{"id":56829,"date":"2024-05-17T20:43:06","date_gmt":"2024-05-17T20:43:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3901-2021-2010-02630-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:06","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:06","slug":"ac3901-2021-2010-02630-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac3901-2021-2010-02630-01\/","title":{"rendered":"AC 3901 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC3901-2021 (2010-02630-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC3901-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 70001-31-03-004-2010-02630-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dos de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide &nbsp;sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n que &nbsp;interpusieron los convocantes frente al fallo de 16 de septiembre de &nbsp;2020, dictado por la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Sincelejo, en el proceso declarativo &nbsp;promovido por Mar\u00eda Fernanda Mart\u00ednez Berdugo y otros &nbsp;contra la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas S.A.S. y otros. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Pretensiones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y fundamento f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;actores pidieron declarar civil y solidariamente responsables a las &nbsp;instituciones m\u00e9dicas convocadas, debido a \u00abla &nbsp;falla o falta del servicio que condujo a las lesiones f\u00edsicas &nbsp;y neurol\u00f3gicas de la menor Mar\u00eda Fernanda Mart\u00ednez &nbsp;Berdugo\u00bb. Asimismo, &nbsp;reclamaron la indemnizaci\u00f3n de los da\u00f1os patrimoniales &nbsp;y extrapatrimoniales irrogados a la v\u00edctima, sus padres y sus &nbsp;hermanos. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;fundar estos pedimentos, adujeron: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aproximadamente al mediod\u00eda del 28 de marzo de 2002, para &nbsp;cuando contaba con 36 semanas de gestaci\u00f3n, la se\u00f1ora &nbsp;Maribel Berdugo Vizca\u00edno present\u00f3 \u00abhemorragia &nbsp;vaginal acompa\u00f1ada de c\u00f3licos\u00bb, &nbsp;raz\u00f3n por la cual acudi\u00f3 a la Cl\u00ednica Las &nbsp;Pe\u00f1itas S.A.S., lugar donde termin\u00f3 dando a luz de &nbsp;forma precipitada a su hija, Mar\u00eda Fernanda, apenas noventa &nbsp;minutos despu\u00e9s. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La reci\u00e9n nacida present\u00f3 \u00abda\u00f1o &nbsp;hip\u00f3xico severo con un apgar de 4 al primer minuto (lo normal &nbsp;es de 8 a 10)\u00bb, grave &nbsp;padecimiento que se produjo debido a la negligencia del &nbsp; m\u00e9dico de turno\u00bb, &nbsp;quien \u00abno tom\u00f3 &nbsp;las medidas tendientes a establecer las razones del sangrado, no le &nbsp;dio importancia al motivo de la consulta, no coment\u00f3 &nbsp;inmediatamente al ginec\u00f3logo a sabiendas que un sangrado en el &nbsp;\u00faltimo trimestre de embarazo pone en peligro la vida del feto, &nbsp;ya que podr\u00eda tratarse de un desprendimiento prematuro de &nbsp;placenta nonnoinserta o placenta previa, como efectivamente sucedi\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De haberse practicado los ex\u00e1menes de rigor, el aludido &nbsp;galeno \u00abse hubiera &nbsp;dado cuenta de la cat\u00e1strofe que estaba pasando en el &nbsp;intrauterino y hubiera actuado para que la beb\u00e9 no tuviera &nbsp;severos problemas cerebrales secundarios a la isquemia prenatal por &nbsp;desprendimiento de la placenta que pudo haberse diagnosticado al &nbsp;ingreso de la paciente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A causa de la lesi\u00f3n, Mar\u00eda Fernanda \u00abrequiri\u00f3 &nbsp;la atenci\u00f3n de ni\u00f1era permanente durante sus primeros &nbsp;tres a\u00f1os de vida\u00bb &nbsp;y \u00abperdi\u00f3 el &nbsp;100% de su capacidad laboral, lo que genera incapacidad definitiva\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;procesal &nbsp;<\/p>\n<p>2.1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Enterada &nbsp;de la admisi\u00f3n de la demanda, la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas &nbsp;S.A.S. formul\u00f3 las excepciones de \u00abinexistencia &nbsp;de responsabilidad en los hechos narrados en la demanda\u00bb &nbsp;y \u00abausencia de colpa &nbsp;o dolo por parte de la cl\u00ednica\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A su &nbsp;turno, la Organizaci\u00f3n Cl\u00ednica General del Norte S.A. y &nbsp;la Sociedad M\u00e9dica Cl\u00ednica Riohacha S.A., tambi\u00e9n &nbsp;demandadas, alegaron \u00abinexistencia &nbsp;del obligatorio elemento estructural de tipo contractual y\/o legal &nbsp;y\/o de otro tipo, que le permita a los demandantes vincular como &nbsp;demandada y\/o como parte pasiva a la organizaci\u00f3n\u00bb; &nbsp;\u00abinexistencia del &nbsp;obligatorio nexo de causalidad entre el da\u00f1o que sufri\u00f3 &nbsp;la hija de la paciente y\/o los posibles perjuicios que recibieron &nbsp;terceras personas y la conducta de los m\u00e9dicos que en la &nbsp;urgencia de la IPS, Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas, atendieron a &nbsp;la paciente\u00bb; &nbsp;\u00abinexistencia de los &nbsp;elementos estructurales de la responsabilidad m\u00e9dica, &nbsp;denominados falta de oportunidad, pertinencia, racionalidad o &nbsp;impericia, falta de diligencia y\/o imprudencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;sentencia de 22 de enero de 2019, el Juzgado Primero Civil del &nbsp;Circuito de Sincelejo declar\u00f3 a la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas &nbsp;S.A.S. responsable de las lesiones sufridas por Mar\u00eda Fernanda &nbsp;Mart\u00ednez Berdugo. En consecuencia, la conden\u00f3 a pagar a &nbsp;la v\u00edctima $50.000.000 por da\u00f1o moral, $60.000.000 a &nbsp;t\u00edtulo de perjuicio fisiol\u00f3gico y \u00abuna &nbsp;renta peri\u00f3dica mensual por valor de un salario m\u00ednimo &nbsp;legal vigente a la fecha de su pago, desde el 28 de marzo de 2020 y &nbsp;durante toda la vida de esta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>La IPS &nbsp;vencida interpuso apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;sentencia impugnada &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;el fallo recurrido, el tribunal revoc\u00f3 lo decidido en primera &nbsp;instancia y, en su lugar, desestim\u00f3 las pretensiones, tras &nbsp;considerar lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El reconocimiento indemnizatorio &nbsp;dispuesto por el juez a quo se &nbsp;finc\u00f3 en que \u00ablos &nbsp;s\u00edntomas propios de un desprendimiento placentario que en su &nbsp;parecer mostraba la paciente a su ingreso a la Cl\u00ednica fueron &nbsp;desatendidos por \u00e9sta\u00bb, &nbsp;a lo que se sum\u00f3 que el \u00abm\u00e9dico &nbsp;de turno\u00bb asumi\u00f3 &nbsp;err\u00f3neamente que para ese momento la gestaci\u00f3n se &nbsp;encontraba \u00aben la &nbsp;semana 39, cuando en verdad lo era la 36\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, \u00aben &nbsp;el registro cl\u00ednico de la consulta por urgencias \u00fanicamente &nbsp;se rese\u00f1a que la paciente presentaba sangrado vaginal, signo &nbsp;que si bien, de acuerdo con la literatura m\u00e9dica sobre el &nbsp;tema, es uno de los indicativos de un desprendimiento prematuro de la &nbsp;placenta o una preclampsia, no lo es menos que no reflejaba se\u00f1ales &nbsp;adicionales, como lo son la hipertensi\u00f3n arterial, la fuerte &nbsp;cefalea, la visi\u00f3n borrosa o zumbidos en los o\u00eddos &nbsp;(ac\u00fafenos)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque \u00aben acertada &nbsp;deviene la afirmaci\u00f3n de que [la &nbsp;se\u00f1ora Berdugo Vizcaino] &nbsp;tan solo estaba en 36 semanas de gestaci\u00f3n (\u2026), &nbsp;los indicios derivados de las fallas del servicio m\u00e9dico &nbsp;prestado por la codemandada no tienen la entidad suficiente para &nbsp;v\u00e1lidamente converger en el desprendimiento placentario de la &nbsp;gestante, como causa del parto en avalancha y en la causaci\u00f3n &nbsp;final de los serios y permanentes da\u00f1os cerebrales que padece &nbsp;la menor Mar\u00eda Fernanda\u00bb, &nbsp;m\u00e1xime si se advierte que \u00abotros &nbsp;factores o aspectos, consignados en las memorias m\u00e9dicas, como &nbsp;el bajo peso del reci\u00e9n nacido, pudieron confluir en el &nbsp;resultado final del indudable da\u00f1o causado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contrario a lo que sostuvo el juez a &nbsp;quo, el dictamen pericial y los &nbsp;testimonios recaudados no respaldan los reclamos de los querellantes, &nbsp;puesto que el contenido de esas probanzas evidencia \u00fanicamente &nbsp;\u00abla existencia del &nbsp;da\u00f1o y las relaciones entre la familia\u00bb, &nbsp;pero no \u00abque el &nbsp;desprendimiento de la placenta fuese evidente, como se asegura en la &nbsp;sentencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, y en consideraci\u00f3n a que \u00abel &nbsp;acto m\u00e9dico frente a la responsabilidad civil debe examinarse &nbsp;de manera integral y conjunta, esto es, abarcando todos y cada una de &nbsp;las conductas desplegadas por los profesionales de la salud y no &nbsp;solamente el resultado final, aunque no puede desconocerse que la &nbsp;raz\u00f3n \u00faltima, inmediata o que directamente produjo las &nbsp;afecciones en la salud de la menor es la hipoxia cerebral secundaria &nbsp;a eventos perinatales, la verdad es que el origen o la causa &nbsp;fundamental de las complicaciones presentadas en el parto no queda &nbsp;definida por el neur\u00f3logo ni por ninguna otra probanza y, la &nbsp;prueba indiciaria, como ya se dijera no alcanza la connotaci\u00f3n &nbsp;de grave, concurrente y convergente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adem\u00e1s, \u00abno &nbsp;puede pasarse por alto que la controversia est\u00e1 desprovista de &nbsp;un dictamen pericial que permita establecer en grado de certeza la &nbsp;relaci\u00f3n inescindible entre la atenci\u00f3n inicial de la &nbsp;gestante y lo que finalmente deriv\u00f3 en el parto en avalancha y &nbsp;en los consiguientes efectos adversos en la salud de la reci\u00e9n &nbsp;nacida. Y por ser la obligaci\u00f3n gal\u00e9nica de medio, &nbsp;correspond\u00eda a los actores probar la negligencia, impericia o &nbsp;falta de cuidado de la llamada al litigio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;demanda de casaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La parte &nbsp;actora interpuso oportunamente el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;Tras su admisi\u00f3n, present\u00f3 la demanda que ahora ocupa &nbsp;la atenci\u00f3n de la Sala, donde enarbol\u00f3 un solo cargo, &nbsp;con fundamento en la causal segunda del art\u00edculo 336 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;R\u00e9gimen &nbsp;del recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;pertinente advertir que el remedio en estudio se interpuso en &nbsp;vigencia del C\u00f3digo General del Proceso, raz\u00f3n por la &nbsp;cual todo lo concerniente al mismo se ha de regir por esa normativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fundamentaci\u00f3n t\u00e9cnica de las causales de casaci\u00f3n &nbsp;exige que el impugnante demuestre la &nbsp;presencia de yerros que comprometan la legalidad de la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, tanto en la aplicaci\u00f3n de las normas de derecho &nbsp;sustancial (yerros in iudicando), &nbsp;como en la actividad procesal connatural al juicio (errores in &nbsp;procedendo). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;atender ese cometido, el inconforme deber\u00e1 observar, &nbsp;invariablemente, los requerimientos se\u00f1alados por la ley &nbsp;procesal y por la jurisprudencia para la apropiada sustentaci\u00f3n &nbsp;del remedio extraordinario, dentro de los cuales cabe destacar: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La formulaci\u00f3n, por separado, de los respectivos cargos, con &nbsp;la especificaci\u00f3n, de forma clara, precisa y completa, de los &nbsp;fundamentos de cada acusaci\u00f3n, que deben armonizar con alguno &nbsp;de los cinco motivos de casaci\u00f3n previstos en el precepto 336 &nbsp;del estatuto adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;caso de denunciar la infracci\u00f3n de normas de derecho &nbsp;sustancial regulatorias del litigio, como consecuencia de errores &nbsp;jur\u00eddicos (v\u00eda directa), o yerros f\u00e1cticos o de &nbsp;derecho (v\u00eda indirecta), es necesario incluir la disposici\u00f3n &nbsp;legal que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo &nbsp;debido serlo, haya sido transgredida, sin que sea necesario integrar &nbsp;una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se elige la v\u00eda directa, \u00abel &nbsp;cargo se circunscribir\u00e1 a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;sin &nbsp;comprender ni extenderse a la materia probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora, &nbsp;si se afirma que la violaci\u00f3n ocurri\u00f3 por la v\u00eda &nbsp;indirecta, por desaciertos de hecho y de derecho, es decir, los &nbsp;comprendidos en los supuestos de la causal segunda del precepto 336 &nbsp;del estatuto procesal, no es admisible referirse a aspectos f\u00e1cticos &nbsp;no debatidos en las instancias. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo que tiene que ver con el \u00aberror &nbsp;de derecho\u00bb, &nbsp;que se materializa cuando, en la actividad de valoraci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n \u2013aducci\u00f3n, &nbsp;incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n\u2013 se contrar\u00edan &nbsp;las reglas legales que gobiernan el r\u00e9gimen probatorio1, &nbsp;es menester se\u00f1alar las normas probatorias que se consideran &nbsp;quebrantadas y hacer una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en &nbsp;que lo fueron. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;su turno, si se denuncia un \u00aberror &nbsp;de hecho\u00bb, &nbsp;esto &nbsp;es, el que se exterioriza en la valoraci\u00f3n del contenido &nbsp;material de las pruebas legal y oportunamente allegadas al juicio2, &nbsp;deber\u00e1 manifestarse en qu\u00e9 consiste y cu\u00e1les &nbsp;son, en concreto, las pruebas o piezas procesales sobre las que &nbsp;recay\u00f3 el desacierto en la actividad de apreciaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;a &nbsp;fin &nbsp;de probar la pifia f\u00e1ctica, &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de evidenciarse que, respecto del escrito introductorio del proceso, &nbsp;su contestaci\u00f3n o los medios de prueba, &nbsp;hubo &nbsp;pretermisi\u00f3n o suposici\u00f3n total o parcial, o que su &nbsp;materialidad fue alterada, ya por adici\u00f3n o cercenamiento de &nbsp;expresiones o frases, o &nbsp;tergiversaci\u00f3n arbitraria o il\u00f3gica de su contenido. &nbsp;Igualmente se debe especificar lo inferido por el juzgador de cada &nbsp;medio de conocimiento, y se\u00f1alar su tenor material, con el fin &nbsp;de exteriorizar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la alteraci\u00f3n &nbsp;de la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;cargo por error de hecho, adem\u00e1s, debe comprender la totalidad &nbsp;de las deducciones probatorias sobre las cuales se apoy\u00f3 la &nbsp;providencia discutida (completitud), &nbsp;enfilarse con precisi\u00f3n absoluta hacia dichas conclusiones &nbsp;(enfoque), &nbsp;y demostrar la dimensi\u00f3n del error, de modo que se muestre tan &nbsp;grave y notorio que su sola exhibici\u00f3n sugiera que las tesis &nbsp;del tribunal son contraevidentes &nbsp;3. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;en el evento de soportarse la acusaci\u00f3n en la preterici\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n de apreciaci\u00f3n de pruebas incorporadas al &nbsp;plenario, se requiere identificar esos medios de convicci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como su contenido, en aquello que guarde relaci\u00f3n &nbsp;con los hechos referidos como no probados en el fallo impugnado, y &nbsp;que tengan incidencia en la resoluci\u00f3n que haya sido adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>(viii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;cargos por incongruencia de la sentencia con los hechos o las &nbsp;pretensiones de la demanda, o con las excepciones propuestas por el &nbsp;demandado o que el juez ha debido reconocer de oficio (causal &nbsp;tercera) y por transgresi\u00f3n a la prohibici\u00f3n de la &nbsp;reformatio &nbsp;in pejus (causal &nbsp;cuarta), no pueden gravitar alrededor de apreciaciones probatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>(ix) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se fustiga la decisi\u00f3n del tribunal por haber sido proferida &nbsp;en un juicio viciado nulidad, ha de tenerse en cuenta que el motivo &nbsp;de invalidaci\u00f3n no puede haberse saneado, en los t\u00e9rminos &nbsp;que prev\u00e9n los art\u00edculos 135 y 136 del estatuto &nbsp;procesal civil actualmente vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>(x) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;censor tiene la carga de evidenciar el alcance del desacierto &nbsp;esgrimido en el sentido decisorio (trascendencia), &nbsp;para lo cual, acreditado alguno de los motivos aducidos como sustento &nbsp;de la casaci\u00f3n, debe explicarse por qu\u00e9 el fallo &nbsp;definitivo habr\u00eda de ser distinto del cuestionado, adem\u00e1s &nbsp;de favorable a los intereses del recurrente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, como lo ha sostenido la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[P]ara &nbsp;que la casaci\u00f3n pueda alcanzar sus fines propios, para que sea &nbsp;dado a la Corte entrar a estudiar el recurso en el fondo, no basta &nbsp;con que se haya interpuesto, concedido y admitido, ni tampoco que se &nbsp;presente una demanda a manera de alegato de conclusi\u00f3n, ya que &nbsp;se trata de un recurso eminentemente extraordinario y no de una &nbsp;tercera instancia del proceso, sino que es menester que esa demanda &nbsp;llene todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, &nbsp;cuya &nbsp;omisi\u00f3n total o parcial conduce, por mandato expreso de la &nbsp;misma ley, a la inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente &nbsp;aducida\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 28 nov. 2012, rad. 2010-00089-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudio &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;la causal segunda del canon 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, los demandantes denunciaron la trasgresi\u00f3n indirecta, &nbsp;por errores de hecho, \u00abde &nbsp;los art\u00edculos 1604, 2341, 2342 y 2343 del c\u00f3digo civil, &nbsp;art\u00edculo 10 de la ley 23 de 1981, en relaci\u00f3n con los &nbsp;art\u00edculos 2, 4, 48, 49 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica\u00bb. &nbsp;Los argumentos esgrimidos en la censura admiten el siguiente &nbsp;compendio: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tribunal efectu\u00f3 una deficiente valoraci\u00f3n \u00abde &nbsp;la demanda (\u2026); &nbsp;de la Historia cl\u00ednica de Maribel de los \u00c1ngeles &nbsp;Berdugo Vizcaino (\u2026); &nbsp;de la declaraci\u00f3n de parte de Edgar de Jes\u00fas Mart\u00ednez &nbsp;Escudero (\u2026); &nbsp;del informe pericial de Juan Camilo Cot\u00faa Urzola (\u2026); &nbsp;y del Dictamen de la &nbsp;Junta Regional de Invalidez de Bol\u00edvar, donde se estableci\u00f3 &nbsp;un porcentaje de p\u00e9rdida de capacidad laboral del 98.70%\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esos &nbsp;yerros apreciativos lo condujeron a \u00abno &nbsp;dar por demostrado, est\u00e1ndolo, que en la atenci\u00f3n de &nbsp;emergencia (\u2026) &nbsp;hubo impericia y &nbsp;negligencia; a dar por demostrado, sin estarlo, que [dicha] &nbsp;atenci\u00f3n m\u00e9dica cumpli\u00f3 los par\u00e1metros y &nbsp;protocolos propios de la atenci\u00f3n en salud y la &nbsp;responsabilidad m\u00e9dica; a no dar por demostrado, est\u00e1ndolo, &nbsp;que la imprevisi\u00f3n, negligencia y mala atenci\u00f3n m\u00e9dica &nbsp;(\u2026) permiti\u00f3 &nbsp;(\u2026) &nbsp;un parto en avalancha, con graves da\u00f1os para la salud de la &nbsp;menor (\u2026); &nbsp;a no dar por demostrado, est\u00e1ndolo, que el nacimiento &nbsp;traum\u00e1tico de la Menor fue prematuro, es decir a las 36 &nbsp;semanas de gestaci\u00f3n; a dar por demostrado, sin estarlo, que &nbsp;existi\u00f3 bajo peso al momento del nacimiento de la menor Mar\u00eda &nbsp;Fernanda Mart\u00ednez Berdugo; y a no dar por demostrado, &nbsp;est\u00e1ndolo, que los da\u00f1os sufridos por Mar\u00eda &nbsp;Fernanda Mart\u00ednez Berdugo, son el resultado de la atenci\u00f3n &nbsp;deficiente que prest\u00f3 la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas a &nbsp;su progenitora al momento del Nacimiento\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;ad quem debi\u00f3 &nbsp;considerar que el facultativo que atendi\u00f3 a la gestante no se &nbsp;percat\u00f3 de que \u00abla &nbsp;paciente ten\u00eda 36 semanas de embarazo\u00bb &nbsp;y asumi\u00f3 injustificadamente que \u00abtenia &nbsp;39.1\u00bb, yerro que lo llev\u00f3 &nbsp;a \u00absuponer que el &nbsp;sangrado vaginal era el inicio de un trabajo de parto normal, por lo &nbsp;cual sin m\u00e1s ex\u00e1menes ni monitoreo fetal dej\u00f3 a &nbsp;la paciente en trabajo de parto (&#8230;) &nbsp;cuando seg\u00fan &nbsp;la patolog\u00eda, esto es, el desprendimiento placentario, lo &nbsp;inmediato era practicarle la ces\u00e1rea\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De conformidad con la literatura &nbsp;m\u00e9dica, \u00abfrente &nbsp;a un sangrado en el \u00faltimo trimestre (\u2026), &nbsp;para evitar complicaciones se debe desembarazar toda gestaci\u00f3n &nbsp;mayor de 36 semanas o si se identifica la madurez pulmonar fetal\u00bb, &nbsp;lo cual en este caso obvi\u00f3 el tratante, pese a que \u00abla &nbsp;se\u00f1ora Maribel Berdugo, present\u00f3 s\u00edntomas de &nbsp;preclamsia como el sangrado vaginal en el \u00faltimo trimestre y &nbsp;el aumento de la presi\u00f3n arterial a los pocos minutos de su &nbsp;llegada a la instituci\u00f3n prestadora de salud, tal como consta &nbsp;en el control de signos vitales que reza a folio 34 y 35 de la &nbsp;demanda\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin soporte probatorio alguno, el tribunal asumi\u00f3 \u00abla &nbsp;baja de peso del reci\u00e9n nacido como factor determinante en el &nbsp;resultado final del da\u00f1o causado a la menor Mar\u00eda &nbsp;Fernanda Mart\u00ednez Berdugo (\u2026)\u00bb. &nbsp;No obstante, \u00abal &nbsp;momento del ingreso de la se\u00f1ora Berdugo Vizcaino a la cl\u00ednica &nbsp;(\u2026), &nbsp;solo ten\u00eda alrededor de 36 semanas de gestaci\u00f3n (\u2026), &nbsp;por tanto, tal como reza en el cuadro anexo transcrito en la &nbsp;contestaci\u00f3n de las excepciones, para la semana 36 deb\u00eda &nbsp;pesar alrededor de 2500 gramos. Y teniendo en cuenta que la bebe &nbsp;naci\u00f3 con 2340, estaba dentro de los l\u00edmites normales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco acert\u00f3 la magistratura al echar de menos la prueba &nbsp;del nexo causal, puesto que \u00abel &nbsp;dictamen emitido por el neur\u00f3logo Juan Camilo Cot\u00faa &nbsp;Urzola, de fecha 27 de junio de 2017 es claro en precisar que la &nbsp;paciente presenta \u201cdiscapacidad motriz severa, asociado a &nbsp;epilepsia, signos y s\u00edntomas en relaci\u00f3n con par\u00e1lisis &nbsp;cerebral esp\u00e1tica severa, la cual en la paciente teniendo en &nbsp;cuenta los antecedentes mencionados y registrados en la historia &nbsp;cl\u00ednica, se pudiera relacionar con lo descrito (hipoxia &nbsp;secundaria a eventos perinatales), corroborado con neuroimagen &nbsp;realizada en el momento de los hechos en la que se describieron &nbsp;cambios estructurales espec\u00edficos de esta patolog\u00eda\u201d, &nbsp;comprobando con ello el nexo causal entre el da\u00f1o y la &nbsp;deficiente prestaci\u00f3n del servicio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Examen del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Los demandantes &nbsp;denunciaron, como fundamento de la responsabilidad civil endilgada a &nbsp;su contraparte, que el m\u00e9dico que atendi\u00f3 el parto de &nbsp;la se\u00f1ora Berdugo Vizcaino no adopt\u00f3 ninguna medida &nbsp;orientada a desembarazar a la gestante tan pronto consult\u00f3 el &nbsp;servicio de urgencias de la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas S.A.S., &nbsp;omisi\u00f3n que habr\u00eda impedido tratar a tiempo el &nbsp;desprendimiento abrupto de placenta que presentaba, y que termin\u00f3 &nbsp;por afectar el suministro de oxigeno al feto durante el parto, con &nbsp;las dolorosas secuelas narradas en el escrito introductorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, en la sentencia &nbsp;impugnada, el ad quem se\u00f1al\u00f3 que las premisas &nbsp;f\u00e1cticas de la demanda solo comprometer\u00edan la &nbsp;responsabilidad civil de la cl\u00ednica convocada en tanto se &nbsp;estableciera que la conducta de los galenos tratantes fue negligente, &nbsp;lo que supon\u00eda probar que estos pasaron por alto signos o &nbsp;s\u00edntomas que un profesional medio de su especialidad &nbsp;identificar\u00eda como sugestivos de un desprendimiento abrupto de &nbsp;placenta, permitiendo con tal equivocaci\u00f3n que la condici\u00f3n &nbsp;de base de la paciente se agravara, en desmedro del bienestar fetal. &nbsp;<\/p>\n<p>Seguidamente, el tribunal &nbsp;anot\u00f3 que las evidencias recaudadas no mostraban que la se\u00f1ora &nbsp;Berdugo Vizcaino hubiera manifestado signos o s\u00edntomas &nbsp;inequ\u00edvocos de abruptio placentae en su ingreso a &nbsp;urgencias; al contrario, aquella solamente present\u00f3 sangrado &nbsp;vaginal, que siendo com\u00fan entre las parturientas, no habilita &nbsp;por s\u00ed solo un diagn\u00f3stico diferencial, ni mucho menos &nbsp;conlleva la necesidad de practicar procedimientos de emergencia para &nbsp;asegurar un alumbramiento inmediato. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras esta breve s\u00edntesis &nbsp;de la actuaci\u00f3n, refulge que los recurrentes perdieron de &nbsp;vista la estructura argumentativa del fallo impugnado, pues no se &nbsp;detuvieron a explicar de qu\u00e9 manera la evidencia recaudada &nbsp;permit\u00eda deducir la culpa m\u00e9dica en el diagn\u00f3stico &nbsp;y tratamiento de la gestante, aspecto cuya orfandad de pruebas &nbsp;fundament\u00f3 la decisi\u00f3n de negar las pretensiones. De &nbsp;hecho, este puntal del debate (la infracci\u00f3n de la lex &nbsp;artis ad hoc) no fue abordado \u2013al menos con la prolijidad y &nbsp;profundidad exigible\u2013 en la sustentaci\u00f3n del recurso &nbsp;extraordinario, siendo ello mandatorio, dado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) la &nbsp;demanda de casaci\u00f3n debe &nbsp;desandar los pasos del tribunal para derruir todos y cada uno de los &nbsp;pilares que sirven de apoyo a la decisi\u00f3n que clausur\u00f3 &nbsp;la segunda instancia, porque en la &nbsp;medida en que alguno de sus argumentos basilares se mantenga &nbsp;inc\u00f3lume, la presunci\u00f3n de legalidad y acierto que &nbsp;ampara la labor de esa colegiatura se torna intangible para la Corte &nbsp;(&#8230;). \u201cLa &nbsp;competencia que el recurso de casaci\u00f3n otorga a la Corte, no &nbsp;abre un debate sin l\u00edmite como si fuera un thema decidendum, &nbsp;todo lo contrario, el fallo del Tribunal atrae sobre s\u00ed la &nbsp;censura, como thema decisum. La demanda de casaci\u00f3n delinea &nbsp;estrictamente los confines de la actividad de la Corte, la que &nbsp;desarrolla su tarea de velar por la cabal aplicaci\u00f3n del &nbsp;derecho objetivo y la preservaci\u00f3n de las garant\u00edas &nbsp;procesales, seg\u00fan sea la causal alegada. &nbsp;<\/p>\n<p>De otro lado, se advierte &nbsp;que en el \u00fanico cargo propuesto la actora replic\u00f3 el &nbsp;planteamiento de su demanda, en el que pretendi\u00f3 deducir la &nbsp;responsabilidad civil del personal sanitario de la Cl\u00ednica &nbsp;Las Pe\u00f1itas S.A.S. a partir del resultado nocivo de la &nbsp;atenci\u00f3n en salud por ellos prodigada (la hipoxia del &nbsp;neonato), censura que, am\u00e9n de desenfocada e incompleta, seg\u00fan &nbsp;se explic\u00f3 supra, tiene la entidad de un alegato de &nbsp;instancia, pues no busca derruir las razones del ad quem, sino &nbsp;insistir en una propuesta alternativa de valoraci\u00f3n del &nbsp;material probatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese &nbsp;que el rigor t\u00e9cnico del segundo motivo de casaci\u00f3n &nbsp;exige que el impugnante realice una exposici\u00f3n clara, precisa &nbsp;y completa \u2013en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 344-2 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso\u2013 de los desafueros en que &nbsp;habr\u00eda incurrido la colegiatura de segunda instancia &nbsp;al evaluar la evidencia, labor\u00edo &nbsp;que no se agota con la singularizaci\u00f3n &nbsp;de las probanzas que habr\u00edan sido preteridas o tergiversadas &nbsp;por la autoridad judicial, sino que debe extenderse a la &nbsp;\u00abconfrontaci\u00f3n [de] &nbsp;las conclusiones que de ellos extrajo \u2013o debi\u00f3 extraer\u2013 &nbsp;el Tribunal, la exposici\u00f3n de la evidencia de la equivocaci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como de su trascendencia en la determinaci\u00f3n &nbsp;adoptada\u00bb (CSJ &nbsp;AC6243-2016, 26 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;si el prop\u00f3sito de la censura es comprobar un yerro f\u00e1ctico, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;es insuficiente limitarse a esbozar o delinear el supuesto yerro en &nbsp;que habr\u00eda incurrido el juzgador, siendo necesario que se &nbsp;acredite cabalmente, esto es, que se le presente a la Corte no como &nbsp;una mera opini\u00f3n divergente de la del sentenciador, por &nbsp;atinada o versada que resulte, sino como corolario de una evidencia &nbsp;que, por s\u00ed sola, retumbe en el proceso. \u201cEl impugnante &nbsp;-ha puntualizado la Sala-, al atacar la sentencia por error evidente &nbsp;de hecho, se compromete a denunciar &nbsp;y &nbsp;demostrar el yerro en que &nbsp;incurri\u00f3 el Tribunal, como consecuencia directa del cual se &nbsp;adopt\u00f3 una decisi\u00f3n que no deb\u00eda adoptarse\u201d &nbsp;(CCXL, p\u00e1g. 82), agregando que \u201csi impugnar es refutar, &nbsp;contradecir, controvertir, lo cual exige, como m\u00ednimo, &nbsp;explicar qu\u00e9 es aquello que se enfrenta, fundar una acusaci\u00f3n &nbsp;es entonces asunto mucho m\u00e1s elaborado, comoquiera que no se &nbsp;logra con un simple alegar que el juzgador de instancia carece de &nbsp;raz\u00f3n, sino que impone, para el caso de violaci\u00f3n de la &nbsp;ley por la v\u00eda indirecta, concretar los errores que se habr\u00edan &nbsp;cometido al valorar unas espec\u00edficas pruebas, y mostrar de qu\u00e9 &nbsp;manera esas equivocaciones incidieron en la decisi\u00f3n que se &nbsp;repudia\u201d (auto de 29 de agosto de 2000, exp. 1994-0088). En &nbsp;suma, la exigencia de la demostraci\u00f3n de un cargo en casaci\u00f3n, &nbsp;no &nbsp;se satisface con afirmaciones o negaciones panor\u00e1micas -o &nbsp;generales- sobre el tema decidido, as\u00ed \u00e9stas resulten &nbsp;pertinentes respecto de las conclusiones del Tribunal, siendo &nbsp;menester superar el umbral de la enunciaci\u00f3n o descripci\u00f3n &nbsp;del yerro, para acometer, en concreto, el enjuiciamiento insoslayable &nbsp;de los argumentos del fallador, lo que se cumple mediante la &nbsp;exposici\u00f3n de la evidencia del error y de su incidencia en la &nbsp;decisi\u00f3n adoptada\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 2 feb. 2001, rad. 5670). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s recientemente, se &nbsp;insisti\u00f3 en que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;partiendo de la base de que la discreta autonom\u00eda de &nbsp;los juzgadores de instancia en la apreciaci\u00f3n de las pruebas &nbsp;conduce a que los fallos lleguen a la Corte amparados en la &nbsp;presunci\u00f3n de acierto, es preciso subrayar que los errores de &nbsp;hecho que se les endilga deben ser ostensibles o protuberantes para &nbsp;que puedan justificar la infirmaci\u00f3n del fallo, justificaci\u00f3n &nbsp;que por lo tanto no se da sino en tanto quede acreditado que la &nbsp;estimaci\u00f3n probatoria propuesta por el recurrente es la \u00fanica &nbsp;posible frente a la realidad procesal, tornando por lo tanto en &nbsp;contraevidente la formulada por el juez. Por el contrario, no &nbsp;producir\u00e1 tal resultado la decisi\u00f3n del sentenciador &nbsp;que no se aparta de las alternativas de razonable apreciaci\u00f3n &nbsp;que ofrezca la prueba o que no se impone frente a \u00e9sta como &nbsp;afirmaci\u00f3n il\u00f3gica y arbitraria, es decir, cuando s\u00f3lo &nbsp;se presente apenas como una posibilidad de que se haya equivocado. Se &nbsp;infiere de lo anterior, entonces, que cualquier ensayo cr\u00edtico &nbsp;sobre el \u00e1mbito probatorio que pueda hacer m\u00e1s o menos &nbsp;factible un nuevo an\u00e1lisis de los medios demostrativos &nbsp;apoyados en razonamientos l\u00f3gicos, no tiene virtualidad &nbsp;suficiente para aniquilar una sentencia si no va acompa\u00f1ado de &nbsp;la evidencia de equivocaci\u00f3n por parte del sentenciador &nbsp;(\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;SC, 8 sep. 2011, rad. 2007-00456-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por esa v\u00eda, resalta &nbsp;la Sala que los convocantes no se preocuparon por identificar los &nbsp;errores cometidos en el fallo cuestionado, ni por demostrar que estos &nbsp;eran de tal magnitud que dejaban al descubierto su apartamiento &nbsp;grosero y trascendente de los elementos de convicci\u00f3n. &nbsp;Simplemente, se limitaron a relacionar una porci\u00f3n del &nbsp;material probatorio recaudado, para construir, a partir de all\u00ed, &nbsp;una particular &nbsp;f\u00f3rmula hermen\u00e9utica, como alternativa a la que sirvi\u00f3 &nbsp;para fundar la decisi\u00f3n impugnada, reparo que as\u00ed &nbsp;formulado resulta incompatible con este recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>A lo dicho se suma que en el &nbsp;\u00fanico cargo formulado los demandantes se limitaron a &nbsp;denunciar, de forma gen\u00e9rica, la pretermisi\u00f3n de &nbsp;algunas probanzas documentales y t\u00e9cnicas, sin detenerse a &nbsp;explicar de qu\u00e9 forma esos elementos de juicio que se dijeron &nbsp;obviados serv\u00edan al prop\u00f3sito de acreditar una &nbsp;infracci\u00f3n a la lex artis ad hoc del m\u00e9dico que &nbsp;atendi\u00f3 el parto de la se\u00f1ora Berdugo Vizcaino, as\u00ed &nbsp;como el nexo de causalidad entre esa conducta y el da\u00f1o que &nbsp;padeci\u00f3 su hija. &nbsp;<\/p>\n<p>Por v\u00eda de ejemplo, &nbsp;sostuvieron que la experticia recaudada permit\u00eda esclarecer el &nbsp;problema de la relaci\u00f3n causal entre la conducta m\u00e9dica &nbsp;culposa y el da\u00f1o, pero para comprobar tal afirmaci\u00f3n &nbsp;se limitaron a recordar que, a juicio del perito m\u00e9dico, la &nbsp;discapacidad motriz severa de la joven Mar\u00eda Fernanda \u00abse &nbsp;pudiera relacionar con lo descrito (hipoxia secundaria a eventos &nbsp;perinatales)\u00bb, escueta &nbsp;hip\u00f3tesis en la que no se enlazan las secuelas de la reci\u00e9n &nbsp;nacida con una conducta espec\u00edfica, menos aun con la del &nbsp;personal de la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas S.A.S. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;colof\u00f3n, es pertinente indicar que existi\u00f3 un error en &nbsp;la determinaci\u00f3n de las semanas de gestaci\u00f3n al momento &nbsp;del ingreso a urgencias, pues como lo se\u00f1al\u00f3 el &nbsp;tribunal, en la historia cl\u00ednica se registraron 39, siendo que &nbsp;la se\u00f1ora Berdugo Vizca\u00edno apenas se encontraba en la &nbsp;semana 36 de embarazo. Lo que esa colegiatura no encontr\u00f3 &nbsp;probado fue la incidencia de ese yerro en el resultado da\u00f1oso; &nbsp;y, nuevamente, al abordar la problem\u00e1tica, los recurrentes &nbsp;perdieron de vista el objeto de su ataque, pues se limitaron a &nbsp;insistir en el equ\u00edvoco \u2013que no se discute\u2013, sin &nbsp;ahondar en su vinculo con la hipoxia de la reci\u00e9n nacida, &nbsp;siendo esto \u00faltimo lo realmente determinante para estructurar &nbsp;la responsabilidad civil reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Los convocantes no se &nbsp;ocuparon de identificar los errores cometidos en el fallo &nbsp;cuestionado, ni de demostrar que estos eran de tal magnitud que &nbsp;dejaban al descubierto su apartamiento grosero y trascendente de los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n. Simplemente, relacionaron una porci\u00f3n &nbsp;del material probatorio recaudado, para construir, a partir de all\u00ed, &nbsp;su particular &nbsp;propuesta de valoraci\u00f3n, como alternativa a la que sirvi\u00f3 &nbsp;para fundar la decisi\u00f3n impugnada, reparo que as\u00ed &nbsp;formulado resulta incompatible con este recurso extraordinario. &nbsp;As\u00ed las cosas, es imperativa la &nbsp;inadmisi\u00f3n de la demanda, con apoyo en lo dispuesto en el &nbsp;art\u00edculo 346-1 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema &nbsp;de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;DECLARAR INADMISIBLE la demanda de &nbsp;casaci\u00f3n presentada por la demandante, frente a la sentencia &nbsp;proferida el 16 de septiembre de 2020 por la Sala Civil Familia &nbsp;Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Sincelejo, en &nbsp;el proceso declarativo promovido por Mar\u00eda Fernanda Mart\u00ednez &nbsp;Berdugo y otros contra la Cl\u00ednica Las Pe\u00f1itas S.A.S. y &nbsp;otros. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;Por secretar\u00eda rem\u00edtase &nbsp;el expediente al tribunal de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese &nbsp;y c\u00famplase &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ AC8716-2017, 18 dic., entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC8702-2017, 20 jun., entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC, 9 ago. 2010, rad. 2004-00524-01, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC3901-2021 (2010-02630-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; AC3901-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 70001-31-03-004-2010-02630-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de dos de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp; Se decide &nbsp;sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-56829","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56829","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56829"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56829\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56829"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56829"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56829"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}