;posesoria fueron muy distintas a las expuestas por el despacho de &nbsp;circuito, el resultado en ambos escenarios fue el mismo. Es decir, la &nbsp;sentencia de segundo grado en realidad no infringi\u00f3 una ofensa &nbsp;superior al demandante porque nada concreto hab\u00eda ganado en &nbsp;primera instancia que le hubiera sido desconocido en la resolutiva &nbsp;del ad-quem. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, el interesado no sustent\u00f3 en forma correcta el &nbsp;embate que enmarc\u00f3 en la causal cuarta del art\u00edculo 336 &nbsp;del estatuto adjetivo civil. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;AC2430-2018 se retom\u00f3 lo definido en un asunto anterior de &nbsp;contornos similares, en estos t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso presente, el impugnante no explic\u00f3 en manera alguna la &nbsp;raz\u00f3n por la que la sentencia de segunda instancia -que &nbsp;confirm\u00f3 la de primera por razones distintas- desmejor\u00f3 &nbsp;su situaci\u00f3n como apelante \u00fanico, atendiendo a que en &nbsp;ambas determinaciones se concluy\u00f3 en la negativa \u00edntegra &nbsp;de sus pretensiones\u2026 [Tal raz\u00f3n impone] la inadmisi\u00f3n &nbsp;del cargo (AC7707, 11 nov. 2016, rad. n.\u00b0 &nbsp;2009-00446-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ello, no se admitir\u00e1 la acusaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4.- &nbsp;En s\u00edntesis, al no ce\u00f1irse los ataques &nbsp;propuestos a los requerimientos formales de esta &nbsp;extraordinaria senda de impugnaci\u00f3n, resulta inviable su &nbsp;aceptaci\u00f3n, sin que se aprecien razones que justifiquen darle &nbsp;v\u00eda en los t\u00e9rminos del inciso final del art\u00edculo &nbsp;336 del C\u00f3digo General del Proceso o el art\u00edculo 7\u00ba &nbsp;de la Ley 1285 de 2009, reformatorio del 16 de la Ley 270 de 1996, &nbsp;pues, no se advierte vulneraci\u00f3n de derechos superiores, una &nbsp;afrenta al principio de legalidad de los fallos ni que se comprometa &nbsp;gravemente el orden o el patrimonio p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>Primero: &nbsp;Declarar inadmisible &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n interpuesta por Carlos Humberto &nbsp;Valbuena Vargas, para sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;frente a la sentencia proferida el 6 de agosto de 2019 por la Sala &nbsp;Civil &#8211; Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cundinamarca, en el &nbsp;proceso referenciado. &nbsp;<\/p>\n<p>Segundo: &nbsp;Devolver por la Secretar\u00eda el expediente al Tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3383-2021 (2017-00088-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC3383-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 25899-31-03-001-2017-00088-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de quince de abril de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., once (11) de agosto de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;decide respecto de la admisibilidad de la demanda presentada por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-55990","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55990","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55990\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}