{"id":56374,"date":"2024-05-17T20:39:48","date_gmt":"2024-05-17T20:39:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10389-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:48","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:48","slug":"stc10389-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc10389-2021\/","title":{"rendered":"STC10389 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC10389-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC10389-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-02382-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dieciocho de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., dieciocho (18) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por la Organizaci\u00f3n &nbsp;Cl\u00ednica General del Norte. S.A. contra la Sala Civil \u2013 &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, &nbsp;espec\u00edficamente, frente a los magistrados Abd\u00f3n Sierra &nbsp;Guti\u00e9rrez, Sonia Esther Rodr\u00edguez Noriega y Vivian &nbsp;Victoria Saltar\u00edn Jim\u00e9nez, con ocasi\u00f3n del &nbsp;juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual en actividad m\u00e9dica\u201d, &nbsp;adelantado por Pedro Manuel Gonz\u00e1lez Bett y otros a la aqu\u00ed &nbsp;quejosa. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp;sociedad promotora reclama la protecci\u00f3n de los derechos al &nbsp;debido proceso y defensa, entre otros, supuestamente quebrantado por &nbsp;la autoridad querellada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Pedro Manuel &nbsp;Gonz\u00e1lez Bett y otros incoaron ante el Juzgado Octavo Civil &nbsp;del Circuito de Barranquilla, el juicio materia de este amparo, por &nbsp;la defectuosa prestaci\u00f3n del servicio de salud brindada a &nbsp;Judith Ariza Vizca\u00edno, por parte de la Organizaci\u00f3n &nbsp;Cl\u00ednica General del Norte. S.A., pues su mal proceder llev\u00f3 &nbsp;al fallecimiento de la prenombrada. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;de ese litigio, se profiri\u00f3 sentencia el 12 de febrero de &nbsp;2020, &nbsp;\u201cconcedi\u00e9ndose\u201d, &nbsp;parcialmente, &nbsp;las &nbsp;pretensiones invocadas, pues \u00fanicamente se otorg\u00f3 lo &nbsp;concerniente al da\u00f1o moral alegado por los demandantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Esgrime &nbsp;la tutelante que apel\u00f3 esa decisi\u00f3n, correspondi\u00e9ndole &nbsp;el conocimiento de la alzada a la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de la citada ciudad, quien, en &nbsp;prove\u00eddo de 7 de diciembre pasado, confirm\u00f3 la condena &nbsp;dineraria impuesta en su contra. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1ala &nbsp;que dentro del litigio subex\u00e1mine &nbsp;se &nbsp;conculcaron sus garant\u00edas supralegales, por cuanto &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;ninguna &nbsp;de las excepciones de fondo propuestas en forma oportuna, fueron &nbsp;resueltas en la sentencia de primera y tampoco en la sentencia de &nbsp;segunda instancia y ni siquiera se h[izo] &nbsp;menci\u00f3n [de] &nbsp;ellas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Asevera &nbsp;que el tribunal fustigado incurri\u00f3 en \u201cdefecto &nbsp;sustantivo y f\u00e1ctico\u201d, &nbsp;pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;i) &nbsp;desconoci\u00f3 &nbsp;o no quiso aplicar normas legales de orden p\u00fablico, las cuales &nbsp;determinan que, ante una URGENCIA VITAL, y por lo tanto atenci\u00f3n &nbsp;de EMERGENCIA, el m\u00e9dico NO requiere autorizaci\u00f3n de &nbsp;ning\u00fan tipo y debe prestar sus servicios de inmediato y por &nbsp;ning\u00fan motivo, puede condicionar el inicio de [dicha] &nbsp;atenci\u00f3n a la autorizaci\u00f3n del paciente (\u2026) &nbsp;o de los familiares; ii) [valor\u00f3] &nbsp;el totalmente &nbsp;errado, improcedente e infundado dictamen, que rindi\u00f3 y &nbsp;sustent\u00f3 el Dr. Hermes Grajales, en su condici\u00f3n de &nbsp;m\u00e9dico general y no como m\u00e9dico especialista, como lo &nbsp;exige el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo General del Proceso y &nbsp;la Jurisprudencia de la Honorable Corte Suprema De Justicia; iii) no &nbsp;orden[\u00f3] &nbsp;de OFICIO, que se allegara al proceso pruebas determinantes para &nbsp;resolver el litigio, y iv) aplic[\u00f3] &nbsp;la Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia sobre el &nbsp;consentimiento informado, en forma totalmente contraria a lo &nbsp;determinado por la Corte (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Suplica, en concreto, \u201cdejar &nbsp;sin efecto jur\u00eddico\u201d &nbsp;la sentencia proferida por el ad &nbsp;quem en &nbsp;el aludido asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;del accionado &nbsp;<\/p>\n<p>Se opuso al ruego &nbsp;resaltando la legalidad de su proceder, y ratific\u00e1ndose en la &nbsp;decisi\u00f3n adoptada por esa colegiatura dentro del comentado &nbsp;decurso. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;auxilio se concreta en establecer si se menoscabaron las &nbsp;prerrogativas superiores de la Organizaci\u00f3n Cl\u00ednica &nbsp;General del Norte. S.A., con la sentencia de 7 de diciembre de 2020, &nbsp;mediante la cual el tribunal tutelado, ratific\u00f3 la decisi\u00f3n &nbsp;que declar\u00f3 civilmente responsable a la aqu\u00ed tutelante &nbsp;de los perjuicios alegados dentro del litigio sublite. &nbsp;<\/p>\n<p>3. De &nbsp;entrada, se &nbsp;advierte que la salvaguarda no tiene &nbsp;vocaci\u00f3n de prosperidad, por carencia del requisito de &nbsp;subsidiariedad, sobre el punto concerniente a la falta de &nbsp;pronunciamiento por parte del juez a &nbsp;quo &nbsp;respecto de la totalidad de las excepciones de fondo propuestas en el &nbsp;comentado pleito, pues la &nbsp;accionante recurri\u00f3 la sentencia de primer grado; empero, &nbsp;dentro de los argumentos de la apelaci\u00f3n, no aleg\u00f3 ese &nbsp;tema; desperdiciando, de esa forma, la oportunidad de que el &nbsp;tribunal, &nbsp;en segunda instancia, &nbsp;estudiara la censura impetrada por esta excepcional v\u00eda, &nbsp;referente a ese espec\u00edfico punto. &nbsp;<\/p>\n<p>Ve\u00e1mos, el &nbsp;ad &nbsp;quem, &nbsp;al momento de zanjar la alzada, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;REPAROS CONTRA LA SENTENCIA. 1. Por parte de la ORGANIZACI\u00d3N &nbsp;CL\u00cdNICA GENERAL DEL NORTE\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c1.1. &nbsp;Ausencia de juicio de relevancia y trascendencia respecto de la &nbsp;historia cl\u00ednica. 1.2. Valoraci\u00f3n equivocada del &nbsp;consentimiento informado. 1.3. Desacertada motivaci\u00f3n de la &nbsp;sentencia. 1.4. Incorrecta apreciaci\u00f3n de las pruebas. &nbsp;<\/p>\n<p>1.5. &nbsp;Inexistencia de responsabilidad civil de la demandada condenada. 1.6. &nbsp;Ausencia de obligaci\u00f3n indemnizatoria a cargo de la &nbsp;demandada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, no es dable acudir a esta senda para subsanar falencias o &nbsp;descuidos en el ejercicio de los mecanismos ordinarios y &nbsp;extraordinarios de defensa al interior del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;ese t\u00f3pico, esta Corte ha sido enf\u00e1tica al se\u00f1alar: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;hay [negligencia] &nbsp;de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones &nbsp;judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las &nbsp;cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites &nbsp;respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo &nbsp;es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d &nbsp;de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los &nbsp;dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; &nbsp;como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias &nbsp;de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el &nbsp;fruto de su propia incuria\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, si &nbsp;la quejosa consideraba que el colegiado convocado, omiti\u00f3 &nbsp;resolver aspectos que deb\u00edan ser objeto de pronunciamiento, en &nbsp;segunda instancia, debi\u00f3 &nbsp;solicitar la adici\u00f3n de la providencia mediante la cual se &nbsp;zanj\u00f3 el memorado recurso de apelaci\u00f3n, conforme a lo &nbsp;establecido en el art\u00edculo 287 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso2 &nbsp;para que ese juzgador, resolviera lo pertinente; empero, no lo hizo, &nbsp;hecho que le cierra el paso a esta senda excepcional por su car\u00e1cter &nbsp;netamente residual. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ahora, bien como &nbsp;la censura de la promotora involucra la valoraci\u00f3n probatoria &nbsp;realizada en el caso bajo estudio, para determinar la responsabilidad &nbsp;civil a ella endilgada, esta Sala analizar\u00e1 ese aspecto, pues &nbsp;tal asunto s\u00ed fue debatido por aqu\u00e9lla ante el &nbsp;colegiado criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. En &nbsp;la providencia criticada, la corporaci\u00f3n recriminada esboz\u00f3 &nbsp;los argumentos jur\u00eddicos para definir el disenso de la &nbsp;siguiente forma: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;tesis de la juez de primera instancia que acogi\u00f3 parcialmente &nbsp;las pretensiones de la demanda, se sustenta en que la instituci\u00f3n &nbsp;demandada incumpli\u00f3 la carga de obtener el consentimiento &nbsp;informado, de tal forma que no comunic\u00f3 a los familiares de la &nbsp;paciente los riesgos inherentes al procedimiento de colocaci\u00f3n &nbsp;del cat\u00e9ter subclavio al cual fue sometida aquella, que trajo &nbsp;como consecuencia la p\u00e9rdida de la gu\u00eda y &nbsp;consecuencialmente los m\u00faltiples padecimientos producto de ese &nbsp;evento adverso que finalmente condujo a su deceso &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;conformidad con el acervo probatorio construido en desarrollo del &nbsp;tr\u00e1mite procesal, la Sala ha podido determinar lo siguiente:\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi &nbsp;bien es cierto, los demandantes, al momento de radicar el libelo &nbsp;genitor, reconocen que autorizaron la colocaci\u00f3n del cat\u00e9ter &nbsp;subclavio y si bien es cierto los testigos t\u00e9cnicos coinciden &nbsp;en que se prest\u00f3 el consentimiento informado, no menos cierto &nbsp;es que al interior de la historia cl\u00ednica de la paciente, no &nbsp;se encuentra registrado el cumplimiento del deber de informar los &nbsp;riesgos derivados de este procedimiento, los riesgo comunes &nbsp;insignificantes o menores, as\u00ed como los de mayor gravedad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;reciente pronunciamiento del 14 de diciembre de 2018, al &nbsp;interior de &nbsp;la Sentencia SC5641-2018, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia se refiri\u00f3 en torno al &nbsp;consentimiento informado, en los siguientes t\u00e9rminos: \u201cEn &nbsp;lo que toca con el consentimiento informado, a pesar de ser usual que &nbsp;se obtenga y deje documentado en una especie de formato, muchas veces &nbsp;preestablecido, firmado por el paciente o sus familiares, sin la &nbsp;esperada descripci\u00f3n de lo que se inform\u00f3 (informaci\u00f3n &nbsp;que debe referirse a los riesgos insignificantes comunes as\u00ed &nbsp;como a los graves comunes y raros, y no solo a los previstos. Y debe &nbsp;adem\u00e1s abarcar las opciones o alternativas con la que cuenta &nbsp;el paciente, los riesgos de cada una, entre otros elementos de &nbsp;val\u00eda), tal documento constituye un anexo de la historia &nbsp;cl\u00ednica\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEsta &nbsp;exigencia se encuentra establecida en el art\u00edculo 11 de la &nbsp;Resoluci\u00f3n 1995 de 1999 expedida por el Ministerio de Salud y &nbsp;por la cual se establecen normas para el manejo de la Historia &nbsp;Cl\u00ednica. Cabe aclarar que correspond\u00eda a la parte &nbsp;demandada probar que al paciente le fueron informados los riesgos y &nbsp;consecuencias del procedimiento de colocaci\u00f3n del cat\u00e9ter &nbsp;subclavio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;hecho de no obtener el consentimiento informado en los t\u00e9rminos &nbsp;establecidos, implica que los m\u00e9dicos no trasladaron los &nbsp;riesgos propios del procedimiento a la paciente, de tal forma que, si &nbsp;se preguntaba una situaci\u00f3n adversa com\u00fan al &nbsp;procedimiento realizado, aquellos deb\u00edan asumir dicho riesgo, &nbsp;como efectivamente se present\u00f3\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2 &nbsp;Las &nbsp;conclusiones adoptadas son l\u00f3gicas, de su lectura, prima &nbsp;facie, &nbsp;no refulge anomal\u00eda; el tribunal convocado efectu\u00f3 un &nbsp;estudio adecuado de los lineamientos normativos, los elementos &nbsp;probatorios y los precedentes jurisprudenciales que lo condujeron a &nbsp;la determinaci\u00f3n cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, &nbsp;acertada result\u00f3 la tesis del ad &nbsp;quem en &nbsp;el subex\u00e1mine &nbsp;auscultado, &nbsp;pues, ha sido constante la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;sobre las consecuencias jur\u00eddicas por la omisi\u00f3n en el &nbsp;proceso de informaci\u00f3n al paciente respecto de los &nbsp;procedimientos m\u00e9dicos a practic\u00e1rsele. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, en reciente oportunidad, \u00e9sta Sala reflexion\u00f3 &nbsp;sobre el consentimiento informado, acotando: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;reglas precedentes pueden sufrir variaciones con ocasi\u00f3n del &nbsp;consentimiento informado que otorgue el paciente, pues, al margen de &nbsp;que la obligaci\u00f3n sea de medios o de resultado, el galeno &nbsp;tendr\u00e1 que asumir todas las consecuencias derivadas de los &nbsp;riesgos previsibles que no revel\u00f3\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;art\u00edculo 15 de la ley 23 de 1981 prescribe que \u00ab[e]l &nbsp;m\u00e9dico no expondr\u00e1 a su paciente a riesgos &nbsp;injustificados. Pedir\u00e1 su consentimiento para aplicar los &nbsp;tratamientos m\u00e9dicos, y quir\u00fargicos que considere &nbsp;indispensables y que puedan afectarlo f\u00edsica o s\u00edquicamente, &nbsp;salvo en los casos en que ello no fuere posible, y le explicar\u00e1 &nbsp;al paciente o a sus responsables de tales consecuencias &nbsp;anticipadamente\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Refulge &nbsp;que el talento humano en salud, para desarrollar sus actividades, &nbsp;debe actuar con el benepl\u00e1cito del paciente -o la persona que &nbsp;lo represente-, para lo cual deber\u00e1 exponerle de forma &nbsp;sencilla los riesgos previsibles a que se expondr\u00e1, las &nbsp;alternativas de tratamiento y su opini\u00f3n profesional sobre el &nbsp;mejor curso de acci\u00f3n, dej\u00e1ndose una constancia escrita &nbsp;en la historia cl\u00ednica de la informaci\u00f3n suministrada y &nbsp;la decisi\u00f3n que adopt\u00f3\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNo se &nbsp;exige que la divulgaci\u00f3n recaiga sobre todas las posibles &nbsp;situaciones adversas, por quim\u00e9ricas que sean, sino que debe &nbsp;recaer sobre las normales o previsibles, con el fin de que el &nbsp;paciente asienta en su sometimiento. Bien se ha dicho que \u00ab[e]ste &nbsp;deber se extiende a los riesgos previsibles, pero no a los resultados &nbsp;an\u00f3malos, que lindan con el caso fortuito, y que no cobran &nbsp;relevancia seg\u00fan el id plerumque accidit, porque no puede &nbsp;desconocerse que el operador de salud debe balancear la exigencia de &nbsp;informaci\u00f3n con la necesidad de evitar que el paciente, por &nbsp;alguna eventualidad muy remota, inclusive, evite someterse a una &nbsp;intervenci\u00f3n, por m\u00e1s banal que \u00e9sta fuera\u201d &nbsp;. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed &nbsp;lo ha reconocido la Corporaci\u00f3n: \u00abno puede llegarse al &nbsp;extremo de exigir que se consignen en el \u2018consentimiento &nbsp;informado\u2019 situaciones extraordinarias que, a pesar de ser &nbsp;previsibles, tengan un margen muy bajo de probabilidad que ocurran\u00bb &nbsp;(SC9721, 27 jul. 2015, rad. n.\u00b0 2002-00566-01)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;definitiva, \u00abla informaci\u00f3n debe circunscribirse a la &nbsp;necesaria, incluyendo las alternativas existentes, para que el &nbsp;paciente entienda su situaci\u00f3n y pueda decidir libre y &nbsp;voluntariamente. Por lo mismo, ha de enter\u00e1rsele sobre la &nbsp;enfermedad de su cuerpo (diagn\u00f3stico), el procedimiento o &nbsp;tratamiento a seguir, con objetivos claros (beneficios), y los &nbsp;riesgos involucrados\u00bb (SC7110, 24 may. 2017, rad. n.\u00b0 &nbsp;2006-00234-01)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Indubitablemente, en aplicaci\u00f3n de las reglas de la carga de &nbsp;la prueba, la demostraci\u00f3n del consentimiento y su contenido &nbsp;est\u00e1 en manos de los profesionales en salud, quienes tienen el &nbsp;deber de obtenerlo y documentarlo; \u00ablo anterior es &nbsp;especialmente importante si se atiende a que usualmente la &nbsp;informaci\u00f3n ser\u00e1 proporcionada verbalmente, porque en &nbsp;la relaci\u00f3n con el paciente una informaci\u00f3n personal &nbsp;resulta preferible a un protocolo burocr\u00e1tico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEsta &nbsp;obligaci\u00f3n, en s\u00ed misma considerada, es de resultado, &nbsp;en tanto la ausencia de consentimiento comprometer\u00e1 la &nbsp;responsabilidad gal\u00e9nica, siempre que uno de los riesgos de &nbsp;aquellos que debieron ser objeto de comunicaci\u00f3n se &nbsp;materialice y, como consecuencia, se &nbsp;produzca un da\u00f1o; en otras palabras, el personal tratante &nbsp;asumir\u00e1 las consecuencias de la omisi\u00f3n en el proceso &nbsp;de informaci\u00f3n, sin que puedan excusar su deber indemnizatorio &nbsp;en un actuar diligente, prudente o perito\u201d3 &nbsp;(se &nbsp;resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;Ahora, sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, &nbsp;la Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)4. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;destaca, la apreciaci\u00f3n de las probanzas se caracteriza por &nbsp;ser un acto aut\u00f3nomo del juez natural, en el marco de la sana &nbsp;cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. Desde esa &nbsp;perspectiva, la providencia examinada no se observa arbitraria al &nbsp;punto de permitir la injerencia de esta jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan lo ha &nbsp;expresado esta Corporaci\u00f3n \u201c(\u2026) &nbsp;independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d7. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase en &nbsp;cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento interpretativo en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n &nbsp;legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las inferencias &nbsp;valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n del juez &nbsp;constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es residual y &nbsp;subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Ahora &nbsp;bien, la gestora tambi\u00e9n censura al tutelado por omitir &nbsp;decretar pruebas de oficio, las cuales, en su sentir, eran &nbsp;\u201cdeterminantes\u201d &nbsp;para zanjar el asunto puesto a su conocimiento; &nbsp;no obstante, cabe precisar que esa facultad no es absoluta y tampoco &nbsp;es procedente en todos los casos, por tanto, no puede convertirse en &nbsp;un motivo adicional para desconocer, a trav\u00e9s de este &nbsp;mecanismo excepcional, la autonom\u00eda del juez natural en el &nbsp;adelantamiento de los procesos judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, esta Corte ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;al acudir a un proceso judicial, es deber de las partes en litigio &nbsp;presentar al juez de la causa no solo su versi\u00f3n de los &nbsp;hechos, sino tambi\u00e9n, por v\u00eda general, los elementos &nbsp;probatorios tendientes a demostrar el fundamento de sus aspiraciones &nbsp;o defensas, debiendo soportar consecuencias adversas en caso de no &nbsp;hacerlo. Entonces, exceptuando aquellos eventos donde la pr\u00e1ctica &nbsp;de determinada prueba est\u00e9 prevista como un imperativo legal &nbsp;concreto, conviene precisar que si bien el juez tiene la &nbsp;facultad-deber de decretar pruebas de oficio, la misma no puede &nbsp;interpretarse como un mandato absoluto, o fatalmente impuesto en &nbsp;todos los casos, dado que aqu\u00e9l sigue gozando de una discreta &nbsp;autonom\u00eda en la instrucci\u00f3n del proceso (\u2026) &nbsp;[pues] &nbsp;(&#8230;) &nbsp;hay eventos en los cuales la actitud pasiva, de la parte sobre quien &nbsp;pesa la responsabilidad de demostrar determinado supuesto de hecho, &nbsp;es la generadora del fracaso, bien de las pretensiones o de las &nbsp;defensas o excepciones, por haber inobservado su compromiso al &nbsp;interior de la tramitaci\u00f3n y en las oportunidades previstas &nbsp;por el legislador, particularmente en aquellos asuntos en los que la &nbsp;controversia versa sobre derechos disponibles\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos9 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tratado citado resulta aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentido &nbsp;an\u00e1logo, la regla 93 ej\u00fasdem, &nbsp;indica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 196910, &nbsp; debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan la cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d11, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1. Aunque podr\u00eda &nbsp;argumentarse la viabilidad del control de convencionalidad s\u00f3lo &nbsp;en decursos donde se halla el quebranto de garant\u00edas &nbsp;sustanciales o cuando la normatividad interna es contraria a la &nbsp;internacional sobre derechos humanos, se estima trascendente efectuar &nbsp;dicho seguimiento en todos los asuntos donde se debata la &nbsp;conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo aducido porque &nbsp;la enunciada herramienta le permite a los Estados materializar el &nbsp;deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio12. &nbsp;<\/p>\n<p>No sobra advertir &nbsp;que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local de los pa\u00edses &nbsp;que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional o &nbsp;de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos patrios; sino que en &nbsp;estos casos cobra vigencia plena y obligatoriedad con car\u00e1cter &nbsp;impositivo para todos los servidores estatales, debiendo realizar no &nbsp;solamente un control legal y constitucional, sino tambi\u00e9n el &nbsp;convencional; con mayor raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de &nbsp;constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las autoridades su &nbsp;gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. El aludido &nbsp;control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir judicial &nbsp;y pedag\u00f3gicamente tal cual se le ha ordenado a los Estados &nbsp;denunciados \u2013incluido Colombia13, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales14; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas15. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales en el marco &nbsp;del sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Por los anteriores argumentos, se niega el amparo deprecado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;la &nbsp;Organizaci\u00f3n Cl\u00ednica General del Norte. S.A. contra la &nbsp;Sala Civil \u2013 Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Barranquilla, espec\u00edficamente frente a los &nbsp;magistrados Abd\u00f3n Sierra Guti\u00e9rrez, Sonia Esther &nbsp;Rodr\u00edguez Noriega y Vivian Victoria Saltar\u00edn Jim\u00e9nez, &nbsp;con ocasi\u00f3n del juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual en actividad m\u00e9dica\u201d &nbsp;adelantado por Pedro Manuel Gonz\u00e1lez Bett y otros a la aqu\u00ed &nbsp;quejosa. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Comun\u00edquese, &nbsp;mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por mensaje de &nbsp;datos, lo resuelto en esta providencia a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ STC, de 26 de enero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2011, exp. 00027-00; reiterada el 11 de abril de 2012, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;00616-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cCuando la sentencia omita resolver sobre cualquiera de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extremos de la litis o sobre cualquier otro punto que de conformidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la ley deb\u00eda ser objeto de pronunciamiento, deber\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;adicionarse por medio de sentencia complementaria, dentro de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejecutoria, de oficio o a solicitud de parte presentada en la misma &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;oportunidad. El juez de segunda instancia deber\u00e1 complementar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la sentencia del inferior siempre que la parte perjudicada con la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;omisi\u00f3n haya apelado; pero si dej\u00f3 de resolver la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;demanda de reconvenci\u00f3n o la de un proceso acumulado, le &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;devolver\u00e1 el expediente para que dicte sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;complementaria. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autos solo podr\u00e1n adicionarse de oficio dentro del t\u00e9rmino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de su ejecutoria, o a solicitud de parte presentada en el mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;t\u00e9rmino. Dentro del t\u00e9rmino de ejecutoria de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;providencia que resuelva sobre la complementaci\u00f3n podr\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrirse tambi\u00e9n la providencia principal\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(resaltado propio). &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC de 7 de diciembre 2020, exp. 20001-31-03-003-2001-00942-01 &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC10179-2019 &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC10389-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC10389-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-02382-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dieciocho de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., dieciocho (18) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por la Organizaci\u00f3n &nbsp;Cl\u00ednica [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[39],"tags":[],"class_list":["post-56374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-agosto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56374"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56374\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}