{"id":57243,"date":"2024-05-17T20:43:22","date_gmt":"2024-05-17T20:43:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4048-2021-2020-03110-00-1\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:22","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:22","slug":"sc4048-2021-2020-03110-00-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/sc4048-2021-2020-03110-00-1\/","title":{"rendered":"SC4048 2021"},"content":{"rendered":"<p>SC4048-2021 (2020-03110-00)_1<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2020-03110-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dos de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintiocho (28) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide lo pertinente frente a la demanda de exequ\u00e1tur &nbsp;presentada por John &nbsp;Jairo Dulcey Sanabria y Jenny Omaira Fuentes Campos, &nbsp;respecto de la sentencia de divorcio entre en los solicitantes, &nbsp;decisi\u00f3n No. 22\/14, proferida el 16 &nbsp;de enero del a\u00f1o 2014 por el Juzgado de Primera Instancia No &nbsp;26 de Valencia \u2013 Espa\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;John &nbsp;Jairo Dulcey Sanabria y Jenny Omaira Fuentes Campos, &nbsp;de nacionalidad colombiana, presentaron demanda ante esta Corporaci\u00f3n &nbsp;con el fin de que sea homologada la sentencia No. &nbsp;22\/14 proferida &nbsp;el 16 &nbsp;de enero del a\u00f1o 2014, &nbsp;mediante la cual declar\u00f3 el divorcio del matrimonio contra\u00eddo &nbsp;entre ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2. &nbsp;La solicitud fue cimentada en los siguientes hechos: &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.1. &nbsp;Los promotores contrajeron &nbsp;casamiento civil en Colombia, en el municipio de &nbsp;Floridablanca-Santander, tal como lo acredita el registro civil de &nbsp;matrimonio con indicativo serial 1807824. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.2. &nbsp;Durante &nbsp;el casorio procrearon a Jhoan Hernesto y Jessica Jhoanna Dulcey &nbsp;Fuentes; quienes hoy son mayores de edad, nacidos el 18 de abril de &nbsp;1996 y el 6 de octubre de 1997, respectivamente, como consta en &nbsp;sentencia extranjera y acuerdo regulador. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.3. &nbsp;Mediante &nbsp;sentencia del 16 de enero del a\u00f1o 2014, el Juzgado de Primera &nbsp;Instancia No 26 de Valencia \u2013 Espa\u00f1a, profiri\u00f3 &nbsp;sentencia de divorcio por mutuo acuerdo, interpuesto por los citados &nbsp;c\u00f3nyuges; las partes celebraron un convenio regulador como lo &nbsp;exige la ley espa\u00f1ola, en el cual establecieron el cese de &nbsp;convivencia, visitas y alimentos para los hijos y patria potestad &nbsp;compartida respecto de los, entonces, menores de &nbsp;edad. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.4. &nbsp;La &nbsp;sentencia no versa sobre derechos reales de bienes en Colombia, &nbsp;tampoco se opone a las leyes y otras disposiciones colombianas de &nbsp;orden p\u00fablico, se encuentra debidamente ejecutoriada y no &nbsp;existe proceso en curso ni fallo definitivo de jueces nacionales &nbsp;sobre el mismo asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>1.2.5. &nbsp;Entre &nbsp;Colombia y Espa\u00f1a existe tratado bilateral para el &nbsp;reconocimiento rec\u00edproco de sentencias en aplicaci\u00f3n &nbsp;del convenio sobre ejecuci\u00f3n de sentencias civiles, suscrito &nbsp;entre Colombia y el Reino de Espa\u00f1a, aprobado mediante la Ley &nbsp;7\u00aa de 30 de mayo de 1908 el cual se encuentra vigente para ambos &nbsp;Estados desde el 16 de abril de 1909. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;Una vez admitida la petici\u00f3n por la Corte, en auto del 14 de &nbsp;diciembre de 2020 se orden\u00f3 correr traslado del libelo &nbsp;introductorio a la Procuradur\u00eda Delegada para la Defensa de &nbsp;los Derechos de la Infancia, la Adolescencia y la Familia, seg\u00fan &nbsp;los art\u00edculos 290 y 291 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;entidad que, en tiempo, concluy\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Puede &nbsp;aseverarse entonces, que todas las exigencias formales previstas en &nbsp;la normativa aludida se satisfacen en conjunto, por lo que, en &nbsp;concepto de esa agencia del Ministerio P\u00fablico, procede la &nbsp;pretensi\u00f3n homologatoria reclamada para que tenga plena &nbsp;vigencia en Colombia y sea inscrita en el registro civil &nbsp;correspondiente, una vez se d\u00e9 evidencia de la reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica anunciada\u201d &nbsp;1. &nbsp;<\/p>\n<p>1.4. &nbsp;Dado que la demanda es mutua y el fallo de divorcio es producto de la &nbsp;voluntad de los solicitantes, para entonces c\u00f3nyuges, no fue &nbsp;necesaria la convocatoria de otros sujetos. &nbsp;<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;El numeral 4\u00ba del canon 607 del C.G.P. prescribe para el tr\u00e1mite &nbsp;del exequatur &nbsp;que \u201c(\u2026) vencido &nbsp;el traslado se decretar\u00e1n las pruebas y se fijar\u00e1 &nbsp;audiencia para practicarlas, o\u00edr los alegatos de las partes y &nbsp;dictar la sentencia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;aludida codificaci\u00f3n, en su art\u00edculo 278, prescribe: &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;[E]n &nbsp;cualquier estado del proceso, el juez deber\u00e1 dictar sentencia &nbsp;anticipada, total o parcial (\u2026), &nbsp;[c]uando &nbsp;no hubiere pruebas por practicar (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esa manera, cuando los juzgadores adviertan la carencia o inocuidad &nbsp;del debate probatorio, podr\u00e1n proferir fallo definitivo sin &nbsp;m\u00e1s tr\u00e1mites, por innecesarios, al existir claridad &nbsp;f\u00e1ctica sobre los supuestos aplicables al caso2. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;norma 279, inciso 2\u00ba, ib\u00eddem, &nbsp;en todo caso, permite el fallo escrito. Sucede cuando en la audiencia &nbsp;de juzgamiento es imposible emitirlo de viva voz (art\u00edculo &nbsp;373, numeral 5\u00ba, inciso 3\u00ba, ej\u00fasdem). &nbsp;Tambi\u00e9n, es una consecuencia necesaria, en las hip\u00f3tesis &nbsp;donde, al no existir pruebas para evacuar, ninguna audiencia habr\u00eda &nbsp;que realizar. Sucede, por ejemplo, en el procedimiento del recurso de &nbsp;revisi\u00f3n (art\u00edculo 358, in &nbsp;fine) &nbsp;y durante el tr\u00e1mite del exequ\u00e1tur, seg\u00fan se &nbsp;anunci\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Refrenda &nbsp;lo anterior el Decreto Legislativo 806 de 2020, mediante el cual se &nbsp;expidieron normas para garantizar la prestaci\u00f3n del servicio &nbsp;de justicia y el derecho fundamental al libre acceso a la &nbsp;administraci\u00f3n de justicia, todo, en el marco de la decretada &nbsp;Emergencia Econ\u00f3mica, &nbsp;Social y Ecol\u00f3gica a ra\u00edz de la pandemia Coronavirus &nbsp;COVID-19. Entre las directrices se\u00f1aladas se encuentran, como &nbsp;regla general, las actuaciones no presenciales y \u201cexcepcionalmente &nbsp;de manera presencial\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estas condiciones es plausible dictar sentencia anticipada escrita y &nbsp;por fuera de audiencia, dada la etapa procesal y la naturaleza de la &nbsp;actuaci\u00f3n y el tipo de pruebas requeridas para la resoluci\u00f3n &nbsp;del asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior rige tambi\u00e9n en materia de exequatur, &nbsp;aspecto que se infiere de la doctrina probable sostenida por esta &nbsp;Corte, particularmente de las siguientes providencias: &nbsp;11001-02-03-000-2017-01922-00; 11001-02-03-000-2016-00260-00; &nbsp;11001-02-03-000-2016-2544-00; 001-02-03-000-2016-03018-00; &nbsp;001-02-03-000-2016-02853-00. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente tr\u00e1mite, el respeto a las formas propias de cada &nbsp;juicio debe ponderarse con los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;procesal, los cuales reclaman decisiones prontas, adelantadas con el &nbsp;menor n\u00famero de actuaciones posibles y sin dilaciones &nbsp;injustificadas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otras palabras, las formalidades est\u00e1n al servicio del derecho &nbsp;sustancial, de modo que, al advertirse sus minucias, deber\u00e1n &nbsp;soslayarse, cuando en el decurso se posea todo el material suasorio &nbsp;requerido para tomar una determinaci\u00f3n inmediata. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;contrario equivaldr\u00eda a una \u201c(\u2026) &nbsp;irrazonable prolongaci\u00f3n [del &nbsp;proceso, que hace] inoperante &nbsp;la tutela de los derechos e intereses comprometidos en \u00e9l &nbsp;(\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa l\u00ednea, la administraci\u00f3n de justicia \u201c(\u2026) &nbsp;debe ser pronta, cumplida y eficaz en la soluci\u00f3n de fondo de &nbsp;los asuntos que se sometan a su conocimiento\u201d (art. &nbsp;4, Ley 270 de 1996), para lo cual se exige que sea \u201c(\u2026) &nbsp;eficiente &nbsp;y que [l]os &nbsp;funcionarios y empleados judiciales [sean] &nbsp;diligentes en la sustentaci\u00f3n de los asuntos a su cargo, sin &nbsp;perjuicio de la calidad de los fallos que deban proferir conforme a &nbsp;la competencia que les fije la ley (\u2026)\u201d &nbsp;(art. &nbsp;7 ib\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;proferimiento de una sentencia anticipada, supone que algunas etapas &nbsp;del proceso no se agoten, como una forma de dar prevalencia a la &nbsp;celeridad y econom\u00eda procesal, criterio arm\u00f3nico con &nbsp;una justicia eficiente, diligente y comprometida con el derecho &nbsp;sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, expuso esta Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Por &nbsp;supuesto que la esencia del car\u00e1cter anticipado de una &nbsp;resoluci\u00f3n definitiva supone la pretermisi\u00f3n de fases &nbsp;procesales previas que de ordinario deber\u00edan cumplirse; no &nbsp;obstante, dicha situaci\u00f3n est\u00e1 justificada en la &nbsp;realizaci\u00f3n de los principios de celeridad y econom\u00eda &nbsp;que informan al fallo por adelantado en las excepcionales hip\u00f3tesis &nbsp;que el legislador habilita dicha forma de definici\u00f3n de la &nbsp;litis. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;igual manera, cabe destacar que aunque la esquem\u00e1tica &nbsp;preponderante oral del nuevo ordenamiento procesal civil, supone por &nbsp;regla general una sentencia dictada de viva voz, es evidente que tal &nbsp;pauta admite numerosas excepciones, de la que es buen ejemplo la &nbsp;presente, donde la causal para prever de fondo anticipado se &nbsp;configura cuando la serie no ha superado su fase escritural y la &nbsp;convocatoria a audiencia resulta inane (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el sublite &nbsp;resulta procedente dictar un fallo anticipado, pues seg\u00fan se &nbsp;infiere, no resultaba indispensable se\u00f1alar y celebrar &nbsp;audiencia para evacuar alguna prueba, pues las ordenadas son &nbsp;documentales, se cuenta, adem\u00e1s, con lo decretado y recaudado &nbsp;en juicio. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, adelantar una audiencia en este asunto se torna &nbsp;innecesario, en particular, ante la ausencia de oposici\u00f3n, &nbsp;debiendo entonces proferirse decisi\u00f3n definitiva, inmediata y &nbsp;escrita. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;En el marco del Derecho internacional privado las relaciones entre &nbsp;los estados se afianzan en la medida en que se contemplen mecanismos &nbsp;de reconocimiento rec\u00edproco de sus respectivas decisiones &nbsp;judiciales. El exequ\u00e1tur es un instrumento dispuesto para &nbsp;contribuir a la cooperaci\u00f3n mutua y reciprocidad entre &nbsp;Estados, su finalidad radica en asegurar la eficacia, en otros &nbsp;territorios, de las providencias emitidas en determinado pa\u00eds, &nbsp;previo cumplimiento de las formalidades legales. &nbsp;<\/p>\n<p>En Colombia, los &nbsp;jueces como garantes de la aplicaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n &nbsp;y de la ley asumen responsabilidades que ata\u00f1en directamente &nbsp;con el respeto y la defensa de la soberan\u00eda nacional. El &nbsp;Estado Colombiano a trav\u00e9s de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;ha dejado en cabeza de esta Corporaci\u00f3n la tarea de verificar &nbsp;el acatamiento de los requisitos legales, as\u00ed como tambi\u00e9n, &nbsp;la de autorizar la homologaci\u00f3n de decisiones extranjeras, la &nbsp;cual, en aras de establecer la reciprocidad diplom\u00e1tica y, &nbsp;para el efecto, debe constatar que entre nuestro pa\u00eds y aqu\u00e9l &nbsp;donde se profiri\u00f3 el fallo, existan tratados que revistan del &nbsp;mismo valor en ese territorio a las providencias emitidas por la &nbsp;jurisdicci\u00f3n patria y en contraprestaci\u00f3n, aqu\u00ed &nbsp;se les d\u00e9 igual tratamiento a sus decisiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, ante la ausencia de tales instrumentos de derecho &nbsp;internacional, deber\u00e1 compararse la legislaci\u00f3n de &nbsp;ambas naciones a fin de determinar si no existe violaci\u00f3n de &nbsp;normas de orden p\u00fablico y si dichos ordenamientos contemplan &nbsp;disposiciones en el mismo sentido (art. 605 C.G.P.). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Sala ha sostenido que se impone elucidar \u201c(\u2026) &nbsp;si entre los pa\u00edses involucrados existe un acuerdo o convenio &nbsp;sobre la suerte de las determinaciones que emiten sus funcionarios &nbsp;judiciales; en otros t\u00e9rminos, si ha sido regulado de manera &nbsp;directa y expresa por los propios Estados, la validez o no de las &nbsp;sentencias emitidas en uno u otro. En defecto de un tratado sobre el &nbsp;asunto, surge el imperativo de constatar la presencia de un texto &nbsp;legal alusivo al tema. En ese orden, acreditada la reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica, la legislativa resulta innecesaria\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;El exequatur &nbsp;est\u00e1 relacionado con la soberan\u00eda, elemento esencial &nbsp;del Estado, y como emanaci\u00f3n de ella, compete a sus propios &nbsp;jueces impartir justicia en el respectivo territorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Este &nbsp;postulado ha adquirido una nueva dimensi\u00f3n como consecuencia &nbsp;de la creciente interrelaci\u00f3n de los distintos pa\u00edses, &nbsp;por el flujo que se genera en el tr\u00e1fico de bienes y servicios &nbsp;habidos entre ellos, sus naturales o connacionales, por la creciente &nbsp;globalizaci\u00f3n, la formaci\u00f3n de bloques econ\u00f3micos, &nbsp;el aumento de leyes uniformes, permitiendo que decisiones de jueces &nbsp;de otros Estados surtan efectos no solo en su territorio y frente a &nbsp;sus nacionales o a quienes se encuentren domiciliados en \u00e9l, &nbsp;sino tambi\u00e9n en Estados extranjeros, a condici\u00f3n de que &nbsp;se observen determinados principios. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;ese modo, con fundamento en el sistema de reciprocidad, &nbsp;frecuentemente sentencias o laudos pronunciados en el extranjero en &nbsp;procesos contenciosos o de jurisdicci\u00f3n voluntaria6, &nbsp;producen efectos vinculantes en Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;forma subsidiaria a los anteriores instrumentos, tambi\u00e9n se &nbsp;concede eficacia a los fallos extranjeros, conocido con (iii) el &nbsp;sistema de homologaci\u00f3n jurisprudencial o de hecho, &nbsp;calificable como una modalidad de reciprocidad jurisprudencial. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.1. &nbsp;La diplom\u00e1tica, convencional o ejecutiva, tiene lugar cuando &nbsp;entre Colombia y el pa\u00eds de donde proviene la decisi\u00f3n &nbsp;judicial objeto del exequatur, &nbsp;se ha suscrito tratado p\u00fablico que permita igual aplicaci\u00f3n &nbsp;en este Estado extranjero a las sentencias emitidas por jueces &nbsp;colombianos, de manera que como contraprestaci\u00f3n a la fuerza &nbsp;que \u00e9stas tengan en aqu\u00e9l, las suyas vinculen en &nbsp;nuestro suelo7. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.2. &nbsp;La legislativa, como reconocimiento de sentencias previsto en la &nbsp;normativa extranjera. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;este esquema, a falta de Tratado, debe demostrarse que en el pa\u00eds &nbsp;donde se emiti\u00f3 la providencia objeto de exequatur &nbsp;tambi\u00e9n existe ley en ese territorio que le d\u00e9 validez &nbsp;a las dictadas en Colombia. Subordina el goce de los derechos de los &nbsp;extranjeros a la existencia en su pa\u00eds, de una norma de &nbsp;derecho interno que otorgue un trato semejante a los nacionales del &nbsp;pa\u00eds de origen. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otras palabras, a falta de derecho convencional, se acogen las normas &nbsp;de la respectiva legislaci\u00f3n extranjera para darle al fallo la &nbsp;misma fuerza concedida por esa disposici\u00f3n a los proferidos en &nbsp;Colombia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, cuando no hay tratado p\u00fablico, es indispensable &nbsp;demostrar en el proceso respectivo que la ley del pa\u00eds donde &nbsp;fue dictada la sentencia que pretende ejecutarse en Colombia, da el &nbsp;mismo valor a las sentencias de los jueces nacionales colombianos8. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;prueba de este sistema debe ajustarse a lo previsto en el art. 177 &nbsp;del C.G.P., seg\u00fan el cual \u201c(\u2026) La &nbsp;copia total o parcial de la ley extranjera deber\u00e1 expedirse &nbsp;por la autoridad competente del respectivo pa\u00eds, por el c\u00f3nsul &nbsp;de ese pa\u00eds en Colombia o solicitarse al c\u00f3nsul &nbsp;colombiano en ese pa\u00eds (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.3. &nbsp;La jurisprudencial o de hecho, con la cual se busca dar los mismos &nbsp;efectos a las sentencias proferidas en el exterior a los fallos &nbsp;dictados en el pa\u00eds de origen. Esta posibilidad es de gran &nbsp;aplicaci\u00f3n en los sistemas del common &nbsp;law por &nbsp;virtud de la trascendencia de las decisiones judiciales y del stare &nbsp;decisis. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;su consecuci\u00f3n, la providencia debe contener similares &nbsp;caracter\u00edsticas a las dictadas en Colombia. En pos de &nbsp;acreditarla deben aportarse las resoluciones de tribunales &nbsp;extranjeros, debidamente traducidos y legalizados, con la expresa &nbsp;constancia que en ellas se da cumplimiento a las disposiciones &nbsp;nacionales9. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esta clase de reciprocidad, un Estado reconoce una sentencia &nbsp;extranjera en virtud de la doctrina \u201cof &nbsp;comity\u201d10, &nbsp;tambi\u00e9n conocida como \u201ccommitas &nbsp;gentium\u201d11 &nbsp;o de la cortes\u00eda internacional. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;homologaci\u00f3n, se itera, es propia del common &nbsp;law, &nbsp;pero aplicable tambi\u00e9n al sistema civilista romano12, &nbsp;pues se edifica en los principios de justicia y armon\u00eda &nbsp;internacionales, cuya pr\u00e1ctica compendia la m\u00e1xima &nbsp;latina \u201cdo &nbsp;ut des facio ut facias\u201d13, &nbsp;pues el reconocimiento de actos de soberan\u00eda de un Estado &nbsp;extranjero, como una sentencia, aun cuando no exista reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica o legislativa, conlleva dos tipos de implicaciones &nbsp;positivas. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;primera, porque se cumple la obligaci\u00f3n \u00e9tica de &nbsp;obedecer el derecho (duty), &nbsp;esto, por cuanto, prima &nbsp;facie, &nbsp;en toda naci\u00f3n que asuma y profese valores democr\u00e1ticos, &nbsp;ser\u00e1n siempre las autoridades judiciales, por intermedio de &nbsp;sus jueces, a trav\u00e9s de sus providencias, quienes acometen la &nbsp;labor de adjudicar las prerrogativas jur\u00eddicas a los &nbsp;ciudadanos, perspectiva que define e involucra a las instituciones &nbsp;\u201c(\u2026) al &nbsp;servicio de la &nbsp;persona humana, y no al rev\u00e9s (\u2026)\u201d14. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;se acompasa con uno de los consabidos fines del Derecho, como es su &nbsp;pretensi\u00f3n \u00e9tica15, &nbsp;cuando apunta a situar al individuo en alteridad con los otros &nbsp;sujetos de derecho, con independencia de la nacionalidad a la que &nbsp;pertenezcan, y de ese modo, satisfacer sus necesidades de justicia, &nbsp;dado los rutinarios conflictos que genera la convivencia humana. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;segunda comporta un valor progresista, en pro de la materializaci\u00f3n &nbsp;de la justicia, entendida esta como esencial virtud de toda forma de &nbsp;organizaci\u00f3n social, ya sea nacional o extranjera. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;el punto de partida y foco de esta implicaci\u00f3n es dejar claro &nbsp;que la justicia es la estructura b\u00e1sica de toda sociedad &nbsp;democr\u00e1tica, criterio que, por ser universal, impone a los &nbsp;Estados la obligaci\u00f3n de cooperar en su consolidaci\u00f3n, &nbsp;al punto de promover el bienestar de las personas que se favorecen de &nbsp;las decisiones judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa l\u00ednea, la cooperaci\u00f3n judicial entre naciones &nbsp;implica asumir un sentido transnacional de justicia y una concepci\u00f3n &nbsp;compartida de la misma, donde las diferencias de intereses y &nbsp;objetivos pol\u00edticos de los Estados, no tienen el poder de &nbsp;afectar el fortalecimiento de v\u00ednculos comunes de todo sistema &nbsp;judicial, como la independencia, imparcialidad, legalidad, igualdad, &nbsp;debido proceso, recurso efectivo de amparo ante los jueces y derecho &nbsp;de defensa16. &nbsp;<\/p>\n<p>Tal &nbsp;enfoque supone que el reconocimiento y cumplimiento de un fallo &nbsp;proferido en el extranjero, en el evento de no existir reciprocidad &nbsp;diplom\u00e1tica y legislativa, ser\u00e1 viable si en el juicio &nbsp;donde se profiri\u00f3 se respetaron las garant\u00edas &nbsp;procesales de los involucrados, siempre y cuando su contenido no sea &nbsp;producto del fraude o colusi\u00f3n, o no violente el orden p\u00fablico &nbsp;nacional o internacional. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esa manera, un Estado, por medio de sus jueces, analiza la &nbsp;pertinencia de homologar una sentencia, trata la cuesti\u00f3n y la &nbsp;soluciona para colmar los vac\u00edos legales o la ausencia de &nbsp;instrumentos bilaterales o multilaterales de los Estados, a fin de &nbsp;ensanchar el espacio de los derechos individuales y ofertar recursos &nbsp;de protecci\u00f3n frente a la rigidez o desactualizaci\u00f3n de &nbsp;los sistemas de relaciones internacionales o legislativos, en &nbsp;b\u00fasqueda de un tratamiento de igualdad y de justicia; al mismo &nbsp;tiempo, que por la cortes\u00eda que se deben entre s\u00ed los &nbsp;\u201csoberanos\u201d &nbsp;o los Estados por su condici\u00f3n de iguales. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;precepto 605 del C. G. del P. abriga dos de los sistemas de &nbsp;reciprocidad, pues, de un lado, \u201c(&#8230;) &nbsp;se atiende a las estipulaciones de los tratados que tenga celebrados &nbsp;Colombia con el Estado de cuyos tribunales emane la sentencia que se &nbsp;pretende ejecutar en el pa\u00eds (&#8230;)\u201d; y, &nbsp;de otro, a falta de aqu\u00e9llos, \u201c(&#8230;) &nbsp;se acogen las normas de la respectiva ley extranjera para darle a la &nbsp;sentencia la misma fuerza concedida por esa ley a las proferidas en &nbsp;Colombia (\u2026)\u201d17 &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;A fin de establecer la viabilidad de autorizaci\u00f3n para la &nbsp;ejecuci\u00f3n en Colombia de la sentencia que decret\u00f3 el &nbsp;divorcio del matrimonio, proferida por el Juez del Reino de Espa\u00f1a, &nbsp;pasa la Sala a auscultar los elementos de juicio acopiados. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;subj\u00fadice &nbsp;involucra una decisi\u00f3n judicial emitida por una autoridad &nbsp;judicial del Reino de Espa\u00f1a, pa\u00eds frente al cual, &nbsp;inform\u00f3 el Ministerio de Relaciones Internacionales al &nbsp;peticionario mediante correo electr\u00f3nico de fecha 31 de mayo &nbsp;de 2019 a petitoria con radicado No. 2019\/1009737 incorporado18 &nbsp;como prueba y parte de la causa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;sobre &nbsp;el particular se informa que, una vez revisado el archivo del Grupo &nbsp;Interno de Trabajo de Tratados del Direcci\u00f3n de Asuntos &nbsp;Jur\u00eddicos Internacionales de este Ministerio, se pudo &nbsp;constatar que el mismo reposa el &nbsp;\u2018convenio &nbsp;sobre ejecuci\u00f3n de sentencias civiles entre la Rep\u00fablica &nbsp;de Colombia y el Reino de Espa\u00f1a\u2019, &nbsp;adoptado &nbsp;el 30 de mayo de 1908 y aprobado por la Ley 7 de 1908, instrumento &nbsp;que regula la, materia de consulta entre los dos Estados, y que en su &nbsp;art\u00edculo 1\u00b0 dispone: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cArt\u00edculo &nbsp;1\u00b0 Las sentencias civiles pronunciadas por los Tribunales comunes &nbsp;de las Altas Partes contratantes, ser\u00e1n ejecutadas en la otra, &nbsp;siempre que re\u00fanan los requisitos siguientes: Primero. Que &nbsp;sean definitivas y que est\u00e9n ejecutoriadas como en derecho se &nbsp;necesitan para ejecutarlas en el pa\u00eds en que se hayan distado &nbsp;(sic). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSegundo. &nbsp;Que no se opongan a las leyes vigentes en el Estado en que se &nbsp;solicite su ejecuci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1 &nbsp;acreditado el presupuesto del ordinal 2\u00ba del art\u00edculo 606 &nbsp;del ordenamiento adjetivo, pues la sentencia a homologar no se opone &nbsp;a las disposiciones nacionales de orden p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;lo que respecta al requisito dispuesto en el numeral 3\u00ba del &nbsp;canon precitado, impone destacar que al plenario se alleg\u00f3 &nbsp;copia debidamente legitimada de las aludidas providencias. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.1. &nbsp;La determinaci\u00f3n en rigor no versa sobre derechos reales &nbsp;constituidos en bienes que se encuentren en el territorio patrio en &nbsp;el momento de iniciarse el proceso donde se emiti\u00f3, solo se &nbsp;refiere a la ruptura del v\u00ednculo matrimonial, a cuestiones &nbsp;relacionadas con la guarda y custodia de los menores, en ese &nbsp;entonces, ahora, mayores de edad; vivienda conyugal, r\u00e9gimen &nbsp;de visitas, pensi\u00f3n alimenticia, pensi\u00f3n compensatoria &nbsp;y acuerdos patrimoniales de la pareja sobre derechos situados en &nbsp;Espa\u00f1a; dichas estipulaciones se encuentran establecidas en la &nbsp;propuesta de convenio de divorcio que presentaron los, antes, &nbsp;c\u00f3nyuges y que fue aprobada por el Juzgado &nbsp;de Primera Instancia No 26 de Valencia \u2013 Espa\u00f1a19. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.2. &nbsp;El fallo tampoco es contrario al ordenamiento interno en materia de &nbsp;divorcio, ya que \u00e9ste se halla autorizado en Colombia con base &nbsp;en las causales del art\u00edculo 154 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;modificado por el 6o de la Ley 25 de 1992, en las cuales se prev\u00e9 &nbsp;el \u2018consentimiento &nbsp;de ambos c\u00f3nyuges manifestado ante juez competente y &nbsp;reconocido por \u00e9ste mediante sentencia\u2019, luego &nbsp;no existe incompatibilidad con la norma nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.3. &nbsp;La misma alcanz\u00f3 ejecutoria y firmeza, como se advierte de la &nbsp;respectiva constancia del estrado judicial de conocimiento20, &nbsp;y como se ratifica por la Subdirectora General Adjunta de Cooperaci\u00f3n &nbsp;Jur\u00eddica Internacional de la Direcci\u00f3n General de &nbsp;Cooperaci\u00f3n Jur\u00eddica Internacional, Relaciones con las &nbsp;Confesiones y Derechos Humanos21. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.4. &nbsp;El asunto no es de competencia exclusiva de los jueces de Colombia; &nbsp;desde luego, al estar morando la pareja en el Reino de Espa\u00f1a, &nbsp;las competentes autoridades &nbsp; de &nbsp; ese &nbsp; territorio ten\u00edan &nbsp;jurisdicci\u00f3n para pronunciarse sobre la materia, como en &nbsp;efecto se hizo a trav\u00e9s de la providencia invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.5. &nbsp;En el plenario no obra rastro indicativo que en Colombia exista &nbsp;proceso en curso o sentencia ejecutoriada de jueces nacionales sobre &nbsp;el mismo asunto, o providencia en firme que haya decidido sobre el &nbsp;divorcio de los solicitantes. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.6. &nbsp;El divorcio se inici\u00f3 y fue adelantado como proceso de mutuo &nbsp;acuerdo, tal como se expone en los antecedentes de la sentencia de &nbsp;primera instancia &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.7. &nbsp;Se acreditan tambi\u00e9n, los presupuestos de apostilla, como lo &nbsp;reglan, en su orden, la Convenci\u00f3n sobre la abolici\u00f3n &nbsp;del requisito de legalizaci\u00f3n para documentos p\u00fablicos &nbsp;extranjeros, suscrita en La Haya el 5 de octubre de 1961, y el &nbsp;art\u00edculo 251 del C\u00f3digo General del Proceso en lo &nbsp;relativo al apostillaje. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Constitucional en sentencia C-164 de 1999, declar\u00f3 la &nbsp;exequibilidad de la Ley 455 de 1998 mediante la cual, se aprob\u00f3 &nbsp;la \u201cConvenci\u00f3n &nbsp;sobre la abolici\u00f3n del requisito de legalizaci\u00f3n para &nbsp;documentos p\u00fablicos extranjeros\u201d. &nbsp;Este tratado de aplicaci\u00f3n obligatoria en el territorio &nbsp;nacional, al haber cumplido los tr\u00e1mites para su incorporaci\u00f3n &nbsp;en el derecho interno, introdujo modificaciones consistentes en &nbsp;sustituir la autenticaci\u00f3n Diplom\u00e1tica o a trav\u00e9s &nbsp;del C\u00f3nsul, por un sello de apostilla conforme a los t\u00e9rminos &nbsp;previstos en dicho mecanismo internacional y al ordenamiento jur\u00eddico &nbsp;de los pa\u00edses suscriptores. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;lo anterior, la legalizaci\u00f3n de los documentos p\u00fablicos &nbsp;provenientes del extranjero se surte agotando ese procedimiento, sin &nbsp;menoscabo de las exigencias antes previstas en el art\u00edculo 251 &nbsp;del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Realizada &nbsp;la comprobaci\u00f3n del pedido ac\u00e1 incoado, se conferir\u00e1 &nbsp;el exequ\u00e1tur. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala Civil de la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en &nbsp;nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;Conceder &nbsp;el exequ\u00e1tur a la sentencia de 16 de enero 2014, proferida por &nbsp;el &nbsp;Juzgado de Primera Instancia No 26 de Valencia \u2013 Espa\u00f1a, &nbsp;mediante la cual se decret\u00f3 el divorcio de John Jairo Dulcey &nbsp;Sanabria y Jenny Omaira Fuentes Campos respecto del matrimonio &nbsp;civil &nbsp;contra\u00eddo el 22 &nbsp;de junio de 1995, en la Registradur\u00eda municipal de Florida &nbsp;Blanca \u2013 Santander. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Para &nbsp;los efectos legales a que haya lugar, en especial lo previsto en los &nbsp;art\u00edculos 6\u00ba, 106 y 107 del Decreto 1260 de 1970, 13 del &nbsp;Decreto 1873 de 1971, se ordena la inscripci\u00f3n de la presente &nbsp;providencia, junto con la sentencia autorizada, en el folio &nbsp;correspondiente al registro civil de matrimonio y de nacimiento de &nbsp;las partes. L\u00edbrense las comunicaciones a que haya lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Sin &nbsp;condena en costas. Por Secretar\u00eda arch\u00edvense las &nbsp;diligencias. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;5 documento No.11 expediente virtual). &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;es la filosof\u00eda que inspira las recientes transformaciones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las codificaciones procesales, en las cuales se prev\u00e9 que los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;procesos pueden fallarse a trav\u00e9s de resoluciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anticipadas, por parecer innecesario agotar las etapas posteriores. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(TARUFFO, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;M. \u201cEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso civil de \u201ccivil law\u201d: Aspectos fundamentales\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cRevista Ius et Praxis\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;12 (1): 69 \u2013 94, 2006). &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PALACIO L., \u201cManual &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Procesal Civil\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;LexisNexis, Abelardo-Perrot, Buenos Aires, 2003, pp. 72. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC12137, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;15 ag. 2017, rad. n\u00ba 2016-03591-00. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC20806-2017, reiterada en CSJ SC4253-2019, 8 oct., rad. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2019-01228-00. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia, como producto de la jurisdicci\u00f3n, emana de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;soberan\u00eda, y por eso sus efectos jur\u00eddicos quedan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;limitados dentro del territorio en que la soberan\u00eda se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ejerce. Ahora bien: si antes de que a la sentencia extranjera le sea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;concedido el exequatur no produce en nuestro ordenamiento jur\u00eddico &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ninguno de los efectos que son propios del acto jurisdiccional de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ella, por el solo efecto de su existencia como sentencia extranjera, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;seg\u00fan dice muy bien Morelli, deriva un efecto jur\u00eddico, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que consiste en hacer surgir en la parte la acci\u00f3n tendiente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;precisamente al reconocimiento\u00bb &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(SENTIS MELENDO, S. \u201cLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia extranjera (exequatur)\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Buenos Aires: Ediciones Jur\u00eddicas Europa-Am\u00e9rica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1958, pp. 40). &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 25 de septiembre de 1996. Exp.5524. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC 0282 de 26 de noviembre de 1984, M.P. Alberto Ospina Botero. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;MONS\u00c1LVEZ, M. \u201cDel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cumplimiento en Chile de Resoluciones pronunciadas por Tribunales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Extranjeros\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Andr\u00e9s Bello, p\u00e1g. 100. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Principio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el cual los Tribunales de un Estado respetan las decisiones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los jueces de otro Estado. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se traduce Cortes\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Internacional, es tambi\u00e9n conocida como \u201ccomitas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gentium\u201d: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cUsos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sin car\u00e1cter de obligaci\u00f3n, observados en las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;relaciones internacionales, simplemente por razones de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consideraciones rec\u00edprocas\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(GUILLIEN, R. y otro. Diccionario jur\u00eddico, 2da edic. Bogot\u00e1: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Temis, 1990, P. 113-114). Se basa en la voluntad unilateral de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estado por medio de sus jueces a diferencia por ejemplo de un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tratado que es un acto jur\u00eddico bilateral que conlleva el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consentimiento de dos o m\u00e1s partes. Es una doctrina que se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acerca al Stoppel. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tradicionalmente se ha entendido que el sistema romano y el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anglosaj\u00f3n resultan totalmente distintos e incompatibles, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cuando en realidad comparten asuntos comunes en temas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constitucionales, procesales, civiles, comerciales, entre otros. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;destruye barreras, intercomunica y amalgama crecientemente modelos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;entre ellos, los jur\u00eddicos, de modo que hay una casi natural &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;influencia rec\u00edproca de ambas familias jur\u00eddicas, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las fuentes creadoras del derecho y muchos otros aspectos, pues en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;uno tiene lugar a trav\u00e9s del se\u00f1alamiento de reglas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impersonales, generales y abstractas (leyes); y el otro, se finca en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la obligatoriedad del precedente (stare &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisis) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fijado por los jueces (sentencias), el cual se construye a trav\u00e9s &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de casos. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cHago para que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;des\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;locuci\u00f3n que en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el derecho romano se refer\u00eda a una denominaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gen\u00e9rica de los contratos innominados, en los cuales una de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las partes realizaba una prestaci\u00f3n&nbsp;o ejecutaba alg\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hecho para obtener una cosa de la otra (CABANELLAS &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE TORRES, G.&nbsp;\u201cDiccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddico elemental\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11a. Ed. Buenos Aires: Heliasta, 1993). &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COTRONEO ORME\u00d1O, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C., \u201c\u00bfObligaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;moral de obedecer el Derecho? la desobediencia civil en Rawls y su &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inclusi\u00f3n en el positivismo jur\u00eddico incluyente\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en Revista Derecho y Humanidades n\u00b0 25, Facultad de Derecho de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Universidad de Chile, p. 69, (2015). &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aqu\u00ed se resalta la noci\u00f3n kantiana sobre la relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hombre y dignidad, la cual alcanza su culmen cuando el Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconoce y respeta al individuo. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculos 7, 8, 9 y 10 de la Declaraci\u00f3n Universal de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los Derechos Humanos de las Naciones Unidas \u2013ONU; 8 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos, entre otros. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC G. J., t. LXXX, p\u00e1gina 464, CLI, p\u00e1gina 69, CLVIII, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1gina. 78, y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CLXXVI, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;pagina 309, entre otras. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fl. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;28-30 documento 2 expediente digital) &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fl. 10 documento 2. expediente digital). &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fl. 10 documento 2 expediente digital). &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(Fl. 18 documento 2 expediente digital). &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SC4048-2021 (2020-03110-00)_1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-02-03-000-2020-03110-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de dos de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintiocho (28) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;decide lo pertinente frente a la demanda de exequ\u00e1tur &nbsp;presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-57243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}