{"id":56224,"date":"2024-05-17T20:39:42","date_gmt":"2024-05-17T20:39:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3687-2021-2013-00141-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:42","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:42","slug":"sc3687-2021-2013-00141-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3687-2021-2013-00141-01\/","title":{"rendered":"SC3687 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC3687-2021 (2013-00141-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3687-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n: &nbsp;25307-31-03-002-2013-00141-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en Sala virtual de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Inmobiliaria &nbsp;El Pe\u00f1\u00f3n en liquidaci\u00f3n &nbsp;contra la sentencia de 18 de septiembre de 2017, proferida por el &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala &nbsp;Civil-Familia, dentro &nbsp;del proceso de pertenencia que formularon Carlos &nbsp;Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco Bermejo &nbsp;contra la recurrente, quien a su vez impetr\u00f3 demanda &nbsp;reivindicatoria en reconvenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Petitum. &nbsp;Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco Bermejo &nbsp;pidieron declarar que ellos, adquirieron por el modo de la &nbsp;prescripci\u00f3n extraordinaria el derecho de dominio sobre el &nbsp;apartamento 312, que forma parte de la agrupaci\u00f3n residencial &nbsp;\u00abCristales &nbsp;del Mediterr\u00e1neo\u00bb &nbsp;con folio de Matr\u00edcula Inmobiliaria N\u00b0 307-46608, situado &nbsp;en Girardot. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Causa &nbsp;petendi. &nbsp;Los demandantes sustentaron la demanda en los hechos que admiten el &nbsp;siguiente compendio: &nbsp;<\/p>\n<p>Adujeron &nbsp;que se encuentran ejerciendo actos de posesi\u00f3n sobre el &nbsp;mentado bien \u00abdesde &nbsp;el a\u00f1o 2006 por suma de posesiones desde el a\u00f1o 1999 \u2026. &nbsp;\u00bb, &nbsp;obtenida &nbsp;\u00ab &nbsp;a trav\u00e9s de compra venta realizada al se\u00f1or ANTONIO &nbsp;JOS\u00c9 CARDONA SIERRA\u2026\u00bb, &nbsp;el 14 de abril de 2006, &nbsp;\u00ab\u2026 &nbsp;como quiera que se pag\u00f3 justo precio, se cumpli\u00f3 con la &nbsp;entrega material del bien y han venido siendo las personas encargadas &nbsp;de realizar todas las mejoras, cancelaci\u00f3n de servicios, &nbsp;administraciones tanto del condominio como del Conjunto de Edificios &nbsp;Cristales del Mediterr\u00e1neo, todo lo relacionado con impuestos &nbsp;y ha estado pendiente del cuidado y conservaci\u00f3n del bien\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Refirieron &nbsp;que, en esa data, conforme a lo acordado con el se\u00f1or Cardona, &nbsp;recibieron \u00abmaterialmente &nbsp;el inmueble a trav\u00e9s del se\u00f1or JUAN FERNANDO RESTREPO &nbsp;OCHOA quien era empleado de confianza del se\u00f1or CARDONA quien &nbsp;manten\u00eda y cuidaba la posesi\u00f3n junto con el empleado &nbsp;MARIO GUALTEROS, \u2026\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirmaron &nbsp;que Antonio Jos\u00e9 Cardona Sierra compr\u00f3 la posesi\u00f3n &nbsp;al se\u00f1or Gonzalo S\u00e1nchez Rey a mediados del a\u00f1o &nbsp;2005 \u00aby &nbsp;dur\u00f3 ejerci\u00e9ndola de manera pac\u00edfica e &nbsp;ininterrumpida por un periodo aproximado de un (1) a\u00f1o y &nbsp;medio, ejerciendo actos de se\u00f1or y due\u00f1o a trav\u00e9s &nbsp;de su empleado de confianza el se\u00f1or JUAN FERNANDO RESTREPO &nbsp;OCHOA quien a su vez, era jefe directo del se\u00f1or MARIO EDUARDO &nbsp;RAMOS quien a\u00fan sigue siendo empleado del apartamento 312 de &nbsp;la Torre 3, pero quien ahora es empleado de los aqu\u00ed &nbsp;demandantes, ejerciendo sus actos de se\u00f1ores y due\u00f1os &nbsp;de manera pac\u00edfica e ininterrumpida, hasta el d\u00eda 14 de &nbsp;abril de 2006 que fue el d\u00eda en que &nbsp;JUAN &nbsp;RESTREPO [les] entreg\u00f3 materialmente el inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alaron &nbsp;que Gonzalo S\u00e1nchez Rey, ejerci\u00f3 posesi\u00f3n sobre &nbsp;el bien desde 1997 e informaron que han comparecido ante la &nbsp;Superintendencia de Sociedades en el juicio liquidatorio de la &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. a hacer valer su posesi\u00f3n, &nbsp;sin que sus solicitudes sean atendidas favorablemente, mientras que &nbsp;el liquidador realiz\u00f3 negociaciones con Jos\u00e9 Joaqu\u00edn &nbsp;Fl\u00f3rez P\u00e1ez, frente a quien igualmente impetraron &nbsp;querella policiva de perturbaci\u00f3n a la posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirmaron, &nbsp;que \u00abdesconocen &nbsp;a las personas que aparecen en el Certificado de Libertad y Tradici\u00f3n &nbsp;como propietarios, porque de manera libre no clandestina, pac\u00edfica, &nbsp;ininterrumpida, y siendo conocidos como propietarios actuales por m\u00e1s &nbsp;de 7 a\u00f1os, y como quiera que la cadena de posesi\u00f3n se &nbsp;puede determinar con claridad que la posesi\u00f3n del inmueble ha &nbsp;sido ejercida por los se\u00f1ores GONZALO S\u00c1NCHEZ REY quien &nbsp;le vendi\u00f3 al se\u00f1or ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA quien a &nbsp;su vez le vendi\u00f3 al se\u00f1or CARLOS ALBERTO CALVO GODOY\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La &nbsp;r\u00e9plica. &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en Liquidaci\u00f3n, a &nbsp;trav\u00e9s de su liquidador, se opuso a las pretensiones y formul\u00f3 &nbsp;las excepciones tituladas \u00abAusencia &nbsp;de requisitos legales para la configuraci\u00f3n de la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva extraordinaria de dominio\u00bb, &nbsp;\u00abInexistencia &nbsp;y ausencia de los actos de posesi\u00f3n de los demandantes\u00bb, &nbsp;\u00abInexistencia &nbsp;y ausencia de posesi\u00f3n de los demandantes, mera tenencia del &nbsp;bien\u00bb &nbsp;\u00abInterversi\u00f3n &nbsp;del t\u00edtulo\u00bb &nbsp;\u00abDerecho &nbsp;de dominio y posesi\u00f3n real y material con \u00e1nimo de &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o en cabeza de Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n &nbsp;S.A. en Liquidaci\u00f3n obligatoria\u00bb &nbsp;y &nbsp;la &nbsp;\u00abGen\u00e9rica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Demanda &nbsp;de reconvenci\u00f3n. &nbsp; La plante\u00f3 Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en &nbsp;Liquidaci\u00f3n, instando la reivindicaci\u00f3n del predio, con &nbsp;fundamento en que es titular del derecho de dominio del apartamento &nbsp;objeto del litigio, por compra que hiciera mediante escritura p\u00fablica &nbsp;1211 de 20 de septiembre de 1994 de la Notar\u00eda Segunda de &nbsp;Girardot, aclarada por Instrumento 1431 de 3 de noviembre de esa &nbsp;calenda y del mismo despacho notarial, e inscrito en el folio de &nbsp;matr\u00edcula 307-46608. &nbsp;<\/p>\n<p>Que &nbsp;los interpelados en mutua petici\u00f3n se introdujeron al bien &nbsp;desde el 14 de abril de 2006, sin el consentimiento del propietario, &nbsp;\u00abde &nbsp;manera clandestina en colaboraci\u00f3n con terceras personas, &nbsp;reput\u00e1ndose p\u00fablicamente due\u00f1os del inmueble sin &nbsp;serlo\u00bb, &nbsp;por lo cual se ha visto despojada, arbitrariamente, de la posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Los reconvenidos se opusieron a las pretensiones excepcionando, a su &nbsp;vez, \u00abprescripci\u00f3n &nbsp;de la acci\u00f3n reivindicatoria\u00bb, &nbsp;exponiendo, en lo medular, que el t\u00e9rmino que tiene el &nbsp;propietario para reivindicar es de 10 a\u00f1os y, en este caso, &nbsp;Gonzalo S\u00e1nchez Rey desde febrero de 2000 \u00absin &nbsp;reconocer a nadie como propietario del inmueble inici\u00f3 la &nbsp;posesi\u00f3n del mismo de forma quieta, pac\u00edfica, notoria e &nbsp;ininterrumpida, ejerciendo actos de se\u00f1or y due\u00f1o\u00bb &nbsp;y, &nbsp;en junio de 2005 &nbsp;\u00abentrega &nbsp;a trav\u00e9s de su representante legal Sra. VIVIANA la posesi\u00f3n &nbsp;del inmueble al se\u00f1or ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA\u00bb, &nbsp;de quien la reciben los actores, el 14 de abril de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Los &nbsp;fallos de instancia. &nbsp;El Juzgado Segundo Civil del Circuito de Girardot defini\u00f3 la &nbsp;primera instancia el 9 de mayo de 2017, accediendo al pedido de &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva y, a consecuencia de ello, neg\u00f3 &nbsp;la reivindicaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Apelada &nbsp;la decisi\u00f3n por la vencida, el Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cundinamarca Sala Civil-Familia la confirm\u00f3, con &nbsp;providencia del 18 de septiembre de esa anualidad. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;rese\u00f1ar los antecedentes del caso, y de cara a la alzada &nbsp;interpuesta, con soporte en los art\u00edculos 778 y 2521 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, sostuvo la viabilidad de apropiarse de la suma &nbsp;de posesi\u00f3n para adquirir por prescripci\u00f3n adquisitiva, &nbsp;y lo concerniente a su computo cuando se da un tr\u00e1nsito de &nbsp;legislaci\u00f3n, para apuntalar que \u00abes &nbsp;esta la situaci\u00f3n que &nbsp;se avizora en el asunto de que trata, como quiera que los demandantes &nbsp;acuden a la suma de posesiones para completar el t\u00e9rmino de 10 &nbsp;a\u00f1os que eligieron, como fundamento de la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva que invocaron, siendo ellos legalmente &nbsp;procedente &nbsp;a la luz de las normas anteriormente analizadas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto al reparo referido a que el se\u00f1or Jos\u00e9 Joaqu\u00edn &nbsp;Fl\u00f3rez P\u00e1ez era poseedor del inmueble, aleg\u00f3 que &nbsp;esto carece de asidero, por cuanto la querella que contra \u00e9l &nbsp;se interpuso fue por acontecimientos ocurridos en el a\u00f1o 2011, &nbsp;cuya copia obra en autos, la cual \u00abcontribuye &nbsp;a acreditar la posesi\u00f3n de los demandantes, como acto leg\u00edtimo &nbsp;de defensa del inmueble y que obtuvo decisi\u00f3n favorable\u00bb, &nbsp;agregando &nbsp;que \u00e9sta &nbsp;\u00ablejos &nbsp;de &nbsp;constituir prueba de interrupci\u00f3n de la posesi\u00f3n, lo &nbsp;que acredita es el reconocimiento de la autoridad de polic\u00eda &nbsp;de la posesi\u00f3n de los demandantes sobre el inmueble en &nbsp;litigio, particularmente si se tiene en cuenta que el acto &nbsp;perturbatorio denunciado, fue la intenci\u00f3n de cambiar las &nbsp;guardas de la puerta de acceso al inmueble para impedir el ingreso de &nbsp;los demandantes, siendo conminados los agresores a no incurrir en &nbsp;actos que perturben la posesi\u00f3n de los actores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, &nbsp;se ocup\u00f3 del testimonio de Ricardo Moreno Villaveces, del cual &nbsp;infiere que Fl\u00f3rez P\u00e1ez ocup\u00f3 el inmueble, pero &nbsp;que \u00abno &nbsp;dice que haya sido el poseedor, que se haya reputado due\u00f1o o &nbsp;haya sido considerado como tal\u00bb &nbsp;y &nbsp;asegur\u00f3 que en &nbsp;\u00abel &nbsp;mismo sentido se expres\u00f3 el testigo NOEL GARC\u00cdA OBANDO, &nbsp;quien dijo haberle entregado el apartamento al se\u00f1or FL\u00d3REZ &nbsp;por negocios con el se\u00f1or GONZALO S\u00c1NCHEZ REY, sin que &nbsp;de dichas pruebas pueda inferirse que la calidad del se\u00f1or &nbsp;FLOREZ P\u00c1EZ en verdad era la de poseedor\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;extrajo esa condici\u00f3n de mero tenedor del contrato de &nbsp;\u201ctransacci\u00f3n &nbsp;y compraventa\u201d &nbsp;que \u00e9ste ajust\u00f3 con el liquidador de la inmobiliaria, &nbsp;\u00aben &nbsp;donde FL\u00d3REZ P\u00c1EZ se dice tenedor &nbsp;del apartamento motivo de este proceso, afirmaci\u00f3n que &nbsp;acompasa con la prueba testimonial, que acredita que los antecesores &nbsp;en la posesi\u00f3n de los demandantes fueron los se\u00f1ores &nbsp;ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA SIERRA Y GONZALO S\u00c1NCHEZ REY\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;ocuparse del examen del citado contrato coligi\u00f3 que, en todo &nbsp;caso, este documento le es inoponible a quienes no formaron parte en &nbsp;su celebraci\u00f3n \u00abraz\u00f3n &nbsp;por la cual carece de sustento probatorio para desvirtuar la posesi\u00f3n &nbsp;de los demandantes, o para acreditar la posesi\u00f3n de la &nbsp;INMOBILIARIA EL PE\u00d1\u00d3N S.A. EN LIQUIDACI\u00d3N, m\u00e1s &nbsp;a\u00fan si se tiene en cuenta que el documento fue celebrado el 3 &nbsp;de enero de 2011, cuando los demandantes ya se encontraban en &nbsp;posesi\u00f3n del inmueble desde 2006, posesi\u00f3n que fue &nbsp;reconocida y respetada desde ese a\u00f1o por la propia &nbsp;Superintendencia de Sociedades mediante auto de 23 de julio de 2013\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con los reproches ata\u00f1ederos a la ausencia de &nbsp;pruebas que acrediten la posesi\u00f3n de los se\u00f1ores &nbsp;Gonzalo S\u00e1nchez Rey y Antonio Jos\u00e9 Cardona arguy\u00f3, &nbsp;que la controvertida en este caso \u00abse &nbsp;materializa sobre un bien inmueble sometido a propiedad horizontal, &nbsp;en conjunto cerrado, cuya destinaci\u00f3n exclusiva, seg\u00fan &nbsp;se infiere de la prueba testimonial y documental, no es la de &nbsp;vivienda permanente, sino de sitio de descanso o vacaciones para sus &nbsp;propietarios, en virtud de lo cual, los actos posesorios deben tener &nbsp;armon\u00eda con la naturaleza y destinaci\u00f3n del bien, que &nbsp;para el caso ser\u00eda entonces, el pago de administraci\u00f3n, &nbsp;de impuestos, arreglos locativos, ocuparlo, arrendarlo temporalmente, &nbsp;su constante cuidado y vigilancia, todo ello reput\u00e1ndose due\u00f1o &nbsp;y se\u00f1or del inmueble sin reconocer dominio ajeno\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Trascribi\u00f3 &nbsp;el contenido de los hechos 3, 6 y 7 del libelo inicial para decir que &nbsp;\u00abhay &nbsp;que destacar el testimonio del se\u00f1or RICARDO MORENO &nbsp;VILLAVECES, quien dijo conocer el inmueble desde el a\u00f1o 1996, &nbsp;porque fue administrador del edificio, y por ello le consta que en el &nbsp;a\u00f1o 1998, con ocasi\u00f3n de un negocio con la &nbsp;inmobiliaria, se entregaron al se\u00f1or ANTONIO CARDONA 22 &nbsp;apartamentos, entre ellos, el que es motivo de este litigio y por &nbsp;orden del se\u00f1or CARDONA, el apartamento le fue entregado al &nbsp;se\u00f1or JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FL\u00d3REZ, quien lo &nbsp;habit\u00f3 hasta 2005, cuando empez\u00f3 la liquidaci\u00f3n &nbsp;de la inmobiliaria\u00bb; &nbsp;testimonial que calific\u00f3 de importante, por la vinculaci\u00f3n &nbsp;del declarante (administrador), del cual da por demostrado que \u00abla &nbsp;entrega del inmueble por parte de su propietaria, fue producto de una &nbsp;convenci\u00f3n, m\u00e1s no de despojo o su rotaci\u00f3n de &nbsp;terceros, entrega que se realiz\u00f3 a dicho se\u00f1or ANTONIO &nbsp;CARDONA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Prosigui\u00f3 &nbsp;con el examen de la juramentada de Mario Eduardo Ramos Gualteros, &nbsp;diciendo que, por haber sido empleado de Gonzalo S\u00e1nchez, a &nbsp;este le consta que \u00abfue &nbsp;el poseedor del apartamento desde el a\u00f1o 2000 al 2005, y &nbsp;despu\u00e9s de 2005, lo tuvo ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA SIERRA, &nbsp;de quien tambi\u00e9n fue empleado. Que en el a\u00f1o 2006 &nbsp;conoci\u00f3 a los demandantes porque les dio la bienvenida y les &nbsp;entreg\u00f3 el apartamento, por orden del se\u00f1or CARDONA\u00bb. &nbsp;En tanto que el se\u00f1or Noel Garc\u00eda Obando, \u00abdijo &nbsp;haber conocido el apartamento en 1997, porque estuvo en su poder por &nbsp;orden de su patr\u00f3n GONZALO S\u00c1NCHEZ REY, y que en el a\u00f1o &nbsp;2000 por orden de su patr\u00f3n se lo entreg\u00f3 a MARIO RAMOS &nbsp;para el cuidado del inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Estim\u00f3 &nbsp;el juzgador que los testigos Diego Olaya Buritic\u00e1, Martha &nbsp;Ramos Gualteros, Carmen Cecilia Ramos Gualteros y Lu\u00eds &nbsp;Alexander Vanegas Tinoco conocen de la posesi\u00f3n que ejercen &nbsp;los actores, pero \u00abla &nbsp;prueba atr\u00e1s referida &nbsp;sin &nbsp;dubitaci\u00f3n acredita la posesi\u00f3n ejercida por ANTONIO &nbsp;JOS\u00c9 CARDONA SIERRA y GONZ\u00c1LO SANCHEZ REY. El primero &nbsp;de ellos la recibi\u00f3 de la sociedad demandada junto con 21 &nbsp;apartamentos m\u00e1s en el a\u00f1o 98 quien hizo entrega de la &nbsp;misma al se\u00f1or GONZALO REY quien ejerci\u00f3 la posesi\u00f3n &nbsp;desde el 2000 al 2005, quien a su vez le hizo nueva entrega al se\u00f1or &nbsp;ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA SIERRA, quien transmiti\u00f3 la &nbsp;posesi\u00f3n a los demandantes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Puso &nbsp;de manifiesto, que \u00abconforme &nbsp;la prueba testimonial, la inmobiliaria demandada, desde el a\u00f1o &nbsp;1998 no ha ejercido la posesi\u00f3n material del inmueble, pues la &nbsp;entreg\u00f3 voluntariamente a ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA SIERRA &nbsp;por virtud del negocio entre ellos realizado, sin que haya probado &nbsp;que posteriormente a ese a\u00f1o haya ejercido la posesi\u00f3n &nbsp;material del inmueble con \u00e1nimo de se\u00f1ora y due\u00f1a\u00bb, &nbsp;consecuente con esto determin\u00f3 el juzgador, que la posesi\u00f3n &nbsp;de los se\u00f1ores S\u00e1nchez y Cardona durante el periodo &nbsp;2000 a 2006 fue acreditada dentro del litigio, \u00aba &nbsp;trav\u00e9s de la prueba testimonial, la cual no fue desvirtuada &nbsp;por la parte demandada en pertenencia, pues ninguna prueba alleg\u00f3 &nbsp;que indicar\u00e1 que la posesi\u00f3n hab\u00eda sido ejercida &nbsp;por la inmobiliaria aqu\u00ed demandada, ya por sus &nbsp;administradores, ya por terceros, en virtud de lo cual, no existe &nbsp;fundamento para restarle credibilidad a la prueba incorporada al &nbsp;plenario\u00bb &nbsp;Da por &nbsp;demostrada as\u00ed la suma de posesi\u00f3n y el plazo &nbsp;indispensable para adquirir por prescripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impugnante propuso cuatro (4) cargos, denunciando vicios de &nbsp;juzgamiento. Tres (3) por la v\u00eda indirecta debido a errores de &nbsp;hecho y uno (1) por la directa. Los &nbsp;cargos primero y segundo por referir a argumentos comunes ser\u00e1n &nbsp;resueltos de manera conjunta, am\u00e9n de su acogida, que apareja &nbsp;el quiebre total de la decisi\u00f3n, lo que torna innecesario &nbsp;adentrarse en el an\u00e1lisis de la tercera y cuarta acusaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Acus\u00f3 &nbsp;el fallo del ad-quem &nbsp;por violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 778 &nbsp;y 2521 del C\u00f3digo Civil \u00abpor &nbsp;error de hecho manifiesto en la distorsi\u00f3n de las pruebas &nbsp;testimoniales de los se\u00f1ores Ricardo Moreno Villaveces, No\u00e9l &nbsp;Garc\u00eda Obando y de la prueba documental contrato de &nbsp;transacci\u00f3n y compraventa (fl. 744 a 746 C.2), que de haber &nbsp;sido debidamente apreciadas, hubiesen aparejado la negativa de &nbsp;declarar la pertenencia en cabeza de Carlos Alberto Calvo y Evelia &nbsp;Franco por prescripci\u00f3n extraordinaria adquisitiva de dominio &nbsp;sobre el bien encartado por suma de posesiones\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Expuso &nbsp;que no se configuraron todos los supuestos que la jurisprudencia ha &nbsp;establecido para la acreditaci\u00f3n de la suma de posesiones, &nbsp;pues contrario a lo que concluy\u00f3 el Tribunal \u00abde &nbsp;las pruebas testimoniales de los se\u00f1ores RICARDO MORENO y NOEL &nbsp;GARC\u00cdA no &nbsp;se desprende &nbsp;que puedan darse por acreditadas las posesiones presuntamente &nbsp;a\u00f1adirse a la de los se\u00f1ores CARLOS CALVO y EVELIA &nbsp;FRANCO y que por el contrario, se ha probado que dichas posesiones se &nbsp;interrumpieron, incurriendo en grave error de interpretaci\u00f3n &nbsp;de estos testimonios\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego &nbsp;de rese\u00f1ar lo dicho por el tribunal respecto de tales &nbsp;exposiciones apunt\u00f3, que se distorsionaron \u00abpara &nbsp;concluir erradamente que, seg\u00fan el testimonio de RICARDO &nbsp;MORENO VILLAVECES, no se acredita que el se\u00f1or JOS\u00c9 &nbsp;JOAQU\u00cdN FL\u00d3REZ haya ejercido actos de se\u00f1or y &nbsp;due\u00f1o durante los a\u00f1os 2000 a 2005, y que por el &nbsp;contrario este testimonio acredita que el poseedor para dicha \u00e9poca &nbsp;fue GONZALO S\u00c1NCHEZ REY\u00bb, &nbsp;puesto que de lo declarado por el testigo se \u00abacredita, &nbsp;a diferencia de los que ha sido derivado por el Tribunal de este &nbsp;testimonio (i) que JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FL\u00d3REZ s\u00ed &nbsp;ejerci\u00f3 actos de se\u00f1or y due\u00f1o al invertir en &nbsp;terminar los acabados del apartamento 312, objeto del litigio; (ii) &nbsp;que en el a\u00f1o 2005 el se\u00f1or FLOREZ se opuso a la &nbsp;pr\u00e1ctica de medidas cautelares con ocasi\u00f3n del tr\u00e1mite &nbsp;de liquidaci\u00f3n de la inmobiliaria, situaci\u00f3n que &nbsp;evidencia su calidad de poseedor al salir a la defensa de sus &nbsp;derechos sobre el inmueble objeto de las medidas, y (iii) que asisti\u00f3 &nbsp;a las reuniones que se hicieron en el Edificio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que la mentada juramentada \u00abde &nbsp;ninguna &nbsp;manera evidencia, como lo manifiesta el Honorable Tribunal, que el &nbsp;se\u00f1or FLOREZ no se haya reputado due\u00f1o, o que no haya &nbsp;realizado actos de se\u00f1or y due\u00f1o durante los a\u00f1os &nbsp;2000, 2001 a 2005. Mucho menos acredita que para esos a\u00f1os la &nbsp;posesi\u00f3n del inmueble hubiera estado en cabeza de GONZALO &nbsp;S\u00c1NCH\u00c9Z REY, a quien el &nbsp;propio testigo manifiesta NO CONOCER ni &nbsp;tampoco se acredita con este testimonio cu\u00e1l fue el t\u00edtulo &nbsp;a trav\u00e9s del cual la posesi\u00f3n pas\u00f3 de S\u00c1NCHEZ &nbsp;REY a ANTONIO CARDONA antes de ser ocupado por CARLOS CALVO y su &nbsp;compa\u00f1era en 2006, raz\u00f3n por la cual con la grave &nbsp;distorsi\u00f3n de este testimonio resulta di\u00e1fano que, de &nbsp;haberse interpretado correctamente esta declaraci\u00f3n, fluye sin &nbsp;dificultad que los se\u00f1ores CALVO Y FRANCO no pueden sumar las &nbsp;posesiones de S\u00c1NCHEZ REY y CARDONA SIERRA a la de ellos, &nbsp;aunado al hecho de que el deponente no se\u00f1ala existencia de &nbsp;t\u00edtulos id\u00f3neos traslaticios de posesi\u00f3n (que no &nbsp;debe confundirse con formalidad de los mismos) y por ende, los &nbsp;demandantes en pertenencia, no cumplieron con el tiempo de posesi\u00f3n &nbsp;requerido en suma de posesiones para pedir la pertenencia erradamente &nbsp;les fue concedida\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Prosigui\u00f3 &nbsp;la acusaci\u00f3n censurando lo alegado por el ad &nbsp;quem, &nbsp;atinente a que Noel Garc\u00eda Obando se expres\u00f3 \u00aben &nbsp;el mismo sentido\u00bb &nbsp;de Ricardo Moreno, ya que resulta opuesta a la realidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Confrontadas &nbsp;las aserciones, se interrog\u00f3 quien ten\u00eda la posesi\u00f3n, &nbsp;debido a que \u00abcada &nbsp;uno de los testigos, afirma, de manera contradictoria que se &nbsp;relacion\u00f3 con JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FL\u00d3REZ en la &nbsp;misma \u00e9poca (a\u00f1o 2000) pero por cuenta de diferentes &nbsp;personas que dicen haber sido poseedoras cada una de manera distinta &nbsp;(Moreno afirma que lo entreg\u00f3 en abril de 2000 por orden de &nbsp;ANTONIO CARDONA y Garc\u00eda afirma que fue por orden de GONZALO &nbsp;S\u00c1NCHEZ REY). Luego, tales testimoniales en vez de resultar &nbsp;coincidentes en el ejercicio de la posesi\u00f3n consecutiva de &nbsp;GONZALO S\u00c1NCHEZ REY a ANTONIO CARDONA, presuntos antecesores &nbsp;de los se\u00f1ores CALVO Y FRANCO, resultaron evidenciando que no &nbsp;hay claridad si CARDONA O S\u00c1NCHEZ fueron poseedores para el &nbsp;a\u00f1o 2000 e incluso para el a\u00f1o 2001, y que en realidad &nbsp;el \u00fanico quien ejerci\u00f3 actos de se\u00f1or\u00edo &nbsp;sobre el apartamento para esa \u00e9poca fue JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN &nbsp;FL\u00d3REZ, lo cual claramente desvirt\u00faa el ejercicio &nbsp;ininterrumpido de las posesiones provenientes de S\u00e1nchez rey y &nbsp;Cardona Sierra desde el a\u00f1o 2000, ni tampoco evidencia o &nbsp;comprueba cu\u00e1l fue el t\u00edtulo a trav\u00e9s del cual &nbsp;estas personas recibieron esta posesi\u00f3n con entrega material &nbsp;de bien, y cu\u00e1l fue la forma de entrega, para que pudieren ser &nbsp;anexadas a las ejercidas por CARLOS ALBERTO CALVO GODOY y EVELIA &nbsp;FRANCO BERMEO en el a\u00f1o 2006\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Disput\u00f3 &nbsp;igualmente la interpretaci\u00f3n que se dio al contrato de &nbsp;\u00abTRANSACCI\u00d3N &nbsp;Y COMPRAVENTA\u00bb &nbsp;que se ajust\u00f3 entre Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. &nbsp;en Liquidaci\u00f3n obligatoria con Jos\u00e9 Joaqu\u00edn &nbsp;Fl\u00f3rez, de donde extrajo la condici\u00f3n de mero tenedor &nbsp;de este, acompas\u00e1ndose con las testimoniales, ratificando que &nbsp;los antecesores de los accionantes fueron Cardona y S\u00e1nchez, &nbsp;lo que califica alejado \u00abde &nbsp;la realidad, pues esta prueba documental no puede tenerse como &nbsp;evidencia de la condici\u00f3n de FLOREZ para el a\u00f1o 2000, &nbsp;pues adem\u00e1s de que este documento fue suscrito en &nbsp;el a\u00f1o 2011, &nbsp;(fecha para la cual est\u00e1 reconocida la posesi\u00f3n en &nbsp;cabeza de CALVO GODOY Y FRANCO BERMEJO, por lo que poco importa la &nbsp;condici\u00f3n de JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FLOREZ para este a\u00f1o &nbsp;2011), es claro adem\u00e1s que de dicho documento no se desprende &nbsp;de ninguna manera ni de ninguna de sus cl\u00e1usulas que las &nbsp;afirmaciones all\u00ed hechas acompasen con las pruebas &nbsp;testimoniales a las que hemos hecho referencia, en cuanto a que los &nbsp;se\u00f1ores GONZALO S\u00c1NCHEZ REY y ANTONIO JOS\u00c9 &nbsp;CARDONA hayan sido poseedores consecutivos del inmueble objeto del &nbsp;proceso y qu\u00e9 tales improbables posesiones pudieren ser &nbsp;sumadas a las del se\u00f1or CALVO GODOY y su compa\u00f1era , y &nbsp;reconocidas s\u00f3lo desde el a\u00f1o 2006\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que \u00abde &nbsp;manera contradictoria y frente al testimonio de RICARDO MORENO, &nbsp;se\u00f1ala el Honorable Tribunal que con dicha declaraci\u00f3n &nbsp;NO EST\u00c1 PROBADA LA POSESI\u00d3N DE ANTONIO JOS\u00c9 &nbsp;CARDONA SIERRA y que la recepci\u00f3n material del inmueble &nbsp;encartado de manos de la inmobiliaria, lo fue producto de una &nbsp;convenci\u00f3n\u00bb; &nbsp;aseveraciones de las cuales surgen interrogantes ata\u00f1ederos a &nbsp;la condici\u00f3n real de Antonio Cardona, dado que recibi\u00f3 &nbsp;de la inmobiliaria la mera tenencia y lo que este trasmiti\u00f3 a &nbsp;S\u00e1nchez Rey. &nbsp;<\/p>\n<p>Asegur\u00f3 &nbsp;que de ninguna manera de las juramentadas evaluadas emerge la &nbsp;demostraci\u00f3n de las posesiones ejercidas por Cardona y S\u00e1nchez &nbsp;\u00abpues &nbsp;en franca confusi\u00f3n, va y viene en conclusiones &nbsp;contradictorias en relaci\u00f3n con los testimonios analizados que &nbsp;adem\u00e1s, son los \u00fanicos que se refieren en este an\u00e1lisis &nbsp;a los presuntos actos posesorios de los antecesores de los demandante &nbsp;en pertenencia, raz\u00f3n por la cual hay evidente vulneraci\u00f3n &nbsp;de los art\u00edculos 778 y 2521 del C\u00f3digo civil por errada &nbsp;interpretaci\u00f3n de los testimonios DE RICARDO MORENO y NOELL &nbsp;GARC\u00cdA, as\u00ed como errada interpretaci\u00f3n del &nbsp;documento denominado \u201cCONTRATO DE TRASNACCI\u00d3N Y &nbsp;COMPRAVENTA\u201d del a\u00f1o 2011, ya que sin lugar a dudas, el &nbsp;Honorable Tribunal saca conclusiones que no existen y no se derivan &nbsp;de estos testimonios ni de este documento, para declarar que est\u00e1 &nbsp;probada la suma de posesiones para a\u00f1adirlas a la de los &nbsp;demandante y as\u00ed cumplir con las previsiones de los art\u00edculos &nbsp;que aqu\u00ed se invocan violados\u00bb. &nbsp;Tampoco emerge inequ\u00edvoca la continuidad y no interrupci\u00f3n &nbsp;de estas. &nbsp;<\/p>\n<p>Imput\u00f3 &nbsp;violaci\u00f3n indirecta de los preceptos 778, 981 y 2521 del &nbsp;C\u00f3digo Civil \u00abpor &nbsp;errada interpretaci\u00f3n del testimonio de Mario Ramos (tachado &nbsp;por sospecha dada su vinculaci\u00f3n laboral con los demandantes &nbsp;en pertenencia), Ricardo Moreno Villaveces y Noell Garc\u00eda, &nbsp;testimonios que tampoco dan cuenta de los actos de posesi\u00f3n de &nbsp;Gonzalo S\u00e1nchez Rey ni de Antonio Cardona para que pueda darse &nbsp;lugar al reconocimiento de la suma de posesiones para declarar la &nbsp;pertenencia en cabeza de Carlos Alberto Calvo y Evelia Franco\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Enfil\u00f3 &nbsp;los reproches a la ausencia de demostraci\u00f3n de los actos de &nbsp;posesi\u00f3n, presuntamente ejercidos por Gonzalo S\u00e1nchez &nbsp;Rey y Antonio Cardona para sumarla a la de los prescribientes, que &nbsp;sostiene \u00abno &nbsp;se derivan de los testimonios analizados por el Tribunal\u00bb, &nbsp;ya que de la rendida por Mario Ramos fluye \u00abque &nbsp;no hay conocimiento por parte del deponente de los actos de posesi\u00f3n &nbsp;de los antecesores de Carlos Calvo y Evelia franco, sus actuales &nbsp;patrones\u00bb, &nbsp;quien s\u00ed fue claro sobre los actos posesorios de los &nbsp;reclamantes con posterioridad a 2006, precisi\u00f3n que \u00abde &nbsp;ninguna manera fluye en relaci\u00f3n con la presunta posesi\u00f3n &nbsp;ejercida por los se\u00f1ores Gonzalo S\u00e1nchez Rey o Antonio &nbsp;Cardona\u00bb, &nbsp;impidiendo que se reconozca \u00abla &nbsp;suma de posesiones desde antes del 2006, raz\u00f3n m\u00e1s que &nbsp;suficiente para tener por acreditado que, a la presentaci\u00f3n de &nbsp;la demanda de pertenencia en 2013, tan solo hab\u00edan trascurrido &nbsp;7 a\u00f1os de posesi\u00f3n por los se\u00f1ores Calvo y &nbsp;Franco, sin que tal lapso pueda ser completado por una posesi\u00f3n &nbsp;no comprobada de sus antecesores cuyos hitos temporales de ocupaci\u00f3n &nbsp;y actos positivos, no se desprenden ni del testimonio acotado, ni de &nbsp;los testimonios de Ricardo Moreno Villaveces y No\u00e9 Garc\u00eda &nbsp;[\u2026], M\u00e1xime [\u2026] cuando estas pruebas &nbsp;testimoniales fueron las \u00fanicas recaudadas en relaci\u00f3n &nbsp;con la situaci\u00f3n del inmueble antes del a\u00f1o 2006, por &nbsp;lo que no existe otra prueba que pudiere acreditar la presunta &nbsp;improbada posesi\u00f3n de Gonzalo S\u00e1nchez Rey y Antonio &nbsp;Cardona Sierra\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Insisti\u00f3 &nbsp;que de los referidos testimonios \u00ab\u00fanicos &nbsp;tenidos en cuenta en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n del &nbsp;apartamento antes del a\u00f1o 2006, de los cuales no se deriva ni &nbsp;se acredita ni un solo acto que tenga la virtualidad de probar la &nbsp;posesi\u00f3n presuntamente ejercida por parte de los se\u00f1ores &nbsp;S\u00e1nchez Rey y Cardona Sierra entre 2000 y 2005, en &nbsp;cumplimiento de las previsiones del art\u00edculo 981 del C\u00f3digo &nbsp;civil, para que pueda hablarse de posesi\u00f3n a\u00f1adida &nbsp;a &nbsp;la de los demandantes en pertenencia desde el a\u00f1o 2006\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. De &nbsp;manera reiterada esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que, en &nbsp;atenci\u00f3n a la autonom\u00eda que, en principio, se reconoce &nbsp;constitucionalmente a la funci\u00f3n judicial, en virtud de la &nbsp;cual los juzgadores gozan de cierta libertad para la apreciaci\u00f3n, &nbsp;valoraci\u00f3n y ponderaci\u00f3n de las pruebas en las cuales &nbsp;habr\u00e1n de soportar su decisi\u00f3n, esta s\u00faplica &nbsp;extraordinaria no &nbsp;constituye una tercera instancia, por tanto, no se erige en una nueva &nbsp;oportunidad para auscultar el caudal demostrativo, m\u00e1xime ante &nbsp;la presunci\u00f3n de legalidad y acierto con que arriman a esta &nbsp;tramitaci\u00f3n las sentencias de instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, los ataques que se formulen con soporte en la infracci\u00f3n &nbsp;de la ley sustancial por error de hecho, impone a quien lo alega, la &nbsp;carga de demostrar la indudable y evidente equivocaci\u00f3n del &nbsp;fallador, al aparecer refulgente que el juicio formado por aqu\u00e9l &nbsp;es absolutamente contrario a la evidencia que aporta el expediente, &nbsp;lo que no encuentra venero en la sola disparidad de criterios, o &nbsp;diverso, pero razonable, entendimiento del material demostrativo &nbsp;allegado, que no es supuesto, tergiversado u omitido, sino, &nbsp;objetivamente apreciado por aquel. &nbsp;<\/p>\n<p>Tocante &nbsp;al error de hecho se ha adoctrinado &nbsp;que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u2026ocurre &nbsp;cuando el juzgador supone, omite o altera el contenido de los medios &nbsp;de convicci\u00f3n, siempre y cuando dicha anomal\u00eda influya &nbsp;en la forma en que se desat\u00f3 el debate, de tal manera que de &nbsp;no haber ocurrido otro fuera el resultado, por lo que quien lo &nbsp;formula tiene la severa tarea argumentativa de acreditar lo que &nbsp;aparece palmario o demostrado con contundencia, la protuberante &nbsp;inconsistencia entre lo que objetivamente se desprende de tales &nbsp;pruebas y las conclusiones de aqu\u00e9l, as\u00ed como la &nbsp;trascendencia del dislate sobre lo resuelto, amen \u00abque no &nbsp;cualquier yerro de esa estirpe es suficiente para infirmar un fallo &nbsp;en sede de casaci\u00f3n, sino que se requiere que sea manifiesto, &nbsp;porque si se edifica a partir de un complicado proceso dial\u00e9ctico, &nbsp;as\u00ed sea acertado, frente a unas conclusiones tambi\u00e9n &nbsp;razonables del sentenciador, dejar\u00eda de ser evidente, pues &nbsp;simplemente se tratar\u00eda de una disputa de criterios, en cuyo &nbsp;caso prevalecer\u00eda la del juzgador, puesto que la decisi\u00f3n &nbsp;ingresa al recurso extraordinario escoltada de la presunci\u00f3n &nbsp;de acierto\u00bb (CSJ SC de 9 de agosto de 2010, Rad. 2004-00524-01) &nbsp;\u00bb1. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;que, &nbsp;\u00abDenunciada &nbsp;por el atacante una o todas las posibilidades del elenco anterior, ha &nbsp;de demostrar que el yerro resaltado es adem\u00e1s trascendente por &nbsp;haber determinado la decisi\u00f3n reprochada. Y desde luego que, &nbsp;para establecer el alcance de la acusaci\u00f3n, se acude a una &nbsp;actividad de comparaci\u00f3n entre la realidad que ofrece el &nbsp;expediente y el discurso que funda la sentencia\u00bb &nbsp;(CSJ SC 115 de 20 de jun. 2001, Rad. 5937). &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;se indic\u00f3, para que un yerro de tales caracter\u00edsticas &nbsp;produzca el quiebre de una sentencia es indispensable que sea &nbsp;manifiesto y trascedente. Es decir, debe contradecir abiertamente el &nbsp;contenido de las pruebas y, tambi\u00e9n, tener incidencia en la &nbsp;resoluci\u00f3n de la controversia, al punto que de no haber &nbsp;existido otro hubiera sido el sentido de la decisi\u00f3n. Valga &nbsp;decir, que para la ocurrencia del yerro es indispensable \u00abque &nbsp;al primer golpe de vista ponga de manifiesto la contraevidencia de la &nbsp;determinaci\u00f3n adoptada en el fallo combatido con la realidad &nbsp;que fluya del proceso\u00bb &nbsp;(Sent. 146 de 17 de oct. de 2006, Exp. 06798-01), \u00abque &nbsp;repugna al buen juicio\u00bb, esto &nbsp;es, que &nbsp;\u00abel &nbsp;fallador est\u00e1 convicto de contraevidencia\u00bb &nbsp;(Sent. de 11 de jul. de 1990 y 24 de ene. de 1992), por violentar \u00abla &nbsp;l\u00f3gica o el buen sentido com\u00fan\u00bb &nbsp;(CCXXXI,644), \u00abtan &nbsp;evidente, esto es, que nadie vacile en detectarlo, que cuando apenas &nbsp;se atisba como probable o posible, ya no alcanza para el \u00e9xito &nbsp;de la casaci\u00f3n, porque, como lo tiene averiguado la Corte, \u2018la &nbsp;duda jam\u00e1s ser\u00eda apoyo razonable para desconocer los &nbsp;poderes discrecionales del sentenciador &nbsp;(XLV, &nbsp;649)\u2019\u2026\u00bb &nbsp;(CCXXXI, &nbsp;p. 645. Reiterado en Cas. &nbsp;Civ. de 19 de mayo de 2011, Rad. 2006-00273-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Como viene de lo narrado, los dos (2) cargos examinados, &nbsp;direccionados por la v\u00eda indirecta, en conjunto cuestionan la &nbsp;prueba de la posesi\u00f3n continua e ininterrumpida de los &nbsp;antecesores de los demandantes se\u00f1ores Gonzalo S\u00e1nchez &nbsp;Rey y Antonio Cardona Sierra y la continuidad de \u00e9stas, cuyo &nbsp;tiempo pretenden los accionantes sumar al suyo para consolidar el que &nbsp;legalmente es indispensable para usucapir. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Precisadas as\u00ed las cosas, de suyo surge que la controversia &nbsp;suscitada en el presente asunto deja a salvo todo lo concerniente a &nbsp;la demostraci\u00f3n de la posesi\u00f3n que personalmente &nbsp;ejercieron los se\u00f1ores Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia &nbsp;Franco Bermejo sobre el apartamento 312 del tercer piso del bloque N\u00b0 &nbsp;3 de la agrupaci\u00f3n residencial \u00abCristales &nbsp;del Mediterr\u00e1neo\u00bb, &nbsp;condominio Lagos del Pe\u00f1\u00f3n en Girardot, que los actores &nbsp;alegan haber ganado por prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio, &nbsp;al haberlo pose\u00eddo por el t\u00e9rmino de ley, de manera &nbsp;directa desde el 14 de abril de 2006, mientas que sus antecesores lo &nbsp;hicieron desde el a\u00f1o 2000 hasta cuando se lo trasfirieron, &nbsp;centr\u00e1ndose las diferencias, exclusivamente, en la que &nbsp;pretenden a\u00f1adir para completar el plazo de ley, debiendo &nbsp;entonces ce\u00f1irse el examen a este preciso aspecto. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Partiendo de este punto debe memorarse, que la adquisici\u00f3n del &nbsp;derecho real de propiedad por el modo de la prescripci\u00f3n, &nbsp;requiere de la realizaci\u00f3n por parte de quien la invoca, de &nbsp;actos materiales &nbsp;sobre las cosas que demuestren de manera irrefragable se\u00f1or\u00edo &nbsp;e intenci\u00f3n de ser due\u00f1os, de manera que configurada &nbsp;\u00e9sta y ejercitada por el tiempo y en la forma que la ley &nbsp;determina, seg\u00fan sean poseedores regulares o irregulares, esto &nbsp;es, servidos o no de justo t\u00edtulo, los legitime para invocar &nbsp;la intervenci\u00f3n del Estado, con tal fin \u2013 arts. 673, &nbsp;764,2512, 2518, 2528, 2529, 2531, 2532 CC -. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta Corte ha expuesto de forma reiterada que, para &nbsp;predicar la existencia de posesi\u00f3n, como fuente para la &nbsp;adquisici\u00f3n del derecho de dominio, es imperativo que concurra &nbsp;la fusi\u00f3n intr\u00ednseca del elemento subjetivo, el &nbsp;animus, &nbsp;con el elemento externo, el &nbsp;corpus, &nbsp;pues s\u00f3lo la presencia de estos en quien arguye la condici\u00f3n &nbsp;de se\u00f1or y due\u00f1o permite distinguir esta instituci\u00f3n &nbsp;de otras formas de tenencia, que por s\u00ed solas, y a\u00fan &nbsp;prolongadas en el tiempo, no mutan en posesi\u00f3n con entidad &nbsp;suficiente para ganar las cosas por prescripci\u00f3n. Es as\u00ed &nbsp;como la Corporaci\u00f3n ha precisado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;[La] posesi\u00f3n no se configura jur\u00eddicamente con los &nbsp;simples actos materiales o mera tenencia que percibieron los &nbsp;declarantes como hecho externo o corpus aprehensible por los &nbsp;sentidos, sino que requiere esencialmente la intenci\u00f3n de ser &nbsp;due\u00f1o, animus domini \u2013o &nbsp;de hacerse due\u00f1o, animus rem sibi habendi\u2013, &nbsp;elemento intr\u00ednseco que escapa a la percepci\u00f3n de los &nbsp;sentidos. Claro est\u00e1 que ese elemento interno o acto volitivo, &nbsp;intencional, se puede presumir ante la existencia de los hechos &nbsp;externos que son su indicio, mientras no aparezcan otros que &nbsp;demuestren lo contrario (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC G. J., t. LXXXIII, p\u00e1gs. 775 y 776.). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tiempos m\u00e1s recientes puntualiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;es evidente que el C\u00f3digo Civil \u201cdestaca y relieva en la &nbsp;posesi\u00f3n no solo la relaci\u00f3n de hecho de la persona con &nbsp;la cosa, sino un elemento intelectual o sicol\u00f3gico. As\u00ed, &nbsp;mediante el art\u00edculo 762 establece que \u2018la posesi\u00f3n &nbsp;es la tenencia de una cosa determinada con \u00e1nimo de se\u00f1or &nbsp;y due\u00f1o\u2019, con lo cual reclama para su tipificaci\u00f3n &nbsp;la concurrencia de dos elementos con fisonom\u00eda propia e &nbsp;independiente: el corpus, o sea el elemento material u objetivo; y el &nbsp;animus, elemento intencional o subjetivo. \u2026 Seg\u00fan la &nbsp;teor\u00eda subjetiva o cl\u00e1sica, que fue la acogida en el &nbsp;punto por los redactores de nuestro estatuto civil, de los dos &nbsp;elementos que la integran es el animus el caracter\u00edstico y &nbsp;relevante de la posesi\u00f3n y por tanto el que tiene la virtud de &nbsp;trocar en posesi\u00f3n la mera tenencia. Para que \u00e9sta &nbsp;exista es bastante la detentaci\u00f3n material; aqu\u00e9lla, en &nbsp;cambio, exige no s\u00f3lo la tenencia sino el \u00e1nimo de &nbsp;tener para s\u00ed la cosa\u201d (G. J., t. CLXVI, p\u00e1g. &nbsp;50)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC. 064 de 21 de jun. de 2007, Rad. 7892). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, los requisitos para adquirir por prescripci\u00f3n se &nbsp;contraen a que los bienes objeto de la posesi\u00f3n sean del mundo &nbsp;comercial y ajenos; posesi\u00f3n material sin interrupciones con &nbsp;el corpus y animus; tiempo y dem\u00e1s requisitos de ley. Tiempo &nbsp;que, trat\u00e1ndose de prescripci\u00f3n adquisitiva &nbsp;extraordinaria sobre inmuebles, por regla general, establec\u00eda &nbsp;el legislador en 20 a\u00f1os y, ahora en 10 de acuerdo con la &nbsp;modificaci\u00f3n introducida por la Ley 791 de 2002 \u2013 art. &nbsp;6-. &nbsp;<\/p>\n<p>5. El &nbsp;argumento cardinal del prove\u00eddo impugnado estriba en que, a &nbsp;pesar de que los actores han pose\u00eddo materialmente el bien &nbsp;solo desde abril de 2006, tienen derecho, como lo alegaron, a sumar a &nbsp;su posesi\u00f3n la ejercida por los se\u00f1ores Gonzalo S\u00e1nchez &nbsp;Rey y Antonio Cardona Sierra, quienes la ejercieron con antelaci\u00f3n &nbsp;desde el a\u00f1o 2000 de forma continua e ininterrumpida, &nbsp;trasmiti\u00e9ndoselas a ellos el \u00faltimo de los mencionados, &nbsp;y dado que la de dichos antecesores qued\u00f3 cabalmente &nbsp;acreditada era dable acceder a la prescripci\u00f3n adquisitiva &nbsp;reclamada y, correlativamente, se tornaba inf\u00e9rtil la &nbsp;reclamaci\u00f3n dominical que la Inmobiliaria les impetr\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;esas cardinales conclusiones, el casacionista opone con insistencia &nbsp;que los actores no demostraron como correspond\u00eda la posesi\u00f3n &nbsp;ininterrumpida de sus antecesores por el tiempo que, sumado al suyo, &nbsp;impone la ley para usucapir, puesto que las probanzas que respaldan &nbsp;esa inferencia fueron distorsionadas por el tribunal, como se &nbsp;demuestra con las declaraciones de Ricardo Moreno Villaveces, Noel &nbsp;Garc\u00eda Obando y Mario Ramos que, en su sentir, son &nbsp;contradictorias y de ellas no emergen la demostraci\u00f3n &nbsp;inequ\u00edvoca de aquella posesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Enfrentadas &nbsp;tales posiciones, pronto se detecta la prosperidad de los ataques &nbsp;propuestos, dado que el Tribunal ciertamente distorsion\u00f3 las &nbsp;mentadas probanzas para extraer de ellas la demostraci\u00f3n tanto &nbsp;de la posesi\u00f3n ejercida por Gonzalo S\u00e1nchez Rey y &nbsp;Antonio Jos\u00e9 Cardona Sierra como la continuidad de estas, lo &nbsp;que result\u00f3 trascendente en la decisi\u00f3n adoptada, pues &nbsp;con ellas dio por satisfecha la suma de posesiones que permitieron a &nbsp;Carlos A Calvo y Evelia Franco asirse al dominio del predio &nbsp;pleiteado, llevando al traste la pretensi\u00f3n reivindicatoria &nbsp;que correlativamente se les formul\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;respaldo de las reclamaciones iniciales se argument\u00f3 que el &nbsp;predio a prescribir fue entregado a los demandantes por Antonio &nbsp;Cardona Sierra, con ocasi\u00f3n a un negocio que concertaron, y &nbsp;que ciertamente allegaron como prueba, concerniente a una promesa de &nbsp;compraventa (fl. &nbsp;543 Cd 2) &nbsp;que recay\u00f3 sobre unos predios de propiedad del promitente &nbsp;vendedor Carlos Calvo, en el que como parte del precio a pagar el &nbsp;promitente comprador Antonio Cardona Sierra se oblig\u00f3 a que &nbsp;\u00abel &nbsp;saldo, o sea la suma de DOSCIENTOS CINCUENTA MILLONES DE PESOS &nbsp;($250.000.000,OO) se cancelar\u00e1n mediante el APARTAMENTO 312 &nbsp;TORRE 3 DEL CONJUNTO LAGOS DEL MEDITERRANEO EN EL CONDOMINIO LAGOS &nbsp;DEL PE\u00d1\u00d3N EN LA CIUDAD DE GIRARDOT, CUNDINAMARCA, el &nbsp;cual ser\u00e1 entregado por el se\u00f1or JUAN FERNANDO RESTREPO &nbsp;OCHOA\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;interrogatorio de parte rendido por Carlos Calvo Godoy (fl. &nbsp;103-107 Cd 7) &nbsp;este asegur\u00f3 que Antonio Cardona recibi\u00f3 dicha vivienda &nbsp;de Gonzalo S\u00e1nchez Rey, quien lo ten\u00eda desde 1997, &nbsp;anotando que \u00abpor &nbsp;averiguaciones en la administraci\u00f3n el se\u00f1or REY se &nbsp;encontraba desde el a\u00f1o 97 y el se\u00f1or CARDONA me parece &nbsp;como que desde el 2004\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Hasta &nbsp;aqu\u00ed se podr\u00eda tener por satisfecha la existencia de un &nbsp;v\u00ednculo jur\u00eddico entre los demandantes y su inmediato &nbsp;antecesor Antonio Cardona Sierra, pero no el ligamen entre este y &nbsp;Gonzalo S\u00e1nchez Rey y la posesi\u00f3n que estos ejercieron &nbsp;en los periodos espec\u00edficos en que se les ubica, de manera &nbsp;continua e ininterrumpida. &nbsp;<\/p>\n<p>Y es &nbsp;que las restantes probanzas arrimadas al pleito dieron cuenta que &nbsp;Cardona Sierra celebr\u00f3 con Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n &nbsp;S.A. en Liquidaci\u00f3n otro contrato preparatorio denominado &nbsp;\u00abINTENCI\u00d3N &nbsp;CONTRACTUAL\u00bb &nbsp;cuyo &nbsp;objeto era la venta de &nbsp;\u00ab22 &nbsp;apartamentos que este pagar\u00eda mediante la entrega de 40 &nbsp;hect\u00e1reas ubicadas en la jurisdicci\u00f3n de Arroyo Grande &nbsp;de Cartagena\u00bb2, &nbsp;entre los cuales estaba el que en este asunto se disputa; que para &nbsp;concretar dicho convenio se otorg\u00f3 la escritura p\u00fablica &nbsp;0878 del 21 de agosto de 1998, que conforme lo acordado ser\u00eda &nbsp;registrada una vez el Banco Central Hipotecario recibiera el predio &nbsp;de Cartagena en daci\u00f3n en pago y cancelara el gravamen &nbsp;hipotecario que afectaba el predio de mayor extensi\u00f3n sobre el &nbsp;cual se construy\u00f3 el condominio, lo que no se materializ\u00f3 &nbsp;ante la negativa del ente bancario de recibir aquel lote, sin que los &nbsp;contratantes demandaran la resoluci\u00f3n de la convenci\u00f3n &nbsp;inicial o la nulidad de la escritura. Antes por el contrario, la &nbsp;Inmobiliaria acudi\u00f3 al cumplimiento de lo pactado haciendo &nbsp;entrega material de los apartamentos a las personas que indicaba &nbsp;Antonio Cardona3. &nbsp;<\/p>\n<p>7. De &nbsp;las testimoniales que se reprochan en la acusaci\u00f3n y de las &nbsp;cuales el tribunal hall\u00f3 probada la posesi\u00f3n &nbsp;antecedente de S\u00e1nchez y Cardona y su continuidad e &nbsp;ininterrupci\u00f3n, para la configuraci\u00f3n de la suma de &nbsp;posesiones se extrae lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Ricardo &nbsp;Moreno Villaveces &nbsp;(fls &nbsp;112-114 Cd 7), &nbsp;dijo residir en el mismo condominio y conocer el apartamento 312 &nbsp;desde su construcci\u00f3n entre el a\u00f1o 1996 a 1998, siendo &nbsp;encargado por la Inmobiliaria como administrador, desempe\u00f1ando &nbsp;el cargo hasta el 2006. Sobre el conocimiento que ten\u00eda de las &nbsp;personas vinculadas con este expuso, que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aben &nbsp;el a\u00f1o 98 se hizo una negociaci\u00f3n con un se\u00f1or &nbsp;ANTONIO CARDONA en el cual se hizo el canje de 22 apartamento por una &nbsp;tierra en Cartagena, yo qued\u00e9 como persona encargada de hacer &nbsp;entrega de los respectivos apartamentos a las personas que ivan (sic) &nbsp;acreditando a trav\u00e9s del apoderado del se\u00f1or CARDON &nbsp;(sic) &nbsp;GILBERTO CORTES, abogado, quien en el a\u00f1o 2000, me pas\u00f3 &nbsp;una comunicaci\u00f3n en la cual le entregaban los apartamentos a &nbsp;101, 312 a JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FLOREZ, y &nbsp;otros m\u00e1s 5 apartamentos. Este es el 312 en el que nos &nbsp;encontramos que se lo entreg\u00f3 a JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN &nbsp;FLOREZ la comunicaci\u00f3n es del 14 de marzo del 2000 y en esa &nbsp;\u00e9poca se lo entregu\u00e9 a \u00e9l, y el termin\u00f3 &nbsp;los apartamentos porque los apartamentos estaban en obra gris, y \u00e9l &nbsp;los termin\u00f3 en el 2001 aproximadamente, y en este apartamento &nbsp;qued\u00f3 y lo habit\u00f3 un se\u00f1or que no recuerdo el &nbsp;nombre y lo habit\u00f3 hasta principios de la liquidaci\u00f3n &nbsp;en el 2005, febrero 2005\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;palmario que el deponente ratifica el contenido del prove\u00eddo &nbsp;de la Superintendencia, referente a la negociaci\u00f3n entre la &nbsp;Inmobiliaria y Cardona para el a\u00f1o 1998, pero adem\u00e1s, &nbsp;es contundente al manifestar que por orden de este el bien se entreg\u00f3 &nbsp;a Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez, quien se ocup\u00f3 de &nbsp;terminarlo por haberle sido entregado en obra gris, que \u00abla &nbsp;persona que present\u00f3 oposici\u00f3n ante el embargo de la &nbsp;inmobiliaria fue el se\u00f1or JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FLOREZ\u00bb, &nbsp;y que este lo dio a otra persona para que lo habitara. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que \u00abDespu\u00e9s &nbsp;del 2005 yo conozco un se\u00f1or quien dec\u00eda haber comprado &nbsp;el apartamento, en el 2007 el se\u00f1or CALVO\u00bb; &nbsp;adem\u00e1s, &nbsp;que &nbsp;\u00abel &nbsp;se\u00f1or JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN FLOREZ asisti\u00f3 a todas &nbsp;las reuniones que se hicieron del edificio que no ten\u00edan &nbsp;car\u00e1cter de asamblea\u2026\u00bb. &nbsp;Por otro lado, asegur\u00f3 no conocer a los se\u00f1ores Mario &nbsp;Ramos y Gonzalo S\u00e1nchez Rey. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;testimonial deja ver que Antonio Cardona con ocasi\u00f3n del &nbsp;convenio celebrado con la Inmobiliaria asumi\u00f3 conducta de &nbsp;se\u00f1or y due\u00f1o sobre los 22 apartamentos que recibi\u00f3, &nbsp;siendo \u00e9l quien dispon\u00eda y autorizaba su eventual &nbsp;entrega a terceros, as\u00ed mismo que para el caso puntual del &nbsp;312, aqu\u00ed litigado, orden\u00f3 se le diera a Jos\u00e9 &nbsp;Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez, dando cuenta de las actividades que &nbsp;este desarroll\u00f3 en el inmueble, espec\u00edficamente, su &nbsp;terminaci\u00f3n por no estar acabados al momento de recibirlo, y &nbsp;darlo en habitaci\u00f3n a otra persona, en donde a m\u00e1s de &nbsp;resaltar la condici\u00f3n inicial de Cardona Sierra, pone de &nbsp;presente actos de se\u00f1or y due\u00f1o por parte de Fl\u00f3rez, &nbsp;aun cuando no lo califica expresamente de poseedor. &nbsp;<\/p>\n<p>Ninguna &nbsp;referencia hace el testigo a la forma en que, Gonzalo S\u00e1nchez &nbsp;Rey recibi\u00f3 de Fl\u00f3rez el apartamento, mucho menos de &nbsp;actos de posesi\u00f3n de su parte, o bajo qu\u00e9 &nbsp;circunstancias este lo retorn\u00f3 a Antonio Cardona, ya que &nbsp;asever\u00f3 no conocerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Inquirido &nbsp;sobre las facultades de Gonzalo S\u00e1nchez, debido al negocio a &nbsp;que hizo referencia respondi\u00f3, que \u00ab[E]sos &nbsp;negocios fueron de ellos, hablamos a carta abierta, a lo bruto, mire &nbsp;h\u00e1gase cargo de las llaves le dec\u00edan a uno. Hasta donde &nbsp;yo lleg\u00f3 a saber, era que el se\u00f1or Fl\u00f3rez le &nbsp;deb\u00eda una plata a mi patr\u00f3n pero no s\u00e9 qu\u00e9 &nbsp;cantidad, uno mueve los papeles de muchas cosas, y me dicen el se\u00f1or &nbsp;me deb\u00eda una deuda (sic) &nbsp;pero no s\u00e9 decir que cantidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta declaraci\u00f3n se puede inferir, sin hesitaci\u00f3n, que &nbsp;Gonzalo S\u00e1nchez no recibi\u00f3 el inmueble de Antonio &nbsp;Cardona Sierra, sino de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez por &nbsp;un supuesto negocio entre ellos, pero no la ejecuci\u00f3n de actos &nbsp;de se\u00f1or\u00edo por parte de aquel, ya que encargar a un &nbsp;empleado suyo para \u00abpagar &nbsp;servicios, administraci\u00f3n y tener las cosas impecables, &nbsp;arregladas\u00bb, &nbsp;son cargas susceptibles de realizar por cualquier tenedor y no &nbsp;propiamente comportamientos que trasluzcan el animus &nbsp;de se\u00f1or y due\u00f1o. Tampoco es revelador del v\u00ednculo &nbsp;que sirvi\u00f3 de puente para pasarlo a Antonio Cardona, o de &nbsp;cu\u00e1ndo esto se dio, puesto que escasamente indic\u00f3 que &nbsp;se lo dio a Mario Ramos para que siguiera haciendo lo que \u00e9l &nbsp;hac\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Mario &nbsp;Ramos Gualteros, &nbsp;asegur\u00f3 conocer a Antonio Cardona por haber trabajado con \u00e9l &nbsp;para los a\u00f1os 2005 y 2006, por tener otro predio en el &nbsp;condominio, negociar bienes y que en ocasiones le dec\u00eda que &nbsp;recibiera algunos en su nombre. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;punto del apartamento 312 del condominio atest\u00f3 conocerlo, &nbsp;porque labor\u00f3 con Gonzalo S\u00e1nchez y cuando inici\u00f3 &nbsp;su relaci\u00f3n lo recibi\u00f3 del se\u00f1or Noel Garc\u00eda &nbsp;como propiedad de aquel; afirm\u00f3 que \u00abdon &nbsp;GONZALO tuvo el apartamento del 2000 al 2005, despu\u00e9s del 2005 &nbsp;lo tuvo el se\u00f1or CARDONA, que era el patr\u00f3n directo del &nbsp;se\u00f1or JUAN FERNANDO OCHOA y yo me comunicaba con \u00e9l &nbsp;porque \u00e9l era encargado de si se da\u00f1\u00f3 una llave &nbsp;\u00e9l era el encargado durante el tiempo que lo tuvo don CARDONA, &nbsp;y despu\u00e9s conozco a don CARLOS y do\u00f1a EVELIA\u00bb, &nbsp;aludi\u00f3 conocer a Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez, por &nbsp;tener negocios con Gonzalo S\u00e1nchez, pero sobre si este tuvo &nbsp;alguna relaci\u00f3n con el apartamento contest\u00f3, que desde &nbsp;cuando \u00e9l ha estado no, \u00abdesde &nbsp;el 2000 pa ca &nbsp;(sic) &nbsp;no\u00bb. &nbsp;En adelante su narraci\u00f3n da fe de la posesi\u00f3n que &nbsp;ejercen los demandantes y los actos que la exteriorizan. &nbsp;<\/p>\n<p>8. Si &nbsp;las cosas son de esta forma, es claro que no es posible sostener, sin &nbsp;equ\u00edvocos, que de los testimonios referidos se acredit\u00f3 &nbsp;la posesi\u00f3n continua e ininterrumpida de los antecesores de &nbsp;los demandantes -S\u00e1nchez y Cardona- que les permitiera que &nbsp;sumada a la suya pudieran asirse a la propiedad la prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, como erradamente lo concluy\u00f3 el tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese &nbsp;que, al decir del tribunal, estas testimoniales \u00abacredita[n] &nbsp;la posesi\u00f3n ejercida por ANTONIO JOS\u00c9 &nbsp;CARDONA SIERRA y GONZALO S\u00c1NCHEZ REY, el primero de ellos la &nbsp;recibi\u00f3 de la sociedad demandada, junto con 21 apartamentos &nbsp;m\u00e1s en el a\u00f1o 1998, quien hizo entrega de la misma al &nbsp;se\u00f1or GONZALO S\u00c1NCHEZ REY, quien ejerci\u00f3 la &nbsp;posesi\u00f3n desde el a\u00f1o 2000 al 2005, quien a su vez le &nbsp;hizo entrega al se\u00f1or Antonio Jos\u00e9 Cardona Sierra, &nbsp;quien transmiti\u00f3 la posesi\u00f3n a los demandantes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Recalc\u00f3 &nbsp;el colegiado que \u00abes &nbsp;claro que la posesi\u00f3n de los se\u00f1ores GONZALO S\u00c1NCHEZ &nbsp;REY de 2000 a 2005 y de ANTONIO CARDONA SIERRA de 2005 a 2006, cuando &nbsp;la enajen\u00f3 a los demandantes, fue acreditada dentro del &nbsp;proceso, a trav\u00e9s de la prueba testimonial, la cual no fue &nbsp;desvirtuada por la parte demandada en pertenencia, pues ninguna &nbsp;prueba se aport\u00f3 al expediente, que indicar\u00e1 que la &nbsp;posesi\u00f3n hab\u00eda sido ejercida por la inmobiliaria aqu\u00ed &nbsp;demandada ya por sus administradores, ya por terceros, en virtud de &nbsp;lo cual no existe fundamento para restarle credibilidad a la prueba &nbsp;incorporada al plenario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, el yerro de valoraci\u00f3n que hiciera el tribunal es &nbsp;absolutamente desatinado al hilar su argumentaci\u00f3n en hitos &nbsp;temporales que desconocen lo expuesto en la demanda, toda vez que es &nbsp;irrefutable que, la &nbsp;cadena de trasferencias, expuesta por los demandantes en el libelo &nbsp;introductorio para soportar la uni\u00f3n de posesiones, parte de &nbsp;GONZALO S\u00c1NCHEZ REY a ANTONIO CARDONA y de este a los se\u00f1ores &nbsp;CALVO y FRANCO, esto es contrario al orden determinado por el &nbsp;colegiado. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;es palmario que, seg\u00fan el decir de los testigos examinados &nbsp;-sin contar con el restante material probatorio allegado al pleito- &nbsp;Antonio Cardona recibi\u00f3 el apartamento de marras, junto con &nbsp;otros, de la Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en Liquidaci\u00f3n &nbsp;(1998), y que por instrucci\u00f3n suya le fue entregado a Jos\u00e9 &nbsp;Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez (2000), y este lo pas\u00f3 a Gonzalo &nbsp;S\u00e1nchez; surgiendo desde este punto un vac\u00edo, pues no &nbsp;hay probanza que evidencie c\u00f3mo, cu\u00e1ndo, porqu\u00e9 &nbsp;o a qu\u00e9 t\u00edtulo lo retoma Cardona Sierra para &nbsp;transferirlo a los demandantes Carlos Calvo y Evelia Franco, o cuales &nbsp;son los actos posesorios que este pudo ejecutar durante ese lapso, &nbsp;m\u00e1xime que se dice que S\u00e1nchez lo ten\u00eda desde &nbsp;1997 hasta 2005 y despu\u00e9s lo pas\u00f3 a Cardona, celebrando &nbsp;este el negocio con los actores el 14 de abril de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;prove\u00eddo se aduce la importancia del testimonio de Ricardo &nbsp;Moreno Villaveces para establecer que Antonio Jos\u00e9 Cardona &nbsp;Sierra recibi\u00f3 el inmueble \u00abpor &nbsp;parte de su propietaria, \u2026 producto de una convenci\u00f3n, &nbsp;m\u00e1s no de despojo o usurpaci\u00f3n de terceros\u00bb, &nbsp;dando a entender que este ejerce una posesi\u00f3n exenta de &nbsp;violencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, desatendiendo las manifestaciones que hicieran los &nbsp;deponentes, seg\u00fan lo antes rese\u00f1ado, no explica por qu\u00e9 &nbsp;la entrega que este hace a Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez &nbsp;es solo de tenencia, al colegir de los mismos testimonios y de otra &nbsp;prueba documental que no es poseedor; mucho menos, explica c\u00f3mo &nbsp;lo entreg\u00f3 a Gonzalo S\u00e1nchez desde 1997 si \u00e9l lo &nbsp;recibi\u00f3 de Cardona en el a\u00f1o 2000, y si Fl\u00f3rez &nbsp;era tenedor, siendo \u00e9l quien seg\u00fan el testigo Garc\u00eda &nbsp;entreg\u00f3 a S\u00e1nchez Rey, c\u00f3mo y cu\u00e1ndo la &nbsp;tenencia que recibi\u00f3 S\u00e1nchez se intervirti\u00f3 en &nbsp;posesi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;-dado que nadie puede trasferir m\u00e1s &nbsp;derechos de los que tiene- para transfer\u00edrsela otra vez a &nbsp;Cardona Sierra, de quien podr\u00eda predicarse la posesi\u00f3n &nbsp;para cuando concert\u00f3 con la Inmobiliaria, pero esa no &nbsp;sustituye la que deb\u00eda acreditar para los a\u00f1os 2005 y &nbsp;2006 como la que puntualmente se pretende sumar por los usucapientes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ninguno &nbsp;de los testimonios reprochados da cuenta positiva del v\u00ednculo &nbsp;por el cual Gonzalo S\u00e1nchez transfiri\u00f3 el apartamento &nbsp;312 a Antonio Cardona, mucho menos de los actos inequ\u00edvocos de &nbsp;posesi\u00f3n ejercidos por estos, con posterioridad a la entrada &nbsp;en vigor de la ley 791 de 2002, bajo cuyo amparo se pretendi\u00f3 &nbsp;usucapir, en especial la de Antonio Cardona para el periodo 2005 a &nbsp;2006. &nbsp;<\/p>\n<p>9. En &nbsp;este orden se puede afirmar, que el Tribunal supuso la prueba &nbsp;atinente a que fue Antonio Jos\u00e9 Cardona Sierra quien le &nbsp;entreg\u00f3 el apartamento a Gonzalo S\u00e1nchez Rey; tambi\u00e9n, &nbsp;que este ejerci\u00f3 posesi\u00f3n hasta el a\u00f1o 2005 y la &nbsp;trasfiri\u00f3 al antes mencionado Cardona y su cabal ejercicio por &nbsp;este, para despu\u00e9s traspasarla a los usucapientes en el a\u00f1o &nbsp;2006, dando por probada la accessio &nbsp;possessionis &nbsp;indispensable para completar el tiempo que los demandantes &nbsp;necesitaban para ganar por prescripci\u00f3n el apartamento &nbsp;disputado. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;No puede olvidarse que de vieja data esta Corte frente al derecho que &nbsp;tiene una persona de sumar a su posesi\u00f3n la de otros que le &nbsp;han precedido ha ense\u00f1ado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abla &nbsp;posesi\u00f3n puede ser originaria o derivada, seg\u00fan se &nbsp;incorpore el corpus y el animus con la aprehensi\u00f3n y poder de &nbsp;hecho posesorio, o proceda de un poseedor por acto entre vivos, &nbsp;verbigracia, venta o cualquier t\u00edtulo traslaticio de dominio, &nbsp;o muerte, sucesi\u00f3n posesoria mortis causa. En el caso de la &nbsp;segunda, los art\u00edculos Ibidem confieren al sucesor, seg\u00fan &nbsp;convenga a sus intereses, la prerrogativa de iniciar una nueva &nbsp;posesi\u00f3n o el derecho de a\u00f1adir a la suya la posesi\u00f3n &nbsp;de sus antecesores, evento en el que se la apropia con sus calidades &nbsp;y vicios, por tratarse de una excepci\u00f3n a la regla general de &nbsp;la posesi\u00f3n originaria. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;llamada suma de posesiones, tiene explicado la Sala, es una \u00abf\u00f3rmula &nbsp;ben\u00e9fica de proyecci\u00f3n del poder de hecho de las &nbsp;personas sobre las cosas\u00bb, cuyo fin es \u00ablograr, entre &nbsp;otros fundamentos, la propiedad mediante la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva\u00bb4, &nbsp;permitiendo acumular al tiempo posesorio propio el de uno o varios &nbsp;poseedores anteriores, bajo la concurrencia de las siguientes &nbsp;condiciones: a) t\u00edtulo id\u00f3neo que sirva de puente o &nbsp;v\u00ednculo sustancial entre antecesor y sucesor; b) posesiones de &nbsp;antecesor y sucesor contiguas e ininterrumpidas; y c) entrega del &nbsp;bien, lo cual descarta la situaci\u00f3n derivada de la usurpaci\u00f3n &nbsp;o el despojo. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;sumar con \u00e9xito las posesiones, la carga probatoria que pesa &nbsp;sobre el prescribiente no es tan simple como parece, sino que debe &nbsp;ser \u00abcontundente en punto de evidenciar tres cosas, a saber: &nbsp;Que aqu\u00e9llos se\u00f1alados como antecesores tuvieron &nbsp;efectivamente la posesi\u00f3n en concepto de due\u00f1o p\u00fablica &nbsp;e ininterrumpida durante cada per\u00edodo; que entre ellos existe &nbsp;el v\u00ednculo de causahabiencia necesario; y por \u00faltimo, &nbsp;que las posesiones que se suman son sucesivas y tambi\u00e9n &nbsp;ininterrumpidas desde el punto de vista cronol\u00f3gico\u00bb5 &nbsp;(CSJ &nbsp;SC16993-2014 de 12 de dic. Rad. 2010-00166-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;ata\u00f1edero a la carga probatoria cuando se acude a esa potestad &nbsp;ha explicado, que \u00aben &nbsp;trat\u00e1ndose de la \u201caccessio possessionis\u201d, incumbe &nbsp;al interesado probar meridianamente los hitos temporales de las &nbsp;distintas relaciones posesorias que pretende unir, desde luego que la &nbsp;agregaci\u00f3n de \u00e9stas lo que en verdad apareja es la suma &nbsp;de los tiempos de posesi\u00f3n de los antecesores con el propio &nbsp;del demandante, motivo por el cual, para que tal operaci\u00f3n &nbsp;pueda ejecutarse, gravita sobre \u00e9ste la carga de demostrar &nbsp;n\u00edtidamente el lapso de las posesiones que pretende a\u00f1adir\u00bb &nbsp;(CSJ SC de 21 de sept. de 2001, Exp. 5881). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;\u00e9poca m\u00e1s pr\u00f3xima ratific\u00f3 esta Corte &nbsp;que, en eventos como este, la &nbsp;carga probatoria que pesa sobre el prescribiente no es tan f\u00e1cil, &nbsp;sino que debe ser \u00abcontundente &nbsp;en punto de evidenciar tres cosas, a saber: Que aqu\u00e9llos &nbsp;se\u00f1alados como antecesores tuvieron efectivamente la posesi\u00f3n &nbsp;en concepto de due\u00f1o p\u00fablica e ininterrumpida durante &nbsp;cada per\u00edodo; que entre ellos existe el v\u00ednculo de &nbsp;causahabiencia necesario; y por \u00faltimo, que las posesiones que &nbsp;se suman son sucesivas y tambi\u00e9n ininterrumpidas desde el &nbsp;punto de vista cronol\u00f3gico\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>11. &nbsp;Esos hitos temporales y posesi\u00f3n ejercida por cada uno de los &nbsp;antecesores de los se\u00f1ores Calvo y Franco, en los precisos &nbsp;periodos aludidos, contrario a lo dicho por el tribunal, no emergen &nbsp;con la absoluta claridad de los testimonios cuestionados, que &nbsp;permitan establecer que aquel tiempo, sumado a los siete (7) a\u00f1os &nbsp;que estos poseyeron por s\u00ed y para s\u00ed, alcanzaban con &nbsp;suficiencia el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os para usucapir &nbsp;fijado en la ley a la cual se acogieron en su demanda. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con las manifestaciones del recurrente no se aven\u00eda inferir, &nbsp;como lo hizo el tribunal, que por el simple hecho de haber recibido &nbsp;Antonio Cardona el apartamento de la Inmobiliaria con la intenci\u00f3n &nbsp;de transferirle el dominio, y que con ocasi\u00f3n de dicho &nbsp;convenio este asumi\u00f3 actos de disposici\u00f3n, era &nbsp;suficiente para considerarlo poseedor para la \u00e9poca de &nbsp;celebraci\u00f3n, con los demandantes, &nbsp;de la promesa que esgrimi\u00f3 &nbsp;como v\u00ednculo entre estos con fines de sumatoria de la posesi\u00f3n &nbsp;invocada; tampoco era dable tener por acreditada esa continuidad &nbsp;indispensable entre este y Gonzalo S\u00e1nchez Rey, pues nada se &nbsp;supo de la causa que justific\u00f3 la entrega a Cardona, m\u00e1xime &nbsp;con la disputas que se dieron ante la Superintendencia de Sociedad &nbsp;por causa de las reclamaciones de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez, &nbsp;a quien, en su momento, por orden de Cardona le fue entregado. &nbsp;<\/p>\n<p>12. &nbsp;Consecuente con esto, queda clara la trasgresi\u00f3n del &nbsp;ordenamiento sustancial invocado en la demanda ante la ocurrencia del &nbsp;yerro de facto, con la contundencia y trascendencia suficientes, pues &nbsp;la conclusi\u00f3n contraria prohijada por el tribunal s\u00f3lo &nbsp;emerge tergiversando el alcance expreso de las manifestaciones hechas &nbsp;por los declarantes, circunstancias que justifican el quiebre del &nbsp;pronunciamiento opugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>13. &nbsp;No habr\u00e1 condena en costas del recurso extraordinario por la &nbsp;prosperidad de la impugnaci\u00f3n, acorde con lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edcul0 365 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Puesta &nbsp;la Corte en sede de instancia, debe proferir el fallo de remplazo, &nbsp;como se har\u00e1 a continuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;SUSTITUVA &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;De manera inicial es del caso advertir la concurrencia de los &nbsp;denominados presupuestos procesales y la ausencia de vicios que &nbsp;puedan invalidar lo actuado, circunstancias que permiten una decisi\u00f3n &nbsp;de fondo, y ante el alcance totalitario de la decisi\u00f3n de &nbsp;casaci\u00f3n la providencia sustitutiva abordar\u00e1 todos los &nbsp;aspectos motivo de alzada, que como atr\u00e1s se advirti\u00f3 &nbsp;se centraron en la prueba de la suma de posesiones para concretar la &nbsp;temporalidad que se requiere para adquirir por prescripci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;LA &nbsp;PRESCRIPCI\u00d3N EXTRAORDINARIA DE DOMINIO &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Los argumentos expuestos para decidir la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, y que por brevedad se tienen por reproducidos, &nbsp;permiten concluir que (i) los extremos no disputan que los se\u00f1ores &nbsp;Carlos Calvo y Evelia Franco Bermejo han pose\u00eddo el bien que &nbsp;aqu\u00ed se controvierte desde abril de 2006, al existir pruebas &nbsp;testimoniales y documentales suficientes que la soportan; (ii) que &nbsp;los actores recibieron el predio de Antonio Jos\u00e9 Cardona &nbsp;Sierra; (iii) que no hay pruebas que acrediten fehacientemente la &nbsp;cadena ininterrumpida de posesi\u00f3n entre Gonzalo S\u00e1nchez &nbsp;Rey y Antonio Cardona y, (iv.) no se demostr\u00f3 como &nbsp;correspond\u00eda una posesi\u00f3n continua e ininterrumpida por &nbsp;el t\u00e9rmino de diez (10) a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;Y es que a m\u00e1s de la ineficacia que para tales aspectos devino &nbsp;de las examinadas al estudiar las acusaciones, tampoco sirven para &nbsp;demostrar esa cadena ininterrumpida entre S\u00e1nchez y Cardona &nbsp;las siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. Certificaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expedida por la administraci\u00f3n del Condominio Lagos del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pe\u00f1\u00f3n7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que da cuenta que Gonzalo S\u00e1nchez Rey \u00abcomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tenedor propietario del apartamento 312 del EDIFICIOS CRISTALES DEL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MEDITERRANEO cancel\u00f3 expensas de administraci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dicho apartamento al CONDOMINIO LAGOS DEL PE\u00d1\u00d3N desde &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el a\u00f1o 2002 hasta el mes de abril de 2006\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(folio 592 Cd 2) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acompa\u00f1ada de algunas copias de los recibos que acreditan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dichos pagos (fls. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;593-596 Cd 2), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pues \u00e9sta vuelve a dejar en las penumbras el acto por el cual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;S\u00e1nchez le trasmiti\u00f3 a Cardona y el periodo en que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00e9ste \u00faltimo lo posey\u00f3 previo a entregarlo a los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demandantes, pues incluso, como se ve el periodo certificado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comprende un tiempo en el que se dice ya pose\u00eda Cardona &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(2005-2006), torn\u00e1ndose as\u00ed contradictoria. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>b. Certificaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expedida por la administraci\u00f3n de Cristales del Mediterr\u00e1neo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;atestando que Cesar Augusto V\u00e1squez Vargas, en su calidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Liquidador de Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;liquidaci\u00f3n, \u00abha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;asistido a las asambleas llevadas a cabo desde el a\u00f1o 2005 en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;representaci\u00f3n del apartamento 312 de la Torre II de esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Agrupaci\u00f3n Residencial\u00bb8, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ya que, de este, si bien no determina ejercicio de la posesi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el propietario, tampoco franquea la ejercida por los pretensos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antecesores. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>c. Igual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ineptitud surge de las pruebas vinculadas con la particular &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;situaci\u00f3n de Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Fl\u00f3rez P\u00e1ez, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pues ciertamente ella resulta ambigua, habida cuenta que qued\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;establecido: (a) que al recibir el apartamento de Antonio Cardona, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cual si fuera due\u00f1o, procedi\u00f3 a terminarlo por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;encontrarse para esa \u00e9poca en obra gris; (b) que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desprendi\u00f3 del apartamento entreg\u00e1ndolo a Gonzalo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;S\u00e1nchez; (c) que en diligencia de secuestro practicada los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d\u00edas 5 a 8 de abril de 2005, dentro del liquidatorio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adelantado por la Superintendencia de Sociedades -el \u00faltimo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d\u00eda de su desarrollo- arguy\u00f3 ser propietario y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poseedor de varios apartamentos sobre los que reca\u00eda la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diligencia, entre ellos el 312 debatido, esgrimiendo para ese &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;efecto, seg\u00fan qued\u00f3 registrado en el acta (fls. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;10-19 Cd 7), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abdocumento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;titulado promesa de compraventa permuta de CARLOS ANTOJNIO LOZANO a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;JOS\u00c9 L\u00d3PEZ (sic) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PAEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otorgado con fecha marzo 2 de 1999 cuya descripci\u00f3n cabida y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;linderos obran en el mismo, respetuosamente con apoyo en el numeral &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2 del art\u00edculo 686 manifiesta que JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;FLORES PAEZ se pone (sic) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;secuestro de los mismos por ser poseedor material de esos inmuebles &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posesi\u00f3n que deriva de la venta que le hizo en ese documento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el anterior se\u00f1or, avalado por ANTONIO JOS\u00c9 CARDONA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SIERRA seg\u00fan consta en el mismo documento cl\u00e1usula &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;segunda avalada tambi\u00e9n por Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;S.A., mediante escrito de marzo 10 de 2004\u2026\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuyas copias se dicen presentadas y anexadas a esa actuaci\u00f3n; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(d.) que despu\u00e9s Fl\u00f3rez celebr\u00f3 un contrato con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el liquidador de la Inmobiliaria el Pe\u00f1\u00f3n S.A., el 3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2011, titulado \u00abTransacci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Compraventa\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el cual se le califica como tenedor y se reconoce que \u00abrealiz\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al inmueble objeto de esta transacci\u00f3n, mejoras necesarias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para la terminaci\u00f3n del apartamento\u00bb, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las cuales cuantificaron en aquel convenio en la suma de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;$94.265.000, con la finalidad de que el mismo le fuera trasferido, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconociendo as\u00ed el dominio de la inmobiliaria (fls. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;74 y 745 Cd 2). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;todo caso, sea que se le califique de tenedor o poseedor, la prueba &nbsp;testimonial demuestra que \u00e9l entreg\u00f3 el bien a Gonzalo &nbsp;S\u00e1nchez, por \u00abuna &nbsp;deuda\u00bb, &nbsp;existiendo dudas de cuando esto se dio, al decirse por el testigo &nbsp;Noel Garc\u00eda que lo fue para el a\u00f1o 1997, pero todo &nbsp;apunta que para esa anualidad ni siquiera Fl\u00f3rez lo hab\u00eda &nbsp;recibido de Cardona. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Todo lo anterior permite colegir que, muy a pesar de existir pruebas &nbsp;contundentes de los actos posesorios de los se\u00f1ores Carlos &nbsp;Alberto Calvo y Evelia Franco Bermejo, estos s\u00f3lo acreditaron, &nbsp;sin lugar a duda, la ejercida y reconocida por la propia &nbsp;Superintendencia, a lo m\u00e1s desde el a\u00f1o 2006 -si en &nbsp;cuenta se tiene que su ocupaci\u00f3n se dio en el marco de un &nbsp;acuerdo preparatorio que, en principio, no trasmite posesi\u00f3n-; &nbsp;pero, desatendieron la carga que la ley impone cuando se acude a la &nbsp;accessio &nbsp;possessionis &nbsp;de probar la cadena continua e ininterrumpida de los antecesores por &nbsp;el tiempo faltante, en los precisos periodos que a cada uno se &nbsp;atribuye. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Corolario de lo anotado, es pasible sostener que no se dan las &nbsp;condiciones esenciales para configurar la prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria adquisitiva de dominio, suplicada en la demanda &nbsp;inicial, pues el extremo demandante no acredit\u00f3 haber pose\u00eddo &nbsp;el bien pretendido, por el tiempo necesario para ganar su dominio por &nbsp;el modo indicado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DEMANDA REIVINDICATORIA &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Ante el fracaso de la acci\u00f3n de pertenencia es imperativo &nbsp;ocuparse de la pretensi\u00f3n reivindicatoria izada por la &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en Liquidaci\u00f3n, toda &nbsp;vez que la negativa de esta fue consecuencia directa de la &nbsp;prosperidad de la acci\u00f3n de dominio. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Para ello viene oportuno memorar que la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria, al tenor de lo previsto en 946 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, \u00abes &nbsp;la que tiene el due\u00f1o de una cosa singular, de que no est\u00e1 &nbsp;en posesi\u00f3n, para que el poseedor de ella sea condenado a &nbsp;restituirla\u00bb, &nbsp;esto es, compete al titular del ius &nbsp;in re, &nbsp;\u00abque &nbsp;tiene la propiedad plena o nuda, absoluta o fiduciaria de la cosa\u00bb &nbsp;(art\u00edculos 946 y 950 C\u00f3digo Civil), e igualmente se &nbsp;concede \u00abla &nbsp;misma acci\u00f3n aunque no se pruebe el dominio, al que ha perdido &nbsp;la posesi\u00f3n regular de la cosa, y se hallaba en el caso de &nbsp;poderla ganar por prescripci\u00f3n. Pero no valdr\u00e1 ni &nbsp;contra el verdadero due\u00f1o, ni contra el que posea con igual o &nbsp;mejor derecho &nbsp;(art\u00edculo &nbsp;951, &nbsp;\u00eddem), &nbsp;(&#8230;)\u00bb &nbsp;(CSJ SC 3 de marzo de 1954, LXXVII, Nos. 2138-2139, p. 75). &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde con esto, &nbsp;quien acude a esta acci\u00f3n deber\u00e1 acreditar la &nbsp;concurrencia de los siguientes supuestos: (i.) que el actor sea &nbsp;titular del derecho de propiedad de la cosa objeto de la &nbsp;reivindicaci\u00f3n; (ii.) que est\u00e9 privado de la posesi\u00f3n &nbsp;de \u00e9sta y que tal posesi\u00f3n, la tenga el demandado; &nbsp;(iii.) que se trate de una cosa singular o de cuota de \u00e9sta y; &nbsp;(iv.) que exista identidad entre el bien pose\u00eddo por el &nbsp;demandado, con el descrito tanto en el memorial de demanda, como en &nbsp;los t\u00edtulos aducidos por el demandante. &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00edguese &nbsp;entonces, que la reivindicaci\u00f3n tiene como objetivo recuperar &nbsp;las &nbsp;cosas corporales, ra\u00edces y muebles en desarrollo del derecho &nbsp;de persecuci\u00f3n, permitiendo &nbsp;al propietario que ha sido &nbsp;despojado de su se\u00f1or\u00edo por aqu\u00e9l, a quien el &nbsp;legislador, en principio, reputa y protege como due\u00f1o hasta el &nbsp;momento que otra persona demuestre tener sobre \u00e9l mejor &nbsp;derecho, para que se lo restituya. Para &nbsp;el logro de esa finalidad. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abejercida &nbsp;la actio reivindicatio por el due\u00f1o de la cosa, sobre \u00e9ste &nbsp;gravita la carga probatoria de su derecho de propiedad con los &nbsp;t\u00edtulos adquisitivos correspondientes debidamente inscritos en &nbsp;el folio de registro inmobiliario (art\u00edculos 43 y 54 del D. &nbsp;1250 de 1970; cas. civ. sentencias de 30 de julio de 2001, exp. 5672 &nbsp;y 6 de octubre de 2005, exp. 7895) y tambi\u00e9n debe acreditar &nbsp;con elementos probatorios suficientes la identidad del bien &nbsp;reivindicado en forma tal que no exista duda respecto de aqu\u00e9l &nbsp;cuyo dominio invoca y de cuya posesi\u00f3n est\u00e1 privado con &nbsp;el pose\u00eddo por el demandado\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC11786-2016 de 26 agosto, Rad. 2006-00322-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Esa carga demostrativa fue cabalmente atendida en el sub &nbsp;examine &nbsp;al haberse allegado al pleito la escritura p\u00fablica 1211 de 20 &nbsp;de noviembre de 1994 de la Notar\u00eda Segunda de Girardot, &nbsp;mediante la cual El Pe\u00f1\u00f3n Inn S.A. trasfiere a t\u00edtulo &nbsp;de compraventa el predio de mayor extensi\u00f3n, sobre el cual se &nbsp;edific\u00f3 el apartamento, con matr\u00edcula 307-30867 a &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. -con base en la cual se &nbsp;abri\u00f3 la matr\u00edcula 307-46608, y el instrumento p\u00fablico &nbsp;aclaratorio 1431 &nbsp;de 3 de noviembre de esa calenda y del mismo despacho notarial, junto &nbsp;con el &nbsp;certificado de tradici\u00f3n en el que aparece debidamente &nbsp;registrada la tradici\u00f3n, identific\u00e1ndose as\u00ed la &nbsp;cosa singular que se pretende reivindicar. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;mismo qued\u00f3 probada la posesi\u00f3n que ejercen los &nbsp;demandados, no solo por los documentos y testimonios que dan cuenta &nbsp;de \u00e9sta, sino tambi\u00e9n por el propio reconocimiento que &nbsp;ellos hicieron de esa condici\u00f3n, tanto en la contestaci\u00f3n &nbsp;a la demanda reivindicatoria, como en acci\u00f3n de pertenencia &nbsp;que promovieron con miras a obtener el dominio por prescripci\u00f3n, &nbsp;en donde esto \u00faltimo permite igualmente tener por acreditada &nbsp;la singularidad e identidad entre el bien pretendido por la actora y &nbsp;el pose\u00eddo por los interpelados. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Con soporte en los argumentos expuestos en precedencia, la exceptiva &nbsp;de prescripci\u00f3n extintiva de la acci\u00f3n reivindicatoria &nbsp;izada por la pasiva, cae al vac\u00edo, habida cuenta que ante la &nbsp;falta de demostraci\u00f3n de una posesi\u00f3n continua e &nbsp;ininterrumpida por el t\u00e9rmino de ley que conlleve la &nbsp;declaraci\u00f3n de due\u00f1o a quien as\u00ed lo demuestre, &nbsp;el derecho del propietario a recuperar el inmueble del cual ha &nbsp;perdido la posesi\u00f3n permanece indemne, tornando prosperas las &nbsp;peticiones que por v\u00eda de reconvenci\u00f3n plante\u00f3 &nbsp;el recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;es as\u00ed, pues trat\u00e1ndose de las &nbsp;acciones reivindicatorias, en estricto sentido, el t\u00e9rmino &nbsp;prescriptivo va ligado a los t\u00e9rminos de usucapi\u00f3n, &nbsp;esto es, corren conjuntamente, en raz\u00f3n a que en nuestro &nbsp;ordenamiento la prescripci\u00f3n en materia civil opera en doble &nbsp;sentido; valga decir, mientras se va afincando la prescripci\u00f3n &nbsp;adquisitiva respecto de una parte, con relaci\u00f3n a la otra se &nbsp;acu\u00f1a la extintiva, dependiendo de aquella el t\u00e9rmino &nbsp;de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n reivindicatoria, seg\u00fan &nbsp;el r\u00e9gimen aplicable al caso particular. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;Consecuentemente, habi\u00e9ndose acreditado los presupuestos que &nbsp;legal y jurisprudencialmente habilitan el ejercicio de la acci\u00f3n &nbsp;dominical es &nbsp;del caso estudiar las restituciones mutuas, ya que es de rigor su &nbsp;reconocimiento, aun de oficio, en los t\u00e9rminos del Cap\u00edtulo &nbsp;IV del T\u00edtulo XII del Libro Segundo del C\u00f3digo Civil, &nbsp;pues ha dicho esta Corte que \u00aben &nbsp;materia de prestaciones mutuas, el juez debe proceder de oficio, &nbsp;porque al ser decisiones consecuenciales, se entienden incluidas por &nbsp;la misma ley en la pretensi\u00f3n principal de que se trate\u00bb. &nbsp;(CSJ &nbsp;SC de 1 de jun. 2009, Exp. 2004-0017901, reiterada 7 de jul. de 2011, &nbsp;Exp. 2000-00121-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Tocante &nbsp;al alcance de las restituciones mutuas que se imponen en asuntos como &nbsp;el presente la Colegiatura ha sostenido que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;triunfo de la reivindicaci\u00f3n impone resolver, a\u00fan de &nbsp;oficio, sobre las prestaciones mutuas, reguladas en los art\u00edculos &nbsp;961 y s.s. del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan los cuales el &nbsp;demandado vencido est\u00e1 obligado a restituir &nbsp;(\u2026) &nbsp;los frutos (\u2026) percibidos durante el tiempo que la tuvo en su &nbsp;poder si ha sido poseedor de mala fe, o \u00fanicamente los &nbsp;recibidos despu\u00e9s de la contestaci\u00f3n de la demanda en &nbsp;caso contrario &nbsp;-poseedor de buena fe-, &nbsp;y no s\u00f3lo \u00e9stos &nbsp;sino, en ambos casos, los que el due\u00f1o hubiera podido obtener &nbsp;con mediana inteligencia y actividad (\u2026). El poseedor vencido &nbsp;tiene derecho (\u2026) a que se le abonen las expensas necesarias &nbsp;invertidas en la conservaci\u00f3n de la cosa, conforme a las &nbsp;reglas del art\u00edculo 965 Ibidem. &nbsp;Siendo de buena fe deber\u00e1n tambi\u00e9n abon\u00e1rsele &nbsp;las mejoras \u00fatiles, hechas antes de la contestaci\u00f3n de &nbsp;la demanda, y si fuere de mala fe no tendr\u00e1 tal derecho, pero &nbsp;podr\u00e1 llevarse los materiales de tales mejoras, siempre que &nbsp;pueda separarlos sin detrimento de la cosa reivindicada, y que el &nbsp;propietario reh\u00fase pagarle el precio que tendr\u00e1n dichos &nbsp;materiales despu\u00e9s de separados (\u2026). Trat\u00e1ndose &nbsp;de las mejoras voluptuarias, el due\u00f1o no est\u00e1 obligado &nbsp;a su pago, aunque el poseedor podr\u00e1 llevarse los materiales, &nbsp;siempre que sea factible retirarlos sin causar da\u00f1o al bien &nbsp;reivindicado y, claro est\u00e1, que aquel se niegue a cubrir el &nbsp;valor de los mismos\u00bb. &nbsp;CSJ. Civil. Sent. de 19 de dic. de 2011, Exp. 2002-00329-01, &nbsp;reiteradas Sent. de &nbsp;16 de sept. de 2011, Exp. 2005-00058-01; Sent. de 1\u00ba de jun. de &nbsp;2009, Exp. 2004-00179-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5.1. &nbsp;DE LOS FRUTOS &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este punto hay que tener en cuenta que, a voces del art\u00edculo &nbsp;964 del C\u00f3digo Civil para efecto de la restituci\u00f3n de &nbsp;frutos se debe tomar en consideraci\u00f3n si el poseedor es de &nbsp;mala o buena fe, en raz\u00f3n a que el primero estar\u00e1 &nbsp;compelido a restituir \u00ablos &nbsp;frutos naturales y civiles de la cosa\u00bb &nbsp;durante todo el tiempo de su posesi\u00f3n, \u00aby &nbsp;no solamente los percibidos sino los que el due\u00f1o hubiera &nbsp;podido percibir con mediana inteligencia y actividad, teniendo la &nbsp;cosa en su poder\u00bb. &nbsp;En tanto que el segundo \u00abno &nbsp;es obligado a la restituci\u00f3n de los frutos percibidos antes de &nbsp;la contestaci\u00f3n de la demanda; en cuanto a los percibidos &nbsp;despu\u00e9s, estar\u00e1 sujeto a las reglas de los dos incisos &nbsp;anteriores\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto &nbsp;de la buena fe ha sostenido esta Colegiatura que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u2018la &nbsp;buena fe, en materia posesoria, es, como lo ense\u00f1a el art\u00edculo &nbsp;768 \u2018la conciencia de haberse adquirido el dominio de la cosa &nbsp;por medios leg\u00edtimos, exentos de fraudes y de todo otro &nbsp;vicio\u2019. &nbsp;Es la creencia en el poseedor de ser propietario de la &nbsp;cosa. &nbsp;Por donde concluye el mismo precepto que \u2018en los t\u00edtulos &nbsp;traslaticios de dominio, la buena fe supone la persuasi\u00f3n de &nbsp;haberse recibido la cosa de quien ten\u00eda la facultad de &nbsp;enajenarla y de no haber habido fraude ni otro vicio en el acto o &nbsp;contrato\u2019. &nbsp;Entonces, para que un adquirente a non domino sea &nbsp;de buena fe, es necesario que haya cre\u00eddo que su autor era &nbsp;propietario, pues no podr\u00eda recibir de \u00e9l un derecho de &nbsp;que no fuese titular. De donde es inevitable concluir que el &nbsp;conocimiento por el poseedor, de los vicios del t\u00edtulo de su &nbsp;autor, es excluyente de la buena fe, porque infirma esta creencia\u2019, &nbsp;anotando tambi\u00e9n que la &nbsp;Corte tiene explicado que \u2018por justo t\u00edtulo se entiende &nbsp;todo hecho o acto jur\u00eddico que, por su naturaleza y por su &nbsp;car\u00e1cter de verdadero y v\u00e1lido, ser\u00eda apto para &nbsp;atribuir en abstracto el dominio. Esto \u00faltimo, porque se toma &nbsp;en cuenta el t\u00edtulo en s\u00ed, con prescindencia de &nbsp;circunstancias ajenas al mismo, que en concreto, podr\u00edan &nbsp;determinar que, a pesar de su calidad de justo, no obrase la &nbsp;adquisici\u00f3n del dominio. Si se trata, pues de un t\u00edtulo &nbsp;traslaticio, puede decirse que \u00e9ste es justo cuando al &nbsp;un\u00edrsele el modo correspondiente, habr\u00eda conferido al &nbsp;adquirente el derecho de propiedad, si el t\u00edtulo hubiese &nbsp;emanado del verdadero propietario. Tal el caso de la venta de cosa &nbsp;ajena, diputada por el art\u00edculo 1871 como justo t\u00edtulo &nbsp;que habilitar\u00eda para la prescripci\u00f3n ordinaria al &nbsp;comprador que de buena fe entr\u00f3 en la posesi\u00f3n de la &nbsp;cosa\u2019\u00bb &nbsp;(cas. civ. Sent. de 26 de jun. de 1964, G. J., t. CVII, p. 372, &nbsp;reiterada en cas. civ. Sent. de 16 de abr. de 2008, Exp. &nbsp;2000-00050-01, &nbsp;sent. 7 de jul. 2011, Exp. 2000-00121-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Siendo &nbsp;entonces que, en todos los actos de los particulares la buena fe se &nbsp;presume, y en el sub &nbsp;lite &nbsp;los reconvenidos se hicieron al bien mediante un contrato que &nbsp;celebraron con Antonio Cardona Sierra, quien a su vez lo obtuvo, &nbsp;inicialmente, con ocasi\u00f3n a un convenio hecho con la &nbsp;Inmobiliaria propietaria, a trav\u00e9s del cual \u00e9sta se &nbsp;desprendi\u00f3 del bien en favor suyo, de manera voluntaria, con &nbsp;la intenci\u00f3n de traditarselo, sin que por dem\u00e1s se &nbsp;allegaran elementos de prueba que permitan pregonar su mala fe, por &nbsp;lo que es de rigor que estos restituyan s\u00f3lo los frutos &nbsp;civiles que hubiera podido producir el bien con mediana diligencia &nbsp;desde su notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda &nbsp;dominical. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ello obs\u00e9rvese, que al juicio se incorpor\u00f3 dictamen &nbsp;pericial (fls. &nbsp;181-201 Cd 7), &nbsp;en el cual se evaluaron los frutos que pudo haber percibido el bien &nbsp;con mediana diligencia desde abril de 2006 hasta octubre de 2015, &nbsp;cuando se elabor\u00f3 la pericia, el cual sometido a la &nbsp;contradicci\u00f3n de las partes no fue objeto de reproches &nbsp;oportunamente, de suerte que al estar debidamente fundamentado merece &nbsp;la aceptaci\u00f3n de la Sala, m\u00e1xime que los criterios en &nbsp;\u00e9l utilizados atendiendo la destinaci\u00f3n del inmueble &nbsp;permiten que se calculen los periodos faltantes hasta la fecha de &nbsp;esta decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Partiendo &nbsp;de este valor, y dado que la misma ley permite incrementos anuales &nbsp;\u00abhasta &nbsp;en una proporci\u00f3n que no sea superior al ciento por ciento &nbsp;(100%) del incremento que haya tenido el \u00edndice de precios al &nbsp;consumidor en el a\u00f1o calendario inmediatamente anterior a &nbsp;aqu\u00e9l en que deba efectuarse el reajuste del canon, siempre y &nbsp;cuando el nuevo canon no exceda lo previsto en el art\u00edculo 18 &nbsp;de la presente ley\u00bb &nbsp;(art. 20), el auxiliar determin\u00f3 el valor para los a\u00f1os &nbsp;2014 y 2015, en donde la Sala, siguiendo el mismo procedimiento puede &nbsp;deducir los valores para los a\u00f1os causados hasta la fecha de &nbsp;este prove\u00eddo, para acorde con lo indicado en precedencia &nbsp;totalizarlos desde la notificaci\u00f3n de la demanda &nbsp;reivindicatoria, obteni\u00e9ndose los siguientes resultados: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00d1O &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>IPC &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DESDE &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>HASTA &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>ARRIENDO &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;POR MES &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00b0 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MESES &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>TOTAL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A\u00d1O &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2,44% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>13\/12\/2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2013 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1.656.083,45 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DIAS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>993.650,07 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1,94% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1.688.211,47 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>20.258.537,63 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2015 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3,66% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2015 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2015 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1.750.000,01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>21.000.000,10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>6,77% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1.868.475,01 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>22.421.700,11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>5,75% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1.975.912,32 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>23.710.947,87 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>4,09% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.056.727,14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>24.680.725,64 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2019 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3,18% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2019 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2019 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.122.131,06 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>25.465.572,71 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3,80% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>31\/12\/2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.202.772,04 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>26.433.264,47 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1,61% &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1\/01\/2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>30\/05\/2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2.238.236,67 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;meses 25 d\u00edas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>17.532.853.91 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>TOTAL &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>$182.497.252.51 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Total &nbsp;frutos causados &nbsp;CIENTO OCHENTA Y DOS MILLONES CUATROCIENTOS NOVENTA Y SIETE MIL &nbsp;DOSCIENTOS CINCUENTA Y DOS PESOS CON CINCUENTA Y UN CENTAVOS &nbsp;($182.497.252.51). &nbsp;<\/p>\n<p>3.5.2. &nbsp;DE LAS MEJORAS &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;decurso del litigio entre los actos posesorios que adujeron los &nbsp;se\u00f1ores Calvo y Franco estuvo la realizaci\u00f3n de obras &nbsp;de mejoramiento y ornato en el apartamento, cuya acreditaci\u00f3n &nbsp;se dio con las declaraciones recepcionadas y el material documental &nbsp;que los mismos incorporaron, lo que permite tener por cierta su &nbsp;realizaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En el &nbsp;aval\u00fao que se viene estudiado el auxiliar, apoyado en las &nbsp;pruebas existentes en el plenario que daban cuenta de los trabajos &nbsp;que realizaron los demandantes y el costo de estos, estableci\u00f3 &nbsp;que su valor asciende a $12.586.740.85, &nbsp;monto que les debe ser reconocido. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, de acuerdo con lo previsto en el art\u00edculo 283 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, la carga de pagar frutos, intereses, mejoras, &nbsp;perjuicios u otra cosa semejante debe hacerse en concreto. En la &nbsp;misma direcci\u00f3n el inciso 2\u00ba del mismo precepto, al juez &nbsp;de la apelaci\u00f3n le corresponde \u00abextender &nbsp;la condena en concreto a la fecha de la sentencia de segunda &nbsp;instancia, aun cuando la parte beneficiada con ella no hubiera &nbsp;apelado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ese efecto y atendiendo los postulados de la equidad, para la &nbsp;extensi\u00f3n de los valores que invirtieron los demandados en la &nbsp;ejecuci\u00f3n de las mejoras se acudir\u00e1 a las reglas que de &nbsp;vieja data se han utilizado para la actualizaci\u00f3n de sumas &nbsp;monetarias, tomando &nbsp;el \u00edndice del \u00faltimo mes completo (julio de 2021, &nbsp;\u00edndice empalmes 2003-20219), &nbsp;siguiendo los par\u00e1metros de la jurisprudencia civil (cas. civ. &nbsp;Sent. de 7 &nbsp;de oct. de 1999, Exp. 5002; 4 de sept. de 2000, Exp. 5260; &nbsp;26 &nbsp;de feb. de 2004, Exp. 7069, entre otras). \u00cdndices que no &nbsp;requieren de prueba en el proceso por ser hecho notorio (arts. 167 &nbsp;180, C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;ese ejercicio se utilizar\u00e1 la siguiente formula: &nbsp;<\/p>\n<p>IPC Final (julio de 2021) &nbsp;<\/p>\n<p>VH &nbsp; = &nbsp;VP &nbsp;x &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; IPC Inicial (octubre de 2015) &nbsp;<\/p>\n<p>VH &nbsp;= valor hist\u00f3rico &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp;valor presente &nbsp;<\/p>\n<p>109.14 &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp;$12.586.740.85 x _________ &nbsp;<\/p>\n<p>VP= &nbsp; &nbsp;$15.793.480.06 &nbsp;<\/p>\n<p>Valor &nbsp;actualizado mejoras. &nbsp;QUINCE MILLONES SETECIENTOS NOVENTA Y TRES MIL CUATROCIENTOS OCHENTA &nbsp;PESOS CON CERO SEIS CENTAVOS M.L. ($15.793.480.06). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Conforme lo discurrido es de rigor revocar la sentencia impugnada y, &nbsp;en su lugar, acceder a la reivindicaci\u00f3n deprecada. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley, CASA &nbsp;la sentencia de &nbsp;18 de septiembre de 2017, emitida por el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Cundinamarca, Sala Civil- Familia, en el juicio &nbsp;de pertenencia incoado por Carlos Alberto Calvo y Evelia Franco &nbsp;Bermejo contra Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en &nbsp;Liquidaci\u00f3n Obligatoria y personas indeterminadas, en donde &nbsp;por v\u00eda de reconvenci\u00f3n entre las mismas partes se &nbsp;reclam\u00f3 la reivindicaci\u00f3n del predio objeto de litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>SIN COSTAS, &nbsp;en casaci\u00f3n dada la prosperidad del remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Y situada la Corte &nbsp;en sede de instancia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;REVOCAR &nbsp;la sentencia proferida el 9 de mayo de 2017 por el Juzgado Segundo &nbsp;Civil del Circuito de Girardot por las razones indicadas en la parte &nbsp;considerativa de esta decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;NEGAR las &nbsp;pretensiones de la demanda de pertenencia promovida por los se\u00f1ores &nbsp;Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco Bermejo contra &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO. &nbsp;DECLARAR &nbsp;no probada la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n extintiva de la &nbsp;acci\u00f3n reivindicatoria propuesta por los demandados en &nbsp;reconvenci\u00f3n Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco &nbsp;Bermejo. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO &nbsp;DECLARAR &nbsp;que &nbsp;pertenece a Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en liquidaci\u00f3n &nbsp;el dominio pleno y absoluto del apartamento &nbsp;312, ubicado en la agrupaci\u00f3n residencial \u201cCristales &nbsp;del Mediterr\u00e1neo\u201d, &nbsp;situado en Girardot con folio de Matr\u00edcula Inmobiliaria N\u00b0 &nbsp;307-46608, de &nbsp;la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Girardot. &nbsp;<\/p>\n<p>QUINTO. &nbsp;ORDENAR &nbsp;a &nbsp;los demandados Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco Bermejo que &nbsp;en el t\u00e9rmino de diez (10) d\u00edas contados desde la &nbsp;ejecutoria de esta sentencia, procedan a la restituci\u00f3n del &nbsp;bien inmueble identificado en el numeral anterior a su propietario &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. en Liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SEXTO. &nbsp;CONDENAR a &nbsp;Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco Bermejo pagar a &nbsp;Inmobiliaria El Pe\u00f1\u00f3n S.A. a t\u00edtulo de frutos &nbsp;civiles la suma de $182.497.252.51. &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00c9PTIMO. &nbsp;CONDENAR a &nbsp;Inmobiliaria el Pe\u00f1\u00f3n S.A. en liquidaci\u00f3n a &nbsp;pagar a los se\u00f1ores Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia Franco &nbsp;Bermejo la suma de $15.793.480.06, &nbsp;por concepto de mejoras plantadas por los poseedores en el predio a &nbsp;reivindicar. &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVO. &nbsp;COSTAS en &nbsp;ambas instancias &nbsp;a &nbsp;cargo de los se\u00f1ores Carlos Alberto Calvo Godoy y Evelia &nbsp;Franco Bermejo. Incl\u00fayase como agencias en derecho de la &nbsp;segunda instancia suma de $6.000.000 M\/CTE. Liqu\u00eddense. &nbsp;<\/p>\n<p>NOVENO. &nbsp;Rem\u00edtase &nbsp;el expediente al Tribunal de origen para lo de su tr\u00e1mite y &nbsp;competencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y C\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reiterada SC 2768 -2019; SC 5142 y 5183 de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Seg\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se determin\u00f3 en el auto de 440-017858 de 27 de octubre de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2005 mediante el cual se grad\u00faan y califican los cr\u00e9ditos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dentro del tr\u00e1mite liquidatario de la Inmobiliaria fls. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;20-100 Cd 7. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed qued\u00f3 registrado en el citado auto 440-017858. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;G. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;J. Tomo CLXXXIV, 99-100, Sentencia de 26 de junio de 1986, reiterado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en CS Sent. Jul 21 de 2004, radicaci\u00f3n n. 7571. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;G. J. Tomo CCXXII, 19, Sentencia de 22 de enero de 1993. reiterado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en CS Sent. Jul 21 de 2004, radicaci\u00f3n n. 7571. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;G. J. Tomo CCXXII, 19, sent. de 22 de enero de 1993. reiterado en CS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sent. jul 21 de 2004, Rad. n. 7571, SC16992-2014 de 12 de dic., Rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2010-00166-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Margarita Garc\u00eda Doncel, sin que aparezca prueba de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;calidad que alega. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acompa\u00f1ada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Resoluci\u00f3n N\u00b0 77 de octubre 16 de 2013 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Secretar\u00eda de Gobierno y Desarrollo Institucional de Girardot &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mediante el cual se inscribe a Diego Fernando Olaya como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administrador de la Agrupaci\u00f3n Residencial. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"https:\/\/www.dane.gov.co\/index.php\/estadisticas-por-tema\/precios-y-costos\/indice-de-precios-al-consumidor-ipc      \">https:\/\/www.dane.gov.co\/index.php\/estadisticas-por-tema\/precios-y-costos\/indice-de-precios-al-consumidor-ipc      <\/A><\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3687-2021 (2013-00141-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp; Magistrada Ponente &nbsp; SC3687-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n: &nbsp;25307-31-03-002-2013-00141-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en Sala virtual de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinticinco (25) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Inmobiliaria &nbsp;El Pe\u00f1\u00f3n en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56224","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56224"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56224\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}