{"id":56253,"date":"2024-05-17T20:39:44","date_gmt":"2024-05-17T20:39:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10080-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:44","slug":"stc10080-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10080-2021\/","title":{"rendered":"STC10080 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC10080-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC10080-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02418-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de &nbsp;once &nbsp;de agosto &nbsp;de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la tutela &nbsp;impetrada por Juan &nbsp;Boh\u00f3rquez Torres frente a la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Tunja, espec\u00edficamente &nbsp;respecto al magistrado Bernardo Arturo Rodr\u00edguez S\u00e1nchez &nbsp;y los conjueces Germ\u00e1n Mart\u00ednez Rojas y Mario Humberto &nbsp;Rodr\u00edguez Sep\u00falveda, y el Juzgado Promiscuo de Familia &nbsp;de Garagoa, con ocasi\u00f3n del juicio de petici\u00f3n de &nbsp;herencia iniciado por la aqu\u00ed petente contra Mar\u00eda &nbsp;Ofelia Boh\u00f3rquez, con radicado n\u00b0. 2018-0069-01. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. A &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trav\u00e9s de apoderado judicial, el accionante reclama &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;protecci\u00f3n de su prerrogativa al debido proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presuntamente violentadas por los convocados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del extenso escrito inicial y de la informaci\u00f3n aqu\u00ed &nbsp;allegada, se extraen, en s\u00edntesis, los siguientes supuestos &nbsp;f\u00e1cticos: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;aqu\u00ed quejoso formul\u00f3 la aludida demanda de petici\u00f3n &nbsp;de herencia solicitando se declarara que ten\u00eda \u201cvocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria\u201d &nbsp;para suceder a su finado padre, Marco Antonio Boh\u00f3rquez Toro, &nbsp;en el primer orden hereditario, en igualdad de derechos que la &nbsp;demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia de primera instancia, emitida el 23 de septiembre de 2019, &nbsp;el juzgado accionado declar\u00f3 &nbsp;la prosperidad de la excepci\u00f3n denominada falta de legitimidad &nbsp;para actuar, por carencia de \u201cvocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria\u201d; &nbsp;determinaci\u00f3n confirmada, en sede de apelaci\u00f3n, por el &nbsp;colegiado accionado, el 21 de enero de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;criterio del accionante, las decisiones precitadas &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;incurrieron &nbsp;en defecto f\u00e1ctico al proferir sus providencias judiciales sin &nbsp;darle la validez probatoria a las copias del registro civil de &nbsp;nacimiento de mi cliente legalmente expedidas por la Registradur\u00eda &nbsp;Municipal de \u00dambita, y en cambio darle validez probatoria a un &nbsp;documento que no lo tiene, como es la fotocopia de una certificaci\u00f3n &nbsp;expedida por el alcalde de \u00dambita en el a\u00f1o 1979 que &nbsp;sirvi\u00f3 para la expedici\u00f3n de la c\u00e9dula de mi &nbsp;cliente. Por consiguiente, el Tribunal y el Juzgado tomaron una &nbsp;decisi\u00f3n que incurre en v\u00eda de hecho como consecuencia &nbsp;de una de una apreciaci\u00f3n irrazonable de las pruebas del &nbsp;estado civil de mi cliente (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Pide, &nbsp;en concreto, revocar las decisiones cuestionadas y, en su lugar, &nbsp;ordenar la emisi\u00f3n de otro pronunciamiento en donde se tenga &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;como &nbsp;prueba de la calidad de heredero de mi cliente el registro civil de &nbsp;nacimiento con el serial No. 152568275 del 26 de diciembre de 2017, &nbsp;de la Registradur\u00eda Municipal de \u00dambita (Boyac\u00e1) &nbsp;que corrige al registro civil con el serial No. 37793630 del 27 de &nbsp;septiembre de 2007 de la Registradur\u00eda Municipal de \u00dambita &nbsp;(Boyac\u00e1), reconstruido con base en la Resoluci\u00f3n No. &nbsp;3006 del 26 de junio de 2007 ordenada por el Director Nacional del &nbsp;Registro Civil &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Mar\u00eda Ofelia Boh\u00f3rquez Velosa, se opuso a la &nbsp;prosperidad del amparo, se\u00f1alando que la actora acude a esta &nbsp;sede, como &nbsp;si se tratara de una instancia adicional para controvertir una &nbsp;decisi\u00f3n que ya tiene efectos de cosa juzgada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El estrado convocado se limit\u00f3 a remitir el enlace digital del &nbsp;expediente objeto del amparo. Lo propio hizo el tribunal convocado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El accionante cuestiona la sentencia de 21 de enero de 2021 por la &nbsp;cual el colegiado confutado confirm\u00f3, en sede de apelaci\u00f3n, &nbsp;la providencia de 23 de septiembre de 2019, que deneg\u00f3 las &nbsp;pretensiones de aqu\u00e9l en el aludido proceso de petici\u00f3n &nbsp;de herencia y, en su lugar, declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n &nbsp;denominada \u201cfalta &nbsp;de legitimidad para actuar, por carencia de vocaci\u00f3n &nbsp;hereditaria\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;entrada, ha de anunciarse que el an\u00e1lisis constitucional se &nbsp;circunscribir\u00e1 a la decisi\u00f3n de segundo grado porque &nbsp;con ella se zanj\u00f3 la controversia y, en \u00faltimas, ese es &nbsp;el criterio que se impone jur\u00eddicamente mientras no sea &nbsp;revocado o infirmado. Lo antelado, espec\u00edficamente frente a &nbsp;los argumentos cuestionados en el escrito de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Revisada la providencia que zanj\u00f3 la alzada, se descarta la &nbsp;arbitrariedad alegada por las razones que pasan a exponerse. &nbsp;<\/p>\n<p>El colegiado &nbsp;accionado empez\u00f3 precisando que los argumentos presentados por &nbsp;el recurrente se concretaron en aducir su calidad de hijo &nbsp;extramatrimonial, se\u00f1alando que Marco Antonio Boh\u00f3rquez &nbsp;Toro efectu\u00f3 ese reconocimiento, ante la Alcald\u00eda &nbsp;Municipal de \u00dambita, en acta obrante en el libro 12, folio 26 &nbsp;de 1960; documento que, al ser extraviado se reconstruy\u00f3, &nbsp;quedando reemplazado con la emisi\u00f3n del registro civil &nbsp;152568275 de 26 de diciembre de 2017, ordenada en el proceso de &nbsp;jurisdicci\u00f3n voluntaria adelantado en el Juzgado Promiscuo &nbsp;Municipal de la misma localidad, en decisi\u00f3n de 7 de diciembre &nbsp;de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, el &nbsp;tribunal destac\u00f3 que el a &nbsp;quo hab\u00eda &nbsp;efectuado una revisi\u00f3n minuciosa de dichas probanzas, de donde &nbsp;coligi\u00f3 que la certificaci\u00f3n del acto de reconstrucci\u00f3n &nbsp;de la informaci\u00f3n registrada en el folio 12 del libro 26 de &nbsp;nacimientos del a\u00f1o 1960, dio fe de que el aqu\u00ed petente &nbsp;era hijo leg\u00edtimo de Boh\u00f3rquez Toro, raz\u00f3n por &nbsp;la cual, aun cuando careciera de la firma del padre, era necesario &nbsp;acreditar, como prueba adicional, el matrimonio de los padres. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular anot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;y c\u00f3mo lo razon\u00f3 la juez en la audiencia en la que se &nbsp;pronuncia la sentencia, si el alcalde de la \u00e9poca en que se &nbsp;sent\u00f3 la partida a folio 12 del libro 26 de nacimientos en el &nbsp;a\u00f1o 1960 hizo constar que era hijo leg\u00edtimo, obviamente &nbsp;no se ten\u00eda por qu\u00e9 exigir la firma del padre, pues &nbsp;bastaba solamente con acreditar el m &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre los padres del &nbsp;registrado, para que la filiaci\u00f3n paterna quedara definida v\u00eda &nbsp;presunci\u00f3n del art\u00edculo 213 del CC. Pero como la &nbsp;realidad probatoria, por prueba de confesi\u00f3n, da evidencia que &nbsp;los padres del se\u00f1or Juan Boh\u00f3rquez Torres no fueron &nbsp;casados, fuerza concluir que el funcionario del registro original &nbsp;efectu\u00f3 de manera err\u00f3nea la inscripci\u00f3n sin que &nbsp;ello pueda generar un derecho que no se tiene en la realidad\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs por &nbsp;ello que ante la falta de prueba del matrimonio entre los padres del &nbsp;demandante, una vez verificados los documentos aportados por el &nbsp;actor, refulge evidente que el se\u00f1or Juan Boh\u00f3rquez &nbsp;Torres debi\u00f3 haber sido objeto de reconocimiento del que se &nbsp;dijo era su padre para que as\u00ed quedara debidamente filiado por &nbsp;la v\u00eda paterna, por lo que en los citados registros civiles &nbsp;(\u2026) debiera &nbsp;estar la firma de quien se relaciona como padre, se\u00f1or MARCO &nbsp;ANTONIO BOH\u00d3RQUEZ TORO, omiti\u00e9ndose as\u00ed el &nbsp;requisito decantado en el art\u00edculo 2 de la Ley 45 de 1936 &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al argumento del recurrente, seg\u00fan el cual la sola &nbsp;manifestaci\u00f3n del entonces alcalde del municipio de \u00dambita, &nbsp;gozaba de la presunci\u00f3n de autenticidad contenida en el &nbsp;art\u00edculo 103 del Decreto 1260 de 1970 y, por lo tanto, deb\u00eda &nbsp;tenerse como v\u00e1lido su reconocimiento como hijo leg\u00edtimo; &nbsp;el tribunal se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;si &nbsp;bien el alcalde de \u00dambita era el competente para expedir la &nbsp;certificaci\u00f3n que da fe del nacimiento, \u00e9sta en su &nbsp;literalidad alude a la condici\u00f3n de Juan Boh\u00f3rquez &nbsp;Torres como hijo leg\u00edtimo y no natural o extramatrimonial, &nbsp;calidad esta primera que, entonces debe ser acreditada allegando el &nbsp;registro civil del matrimonio de sus padres, para que pueda operar la &nbsp;presunci\u00f3n contenida en el art\u00edculo 213 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, caso en el cual no se hablar\u00eda entonces del &nbsp;reconocimiento de hijo natural o extramatrimonial (condici\u00f3n &nbsp;reconocida y confesada por el actor), sino de la existencia de &nbsp;presunci\u00f3n de legitimidad del hijo concebido dentro del &nbsp;matrimonio. Y al tratarse de un hijo natural o extramatrimonial no &nbsp;puede hablarse de reconocimiento paterno porque simplemente no &nbsp;figura, no se hizo por el padre, no aparece que haya firmado el acta &nbsp;o partida de registro civil del se\u00f1or JUAN BOH\u00d3RQUEZ &nbsp;TORO &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;conclusiones adoptadas son l\u00f3gicas, de su lectura, prima &nbsp;facie, no &nbsp;refulge v\u00eda de hecho. El colegiado accionado efectu\u00f3 un &nbsp;an\u00e1lisis minucioso de los antecedentes del caso y coligi\u00f3, &nbsp;conforme a la normatividad aplicable y las pruebas obrantes en el &nbsp;plenario, que el actor no logr\u00f3 acreditar el reconocimiento &nbsp;paterno filial por parte del causante Marco &nbsp;Antonio Boh\u00f3rquez Toro; de donde hall\u00f3 razonable &nbsp;confirmar la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo, &nbsp;de declarar pr\u00f3spera la excepci\u00f3n de fondo que alude a &nbsp;la falta de legitimaci\u00f3n del demandante, por carencia de &nbsp;vocaci\u00f3n hereditaria. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Ahora, valga &nbsp;precisar que el reconocimiento es un acto o negocio jur\u00eddico &nbsp;de car\u00e1cter familiar realizado por el padre o la madre que, &nbsp;como manifestaci\u00f3n de la persuasi\u00f3n, fe y convicci\u00f3n &nbsp;interna del reconocedor no supeditado a prueba, el cual, puede &nbsp;surtirse antes o despu\u00e9s del nacimiento. Consiste en una &nbsp;declaraci\u00f3n (i) unilateral, (ii) voluntaria, (iii) solemne, &nbsp;(iv) irrevocable, (v) vinculante para el otorgante desde su &nbsp;materializaci\u00f3n, (vi) pero tambi\u00e9n oponible al &nbsp;reconocido una vez notificado y aceptado; adem\u00e1s, (vii) es &nbsp;impugnable. &nbsp;<\/p>\n<p>La ley ha &nbsp;previsto, cuatro formas expl\u00edcitas de hacerlo: &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;Reconocimiento en el registro civil de nacimiento. Se hace al momento &nbsp;de inscribirlo dentro de los treinta d\u00edas siguiente al &nbsp;nacimiento o posteriormente mediante declaraci\u00f3n firmando el &nbsp;acta por quien lo hace y autoriz\u00e1ndola el funcionario del &nbsp;estado civil facultado para el caso. El art. 1 de la Ley 75 de 1968 &nbsp;que modific\u00f3 el art. 2 de la Ley 45 de 1936 en el numeral 1 &nbsp;dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) 1. &nbsp;En el acta de nacimiento, firm\u00e1ndola quien reconoce. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl funcionario del &nbsp;Estado civil que extienda la partida de nacimiento de un hijo &nbsp;natural, indagar\u00e1 por el nombre, apellido, identidad y &nbsp;residencia del padre y de la madre, e inscribir\u00e1 como tales a &nbsp;los que el declarante indique, con expresi\u00f3n de alg\u00fan &nbsp;hecho probatorio y protesta de no faltar a la verdad. La inscripci\u00f3n &nbsp;del nombre del padre se har\u00e1 en libro especial destinado a tal &nbsp;efecto y de ella s\u00f3lo se expedir\u00e1n copias a las &nbsp;personas indicadas en el ordinal 4\u00ba inciso 2\u00ba de este &nbsp;art\u00edculo y a las autoridades judiciales y de polic\u00eda &nbsp;que las solicitaren. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDentro de los treinta &nbsp;d\u00edas siguientes a la inscripci\u00f3n, el funcionario que la &nbsp;haya autorizado la notificar\u00e1 personalmente al presunto padre, &nbsp;si \u00e9ste no hubiere firmado el acta de nacimiento. El &nbsp;notificado deber\u00e1 expresar, en la misma notificaci\u00f3n, &nbsp;al pie del acta respectiva, si acepta o rechaza el car\u00e1cter de &nbsp;padre que en ella se le asigna, y si negare ser suyo el hijo, el &nbsp;funcionario proceder\u00e1 a comunicar el hecho al defensor de &nbsp;menores para que \u00e9ste inicie la investigaci\u00f3n de la &nbsp;paternidad. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cIgual procedimiento &nbsp;se seguir\u00e1 en el caso de que la notificaci\u00f3n no pueda &nbsp;llevarse a cabo en el t\u00e9rmino indicado o de que el declarante &nbsp;no indique el nombre del padre o de la madre. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cMientras no sea &nbsp;aceptada la atribuci\u00f3n por el notificado, o la partida de &nbsp;nacimiento no se haya corregido en obediencia a fallo de la autoridad &nbsp;competente, no se expresar\u00e1 el nombre del padre en las copias &nbsp;que de ella llegaren a expedirse (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;Reconocimiento por escritura p\u00fablica, se trata de una forma &nbsp;diferente que sigue los ritos de las escrituras p\u00fablicas ante &nbsp;notario o quien haga sus veces, llenando los requisitos de las &nbsp;mismas, sea que tengan como objeto \u00fanicamente ese prop\u00f3sito &nbsp;o que se trate de un asunto diferente, pero en todo caso, realizado &nbsp;en asunto que deba surtirse por escritura p\u00fablica, que como &nbsp;tales luego se incorporan en los protocolos notariales. Esta prevista &nbsp;en el n\u00fam. 2. del art. 1 de la Ley 75 de 1968 que modific\u00f3 &nbsp;el art. 2 del 1 de la Ley 45 de 1936, cuando plasma que el &nbsp;reconocimiento podr\u00e1 hacerse \u201cpor &nbsp;escritura p\u00fablica\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;Reconocimiento por testamento. Este negocio jur\u00eddico es la &nbsp;manifestaci\u00f3n unilateral de la voluntad sobre el patrimonio de &nbsp;una persona, individual, personal\u00edsima, m\u00e1s o menos &nbsp;solemne en la forma abierta o cerrada, donde el disponente puede &nbsp;reconocer un hijo como suyo, acto jur\u00eddico que, aun cuando &nbsp;revocable en el todo, no lo es ni ser\u00e1 respecto del &nbsp;reconocimiento. El art. 1 de la Ley 75 de 1968 que modific\u00f3 el &nbsp;art. 2 de la Ley 45 de 1936, precisamente autoriza el reconocimiento &nbsp;por \u201c(\u2026) &nbsp;testamento, caso en el cual la renovaci\u00f3n de \u00e9ste no &nbsp;implica la del reconocimiento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;Reconocimiento ante juez de la Rep\u00fablica. Se trata de la &nbsp;manifestaci\u00f3n expresa y directa que hace el reconocedor ante &nbsp;el juez, as\u00ed el reconocimiento no haya sido el objeto \u00fanico &nbsp;y principal de la diligencia judicial, o as\u00ed no sea juicio de &nbsp;investigaci\u00f3n de paternidad el tema, la causa u objeto del &nbsp;litigio judicial donde se reconoce al hijo. El art. 1 de la Ley 75 de &nbsp;1968 que modific\u00f3 el art. 2 de la Ley 45 de 1936 en el n\u00fam. &nbsp;4, dispone: \u201cPor &nbsp;manifestaci\u00f3n expresa y directa hecha ante un juez, aunque el &nbsp;reconocimiento no haya sido el objeto \u00fanico y principal del &nbsp;acto que lo contiene\u201d. Este &nbsp;precepto fue modificado y complementado por el art. 10 del Decreto &nbsp;2272 de 1989 que cre\u00f3 la jurisdicci\u00f3n de familia para &nbsp;disponer el tr\u00e1mite incidental que se activar\u00eda por &nbsp;solicitud del defensor de familia o de los parientes all\u00ed &nbsp;autorizados cuando sea citado el reconocedor y \u00e9ste, no &nbsp;comparezca. &nbsp;<\/p>\n<p>5. De esta manera, &nbsp;la providencia examinada no se observa descabellada al punto de &nbsp;permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo ha expresado &nbsp;esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase en &nbsp;cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis de &nbsp;subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es &nbsp;residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>Ha de recordarse, &nbsp;adem\u00e1s, que la apreciaci\u00f3n de las probanzas se &nbsp;caracteriza por ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el &nbsp;marco de la sana cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencionales las decisiones atacadas. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19693, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d4, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio5. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-6, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales7; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas8. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por &nbsp;los anteriores argumentos, se negar\u00e1 la salvaguarda deprecada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;la &nbsp;tutela impetrada por Juan Boh\u00f3rquez Torres frente a la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja, &nbsp;espec\u00edficamente respecto a los magistrados Bernardo Arturo &nbsp;Rodr\u00edguez S\u00e1nchez, Germ\u00e1n Mart\u00ednez Rojas &nbsp;y Mario Humberto Rodr\u00edguez Sep\u00falveda, y el Juzgado &nbsp;Promiscuo de Familia de Garagoa, con ocasi\u00f3n del juicio de &nbsp;petici\u00f3n de herencia iniciado por la aqu\u00ed petente &nbsp;contra Mar\u00eda Ofelia Boh\u00f3rquez, con radicado n\u00b0. &nbsp;2018-0069-01. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante &nbsp;comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por mensaje de datos, a &nbsp;todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &#8211; 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC10080-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC10080-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-02418-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de &nbsp;once &nbsp;de agosto &nbsp;de dos mil veintiuno) &nbsp; Se &nbsp;decide la tutela &nbsp;impetrada por Juan &nbsp;Boh\u00f3rquez Torres frente a la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Tunja, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56253\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}