{"id":56775,"date":"2024-05-17T20:43:06","date_gmt":"2024-05-17T20:43:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3812-2021-2016-00089-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:06","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:06","slug":"ac3812-2021-2016-00089-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3812-2021-2016-00089-01\/","title":{"rendered":"AC 3812 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3812-2021 (2016-00089-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrada &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3812-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 08001-31-03-016-2016-00089-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de veintisiete de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., primero (1) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada &nbsp;por &nbsp;Aura Esther Avenda\u00f1o &nbsp;Acendra para &nbsp;sustentar el recurso de casaci\u00f3n que interpuso frente a la &nbsp;sentencia de 30 de abril de 2018, proferida por la Sala Civil Familia &nbsp;del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, dentro &nbsp;del proceso declarativo promovido por la suplicante frente a Octavio &nbsp;de Jes\u00fas Bonett Avenda\u00f1o y la sociedad Atlantic Capital &nbsp;S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO &nbsp;<\/p>\n<p>A. La &nbsp;pretensi\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La reclamante &nbsp;solicit\u00f3 declarar la \u00abnulidad &nbsp;absoluta\u00bb &nbsp;del contrato de \u00abventa &nbsp;con pacto de retroventa\u00bb, &nbsp;celebrado por Octavio de Jes\u00fas Bonett Avenda\u00f1o a favor &nbsp;de la sociedad Atlantic Capital S.A.S., contenido en la escritura &nbsp;p\u00fablica No. 344 de 2 de febrero de 2016; en consecuencia, &nbsp;pidi\u00f3 la cancelaci\u00f3n del registro de ese instrumento &nbsp;p\u00fablico en el folio de matr\u00edcula inmobiliaria del &nbsp;predio objeto del negocio jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;Los hechos &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Aura &nbsp;Esther Avenda\u00f1o Acendra dijo &nbsp;ser la \u00abactual &nbsp;propietaria\u00bb &nbsp;del inmueble &nbsp;situado en la \u00abcalle &nbsp;90 No. 44-62\u00bb &nbsp;de Barranquilla (Atl\u00e1ntico), e identificado con la matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria No. 040-45588. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La convocante obtuvo copia de la escritura p\u00fablica No. 00081 &nbsp;del 26 de enero de 2015, a trav\u00e9s de la cual, supuestamente, &nbsp;otorg\u00f3 el mandato referido, encontrando all\u00ed que su &nbsp;firma es \u00abproducto &nbsp;de una falsedad por imitaci\u00f3n servil\u00bb &nbsp;y no corresponde a la que suele estampar en sus \u00abactos &nbsp;comerciales y mercantiles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Al responder el derecho de petici\u00f3n radicado por la parte &nbsp;actora para solicitar \u00absegunda &nbsp;copia\u00bb &nbsp;del instrumento aludido, la Notaria Once encargada del C\u00edrculo &nbsp;Notarial de Barranquilla indic\u00f3 que la reproducci\u00f3n de &nbsp;\u00e9ste \u00abfue &nbsp;adulterada y por error se alcanzaron a entregar unas copias entre &nbsp;estas unas a ustedes como nos manifest\u00f3 en el d\u00eda de &nbsp;ayer.\/ Hemos comunicado a las autoridades correspondientes lo &nbsp;acaecido. \/Favor poner los hechos en conocimiento de la Fiscal\u00eda &nbsp;para individualizar, identificar y sancionar a los responsable[s]\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;La accionante nunca le confiri\u00f3 facultad alguna a su &nbsp;descendiente &nbsp;Octavio &nbsp;de Jes\u00fas Bonett Avenda\u00f1o para transferir la heredad &nbsp;se\u00f1alada, es m\u00e1s, existe otro infolio \u2013escritura &nbsp;p\u00fablica No. 0127 de 22 de abril de 2015- en la que tambi\u00e9n &nbsp;se adulteraron su r\u00fabrica y su impresi\u00f3n dactilar, &nbsp;seguramente realizadas por la misma persona para llevar a cabo su &nbsp;suplantaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite &nbsp;de las instancias &nbsp;<\/p>\n<p>1. El escrito &nbsp;inicial fue admitido por el Juzgado Diecis\u00e9is Civil del &nbsp;Circuito de Barranquilla, en auto de 28 de junio de 2016. [Folio &nbsp;36, c. principal]. &nbsp;<\/p>\n<p>2. En prove\u00eddo &nbsp;del 20 de octubre siguiente se design\u00f3 curador ad &nbsp;l\u00edtem &nbsp;al conminado Octavio de Jes\u00fas Bonett Avenda\u00f1o, auxiliar &nbsp;que manifest\u00f3 atenerse a lo que \u00abresulte &nbsp;probado en el desarrollo del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Notificada &nbsp;personalmente la compa\u00f1\u00eda convocada, pidi\u00f3 se &nbsp;decretara la \u00abilegalidad &nbsp;del auto admisorio de la demanda\u00bb &nbsp;por \u00abfalta &nbsp;de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, &nbsp;dado que la suplicante junto con su hijo Octavio de Jes\u00fas &nbsp;Bonett Avenda\u00f1o e Irina Margarita Gonz\u00e1lez Olmos \u2013 &nbsp;Notaria &nbsp;Once de Barranquilla encargada-, &nbsp;fraguaron el acuerdo fustigado para defraudarla; petici\u00f3n que &nbsp;fue desestimada en providencias del 13 de diciembre subsiguiente y 10 &nbsp;de febrero de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>4. En sentencia de &nbsp;2 de octubre de 2017, el a &nbsp;quo &nbsp;neg\u00f3 las pretensiones izadas, decisi\u00f3n &nbsp;que fue confirmada por el Tribunal Superior de Barranquilla, en fallo &nbsp;del 30 de abril de 2018, al desatar el recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;interpuesto por la parte actora. &nbsp;<\/p>\n<p>D. La sentencia &nbsp;impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Los argumentos &nbsp;centrales de la sentencia del ad &nbsp;quem pueden &nbsp;resumirse as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comenz\u00f3 &nbsp;por memorar que al tenor de lo dispuesto en el art\u00edculo 1741 &nbsp;del C\u00f3digo Civil, las causales de nulidad absoluta de los &nbsp;actos o contratos son \u00ab1) &nbsp;el objeto il\u00edcito; 2) la causa il\u00edcita; 3) la &nbsp;incapacidad absoluta de la persona que emite el consentimiento y; 4) &nbsp;la omisi\u00f3n de alguno de los requisitos o las formalidades que &nbsp;la ley prescribe para el valor de ciertos actos o contratos, en &nbsp;consideraci\u00f3n a la naturaleza de ellos\u00bb. &nbsp;Que esos motivos son taxativos, por ende, cualquier otra anomal\u00eda &nbsp;contractual s\u00f3lo tendr\u00eda la virtud de provocar \u00abun &nbsp;efecto diferente como podr\u00eda ser la nulidad relativa o su &nbsp;inoponibilidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;continuaci\u00f3n, dijo que la controversia se suscit\u00f3 por &nbsp;la \u00abfalsedad &nbsp;de la firma de la mandante para que el se\u00f1or Octavio Bonett &nbsp;Avenda\u00f1o enajenara en su nombre y representaci\u00f3n un &nbsp;inmueble de su propiedad a favor de la sociedad Atlantic Capital &nbsp;S.A.S.\u00bb, &nbsp;situaci\u00f3n que se ubicaba en el campo de uno de los elementos &nbsp;esenciales que compromet\u00eda la \u00abexistencia &nbsp;jur\u00eddica\u00bb &nbsp;del convenio controvertido, esto es, la \u00abfalta &nbsp;de consentimiento\u00bb, &nbsp;previsto en el canon 1502 Ibidem. Que, trat\u00e1ndose de actos &nbsp;solemnes, el citado presupuesto se materializaba cuando los &nbsp;otorgantes plasman su firma en el documento, premisa que infiri\u00f3 &nbsp;de lo establecido en los art\u00edculos 12, 14, 35 y 38 del Decreto &nbsp;960 de 1970. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con &nbsp;tal delimitaci\u00f3n del asunto, a juicio del Tribunal, no se &nbsp;encontraba acreditada \u00abt\u00e9cnicamente &nbsp;a trav\u00e9s de un dictamen grafol\u00f3gico\u00bb &nbsp;la &nbsp;falsedad material de la firma de la convocante en el poder general &nbsp;contenido en la escritura p\u00fablica No. 00081 del 26 de enero de &nbsp;2015, que permiti\u00f3 a Octavio &nbsp;Bonett Avenda\u00f1o celebrar en nombre y representaci\u00f3n de &nbsp;aquella el convenio objetado. Que si bien, en \u00aboficio &nbsp;expedido por la Notar\u00eda Once encargada del C\u00edrculo de &nbsp;Barranquilla el 7 de abril de 2016\u00bb &nbsp;se &nbsp;anot\u00f3 que \u00abla &nbsp;copia de la [aludida] &nbsp;escritura p\u00fablica (\u2026), &nbsp;fue &nbsp;adulterada y por un error se alcanzaron a entregar unas copias &nbsp;falsas\u00bb, &nbsp;ese documento, carec\u00eda de la \u00abcontundencia &nbsp;suficiente\u00bb &nbsp;a prop\u00f3sito de \u00abdesconocer &nbsp;lo estipulado en el precitado instrumento p\u00fablico, ni mucho &nbsp;menos, desvirtuar la presunci\u00f3n de legalidad de que gozan &nbsp;dichos documentos, m\u00e1s a\u00fan cuando no existe &nbsp;pronunciamiento judicial que determine la mentada falsedad\u00bb &nbsp;[min. &nbsp;6:39 a 8:06]. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Destac\u00f3, &nbsp;igualmente, que aun cuando se practic\u00f3 un dictamen pericial en &nbsp;el curso de la litis, esa experticia se hizo sobre una \u00abescritura &nbsp;p\u00fablica diferente a la que (\u2026) &nbsp;se pretende anular y por ello, no podr\u00eda decirse que la &nbsp;r\u00fabrica atribuida a la actora en el poder general no &nbsp;correspond\u00eda a ella por hab\u00e9rsele falsificado, pues, se &nbsp;reitera, el dictamen recaudado en este asunto reca\u00eda sobre &nbsp;otro instrumento p\u00fablico\u00bb &nbsp;[min &nbsp;8:07 a 8:45]. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00fan m\u00e1s, &nbsp;el hecho de que el representante legal en el interrogatorio de parte &nbsp;haya puesto en duda la autenticidad del poder general utilizado para &nbsp;celebrar el pacto refutado, no resultaba suficiente a fin de tener &nbsp;por espurio ese acto, \u00abpor &nbsp;no ser la prueba id\u00f3nea para ello\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Coligi\u00f3 &nbsp;entonces, que ante la \u00abfalta &nbsp;de cumplimiento de la carga probatoria por la parte demandante en &nbsp;cuanto a los requisitos para la prosperidad de la pretensi\u00f3n &nbsp;planteada\u00bb, &nbsp;confirmaba lo decidido en la primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>II. LA DEMANDA &nbsp;DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n &nbsp;se erigi\u00f3 sobre dos (2) cargos por la v\u00eda de la &nbsp;\u00abviolaci\u00f3n &nbsp;indirecta\u00bb de &nbsp;la ley sustancial (n\u00fam. 2\u00ba, art. 336 del C. G. del P.). &nbsp;La censora los desarroll\u00f3 as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMER &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Apoyado &nbsp;en la causal \u00abprimera\u00bb &nbsp;de casaci\u00f3n, se acus\u00f3 la sentencia del Tribunal de &nbsp;violar \u00abindirectamente\u00bb &nbsp;por &nbsp;\u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;los art\u00edculos 6, 1502, 1505, 1857 (inciso 2\u00ba), 1740, 1741 &nbsp;y 1742 del C\u00f3digo Civil; 822, 832, 833 y 841 del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio; y por \u00abaplicaci\u00f3n &nbsp;indebida\u00bb &nbsp;los preceptos 29, 228 y 229 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; &nbsp;899 y 901 del C\u00f3digo de Comercio; 2 y 42 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso y; 12 y 99 (numeral 2\u00ba) del Decreto 960 de &nbsp;1970, lo anterior, como consecuencia de errores de hecho &nbsp;en &nbsp;la apreciaci\u00f3n de la demanda y de los elementos probatorios. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;soporte de su censura argument\u00f3, que el ad-quem &nbsp;incurri\u00f3 en la infracci\u00f3n que se le enrostra, al &nbsp;realizar una \u00abinadecuada &nbsp;apreciaci\u00f3n\u00bb del &nbsp;escrito genitor, lo cual llev\u00f3 a que concluyera que la &nbsp;reclamante hab\u00eda desacertado la \u00abv\u00eda\u00bb &nbsp;para demandar, pues \u00abdebi\u00f3 &nbsp;escoger la inoponibilidad del contrato, en vez de la nulidad &nbsp;absoluta\u00bb, &nbsp;yerro que, adem\u00e1s, fue determinante para que el sentenciador &nbsp;de segundo grado se \u00abinhibiera\u00bb &nbsp;al momento de decidir los extremos de la litis. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otro segmento se\u00f1al\u00f3, que la Colegiatura desconoci\u00f3, &nbsp;el \u00abvalor &nbsp;de la certificaci\u00f3n notarial de que \u2018\u2026la copia de &nbsp;la Escritura P\u00fablica No. 0081 del 26 de enero de 2015 fue &nbsp;adulterada\u2019\u00bb &nbsp;as\u00ed como la declaraci\u00f3n del representante legal de la &nbsp;sociedad interpelada, \u00abquien &nbsp;reconoce el origen espurio del citado documento\u00bb. &nbsp;Adicionalmente, teniendo en cuenta \u00abpar\u00e1metros &nbsp;de tarifa legal\u00bb &nbsp;concluye que el medio de convicci\u00f3n id\u00f3neo para &nbsp;acreditar la falsedad del instrumento evocado es un dictamen &nbsp;grafol\u00f3gico, en contrav\u00eda de lo dispuesto en el inciso &nbsp;1\u00ba del art\u00edculo 165 de la nueva ley de enjuiciamiento &nbsp;civil. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO &nbsp;CARGO &nbsp;<\/p>\n<p>Aduciendo &nbsp;el primer motivo del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, censur\u00f3 la sentencia de haber infringido, por la &nbsp;senda indirecta, por \u00abfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;los art\u00edculos 29, 228 y 229 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica; 1502, y 1857 (inciso 2\u00ba) del C\u00f3digo &nbsp;Civil; 822 y 898 (inciso 2\u00ba) del C\u00f3digo de Comercio; 2 y &nbsp;42 del C\u00f3digo General del Proceso y; 12 y 99 (numeral 2\u00ba) &nbsp;del Decreto 960 de 1970; y por \u00abaplicaci\u00f3n &nbsp;indebida\u00bb &nbsp;los preceptos 841 y 901 del C\u00f3digo de Comercio. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;su demostraci\u00f3n sostuvo, que el sentenciador de segundo grado &nbsp;incurri\u00f3 en una \u00abinadecuada &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda\u00bb, lo &nbsp;cual, trasgredi\u00f3 &nbsp;los mandatos normativos aludidos, ya que, en el libelo inaugural &nbsp;pidi\u00f3 la declaratoria de nulidad absoluta del compromiso &nbsp;motivo de controversia por ausencia del elemento \u00abconsentimiento\u00bb, &nbsp;por lo tanto, debi\u00f3 el juzgador concluir \u00abque &nbsp;lo pretendido era en suma la inexistencia del acto\u00bb, &nbsp;mas no, su \u00abinoponibilidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Es &nbsp;caracter\u00edstica &nbsp;esencial de este mecanismo de defensa su condici\u00f3n &nbsp;extraordinaria, por lo cual no todo desacuerdo con lo dictaminado &nbsp;permite adentrarse en su examen de fondo, sino que debe asentarse en &nbsp;las causales taxativamente previstas y atender los par\u00e1metros &nbsp;que para su concesi\u00f3n y tr\u00e1mite se imponen, como es &nbsp;acreditar el descontento \u00abmediante &nbsp;la introducci\u00f3n adecuada del correspondiente escrito, respecto &nbsp;del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no &nbsp;tiene plena libertad de configuraci\u00f3n\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 1\u00b0 nov 2013, rad. 2009-00700; reiterado en AC703-2020, 2 &nbsp;mar., rad.2015-00192-01). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed que la &nbsp;admisi\u00f3n de la s\u00faplica casacional depende del &nbsp;acatamiento cabal de los requisitos del art\u00edculo 344 C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, entre otros, la formulaci\u00f3n de los cargos &nbsp;con la exposici\u00f3n de sus fundamentos, en forma separada, &nbsp;clara, precisa y completa, y &nbsp;no basados en meras generalidades, o de &nbsp;cualquier manera como si de un alegato de instancia se tratara, por &nbsp;cuanto el &nbsp;opugnante asume el duro labor\u00edo de enervar la presunci\u00f3n &nbsp;de legalidad y acierto con &nbsp;que viene precedida la providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En tal sentido, la &nbsp;Corte de manera reiterativa ha dicho que: \u00ab\u2026 &nbsp;toda acusaci\u00f3n o cargo debe trascender de la simple &nbsp;enunciaci\u00f3n, al campo de la demostraci\u00f3n, haci\u00e9ndose &nbsp;patentes los desaciertos, no como contraste de pareceres, o de &nbsp;interpretaciones, ni de meras disputas conceptuales o procesales, &nbsp;sino de la verificaci\u00f3n concluyente de lo contrario y absurdo, &nbsp;de modo que haga rodar al piso la resoluci\u00f3n combatida. (CSJ, &nbsp;AC1262-2016, 12 ene., rad. 1995-00229-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2. Las sentencias &nbsp;pueden ser controvertidas por errores in &nbsp;iudicando &nbsp;o in &nbsp;procedendo. &nbsp;Entre los primeros la violaci\u00f3n de normas sustanciales, &nbsp;producto de desv\u00edos &nbsp;de interpretaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n normativa (directa), o &nbsp;\u00abde &nbsp;error de derecho derivado del desconocimiento de una norma &nbsp;probatoria, o por error de hecho manifiesto y trascendente en la &nbsp;apreciaci\u00f3n de la demanda, de su contestaci\u00f3n, o de una &nbsp;determinada prueba\u00bb1 &nbsp;(indirecta). &nbsp;Mientras, &nbsp;que los segundos hacen referencia, &nbsp;a la indebida construcci\u00f3n del proceso, por infracci\u00f3n &nbsp;de las normas que los regulan (vicios de nulidad). &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Cuando &nbsp;los reparos se enfilan por la causal primera, adem\u00e1s de la &nbsp;citaci\u00f3n de las normas sustanciales que constituyan base &nbsp;esencial del fallo o que hayan debido serlo, resulta imperativo &nbsp;exponer, adicionalmente, la manera como el enjuiciador las quebrant\u00f3, &nbsp;esto es, la &nbsp;discusi\u00f3n se ce\u00f1ir\u00e1 a &nbsp;\u00abla cuesti\u00f3n jur\u00eddica sin comprender ni &nbsp;extenderse a la materia probatoria, por lo que debe estructurarse en &nbsp;forma adecuada c\u00f3mo se produjo la vulneraci\u00f3n ya por &nbsp;tomar en cuenta normas completamente ajenas al caso, pasar por alto &nbsp;las que lo reg\u00edan o, a pesar de acertarse en la selecci\u00f3n, &nbsp;terminar reconoci\u00e9ndoles implicaciones que no tienen\u00bb &nbsp;(AC3599, &nbsp;27 ago. 2018, rad. 2015-00704). &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con lo antedicho, cuando se predique violaci\u00f3n directa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;la labor argumentativa del censor s\u00f3lo puede estar orientada a &nbsp;descubrir los falsos juicios sobre las normas materiales que regulan &nbsp;el caso, ya sea por falta de aplicaci\u00f3n, al no haberlas tenido &nbsp;en cuenta; por aplicaci\u00f3n indebida, al incurrir en &nbsp;un error de selecci\u00f3n que deriva en darles efectos respecto de &nbsp;situaciones no contempladas; o cuando se acierta en su escogencia, &nbsp;pero se le da un alcance que no tienen, present\u00e1ndose una &nbsp;interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. (&#8230;) Corresponde, por ende, a &nbsp;una causal de pleno derecho, encaminada a develar una lesi\u00f3n &nbsp;producida durante el proceso intelectivo que realiza el follador, por &nbsp;acci\u00f3n u omisi\u00f3n, en la labor de escogencia y ex\u00e9gesis &nbsp;de la regulaci\u00f3n que considera aplicable, con un resultado &nbsp;ajeno al querer del legislador\u00bb. (SC &nbsp;15 nov. 2012, rad. 2008-00322-01, SC 4 abr. 2013, rad. &nbsp;2004-00457-01). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Trat\u00e1ndose &nbsp;de la causal segunda, a m\u00e1s de la invocaci\u00f3n de los &nbsp;mandatos sustanciales se le impone al acusador la carga de manifestar &nbsp;la manera como el sentenciador los transgredi\u00f3. &nbsp;De este modo, &nbsp;en &nbsp;trat\u00e1ndose del error de hecho la labor del casacionista estar\u00e1 &nbsp;orientada a contrastar, objetivamente, la prueba con lo que de ella &nbsp;concluy\u00f3 el Tribunal, para de all\u00ed determinar si en ese &nbsp;razonamiento, se supuso, se tergivers\u00f3 o se pretermiti\u00f3 &nbsp;su contenido. Y en cuanto al error de derecho la tarea del recurrente &nbsp;se enfocar\u00e1 a indicar la norma probatoria infringida y, &nbsp;adicionalmente, demostrar si a la luz de \u00e9sta el juzgador err\u00f3 &nbsp;en su solicitud, decreto, pr\u00e1ctica o el m\u00e9rito que le &nbsp;otorg\u00f3 en su valoraci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Bajo &nbsp;esa perspectiva, ninguno de los cargos formulados satisface los &nbsp;requisitos legales que establece el legislador y por ello, ser\u00e1n &nbsp;inadmitidos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;De entrada, es preciso anotar, que en ambos cargos la recurrente se &nbsp;apoya en la causal \u00abprimera\u00bb &nbsp;del &nbsp;art\u00edculo 336 de la nueva ley de enjuiciamiento civil, pero en &nbsp;su exposici\u00f3n acus\u00f3 la sentencia del Tribunal de violar &nbsp;\u00abindirectamente\u00bb &nbsp;los mandatos all\u00ed relacionados. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;esa perspectiva, se aprecia que si bien la censora acude al primer &nbsp;motivo de casaci\u00f3n para combatir el fallo de segundo grado, lo &nbsp;cierto es que en su desarrollo no eleva reparo alguno frente a la &nbsp;reflexi\u00f3n que hizo el juzgador plural de las normas utilizadas &nbsp;para desestimar las aspiraciones de la demanda, sino que la denuncia &nbsp;gir\u00f3 en torno a demostrar la indebida apreciaci\u00f3n del &nbsp;libelo inicial y de las pruebas, lo que sin duda, ubica el ataque en &nbsp;el campo de la v\u00eda indirecta, lo cual, resta claridad a las &nbsp;acusaciones, lo que habilitar\u00eda su inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pero &nbsp;aun cuando la Corte entendiera que lo mencionado solo fue un lapsus &nbsp;calami &nbsp;y abordara el estudio desde la perspectiva de la causal segunda \u2013v\u00eda &nbsp;indirecta-, su suerte no ser\u00eda distinta. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto, &nbsp;por cuanto el primer &nbsp;embate &nbsp;es incompleto y, desenfocado. Lo primero, porque la impugnante para &nbsp;nada denuncia la violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos &nbsp;14, &nbsp;35 y 38 del Decreto 960 de 1970, los cuales sirvieron de base al &nbsp;Tribunal para concluir que &nbsp;las firmas impuestas en el poder general acreditaban el elemento del &nbsp;consentimiento del negocio jur\u00eddico, y era se\u00f1al de &nbsp;aceptaci\u00f3n de los contratantes de lo all\u00ed plasmado. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;segundo, debido a que la opugnante acusa a la Corporaci\u00f3n de &nbsp;haber proferido una sentencia inhibitoria, luego de concluir que la &nbsp;promotora se equivoc\u00f3 al escoger la v\u00eda, pues sus &nbsp;pretensiones estaban dirigidas a obtener la nulidad absoluta del &nbsp;contrato objeto del litigio, en vez de su inoponibilidad. Sin &nbsp;embargo, esa premisa no fue siquiera contemplada en la providencia &nbsp;refutada, pues, recu\u00e9rdese que el colegiado respald\u00f3 la &nbsp;negativa total de las aspiraciones del escrito inicial, dispuesta por &nbsp;el funcionario de primer nivel, luego de establecer que no se &nbsp;acredit\u00f3 la falsedad del mandato general b\u00e1culo del &nbsp;acuerdo rebatido, lo cual, descarta de plano que se hubiera inhibido &nbsp;al decidir los extremos del pleito. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. Aunado a lo &nbsp;anterior, en el primer cargo, la suplicante realiza una indebida &nbsp;mixtura de los errores de hecho y de derecho, apart\u00e1ndose, una &nbsp;vez m\u00e1s, de la t\u00e9cnica propia de este recurso prevista &nbsp;en el art\u00edculo 344 Ibidem. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, en el &nbsp;umbral del ataque se pone de presente que el juicio de legalidad de &nbsp;la sentencia de segunda instancia se har\u00e1 por la v\u00eda &nbsp;indirecta a consecuencia de errores de hecho. No obstante, en el &nbsp;desarrollo del embate la cr\u00edtica se eleva porque el ad &nbsp;quem &nbsp;no le otorg\u00f3 el valor que supuestamente ten\u00eda \u00abla &nbsp;certificaci\u00f3n notarial de que \u2018\u2026la copia de la &nbsp;Escritura P\u00fablica No. 0081 del 26 de enero de 2015 fue &nbsp;adulterada\u2019\u00bb &nbsp;y la declaraci\u00f3n del representante legal de la sociedad &nbsp;citada, \u00abquien &nbsp;reconoce el origen espurio del citado documento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las &nbsp;cosas, la censura, pese a que pretende evidenciar un yerro de facto, &nbsp;su argumentaci\u00f3n est\u00e1 encaminada a denunciar la &nbsp;presencia de un dislate de derecho, en la medida en que el juez &nbsp;plural les quit\u00f3 m\u00e9rito demostrativo a los medios de &nbsp;convicci\u00f3n aludidos. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero aun de &nbsp;considerar que se trata de un nuevo equ\u00edvoco gramatical de la &nbsp;casacionista y realmente el ataque se fund\u00f3 en la comisi\u00f3n &nbsp;de un error de iure, &nbsp;no se cit\u00f3, conforme se exige para esta clase de desacierto, &nbsp;la norma probatoria que se quebrant\u00f3, tornando deficiente el &nbsp;reproche. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A\u00fan &nbsp;m\u00e1s, si se obviaran tales falencias, de todas formas, la &nbsp;primera disconformidad no sirve a prop\u00f3sito de derruir el &nbsp;fallo del juzgador de segundo grado, pues, de tenerse en cuenta que &nbsp;la casacionista le achaca a \u00e9ste un desv\u00edo de &nbsp;facto, &nbsp;olvid\u00f3 individualizar cada una de las pruebas cuya indebida &nbsp;apreciaci\u00f3n pregona y confrontarlas a la luz de la valoraci\u00f3n &nbsp;realizada por el sentenciador, a fin de demostrar el desatino en que &nbsp;incurri\u00f3 y la trascendencia en la decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referente al &nbsp;segundo &nbsp;cargo, &nbsp;la impugnante denunci\u00f3 el menoscabo indirecto de &nbsp;las normas sustanciales algunas por \u201cfalta &nbsp;de aplicaci\u00f3n\u201d &nbsp;y otras por \u201cindebida &nbsp;aplicaci\u00f3n\u201d; &nbsp;sin embargo, en este incurri\u00f3 en la misma falencia en cuanto a &nbsp;las normas presuntamente trasgredidas, y tampoco acredit\u00f3 &nbsp;la manera en la que se produjo la alegada vulneraci\u00f3n, pues &nbsp;parti\u00f3 de supuestos equivocados para cuestionar la postura del &nbsp;Tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido, la &nbsp;casacionista en la cr\u00edtica esbozada insiste en que el &nbsp;Colegiado &nbsp;hizo &nbsp;una &nbsp;\u00abinadecuada &nbsp;apreciaci\u00f3n\u00bb del &nbsp;libelo inicial, al considerar que la pretensi\u00f3n debi\u00f3 &nbsp;apuntar a solicitar la \u00abinoponibilidad\u00bb &nbsp;del contrato refutado y no la nulidad absoluta. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;bien mirado el fallo cuestionado, se advierte que &nbsp;el juzgador de segunda instancia confirm\u00f3 lo resuelto por el a &nbsp;quo, &nbsp;luego de concluir que, de las pruebas obrantes en el plenario no se &nbsp;acreditaba la falsedad de la escritura p\u00fablica No. &nbsp;0081 de 26 de enero de 2015, que habilit\u00f3 a Octavio &nbsp;Bonett Avenda\u00f1o para ajustar el acto reprochado en nombre y &nbsp;representaci\u00f3n de la se\u00f1ora Avenda\u00f1o Acendra. &nbsp;<\/p>\n<p>En esas &nbsp;condiciones, ni por asomo se observa que el sentenciador acusado haya &nbsp;concluido que la accionante equivoc\u00f3 el cauce para atacar la &nbsp;convenci\u00f3n discutida o que, al establecer la supuesta ausencia &nbsp;del elemento del consentimiento en ese acto, la aspiraci\u00f3n &nbsp;debi\u00f3 guiarse para obtener su inoponibilidad, en vez de la &nbsp;nulidad absoluta. La alusi\u00f3n sobre esta \u00faltima figura &nbsp;que realiz\u00f3 el ad &nbsp;quem &nbsp;en el prove\u00eddo combatido fue a prop\u00f3sito de poner de &nbsp;relieve que por esa senda se objetaba cualquier &nbsp;otra anomal\u00eda contractual diferente a las taxativamente &nbsp;contempladas en el art\u00edculo 1741 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;empero, no enderez\u00f3 desde aquella perspectiva su juicio sobre &nbsp;las aspiraciones del escrito inicial, de modo que, la censura luce &nbsp;desenfocada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Deviene &nbsp;de lo dicho que la inconforme no satisfizo las previsiones del &nbsp;art\u00edculo 344 del C\u00f3digo General del Proceso, pues los &nbsp;argumentos desarrollados no poseen la aptitud para patentizar los &nbsp;yerros atribuidos al juzgador, &nbsp;por &nbsp;ende, es claro que la argumentaci\u00f3n de la censora no fue m\u00e1s &nbsp;all\u00e1 de un alegato de instancia, que de ninguna manera es &nbsp;suficiente para sustentar la causal de casaci\u00f3n ac\u00e1 &nbsp;presentada; por el contrario, desconoce el car\u00e1cter &nbsp;extraordinario de este recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco &nbsp;concurren los presupuestos que consagra la legislaci\u00f3n para la &nbsp;selecci\u00f3n oficiosa, porque no es ostensible que lo dispuesto &nbsp;en la instancia comprometa el orden o el patrimonio p\u00fablico, &nbsp;atente contra los derechos y garant\u00edas constitucionales, ni se &nbsp;requiera unificar la jurisprudencia de la Corte. De otra parte, el &nbsp;tr\u00e1mite se ajust\u00f3 a las pautas legales; el prove\u00eddo &nbsp;fue el producto de una valoraci\u00f3n reflexiva del marco &nbsp;decisorio fijado por las partes y las probanzas arrimadas al juicio, &nbsp;y se apoy\u00f3 en la regulaci\u00f3n aplicable al caso, sin que &nbsp;se avizoren desatinos evidentes y trascendentes que ameriten su &nbsp;admisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las anteriores &nbsp;razones imponen, por lo tanto, la inadmisi\u00f3n de las dos &nbsp;acusaciones y, por ende, de la s\u00faplica en casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;INADMITIR &nbsp;la demanda presentada para sustentar la impugnaci\u00f3n &nbsp;extraordinaria interpuesta contra la sentencia descrita en el &nbsp;encabezamiento de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: En &nbsp;su oportunidad devu\u00e9lvase el expediente a la Corporaci\u00f3n &nbsp;de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Numeral 2\u00b0 de art\u00edculo 366 del C\u00f3digo General del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3812-2021 (2016-00089-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp; Magistrada &nbsp;ponente &nbsp; AC3812-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 08001-31-03-016-2016-00089-01 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de veintisiete de mayo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., primero (1) de septiembre de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-56775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56775\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}