{"id":56230,"date":"2024-05-17T20:39:44","date_gmt":"2024-05-17T20:39:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3729-2021-2012-00392-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:44","slug":"sc3729-2021-2012-00392-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3729-2021-2012-00392-01\/","title":{"rendered":"SC3729 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC3729-2021 (2012-00392-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3729-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-033-2012-00392-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de veintisiete de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>ANOTACI\u00d3N &nbsp;PRELIMINAR &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad con &nbsp;el Acuerdo n\u00ba 034 de esta Corporaci\u00f3n y en aras de &nbsp;cumplir los mandatos que propenden por la protecci\u00f3n de la &nbsp;intimidad y bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y &nbsp;adolescentes, en &nbsp;esta providencia, &nbsp;los nombres de las partes involucradas en el presente asunto ser\u00e1n &nbsp;reemplazados por otros ficticios a fin de evitar la divulgaci\u00f3n &nbsp;real de sus datos. &nbsp;<\/p>\n<p>Anotado &nbsp;lo anterior, decide la Corte &nbsp;el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por Jorge C\u00e9spedes &nbsp;Cristo y Ginna Victoria Wilson Barranca contra la sentencia de 30 de &nbsp;marzo de 2017, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro del proceso que &nbsp;promovieron contra Administradora Country S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Los &nbsp;demandantes, obrando en nombre propio y en el de sus hijas Adriana &nbsp;Salom\u00e9 C\u00e9spedes Wilson y Blanca Valentina Amador &nbsp;Wilson, solicitaron declarar que la convocada es responsable de los &nbsp;perjuicios sufridos por la ni\u00f1a Adriana Salom\u00e9, \u201cdebido &nbsp;a la negligencia en el tratamiento de la patolog\u00eda que &nbsp;finalmente le caus\u00f3 da\u00f1os irreparables\u201d.1 &nbsp;<\/p>\n<p>Pretendieron, en &nbsp;consecuencia, que se le condene, a t\u00edtulo de indemnizaci\u00f3n, &nbsp;a pagar las siguientes sumas de dinero: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>a. A &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;favor de Adriana Salom\u00e9 C\u00e9spedes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Wilson: &nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; $277.595.647,68 &nbsp;por concepto de lucro cesante futuro, cantidad que deber\u00e1 &nbsp;actualizarse a la ejecutoria de la sentencia con que finalice el &nbsp;proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>* 500 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes como da\u00f1o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>b. A &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;favor de Jorge C\u00e9spedes Cristo y Ginna Victoria Wilson &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Barranca: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>* 100 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes por perjuicios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;morales. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>c. A &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;favor de Blanca Valentina Amador Wilson: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>* 50 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes por perjuicios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;morales. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En sustento de sus pretensiones, adujeron lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. Adriana &nbsp;Salom\u00e9 C\u00e9spedes Wilson, nacida el 11 de noviembre de &nbsp;2005, goz\u00f3 hasta los 8 meses de edad, de un perfecto estado de &nbsp;salud. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. El 14 de &nbsp;julio de 2006, la menor arrib\u00f3 al servicio de urgencias de la &nbsp;demandada y se le diagnostic\u00f3 laringotraqueitis aguda. Ingres\u00f3 &nbsp;febril, con deficiencia respiratoria y estridor. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. Pocas horas &nbsp;despu\u00e9s, su estado de salud empeor\u00f3. La aquejaba una &nbsp;disfon\u00eda, tos con movilizaci\u00f3n de secreciones, fiebre, &nbsp;v\u00f3mito y desaturaci\u00f3n de ox\u00edgeno. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. A la ma\u00f1ana &nbsp;ulterior, present\u00f3 signos de mejor\u00eda; no obstante, en &nbsp;la tarde sufri\u00f3 una septicemia no especificada y shock &nbsp;s\u00e9ptico. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. El 16 de &nbsp;julio, se le realiz\u00f3 un TAC de cr\u00e1neo, el cual &nbsp;evidenci\u00f3 leves signos de edema cerebral. &nbsp;<\/p>\n<p>2.6. Durante las &nbsp;jornadas posteriores, aparecieron otros s\u00edntomas como &nbsp;hiperton\u00eda, flexi\u00f3n de antebrazos con pulgar cortical, &nbsp;hiperreflexia generalizada, mirada fija, no seguimiento visual, &nbsp;encefalopat\u00eda con trastorno motor y signo de Babinsky &nbsp;espont\u00e1neo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.8. El 21 de &nbsp;julio siguiente se dej\u00f3 constancia en la historia cl\u00ednica &nbsp;sobre evoluci\u00f3n desfavorable causada por aparici\u00f3n de &nbsp;sepsis debido a infecci\u00f3n intrahospitalaria. &nbsp;<\/p>\n<p>2.9. Al &nbsp;realiz\u00e1rsele una resonancia magn\u00e9tica el 30 de julio, &nbsp;se encontr\u00f3 que padec\u00eda encefalopat\u00eda hip\u00f3xico &nbsp;\u2013 isqu\u00e9mica, la cual le gener\u00f3 una incapacidad &nbsp;del 68.20%. &nbsp;<\/p>\n<p>2.10. El da\u00f1o &nbsp;obedeci\u00f3 exclusivamente a la infecci\u00f3n contra\u00edda &nbsp;en las dependencias de la cl\u00ednica de propiedad de la convocada &nbsp;al litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Admitido el &nbsp;libelo introductor, la demandada se opuso a las pretensiones &nbsp;contenidas en \u00e9l. Adujo la pertinente y especializada atenci\u00f3n &nbsp;sanitaria como sustento de sus defensas de \u201cinexistencia &nbsp;de los elementos propios de la {r]esponsabilidad\u201d, &nbsp;\u201c{a}preciaci\u00f3n del acto {m}\u00e9dico \u2013 &nbsp;{n}aturaleza de las obligaciones m\u00e9dico \u2013 &nbsp;asistenciales\u201d, \u201c{c}umplimiento de los est\u00e1ndares &nbsp;en la prestaci\u00f3n de los servicios de salud\u201d &nbsp;y \u201c{c}umplimiento &nbsp;de la lex artis ad-hoc\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En esencia, indic\u00f3 &nbsp;que la actuaci\u00f3n de los galenos fue adecuada, oportuna, &nbsp;diligente, perita y consonante con la lex &nbsp;artis, &nbsp;raz\u00f3n &nbsp;por la cual no existe la culpa atribuida. El tratamiento instaurado &nbsp;se ajust\u00f3 a las gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica &nbsp;aplicables a la patolog\u00eda de base que afectaba a la ni\u00f1a, &nbsp;y la \u201cencefalopat\u00eda &nbsp;hip\u00f3xica isqu\u00e9mica\u201d &nbsp;sufrida, tuvo por causa \u00fanica y exclusivamente el desarrollo &nbsp;t\u00f3rpido de su enfermedad, lo cual constituy\u00f3 un evento &nbsp;imprevisible e irresistible para el equipo a cargo de su atenci\u00f3n &nbsp;(folios 42 a 44, cno. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>La sociedad &nbsp;demandada llam\u00f3 en garant\u00eda a la compa\u00f1\u00eda &nbsp;Allianz Seguros S.A., quien se opuso al petitum &nbsp;de la demanda, coadyuv\u00f3 las defensas de m\u00e9rito &nbsp;planteadas por la Administradora Country, y como excepciones frente &nbsp;al llamamiento propuso las de \u201cdeducible\u201d, &nbsp;\u201cl\u00edmite &nbsp;asegurado\u201d, &nbsp;\u201cl\u00edmite &nbsp;de cobertura\u201d &nbsp;y la \u201cgen\u00e9rica\u201d &nbsp;(folios 45 a 47 y 102 a 106, cno. 2). &nbsp;<\/p>\n<p>4. Agotado el &nbsp;tr\u00e1mite de la instancia, el &nbsp;8 de noviembre de 2006, el juez a &nbsp;quo &nbsp;profiri\u00f3 sentencia en la que neg\u00f3 las pretensiones de &nbsp;los demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Con base en los &nbsp;testimonios decretados a solicitud de la parte convocada, concluy\u00f3 &nbsp;que las consecuencias padecidas en su salud por la menor Adriana &nbsp;Salom\u00e9, no obedecieron a la conducta culposa del personal &nbsp;m\u00e9dico, por cuanto la infecci\u00f3n de traque\u00edtis &nbsp;bacteriana fue adquirida en comunidad, y dicho cuadro pudo estar &nbsp;relacionado con el shock s\u00e9ptico que present\u00f3 &nbsp;posteriormente, el cual deriv\u00f3 en un compromiso neurol\u00f3gico &nbsp;grave (CD folio 185 y acta folio 186, cno. 1). &nbsp;<\/p>\n<p>5. Contra la &nbsp;anterior decisi\u00f3n, los promotores de la litis interpusieron el &nbsp;recurso de apelaci\u00f3n (folios 228 a 246, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>Al abordar el &nbsp;an\u00e1lisis de los reparos concretos, destac\u00f3 que, en la &nbsp;providencia citada por el recurrente2, &nbsp;contrario a lo expuesto en la censura, la Corte no modific\u00f3 &nbsp;los elementos de la responsabilidad civil por da\u00f1os al &nbsp;paciente cuando la parte demandada es una persona jur\u00eddica y, &nbsp;particularmente, no prescindi\u00f3 de la apreciaci\u00f3n del &nbsp;elemento \u201cculpa\u201d en la responsabilidad derivada de la &nbsp;atenci\u00f3n m\u00e9dica. &nbsp;<\/p>\n<p>Enseguida pas\u00f3 &nbsp;a la cr\u00edtica propuesta contra la valoraci\u00f3n realizada &nbsp;por el juez a &nbsp;quo &nbsp;de los testimonios recepcionados y de la historia cl\u00ednica de &nbsp;la usuaria, y despu\u00e9s de memorar la condici\u00f3n en que se &nbsp;encontraba a su ingreso al centro asistencial y las anotaciones &nbsp;consignadas en el mencionado registro, consider\u00f3 carente de &nbsp;respaldo la tesis planteada por la parte demandante sobre el contagio &nbsp;nosocomial en la Cl\u00ednica como causa exclusiva de las secuelas &nbsp;experimentadas por la menor. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 que &nbsp;lo anterior supondr\u00eda una infecci\u00f3n encef\u00e1lica &nbsp;como generadora del da\u00f1o cerebral; sin embargo, la historia &nbsp;cl\u00ednica no revela esa patolog\u00eda; por el contrario, se &nbsp;confirm\u00f3 como una encefalopat\u00eda por hipoxia isqu\u00e9mica, &nbsp;cuadro que no guarda relaci\u00f3n con un proceso infeccioso, sino &nbsp;con la falta de aporte de ox\u00edgeno y sangre al cerebro, &nbsp;vinculada al evento convulsivo ocurrido en los primeros d\u00edas &nbsp;de hospitalizaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Y al contrastar &nbsp;los hallazgos cl\u00ednicos con los testimonios rendidos por los &nbsp;galenos, no encontr\u00f3 la contradicci\u00f3n denunciada por &nbsp;los recurrentes, porque, de un lado, del conjunto de atenciones y &nbsp;procedimientos descritos en el mencionado documento, no se avizoran &nbsp;irregularidades en el diligenciamiento o fallas en la comunicaci\u00f3n &nbsp;entre los facultativos como supuesto determinante de culpabilidad de &nbsp;la demandada; y, por otro, los testigos fueron contestes en cuanto a &nbsp;la adecuada prestaci\u00f3n de servicios, sin que se adviertan &nbsp;discrepancias o falta de consistencia entre ellos, que conduzca a &nbsp;prescindir de sus versiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Por el contrario, &nbsp;las impresiones diagn\u00f3sticas acompa\u00f1adas &nbsp;de un signo de interrogaci\u00f3n (?) &nbsp;o de las expresiones \u201cposible\u201d &nbsp;o \u201cposiblemente\u201d, &nbsp;coinciden con lo dicho por la deponente Martha Helena Beltr\u00e1n &nbsp;Gonz\u00e1lez acerca de las sospechas u opciones que consideraron &nbsp;los galenos, como causantes de las complicaciones surgidas, las &nbsp;cuales motivaron diferentes intervenciones y atenciones. &nbsp;<\/p>\n<p>De ello se infiere &nbsp;que con los caracteres mencionados se expresaron las eventuales &nbsp;causantes del padecimiento, susceptibles de esclarecer y &nbsp;proporcionarles tratamiento, de ah\u00ed que a ellas segu\u00eda &nbsp;la emisi\u00f3n de \u00f3rdenes para la realizaci\u00f3n de &nbsp;paracl\u00ednicos con el fin de descartar o ratificar tales &nbsp;hip\u00f3tesis. &nbsp;<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n &nbsp;con la anotaci\u00f3n sobre una \u201csepsis &nbsp;nosocomial de foco a establecer\u201d &nbsp;insertada despu\u00e9s, debe repararse en que la literatura &nbsp;cient\u00edfica ha descrito dos tipos de infecciones de la &nbsp;mencionada clase: La adquirida durante una internaci\u00f3n en &nbsp;establecimiento hospitalario, que surge con posterioridad a las 48 &nbsp;horas de ingreso, y aquella preexistente al arribo del paciente, &nbsp;desarrollada posteriormente durante la estad\u00eda, como pudo &nbsp;ocurrir en este caso, en el cual el shock s\u00e9ptico tuvo lugar &nbsp;el 15 de julio de 2006 hacia las 14:05 \u201ccon &nbsp;tan solo 22:25 horas de hospitalizaci\u00f3n\u201d, &nbsp;valga decir, no transcurri\u00f3 el tiempo \u201cde &nbsp;48 a 72 horas\u201d, &nbsp;estimado en las obras especializadas para considerarla contra\u00edda &nbsp;al interior de la instituci\u00f3n (folio 38, cno. 13). &nbsp;<\/p>\n<p>De acuerdo con las &nbsp;acotaciones de los tratantes, el 9 de septiembre de 2006, se &nbsp;identific\u00f3 la bacteria \u201cklebsiella &nbsp;pneumoniae\u201d &nbsp;con ayuda del reporte de hemocultivo final, tratada con el &nbsp;antibi\u00f3tico correspondiente. No obstante, de la circunstancia &nbsp;de su adquisici\u00f3n encontr\u00e1ndose bajo atenci\u00f3n &nbsp;m\u00e9dica, no se infiere que las secuelas en la salud de Adriana &nbsp;Salom\u00e9 fueran consecuencia del se\u00f1alado microorganismo, &nbsp;porque a su detecci\u00f3n le antecedi\u00f3 el cuadro de &nbsp;encefalopat\u00eda sin una neuro-infecci\u00f3n previa, de all\u00ed &nbsp;que, como causa probable de la septicemia severa, se estableci\u00f3 &nbsp;la \u201chipoxia-isqu\u00e9mica\u201d, &nbsp;seg\u00fan constancias vertidas &nbsp;en el registro &nbsp;por uno de los m\u00e9dicos involucrados. &nbsp;<\/p>\n<p>En suma, las &nbsp;pruebas no revelan que, en las actuaciones desplegadas, la demandada &nbsp;haya procedido con culpa, ni tampoco acreditan la existencia de &nbsp;abstenciones de grado tal que, en t\u00e9rminos de probabilidad, &nbsp;lleven a acreditar el aludido factor de atribuci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Contrario a lo &nbsp;aducido por el apelante, la historia cl\u00ednica no corrobora que &nbsp;los da\u00f1os cerebrales padecidos por la paciente, hayan sido &nbsp;resultado de la mala atenci\u00f3n gal\u00e9nica, o de los &nbsp;procedimientos quir\u00fargicos realizados, de la transgresi\u00f3n &nbsp;a los deberes de seguridad y diligencia que le asisten al centro de &nbsp;salud, o por no adoptar las medidas fitosanitarias requeridas para &nbsp;aminorar el riesgo de infecciones nosocomiales. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese orden, aun &nbsp;si, en gracia de discusi\u00f3n, se aceptara la existencia del &nbsp;presupuesto de la culpa, no es evidente un nexo de causalidad entre &nbsp;\u00e9sta y el da\u00f1o, porque para la \u00e9poca en que la &nbsp;usuaria adquiri\u00f3 la bacteria, ella ya padec\u00eda las &nbsp;consecuencias atribuidas, a &nbsp;posteriori, &nbsp;a dicho agente infeccioso. &nbsp;<\/p>\n<p>La convocante no &nbsp;cumpli\u00f3 con la carga probatoria que pesaba sobre s\u00ed &nbsp;respecto de los supuestos habilitantes de la declaraci\u00f3n de &nbsp;responsabilidad, teniendo en mente la naturaleza de las obligaciones &nbsp;de su contraparte, es decir, como aquellas son \u201cde &nbsp;medios\u201d, &nbsp;sus esfuerzos se enfilan a hacer todo lo posible para la recuperaci\u00f3n &nbsp;del paciente y no a garantizar un resultado espec\u00edfico. &nbsp;<\/p>\n<p>Por lo discurrido, &nbsp;le &nbsp;imparti\u00f3 integral confirmaci\u00f3n a la decisi\u00f3n del &nbsp;a &nbsp;quo &nbsp;(folios 11 a 48, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>Inconformes, los &nbsp;reclamantes interpusieron la impugnaci\u00f3n extraordinaria, &nbsp;concedida en prove\u00eddo de 19 de diciembre de 2017 (folios 10 y &nbsp;69, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n &nbsp;se erigi\u00f3 sobre dos cargos. El inicial por la v\u00eda del &nbsp;primer motivo consagrado en el art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso; y el otro, enarbolado por la senda del segundo &nbsp;motivo casacional (n\u00fam. 2\u00ba, \u00eddem), los cuales se &nbsp;resolver\u00e1n en el orden de su formulaci\u00f3n, porque \u00e9ste &nbsp;resulta ser el l\u00f3gico de acuerdo con las causales propuestas. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Denunci\u00f3 la &nbsp;violaci\u00f3n directa, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, &nbsp;del inciso tercero del art\u00edculo 1604 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo anterior al &nbsp;desconocer que, en casos como el sub &nbsp;lite, &nbsp;se presume la culpa de la entidad demandada, tomando en consideraci\u00f3n &nbsp;su &nbsp;naturaleza de &nbsp;\u201csociedad &nbsp;an\u00f3nima comercial de car\u00e1cter privado, con \u00e1nimo &nbsp;de lucro\u201d, &nbsp;circunstancia que plantea una nueva perspectiva de an\u00e1lisis de &nbsp;la responsabilidad civil derivada de la actividad m\u00e9dica, &nbsp;cuando es ejercida por esta clase de personas jur\u00eddicas, en el &nbsp;evento de desatenci\u00f3n del contrato de prestaci\u00f3n de &nbsp;servicios. &nbsp;<\/p>\n<p>De ah\u00ed que &nbsp;err\u00f3 el Tribunal al reclamar la demostraci\u00f3n del &nbsp;anotado factor de imputaci\u00f3n con &nbsp;fundamento en que las obligaciones de la llamada a juicio &nbsp;son de \u201cmedios\u201d y no de \u201cresultado\u201d, sin &nbsp;reparar en que, en unas y otras, el r\u00e9gimen probatorio es el &nbsp;mismo: al acreedor le incumbe acreditar el incumplimiento del deudor, &nbsp;sin necesidad de probar que \u00e9ste es imputable a su &nbsp;contraparte, porque la ley lo presume. &nbsp;<\/p>\n<p>Resalt\u00f3 &nbsp;que, en las obligaciones de medios, es presumida la culpa si ha &nbsp;quedado establecida la inobservancia del convenio. Ese es el alcance &nbsp;de la norma invocada, conforme a la cual \u201c{l}a &nbsp;prueba de la diligencia o cuidado incumbe al que ha debido &nbsp;emplearlo\u201d, &nbsp;lo que es indicador de que, la preanotada, es la \u00fanica manera &nbsp;de destruir la aludida presunci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al acreditarse en &nbsp;el proceso el da\u00f1o sufrido por la menor demandante, la ley &nbsp;supone que obedeci\u00f3 al comportamiento culposo de la convocada, &nbsp;quien deb\u00eda demostrar su diligencia y cuidado a fin de &nbsp;exonerarse de los efectos del reclamo contenido en el libelo con &nbsp;el cual se dio inicio a la contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>La condici\u00f3n &nbsp;de sociedad comercial con \u00e1nimo de lucro, le exige a la &nbsp;instituci\u00f3n hospitalaria una obligaci\u00f3n gen\u00e9rica &nbsp;de comportamiento, consistente en extremar las medidas de seguridad &nbsp;para evitar la ocurrencia de hechos como el acaecido. Adem\u00e1s, &nbsp;su responsabilidad debe analizarse desde la teor\u00eda de la &nbsp;\u201ccreaci\u00f3n\u201d &nbsp;o &nbsp;\u201cexposici\u00f3n al peligro\u201d, &nbsp;bajo las cuales se impone la adopci\u00f3n de herramientas \u201cid\u00f3neas &nbsp;de prevenci\u00f3n o evitaci\u00f3n del da\u00f1o\u201d3, &nbsp;pues la regla predominante es que, quien crea y mantiene fuentes que &nbsp;expongan a perjuicio a la colectividad, est\u00e1 obligado al &nbsp;resarcimiento, \u201cal &nbsp;margen de su culpa o de la de sus subordinados\u201d.4 &nbsp;<\/p>\n<p>A partir de un &nbsp;an\u00e1lisis hist\u00f3rico del instituto jur\u00eddico &nbsp;reliev\u00f3 que, en las sociedades no industrializadas, el &nbsp;criterio de atribuci\u00f3n basado en la culpa era el adecuado para &nbsp;regular los problemas jur\u00eddicos derivados de aquella, pero con &nbsp;posterioridad ha mostrado su ineficacia, al punto que sectores &nbsp;doctrinales como el del an\u00e1lisis econ\u00f3mico del derecho, &nbsp;la considera desencadenante de una irracionalidad del sistema; &nbsp;empero, la responsabilidad objetiva es &nbsp;m\u00e1s eficiente porque propicia &nbsp;\u201cun &nbsp;correcto an\u00e1lisis costo-beneficio por parte del agente de los &nbsp;da\u00f1os y una consiguiente reducci\u00f3n de las actividades a &nbsp;su nivel \u00f3ptimo\u201d.5 &nbsp;<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta &nbsp;lo precedente, el sentenciador debi\u00f3 valorar el caso bajo la &nbsp;\u00f3ptica de la \u00faltima y no sobre la base de la culpa &nbsp;probada. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;las diferencias y relaciones entre la teor\u00eda del riesgo y la &nbsp;de exposici\u00f3n al peligro, para concluir que quien realiza &nbsp;actos que conllevan una alta probabilidad de damnificar a terceros, &nbsp;debe responder por todos los detrimentos surgidos de \u00e9stos e, &nbsp;incluso, en la segunda se comprenden agravios no relacionados &nbsp;necesariamente con actividades lucrativas; en todo caso, como no &nbsp;corresponde a un t\u00edtulo aut\u00f3nomo de responsabilidad, no &nbsp;puede censurarse su novedosa exposici\u00f3n en sede &nbsp;extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Para finalizar, &nbsp;indic\u00f3 que, si no era necesario demostrar la culpa de la parte &nbsp;demandada porque \u00e9sta se presume, de ello deviene que a su &nbsp;contraparte le incumb\u00eda acreditar su diligencia a fin de &nbsp;eximirse de la declaraci\u00f3n pretendida; no obstante, en el &nbsp;plenario no obra tal &nbsp;constataci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. De manera &nbsp;reiterada la Sala ha insistido en que el reproche encaminado por las &nbsp;sendas de la transgresi\u00f3n directa e indirecta de disposiciones &nbsp;sustantivas o materiales, precisa la invocaci\u00f3n de las normas &nbsp;de la se\u00f1alada estirpe que el censor estime vulneradas, como &nbsp;consecuencia, bien sea de indebida aplicaci\u00f3n al litigio, de &nbsp;su falta de acatamiento, o de la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;de tales disposiciones. &nbsp;<\/p>\n<p>De ellas, adem\u00e1s, &nbsp;se reclama, &nbsp;una innegable conexi\u00f3n con el debate sustancial y jur\u00eddico &nbsp;materia del proceso y con la sentencia impugnada, a tal punto que &nbsp;correspondan &nbsp;a los preceptos que constituyeron &nbsp;base esencial de la decisi\u00f3n o han debido integrar el sustrato &nbsp;de la misma, siendo suficiente &nbsp;la aducci\u00f3n de, al menos, cualquiera de ellas. &nbsp;<\/p>\n<p>Pertenece a la &nbsp;categor\u00eda de precepto &nbsp;sustancial, seg\u00fan la decantada doctrina de la Corte, aquel que &nbsp;\u00abdeclara, &nbsp;crea, modifica o extingue relaciones jur\u00eddicas concretas, es &nbsp;decir, el que se ocupa de regular una situaci\u00f3n de hecho, &nbsp;respecto de la cual deba seguirse una consecuencia jur\u00eddica\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC3530-2017, 14 mar., rad. 2006-00131-01; CSJ AC661-2021, 1 mar., &nbsp;rad. 2015-00231-01, entre otras). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La imposici\u00f3n descrita halla justificaci\u00f3n en que las &nbsp;causales primera y segunda del recurso extraordinario se dirigen a &nbsp;que la Corporaci\u00f3n case la sentencia recurrida cuando infrinja &nbsp;una norma de derecho sustancial, como as\u00ed lo establece el &nbsp;art\u00edculo 336 del estatuto procesal, y sin este elemento &nbsp;esencial no podr\u00e1 el Tribunal de Casaci\u00f3n emprender el &nbsp;estudio de fondo de la problem\u00e1tica expuesta, &nbsp;labor que le ata\u00f1e realizar dentro del marco trazado por &nbsp;el impugnante, a quien no puede sustituir en la tarea de integrar la &nbsp;censura &nbsp;y, por esa v\u00eda, &nbsp;y acometer el an\u00e1lisis oficioso de una cr\u00edtica no &nbsp;planteada, como &nbsp;tampoco es su misi\u00f3n confrontar el &nbsp;veredicto &nbsp;objeto del recurso extraordinario con todas las disposiciones que &nbsp;componen el ordenamiento jur\u00eddico, a fin de verificar con cu\u00e1l &nbsp;de ellas se encuentra en franca contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El casacionista erigi\u00f3 su embate en la violaci\u00f3n recta &nbsp;del inciso tercero del canon &nbsp;1604 de la codificaci\u00f3n civil, &nbsp;a cuyo tenor: \u201cLa &nbsp;prueba de la diligencia o cuidado incumbe al que ha debido emplearlo; &nbsp;la prueba del caso fortuito al que lo alega\u201d, previsi\u00f3n &nbsp;legal que no ostenta el car\u00e1cter de sustancial reclamado para &nbsp;la sustentaci\u00f3n id\u00f3nea del ataque. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;raz\u00f3n de lo anterior estriba en que se trata de una regla de &nbsp;\u00edndole netamente probatoria, en tanto reglamenta a quien le &nbsp;corresponde la demostraci\u00f3n de la diligencia y el cuidado y a &nbsp;quien le incumbe probar el fen\u00f3meno irresistible e &nbsp;impredecible del caso fortuito, y &nbsp;por esta naturaleza espec\u00edfica &nbsp;no &nbsp;puede servir de b\u00e1culo para la correcta estructuraci\u00f3n &nbsp;del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La anotada, ha sido la posici\u00f3n acogida por la Sala en &nbsp;diversos pronunciamientos, entre ellos la providencia CSJ AC 30 may. &nbsp;2011, rad. 1999-03339-01, donde se precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(&#8230;) &nbsp;m\u00e1s &nbsp;concretamente en lo relativo a normas referentes a pruebas, ha &nbsp;expresado esta Corporaci\u00f3n que no son sustanciales \u2018las &nbsp;disposiciones reguladoras de esta actividad y, en general, las que &nbsp;disciplinan la actividad in procedendo\u2019 (\u2026), &nbsp;puntualizando por dem\u00e1s que normas de tal estirpe \u2018tampoco &nbsp;por s\u00ed solas pueden dar base para casar una sentencia, sino &nbsp;que es preciso que de la infracci\u00f3n de una de esas &nbsp;disposiciones resulte infringida otra norma sustantiva (\u2026)\u2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Directriz &nbsp;que reiteraron decisiones posteriores como los prove\u00eddos CSJ &nbsp;AC 6415-2015, 3 nov., rad. 2008-00760-01, CSJ AC 7520-2017, 10 nov., &nbsp;rad. 2007-00065-01 y CSJ AC3912-2019, 17 sep., rad. 2013-00107-01, &nbsp;que remarcaron &nbsp;la caracter\u00edstica de la disposici\u00f3n invocada &nbsp;de ser una pauta &nbsp;de \u00abestirpe &nbsp;probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La omisi\u00f3n que se deja en evidencia, priva a la Corte de uno &nbsp;de los elementos insustituibles para cumplir a cabalidad su funci\u00f3n, &nbsp;la cual, en el \u00e1mbito del primer motivo casacional, consiste &nbsp;en elucidar si ocurri\u00f3 o no el quebranto de preceptos &nbsp;materiales. &nbsp;<\/p>\n<p>No puede la Sala, &nbsp;se reitera, &nbsp;completar la acusaci\u00f3n, determinando las pautas legales o &nbsp;constitucionales que resultaron soslayadas, como tampoco definir los &nbsp;contornos de la cr\u00edtica, pues no se olvide que sus &nbsp;atribuciones, de acuerdo con la ley, han sido delimitadas &nbsp;con base en la indicaci\u00f3n que efect\u00fae el censor, de &nbsp;modo que el &nbsp;cotejo &nbsp;se efect\u00fae &nbsp;entre las normas cuya infracci\u00f3n denuncie aqu\u00e9l y la &nbsp;determinaci\u00f3n recriminada ante la sede extraordinaria, con &nbsp;referente en el se\u00f1alamiento contenido en la censura sobre la &nbsp;forma en que se produjo el menoscabo. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;De lo expuesto &nbsp;deviene la improsperidad del embate. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>La infracci\u00f3n &nbsp;por la v\u00eda indirecta de los preceptos 1613, 1614, 1615 y 1626 &nbsp;del ordenamiento civil; 177, 187, 217, 241, 248, 250 y 264 del &nbsp;estatuto procesal anterior6, &nbsp;devino del error de hecho en que incurri\u00f3 el &nbsp;ad quem al &nbsp;no valorar conforme a la ley \u201clas &nbsp;pruebas documentales y testimonios que existen en los autos\u201d.7 &nbsp;<\/p>\n<p>El juzgador de &nbsp;segundo grado desconoci\u00f3 la regla contenida en el canon 187 &nbsp;del compendio adjetivo, en cuanto a la exposici\u00f3n razonada del &nbsp;m\u00e9rito que se asigna a cada una de las pruebas, por cuanto &nbsp;seleccion\u00f3 aquellas favorables a la parte convocada, esto es, &nbsp;los testimonios rendidos por los m\u00e9dicos que atendieron a la &nbsp;ni\u00f1a Adriana Salom\u00e9, sin realizar un an\u00e1lisis &nbsp;comparativo con la historia cl\u00ednica. En particular, omiti\u00f3 &nbsp;estudiar las inconsistencias y contradicciones entre tales probanzas, &nbsp;puestas de presente en el escrito de sustentaci\u00f3n de la &nbsp;alzada, las cuales demuestran la culpa de la cl\u00ednica. &nbsp;<\/p>\n<p>En resumen, el &nbsp;fallo despreci\u00f3 el contenido del mencionado registro en &nbsp;beneficio de la credibilidad de unas declaraciones parcializadas, &nbsp;rendidas mucho tiempo despu\u00e9s de que los galenos dejaron las &nbsp;constancias respectivas en ese documento, y aunque se citaron &nbsp;extensos apartes de su texto, la valoraci\u00f3n de ese medio de &nbsp;convicci\u00f3n fue apenas aparente, pues el juzgador no efectu\u00f3 &nbsp;un an\u00e1lisis cr\u00edtico que exhibiera las razones por las &nbsp;cuales merec\u00edan desecharse las anotaciones y, en su lugar, &nbsp;atender lo dicho por los deponentes. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;fue transgredida la disposici\u00f3n 248 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil, al desconocerse el concepto de indicio, dado &nbsp;que, de la falta de acreditaci\u00f3n de la culpa no se deriva la &nbsp;inexistencia de indicio de la responsabilidad, afirmaci\u00f3n &nbsp;incluida &nbsp;en el fallo proferido por el juez a &nbsp;quo &nbsp;y avalada por el superior funcional. &nbsp;<\/p>\n<p>De otra parte, sin &nbsp;explicitar su criterio, el Tribunal acot\u00f3 que la ausencia de &nbsp;referencias a la historia cl\u00ednica, no supon\u00eda &nbsp;preterici\u00f3n del medio suasorio por parte de su inferior, &nbsp;cuando es notorio que dicho funcionario \u201cjam\u00e1s &nbsp;mir\u00f3 siquiera su contenido\u201d8, &nbsp;de ah\u00ed que nada explica que la sentencia de segunda instancia &nbsp;haya llegado a esa conclusi\u00f3n, m\u00e1s cuando iter\u00f3 &nbsp;el indicado yerro, porque pese a manifestar que tendr\u00eda en &nbsp;cuenta el mencionado &nbsp;registro, no &nbsp;acometi\u00f3 la labor de realizar un estudio serio y completo de &nbsp;\u201cla &nbsp;integridad del acervo probatorio\u201d, &nbsp;obrante en el expediente.9 &nbsp;<\/p>\n<p>Con base en la &nbsp;apreciaci\u00f3n \u201cama\u00f1ada\u201d &nbsp;de los elementos de juicio, el fallador concluy\u00f3 que el da\u00f1o &nbsp;cerebral no tuvo por causa una infecci\u00f3n adquirida en el &nbsp;centro hospitalario, aunque estim\u00f3 que padeci\u00f3 la &nbsp;anotada patolog\u00eda de manera posterior a la lesi\u00f3n &nbsp;cerebral, desconociendo la prueba indiciaria, con lo cual quebrant\u00f3 &nbsp;el citado art\u00edculo 187 de la codificaci\u00f3n procesal &nbsp;civil, por desconocer la mayor parte del material persuasivo, y es &nbsp;que, a\u00fan si la prestadora de servicios fuese ajena a la &nbsp;causaci\u00f3n del perjuicio, omiti\u00f3 actuar a pesar de su &nbsp;obligaci\u00f3n contractual de hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Refut\u00f3 &nbsp;tambi\u00e9n las inferencias deducidas de la consulta a p\u00e1ginas &nbsp;web con contenidos m\u00e9dicos, para se\u00f1alar que la alusi\u00f3n &nbsp;en una de ellas a la g\u00e9nesis extrahospitalaria de algunas &nbsp;infecciones nosocomiales y su posterior desarrollo al interior de la &nbsp;cl\u00ednica, no es suficiente para colegir que tal hip\u00f3tesis &nbsp;se corresponde con lo sucedido en este caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicional a lo &nbsp;anterior, el Tribunal pretiri\u00f3 la valoraci\u00f3n del &nbsp;registro &nbsp;de atenciones, procedimientos y valoraciones, &nbsp;desatendiendo lo estatuido por la Resoluci\u00f3n 1995 de 1999, &nbsp;emanada del Ministerio de Salud, \u201cpor &nbsp;la cual se establecen normas para el manejo de la historia cl\u00ednica\u201d, &nbsp;pues inadvirti\u00f3 que los testigos fueron inexactos en sus &nbsp;declaraciones y que el precitado documento evidencia la &nbsp;responsabilidad de la interpelada, como se deduce de los apartes que &nbsp;dan cuenta del ingreso y estad\u00eda de la menor en la Unidad de &nbsp;Cuidados Intensivos. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, de las &nbsp;anotaciones realizadas los dos primeros d\u00edas de &nbsp;hospitalizaci\u00f3n se extrae que la ni\u00f1a sufri\u00f3 una &nbsp;convulsi\u00f3n febril, la cual cedi\u00f3 despu\u00e9s de &nbsp;recibir el medicamento diazepam, y de acuerdo con la literatura &nbsp;disponible, la mayor\u00eda de las veces estos &nbsp;eventos &nbsp;no ocasionan da\u00f1os; no obstante, la sentencia le otorga total &nbsp;credibilidad a la hip\u00f3tesis planteada por la facultativa Hebe &nbsp;Montealegre Estailes, conforme a la cual la par\u00e1lisis cerebral &nbsp;sufrida posteriormente obedeci\u00f3 a la convulsi\u00f3n, &nbsp;supuesto no demostrado en el proceso, deriv\u00e1ndose por el &nbsp;Tribunal una conclusi\u00f3n contraevidente. &nbsp;<\/p>\n<p>Por otra parte, &nbsp;con &nbsp;tres d\u00edas de evoluci\u00f3n de la patolog\u00eda, le fue &nbsp;prescrita \u201cCeftriaxona\u201d, &nbsp;medicina indicada para la neumon\u00eda nosocomial, de donde se &nbsp;colige que, a ese momento, ya no se sospechaba, sino que era evidente &nbsp;el padecimiento de la indicada enfermedad. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque el 15 de &nbsp;julio de 2006, se report\u00f3 una mejor\u00eda del estado de &nbsp;salud, en la data siguiente se anot\u00f3: \u201cDescartar &nbsp;sistema nervioso central\u2026 evento hip\u00f3xico-isquemico? &nbsp;Facilitado por fiebre?10, &nbsp;indicaci\u00f3n &nbsp;que se revela s\u00f3lo como una posibilidad, la cual fue &nbsp;descartada, seg\u00fan se insert\u00f3 en nota del 18 de julio; &nbsp;no obstante, de manera contradictoria, la galena, en su testimonio, &nbsp;asegur\u00f3 que el suceso tuvo origen en el aludido sistema. &nbsp;<\/p>\n<p>El 21 de julio, &nbsp;esto es, una semana despu\u00e9s del ingreso, aparece una anotaci\u00f3n &nbsp;de la m\u00e9dica Montealegre, que indica: \u201cSepsis &nbsp;por infecci\u00f3n adquirida institucionalmente?\u201d &nbsp;y, de acuerdo con la aclaraci\u00f3n &nbsp;suministrada por la facultativa Martha Helena Beltr\u00e1n, el &nbsp;signo de interrogaci\u00f3n consignado a continuaci\u00f3n del &nbsp;nombre de la patolog\u00eda, indica que se trata de una sospecha, &nbsp;pero cuando se elimina dicho car\u00e1cter, es porque se ha &nbsp;confirmado ese diagn\u00f3stico. &nbsp;<\/p>\n<p>Y eso fue lo que &nbsp;ocurri\u00f3, porque el 23 de julio aparece una nota donde se &nbsp;indica: \u201cSepsis &nbsp;nosocomial de foco a establecer -bacteremia\u201d, lo &nbsp;que significa que la ni\u00f1a ten\u00eda una infecci\u00f3n &nbsp;adquirida en el hospital, as\u00ed la representante legal de la &nbsp;demandada y los galenos lo hayan negado en sus declaraciones. La &nbsp;supresi\u00f3n de los signos de interrogaci\u00f3n, colocados en &nbsp;anterior oportunidad, supone que se corrobor\u00f3 la sospecha. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a &nbsp;ese momento, la menor llevaba una semana en la unidad de cuidados &nbsp;intensivos, lapso requerido para la aparici\u00f3n de &nbsp;contaminaciones &nbsp;intrahospitalarias, &nbsp;aunque desde el inicio se aplicaron antibi\u00f3ticos para esa &nbsp;clase de enfermedad. &nbsp;<\/p>\n<p>El 30 de julio se &nbsp;registr\u00f3 una \u201cprobable &nbsp;encefalopat\u00eda hip\u00f3xico \u2013 isqu\u00e9mica &nbsp;secuelar\u2026 Sospecha de hipertemia central\u201d, &nbsp;glosa que persisti\u00f3 hasta el 2 de agosto de 2006, de la cual &nbsp;posteriormente desapareci\u00f3 la sospecha de hipertemia central, &nbsp;lo que es indicador de que la encefalopat\u00eda ya no se &nbsp;consideraba &nbsp;consecuencia de &nbsp;aquella. Sin embargo, el Tribunal le dio total credibilidad al &nbsp;testimonio de la facultativa Montealegre, cuando en la historia &nbsp;existe evidencia de que la patolog\u00eda fue descartada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, &nbsp;en observaci\u00f3n del 9 de septiembre de 2006 se dej\u00f3 &nbsp;reportado el hallazgo de \u201cbacteremia &nbsp;por Klebsiella pneumoniae EN TRATAMIENTO\u2026 reporte de &nbsp;hemocultivo final documenta Klebsiella pneumoniae sensible a &nbsp;cefepime, resistente a ampicilina\u201d, &nbsp;evidenci\u00e1ndose contradicci\u00f3n con la declaraci\u00f3n &nbsp;rendida por la referida &nbsp;especialista, &nbsp;quien afirm\u00f3 que los cultivos salieron bien y, por ende, la &nbsp;fiebre de la ni\u00f1a era inexplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>En la literatura &nbsp;m\u00e9dica, dicha bacteria se describe como uno de los principales &nbsp;agentes generadores de infecciones intrahospitalarias y, &nbsp;adicionalmente, de la encefalopat\u00eda hip\u00f3xica \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mica grave. &nbsp;<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, &nbsp;acorde con la historia cl\u00ednica, la infante ingres\u00f3 a &nbsp;cuidados intensivos con una traque\u00edtis aguda, patolog\u00eda &nbsp;que fue mejorando con el tratamiento recibido, y posteriormente se &nbsp;infect\u00f3 con una bacteria adquirida en el centro asistencial, &nbsp;la cual le produjo la encefalopat\u00eda, determinante de una &nbsp;incapacidad definitiva, pero el sentenciador omiti\u00f3 valorar el &nbsp;contenido del registro &nbsp;y, en su lugar, &nbsp; atendi\u00f3 la prueba testimonial, la cual pos\u00f3 de ser &nbsp;t\u00e9cnica, cuando en realidad correspond\u00eda a argumentos &nbsp;de defensa de los m\u00e9dicos tratantes para justificar a la &nbsp;instituci\u00f3n para &nbsp;la cual prestaban sus servicios profesionales. &nbsp;<\/p>\n<p>Por los argumentos &nbsp;expuestos, solicit\u00f3 casar la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;En la tarea de valorar las pruebas recaudadas dentro del juicio y &nbsp;formar su convencimiento en relaci\u00f3n con los hechos debatidos &nbsp;en la litis, al juzgador de instancia le es reconocida una prudente &nbsp;autonom\u00eda que, en principio, impide a la Corte adentrarse en &nbsp;ese an\u00e1lisis y, &nbsp;por lo tanto, las conclusiones a que se llegue en &nbsp;ese campo se tornan intangibles, salvo plena acreditaci\u00f3n de &nbsp;la existencia de yerros en la percepci\u00f3n de los instrumentos &nbsp;suasorios, con entidad para derribar la doble presunci\u00f3n de &nbsp;legalidad y acierto que recubre a la sentencia confutada. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;suerte que, al encaminar el reproche por la v\u00eda indirecta, al &nbsp;censor no le es suficiente con exponer un razonamiento contrapuesto &nbsp;al del fallador en cuanto al m\u00e9rito de los medios probatorios &nbsp;o al contenido objetivo de estos, ambos insuficientes para ocasionar &nbsp;el quiebre de la decisi\u00f3n recurrida, pues el rol de la Corte &nbsp;no es juzgar la controversia nuevamente, como lo hicieron los &nbsp;decisores en los grados de conocimiento, sino constatar si fueron &nbsp;infringidas o no las normas materiales invocadas por el &nbsp;impugnante. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal raz\u00f3n devienen impertinentes alegatos que, lejos de &nbsp;enrostrar defectos concretos en la apreciaci\u00f3n de elementos de &nbsp;convicci\u00f3n determinados, se esfuerzan en mostrar un panorama &nbsp;distinto al producto de la estimaci\u00f3n ejecutada por el &nbsp;enjuiciador, a partir de opiniones propias sobre la forma en que &nbsp;debi\u00f3 ejecutarse esa labor. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;luego que, si no se comprueba la comisi\u00f3n de desaciertos &nbsp;f\u00e1cticos o de iure, &nbsp;el veredicto al cual no pueda calific\u00e1rsele de palmariamente &nbsp;irrazonable, arbitrario o contradictorio con el acervo demostrativo, &nbsp;permanecer\u00e1 enhiesto ante el ataque. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con la anterior precisi\u00f3n ha de emprenderse &nbsp;ahora &nbsp;el estudio de la acusaci\u00f3n, en la cual, como se indic\u00f3 &nbsp;al inicio, se anunci\u00f3 como basamento la existencia de un yerro &nbsp;de naturaleza f\u00e1ctica, al dejar de lado la apreciaci\u00f3n &nbsp;\u201cconforme &nbsp;a la ley\u201d &nbsp;de \u201clas &nbsp;pruebas documentales y testimonios que existen en los autos\u201d11, &nbsp;alusi\u00f3n que el casacionista, posteriormente, relacion\u00f3 &nbsp;con la historia cl\u00ednica de la menor Adriana Salom\u00e9 &nbsp;C\u00e9spedes Wilson y las declaraciones rendidas en el proceso por &nbsp;los galenos que estuvieron a cargo de la atenci\u00f3n y &nbsp;tratamiento prodigados durante su estad\u00eda en la Cl\u00ednica &nbsp;Country. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;dicho, por cuanto, en su criterio, el ad &nbsp;quem &nbsp;privilegi\u00f3 los segundos, evidentemente parcializados, pese a &nbsp;su discrepancia con el referido documento, cuyas anotaciones fueron &nbsp;elaboradas &nbsp;por los deponentes en el momento de la prestaci\u00f3n de servicios &nbsp;a la paciente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Aunque el embate se conform\u00f3 con diversas cr\u00edticas, &nbsp;debe advertir la Sala que no todas son del mismo temperamento, pues &nbsp;am\u00e9n del cercenamiento del aludido registro en pro de una &nbsp;excesiva credibilidad a las testificales practicadas, el opugnante &nbsp;enfrent\u00f3 la decisi\u00f3n por desconocer el segundo inciso &nbsp;del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, el &nbsp;cual demanda exponer razonadamente el m\u00e9rito probatorio &nbsp;asignado a cada prueba, y tambi\u00e9n el precepto 248 del mismo &nbsp;compendio, en torno al concepto de indicio. Asimismo, refut\u00f3 &nbsp;la ausencia de un \u201can\u00e1lisis &nbsp;serio y completo de la integridad del acervo probatorio que obra en &nbsp;el expediente\u201d12, &nbsp;cuestionamientos que, adem\u00e1s de tomar como referentes c\u00e1nones &nbsp;legales no aplicables a la fecha en que se profiri\u00f3 la &nbsp;sentencia acusada13, &nbsp;pertenecen al \u00e1mbito del error de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.1. Se memora &nbsp;que la equivocaci\u00f3n de orden f\u00e1ctico sucede cuando \u00abel &nbsp;juzgador supone, omite o altera el contenido de las pruebas, siempre &nbsp;y cuando dicha anomal\u00eda influya en la forma en que se desat\u00f3 &nbsp;el debate, de tal manera que de no haber ocurrido[,] &nbsp;otro fuera el resultado, lo que debe aparecer palmario o demostrado &nbsp;con contundencia\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC1853-2018, 29 may., rad. 2008-00148-01). &nbsp;<\/p>\n<p>El pronunciamiento &nbsp;citado, reiterativo &nbsp;de &nbsp;las providencias CSJ SC 21 feb. 12, rad. 004-00649-01 y CSJ SC 24 &nbsp;jul. 2012, rad. 2005-00595-01, explic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>[E]l error de &nbsp;hecho, que como motivo de casaci\u00f3n prev\u00e9 el inciso &nbsp;segundo, numeral primero, del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil14, &nbsp;ocurre cuando se supone o pretermite la prueba, entendi\u00e9ndose &nbsp;que incurrir\u00e1 en la primera hip\u00f3tesis el juzgador que &nbsp;halla un medio en verdad inexistente o distorsiona el que s\u00ed &nbsp;obra para darle un significado que no contiene, y en la segunda &nbsp;situaci\u00f3n cuando ignora del todo su presencia o lo cercena en &nbsp;parte, para, en esta \u00faltima eventualidad, asignarle una &nbsp;significaci\u00f3n contraria o diversa. El error \u2018ata\u00f1e &nbsp;a la prueba como elemento material del proceso, por creer el &nbsp;sentenciador que existe cuando falta, o que falta cuando existe, y &nbsp;debido a ella da por probado o no probado el hecho\u2019 (G. J., T. &nbsp;LXXVIII, p\u00e1gina 313) (\u2026) Denunciada una de las &nbsp;anteriores posibilidades, el impugnador debe acreditar que la &nbsp;falencia endilgada es manifiesta y, adem\u00e1s, que es &nbsp;trascendente por haber determinado la resoluci\u00f3n reprochada, &nbsp;de tal suerte que, de no haberse incurrido en esa sinraz\u00f3n, &nbsp;otra hubiera sido la resoluci\u00f3n adoptada (\u2026) Acorde con &nbsp;la a\u00f1eja, reiterada y uniforme jurisprudencia de la &nbsp;Corporaci\u00f3n, el yerro f\u00e1ctico ser\u00e1 evidente o &nbsp;notorio, \u2018cuando su s\u00f3lo planteamiento haga brotar que &nbsp;el criterio\u2019 del juez \u2018est\u00e1 por completo &nbsp;divorciado de la m\u00e1s elemental sind\u00e9resis; si se &nbsp;quiere, que repugna al buen juicio\u2019, lo que ocurre en aquellos &nbsp;casos en que \u00e9l \u2018est\u00e1 convicto de &nbsp;contraevidencia\u2019 (sentencias de 11 de julio de 1990 y de 24 de &nbsp;enero de 1992), o cuando es \u2018de tal entidad que a primer golpe &nbsp;de vista ponga de manifiesto la contraevidencia de la determinaci\u00f3n &nbsp;adoptada en el fallo combatido con la realidad que fluya del proceso\u2019 &nbsp;(sentencia 146 de 17 de octubre de 2006, exp. 06798-01); dicho en &nbsp;t\u00e9rminos diferentes, significa que la providencia debe &nbsp;aniquilarse cuando aparezca claro que \u2018se estrell\u00f3 &nbsp;violentamente contra la l\u00f3gica o el buen sentido com\u00fan, &nbsp;evento en el cual no es nada razonable ni conveniente persistir &nbsp;tozudamente en el mantenimiento de la decisi\u00f3n so pretexto de &nbsp;aquella autonom\u00eda\u201915. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.2. &nbsp;En cambio, el error de iure &nbsp;tiene un origen y connotaci\u00f3n dis\u00edmil, pues no se &nbsp;produce en el campo de la investigaci\u00f3n de la composici\u00f3n &nbsp;f\u00e1ctica del litigio, donde la anomal\u00eda recae sobre la &nbsp;existencia o el contenido material de las pruebas, sino que acaece en &nbsp;la contemplaci\u00f3n jur\u00eddica de los medios de persuasi\u00f3n, &nbsp;por desatenci\u00f3n o inobservancia de las normas disciplinantes &nbsp;de su aducci\u00f3n, decreto, pr\u00e1ctica, incorporaci\u00f3n &nbsp;y evaluaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esta clase de defecto incurre el juzgador despu\u00e9s de dar por &nbsp;existente el medio probatorio en el proceso, pero al evaluarlo comete &nbsp;desatino respecto de las previsiones legales que rigen su &nbsp;admisibilidad, pertinencia y eficacia, y ello conduce a que le &nbsp;atribuya un m\u00e9rito que la ley no le confiere o le niegue el &nbsp;que le asigna. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;el funcionario judicial tropieza con el dislate del &nbsp;linaje indicado &nbsp;cuando, por ejemplo: i) valora probanzas aducidas al plenario sin el &nbsp;cumplimiento de los requisitos exigidos para su producci\u00f3n; &nbsp;ii) no las aprecia por estimar que no se practicaron o recibieron &nbsp;conforme a la ritualidad prevista para ellas; iii) les otorga valor &nbsp;persuasivo pese a que el legislador las rechaza para la constataci\u00f3n &nbsp;de un determinado hecho; iv) no les reconoce m\u00e9rito de &nbsp;convicci\u00f3n, no obstante que son las contempladas en el &nbsp;ordenamiento para demostrar un supuesto f\u00e1ctico o un acto &nbsp;jur\u00eddico, v) tiene por acreditado el hecho o el acto con otra &nbsp;prueba y, vi) reclama un espec\u00edfico medio de persuasi\u00f3n &nbsp;aunque la normatividad no lo exige. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.3. En cuanto a &nbsp;la labor del recurrente, cuando se alega yerro f\u00e1ctico, \u00e9sta &nbsp;consiste en &nbsp;poner de presente \u00abpor &nbsp;un lado, lo que dice, o dej\u00f3 de decir, la sentencia respecto &nbsp;del medio probatorio, y, por el otro, el texto concreto del medio, y, &nbsp;establecido el paralelo, denotar que existe disparidad o divergencia &nbsp;entre &nbsp;ambos &nbsp;y que esa disparidad es evidente\u00bb, &nbsp;y si invoca &nbsp;el de derecho, precisa la doctrina jurisprudencial de esta Sala que &nbsp;\u00abtambi\u00e9n &nbsp;es del caso llevar a cabo una comparaci\u00f3n entre la sentencia y &nbsp;el medio, seg\u00fan se ha anticipado, m\u00e1s &nbsp;en este supuesto lo ser\u00e1 para patentizar que conforme a las &nbsp;reglas propias de la petici\u00f3n, decreto, pr\u00e1ctica o &nbsp;apreciaci\u00f3n de las pruebas, el juicio del sentenciador no &nbsp;pod\u00eda ser el que\u2026consign\u00f3. En consecuencia, si &nbsp;dijo que la prueba era apta para demostrar el hecho o acto, debe &nbsp;hacerse notar que no lo era en realidad; o si la desestim\u00f3 &nbsp;como id\u00f3nea, debe puntualizarse que s\u00ed era adecuada. &nbsp;Todo, con sujeci\u00f3n a las susodichas normas reguladoras de la &nbsp;actividad probatoria&#8230;\u201d (Sentencia de 13 de octubre de 1995, &nbsp;expediente 3986; reiterada en la de 6 de abril de 2011, expediente &nbsp;54001-3103-004-2004-00206-01)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC5686-2018, 19 dic., rad. 2004-00042-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; Ciertamente, las censuras relativas a la falta de exposici\u00f3n &nbsp;razonada del m\u00e9rito probatorio atribuido a cada uno de los &nbsp;elementos de juicio y a la valoraci\u00f3n en conjunto de los &nbsp;medios probatorios, deberes que dimanan del art\u00edculo 187 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil, hoy 176 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, no demarcan la comisi\u00f3n de un error de &nbsp;hecho, pues el juzgador no se equivoca en el examen material u &nbsp;objetivo de las pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, precisamente, consciente de su existencia en el proceso &nbsp;y vi\u00e9ndolas en su exacta dimensi\u00f3n ontol\u00f3gica, &nbsp;pasa a otra etapa en su actividad intelectiva, relacionada \u00e9sta &nbsp;con la diagnosis jur\u00eddica de los medios persuasivos, y all\u00ed &nbsp;es donde comete el desacierto de no darles valor de convicci\u00f3n, &nbsp;resultado bien sea de no efectuar un an\u00e1lisis reflexivo sobre &nbsp;el m\u00e9rito de cada una, o de no apreciarlas conect\u00e1ndolas &nbsp;entre s\u00ed para establecer sus puntos de concordancia y tambi\u00e9n &nbsp;sus disimilitudes o contradicciones, a fin de extraer las &nbsp;conclusiones que correspondan. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte, al &nbsp;pronunciarse sobre las disposiciones comentadas, ha se\u00f1alado &nbsp;que de la misma manera que las restantes pautas de disciplina &nbsp;probatoria, su transgresi\u00f3n debe \u00abcuestionarse &nbsp;en el \u00e1mbito del yerro de derecho; el cual no puede &nbsp;confundirse ni mixturarse con an\u00e1lisis soportados en desatinos &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC2909-2017, 24 abr., rad. 2008-00830-01; en el mismo sentido CSJ &nbsp;SC5342-2018, 7 dic., rad. 2010-00114-01; CSJ AC5076-2019, 29 nov., &nbsp;rad. 2015-005577-01; CSJ SC3929-2020, 19 oct., rad. 2019-00192-01, &nbsp;entre otros). &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. En lo que &nbsp;respecta al art\u00edculo 248 del estatuto procesal anterior (hoy &nbsp;240 del C.G.P.), por su naturaleza de norma disciplinante de los &nbsp;requisitos para que un hecho pueda considerarse indicio, su &nbsp;quebranto, seg\u00fan se ha decantado, es solo censurable por v\u00eda &nbsp;del desacierto de iure &nbsp;(CSJ &nbsp;AC3642-2016, 14 jun., rad. 2010-00740-01; CSJ &nbsp;AC2446-2018, &nbsp;19 jun., rad. 2011-00185-01). &nbsp;<\/p>\n<p>A lo dicho se a\u00fana &nbsp;el defecto del ataque consistente en la invocaci\u00f3n de reglas &nbsp;del anterior estatuto adjetivo, cuando a la data en que fue dictada &nbsp;la sentencia por el ad &nbsp;quem, &nbsp;ya se hallaban vigentes las pautas de la codificaci\u00f3n general &nbsp;del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre este &nbsp;particular, precisa la Sala que es censurable el quebranto de &nbsp;preceptos antecesores de los que actualmente gobiernan un determinado &nbsp;asunto, siempre que las relaciones jur\u00eddicas involucradas o, &nbsp;en este caso, las deficiencias probatorias que se denuncien como &nbsp;violaci\u00f3n mediata de normas sustanciales, sean reguladas &nbsp;efectivamente por ellas; empero, si &nbsp;las nuevas directrices ya eran aplicables para cuando fue proferido &nbsp;el pronunciamiento combatido en casaci\u00f3n, tal &nbsp;como ocurr\u00eda en este caso, y las relaciones jur\u00eddicas o &nbsp;actos procesales se encontraban sujetas a ellas, la &nbsp;denuncia de infracci\u00f3n debe recaer sobre las \u00faltimas y &nbsp;no respecto de los preceptos sustituidos, regla que inobserv\u00f3 &nbsp;el casacionista. &nbsp;La raz\u00f3n es sencilla: La norma susceptible de transgredirse &nbsp;por el sentenciador es aquella que ha debido hacerse actuar en el &nbsp;caso o se estim\u00f3 aplicable sin serlo. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. La indebida &nbsp;amalgama de los dos tipos de error probatorio, sin embargo, no &nbsp;ensombrece, en este caso, la acusaci\u00f3n, ni conduce a su &nbsp;desestimaci\u00f3n por causa de la deficiencia de t\u00e9cnica en &nbsp;la formulaci\u00f3n del reproche, &nbsp;porque los cuestionamientos anotados no pasan de ser, en el contexto &nbsp;de la censura, &nbsp;simples enunciaciones referidas, en los tres eventos mencionados, a &nbsp;la comisi\u00f3n de error &nbsp;facti &nbsp;in &nbsp;iudicando &nbsp;en la evaluaci\u00f3n de la historia cl\u00ednica de la paciente, &nbsp;pues lo que, en esencia, se reprocha no es otra cosa que la &nbsp;tergiversaci\u00f3n y cercenamiento de esa prueba documental, la &nbsp;cual &nbsp;de haberse apreciado en su real extensi\u00f3n &nbsp;objetiva, &nbsp;habr\u00eda puesto en evidencia la parcialidad de los galenos &nbsp;tratantes y la discrepancia de sus versiones con el contenido de &nbsp;dicho documento, estructur\u00e1ndose una alteraci\u00f3n del &nbsp;contenido material &nbsp;de ese medio suasorio, pifia que, seg\u00fan el casacionista, &nbsp;determin\u00f3 el resultado del litigio, porque llev\u00f3 al &nbsp;Tribunal a tener por no demostrada la culpa de la parte demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>De all\u00ed &nbsp;que, en lugar de enfocarse en &nbsp;acreditar la apreciaci\u00f3n aislada e inconexa de los medios de &nbsp;convicci\u00f3n, &nbsp;o que el Tribunal soslay\u00f3 los requisitos del indicio, o no &nbsp;expuso el m\u00e9rito que le merec\u00eda el registro de &nbsp;atenciones en el establecimiento hospitalario, el censor se encamin\u00f3 &nbsp;a realizar un examen individualizado de \u00e9ste, y a enfrentar la &nbsp;valoraci\u00f3n realizada por ser acr\u00edtica y generadora de &nbsp;inferencias contraevidentes, como as\u00ed le correspond\u00eda &nbsp;para fundamentar el presunto yerro f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Superadas las &nbsp;aparentes deficiencias t\u00e9cnicas, le corresponde a la Sala &nbsp;acometer el estudio de fondo de la cr\u00edtica casacional, &nbsp;vinculada, como se dijo, a la valoraci\u00f3n que realiz\u00f3 el &nbsp;ad &nbsp;quem &nbsp;de la historia cl\u00ednica de la menor Adriana Salom\u00e9 &nbsp;C\u00e9spedes Wilson y de las pruebas testificales recaudadas en el &nbsp;juicio, a fin de determinar si el juzgador incurri\u00f3 en los &nbsp;desatinos que le endilga el recurrente, radicados, en esencia, en la &nbsp;desestimaci\u00f3n de la primera y la sobrevaloraci\u00f3n de los &nbsp;segundos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. De acuerdo &nbsp;con la Ley 23 de 1981, la historia cl\u00ednica es un documento &nbsp;privado que contiene \u201cel &nbsp;registro obligatorio de las condiciones de salud del paciente\u201d, &nbsp;sometido a reserva y, por ello, \u201c\u00fanicamente &nbsp;puede ser conocido por terceros previa autorizaci\u00f3n del &nbsp;paciente o en los casos previstos por la Ley\u201d &nbsp;(art\u00edculo 34). Se impone a los prestadores de salud &nbsp;diligenciarla de forma clara, legible, sin tachones, enmendaduras, &nbsp;intercalaciones, espacios en blanco y sin emplear siglas; cada &nbsp;anotaci\u00f3n tiene que datarse y colocar la hora de &nbsp;realizaci\u00f3n con &nbsp;el nombre completo y firma de su autor (art\u00edculo 5 Resoluci\u00f3n &nbsp;1995 de 1999). &nbsp;<\/p>\n<p>En ella deben &nbsp;consignarse de manera cronol\u00f3gica, am\u00e9n del estado del &nbsp;paciente, \u201clos &nbsp;actos m\u00e9dicos y los dem\u00e1s procedimientos ejecutados por &nbsp;el equipo de salud que interviene en su atenci\u00f3n\u201d &nbsp;(art\u00edculo 1\u00b0, Resoluci\u00f3n 1995 de 1998). &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;debe cumplir las siguientes caracter\u00edsticas: i) integralidad: &nbsp;Es &nbsp;necesario que re\u00fana la &nbsp;informaci\u00f3n correspondiente a los \u201caspectos &nbsp;cient\u00edficos, t\u00e9cnicos y administrativos relativos a la &nbsp;atenci\u00f3n en salud en las fases de fomento, promoci\u00f3n de &nbsp;la salud, prevenci\u00f3n espec\u00edfica, diagn\u00f3stico, &nbsp;tratamiento y rehabilitaci\u00f3n de la enfermedad, abord\u00e1ndolo &nbsp;como un todo en sus aspectos biol\u00f3gico, psicol\u00f3gico y &nbsp;social, e interrelacionado con sus dimensiones personal, familiar y &nbsp;comunitaria\u201d; &nbsp;ii) secuencialidad: &nbsp;Los &nbsp;registros de prestaci\u00f3n del servicio &nbsp;\u201cdeben consignarse en la secuencia cronol\u00f3gica en que &nbsp;ocurri\u00f3 la atenci\u00f3n\u201d; &nbsp;iii) racionalidad &nbsp;cient\u00edfica: &nbsp;Se impone la aplicaci\u00f3n de criterios cient\u00edficos en el &nbsp;diligenciamiento y registro de las acciones en salud brindadas al &nbsp;usuario, \u201cde &nbsp;modo que evidencie en forma l\u00f3gica, clara y completa, el &nbsp;procedimiento que se realiz\u00f3 en la investigaci\u00f3n de las &nbsp;condiciones de salud del paciente, diagn\u00f3stico y plan de &nbsp;manejo\u201d; &nbsp;iv) &nbsp;disponibilidad: &nbsp;Debe poderse utilizar cuando sea requerida \u201ccon &nbsp;las limitaciones que impone la Ley\u201d &nbsp;y v) oportunidad: &nbsp;El diligenciamiento ha de realizarse de manera \u201csimult\u00e1nea &nbsp;o inmediatamente despu\u00e9s de que ocurre la prestaci\u00f3n &nbsp;del servicio\u201d &nbsp;(art\u00edculo &nbsp;3\u00b0, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>Para su &nbsp;conservaci\u00f3n, las entidades que deben custodiarlas pueden &nbsp;recurrir a medios f\u00edsicos o t\u00e9cnicos, pero si se usan &nbsp;programas automatizados para su manejo, se &nbsp;exige que tanto estos como sus equipos y soportes, cuenten con &nbsp;mecanismos de seguridad que imposibiliten la modificaci\u00f3n una &nbsp;vez que se registren y guarden los datos (art\u00edculo 18, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Respecto del &nbsp;se\u00f1alado documento, esta Corporaci\u00f3n la &nbsp;defini\u00f3 como &nbsp;la \u00abcompilaci\u00f3n &nbsp;informativa en la que se individualiza a la persona que requiere de &nbsp;atenci\u00f3n m\u00e9dica y se relata de forma discriminada la &nbsp;forma como se le presta, lo que comprende una descripci\u00f3n del &nbsp;estado de salud de arribo, los hallazgos de su revisi\u00f3n por el &nbsp;personal encargado, los resultados de las pruebas y ex\u00e1menes &nbsp;que se practiquen, los medicamentos ordenados y su dosificaci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como todo lo relacionado con las intervenciones y &nbsp;procedimientos a que se somete, es una herramienta \u00fatil para &nbsp;verificar la ocurrencia de los hechos en que se sustentan los &nbsp;reclamos del afectado con un procedimiento de esa naturaleza\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;a\u00f1adi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Su &nbsp;conformaci\u00f3n debe ser cronol\u00f3gica, clara, ordenada y &nbsp;completa, pues, cualquier omisi\u00f3n, imprecisi\u00f3n, &nbsp;alteraci\u00f3n o enmendadura, cuando es sometida al tamiz del &nbsp;juzgador, puede constituir indicio en contra del encargado de &nbsp;diligenciarla. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;todas maneras, su m\u00e9rito probatorio debe establecerse \u00abde &nbsp;acuerdo con las reglas de la sana cr\u00edtica\u00bb, debiendo ser &nbsp;apreciada en conjunto con las pruebas restantes, m\u00e1xime cuando &nbsp;su contenido se refiere a conceptos que en muchos casos son ajenos al &nbsp;conocimiento del funcionario (CSJ &nbsp;SC5746-2014, 14 nov. 2014, rad. 2008-00469-01; SC2506-2016, 2 mar., &nbsp;rad. 2000-01116-01). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;pronunciamiento reciente, al aludir a la relevancia del comentado &nbsp;registro, precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>Ante todo, &nbsp;sirve de herramienta para informar al personal m\u00e9dico sobre &nbsp;todas las condiciones de salud, el tratamiento y la evoluci\u00f3n &nbsp;del paciente. Tambi\u00e9n como medio de prueba para reconstruir &nbsp;los hechos frente a la necesidad de establecer una eventual &nbsp;responsabilidad gal\u00e9nica. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo indicado no &nbsp;quiere decir que se est\u00e9 ante una prueba tasada; tampoco que a &nbsp;trav\u00e9s de otros medios probatorios sea imposible desvirtuar su &nbsp;contenido o que no se pueda probar contra su literalidad. Se trata, &nbsp;pues, de un medio de convicci\u00f3n relevante, por tanto, &nbsp;discutible, en casos de tachaduras, omisiones, inexactitudes o &nbsp;falsedades &nbsp;(CSJ SC3847-2020, 13 oct. 2020, rad. 2013-00092-01). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo expuesto se extrae que, en la valoraci\u00f3n del comentado &nbsp;medio de demostraci\u00f3n, es imperativo, como en las otras &nbsp;probanzas, atender las reglas de la sana cr\u00edtica, sin &nbsp;soslayar, de un lado, que su elaboraci\u00f3n est\u00e1 deferida &nbsp;a quienes eventualmente estar\u00e1n involucrados en la relaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica discutida en el proceso y, de otro, que la ausencia &nbsp;del registro o su diligenciamiento con omisiones, errores o &nbsp;inexactitudes, puede generar un indicio grave en contra del &nbsp;profesional de la medicina o de la instituci\u00f3n de salud. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;El casacionista le endilg\u00f3 &nbsp;al Tribunal el desprecio del mencionado medio probatorio, pues, &nbsp;aunque transcribi\u00f3 apartes extensos del mismo, no efectu\u00f3 &nbsp;un an\u00e1lisis cr\u00edtico de las razones por las cuales &nbsp;consider\u00f3 que deb\u00edan desestimarse &nbsp;las anotaciones all\u00ed consignadas, y si bien manifest\u00f3 &nbsp;que tendr\u00eda en cuenta dicho documento, lo cierto es que &nbsp;finalmente no lo hizo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.1. &nbsp;No obstante que la providencia reconoci\u00f3 la infecci\u00f3n &nbsp;con una bacteria adquirida \u201cestando &nbsp;internada en la Cl\u00ednica Country\u201d &nbsp;-Klebsiella &nbsp;pneumoniae\u201d-, &nbsp;concluy\u00f3 la imposibilidad de atribuir a la acci\u00f3n de &nbsp;ese microorganismo, la lesi\u00f3n cerebral sufrida, siendo su &nbsp;causa m\u00e1s probable la traque\u00edtis bacteriana con que &nbsp;ingres\u00f3 la menor. En otras palabras, \u201cel &nbsp;da\u00f1o no obedeci\u00f3 a culpa del demandado\u201d.16 &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.2. &nbsp;Si el 15 de julio de 2006, la crisis convulsiva cedi\u00f3 con la &nbsp;administraci\u00f3n del medicamento diazepam, y la mayor\u00eda &nbsp;de eventos de ese tipo en ni\u00f1os no ocasionan da\u00f1os &nbsp;permanentes, la conclusi\u00f3n del Tribunal sobre que aquella &nbsp;produjo la par\u00e1lisis cerebral es contraevidente, m\u00e1xime &nbsp;si &nbsp;se report\u00f3 &nbsp;una mejor\u00eda en la dificultad para respirar y en la disfon\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;si en la misma fecha, se empez\u00f3 a suministrar el antibi\u00f3tico &nbsp;\u201cCeftriaxona\u201d, conocido por emplearse en infecciones &nbsp;nosocomiales, era claro que desde ese momento ya no exist\u00eda &nbsp;sospecha sobre esta patolog\u00eda, sino evidencia de su &nbsp;padecimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.3. &nbsp;El 16 de julio se anot\u00f3: \u201cDescartar &nbsp;sistema nervioso central \u2026 evento hip\u00f3xico \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mico? Facilitado por fiebre?, &nbsp;pero al plantearse como interrogante, significa que se trataba s\u00f3lo &nbsp;de una posibilidad. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.4. &nbsp;Dos d\u00edas despu\u00e9s, la facultativa Hebe Montealegre &nbsp;Estailes report\u00f3 haberse &nbsp;descartado el &nbsp;\u201csistema &nbsp;nervioso central\u201d17; &nbsp;no obstante, en su declaraci\u00f3n asever\u00f3 que la hipoxia &nbsp;isqu\u00e9mica tuvo origen en un incidente ocurrido en ese complejo &nbsp;org\u00e1nico, cambio de versi\u00f3n en el cual no repar\u00f3 &nbsp;el fallador. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.5. &nbsp;La glosa de 21 de julio relativa a la \u201c{s}epsis &nbsp;por infecci\u00f3n adquirida institucionalmente\u201d18, &nbsp;como enfermedad confirmada, pues no se acompa\u00f1\u00f3 de los &nbsp;signos de interrogaci\u00f3n que se insertan cuando apenas se &nbsp;sospecha el diagn\u00f3stico, desvirt\u00faa la inferencia del ad &nbsp;quem, &nbsp;al poner en evidencia que la ni\u00f1a hab\u00eda comenzado a &nbsp;mejorar; se descart\u00f3 un suceso hip\u00f3xico \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mico a consecuencia de fiebre; y, tuvo una reca\u00edda &nbsp;una semana posterior a su ingreso a la instituci\u00f3n, lapso &nbsp;requerido \u201cpara &nbsp;la aparici\u00f3n de infecciones nosocomiales, como lo refirieron &nbsp;algunos m\u00e9dicos en sus declaraciones\u201d; &nbsp;sin embargo, desde la internaci\u00f3n en UCI, se administraron &nbsp;antibi\u00f3ticos para combatir ese tipo de contaminaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.6. &nbsp;El 30 de julio de 2006 se indic\u00f3 en la historia que la ni\u00f1a &nbsp;ten\u00eda una \u201c{p}robable &nbsp;encefalopat\u00eda hip\u00f3xico isqu\u00e9mica secuelar\u2026 &nbsp;Sospecha de hipertemia central\u201d, &nbsp;nota permanente hasta el 2 de agosto siguiente, en que se confirm\u00f3 &nbsp;la patolog\u00eda. La hip\u00f3tesis del origen de la fiebre &nbsp;posteriormente dej\u00f3 de consignarse, de ah\u00ed que la &nbsp;encefalopat\u00eda ya no se consideraba derivada de la hipertemia &nbsp;central; empero, el enjuiciador &nbsp;no acogi\u00f3 esta inferencia deducida del registro, sino la &nbsp;versi\u00f3n, en contrario, de la doctora Montealegre. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.7. &nbsp;Tambi\u00e9n se acept\u00f3 por el sentenciador, con base en lo &nbsp;atestiguado por la precitada galena, el resultado negativo de los &nbsp;cultivos y, por ende, la ausencia de causa de la fiebre, no obstante &nbsp;que, en anotaci\u00f3n de 9 de septiembre de 2006, se refiri\u00f3: &nbsp;\u201cBacteremia &nbsp;por Klebsiella pneumoniae EN TRATAMIENTO\u2026 reporte de &nbsp;hemocultivo final documenta Klebsiella pneumoniae sensible a &nbsp;cefepime, resistente a ampicilina\u201d19, &nbsp;lo que ratifica la infecci\u00f3n intrahospitalaria. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;En relaci\u00f3n con las atestaciones precedentes, procede &nbsp;la Corte a examinar si se incurri\u00f3 en los yerros de facto &nbsp;denunciados en la censura. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.1. &nbsp;La historia cl\u00ednica registra el ingreso de la menor el 14 de &nbsp;julio de 2006, unos minutos despu\u00e9s de las dos de la tarde20, &nbsp;\u201cfebril, &nbsp;con dificultad respiratoria importante y estridor\u201d, &nbsp;con &nbsp;diagn\u00f3stico inicial de \u201claringotraqueitis &nbsp;aguda\u201d21. &nbsp;En la evoluci\u00f3n de pediatr\u00eda de las 19:33, se &nbsp;indic\u00f3: \u201c{L}actante &nbsp;con &nbsp;cuadro viral respiratorio alto desde hace una semana, que se agrav\u00f3 &nbsp;en las \u00faltimas 36 horas con disfon\u00eda, tos con &nbsp;movilizaci\u00f3n de secreciones, fiebre alta, v\u00f3mito &nbsp;incohercible y dificultad para respirar con desaturaci\u00f3n de &nbsp;87%\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Se decidi\u00f3 &nbsp;su manejo intrahospitalario en habitaci\u00f3n de planta, &nbsp;suministro de medicamentos, realizaci\u00f3n de ex\u00e1menes &nbsp;diagn\u00f3sticos, ox\u00edgeno adicional a trav\u00e9s de &nbsp;c\u00e1mara de Hood con termostato, instrumento consistente en una &nbsp;cabina instalada sobre la cabeza del paciente para concentrar el &nbsp;ox\u00edgeno, con la cual, seg\u00fan lo declar\u00f3 el galeno &nbsp;William Ricardo Cabra Cruz, se buscaba disminuir el desgaste de la &nbsp;ni\u00f1a en su intento por respirar.22 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.2. En &nbsp;valoraci\u00f3n del 15 de julio a las 7:34 a.m., si bien se anot\u00f3 &nbsp;que presentaba mejor\u00eda en su alteraci\u00f3n inicial de la &nbsp;voz y en los signos de dificultad respiratoria en relaci\u00f3n con &nbsp;la jornada anterior, tal como lo rese\u00f1\u00f3 el &nbsp;casacionista, \u00e9sta no supon\u00eda una superaci\u00f3n del &nbsp;cuadro cl\u00ednico, ni el restablecimiento de su estado de salud, &nbsp;porque persist\u00edan los picos de fiebre, y aunque ced\u00edan &nbsp;ante las medidas adoptadas, se advert\u00edan retracciones inter y &nbsp;sub costales. Adem\u00e1s, tan solo unos minutos despu\u00e9s &nbsp;(7:57), se refiri\u00f3 que la ni\u00f1a present\u00f3 &nbsp;s\u00fabitamente otra crisis de disfon\u00eda con desaturaci\u00f3n, &nbsp;sin evidencia de cuerpo extra\u00f1o que la originara y a pesar del &nbsp;plan de manejo instaurado.23 &nbsp;<\/p>\n<p>Como el detrimento &nbsp;continu\u00f3 su avance en la ma\u00f1ana, en la nota de las &nbsp;12:31 se hizo constar su traslado a la unidad de cuidado intensivo &nbsp;por \u201criesgo &nbsp;de falla ventilatoria\u201d24, &nbsp;relat\u00e1ndose como antecedente: \u201ccuadro &nbsp;de dos semanas de rinorrea blanquedina, tos, emesis y deposiciones &nbsp;diarreicas\u201d, &nbsp;y en &nbsp;los tres d\u00edas precedentes al ingreso \u201ctos &nbsp;con movilizaci\u00f3n de secreciones, estornudos, rinorrea &nbsp;blanquecina\u201d y &nbsp;\u201cfiebre de 38.5 oC\u201d.25 &nbsp;<\/p>\n<p>A la UCI, la menor &nbsp;arrib\u00f3 en malas condiciones generales, p\u00e1lida, con &nbsp;crisis convulsiva generalizada, febril y patr\u00f3n respiratorio &nbsp;irregular. Aunque asiste raz\u00f3n al censor en su afirmaci\u00f3n &nbsp;de que la convulsi\u00f3n fue controlada con la administraci\u00f3n &nbsp;de tres dosis del medicamento diazepam, el estado de la paciente era &nbsp;precario, toda vez que la convulsi\u00f3n tuvo una duraci\u00f3n &nbsp;de treinta minutos26; &nbsp;padec\u00eda fiebre de 40.8\u00b0C, taquicardia severa y falla &nbsp;ventilatoria, de ah\u00ed que los galenos optaran por la intubaci\u00f3n &nbsp;orotraqueal y, en la laringoscopia previa a dicho procedimiento, &nbsp;encontraron \u201cmembranas &nbsp;purulentas en cuerdas vocales que obliteran completamente la luz de &nbsp;la v\u00eda a\u00e9rea\u201d27, &nbsp;lo que adicional a la presencia de infecci\u00f3n de origen &nbsp;bacteriano, evidencia que el material contaminado imped\u00eda el &nbsp;paso de aire a los pulmones. As\u00ed &nbsp;lo relat\u00f3 el m\u00e9dico William Ricardo Cabra, quien &nbsp;refiri\u00f3: \u201cla &nbsp;laringe y la tr\u00e1quea se cerraron y fue necesario intubarla\u201d.28 &nbsp;<\/p>\n<p>Determinar a ese &nbsp;momento, un da\u00f1o cerebral con ex\u00e1menes especializados y &nbsp;valoraciones de detalle no era posible, debido a la misma sedaci\u00f3n &nbsp;y relajaci\u00f3n en que fue sumida la paciente para ventilarla &nbsp;mec\u00e1nicamente y estabilizarla, pero de ninguna manera el hecho &nbsp;de haberse controlado la crisis convulsiva con un f\u00e1rmaco &nbsp;anticonvulsionante, se puede interpretar como ausencia de da\u00f1os &nbsp;a nivel cerebral, pues varios s\u00edntomas ya denotaban, a ese &nbsp;momento, la presencia de una lesi\u00f3n de ese talante, como que &nbsp;la ni\u00f1a estuviera \u201cestuporosa\u201d29, &nbsp;sin respuesta al dolor30 &nbsp;y con \u201canisocoria &nbsp;por pupila derecha 4 mm, izquierda 3 mm, d\u00e9bilmente &nbsp;reactivas\u201d31, &nbsp; la cual tambi\u00e9n se registr\u00f3 en las notas de las &nbsp;21:5732, &nbsp;22:2833 &nbsp;y 01:52 del d\u00eda 16 de julio, report\u00e1ndose en esta &nbsp;\u00faltima que \u201cllama &nbsp;la atenci\u00f3n anisocoria permanente desde el postictal34 &nbsp;de la ma\u00f1ana, con pupila izquierda en 3mm y derecha en 1mm, &nbsp;pendiente cuando se estabilice traslado a TAC cerebral y posterior &nbsp;valoraci\u00f3n por neuro, se dej\u00f3 fenobarbital35 &nbsp;de mantenimiento\u201d36. &nbsp;Seg\u00fan lo declar\u00f3 la m\u00e9dica Martha Beltr\u00e1n &nbsp;Gonz\u00e1lez, la ni\u00f1a no despert\u00f3 de la crisis &nbsp;convulsiva y no respond\u00eda a los est\u00edmulos, es decir, &nbsp;qued\u00f3 en un \u201cestado &nbsp;epil\u00e9ptico en el que el cerebro est\u00e1 sin respuesta en &nbsp;ese momento\u201d.37 &nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de &nbsp;la auscultaci\u00f3n, se concluy\u00f3 que la paciente ten\u00eda &nbsp;un cuadro de tres d\u00edas de evoluci\u00f3n de \u201cobstrucci\u00f3n &nbsp;respiratoria alta progresiva, asociada a hipertermia severa, que &nbsp;evoluciona a deterioro progresivo severo con falla ventilatoria &nbsp;complicada con convulsi\u00f3n febril. Ingresa adem\u00e1s con &nbsp;cl\u00ednica de shock s\u00e9ptico38\u201d, &nbsp;agreg\u00e1ndose &nbsp;que se encontraba \u201cmuy &nbsp;cr\u00edtica, en shock s\u00e9ptico secundario a traque\u00edtis &nbsp;bacteriana, que lleva a insuficiencia respiratoria actual. Presenta &nbsp;adem\u00e1s convulsi\u00f3n febril\u201d.39 &nbsp;<\/p>\n<p>Es decir, para ese &nbsp;d\u00eda, esto es, el 15 de julio de 2006, la ni\u00f1a ya hab\u00eda &nbsp;presentado septicemia severa de muy r\u00e1pido deterioro, &nbsp;secundaria a una traque\u00edtis adquirida en comunidad, y esta &nbsp;inflamaci\u00f3n generalizada como respuesta inmunitaria del &nbsp;organismo, deton\u00f3 una falla org\u00e1nica m\u00faltiple40, &nbsp;que condujo a una condici\u00f3n muy cr\u00edtica de pron\u00f3stico &nbsp;reservado.41 &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;resultados de los paracl\u00ednicos realizados a esa data, daban &nbsp;cuenta de una infecci\u00f3n bacteriana, como as\u00ed se anot\u00f3 &nbsp;en la evoluci\u00f3n de las 14:05, especialmente por la prueba de &nbsp;tinci\u00f3n Gram &nbsp;sobre secreci\u00f3n orotraqueal42, &nbsp;los valores de gl\u00f3bulos blancos, la obtenci\u00f3n de &nbsp;prote\u00edna C reactiva y la presencia de cayados43, &nbsp;que la doctora Martha Helena Beltr\u00e1n destac\u00f3 en su &nbsp;declaraci\u00f3n como indicativa de infecci\u00f3n causada por &nbsp;una bacteria.44 &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;mem\u00f3rese que la ni\u00f1a sufri\u00f3 una crisis &nbsp;convulsiva prolongada (duraci\u00f3n de 30 minutos), despu\u00e9s &nbsp;de la cual, de acuerdo con la testigo Martha Helena Beltr\u00e1n &nbsp;Gonz\u00e1lez, qued\u00f3 \u201cen &nbsp;un estado que nosotros llamamos postictal, un estado de compromiso &nbsp;neurol\u00f3gico severo\u201d.45 &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;acuerdo con la declaraci\u00f3n del m\u00e9dico Alfonso Mej\u00eda &nbsp;Jaramillo, quien, para la \u00e9poca, se desempe\u00f1aba como &nbsp;Coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos donde fue atendida la &nbsp;menor, la convulsi\u00f3n que ella tuvo se pod\u00eda atribuir a &nbsp;m\u00faltiples factores, en lo cual coincidi\u00f3 con la galena &nbsp;Martha Beltr\u00e1n Gonz\u00e1lez46, &nbsp;pues pudo originarse en la fiebre, pero tambi\u00e9n en su estado &nbsp;hip\u00f3xico por obstrucci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea, &nbsp;o como resultado de la acci\u00f3n de alguna bacteria (encefalitis &nbsp;t\u00f3xica), pero a medida que Adriana Salom\u00e9 mejor\u00f3 &nbsp;sus condiciones hemodin\u00e1mica y respiratoria y, por &nbsp;consiguiente, fue posible disminuir la sedaci\u00f3n, se hizo &nbsp;evidente su compromiso neurol\u00f3gico, el cual no era f\u00e1cil &nbsp;de apreciar mientras estuvo sedada y relajada por la ventilaci\u00f3n &nbsp;mec\u00e1nica implementada.47 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.3. &nbsp;La prescripci\u00f3n del medicamento \u201cCeftriaxona\u201d48, &nbsp;se\u00f1alada por el impugnante como indicativa de la presencia de &nbsp;una infecci\u00f3n asociada a la atenci\u00f3n sanitaria desde &nbsp;esa fecha, no necesariamente tiene la significaci\u00f3n que aqu\u00e9l &nbsp;le atribuy\u00f3, &nbsp;por cuanto en el campo de la farmacolog\u00eda, dicho antibi\u00f3tico, &nbsp;que pertenece a la clase de las cefalosporinas &nbsp;de tercera generaci\u00f3n, tiene un amplio espectro de acci\u00f3n. &nbsp;As\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el declarante Rodolfo de La Hoz &nbsp;Celis, especializado en microbiolog\u00eda, quien fue &nbsp;llamado a revisar el esquema antimicrobiano recibido por la paciente &nbsp;y refiri\u00f3 &nbsp;que dicho antibi\u00f3tico fue adicionado en la Unidad de Cuidados &nbsp;Intensivos debido &nbsp;a que la paciente \u201ctuvo &nbsp;un cuadro neurol\u00f3gico del que no se sab\u00eda la causa y se &nbsp;pens\u00f3 en un pat\u00f3geno de tipo men\u00edngeo\u201d49 &nbsp;y porque dicho f\u00e1rmaco \u201cten\u00eda &nbsp;cobertura en el sistema nervioso central\u201d.50 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;adici\u00f3n a lo anterior, el compuesto mencionado no fue el \u00fanico &nbsp;antibi\u00f3tico que se orden\u00f3 proporcionar a la infante; &nbsp;tambi\u00e9n le fue prescrito el denominado \u201coxacilina\u201d51, &nbsp;y desde el d\u00eda 14 ya ven\u00eda con la combinaci\u00f3n de &nbsp;antimicrobianos \u201campicilina &nbsp;\u2013 sulbactam\u201d52, &nbsp;acci\u00f3n con la cual los facultativos pretend\u00edan otorgar &nbsp;una mayor protecci\u00f3n frente al ataque bacteriano, como lo &nbsp;explic\u00f3 el doctor &nbsp;William Ricardo Cabra Cruz al sostener que se \u201ccubri\u00f3 &nbsp;con un antibi\u00f3tico de amplio espectro\u201d53. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.4. &nbsp;Ante la persistencia de la fiebre (desde 38.5 \u00b0C hasta 42\u00b0C)54 &nbsp;que, en ese momento, se consider\u00f3 resultado de la traque\u00edtis &nbsp;bacteriana55, &nbsp;el 16 de julio, en la lista de \u201cproblemas\u201d, la pediatra &nbsp;Mar\u00eda Piedad Sarmiento Guzm\u00e1n anot\u00f3: \u201cDescartar &nbsp;sistema nervioso central \u2026 evento hip\u00f3xico \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mico? Facilitado por fiebre?56, &nbsp;plante\u00e1ndose en la acotaci\u00f3n de las 10:39 que la ni\u00f1a &nbsp;se encontraba \u201cen &nbsp;condiciones cr\u00edticas en el contexto de una falla multiorg\u00e1nica &nbsp;por choque s\u00e9ptico por traque\u00edtis bacteriana. Al &nbsp;ingreso a la UVCI (sic) &nbsp;en &nbsp;estatus convulsivo, posiblemente hip\u00f3xico &#8211; isqu\u00e9mico y &nbsp;favorecido por fiebre. No se descarta Meningoencefalitis, aunque &nbsp;considero poco probable\u201d. &nbsp;Se sospech\u00f3 un posible \u201cedema &nbsp;cerebral\u201d57, &nbsp;y aunque no se detect\u00f3 anisocoria porque las pupilas eran &nbsp;sim\u00e9tricas, fue descrito como hallazgo el de discoria en la &nbsp;izquierda58. &nbsp;Adem\u00e1s, se ajust\u00f3 la dosis del anticonvulsivo59, &nbsp;lo que indica que no hubo mejor\u00eda de ese estatus, sino apenas &nbsp;el control de una de sus crisis. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el TAC de cr\u00e1neo realizado en esa data, aunque fue informado &nbsp;como normal60, &nbsp;seg\u00fan notas de las 13:12 y 18:32, el neuropediatra encontr\u00f3 &nbsp;\u201cleves &nbsp;signos de edema cerebral61 &nbsp;(borramiento de la diferencia corticomedular, leve disminuci\u00f3n &nbsp;de espacio subaracnoideo)\u201d62. &nbsp;A esa fecha, permanec\u00eda febril (38.2\u00b0C) y comprometida, &nbsp;por lo que se le calific\u00f3 de \u201cestacionaria &nbsp;dentro de sus condiciones cr\u00edticas\u201d &nbsp;y persistente en sus \u201cdatos &nbsp;cl\u00ednicos de sepsis y de compromiso general\u201d.63 &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;para ese momento la posibilidad de un evento hip\u00f3xico \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mico, no era \u00fanicamente una conjetura, sino una &nbsp;hip\u00f3tesis diagn\u00f3stica que adquir\u00eda fuerza, como &nbsp;lo sostuvo el profesional de la salud Alfonso Mej\u00eda Jaramillo &nbsp;al atestiguar que la causa del compromiso neurol\u00f3gico fue &nbsp;\u201cda\u00f1o &nbsp;cerebral causado por una encefalopat\u00eda hip\u00f3xica\u201d &nbsp;y la especialista &nbsp;en cuidado cr\u00edtico, &nbsp;al d\u00eda siguiente de ingreso a la Unidad de Cuidados &nbsp;Intensivos, refiri\u00f3 &nbsp;haber apreciado la condici\u00f3n de &nbsp;anisocoria, la cual \u201cindica &nbsp;lesi\u00f3n cerebral\u201d64, &nbsp;pero con la sedaci\u00f3n y relajaci\u00f3n \u201cya &nbsp;no se pod\u00eda examinar neurol\u00f3gicamente\u201d, &nbsp;pues el sistema nervioso queda \u201cbloqueado\u201d &nbsp;por el medicamento.65 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.5. &nbsp;En la muestra de l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo, tomada de la &nbsp;punci\u00f3n lumbar realizada el 16 de julio, no se hallaron &nbsp;g\u00e9rmenes, de modo que tal resultado no era \u201ccompatible &nbsp;con neuroinfecci\u00f3n\u201d.66 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.6. &nbsp;La anotaci\u00f3n del 18 de julio a las 10:17, evidencia que la &nbsp;galena Hebe Montealegre Estailes report\u00f3: \u201cse &nbsp;descart\u00f3 sistema nervioso central\u201d67, &nbsp;glosa que, contrario a lo expuesto en la censura, no comporta la &nbsp;eliminaci\u00f3n de la posibilidad de una encefalopat\u00eda &nbsp;causada por disminuci\u00f3n del aporte de ox\u00edgeno y sangre &nbsp;al enc\u00e9falo, porque, el mismo registro evidencia que se acot\u00f3 &nbsp;como otro de los problemas en la evoluci\u00f3n cl\u00ednica, la &nbsp;sospecha de un \u201cevento &nbsp;hip\u00f3xico \u2013 isqu\u00e9mico\u201d &nbsp;facilitado por la fiebre68; &nbsp;y al declarar que esta \u00faltima era de origen central o &nbsp;neurol\u00f3gico, la testigo no incurri\u00f3 en contradicci\u00f3n, &nbsp;porque a la fecha anotada no se hab\u00eda establecido con certeza &nbsp;la causa de la alta temperatura corporal que continuaba afectando a &nbsp;la paciente y no ced\u00eda a pesar del tratamiento antimicrobiano &nbsp;instaurado en la Unidad de Cuidados Intensivos. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;la falta de respuesta del organismo a los antibi\u00f3ticos, motiv\u00f3 &nbsp;la adici\u00f3n de los bactericidas \u201cvancomicina &nbsp;\u2013 cefepime\u201d69 &nbsp;a los que ya se estaban proporcionando70, &nbsp;de donde se colige que a\u00fan no era claro para los facultativos &nbsp;la g\u00e9nesis neurog\u00e9nica de la fiebre, y si \u00e9sta &nbsp;hab\u00eda facilitado la hipoxia isqu\u00e9mica; por tal raz\u00f3n &nbsp;se orden\u00f3 la toma de cultivos en secreci\u00f3n del tubo &nbsp;orotraqueal y de sangre71, &nbsp;cuyo objetivo era, precisamente, establecer si un agente infeccioso &nbsp;pod\u00eda ser el causante de la hipertemia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.7. &nbsp;En la evaluaci\u00f3n de 19 de julio a las 17:07, se registr\u00f3 &nbsp;el retiro de la relajaci\u00f3n y el inicio de la disminuci\u00f3n &nbsp;lenta de la sedaci\u00f3n72, &nbsp;con lo cual fue posible evidenciar en los dos d\u00edas siguientes &nbsp;una leve hiperton\u00eda de los miembros inferiores73 &nbsp;y \u201cflexi\u00f3n &nbsp;de antebrazos con pulgar cortical\u201d74, &nbsp;signos que, como indicaron los testigos, suger\u00edan &nbsp;una &nbsp;lesi\u00f3n cerebral, pero hasta entonces los cultivos de g\u00e9rmenes &nbsp;hab\u00edan salido negativos, como se indic\u00f3 en las notas de &nbsp;las 00:32 y 9:50, de ah\u00ed que cuando a las 20:50 de la misma &nbsp;data se indic\u00f3 \u201c{s}epsis &nbsp;por infecci\u00f3n adquirida institucionalmente?\u201d, &nbsp;correspond\u00eda a una sospecha diagn\u00f3stica que se incluy\u00f3 &nbsp;en el plan de tratamiento75 &nbsp;para ajustar el manejo cl\u00ednico a esa posibilidad, como as\u00ed &nbsp;lo declararon los testigos Alfonso Mej\u00eda Jaramillo y la m\u00e9dica &nbsp;intensivista Hebe Montealegre Estailes, lo cual implicaba el cambio &nbsp;del esquema antibi\u00f3tico, indicaci\u00f3n que se implement\u00f3 &nbsp;enseguida.76 &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien el mismo 21 de julio, en la glosa de las 23:53 se indic\u00f3 &nbsp;que la paciente ten\u00eda una evoluci\u00f3n desfavorable por &nbsp;\u201creaparici\u00f3n &nbsp;de sepsis, posiblemente ahora por infecci\u00f3n adquirida &nbsp;intrainstitucionalmente\u201d77, &nbsp;y dicha \u201c{s}epticemia &nbsp;nosocomial de foco a establecer \u2013 bacteremia\u201d &nbsp;se consign\u00f3 en las notas de las 10:02 de 22 de julio78, &nbsp;10:19 de 23 de julio79, &nbsp;09:5980 &nbsp;y 23:1281 &nbsp;de 24 de julio, tales registros no evidencian la confirmaci\u00f3n &nbsp;de esa patolog\u00eda, pues en ambas acotaciones fue incluida como &nbsp;una de las problem\u00e1ticas a resolver; ni tampoco desvirt\u00faan &nbsp;la inferencia del ad &nbsp;quem &nbsp;sobre que el da\u00f1o cerebral devino de un suceso hip\u00f3xico &nbsp;\u2013 isqu\u00e9mico, porque en las comentadas anotaciones se &nbsp;report\u00f3 este \u00faltimo dentro de la larga lista de &nbsp;dificultades a enfrentar para restablecer la salud de la menor. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;no obstante que, en los d\u00edas previos, present\u00f3 una &nbsp;mejor\u00eda hemodin\u00e1mica y de su estado pulmonar, esta &nbsp;recuperaci\u00f3n parcial nada indica sobre la situaci\u00f3n &nbsp;neurol\u00f3gica por tratarse de componentes org\u00e1nicos &nbsp;distintos, de ah\u00ed que no pueda aseverarse, como lo hace el &nbsp;recurrente, que la peque\u00f1a estaba restableci\u00e9ndose y &nbsp;una infecci\u00f3n intrahospitalaria, contra\u00edda una semana &nbsp;despu\u00e9s de la internaci\u00f3n, caus\u00f3 el deterioro &nbsp;cerebral, conclusi\u00f3n que se descarta con lo manifestado por el &nbsp;neuropediatra en la evaluaci\u00f3n del 17 de julio, desde la cual &nbsp;dicho &nbsp;especialista sospech\u00f3 lesi\u00f3n &nbsp;cerebral, pues el profesional de la salud indic\u00f3 que el TAC &nbsp;realizado el d\u00eda anterior mostraba \u201cdisminuci\u00f3n &nbsp;del espacio subaracnoidea y menor diferenciaci\u00f3n de sust gris &nbsp;\u2013 blanca, ligera hipodensidad supratentorial\u201d.82 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.8. &nbsp;Extubada la menor el 24 de julio a las 18:1583, &nbsp;el mismo d\u00eda a las 23:12 se detect\u00f3 hiperton\u00eda &nbsp;en las extremidades y \u201cdedo cortical\u201d, a las cuales se &nbsp;adicion\u00f3 mirada fija, pupilas de diferente tama\u00f1o, &nbsp;\u201chiperton\u00eda &nbsp;generalizada con hiperreflexia\u201d y &nbsp;\u201cBabinsky &nbsp;positivo\u201d &nbsp;espont\u00e1neo, condiciones indicativas de da\u00f1o &nbsp;neurol\u00f3gico, y en evaluaci\u00f3n realizada por &nbsp;neuropediatr\u00eda el 25 de julio, se anot\u00f3: \u201cprobable &nbsp;encefalopat\u00eda hip\u00f3xico \u2013 isqu\u00e9mica (sec a &nbsp;hipoxia por obstrucci\u00f3n de v\u00eda a\u00e9rea, sepsis)84. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;los signos evidenciados se dej\u00f3 registro en la evaluaci\u00f3n &nbsp;de 27 de julio a las 00:24, donde el galeno refiri\u00f3: \u201cmirada &nbsp;fija. No hay una adecuada respuesta al medio (&#8230;) &nbsp;llama la atenci\u00f3n la hiperton\u00eda de MSSS, existe escaso &nbsp;movimiento pie derecho y mano derecha\u201d.85 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;anotaci\u00f3n de 28 de julio de las 9:36, la evaluaci\u00f3n &nbsp;neurol\u00f3gica defini\u00f3 que la menor padec\u00eda &nbsp;\u201cencefalopat\u00eda &nbsp;de etiolog\u00eda a establecer que cursa con hiperton\u00eda e &nbsp;hiperreflexia. Mirada fija, Babinsky espont\u00e1neo &nbsp;(\u2026) {t}endencia &nbsp;a dedo cortical bilateral\u201d86, &nbsp;y el examen de evocados potenciales somatosensoriales en nervio &nbsp;mediano determin\u00f3 un \u201csevero &nbsp;transtorno funcional de la v\u00eda somatosensorial de los miembros &nbsp;superiores\u201d, &nbsp;al &nbsp;paso que el &nbsp;de evocados potenciales visuales mostr\u00f3 \u201ctranstorno &nbsp;funcional parcial de la v\u00eda retinocortical bilateral lo cual &nbsp;constituye un transtorno funcional cortico subcortical bilateral\u201d.87 &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;el 29 de julio, en interconsulta con la especialidad de &nbsp;neuropediatr\u00eda, \u00e9ste apreci\u00f3 \u201cpersistencia &nbsp;de la alteraci\u00f3n de conciencia y del tono muscular\u201d, &nbsp;am\u00e9n de fiebre continuada \u201ca &nbsp;pesar de cubrimiento88 &nbsp;y cultivos negativos\u201d.89 &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;pesar del resultado aparentemente normal de la resonancia magn\u00e9tica &nbsp;realizada ese d\u00eda, porque no detect\u00f3 \u201clesiones &nbsp;isqu\u00e9micas o hemorr\u00e1gicas agudas en evoluci\u00f3n\u201d, &nbsp;el neur\u00f3logo conceptu\u00f3 en contrario, se\u00f1alando &nbsp;que se observaban \u201calteraciones &nbsp;difusas en sustancia blanca90 &nbsp;y c\u00e1psula interna\u201d &nbsp;y lo consider\u00f3 compatible con una encefalopat\u00eda &nbsp;hip\u00f3xico &#8211; isqu\u00e9mica91, &nbsp;resaltando en la nota de 30 de julio la persistencia de crisis &nbsp;focales, alteraci\u00f3n de conciencia y de tono muscular, fiebre y &nbsp;\u201calteraciones &nbsp;neurofisiol\u00f3gicas evidentes en PESS- PEV y cl\u00ednicos en &nbsp;lo motor, lo cual sugiere compromiso difuso y global encef\u00e1lico &nbsp;a nivel cortical, secundario, a su evento hip\u00f3xico, que &nbsp;imagenol\u00f3gicamente no es tan evidente\u201d.92 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consonancia con ese examen diagn\u00f3stico, la encefalograf\u00eda &nbsp;practicada en esa misma data, fue estimada como sugestiva de un &nbsp;\u201csevero &nbsp;proceso limitativo cortical con potencial epileptog\u00e9nico en &nbsp;regiones temporales bilaterales, de mayor predominio en hemisferio &nbsp;izquierdo\u201d.93 &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;se detall\u00f3 que los picos febriles y la tendencia a alzas &nbsp;t\u00e9rmicas persistentes, sumadas a los valores \u201cdiscretamente &nbsp;altos\u201d &nbsp;en el paracl\u00ednico de enzimas CPK y \u201causencia &nbsp;de deterioro infeccioso\u201d, &nbsp;indicaban \u201chipertemia &nbsp;de origen central\u201d94, &nbsp;tesis que, recu\u00e9rdese, &nbsp;fue planteada no solo por la m\u00e9dica Hebe Montealegre Estailes95 &nbsp;al &nbsp;referir que era &nbsp;producto de un da\u00f1o neurol\u00f3gico y facilitadora del &nbsp;proceso convulsivo, sino tambi\u00e9n por otros declarantes como el &nbsp;galeno Alfonso Mej\u00eda Jaramillo, quien afirm\u00f3 que dicha &nbsp;fiebre de fuente neurog\u00e9nica, pudo ser ocasionada por el mismo &nbsp;da\u00f1o cerebral96. &nbsp;En ese sentido, el citado facultativo manifest\u00f3 que con &nbsp;neurolog\u00eda se determin\u00f3 que la fiebre era \u201cde &nbsp;origen central\u201d &nbsp;por la misma patolog\u00eda que la aquejaba.97 &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;ausencia de bacterias generadoras de infecciones asociadas al cuidado &nbsp;de la salud, se ratific\u00f3 con la negatividad de los cultivos &nbsp;realizados hasta el mes de agosto de 2006, tanto en sangre como en &nbsp;secreci\u00f3n orotraqueal, l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo, &nbsp;cat\u00e9teres femoral, venoso y arterial100, &nbsp;s\u00f3lo con detecci\u00f3n de grampositivos escasos en tr\u00e1quea &nbsp;el 18 de julio, causantes estos de la traque\u00edtis bacteriana101, &nbsp;de ah\u00ed que, no obstante la sospecha de una infecci\u00f3n &nbsp;nosocomial de foco a establecer102, &nbsp;\u00e9sta no fue corroborada por los paracl\u00ednicos y s\u00f3lo &nbsp;se ten\u00eda la constataci\u00f3n cl\u00ednica de un evento &nbsp;hip\u00f3xico \u2013 isqu\u00e9mico \u201cfacilitado &nbsp;por fiebre\u201d103. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, los laboratorios no suger\u00edan \u201cun &nbsp;proceso infeccioso activo\u201d104, &nbsp;y &nbsp;por ello carece de raz\u00f3n el casacionista al acusar al Tribunal &nbsp;de tener por demostrada, pese a no estarlo, la existencia de &nbsp;resultados negativos de los cultivos para g\u00e9rmenes realizados &nbsp;y, por ende, la falta de causa para la fiebre persistente, porque con &nbsp;la cita de todos los ex\u00e1menes bacteriol\u00f3gicos, cuyo &nbsp;resultado fue el mencionado, se corrobora el acierto del ad &nbsp;quem; &nbsp;panorama que s\u00f3lo vino a cambiar con la detecci\u00f3n de la &nbsp;bacteria Klebsiella &nbsp;pneumoniae &nbsp;en hemocultivo venoso, hecho que ocurri\u00f3 hasta el 6 de &nbsp;septiembre de 2006, fecha para la cual el da\u00f1o cerebral se &nbsp;hab\u00eda consumado con mucha antelaci\u00f3n, como se colige de &nbsp;la extensa explicaci\u00f3n precedente en relaci\u00f3n con los &nbsp;hallazgos tempranos de signos indicativos de un da\u00f1o a nivel &nbsp;cerebral105. &nbsp;Esto explica que la encefalopat\u00eda hip\u00f3xico \u2013 &nbsp;isqu\u00e9mica se calificara &nbsp;como secuelar de \u201c{c}hoque &nbsp;s\u00e9ptico y falla ventilatoria por traque\u00edtis bacteriana\u201d &nbsp;en las auscultaciones de 4, 11, 20 y 22 de agosto.106 &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.9. &nbsp;El 5 de septiembre de 2006 retorn\u00f3 la fiebre sin un foco &nbsp;aparente, raz\u00f3n por la cual los galenos sospecharon una &nbsp;\u201cinfecci\u00f3n &nbsp;nosocomial viral\u201d107, &nbsp;la cual se confirm\u00f3 al hallarse la bacteria gramnegativa108 &nbsp;\u201cKlebsiella &nbsp;pneumoniae\u201d &nbsp;documentada el 9 de septiembre en hemocultivo final109, &nbsp;cuyo tratamiento con el antibi\u00f3tico prescrito en esa &nbsp;oportunidad, se extendi\u00f3 hasta el 15 de septiembre110, &nbsp;emiti\u00e9ndose el alta m\u00e9dica que permiti\u00f3 el &nbsp;egreso del centro hospitalario el d\u00eda 27 de septiembre &nbsp;siguiente.111 &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp;En ese orden, aunque no existe duda sobre el da\u00f1o padecido por &nbsp;la menor, que le acarre\u00f3 una p\u00e9rdida de capacidad &nbsp;superior al 68%, contrario a lo aducido por el casacionista, la &nbsp;historia cl\u00ednica no revela que aqu\u00e9l obedeciera a una &nbsp;infecci\u00f3n asociada al cuidado de la salud; por el contrario, &nbsp;de dicho registro y de los testimonios recaudados se infiere que la &nbsp;traque\u00edtis bacteriana causada por un germen sumamente &nbsp;agresivo, gest\u00f3 una obstrucci\u00f3n de la v\u00eda a\u00e9rea &nbsp;que llev\u00f3 a falla ventilatoria y multiorg\u00e1nica, &nbsp;generadora de un estado de hipoxia \u2013 isqu\u00e9mica con &nbsp;lamentable repercusi\u00f3n a nivel neurol\u00f3gico &nbsp;(encefalopat\u00eda). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Del an\u00e1lisis de la prueba que acaba de realizarse, surge que &nbsp;las inferencias extra\u00eddas por el juzgador de la segunda &nbsp;instancia de la prueba documental supuestamente despreciada y de los &nbsp;testimonios recepcionados, no pugnan con su contenido objetivo; por &nbsp;el contrario, los referidos elementos de persuasi\u00f3n sirven de &nbsp;fundamento a la tesis expuesta en la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese contexto, no observa la Sala que el Tribunal incurriera en los &nbsp;yerros de orden f\u00e1ctico endilgados por el inconforme y, en esa &nbsp;medida, no resultan contraevidentes sus conclusiones de no tener por &nbsp;demostrada la culpa de la persona jur\u00eddica convocada al &nbsp;juicio, ni la relaci\u00f3n causal entre el da\u00f1o cerebral &nbsp;con la subsecuente incapacidad de la menor Adriana Salom\u00e9 &nbsp;C\u00e9spedes Wilson y la actuaci\u00f3n de la Cl\u00ednica. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;cierto que el sentenciador recurri\u00f3 a \u201cliteratura\u201d &nbsp;proveniente de p\u00e1ginas web con contenidos m\u00e9dicos, y el &nbsp;recurrente cuestion\u00f3, en particular, una fuente a la que &nbsp;calific\u00f3 de peligrosa, toda vez que permite a \u201ccualquier &nbsp;persona\u201d &nbsp;realizar publicaciones sin rigor alguno112, &nbsp;pero contrario a la atestaci\u00f3n del impugnante, el ad &nbsp;quem &nbsp;no deriv\u00f3 de ella \u201cconclusiones &nbsp;aparentemente cient\u00edficas\u201d, &nbsp;sino que emple\u00f3 algunos datos alojados en esa plataforma para &nbsp;definir conceptos que, por ser propios de la medicina, no son del &nbsp;conocimiento de los profanos a la materia, y en ello no se advierte &nbsp;irregularidad. De ning\u00fan modo deriv\u00f3 de tales &nbsp;alusiones, inferencias o juicios de valor en torno a la &nbsp;responsabilidad atribuida a la demandada, su falta de demostraci\u00f3n &nbsp;o la inexistencia de dicha fuente obligacional, de ah\u00ed que su &nbsp;utilizaci\u00f3n no comporta una &nbsp;equivocaci\u00f3n reprochable ante esta sede que, de configurarse, &nbsp;se debi\u00f3 refutar por la v\u00eda del error de derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, &nbsp;la labor desplegada por el sentenciador al valorar los medios &nbsp;probatorios permanece inalterada frente a los planteamientos &nbsp;valorativos del impugnante que, adicionalmente, deja sin ataque &nbsp;fundamentos basilares de la decisi\u00f3n, los &nbsp;cuales &nbsp;tambi\u00e9n dieron lugar a la desestimaci\u00f3n del recurso de &nbsp;alzada y, por ende, a &nbsp;la negativa &nbsp;de las pretensiones de la demanda, como que la infecci\u00f3n &nbsp;intrahospitalaria por la bacteria Klebsiella &nbsp;pneumoniae &nbsp;fue adquirida en el mes de septiembre de 2006, \u00e9poca para la &nbsp;cual ya se hab\u00eda producido y consolidado el da\u00f1o &nbsp;neurol\u00f3gico. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;aunque el censor refut\u00f3 la estimaci\u00f3n de las &nbsp;declaraciones rendidas en el proceso por los galenos encargados de la &nbsp;atenci\u00f3n de la ni\u00f1a Adriana Salom\u00e9 C\u00e9spedes &nbsp;Wilson durante su hospitalizaci\u00f3n en la Cl\u00ednica Country &nbsp;al no reparar en sus inexactitudes, ning\u00fan error de hecho &nbsp;concreto, notorio y trascendente, enunci\u00f3 y menos demostr\u00f3 &nbsp;respecto de la apreciaci\u00f3n de los indicados medios de prueba, &nbsp;circunstancia que torna tambi\u00e9n frustr\u00e1nea dicha &nbsp;acusaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;el yerro facti, &nbsp;se \u00edtera, es aquel que, por su gravedad y notoriedad, se &nbsp;impone a la mente a simple vista, esto es, uno para cuya acreditaci\u00f3n &nbsp;no es necesario acudir a esforzados razonamientos o disertaciones &nbsp;valorativas, lo cierto es que ninguna anomal\u00eda con esas &nbsp;caracter\u00edsticas fue evidenciada por el censor, quien en sede &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n expuso su propia apreciaci\u00f3n de &nbsp;la historia cl\u00ednica, como si ello bastara para derruir los &nbsp;cimientos del fallo. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;se ocup\u00f3 de probar, en las instancias, que la infecci\u00f3n &nbsp;nosocomial caus\u00f3 la lesi\u00f3n cerebral de la menor, carga &nbsp;probatoria desatendida que, como se lo hizo ver el Tribunal, condujo &nbsp;a no dar por probada la culpa de la demandada, ni el nexo causal &nbsp;entre el da\u00f1o padecido y la conducta de la instituci\u00f3n &nbsp;hospitalaria, conclusi\u00f3n cuya firmeza no logr\u00f3 socavar &nbsp;el casacionista porque no demostr\u00f3 los supuestos errores de &nbsp;hecho evidentes y trascendentes que enunci\u00f3 en el cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La secuela de lo discurrido es el decaimiento de la censura. &nbsp;<\/p>\n<p>Se condenar\u00e1 &nbsp;en costas a los recurrentes y para la tasaci\u00f3n de las agencias &nbsp;en derecho se tendr\u00e1 en cuenta que la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;fue replicada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO &nbsp;CASA &nbsp;la sentencia proferida el 30 &nbsp;de marzo de 2017, &nbsp;por la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;dentro del proceso promovido por Ginna Victoria Wilson Barranca y &nbsp;Jorge C\u00e9spedes Cristo contra &nbsp;Administradora Country S.A. &nbsp;<\/p>\n<p>Costas &nbsp;en casaci\u00f3n a cargo de la parte recurrente. La Secretar\u00eda &nbsp;incluya en la liquidaci\u00f3n la suma de $6.000.000 por concepto &nbsp;de agencias en derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 15 reverso, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La proferida por esta Sala el 30 de septiembre de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 24 cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 27, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 19, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vigentes, indic\u00f3 el casacionista, durante el tr\u00e1mite &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 26, cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cddem. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 30, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 25, cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 26, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A partir del 1\u00b0 de enero de 2016 se impuso la aplicaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso en todo el territorio nacional &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y el fallo de segunda instancia se profiri\u00f3 el 30 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2017. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Correspondiente al numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La del juez para valorar los medios de convicci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incorporados al proceso o recaudados dentro de \u00e9ste. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 30, cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 30 reverso, cno. Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reiterada en nota de 23 de julio: \u201cSepsis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nosocomial de foco a establecer \u2013 bacteremia\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;folio 31 reverso, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 32, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 2, Tomo 1. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 12, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 15:43, CD folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 14, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 8 \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cddem. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 17, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cddem. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 16:38 CD folio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alteraci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del estado de conciencia caracterizado por la escasa reacci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del paciente ante el entorno. El paciente puede despertar si se le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aplican est\u00edmulos externos fuertes. KELLEY, Willliam. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Medicina Interna. Tomo II. Trad. Editorial M\u00e9dica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Panamericana S.A., Buenos Aires, 1991, p. 2707. &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 8, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Es la disimilitud del tama\u00f1o de una pupila en relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la otra. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 18, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 19, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Periodo de confusi\u00f3n o fatiga a continuaci\u00f3n de una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;crisis convulsiva. Davenport M.C. et al, Convulsiones y estado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;epil\u00e9ptico. Revista de Pediatr\u00eda Pr\u00e1ctica. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Diciembre 2019, Vol. 10. &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anticonvulsivo. &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 20, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>37\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 12:38 CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>39\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 9, \u00eddem y 1326 Tomo 8. &nbsp;<\/p>\n<p>40\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 17, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>41\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 16, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>42\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 1496, Tomo 9. &nbsp;<\/p>\n<p>43\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 15, Tomo 1. &nbsp;<\/p>\n<p>44\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 9:24 CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>45\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 12:18 CD folio 169, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>46\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 13:07 CD folio 169 cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>47\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 8:28 a 9:53, CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>48\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 9, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>49\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 6:57, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>50\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 9:10, CD folio 169, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>51\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 9, Tomo 1, Historia Cl\u00ednica. &nbsp;<\/p>\n<p>52\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 13, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>53\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 20:09 CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>54\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 18 y 23, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>55\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 22, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>56\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 23, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>57\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 24, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>58\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Irregularidad en la forma. &nbsp;<\/p>\n<p>59\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 26, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>60\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 27, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>61\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acumulaci\u00f3n de l\u00edquidos en las c\u00e9lulas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cerebrales que provoca una inflamaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>62\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 27, Tomo 1 Historia Cl\u00ednica. &nbsp;<\/p>\n<p>63\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 28, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>64\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En igual direcci\u00f3n, el testimonio de la doctora Martha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Beltr\u00e1n Gonz\u00e1lez, minuto 4:28, CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>65\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 10:42 a 10:46, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>66\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 29, Tomo 1 H.C. &nbsp;<\/p>\n<p>67\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 36, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>68\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>69\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 37 y 39, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>70\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 37 y 38, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>71\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 38, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>72\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Nota de evoluci\u00f3n de las 00:32 del 21 de julio (folio 43, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>73\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 45, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>74\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 48, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>75\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 54, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>76\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cddem y Minutos 4:43 a 6:34 y 9:27 a 9:42 declaraciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;respectivas, CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>77\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 55, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>78\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 57, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>79\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 65, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>80\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 69, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>81\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 72, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>82\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 237, Tomo 2. &nbsp;<\/p>\n<p>83\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 71, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>84\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 238, Tomo 2. &nbsp;<\/p>\n<p>85\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 81, Tomo 1. Ver tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;evoluciones de 27, 28,29 y 30 de julio; 1 y 3 de agosto de 2006 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(folios 83, 85 a 87, 89, 92, 94, 95, 97, 104 y 109, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>86\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 87, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>87\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 92, \u00eddem y folios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1579 a 1580, Tomo 9. &nbsp;<\/p>\n<p>88\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tratamiento con antibi\u00f3ticos prescritos. &nbsp;<\/p>\n<p>89\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 240, Tomo 2 H.C. &nbsp;<\/p>\n<p>91\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ratificado en notas de evoluci\u00f3n de 3 y 11 de agosto de 2006 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(folios 109 y 134, Tomo 1). &nbsp;<\/p>\n<p>92\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 241, Tomo 2. &nbsp;<\/p>\n<p>93\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 1582, Tomo 9. &nbsp;<\/p>\n<p>94\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 96, Tomo 1. &nbsp;<\/p>\n<p>95\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 10:12, CD folio 169, cno. 1. &nbsp;<\/p>\n<p>96\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 12:23, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>97\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Minuto 4:42, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>98\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 110, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>99\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 115, 121, 123, 126 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;152 Tomo 1 y 1277, 1283 y 1286 &nbsp;Tomo 8, por citar algunos. &nbsp;<\/p>\n<p>100\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 1497 y 1503 Tomo 9 (15 de julio); 1515 \u00eddem (16 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio); 1525 y 1526 \u00eddem (18 de julio); 1552, 1554 y 1555 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00eddem (22 de julio); 1561 \u00eddem (23 de julio); 1573 \u00eddem &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(26 de julio); 1576 \u00eddem (27 de julio); 95 y 97 Tomo 1 (30 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;julio); 99 \u00eddem; 1596 y 1599 Tomo 9 (31 de julio); 104 Tomo 1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(1\u00b0 de agosto). &nbsp;<\/p>\n<p>101\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 1528, Tomo 9. &nbsp;<\/p>\n<p>102\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 1258, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>103\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 1258, 1295 y 1298, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>104\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 97, Tomo 1. &nbsp;<\/p>\n<p>105\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La historia cl\u00ednica evidencia que se sospech\u00f3 dicha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lesi\u00f3n desde el 17 de julio de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>106\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 134, 155 y 162 Tomo 1 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1277 Tomo 8. &nbsp;<\/p>\n<p>107\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 195,1 \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>108\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 200, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>109\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 202, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>110\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 214, \u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>111\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folios 1, Tomo 1 y 235, Tomo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp;<\/p>\n<p>112\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Folio 117, cno. 1. Se refiri\u00f3 concretamente a Wikipedia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;enciclopedia en l\u00ednea, abierta y colaborativamente editada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por sus mismos usuarios. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3729-2021 (2012-00392-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada ponente &nbsp; SC3729-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-31-03-033-2012-00392-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n &nbsp;virtual de veintisiete de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintis\u00e9is (26) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; ANOTACI\u00d3N &nbsp;PRELIMINAR &nbsp; De conformidad con &nbsp;el Acuerdo n\u00ba 034 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56230","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56230\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}