{"id":56210,"date":"2024-05-17T20:39:40","date_gmt":"2024-05-17T20:39:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3398-2021-2019-03271-00\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:40","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:40","slug":"sc3398-2021-2019-03271-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3398-2021-2019-03271-00\/","title":{"rendered":"SC3398 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC3398-2021 (2019-03271-00)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3398-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2019-03271-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diez de junio de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., once (11) &nbsp;de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte la solicitud de &nbsp;exequatur &nbsp;promovida por Liliana Cancino Campo, respecto de la sentencia dictada &nbsp;el veinticinco de septiembre de dos mil dieciocho, por el Juzgado &nbsp;Segundo de Familia de San Jos\u00e9, Costa Rica. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>A. La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La demandante, a trav\u00e9s &nbsp;de apoderada judicial, solicit\u00f3 homologar el fallo que se &nbsp;viene de referenciar, mediante el cual se decret\u00f3 el divorcio &nbsp;del matrimonio que &nbsp;contrajo con Edgardo Maya Boh\u00f3rquez (folios 25 a 32). &nbsp;<\/p>\n<p>B. Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;17 de septiembre de 1999, &nbsp;la convocante y el se\u00f1or Maya Boh\u00f3rquez, de &nbsp;nacionalidad colombiana, contrajeron nupcias en Cartago, Valle (folio &nbsp;19). &nbsp;<\/p>\n<p>2. La pareja radic\u00f3 su &nbsp;residencia y domicilio permanente en San Jos\u00e9, Costa Rica. &nbsp;<\/p>\n<p>3. En la demanda no se inform\u00f3 &nbsp;sobre la procreaci\u00f3n de hijos dentro de la uni\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ante &nbsp;el Juzgado Segundo de Familia del lugar de su domicilio, los c\u00f3nyuges &nbsp;presentaron un acuerdo conciliatorio en el cual convinieron la &nbsp;distribuci\u00f3n de los bienes adquiridos durante su enlace para &nbsp;que fuera convalidado. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Mediante sentencia de 25 de &nbsp;septiembre de 2018, el citado despacho, entre otras disposiciones, &nbsp;declar\u00f3 disuelto el v\u00ednculo matrimonial entre las &nbsp;partes (folios 5 a 10). &nbsp;<\/p>\n<p>1. El 17 de octubre de 2019 se &nbsp;admiti\u00f3 la demanda y dispuso dar traslado al Ministerio &nbsp;P\u00fablico (folio 36). &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Procuradora Delegada para &nbsp;la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la &nbsp;Familia, luego de discurrir sobre las normas relativas a la &nbsp;homologaci\u00f3n, manifest\u00f3 encontrar cumplidos los &nbsp;requisitos legales, por cuanto la providencia no versaba sobre &nbsp;derechos reales, se encontraba debidamente ejecutoriada y no era &nbsp;contraria al orden p\u00fablico (folios 38 y 39). &nbsp;<\/p>\n<p>3. En la debida oportunidad se &nbsp;admitieron las pruebas presentadas por la convocante y se orden\u00f3 &nbsp;librar oficio al Ministerio de Relaciones Exteriores para que &nbsp;informara si entre Colombia y Costa Rica existen convenios &nbsp;internacionales vigentes sobre la reciprocidad en el reconocimiento &nbsp;de sentencias proferidas por autoridades jurisdiccionales de ambos &nbsp;pa\u00edses; as\u00ed como al C\u00f3nsul de nuestro pa\u00eds &nbsp;en San Jos\u00e9, para que enviara copia total o parcial de la &nbsp;legislaci\u00f3n vigente en materia de divorcio (folio 41 dorso y &nbsp;anverso). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ante la inexistencia &nbsp;de contradicci\u00f3n y de solicitud de medios de convicci\u00f3n &nbsp;que ameritaran su pr\u00e1ctica, por auto de 2 de diciembre de &nbsp;2020, se dispuso el decreto de pruebas, limitadas \u00e9stas a las &nbsp;documentales y, agregadas en su totalidad, se orden\u00f3 el &nbsp;ingreso del expediente al despacho para proferir sentencia por &nbsp;escrito y sin necesidad de audiencia (folio 62). &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;De conformidad con el art\u00edculo 278 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, en cualquier estado del proceso, &nbsp;\u00abel juez deber\u00e1 &nbsp;dictar sentencia anticipada, total o parcial\u00bb, &nbsp;cuando, entre otras causas \u00abno &nbsp;hubiere pruebas por practicar\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precepto que es aplicable a los &nbsp;tr\u00e1mites de exequatur, &nbsp;por lo que, si en curso de la actuaci\u00f3n, se advierte la &nbsp;inexistencia de medios probatorios para recaudar, deber\u00e1 &nbsp;proferirse el correspondiente fallo, sin que sea necesario agotar el &nbsp;procedimiento establecido en el numeral 4\u00ba del art\u00edculo &nbsp;607 del C\u00f3digo General del Proceso, el cual prescribe que &nbsp;\u201cvencido &nbsp;el traslado se decretar\u00e1n las pruebas y &nbsp;se fijar\u00e1 audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos &nbsp;de las partes y dictar la sentencia\u201d &nbsp;(subrayado &nbsp;fuera del texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;eventualidad tiene lugar en el presente &nbsp;asunto, en tanto no existen medios &nbsp;probatorios que deban practicarse, por lo que deviene necesario &nbsp;proferir el presente pronunciamiento de manera antelada, por &nbsp;escrito y fuera de audiencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Sala ha indicado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;la esencia del car\u00e1cter anticipado de una resoluci\u00f3n &nbsp;definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases procesales previas &nbsp;que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no obstante, dicha &nbsp;situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la realizaci\u00f3n de &nbsp;los principios de celeridad y econom\u00eda que informan el fallo &nbsp;por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis que el &nbsp;legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la litis. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;igual manera, cabe destacar que, aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderantemente oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone &nbsp;por regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que &nbsp;tal pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde la causal para proveer de fondo por anticipado se &nbsp;configur\u00f3 cuando la serie no ha superado su fase escritural y &nbsp;la convocatoria a audiencia resulta inane\u00bb. (CSJ &nbsp;SC12137-2017, 15 ago., rad. 2016-03591-00, reiterada en CSJ &nbsp;SC647-2020, 2 mar., rad. 2017-00149-00 y CSJ SC2168-2020, 13 jul., &nbsp;rad. 2018-03171-00). &nbsp;<\/p>\n<p>2. En virtud del postulado de &nbsp;la exclusividad de la jurisdicci\u00f3n, los jueces de cada Estado &nbsp;son los \u00fanicos que, en principio, pueden proferir decisiones &nbsp;judiciales obligatorias al interior de sus respectivos pa\u00edses, &nbsp;pues de no ser ello as\u00ed, se violar\u00eda la soberan\u00eda &nbsp;nacional, lo que quiere decir que ninguna providencia dictada por &nbsp;jueces extranjeros, tiene obligatoriedad ni ejecuci\u00f3n forzada &nbsp;en Colombia, a menos que medie la autorizaci\u00f3n del \u00f3rgano &nbsp;judicial competente, valga decir, la Corte Suprema de Justicia por &nbsp;disposici\u00f3n de la Carta Pol\u00edtica. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa excepci\u00f3n a la regla &nbsp;general se justifica en virtud de los principios de cooperaci\u00f3n &nbsp;internacional y reciprocidad, en atenci\u00f3n a los cuales es &nbsp;posible que a las sentencias dictadas en otras naciones se les &nbsp;otorgue validez en la nuestra, siempre y cuando en aqu\u00e9llas se &nbsp;le reconozca valor al mismo tipo de decisiones emanadas del poder &nbsp;judicial colombiano. &nbsp;<\/p>\n<p>La reciprocidad diplom\u00e1tica &nbsp;se puede verificar con la existencia de tratados celebrados entre &nbsp;nuestro pa\u00eds y la naci\u00f3n donde se profiri\u00f3 el &nbsp;fallo, de modo que en su territorio se otorgue valor a las decisiones &nbsp;pronunciadas por la jurisdicci\u00f3n colombiana. A falta de esos &nbsp;convenios, debe acreditarse reciprocidad legislativa, la cual &nbsp;consiste, al tenor del art\u00edculo 605 del estatuto procesal, en &nbsp;la consagraci\u00f3n en ambas naciones de disposiciones legales con &nbsp;igual sentido. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Adem\u00e1s del anterior &nbsp;requisito, para que un fallo extranjero surta efectos vinculantes en &nbsp;nuestro pa\u00eds, se requiere que se cumplan los presupuestos &nbsp;consagrados en el ordenamiento legal interno, espec\u00edficamente &nbsp;los contenidos en el Cap\u00edtulo I del Libro V del T\u00edtulo &nbsp;I del compendio adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>El tr\u00e1mite del exequatur &nbsp;deber\u00e1 ce\u00f1irse, por tanto, a la forma y t\u00e9rminos &nbsp;establecidos en el art\u00edculo 607 eiusdem, &nbsp;y la providencia cuyo reconocimiento se pretende, deber\u00e1 &nbsp;cumplir con los requerimientos previstos en el art\u00edculo 606 de &nbsp;la misma codificaci\u00f3n, cuyo numeral segundo reclama que la &nbsp;determinaci\u00f3n judicial extranjera no se oponga \u201ca &nbsp;leyes u otras disposiciones colombianas de orden p\u00fablico, &nbsp;exceptuadas las de procedimiento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. En el asunto bajo &nbsp;escrutinio, el Ministerio de Relaciones Exteriores inform\u00f3 que &nbsp;\u201cno &nbsp;hay tratado bilateral vigente entre la Rep\u00fablica de Colombia y &nbsp;la Rep\u00fablica de Costa Rica en materia de reconocimiento de &nbsp;sentencias civiles (\u2026) si bien la Rep\u00fablica de Costa &nbsp;Rica es signataria de la \u2018Convenci\u00f3n Interamericana &nbsp;sobre Eficacia Extraterritorial de las Sentencias y Laudos Arbitrales &nbsp;Extranjeros\u00b4, adoptada en Montevideo, Uruguay el 8 de mayo de &nbsp;1979, a la fecha no la ha ratificado\u201d &nbsp;(folio 24); es &nbsp;decir, sobre la homologaci\u00f3n de sentencias entre Colombia y &nbsp;Costa Rica, no existe evidencia de reciprocidad diplom\u00e1tica; &nbsp;empero, s\u00ed de la de orden legislativo, porque as\u00ed lo &nbsp;evidencian las probanzas recaudadas y los precedentes de la Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese del plexo &nbsp;normativo remitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto &nbsp;de San Jos\u00e9, Costa Rica, que seg\u00fan lo establecido en el &nbsp;art\u00edculo 705 del C\u00f3digo Procesal Civil de ese pa\u00eds, &nbsp;\u201cpara &nbsp;que la sentencia, el auto con car\u00e1cter de sentencia, o el &nbsp;laudo arbitral extranjero surtan efectos en el pa\u00eds, deber\u00e1n &nbsp;reunir los siguientes requisitos: &nbsp;1) &nbsp;Que est\u00e9n debidamente autenticados\u2026 2) Que el demandado &nbsp;hubiere sido emplazado, representado o declarado rebelde, con arreglo &nbsp;a la ley del pa\u00eds de origen, y que hubiere sido notificado &nbsp;legalmente de la sentencia, auto con car\u00e1cter de sentencia o &nbsp;laudo\u2026 3) Que la pretensi\u00f3n invocada no sea de &nbsp;competencia exclusiva de los tribunales costarricenses\u2026 4) Que &nbsp;no exista en Costa Rica un proceso en tr\u00e1mite, ni una &nbsp;sentencia ejecutoriada, por un tribunal costarricense, que produzca &nbsp;cosa juzgada\u2026 5) Que sean ejecutorios en el pa\u00eds de su &nbsp;origen\u2026 6) Que no sean contrarios al orden p\u00fablico\u201d &nbsp;(folio 54 &nbsp;dorso). &nbsp;<\/p>\n<p>Tales requerimientos guardan &nbsp;armon\u00eda con los exigidos en Colombia para an\u00e1loga &nbsp;finalidad y, por tanto, al concurrir, hacen ejecutables en nuestra &nbsp;naci\u00f3n los fallos pronunciados por jueces de aquella. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Como viene de referirse, &nbsp;tanto en Costa Rica como en Colombia, para la procedencia de la &nbsp;homologaci\u00f3n de la sentencia for\u00e1nea, es imperioso &nbsp;verificar que la determinaci\u00f3n sometida a tal tr\u00e1mite &nbsp;no contravenga el orden p\u00fablico, conceptuado por esta &nbsp;Corporaci\u00f3n como \u00ab(\u2026) &nbsp;la indispensable defensa de esos principios esenciales en los que &nbsp;est\u00e1 cimentado el esquema institucional e ideol\u00f3gico &nbsp;del Estado en aras de Salvaguardarlo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 8 jul. 2013, rad. 2008-2099-00, reiterada en CSJ SC647-2020, 2 &nbsp;mar., rad. 2017-00149-00 y CSJ SC648-2020, 2 mar., rad. &nbsp;2017-00073-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior conduce a predicar &nbsp;que la noci\u00f3n que debe acogerse en estos casos es la de \u00aborden &nbsp;p\u00fablico internacional\u00bb, &nbsp;el cual habr\u00e1 de ser atendido por el juez estatal cuando se &nbsp;trata del reconocimiento y la ejecuci\u00f3n de un fallo proferido &nbsp;en otro pa\u00eds, con el prop\u00f3sito principal de evitar que &nbsp;una decisi\u00f3n o ley extranjera sea admitida cuando sugiera &nbsp;violaci\u00f3n de los principios fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo ese entendido, \u00fanicamente &nbsp;una incompatibilidad grave entre aquellos y el pronunciamiento &nbsp;jurisdiccional para el que se pide el exequatur, &nbsp;podr\u00eda dar lugar a que \u00e9ste no fuera objeto de &nbsp;homologaci\u00f3n, pues al fallador tan solo le corresponde &nbsp;verificar si se opone o no a los pilares de las instituciones &nbsp;jur\u00eddicas patrias. &nbsp;<\/p>\n<p>En cumplimiento de dicha tarea, &nbsp;se logr\u00f3 establecer, luego de una b\u00fasqueda detallada en &nbsp;el sistema de consulta jurisprudencial de esta Corte que, a pesar del &nbsp;informe rendido por la relatora de esta Sala, conforme al cual \u201cno &nbsp;se encontraron registros de sentencias proferidas por la Sala que &nbsp;conceden exequatur en materia de divorcio procedente de Costa Rica\u201d &nbsp;(folio 46), &nbsp;s\u00ed existen precedentes en tal sentido, los cuales corroboran &nbsp;la compatibilidad legislativa entre uno y otro pa\u00eds, en virtud &nbsp;de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 1\u00ba de la ley 1\u00aa &nbsp;de 1976 (CSJ &nbsp;SC646-2020 y CSJ SC648-2020 que se vienen citando). &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan dicho precepto, el &nbsp;domicilio en el exterior de los c\u00f3nyuges, determina que \u00abesa &nbsp;ley extranjera -la del domicilio conyugal que all\u00ed se tenga- &nbsp;es la reguladora de la procedencia, causa, procedimiento y clase de &nbsp;divorcio (incluyendo en \u00e9ste, el divorcio por mutuo acuerdo y &nbsp;el divorcio contencioso)\u201d por lo que \u201cresulta compatible &nbsp;con dicha legislaci\u00f3n y ejecutable en Colombia el divorcio &nbsp;decretado por mutuo acuerdo (\u2026)\u201d\u00bb (CSJ &nbsp;SC664-2020, 3 mar., rad. 2019-01347-00 que reitera providencia &nbsp;anterior). &nbsp;<\/p>\n<p>En el caso que concita la &nbsp;atenci\u00f3n de la Sala, el divorcio fue consecuencia del acuerdo &nbsp;al que llegaron los c\u00f3nyuges, determinante en la decisi\u00f3n &nbsp;de la Juez Segunda de Familia de San Jos\u00e9 de acceder a la &nbsp;disoluci\u00f3n matrimonial, circunstancia que se adec\u00faa a &nbsp;la causal prevista en el numeral 9\u00ba del art\u00edculo 154 y el &nbsp;precepto 164 de nuestra compilaci\u00f3n civil, circunstancia por &nbsp;la cual, adem\u00e1s, no era necesaria la citaci\u00f3n a este &nbsp;tr\u00e1mite del esposo no solicitante, en tanto la providencia no &nbsp;fue dictada en proceso contencioso. &nbsp;<\/p>\n<p>6. En cuanto toca con el &nbsp;requisito dispuesto en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 606 de &nbsp;la obra procedimental patria, se pudo constatar su cumplimiento, &nbsp;habida cuenta que al plenario fue adosada copia debidamente &nbsp;legalizada y ejecutoriada de la providencia cuya homologaci\u00f3n &nbsp;se persigue. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirmase as\u00ed, porque de &nbsp;la observancia del folio 4 (dorso), puede verificarse que el &nbsp;mencionado documento se apostill\u00f3 en la forma dispuesta por el &nbsp;inciso segundo del art\u00edculo 251 ibidem y la convenci\u00f3n &nbsp;sobre la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para &nbsp;documentos p\u00fablicos extranjeros, suscrita en la Haya el 5 de &nbsp;octubre de 1961, es decir, se\u00f1al\u00f3 con claridad a que &nbsp;t\u00edtulo obraba cada uno de los signatarios y se acompa\u00f1\u00f3 &nbsp;del certificado a que aluden los c\u00e1nones 3\u00b0 a 5\u00b0 de &nbsp;dicho pacto (folio 4). &nbsp;<\/p>\n<p>7. Entonces, como decantado &nbsp;qued\u00f3 el cumplimiento de cada una de las exigencias necesarias &nbsp;para la confirmaci\u00f3n de la sentencia de divorcio emitida por &nbsp;la Juez Segunda de Familia de San Jos\u00e9, ata\u00f1ederas a &nbsp;ejecutoria, legalizaci\u00f3n, observancia del orden p\u00fablico &nbsp;y de los principios que rigen la materia en Colombia, cuyo objeto no &nbsp;es exclusivo de los jueces nacionales, es procedente reconocer sus &nbsp;efectos jur\u00eddicos, como as\u00ed se har\u00e1. &nbsp;<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo &nbsp;expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. CONCEDER &nbsp;el exequatur &nbsp;de la sentencia dictada el 25 de septiembre de 2018 por el Juzgado &nbsp;Segundo de Familia de San Jos\u00e9, Costa Rica, la cual decret\u00f3 &nbsp;el divorcio del matrimonio celebrado el 17 de septiembre de 1999 &nbsp;entre Liliana Cancino Campo y Edgardo Maya Boh\u00f3rquez. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Para los efectos previstos en los art\u00edculos 6\u00b0, 10, 11, 22 &nbsp;y 72 del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con los preceptos 1\u00b0 &nbsp;y 2\u00b0 del Decreto 2158 de 1970, se ordena la inscripci\u00f3n de &nbsp;esta providencia junto con la sentencia reconocida, en el folio &nbsp;correspondiente al registro civil de matrimonio celebrado entre &nbsp;Liliana Cancino Campo y Edgardo Maya Boh\u00f3rquez, y en el de &nbsp;nacimiento de aqu\u00e9lla. Por secretar\u00eda, l\u00edbrense &nbsp;los oficios a que haya lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO &nbsp;GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON QUIROZ &nbsp;MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO TEJEIRO &nbsp;DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3398-2021 (2019-03271-00) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; SC3398-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2019-03271-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diez de junio de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1 D.C., once (11) &nbsp;de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Decide la Corte la solicitud de &nbsp;exequatur &nbsp;promovida por Liliana Cancino Campo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56210","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56210"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56210\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}