{"id":56215,"date":"2024-05-17T20:39:42","date_gmt":"2024-05-17T20:39:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3535-2021-2013-00820-01-2\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:42","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:42","slug":"sc3535-2021-2013-00820-01-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3535-2021-2013-00820-01-2\/","title":{"rendered":"SC3535 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC3535-2021 (2013-00820-01)_2<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3535-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-10-004-2013-00820-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala virtual de once de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., dieciocho (18) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Mar\u00eda &nbsp;Camila Fallaci Beltr\u00e1n, representada por su guardadora Mar\u00eda &nbsp;del Rosario Cifuentes Lizarazo, respecto de la sentencia del 31 de &nbsp;mayo de 2016, proferida por el Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1, Sala de Familia, en el proceso adelantado &nbsp;por Diego Fernando Cifuentes G\u00f3mez frente a la recurrente y &nbsp;Juan Diego Cifuentes Beltr\u00e1n, ambos en su condici\u00f3n de &nbsp;sucesores de la causante Erica Beltr\u00e1n Cifuentes, y herederos &nbsp;indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Petitum. &nbsp;En el escrito incoativo presentado el 26 de agosto de 2013, se &nbsp;solicit\u00f3 declarar que entre el demandante y la fallecida &nbsp;existi\u00f3 una uni\u00f3n marital de hecho. Como consecuencia, &nbsp;una sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;Causa &nbsp;petendi. &nbsp;El precursor y la causante convivieron como pareja desde el 28 de &nbsp;febrero de 2007, hasta el 23 de octubre de 2012, fecha del deceso de &nbsp;ella. Durante ese lapso se socorrieron y ayudaron mutuamente. Y &nbsp;procrearon a Juan Diego Cifuentes Beltr\u00e1n. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;posici\u00f3n de los demandados. &nbsp;El curador ad &nbsp;\u2013litem designado &nbsp;a los determinados, Mar\u00eda Camila Fallaci Beltr\u00e1n y Juan &nbsp;Diego Cifuentes Beltr\u00e1n, hijos de la interfecta Erica Beltr\u00e1n &nbsp;Cifuentes, dada su minoridad, se atuvo a cuanto resultare probado. No &nbsp;encontr\u00f3 elementos de juicio para oponerse. La misma posici\u00f3n, &nbsp;en general, asumi\u00f3 el nombrado a los herederos indeterminados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;guardadora de Mar\u00eda Camila Fallaci Beltr\u00e1n concurri\u00f3 &nbsp;a la audiencia del art\u00edculo 101 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil. En la diligencia solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica &nbsp;de pruebas. Luego, impetr\u00f3 la nulidad de lo actuado ante la &nbsp;ausencia de investigaci\u00f3n sobre si la menor contaba con &nbsp;representante. El incidente se rechaz\u00f3 en auto de 27 de junio &nbsp;de 2015. Se adujo que \u201cya &nbsp;se dict\u00f3 sentencia y la nulidad alegada no tuvo ocurrencia con &nbsp;posterioridad a \u00e9sta\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5. &nbsp;El fallo de primer grado. &nbsp;El &nbsp;Juzgado Cuarto de Familia de Bogot\u00e1, el 29 de mayo de 2015, &nbsp;accedi\u00f3 a las s\u00faplicas. Encontr\u00f3 probados los &nbsp;hechos con los testimonios de Flor Olivares Rodr\u00edguez, Ricardo &nbsp;Cifuentes Lizarazo, Elvia Mar\u00eda Lizarazo de Cifuentes y Tob\u00edas &nbsp;Cifuentes. Reforz\u00f3 la decisi\u00f3n con la prueba &nbsp;documental. En su sentir: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cErica &nbsp;Beltr\u00e1n Cifuentes y Diego Fernando Cifuentes G\u00f3mez, &nbsp;iniciaron una relaci\u00f3n amorosa desde que el demandante ten\u00eda &nbsp;14 a\u00f1os, la que se fortaleci\u00f3 y conllev\u00f3 a que &nbsp;la pareja entrara a convivir compartiendo techo, lecho y mesa desde &nbsp;2007, hasta la fecha en que falleci\u00f3 la se\u00f1ora Beltr\u00e1n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;\u201ctacha &nbsp;de sospecha\u201d de &nbsp;los declarantes, incluido el de Mar\u00eda \u00c1ngela G\u00f3mez &nbsp;Ar\u00e9valo, no prosperaba. Si bien eran parientes y allegados de &nbsp;las partes, el \u201c\u00e1mbito &nbsp;reservado que caracteriza a la relaci\u00f3n de pareja, son los m\u00e1s &nbsp;id\u00f3neos para testificar sobre las circunstancias que rodearon &nbsp;la convivencia marital demandada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;narrado por \u00c1lvaro Vargas tampoco estaba afectado. Como lo &nbsp;confes\u00f3 el actor, simplemente, fue presentado ante \u00e9l &nbsp;como hijo de la causante, cuando no lo era. Esto, debido a su edad &nbsp;para la \u00e9poca. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6. &nbsp;La &nbsp;sentencia de segunda instancia. &nbsp;Confirm\u00f3 la anterior decisi\u00f3n. Para el Tribunal: &nbsp;<\/p>\n<p>1.6.1. &nbsp;Los testigos, a excepci\u00f3n de \u00c1lvaro Vargas, &nbsp;coincidieron en la convivencia permanente y singular de la pareja. &nbsp;Sus dichos se corroboraban con las declaraciones trasladadas de otro &nbsp;proceso de familia entre la guardadora de la menor demandada, abuela &nbsp;materna, y el actor. Y aunque all\u00ed Carlos Alberto Moreno &nbsp;Holgu\u00edn y Mar\u00eda del Rosario Cifuentes dijeron no &nbsp;conocer la relaci\u00f3n marital, esto no significaba que la misma &nbsp;fuera inexistente. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6.2. &nbsp;La tacha de sospecha de Flor Olivares Rodr\u00edguez carec\u00eda &nbsp;de sustento. La de Mar\u00eda \u00c1ngela G\u00f3mez Ar\u00e9valo, &nbsp;madre del accionante, no era de recibo, en tanto, sus afirmaciones &nbsp;coincid\u00edan con las de otros testigos. Lo propio deb\u00eda &nbsp;decirse de lo vertido en uno y otro proceso por Ricardo Cifuentes &nbsp;Lizarazo, padre del precursor, por cuanto las diferencias &nbsp;accidentales no desdibujaban el aspecto central de sus relatos. Y la &nbsp;denuncia penal contra Carlos Alberto Moreno Holgu\u00edn, Mar\u00eda &nbsp;Lizarazo de Cifuentes y Tob\u00edas Cifuentes, el primero compa\u00f1ero &nbsp;de la madre de la causante Erica Beltr\u00e1n Cifuentes, ninguna &nbsp;relevancia ten\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>1.6.2. &nbsp;Los elementos de juicio acopiados, valorados en conjunto, indicaban, &nbsp;en efecto, que entre la difunta y el demandante \u201cexisti\u00f3 &nbsp;una uni\u00f3n marital de hecho\u201d. &nbsp;Relaci\u00f3n que \u201cse &nbsp;prolong\u00f3 hasta el d\u00eda del deceso de aquella\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.7. &nbsp;La &nbsp;demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;Contiene formulados dos cargos. Sustanciados bajo la \u00e9gida del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, la Corte los estudiar\u00e1 &nbsp;empezando por el \u00faltimo. Este en realidad, al margen de &nbsp;consideraciones t\u00e9cnicas, denuncia un error de procedimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CARGO SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Acusa la violaci\u00f3n indirecta de los preceptos 1757 del C\u00f3digo &nbsp;Civil; 177 y 183, C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Lo anterior, por una parte, derivado de omitirse notificar en debida &nbsp;forma a Mar\u00eda del Rosario Cifuentes Lizarazo, guardadora &nbsp;provisional de Mar\u00eda Camila Fallacci Beltr\u00e1n, desde &nbsp;diciembre de 2013, en lugar de nombrarle curador &nbsp;ad-litem. &nbsp;Por otra, al no indicarse la direcci\u00f3n para el efecto, no &nbsp;obstante, conocerla el actor. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;El defecto de t\u00e9cnica de acusar la comisi\u00f3n de errores &nbsp;de juzgamiento por la v\u00eda indirecta y desarrollarlos como de &nbsp;procedimiento, no obsta una decisi\u00f3n de fondo. La &nbsp;informalidad, en realidad, \u00fanicamente se entronca con la &nbsp;nominaci\u00f3n de la falta, no con el contenido. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;permite a la Corte interpretar el cargo por el camino adecuado. Entre &nbsp;otras cosas, si bien se acusa la infracci\u00f3n de normas &nbsp;probatorias, ninguna consideraci\u00f3n sobre el particular aparece &nbsp;argumentada, ciertamente, como susceptible de ser contestada por la &nbsp;parte actora, opositora en el recurso. As\u00ed que, en lo &nbsp;esencial, sus derechos de defensa y contradicci\u00f3n quedaron a &nbsp;salvo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;El problema se reduce a establecer si la guardadora de la menor &nbsp;demandada estuvo debidamente vinculada al proceso. La direcci\u00f3n &nbsp;para su notificaci\u00f3n, en la hip\u00f3tesis de haber sido &nbsp;omitida, pese a ser conocida del demandante, hace parte de esa &nbsp;controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.1. &nbsp;La causal de casaci\u00f3n sustentada en la existencia de una &nbsp;irregularidad procesal, tiene por finalidad restablecer el derecho de &nbsp;defensa de la parte agraviada. Si se trata de falta o de err\u00f3nea &nbsp;notificaci\u00f3n, citaci\u00f3n o emplazamiento del extremo &nbsp;demandado o de quien ha debido ser citado, realizando la vinculaci\u00f3n &nbsp;debidamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Requiere &nbsp;para su configuraci\u00f3n, entre otros requisitos, &nbsp;que la falta sea trascendente. &nbsp;Y si es susceptible de saneamiento, que no haya sido convalidada1. &nbsp;Lo primero, conlleva menoscabo del derecho fundamental a un debido &nbsp;proceso. Lo segundo, tiene en cuenta la conducta del afectado. Si no &nbsp;alega la nulidad cuando concurre a la contienda se entiende que &nbsp;ninguna consecuencia adversa le ha irrogado2. &nbsp;Empero, si la hubo, impl\u00edcitamente la acepta. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;acaece cuando se procede contra providencia ejecutoriada del &nbsp;superior, se revive un proceso legalmente concluido o se pretermite &nbsp;\u00edntegramente la instancia (art\u00edculos 144, in &nbsp;fine, &nbsp;del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y 136 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, par\u00e1grafo \u00fanico). La enumeraci\u00f3n &nbsp;no incluye la falta o indebida notificaci\u00f3n, citaci\u00f3n o &nbsp;emplazamiento. Esto significa que ese vicio es saneable. Su &nbsp;alegaci\u00f3n, al fin de cuentas, depende de la voluntad del &nbsp;indebidamente notificado, citado o emplazado. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;mismos preceptos lo establecen. El primero, al estatuir que ello &nbsp;ocurre \u00abcuando &nbsp;la persona indebidamente representada, citada o emplazada, act\u00faa &nbsp;en el proceso sin alegar la nulidad correspondiente\u00bb. &nbsp;El segundo, al se\u00f1alar que \u201ccuando &nbsp;la parte que pod\u00eda alegarla no lo hizo oportunamente o actu\u00f3 &nbsp;sin proponerla\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;hablar de convalidaci\u00f3n de un error adjetivo, desde luego, &nbsp;conlleva partir de su estructuraci\u00f3n. Esto, al resultar un &nbsp;imposible l\u00f3gico sanear lo inexistente. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2. &nbsp;En el caso, ante todo, se impone auscultar si la abuela de la menor &nbsp;Mar\u00eda Camila Fallaci Beltr\u00e1n, demandada en el litigio y &nbsp;recurrente en casaci\u00f3n, se\u00f1ora Mar\u00eda del Rosario &nbsp;Cifuentes Lizarazo, ha debido ser notificada. Claro est\u00e1, en &nbsp;calidad de representante, no como interpelada, pues carec\u00eda de &nbsp;esa condici\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;alegado, a la postre, envuelve un problema de representaci\u00f3n. &nbsp;Desde esa perspectiva, el error de procedimiento se descarta. La &nbsp;raz\u00f3n estriba en que, para la \u00e9poca del escrito &nbsp;incoativo, 26 de agosto de 2013, la ascendiente de la menor demandada &nbsp;no era su guardadora. Como se manifiesta en la misma acusaci\u00f3n, &nbsp;esas funciones se las encomendaron \u201cdesde &nbsp;diciembre de 2013\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;cargo no se indica nada sobre la potestad parental de la menor con &nbsp;anterioridad a dicha fecha. No obstante, al design\u00e1rsele un &nbsp;curador ad-litem &nbsp;se comprende que en el interregno carec\u00eda de representaci\u00f3n &nbsp;o que quien la ejerc\u00eda se encontraba impedido o ausente. Esas &nbsp;hip\u00f3tesis se encuentran previstas en los art\u00edculos 45 &nbsp;del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y 55 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. La representada, entonces, estaba a derecho en &nbsp;el proceso y esto elimina cualquier vicio de actividad. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;actuaci\u00f3n del auxiliar de la justicia se extend\u00eda hasta &nbsp;cuando el representante de la menor concurriera al proceso. As\u00ed &nbsp;se contempla en los art\u00edculos 46 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil y 56 del C\u00f3digo General del Proceso. La &nbsp;guardadora, en efecto, por conducto de apoderado, se hizo presente en &nbsp;la audiencia del art\u00edculo 101 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil y solicit\u00f3 la pr\u00e1ctica de pruebas. &nbsp;El curador ad-litem, &nbsp;entonces, result\u00f3 desplazado. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3. &nbsp;El vicio alegado en la censura, por tanto, cae por su propia base. La &nbsp;notificaci\u00f3n a la abuela de la menor convocada o la &nbsp;investigaci\u00f3n sobre su cargo no hab\u00eda lugar a &nbsp;realizarla. De ah\u00ed tambi\u00e9n la intrascendencia del &nbsp;debate sobre la direcci\u00f3n para efectos de las comunicaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Con todo, en el hipot\u00e9tico caso de haberse incurrido en alg\u00fan &nbsp;error alrededor de tales circunstancias, los mismos se encuentran &nbsp;saneados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;se\u00f1ora Mar\u00eda del Rosario Cifuentes Lizarazo, en la &nbsp;condici\u00f3n dicha, en efecto, compareci\u00f3 al proceso en la &nbsp;audiencia de que trata el art\u00edculo 101 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil. En el transcurso de la diligencia no aleg\u00f3 &nbsp;la nulidad. Simplemente, cual se advirti\u00f3, solicit\u00f3 la &nbsp;pr\u00e1ctica de pruebas. Las faltas, por tanto, si las hubo, &nbsp;quedaron convalidadas, al no invocarlas en su oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;La acusaci\u00f3n, en consecuencia, resulta totalmente infundada. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;CARGO PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Denuncia la violaci\u00f3n de los art\u00edculos 117 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y 2\u00ba de la Ley 54 de 1990. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Sostiene la parte recurrente que el demandante, Diego Fernando &nbsp;Cifuentes G\u00f3mez, ten\u00eda impedimento legal para contraer &nbsp;matrimonio. En la fecha del inicio de la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho, el 23 de junio de 1992, apenas contaba con catorce a\u00f1os &nbsp;y ocho meses de edad. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;Agrega que el Tribunal valor\u00f3 equivocadamente los testimonios &nbsp;de cargo. Sus versiones, dadas las relaciones familiares con el &nbsp;demandante, deb\u00edan tenerse por sospechosas, &nbsp;temerarias e &nbsp;irreales. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;Concluye que los errores enrostrados incidieron en las normas &nbsp;sustanciales se\u00f1aladas. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp;El contenido del embate, cual se observa, contiene dos acusaciones. &nbsp;La inicial, alude a la v\u00eda escogida, la directa, para &nbsp;denunciar la transgresi\u00f3n normativa. La segunda, en cambio, es &nbsp;ajena a esa nominaci\u00f3n, en tanto, involucra errores en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la prueba testimonial. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte las separa para su estudio en el mismo orden propuesto. Si el &nbsp;demandante carec\u00eda de capacidad para adquirir el estatus de &nbsp;compa\u00f1ero permanente, no ha podido originar la uni\u00f3n &nbsp;marital, as\u00ed se encuentre probada. Se impone, entonces, &nbsp;analizar prioritariamente el punto. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El negocio jur\u00eddico es un acto de autonom\u00eda privada y &nbsp;de autorregulaci\u00f3n de los propios intereses. Se &nbsp;trata de una figura con amplia y precisa configuraci\u00f3n en el &nbsp;derecho. Tambi\u00e9n de inveterada, amplia e indiscutible &nbsp;recepci\u00f3n en la jurisprudencia y de expositores patrios. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2.1. &nbsp;Consultada la autorizada doctrina nacional3 &nbsp;y los precedentes jurisprudenciales4, &nbsp;la Corte tiene ocasi\u00f3n de puntualizar la materia. La acepci\u00f3n &nbsp;\u00abnegocio &nbsp;jur\u00eddico\u00bb &nbsp;debe entenderse, desde un punto de vista pr\u00e1ctico \u2013y &nbsp;para todos sus efectos-, como sin\u00f3nima de \u00abacto &nbsp;jur\u00eddico\u00bb. &nbsp;Su &nbsp;regulaci\u00f3n general se encuentra en los art\u00edculos 1494 y &nbsp;siguientes del C\u00f3digo Civil, 822 y siguientes del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;distinciones entre una y otra categor\u00eda, responden a precisas &nbsp;evoluciones hist\u00f3ricas. La de negocio jur\u00eddico &nbsp;(Rechtsgesch\u00e4ft; &nbsp;negozio giuridico) &nbsp;halla su g\u00e9nesis en el labor\u00edo cient\u00edfico de la &nbsp;Escuela Pandect\u00edstica e Hist\u00f3rica de Friedrich Karl Von &nbsp;Savigny y Bernhard Winscheid5, &nbsp;y es ampliamente utilizada, modernamente, en el lenguaje jur\u00eddico &nbsp;alem\u00e1n6, &nbsp;italiano7 &nbsp;y espa\u00f1ol8. &nbsp;El acto jur\u00eddico (acte &nbsp;juridique), &nbsp;por su parte, corresponde a una formulaci\u00f3n te\u00f3rica de &nbsp;la doctrina francesa, en boga en esa Naci\u00f3n9. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Corte ha acu\u00f1ado la &nbsp;expresi\u00f3n \u00abnegocio &nbsp;jur\u00eddico\u00bb. &nbsp;La ha empleado en numeros\u00edsimas oportunidades. En la sentencia &nbsp;CSJ SC del 9 de abril de 1937, explicando la configuraci\u00f3n y &nbsp;efectos de las condiciones del Derecho de las Obligaciones, tuvo &nbsp;ocasi\u00f3n de declarar: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Cuando &nbsp;el acontecimiento futuro e incierto no limita la producci\u00f3n &nbsp;del efecto jur\u00eddico o su cesaci\u00f3n, sino que de su &nbsp;llegada o presencia depende, por disposici\u00f3n expresa de la &nbsp;ley, la eficacia del efecto jur\u00eddico, no exige una condici\u00f3n &nbsp;propiamente dicha sino impropia o aparente (\u2026) &nbsp;Los &nbsp;negocios &nbsp;jur\u00eddicos &nbsp;que contienen esta clase de condiciones suelen ser calificados de &nbsp;ineficaces pendientes (\u2026)\u201d &nbsp;(Se &nbsp;resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia de 27 de septiembre de 1961, al tratar las distinciones &nbsp;entre el \u00abhecho &nbsp;jur\u00eddico\u00bb &nbsp;y el \u00abacto &nbsp;jur\u00eddico\u00bb, &nbsp;defini\u00f3 de esta manera a los \u00faltimos: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;distinci\u00f3n entre actos y hechos jur\u00eddicos, por &nbsp;necesidad l\u00f3gica, se ha impuesto al legislador como criterio &nbsp;diferencial en materia de restricci\u00f3n o libertad probatoria. &nbsp;Porque, siendo &nbsp;el acto jur\u00eddico una manifestaci\u00f3n de voluntad, que &nbsp;tiene por fin la creaci\u00f3n, la modificaci\u00f3n o la &nbsp;extinci\u00f3n de un derecho, &nbsp;es posible, en el momento en que tal manifestaci\u00f3n se produce, &nbsp;consignarla por escrito, ya en orden a la constituci\u00f3n misma &nbsp;del acto, ya para que le sirva simplemente de prueba\u201d (Subrayas &nbsp;y negrillas fuera del original). &nbsp;<\/p>\n<p>5.2.2. &nbsp;La categor\u00eda de acto o negocio jur\u00eddico, explica la &nbsp;raz\u00f3n por la cual la Sala se ha valido para calificar &nbsp;conductas o situaciones de la m\u00e1s variada \u00edndole. Y sin &nbsp;importar, dicho sea de paso, si son gobernadas por las normas del &nbsp;Derecho Civil o del Derecho Comercial. Tocante a los contratos, se ha &nbsp;calificado como tales al de agencia10; &nbsp;el dep\u00f3sito11; &nbsp;el seguro12; &nbsp;el mandato13; &nbsp;el transporte14; &nbsp;e, inclusive, la compraventa15. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;calificativo se ha asignado a otros actos que responden a una &nbsp;tipolog\u00eda din\u00e1mica y filos\u00f3fica muy diferentes. &nbsp;Por ejemplo, el testamento16; &nbsp;la estipulaci\u00f3n para otro17; &nbsp;la daci\u00f3n en pago18; &nbsp;las cesiones de cr\u00e9ditos19 &nbsp;y del derecho de herencia20; &nbsp;el remate21; &nbsp;las particiones sucesorales22; &nbsp;y la opci\u00f3n en materia de venta23. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2.3. &nbsp;El desarrollo jurisprudencial no se ha detenido. Es lugar com\u00fan &nbsp;considerar el acto jur\u00eddico como una instituci\u00f3n &nbsp;aut\u00f3noma, particular y plenamente individualizada. Por su &nbsp;abstracci\u00f3n, susceptible de cobijar m\u00faltiples &nbsp;fen\u00f3menos, m\u00e1s all\u00e1 de la mera individualidad de &nbsp;las figuras y subespecies negociales que le conforman. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;jurisprudencia de la Sala ha puesto de presente c\u00f3mo es &nbsp;posible construir, a partir de las normas legales, una aut\u00e9ntica &nbsp;teor\u00eda, general y propia, del acto o negocio jur\u00eddico. &nbsp;Por esto, ha preferido, desde el punto de vista t\u00e9cnico, &nbsp;referir una interpretaci\u00f3n del negocio jur\u00eddico m\u00e1s &nbsp;que del contrato24. &nbsp;Lo propio puede sostenerse respecto de la simulaci\u00f3n25, &nbsp;de la rescisi\u00f3n por lesi\u00f3n de ultramitad26, &nbsp;de la acci\u00f3n pauliana o revocatoria27, &nbsp;y de la oblicua o subrogatoria28, &nbsp;esta \u00faltima, en caso de aceptarse su existencia. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2.4. &nbsp;El fen\u00f3meno de la eficacia, y de su ant\u00edpoda, la &nbsp;ineficacia, que ocupa lugar protag\u00f3nico en la teor\u00eda &nbsp;del acto o negocio jur\u00eddico, tampoco ha escapado a este lento &nbsp;pero irrefrenable desarrollo. La Corporaci\u00f3n, desde \u00e9pocas &nbsp;bien tempranas, ha venido haciendo alusi\u00f3n al mismo29. &nbsp;Su concepto, magistralmente expuesto en 1968, es el siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cIneficaz, &nbsp;en t\u00e9rminos globales, es el negocio carente de las &nbsp;consecuencias propias de la autonom\u00eda privada en general o de &nbsp;aquellas caracter\u00edsticas de la figura. En tal acepci\u00f3n, &nbsp;la ineficacia comprende todo desconocimiento o alteraci\u00f3n de &nbsp;dichos resultados (\u2026) &nbsp;La &nbsp;ineficacia en sentido propio o restringido, consiste en la alteraci\u00f3n &nbsp;de los resultados finales de la figura, aquellos que responden a su &nbsp;funci\u00f3n pr\u00e1ctico-social, cimentados en el compromiso, &nbsp;pero que no se cofunden con \u00e9l; alteraci\u00f3n en m\u00faltiples &nbsp;aspectos: por estipulaci\u00f3n particular que refiere tales &nbsp;efectos a acontecimientos futuros, ciertos o aleatorios, en forma de &nbsp;condici\u00f3n, t\u00e9rmino o modo; por determinaci\u00f3n &nbsp;legal, que los subordina a su iniciaci\u00f3n o en su permanencia a &nbsp;determinados factores contingentes (condicio iuris); o por fuerza de &nbsp;una impugnaci\u00f3n de parte o de un extra\u00f1o legitimado &nbsp;para ello, factores ex\u00f3genos, pero referidos al negocio, en &nbsp;\u00edntima conexi\u00f3n con \u00e9l, que influyen &nbsp;decisivamente en su marcha, sin afectar su validez, circunscritos en &nbsp;su operancia a los resultados pr\u00e1cticos de la reglamentaci\u00f3n &nbsp;de intereses.\u201d &nbsp;(Sentencia &nbsp;de 21 de mayo). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;doctrina de los expositores30, &nbsp;y la Corte con ellos, convienen en que la invalidez31, &nbsp;como categor\u00eda de la ineficacia que es32, &nbsp;se erige en uno de los conceptos m\u00e1s importantes dentro del &nbsp;Derecho del Negocio o Acto Jur\u00eddico. Es una de las &nbsp;instituciones con el m\u00e1s prol\u00edfico \u2013y no siempre &nbsp;uniforme- desarrollo jurisprudencial. Prueba de ello, es el caso que &nbsp;concita la atenci\u00f3n de la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>5.3. &nbsp;Los art\u00edculos 117, 118 y 140, numeral 2\u00ba del C\u00f3digo &nbsp;Civil establecen, en t\u00e9rminos generales, que los menores de &nbsp;dieciocho a\u00f1os y mayores de catorce a\u00f1os, hombres o &nbsp;mujeres33, &nbsp;\u00abno &nbsp;pueden contraer matrimonio sin el permiso expreso, por escrito, de &nbsp;sus padres\u00bb. &nbsp;La transcripci\u00f3n denota dos circunstancias. &nbsp;<\/p>\n<p>Una, &nbsp;las personas entre esos rangos de edad son due\u00f1as de la &nbsp;decisi\u00f3n para unirse en matrimonio. Otra, la falta de &nbsp;autorizaci\u00f3n no es algo de la esencia del acto, pues no genera &nbsp;su nulidad. Conlleva, solamente, consecuencias econ\u00f3micas. El &nbsp;eventual desheredamiento y revocatoria de las donaciones recibidas &nbsp;antes de las nupcias. As\u00ed se prev\u00e9 en los c\u00e1nones124 &nbsp;y 125 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;ha sido el parecer de la Corte Constitucional. Lo asent\u00f3 al &nbsp;examinar la constitucionalidad del art\u00edculo 117 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. Como lo se\u00f1al\u00f3, \u00abalgunas &nbsp;legislaciones, &nbsp;entre ellas la de Espa\u00f1a y Francia, permiten demandar la &nbsp;nulidad del matrimonio del menor, cuando se celebra sin el permiso &nbsp;debido.&nbsp;Entre &nbsp;nosotros no existe la nulidad, sino una sanci\u00f3n menos grave\u00bb34. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;mismo, en l\u00ednea general, lo sostuvo al examinar la &nbsp;constitucionalidad del art\u00edculo 125 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;Refiri\u00e9ndose a los efectos econ\u00f3micos, no a la &nbsp;capacidad de los menores de dieciocho a\u00f1os y mayores de &nbsp;catorce, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026), &nbsp;la &nbsp;ausencia de permiso para celebrar el matrimonio no afecta su validez &nbsp;ni mengua los efectos del contrato matrimonial, sino que dota a los &nbsp;padres de una herramienta eficaz, tanto para obligar a los menores a &nbsp;tomar una decisi\u00f3n reflexiva, como para que, en el evento de &nbsp;que el matrimonio se realice no obstante la falta de permiso, los &nbsp;padres o quienes en esta importante misi\u00f3n los sustituyen, &nbsp;mitiguen, al menos patrimonialmente, las consecuencias de la &nbsp;decisi\u00f3n\u201d35. &nbsp;<\/p>\n<p>5.3.1. &nbsp;La &nbsp;sentencia C-507-0436 &nbsp;que discuti\u00f3 la exequibilidad de los art\u00edculos 34 y &nbsp;140, numeral 2 del C\u00f3digo Civil, con relaci\u00f3n a la &nbsp;nulidad matrimonio contra\u00eddo por los menores de 14 a\u00f1os, &nbsp;reiter\u00f3 la tesis de la sentencia C-344 de 1993 que declar\u00f3 &nbsp;exequible el canon 124, ib\u00eddem, &nbsp;respecto del desheredamiento por causa del matrimonio contra\u00eddo &nbsp; por adolescentes sin el consentimiento de sus representantes; as\u00ed &nbsp;como la inserta en C-1264 de 2000 tocante con el precepto 125, &nbsp;ej\u00fasdem, &nbsp;a prop\u00f3sito de la revocabilidad de las donaciones por carencia &nbsp;de asenso para el p\u00faber para ese acto solemne. En todas esas &nbsp;hip\u00f3tesis encontr\u00f3 ajustado al ordenamiento el &nbsp;matrimonio de las personas celebrado desde los catorce a\u00f1os, &nbsp;antes de adquirir la mayor\u00eda de edad o la plena capacidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;esta Corte la capacidad de obligarse y de asumir responsabilidad por &nbsp;quien se casa o inicia una uni\u00f3n marital, desde los 14 a\u00f1os &nbsp;(edad nivelada por la decisi\u00f3n &nbsp;judicial C-507 de 2004), &nbsp;deviene razonable por virtud de la progresividad de las facultades &nbsp;morfol\u00f3gicas, f\u00edsicas, ps\u00edquicas y de &nbsp;discernimiento de los adolescentes; &nbsp;por causa del aprendizaje &nbsp;din\u00e1mico y del creciente descubrimiento del mundo, como &nbsp;menores adultos, para asumir directamente el ejercicio de derechos y &nbsp;deberes con relaci\u00f3n a la formaci\u00f3n de una familia. De &nbsp;tal modo que a\u00fan cuando resultan nulos absolutamente los actos &nbsp;de infantes e imp\u00faberes; con relaci\u00f3n a los menores &nbsp;adultos, el ordenamiento los habilita expl\u00edcitamente para &nbsp;unirse y formar una familia &nbsp;y para asumir las responsabilidades del &nbsp;caso, motivo por el cual, con relaci\u00f3n a \u00e9stos, no &nbsp;puede predicarse por esa sola circunstancia, la ineficacia de la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho o del matrimonio que contraigan. Por &nbsp;ello, justamente, pueden obtener la emancipaci\u00f3n (312 del &nbsp;C\u00f3digo Civil). &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;matrimonio y uni\u00f3n marital se hallan asimiladas en un todo en &nbsp;casos de este linaje, salvo en cuanto tiene que ver con el r\u00e9gimen &nbsp;sancionatorio, no puede predicarse inexistencia o nulidad de los &nbsp;actos que permiten formar esta familia consensual por las personas &nbsp;mayores de 14 a\u00f1os, porque es el ejercicio de la la libertad &nbsp;general de hacer o no hacer algo, de fundar una familia; pero tambi\u00e9n &nbsp;es obligaci\u00f3n por parte del Estado, la de respetarla y &nbsp;protegerla por virtud de la protecci\u00f3n reforzada de los &nbsp;menores adultos prevista en la regla 45 de la Carta37, &nbsp;y por tratarse del ejercicio de la garant\u00eda a no ser molestado &nbsp;o perturbado en las opciones vitales, no prohibidas por el &nbsp;ordenamiento. &nbsp;<\/p>\n<p>5.3.2. &nbsp;El corpus &nbsp;iuris internacional &nbsp;otorga a los propios Estados, la potestad de regular la edad para &nbsp;contraer el matrimonio; del mismo modo, en coherencia con ese cuerpo &nbsp;normativo, el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;defiere o reserva a la ley, esa facultad cuando expresa: \u201clas &nbsp;formas del matrimonio, la edad y capacidad para contraerlo, los &nbsp;deberes y derechos (\u2026) se rigen por la &nbsp;ley civil\u201d. &nbsp;Por consiguiente, es el legislativo quien tiene la atribuci\u00f3n &nbsp;para fijar la edad apropiada para contraer matrimonio o para dar &nbsp;eficacia a la uni\u00f3n marital, ampliando el rango etario, por &nbsp;ejemplo, dej\u00e1ndolo en los 14 a\u00f1os, fij\u00e1ndolo en &nbsp;16 o en 18 a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal modo, lo previsto por el ordenamiento se aviene a la autorizaci\u00f3n &nbsp;constitucional y armoniza &nbsp;con los convenios y tratados internacionales sobre la materia, en &nbsp;especial, con el sistema interamericano de derechos humanos. Por &nbsp;ejemplo, la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos (CADH) en &nbsp;el art\u00edculo 17.2 dispone que el hombre y la mujer tienen &nbsp;derecho a a contraer matrimonio y a fundar una familia, siempre y &nbsp;cuando \u201c(\u2026) tengan &nbsp;la edad y las dem\u00e1s condiciones requeridas para ello por las &nbsp;leyes internas, &nbsp;y \u00e9stas no afecten el principio de no discriminaci\u00f3n &nbsp;establecido en la Convenci\u00f3n\u201d. &nbsp;De modo que si la nulidad es una sanci\u00f3n legal, que debe estar &nbsp;prevista normativamente, sin estarlo, resulta vano reclamarla, con &nbsp;mayor raz\u00f3n, cuando en lo tocante con la edad, es facultad del &nbsp;legislador desplazarla o limitarla, interpretando los signos de los &nbsp;tiempos y de la cultura. Por ese motivo en materia de edad m\u00ednima &nbsp;para formar una pareja los ordenamientos de los pa\u00edses adoptan &nbsp;diversos baremos. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente &nbsp;la sentencia C-507 de 2004, alude al conocido caso de&nbsp;Khan &nbsp;v. UK&nbsp;(1986) &nbsp;donde la Comisi\u00f3n Europea estudi\u00f3 la situaci\u00f3n &nbsp;de una persona condenada por haber tenido relaciones sexuales con una &nbsp;ni\u00f1a menor de 16 a\u00f1os, al haber contra\u00eddo &nbsp;matrimonio, seg\u00fan la ley isl\u00e1mica que autorizaba &nbsp;casarse desde los 12 a\u00f1os, uni\u00f3n celebrada, sin el &nbsp;consentimiento de sus padres. El asunto no fue llevado a la Corte &nbsp;Europea de Derechos Humanos porque la Comisi\u00f3n lo neg\u00f3 &nbsp;al considerar \u201cmanifiestamente infundado\u201d al establecer &nbsp;que el derecho a casarse est\u00e1 sujeto a las leyes internas de &nbsp;cada Estado, las cuales gobiernan su ejercicio.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>5.3.3. &nbsp;Las sanciones que fija el legislador por no obtener el asenso por &nbsp;parte de los menores adolescentes para casarse, no adicionan ni &nbsp;suplen la capacidad o la voluntad negocial, porque la ley, hasta el &nbsp;momento, como en el caso concreto, considera a las parejas que hayan &nbsp;alcanzado esa edad, plenamente capaces para constitu\u00edr una &nbsp;familia por v\u00ednculos naturales o jur\u00eddicos, as\u00ed &nbsp; haya alguna incongruencia entre capacidad &nbsp;g\u00e9nesica y consentimiento plenamente maduro. &nbsp;<\/p>\n<p>5.4. &nbsp;El derecho a conformar libremente una familia por v\u00ednculos &nbsp;jur\u00eddicos o naturales, desde luego, es un derecho fundamental. &nbsp;Como se expresa en el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, surge de la \u201cdecisi\u00f3n &nbsp;libre\u201d &nbsp;de contraer matrimonio o de la \u201cvoluntad &nbsp;responsable\u201d &nbsp;de conformarla. Esa libertad y voluntad se predica igualmente y en &nbsp;forma directa de los mayores de catorce a\u00f1os y menores de &nbsp;dieciocho a\u00f1os. Al fin de cuentas son sus protagonistas. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a su edad y madurez, en efecto, deben decidir sobre sus propias vidas &nbsp;y asumir responsabilidades. Nadie m\u00e1s podr\u00eda ser due\u00f1o &nbsp;de sus destinos. As\u00ed que se les debe considerar personas &nbsp;libres y aut\u00f3nomas y con la plenitud de sus derechos. Son &nbsp;ellos, entonces, quienes deben tomar la \u00abdecisi\u00f3n &nbsp;libre\u00bb &nbsp;de casarse o de la \u00abvoluntad &nbsp;responsable\u00bb &nbsp;de conformar una familia. &nbsp;<\/p>\n<p>5.5. &nbsp;La igualdad de derechos y deberes de las parejas en sus relaciones de &nbsp;familia (art\u00edculo 42, inciso 4\u00ba de la Carta Pol\u00edtica), &nbsp;ha llevado a la jurisprudencia a asimilar, en general, al matrimonio &nbsp;y la uni\u00f3n marital de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia de 25 de octubre de 1994, esta Corte se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la \u00abConstituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica de 1991 (\u2026), reconoce la familia &nbsp;extramatrimonial y ordena dar un trato al que se le da a la familia &nbsp;matrimonial\u201d. &nbsp;En fallo de 5 de noviembre de 1998, adoctrin\u00f3 que la \u00abCarta &nbsp;protege la familia extramatrimonial en cuanto llene las &nbsp;caracter\u00edsticas de la familia matrimonial, pudiendo afirmarse &nbsp;que para serlo solamente faltar\u00eda el v\u00ednculo conyugal, &nbsp;debiendo ser tratada de manera semejante, en plano de igualdad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;doctrina ha sido uniforme y reiterada. As\u00ed puede verse en auto &nbsp;de 17 de junio de 2008 y en las sentencias de 11 de marzo de 2009, de &nbsp;26 de noviembre de 2010 y de 24 de febrero de 2011, entre otras &nbsp;muchas. En \u00faltimas, con algunos matices, en la actualidad, la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho recibe un tratamiento an\u00e1logo al &nbsp;matrimonio. &nbsp;<\/p>\n<p>5.6. &nbsp;Sin embargo, el permiso para que los menores de dieciocho a\u00f1os &nbsp;y mayores de catorce a\u00f1os puedan contraer nupcias no es &nbsp;predicable de la uni\u00f3n marital de hecho. Esto constituye una &nbsp;de sus exclusiones. &nbsp;<\/p>\n<p>5.6.1. &nbsp;La voluntad responsable para conformar la uni\u00f3n marital surge &nbsp;de facto y el consentimiento de sus protagonistas aparece impl\u00edcito. &nbsp;Y si su constituci\u00f3n no se encuentra sujeta a tr\u00e1mites &nbsp;previos, ning\u00fan escenario existir\u00eda para exigir y &nbsp;diligenciar el referido benepl\u00e1cito &nbsp;<\/p>\n<p>5.6.2. &nbsp;Lo m\u00e1s importante, las consecuencias adversas derivadas de la &nbsp;falta de permiso, proh\u00edben correlacionar esos efectos. El &nbsp;legislador las previ\u00f3 para el matrimonio, no para la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho. Y como se trata de sanciones, no se pueden aplicar &nbsp;extensivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;doctrina \u00abestima &nbsp;como ileg\u00edtimo el empleo de la analog\u00eda cuando se trata &nbsp;de sanciones. Nuestro orden jur\u00eddico ha aceptado como regla &nbsp;fundamental el postulado de que sin texto legal claro y preciso no &nbsp;puede existir sanci\u00f3n. Ese postulado tiene vigencia no solo en &nbsp;el derecho penal (nulla poena sine lege), sino tambi\u00e9n en el &nbsp;derecho civil. Todo se reduce a saber qu\u00e9 debe entenderse por &nbsp;sanci\u00f3n en derecho civil. En general, es sanci\u00f3n civil &nbsp;todo perjuicio que haya de sufrir uno de los contratantes. As\u00ed, &nbsp;la nulidad de un contrato constituye sanci\u00f3n, pues al ser &nbsp;anulado el contrato, la parte beneficiada de \u00e9l sufre un &nbsp;perjuicio\u00bb38. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;car\u00e1cter sancionatorio del desheredamiento, incluida la &nbsp;indignidad, ha sido tambi\u00e9n pac\u00edfico en la &nbsp;jurisprudencia constitucional. En ella se dej\u00f3 sentado que &nbsp;\u00abtanto &nbsp;la &nbsp;indignidad como el desheredamiento&nbsp; son una sanci\u00f3n, una &nbsp;pena, de car\u00e1cter civil, y en ello son semejantes\u00bb39. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;restricci\u00f3n tiene su raz\u00f3n de ser en el principio de &nbsp;legalidad. Trat\u00e1ndose de disposiciones de naturaleza &nbsp;sancionatoria, su operatividad \u00fanicamente lo es en los casos &nbsp;para los cuales fueron promulgadas. &nbsp;<\/p>\n<p>5.7. &nbsp;Frente a lo discurrido, surge claro, el Tribunal no incurri\u00f3 &nbsp;en el error iuris &nbsp;in iudicando &nbsp;denunciado. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;constat\u00f3, como as\u00ed se entiende, dado el ataque por la &nbsp;v\u00eda directa, que el demandante, al inicio de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho, contaba apenas con catorce a\u00f1os y ocho &nbsp;meses, ello no obstaba la uni\u00f3n marital solicitada. Como la &nbsp;declar\u00f3, la cuesti\u00f3n implicaba, por una parte, que el &nbsp;actor s\u00ed gozaba de capacidad para conformarla. Y, por otra, &nbsp;que ninguna restricci\u00f3n se opon\u00eda, como la se\u00f1alada &nbsp;en el art\u00edculo 117 del C\u00f3digo Civil. La norma, &nbsp;ciertamente, de manera alguna aplicaba. Y en la hip\u00f3tesis de &nbsp;ser de recibo, sus incidencias ser\u00edan patrimoniales, no &nbsp;personales. &nbsp;<\/p>\n<p>Si lo &nbsp;anterior fuera poco, el supuesto impedimento, referido a la &nbsp;incapacidad para surgir la relaci\u00f3n personal, nada ten\u00eda &nbsp;que ver con el art\u00edculo 2\u00ba de la Ley 54 de 1990. La raz\u00f3n &nbsp;estriba en que, se reitera, dicho precepto trata los efectos &nbsp;econ\u00f3micos. De ah\u00ed que, en el caso de existir la &nbsp;causal, enervar\u00eda la sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros &nbsp;permanentes, no la uni\u00f3n marital de hecho. La disposici\u00f3n, &nbsp;por tanto, tampoco pudo ser transgredida. &nbsp;<\/p>\n<p>5.8. &nbsp;Concluido que el precursor s\u00ed ten\u00eda capacidad para &nbsp;iniciar una uni\u00f3n marital de hecho a los catorce a\u00f1os y &nbsp;ocho meses, pasa la Corte a establecer si el Tribunal se equivoc\u00f3 &nbsp;al dejarla probada. &nbsp;<\/p>\n<p>5.8.1. &nbsp;Los errores probatorios que se pueden alegar en casaci\u00f3n son &nbsp;de hecho y de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cambio, los de derecho se refieren a la diagnosis jur\u00eddica de &nbsp;las pruebas, a su raciocinio. Aqu\u00ed obra el pensamiento, no los &nbsp;sentidos. Tienen lugar, en general, cuando se desconocen las normas &nbsp;que regulan su solicitud, decreto, admisi\u00f3n, pr\u00e1ctica, &nbsp;incorporaci\u00f3n y valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5.8.2. &nbsp;La censura, en el caso, no discute que las probanzas recopiladas, en &nbsp;especial, los distintos testimonios, indicaban la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho; pretende demeritar tales declaraciones. Seg\u00fan &nbsp;la recurrente, derivado de la familiaridad y cercan\u00eda de los &nbsp;testigos con el demandante, eran parcializados, temerarios e &nbsp;irreales. &nbsp;<\/p>\n<p>Supone &nbsp;lo anterior dos cosas. Por una parte, que el Tribunal pas\u00f3 de &nbsp;largo sobre las circunstancias que daban lugar a dudar de la &nbsp;credibilidad de los deponentes. Por otra, que les dio eficacia &nbsp;demostrativa, empero, ayunos de respaldo en otros medios de &nbsp;convicci\u00f3n. Sin embargo, como pasa a verse, nada de ello tuvo &nbsp;ocurrencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;primero, el Tribunal, expresamente, se\u00f1al\u00f3 que los &nbsp;motivos de sospecha carec\u00edan de sustento. As\u00ed que, en &nbsp;la fijaci\u00f3n del contenido objetivo de la prueba, no omiti\u00f3 &nbsp;los hechos que hac\u00edan dudar de la credibilidad de los &nbsp;testigos. &nbsp;<\/p>\n<p>En lo &nbsp;dem\u00e1s, tampoco incurri\u00f3 en error al otorgarle eficacia &nbsp;demostrativa al dicho de los parientes y allegados del demandante. &nbsp;Seg\u00fan lo se\u00f1al\u00f3, encontraban corroboraci\u00f3n &nbsp;en otros medios de convicci\u00f3n. En general, con lo manifestado &nbsp;por otros deponentes. Y en especial, con las declaraciones &nbsp;trasladadas de otro proceso de familia. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;tacha de sospecha, la parcialidad del testigo (ahora en el marco del &nbsp;art\u00edculo 211 del C\u00f3digo General del Proceso), por s\u00ed, &nbsp;al afectar \u201csu &nbsp;credibilidad o imparcialidad\u201d &nbsp;por razones de parentesco, dependencia, sentimiento o inter\u00e9s, &nbsp;que ha de formularse con expresi\u00f3n de los motivos en que se &nbsp;funda y se analiza en el momento de fallar, no es suficiente para &nbsp;menguar la fuerza demostrativa de un testimonio. De esa sola &nbsp;circunstancia, sin m\u00e1s, no cabe inferir que el testigo falt\u00f3 &nbsp;a la verdad. En palabras de la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;sospecha no descalifica de antemano \u2013pues ahora se&nbsp;escucha &nbsp;al sospechoso-, &nbsp;sino que simplemente se mira con cierta aprensi\u00f3n a la hora de &nbsp;auscultar qu\u00e9 tanto cr\u00e9dito merece. Por suerte que bien &nbsp;puede ser que a pesar de la sospecha haya modo de atribuirle &nbsp;credibilidad a testigo semejante, si es que, primeramente, su relato &nbsp;carece de mayores objeciones dentro de un an\u00e1lisis cr\u00edtico &nbsp;de la prueba, y, despu\u00e9s \u2013acaso lo m\u00e1s &nbsp;prominente- halla respaldo en el conjunto probatorio\u00bb40. &nbsp;<\/p>\n<p>5.8.3. &nbsp;Para la recurrente, con todo, el demandante, dada su minoridad para &nbsp;la \u00e9poca de los hechos, habitaba con sus padres. Estos lo &nbsp;manten\u00edan y le pagaban sus estudios. Adem\u00e1s, Erica &nbsp;Beltr\u00e1n Cifuentes, la supuesta compa\u00f1era permanente, &nbsp;viv\u00eda con su hija en una residencia propia, lugar donde no &nbsp;hac\u00eda vida con nadie. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;alegaci\u00f3n, sin embargo, no aparece en el contenido de las &nbsp;declaraciones de los familiares del pretensor. En concreto, en las de &nbsp;Mar\u00eda \u00c1ngela G\u00f3mez Ar\u00e9valo y Ricardo &nbsp;Cifuentes, sus padres (folios 7 y 8). Tampoco en la de su abuelo, &nbsp;Tob\u00edas Cifuentes Jim\u00e9nez (folios 8 y 10). Esto confirma &nbsp;que el Tribunal no result\u00f3 contraevidente. Menos cuando dej\u00f3 &nbsp;sentado que los dichos de aquellos ten\u00edan respaldo en otros &nbsp;medios de convicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5.9. &nbsp;El cargo, en su contexto, igualmente fracasa. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;costas en casaci\u00f3n corren a cargo de los recurrentes. En la &nbsp;liquidaci\u00f3n, incl\u00fayase la suma de seis millones de &nbsp;pesos ($6\u2019000.000), por concepto de agencias en derecho, &nbsp;teniendo en cuenta que la demanda fue replicada por la parte actora &nbsp;opositora. &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00f3piese, &nbsp;notif\u00edquese y cumplido lo anterior, devu\u00e9lvase el &nbsp;expediente a la oficina de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>(Presidente &nbsp;de Sala) &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Con &nbsp;aclaraci\u00f3n de voto) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-31-10-004-2013-00820-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;estoy de acuerdo con la decisi\u00f3n de no casar la sentencia del &nbsp;31 de mayo de 2016, proferida por la Sala de Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, disiento de las &nbsp;razones que se expusieron en dicha providencia, en lo concerniente a &nbsp;la definici\u00f3n del segundo cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;comparto que, percibido &nbsp;el error de t\u00e9cnica del recurrente al \u00abacusar &nbsp;la comisi\u00f3n de errores de juzgamiento por la v\u00eda &nbsp;indirecta y desarrollarlos como de procedimiento\u00bb, &nbsp;se hubiera estudiado el embate de fondo, aduciendo que la &nbsp;\u00abinformalidad &nbsp;(\u2026) \u00fanicamente se entronca con la nominaci\u00f3n de &nbsp;la falta, no con el contenido\u00bb, &nbsp;por lo que la sala pod\u00eda interpretarlo y resolverlo \u00abpor &nbsp;el camino adecuado\u00bb, &nbsp;al tamiz de la causal quinta. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien es cierto que el C\u00f3digo General del Proceso flexibiliz\u00f3 &nbsp;el estudio del recurso de casaci\u00f3n en los t\u00e9rminos de &nbsp;los par\u00e1grafos 1\u00b0 a 3\u00b0 del art\u00edculo 344, de &nbsp;all\u00ed no se deriva la absoluta discrecionalidad de la Corte &nbsp;para desconocer las exigencias que conlleva la formulaci\u00f3n de &nbsp;los cargos en esta extraordinaria v\u00eda de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;mi criterio, como la situaci\u00f3n advertida al momento de &nbsp;discernir sobre el segundo embate da cuenta de que su proponente se &nbsp;alej\u00f3 por completo de la exigencia de exponer los fundamentos &nbsp;que le serv\u00edan de soporte para dar v\u00eda a la segunda &nbsp;causal de casaci\u00f3n que &nbsp;ata\u00f1e a la violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de normas sustanciales por error de hecho o de derecho, &nbsp;esto es, por vicios in &nbsp;iudicando, &nbsp;su an\u00e1lisis a partir de criterios de un posible yerro in &nbsp;procedendo, &nbsp;es a &nbsp;todas luces inadmisible, en la medida que &nbsp;no se ajusta a ninguna de las hip\u00f3tesis excepcionales &nbsp;previstas en los par\u00e1grafos 1\u00b0 a 3\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;344 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;s\u00edntesis, no comparto que en casaci\u00f3n se pueda estudiar &nbsp;un cargo planteado como in &nbsp;iudicando, &nbsp;por el sendero de los vicios in &nbsp;procedendo, &nbsp;sin embargo, como de todas maneras \u00e9ste no sali\u00f3 &nbsp;avante, mi reflexi\u00f3n queda expuesta a manera de aclaraci\u00f3n &nbsp;en el sentido indicado. &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Sentencia SC8210 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 21 junio de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Sentencia de 19 de diciembre de 2011, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;radicaci\u00f3n 00084. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;GUERRERO, Mario. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Simulaci\u00f3n en el Derecho Civil Colombiano. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1957. P\u00e1gs. 13-18; NAM\u00c9N VARGAS, William. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ineficacia del Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En: VENEGAS FRANCO, Alejandro\/ C\u00c1RDENAS MEJ\u00cdA, Juan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pablo\/MANTILLA ESPINOSA, Fabricio (Editores). Estudios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Privado. Homenaje a C\u00e9sar G\u00f3mez Estrada. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo II. 2009. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;190; RAMIREZ BAQUERO, Edgar. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ineficacia en el Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008. 12 pie de p\u00e1gina 1; RODRIGUEZ AZUERO, Sergio. Contratos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bancarios. Su Significaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009. P\u00e1gs. 56-57; OSPINA FERN\u00c1NDEZ, Guillermo\/OSPINA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ACOSTA, Eduardo. Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Contrato y del Negocio Jur\u00eddico. 2015. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 5-17; OSPINA FERN\u00c1NDEZ, Guillermo. R\u00e9gimen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General de las Obligaciones. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008. P\u00e1gs. 37-38; HINESTROSA, Fernando. Tratado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones II. De las fuentes de las obligaciones: El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. Vol. I. 2015. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 65-66. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Entre los m\u00e1s significativos. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SSC del 4 y del 21 de mayo de 1968; del 2 de julio de 1993; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 8 de septiembre de 2011; del 13 de mayo de 2013; del 15 de enero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y del 24 de febrero de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SCALISI, Vincenzo. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teoria del Negozio Giuridico a Cento Anni dal BGB. En: CEDAM &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Editor). I Cento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anni dal Codice Civile Tedesco in Germania e nella Cultura Giuridica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Italiana. Atti del Convegno di Ferrara (26-28 de septiembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1996). 2002. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;177; HINESTROSA, Fernando. Tratado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones II. De las fuentes de las obligaciones: El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. Vol. I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1g. 219. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9ase: MEDICUS, Dieter. Il &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ruolo Centrale delle Disposizioni Relative al Negozio Giuridico. En: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CEDAM &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Editor). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I Cento Anni dal Codice Civile Tedesco in Germania e nella Cultura &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Giuridica Italiana. Atti del Convegno di Ferrara (26-28 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 1996). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002. P\u00e1gs. 155-176; MARKESINIS, Sir Basil\/UNBERATH, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hannes\/JOHNSON, Angus. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;German Law of Contract. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2006. P\u00e1gs. 25-27; es encomiable, sobre el punto, la consulta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las ya cl\u00e1sicas obras de Andreas Von Tuhr y Karl Larenz &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(disponibles en castellano): VON TUHR, Andreas. Tratado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2007. P\u00e1gs. 81 y ss.; LARENZ, Karl. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones. Tomo I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Trad. de Jaime Santos Briz. 1958. P\u00e1gs. 55-58; LUDWIG &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ENNECCERUS, Ludwig. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil (Parte General). Vol. II. 1981. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Trad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Blas P\u00e9rez y Jos\u00e9 Alguer. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;62 y ss.; LANGE, Heinrich. BGB. Allgemeiner &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teil. 1961. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 251 y ss.; HATTENHAUER, Hans. Conceptos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentales del Derecho Civil. 1987. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 63-75. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. SCALISI, Vincenzo. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Teoria del Negozio Giuridico a Cento Anni dal BGB. En: CEDAM &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Editor). I Cento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anni dal Codice Civile Tedesco in Germania e nella Cultura Giuridica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Italiana. Atti del Convegno di Ferrara (26-28 de septiembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1996). 2002. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;177-236; GALGANO, Francesco. Diritto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Privato. 2013. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 233-236: COVIELLO, Nicol\u00e1s. Doctrina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Derecho Civil. Traducci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Felipe de J. Tena. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1938. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;342-355; PARADISO, Massimo. Corso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;di Istituzioni di Diritto Privato. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004. P\u00e1gs. 97-99; ZATTI, Paolo\/COLUSSI, Vittorio. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lineamienti di &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Diritto Privato. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2003. P\u00e1gs. 117-119; TRIMARCHI, Pietro. Istituzioni &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;di Diritto Privato. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002. P\u00e1gs. 152-153; BETTI, Emilio. Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Trad. de A. Mart\u00edn P\u00e9rez. 2000. P\u00e1gs. 43 y ss.; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MESSINEO, Francesco. Manual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Civil y Comercial. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo II. Trad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Santiago Mendis Melendo. 1954. P\u00e1gs. 332 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ESP\u00cdN, Diego. Manuel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vol. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. Parte General. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1974. P\u00e1gs. 406 y ss.; DIEZ PICAZO, Luis. Fundamentos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Derecho Civil Patrimonial. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vol. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. Introducci\u00f3n Teor\u00eda del Contrato. 2007. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. P\u00e1gs. 91-102; ALBADALEJO GARC\u00cdA, Manuel. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hecho Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2013. P\u00e1gs. 59 y ss.; DIEZ PICAZO, Luis\/GULL\u00d3N, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antonio. Sistema &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Civil. Vol. I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1982. P\u00e1gs. 500-519; DE CASTRO Y BRAVO, Federico. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1985. P\u00e1gs. 1 y ss.; DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JIM\u00c9NEZ-ALFARO, Francisco. Diccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Privado. Tomo II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1950. P\u00e1gs. 2740-2748. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. PLANIOL, Marcel\/RIPERT, Georges. Trait\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00c9l\u00e9mentaire de Droit Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1928. P\u00e1gs. 105 y ss.; JOSSERAND, Louis. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho Civil. Teor\u00eda General de las Obligaciones. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Traducci\u00f3n de Santiago Cuchillos Manterola. 1950. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13; LARROUMET, Christian. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Introducci\u00f3n al Estudio del Derecho Privado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Traducci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a cargo de Viviana D\u00edaz Perilla. P\u00e1gs. 377-329; y, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especialmente, COLIN, Ambroise\/CAPITANT, Henri. Cours &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00c9l\u00e9mentaire de Droit Civil Fran\u00e7ais. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1939. P\u00e1gs. 61 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 2 de julio de 2010; del 19 de octubre de 2011; y del 19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de junio de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 21 de noviembre de 2005; y del 26 de febrero de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 19 de septiembre de 2002; del 12 de febrero, del 28 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio y del 22 de noviembre de 2005; &nbsp;del 27 de agosto y del 19 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diciembre de 2008; del 14 de julio de 2009 (fallo sustitutivo); del &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1 de septiembre y del diciembre de 2010; del 5 de abril de 2011; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de mayo y del 18 de diciembre de 2012; del 28 de mayo, del 25 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto y del 7 de octubre de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 1 de abril de 2007; del 31 de mayo de 2010; y del 1 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp;SSC del 8 de noviembre de 2005; y del 16 de diciembre de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp;SSC del 26 de octubre de 1995; del 5 de abril de 2001; del 13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de junio de 2002; del 1 de diciembre de 2004; del 5 de agosto de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009; y del 15 de diciembre de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 20 de febrero de 1968; del 22 de abril de 2002; del 26 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de octubre y del 15 de diciembre de 2004; del 13 de julio de 2005; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 29 de septiembre de 2006; y del 17 de septiembre de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 1 de julio de 2009. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 1 de diciembre de 2011; y del 23 de octubre de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 20 de mayo de 2003; y del 9 de noviembre de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 16 de septiembre de 1940; del 14 de julio de 1953; del 3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de octubre de 1955; del 22 de febrero 1963; del 23 de marzo de 1981; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 22 de abril de 1987; del 1 de diciembre &nbsp;de 2000; y del 9 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio de 2008. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 13 de marzo de 1964; 11 de marzo de 1994; 23 de febrero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2000; y del 30 de junio de 2011. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 23 de junio y del 28 de julio de 2000. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 12 de noviembre de 1936; del 3 de febrero de 1938; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;24 de marzo de 1955; del 11 de septiembre de 1984; del 15 de mayo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1992; del 14 de agosto de 2000; del 28 de febrero de 2005; del 29 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;octubre de 2007; del 7 de febrero y del 27 de mayo de 2008; del 6 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio de 2009; del 2 de julio de 2010; del 30 de agosto de 2011; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;27 de marzo de 2012; del 24 de julio de 2012; del 19 de septiembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2013; del 9 de septiembre de 2014; y del 22 de julio de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 17 de junio de 1963; del 13 de agosto de 1964; del 26 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mayo de 1968; del 24 de julio de 1969; del 13 de junio de 2002; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 de diciembre de 2003; del 24 de octubre de 2006; del 16 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diciembre de 2010; y del 1 de noviembre de 2013. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 31 de octubre de 1941; del 4 de mayo de 1968; del 15 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abril y del 13 de agosto de 1969; del 31 de marzo de 1982; del 16 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio de 1993; del 9 de agosto de 1995; del 5 de mayo de 1998; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;23 de febrero de 2000; del 23 de agosto de 2000; del 13 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2002; del 23 de septiembre de 2002; del 9 de diciembre de 2005; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;17 de julio de 2006; del 16 de mayo y del 1 de diciembre de 2008; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 15 de diciembre de 2009; del 30 de junio y del 5 de diciembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011; del 14 de junio de 2013; y del 18 de diciembre de 2014 &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 26 de octubre de 2004; del 14 de marzo de 2008; y del 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 2 de julio de 1993. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 27 de agosto de 1935; del 8 de diciembre de 1936; del 9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de abril de 1937; del 29 de mayo de 1942; del 15 de abril de 1955; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 3 de julio de 1958; del 3 de julio de 1958; del 29 de agosto de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1963; del 29 de abril de 1966; del 4 y del 21 de mayo de 1968; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;30 de junio y del 5 de septiembre de 1972; del 23 de septiembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1974; del 4 de octubre de 1977; del 10 de octubre de 1978; del 19 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marzo de 1986; del 1 de marzo de 1991; del 2 de julio de 1993; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 de junio de 1995; del 24 de junio de 1997; del 14 de julio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1998; del 24 de mayo y del 14 de junio de 2000; del 24 de febrero y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 13 de mayo de 2003; del 11 de marzo y del 1 de octubre de 2004; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 26 de enero, del 14 de febrero, del 24 de abril de 2006 y del 19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de diciembre de 2006; del 1 de julio, del 7 de octubre y del 19 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diciembre de 2008; del 31 de septiembre y del 3 de diciembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009; del 11 de julio, del 30 de agosto, del 8 de septiembre y del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13 de octubre de 2011; de, 23 de marzo de 2012; del 13 de diciembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2013; del 10 de abril de 2014; y del 31 de julio de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HINESTROSA FORERO, Fernando. Tratado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones II. De las Fuentes de las Obligaciones. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. Vol. II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2015. P\u00e1g. 707. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La invalidez, &nbsp;m\u00e1s que un fen\u00f3meno predicable &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00fanicamente respecto de los contratos, es una figura que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abarca, en l\u00ednea de principio, a cualquier acto o negocio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddico, comercial o civil. V\u00e9ase, en este sentido, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las CSJ SSC del 27 de agosto de 1935; del 22 de julio y del 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto de 1938; del 6 de octubre de 1942; del 21 de octubre de 1946; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 24 de marzo de 1950; del 28 de enero de 1952; del 20 de mayo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1952; del 23 de mayo de 1955; del 17 de febrero de 1958; del 17 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;octubre de 1962; del 17 de junio de 1963; del 13 de agosto de 1964; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 21 de mayo de 1968; del 24 de julio de 1969 y del 13 de agosto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969; del 12 de diciembre de 1970; del 12 de agosto y del 22 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;octubre de 1971; del 10 de octubre de 1978; del 1 de diciembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1981; del 8 de septiembre de 1982; del 3 de mayo de 1984; del 22 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abril de 1987; del 13 de junio de 1991; del 1 de febrero de y del 7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 1994; del 15 de junio y del 30 de octubre de 1995; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;24 de junio de 1997; del 18 de agosto de 1998; del 11 de abril y del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15 de junio de 2000; del 24 de febrero de 2003; del 1 de octubre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004; del 25 de abril, del 15 de agosto y del 19 de diciembre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2006; del 30 de enero de 2007; del 1 de julio y del 19 de diciembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2008; del 23 de febrero de 2009; del 11 de julio de 2011; del 6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2012; del 15 de abril y del 19 de mayo de 2014; del 14 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 31 de julio de 2015; y del 27 de agosto de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SSC 29 de mayo del 1942; del 10 de octubre de 1944; 8 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;junio y 2 de septiembre de 1954; del 30 de septiembre de 1960; del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 de mayo de 1968; del 24 de julio de 1969; del 24 de febrero de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2003; del 1 de octubre de 2004; del 1 de julio de 2008; del 19 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diciembre de 2008; del 13 de octubre de 2011; del 6 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012; del 14 de julio y del 19 de mayo de 2014; del 31 de mayo y del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;14 de diciembre de 2015. En doctrina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;colombiana, v\u00e9ase, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especialmente: BUENAVENTURA LALINDE, Eduardo\/SAAVEDRA LOZANO, Sa\u00fal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho Romano. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Traducciones y Apuntes. Tomo III. Segunda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Parte. 1942. P\u00e1g. 100; CARREJO, Sim\u00f3n. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Introducci\u00f3n-Personas. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1967. P\u00e1g. 83; CANOSA TORRADO, Fernando. Las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Nulidades en el Derecho Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1997. P\u00e1g. 25; OSPINA FERN\u00c1NDEZ, Guillermo\/OSPINA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ACOSTA, Eduardo. Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Contrato y del Negocio Jur\u00eddico. 2015. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 434 y ss; HINESTROSA FORERO, Fernando. Tratado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las Obligaciones II. De las Fuentes de las Obligaciones. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. Vol. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;II. 2015. P\u00e1gs. 707 y ss; RAM\u00cdREZ BAQUERO, \u00c9dgar. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Ineficacia en el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2009. P\u00e1gs. 51 y 53; NAM\u00c9N VARGAS, William. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ineficacia del Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En: VENEGAS FRANCO, Alejandro\/C\u00c1RDENAS MEJ\u00cdA, Juan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pablo\/MANTILLA ESPINOSA, Fabricio (Editores). Estudios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Privado. Homenaje a C\u00e9sar G\u00f3mez Estrada. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo II. 2009. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 198-205. En Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;espa\u00f1ol, al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;igual que en el nuestro, existe consenso en que la nulidad es una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;especie, si acaso la m\u00e1s importante, de la ineficacia; sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el punto, cons\u00faltese: ESPIN CANOVAS, Diego. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil Espa\u00f1ol. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1974. P\u00e1gs. 443-450; GORDILLO, Antonio. Nulidad, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anulabilidad e Inexistencia. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En: AUTORES VARIOS. Centenario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del C\u00f3digo Civil (1889-1989). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1990. P\u00e1g. 937; LASARTE, Carlos. Curso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Civil Patrimonial. Introducci\u00f3n al Derecho. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1991. P\u00e1gs. 345 y ss; y DIEZ PICAZO, Luis\/GULL\u00d3N, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antonio. Sistema de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho Civil. Tomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;I. Vol. II. 2015. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 90-101; AMOR\u00d3S GUARDIOLA, Manuel. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ineficacia del Negocio Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En: AUTORES VARIOS. Conferencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en Homenaje al Profesor Federico de Castro y Bravo. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1997. P\u00e1gs. 160 y ss.; y la importante obra: CASTRO Y BRAVO, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Federico. El Negocio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jur\u00eddico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1985. P\u00e1gs. 491 y ss. Lo mismo cabe sostener respecto del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Derecho italiano: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SCOGNAMIGLIO, Renato. Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Contrato. Trad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a cargo de Fernando Hinestrosa. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1961. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 302 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss; GALGANO, Francesco. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Diritto Privato. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2013. P\u00e1g. 297; COVIELLO, Nicol\u00e1s. Doctrina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Derecho Civil. 1938. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Trad. de Felipe de J. Tena. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 357 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss.; BIGLIAZI CERI, Lina\/BRECCIA, Umberto\/ BUSNELLI, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Francesco\/NATOLI, Ugo. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Tomo I. Vol. II. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Traducci\u00f3n de Fernando Hinestrosa. 1992. P\u00e1gs. 1033 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss; ZATTI, Paolo\/COLUSSI, Vittorio. Lineamienti &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;di Diritto Privato. 2003. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1g. 121. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Corte Constitucional mediante sentencia C-507 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 25 de mayo de 2004, declar\u00f3 inexequible la expresi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cde doce\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contenida en el numeral 2 del art\u00edculo 140 del C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil y equipar\u00f3 a catorce a\u00f1os la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;edad m\u00ednima de la mujer y del hombre para contraer nupcias. &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional. Sentencia C-344 de 26 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto de 1993. &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional. Sentencia C-1264 de 20 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2000. &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C.CONST. Sent. &nbsp;C-507 de 2004, del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de mayo de 2004, Mag. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pon Dr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Manuel Jos\u00e9 Cepeda Espinosa. &nbsp;<\/p>\n<p>37\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cEl adolescente tiene derecho a la protecci\u00f3n y a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;formaci\u00f3n integral\u201d: C.N. de 1991, art. 45. &nbsp;<\/p>\n<p>38\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;VALENCIA ZEA, Arturo. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;civil. Tomo I. Parte general y personas. Bogot\u00e1, Temis, 1981, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1g. 186. &nbsp;<\/p>\n<p>39\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional. Sentencia C-430 de 27 de mayo de 2003. &nbsp;<\/p>\n<p>40\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SSC CSJ del 28 de septiembre de 2004, expediente 07147; reiterada en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la SC CSJ del 7 de noviembre de 2013. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3535-2021 (2013-00820-01)_2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; SC3535-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-10-004-2013-00820-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala virtual de once de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., dieciocho (18) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Mar\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56215","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56215"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56215\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}