{"id":56752,"date":"2024-05-17T20:43:04","date_gmt":"2024-05-17T20:43:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3765-2021-2012-00150-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:04","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:04","slug":"ac3765-2021-2012-00150-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3765-2021-2012-00150-01\/","title":{"rendered":"AC 3765 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3765-2021 (2012-00150-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3765-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 76001-31-03-004-2012-00150-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;formulada por la demandante principal frente a la sentencia de 2 de &nbsp;diciembre de 2020, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Cali, en el proceso declarativo que promovi\u00f3 &nbsp;la Cooperativa de Obreros de la Construcci\u00f3n Ltda. contra la &nbsp;Unidad Residencial Cali Bella P.H. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretensiones &nbsp;y fundamento f\u00e1ctico de la demanda principal. &nbsp;<\/p>\n<p>La convocante &nbsp;pidi\u00f3 que se ordenara a la copropiedad demandada restituirle &nbsp;la posesi\u00f3n de un predio de su propiedad, ubicado en la ciudad &nbsp;de Cali, identificado con matr\u00edcula inmobiliaria 370-694437; &nbsp;lo anterior, junto con los frutos civiles producidos \u00abdesde &nbsp;la fecha en que tom\u00f3 posesi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En sustento de &nbsp;tales pedimentos, relat\u00f3 que la heredad en disputa fue &nbsp;segregada de un predio de mayor extensi\u00f3n que adquiri\u00f3 &nbsp;en 19811, &nbsp;el cual fue objeto de dos subdivisiones posteriores; la primera, &nbsp;efectuada en 19832, &nbsp;en la que se desenglob\u00f3 el predio en nueve lotes &nbsp;(correspondi\u00e9ndole al n\u00b0 7 la matr\u00edcula &nbsp;370-148113); y la segunda, en el a\u00f1o 20023, &nbsp;en la que ese lote n\u00b0 7 se escindi\u00f3 en las parcelas 7A y &nbsp;7B, siendo la primera de ellas la que aqu\u00ed se pretende &nbsp;reivindicar. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que esa franja de terreno la reserv\u00f3 \u00abpara &nbsp;un futuro desarrollo de la Cooperativa de Obreros de la &nbsp;Construcci\u00f3n\u00bb, pero que no pudo llevar a cabo &nbsp;su cometido, por haber sido \u00abintervenida por la &nbsp;Superintendencia Bancaria seg\u00fan Resoluci\u00f3n 2470 de mayo &nbsp;de 29 de 1983, donde se decret\u00f3 el embargo de sus bienes y &nbsp;haberes\u00bb, a todo lo cual se sum\u00f3 que la &nbsp;convocada tom\u00f3 posesi\u00f3n del fundo en disputa &nbsp;\u00abaproximadamente desde el a\u00f1o 2005, &nbsp;utiliz\u00e1ndolo como zona verde y de recreaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Resalt\u00f3, &nbsp;finalmente, que el 21 de abril de 2009 la demandada \u00abimpetr\u00f3 &nbsp;[en su contra] proceso &nbsp;ordinario de pertenencia, donde por sentencia del 20 de febrero de &nbsp;2012, emanada del Juzgado 14 Civil del Circuito de Cali, le fueron &nbsp;negadas las pretensiones, por no cumplir el t\u00e9rmino de &nbsp;usucapi\u00f3n del art\u00edculo 2532 del C\u00f3digo Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;procesal &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notificada &nbsp;del auto admisorio (calendado el 22 de enero de 2013), la convocada &nbsp;compareci\u00f3 oportunamente al juicio, contest\u00f3 la &nbsp;demanda, se opuso a las pretensiones y formul\u00f3 la excepci\u00f3n &nbsp;de \u00abprescripci\u00f3n extraordinaria &nbsp;adquisitiva de dominio\u00bb, en cuyo sustento aleg\u00f3, &nbsp;en s\u00edntesis, que \u00ablos asociados &nbsp;copropietarios de la Unidad Residencial Calibella, que hac\u00eda &nbsp;parte del proyecto constructivo La Base [el &nbsp;que adelant\u00f3 la Cooperativa reivindicante en la parte restante &nbsp;del predio de mayor extensi\u00f3n] entraron &nbsp;a ocupar el hoy lote 7A, para el a\u00f1o 1985, \u00e9poca en que &nbsp;la COOC entr\u00f3 en proceso de quiebra y fue intervenida por el &nbsp;Estado, apropi\u00e1ndose de sus unidades privadas en calidad de &nbsp;poseedores de buena fe, que se vieron asaltados en la misma por parte &nbsp;de la COOC, a quien hab\u00edan entregado sus ahorros para obtener &nbsp;una vivienda digna\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;ese mismo fundamento, la Unidad Residencial Cali Bella P.H. pidi\u00f3, &nbsp;en reconvenci\u00f3n, que se le declarara propietaria de la heredad &nbsp;en disputa, por haberla adquirido mediante prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria de dominio. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Frente a la demanda de reconvenci\u00f3n, la actora principal &nbsp;impetr\u00f3 la defensa de \u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, &nbsp;al paso que el curador ad &nbsp;litem de las personas &nbsp;indeterminadas dijo \u00abatenerse\u00bb &nbsp;a lo que se demostrara &nbsp;durante el proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En fallo &nbsp;de 14 de agosto de 2019, el Juzgado Quinto Civil del Circuito de Cali &nbsp;deneg\u00f3 la demanda de reconvenci\u00f3n; acogi\u00f3 la &nbsp;principal y orden\u00f3 la reivindicaci\u00f3n del predio en &nbsp;favor de la Cooperativa de Obreros de la &nbsp;Construcci\u00f3n Ltda., adem\u00e1s del pago de \u00ablos &nbsp;frutos producidos que percibi\u00f3 o que llegue a percibir la &nbsp;demandada, en el periodo de tiempo comprendido entre la fecha de &nbsp;notificaci\u00f3n del auto admisorio del libelo de la acci\u00f3n &nbsp;de dominio y aquella en que efect\u00fae la restituci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Apelado &nbsp;el fallo de primer grado por la demandada principal, el tribunal &nbsp;revoc\u00f3 lo decidido por el juez a &nbsp;quo y, en su lugar, acogi\u00f3 la &nbsp;pretensi\u00f3n de pertenencia. Tal determinaci\u00f3n se finc\u00f3 &nbsp;en los argumentos que seguidamente se compendian: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto a los presupuestos de la posesi\u00f3n, \u00abno &nbsp;se hizo reproche alguno frente al componente \u201ccorpus\u201d, el &nbsp;cual encontr\u00f3 acreditado el juez a quo en la sentencia &nbsp;recurrida\u00bb, mientras que, &nbsp;en lo que ata\u00f1e al animus, \u00abbasta &nbsp;con se\u00f1alar que es la propia Cooperativa demandante en &nbsp;reivindicaci\u00f3n la que reconoci\u00f3 la calidad de poseedora &nbsp;que ostenta la Unidad Residencial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por ese mismo sendero, \u00abno &nbsp;se advierte que obre prueba en el plenario que infirme dicha &nbsp;confesi\u00f3n, pues contrario sensu los elementos de prueba &nbsp;conducen a acreditar los actos de posesi\u00f3n, consistentes en el &nbsp;encerramiento del lote, la instalaci\u00f3n de asientos en cemento, &nbsp;la construcci\u00f3n del parque infantil y kiosco\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No es factible asumir que la pasividad de la reivindicante involucre &nbsp;\u00abactos de mera &nbsp;tolerancia o benevolencia, pues no hay prueba que apunte a se\u00f1alar &nbsp;que los [actos &nbsp;posesorios] se &nbsp;efectuaron con consentimiento de la Cooperativa de Obreros y que el &nbsp;reconocimiento de cara a la propiedad horizontal se limitara a la &nbsp;tenencia del predio, pues en ese sentido, habr\u00eda ejercido &nbsp;acciones de car\u00e1cter policivo o de restituci\u00f3n para &nbsp;recuperarlo f\u00edsicamente. Adicionalmente, la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria se ejerci\u00f3 s\u00f3lo hasta que la propiedad &nbsp;horizontal propuso la de prescripci\u00f3n adquisitiva y no, con &nbsp;antelaci\u00f3n, pese al conocimiento de los actos de posesi\u00f3n &nbsp;y el reconocimiento expreso de dicha calidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; No acert\u00f3 el juez a quo al &nbsp;desestimar la posesi\u00f3n de la usucapiente, simplemente por no &nbsp;haberse allegado prueba del pago de servicios p\u00fablicos, puesto &nbsp;que, \u00abconforme al &nbsp;dictamen pericial rendido por el se\u00f1or Humberto Arbel\u00e1ez &nbsp;Burbano, el lote en cuesti\u00f3n \u201cno cuenta con ning\u00fan &nbsp;servicio p\u00fablico legalmente instalado\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque a folios reposa un \u00abacta de &nbsp;conciliaci\u00f3n del 26 de marzo de 2009 por medio de la cual se &nbsp;lleg\u00f3 a un acuerdo frente a los lotes 8-9 y el supuesto &nbsp;requerimiento o permiso efectuado a la Cooperativa de Obreros de la &nbsp;Construcci\u00f3n a fin de construir el encerramiento del lote\u00bb, &nbsp;tales elementos de juicio \u00abno &nbsp;constituyen pruebas eficaces del reconocimiento del dominio ajeno, &nbsp;por cuanto, de un lado, frente al primero, lo \u00fanico que se &nbsp;puede desprender es la voluntad de las partes de dirimir el conflicto &nbsp;a trav\u00e9s de los medios alternativos consagrados en la &nbsp;legislaci\u00f3n y, el segundo, no tiene asidero en otro medio de &nbsp;convicci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del interrogatorio de parte &nbsp;a la representante legal, lo que resulta inadmisible bajo el &nbsp;principio de que las partes no pueden hacer de su dicho su propia &nbsp;prueba\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s de la existencia del &nbsp;invocado se\u00f1or\u00edo, se observa que &nbsp;\u00abel &nbsp;inmueble objeto del sub lite es susceptible de adquirir por el &nbsp;aludido medio y est\u00e1 identificado plenamente, situaciones que &nbsp;encontr\u00f3 acreditadas el juez de primera instancia y que no &nbsp;fueron motivo de inconformidad de las partes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No &nbsp;resulta posible asumir que la usucapiente es poseedora desde el a\u00f1o &nbsp;1985, como se aleg\u00f3 en la demanda de mutua petici\u00f3n, &nbsp;pues antes del 9 de diciembre de 2002, ese eventual se\u00f1or\u00edo &nbsp;lo habr\u00eda ejercido la Asociaci\u00f3n de Adjudicatarios de &nbsp;la Urbanizaci\u00f3n Calibella y, con posterioridad, la Junta de &nbsp;Acci\u00f3n Comunal de la Urbanizaci\u00f3n Calibella, sin que el &nbsp;expediente refleje \u00abt\u00edtulos &nbsp;id\u00f3neos que vinculen a los antecesores y sucesores de cual se &nbsp;pueda evocar la suma de posesiones\u00bb, &nbsp;por lo que \u00abel &nbsp;ejercicio de la usucapi\u00f3n deber\u00e1 contabilizarse desde &nbsp;la fecha en la cual se constituy\u00f3 la Unidad Residencial Cali &nbsp;Bella, esto es, desde 9 de diciembre de 2002 mediante la Resoluci\u00f3n &nbsp;430\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(viii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, la presentaci\u00f3n de la demanda reivindicatoria no &nbsp;interrumpi\u00f3 el c\u00f3mputo del plazo prescriptivo, &nbsp;comoquiera que la notificaci\u00f3n a la usucapiente del auto &nbsp;admisorio de ese libelo introductor se surti\u00f3 vencido el plazo &nbsp;de un a\u00f1o, previsto en el art\u00edculo 94 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, y para esa calenda ya se hab\u00eda cumplido &nbsp;el t\u00e9rmino prescriptivo decenal introducido por la Ley 791 de &nbsp;2002. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La demanda de &nbsp;casaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>Contra la &nbsp;providencia del tribunal, la Cooperativa de &nbsp;Obreros de la Construcci\u00f3n Ltda. interpuso &nbsp;oportunamente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, y tras su &nbsp;admisi\u00f3n, present\u00f3 la demanda de sustentaci\u00f3n &nbsp;que ahora ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, donde enarbol\u00f3 &nbsp;tres cargos; el primero con fundamento en la causal primera del &nbsp;art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso y los &nbsp;restantes al amparo de la causal segunda. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;R\u00e9gimen &nbsp;del recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>El remedio en &nbsp;estudio se interpuso en vigencia del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, raz\u00f3n por la cual se ha de regir por esa misma &nbsp;normativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fundamentaci\u00f3n t\u00e9cnica de las causales de casaci\u00f3n &nbsp;exige que el impugnante extraordinario demuestre la presencia de &nbsp;yerros que comprometan la legalidad de la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, tanto en la aplicaci\u00f3n de las normas de derecho &nbsp;sustancial (yerros in iudicando), como en la actividad &nbsp;procesal connatural al juicio (errores in procedendo). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;atender ese cometido, el inconforme deber\u00e1 observar, &nbsp;invariablemente, los requerimientos se\u00f1alados por la ley &nbsp;procesal y por la jurisprudencia para la apropiada sustentaci\u00f3n &nbsp;del remedio extraordinario, dentro de los cuales cabe destacar: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La formulaci\u00f3n, por separado, de los respectivos cargos, con &nbsp;la especificaci\u00f3n, de forma clara, precisa y completa, de los &nbsp;fundamentos de cada acusaci\u00f3n, que deben armonizar con alguno &nbsp;de los cinco motivos de casaci\u00f3n previstos en el precepto 336 &nbsp;del estatuto adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;caso de censurar la infracci\u00f3n de normas de derecho sustancial &nbsp;regulatorias del litigio, como consecuencia de errores jur\u00eddicos &nbsp;(v\u00eda directa), o yerros f\u00e1cticos o de derecho (senda &nbsp;indirecta), es necesario incluir la disposici\u00f3n legal que, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, haya sido infringida4. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se elige la v\u00eda directa para atacar el fallo de segunda &nbsp;instancia, \u00abel &nbsp;cargo se circunscribir\u00e1 a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;sin comprender &nbsp;ni extenderse a la materia probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;si se afirma que la violaci\u00f3n ocurri\u00f3 por la v\u00eda &nbsp;indirecta, por desaciertos de hecho y de derecho, es decir, los &nbsp;comprendidos en los supuestos de la causal segunda del precepto 336 &nbsp;del estatuto procesal, no es admisible referirse a aspectos f\u00e1cticos &nbsp;no debatidos en las instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo que tiene que ver con el \u00aberror &nbsp;de derecho\u00bb &nbsp;(que se materializa cuando, en la actividad de valoraci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n \u2013aducci\u00f3n, &nbsp;incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n\u2013 se contrar\u00edan &nbsp;las reglas legales que gobiernan el r\u00e9gimen probatorio5), &nbsp;es menester se\u00f1alar las normas probatorias que se consideran &nbsp;quebrantadas y hacer una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en &nbsp;que lo fueron. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;a &nbsp;fin &nbsp;de probar la pifia f\u00e1ctica, &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de evidenciarse que, respecto del escrito introductorio del proceso, &nbsp;su contestaci\u00f3n o los medios de prueba, &nbsp;hubo &nbsp;pretermisi\u00f3n o suposici\u00f3n total o parcial de tales &nbsp;elementos de juicio, o alteraci\u00f3n de su contenido material, ya &nbsp;por adici\u00f3n o cercenamiento de expresiones o frases, o &nbsp;tergiversaci\u00f3n arbitraria o il\u00f3gica de su texto. &nbsp;Igualmente se debe especificar lo inferido por el juzgador de cada &nbsp;medio de conocimiento, y se\u00f1alar su tenor material, con el fin &nbsp;de revelar o exteriorizar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la &nbsp;alteraci\u00f3n de la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;cargo por error de hecho debe comprender la totalidad de las &nbsp;deducciones probatorias sobre las cuales se apoy\u00f3 la &nbsp;providencia discutida (completitud), &nbsp;enfilarse con precisi\u00f3n absoluta hacia dichas conclusiones &nbsp;(enfoque), &nbsp;y demostrar la dimensi\u00f3n del error, de modo que se muestre tan &nbsp;grave y notorio que su sola exhibici\u00f3n sugiera que las tesis &nbsp;del tribunal son contrarias a toda evidencia &nbsp;7. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;en el evento de soportarse la acusaci\u00f3n en la preterici\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n de apreciaci\u00f3n de pruebas incorporadas al &nbsp;plenario, se requiere identificar esos medios de convicci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como su texto en aquello que guarde relaci\u00f3n con &nbsp;los hechos referidos como no acreditados en el fallo impugnado, y que &nbsp;tengan incidencia en la resoluci\u00f3n adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>(viii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;cargos por incongruencia de la sentencia con los hechos o las &nbsp;pretensiones de la demanda, o con las excepciones propuestas por el &nbsp;demandado o que el juez ha debido reconocer de oficio (causal &nbsp;tercera), y por transgresi\u00f3n a la prohibici\u00f3n de la &nbsp;reformatio &nbsp;in pejus (causal &nbsp;cuarta), no pueden girar alrededor de apreciaciones probatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>(ix) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se fustiga la decisi\u00f3n por ser proferida en un juicio viciado &nbsp;de algunas de las causales de nulidad consagradas en la ley, ha de &nbsp;tenerse en cuenta que el motivo de invalidaci\u00f3n no puede &nbsp;haberse saneado, en los t\u00e9rminos que prev\u00e9n los &nbsp;art\u00edculos 135 y 136 del estatuto procesal civil actualmente &nbsp;vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>(x) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;censor adem\u00e1s tiene la carga de evidenciar el alcance del &nbsp;desacierto en &nbsp;el sentido decisorio de la sentencia recurrida &nbsp;(trascendencia), &nbsp;para lo cual, demostrada alguna de las modalidades de errores &nbsp;aducidos como sustento de los reproches, debe explicar por qu\u00e9 &nbsp;ese fallo habr\u00eda de ser distinto del cuestionado, adem\u00e1s &nbsp;de favorable a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, como lo ha sostenido la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[P]ara &nbsp;que la casaci\u00f3n pueda alcanzar sus fines propios, para que sea &nbsp;dado a la Corte entrar a estudiar el recurso en el fondo, no basta &nbsp;con que se haya interpuesto, concedido y admitido, ni tampoco que se &nbsp;presente una demanda a manera de alegato de conclusi\u00f3n, ya que &nbsp;se trata de un recurso eminentemente extraordinario y no de una &nbsp;tercera instancia del proceso, sino que es menester que esa demanda &nbsp;llene todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, &nbsp;cuya omisi\u00f3n &nbsp;total o parcial conduce, por mandato expreso de la misma ley, a la &nbsp;inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente aducida\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 28 nov. 2012, rad. 2010-00089-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudio &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Metodolog\u00eda &nbsp;de estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;an\u00e1lisis de las acusaciones se abordar\u00e1 de manera &nbsp;conjunta, dado que presentan deficiencias comunes. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Formulaci\u00f3n &nbsp;de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.1. &nbsp;Primer cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;la causal primera del canon 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, la demandante principal denunci\u00f3 la transgresi\u00f3n &nbsp;directa, por inaplicaci\u00f3n, \u00abdel &nbsp;art\u00edculo 313 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la Ley &nbsp;66 de 1968, el Decreto Reglamentario 219 de 1969, la Ley 136 de 1994, &nbsp;el Decreto Ley 663 de 1993, el Decreto Ley 125 de 1976 y el Decreto &nbsp;Ley 2610 de 1979\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento de tal censura, sostuvo que el ad &nbsp;quem perdi\u00f3 de vista que la &nbsp;entidad actora \u00abfue &nbsp;intervenida (\u2026) y, por ende, qued\u00f3 separada de la &nbsp;administraci\u00f3n de sus bienes\u00bb, &nbsp;impidi\u00e9ndosele ejercer oportunamente la acci\u00f3n &nbsp;reivindicatoria. De ah\u00ed concluy\u00f3 que \u00abal &nbsp;ignorarse estas normas especiales aplicables a la persona &nbsp;intervenida, se acept\u00f3 con aplicaci\u00f3n de otras &nbsp;disposiciones, que no regulan en caso, la declaratoria de pertenencia &nbsp;de un inmueble activo de la Cooperativa, camino que resalta la clara &nbsp;y ostensible violaci\u00f3n de la ley en el fallo cuestionado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2. &nbsp;Segundo cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;apoyo en la causal segunda del citado canon 336, pero sin invocar la &nbsp;infracci\u00f3n de ning\u00fan precepto en particular, se censur\u00f3 &nbsp;al tribunal \u00abpor &nbsp;incurrir en error de hecho manifiesto y trascendente\u00bb &nbsp;en la interpretaci\u00f3n de las pruebas de las que dio por &nbsp;acreditada la prolongaci\u00f3n del se\u00f1or\u00edo necesario &nbsp;para usucapir. En sustento de este embate, ofreci\u00f3 los &nbsp;argumentos que enseguida se sintetizan: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tribunal tergivers\u00f3 el contenido de la demanda principal, &nbsp;al deducir de all\u00ed una confesi\u00f3n &nbsp;sobre \u00abla &nbsp;posesi\u00f3n de la demandada con hechos constates de posesi\u00f3n &nbsp;por tiempo igual o superior al que requiere el legislador para &nbsp;adquirir el dominio por prescripci\u00f3n\u00bb, &nbsp;puesto que \u00abuna cosa &nbsp;es admitir que la demandada, para el a\u00f1o 2005, se manifest\u00f3 &nbsp;como poseedora frente a la demandante (conducta que mueve a la actora &nbsp;para solicitar la reivindicaci\u00f3n del bien) y otra muy distinta &nbsp;es que, en ese momento, se reconozca que la propiedad horizontal se &nbsp;ha comportado en forma ininterrumpida durante diez a\u00f1os con &nbsp;expresiones id\u00f3neas de due\u00f1a del inmueble\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco se valor\u00f3 adecuadamente la declaraci\u00f3n de &nbsp;parte del representante de la cooperativa, la cual \u00abno &nbsp;contiene ninguna manifestaci\u00f3n de aceptaci\u00f3n de hechos &nbsp;posesorios en el inmueble de la demandada\u00bb; &nbsp;por el contrario, \u00abdescarta &nbsp;expresa y totalmente la realizaci\u00f3n de hechos posesorios y &nbsp;concluye que fue inter\u00e9s de los propietarios de la unidad &nbsp;residencial que se le adjudicara por la entidad el lote, hasta que &nbsp;asume su postura de sentirse due\u00f1a del mismo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el fallo no se tuvieron en cuenta la totalidad de los testimonios &nbsp;recaudados en el juicio de pertenencia primigenio (aportados a este &nbsp;tr\u00e1mite como prueba trasladada), y no se ofreci\u00f3 &nbsp;explicaci\u00f3n alguna \u00absobre &nbsp;las razones de la exclusi\u00f3n\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, las atestaciones que s\u00ed se valoraron, \u00abcarecen &nbsp;de valor demostrativo respecto al conocimiento de hechos posesorios &nbsp;de la demandante, puesto que su contenido gira casi exclusivamente en &nbsp;torno a la aseveraci\u00f3n de que son propietarios de inmuebles &nbsp;del condominio Unidad Residencial Calibella\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El ad quem dedujo &nbsp;la invocada posesi\u00f3n a partir del dictamen pericial recaudado, &nbsp;pero ni esa probanza, \u00abni &nbsp;las fotos anexas al documento que la contiene, dan cuenta de mejoras &nbsp;en la totalidad de los 1.813,54 metros cuadrados que tienen el \u00e1rea &nbsp;del lote adjudicado por prescripci\u00f3n extraordinaria de dominio &nbsp;a la demandada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3. &nbsp;Tercer cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;apoyo en la causal &nbsp;segunda del citado canon 336, la actora principal denunci\u00f3 la &nbsp;infracci\u00f3n indirecta, por error de hecho, \u00abde &nbsp;los art\u00edculos 762, 2518, 2520 y la Ley 791\/20 del C\u00f3digo &nbsp;Civil y los art\u00edculos 164, 193, 176, 196 y 226 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;una orientaci\u00f3n muy similar a la expuesta previamente, aleg\u00f3 &nbsp;que en la demanda reivindicatoria \u00abno &nbsp;hay reconocimiento expreso de actos posesorios en el inmueble &nbsp;proyectados por espacio al menos de 10 a\u00f1os\u00bb; &nbsp;que \u00ablas citadas &nbsp;normas sustanciales fueron desconocidas al aceptar, como hechos de &nbsp;posesi\u00f3n, comportamientos espor\u00e1dicos como levantar un &nbsp;kiosko y unos reducidos juegos infantiles\u00bb; &nbsp;que \u00ablos actos de &nbsp;tolerancia no confieren posesi\u00f3n, como lo es el se\u00f1alado &nbsp;cerramiento del inmueble, autorizado a la Unidad Residencial &nbsp;Calibella por la demandante\u00bb; &nbsp;y que un dictamen pericial, como aquel que tuvo en cuenta el ad &nbsp;quem para dar por probado el se\u00f1or\u00edo &nbsp;que atribuy\u00f3 a la usucapiente, solo es apto para demostrar &nbsp;\u00abaspectos t\u00e9cnicos, &nbsp;lo que excluye su objetivo de ser medio para rendir testimonio de &nbsp;terceros con relaci\u00f3n a los hechos del proceso que no &nbsp;requieren prueba t\u00e9cnica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Examen de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como &nbsp;las causales primera y segunda de casaci\u00f3n consisten en la &nbsp;violaci\u00f3n (directa e indirecta) de la ley sustancial, es &nbsp;ineludible que la parte recurrente, al sustentar su cr\u00edtica &nbsp;por alguna de estas v\u00edas, demuestre que el tribunal incurri\u00f3 &nbsp;en un yerro del que surja patente la trasgresi\u00f3n de, al menos, &nbsp;una norma que tenga tal linaje, debi\u00e9ndose precisar que, &nbsp;como lo tiene sentado la Sala, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;una norma es de estirpe sustancial cuando contiene una &nbsp;prescripci\u00f3n enderezada a declarar, crear, modificar o &nbsp;extinguir relaciones jur\u00eddicas concretas\u201d (G.J. CLI, &nbsp;p\u00e1g.254) y por ende carecen de tal connotaci\u00f3n \u201clos &nbsp;preceptos materiales que se limitan a definir fen\u00f3menos &nbsp;jur\u00eddicos, o a precisar los elementos estructurales de los &nbsp;mismos, o los puramente enunciativos o enumerativos, o los &nbsp;procesales, entre ellos, los de disciplina probatoria\u201d (auto 5 &nbsp;de agosto de 2009, exp. 1999 00453 01; reiterado el 12 de abril de &nbsp;2011, exp. 11001-3103-026-2000-24058-01)\u00bb &nbsp;(CSJ AC4591-2018, 19 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>Aplicando &nbsp;esas premisas a los cargos analizados, refulge su traspi\u00e9, &nbsp;porque en ellos la cooperativa demandante no se\u00f1al\u00f3 &nbsp;ninguna norma de derecho sustancial, \u00abque, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, a juicio del recurrente haya sido violada\u00bb, &nbsp;conforme lo exige el citado par\u00e1grafo primero del art\u00edculo &nbsp;344. Para arribar a esa conclusi\u00f3n, es &nbsp;pertinente indicar que, en la segunda de las censuras planteadas, la &nbsp;impugnante no invoc\u00f3 normativa alguna y, en la primera, se &nbsp;limit\u00f3 a aludir vagamente al art\u00edculo 313 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica (relativo a las funciones de los &nbsp;consejos municipales) y a un conjunto de textos legales concernientes &nbsp;a las potestades de intervenci\u00f3n gubernamental sobre las &nbsp;actividades de urbanizaci\u00f3n y construcci\u00f3n inmobiliaria &nbsp;(\u00abley &nbsp;66 de 1968, Decreto Reglamentario 219 de 1969, Ley 136 de 1994, el &nbsp;Decreto Ley 663 de 1993, el Decreto Ley 125 de 1976 y el Decreto Ley &nbsp;2610 de 1979\u00bb), &nbsp;muchas de las cuales carecen de naturaleza sustancial; pero aun &nbsp;suponi\u00e9ndola, tampoco se especific\u00f3 de qu\u00e9 &nbsp;manera esos preceptos fueron inobservados por la colegiatura de &nbsp;segunda instancia y de qu\u00e9 forma contribu\u00edan a &nbsp;conformar una premisa jur\u00eddica relevante para este litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa orfandad &nbsp;argumentativa tambi\u00e9n contrar\u00eda las exigencias formales &nbsp;del recurso de casaci\u00f3n, el cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;debe contar &nbsp;con la fundamentaci\u00f3n adecuada para lograr los prop\u00f3sitos &nbsp;que en concreto le son inherentes y, por disponerlo as\u00ed la &nbsp;ley, es a la propia parte recurrente a la que le toca demostrar el &nbsp;cabal cumplimiento de este requisito, &nbsp;lo que supone, adem\u00e1s de la concurrencia de un gravamen a ella &nbsp;ocasionado por la providencia en cuesti\u00f3n, acreditar &nbsp;que tal perjuicio se produjo por efecto de alguno de los motivos &nbsp;espec\u00edficos que la ley expresa, no por otros, &nbsp;y que entre el vicio denunciado en la censura y aquella providencia &nbsp;se da una precisa relaci\u00f3n de causalidad, teniendo en cuenta &nbsp;que, cual lo ha reiterado con ah\u00ednco la doctrina cient\u00edfica, &nbsp;si la declaraci\u00f3n del vicio de contenido o de forma sometido a &nbsp;la consideraci\u00f3n del Tribunal de Casaci\u00f3n no tiene &nbsp;injerencia esencial en la resoluci\u00f3n jurisdiccional y \u00e9sta &nbsp;pudiera apoyarse en premisas no censuradas eficazmente, el recurso &nbsp;interpuesto carecer\u00e1 entonces de la necesaria consistencia &nbsp;infirmatoria y tendr\u00e1 que ser desechado (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ AC2869, 12 may. 2016, rad. 2008-00321-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;en el tercer cargo, adem\u00e1s de invocar varios preceptos del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, cuyo contenido involucra &nbsp;\u00fanicamente reglas \u2013generales y espec\u00edficas\u2013 &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria de la confesi\u00f3n y el &nbsp;dictamen pericial (\u00abart\u00edculos &nbsp;164, 193, 176, 196 y 226 del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb), &nbsp;tambi\u00e9n citaron varios c\u00e1nones &nbsp;del C\u00f3digo Civil (\u00ab762, &nbsp;2518, 2520\u00bb) que, lejos de &nbsp;\u00abdeclarar, crear, modificar o extinguir &nbsp;relaciones jur\u00eddicas concretas\u00bb, &nbsp;se orientan \u00fanicamente a definir la posesi\u00f3n, la &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva y los \u00abactos &nbsp;de mera facultad o tolerancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;deficiencia constituye raz\u00f3n suficiente para inadmitir los &nbsp;cargos en comento, pues como ha reconocido esta Corporaci\u00f3n en &nbsp;oportunidades anteriores, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si la transgresi\u00f3n &nbsp;que se invoca versa tan solo sobre normas rituales que de suyo, por &nbsp;su propia \u00edndole, no pueden ser las que reconocen el derecho &nbsp;subjetivo del demandante que se dice menoscabado por el fallo que se &nbsp;impugna, y si de otra parte la Corte tiene circunscrita su atribuci\u00f3n &nbsp;decisoria por los l\u00edmites precisos que trace la censura en &nbsp;casaci\u00f3n \u2013pues es la demanda punto de partida ineludible &nbsp;de cualquier consideraci\u00f3n cr\u00edtica respecto del juicio &nbsp;jurisdiccional cuya legalidad se controvierte (G. J. T. CXXXVIII, &nbsp;p\u00e1g. 244, y CXXX, p\u00e1g. 165)\u2013, p\u00f3nese as\u00ed &nbsp;de manifiesto la falta de idoneidad del escrito (\u2026) y la &nbsp;p\u00e9rdida de toda perspectiva de prosperidad del cargo por este &nbsp;rumbo, lo que hace asimismo ostensible la inutilidad de un tr\u00e1mite &nbsp;posterior que inevitablemente, en cuanto a dicho cargo (\u2026) &nbsp;concierne, tendr\u00e1 que terminar con el registro en la sentencia &nbsp;del defecto advertido desde un principio\u00bb &nbsp;(CSJ AC221, 24 sep. 1998, rad. &nbsp;7251). &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En su primer embate, la recurrente &nbsp;reproch\u00f3, con parquedad, que el tribunal hubiera accedido a la &nbsp;usucapi\u00f3n, sin reparar en la \u00abintervenci\u00f3n\u00bb &nbsp;administrativa que ella soportaba para la \u00e9poca en que la &nbsp;convocada empez\u00f3 a poseer el predio materia de disputa. Sin &nbsp;embargo, am\u00e9n de no ofrecer mayor ilustraci\u00f3n sobre la &nbsp;trascendencia que revestir\u00eda la mencionada situaci\u00f3n de &nbsp;control, lo cierto es que tal argumento, en &nbsp;esos t\u00e9rminos formulado, no fue exteriorizado en ninguna de &nbsp;las fases previas de este juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;consiguiente, estima la Sala que la in\u00e9dita defensa no &nbsp;satisface las exigencias t\u00e9cnicas de este remedio &nbsp;extraordinario, pues al no haber sido revelada durante las instancias &nbsp;ordinarias, constituye un \u201cmedio nuevo\u201d, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;el cual, como con insistencia lo tienen definido la sala, es &nbsp;\u201cinadmisible en casaci\u00f3n, toda vez que \u2018la &nbsp;sentencia del ad quem no puede enjuiciarse \u2018sino con los &nbsp;materiales que sirvieron para estructurarla; no con materiales &nbsp;distintos, extra\u00f1os y desconocidos. Ser\u00eda de lo &nbsp;contrario, un hecho desleal, no s\u00f3lo entre las partes, sino &nbsp;tambi\u00e9n respecto del tribunal fallador, a quien se le &nbsp;emplazar\u00eda a responder en relaci\u00f3n con hechos o &nbsp;planteamientos que no tuvo ante sus ojos, y a\u00fan respecto del &nbsp;fallo mismo, que tendr\u00eda que defenderse de armas para \u00e9l &nbsp;hasta entonces ignoradas\u2019 (Sent. 006 de 1999 Exp: 5111), al fin &nbsp;y al cabo, a manera de m\u00e1xima, debe tenerse en cuenta que \u2018lo &nbsp;que no se alega en instancia, no existe en casaci\u00f3n\u2019 &nbsp;(LXXXIII p\u00e1g. 57)\u201d (CSJ, SC del 21 de agosto de 2001, &nbsp;Rad. N.\u00b0 6108). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tiempo m\u00e1s reciente se precis\u00f3 que el recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n \u201cno puede basarse ni erigirse &nbsp;exitosamente\u201d en \u201celementos novedosos, porque \u00e9l, &nbsp;\u2018cual lo expuso la Corte en sentencia de 30 mayo de 1996, &nbsp;expediente 4676, \u2018no es propici[o] para repentizar con debates &nbsp;f\u00e1cticos y probatorios de \u00faltima hora; semejante &nbsp;irrupci\u00f3n constituye medio nuevo y es entonces repulsado (\u2026), &nbsp;sobre la base de considerarse, entre otras razones, que \u2018se &nbsp;violar\u00eda el derecho de defensa si uno de los litigantes &nbsp;pudiese echar mano en casaci\u00f3n de hechos, extremos o &nbsp;planteamientos no alegados o formulados en instancia, respecto de los &nbsp;cuales, si lo hubiesen sido entonces, la contraparte habr\u00eda &nbsp;podido defender su causa. Pero promovidos ya cerrado el proceso, la &nbsp;infirmaci\u00f3n de la sentencia con apoyo en ellos, equivaldr\u00eda &nbsp;a la pretermisi\u00f3n de las instancias, de las formas &nbsp; &nbsp;propias &nbsp;del tr\u00e1mite requerido, con quebranto de la garant\u00eda &nbsp;institucional de no ser condenado sin haber sido o\u00eddo y &nbsp;vencido en juicio (LXXXIII 2169, p\u00e1gina 76)\u2019\u201d &nbsp;(CSJ, SC del 9 de septiembre de 2010, Rad. n.\u00b0 2005-00103-01)\u00bb &nbsp;(CSJ SC18500-2017, 9 nov.). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;similar orientaci\u00f3n, la Sala insisti\u00f3 en la necesidad &nbsp;de rechazar los \u201cmedios nuevos\u201d en sede de casaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;esto es, asuntos ajenos a las instancias que son ondeados de forma &nbsp;novedosa para cuestionar la decisi\u00f3n recurrida (SC, 16 jul. &nbsp;1965, G. J. n.\u00b0 2278-2279, p. 106). Lo anterior, en salvaguardia &nbsp;de la finalidad excepcional del remedio extraordinario, que supone &nbsp;cuestionar la sentencia como thema decisum, sin que sea dable reabrir &nbsp;el debate de instancia o proponer lecturas novedosas de la &nbsp;controversia para buscar una decisi\u00f3n favorable. \u201cTotal &nbsp;que, seg\u00fan el transcrito numeral 3 del art\u00edculo 374 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil, el embiste debe ser preciso, en &nbsp;el sentido de dirigirse con acierto contra las bases de la sentencia &nbsp;de instancia, sin que sea posible que se aleje de ellas para traer &nbsp;reflexiones de \u00faltimo minuto o aspectos que est\u00e1n por &nbsp;fuera de la discusi\u00f3n\u201d (negrilla fuera de texto, AC1014, &nbsp;14 mar. 2018, rad. n.\u00b0 2005-00036-02). &nbsp;\u201cCon esta &nbsp;prohibici\u00f3n tambi\u00e9n se tutelan los derechos de defensa &nbsp;y contradicci\u00f3n de los no recurrentes, quienes podr\u00edan &nbsp;verse sorprendidos con un replanteamiento de la plataforma f\u00e1ctica &nbsp;que var\u00ede la causa petendi, sin que tuvieran la oportunidad de &nbsp;controvertirlo y, menos a\u00fan, hacer pedidos probatorios para su &nbsp;desestimaci\u00f3n. Agr\u00e9guese que, admitir argumentos nuevos &nbsp;en casaci\u00f3n, hiere la lealtad procesal, en tanto se espera que &nbsp;en los grados jurisdiccionales se discutan las materias f\u00e1cticas &nbsp;objeto de su ligio, sin que pueda aguardarse al final para izar &nbsp;t\u00f3picos con los que se pretende una resoluci\u00f3n &nbsp;favorable\u201d (CSJ, SC1732 del 21 de mayo de 2019, rad. &nbsp;2005-00539-01)\u00bb (CSJ &nbsp;SC2779-2020, 10 ago.) &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase &nbsp;que, al intentar acreditar los desatinos apreciativos que le endilg\u00f3 &nbsp;al fallo recurrido, la convocante reproch\u00f3 insularmente que la &nbsp;magistratura de instancia no hubiera valorado la totalidad de los &nbsp;testimonios que se adosaron al expediente como prueba trasladada, &nbsp;pero no se indic\u00f3 puntualmente cu\u00e1les segmentos de esas &nbsp;declaraciones impon\u00edan arribar a conclusiones distintas. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;aunque se censur\u00f3 tambi\u00e9n la forma en que se valor\u00f3 &nbsp;la declaraci\u00f3n de parte de su agente liquidador, no lleg\u00f3 &nbsp;a individualizar los apartados de esa evidencia que habr\u00edan &nbsp;sido tergiversados u obviados por el tribunal. Con similar &nbsp;orientaci\u00f3n, olvid\u00f3 indicar la recurrente, con la &nbsp;claridad y detalle que exige este mecanismo de impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinario, cu\u00e1les pruebas de las que conforman la &nbsp;foliatura hac\u00edan ineludible colegir que las conductas a partir &nbsp;de las cuales el tribunal dio por acreditada la posesi\u00f3n en &nbsp;realidad reflejaban \u00abactos &nbsp;de mera tolerancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anotado equivale a decir que la demanda incumple las exigencias &nbsp;formales de la casaci\u00f3n, en tanto que, en contrav\u00eda con &nbsp;las previsiones de la ley y la jurisprudencia, se limit\u00f3 a &nbsp;proponer hermen\u00e9uticas alternativas de los medios de &nbsp;convicci\u00f3n, desentendi\u00e9ndose por completo de combatir &nbsp;los &nbsp;argumentos que llevaron al tribunal a resolver el caso en la forma en &nbsp;que lo hizo. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;prop\u00f3sito de esta exigencia, se ha se\u00f1alado que la &nbsp;tarea de demostrar los yerros f\u00e1cticos atribuidos al tribunal, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;no se reduce a exponer una inconformidad con las conclusiones a las &nbsp;que arrib\u00f3 el juzgador en el plano de los hechos, o que pueda &nbsp;tenerse por satisfecha a partir de aludir simplemente a los medios de &nbsp;prueba, o de transcribir, sin m\u00e1s, pasajes de los mismos, sino &nbsp;que lo obliga a \u201cponer de presente, por un lado, lo que dice, o &nbsp;dej\u00f3 de decir, la sentencia respecto del medio probatorio, y &nbsp;por el otro, el texto concreto del medio, y establecido el paralelo, &nbsp;denotar que existe disparidad o divergencia entre ambos y que esa &nbsp;disparidad es evidente\u201d (\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>Por virtud de lo anterior, no es admisible en casaci\u00f3n el &nbsp;cargo que se limita a presentarle a la Corte un nuevo criterio de &nbsp;apreciaci\u00f3n de las pruebas, o unas conclusiones diferentes de &nbsp;las que obtuvo el juzgador, pues el recurso aludido no constituye una &nbsp;tercera instancia, al punto que la Sala, en estrictez, no es juez del &nbsp;asunto litigioso, sino de la legalidad del fallo que le puso fin al &nbsp;conflicto (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC3526-2017, 14 mar.). &nbsp;<\/p>\n<p>4.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Como los &nbsp;ataques formulados en la demanda de casaci\u00f3n no resultan &nbsp;precisos, claros y suficientes, es imperativa su inadmisi\u00f3n &nbsp;con apoyo en el art\u00edculo 346-1 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;DECLARAR INADMISIBLE la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n presentada por la Cooperativa de Obreros de la &nbsp;Construcci\u00f3n Ltda. (demandante principal), frente a la &nbsp;sentencia que el 2 de diciembre de 2020 profiri\u00f3 la Sala Civil &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. Por &nbsp;secretar\u00eda rem\u00edtase el expediente al tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Escritura p\u00fablica n\u00b0 4678 del 11 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agosto, de la Notar\u00eda 2 de Cali &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Escritura p\u00fablica n\u00b0 299 del 28 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;febrero, de la Notar\u00eda 9 de Cali &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Escritura p\u00fablica n\u00b0 2033 del 11 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de la Notar\u00eda 5 de Cali &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme al par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo 344, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab[c]uando se invoque la infracci\u00f3n de normas de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho sustancial, ser\u00e1 suficiente se\u00f1alar cualquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposici\u00f3n de esa naturaleza que, constituyendo base &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a juicio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrente haya sido violada, sin que sea necesario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ AC8716-2017, 18 dic., entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC8702-2017, 20 jun., entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC, 9 ago. 2010, rad. 2004-00524-01, entre otras. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3765-2021 (2012-00150-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC3765-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 76001-31-03-004-2012-00150-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de trece de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., primero (1) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;formulada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-56752","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56752","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56752"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56752\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56752"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56752"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56752"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}