{"id":56289,"date":"2024-05-17T20:39:46","date_gmt":"2024-05-17T20:39:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10150-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:46","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:46","slug":"stc10150-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10150-2021\/","title":{"rendered":"STC10150 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC10150-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC10150-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-03-000-2021-01316-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de agosto dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;doce (12) de agosto de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a la sentencia de 7 de julio de &nbsp;2021, proferida &nbsp;por la Sala &nbsp;Civil Especializada en Restituci\u00f3n de Tierras del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de esta ciudad, dentro de la &nbsp;salvaguarda promovida por Patricia T\u00e9llez L\u00f3pez a los &nbsp;Juzgados Veintitr\u00e9s Civil Municipal y Segundo Civil del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1, con ocasi\u00f3n del juicio ejecutivo &nbsp;hipotecario con radicado n\u00b02017-01437-01, adelantado por Carlos &nbsp;Andr\u00e9s Reina Ramos, hoy la aqu\u00ed gestora, en calidad de &nbsp;cesionaria del cr\u00e9dito, contra Blanca Marina G\u00f3mez &nbsp;Serrano y V\u00edctor Manuel Duarte Angulo. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de sus prerrogativas al debido proceso y acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente violentadas por &nbsp;las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inaugural y de la revisi\u00f3n de las pruebas, la &nbsp;causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>Blanca &nbsp;Marina G\u00f3mez Serrano y V\u00edctor Manuel Duarte Angulo, el &nbsp;16 de enero de 1998, con el prop\u00f3sito de adquirir vivienda, &nbsp;suscribieron un pagar\u00e9 con garant\u00eda hipotecaria en &nbsp;favor de Granahorrar, deuda fijada en UPAC\u2019S. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;promotora aduce que la aludida entidad financiera fue absorbida por &nbsp;el Banco BBVA S.A., quien transfiri\u00f3 el cr\u00e9dito a &nbsp;Central de Inversiones Cisa S.A. y, tras varias cesiones a diversas &nbsp;compa\u00f1\u00edas, la acreencia qued\u00f3 en manos de Carlos &nbsp;Andr\u00e9s Reina Ramos. &nbsp;<\/p>\n<p>Reina &nbsp;Ramos cit\u00f3 a Blanca Marina G\u00f3mez Serrano y V\u00edctor &nbsp;Manuel Duarte \u00c1ngulo ante el centro de Conciliaci\u00f3n de &nbsp;la Fundaci\u00f3n Derecho &amp; Formaci\u00f3n Tejido Humano, &nbsp;para discutir, el 7 de noviembre de 2017, un acuerdo de &nbsp;reestructuraci\u00f3n de la deuda. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;en la data programada G\u00f3mez Serrano y Duarte Angulo no &nbsp;asistieron, Carlos Andr\u00e9s Reina Ramos los demand\u00f3 en el &nbsp;estrado municipal confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;23 de enero de 2018, el a &nbsp;quo fustigado &nbsp;libr\u00f3 apremio ejecutivo en la forma peticionada y, &nbsp;posteriormente, cedi\u00f3 el cr\u00e9dito a la tutelante, &nbsp;convenci\u00f3n aceptada en prove\u00eddo de 6 de marzo ulterior. &nbsp;<\/p>\n<p>Enterada &nbsp;del mandamiento de pago, Blanca Marina, durante el t\u00e9rmino de &nbsp;traslado, plante\u00f3 excepciones y, el 26 de agosto de 2019, el &nbsp;despacho municipal encausado tuvo notificado, por aviso, a V\u00edctor &nbsp;Manuel Duarte Angulo y, resalt\u00f3 su silencio respecto a la &nbsp;orden compulsiva. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;decurso criticado se alleg\u00f3 prueba del deceso de V\u00edctor &nbsp;Manuel, acaecido el 8 de junio de 2016 y, por tal motivo, el 13 de &nbsp;febrero de 2020, se declar\u00f3 la nulidad de todo lo actuado y, &nbsp;adem\u00e1s, la sede judicial municipal atacada deneg\u00f3 &nbsp;librar apremio coercitivo, por cuanto no se demostr\u00f3 la &nbsp;reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito cobrado. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme &nbsp;con lo decidido, la petente entabl\u00f3 apelaci\u00f3n sobre el &nbsp;\u00faltimo aspecto enunciado, alegando que, en 2013, una de las &nbsp;empresas cesionarias, les remiti\u00f3 a los deudores un acuerdo de &nbsp;reestructuraci\u00f3n y, frente a \u00e9l guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;definici\u00f3n de la alzada correspondi\u00f3 al ad &nbsp;quem recriminado, &nbsp;quien, el 15 de diciembre de 2020, ratific\u00f3 la providencia &nbsp;protestada, pues los alivios de la acreencia ejecutada, los esboz\u00f3 &nbsp;Carlos Andr\u00e9s Reina Ramos en 2018, cuando V\u00edctor Manuel &nbsp;Duarte Angulo hab\u00eda muerto dos (2) a\u00f1os atr\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la censora, se lesionaron sus garant\u00edas, por cuanto la &nbsp;citaci\u00f3n a la conciliaci\u00f3n efectuada por Carlos Andr\u00e9s &nbsp;Reina Ramos, tuvo el alcance de cumplir el requisito de la &nbsp;reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito, porque los morosos no &nbsp;asistieron a dicha diligencia, criterio avalado por la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, en &nbsp;pronunciamiento de 24 de septiembre de 2019, con ponencia de la &nbsp;Doctora Hilda Gonz\u00e1lez Neira, hoy magistrada de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, dejar sin efecto las determinaciones refutadas &nbsp;y, en su lugar, fallar a su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El estrado municipal acusado defendi\u00f3 la legalidad de su &nbsp;actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Los dem\u00e1s convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La &nbsp;sentencia impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Neg\u00f3 &nbsp;el auxilio, al desatenderse la exigencia del temporal del resguardo y &nbsp;por estimar razonada la decisi\u00f3n del estrado del circuito &nbsp;atacado. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 la querellante, destacando haber necesitado obtener &nbsp;algunas piezas procesales para entablar la salvaguarda y, refiriendo &nbsp;que el cedente, Carlos &nbsp;Andr\u00e9s Reina Ramos, &nbsp;no sab\u00eda del deceso de V\u00edctor &nbsp;Manuel Duarte Angulo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Se &nbsp;pone al descubierto el naufragio del auxilio al desatenderse los &nbsp;presupuestos de inmediatez y de subsidiariedad. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El primero, porque &nbsp;entre la presentaci\u00f3n del ruego tuitivo, acaecida el 24 de &nbsp;junio de 2021 y, el auto de 15 de diciembre de 2020, mediante el cual &nbsp;el juzgado del circuito reprochado ratific\u00f3 la negativa a &nbsp;emitir orden de pago por falta de la reestructuraci\u00f3n del &nbsp;cr\u00e9dito, han trascurrido m\u00e1s de seis (6) meses, lapso &nbsp;supera el plazo establecido por la Sala como &nbsp;suficiente para concurrir tempestivamente a este auxilio. Frente &nbsp;a tal exigencia, la Corte ha puntualizado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]i &nbsp;bien la jurisprudencia no ha se\u00f1alado un\u00e1nime el &nbsp;t\u00e9rmino en el cual debe operar el decaimiento de la petici\u00f3n &nbsp;de amparo frente a decisiones judiciales por falta de inmediatez, s\u00ed &nbsp;resulta di\u00e1fano que \u00e9ste no pueda ser tan amplio que &nbsp;impida la consolidaci\u00f3n de las situaciones jur\u00eddicas &nbsp;creadas por la jurisdicci\u00f3n, (\u2026) &nbsp;[por tanto] (\u2026) &nbsp;muy breve ha de ser el tiempo que debe transcurrir entre la fecha de &nbsp;la determinaci\u00f3n judicial acusada y el reclamo constitucional &nbsp;que se enfila contra ella, con miras a que \u00e9ste \u00faltimo &nbsp;no pierda su raz\u00f3n de ser (\u2026) &nbsp;en el presente evento no puede tenerse por cumplida la exigencia de &nbsp;inmediatez de la solicitud por cuanto supera en mucho el lapso &nbsp;razonable de los seis meses que se adopta, y no se demostr\u00f3, &nbsp;ni invoc\u00f3 siquiera, justificaci\u00f3n de tal demora por el &nbsp;accionante (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, si la petente se demor\u00f3 en incoar el resguardo, su &nbsp;descuido per &nbsp;se &nbsp;descarta la existencia de una conducta irregular atribuible a las &nbsp;entidades confutadas y con repercusi\u00f3n directa en sus &nbsp;garant\u00edas fundamentales. &nbsp;<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese, &nbsp;el alegato justificante de la tardanza de aqu\u00e9lla, tan solo se &nbsp;plante\u00f3 en la impugnaci\u00f3n, constituyendo un hecho &nbsp;nuevo, no controvertido por la pasiva; en consecuencia, no procede &nbsp;realizar un pronunciamiento sobre el particular. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a ese t\u00f3pico, esta Corporaci\u00f3n ha manifestado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;cierto que en &nbsp;sede de tutela, est\u00e1 establecida la facultad \u2013 deber del &nbsp;fallador de sentenciar extra y ultra petita cuando, en el tr\u00e1mite &nbsp;ante \u00e9l ventilado, se advierta la necesidad de reparar o &nbsp;evitar la trasgresi\u00f3n o amenaza de los bienes jur\u00eddicos &nbsp;superiores (\u2026). &nbsp;Tambi\u00e9n lo es que lo anterior no puede convertirse en patente &nbsp;de corso cuando de hechos nuevos se trata, como quiera que \u00e9sta &nbsp;tampoco es extra\u00f1a a las reglas del debido proceso, entre las &nbsp;cuales se destaca el derecho de los convocados a la defensa &nbsp;(\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Se desconoce, adem\u00e1s, el presupuesto de subsidiariedad porque &nbsp;la aducida inobservancia al precedente de la Sala del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, en &nbsp;pronunciamiento de 24 de septiembre de 2019, no fue enarbolado por la &nbsp;quejosa como sustento de la alzada que impetr\u00f3 y, tampoco, &nbsp;fund\u00f3 su sustentaci\u00f3n en el presunto desconocimiento &nbsp;del cedente Carlos Andr\u00e9s Reina Ramos, sobre la muerte del &nbsp;deudor V\u00edctor Manuel Duarte \u00c1ngulo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo concerniente al citado requisito, esta Corte ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De modo que, si incurri\u00f3 en pigricia y desperdici\u00f3 las &nbsp;diferentes oportunidades procesales, es inadmisible la pretensi\u00f3n &nbsp;de recurrir tal actuaci\u00f3n por esta v\u00eda extraordinaria o &nbsp;de tratar de recuperar mediante ese instrumento tal posibilidad, &nbsp;puesto que no ha sido dise\u00f1ado para rescatar t\u00e9rminos &nbsp;derrochados, &#8211; pues los mismos son perentorios e improrrogables, (\u2026) &nbsp;ni para establecer una paralela forma de control de las actuaciones &nbsp;judiciales, circunstancia que, acorde con reiterada jurisprudencia, &nbsp;impide la intervenci\u00f3n del Juez constitucional en tanto no &nbsp;est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita de su competencia suplir la &nbsp;incuria, los desaciertos o descuidos de las partes en el ejercicio de &nbsp;sus facultades, cargas, o deberes procesales, pues esa no es la &nbsp;finalidad para la cual se instituy\u00f3 la tutela (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;hay [negligencia] &nbsp;de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones &nbsp;judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las &nbsp;cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria (\u2026)4\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Con todo, la determinaci\u00f3n del ad &nbsp;quem &nbsp;confutado no merece reproche porque la demanda ejecutiva se apoy\u00f3 &nbsp;en la inasistencia de los deudores a la conciliaci\u00f3n promovida &nbsp;en 2018, por el cedente Carlos &nbsp;Andr\u00e9s Reina Ramos, en donde pretend\u00eda llegar a un &nbsp;acuerdo de restructuraci\u00f3n con \u00e9stos. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resalta, le era imposible, f\u00edsicamente, a Duarte Angulo, &nbsp;enterarse de las propuestas de Reina Ramos al haber fallecido dos (2) &nbsp;a\u00f1os antes de la cita para la posible conciliaci\u00f3n; por &nbsp;tanto, la oferta realizada para lograr la reestructuraci\u00f3n del &nbsp;cr\u00e9dito, presupuesto de procedibilidad en asuntos como el &nbsp;censurado, no pod\u00eda tenerse por acreditada. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala ha adoctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;5.3.- &nbsp;Relativamente al t\u00f3pico de la \u00abrestructuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;de cr\u00e9ditos de vivienda, esta Corporaci\u00f3n ha se\u00f1alado &nbsp;que \u00abcomo requisito esencial para promover el cobro compulsivo, &nbsp;en virtud de lo previsto por el art\u00edculo 42 de la Ley 546 de &nbsp;1999, esta Corte ha definido como obligatorio el cumplimiento de &nbsp;dicho presupuesto, por incumbir propiamente a la exigibilidad del &nbsp;t\u00edtulo, de modo que no consumar esa premisa impide la &nbsp;ejecuci\u00f3n, as\u00ed se trate de un nuevo acreedor\u00bb &nbsp;(Cfr. CSJ STC945-2016, 4 feb. 2016, rad. 2015-02956-01)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAl &nbsp;efecto, sobre el tema se ha puesto de presente, &nbsp;entre otras cosas, en CSJ &nbsp;STC10951-2015, 20 ago. 2015, rad. 01671-01, que &nbsp;es \u00abdeber &nbsp;de los jueces, incluido el de ejecuci\u00f3n, revisar &nbsp;si junto con el t\u00edtulo base de recaudo, la parte ejecutante ha &nbsp;adosado los soportes pertinentes para acreditar la tan nombrada &nbsp;reestructuraci\u00f3n de la obligaci\u00f3n, pues, como lo ha &nbsp;dicho esta Corte, esos documentos \u00abconforman un t\u00edtulo &nbsp;ejecutivo complejo y, por ende, la ausencia de alguno de estos no &nbsp;permit[e] continuar con la ejecuci\u00f3n\u00bb (CSJ &nbsp;STC2747-2015), &nbsp;sin que importe si la providencia que ordena seguir adelante con la &nbsp;ejecuci\u00f3n haya sido proferida con anterioridad a la expedici\u00f3n &nbsp;de la sentencia SU-813\/07, pues \u00ablo &nbsp;cierto es que la exigencia de \u201creestructuraci\u00f3n\u201d &nbsp;estaba vigente desde 1999 con la expedici\u00f3n del art\u00edculo &nbsp;42 de la Ley 546 el 23 de diciembre de ese a\u00f1o. De ah\u00ed &nbsp;que la precitada decisi\u00f3n lo que hizo fue darle una lectura &nbsp;esclarecedora con apoyo en los principios rectores de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica\u00bb (CSJ STC7390-2015)\u00bb\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDel &nbsp;mismo modo, ha &nbsp;expresado la Corte que \u00abla citada reestructuraci\u00f3n es &nbsp;obligaci\u00f3n de las entidades crediticias, a efectos de ajustar &nbsp;la deuda a las reales capacidades econ\u00f3micas de los obligados, &nbsp;cuesti\u00f3n exigible a los cesionarios si se tiene en cuenta que &nbsp;aqu\u00e9llos reemplazan en todo al cedente. Esta Corporaci\u00f3n &nbsp;en casos de contornos similares, ha sido coherente en predicar la &nbsp;imposibilidad de continuar con una ejecuci\u00f3n cuando no se &nbsp;encuentra acreditada la reestructuraci\u00f3n del cr\u00e9dito\u00bb &nbsp;(CJS STC, 31 Oct. 2013, rad. 02499-00)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAsimismo, &nbsp;ha manifestado el m\u00e1ximo \u00f3rgano constitucional, que &nbsp;\u00absurge que una reconstrucci\u00f3n de la jurisprudencia &nbsp;constitucional sobre esta materia, ajustada con los elementos de &nbsp;an\u00e1lisis que se han ido haciendo evidentes en las distintas &nbsp;oportunidades en las que la Corte se ha ocupado del tema, muestra que &nbsp;las reglas aplicables, de acuerdo con el marco constitucional, son &nbsp;las siguientes: (i) En el \u00e1mbito de la Ley 546 de 1999, los &nbsp;procesos ejecutivos hipotecarios iniciados antes del 31 de diciembre &nbsp;de ese a\u00f1o, una vez realizada la reliquidaci\u00f3n del &nbsp;cr\u00e9dito y aplicados los alivios correspondientes, terminan por &nbsp;ministerio de la ley; (ii) si cumplidas las anteriores condiciones &nbsp;subsiste un saldo insoluto, deudor y acreedor deben llegar a un &nbsp;acuerdo de reestructuraci\u00f3n; (iii) a falta de acuerdo, la &nbsp;reestructuraci\u00f3n debe hacerse directamente por la entidad &nbsp;crediticia, de acuerdo con los par\u00e1metros legales, &nbsp;jurisprudencialmente delimitados y, (iv) cuando cumplidas las &nbsp;anteriores condiciones se advierta por el juez, o que existen otros &nbsp;procesos ejecutivos en curso contra el deudor, por obligaciones &nbsp;diferentes, o que no obstante la reestructuraci\u00f3n, el deudor &nbsp;carece de la capacidad financiera para asumir la obligaci\u00f3n, &nbsp;se except\u00faa el mandato de dar por terminado el proceso, el &nbsp;cual continuar\u00e1, en el estado en el que se encontraba, por el &nbsp;saldo insoluto de la obligaci\u00f3n\u00bb (C.C. SU-787 de 2012) &nbsp;(\u2026)5\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esa perspectiva, la Sala encuentra que la determinaci\u00f3n &nbsp;estrado del circuito encausado no constituye quebranto a prerrogativa &nbsp;alguna, pues se adopt\u00f3 en observancia de particularidades de &nbsp;la contienda y el precedente aplicable en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;lo ha expresado esta Corte: \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento interpretativo en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es &nbsp;residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos7 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19698, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d9, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio10. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados incluido Colombia11, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales12; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas13. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo con lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC. 14 Sep. 2007, Exp. 2012-01316-00, reiterado en STC. 27 Oct. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, Rad. 2011-02245-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 10 de mayo de 2011, exp. 00416-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de julio de 2010, exp. -2010-00241-01; ratificada el 2 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2011, exp. &nbsp;2010-000380-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC11177-2018 de 3 de septiembre de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15693-22-08-001-2018-00099-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC12661-2018 de 1\u00b0 de octubre de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;13001-22-13-000-2018-00212-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC10150-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC10150-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-03-000-2021-01316-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de once de agosto dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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