{"id":56890,"date":"2024-05-17T20:43:10","date_gmt":"2024-05-17T20:43:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac4031-2021-2018-00519-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:10","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:10","slug":"ac4031-2021-2018-00519-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/ac4031-2021-2018-00519-01\/","title":{"rendered":"AC 4031 2021"},"content":{"rendered":"<p>AC4031-2021 (2018-00519-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>AC4031-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 25290-31-03-001-2018-00519-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticinco de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., trece (13) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se decide &nbsp;sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n que interpuso &nbsp;la convocada frente a la sentencia de 6 de agosto de 2020, proferida &nbsp;por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Cundinamarca, en el proceso verbal que promovi\u00f3 Jos\u00e9 &nbsp;Alberto Tafurt Yunda contra Dora In\u00e9s Rodr\u00edguez &nbsp;Rodr\u00edguez. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>El actor pidi\u00f3 &nbsp;declarar \u00abla existencia de [una] &nbsp;sociedad de hecho entre Jos\u00e9 Alberto Tafurt Yunda y Dora In\u00e9s &nbsp;Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez, conformada desde el 27 de marzo de &nbsp;2005, hasta el 13 de diciembre de 2014\u00bb. Asimismo, &nbsp;reclam\u00f3 que dicha universalidad fuera disuelta y liquidada, a &nbsp;trav\u00e9s de los cauces legales. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamento &nbsp;f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;partir del 27 de mayo de 2005, los litigantes acordaron asociarse &nbsp;comercialmente, con el prop\u00f3sito de incrementar sus &nbsp;patrimonios y repartirse las utilidades de un negocio relacionado con &nbsp;la construcci\u00f3n, venta y permuta de bienes inmuebles. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. Con esa &nbsp;finalidad, estipularon que la demandada aportar\u00eda una parte en &nbsp;dinero y el querellante contribuir\u00eda con \u00absu &nbsp;amplio conocimiento y experiencia en construcci\u00f3n, un &nbsp;porcentaje en dinero, terrenos, mano de obra, materiales, &nbsp;maquinaria\u00bb; adem\u00e1s, adelantar\u00eda &nbsp;\u00ablas negociaciones para vender las &nbsp;construcciones de los bienes inmuebles\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gracias a &nbsp;ese esfuerzo mancomunado, los socios de hecho adquirieron varios &nbsp;bienes muebles e inmuebles, los cuales fueron registrados, de mutuo &nbsp;acuerdo, \u00fanicamente a nombre de la demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 13 de &nbsp;diciembre de 2014, la se\u00f1ora Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez &nbsp;decidi\u00f3 romper unilateralmente el v\u00ednculo que manten\u00eda &nbsp;con el actor, neg\u00e1ndose a distribuir los activos de la &nbsp;sociedad de hecho en forma equitativa. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. La &nbsp;demandada compareci\u00f3 oportunamente al proceso, oponi\u00e9ndose &nbsp;a la prosperidad del petitum y formulando excepciones, &nbsp;orientadas \u2013primordialmente\u2013 a descartar la asociaci\u00f3n &nbsp;comercial. Asimismo, arguy\u00f3 que entre ella y el actor existi\u00f3 &nbsp;una prolongada relaci\u00f3n sentimental, que no pudo dar lugar a &nbsp;una sociedad patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes, pues el &nbsp;se\u00f1or Tafurt Yunda no ha disuelto ni liquidado su sociedad &nbsp;conyugal anterior. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante &nbsp;fallo de 20 de junio de 2019, el juez de primer grado accedi\u00f3 &nbsp;a las s\u00faplicas de la demanda. La querellada interpuso &nbsp;apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>El tribunal &nbsp;modific\u00f3 la sentencia del a quo, \u00fanicamente en &nbsp;lo que tiene que ver con la fecha de finalizaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad de hecho. En lo dem\u00e1s, confirm\u00f3 lo decidido, &nbsp;con apoyo en los siguientes razonamientos: &nbsp;<\/p>\n<p>(i)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Del &nbsp;an\u00e1lisis del acervo probatorio es posible extraer tanto la &nbsp;voluntad de asociaci\u00f3n de las partes (affectio societatis), &nbsp;como la existencia de aportes (en dinero y en especie) de los dos &nbsp;litigantes, destinados a desarrollar un negocio com\u00fan, del que &nbsp;distribuyeron equitativamente p\u00e9rdidas y ganancias. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Varios testigos afirmaron que el actor \u00abse &nbsp;encargaba de la construcci\u00f3n y Dora In\u00e9s iba a las &nbsp;obras daba instrucciones y supervisaba, en general que &nbsp;ambos coordinaban las obras\u00bb; &nbsp;tambi\u00e9n relataron que la pareja compr\u00f3 varios predios, &nbsp;particip\u00f3 en la creaci\u00f3n de proyectos de construcci\u00f3n &nbsp;e intervino en las negociaciones de venta de esos activos, de todo lo &nbsp;cual \u00abdeviene impl\u00edcito el &nbsp;consentimiento para la formaci\u00f3n [de &nbsp;la] sociedad de hecho demandada, lo que &nbsp;refleja el animus o affectio societatis, pues muestra que las partes &nbsp;ten\u00edan como prop\u00f3sito la mutua colaboraci\u00f3n en &nbsp;una empresa com\u00fan\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; Si bien la demandada neg\u00f3 la existencia de esa sociedad, lo &nbsp;cierto es que reconoci\u00f3 haber prestado dinero y aportado &nbsp;terrenos para la construcci\u00f3n de proyectos, con la \u00fanica &nbsp;condici\u00f3n de que los lotes quedaran a su nombre y que cuando &nbsp;se vendiera la edificaci\u00f3n se le devolviera el dinero, siendo &nbsp;claro que \u00abla finalidad de dar dinero o lotes &nbsp;en \u201cpr\u00e9stamo\u201d por parte de la demanda al actor fue &nbsp;precisamente el deseo o animo mancomunado entre demandante y &nbsp;demandada de asociarse para la consecuci\u00f3n de fines &nbsp;econ\u00f3micos, pues los que originaba el pr\u00e9stamo de lotes &nbsp;o dinero era desarrollar la labor de construcci\u00f3n de inmuebles &nbsp; para luego ser vendidos y obtener ganancias de ello, lo que revela &nbsp;la \u201caffectio societatis\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Adicionalmente, los declarantes dieron cuenta de \u00abla &nbsp;repartici\u00f3n del producto de las ventas de los &nbsp;inmuebles construidos y la reinversi\u00f3n en otros inmuebles &nbsp;(\u2026)\u00bb, as\u00ed como de &nbsp;la uni\u00f3n de aportes comunes en trabajo o en capital, que &nbsp;correspond\u00edan \u00aba dinero y mano de obra &nbsp;por parte del demandante, mientras que la demandada aportaba &nbsp;terrenos, dinero y supervisi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;conclusi\u00f3n, los medios de prueba permiten inferir que \u00abel &nbsp;accionar del demandante y la demandada fue el de asociarse, para &nbsp;aportar los esfuerzos y capitales para posteriormente participar en &nbsp;la distribuci\u00f3n de utilidades o eventualmente de p\u00e9rdidas, &nbsp;como base indiscutible de una sociedad comercial\u00bb, &nbsp;debi\u00e9ndose a\u00f1adir que \u00abla &nbsp;relaci\u00f3n sentimental que tuvieron las partes no desvirt\u00faa &nbsp;la constituci\u00f3n de la sociedad comercial de hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La convocada &nbsp;interpuso oportunamente el citado remedio, formulando cinco cargos, &nbsp;dos de ellos al amparo de la causal quinta, dos por la senda de la &nbsp;causal segunda, y el restante invocando el numeral primero del &nbsp;art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;R\u00e9gimen &nbsp;del recurso extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>El remedio en &nbsp;estudio se interpuso en vigencia del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, raz\u00f3n por la cual se ha de regir por esa misma &nbsp;normativa. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fundamentaci\u00f3n &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fundamentaci\u00f3n t\u00e9cnica de las causales de casaci\u00f3n &nbsp;exige que el impugnante extraordinario demuestre la presencia de &nbsp;yerros que comprometan la legalidad de la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, tanto en la aplicaci\u00f3n de las normas de derecho &nbsp;sustancial (yerros in iudicando), como en la actividad &nbsp;procesal connatural al juicio (errores in procedendo). &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;atender ese cometido, el inconforme deber\u00e1 observar, &nbsp;invariablemente, los requerimientos se\u00f1alados por la ley &nbsp;procesal y por la jurisprudencia para la apropiada sustentaci\u00f3n &nbsp;del remedio extraordinario, dentro de los cuales cabe destacar: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La formulaci\u00f3n, por separado, de los respectivos cargos, con &nbsp;la especificaci\u00f3n, de forma clara, precisa y completa, de los &nbsp;fundamentos de cada acusaci\u00f3n, que deben armonizar con alguno &nbsp;de los cinco motivos de casaci\u00f3n previstos en el precepto 336 &nbsp;del estatuto adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;caso de censurar la infracci\u00f3n de normas de derecho sustancial &nbsp;regulatorias del litigio, como consecuencia de errores jur\u00eddicos &nbsp;(v\u00eda directa), o yerros f\u00e1cticos o de derecho (senda &nbsp;indirecta), es necesario incluir la disposici\u00f3n legal que, &nbsp;constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido &nbsp;serlo, haya sido infringida1. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se elige la v\u00eda directa para atacar el fallo de segunda &nbsp;instancia, \u00abel &nbsp;cargo se circunscribir\u00e1 a la cuesti\u00f3n jur\u00eddica &nbsp;sin comprender &nbsp;ni extenderse a la materia probatoria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;lo que tiene que ver con el \u00aberror &nbsp;de derecho\u00bb &nbsp;(que se materializa cuando, en la actividad de valoraci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica de los medios de convicci\u00f3n \u2013aducci\u00f3n, &nbsp;incorporaci\u00f3n y apreciaci\u00f3n\u2013 se contrar\u00edan &nbsp;las reglas legales que gobiernan el r\u00e9gimen probatorio2), &nbsp;es menester se\u00f1alar las normas probatorias que se consideran &nbsp;quebrantadas y hacer una explicaci\u00f3n sucinta de la manera en &nbsp;que lo fueron. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;su turno, si se denuncia un \u00aberror &nbsp;de hecho\u00bb &nbsp;(esto &nbsp;es, el que se exterioriza en la valoraci\u00f3n del contenido &nbsp;material de las pruebas legal y oportunamente allegadas al juicio3), &nbsp;deber\u00e1 manifestarse en qu\u00e9 consiste y cu\u00e1les &nbsp;son, en concreto, las pruebas o piezas procesales sobre las que &nbsp;recay\u00f3 el desacierto en la actividad de apreciaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;a &nbsp;fin &nbsp;de probar la pifia f\u00e1ctica, &nbsp;habr\u00e1 &nbsp;de evidenciarse que, respecto del escrito introductorio del proceso, &nbsp;su contestaci\u00f3n o los medios de prueba, &nbsp;hubo &nbsp;pretermisi\u00f3n o suposici\u00f3n total o parcial de tales &nbsp;elementos de juicio, o alteraci\u00f3n de su contenido material, ya &nbsp;por adici\u00f3n o cercenamiento de expresiones o frases, o &nbsp;tergiversaci\u00f3n arbitraria o il\u00f3gica de su texto. &nbsp;Igualmente se debe especificar lo inferido por el juzgador de cada &nbsp;medio de conocimiento, y se\u00f1alar su tenor material, con el fin &nbsp;de exteriorizar en qu\u00e9 consisti\u00f3 la alteraci\u00f3n &nbsp;de la prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;cargo por error de hecho debe comprender la totalidad de las &nbsp;deducciones probatorias sobre las cuales se apoy\u00f3 la &nbsp;providencia discutida (completitud), &nbsp;enfilarse con precisi\u00f3n absoluta hacia dichas conclusiones &nbsp;(enfoque), &nbsp;y demostrar la dimensi\u00f3n del error, de modo que se muestre tan &nbsp;grave y notorio que su sola exhibici\u00f3n sugiera que las tesis &nbsp;del tribunal son contrarias a toda evidencia &nbsp;4. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;en el evento de soportarse la acusaci\u00f3n en la preterici\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n de apreciaci\u00f3n de pruebas incorporadas al &nbsp;plenario, se requiere identificar esos medios de convicci\u00f3n, &nbsp;as\u00ed como su texto en aquello que guarde relaci\u00f3n con &nbsp;los hechos referidos como no acreditados en el fallo impugnado, y que &nbsp;tengan incidencia en la resoluci\u00f3n adoptada. &nbsp;<\/p>\n<p>(viii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;cargos por incongruencia de la sentencia con los hechos o las &nbsp;pretensiones de la demanda, o con las excepciones propuestas por el &nbsp;demandado o que el juez ha debido reconocer de oficio (causal &nbsp;tercera), y por transgresi\u00f3n a la prohibici\u00f3n de la &nbsp;reformatio &nbsp;in pejus (causal &nbsp;cuarta), no pueden girar alrededor de apreciaciones probatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>(ix) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;se fustiga la decisi\u00f3n por ser proferida en un juicio viciado &nbsp;de algunas de las causales de nulidad consagradas en la ley, ha de &nbsp;tenerse en cuenta que el motivo de invalidaci\u00f3n no puede &nbsp;haberse saneado, en los t\u00e9rminos que prev\u00e9n los &nbsp;art\u00edculos 135 y 136 del estatuto procesal civil actualmente &nbsp;vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>(x) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;censor adem\u00e1s tiene la carga de evidenciar el alcance del &nbsp;desacierto en &nbsp;el sentido decisorio de la sentencia recurrida &nbsp;(trascendencia), &nbsp;para lo cual, demostrada alguna de las modalidades de errores &nbsp;aducidos como sustento de los reproches, debe explicar por qu\u00e9 &nbsp;ese fallo habr\u00eda de ser distinto del cuestionado, adem\u00e1s &nbsp;de favorable a sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;resumen, como lo ha sostenido la Sala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[P]ara &nbsp;que la casaci\u00f3n pueda alcanzar sus fines propios, para que sea &nbsp;dado a la Corte entrar a estudiar el recurso en el fondo, no basta &nbsp;con que se haya interpuesto, concedido y admitido, ni tampoco que se &nbsp;presente una demanda a manera de alegato de conclusi\u00f3n, ya que &nbsp;se trata de un recurso eminentemente extraordinario y no de una &nbsp;tercera instancia del proceso, sino que es menester que esa demanda &nbsp;llene todos los requisitos formales exigidos por la ley para ella, &nbsp;cuya omisi\u00f3n &nbsp;total o parcial conduce, por mandato expreso de la misma ley, a la &nbsp;inadmisi\u00f3n de la que ha sido defectuosamente aducida\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 28 nov. 2012, rad. 2010-00089-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudio &nbsp;de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cargos &nbsp;primero y segundo. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.1. &nbsp;Formulaci\u00f3n del cargo primero. &nbsp;<\/p>\n<p>Al amparo del &nbsp;numeral 5 del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, la querellada adujo que en este juicio se incurri\u00f3 &nbsp;\u00aben las causales de nulidad (\u2026) &nbsp;consagradas en los Art\u00edculos 36, 107 y 134 inc. 2\u00bb &nbsp;del citado estatuto procesal, dado &nbsp;que la sentencia de segunda instancia \u00abse &nbsp;profiri\u00f3 de forma irregular (\u2026) &nbsp;con violaci\u00f3n del procedimiento previsto para su deliberaci\u00f3n, &nbsp;votaci\u00f3n y decisi\u00f3n del fallo\u00bb, sin &nbsp;que pueda considerarse subsanado tal yerro \u00abporque &nbsp;la sentencia (\u2026) &nbsp;haya sido finalmente firmada por los tres Honorables Magistrados &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentir de la &nbsp;casacionista, no se cumplieron los requisitos de la fase de &nbsp;convocatoria a sala de decisi\u00f3n establecidos en el art\u00edculo &nbsp;10 del Acuerdo PCSA17-10715 del 25 de julio de 2017, pues el ponente &nbsp;jam\u00e1s registr\u00f3 el proyecto de sentencia en la &nbsp;Secretar\u00eda, ni comunic\u00f3 \u2013con un d\u00eda de &nbsp;antelaci\u00f3n\u2013 a los dem\u00e1s magistrados \u00abel &nbsp;aviso de citaci\u00f3n a la Sala virtual\u00bb. &nbsp;Igualmente, se vulner\u00f3 el canon 12 ejusdem, comoquiera &nbsp;que \u00abdel aviso (\u2026) &nbsp;se extrae que la reuni\u00f3n respectiva no se iba a llevar a cabo &nbsp;en las instalaciones del tribunal, sino de manera virtual, sin &nbsp;embargo, de la lectura del \u201cacta de &nbsp;sala de decisi\u00f3n No. 10\/20\u201d, no se evidencia el lugar o &nbsp;sede desde donde cada magistrado &nbsp;presuntamente acudi\u00f3 a la reuni\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para finalizar, &nbsp;anot\u00f3 que el acta de la sesi\u00f3n que adelant\u00f3 el &nbsp;tribunal no re\u00fane las solemnidades \u00abque &nbsp;la ley exige para su existencia y validez, como lo era dejar la &nbsp;constancia expresa de las deliberaciones y votaciones de cada uno de &nbsp;los tres magistrados que integraban la Sala\u00bb, lo &nbsp;cual impide \u00abconfigurarse jur\u00eddicamente &nbsp;la deliberaci\u00f3n y votaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.2. &nbsp;Formulaci\u00f3n del cargo segundo. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras denunciar &nbsp;que en el presente juicio se estructur\u00f3 el motivo de &nbsp;invalidaci\u00f3n previsto en el art\u00edculo 133-2 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, la convocada asever\u00f3 que la sentencia \u00abse &nbsp;profiri\u00f3 con graves vicios de motivaci\u00f3n, toda vez, que &nbsp;el tribunal no resolvi\u00f3 el primer reparo objeto del recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n (nulidad en la sentencia de primera instancia); y &nbsp;las excepciones de m\u00e9rito no fueron motivadas o resueltas &nbsp;adecuadamente, sus argumentos centrales no fueron motivados &nbsp;suficientemente, no fueron estudiados abordando el eje central de los &nbsp;mismos, fueron despachados de manera incompleta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por ese &nbsp;sendero, indic\u00f3 la recurrente que \u00abestar\u00edamos &nbsp;en presencia de una forma de \u201cpreterici\u00f3n de la &nbsp;instancia\u201d (\u2026) &nbsp;pues es latente que al no motivarse debidamente y en ese sendero &nbsp;resolverse todos los argumentos del recurso de apelaci\u00f3n, y &nbsp;las bases fundamentales en que se soportaron las excepciones de &nbsp;m\u00e9rito propuestas por la parte demandada, se est\u00e1 &nbsp;transgrediendo el principio constitucional del derecho a obtener un &nbsp;doble instancia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.3. &nbsp;An\u00e1lisis conjunto de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;precedente de la Sala tiene establecido que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la procedencia de la &nbsp;causal 5\u00aa de casaci\u00f3n, por haberse incurrido en alguno de &nbsp;los vicios invalidantes consagrados en el [art\u00edculo &nbsp;133 del C\u00f3digo General del Proceso], &nbsp;supone las siguientes condiciones: &nbsp;<\/p>\n<p>b) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que adem\u00e1s de corresponder a realidades procesales &nbsp;comprobables, esas &nbsp;irregularidades est\u00e9n contempladas taxativamente dentro de las &nbsp;causales de nulidad adjetiva que enumera el referido art\u00edculo; &nbsp;y por \u00faltimo, &nbsp;<\/p>\n<p>c) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que concurriendo los dos presupuestos anteriores y si son saneables, &nbsp;respecto de las nulidades as\u00ed en principio caracterizadas no &nbsp;aparezca que fueron convalidadas por el asentimiento expreso o t\u00e1cito &nbsp;de la persona legitimada para hacerlas valer\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 5 dic. 2008, rad. 1999-02197-01; reiterada en CSJ SC 20 ago. &nbsp;2013, rad. 2003-00716-01 y CSJ SC10302-2017, 18 jul., entre otras) &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado lo &nbsp;anterior, se advierte que no existe v\u00ednculo alguno entre las &nbsp;causales de nulidad aludidas por la recurrente (esto es, \u00abla &nbsp;ausencia del juez o los magistrados en las audiencias o diligencias\u00bb, &nbsp;y la pretermisi\u00f3n \u00edntegra de la instancia) y los hechos &nbsp;que expuso como sustento de sus acusaciones. De un lado, no se aleg\u00f3, &nbsp;ni mucho menos se prob\u00f3, que la audiencia de fallo adelantada &nbsp;ante el tribunal se hubiera llevado a cabo sin la presencia de todos &nbsp;los magistrados que integraban la respectiva Sala; por el contrario, &nbsp;la querellada se limit\u00f3 a invocar algunos aspectos &nbsp;administrativos del tr\u00e1mite previo a la emisi\u00f3n del &nbsp;fallo, que nada tienen que ver con el supuesto del art\u00edculo 36 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Y de otra &nbsp;parte, la convocada intent\u00f3 cubrir con el ropaje de la causal &nbsp;segunda de nulidad procesal, algunos \u201cdefectos de motivaci\u00f3n\u201d, &nbsp;que, en su opini\u00f3n, afectar\u00edan el fallo dictado en su &nbsp;contra, perdiendo de vista que yerros como los denunciados no est\u00e1n &nbsp;vinculados con el procedimiento, sino con la labor de juzgamiento, &nbsp;por lo que deber\u00edan encuadrarse en uno cualquiera de los &nbsp;motivos de casaci\u00f3n previstos para remediarlos. As\u00ed lo &nbsp;reiter\u00f3, recientemente, la Sala de Casaci\u00f3n Civil: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;motivaci\u00f3n es donde se concentra la labor de juzgamiento &nbsp;efectuada por el respectivo sentenciador y, por lo mismo, la carencia &nbsp;de fundamentos o las graves deficiencias de los mismos, son defectos &nbsp;que conciernen con ese labor\u00edo de los jueces y no con la forma &nbsp;o la construcci\u00f3n de los juicios. Trasladado &nbsp;ese entendimiento de la cuesti\u00f3n al plano del recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n, en el que, como se sabe, s\u00f3lo &nbsp;existen dos tipos de yerros, los de juzgamiento y los de actividad, &nbsp;correspondiendo los primeros al desacierto de los fundamentos &nbsp;jur\u00eddicos y\/o f\u00e1cticos que sirven de apoyatura a las &nbsp;decisiones adoptadas, que desembocan en la transgresi\u00f3n de la &nbsp;ley sustancial, y los segundos, a la indebida hechura del proceso, &nbsp;por infracci\u00f3n de las normas que lo regulan, es &nbsp;obvio, entonces, que tanto la falta de fundamentaci\u00f3n, como la &nbsp;deficiente sustentaci\u00f3n de las sentencias, son desatinos de la &nbsp;primera clase se\u00f1alada, cuyo an\u00e1lisis puede hacerse a &nbsp;la luz, antes, de la causal primera del art\u00edculo 368 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil y, ahora, de las dos iniciales &nbsp;del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Propio &nbsp;es a\u00f1adir que cuando es total la carencia de fundamentos o los &nbsp;esgrimidos carecen de sentido y, por lo mismo, son incomprensibles, &nbsp;es obvio que mal podr\u00eda exigirse al recurrente en casaci\u00f3n &nbsp;cuestionar unos argumentos que no existen o que, por vac\u00edos, &nbsp;ambiguos e inextricables, no pueden determinarse. En esas hip\u00f3tesis, &nbsp;basta al impugnante denunciar la infracci\u00f3n directa de la ley &nbsp;sustancial, ya sea por indebida aplicaci\u00f3n de las normas en &nbsp;que se finc\u00f3 el Tribunal para resolver, ora por falta de &nbsp;aplicaci\u00f3n de las llamadas a gobernar el caso concreto (&#8230;). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los dem\u00e1s casos, esto es, cuando la sentencia ofrece unas &nbsp;razones que logran comprenderse, pero que no sustentan adecuadamente &nbsp;las decisiones adoptadas, por inapropiadas, incoherentes, &nbsp;insuficientes, contradictorias, entre muchas otras posibilidades, &nbsp;corresponder\u00e1 al recurrente establecer si el ataque debe &nbsp;formularse por la v\u00eda directa, seg\u00fan que la motivaci\u00f3n &nbsp;comporte un yerro estrictamente jur\u00eddico, o por la indirecta, &nbsp;si las razones aducidas comprometen la apreciaci\u00f3n que de la &nbsp;plataforma f\u00e1ctica efectu\u00f3 el administrador de &nbsp;justicia, ya sea que se configure un error de hecho o uno de derecho. &nbsp;Transmutadas las premisas anteriores al caso en examen, se colige la &nbsp;indebida formulaci\u00f3n del cargo propuesto, como quiera que en &nbsp;\u00e9l se denunci\u00f3 la nulidad del fallo impugnado, debido a &nbsp;su carencia de fundamentos, circunstancia esta que, en primer lugar, &nbsp;no era ni es motivo de nulidad en los art\u00edculos 140 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil y 133 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;respectivamente; y que, en segundo t\u00e9rmino, puede, en &nbsp;consonancia con la precedentemente expuesto, alegarse en casaci\u00f3n &nbsp;por violaci\u00f3n directa o indirecta de la ley sustancial\u00bb &nbsp;(CSJ SC3943-2020, 19 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>3.1.4. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Dado &nbsp;que los hechos en los que se fundamentaron las nulidades alegadas no &nbsp;encajan dentro de ning\u00fan supuesto de invalidaci\u00f3n &nbsp;procesal, el primero y segundo cargo no resultan formalmente &nbsp;admisibles. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Cargos &nbsp;tercero y cuarto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.1. &nbsp;Formulaci\u00f3n del cargo tercero. &nbsp;<\/p>\n<p>Al amparo del &nbsp;art\u00edculo 336-2 del C\u00f3digo General del Proceso, se &nbsp;denunci\u00f3 la infracci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, &nbsp;\u00abpor aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida de los art\u00edculos 98, 498 y 505 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio\u00bb; esto como &nbsp;consecuencia de errores de hecho y de derecho en la valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, que condujeron \u00aba inaplicar las &nbsp;siguientes disposiciones: 2224, 2323, 2340 y 2488 &nbsp;del C\u00f3digo &nbsp;Civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;desarrollar esta cr\u00edtica, expuso la recurrente: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tribunal incurri\u00f3 en \u00aberrores de &nbsp;derecho\u00bb, al apreciar \u00abla &nbsp;confesi\u00f3n de la parte demandante, los testimonios de los &nbsp;declarantes Pedro Enrique D\u00edaz Guti\u00e9rrez e Isabel &nbsp;Tafurt Yunda, el certificado de existencia y representaci\u00f3n &nbsp;legal de la empresa unipersonal Construcciones Mara E.U. y la promesa &nbsp;de compraventa de fecha 2 de marzo de 2007\u00bb, &nbsp;inobservando lo previsto en los art\u00edculos 173, 191, 197, 225, &nbsp;244 y 256 del C\u00f3digo General del Proceso; y 117 y 118 del &nbsp;C\u00f3digo de Comercio. Lo anterior, porque rest\u00f3 eficacia &nbsp;a la confesi\u00f3n del actor, seg\u00fan la cual \u00abla &nbsp;causa para demandar era la relaci\u00f3n sentimental existente &nbsp;entre las partes, y no la existencia de una sociedad comercial de &nbsp;hecho\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n &nbsp;err\u00f3 el ad quem al valorar el contenido de la promesa &nbsp;de compraventa de fecha 2 de marzo de 2007, pese a que se alleg\u00f3 &nbsp;fuera de las oportunidades probatorias; y se equivoc\u00f3 al &nbsp;otorgar a las declaraciones de Pedro Enrique D\u00edaz Guti\u00e9rrez &nbsp;e Isabel Tafurt Yunda un valor demostrativo que la ley no autoriza, &nbsp;consistente en acreditar que \u00abla empresa &nbsp;Construcciones Mara E.U. hab\u00eda sido constituida por el &nbsp;demandante y demandada\u00bb, obviando la informaci\u00f3n &nbsp;del certificado de existencia y representaci\u00f3n legal &nbsp;respectivo. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por dem\u00e1s, se cometieron desaciertos f\u00e1cticos \u00abal &nbsp;apreciar la demanda, su contestaci\u00f3n, interrogatorio de parte &nbsp;de la demanda, los indicios\u00bb, y varios testimonios y &nbsp;pruebas documentales. En efecto, la colegiatura de segundo grado &nbsp;falt\u00f3 a la \u00abfidelidad objetiva\u00bb &nbsp;que de ellos emanaba, distorsionando, cercenando o suponiendo su &nbsp;contenido, para entender probado que \u00abconstrucciones &nbsp;Mara E.U., hab\u00eda sido creada no exclusivamente por la &nbsp;demandada sino en conjunto con el demandante\u00bb, y que &nbsp;existi\u00f3 reparto de utilidades entre las partes, hip\u00f3tesis &nbsp;que no encuentran apoyo en los referidos elementos de juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;tribunal obvi\u00f3 que \u00abel demandante, &nbsp;cuando sacaba prestado dinero, acostumbraba a poner sus bienes a &nbsp;nombre del acreedor para garantizar la deuda\u00bb; que &nbsp;\u00abel predio donde se construy\u00f3 el &nbsp;edificio Jos\u00e9 David estuvo a nombre de Ang\u00e9lica &nbsp;Gonz\u00e1lez Rodr\u00edguez, una de sus hijas\u00bb, &nbsp;y que \u00abexist\u00eda inferencia l\u00f3gica &nbsp;para deducir que la demandada exigiera como garant\u00eda de su &nbsp;pr\u00e9stamo de dinero al demandante, la transferencia de dominio &nbsp;del predio donde se construy\u00f3 el Edifico Jos\u00e9 David\u00bb, &nbsp;indicios que permit\u00edan deducir que la se\u00f1ora Rodr\u00edguez &nbsp;Rodr\u00edguez solo le facilit\u00f3 en pr\u00e9stamo un monto &nbsp;en met\u00e1lico al actor para la construcci\u00f3n de una &nbsp;edificaci\u00f3n, recibiendo a cambio la propiedad del bien, de &nbsp;manera que \u00abning\u00fan aporte a capital &nbsp;social pod\u00eda deducirse\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(v) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;un falso raciocinio, el juzgador dio por sentado que los testimonios &nbsp;permit\u00edan establecer la existencia \u00abde &nbsp;instrucciones, supervisi\u00f3n, \u00f3rdenes y pagos por parte &nbsp;de la demandada Dora In\u00e9s Rodr\u00edguez en las obras\u00bb, &nbsp;cuando en realidad los terceros declarantes mencionaron &nbsp;circunstancias similares, pero sustentadas \u00aben &nbsp;la relaci\u00f3n amorosa que ten\u00edan las partes\u00bb, &nbsp;o haciendo referencia a \u00abla vivienda familiar y &nbsp;dem\u00e1s bienes de exclusiva propiedad\u00bb de la &nbsp;demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>(vii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, &nbsp;el ad quem ignor\u00f3 varias documentales, con las que se &nbsp;pod\u00eda establecer que \u00abla causa petendi &nbsp;del demandante no ten\u00eda g\u00e9nesis en una verdadera &nbsp;sociedad comercial de hecho, sino en una relaci\u00f3n sentimental &nbsp;que tuvo con la demandada\u00bb, traspi\u00e9 que lo &nbsp;llev\u00f3 a concluir, contra toda evidencia, \u00abla &nbsp;\u201crepartici\u00f3n del producto de las ventas de los inmuebles &nbsp;construidos y la revisi\u00f3n en otros inmuebles\u201d y de paso &nbsp;el elemento de \u201cparticipaci\u00f3n en la p\u00e9rdidas y &nbsp;ganancias\u201d\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.2. &nbsp;Formulaci\u00f3n del cargo cuarto. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;se\u00f1ora Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez insisti\u00f3, con &nbsp;argumentos id\u00e9nticos a los previamente compendiados, en que en &nbsp;el fallo de segundo grado se incurri\u00f3 en errores de derecho, &nbsp;al apreciar \u00abla confesi\u00f3n de la parte &nbsp;demandante, los testimonios de los declarantes Pedro Enrique D\u00edaz &nbsp;Guti\u00e9rrez e Isabel Tafurt Yunda, el certificado de existencia &nbsp;y representaci\u00f3n legal de la empresa unipersonal &nbsp;Construcciones Mara E.U. y la promesa de compraventa de fecha 2 de &nbsp;marzo de 2007\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Para sustentar &nbsp;su cr\u00edtica, a\u00f1adi\u00f3 a lo ya indicado, que varios &nbsp;testimonios no se practicaron en la primera vista de la audiencia de &nbsp;instrucci\u00f3n y juzgamiento \u2013pues esta se suspendi\u00f3 &nbsp;antes de finalizar la pr\u00e1ctica probatoria\u2013, sino que se &nbsp;recibieron el d\u00eda de su reanudaci\u00f3n, es decir, \u00abfuera &nbsp;de la oportunidad prevista por la ley procesal consagrada en el &nbsp;art\u00edculo 373 del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.3. &nbsp;An\u00e1lisis conjunto de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto a los yerros de derecho que se anunciaron, la Sala estima &nbsp;pertinente resaltar que en su exposici\u00f3n no se acredit\u00f3 &nbsp;cu\u00e1l fue la pauta probatoria trasgredida por el tribunal. En &nbsp;efecto, la Corte coincide con la recurrente en que el principio de &nbsp;concentraci\u00f3n exige que las audiencias se desarrollen sin &nbsp;soluci\u00f3n de continuidad, aunque considera que, ante eventos &nbsp;excepcionales, podr\u00eda resultar justificado segmentarlas, bien &nbsp;para ajustarse a los tiempos laborables del juez y los litigantes, o &nbsp;por cualquier otra causa que amerite una ponderaci\u00f3n superior &nbsp;a la de la regla consagrada en el art\u00edculo 107-2 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;con independencia de esta hermen\u00e9utica \u2013que se estima &nbsp;razonable, dados los efectos que podr\u00eda tener una ex\u00e9gesis &nbsp;inflexible del precepto previamente citado\u2013, lo cierto es que &nbsp;ninguna norma le resta validez a las probanzas recaudadas en la &nbsp;\u201ccontinuaci\u00f3n\u201d de una audiencia de instrucci\u00f3n &nbsp;y fallo, lo cual es apenas l\u00f3gico, pues las formas del proceso &nbsp;no podr\u00edan privilegiarse inexorablemente por sobre las &nbsp;prerrogativas constitucionales de las partes a solicitar y recaudar &nbsp;pruebas, y acceder a la tutela judicial efectiva de sus derechos &nbsp;sustantivos. &nbsp;<\/p>\n<p>Cabe &nbsp;a\u00f1adir que la demandada nunca aleg\u00f3 la circunstancia de &nbsp;la que ahora pretende prevalerse ante los jueces de instancia, de &nbsp;manera que cuestionar en su demanda de sustentaci\u00f3n la validez &nbsp;de los elementos recaudados en la \u201ccontinuaci\u00f3n\u201d &nbsp;de la vista p\u00fablica de que trata el art\u00edculo 373 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso constituye un alegato novedoso, &nbsp;desleal y sorpresivo, que no puede ser permitido en sede de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el desarrollo del cargo tercero, la impugnante denunci\u00f3 que el &nbsp;tribunal le hubiera restado eficacia a \u00abla &nbsp;confesi\u00f3n de la parte demandante\u00bb, &nbsp;en la que esta habr\u00eda aceptado que &nbsp;\u00abla &nbsp;causa para demandar era la relaci\u00f3n sentimental existente &nbsp;entre las partes\u00bb. &nbsp;Sin embargo, de esa confesi\u00f3n no existe registro en el &nbsp;expediente, lo cual erradica de tajo cualquier posible error de &nbsp;apreciaci\u00f3n sobre ese particular medio de prueba. &nbsp;<\/p>\n<p>Expresado &nbsp;de otro modo, la confesi\u00f3n por la que propugna la recurrente &nbsp;corresponde a su interpretaci\u00f3n personal del contenido de la &nbsp;declaraci\u00f3n de parte del se\u00f1or Tafurt Yunda, la cual, &nbsp;per &nbsp;se, &nbsp;carece de idoneidad para cimentar un cargo por la v\u00eda &nbsp;indirecta, dado que la casacionista no se ocup\u00f3 de &nbsp;individualizar y derruir los razonamientos del tribunal en punto a &nbsp;esta espec\u00edfica probanza, como le correspond\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otra parte, resalta la Corte que en la demanda de casaci\u00f3n no &nbsp;se explic\u00f3 cu\u00e1l era la relevancia de la \u201cconfesi\u00f3n\u201d &nbsp;en cita, lo cual era necesario porque, como lo sostuvo el juzgador ad &nbsp;quem, &nbsp;la existencia de un v\u00ednculo more &nbsp;uxorio no &nbsp;descarta la posibilidad de que los miembros de la pareja conformen, &nbsp;simult\u00e1neamente, una sociedad mercantil de hecho, con \u00e1nimo &nbsp;de lucro. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;cuanto a los reproches consistentes en que \u00abse &nbsp;haya otorgado una eficacia probatoria no permitida por la ley a los &nbsp;testimonios de Pedro &nbsp;Enrique D\u00edaz Guti\u00e9rrez e Isabel Tafurt Yunda, &nbsp;no haberle atribuido al certificado de existencia y representaci\u00f3n &nbsp;de Construcciones Mara E.U. el m\u00e9rito previsto por ley y &nbsp;valorar la promesa de 2 de marzo de 2007 no obstante de haberse &nbsp;aducido inoportunamente\u00bb, &nbsp;la Corte advierte su intrascendencia y desenfoque. Ciertamente, las &nbsp;probanzas referenciadas fundamentaron un argumento meramente &nbsp;tangencial del tribunal, consistente en que las partes acordaron en &nbsp;alg\u00fan momento crear una empresa unipersonal (tambi\u00e9n a &nbsp;nombre de la convocada) para desarrollar varias de sus actividades de &nbsp;comercio; en ese sentido, si se prescindiera del raciocinio en &nbsp;comento el fallo atacado permanecer\u00eda inc\u00f3lume, pues &nbsp;seguir\u00eda soport\u00e1ndose en las razones principales que se &nbsp;compendiaron supra. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En lo que respecta a los &nbsp;restantes apartes del cargo tercero, debe se\u00f1alarse que en su &nbsp;desarrollo la se\u00f1ora Rodr\u00edguez Rodr\u00edguez s\u00f3lo &nbsp;ofreci\u00f3 valoraciones alternativas de los documentos y &nbsp;testimonios a los que aludi\u00f3; pero esas explicaciones no &nbsp;muestran, al menos en forma irrefutable, que la \u00fanica lectura &nbsp;de esas probanzas sea la que all\u00ed se propone, como es de rigor &nbsp;para comprobar equivocaciones del linaje de las pregonadas en la &nbsp;sustentaci\u00f3n del remedio extraordinario. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto se traduce &nbsp;en que la convocante, a pesar de acusar la sentencia de violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial por \u00aberrores de &nbsp;hecho\u00bb, no cumpli\u00f3 la carga de \u00abacreditar &nbsp;los yerros que le atribuye al sentenciador, &nbsp;labor\u00edo que reclama la singularizaci\u00f3n de los medios &nbsp;probatorios supuestos o preteridos; su &nbsp;puntual confrontaci\u00f3n con las conclusiones que de ellos &nbsp;extrajo \u2013o debi\u00f3 extraer\u2013 el Tribunal &nbsp;y la exposici\u00f3n de la evidencia &nbsp;de la equivocaci\u00f3n, as\u00ed &nbsp;como de su trascendencia en la determinaci\u00f3n adoptada\u00bb &nbsp;(CSJ AC, 14 abr. 2011, rad. 2005-00044-01, reiterado en CSJ &nbsp;AC6243-2016, 26 oct.). &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;sobre el particular, que la casacionista se limit\u00f3 a sostener &nbsp;que al tribunal pas\u00f3 por alto algunos documentos, como el &nbsp;registro civil de nacimiento del hijo com\u00fan de las partes, los &nbsp;certificados de tradici\u00f3n de algunos veh\u00edculos y las &nbsp;copias de documentos notariales y registrales. Sin embargo, esos &nbsp;medios de convicci\u00f3n s\u00ed fueron analizados por el ad &nbsp;quem, &nbsp;solo que este consider\u00f3 que no desvirtuaban la sociedad &nbsp;comercial de hecho, entendimiento que la actora no censur\u00f3 en &nbsp;modo alguno. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;esa misma v\u00eda, se destaca que se atac\u00f3 la sentencia por &nbsp;haber obviado varios indicios, que \u2013para la impugnante\u2013 &nbsp;permitir\u00edan inferir que la querellada celebr\u00f3 un &nbsp;contrato de mutuo con el actor, y que, en tal virtud \u00abning\u00fan &nbsp;aporte a capital social pod\u00eda deducirse\u00bb; &nbsp;no obstante, no se explic\u00f3 c\u00f3mo esas pruebas indirectas &nbsp;permitir\u00edan extraer el hecho indicado, ni tampoco c\u00f3mo &nbsp;ello contrariar\u00eda, frontalmente, los argumentos expuestos en &nbsp;la sentencia de segundo grado. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;lo expuesto, insiste la Corte, puede extraerse que la demanda de &nbsp;sustentaci\u00f3n no cumpli\u00f3 con la carga argumentativa &nbsp;requerida para comprobar un yerro f\u00e1ctico, pues como viene de &nbsp;verse, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;es insuficiente limitarse a esbozar o delinear el supuesto yerro en &nbsp;que habr\u00eda incurrido el juzgador, siendo necesario que se &nbsp;acredite cabalmente, esto es, que se le presente a la Corte no como &nbsp;una mera opini\u00f3n divergente de la del sentenciador, por &nbsp;atinada o versada que resulte, sino como corolario de una evidencia &nbsp;que, por s\u00ed sola, retumbe en el proceso. \u201cEl impugnante &nbsp;-ha puntualizado la Sala-, al atacar la sentencia por error evidente &nbsp;de hecho, se compromete a denunciar &nbsp;y &nbsp;demostrar el yerro en que &nbsp;incurri\u00f3 el Tribunal, como consecuencia directa del cual se &nbsp;adopt\u00f3 una decisi\u00f3n que no deb\u00eda adoptarse\u201d &nbsp;(CCXL, p\u00e1g. 82), agregando que \u201csi impugnar es refutar, &nbsp;contradecir, controvertir, lo cual exige, como m\u00ednimo, &nbsp;explicar qu\u00e9 es aquello que se enfrenta, fundar una acusaci\u00f3n &nbsp;es entonces asunto mucho m\u00e1s elaborado, comoquiera que no se &nbsp;logra con un simple alegar que el juzgador de instancia carece de &nbsp;raz\u00f3n, sino que impone, para el caso de violaci\u00f3n de la &nbsp;ley por la v\u00eda indirecta, concretar los errores que se habr\u00edan &nbsp;cometido al valorar unas espec\u00edficas pruebas, y mostrar de qu\u00e9 &nbsp;manera esas equivocaciones incidieron en la decisi\u00f3n que se &nbsp;repudia\u201d (auto de 29 de agosto de 2000, exp. 1994-0088). En &nbsp;suma, la exigencia de la demostraci\u00f3n de un cargo en casaci\u00f3n, &nbsp;no &nbsp;se satisface con afirmaciones o negaciones panor\u00e1micas -o &nbsp;generales- sobre el tema decidido, as\u00ed \u00e9stas resulten &nbsp;pertinentes respecto de las conclusiones del Tribunal, siendo &nbsp;menester superar el umbral de la enunciaci\u00f3n o descripci\u00f3n &nbsp;del yerro, para acometer, en concreto, el enjuiciamiento insoslayable &nbsp;de los argumentos del fallador, lo que se cumple mediante la &nbsp;exposici\u00f3n de la evidencia del error y de su incidencia en la &nbsp;decisi\u00f3n adoptada\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 2 feb. 2001, rad. 5670). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2.4. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;cargos analizados presentan deficiencias formales, pues en algunos &nbsp;apartes se fundamentan en premisas contrarias a la realidad que &nbsp;refleja el expediente; y, en otros, la casacionista se limit\u00f3 &nbsp;a ofrecer una lectura alternativa de los medios de prueba, esta vez &nbsp;favorable a sus intereses, pero sin preocuparse previamente por &nbsp;aniquilar, uno a uno, los pilares basilares de la sentencia &nbsp;confutada. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cargo &nbsp;quinto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.1. Su &nbsp;formulaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Con sustento en &nbsp;la causal primera del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, la recurrente denunci\u00f3 la trasgresi\u00f3n &nbsp;directa de los art\u00edculos 98, 498 y 505 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio y 79 &nbsp;de la Ley 222 de 1995, como consecuencia de \u00abla &nbsp;falta de aplicaci\u00f3n\u00bb del primero y \u00faltimo &nbsp;de esos preceptos, y la \u00abindebida aplicaci\u00f3n\u00bb &nbsp;de los restantes. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;desarroll\u00f3 esta censura: &nbsp;<\/p>\n<p>(i)&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Juzgador de segunda instancia no aplic\u00f3 el art\u00edculo 98 &nbsp;del C\u00f3digo de Comercio, conforme al cual \u00abla &nbsp;sociedad, una vez constituida legalmente, forma una persona jur\u00eddica &nbsp;distinta de los socios individualmente considerados\u00bb, &nbsp;siendo \u00abeste componente el marco normativo para &nbsp;decidir el caso\u00bb. Ello llev\u00f3 a dicha &nbsp;corporaci\u00f3n a \u00abdeclarar una sociedad &nbsp;comercial de hecho con caracter\u00edsticas de \u201cuniversalidad\u201d\u00bb, &nbsp;sin indicar expresamente \u00abla premisa mayor del &nbsp;silogismo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;aplicaci\u00f3n de la norma en cita, \u00abel &nbsp;sentenciador deb\u00eda determinar la separaci\u00f3n del &nbsp;patrimonio de la sociedad comercial de hecho que declar\u00f3, del &nbsp;de sus asociados individualmente considerados (\u2026) &nbsp;establecido los elementos esenciales base de &nbsp;la posible liquidaci\u00f3n en que habr\u00e1 de terminarse la &nbsp;sociedad\u00bb, pero como no lo hizo, \u00abdej\u00f3 &nbsp;el campo abierto para liquidar una \u201csociedad universal\u201d, &nbsp;con el agravante de que todo lo de la demandada Dora In\u00e9s &nbsp;Rodr\u00edguez entra a liquidarse, m\u00e1s no lo del demandante &nbsp;Jos\u00e9 Alberto Tafurt Yunda, porque habilidosamente lo puso a &nbsp;nombre de sus familiares\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El ad quem aplic\u00f3 indebidamente los art\u00edculos &nbsp;498 y 505 del C\u00f3digo de Comercio, pues \u00ablos &nbsp;hizo actuar frente a una empresa legalmente constituida como &nbsp;Construcciones Mara E.U.\u00bb, al establecer que esta &nbsp;fue creada por las partes para desarrollar el objeto social de la &nbsp;sociedad de hecho, a pesar de que esta modalidad de asociaci\u00f3n &nbsp;\u00abno puede subsistir bajo ninguna de las formas &nbsp;regulares de sociedad previstas en la ley\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.2. &nbsp; Examen del cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>Pronto &nbsp;se advierten las incorrecciones t\u00e9cnicas en que incurri\u00f3 &nbsp;la recurrente al estructurar su quinto cuestionamiento; obs\u00e9rvese, &nbsp;de un lado, que el grueso de su novedosa argumentaci\u00f3n no se &nbsp;contrapone a los razonamientos del tribunal; y de otro, que la &nbsp;menci\u00f3n tangencial respecto a la creaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad Construcciones Mara E.U., tiene relaci\u00f3n con un tema &nbsp;f\u00e1ctico, y no jur\u00eddico, de la sentencia cuestionada, &nbsp;que no puede discutirse por la v\u00eda directa \u2013y que, como &nbsp;ya se anot\u00f3, no constituy\u00f3 un fundamento esencial de lo &nbsp;decidido en las instancias ordinarias\u2013. &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp;lo primero, se destaca que los razonamientos atinentes a la &nbsp;inaplicaci\u00f3n del art\u00edculo 98 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio carecen por completo de enfoque, esto es, de simetr\u00eda &nbsp;frente a la argumentaci\u00f3n ofrecida por el tribunal, &nbsp;corporaci\u00f3n que se limit\u00f3 a se\u00f1alar que de las &nbsp;pruebas existentes se pod\u00eda concluir la existencia de las &nbsp;exigencias requeridas por el legislador para declarar la sociedad &nbsp;comercial de hecho, sin mencionar la variante interpretativa que solo &nbsp;vino a plantear la convocada en la demanda de sustentaci\u00f3n. En &nbsp;ese sentido, es pertinente reiterar que, en trat\u00e1ndose del &nbsp;recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;el censor tiene la &nbsp;ineludible carga de combatir todas las apreciaciones de fondo que &nbsp;conforman la base jur\u00eddica esencial del fallo impugnado, sin &nbsp;que sea posible desatender y separarse de la l\u00ednea argumental &nbsp;contenida en aquel prove\u00eddo, &nbsp;principios estos que, de vieja data, han llevado a la Corte a &nbsp;sostener que los cargos operantes en un recurso de casaci\u00f3n no &nbsp;son otros sino aquellos que se refieren a las bases fundamentales del &nbsp;fallo recurrido, con el objeto de desvirtuarlas o quebrantarlas. Por &nbsp;eso, cuando los cargos hechos en un recurso no se relacionan con esos &nbsp;fundamentos son inoperantes. (CSJ &nbsp;AC, 29 oct. 2013, rad. 2008-00576-01). &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Frente &nbsp;a lo segundo, se relieva que la v\u00eda directa exige que el &nbsp;inconforme no se separe de las conclusiones f\u00e1cticas sobre las &nbsp;que se edific\u00f3 la sentencia impugnada, debi\u00e9ndose &nbsp;limitar a comprobar el desacierto en la labor de subsunci\u00f3n &nbsp;del fallador, bien porque no aplic\u00f3 las normas que regulaban &nbsp;esa realidad (aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida); &nbsp;dej\u00f3 de aplicar las que lo hac\u00edan (falta &nbsp;de aplicaci\u00f3n); &nbsp;u opt\u00f3 por las adecuadas, pero err\u00f3 en su &nbsp;discernimiento (interpretaci\u00f3n &nbsp;err\u00f3nea). &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;lejos de observar esa sistem\u00e1tica, en las l\u00edneas &nbsp;postreras de la sustentaci\u00f3n del embate que estudia la Sala, &nbsp;la recurrente trat\u00f3 de controvertir una de las deducciones &nbsp;factuales del ad &nbsp;quem, &nbsp;a saber, que la &nbsp;compa\u00f1\u00eda Construcciones &nbsp;Mara E.U. \u00abfue &nbsp;creada para desarrollar la labor econ\u00f3mica de las partes, como &nbsp;era la construcci\u00f3n de inmuebles para la venta, pese a figurar &nbsp;s\u00f3lo a nombre de la demandada\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, se presenta en este segmento de la denuncia una &nbsp;inadmisible mixtura, debi\u00e9ndose poner de presente que en la &nbsp;sentencia recurrida no se indic\u00f3 que la sociedad de hecho &nbsp;naciera a partir de la empresa unipersonal, sino que la realizaci\u00f3n &nbsp;de ciertas operaciones por parte de esta (antes de ser liquidada) &nbsp;acreditaban el \u00e1nimo societario de las partes, inferencia que &nbsp;tambi\u00e9n se pretermiti\u00f3 al construir el reproche, &nbsp;torn\u00e1ndolo incompleto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3.3. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Este motivo de &nbsp;impugnaci\u00f3n, adem\u00e1s de intrascendente, carece de &nbsp;simetr\u00eda frente al fallo que defini\u00f3 las instancias &nbsp;ordinarias; por ello, ha de ser inadmitido. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n &nbsp;general. &nbsp;<\/p>\n<p>Comoquiera que &nbsp;los ataques planteados en la demanda de casaci\u00f3n carecen de &nbsp;fundamentaci\u00f3n t\u00e9cnica, es imperativa su inadmisi\u00f3n, &nbsp;conforme lo dispone el art\u00edculo 346-1 del estatuto procesal &nbsp;civil vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema &nbsp;de Justicia, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;DECLARAR INADMISIBLE la demanda de casaci\u00f3n interpuesta &nbsp;por la convocada frente a la sentencia de 6 de agosto de 2020, &nbsp;proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Cundinamarca, en el proceso verbal que promovi\u00f3 &nbsp;Jos\u00e9 Alberto Tafurt Yunda contra Dora In\u00e9s Rodr\u00edguez &nbsp;Rodr\u00edguez. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. Por &nbsp;secretar\u00eda, devu\u00e9lvase el expediente al tribunal de &nbsp;origen. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 25290-31-03-001-2018-00519-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;el respecto de siempre por las decisiones adoptadas en la Sala &nbsp;manifiesto que en esta ocasi\u00f3n las comparto en su mayor\u00eda, &nbsp;salvo el fundamento con el cual fue inadmitido el segundo cargo, en &nbsp;tanto la &nbsp;deficiencia grave de motivaci\u00f3n que le sirve de apoyo debi\u00f3 &nbsp;invocarse por la causal 3\u00aa de casaci\u00f3n, no por la 5\u00aa &nbsp;a que aludi\u00f3 la recurrente, tampoco por las 1\u00aa y 2\u00aa &nbsp;indicadas en la decisi\u00f3n mayoritaria. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;motivaci\u00f3n como elemento de las sentencias. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Las sentencias, conforme al art\u00edculo 278 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, son manifestaciones judiciales \u00abque &nbsp;deciden sobre las pretensiones de la demanda, las excepciones de &nbsp;m\u00e9rito, cualquiera que fuere la instancia en que se &nbsp;pronuncien\u00bb, &nbsp;las cuales, &nbsp;seg\u00fan el canon 55 de la ley 270 de 1996, deben &nbsp;referirse a \u00abtodos &nbsp;los hechos y asuntos planteados en el proceso por los sujetos &nbsp;procesales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Estructuralmente, &nbsp;adem\u00e1s del encabezado y la firma del funcionario judicial, se &nbsp;compone de (I) una motivaci\u00f3n breve y precisa (art\u00edculo &nbsp;279 del CGP), acotada \u00abal &nbsp;examen cr\u00edtico de las pruebas con explicaci\u00f3n razonada &nbsp;de las conclusiones sobre ellas, y a los razonamientos &nbsp;constitucionales, legales, de equidad y doctrinarios estrictamente &nbsp;necesarios para fundamentar las conclusiones, exponi\u00e9ndolos &nbsp;con brevedad y precisi\u00f3n, con indicaci\u00f3n de las &nbsp;disposiciones aplicadas\u00bb, &nbsp;y (II) una \u00abparte &nbsp;resolutiva\u2026 [que] deber\u00e1 contener decisi\u00f3n &nbsp;expresa y clara sobre cada una de las pretensiones de la demanda, las &nbsp;excepciones, cuando proceda resolver sobre ellas, las costas y &nbsp;perjuicios\u2026 y dem\u00e1s asuntos que corresponda decidir\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 280 del CGP). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;fallo, en suma, se compone de (I) una fundamentaci\u00f3n, (II) una &nbsp;decisi\u00f3n y (III) el acto de asentimiento del funcionario &nbsp;judicial. Por motivaci\u00f3n se entiende la sumatoria de razones &nbsp;jur\u00eddicas y f\u00e1cticas que el juez esgrime para soportar &nbsp;su &nbsp;resoluci\u00f3n; total, \u00abya &nbsp;no es suficiente el argumento de autoridad, que en alg\u00fan &nbsp;momento residi\u00f3 en la personalidad del juez y despu\u00e9s &nbsp;se traslado a la ley; ahora son m\u00e1s importantes las razones &nbsp;que justifican la decisi\u00f3n adoptada\u2026 que exponga las &nbsp;razones que le han llevado a dicho fallo, pero que justifique, &nbsp;tambi\u00e9n, por qu\u00e9 ha tomado esa decisi\u00f3n entre &nbsp;distintas alternativas\u00bb5. &nbsp;El decisum &nbsp;es &nbsp;la soluci\u00f3n que, frente al problema jur\u00eddico &nbsp;particular, adopta el sentenciador; dicho de otra forma, es \u00abla &nbsp;resoluci\u00f3n concreta del caso\u00bb &nbsp;que \u00abaparece &nbsp;de manera expl\u00edcita identificado luego de la expresi\u00f3n &nbsp;\u2018Resuelve\u2019\u00bb &nbsp;(Corte Constitucional, T-292\/06). Por \u00faltimo, la aquiescencia &nbsp;del juez se expresa en el acto de exteriorizar su decisi\u00f3n, &nbsp;ora por fuerza de la suscripci\u00f3n del documento que la &nbsp;contiene, o por su proferimiento de viva voz. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;dilucidados ingredientes deben concurrir en el veredicto, so pena de &nbsp;que carezca de uno de sus componentes esenciales y, por ende, est\u00e9 &nbsp;llamado a perder sus efectos jur\u00eddicos. Tendr\u00eda \u00abuna &nbsp;especie de vida artificial hasta el d\u00eda de su efectiva &nbsp;invalidaci\u00f3n; pero la gravedad de su defecto impide que sobre &nbsp;\u00e9l se eleve un acto v\u00e1lido\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que la doctrina especializada asevere, en punto a la &nbsp;ausencia de fundamentaci\u00f3n, que &nbsp;la sentencia \u00abdebe &nbsp;revocarse\u2026 pues &nbsp;le falta un elemento inherente a su existencia\u00bb &nbsp;(negrita fuera de texto)7. &nbsp;Lo mismo sucede frente a la falta de ac\u00e1pite resolutivo, por &nbsp;omitir el ingrediente central de la actividad judicial. Por \u00faltimo, &nbsp;como la expresi\u00f3n de voluntad del funcionario judicial le &nbsp;otorga existencia a la providencia, la carencia de firma o de &nbsp;manifestaci\u00f3n p\u00fablica en audiencia deba conducir a la &nbsp;\u00abnulidad &nbsp;o inexistencia del acto\u00bb8. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;El valor superlativo que actualmente se concede a la motivaci\u00f3n &nbsp;tiene explicaci\u00f3n en las exigencias propias del estado &nbsp;democr\u00e1tico de derecho, el cual excluye la admisibilidad de &nbsp;actos de simple poder, por cuanto todos ellos deben satisfacer &nbsp;condiciones de legitimidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Corporaci\u00f3n tiene dicho que: &nbsp;<\/p>\n<p>Varios &nbsp;principios y derechos en los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos &nbsp;imponen la obligatoriedad de motivar la sentencia judicial: &nbsp;el de publicidad porque asegura la contradicci\u00f3n del fallo y &nbsp;muestra la transparencia con que act\u00faan los jueces, pues si &nbsp;hay silencio en las causas de la decisi\u00f3n no habr\u00e1 &nbsp;motivos para impugnar; el de racionalidad como medio para disuadir el &nbsp;autoritarismo y la arbitrariedad; el de legalidad porque el fallo &nbsp;debe estar afincado en las normas aplicables al caso y en las pruebas &nbsp;v\u00e1lidamente recaudadas; los de seguridad jur\u00eddica y &nbsp;confianza leg\u00edtima y debido proceso, entre otros, para &nbsp;materializar el principio de igualdad y aquilatar el Estado &nbsp;constitucional (negrilla &nbsp;fuera de texto, SC10223, 1\u00b0 ag. 2014, rad. n.\u00b0 &nbsp;2005-01034-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;la motivaci\u00f3n es el mecanismo fundamental para legitimar la &nbsp;actuaci\u00f3n de los funcionarios judiciales, en tanto descarta &nbsp;que sus determinaciones sean fruto del capricho, subjetividad u &nbsp;otras razones espurias, deviene &nbsp;inexcusable que todas las providencias cuenten con ella; en &nbsp;consecuencia, motivar dej\u00f3 de ser una prerrogativa, para &nbsp;convertirse en un verdadero deber en cabeza de todos los jueces. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala, siguiendo las ense\u00f1anzas de Michele Taruffo, ha &nbsp;doctrinado: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;motivaci\u00f3n es una condici\u00f3n de \u2018jurisdiccionalidad\u2019 &nbsp;de los mandatos del juez \u2018en el sentido de que los mismos &nbsp;constituyen la expresi\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n cuando se &nbsp;encuentran motivados\u00bb y se vincula coherentemente con la &nbsp;naturaleza de esa funci\u00f3n del Estado democr\u00e1tico \u00aben &nbsp;la medida en la que presupone la posibilidad de controlar, de una &nbsp;manera amplia y externa, las modalidades de ejercicio del poder que &nbsp;se le confiere al juez\u2019 (SC5408, &nbsp;11 dic. 2018, rad. n.\u00b0 2014-00691-000). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;otras palabras, s\u00f3lo ante la revelaci\u00f3n de las razones &nbsp;que sirvieron para fallar es posible que las providencias judiciales &nbsp;se sometan al escrutinio p\u00fablico, permitiendo su contrastaci\u00f3n &nbsp;con el derecho vigente, los precedentes vinculantes y dem\u00e1s &nbsp;pruebas obrantes en el expediente, condici\u00f3n necesaria para &nbsp;que adquieran legitimaci\u00f3n entre los asociados. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;en vano la Sala ha dicho que la motivaci\u00f3n \u00abes &nbsp;inherente al debido proceso, lo cual explica la ineficacia de un &nbsp;fallo en que no se ha cumplido la perentoria obligaci\u00f3n de &nbsp;poner al descubierto las razones de la decisi\u00f3n, para permitir &nbsp;el examen p\u00fablico de ellas y el ejercicio de los controles que &nbsp;el ordenamiento tiene establecidos\u00bb &nbsp;(SC5408, 11 dic. 2018, rad. n.\u00b0 2014-00691-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;la misma l\u00ednea, la Corte Constitucional asegur\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;motivaci\u00f3n de los fallos judiciales es un deber de los jueces &nbsp;y un derecho fundamental de los ciudadanos, como posici\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica concreta derivada del debido proceso. Desde el punto &nbsp;de vista del operador judicial, la motivaci\u00f3n consiste en un &nbsp;ejercicio argumentativo por medio del cual el juez establece la &nbsp;interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas, de una parte, &nbsp;y determina c\u00f3mo, a partir de los elementos de convicci\u00f3n &nbsp;aportados al proceso y la hip\u00f3tesis de hecho que se construye &nbsp;con base en esos elementos, es posible subsumir el caso concreto en &nbsp;el supuesto de hecho de una regla jur\u00eddica aplicable al caso. &nbsp;(T-247\/06, T-302\/08, T-868\/09)\u2026 (T-214\/2012). &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;escenario, distante de los sistemas de juzgamiento basados en actos &nbsp;de autoridad y no de justificaci\u00f3n de las decisiones &nbsp;judiciales, explica que la motivaci\u00f3n haya alcanzado la &nbsp;condici\u00f3n de requisito esencial de la sentencia, raz\u00f3n &nbsp;por la que su inexistencia deba reprocharse con toda severidad. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Defectos de motivaci\u00f3n y su invocaci\u00f3n como causal de &nbsp;nulidad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;nuestro sistema procesal la nulidad de los actos es la sanci\u00f3n &nbsp;m\u00e1s gravosa y, por tanto, debe recaer sobre aquellos &nbsp;veredictos que est\u00e1n ayunos de uno de sus elementos &nbsp;estructurales, como es la motivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;car\u00e1cter esencial de la motivaci\u00f3n de las sentencias se &nbsp;verifica en las funciones que cumple, pues no s\u00f3lo permite a &nbsp;las partes conocer las razones que llevaron al fallador a resolver &nbsp;como lo hizo, tambi\u00e9n abre paso a que la decisi\u00f3n pueda &nbsp;ser controlada mediante los recursos ordinarios y extraordinarios &nbsp;procedentes. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;lo reconoci\u00f3 esta Sala, trat\u00e1ndose de negocios &nbsp;jur\u00eddicos privados, en palabras que son aplicables mutatis &nbsp;mutandi a las &nbsp;providencias judiciales: \u00abel &nbsp;sistema procesal colombiano no ofrece para declarar judicialmente la &nbsp;inexistencia un camino peculiar y distinto del establecido para la &nbsp;nulidad, por lo que resulta en verdad inoficioso, al menos desde el &nbsp;punto de vista puramente pr\u00e1ctico, insistir en la disimilitud &nbsp;de tales dos fen\u00f3menos\u00bb &nbsp;(SC4428, 12 dic. 2018, rad. n.\u00b0 2004-00076-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Bien &nbsp;se ha dicho que \u00ab[e]n &nbsp;la actualidad podr\u00eda se\u00f1alarse que la motivaci\u00f3n &nbsp;de las sentencias se ha erigido en una verdadera garant\u00eda &nbsp;inherente al debido proceso que despliega efectos incluso fuera del &nbsp;proceso, constituy\u00e9ndose de esta manera en su contenido m\u00e1s &nbsp;importante y superando la tradicional posici\u00f3n que la &nbsp;identificaba como un mero requisito formal de las sentencias, &nbsp;entendi\u00e9ndoselo como un concepto comprensivo tanto de la &nbsp;fundamentaci\u00f3n f\u00e1ctica como de la fundamentaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica de aquellas\u00bb, &nbsp;de all\u00ed que \u00ab[t]anto &nbsp;doctrina como jurisprudencia coinciden en se\u00f1alar que una &nbsp;motivaci\u00f3n inexistente provoca la nulidad de la sentencia\u00bb10. &nbsp;<\/p>\n<p>Remem\u00f3rese, &nbsp;en este punto, lo dicho por la Corte Constitucional: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;evidente que una exigencia de racionalidad m\u00ednima de toda &nbsp;actuaci\u00f3n judicial es que exprese los argumentos que hacen &nbsp;inferir la decisi\u00f3n correspondiente. Cuando este ineludible &nbsp;presupuesto no puede verificarse, la sentencia contradice aspectos &nbsp;que hacen parte del n\u00facleo esencial del derecho fundamental al &nbsp;debido proceso\u00bb, &nbsp;de suerte que \u00abla &nbsp;falta de argumentaci\u00f3n decisoria, convierta la providencia en &nbsp;un mero acto de voluntad del juez\u00bb &nbsp;(negrilla fuera de texto, CC, SU-635\/15). &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;A partir del anterior entendimiento, la Corte Suprema de Justicia &nbsp;abri\u00f3 la posibilidad de alegar, como fundamento de los &nbsp;recursos extraordinarios de casaci\u00f3n y revisi\u00f3n, la &nbsp;nulidad de los veredictos que carezcan absolutamente de argumentaci\u00f3n &nbsp;o presenten deficiencias graves de fundamentaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.1. &nbsp;En efecto, en materia de casaci\u00f3n, la puerta se abri\u00f3 &nbsp;con el prove\u00eddo de 29 de abril de 1988, con soporte en el &nbsp;numeral 5\u00b0 del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil11, &nbsp;en los siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;cierto que la nulidad procesal puede originarse en la sentencia, &nbsp;conforme se desprende del art\u00edculo 154 del C. de p. C. Y es, &nbsp;asimismo, cierto que una de las causas de la aludida invalidez viene &nbsp;a estar constituida por la falta de motivaci\u00f3n de la &nbsp;sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Mas &nbsp;de otro lado, tampoco es posible perder de vista que, seg\u00fan lo &nbsp;han ense\u00f1ado concorde y un\u00e1nimemente doctrina y &nbsp;jurisprudencia, para &nbsp;que sea posible hablar de falta de motivaci\u00f3n de la sentencia &nbsp;como vicio del proceso, se requiere que sea total o radical. &nbsp;Por mejor decirlo, es posible que en un caso dado a los razonamientos &nbsp;del juzgador les quepa el calificativo de escasos o incompletos, sin &nbsp;que por tal raz\u00f3n sea dable concluir que la sentencia carece &nbsp;de fundamentaci\u00f3n\u2026 (negrita &nbsp;fuera de texto, S128 de 1988). &nbsp;<\/p>\n<p>Rem\u00e1rquese, &nbsp;en este momento inicial, que la invalidez se acot\u00f3 a los casos &nbsp;de carencia total de fundamentaci\u00f3n, con lo cual se propendi\u00f3 &nbsp;por evitar que por esta senda se incluyeran cuestionamientos sobre la &nbsp;forma en que se aplic\u00f3 el derecho vigente a la controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>Postura &nbsp;reiterada prontamente con los veredictos S502 de 12 de diciembre de &nbsp;1988, S374 de 8 de noviembre de 1989, S217 de 23 de septiembre de &nbsp;1991, SC de 1\u00b0 de septiembre de 1995 (exp. n.\u00b0 4219), SC de &nbsp;24 de agosto de 1998 (exp. n.\u00b0 4821) y SC de 23 de enero de 2006 &nbsp;(exp. n.\u00b0 5969). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el a\u00f1o 2014 se ampli\u00f3 el campo de aplicaci\u00f3n del &nbsp;mencionado motivo de nulidad, de acuerdo con los precedentes emitidos &nbsp;en revisi\u00f3n, en el sentido de incluir, junto a la ausencia de &nbsp;motivaci\u00f3n, sus defectos garrafales; se dijo de forma literal: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el escenario del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, por el &nbsp;camino de la causal quinta, se ha reconocido que es posible invocar &nbsp;como motivo de nulidad la ausencia de motivaci\u00f3n en la &nbsp;sentencia\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>[A]dvierte &nbsp;la Corte que, a &nbsp;la luz del ordenamiento vigente, el requisito de motivar las &nbsp;sentencias, para no incurrir en la nulidad de que aqu\u00ed se &nbsp;trata, la satisfacen los jueces no con raciocinios aparentes o &nbsp;puramente formales, sino con aquellos que jur\u00eddica y &nbsp;probatoriamente ofrezcan una contestaci\u00f3n al objeto del &nbsp;litigio, &nbsp;compuesto por lo perseguido en la demanda y lo solicitado en los &nbsp;escritos de r\u00e9plica, excepciones, reconvenci\u00f3n, &nbsp;llamamiento en garant\u00eda, etc.; exigencia que, menester es &nbsp;registrarlo, armoniza con las previsiones del art\u00edculo 304 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a cuyo tenor: \u201cLa &nbsp;motivaci\u00f3n deber\u00e1 limitarse al examen cr\u00edtico de &nbsp;las pruebas y a los razonamientos legales, de equidad y doctrinarios &nbsp;estrictamente necesarios para fundamentar las conclusiones, &nbsp;exponi\u00e9ndolos con brevedad y precisi\u00f3n, y citando los &nbsp;textos legales que se apliquen\u201d (negrita &nbsp;fuera de texto, SC5631, 8 may. 2014, rad. n.\u00b0 2012-00036-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, \u00abcuando &nbsp;la sentencia est\u00e1 motivada, as\u00ed sea en medida m\u00ednima, &nbsp;lac\u00f3nica, parca o confusa, el vicio in procedendo no se &nbsp;configura, porque lo sancionable no es nada de ello, sino, it\u00e9rase, &nbsp;el hecho de que el sentenciador se haya sustra\u00eddo rotundamente &nbsp;de dar las razones que expliquen o que permitan conocer, a ciencia &nbsp;cierta, el porqu\u00e9 de la decisi\u00f3n\u00bb &nbsp;(SC10223, 1\u00b0 ag. 2014, rad. n.\u00b0 2005-01034-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Tesis &nbsp;repetida en los prove\u00eddos SC10223 de 1\u00b0 de agosto (rad. &nbsp;n.\u00b0 2005-01034-01) y SC14018 de 18 de noviembre de 2014 (rad. n.\u00b0 &nbsp;2000-00784-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, esta apertura produjo una reacci\u00f3n contraria, pues &nbsp;las aclaraciones y los salvamentos de voto terminaron por alcanzar la &nbsp;mayoritaria decisoria, lo que condujo a que la Sala, con fallo SC343 &nbsp;de 19 de octubre de 2020, negara los defectos de motivaci\u00f3n &nbsp;como causal de invalidez de la sentencia, am\u00e9n del principio &nbsp;de especificidad de las nulidades; literalmente se dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;verdad que la Corte durante un amplio per\u00edodo de tiempo, en &nbsp;trat\u00e1ndose del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, &nbsp;admiti\u00f3 que la total carencia de fundamentaci\u00f3n de un &nbsp;fallo judicial, mas no la motivaci\u00f3n precaria o desafortunada, &nbsp;daba lugar a la nulidad del mismo\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Pero &nbsp;hoy, en materia de nulidad opera, y as\u00ed lo ha aceptado la &nbsp;doctrina, el principio de especificidad\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Aunadas &nbsp;las premisas que se dejan sentadas, forzoso es concluir, entonces, &nbsp;que tanto la falta de fundamentaci\u00f3n, como la deficiente &nbsp;sustentaci\u00f3n de las sentencias, son yerros que por versar, &nbsp;como viene de decirse, sobre el juzgamiento de la cuesti\u00f3n &nbsp;litigada, s\u00f3lo pod\u00edan y pueden proponerse en casaci\u00f3n &nbsp;a la luz, antes, de la causal primera del art\u00edculo 368 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil y, hoy en d\u00eda, de los &nbsp;motivos inicial y segundo del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;ning\u00fan punto de vista es admisible pensar que la &nbsp;fundamentaci\u00f3n de las sentencias es cuesti\u00f3n de mera &nbsp;forma y que, por ello, su alegaci\u00f3n en casaci\u00f3n &nbsp;proced\u00eda y procede por una de las restantes causales de las &nbsp;precitadas normas, alusivas todas a los defectos de construcci\u00f3n &nbsp;del proceso &nbsp;(vicios de actividad)\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, tanto cuando es total la carencia de fundamentos, as\u00ed &nbsp;como cuando los esgrimidos carecen de sentido y, por lo mismo, son &nbsp;incomprensibles, es obvio que mal podr\u00eda exigirse al &nbsp;recurrente en casaci\u00f3n cuestionar unos argumentos que no &nbsp;existen, o que por vac\u00edos, ambiguos e inextricables, no pueden &nbsp;determinarse. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esos supuestos, basta al impugnante denunciar la infracci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial, ya sea por indebida aplicaci\u00f3n &nbsp;de las normas en que se finc\u00f3 el Tribunal para resolver, ora &nbsp;por falta de aplicaci\u00f3n de las llamadas a gobernar el caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que en los supuestos de que ahora se trata, la ausencia total de &nbsp;motivaci\u00f3n o la ininteligibilidad de la fundamentaci\u00f3n &nbsp;dada, lo que ocurre es que las decisiones adoptadas son fruto de la &nbsp;sinraz\u00f3n, estado de cosas que trasluce que el sentenciador de &nbsp;instancia resolvi\u00f3 a su arbitrio la controversia y, por ende, &nbsp;aplic\u00f3 o hizo actuar la ley sustancial de manera igualmente &nbsp;antojadiza y caprichosa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los dem\u00e1s casos, esto es, cuando la sentencia ofrece unas &nbsp;razones que logran comprenderse, pero que no sustentan adecuadamente &nbsp;las decisiones adoptadas, por inapropiadas, incoherentes, &nbsp;insuficientes, contradictorias, entre muchas otras posibilidades, &nbsp;corresponder\u00e1 al recurrente establecer si el ataque debe &nbsp;formularse por la v\u00eda directa, seg\u00fan que la motivaci\u00f3n &nbsp;comporte un yerro estrictamente jur\u00eddico, ora indirecta, en &nbsp;los casos que comprometa la apreciaci\u00f3n f\u00e1ctica, sea &nbsp;que se configure un error de hecho o uno de derecho (negrilla &nbsp;fuera de texto, rad. n.\u00b0 2006-00150-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Cambio &nbsp;jurisprudencial que recibi\u00f3 apoyo, aunque con algunas &nbsp;disidencias, en los fallos SC4656 de 30 de noviembre de 2020 (rad. &nbsp;n.\u00b0 2009-00186-01) y SC4857 de 7 de diciembre de 2020 (rad. n.\u00b0 &nbsp;2006-00042-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Trasluce &nbsp;que, no sin dubitaciones, la Corte recientemente abandon\u00f3 la &nbsp;consolidada jurisprudencia que comenz\u00f3 en 1988, con el fin de &nbsp;rehusar que la ausencia de motivaci\u00f3n o sus deficiencias &nbsp;notorias puedan dar lugar a la nulidad del fallo confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.2. &nbsp;Frente al recurso de revisi\u00f3n, el primer veredicto publicado &nbsp;que da cuenta de la posibilidad de invalidar una sentencia definitiva &nbsp;por defectos superlativos de motivaci\u00f3n fue el de 29 de agosto &nbsp;de 2008, con soporte en la causal octava del art\u00edculo 380 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil12, &nbsp;a saber: &nbsp;<\/p>\n<p>[R]esulta &nbsp;indiscutible que la motivaci\u00f3n de las sentencias es inherente &nbsp;al debido proceso, lo cual a su vez explica la ineficacia de un fallo &nbsp;en que no se ha cumplido la perentoria obligaci\u00f3n de poner al &nbsp;descubierto las razones de la decisi\u00f3n, para permitir el &nbsp;examen p\u00fablico de ellas y el ejercicio de los controles que el &nbsp;ordenamiento tiene establecidos\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;esta exigencia no es atendida cabalmente, se resiente el derecho &nbsp;fundamental al debido proceso, pues, como es sabido y aceptado, la &nbsp;afirmaci\u00f3n de existencia de los hechos, con pretensiones de &nbsp;verdad, debe ajustarse a las pruebas legal y oportunamente producidas &nbsp;en el juicio\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sede del recurso de casaci\u00f3n, al amparo de la causal quinta &nbsp;del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, &nbsp;se &nbsp;ha previsto como motivo de nulidad las carencias inadmisibles en la &nbsp;motivaci\u00f3n de las providencias judiciales\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00edguese &nbsp;de todo ello, que no basta con la existencia objetiva de argumentos &nbsp;como apoyo de la sentencia, sino que el fallo debe estar soportado en &nbsp;consideraciones que superen el simple acto de voluntad del juez, pues &nbsp;el ideal de un sistema jur\u00eddico evolucionado hace de la &nbsp;sentencia el instrumento de la voluntad concreta de todo el &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico, que en el fallo encuentra el momento de &nbsp;realizaci\u00f3n estelar, y no la expresi\u00f3n de aquel sentido &nbsp;de la sentencia que dar\u00eda cuenta apenas de la elecci\u00f3n &nbsp;personal del juez y de sus preferencias, hecha bajo el manto de unos &nbsp;motivos cuya presencia objetiva no impide el vac\u00edo &nbsp;argumentativo en atenci\u00f3n a lo intolerable de dicha forma de &nbsp;justificar (rad. n.\u00b0 &nbsp;2004-00729-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;postura se reiter\u00f3 en las sentencias SC12377 de 12 de &nbsp;septiembre de 2014 (rad. n.\u00b0 2010-02249-00) y SC12948 de 15 de &nbsp;septiembre de 2016 (rad. n.\u00b0 2012-01064-00); aunque prontamente &nbsp;se moriger\u00f3, con el fin de excluir como motivo de revisi\u00f3n &nbsp;\u00abla indebida &nbsp;motivaci\u00f3n o las deficiencias que pudiera encontrarse en este &nbsp;aspecto en la sentencia recurrida extraordinariamente\u00bb &nbsp;(SC16843, 23 nov. 2016, rad. n.\u00b0 2012-00981-00). &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, al a\u00f1o siguiente la Sala recogi\u00f3 sus &nbsp;precedentes y excluy\u00f3, como soporte de la invalidez de la &nbsp;sentencia, las tem\u00e1ticas relativas a las falencias de &nbsp;motivaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>[L]a &nbsp;Sala, en decisiones mayoritarias aunque no un\u00e1nimes, viene &nbsp;haciendo cr\u00edtica de ella para no acoger como causal de nulidad &nbsp;originada en la sentencia la que tiene \u201cdeficiencias graves de &nbsp;motivaci\u00f3n\u201d que ser\u00edan objeto de otros recursos\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>[E]s &nbsp;el momento para dejar esclarecido que para el caso de la nulidad &nbsp;invocada no resulta procedente alegar como fuente la indebida &nbsp;motivaci\u00f3n o las deficiencias que pudiera encontrarse en este &nbsp;aspecto en la sentencia recurrida extraordinariamente, pues esta &nbsp;acusaci\u00f3n no solo es inexistente como causal de nulidad, sino &nbsp;que est\u00e1 prevista para otros recursos y no como causal de &nbsp;nulidad, por lo que resulta ajena al recurso de revisi\u00f3n &nbsp;(SC20187, 1\u00b0 &nbsp;doc. 2017, rad. n.\u00b0 2014-02139-00). &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;\u00faltima tesis fue desmentida por los veredictos SC3751 de 7 de &nbsp;septiembre de 2018 (rad. n.\u00b0 2016-03585-00) y SC5408 de 11 de &nbsp;diciembre de 2018 (rad. n.\u00b0 2014-00691-00); aunque despu\u00e9s &nbsp;se insisti\u00f3 en su valor jur\u00eddico en los prove\u00eddos &nbsp;SC674 de 3 de marzo de 2020 (radicaci\u00f3n n.\u00b0 2015-00713-00) &nbsp;y SC3892 de 19 de octubre de 2020 (rad. n.\u00b0 2017-03567-00), a la &nbsp;postre cuestionados por el fallo SC3368 de 21 de septiembre de 2020 &nbsp;(rad. n.\u00b0 2012-01051-00 y 2013-02188-00). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;variabilidad jurisprudencial en esta materia llev\u00f3 a que, en &nbsp;los veredictos SC4339 de 5 de diciembre de 2019 (rad. n.\u00b0 &nbsp;2015-00081-00) y SC3362 de 14 de septiembre de 2020 (radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 2019-00717-00), se reconociera la existencia de dos (2) tesis &nbsp;jur\u00eddicas, ninguna de las cuales puede privilegiarse. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La doctrina probable de la Corte Suprema de Justicia por deficiencias &nbsp;de motivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;La Corte Suprema de Justicia es \u00abel &nbsp;m\u00e1ximo tribunal de la jurisdicci\u00f3n ordinaria\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 234 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica) y &nbsp;tiene la funci\u00f3n de \u00abactuar &nbsp;como tribunal de casaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 235 idem); &nbsp;en ejercicio de este \u00faltimo rol ha cumplido el encargo de &nbsp;unificar la jurisprudencia nacional (arts. 365 del CPC y 333 del CGP) &nbsp;respecto de los c\u00e1nones legales relativos a las materias que &nbsp;est\u00e1n bajo su conocimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cumplimiento de este deber, la Corte \u00abha &nbsp;prohijado y desarrollado una ardua y consistente tarea\u2026 de &nbsp;unificar la jurisprudencia -funci\u00f3n nomofil\u00e1ctica-, con &nbsp;fundamento en la doctrina probable, &nbsp;prevista expresa y l\u00edmpidamente en un precepto con m\u00e1s &nbsp;de un siglo de vigencia, que inclusive en \u00e9poca no muy &nbsp;reciente, resisti\u00f3 los embates de inconstitucionalidad\u00bb &nbsp;(negrilla fuera de texto, SC10304, 5 ag. 2014, rad. n.\u00b0 &nbsp;2006-00936-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;entiende por doctrina probable la conjunci\u00f3n de \u00ab[t]res &nbsp;decisiones uniformes dadas por la Corte Suprema como Tribunal de &nbsp;Casaci\u00f3n sobre un mismo punto de derecho\u00bb, &nbsp;caso en el cual los dem\u00e1s jueces est\u00e1n obligados a &nbsp;aplicarla \u00aben &nbsp;casos an\u00e1logos, lo cual no obsta para que la Corte var\u00ede &nbsp;la doctrina en caso de que juzgue err\u00f3neas las decisiones &nbsp;anteriores\u00bb &nbsp;(art\u00edculo 4\u00b0 de la ley 169 de 1896). &nbsp;<\/p>\n<p>Labor &nbsp;de reconocido valor constitucional, como se asegur\u00f3 en la &nbsp;declaratoria de exequibilidad de la norma trascrita: &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fuerza normativa de la doctrina dictada por la Corte Suprema proviene &nbsp;(1) de la autoridad otorgada constitucionalmente al \u00f3rgano &nbsp;encargado de establecerla y de su funci\u00f3n como \u00f3rgano &nbsp;encargado de unificar la jurisprudencia ordinaria; (2) de la &nbsp;obligaci\u00f3n de los jueces de materializar la igualdad frente a &nbsp;la ley y de igualdad de trato por parte de las autoridades; (3) del &nbsp;principio de la buena fe, entendida como confianza leg\u00edtima en &nbsp;la conducta de las autoridades del Estado; (4) del car\u00e1cter &nbsp;decantado de la interpretaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;que dicha autoridad ha construido, confront\u00e1ndola &nbsp;continuamente con la realidad social que pretende regular. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;\u00faltimo fundamento de autoridad de las decisiones de la Corte &nbsp;Suprema, muestra porqu\u00e9 la norma dispone que la doctrina &nbsp;probable est\u00e1 constituida por un n\u00famero plural de &nbsp;decisiones judiciales (tres decisiones uniformes sobre un mismo punto &nbsp;de derecho). &nbsp;Precisamente para permitir que la Corte Suprema, al &nbsp;confrontar reiteradamente la doctrina judicial con un conjunto m\u00e1s &nbsp;o menos amplio de situaciones sociales concretas, pueda formular &nbsp;adecuadamente el alcance de los principios que fundamentan su &nbsp;decisi\u00f3n. &nbsp;Aun as\u00ed, dada &nbsp;la complejidad de la realidad social, tres decisiones en un mismo &nbsp;sentido pueden no ser suficientes para dar certeza a los jueces &nbsp;respecto del alcance de los principios formulados, y de ah\u00ed &nbsp;que la doctrina dictada por la Corte como juez de casaci\u00f3n, &nbsp;sobre un mismo punto de derecho, se repute probable. &nbsp;Sin embargo, el &nbsp;car\u00e1cter probable de la doctrina no debe interpretarse como &nbsp;una facultad omn\u00edmoda para desconocer las interpretaciones del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico hechas por la Corte Suprema &nbsp;(negrilla fuera de &nbsp;texto, C836\/01). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1ximas &nbsp;como la igualdad, seguridad jur\u00eddica y buena fe13, &nbsp;imponen reconocer fuerza vinculante a la doctrina probable y, dadas &nbsp;las condiciones legales, al precedente. \u00abEsto &nbsp;por cuanto los administrados no pueden estar al vaiv\u00e9n de los &nbsp;cambios de postura de los juzgadores, pues hace inciertos sus &nbsp;derechos y los convoca a un estado permanente de incertidumbre, lo &nbsp;cual puede conducir a que casos similares se resuelvan de forma &nbsp;dis\u00edmil, situaci\u00f3n indeseable en un estado social de &nbsp;derecho, m\u00e1s trat\u00e1ndose del \u00f3rgano de cierre, &nbsp;pues sus posiciones irradian verticalmente a los dem\u00e1s &nbsp;administradores de justicia\u00bb &nbsp;(SC2930, 14 jul. 2021, rad. n.\u00b0 2012-00542-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;El peso normativo reconocido a las decisiones judiciales, en el &nbsp;contexto de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, encuentra soporte &nbsp;en el art\u00edculo 230, seg\u00fan el cual la jurisprudencia es &nbsp;una fuente del derecho de la actividad judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Constitucional tiene dicho que: &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;diferencia de la forma en que se abordaba en el r\u00e9gimen &nbsp;jur\u00eddico de la Constituci\u00f3n de 1886, la doctrina &nbsp;probable en la Constituci\u00f3n de 1991 tiene el valor de fuente &nbsp;normativa de obligatorio cumplimiento, tal como claramente lo &nbsp;estableci\u00f3 la Corte Constitucional a lo largo de su &nbsp;jurisprudencia\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Corte, el derecho a la igualdad ante la Ley e igualdad de trato &nbsp;por parte de las autoridades obliga especialmente a los jueces y &nbsp;supone que: \u2018Una decisi\u00f3n judicial que desconozca &nbsp;caprichosamente la jurisprudencia y trate de manera distinta casos &nbsp;previamente analizados por la jurisprudencia, so pretexto de la &nbsp;autonom\u00eda judicial, en realidad est\u00e1 desconoci\u00e9ndolos &nbsp;y omitiendo el cumplimiento de un deber constitucional\u2019&#8230; &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;bien lo ha sostenido la Corte, la fuerza normativa de la doctrina &nbsp;dictada por la Corte Suprema, el Consejo de Estado, el Consejo &nbsp;Superior de la Judicatura -sala disciplinaria- y la Corte &nbsp;Constitucional, como \u00f3rganos de cierre de sus jurisdicciones, &nbsp;proviene fundamentalmente: (i) de la obligaci\u00f3n de los jueces &nbsp;de aplicar la igualdad frente a la ley y de brindar igualdad de trato &nbsp;en cuanto autoridades que son; (ii) de la potestad otorgada &nbsp;constitucionalmente a las altas corporaciones, como \u00f3rganos de &nbsp;cierre en sus respectivas jurisdicciones y el cometido de unificaci\u00f3n &nbsp;jurisprudencial en el \u00e1mbito correspondiente de actuaci\u00f3n; &nbsp;(iii) del principio de la buena fe, entendida como confianza leg\u00edtima &nbsp;en la conducta de las autoridades del Estado; (iv) de la necesidad de &nbsp;seguridad jur\u00eddica del ciudadano respecto de la protecci\u00f3n &nbsp;de sus derechos, entendida como la predictibilidad razonable de las &nbsp;decisiones judiciales en la resoluci\u00f3n de conflictos, derivada &nbsp;del principio de igualdad ante la ley como de la confianza leg\u00edtima &nbsp;en la autoridad judicial (CC, &nbsp;C-621\/15). &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;reconocimiento es natural en la modernidad, en tanto \u00ab[e]l &nbsp;fundamento del uso de los precedentes lo constituye el principio de &nbsp;universalidad, la exigencia que subyace a toda concepci\u00f3n de &nbsp;la justicia, en cuanto concepci\u00f3n formal, de tratar de igual &nbsp;manera a lo igual\u00bb14. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que se afirme que \u00ab[e]l &nbsp;uso del precedente se justifica, desde el punto de vista de la teor\u00eda &nbsp;del discurso, porque el campo de lo discursivamente posible no podr\u00eda &nbsp;llenarse con decisiones cambiantes e incompatibles entre s\u00ed; &nbsp;el uso del precedente significa aplicar una norma y, en este sentido, &nbsp;es una extensi\u00f3n del principio de universalidad\u00bb15. &nbsp;<\/p>\n<p>3.3. &nbsp;Decantada la obligatoriedad de la doctrina probable y los argumentos &nbsp;que le sirven de apoyadura, deviene irrefutable el deber que tienen &nbsp;todos los operadores judiciales de respetarla, sin perjuicio de los &nbsp;casos leg\u00edtimos en que resulte posible alejarse de ella; &nbsp;huelga decirlo, salvo que existan circunstancias f\u00e1cticas &nbsp;relevantes en el caso concreto o un cambio significativo de las &nbsp;condiciones sociales, los jueces deben respetar la doctrina probable, &nbsp;sin que una disputa de criterios pueda justificar su inobservancia; &nbsp;regla similar se aplica en materia de precedente. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que las discrepancias interpretativas, por razonables que &nbsp;aparezcan no justifican un apartamiento de la jurisprudencia &nbsp;decantada del \u00f3rgano de cierre, so pena de que reine la &nbsp;inseguridad jur\u00eddica y la desigualdad, por cuanto los &nbsp;asociados se ver\u00edan sometidos a respuestas diferentes frente a &nbsp;casos an\u00e1logos; por tanto, una vez la m\u00e1xima cabeza de &nbsp;la jurisdicci\u00f3n fija la hermen\u00e9utica de los c\u00e1nones &nbsp;legales, los dem\u00e1s integrantes de la jurisdicci\u00f3n deben &nbsp;sujeci\u00f3n, de suerte que los interesados puedan pronosticar la &nbsp;respuesta que los jueces brindar\u00e1n a sus controversias, lo que &nbsp;traduce seguridad y confianza. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Constitucional no ha sido extra\u00f1a a este entendimiento: &nbsp;\u00abno &nbsp;solo reconoce la constitucionalidad de la doctrina probable de la &nbsp;Corte Suprema, sino que fortalece su rigurosidad, exigiendo &nbsp;que el apartamiento de la misma por parte de los jueces de instancia, &nbsp;no sea caprichoso, sino que requiere una justificaci\u00f3n de &nbsp;acuerdo con la seguridad jur\u00eddica, &nbsp;en concordancia con los principios de la buena fe y la igualdad &nbsp;frente a la ley\u00bb &nbsp;(C-621\/2015), de all\u00ed que \u00abpara &nbsp;justificar un cambio jurisprudencial no basta que el tribunal &nbsp;considere que la interpretaci\u00f3n actual es un poco mejor que la &nbsp;anterior, puesto que el precedente, por el solo hecho de serlo, goza &nbsp;ya de un plus, pues ha orientado el sistema jur\u00eddico de &nbsp;determinada manera. Por ello, para que un cambio jurisprudencial no &nbsp;sea arbitrario es necesario que el tribunal aporte razones que sean &nbsp;de un peso y una fuerza tales que, en el caso concreto, primen no &nbsp;s\u00f3lo sobre los criterios que sirvieron de base a la decisi\u00f3n &nbsp;en el pasado sino, adem\u00e1s, sobre las consideraciones de &nbsp;seguridad jur\u00eddica e igualdad que fundamentan el principio &nbsp;esencial del respeto del precedente en un Estado de derecho\u00bb &nbsp;(C-400\/98). &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;la anterior raz\u00f3n, la Sala de Casaci\u00f3n Civil ha acudido &nbsp;insistentemente a la doctrina probable para resolver los problemas &nbsp;jur\u00eddicos sometidos a su decisi\u00f3n; as\u00ed, &nbsp;recientemente, este instituto sirvi\u00f3 para definir el alcance &nbsp;de preceptos legales como el 520 (SC2500, 23 jun. 2021, rad. n.\u00b0 &nbsp;2013-00168-01) y 1080 del C\u00f3digo de Comercio (SC1947, 26 mayo. &nbsp;2021, rad. n.\u00b0 2009-00171-01), 2\u00b0 de la ley 54 de 1990 &nbsp;(SC2502, 23 jun. 2021, rad. n.\u00b0 2014-01811-01; SC006, 25 en. &nbsp;2021, rad. n.\u00b0 2011-00475-01; SC003, 18 en. 2021, rad. n.\u00b0 &nbsp;2010-00682-01), 946 (SC2351, 23, ag. 2019, rad. n.\u00b0 &nbsp;2012-00139-01), 1766 (SC5191, 18 dic. 2020, rad. n.\u00b0 &nbsp;2008-00001-01), 2060 (SC563, 1\u00b0 mar. 2021, rad. n.\u00b0 &nbsp;2012-00639-01) y 2531 del C\u00f3digo Civil (SC2415, 17 jun. 2021, &nbsp;rad. n.\u00b0 2014-00097-01), 29-2 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;(SC4257, 9 nov. 2020, rad. n.\u00b0 2010-00514-01), y 355-7 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso (SC550, 26 feb. 2010, rad. n.\u00b0 &nbsp;2016-00894-00), entre muchos otros casos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4. &nbsp;Por fuerza de las razones antes expuestas deviene imperativo que, una &nbsp;vez establecida una doctrina probable por la Corporaci\u00f3n, deba &nbsp;ser considerada para el an\u00e1lisis de casos sucesivos, sin &nbsp;perjuicio de la facultad de disentir de forma razonada y motivada, &nbsp;como veh\u00edculo dinamizador del ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;que, adem\u00e1s, se ajusta a las realidades sociales &nbsp;constantemente cambiantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;es lo que sucede precisamente en materia de nulidad por falta o &nbsp;insuficiente motivaci\u00f3n, en tanto la Corte defini\u00f3 una &nbsp;nueva doctrina probable para la materia casacional, a la cual debo &nbsp;plegarme, en aras de respetar los valores \u00ednsitos en la &nbsp;doctrina del precedente, con independencia de que mis convicciones &nbsp;jur\u00eddicas sean diferentes. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.1. &nbsp;En el fallo 19 de octubre de 2020 se fij\u00f3 como norte que los &nbsp;motivos de nulidad que pueden alegarse al abrigo de la causal quinta &nbsp;de casaci\u00f3n no incluyen aspectos tocantes a la motivaci\u00f3n, &nbsp;tesis reiterada el 30 de noviembre y el 7 de diciembre del mismo a\u00f1o; &nbsp;por tanto, se consolid\u00f3 una nueva doctrina probable sobre la &nbsp;materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Deviene &nbsp;que, a partir de este \u00faltimo veredicto, los defectos del &nbsp;talante denunciado deben enarbolarse con apoyo en las causales &nbsp;primera y segunda de casaci\u00f3n, siempre que se refieran a &nbsp;cuestiones de derecho sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;en la precursora de las sentencias invocadas se manifest\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esos supuestos [la &nbsp;ausencia total de motivaci\u00f3n o la ininteligibilidad de la &nbsp;fundamentaci\u00f3n dada], &nbsp;basta al impugnante denunciar la infracci\u00f3n directa de la ley &nbsp;sustancial, ya sea por indebida aplicaci\u00f3n de las normas en &nbsp;que se finc\u00f3 el Tribunal para resolver, ora por falta de &nbsp;aplicaci\u00f3n de las llamadas a gobernar el caso concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;que en los supuestos de que ahora se trata\u2026 lo que ocurre es &nbsp;que las decisiones adoptadas son fruto de la sinraz\u00f3n, estado &nbsp;de cosas que trasluce que el sentenciador de instancia resolvi\u00f3 &nbsp;a su arbitrio la controversia y, por ende, aplic\u00f3 o hizo &nbsp;actuar la ley sustancial de manera igualmente antojadiza y &nbsp;caprichosa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los dem\u00e1s casos, esto es, cuando la sentencia ofrece unas &nbsp;razones que logran comprenderse, pero que no sustentan adecuadamente &nbsp;las decisiones adoptadas, por inapropiadas, incoherentes, &nbsp;insuficientes, contradictorias, entre muchas otras posibilidades, &nbsp;corresponder\u00e1 al recurrente establecer si el ataque debe &nbsp;formularse por la v\u00eda directa, seg\u00fan que la motivaci\u00f3n &nbsp;comporte un yerro estrictamente jur\u00eddico, ora indirecta, en &nbsp;los casos que comprometa la apreciaci\u00f3n f\u00e1ctica, sea &nbsp;que se configure un error de hecho o uno de derecho (SC3943, &nbsp;19 oct. 2020, rad. n.\u00b0 2006-00150-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Noci\u00f3n &nbsp;reiterada prontamente: \u00abEs &nbsp;obvio, entonces, que tanto la falta de fundamentaci\u00f3n, como la &nbsp;deficiente sustentaci\u00f3n de las sentencias, constituyen yerros &nbsp;de juzgamiento, cuyo an\u00e1lisis en casaci\u00f3n se presenta y &nbsp;as\u00ed resulta adecuado hacerlo, a la luz de la causal primera &nbsp;del art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil\u00bb &nbsp;(SC4656, &nbsp;30 nov. 2020, rad. n.\u00b0 2009-00186-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;remarcada en los siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;<\/p>\n<p>Trasladado &nbsp;ese entendimiento de la cuesti\u00f3n al plano del recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n, en el que, como se sabe, s\u00f3lo &nbsp;existen dos tipos de yerros, los de juzgamiento y los de actividad, &nbsp;correspondiendo los primeros al desacierto de los fundamentos &nbsp;jur\u00eddicos y\/o f\u00e1cticos que sirven de apoyatura a las &nbsp;decisiones adoptadas, que desembocan en la transgresi\u00f3n de la &nbsp;ley sustancial, y los segundos, a la indebida hechura del proceso, &nbsp;por infracci\u00f3n de las normas que lo regulan, es obvio, &nbsp;entonces, que tanto la falta de fundamentaci\u00f3n, como la &nbsp;deficiente sustentaci\u00f3n de las sentencias, son desatinos de la &nbsp;primera clase se\u00f1alada, cuyo an\u00e1lisis puede hacerse a &nbsp;la luz, antes, de la causal primera del art\u00edculo 368 del &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento Civil y, ahora, de las dos iniciales &nbsp;del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;(SC4857, 7 dic. &nbsp;2020, rad. n.\u00b0 2006-00042-01). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;regla precedente carece de aplicaci\u00f3n trat\u00e1ndose de &nbsp;problemas de motivaci\u00f3n -ausencia, desconexi\u00f3n o &nbsp;marcada insuficiencia- asociados a aspectos procesales, pues en estos &nbsp;casos resulta del todo inadmisible que deba acudirse a las causales &nbsp;primera o segunda de casaci\u00f3n, como una lectura literal de los &nbsp;veredictos transcritos pudiera dar a entender. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, para esta hip\u00f3tesis, la parte recurrente tendr\u00e1 &nbsp;que acudir a la causal de incongruencia, bajo el entendido de que no &nbsp;existi\u00f3 realmente una decisi\u00f3n sobre los temas &nbsp;procesales de los cuales se duele, por faltar uno de los componentes &nbsp;esenciales para que haya una determinaci\u00f3n judicial sobre los &nbsp;mismos, como es la motivaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otros t\u00e9rminos, aunque el sentenciador de segundo grado adopte &nbsp;una decisi\u00f3n sobre una materia adjetiva, en raz\u00f3n de su &nbsp;invocaci\u00f3n en la alzada, en completo olvido de su &nbsp;justificaci\u00f3n, deber\u00e1 considerar que realmente no &nbsp;existi\u00f3 tal determinaci\u00f3n, por fuerza de la ausencia de &nbsp;uno de sus elementos esenciales, de all\u00ed que la cr\u00edtica &nbsp;en casaci\u00f3n deba encausarse por la senda del motivo tercero. &nbsp;<\/p>\n<p>3.4.2. &nbsp;Las conclusiones precedentes no pueden hacerse extensivas al recurso &nbsp;de revisi\u00f3n, pues la l\u00ednea jurisprudencia fijada por la &nbsp;Sala no ha sido modificada, aunque se haya propendido por hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;dilucidar, conviene recordar la mencionada l\u00ednea: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;defectos graves en la motivaci\u00f3n de una sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial, \u00bfconstituyen motivo de nulidad susceptible de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;alegaci\u00f3n en revisi\u00f3n? &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Todas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las deficiencias graves de motivaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3lo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la ausencia absoluta de motivaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Existen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dos (2) posiciones, ninguna de las cuales prevalece &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>29 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de agosto de 2008 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de septiembre de 2014 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de septiembre de 2016 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de septiembre de 2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de diciembre de 2018 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de septiembre de 2020 (revisi\u00f3n) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 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&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de septiembre de 2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; 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&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u2666 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de octubre de 2020 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Descuella &nbsp;que, con los veredictos de 2008 (rad. n.\u00b0 2004-00729-01), 2014 &nbsp;(SC12377, rad. n.\u00b0 2010-02249-00) y 2016 (SC12948, rad. n.\u00b0 &nbsp;2012-01064-00), se fij\u00f3 una subregla que no ha logrado ser &nbsp;alterada, a pesar de la pretensi\u00f3n de hacerlo. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;all\u00ed que en revisi\u00f3n se mantenga la tesis seg\u00fan &nbsp;la cual \u00abla &nbsp;falta de motivaci\u00f3n\u2026 es susceptible de an\u00e1lisis &nbsp;por este extraordinario medio de contradicci\u00f3n como se llam\u00f3 &nbsp;la atenci\u00f3n en CSJ SC5408-2018 al traer a colaci\u00f3n la &nbsp;tesis \u2018por virtud de la cual la Corte reconoci\u00f3 que la &nbsp;nulidad originada en la sentencia pod\u00eda obedecer a defectos &nbsp;graves de argumentaci\u00f3n, siendo ese un evento subsumible en la &nbsp;causal octava de revisi\u00f3n\u2019\u00bb &nbsp;(SC3368, 21 sep. 2020, rad. n.\u00b0 2012-01051-00 y 2013-02188-00). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;recapitular, el compromiso que he profesado a la jurisprudencia, &nbsp;expresada en la doctrina probable, me impone emplear este medio para &nbsp;en materia de casaci\u00f3n, respecto a la procedencia de alegar &nbsp;como causal de nulidad la ausencia de motivaci\u00f3n u otros &nbsp;defectos remarcables de la misma, para unirme a la tesis vigente. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien he expuesto las razones por las que estimo que la nueva postura &nbsp;no es la que mejor consulta los elementos del acto jurisdiccional y &nbsp;los efectos de su desatenci\u00f3n, lo cierto es que una vez se &nbsp;profirieron tres (3) pronunciamientos en el mismo sentido se &nbsp;consolid\u00f3 una doctrina probable a la que procede subordinarse, &nbsp;hasta tanto sea modificada por la Corporaci\u00f3n o se presente &nbsp;alguno de los motivos leg\u00edtimos para separarse de la doctrina &nbsp;jurisprudencial. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;algunos de mis disensos he sostenido que la \u00abobligatoriedad &nbsp;del precedente jurisprudencial no se sustenta \u00fanicamente en la &nbsp;posici\u00f3n jer\u00e1rquica ostentada por la autoridad judicial &nbsp;que lo establece, sino en valores constitucionales como la seguridad &nbsp;jur\u00eddica, la igualdad y la confianza leg\u00edtima de los &nbsp;usuarios\u00bb &nbsp;de la jurisdicci\u00f3n, donde es insuficiente que una nueva &nbsp;interpretaci\u00f3n sea mejor o m\u00e1s elaborada para que se &nbsp;imponga sobre la contenida en la jurisprudencia (salvamento de voto a &nbsp;la STC12660, 18 sep. 2019, rad. n.\u00ba 2019-01830). Lo anterior me &nbsp;lleva a dar cuenta de mi perspectiva sobre el asunto y, de ahora en &nbsp;adelante, aplicar el precedente consolidado de la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;al recurso de revisi\u00f3n, como no ha operado una sustituci\u00f3n &nbsp;de la tesis fijada desde 2008, deber\u00e1 observarse con todo &nbsp;celo, en el sentido de admitir que constituye motivo de nulidad de la &nbsp;sentencia la ausencia de motivaci\u00f3n o los defectos may\u00fasculos &nbsp;en la misma. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Caso concreto. &nbsp;En el cargo segundo del libelo casacional la recurrente adujo, entre &nbsp;otros reparos y seg\u00fan la providencia acogida mayoritariamente, &nbsp;que el juzgador ad-quem &nbsp;\u00abno &nbsp;resolvi\u00f3 el primer reparo objeto del recurso de apelaci\u00f3n &nbsp;(nulidad en la sentencia de primera instancia)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Esto &nbsp;traduce, claramente, cuestionamiento a la sentencia de \u00faltima &nbsp;instancia por omitir pronunciarse acerca de un vicio procesal. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende, resulta totalmente desacertado aseverar que esa censura debi\u00f3 &nbsp;enarbolarse en sede de casaci\u00f3n a trav\u00e9s de las &nbsp;causales destinadas a evidenciar la vulneraci\u00f3n de la ley &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto que, contrariamente a lo all\u00ed considerado, no siempre &nbsp;resulta viable fustigar una sentencia carente de motivaci\u00f3n o &nbsp;con graves deficiencias en sus razonamientos invocando los motivos 1\u00b0 &nbsp;y 2\u00b0 del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, de lo cual es muestra innegable el caso de autos, porque la &nbsp;demandada, como recurrente extraordinaria, se duele de que el &nbsp;tribunal no analiz\u00f3 el reparo que formul\u00f3 contra el &nbsp;fallo de primera instancia con el que puso de presente, seg\u00fan &nbsp;su dicho, vicios de procedimiento que daban lugar a retrotraer la &nbsp;actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirmar &nbsp;que tal queja vulnera la ley sustancial y, por ende, debe izarse en &nbsp;sede de casaci\u00f3n a trav\u00e9s de las causales 1\u00aa y 2\u00aa &nbsp;del canon citado, seg\u00fan sea el caso, no es de recibo en raz\u00f3n &nbsp;a que traduce afirmar, en desmedro de la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n, &nbsp;que todo vicio de nulidad alegado en la segunda instancia del juicio &nbsp;y no analizado por el juzgador ad-quem &nbsp;debe ser criticado en esta sede extraordinaria como un yerro de &nbsp;juzgamiento y no de procedimiento. Todo un contrasentido. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los anteriores t\u00e9rminos dejo sentada mi aclaraci\u00f3n de &nbsp;voto. &nbsp;<\/p>\n<p>Fecha &nbsp;ut &nbsp;supra. &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme al par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo 344, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab[c]uando se invoque la infracci\u00f3n de normas de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho sustancial, ser\u00e1 suficiente se\u00f1alar cualquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposici\u00f3n de esa naturaleza que, constituyendo base &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a juicio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurrente haya sido violada, sin que sea necesario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ AC8716-2017, 18 dic., entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC8702-2017, 20 jun., entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. CSJ SC, 9 ago. 2010, rad. 2004-00524-01, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Omar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e1squez S\u00e1nchez, De &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lo que la teor\u00eda de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puede hacer por la pr\u00e1ctica de la argumentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddica. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En Revista &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Telem\u00e1tica de Filosof\u00eda del Derecho, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n.\u00b0 12, 2009, p. 106. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jos\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ovalle Favela, Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;General del Proceso, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oxford, M\u00e9xico, 2015, p. 325. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hernando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Morales Molina, Curso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Procesal Civil, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Bogot\u00e1, 1991, p. 515. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hernando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Devis Echand\u00eda, Nociones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Generales de Derecho Procesal Civil, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p. 461. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Piero &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Calamandrei, La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tomo I, Vol. 1, Editorial Bibliogr\u00e1fica Argentina, 1945, p. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;40. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gast\u00f3n Fernando Valenzuela Pirotto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Enfoque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;actual de la motivaci\u00f3n de las sentencias. Su an\u00e1lisis &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como componente del debido proceso. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En Rev. Derecho n.\u00b0 21, Montevideo jun. 2020 Epub 01-Jun-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo 368. Causales. Son causales de casaci\u00f3n: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) 5.- Haberse incurrido en alguna de las causales de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nulidad consagradas en el art\u00edculo 152, siempre que no se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hubiere saneado. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;380. Causales. Son causales de revisi\u00f3n: (\u2026) 8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Existir nulidad originada en la sentencia que puso fin al proceso y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que no era susceptible de recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. Robert Alexy, Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Argumentaci\u00f3n Jur\u00eddica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1997, p. 264. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Robert &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alexy, Teor\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la argumentaci\u00f3n jur\u00eddica. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1997, p. 262. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rober &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Alexy, La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;argumentaci\u00f3n jur\u00eddica como discurso racional. En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Manuel Atienza, Las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;razones del derecho. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 19991, p. 199. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AC4031-2021 (2018-00519-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; AC4031-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 25290-31-03-001-2018-00519-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de veinticinco de marzo de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., trece (13) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se decide &nbsp;sobre la admisibilidad de la demanda de casaci\u00f3n que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-56890","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56890"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56890\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}