{"id":57335,"date":"2024-05-17T20:43:26","date_gmt":"2024-05-17T20:43:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc11385-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:26","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:26","slug":"stc11385-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc11385-2021\/","title":{"rendered":"STC11385 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC11385-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC11385-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-22-03-000-2021-01398-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de primero de septiembre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., dos (2) de septiembre de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;19 de julio de 2021 por la Sala Civil Especializada en Restituci\u00f3n &nbsp;de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Luis Marcial Rocha &nbsp;Toloza, en su calidad de apoderado general de Delthac &nbsp;1 Seguridad Ltda., &nbsp;contra los &nbsp;Juzgados Treinta y Cinco Civil del Circuito y Cuarenta y Siete Civil &nbsp;Municipal, ambos de esta ciudad, a cuyo tr\u00e1mite fueron &nbsp;vinculados los intervinientes del proceso objeto de queja &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;promotor del amparo reclam\u00f3 protecci\u00f3n constitucional &nbsp;de las prerrogativas fundamentales al debido proceso, igualdad y &nbsp;acceso a la administraci\u00f3n de justicia, que dice vulnerados &nbsp;por las autoridades judiciales accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, solicita que se ordene &nbsp;al estrado del circuito acusado &nbsp;que \u00abrehaga &nbsp;el auto proferido el 10 de junio de 2021\u2026 revocando la &nbsp;decisi\u00f3n con fundamento en el estricto cumplimiento de los &nbsp;precedentes jurisprudenciales y de las normas de la jurisdicci\u00f3n &nbsp;civil respecto a la aplicaci\u00f3n del principio de legalidad\u00bb; &nbsp;y se conmine al juzgado municipal querellado \u00abpara &nbsp;que el ejercicio propio de las funciones a su cargo, garanticen el &nbsp;respeto del principio de legalidad conforme al postulado &nbsp;constitucional dispuesto en el art\u00edculo 29\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La queja constitucional se sustenta, en s\u00edntesis, en lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1. &nbsp;Delthac &nbsp;1 Seguridad Ltda. promovi\u00f3 &nbsp;un proceso ejecutivo contra Tequatro &nbsp;SAS con &nbsp;miras a obtener el pago de unas facturas. El conocimiento del asunto &nbsp;le correspondi\u00f3 al Juzgado Cuarenta y Siete Civil Municipal de &nbsp;Bogot\u00e1, el que en prove\u00eddo de 28 de agosto de 2020 neg\u00f3 &nbsp;librar el mandamiento de pago, decisi\u00f3n que fue recurrida en &nbsp;reposici\u00f3n y subsidio apelaci\u00f3n, por lo que el 7 de &nbsp;diciembre siguiente se mantuvo y se concedi\u00f3 la alzada. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2. &nbsp;El Juzgado &nbsp;Treinta y Cinco Civil del Circuito de esta ciudad en auto de 10 de &nbsp;junio de 2021 confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n de primer &nbsp;grado. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3. &nbsp;Indic\u00f3 &nbsp;el gestor que &nbsp;los autos emitidos desconoc\u00edan el precedente de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia, pues conforme con la sentencia STC290-2021 la &nbsp;firma del creador de los t\u00edtulos pod\u00eda ser sustituida; &nbsp;y que no se aplicaron los art\u00edculos 621, 773 y 774 del C\u00f3digo &nbsp;de Comercio, ni tampoco el Decreto 1154 de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4. &nbsp;Adujo que las facturas s\u00ed cumpl\u00edan con los requisitos &nbsp;legales a saber: (i) la firma del emisor y obligado y (ii) la fecha &nbsp;de recibido de la factura con indicaci\u00f3n del nombre o &nbsp;identificaci\u00f3n o firma de quien sea encargado de recibirla; y &nbsp;que la No. 140089 al ser electr\u00f3nica fue enviada por medio &nbsp;digital, correos certificados o facturadores electr\u00f3nicos &nbsp;aprobados por la DIAN, por lo que era l\u00f3gico que no contara &nbsp;con las dos exigencias se\u00f1aladas, siendo improcedente que se &nbsp;pidieran las mismas. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5. &nbsp;Sostuvo que conforme con el art\u00edculo 621 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio se permite que la firma sea sustituida, bajo la &nbsp;responsabilidad del creador del t\u00edtulo, por un signo o &nbsp;contrase\u00f1a, por lo que era desproporcional indicar la &nbsp;inexistencia del mismo; que se consign\u00f3 que faltaba la firma &nbsp;del obligado, pero esta se encontraba en todas las facturas f\u00edsicas; &nbsp;que se configur\u00f3 un defecto material o sustantivo; y que la &nbsp;falta de revisi\u00f3n de la jurisprudencia y las normas aplicables &nbsp;transgredieron sus garant\u00edas procesales y generaron una &nbsp;desigualdad entre las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El Juzgado &nbsp;Cuarenta y Siete Civil Municipal de Bogot\u00e1 indic\u00f3 que &nbsp;la providencia de 28 de agosto de 2020 ten\u00eda sustento en el &nbsp;art\u00edculo 442 del C\u00f3digo General del Proceso, &nbsp;en concordancia con el art\u00edculo 774 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio y la Ley 1231 de 2008, pues las facturas aportadas para su &nbsp;ejecuci\u00f3n carec\u00edan de la firma del emisor y del &nbsp;obligado, as\u00ed como de la fecha de recibido de la factura con &nbsp;indicaci\u00f3n del nombre, identificaci\u00f3n o firma de quien &nbsp;sea el encargado de recibirla; que el fallador de segundo grado &nbsp;confirm\u00f3 la decisi\u00f3n emitida; y que no exist\u00eda &nbsp;vulneraci\u00f3n a prerrogativa esencial alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El Juzgado Treinta &nbsp;y Cinco Civil del Circuito de esta ciudad refiri\u00f3 que el &nbsp;prove\u00eddo de 10 de junio de 2021, con el que se confirm\u00f3 &nbsp;el auto que neg\u00f3 &nbsp;la orden de pago, se encontraba ajustado a la normatividad que rige &nbsp;el asunto, puesto que las facturas aportadas adolec\u00edan de los &nbsp;requisitos de que trata el C\u00f3digo de Comercio para su &nbsp;ejecuci\u00f3n, pues no conten\u00edan el requisito com\u00fan &nbsp;de todos los t\u00edtulos valores \u00abcual &nbsp;es la firma del creador\u00bb; &nbsp;que no se hab\u00eda conculcado derecho fundamental alguno; y que &nbsp;actu\u00f3 \u00abcon &nbsp;apego a la ley que rige el presente asunto, sin que ello se muestre &nbsp;desbordante o caprichoso ni en contra v\u00eda de nuestro &nbsp;ordenamiento procesal civil\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Conforme los anexos allegados de manera virtual por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional a fin de adelantar la impugnaci\u00f3n formulada, no &nbsp;se evidencian m\u00e1s respuestas ni pronunciamientos de los &nbsp;convocados. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal constitucional deneg\u00f3 &nbsp;el amparo al considerar que &nbsp;no se satisfac\u00eda el requisito de relevancia constitucional, &nbsp;pues el actor se &nbsp;limit\u00f3 a invocar de manera gen\u00e9rica la transgresi\u00f3n &nbsp;de los derechos, sin brindar los argumentos que permitir\u00edan &nbsp;determinar qu\u00e9 contenido esencial o faceta constitucional se &nbsp;estar\u00eda afectando con ocasi\u00f3n de la decisi\u00f3n &nbsp;judicial; que en todo momento se respet\u00f3 el derecho de defensa &nbsp;de las partes y no se advert\u00eda yerro alguno en la actuaci\u00f3n; &nbsp;que en &nbsp;todo caso no evidenciaba que las &nbsp;determinaciones criticadas fueran arbitrarias o caprichosas, pues la &nbsp;decisi\u00f3n de abstenerse de librar mandamiento de pago porque &nbsp;las facturas aportadas no reun\u00edan integralmente las exigencias &nbsp;del art\u00edculo 422 del C\u00f3digo General del Proceso, en &nbsp;concordancia con el 774 del C\u00f3digo de Comercio y la Ley 1231 &nbsp;de 2008, se enmarcaba dentro de los preceptos que regulan la materia; &nbsp;que no observaba omisi\u00f3n o exceso en el tr\u00e1mite &nbsp;impartido, un alcance distinto de la normatividad, ni desconocimiento &nbsp;de precedentes interpretativos de las disposiciones aplicables; y que &nbsp;no se conculc\u00f3 el derecho a la igualdad del tutelante, pues no &nbsp;demostr\u00f3 que le hubiesen dado un trato diferente a una persona &nbsp;que se encontrara en id\u00e9nticas circunstancias a las suyas. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;accionante impugn\u00f3 la referida determinaci\u00f3n reiterando &nbsp;los argumentos expuestos en el escrito inicial y aduciendo que no se &nbsp;hizo un estudio de fondo de sus pretensiones ni del asunto; y que s\u00ed &nbsp;cumpl\u00eda con el presupuesto de relevancia constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Al &nbsp;tenor del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo singular establecido para &nbsp;la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las &nbsp;personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que pueda derivarse &nbsp;de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas &nbsp;o, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Respecto &nbsp;a la legitimaci\u00f3n para instaurar este mecanismo excepcional, &nbsp;partiendo del alcance del art\u00edculo 10 del decreto 2591 de &nbsp;1991, la jurisprudencia constitucional ha considerado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026la &nbsp;legitimaci\u00f3n por activa en la acci\u00f3n de tutela se &nbsp;refiere al titular de los derechos fundamentales presuntamente &nbsp;vulnerados o amenazados. Sin embargo, tanto las normas como la &nbsp;jurisprudencia, consideran v\u00e1lidas tres v\u00edas procesales &nbsp;adicionales para la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de &nbsp;tutela: (i) a trav\u00e9s del representante legal del titular de &nbsp;los derechos fundamentales presuntamente conculcados (menores de &nbsp;edad, incapaces absolutos, interdictos y personas jur\u00eddicas); &nbsp;(ii) &nbsp;por &nbsp;intermedio de apoderado judicial (abogado titulado con poder o &nbsp;mandato expreso); y, (iii) por medio de agente oficioso. &nbsp;(C.C. T-878 de 2007). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;De &nbsp;los elementos de convicci\u00f3n obrantes en las presentes &nbsp;diligencias anticipa &nbsp;la Corte la improcedencia del resguardo impetrado, comoquiera que el &nbsp;peticionario &nbsp;Luis Marcial Rocha Toloza, &nbsp;quien dice actuar como apoderado general de &nbsp;Delthac &nbsp;1 Seguridad Ltda., &nbsp;carece &nbsp;de legitimaci\u00f3n para cuestionar por esta v\u00eda las &nbsp;actuaciones surtidas en el asunto fuente del reclamo, teniendo en &nbsp;cuenta que conforme a reiterada jurisprudencia, un poder &nbsp;general &nbsp;no \u00abpuede &nbsp;tener\u2026 la virtud de transferirle al apoderado los derechos &nbsp;fundamentales de su poderdante, ni mucho menos habilitarle para &nbsp;interponer acciones de tutela adyacentes\u2026, al ser este &nbsp;mecanismo un proceso judicial aut\u00f3nomo, que promovido a trav\u00e9s &nbsp;de abogado, requiere sujetarse a las reglas generales del derecho de &nbsp;postulaci\u00f3n\u00bb &nbsp;(Cfr. fallos de 15 may. 1995, rad. 2169; 14 nov. 1997, rad. 4568). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, en un caso de similares contornos, esta Sala precis\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026la Corte al &nbsp;verificar la documentaci\u00f3n obrante en el plenario, advierte &nbsp;que si bien la titular de los derechos fundamentales cuya protecci\u00f3n &nbsp;aqu\u00ed se invoca, es decir, Jessica &nbsp;P\u00e9rez Bedoya, &nbsp;otorg\u00f3 poder &nbsp;general a &nbsp;favor de Luz &nbsp;Estela Bedoya Murillo, con el fin de que la represente \u00abante &nbsp;cualquier corporaci\u00f3n, entidad, funcionario o empleado de la &nbsp;rama ejecutiva y sus organismos vinculados o adscritos; en la rama &nbsp;judicial, y de la rama legislativa, del poder p\u00fablico, en &nbsp;cualquier petici\u00f3n, actuaci\u00f3n, diligencia, o proceso, &nbsp;sea como demandante, sea como demandado o como coadyuvante de &nbsp;cualquiera de las partes, para iniciar o seguir hasta su terminaci\u00f3n, &nbsp;los procesos, actos diligencias y actuaciones respectivas\u00bb\u2026, &nbsp;dicho mandato no habilita a esta \u00faltima para &nbsp;cuestionar las decisiones emitidas por las autoridades accionadas &nbsp;mediante este mecanismo extraordinario de defensa, puesto que si bien &nbsp;la formulaci\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela no exige la &nbsp;calidad de abogado en quien la suscribe, ya que puede ser interpuesta &nbsp;por la persona que estime pertinente solicitar ante un Juez el amparo &nbsp;de sus garant\u00edas constitucionales, &nbsp;ha sido criterio de esta Corte de tiempo atr\u00e1s, que cuando &nbsp;de derechos fundamentales ajenos se trata, es necesario que se &nbsp;acompa\u00f1e a la demanda poder &nbsp;especial por &nbsp;medio del cual se act\u00faa, o que se proceda en los t\u00e9rminos &nbsp;del inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de 1991, &nbsp;valga decir, alegando agencia oficiosa. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese sentido esta Sala ha precisado, que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abCuando &nbsp;la acci\u00f3n de tutela se ejerce a t\u00edtulo de otro, es &nbsp;necesario contar con poder especial para (\u2026) su interposici\u00f3n. &nbsp;La carencia de la citada personer\u00eda para iniciar la acci\u00f3n &nbsp;de amparo constitucional, no se suple con la presentaci\u00f3n del &nbsp;apoderamiento otorgado para un asunto diferente. (\u2026) La falta &nbsp;de poder especial para adelantar el proceso de tutela por parte de un &nbsp;apoderado judicial, aun &nbsp;cuando tenga poder espec\u00edfico o general en otros asuntos, &nbsp;no lo habilita para ejercer la acci\u00f3n de amparo constitucional &nbsp;a nombre de su mandante y, por lo tanto, en estos casos, la tutela &nbsp;debe ser declarada improcedente (\u2026). (Sentencias T-658 de &nbsp;2002; T-451 de 2006 y T. 2011-00118-01 de 10 de junio de 2011 y T. &nbsp;2011-00153-01 de 27 de julio del mismo a\u00f1o, entre otras). &nbsp;(Subrayas fuera del texto)\u00bb (ver en CSJ STC19645-2017) (CSJ &nbsp;STC2312-2018). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Las &nbsp;anteriores razones se consideran suficientes para confirmar la &nbsp;decisi\u00f3n de primer grado, &nbsp;pero por los motivos aqu\u00ed expuestos. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;confirma &nbsp;el fallo impugnado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y &nbsp;rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para la &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA &nbsp;GONZ\u00c1LEZ NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia justificada &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Salvamento &nbsp;de voto &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>SALVAMENTO &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 11001-22-03-000-2020-01398-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Disiento &nbsp;de la decisi\u00f3n acogida en la providencia objeto de este &nbsp;pronunciamiento, porque en mi criterio el promotor s\u00ed estaba &nbsp;habilitado para impetrar el auxilio, seg\u00fan paso a explicar. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Luis &nbsp;Marcial Rocha Toloza, como apoderado general de Delthac 1 Seguridad &nbsp;Ltda., impuls\u00f3 el resguardo de la referencia contra los &nbsp;Juzgados Treinta y Cinco Civil del Circuito y Cuarenta y Siete Civil &nbsp;Municipal, ambos de de Bogot\u00e1, por cuanto, seg\u00fan &nbsp;sostuvo, dentro del asunto ejecutivo impulsado por su agenciada, para &nbsp;el cobro de facturas, se neg\u00f3 el mandamiento de pago, en &nbsp;primer y segundo grado, desconoci\u00e9ndose que los t\u00edtulos &nbsp;s\u00ed cumpl\u00edan los requisitos necesarios para continuar &nbsp;con el coercitivo; as\u00ed como la jurisprudencia de esta Sala &nbsp;sobre la posibilidad de sustituir la firma del creador del cartular &nbsp;con una marca o ense\u00f1a. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;a &nbsp;quo constitucional &nbsp;deneg\u00f3 la protecci\u00f3n al no evidenciar irregularidad en &nbsp;la gesti\u00f3n de los acusados, pues la determinaci\u00f3n &nbsp;relativa a negar la orden de apremio solicitada, seg\u00fan &nbsp;advirti\u00f3, encontraba respaldo en la normatividad y en lo &nbsp;obrante en el asunto. &nbsp;<\/p>\n<p>Impugnada &nbsp;la anterior determinaci\u00f3n por el querellante, en la condici\u00f3n &nbsp;arriba descrita, se remiti\u00f3 a esta Sala el asunto para lo de &nbsp;su cargo. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Mayoritaria de esta Corte, ratific\u00f3 la negativa al &nbsp;amparo; empero, por razones distintas a las esgrimidas por el &nbsp;tribunal. As\u00ed, sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n obrantes en las presentes diligencias anticipa la &nbsp;Corte la improcedencia del resguardo impetrado, comoquiera &nbsp;que el peticionario Luis Marcial Rocha Toloza, quien dice actuar como &nbsp;apoderado general de Delthac 1 Seguridad Ltda., carece de &nbsp;legitimaci\u00f3n para cuestionar por esta v\u00eda las &nbsp;actuaciones surtidas en el asunto fuente del reclamo, teniendo en &nbsp;cuenta que conforme a reiterada jurisprudencia, un poder general no &nbsp;\u00abpuede tener\u2026 la virtud de transferirle al apoderado los &nbsp;derechos fundamentales de su poderdante, ni mucho menos habilitarle &nbsp;para interponer acciones de tutela adyacentes\u2026, &nbsp;al ser este mecanismo un proceso judicial aut\u00f3nomo, que &nbsp;promovido a trav\u00e9s de abogado, requiere sujetarse a las reglas &nbsp;generales del derecho de postulaci\u00f3n\u00bb (Cfr. fallos de 15 &nbsp;may. 1995, rad. 2169; 14 nov. 1997, rad. 4568). &nbsp;(\u2026)\u201d (subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo con dicho concepto, si ruegos como el actual se impulsan por &nbsp;intermedio de mandatario, menester es que \u00e9ste: (i) sea &nbsp;abogado y (ii) allegue poder especial para el efecto, otorgado por el &nbsp;titular de las prerrogativas presuntamente lesionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;respaldo en semejante tesis, el fallo del cual me aparto concluy\u00f3 &nbsp;que el petente no pod\u00eda acudir a esta sede excepcional en &nbsp;defensa de las garant\u00edas de Delthac &nbsp;1 Seguridad Ltda., &nbsp;a pesar de aportar a las diligencias poder, en donde la prenombrada &nbsp;lo design\u00f3 como su apoderado general, invisti\u00e9ndolo de &nbsp;amplias facultades para procurar la indemnidad de sus intereses ante &nbsp;todo tipo de autoridades, incluidas las jurisdiccionales. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;antelada posici\u00f3n se apoya en la l\u00ednea jurisprudencial &nbsp;que la Corte empez\u00f3 a consolidar en el a\u00f1o 2006, pues &nbsp;previamente hab\u00eda reconocido legitimaci\u00f3n para &nbsp;adelantar este tipo de tr\u00e1mites, a quien verificara la &nbsp;condici\u00f3n de vocero judicial, especial o no1, &nbsp;siempre y cuando fuese abogado titulado2. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;de conformidad con la vigente tesitura de la Sala frente a este &nbsp;aspecto, para la instauraci\u00f3n del resguardo consagrado en el &nbsp;canon 86 superior, en armon\u00eda con el precepto 10 del Decreto &nbsp;2591 de 19913, &nbsp;fuera de los eventos de representaci\u00f3n legal \u2013de menores &nbsp;de edad, personas jur\u00eddicas y sujetos en situaci\u00f3n de &nbsp;discapacidad mental absoluta o relativa-, y de aquellos en los cuales &nbsp;es viable la agencia oficiosa, se torna indispensable conferir \u201cpoder &nbsp;espec\u00edfico\u201d &nbsp;a un profesional del derecho, pues, se aduce, quien plantea a nombre &nbsp;de otro mecanismos como el presente, act\u00faa dentro del marco &nbsp;legal y las reglas propias del ejercicio del indicado empleo4, &nbsp;siendo, por ende, aplicable la regulaci\u00f3n prevista para \u00e9ste &nbsp;en el ordenamiento jur\u00eddico, vale decir, por el Decreto 196 de &nbsp;19715, &nbsp;hoy d\u00eda, por la Ley 1123 de 20076. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;intelecci\u00f3n del asunto se ha fincado adem\u00e1s, de forma &nbsp;expresa, en la jurisprudencia de la Corte Constitucional, quien ha &nbsp;pregonado, con las anotadas salvedades, la necesidad de que la &nbsp;representaci\u00f3n en esta materia sea confiada a un abogado, en &nbsp;virtud de poder especial7, &nbsp;entendi\u00e9ndose por \u00e9ste, el otorgado por \u201cuna &nbsp;sola vez para el fin espec\u00edfico y determinado de representar &nbsp;los intereses del accionante en punto de los derechos fundamentales &nbsp;que alega, contra cierta autoridad o persona y en relaci\u00f3n con &nbsp;unos hechos concretos que dan lugar a su pretensi\u00f3n\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;tal perspectiva, esa Alta Corporaci\u00f3n, al discurrir acerca de &nbsp;los \u201crequisitos &nbsp;del apoderamiento judicial para interponer la acci\u00f3n de &nbsp;tutela\u201d, &nbsp; expuso que \u201cel &nbsp;poder por medio del cual se faculta al abogado para actuar [ha &nbsp;de contar] con &nbsp;una serie de elementos en los que se identifique en forma clara y &nbsp;expresa:&nbsp;(i)&nbsp;los &nbsp;nombres y datos de identificaci\u00f3n tanto de poderdante como del &nbsp;apoderado;&nbsp;(ii)&nbsp;la &nbsp;persona natural o jur\u00eddica contra la cual se va a incoar la &nbsp;acci\u00f3n de tutela;&nbsp;(iii)&nbsp;el &nbsp;acto o documento causa del litigio y,&nbsp;(iv)&nbsp;el &nbsp;derecho fundamental&nbsp; que se pretende proteger y garantizar\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En &nbsp;mi opini\u00f3n, la doctrina atr\u00e1s expuesta es equivocada, &nbsp;por cuanto, estimo, el poder general es suficiente para promover &nbsp;herramientas como la examinada. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;En &nbsp;su acepci\u00f3n lata, mandato &nbsp;viene del lat\u00edn mandatum, &nbsp;de mando, as, &nbsp;are, &nbsp;mandar, encargar. Mandatum, &nbsp;a su turno, proviene de manus &nbsp;datio, &nbsp;pues seg\u00fan la opini\u00f3n generalizada, el estrechamiento &nbsp;de manos era entre los hombres antiguos symbolum &nbsp;fidei datae, &nbsp;suponiendo la confianza rec\u00edproca entre quien lo confiere y a &nbsp;quien se le otorga10. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.1. &nbsp;En punto a su origen &nbsp;hist\u00f3rico, &nbsp;en Caldea11 &nbsp;se conoci\u00f3 la figura con las mismas caracter\u00edsticas que &nbsp;hoy reviste en el Derecho Moderno. El C\u00f3digo de Hammurabi no &nbsp;se refiri\u00f3 a la misma, si bien pueden apreciarse sus rasgos en &nbsp;las \u201ccartas &nbsp;de negocios\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;fuente m\u00e1s fidedigna y abundante es, sin duda, la del Derecho &nbsp;Romano12, &nbsp;al cual se le debe su construcci\u00f3n t\u00e9cnica y su &nbsp;consagraci\u00f3n como contrato aut\u00f3nomo y t\u00edpico, &nbsp;como pas\u00f3 luego, aunque con algunas \u2013y sensibles- &nbsp;variaciones, a las codificaciones &nbsp;europeas del Siglo XIX y principios del XX, &nbsp;entre ellas al C\u00f3digo franc\u00e9s &nbsp;de 180413 &nbsp;(arts. 1984-2010); al Burgerlijk &nbsp;Wetboek holand\u00e9s &nbsp;(BW) de 183814 &nbsp;(arts. 1829-1856); al Codice &nbsp;del Reino &nbsp;de Italia de &nbsp;186515 &nbsp;(arts. 1737-1763); al C\u00f3digo Civil de Portugal, &nbsp;sancionado en 186716 &nbsp;(arts. 1318-1369); al C\u00f3digo espa\u00f1ol &nbsp;de 188917 &nbsp;(arts. 1709-1739); al &nbsp;Burgeliches &nbsp;Gesetzbuch &nbsp;alem\u00e1n &nbsp;(BGB) entrado en vigor en 190018 &nbsp;(p\u00e1rs. 662 y ss.); y al Code &nbsp;suizo &nbsp;de las obligaciones de 191119 &nbsp;(arts. 394-418). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;propio pudo apreciarse en la Am\u00e9rica &nbsp;de la \u00e9poca, &nbsp;donde, de la mano de los juristas integrantes del movimiento &nbsp;codificador20, &nbsp;se introdujeron en los diversos cuerpos legales numerosas &nbsp;disposiciones tendientes a reglar dicho contrato, yendo desde su &nbsp;contenido y pasando por su forma, hasta sus efectos y las &nbsp;obligaciones que genera. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed &nbsp;ocurri\u00f3 en Hait\u00ed &nbsp;en 182521 &nbsp;(arts. 1748- 1774 C.C.); el Per\u00fa &nbsp;en 1852 (arts. 1921-1950 C.C.); Argentina &nbsp;en 1869-1871 (arts. 1869-1940 C.C.); en el Estado &nbsp;de M\u00e9xico &nbsp;en 187122 &nbsp;(arts. 2474-2532 C.C.); Cuba &nbsp;y Puerto &nbsp;Rico &nbsp;en 1889, cuando acogieron el C\u00f3digo espa\u00f1ol de ese &nbsp;mismo a\u00f1o23. &nbsp;Y en los posteriores c\u00f3digos de Honduras &nbsp;de 190624 &nbsp;(arts. 1888-1918); de los Estados &nbsp;Unidos del Brasil &nbsp;de 191625 &nbsp;(arts. 1288-1330) el de Panam\u00e1 &nbsp;del mismo a\u00f1o (arts. 1400-1430); y el de Venezuela &nbsp;de 192226 &nbsp;(arts. 1742-1769). &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.2. &nbsp;Fue &nbsp;la Rep\u00fablica &nbsp;de &nbsp;Chile &nbsp;una de las primeras en poner en marcha el proceso de su Codificaci\u00f3n &nbsp;nacional. &nbsp;As\u00ed &nbsp;pudo, en ella, promulgarse con relativa prontitud \u2013el 14 de &nbsp;diciembre de 1855- la ley que aprob\u00f3 el C\u00f3digo Civil, &nbsp;cuya redacci\u00f3n se encomend\u00f3 a un solo hombre: Don &nbsp;Andr\u00e9s Bello (1781-1865). &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;en tantas otras \u00e1reas del Derecho Civil, el genial codificador &nbsp;de las Am\u00e9ricas no se content\u00f3 con reproducir en bloque &nbsp;las normas del Code &nbsp;franc\u00e9s; en sus sucesivos Proyectos, &nbsp;particularmente en el de 1853 y en el In\u00e9dito27, &nbsp;dej\u00f3 bien claro que la reglamentaci\u00f3n del contrato de &nbsp;mandato habr\u00eda de fincarse en la doctrina de los expositores &nbsp;galos (especialmente en Pothier; Delvincourt y Troplong), pero &nbsp;tambi\u00e9n, en la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola, &nbsp;particularmente en las Partidas &nbsp;de Alfonso X y en la Nov\u00edsima &nbsp;Recopilaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;mandato es un contrato en que una persona conf\u00eda la gesti\u00f3n &nbsp;de uno o m\u00e1s negocios a otra, que se hace cargo de ellos por &nbsp;cuenta y riesgo de la primera (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;persona que confiere el encargo, se llama comitente o mandante; i la &nbsp;que lo acepta, apoderado, procurador, i en general, mandatario (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.3. &nbsp;El &nbsp;C\u00f3digo &nbsp;Civil colombiano, &nbsp;adoptado en 1873 y luego a la manera de legislaci\u00f3n nacional &nbsp;en 1887, acogi\u00f3 exactamente, como lo hicieron otros pa\u00edses &nbsp;del hemisferio (Guatemala; Ecuador y Uruguay), la regla 2116 del &nbsp;C\u00f3digo de Chile. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, &nbsp;preceptu\u00f3 en su art\u00edculo 2142: \u201c(\u2026) El &nbsp;mandato es un contrato en que una persona conf\u00eda la gesti\u00f3n &nbsp;de uno o m\u00e1s negocios a otra, que se hace cargo de ellos por &nbsp;cuenta y riesgo de la primera &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;concepto legal se deriva su caracter\u00edstica m\u00e1s acusada, &nbsp;esto es, la de conferir al mandatario el &nbsp;poder de &nbsp;actuar &nbsp;a nombre del comitente &nbsp;y de representarlo &nbsp;jur\u00eddicamente28; &nbsp;naturalmente cuando el contrato lleva envuelta la representaci\u00f3n29, &nbsp;casos en los cuales \u00e9sta se torna esencial, por cuanto la &nbsp;gesti\u00f3n se realiza por cuenta y riesgo del mandante, y en &nbsp;proyecci\u00f3n de la confianza \u00ednsita en todos los pactos &nbsp;de la anotada clase30. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;torno a esta cuesti\u00f3n la Corte, en fallo de 3 de octubre de &nbsp;1939 (M.P. Fulgencio Lequerica), acot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;mandatario, en cualquier forma que act\u00fae, obra por cuenta y &nbsp;riesgo de su comitente, lo representa de manera ostensible u oculta y &nbsp;para \u00e9ste son los beneficios derivados de los contratos o &nbsp;negocios que realice; en una palabra, obra jur\u00eddicamente en &nbsp;lugar del mandante y contrata para \u00e9l, como si \u00e9ste &nbsp;directamente realizara los actos jur\u00eddicos o negocios &nbsp;celebrados a su nombre &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la CSJ SC del 11 de abril de 1957 (M.P. Guillermo Garavito), la Sala &nbsp;dej\u00f3 sentenciado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;mandante, al celebrar el contrato de mandato, tiene en cuenta la &nbsp;competencia del mandatario en la realizaci\u00f3n de los negocios &nbsp;que le encomienda y es en atenci\u00f3n a esa competencia que se &nbsp;celebra la convenci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;doctrina ha aceptado que el mandato puede ser representativo o sin &nbsp;representaci\u00f3n. Cuando comporta representaci\u00f3n, \u00e9sta &nbsp;puede ser directa o indirecta. Para la representaci\u00f3n directa &nbsp;se requiere un contrato v\u00e1lido de mandato, que el mandatario &nbsp;acepte y que obre a nombre del mandante; de consiguiente, el &nbsp;mandatario al obrar debe entender que ejecuta el encargo o negocio &nbsp;que se le encomend\u00f3, en los t\u00e9rminos convenidos (\u2026)\u201d31. &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp;en fallo del 27 de marzo de 2012 (M.P. Jaime Arrubla), cuando se &nbsp;dijo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Desde &nbsp;el punto de vista jur\u00eddico, la noci\u00f3n de mandato viene &nbsp;asociada a la idea de favor o de encargo (\u2026). &nbsp;Se trata, entonces, de un instrumento de integraci\u00f3n y &nbsp;colaboraci\u00f3n que facilita satisfacer intereses del comitente, &nbsp;en cuyo beneficio se realizan actos que por circunstancias de diversa &nbsp;\u00edndole, no puede o no desea llevar a cabo \u00e9l &nbsp;directamente. Tal herramienta permite, pues, que a trav\u00e9s de &nbsp;una superposici\u00f3n personal, un sujeto de derecho realice una &nbsp;gesti\u00f3n por o para otro, ya como simple benevolencia, ora a &nbsp;cambio de una contraprestaci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mismo razonamiento se aprecia en la doctrina de los expositores &nbsp;nacionales. Afirma Fernando V\u00e9lez: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;mandatario representa al mandante, es decir, habla y obra en su &nbsp;nombre, es propiamente obra del mandante, de modo que una vez &nbsp;ejecutado por el mandatario el acto que le ha encargado el mandante, &nbsp;\u00e9ste se halla en el mismo caso en que hubiese ejecutado el &nbsp;acto por s\u00ed mismo. Qui mandat ipse facisse videtur. El &nbsp;mandante queda acreedor y deudor por el s\u00f3lo hecho del &nbsp;mandatario, quien personalmente no se obliga, ni obliga a terceros &nbsp;respecto de \u00e9l, porque cumplido el mandato, desaparece y en su &nbsp;lugar est\u00e1 el mandante &nbsp;(\u2026)\u201d32. &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan &nbsp;Wahl: \u201c(\u2026) el &nbsp;mandato es un contrato mediante el cual una persona confiere a otra &nbsp;le poder &nbsp;de representarla, &nbsp;a fin de que \u00e9sta, en nombre e inter\u00e9s de aqu\u00e9lla, &nbsp;realice uno o varios negocios jur\u00eddicos (\u2026)\u201d33 &nbsp;(Subrayas y negrillas fuera del original). &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;modernamente, el italiano De Ruggiero sostiene: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[El mandato] es &nbsp;el encargo conferido a una persona para que realice por cuenta &nbsp;nuestra y en nuestro nombre uno o varios negocios jur\u00eddicos, &nbsp;de modo que los efectos del negocio realizado se enlacen a nuestra &nbsp;persona como si nosotros mismos lo hubi\u00e9semos efectuado (\u2026)\u201d34. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto, no debe perderse de vista que la idea de la representaci\u00f3n &nbsp;viene cifrada en la circunstancia de que los efectos del acto &nbsp;celebrado o ejecutado por el representante se radican en cabeza del &nbsp;representado, como si \u00e9l mismo los hubiere adelantado. &nbsp;<\/p>\n<p>Magistralmente &nbsp;lo ha expuesto la Sala, al decir: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Resulta &nbsp;incontrastable que las personas en el ejercicio ordinario de sus &nbsp;actividades laborales, econ\u00f3micas, financieras, y a\u00fan &nbsp;frente a asuntos de la vida como el matrimonio, etc., &nbsp;independientemente de las circunstancias que las conducen a &nbsp;determinaciones de ese temperamento, les corresponde, en l\u00ednea &nbsp;de principio, optar por cumplir dichos actos de manera directa y &nbsp;personal; empero, as\u00ed mismo, les es dable ejecutarlos a trav\u00e9s &nbsp;de terceros, con mayor raz\u00f3n cuando la ley\u00f3 &nbsp;alguna &nbsp;norma de car\u00e1cter imperativo no restringe esa prerrogativa. En &nbsp;esa perspectiva aparece la representaci\u00f3n como el mecanismo &nbsp;jur\u00eddico m\u00e1s id\u00f3neo para cumplir tales objetivos &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Deviene &nbsp;por lo mismo que el representante al aceptar y ejercitar el encargo &nbsp;dispensado por su representado, despliega ciertos comportamientos en &nbsp;los que explicita, frente a quienes est\u00e1 facultado, su &nbsp;verdadero rol, esto es, que vivifica la autorizaci\u00f3n recibida &nbsp;de un tercero para actuar en nombre suyo: vivifica, en consecuencia, &nbsp;la representaci\u00f3n en los t\u00e9rminos en los que se ha &nbsp;conferido, y en la mayor\u00eda de eventos la persona representada &nbsp;act\u00faa por su intermedio y es tanto como si ella misma &nbsp;ejecutara el acto o negocio encomendado; aparece, subsecuentemente, &nbsp;que la representaci\u00f3n no es nada diferente al a &nbsp;realizaci\u00f3n &nbsp;del pertinente acto o negocio por parte del mismo interesado, s\u00f3lo &nbsp;que lo realiza por interpuesta persona, es decir, configura la &nbsp;abstracci\u00f3n que la ley realiza de la presencia real del &nbsp;titular en el acto o negocio que se ejecuta; sin embargo, y esto es &nbsp;obvio, las responsabilidades derivadas de eventos como el de esta &nbsp;especie, recae en el representado y no en el representante (\u2026)\u201d &nbsp;[CSJ &nbsp;SC del 25 de febrero de 2009 (M.P. Pedro O. Munar)]35. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.4. &nbsp;Se &nbsp;impone, para efectos de la claridad en la exposici\u00f3n, &nbsp;distinguir &nbsp;\u2013conceptualmente- las tres figuras atr\u00e1s referidas, esto &nbsp;es, el contrato de mandato, la representaci\u00f3n y el acto de &nbsp;apoderamiento o poder. Los tres, aun cuando complementarios, son &nbsp;diferentes. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;primero es un contrato consensual y bilateral, una convenci\u00f3n &nbsp;generadora de obligaciones; la segunda es una instituci\u00f3n &nbsp;propia del Derecho del Negocio Jur\u00eddico, a trav\u00e9s de la &nbsp;cual los efectos de los actos desarrollados por quien lleva la &nbsp;representaci\u00f3n de otro se radican en cabeza del representado; &nbsp;el poder es, grosso &nbsp;modo, &nbsp;un acto jur\u00eddico unilateral que relaciona apoderado y &nbsp;terceros, sin crear \u2013per &nbsp;se- &nbsp;obligaciones de ninguna clase por limitarse a habilitar a otro para &nbsp;actuar a nombre de quien lo confiere. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato &nbsp;viene definido en el art\u00edculo 2142 del C\u00f3digo Civil, &nbsp;cuando dice que es: \u201c(\u2026) &nbsp;un &nbsp;contrato en que una persona conf\u00eda la gesti\u00f3n de uno o &nbsp;m\u00e1s negocios a otra, que se hace cargo de ellas por cuenta y &nbsp;riesgo de la primera (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Es, &nbsp;desde luego, un aut\u00e9ntico negocio jur\u00eddico de car\u00e1cter &nbsp;consensual y bilateral, y se perfecciona, a voces del precepto 2150 &nbsp;ib\u00eddem, &nbsp;con la sola aceptaci\u00f3n, expresa o t\u00e1cita del &nbsp;mandatario. Naturalmente, puede ser tanto representativo como no &nbsp;representativo, conforme lo dej\u00e9 explicado en la nota al pie &nbsp;n\u00famero 31 de este documento. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;representaci\u00f3n, &nbsp;cuando es de las personas f\u00edsicas o naturales, tiene por &nbsp;objeto primario suplir la deficiencia que supone la limitaci\u00f3n &nbsp;de nuestras facultades, para de este modo ampliar el campo de nuestra &nbsp;actividad jur\u00eddica o, en su caso, econ\u00f3mica. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el estudio del sujeto como elemento de la relaci\u00f3n jur\u00eddica, &nbsp;es preciso diferenciar el titular del poder jur\u00eddico del &nbsp;portador efectivo de la voluntad, habilitado para poner en ejercicio &nbsp;el derecho, que bien puede no coincidir con el primero. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta manera, la declaraci\u00f3n de voluntad puede hacerse por el &nbsp;mismo interesado en el negocio, caso en el cual coinciden titular y &nbsp;portador de la voluntad, o a trav\u00e9s de persona distinta. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este \u00faltimo caso, es donde se habla propiamente de &nbsp;representaci\u00f3n, pues se sustituye al titular en la &nbsp;manifestaci\u00f3n de voluntad por el representante, quien pasa a &nbsp;actuar como instrumento de transmisi\u00f3n de la voluntad ajena. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;autores36 &nbsp;separan la representaci\u00f3n indirecta de la directa. La primera &nbsp;se cifra en la idea de que el representante realiza el acto en nombre &nbsp;propio, aunque por cuenta e inter\u00e9s del otro, de tal modo que &nbsp;los derechos y obligaciones se producen en el representante; en la &nbsp;segunda, por el contrario, el representante realiza el acto a nombre &nbsp;del representado, radic\u00e1ndose los efectos del acto en cabeza &nbsp;de este \u00faltimo. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;de la representaci\u00f3n directa de personas naturales37 &nbsp;se distinguen38, &nbsp;en atenci\u00f3n a su fuente, dos clases principales: (i) necesaria &nbsp;o legal, &nbsp;es decir, la conferida por la ley a ciertas personas, que por virtud &nbsp;de un cargo u oficio o de una posici\u00f3n familiar, obran a &nbsp;nombre de otras que est\u00e1n impedidas para hacerlo por s\u00ed &nbsp;mismas; y (ii) voluntaria, &nbsp;esto es, aquella en cuya virtud una persona autoriza a otra para que &nbsp;concluya en su nombre uno o varios negocios jur\u00eddicos que han &nbsp;de producir sus efectos como si la primera, por s\u00ed misma, los &nbsp;hubiese celebrado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;poder, &nbsp;finalmente, es la facultad que da una persona a otra para que haga en &nbsp;su nombre cuanto ella har\u00eda por s\u00ed misma en el negocio &nbsp;que le encarga. M\u00e1s concretamente, es el instrumento mediante &nbsp;el cual alguno autoriza a otro para que en su lugar lo represente y &nbsp;ejecute alguna cosa o ejerza ciertas facultades39. &nbsp;<\/p>\n<p>Tradicionalmente &nbsp;se ha identificado el poder con el contrato de mandato. Nuestro &nbsp;C\u00f3digo Civil refleja en su articulado esa confusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;la doctrina moderna40 &nbsp;ha distinguido ambas instituciones. &nbsp;<\/p>\n<p>Mientras &nbsp;el mandato estriba en una relaci\u00f3n interna y material de &nbsp;gesti\u00f3n constituida contractualmente entre mandate y &nbsp;mandatario, o entre mandante y apoderado, el poder de representaci\u00f3n &nbsp;es un acto o negocio jur\u00eddico unilateral que relaciona &nbsp;apoderado y terceros, con car\u00e1cter meramente formal que &nbsp;trasciende a la esfera exterior, pues tiene como efecto propio y &nbsp;singular el de vincular al representado con los terceros, mediante la &nbsp;estimaci\u00f3n de que los actos jur\u00eddicos que el &nbsp;representante concluya a nombre del representante y est\u00e9n &nbsp;dentro de la \u00f3rbita del poder, habr\u00e1n de considerarse, &nbsp;en punto a sus consecuencias y efectos, como si \u00e9ste \u00faltimo &nbsp;los hubiese realizado. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;aludida diferenciaci\u00f3n es la aceptada tambi\u00e9n en la &nbsp;jurisprudencia de esta Sala, cuando ha dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;ese sentido, por lo tanto, se distinguen el mandato y el acto de &nbsp;apoderamiento, as\u00ed \u00e9ste sea una consecuencia de aqu\u00e9l, &nbsp;para significar que el primero por s\u00ed no confiere la &nbsp;representaci\u00f3n del mandante y que el segundo es un acto &nbsp;aut\u00f3nomo e independiente de su causa. De ah\u00ed que se &nbsp;hable de la coexistencia de dos actos jur\u00eddicos, uno &nbsp;bilateral, el contrato de mandato, y otro unilateral, el acto de &nbsp;procuraci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Distinci\u00f3n &nbsp;que es de capital importancia para efectos probatorios, porque si el &nbsp;contrato de mandato es esencialmente consensual, cualquier medio &nbsp;probatorio ser\u00eda id\u00f3neo para establecerlo. En cambio, &nbsp;cuando se trata de acreditar el acto de apoderamiento ante terceros y &nbsp;los poderes se refieren a asuntos respecto de los cuales la ley exige &nbsp;cierta formalidad, la prueba tendr\u00eda que restringirse a la &nbsp;solemnidad del escrito (\u2026)\u201d &nbsp;[CSJ SC del 15 de diciembre de 2005 (M.P. Jaime A. Arrubla)]. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;chileno Stitchkin Branover, luego de explicar la naturaleza de ambas &nbsp;figuras, ilustra su distinci\u00f3n de la siguiente manera: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[P]artiendo &nbsp;de &nbsp;[sus] conceptos, &nbsp;podemos resumir las diferencias que separan el poder de &nbsp;representaci\u00f3n del mandato en las siguientes conclusiones: a) &nbsp;el mandato se origina siempre en una relaci\u00f3n contractual; es &nbsp;siempre un acto jur\u00eddico bilateral porque requiere acuerdo de &nbsp;voluntades; el poder de representaci\u00f3n puede ser legal, cuando &nbsp;emana de la ley &nbsp;(\u2026) o &nbsp;voluntario, si tiene su origen en un acto o declaraci\u00f3n de &nbsp;voluntad del poderdante; b) el mandato es un acto jur\u00eddico &nbsp;bilateral; es un contrato. El poder voluntario emana de un acto &nbsp;jur\u00eddico unilateral que no requiere la aceptaci\u00f3n y ni &nbsp;siquiera el conocimiento del apoderado; c) el mandato engendra &nbsp;obligaciones rec\u00edprocas entre las partes que lo acuerdan. El &nbsp;poder de representaci\u00f3n no crea por s\u00ed s\u00f3lo &nbsp;obligaciones de ninguna especie ya que su objeto consiste simplemente &nbsp;en facultar, capacitar al apoderado para afectar un patrimonio ajeno &nbsp;a las resultas de los actos o contratos que ejecute o acuerde en tal &nbsp;car\u00e1cter. En caso alguno impone al apoderado la necesidad &nbsp;jur\u00eddica de hacer uso del poder; d) el mandato determina las &nbsp;relaciones jur\u00eddicas entre el poderdante y los terceros; e) el &nbsp;mandato es contrato principal, pues subsiste por s\u00ed mismo, sin &nbsp;necesidad de otra convenci\u00f3n; el otorgamiento de poder tambi\u00e9n &nbsp;es un acto jur\u00eddico principal, que subsiste independientemente &nbsp;de todo otro acto jur\u00eddico, pero ordinariamente va unido a &nbsp;otro acto o contrato que puede ser cualquiera de los nominados o &nbsp;nominados que conocemos &nbsp;(\u2026); f) &nbsp;por \u00faltimo, el mandatario debe actuar a nombre propio, si &nbsp;carece de la facultad de representar al mandante; el apoderado &nbsp;siempre debe actuar a nombre el poderdante. Si omite esta &nbsp;circunstancia no opera la representaci\u00f3n (\u2026)\u201d41. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1.5. &nbsp;Ahora bien, trat\u00e1ndose de los apoderados generales que &nbsp;ostentan la calidad de abogados titulados o habilitados para ejercer &nbsp;su profesi\u00f3n, los mismos principios atr\u00e1s enunciados &nbsp;resultan aplicables, conforme enseguida procedo a explicar. &nbsp;<\/p>\n<p>Ni &nbsp;quien contrata con un abogado a fin de que le represente en un &nbsp;litigio o en cualesquiera otra actividad inherente a su ciencia es &nbsp;amo, ni el profesional aceptante de la procuraci\u00f3n es criado, &nbsp;porque la ley ni siquiera quiso clasificar este contrato, o sea el de &nbsp;\u201cprestar &nbsp;servicios\u201d, &nbsp;como resulta del tenor del canon 2144 del C\u00f3digo Civil cuando &nbsp;sentencia: \u201cLos &nbsp;servicios de las profesiones y carreras que suponen largos estudios, &nbsp;o a que est\u00e1 unida la facultad de representar y obligar a otra &nbsp;persona respecto de terceros, se sujetan a las reglas del mandato\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;raz\u00f3n de ello es hist\u00f3rica. Como se\u00f1al\u00f3 &nbsp;la Sala, evocando a los franceses Planiol y Ripert, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;tradici\u00f3n que se remonta al derecho romano considera que las &nbsp;artes liberales no pueden ser objeto de un contrato de trabajo y lo &nbsp;sustituyen por la noci\u00f3n de mandato. Esa tradici\u00f3n es &nbsp;consecuencia del car\u00e1cter de arrendamiento que &nbsp;tradicionalmente se asignaba al contrato de trabajo; parec\u00eda &nbsp;que ciertas profesiones repugnaban ser objeto de \u00e9l. No se &nbsp;arriendan los servicios de un m\u00e9dico, de un profesor, de un &nbsp;abogado. &nbsp;La jurisprudencia del siglo XIX ha seguido generalmente ese criterio, &nbsp;y considera que el contrato celebrado es un mandato y no un &nbsp;arrendamiento de servicios o de obra (\u2026)\u201d42 &nbsp;(Resaltados para hacer \u00e9nfasis). &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;servicios profesionales, en l\u00ednea de principio, no constituyen &nbsp;propiamente un mandato, pues no conllevan por s\u00ed y ante s\u00ed &nbsp;la idea de representaci\u00f3n ni de gesti\u00f3n por cuenta del &nbsp;mandante. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, si a ellos est\u00e1 ligada la facultad de representar y &nbsp;obligar a otra persona en frente de terceros, cual sucede muy &nbsp;particularmente en el caso de los abogados, la sujeci\u00f3n a las &nbsp;disposiciones del T\u00edtulo XXVIII del Libro IV del C\u00f3digo &nbsp;Civil se impone legalmente (art. 2144 ib.), &nbsp;pero tambi\u00e9n por su propias notas jur\u00eddicas, porque en &nbsp;tales casos se re\u00fanen las condiciones constitutivas de un &nbsp;genuino mandato, y quien lo ejecuta recibe el nombre gen\u00e9rico &nbsp;de \u201capoderado &nbsp;judicial\u201d, &nbsp;siguiendo la terminolog\u00eda del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso (art. 75). &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;este \u00e1ngulo, la sola circunstancia de que una persona acredite &nbsp;legalmente como apoderado suyo a otra para sus negocios judiciales, &nbsp;le confiere la calidad de mandatario, con todas las facultades, pero &nbsp;tambi\u00e9n deberes y responsabilidades propios de ese convenio, &nbsp;oblig\u00e1ndose a gestionar los actos adecuados a su objeto. Este &nbsp;razonamiento, es de acotar, se acompasa \u00edntegramente con las &nbsp;normas sustantivas que definen y reglamentan el mandato (arts. 2142, &nbsp;2144, 2146 y 2150 del C.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>S\u00edguese &nbsp;de ello que la actuaci\u00f3n del apoderado es actuaci\u00f3n del &nbsp;poderdante; lo que hace aqu\u00e9l se reputa hecho por \u00e9ste &nbsp;(art. 1505 C.C.). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;reconocimiento de un sujeto como intermediario o vocero de otro en la &nbsp;verificaci\u00f3n de un particular negocio, afirma el poder &nbsp;especial (o general, seg\u00fan los casos) del intermediario para &nbsp;adelantar la comisi\u00f3n por cuenta del comitente. El mandato as\u00ed &nbsp;otorgado puede ser general, si es para todos los negocios, o &nbsp;especial, si se confiere de cara a una determinada gesti\u00f3n de &nbsp;naturaleza m\u00e1s o menos transitoria o duradera. Pero en todo &nbsp;caso es un mandato. &nbsp;<\/p>\n<p>Estas &nbsp;ideas se acompasan con la teor\u00eda de la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, invariable a lo largo del tiempo, y condensada en varias &nbsp;providencias que me limito a dejar referenciadas43. &nbsp;La tesis constituye doctrina probable y de obligatoria observancia, &nbsp;conforme lo establece el canon 7\u00ba del Estatuto Adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;confianza depositada por el comitente en el procurador, cualesquiera &nbsp;sea la especie del mandato que se trate, es elemento inherente al &nbsp;convenio. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;lo expone D\u00edez-Picazo, el rese\u00f1ado acuerdo de &nbsp;voluntades encuentra su base y su fundamento en un v\u00ednculo de &nbsp;confianza y de fidelidad entre los participantes, deviniendo de all\u00ed, &nbsp;en l\u00ednea de principio, el car\u00e1cter intuitu &nbsp;personae &nbsp;del mismo, y la marcada relevancia de la personalidad de los &nbsp;intervinientes, al punto que &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[l]a &nbsp;modificaci\u00f3n sobrevenida o la desaparici\u00f3n de las &nbsp;circunstancias o cualidades personales sobre las cuales se bas\u00f3 &nbsp;la confianza de las partes tiene que tener un cauce para repercutir &nbsp;en la suerte de la relaci\u00f3n. La ley contempla alguno &nbsp;(sic) de &nbsp;estos cambios como causas especiales de terminaci\u00f3n de la &nbsp;relaci\u00f3n (la interdicci\u00f3n, la quiebra, la insolvencia), &nbsp;pero, en general, toda p\u00e9rdida de la confianza debe generar &nbsp;una posible terminaci\u00f3n de la relaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d44. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;tan medular la confianza, que el contrato puede extinguirse &nbsp;unilateralmente cuando \u00e9sta se diluye: el mandante, &nbsp;revoc\u00e1ndolo, y el mandatario, renunciando, seg\u00fan emerge &nbsp;de lo consignado en los art\u00edculos 2189 a 2193 del C\u00f3digo &nbsp;Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;esa raz\u00f3n, impedir a un sujeto provisto por un mandato general &nbsp;de la facultad de resguardar las garant\u00edas de un tercero la &nbsp;ejecuci\u00f3n de su gesti\u00f3n pretextando la falta de un &nbsp;poder especial y\/o la carencia de una calidad superflua, desconoce la &nbsp;particular naturaleza del mentado negocio jur\u00eddico y los &nbsp;principios que lo inspiran. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandatario, sea o no abogado, se encuentra facultado para incoar la &nbsp;acci\u00f3n de tutela en nombre del supuestamente agraviado; &nbsp;distinto es que para el efecto constituya \u201cpoder &nbsp;especial\u201d, &nbsp;pero a un profesional del derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;La tesis prohijada por la Sala deja inoperante lo estatuido en los &nbsp;preceptos 1505, 2142, 2144 y 2156, todos del C\u00f3digo Civil, &nbsp;porque vuelve in\u00fatil la potestad concedida por el legislador a &nbsp;los particulares a fin de que designen a un tercero para que los &nbsp;represente en cualquier negocio de la vida, y en los t\u00e9rminos &nbsp;que a bien tengan. &nbsp;<\/p>\n<p>Resulta &nbsp;contradictoria con la propia jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;que de manera uniforme y reiterada, y en sede de casaci\u00f3n, &nbsp;haya reconocido la licitud y eficacia de pactos extendidos en tales &nbsp;t\u00e9rminos, as\u00ed como sus rasgos caracter\u00edsticos y &nbsp;los efectos dimanantes de ellos, pero en materia de tutela camine a &nbsp;contrapelo, cuando precisamente se trata de la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos fundamentales en el Estado Social de Derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;materia de tutela, la tesis de la Sala es desacertada y se halla en &nbsp;contra de lo previsto en el art\u00edculo 10 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, el cual consagra el principio de informalidad, sin distinguir &nbsp;si la representaci\u00f3n proviene de un mandato general o especial &nbsp;o de un acto de apoderamiento. Permite, precisamente, formular la &nbsp;acci\u00f3n a la persona afectada en sus prerrogativas superiores &nbsp;\u201cpor &nbsp;s\u00ed misma o a trav\u00e9s de representante\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;existiendo norma que proh\u00edba la estipulaci\u00f3n de &nbsp;convenciones de la clase indicada y echada de menos por la Corte, &nbsp;debi\u00f3 d\u00e1rsele aplicaci\u00f3n al principio &nbsp;de la autonom\u00eda privada, &nbsp;expresi\u00f3n de libertad, derechos fundamentales, libre &nbsp;desarrollo de la personalidad e iniciativa econ\u00f3mica y de &nbsp;empresa garantizadas por el Estado Social de Derecho, soporte y apoyo &nbsp;del sistema democr\u00e1tico, conforme se desprende del Pre\u00e1mbulo &nbsp;y de los art\u00edculos 2\u00ba, 13, 14, 16, 28, 58, 59 a 66, 78, &nbsp;82, 94, 150 332, 333, 334, 335 y 373 de la Constituci\u00f3n. &nbsp;Mediante \u00e9l, se confiere al sujeto &nbsp;iuris &nbsp;el poder para engendrar el negocio jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;autonom\u00eda privada en cuanto libertad contractual, comporta el &nbsp;razonable reconocimiento legal a toda persona de un c\u00famulo de &nbsp;poderes o facultades proyectadas en la posibilidad de disponer o &nbsp;abstenerse de la disposici\u00f3n (libertad de contratar o no &nbsp;contratar), seleccionar el sujeto con quien dispone (libertad de &nbsp;elegir parte o contratante), escoger o crear el tipo contractual &nbsp;(libertad de optar en el cat\u00e1logo legis o en los usos o &nbsp;pr\u00e1cticas sociales por la especie singular de contrato o &nbsp;crearlo), celebrarlo de inmediato o previo agotamiento de una fase &nbsp;formativa (libertad de celebrar el contrato en forma inmediata o &nbsp;progresiva), hacerlo directamente o por mandatario, representante o &nbsp;apoderado, expresar el acto dispositivo (libertad de expresi\u00f3n &nbsp;o de forma), determinar el contenido (libertad de estipular el &nbsp;contenido), asegurar el cumplimiento, prevenirla terminaci\u00f3n o &nbsp;disponerla, y garantizar, atenuar o ampliar la responsabilidad(\u2026)\u201d45. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;dicho postulado no es lib\u00e9rrimo, absoluto ni ilimitado. Su &nbsp;ejercicio encuentra cortapisa en el orden p\u00fablico, las normas &nbsp;imperativas o del ius &nbsp;cogens, &nbsp;la moralidad o las buenas costumbres46. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;en t\u00e9rminos m\u00e1s simples: si el legislador o el &nbsp;ordenamiento no impone una restricci\u00f3n, prohibici\u00f3n o &nbsp;limitaci\u00f3n, las partes gozan de la facultad de pactar cuanto &nbsp;estimen conveniente, quedando atadas (o vinculadas) a sus &nbsp;estipulaciones, seg\u00fan lo disponen los c\u00e1nones 1602 del &nbsp;C\u00f3digo Civil y 871 del Estatuto Mercantil. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;una arbitrariedad pretender, a trav\u00e9s de una hermen\u00e9utica &nbsp;forzada y equ\u00edvoca de las normas regulatorias del mandato, &nbsp;limitar el ejercicio de esos poderes, cuya fuente \u00faltima se &nbsp;encuentra en la propia Carta. Jam\u00e1s se puede coartar de ese &nbsp;modo la libertad contractual que le asiste a los contrayentes, pues &nbsp;se estar\u00eda violando la ley so pretexto de interpretarla. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Los derechos fundamentales, en el contexto de la Democracia &nbsp;Constitucional y Social de Derecho, donde el acceso a la justicia y &nbsp;la tutela judicial efectiva47, &nbsp;son base angular, no pueden resistir una conceptualizaci\u00f3n de &nbsp;ese talante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden: \u00bfpor qu\u00e9 se admite la instauraci\u00f3n &nbsp;del auxilio por conducto de agente oficioso, aun cuando \u00e9ste &nbsp;no dispone ni ha de exhibir autorizaci\u00f3n alguna ni acreditar &nbsp;ser abogado, habilit\u00e1ndosele incluso para conferir poder &nbsp;especial48, &nbsp;pero al apoderado general se le proh\u00edbe, a pesar de contar, \u00e9l &nbsp;s\u00ed, con la aquiescencia del directo interesado en la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas presuntamente quebrantadas? &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;se afirmara como parte de la respuesta a este cuestionamiento, el &nbsp;deber de asegurar la defensa t\u00e9cnica de las garant\u00edas &nbsp;del inmediatamente afectado y la eventual responsabilidad profesional &nbsp;del representante, tal tesis fallar\u00eda al intentar contestar la &nbsp;primera hip\u00f3tesis, pues a quien obra al abrigo de la agencia &nbsp;oficiosa no le son aplicables los comentados requerimientos. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandatario, por tanto, sea o no abogado, se encuentra facultado para &nbsp;incoar la acci\u00f3n de tutela en nombre del agravado; y muy &nbsp;distinto es que para el efecto constituya apoderado especial a un &nbsp;profesional del derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>8. &nbsp;Es &nbsp;m\u00e1s, al margen de lo plasmado, de cualquier modo, la postura &nbsp;de la Sala mayoritaria y de la Corte Constitucional carece de asidero &nbsp;jur\u00eddico, porque ni el art\u00edculo 86 de la Carta &nbsp;Nacional, consagratorio de la acci\u00f3n de tutela, ni el Decreto &nbsp;2591 de 1991, reglamentario de \u00e9sta, prescriben las memoradas &nbsp;exigencias. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, el referido canon superior consigna -sin restricci\u00f3n- &nbsp;que reclamos iusfundamentales &nbsp;como el actual pueden ser invocados por toda persona, \u201cpor &nbsp;s\u00ed misma o por quien act\u00faa a su nombre\u201d, &nbsp;mientras el precepto 10 del Decreto 2591 reitera esa noci\u00f3n, &nbsp;a\u00f1adiendo la presunci\u00f3n de autenticidad de los poderes &nbsp;otorgados con miras a la formulaci\u00f3n de esta clase de &nbsp;tr\u00e1mites. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;contera, la decisi\u00f3n de la cual discrepo est\u00e1 &nbsp;imponiendo a los usuarios de la administraci\u00f3n de justicia el &nbsp;cumplimiento de requisitos no previstos en la ley; deniega as\u00ed &nbsp;su libre acceso49, &nbsp;y soslaya la informalidad50 &nbsp;de actuaciones de este linaje, en el marco de la acci\u00f3n &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;T\u00e9ngase adem\u00e1s que el mandato consensual como es, no &nbsp;requiere solemnidad alguna, y por ese motivo, la ausencia de poder &nbsp;especial para impetrar una acci\u00f3n de tutela, no lo desvirt\u00faa. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, el Consejo de Estado se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;bien es cierto que, conforme ya se explic\u00f3, al demandante no &nbsp;se le confiri\u00f3 poder para presentar la solicitud de &nbsp;revocatoria directa, tambi\u00e9n lo es que este hecho no es &nbsp;suficiente para concluir, como lo hizo la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;que aquel carec\u00eda de mandato para adelantar tal gesti\u00f3n. &nbsp;No debe perderse de &nbsp;vista &nbsp;que el poder es apenas uno de los requisitos que deben cumplirse para &nbsp;que se produzca la representaci\u00f3n, pero no es un elemento &nbsp;necesario para la formaci\u00f3n del mandato, pues \u00e9ste es &nbsp;de car\u00e1cter consensual y se reputa perfecto por la simple &nbsp;aceptaci\u00f3n del mandatario (C\u00f3digo Civil, arts. 2149 y &nbsp;2150). Al respecto, la doctrina ha puntualizado que: (\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El poder es simplemente la facultad conferida a un intermediario de &nbsp;actuar en nombre de la persona interesada en la celebraci\u00f3n de &nbsp;alg\u00fan negocio y, de manera general, en la emisi\u00f3n o &nbsp;recepci\u00f3n de alguna manifestaci\u00f3n de voluntad; o dicho &nbsp;en otros t\u00e9rminos, el poder es la facultad de representaci\u00f3n. &nbsp;El poder, por s\u00ed solo, no obliga al apoderado a actuar, apenas &nbsp;autoriza a representar al interesado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Dicha facultad puede emanar de la ley o de la voluntad del propio &nbsp;interesado\u2026 Para la representaci\u00f3n voluntaria, en &nbsp;cambio, el propio interesado confiere el poder al representante, en &nbsp;virtud de un negocio jur\u00eddico unilateral que se denomina &nbsp;apoderamiento o acto de apoderamiento o procuraci\u00f3n (\u2026). &nbsp;Es &nbsp;aqu\u00ed en la representaci\u00f3n voluntaria donde residen la &nbsp;mayor\u00eda de las confusiones doctrinales e imprecisiones legales &nbsp;ata\u00f1aderas (sic) a la representaci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;la representaci\u00f3n voluntaria, la procuraci\u00f3n, que es un &nbsp;negocio unilateral, y el poder, que es una facultad, por regla &nbsp;general no se dan solos, sino asociados a otro negocio jur\u00eddico, &nbsp;previo o simult\u00e1neo, por el cual el representante y el &nbsp;representado regulan las relaciones que existen entre ellos con &nbsp;motivo de la existencia y ejercicio del poder y el representante se &nbsp;obliga a ejercerlo. Se llama negocio fundamental o relaci\u00f3n &nbsp;fundamental. Puede ser y es en la mayor\u00eda de los casos un &nbsp;mandato, es decir, un contrato por el cual el mandatario se obliga a &nbsp;gestionar uno o m\u00e1s negocios por cuenta y riesgo del mandante &nbsp;(\u2026). &nbsp;Entonces, coexisten la procuraci\u00f3n, el poder y el contrato &nbsp;fundamental que se otorgan simult\u00e1neamente y se hacen constar &nbsp;en el mismo documento: por eso los propios autores suelen pensar que &nbsp;s\u00f3lo han celebrado un negocio. Pero son dos y no deben &nbsp;confundirse (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Para &nbsp;distinguir los tres fen\u00f3menos con toda nitidez basta pensar en &nbsp;la esencia de cada cual. Por ejemplo, la procuraci\u00f3n o acto de &nbsp;apoderamiento es un negocio jur\u00eddico unilateral del poderdante &nbsp;que s\u00f3lo crea facultades; mientras que el poder es una mera &nbsp;facultad; y el mandato es un negocio bilateral, un contrato, que no &nbsp;crea simples facultades sino obligaciones, en especial, las del &nbsp;mandatario de obrar por cuenta y riesgo (pero no necesariamente en &nbsp;nombre del mandate). Puede existir el mandato sin poder (\u201cmandato &nbsp;no representativo\u201d, lo ha llamado la Corte), que sirve de base &nbsp;a la mediaci\u00f3n reservada o el mandato con poder &nbsp;(\u201crepresentativo\u201d, seg\u00fan el l\u00e9xico de la &nbsp;Corte), que sirve de base a la representaci\u00f3n pero no por ser &nbsp;un mandato sino por envolver dos negocios, el mandato y la &nbsp;procuraci\u00f3n (\u2026). La distinci\u00f3n es tan radical &nbsp;que pueden coexistir la procuraci\u00f3n y el poder desprovistos de &nbsp;toda relaci\u00f3n fundamental: as\u00ed ocurre cuando el &nbsp;representado se limita a conferir la facultad de celebrar en nombre &nbsp;suyo alg\u00fan negocio al representante sin que \u00e9ste se &nbsp;obligue a hacerlo ni entre los dos medie contrato alguno que defina &nbsp;sus relaciones. En suma, la procuraci\u00f3n y el poder son &nbsp;fen\u00f3menos diferentes del negocio fundamental y en buen grado &nbsp;aut\u00f3nomo frente a \u00e9l (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Se &nbsp;reitera, el hecho de que el abogado L\u00f3pez Morales careciera de &nbsp;poder para presentar a nombre de la quiebra de Industrias Ancon Ltda. &nbsp;la solicitud de revocatoria directa, no desvirt\u00faa la &nbsp;existencia del mandato. Esto solo prueba que la quiebra incumpli\u00f3 &nbsp;con una de sus principales obligaciones \u2013cual es la de proveer &nbsp;al mandatario de todo lo necesario para la ejecuci\u00f3n del &nbsp;encargo (C\u00f3digo Civil, art\u00edculo 2184)\u2013; y que, en &nbsp;contraste, el demandante fue diligente en el cumplimiento de gesti\u00f3n &nbsp;pues, ante la actitud asumida por el s\u00edndico de la quiebra, &nbsp;que se neg\u00f3 a otorgarle los poderes respectivos, actu\u00f3 &nbsp;en la forma prevista por el art\u00edculo 2160 del C\u00f3digo &nbsp;Civil, pues se vali\u00f3 de medios equivalentes \u2013esto es, &nbsp;acudi\u00f3 ante otra de las personas legitimadas para solicitar la &nbsp;revocatoria directa de la resoluci\u00f3n n.\u00ba 876 de 1981, el &nbsp;se\u00f1or V\u00edctor Manuel L\u00f3pez P\u00e1ramo, &nbsp;acreedor de la quiebra\u2013, con el fin conseguir que se lo &nbsp;facultara para gestionar ante la Superintendencia de Control de &nbsp;Cambios la revocatoria de la sanci\u00f3n impuesta a su mandante &nbsp;(\u2026)\u201d51. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;En los anteriores t\u00e9rminos, dejo consignado mi anunciado &nbsp;salvamento de voto. &nbsp;<\/p>\n<p>Feha &nbsp;ut &nbsp;supra. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corporaci\u00f3n no puso trabas a la legitimaci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;profesionales del derecho que cobijados por un mandato general, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comparecieron a esta v\u00eda residual, en casos como el de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fallos de 8 de abril de 2002, exp. 2002-00059-01; 3 de mayo de 2002, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2002-00152-01; 31 de octubre de 2002, exp. 2002-12018-01; 4 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abril de 2003, exp. 2002-02973-01; 10 de marzo de 2004, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2004-00078-01; 22 de junio de 2004, exp. 2004-00295-01 [en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;esta causa, la accionante exhibi\u00f3 un poder general a su favor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y aleg\u00f3 ser abogada; empero, la Corte no le reconoci\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legitimaci\u00f3n, por ausencia de prueba de la precitada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;calidad]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25 de junio de 2004, exp. 2004-00630-00; y 26 de noviembre de 2004, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2004-00524-01. Es m\u00e1s, en fallo dictado el 21 de marzo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2001, bajo el radicado n\u00ba 2001-00052-01, la Sala desat\u00f3, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sin anteponer alg\u00fan obst\u00e1culo al respecto, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnaci\u00f3n interpuesta por el abogado, apoderado general, de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quien actu\u00f3 en primera instancia, de manera personal, como &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agente oficiosa de su progenitora. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cLa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;acci\u00f3n de tutela podr\u00e1 ser ejercida, en todo momento y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lugar, por cualquiera persona vulnerada o amenazada en uno de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos fundamentales, quien actuar\u00e1 por s\u00ed misma o a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;trav\u00e9s de representante. Los poderes se presumir\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aut\u00e9nticos. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se pueden agenciar derechos ajenos cuando el titular de los mismos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no est\u00e9 en condiciones de promover su propia defensa. Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tal circunstancia ocurra, deber\u00e1 manifestarse en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;podr\u00e1n ejercerla el Defensor del Pueblo y los personeros &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;municipales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed se ha sostenido, cuando menos desde el a\u00f1o 2006, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en diversos pronunciamientos, entre los cuales destacan: sentencias &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1\u00ba de noviembre de 2006, exp. 2006-01750-00, y de 3 de mayo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2007, exp. 2007-00039-01; auto de 16 de enero de 2008, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2008-00035-00; y fallos de 10 de junio de 2011, exp. 2011-00118-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3 de agosto de 2011, exp. 2011-00153-01; 4 de mayo de 2012, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2012-00145-01 [en dicha causa, aunque el promotor del resguardo era &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abogado, se concluy\u00f3 su falta de legitimaci\u00f3n para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impetrar el auxilio a nombre de otro, por cuanto exhibi\u00f3 un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder general y no el especial requerido]; CSJ. STC de 25 de junio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2015, exp. 2015-00365-01; CSJ. STC de 3 de julio de 2015, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2015-00111-01 [en este caso, la Sala reconoci\u00f3 derecho de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;postulaci\u00f3n al abogado petente de la salvaguarda, quien &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obraba como apoderado especial constituido por el mandatario general &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del titular de los intereses iusfundamentales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presuntamente agraviados]; CSJ. STC de 16 de junio de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2016-00716-01 [en ese tr\u00e1mite, contrario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sensu &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo manifestado en el precedente reci\u00e9n citado, la Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sostuvo: \u201cAunado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a lo anterior, le falta legitimaci\u00f3n al profesional del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho que promueve el resguardo, pues el poder especial fue &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otorgado por mandatario general quien no est\u00e1 facultado para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ello, como quiera que el &nbsp;instrumento p\u00fablico a \u00e9l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conferido no transfiere derechos fundamentales de sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;representados\u201d]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 9 de mayo de 2018, exp. 2018-00067-01; CSJ. STC de 23 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mayo de 2018, exp. 2018-00436-01; CSJ. STC de 12 de julio de 2018, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 2018-00171-01; CSJ. STC de 18 de julio de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2018-00155-01; y CSJ. STC de 10 de agosto de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2018-00130-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el cual se dicta el estatuto del ejercicio de la abogac\u00eda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la cual se establece el C\u00f3digo Disciplinario del Abogado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-550 de 1993, T-001 de 1997, T-658 de 2002, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-451 de 2006, T-493 de 2007 [en esta sentencia, no obstante se\u00f1alar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la acci\u00f3n de tutela se puede promover mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoderado judicial, \u201ccaso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el cual el apoderado debe tener la condici\u00f3n de abogado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;titulado, debiendo anexarse a la demanda el poder especial para el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso o en su defecto el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;poder general respectivo\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;rengl\u00f3n seguido esa Colegiatura expuso que en ese tipo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decursos el mandato siempre ha de ser espec\u00edfico, incurriendo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la misma contradicci\u00f3n en los fallos T-194 de 2012 y T-430 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2017]; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-417 de 2013; y T-054 de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-001 de 1997. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional: T-1025 de 2006. &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y JIMENEZ ALFARO, Francisco. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Diccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Derecho Privado. Tomo II. Editorial Labor S.A. Barcelona. 1950. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1g. 2582. Tambi\u00e9n: ESCOBAR SAN\u00cdN, Gabriel. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Negocios &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civiles y Comerciales I. Negocios de sustituci\u00f3n. Universidad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Externado de Colombia. Bogot\u00e1. 1987. P\u00e1g. 297. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los caldeos fueron una tribu sem\u00edtica de origen ignoto, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;asentada en la Mesopotamia meridional alrededor del primer milenio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antes de Cristo. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Referente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al tratamiento del contrato de mandato en el Derecho Romano, v\u00e9ase: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;GIRARD, Paul Fr\u00e9d\u00e9ric. Manuel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cbl\u00e9mentaire de Droit Romain. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Librairie Arthur Rousseau. Paris. 1918. P\u00e1gs. 592 y ss.; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ZIMMERMANN, Reinhard. The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Law of Obligations. Roman Foundations of the Civilian Tradition. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Clarendon &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Paperbacks. Oxford. 1996. P\u00e1gs. 413 y ss.; STITCHKIN &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BRANOVER, David. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mandato Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Jur\u00eddica de Chile. Santiago. 1975. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;20-22. &nbsp;<\/p>\n<p>13\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En su redacci\u00f3n original, visible en: Code &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil des Francais. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cbdition &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Original et Seule Oficielle. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;L\u2019Imprimerie &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la R\u00e9publique. Paris. 1804. P\u00e1gs. 478 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>14\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. HAANEBRIK, P.H. Code &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil N\u00e9erlandais. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Traduit &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en Francais et mis en Concordance avec le Code Civil Belge. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. \u00c9mile Bruylant\/Librairie G\u00e9n\u00e9rale de Droit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bruxelles\/Paris. 1921. P\u00e1gs. 376 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>15\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. FRANCHI, Luigi (anotador y comentarista). Codice &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civile. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editore Librario della Real Casa. Mil\u00e1n. 1913. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;410 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>16\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil Portugu\u00e9s. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Imprenta Nacional. Lisboa. 1924. P\u00e1gs. 196 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>17\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Edici\u00f3n Oficial. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Imprenta del Ministerio de Gracia y Justicia. Madrid. 1889. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;496 y ss.. &nbsp;<\/p>\n<p>18\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HUI WANG, Chung (traductor y anotador). The &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;German Civil Code. Stevens &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;and sons Limited. Law Publishers. Londres. 1907. P\u00e1gs. 146 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss. &nbsp;<\/p>\n<p>19\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. ROSSEL, Virgile (compilador y anotador). Code &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil et Code des Obligations. Librairie &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Payot &amp; Cie. Lausanne\/G\u00e9neve. 1921. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;101 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>20\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre el hecho hist\u00f3rico de la Codificaci\u00f3n en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Am\u00e9rica, v\u00e9ase: CAST\u00c1N V\u00c1SQUEZ, Jos\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mar\u00eda\/HERN\u00c1NDEZ GIL, Antonio (contestador). La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Influencia de la Literatura Jur\u00eddica Espa\u00f1ola en las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Codificaciones Americanas. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Real Academia de Jurisprudencia y Legislaci\u00f3n. Madrid. 1984. &nbsp;<\/p>\n<p>21\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vide: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BORNO, Luis (anotador). Code &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil D\u2019Haiti Annot\u00e9. Avec une Conf\u00e9rence des &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;articles entre eux et leur correspondance avec les articles du Code &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil francais. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. Chez L\u2019Auteur\/A. Giard &amp; E. Bri\u00e9re. Port Au &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Prince\/Paris. 1892. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. &nbsp;<\/p>\n<p>22\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil de M\u00e9jico. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. G\u00f3ngora Compa\u00f1\u00eda. Madrid. 1879. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;140. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;120-123. &nbsp;<\/p>\n<p>23\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cosa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que se hizo mediante &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mediante Real Decreto de 31 de julio de 1889. &nbsp;<\/p>\n<p>24\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. Rep\u00fablica de Honduras. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tipograf\u00eda Nacional. Tegucigalpa. 1906. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;261 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>25\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr, Codigo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Republica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dos Estados Unidos de Brasil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Imprenta Nacional. Rio de Janeiro. 1915. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;226 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>26\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3digo Civil de los Estados Unidos de Venezuela. Edici\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oficial. Lit. y Tip. Del Comercio. Caracas. 1928. P\u00e1gs. 288 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ss. &nbsp;<\/p>\n<p>27\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tengo a la vista y los he confrontado. Vide: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BELLO, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Andr\u00e9s. Obras &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Completas. Tomo III. Proyecto de C\u00f3digo Civil. Tomos II-III. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Nascimento\/Universidad de Chile. Santiago. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1932. &nbsp;<\/p>\n<p>28\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En este sentido: GRIOLET, Gaston\/VERG\u00c9, Charles. Dalloz &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dictionaire Pratique de Droit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Bureau de la Jurisprudence G\u00e9n\u00e9rale Dalloz. Paris. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1908. P\u00e1g. 873; DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y JIMENEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ALFARO, Francisco. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 2583-2585. &nbsp;<\/p>\n<p>29\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Porque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hay un mandato \u201csin &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;representaci\u00f3n\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;admitido reiteradamente por la jurisprudencia de esta Corte con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apoyo en los preceptos 2146 y 2177 del C.C. As\u00ed, entre otras: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SSC del 16 de febrero de 1938 (M.P. Hern\u00e1n Salamanca); 28 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 1939 (M.P. Hern\u00e1n Salamanca); 3 de oct. de 1939 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(M.P. Fulgencio Lequerica); 4 de marzo de 1940 (M.P. Hern\u00e1n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Salamanca); 23 de nov. de 1941 (M.P. Liborio Escall\u00f3n); 23 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sept. de 1942 (M.P. Fulgencio Lequerica); 4 de nov. de 1943 (M.P. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Liborio Escall\u00f3n); 30 de junio de 1947 (M.P. Manuel J. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vargas); 22 de sept. de 1952 (M.P. Pablo Emilio Manotas); 9 de nov. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1956 (M.P. Pablo Manotas); 11 de abril de 1957 (M.P. Guillermo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Garavito); 30 de agosto de 1964 (M.P. Arturo Posada); 3 de marzo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1978 (M.P. Alberto Ospina); 9 de sept. de 1991 (M.P. H\u00e9ctor &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mar\u00edn Naranjo); 11 de oct. de 1992 (M.P. Carlos E. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jaramillo); y 17 de abril de 2007 (M.P. Pedro O. M\u00fanar). &nbsp;<\/p>\n<p>30\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la confianza como elemento central dentro de la noci\u00f3n del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mandato, vide: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 17 de feb. de 1958 (M.P. Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Arbel\u00e1ez); y 30 de sept. de 1960 (M.P. Jos\u00e9 J. G\u00f3mez). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y otras varias. En doctrina: D\u00cdEZ PICAZO, Luis. Fundamentos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Derecho Civil Patrimonial IV. Las particulares relaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligatorias. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Aranzadi S.A. 2010. P\u00e1g. 475; STITCHKIN BRANOVER, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;David. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 48-49. &nbsp;<\/p>\n<p>31\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n, en sentido an\u00e1logo: CSJ SSC del 5 de agosto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1936; 3 de oct. de 1939 (M.P. Fulgencio Lequerica); 30 de nov. de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1940 (M.P. Daniel Anzola); 18 de oct. de 1949 (M.P. Ricardo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hinestrosa); 25 de febrero de 1952 (M.P. Rodr\u00edguez Pe\u00f1a); &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del 25 de julio de 1957 (M.P. Enrique Giraldo); 30 de agosto de 1962 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(M.P. Arturo Posada); 17 de junio de 1964 (M.P. Arturo Posada); 30 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 1978 (M.P. Alberto Ospina). Entre muchas m\u00e1s. &nbsp;<\/p>\n<p>32\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00c9LEZ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fernando. Derecho &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil Colombiano. Tomo VIII. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;N\u00famero 178. &nbsp;<\/p>\n<p>33\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Citado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en: DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y JIMENEZ ALFARO, Francisco. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2583. &nbsp;<\/p>\n<p>34\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>35\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tambi\u00e9n: CSJ SC del 24 de oct. de 1975 (M.P. Humberto Murcia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ball\u00e9n); 25 de abril de 2000 (M.P. Jos\u00e9 F. Ram\u00edrez). &nbsp;<\/p>\n<p>36\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y JIMENEZ ALFARO, Francisco. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3379. &nbsp;<\/p>\n<p>37\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Porque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en el \u00e1mbito propio de las personas jur\u00eddicas o entes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;morales se habla tambi\u00e9n de \u201crepresentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;org\u00e1nica\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre este tipo de representaci\u00f3n, vide: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;HINESTROSA FORERO, Fernando. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;P\u00e1gs. 179 y ss. &nbsp;<\/p>\n<p>39\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PUJOL, Pedro. Diccionario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tecnol\u00f3gico de Jurisprudencia, Econom\u00eda y Legislaci\u00f3n. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Publicaciones Mundial. Barcelona. 1931. P\u00e1g. 405. &nbsp;<\/p>\n<p>40\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cfr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DE CASSO Y ROMERO, Ignacio\/CERVERA Y JIMENEZ ALFARO, Francisco. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. P\u00e1g. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;3381; STITCHKIN BRANOVER, David. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mandato Civil. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Jur\u00eddica de Chile. Santiago. 1975. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;38-39. &nbsp;<\/p>\n<p>41\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STITCHKIN &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BRANOVER, David. Ob. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;cit. P\u00e1gs. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;38-39. &nbsp;<\/p>\n<p>42\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC del 6 de abril de 1959 (M.P. Hernando Morales Molina); en sentido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;an\u00e1logo: 19 de sept. de 1958 (M.P. Alfredo Cock). &nbsp;<\/p>\n<p>43\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Et &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 21 de marzo de 1938 (M.P. Arturo Tapias Pilonetta); 17 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;marzo de 1945 (M.P. Hern\u00e1n Salamanca); 18 de octubre de 1949 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(M.P. Ricardo Hinestrosa Daza); 6 de julio de 1955 (M.P. Manuel &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Barrera Parra); 28 de julio de 1958 (M.P. Ignacio Escall\u00f3n); &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y 19 de septiembre de 1958 (M.P. Alfredo Cock). &nbsp;<\/p>\n<p>44\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;D\u00cdEZ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PICAZO, Luis. Fundamentos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Derecho Civil Patrimonial IV. Las particulares relaciones &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obligatorias. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Editorial Aranzadi S.A. 2010. P\u00e1g. 475. &nbsp;<\/p>\n<p>45\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 30 de agosto de 2011 (M.P. William Nam\u00e9n Vargas). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En sentido similar: CSJ SC del 16 de dic. 2014 (M.P. Jes\u00fas &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vall de Rut\u00e9n); CSJ SC del 10 de marzo de 1995 (M.P. Pedro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lafont Pianetta). &nbsp;<\/p>\n<p>46\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed: CSJ SC del 30 de agosto de 2011 (M.P. William Nam\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vargas); CSJ SC del 8 de oct. de 1997 (M.P. Pedro Lafont Pianetta). &nbsp;<\/p>\n<p>47\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los derechos a las garant\u00edas y a la protecci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial efectiva, pueden verse los arts. 8\u00ba y 25 de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos, tambi\u00e9n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conocida como Pacto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmada en San Jos\u00e9, Costa &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Rica, el 22 de noviembre de 1969, &nbsp;aprobada en Colombia por la Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>48\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En la sentencia T-430 de 2017, la Corte Constitucional reiter\u00f3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que \u201c(\u2026) ha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reconocido la posibilidad de agenciar el derecho de postulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial. En efecto, un tercero podr\u00eda otorgar poder a un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;abogado para que interponga la acci\u00f3n de tutela. Empero, en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;estos casos debe probarse la necesidad de acudir a la figura de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;agencia oficiosa, es decir que debe acreditarse la imposibilidad que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tiene el titular de un derecho de otorgar poder por s\u00ed mismo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a un profesional del derecho. Esta hip\u00f3tesis podr\u00eda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ocurrir, por ejemplo, en el caso de un incapaz absoluto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>49\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;229 de la Constituci\u00f3n Nacional: \u201cSe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garantiza el derecho de toda persona para acceder a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;administraci\u00f3n de justicia. La ley indicar\u00e1 en qu\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;casos podr\u00e1 hacerlo sin la representaci\u00f3n de abogado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>50\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art. 14 del Decreto 2591 de 1991: \u201cEn &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la solicitud de tutela se expresar\u00e1, con la mayor claridad &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;posible, la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n que la motiva, el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho que se considera violado o amenazado, el nombre de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autoridad p\u00fablica, si fuere posible, o del \u00f3rgano &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autor de la amenaza o del agravio, y la descripci\u00f3n de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s circunstancias relevantes para decidir la solicitud. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tambi\u00e9n contendr\u00e1 el nombre y el lugar de residencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del solicitante. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ser\u00e1 indispensable citar la norma constitucional infringida, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;siempre que se determine claramente el derecho violado o amenazado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La acci\u00f3n podr\u00e1 ser ejercida, sin ninguna formalidad o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;autenticaci\u00f3n, por memorial, telegrama u otro medio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;comunicaci\u00f3n que se manifieste por escrito para lo cual se &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;gozar\u00e1 de franquicia. No ser\u00e1 necesario actuar por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;medio de apoderado. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;caso de urgencia o cuando el solicitante no sepa escribir o sea &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;menor de edad, la acci\u00f3n podr\u00e1 ser ejercida &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;verbalmente. El juez deber\u00e1 atender inmediatamente al &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitante, pero, sin poner en peligro el goce efectivo del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derecho, podr\u00e1 exigir su posterior presentaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;personal para recoger una declaraci\u00f3n que facilite proceder &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con el tr\u00e1mite de la solicitud, u ordenar al secretario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;levantar el acta correspondiente sin formalismo alguno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>51\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Consejo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Secci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tercera, Subsecci\u00f3n B, sentencia de 26 de julio de 2012, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;25000-23-26-000-1999-02010-01. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC11385-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC11385-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-22-03-000-2021-01398-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de primero de septiembre de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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