{"id":57225,"date":"2024-05-17T20:43:20","date_gmt":"2024-05-17T20:43:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3725-2021-2012-00180-01\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:20","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:20","slug":"sc3725-2021-2012-00180-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc3725-2021-2012-00180-01\/","title":{"rendered":"SC3725 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC3725-2021 (2012-00180-01)<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>SC3725-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por los convocantes &nbsp;frente a la sentencia de 29 de julio de 2020, proferida por la Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, en el &nbsp;proceso verbal que promovieron Alejandro y Daniel Aldana Mart\u00ednez &nbsp;contra Bernardo y Jos\u00e9 Ignacio Mart\u00ednez Jaramillo. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pretensiones &nbsp;y fundamento f\u00e1ctico. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;actores pidieron declarar la nulidad absoluta de la convenci\u00f3n &nbsp;instrumentada en la escritura p\u00fablica n.\u00b0 3100, otorgada &nbsp;el 19 de noviembre de 2003 en la Notar\u00eda Cuarta de Cali, &nbsp;mediante la cual Leonor Jaramillo de Mart\u00ednez don\u00f3 a &nbsp;dos de sus hijos \u2013los demandados Bernardo y Jos\u00e9 Ignacio &nbsp;Mart\u00ednez Jaramillo\u2013 36.218 acciones de la sociedad &nbsp;Bavaria S.A.; consecuencialmente, reclamaron que esos t\u00edtulos, &nbsp;o su equivalente en dinero, fueran restituidos a la sucesi\u00f3n &nbsp;de la donante. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento de su petitum, &nbsp;relataron que la rese\u00f1ada transferencia a t\u00edtulo &nbsp;gratuito desconoce la leg\u00edtima rigurosa de su progenitora, &nbsp;Mar\u00eda Luisa Mart\u00ednez Jaramillo, tambi\u00e9n hija de &nbsp;la causante Jaramillo de Mart\u00ednez, y quien falleci\u00f3 con &nbsp;anterioridad a la muerte de esta. A ello agregaron \u00abla &nbsp;se\u00f1alada donaci\u00f3n no se ajust\u00f3 a las exigencias &nbsp;formales previstas en el Decreto 1712 de 1989 (&#8230;) &nbsp;en virtud de que &nbsp;debi\u00f3 ser precedida (&#8230;) &nbsp;de la &nbsp;correspondiente petici\u00f3n de donaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;documento que \u00abno se &nbsp;present\u00f3\u00bb, &nbsp;configur\u00e1ndose as\u00ed el vicio invalidante previsto en el &nbsp;precepto 1740 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuaci\u00f3n &nbsp;procesal &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;demanda fue admitida por auto de 10 de octubre de 2012. De dicho &nbsp;prove\u00eddo se enter\u00f3 personalmente a los convocados, &nbsp;quienes se opusieron a las pretensiones y formularon las defensas de &nbsp;\u00abvalidez del acto &nbsp;demandado\u00bb; \u00abfalta &nbsp;de causa\u00bb; \u00abinexegibilidad &nbsp;de la pretensi\u00f3n demandada\u00bb &nbsp;y \u00abcompensaci\u00f3n &nbsp;y extinci\u00f3n de las pretensi\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;fallo de 11 de junio de 2019, el Juzgado Once Civil del Circuito de &nbsp;Cali deneg\u00f3 los reclamos, tras considerar que si bien la &nbsp;insinuaci\u00f3n no se realiz\u00f3 en legal forma, ese vicio no &nbsp;es constitutivo de nulidad absoluta, sino relativa, la cual no puede &nbsp;reconocerse oficiosamente. Inconformes con esa determinaci\u00f3n, &nbsp;los actores apelaron. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal modific\u00f3 lo decidido por el juez a &nbsp;quo, con el prop\u00f3sito de acoger &nbsp;la excepci\u00f3n denominada \u00abvalidez &nbsp;del acto demandado\u00bb. Dicha &nbsp;determinaci\u00f3n se finc\u00f3 en los argumentos que &nbsp;seguidamente se compendian: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No resulta de recibo lo arg\u00fcido por el fallador a &nbsp;quo, quien &nbsp;\u00abpese &nbsp;a tener por no acreditado el requisito de la autorizaci\u00f3n del &nbsp;Notario previsto en el art\u00edculo 1458 del C.C. (\u2026), &nbsp;concluy\u00f3 que &nbsp;dicha falencia no produce nulidad absoluta del acto jur\u00eddico, &nbsp;sino la relativa\u00bb, &nbsp;debi\u00e9ndose agregar que \u00abtiene &nbsp;la Sala una visi\u00f3n distinta y opuesta a la del Juez de primera &nbsp;instancia, quien sostuvo en su decisi\u00f3n que la autorizaci\u00f3n &nbsp;no s\u00f3lo no estaba impresa en la escritura, sino que adem\u00e1s &nbsp;requiere manifestaci\u00f3n expresa del Notario; postura [que] &nbsp;no es posible &nbsp;extraerla ni del art\u00edculo 1458 del C.C., ni menos del estatuto &nbsp;notarial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;efecto, para el \u00abproceso &nbsp;de obtenci\u00f3n de autorizaci\u00f3n para la donaci\u00f3n &nbsp;por el Notario, realmente la ley \u2013tanto el C\u00f3digo Civil, &nbsp;como el Estatuto Notarial y el Decreto 1712 de 1989\u2013, no tienen &nbsp;estipulado una formalidad especial, que si es escrita o verbal, no &nbsp;existe ninguna disposici\u00f3n en particular; en ese sentido, nada &nbsp;obsta para que, a petici\u00f3n verbal de los interesados, el &nbsp;fedatario, previa comprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s requisitos, &nbsp;expida la escritura p\u00fablica que condense la autorizaci\u00f3n &nbsp;y por supuesto el negocio jur\u00eddico de la donaci\u00f3n; &nbsp;dicho en otros t\u00e9rminos, solemnizar la donaci\u00f3n en &nbsp;Escritura P\u00fablica, siempre que el Notario la avale con su &nbsp;firma \u2013art. 40 del Decreto 960\/70\u2013 contiene la &nbsp;autorizaci\u00f3n exigida en el art\u00edculo 1458 del C.C.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En ese orden, \u00abcuando &nbsp;do\u00f1a Leonor Jaramillo de Mart\u00ednez concurri\u00f3 en &nbsp;compa\u00f1\u00eda de sus hijos Bernardo Mart\u00ednez &nbsp;Jaramillo y Jos\u00e9 Ignacio Mart\u00ednez Jaramillo, el 19 de &nbsp;diciembre de 2003, a la Notar\u00eda Cuarta de Cali, a solicitar &nbsp;\u201c\u2026autorizaci\u00f3n del Notario para que el donante &nbsp;done a los donatarios la cantidad de treinta y seis mil doscientas &nbsp;dieciocho (36.218) acciones de Bavaria S.A.\u201d \u2013cl\u00e1usula &nbsp;primera, E.P. 3100, fl. 4\u2013 exteriorizaron la formalidad de &nbsp;solicitar del guarda de la fe p\u00fablica, autorizaci\u00f3n &nbsp;para desarrollar el negocio de la donaci\u00f3n (\u2026); &nbsp;en ese sentido, &nbsp;cuando el Notario firma ese documento se perfecciona no s\u00f3lo &nbsp;el permiso o autorizaci\u00f3n echado de menos por el extremo &nbsp;activo, sino que le imparte aprobaci\u00f3n al querer y voluntad de &nbsp;las partes de transferir a t\u00edtulo gratuito acciones de Bavaria &nbsp;S.A.\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A ello se suma que, \u00abaparte &nbsp;de la verificaci\u00f3n de la solicitud de autorizaci\u00f3n, que &nbsp;como se anot\u00f3, realiz\u00f3 donante y donatarios ante el &nbsp;Notario, seg\u00fan cl\u00e1usula primera, dicho funcionario, &nbsp;tambi\u00e9n constat\u00f3 los dem\u00e1s elementos necesarios &nbsp;para el buen cauce de la escritura de la donaci\u00f3n &nbsp;(&#8230;)\u00bb. Por ende, \u00abno &nbsp;s\u00f3lo est\u00e1 probada la petici\u00f3n de la autorizaci\u00f3n &nbsp;notarial para llevar a cabo la donaci\u00f3n, sino el &nbsp;perfeccionamiento de tal requisito en el cuerpo de la escritura, &nbsp;debidamente avalada por el Notario seg\u00fan la firma que impuso y &nbsp;que adem\u00e1s fue reconocida por quien se desempe\u00f1\u00f3 &nbsp;en el cargo en declaraci\u00f3n rendida en la audiencia del 11 de &nbsp;junio de 2019, donde adem\u00e1s reiter\u00f3 que para la &nbsp;petici\u00f3n de insinuaci\u00f3n o autorizaci\u00f3n no es &nbsp;necesario hacerla por escrito o tramitaci\u00f3n especial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>DEMANDA DE CASACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;convocantes formularon oportunamente el referido remedio &nbsp;extraordinario y, tras su admisi\u00f3n, enarbolaron tres &nbsp;cuestionamientos; el inicial, con fundamento en la causal primera del &nbsp;art\u00edculo 336 del C\u00f3digo General del Proceso, y los dos &nbsp;restantes, con apoyo en la causal segunda. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;PRIMERO &nbsp;<\/p>\n<p>Denunciando &nbsp;la violaci\u00f3n directa, por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, &nbsp;de los \u00abart\u00edculos &nbsp;1450, 1457, 1458, 1740 a 1742 del C.C., Decreto 1712\/89 y Decreto ley &nbsp;2148 de 1983 art. 1\u00bb, los &nbsp;recurrentes adujeron que: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque el tribunal seleccion\u00f3 correctamente la normativa &nbsp;aplicable al caso, la interpret\u00f3 en forma equivocada, pues &nbsp;\u00abvalora que no es &nbsp;necesaria en la escritura que autoriza la donaci\u00f3n, &nbsp;manifestaci\u00f3n expresa del notario respecto a la concurrencia &nbsp;de los requisitos esenciales del contrato de donaci\u00f3n, como &nbsp;tampoco de la expresa la manifestaci\u00f3n de la autorizaci\u00f3n &nbsp;notarial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En estricto sentido, \u00abla &nbsp;formalidad de la insinuaci\u00f3n exigida por el legislador se &nbsp;traduce, seg\u00fan la jurisprudencia de la sala civil de Corte &nbsp;Suprema de Justicia, en la \u201cprevia autorizaci\u00f3n por &nbsp;autoridad competente\u201d, resaltando que solo opera cuando la &nbsp;cuant\u00eda de ese acto jur\u00eddico supera los 50 salarios &nbsp;m\u00ednimos mensuales exigencia que por la cuant\u00eda no &nbsp;controvirtieron las partes del proceso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp;lo indicado, el notario solo puede autorizar una donaci\u00f3n &nbsp;cuando constate \u00aben &nbsp;primer lugar, que el donante y donatario sean plenamente capaces, lo &nbsp;soliciten de com\u00fan acuerdo y no contravengan ninguna &nbsp;disposici\u00f3n legal; y, en segundo t\u00e9rmino, que la &nbsp;respectiva petici\u00f3n sea presentada personal y conjuntamente &nbsp;por los dos o por sus apoderados (&#8230;)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tales &nbsp;exigencias \u00abdeben ser &nbsp;valoradas por el notario y lo debe hacer constar en la escritura &nbsp;p\u00fablica correspondiente, seg\u00fan lo impone el art\u00edculo &nbsp;3 del decreto 1712 de 1989\u00bb &nbsp;y por ello \u00abno puede &nbsp;aceptarse, por no ser esa la funci\u00f3n notarial para el acto &nbsp;jur\u00eddico de la donaci\u00f3n, que se reduzca al simple &nbsp;formalismo de referenciar en el instrumento las afirmaciones que &nbsp;presentan los interesados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(vi) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;ese escenario, \u00abal &nbsp;determinar la sentencia del Tribunal Superior de Cali que no es &nbsp;necesario calificar expresamente por el notario las prueba &nbsp;presentados por los interesados para alcanzar la autorizaci\u00f3n &nbsp;del servidor p\u00fablico para definir la donaci\u00f3n, en &nbsp;abierta oposici\u00f3n a lo que dice las normas sustanciales, &nbsp;valor\u00e1ndose que la formalidad se suple con la sola firma de la &nbsp;escritura\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;SEGUNDO &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;demandantes anunciaron la infracci\u00f3n indirecta de \u00ablos &nbsp;preceptos 1457, 1458 del C\u00f3digo Civil y Decreto 1712\/89\u00bb, &nbsp;como consecuencia de errores de hecho en la &nbsp;valoraci\u00f3n de la \u00abescritura &nbsp;p\u00fablica No. 3100 extendida en la notar\u00eda cuarta de Cali &nbsp;el 19 de noviembre de 2003\u00bb. &nbsp;En desarrollo de esa cr\u00edtica, arguyeron: &nbsp;<\/p>\n<p>(i) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El tribunal le atribuy\u00f3 al citado documento \u00abel &nbsp;efecto de dar fe p\u00fablica el Notario a las condiciones &nbsp;esenciales para que pueda darse la autorizaci\u00f3n de donar, con &nbsp;la sola firma del instrumento, cuando en ese sentido no hay en el &nbsp;mencionado medio probatorio ninguna manifestaci\u00f3n de ese hecho &nbsp;por el Notario\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(ii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin embargo, \u00ablo que &nbsp;el Notario [lee] &nbsp;a los contratantes son sus manifestaciones como aspirantes a &nbsp;contratar relativas exclusivamente i) al inter\u00e9s de donar y &nbsp;aceptar lo donado, ii) admitir lo que se dona, iii) el reconocimiento &nbsp;de la capacidad de los contratantes para realizar el acto jur\u00eddico &nbsp;y iv) que los acreedores de la donante no resultan afectados por la &nbsp;donaci\u00f3n\u00bb. Cierto &nbsp;es que \u00abel Notario da &nbsp;fe de lo que ante \u00e9l exponen los interesados en la donaci\u00f3n. &nbsp;Pero, no se puede pregonar que se configura el amparo de fe p\u00fablico &nbsp;de algo inexistente en la escritura, como es lo que \u00e9l no &nbsp;verific\u00f3, narr\u00f3 ni calific\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iii) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;ah\u00ed que sea inexplicable \u00abque, &nbsp;para el Notario, la donante conservaba bienes suficientes para su &nbsp;congrua subsistencia, si se advierte por los solicitantes que existen &nbsp;acreedores de ella (&#8230;) &nbsp;\u00bfQu\u00e9 valoraci\u00f3n o calificaci\u00f3n sobre este &nbsp;hecho realiz\u00f3 el notario para aceptar la fe p\u00fablica de &nbsp;algo del cual no hay manifestaci\u00f3n alguna de su parte en el &nbsp;instrumento p\u00fablico? En otros t\u00e9rminos, \u00bfc\u00f3mo &nbsp;se admite del documento que el Notario valor\u00f3 que la donante &nbsp;conservaba producida la donaci\u00f3n, bienes suficientes para su &nbsp;congrua subsistencia?\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(iv) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El fallo de segunda instancia tambi\u00e9n se apoy\u00f3 en \u00abla &nbsp;versi\u00f3n del Notario rendida ante el juzgado del conocimiento, &nbsp;orientada en que para este funcionario no es necesario consignar en &nbsp;la escritura manifestaci\u00f3n expresa de la aceptaci\u00f3n de &nbsp;los requisitos de identidad del contrato de donaci\u00f3n, ni &nbsp;significar su autorizaci\u00f3n a la donaci\u00f3n. Es &nbsp;indiscutible que la versi\u00f3n del Notario no suple las &nbsp;exigencias que el legislador determina para la validez de un acto &nbsp;jur\u00eddico como los impuestos para la donaci\u00f3n en los &nbsp;preceptos 1457, 1458 del C.C. y decreto 1712\/89, presupuestos que al &nbsp;ser omitidos conducen a la sanci\u00f3n establecida por el art\u00edculo &nbsp;1741 del C.C. de nulidad absoluta\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CARGO &nbsp;TERCERO &nbsp;<\/p>\n<p>Invocando &nbsp;nuevamente la transgresi\u00f3n indirecta de las referidas normas, &nbsp;alegaron los impugnantes alegaron que el tribunal incurri\u00f3 en &nbsp;error \u00abal suponer la &nbsp;existencia parcial de una prueba que hace parte de los requisitos &nbsp;esenciales del contrato de donaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento de este embate, sostuvieron que \u00abexige &nbsp;la norma sustancial civil que debe acreditarse con prueba fehaciente &nbsp;que la donante conservar\u00e1 lo necesario para su congrua &nbsp;subsistencia\u00bb, no obstante &nbsp;lo cual \u00aben las &nbsp;manifestaciones de los contratantes de la donaci\u00f3n contendidas &nbsp;en la E.P. 3100, no expresan ni prueban nada del requisito esencial &nbsp;de que la donante se\u00f1ora Leonor Jaramillo de Mart\u00ednez &nbsp;conservar\u00e1 por raz\u00f3n de la donaci\u00f3n lo necesario &nbsp;para su congrua subsistencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Violaci\u00f3n &nbsp;directa de la norma sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;se acusa al tribunal de trasgredir, en forma directa, una norma &nbsp;sustancial, la parte recurrente debe acreditar que, sin alterar la &nbsp;representaci\u00f3n de los hechos que se form\u00f3 la &nbsp;colegiatura ad quem &nbsp;a partir del examen del material probatorio, el ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;impon\u00eda una soluci\u00f3n de la controversia opuesta a la &nbsp;adoptada en la providencia que puso fin a la segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido, la fundamentaci\u00f3n de la acusaci\u00f3n ha de &nbsp;dirigirse a demostrar que en la sentencia de segunda instancia se &nbsp;dej\u00f3 de aplicar al asunto una disposici\u00f3n que era &nbsp;pertinente, se aplic\u00f3 otra que no lo era, o que, eligiendo la &nbsp;correcta, se le atribuyeron efectos distintos a los que de ella &nbsp;dimanan. Expresado de otro modo, esta clase de agravio a la ley &nbsp;sustancial, completamente independiente de cualquier yerro en la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria, puede presentarse por tres v\u00edas, &nbsp;de contornos bien definidos: la falta de aplicaci\u00f3n, la &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida o la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea &nbsp;de la norma de derecho sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este particular, la Corte ha apuntado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;la violaci\u00f3n directa de las normas sustanciales, que &nbsp;como motivo de casaci\u00f3n contempla la causal primera (&#8230;), &nbsp;acontece cuando el sentenciador, al margen de toda cuesti\u00f3n &nbsp;probatoria, deja de aplicar al caso controvertido la disposici\u00f3n &nbsp;sustancial a que deb\u00eda &nbsp;someterse y, consecuentemente, hace actuar las que resultan extra\u00f1as &nbsp;al litigio, o cuando habiendo acertado en la disposici\u00f3n &nbsp;rectora del asunto, yerra en la interpretaci\u00f3n que de ella &nbsp;hace, y que, por lo mismo, cuando el ataque en casaci\u00f3n se &nbsp;funda en la causal que se comenta, compete al recurrente centrar &nbsp;sus juicios exclusivamente sobre los textos legales que considere &nbsp;inaplicados, indebidamente aplicados o err\u00f3neamente &nbsp;interpretados, prescindiendo, desde luego, de cualquier consideraci\u00f3n &nbsp;que implique discrepancia con las apreciaciones f\u00e1cticas del &nbsp;sentenciador, cuesti\u00f3n esta que solo puede abordarse por &nbsp;la v\u00eda indirecta\u00bb &nbsp;(CSJ SC9100-2014, 11 &nbsp;jun; reiterada en CSJ SC1819-2019, 28 may.). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Violaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial por errores de hecho. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;comisi\u00f3n de un yerro f\u00e1ctico, de tal magnitud que &nbsp;comporte la infracci\u00f3n indirecta de una norma sustancial, &nbsp;presupone para su acreditaci\u00f3n que, entre otras exigencias, se &nbsp;compruebe que la inferencia probatoria cuestionada es manifiestamente &nbsp;contraria al contenido objetivo de la prueba; es decir, que el &nbsp;desacierto sea tan evidente y notorio que se advierta sin mayor &nbsp;esfuerzo ni raciocinio. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;como las sentencias llegan a la Corte amparadas por una presunci\u00f3n &nbsp;de legalidad y acierto, le incumbe al recurrente desvirtuarla, para &nbsp;lo cual debe realizar una cr\u00edtica concreta, sim\u00e9trica, &nbsp;razonada y coherente frente a los aspectos del fallo que considera &nbsp;desacertados, con indicaci\u00f3n de los fundamentos generadores de &nbsp;la infracci\u00f3n a la ley, am\u00e9n de hacer evidente la &nbsp;trascendencia del yerro \u00aben &nbsp;el sentido del fallo\u00bb &nbsp;y atacar, de modo eficaz e integral, todos los pilares de la decisi\u00f3n &nbsp;impugnada. En esta precisa materia, la Sala ha explicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;error de hecho (&#8230;) ocurre &nbsp;cuando se supone o pretermite la prueba, entendi\u00e9ndose que &nbsp;incurrir\u00e1 en la primera hip\u00f3tesis el juzgador que halla &nbsp;un medio en verdad inexistente o distorsiona el que s\u00ed obra &nbsp;para darle un significado que no contiene, y en la segunda situaci\u00f3n &nbsp;cuando ignora del todo su presencia o lo cercena en parte, para, en &nbsp;esta \u00faltima eventualidad, asignarle una significaci\u00f3n &nbsp;contraria o diversa. El error \u201cata\u00f1e a la prueba como &nbsp;elemento material del proceso, por creer el sentenciador que existe &nbsp;cuando falta, o que falta cuando existe, y debido a ella da por &nbsp;probado o no probado el hecho\u201d (G. J., t. LXXVIII, p\u00e1g. &nbsp;313). Denunciada una de las anteriores posibilidades, el impugnador &nbsp;debe acreditar que la falencia endilgada es manifiesta y, adem\u00e1s, &nbsp;que es trascendente por haber determinado la resoluci\u00f3n &nbsp;reprochada (\u2026). Acorde &nbsp;con la a\u00f1eja, reiterada y uniforme jurisprudencia de la &nbsp;Corporaci\u00f3n, el yerro f\u00e1ctico ser\u00e1 evidente o &nbsp;notorio, \u201ccuando su s\u00f3lo planteamiento haga brotar que &nbsp;el criterio\u201d del juez \u201cest\u00e1 por completo &nbsp;divorciado de la m\u00e1s elemental sind\u00e9resis; si se &nbsp;quiere, que repugna al buen juicio\u201d, lo que ocurre en aquellos &nbsp;casos en que \u00e9l \u201cest\u00e1 convicto de &nbsp;contraevidencia\u201d (sentencias de 11 de julio de 1990 y de 24 de &nbsp;enero de 1992), o cuando es \u201cde tal entidad que a primer golpe &nbsp;de vista ponga de manifiesto la contraevidencia de la determinaci\u00f3n &nbsp;adoptada en el fallo combatido con la realidad que fluya del proceso\u201d &nbsp;(sentencia 146 de 17 de octubre de 2006, exp. 06798-01). Dicho en &nbsp;t\u00e9rminos diferentes, significa que la providencia debe &nbsp;aniquilarse cuando aparezca claro que \u201cse estrell\u00f3 &nbsp;violentamente contra la l\u00f3gica o el buen sentido com\u00fan, &nbsp;evento en el cual no es nada razonable ni conveniente persistir &nbsp;tozudamente en el mantenimiento de la decisi\u00f3n so pretexto de &nbsp;aquella autonom\u00eda\u201d (G. J., T. CCXXXI, p\u00e1gina &nbsp;644)\u00bb (CSJ SC 21 &nbsp;feb. 2012, rad. 2004-00649-01, reiterada en CSJ SC131-2018, 12 feb.). &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;similar orientaci\u00f3n, se ha sostenido que, &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) &nbsp;partiendo de la base de que la discreta autonom\u00eda de los &nbsp;juzgadores de instancia en la apreciaci\u00f3n de las pruebas &nbsp;conduce a que los fallos lleguen a la Corte amparados en la &nbsp;presunci\u00f3n de acierto, es preciso subrayar que los errores de &nbsp;hecho que se les endilga deben ser ostensibles o protuberantes para &nbsp;que puedan justificar la infirmaci\u00f3n del fallo, justificaci\u00f3n &nbsp;que por lo tanto no se da sino en tanto quede acreditado que la &nbsp;estimaci\u00f3n probatoria propuesta por el recurrente es la \u00fanica &nbsp;posible frente a la realidad procesal, tornando por lo tanto en &nbsp;contraevidente la formulada por el juez; por el contrario, no &nbsp;producir\u00e1 tal resultado la decisi\u00f3n del sentenciador &nbsp;que no se aparta de las alternativas de razonable apreciaci\u00f3n &nbsp;que ofrezca la prueba o que no se impone frente a \u00e9sta como &nbsp;afirmaci\u00f3n il\u00f3gica y arbitraria, es decir, cuando s\u00f3lo &nbsp;se presente apenas como una posibilidad de que se haya equivocado &nbsp; (\u2026)\u00bb &nbsp;(CSJ SC, 8 sep. 2011, rad. 2007-00456-01). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;requisito de insinuaci\u00f3n en la donaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con el canon 1443 del C\u00f3digo Civil, \u00abla &nbsp;donaci\u00f3n entre vivos es un acto por el cual una persona &nbsp;transfiere, gratuita e irrevocablemente, una parte de sus bienes a &nbsp;otra persona que la acepta\u00bb. &nbsp;Se trata, pues, de un negocio jur\u00eddico bilateral, en tanto &nbsp;exige el concurso de voluntades de donante y donatario (Cfr. &nbsp;CSJ SC, 20 may. 2004, rad. 8565), que &nbsp;puede ser consensual \u2013es la regla general\u2013, o solemne &nbsp;\u2013v.gr., &nbsp;si se trata de donaciones de inmuebles1, &nbsp;o aquellas que tienen causa onerosa2\u2013. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;transmisi\u00f3n de bienes sin contraprestaci\u00f3n alguna fue &nbsp;vista con sumo recelo por los juristas romanos, quienes consideraban &nbsp;que tal cosa podr\u00eda dar lugar a iniquidades y atropellos. Ello &nbsp;explica que la Lex Cincia, &nbsp;del a\u00f1o 204 a. C. \u2013 que es &nbsp;la primera norma escrita en la que se menciona la donatio &nbsp;inter vivos\u2013 prohibiera realizar &nbsp;donaciones de dinero u otros muebles o inmuebles valiosos a \u201cpersonas &nbsp;no exceptuadas\u201d, y que, posteriormente \u2013durante el &nbsp;per\u00edodo postcl\u00e1sico\u2013, se instituyera la &nbsp;formalidad de la insinuaci\u00f3n, como m\u00e9todo adicional de &nbsp;protecci\u00f3n al patrimonio del donante. &nbsp;<\/p>\n<p>Ocurre, &nbsp;sin embargo, que los textos legales a\u00f1ejos no describieron con &nbsp;claridad las facultades de los funcionarios encargados de aquella &nbsp;inscripci\u00f3n, lo que imposibilita establecer \u2013con plena &nbsp;certeza\u2013 si era de su competencia rechazar el registro de alg\u00fan &nbsp;contrato de donaci\u00f3n, a modo de control oficioso previo, o si &nbsp;deb\u00edan dejar constancia del m\u00e9rito que asignaban a la &nbsp;solicitud de insinuaci\u00f3n de los estipulantes. De ah\u00ed &nbsp;que, durante la edad media, se mantuviera en el ius &nbsp;commune la exigencia tradicional de la &nbsp;insinuaci\u00f3n, pero sin que los glosadores lograran llegar a un &nbsp;consenso acerca del modo \u201ccorrecto\u201d de llevarla a cabo. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, algunos defend\u00edan que la insinuaci\u00f3n consist\u00eda &nbsp;en un simple tr\u00e1mite registral, de naturaleza administrativa, &nbsp;de modo que para su realizaci\u00f3n resultaba bastante la &nbsp;intervenci\u00f3n del notario5 &nbsp;(o de este, junto a cierto n\u00famero de testigos h\u00e1biles); &nbsp;a su turno, otras hermen\u00e9uticas se decantaron por &nbsp;caracterizarla como una aut\u00e9ntica autorizaci\u00f3n \u2013esto &nbsp;es, un \u00abacto de autoridad por el cual se &nbsp;permite a alguien una actuaci\u00f3n en otro caso prohibida\u00bb6\u2013, &nbsp;que deb\u00eda ser conferida de forma motivada &nbsp;por la \u2013para entonces incipiente\u2013 justicia p\u00fablica7. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;heterogeneidad de criterios se mantuvo durante el per\u00edodo de &nbsp;la codificaci\u00f3n, de modo que la insinuaci\u00f3n termin\u00f3 &nbsp;reglament\u00e1ndose en algunos textos como un mero acto registral, &nbsp;con fines de difusi\u00f3n, y en otros, como tr\u00e1mite &nbsp;judicial aut\u00f3nomo, orientado a obtener una \u201clicencia &nbsp;para donar\u201d. Incluso, en muchos ordenamientos la formalidad fue &nbsp;totalmente eliminada, siguiendo los derroteros trazados por el Code &nbsp;Napole\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;debiendo optar por alguna de esas posibilidades, el redactor del &nbsp;C\u00f3digo Civil colombiano \u2013don Andr\u00e9s Bello\u2013 &nbsp;eligi\u00f3 el segundo entendimiento, retomando la descripci\u00f3n &nbsp;que propuso Savigny8. &nbsp;Es as\u00ed como, en su texto original, el estatuto sustantivo &nbsp;civil patrio rezaba: \u00abSe &nbsp;entiende por insinuaci\u00f3n la &nbsp;autorizaci\u00f3n de juez competente &nbsp;solicitada por el donante o donatario. El juez autorizar\u00e1 las &nbsp;donaciones en que no se contravenga a ninguna disposici\u00f3n &nbsp;legal\u00bb (art\u00edculo &nbsp;1458). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en un estadio primigenio se consider\u00f3 que dicha &nbsp;autorizaci\u00f3n deb\u00eda venir precedida de un riguroso &nbsp;escrutinio y una s\u00f3lida argumentaci\u00f3n judicial, como lo &nbsp;explic\u00f3 esta Corporaci\u00f3n en fallo CSJ SC, 4 abr. 1956, &nbsp;G. J. t. LXXXII, pp. 253-263: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;nuestro derecho, la insinuaci\u00f3n consiste en la autorizaci\u00f3n &nbsp;para hacer la donaci\u00f3n, concedida por juez competente, a &nbsp;solicitud del donante o donatario. Hall\u00e1ndose limitadas las &nbsp;donaciones por el respeto de los intereses a que anteriormente se &nbsp;hizo m\u00e9rito, el &nbsp;juez no puede autorizarlas sino cuando se le demuestre que con ellas &nbsp;no se contraviene ninguna disposici\u00f3n legal, ni se atenta &nbsp;contra tales intereses El &nbsp;juez debe &nbsp;resolver la solicitud \u201ccon prudente juicio\u201d, &nbsp;mediante el procedimiento indicado en el art\u00edculo 1204 del C. &nbsp;J., oyendo al agente del Ministerio P\u00fablico y al S\u00edndico &nbsp;Recaudador del impuesto de Sucesiones y Donaciones (L. 63 de 1936, &nbsp;art\u00edculo 26), y &nbsp;exigiendo las pruebas que estime necesarias para asegurar la justicia &nbsp;de su decisi\u00f3n. &nbsp;As\u00ed se deber\u00e1 comprobar que al donante le quedan bienes &nbsp;con que atender a su congrua subsistencia y que con la donaci\u00f3n &nbsp;no se perjudican los derechos de los legitimarios ni se defrauda a &nbsp;los acreedores. El art\u00edculo 1458 del C. C. contiene en el &nbsp;fondo una prohibici\u00f3n, en cuanto no permite las donaciones &nbsp;entre vivos de mayor valor de dos mil pesos sin que se hayan &nbsp;insinuado. La infracci\u00f3n de la norma prohibitiva deber\u2000a &nbsp;acarrear la nulidad de la donaci\u00f3n (articulo 6\u00ba) , si la &nbsp;ley no dispusiera expresamente que vale hasta la cuant\u00eda &nbsp;se\u00f1alada y es nula en el exceso, en lo cual sigue nuestro &nbsp;c\u00f3digo la misma doctrina del Derecho Romano\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Pero, &nbsp;con el tiempo, tal severidad se torn\u00f3 excesiva, no solo ante &nbsp;la existencia de m\u00faltiples remedios dispuestos para &nbsp;reconstituir \u2013de ser procedente\u2013 el patrimonio del &nbsp;donante, sino de cara a la expansi\u00f3n de los principios de &nbsp;autonom\u00eda de la voluntad privada y libre disposici\u00f3n. &nbsp;As\u00ed, el legislador aument\u00f3 el l\u00edmite m\u00e1ximo &nbsp;de las donaciones que no requieren insinuaci\u00f3n; se derogaron &nbsp;las normas que impon\u00edan la intervenci\u00f3n oficiosa del &nbsp;fisco y del ministerio p\u00fablico, y el procedimiento termin\u00f3 &nbsp;siendo delegado a los notarios, al menos en aquellos casos en los que &nbsp;donante y donatario sean personas \u201cplenamente capaces\u201d &nbsp;(en el sentido que se le otorgaba a esa expresi\u00f3n antes de la &nbsp;entrada en vigor de la Ley 1996 de 2019). &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;qued\u00f3 consagrado en la reforma del precitado art\u00edculo &nbsp;1458 del C\u00f3digo Civil, introducida por el art\u00edculo 1 &nbsp;del Decreto 1712 de 1989, a cuyo tenor: \u00abCorresponde &nbsp;al notario &nbsp;autorizar &nbsp;mediante escritura p\u00fablica &nbsp;las donaciones cuyo valor excedan la suma de cincuenta (50) salarios &nbsp;m\u00ednimos mensuales, siempre &nbsp;que donante y donatario sean plenamente capaces, lo soliciten de &nbsp;com\u00fan acuerdo y no se contravenga ninguna disposici\u00f3n &nbsp;legal. Las &nbsp;donaciones cuyo valor sea igual o inferior a cincuenta (50) salarios &nbsp;m\u00ednimos mensuales, no requieren insinuaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;trav\u00e9s de las disposiciones del citado Decreto 1712 de 1989, &nbsp;se deleg\u00f3 en los fedatarios p\u00fablicos9 &nbsp;la verificaci\u00f3n previa de ciertas exigencias formales, &nbsp;imprescindibles para que la insinuaci\u00f3n pudiera asentarse en &nbsp;una escritura p\u00fablica, a saber: (i) &nbsp;capacidad de los contratantes (donante y donatario); (ii) &nbsp;presentaci\u00f3n de una solicitud &nbsp;conjunta \u2013a nombre propio, o a trav\u00e9s de apoderado\u2013 &nbsp;donde conste su voluntad de celebrar la donaci\u00f3n; y (iii) &nbsp;aportaci\u00f3n de pruebas &nbsp;fehacientes sobre el valor comercial de los activos que se &nbsp;transferir\u00e1n, la propiedad del donante sobre estos, y la &nbsp;conservaci\u00f3n de recursos para asegurar la congrua subsistencia &nbsp;de dicho estipulante. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;este modo, cuando el notario entienda satisfechos estos requisitos, &nbsp;autorizar\u00e1 que la solicitud de insinuaci\u00f3n se asiente &nbsp;en una escritura p\u00fablica, sin que en tal documento deban &nbsp;registrarse declaraciones o expresiones suyas, pues ese funcionario &nbsp;p\u00fablico no tiene dentro de sus competencias determinar la &nbsp;existencia o el alcance de los derechos intersubjetivos de los &nbsp;contratantes (como la disposici\u00f3n sobre propiedades, o la &nbsp;posibilidad de celebrar un contrato de donaci\u00f3n), ni puede &nbsp;adoptar decisiones de ning\u00fan tipo relacionadas con estos. &nbsp;Basta, pues, con que la solicitud pertinente y sus anexos se eleven a &nbsp;escritura p\u00fablica, para que se entienda surtida en legal forma &nbsp;la insinuaci\u00f3n que exigen las leyes civiles. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, el tr\u00e1mite actual de la insinuaci\u00f3n \u2013al &nbsp;menos en su faceta notarial\u2013 retoma elementos de las dos &nbsp;hermen\u00e9uticas principales que defendieron los glosadores, pues &nbsp;comprende, de un lado, una verificaci\u00f3n de requisitos, &nbsp;atendiendo las previsiones de la ley, y de otro, la emisi\u00f3n de &nbsp;un documento p\u00fablico donde se consigna el querer de donante y &nbsp;donatario, del cual se conserva registro en los libros de protocolo &nbsp;correspondientes, con el prop\u00f3sito de dotar de publicidad a la &nbsp;convenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Breve &nbsp;recapitulaci\u00f3n del litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su escrito inicial, los demandantes pidieron que se declarara la &nbsp;nulidad absoluta del contrato de donaci\u00f3n que celebr\u00f3 &nbsp;su abuela materna, Leonor Jaramillo de Mart\u00ednez, con dos de &nbsp;sus t\u00edos (los demandados), cuyo objeto consisti\u00f3 en la &nbsp;transferencia a t\u00edtulo gratuito de 36.218 acciones de la &nbsp;sociedad Bavaria S.A. En sustento de ese reclamo, dijeron que no &nbsp;obraba en el archivo de la Notar\u00eda Cuarta del C\u00edrculo &nbsp;de Cali, donde se otorg\u00f3 la escritura de insinuaci\u00f3n, &nbsp;la solicitud conjunta que contempla el art\u00edculo 1 del Decreto &nbsp;1712 de 1989. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;argumento fue desvirtuado en el decurso de la primera instancia, &nbsp;haci\u00e9ndose notar simplemente que todas las partes del contrato &nbsp;de donaci\u00f3n signaron la escritura p\u00fablica n.\u00ba 3100 &nbsp;de 19 de noviembre de 2003, que inicia diciendo que los se\u00f1ores &nbsp;Jaramillo de Mart\u00ednez y Mart\u00ednez Jaramillo &nbsp;\u00abmanifestaron (&#8230;) &nbsp;que solicitan &nbsp;autorizaci\u00f3n para que el donante done a los donatarios\u00bb, &nbsp;de todo lo cual se sigue la existencia de la petici\u00f3n previa &nbsp;que extra\u00f1\u00f3 la parte convocante. A ello agreg\u00f3 &nbsp;el tribunal \u2013sin reproche de los casacionistas\u2013 que las &nbsp;leyes positivas no establecen una formalidad espec\u00edfica para &nbsp;la solicitud de insinuaci\u00f3n, de modo que esta pudo ser incluso &nbsp;verbal, siendo lo relevante que su contenido quede vertido en el &nbsp;instrumento p\u00fablico, como en efecto ocurri\u00f3 en este &nbsp;caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose &nbsp;desestimado su primigenia censura, tanto en los alegatos de &nbsp;conclusi\u00f3n que expusieron ante el fallador a &nbsp;quo, como en la sustentaci\u00f3n de &nbsp;la alzada que formularon contra la decisi\u00f3n desestimatoria de &nbsp;primera instancia, los demandantes Aldana Mart\u00ednez plantearon &nbsp;un nuevo reproche, consistente en que en el acto de insinuaci\u00f3n &nbsp;no qued\u00f3 expresamente consignado que el Notario Cuarto del &nbsp;C\u00edrculo de Cali autorizaba la donaci\u00f3n, lo cual era, en &nbsp;su sentir, imprescindible para que se entendiera surtida la &nbsp;formalidad prevista en el canon 1458 del C\u00f3digo Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;colegiatura ad quem tambi\u00e9n &nbsp;despach\u00f3 en forma desfavorable ese argumento, tras considerar &nbsp;que la autorizaci\u00f3n del notario se encuentra impl\u00edcita &nbsp;en el hecho de haber consentido en otorgar la escritura p\u00fablica &nbsp;que recoge la insinuaci\u00f3n. Y, en lo medular, fue contra este &nbsp;raciocinio que se alzaron los dos primeros cargos, compendiados &nbsp;supra, los &nbsp;cuales se fundamentaron en las causales primera (violaci\u00f3n &nbsp;directa) y segunda (violaci\u00f3n indirecta) de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;otro lado, al sustentar su recurso extraordinario, los impugnantes &nbsp;a\u00f1adieron dos nuevas cr\u00edticas, consistentes en que no &nbsp;se estableci\u00f3, \u00abcon &nbsp;prueba fehaciente, que la donante conservar\u00e1 lo necesario para &nbsp;su congrua subsistencia\u00bb, &nbsp;ni se expuso el m\u00e9rito de las evidencias aportadas para &nbsp;acreditar \u00abel valor &nbsp;comercial del bien, la calidad de propietario del donante y que \u00e9ste &nbsp;conserva lo necesario para su congrua subsistencia\u00bb, &nbsp;irregularidades que, en opini\u00f3n suya, acarrear\u00edan la &nbsp;invalidez de la insinuaci\u00f3n y, por contera, la nulidad de la &nbsp;donaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;An\u00e1lisis &nbsp;de los cargos. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;l\u00edneas compendiadas en el numeral 3. supra &nbsp;resultan pertinentes para refutar los &nbsp;argumentos del primer cargo (as\u00ed como de gran parte del &nbsp;segundo), pues tal como lo advirtiera el tribunal, las leyes &nbsp;sustanciales no exigen que el notario deje constancia en la escritura &nbsp;p\u00fablica que recoge la insinuaci\u00f3n de su \u201cautorizaci\u00f3n\u201d &nbsp;de aquel acto. Se entiende que la emisi\u00f3n del instrumento &nbsp;p\u00fablico que da cuenta de los t\u00e9rminos de la solicitud &nbsp;conjunta de donante y donatario resulta bastante para materializar &nbsp;aquella formalidad y, consecuentemente, dar por satisfecho el &nbsp;requisito de validez que establece el citado canon 1458 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo dicho cabe a\u00f1adir que no le compete al fedatario exponer el &nbsp;m\u00e9rito que le asigna a las pruebas del valor comercial del &nbsp;bien, la calidad de propietario del donante y de que este conserva lo &nbsp;necesario para su congrua subsistencia, pues su funci\u00f3n no es &nbsp;jurisdiccional, sino de guarda de la fe p\u00fablica; por ende, &nbsp;resulta suficiente con que verifique que los contratantes aportaron &nbsp;elementos demostrativos que sirvan, a los ojos de un observador &nbsp;razonable, como evidencia fehaciente de las aludidas variables. &nbsp;<\/p>\n<p>Expresado &nbsp;de otro modo, las probanzas que arrimen los estipulantes deben ser &nbsp;objeto de un examen prudente por parte del notario respectivo, antes &nbsp;de que autorice el otorgamiento de la escritura p\u00fablica de &nbsp;insinuaci\u00f3n, pero no por ello sus reflexiones sobre el &nbsp;particular deben ser exteriorizadas y rese\u00f1adas \u2013como s\u00ed &nbsp;es de rigor al motivar el an\u00e1lisis probatorio en las &nbsp;providencias de los jueces\u2013, puesto que, como ya se anot\u00f3, &nbsp;el tr\u00e1mite notarial no es asimilable a un proceso judicial, ni &nbsp;el instrumento que all\u00ed se otorgue equivale a un acto de &nbsp;jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, basta con que el panorama f\u00e1ctico que se represent\u00f3 &nbsp;el notario \u2013como paso previo a permitir que se eleve a &nbsp;escritura una solicitud de insinuaci\u00f3n\u2013 pueda ser &nbsp;constatado por cualquier individuo medio que examine \u00edntegramente &nbsp;el documento p\u00fablico (es decir, la insinuaci\u00f3n &nbsp;propiamente dicha y sus anexos), como parece ocurrir en el asunto sub &nbsp;ex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que, como anexos de la escritura pertinente, las partes &nbsp;aportaron un certificado del emisor de las acciones donadas, donde &nbsp;consta la propiedad de dichos activos en cabeza de la donante, su &nbsp;valor nominal y en bolsa, y los certificados de pago de las dos &nbsp;mesadas pensionales en favor de la se\u00f1ora Jaramillo de &nbsp;Mart\u00ednez, a cargo del Departamento de Risaralda y del &nbsp;\u201cConsorcio FOPEP\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo dijera el ad quem, &nbsp;de aquella certificaci\u00f3n se sigue, sin necesidad de mayores &nbsp;elucubraciones, tanto la propiedad accionaria, como el valor de los &nbsp;bienes objeto de la negociaci\u00f3n, pues tales materias fueron &nbsp;expresa e inequ\u00edvocamente esclarecidas por la sociedad emisora &nbsp;de los t\u00edtulos de participaci\u00f3n social. Y las colillas &nbsp;de pago permiten colegir, tambi\u00e9n con claridad, que la donante &nbsp;contaba con recursos para continuar sufragando los gastos de su &nbsp;subsistencia, m\u00e1xime si se tiene en cuenta que los ingresos &nbsp;netos mensuales derivados de sus mesadas pensionales ($904.430) eran &nbsp;apenas inferiores a los dividendos anuales que percib\u00eda como &nbsp;accionista de Bavaria S.A. (que &nbsp;totalizaron $14.315.888 en un &nbsp;per\u00edodo de aproximadamente 12 a\u00f1os10, &nbsp;lo que equivaldr\u00eda a $1.192.990 por a\u00f1o, o $99.415 al &nbsp;mes). &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ello se infiere que si bien las acciones donadas por la se\u00f1ora &nbsp;Jaramillo de Mart\u00ednez ten\u00edan un precio elevado, dada su &nbsp;enorme valorizaci\u00f3n con el paso del tiempo, aquella no obten\u00eda &nbsp;de tales t\u00edtulos rentas significativas, sin las cuales le &nbsp;fuera imposible atender los gastos de su congrua subsistencia. Al &nbsp;contrario, casi la totalidad del flujo de caja de la donante proven\u00eda &nbsp;del sistema de seguridad social en pensiones (ingresos vitalicios y &nbsp;ascendentes, de acuerdo con el ordenamiento colombiano), de modo que &nbsp;no se ve c\u00f3mo pudiera haberse visto afectado su modo de vida &nbsp;con la transferencia gratuita que realiz\u00f3 en favor de sus &nbsp;hijos. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;los contratantes sostuvieron ante el notario que \u00abla &nbsp;donaci\u00f3n que se pretende efectuar no causar\u00e1 da\u00f1o &nbsp;a los acreedores de el donante, puesto que el patrimonio de este &nbsp;no sufre menoscabo sustancial (&#8230;)\u00bb, &nbsp;aseveraci\u00f3n que refuerza el cumplimiento de los requisitos que &nbsp;se dieron por satisfechos al instrumentar la insinuaci\u00f3n &nbsp;tantas veces referida, comoquiera que quien conserva el capital &nbsp;necesario para cubrir sus d\u00e9bitos, suele reservarse &nbsp;previamente las cantidades que requiere su manutenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Qued\u00f3 &nbsp;establecido que la norma cuyo quebranto directo se denunci\u00f3 en &nbsp;el primer cuestionamiento admite la lectura que defendi\u00f3 el &nbsp;tribunal en su sentencia, acorde con la cual el requisito del &nbsp;art\u00edculo 1458 del C\u00f3digo Civil debe entenderse &nbsp;satisfecho cuando se eleva a escritura p\u00fablica la solicitud de &nbsp;insinuaci\u00f3n de los contratantes \u2013junto con sus anexos\u2013 &nbsp;sin que resulte imperativo consignar all\u00ed las manifestaciones &nbsp;del notario que extra\u00f1aron los impugnantes. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;lo anterior se a\u00f1ade que el an\u00e1lisis probatorio que &nbsp;permiti\u00f3 a la colegiatura de segunda instancia desestimar la &nbsp;nulidad absoluta invocada no resulta contraevidente; por el &nbsp;contrario, se muestra como una hermen\u00e9utica razonable del &nbsp;material probatorio recaudado, particularmente, del contrato de &nbsp;donaci\u00f3n y del acto de insinuaci\u00f3n que le precedi\u00f3 &nbsp;y sus anexos, lo cual descarta la existencia del yerro f\u00e1ctico &nbsp;al que se refieren las dos censuras postreras. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;las cosas, los cargos no prosperan. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito &nbsp;de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. NO &nbsp;CASAR la sentencia de 29 de julio de &nbsp;2020, proferida por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Cali, en el proceso verbal que promovieron Alejandro y &nbsp;Daniel Aldana Mart\u00ednez contra Bernardo y Jos\u00e9 Ignacio &nbsp;Mart\u00ednez Jaramillo. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;CONDENAR a la parte actora, como impugnante vencida, al pago de &nbsp;las costas procesales de esta actuaci\u00f3n. En la liquidaci\u00f3n &nbsp;respectiva incl\u00fayase la suma de seis millones de pesos &nbsp;($6\u2019000.000), por concepto de agencias en derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo 1457, C\u00f3digo Civil: \u00abNo valdr\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la donaci\u00f3n entre vivos, de cualquiera especie de bienes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ra\u00edces, si no es otorgada por escritura p\u00fablica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inscrita en el competente registro de instrumentos p\u00fablicos. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tampoco valdr\u00e1 sin este requisito la remisi\u00f3n de una &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deuda de la misma especie de bienes\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo 1461, C\u00f3digo Civil: \u00abLas donaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con causa onerosa, como para que una persona abrace una carrera o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estado, o a t\u00edtulo de dote, o por raz\u00f3n de matrimonio, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se otorgar\u00e1n por escritura p\u00fablica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;expresando la causa; y no siendo as\u00ed, se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;considerar\u00e1n como donaciones gratuitas. Las donaciones con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;causa onerosa, de que se habla en el inciso precedente, est\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sujetas a insinuaci\u00f3n en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1458, 1459 y 1460\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;GUZM\u00c1N-BRITO, Alejandro. Derecho privado romano, tomo I. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Jur\u00eddica de Chile, Santiago. 1996, p. 623. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D\u2019ORS, Javier. Derecho privado romano. Ediciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Universidad de Navarra, Pamplona. 1991, p. 389. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BERNAD, Luc\u00eda. Sobre la publicidad en derecho romano &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;postcla\u0301sico. El supuesto de la insinuatio donationis. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Anuario de la Facultad de Derecho de la Universidad de la Coru\u00f1a, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n.\u00ba 16. 2012, pp. 661-681. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola (RAE). &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORRAL, Hern\u00e1n. En defensa de la insinuatio donationis. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Revista Chilena de Derecho, Vol. 26, n.\u00ba 3. 1999, pp. 627-647. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SAVIGNY, Friedrich. Sistema del Derecho Romano Actual, tomo III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. P. G\u00f3ngora &amp; C\u00eda., Madrid. 1879, pp. 137 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Puntualmente, en el notario que tenga su sede en el domicilio del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;donante, o si este tuviera varios, en el asiento principal de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;negocios; debi\u00e9ndose agregar que, si en el lugar existieran &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;varias notar\u00edas, los contratantes podr\u00e1n presentar su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud de insinuaci\u00f3n ante cualquiera de ellas, a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prevenci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Per\u00edodo comprendido entre la adquisici\u00f3n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;primeras 17.500 acciones (30 de enero de 1992) y la fecha en la que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se emiti\u00f3 el certificado que obra como prueba en la escritura &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablica n.\u00ba 3100 de 19 de noviembre de 2003 (esto es, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d\u00eda 11 de ese mismo mes). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC3725-2021 (2012-00180-01) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; SC3725-2021 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n de diecinueve de agosto de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., ocho (8) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;decide el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por los convocantes &nbsp;frente a la sentencia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-57225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57225"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57225\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}