{"id":56671,"date":"2024-05-17T20:39:58","date_gmt":"2024-05-17T20:39:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9739-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:39:58","modified_gmt":"2024-05-17T20:39:58","slug":"stc9739-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc9739-2021\/","title":{"rendered":"STC9739 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC9739-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC9739-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-10-000-2021-00526-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de cuatro de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;cuatro (4) de agosto de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddase &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 23 &nbsp;de junio &nbsp;de 2021, &nbsp;proferida &nbsp;por la Sala &nbsp;de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;dentro de la tutela promovida por Andr\u00e9s Vladimir Zuleta &nbsp;Ardila al Juzgado Veintitr\u00e9s de Familia de la misma ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del incidente de desacato a la medida de &nbsp;protecci\u00f3n &nbsp;en favor de Carolina Zuluaga Zuleta y en contra &nbsp;del aqu\u00ed petente, con radicado n\u00b0. 2019-0053. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de su prerrogativa al debido proceso, presuntamente &nbsp;violentada por la autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De la informaci\u00f3n narrada por el accionante y de la aqu\u00ed &nbsp;allegada, se coligen, en s\u00edntesis, los siguientes supuestos &nbsp;f\u00e1cticos: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;abstenerse de realizar cualquier comportamiento, acto o acci\u00f3n &nbsp;de violencia f\u00edsica, verbal, insulto, ofensa o provocaci\u00f3n, &nbsp;hostigamiento o esc\u00e1ndalo, por cualquier medio, en su lugar de &nbsp;residencia, trabajo o lugar p\u00fablico y\/o privado, donde se &nbsp;encuentre la protegida, adem\u00e1s para que, en lo sucesivo, se &nbsp;abstenga de realizar llamadas telef\u00f3nicas o evitar WhatsApp, &nbsp;que tengan por objeto hostigar amenazar o intimidar y\/o utilizar el &nbsp;tel\u00e9fono celular o cualquier medio tecnol\u00f3gico, para el &nbsp;fin ya mencionado &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;17 de diciembre de 2019 la entidad administrativa mencionada declar\u00f3 &nbsp;probado, por segunda vez, el incumplimiento a la referida medida de &nbsp;protecci\u00f3n, por parte del aqu\u00ed actor1. &nbsp;En consecuencia, lo sancion\u00f3 con arresto de treinta (30) d\u00edas; &nbsp;determinaci\u00f3n confirmada por el estrado accionado, en sede de &nbsp;consulta, el 27 de mayo de 2021. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;misma resoluci\u00f3n fue ratificada por el juez accionado tras &nbsp;desatar el recurso de apelaci\u00f3n incoado por el petente. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;gestor refiere que formul\u00f3 &nbsp;incidente de nulidad en contra del procedimiento censurado, &nbsp;present\u00f3 una &nbsp;solicitud de aclaraci\u00f3n a la parte resolutiva de aludida &nbsp;providencia y puso en conocimiento del despacho que, de ser recluido &nbsp;en un centro penitenciario, su condici\u00f3n de salud se agravar\u00eda &nbsp;dados sus &nbsp;antecedentes m\u00e9dicos; &nbsp;todo lo cual, a la fecha de interposici\u00f3n de este amparo, no &nbsp;hab\u00eda sido objeto de pronunciamiento por el juzgado confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Pide, en concreto, dejar sin efectos la providencia cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El estrado cuestionado defendi\u00f3 la legalidad de su proceder, &nbsp;\u201c(\u2026) pues &nbsp;las actuaciones desplegadas por el Despacho se encuentran ajustadas a &nbsp;la realidad procesal y a derecho &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Carolina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Zuluaga Zuleta se opuso a la prosperidad del ruego manifestando que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el tr\u00e1mite se respetaron los derechos fundamentales del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;promotor, quien &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;insiste &nbsp;en presentar audios y afirmaciones tendientes a desestimar mi rol &nbsp;como madre, hija y esposa, y esto reitero, hace parte de la violencia &nbsp;de g\u00e9nero que he tenido que soportar durante m\u00e1s de 32 &nbsp;a\u00f1os y como todos los jueces que han tenido conocimiento del &nbsp;material que aporta el se\u00f1or Zuleta han desestimado su &nbsp;contenido, ahora y con esta tutela se insiste en dilatar el logro en &nbsp;justicia que he alcanzado, queriendo nuevamente pasar por encima de &nbsp;las leyes colombianas &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comisar\u00eda Novena de Familia de Bogot\u00e1 relat\u00f3 la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actuaci\u00f3n surtida y remiti\u00f3 copia del expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La &nbsp;sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Concedi\u00f3 &nbsp;el &nbsp;auxilio, tras colegir que el juzgador convocado incurri\u00f3 en &nbsp;defecto f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria de &nbsp;los medios de convicci\u00f3n allegados al tr\u00e1mite &nbsp;incidental cuestionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Verificada &nbsp;la actuaci\u00f3n procesal objeto de censura, es indudable que el &nbsp;derecho fundamental del debido proceso del se\u00f1or Zuleta &nbsp;Ardila, se encuentra vulnerado por la decisi\u00f3n proferida por &nbsp;el Juzgado Veintitr\u00e9s de Familia de la ciudad, el 27 de mayo &nbsp;de 2021, a trav\u00e9s de la cual resolvi\u00f3 confirmar el auto &nbsp;consultado de fecha 17 de diciembre de 2019, proferido por la &nbsp;Comisar\u00eda Novena de Familia de Fontib\u00f3n de Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., a trav\u00e9s del cual se declar\u00f3 probado el &nbsp;incumplimiento de la medida de protecci\u00f3n del 11 de diciembre &nbsp;de 2017, por cuanto estudiada la providencia antes descrita, se &nbsp;observa que, en efecto el juez encartado, incurri\u00f3 en una &nbsp;inadecuada apreciaci\u00f3n de los medios probatorios recaudados en &nbsp;el tr\u00e1mite incidental que se adelant\u00f3 dentro de la &nbsp;medida de protecci\u00f3n, pues omiti\u00f3 valorar en su &nbsp;totalidad y en su conjunto el mismo, como lo impone el art\u00edculo &nbsp;176 del C\u00f3digo General del Proceso, desconociendo adem\u00e1s, &nbsp;que este mecanismo de consulta fue constituido para proteger los &nbsp;derechos de las personas involucradas en el asunto, verificar la &nbsp;legalidad de lo decidido, corregir los errores en los que pudiere &nbsp;haber incurrido el fallador de primera instancia, y en caso de &nbsp;avizorar alguna falencia que afectare el debido proceso y el derecho &nbsp;a la defensa entre otros\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;consiguiente, atendiendo que la queja constitucional, tiene su &nbsp;origen, en la indebida apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n &nbsp;que se aportaron al proceso de medida de protecci\u00f3n (tr\u00e1mite &nbsp;incidental) y en especial los aportados en descargos, pues se dijo &nbsp;que, tras un an\u00e1lisis somero de los antecedentes f\u00e1cticos &nbsp;y jur\u00eddicos del caso se confirm\u00f3 la decisi\u00f3n, y &nbsp;se orden\u00f3 su arresto, sin atender su condici\u00f3n de salud &nbsp;por la pandemia, aspectos que en efecto no merecieron calificaci\u00f3n &nbsp;alguna por parte del juzgado censurado, por ello, considera este &nbsp;cuerpo Colegiado que, es necesario que el juzgador valore la &nbsp;totalidad y en su conjunto los elementos materiales de prueba &nbsp;aportados al proceso para llegar a una decisi\u00f3n de fondo, pues &nbsp;declin\u00f3 anunciar el m\u00e9rito de todas las pruebas y las &nbsp;variables que consider\u00f3 para arribar a la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 Carolina Zuluaga Zuleta insistiendo en que contin\u00faa &nbsp;siendo v\u00edctima de violencia psicol\u00f3gica por parte del &nbsp;accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, precis\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;actuaciones del se\u00f1or Zuleta que infringen en mi sufrimiento &nbsp;al desacreditarme como mujer y madre contin\u00faan enmarc\u00e1ndose &nbsp;en una constante violencia que se [ve] &nbsp;minimizada por las instituciones, por lo que la acci\u00f3n de &nbsp;tutela no puede ser empleada como herramienta jur\u00eddica para &nbsp;controvertir decisiones judiciales que surgieron con el respeto de &nbsp;derechos procesales, ni tampoco justificar acciones que releven de su &nbsp;responsabilidad al se\u00f1or Zuleta o que justifiquen su forma de &nbsp;hablar hacia m\u00ed, aceptar este hecho aumenta mi marcada &nbsp;vulnerabilidad solo por el hecho de ser mujer y tomar la decisi\u00f3n &nbsp;de separarme a fin de proteger mi integridad &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala debe resolver la impugnaci\u00f3n formulada por Carolina &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Zuluaga Zuleta frente a la sentencia de 23 de junio de 2021, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Judicial de Bogot\u00e1, dentro de la tutela promovida por Andr\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vladimir Zuleta Ardila al Juzgado Veintitr\u00e9s de Familia de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;misma ciudad, con ocasi\u00f3n del incidente de desacato a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medida de protecci\u00f3n en favor de la aqu\u00ed recurrente y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en contra del tutelante, con radicado n\u00b0. 2019-0053. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el amparo incoado por Andr\u00e9s Vladimir Zuleta Ardila, \u00e9ste &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuestiona la providencia de 27 de mayo de 2021, por la cual el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estrado accionado confirm\u00f3, en sede de consulta, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resoluci\u00f3n de 17 de diciembre de 2019, a trav\u00e9s de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cual la comisar\u00eda vinculada declar\u00f3 el segundo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;incumplimiento a la medida de protecci\u00f3n impuesta a aqu\u00e9l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y en favor de Carolina Zuluaga Zuleta, sancion\u00e1ndolo con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;arresto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de treinta (30) d\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;confirmar\u00e1 la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo constitucional, &nbsp;pues, revisada la decisi\u00f3n del juez accionado, se constata la &nbsp;vulneraci\u00f3n alegada por Zuleta Ardila. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, tal como lo advirti\u00f3 el a &nbsp;quo constitucional, &nbsp;esa autoridad no efectu\u00f3 una adecuada valoraci\u00f3n de las &nbsp;pruebas allegadas al plenario. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;al revisar los antecedentes del sublite, &nbsp;el juzgador denunciado encontr\u00f3 razonable ratificar la &nbsp;decisi\u00f3n sometida a consulta, por la sola constataci\u00f3n &nbsp;de que ya &nbsp;exist\u00eda una sanci\u00f3n impuesta dentro del primer &nbsp;incidente de desacato a las medidas decretadas; luego, como &nbsp;consecuencia de lo anterior, consider\u00f3 que era dable imponer &nbsp;la sanci\u00f3n prevista en el art\u00edculo cuarto de la Ley 575 &nbsp;de 2000, seg\u00fan el cual, el incumplimiento de la medida de &nbsp;protecci\u00f3n dar\u00e1 lugar a las siguientes sanciones: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;a) &nbsp;Por la primera vez, multa entre dos (2) y diez (10) salarios m\u00ednimos &nbsp;legales mensuales, convertibles en arresto, la cual debe consignarse &nbsp;dentro de los cinco (5) d\u00edas siguientes a su imposici\u00f3n. &nbsp;La Conversi\u00f3n en arresto se adoptar\u00e1 de plano mediante &nbsp;auto que s\u00f3lo tendr\u00e1 recursos de reposici\u00f3n, a &nbsp;raz\u00f3n de tres (3) d\u00edas por cada salario m\u00ednimo; &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cb) &nbsp;Si el incumplimiento de las medidas de protecci\u00f3n se repitiere &nbsp;en el plazo de dos (2) a\u00f1os, la sanci\u00f3n ser\u00e1 de &nbsp;arresto entre treinta (30) y cuarenta y cinco (45) d\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;el caso de incumplimiento de medidas de protecci\u00f3n impuestas &nbsp;por actos de violencia o maltrato que constituyeren delito o &nbsp;contravenci\u00f3n, al agresor se le revocar\u00e1n los &nbsp;beneficios de excarcelaci\u00f3n y los subrogados penales de que &nbsp;estuviere gozando &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;la decisi\u00f3n que declar\u00f3 no pr\u00f3spero el recurso &nbsp;de apelaci\u00f3n incoado por el quejoso frente a la resoluci\u00f3n &nbsp;administrativa cuestionada se sustent\u00f3 en: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[que] una &nbsp;vez revisado el sustento esgrimido, frente a la alzada, junto con la &nbsp;documental obrante en el expediente, de entrada, advierte el &nbsp;Despacho, que se evidencia un &nbsp;acto leve &nbsp;de violencia emocional y psicol\u00f3gica hacia la se\u00f1ora &nbsp;Carolina Zuluaga, por ejemplo \u201c(&#8230;) revise su conciencia (\u2026) &nbsp;no es para m\u00ed es para sus hijos a m\u00ed no me lo &nbsp;justifique (\u2026) &nbsp;justif\u00edquelo usted misma (\u2026)\u201d, &nbsp;situaci\u00f3n confirmada por las certificaciones del tratamiento &nbsp;terap\u00e9utico (\u2026)\u201d &nbsp;(\u00e9nfasis de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en lo antelado el juez confutado concluy\u00f3 que era \u201c(\u2026) &nbsp;clara &nbsp;la situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n en la que se enc[o]ntra[ba] &nbsp;la denunciante, por los constantes &nbsp;ataques realizados por el accionado &nbsp;(\u2026)\u201d (subraya adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Corte es evidente la falta de motivaci\u00f3n de la decisi\u00f3n &nbsp;emitida, pues el juzgador debi\u00f3 revisar la resoluci\u00f3n &nbsp;sometida a consulta, en conjunto con la integridad de los medios &nbsp;probatorios allegados al decurso, y no dar por sentado que el &nbsp;incidentado continuaba perpetrando actos \u201cconstantes\u201d &nbsp;de acoso y hostigamiento a la protegida, con fundamento en \u201cun\u201d &nbsp;evento \u201cleve\u201d &nbsp;y aislado, en tanto, se itera, no fue analizado en contexto con las &nbsp;dem\u00e1s pruebas obrantes en el plenario; raz\u00f3n por la &nbsp;cual, se itera, se confirmar\u00e1 el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Ahora, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;frente a los argumentos expuestos por la recurrente, se pone de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presente que la Ley 1257 de 2008 define el da\u00f1o psicol\u00f3gico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como aquella consecuencia proveniente de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;creencias y decisiones de otras personas, por medio de intimidaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;manipulaci\u00f3n, amenaza, directa o indirecta, humillaci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la salud psicol\u00f3gica, la autodeterminaci\u00f3n o el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;desarrollo personal. Ello obliga a los jueces encargados de estudiar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la comisi\u00f3n de estas conductas, a efectuar una revisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exhaustiva de los medios probatorios recaudados. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;no puede pasarse por alto que la violencia psicol\u00f3gica &nbsp;constituye una de las formas de maltrato que, al no ser tan visible &nbsp;como lo es el caso del maltrato f\u00edsico, suele pasar &nbsp;inadvertida a los ojos de terceros y, en ocasiones, incluso por la &nbsp;propia v\u00edctima. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;esta raz\u00f3n, resulta reprochable que los funcionarios &nbsp;judiciales desestimen el m\u00e9rito probatorio de los medios &nbsp;demostrativos allegados por quienes denuncian este tipo de agravios, &nbsp;pues con ello no solo se incurre en un exceso ritual manifiesto sino &nbsp;tambi\u00e9n en una forma de violencia institucional que, incluso, &nbsp;puede someter a las presuntas v\u00edctimas a una eventual &nbsp;victimizaci\u00f3n secundaria. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero, &nbsp;de igual manera, deviene inaceptable que el juez omita su deber de &nbsp;examinar la integridad de los medios de convicci\u00f3n y en su &nbsp;conjunto, y con base en esa deficiente valoraci\u00f3n probatoria, &nbsp;adopte conclusiones con ligereza, cercenando el debido proceso de los &nbsp;sujetos involucrados. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que, en virtud del art\u00edculo 176 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;pruebas deber\u00e1n ser apreciadas en conjunto, de acuerdo con las &nbsp;reglas de la sana cr\u00edtica, sin perjuicio de las solemnidades &nbsp;prescritas en la ley sustancial para la existencia o validez de &nbsp;ciertos actos. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;juez expondr\u00e1 siempre razonadamente el m\u00e9rito que le &nbsp;asigne a cada prueba &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, la actual situaci\u00f3n desencadenada con ocasi\u00f3n &nbsp;de la pandemia por el virus Covid-19, ciertamente ha conllevado la &nbsp;adopci\u00f3n de diferentes medidas en aras de salvaguardar la &nbsp;salubridad p\u00fablica. Sin embargo, ello no puede convertirse en &nbsp;una patente de corso para desatender las vulneraciones y afectaciones &nbsp;causadas a las v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero; raz\u00f3n &nbsp;por la cual, corresponde a los jueces efectuar una revisi\u00f3n &nbsp;minuciosa de cada caso en particular, en aras de no vulnerar los &nbsp;derechos fundamentales de los sujetos involucrados. Todo lo cual, &nbsp;reafirma el deber del funcionario convocado de emprender un an\u00e1lisis &nbsp;exhaustivo del sublite. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Sobre &nbsp;el deber &nbsp;de motivar adecuadamente las decisiones judiciales, &nbsp;esta &nbsp;Corporaci\u00f3n &nbsp;ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]ufre &nbsp;mengua el derecho fundamental al debido proceso por obra de &nbsp;[providencias] &nbsp;en las que, a pesar de la existencia objetiva de argumentos y &nbsp;razones, la motivaci\u00f3n resulta ser notoriamente insuficiente, &nbsp;contradictoria o impertinente frente a los requerimientos &nbsp;constitucionales. As\u00ed, en la sentencia de 22 de mayo de 2003, &nbsp;expediente No. 2003-0526, se increp\u00f3 al Tribunal por no &nbsp;\u2018fundar sus decisiones en razones y argumentaciones jur\u00eddicas &nbsp;que con rotundidad y precisi\u00f3n (\u2026)\u2019\u201d &nbsp;[resolvieran el caso bajo su conocimiento], \u201c(\u2026) &nbsp;lo propio ocurri\u00f3 en el fallo de 31 de enero de 2005, &nbsp;expediente 2004-00604, en que se recrimin\u00f3 al ad quem por no &nbsp;expresar las \u2018razones puntuales\u2019 equivalentes a una falta &nbsp;de motivaci\u00f3n; defecto que en el fallo de 7 de marzo de 2005 &nbsp;expediente 2004-00137, se describe como desatenci\u00f3n de \u2018la &nbsp;exigencia de motivar con precisi\u00f3n la providencia\u2019 &nbsp;(\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Varios &nbsp;principios y derechos en los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos &nbsp;imponen la obligatoriedad de motivar la sentencia judicial: el de &nbsp;publicidad porque asegura la contradicci\u00f3n del fallo y muestra &nbsp;la transparencia con que act\u00faan los jueces, pues si hay &nbsp;silencio en las causas de la decisi\u00f3n no habr\u00e1 motivos &nbsp;para impugnar; el de racionalidad para disuadir el autoritarismo y la &nbsp;arbitrariedad; el de legalidad porque el fallo debe estar afincado en &nbsp;las normas aplicables al caso y en las pruebas v\u00e1lidamente &nbsp;recaudadas; los de seguridad jur\u00eddica y confianza leg\u00edtima &nbsp;y debido proceso, entre otros, para materializar el principio de &nbsp;igualdad y aquilatar el Estado Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;deber de motivar toda providencia que no tenga por \u00fanica &nbsp;finalidad impulsar el tr\u00e1mite, reclama, como presupuesto sine &nbsp;qua non, &nbsp;que la jurisdicci\u00f3n haga p\u00fablicas las razones que ha &nbsp;tenido en cuenta al adoptar la respectiva resoluci\u00f3n, de tal &nbsp;manera que tras conoc\u00e9rselas se tenga noticia de su contenido &nbsp;para que no aparezca arbitraria, caprichosa, antojadiza, sino &nbsp;producto del an\u00e1lisis objetivo, am\u00e9n de reflexivo de &nbsp;los diferentes elementos de juicio incorporados al plenario y dentro &nbsp;del marco trazado por el objeto y la causa del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la tem\u00e1tica planteada, memor\u00f3 esta Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[Es] menester &nbsp;dejar sentado que la motivaci\u00f3n de las [providencias] &nbsp;constituye imperativo que surge del debido proceso, cuya finalidad &nbsp;consiste en brindar el derecho a las partes e intervinientes de &nbsp;asentir o disentir de la actividad intelectual desplegada por el juez &nbsp;natural frente al caso objeto de controversia, raz\u00f3n por la &nbsp;cual \u00e9sta debe ser, para el caso concreto, suficiente, es &nbsp;decir \u201cla &nbsp;funci\u00f3n del juez tiene un rol fundamental, pues no se entiende &nbsp;cumplida con el proferimiento de una decisi\u00f3n que resuelva &nbsp;formalmente, el asunto sometido a su consideraci\u00f3n (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;obligatoriedad e intangibilidad de las decisiones judiciales proviene &nbsp;de la autoridad que les confiere la Constituci\u00f3n para resolver &nbsp;los casos concretos, con base en la aplicaci\u00f3n de los &nbsp;preceptos, principios y valores plasmados en la propia Carta y en las &nbsp;leyes, y de ninguna manera emanan de la simple voluntad o de la &nbsp;imposici\u00f3n que pretenda hacer el juez de una determinada &nbsp;conducta o abstenci\u00f3n, forzosa para el sujeto pasivo del fallo &nbsp;(\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Deviene &nbsp;f\u00e9rtil abrir paso a la protecci\u00f3n incoada, dado el &nbsp;control legal y constitucional que ata\u00f1e en esta sede al juez, &nbsp;compatible con el necesario ejercicio de control convencional, &nbsp;siguiendo el Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica de 22 de &nbsp;noviembre de 1969 (art. 8\u00ba de la Convenci\u00f3n Americana &nbsp;sobre Derechos Humanos), a fin de garantizar el debido proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 19694, &nbsp;debidamente adoptada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d5, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp;Aunque &nbsp;podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio6. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;De acuerdo con lo discurrido, se &nbsp;confirmar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>(Con &nbsp;ausencia justificada) &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Seg\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la informaci\u00f3n allegada, el primer incumplimiento data del 7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de noviembre de 2018, oportunidad en la cual se impuso a Zuleta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ardila, multa de 2 salarios m\u00ednimos mensuales legales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vigentes. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC 28 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2008, exp. 2008-00384-00; v\u00e9anse igualmente el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallo de &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de febrero de 2011, exp. 2010-00445-01, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. 22 de mayo de 2003, Rad. 00526-01, invocada el 10 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto de 2011, Rad. 00168-02. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC9739-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC9739-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-10-000-2021-00526-01 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de cuatro de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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