{"id":57577,"date":"2024-05-17T20:43:34","date_gmt":"2024-05-17T20:43:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12076-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:43:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:43:34","slug":"stc12076-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc12076-2021\/","title":{"rendered":"STC12076 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC12076-2021 <\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC12076-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-03179-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de quince de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;resuelve la salvaguarda que Ernesto &nbsp;Alonso Cort\u00e9s Uribe promovi\u00f3 contra la Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, &nbsp;extensiva al Juzgado Tercero de Familia de Oralidad de &nbsp;Barrancabermeja y a los intervinientes en el proceso de uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho y sociedad patrimonial No. 2016-093-00. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El libelista solicit\u00f3 que se deje sin valor y efecto la &nbsp;sentencia de segunda instancia proferida en el tr\u00e1mite en &nbsp;comento (19 abril 2021), para que, en su lugar, se ordene a la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Bucaramanga que emita un nuevo fallo en el que tenga en cuenta la &nbsp;prueba de la disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de la sociedad &nbsp;conyugal de su compa\u00f1era. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;soporte de su pretensi\u00f3n adujo que promovi\u00f3 proceso de &nbsp;declaraci\u00f3n de uni\u00f3n marital de hecho y sociedad &nbsp;patrimonial en contra de Sonia Leonor Delgado Caballero, asunto del &nbsp;cual conoci\u00f3 el Juzgado 3\u00ba de Familia de Oralidad de &nbsp;Barrancabermeja, quien profiri\u00f3 sentencia en la que resolvi\u00f3 &nbsp;declarar la existencia de la uni\u00f3n marital de hecho durante el &nbsp;per\u00edodo comprendido entre junio de 2012 y el 03 de febrero de &nbsp;2015, pero neg\u00f3 la existencia de la sociedad patrimonial y su &nbsp;consecuente disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n tras considerar &nbsp;que \u00ab(\u2026) &nbsp;la demandada es casada y con sociedad conyugal vigente, pues no hay &nbsp;nota marginal en su registro civil de nacimiento y menos a\u00fan &nbsp;de matrimonio que pruebe lo contrario, raz\u00f3n por la cual no ha &nbsp;sido disuelta su sociedad conyugal con el se\u00f1or Roberto Mesa &nbsp;Ch\u00eda (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3 &nbsp;que frente a la anterior decisi\u00f3n promovi\u00f3 recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n, en el que expuso que Sonia Leonor omiti\u00f3 &nbsp;manifestar que el 17 de mayo de 2012, mediante acta de conciliaci\u00f3n &nbsp;No. 123 suscrita ante la Comisar\u00eda de Familia de Sabana de &nbsp;Torres, acord\u00f3 la disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad conyugal que ten\u00eda con Roberto Mesa Ch\u00eda, la &nbsp;cual se protocoliz\u00f3 a trav\u00e9s de la escritura p\u00fablica &nbsp;No. 291 de la Notar\u00eda \u00danica de Sabana de Torres (21 &nbsp;junio 2012). Destac\u00f3 que pudo acceder a las pruebas &nbsp;respectivas solo despu\u00e9s de emitida la sentencia de primer &nbsp;grado; sin embargo, el Tribunal adujo que lo aducido no correspond\u00eda &nbsp;a ninguno de los supuestos previstos en el art\u00edculo 327 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, raz\u00f3n por la cual no pod\u00eda &nbsp;tener como prueba la documental aportada, m\u00e1xime cuando no fue &nbsp;acreditada la imposibilidad de aportarla en primera instancia y, en &nbsp;consecuencia, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de su antecesor (19 &nbsp;abril 2021). &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La Sala Civil Familia del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga remiti\u00f3 &nbsp;el enlace de acceso al expediente, sin aducir defensa alguna. El &nbsp;Juzgado 3\u00ba Promiscuo de Barrancabermeja adujo que la queja del &nbsp;actor cuestiona \u00fanicamente la actuaci\u00f3n realizada por &nbsp;el Tribunal accionado, por lo que, a su juicio, carece de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;amparo constitucional invocado no est\u00e1 llamado a prosperar &nbsp;toda vez que no fue satisfecho el requisito de procedibilidad &nbsp;denominado subsidiariedad; adem\u00e1s, la decisi\u00f3n &nbsp;proferida por el Tribunal es razonable. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el gestor cuestion\u00f3 la decisi\u00f3n mediante la &nbsp;cual la magistratura fustigada confirm\u00f3 la sentencia emitida &nbsp;por el Juzgado 3\u00ba Promiscuo &nbsp;de Barrancabermeja emitida dentro del proceso de uni\u00f3n marital &nbsp;de hecho y sociedad patrimonial No. 2016-093-00 (19 abril 2021), &nbsp;habida cuenta que no fue tenida en cuenta como prueba la escritura &nbsp;p\u00fablica que daba cuenta de la liquidaci\u00f3n de la &nbsp;sociedad conyugal que la demandada tuvo con antelaci\u00f3n, &nbsp;documental que no fue aportada por el gestor oportunamente en raz\u00f3n &nbsp;a que, seg\u00fan su dicho, tuvo acceso a ella solo despu\u00e9s &nbsp;de proferido el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>Revisado &nbsp;el expediente encuentra la Sala que el actor, al apelar la sentencia &nbsp;que neg\u00f3 la existencia de la sociedad patrimonial y su &nbsp;consecuente disoluci\u00f3n y liquidaci\u00f3n, invoc\u00f3 &nbsp;como uno de sus reparos que la sociedad conyugal que la demandada &nbsp;tuvo con Roberto Mesa Ch\u00eda fue liquidada mediante acta de &nbsp;conciliaci\u00f3n No. 123 suscrita ante la Comisar\u00eda de &nbsp;Familia de Sabana de Torres; adem\u00e1s, aport\u00f3 ese &nbsp;documento y la escritura p\u00fablica respectiva, por lo que a su &nbsp;juicio, s\u00ed hab\u00eda lugar a liquidar, en el caso concreto, &nbsp;la sociedad patrimonial que surgi\u00f3 como consecuencia de la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho que tuvieron las partes. &nbsp;<\/p>\n<p>La circunstancia &nbsp;descrita permite colegir que el aqu\u00ed actor no hizo uso de la &nbsp;posibilidad que le otorgaba el art\u00edculo 327, inciso primero, &nbsp;numeral cuarto, del C\u00f3digo General del Proceso de solicitar &nbsp;pruebas en segunda instancia, pedimento que deb\u00eda elevar &nbsp;\u00abdentro &nbsp;del t\u00e9rmino de ejecutoria del auto que admite la apelaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;sin &nbsp;que as\u00ed hubiera procedido. Debe destacar la Sala que no &nbsp;bastaba con que el accionante aportara, en primera instancia, con su &nbsp;escrito de apelaci\u00f3n la documental que, seg\u00fan \u00e9l, &nbsp;cambiaba el rumbo del litigio, sino que era necesario que, para que &nbsp;aquella tuviera el car\u00e1cter de prueba, se incorporara al &nbsp;plenario en los tiempos que el legislador previ\u00f3 para tal fin &nbsp;(solicitud &nbsp;de prueba adicional en segunda instancia), &nbsp;de forma tal que se permitiera la igualdad de las partes y la &nbsp;contradicci\u00f3n necesaria en este tipo de asuntos y como no &nbsp;procedi\u00f3 de tal forma, su incuria no puede ser subsanada por &nbsp;la senda constitucional, toda vez que dada &nbsp;la naturaleza excepcional del presente ruego superlativo, la Corte ha &nbsp;considerado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de &nbsp;oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n &nbsp;oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las &nbsp;correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no &nbsp;puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez &nbsp;que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando &nbsp;las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n &nbsp;previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las &nbsp;consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan &nbsp;el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta &nbsp;que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en &nbsp;las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de &nbsp;invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el &nbsp;debido proceso\u00bb &nbsp;(STC7730-2020, &nbsp;reiterada, entre otras, en STC2557-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, bien vale desatacar que el Tribunal accionado, al &nbsp;emitir la sentencia de segundo grado, expuso fundadas razones para no &nbsp;acceder al reparo formulado por el gestor, para lo cual le indic\u00f3 &nbsp;que la documental aportada por aqu\u00e9l con el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n no pod\u00eda ser tenida como prueba en segunda &nbsp;instancia, toda vez que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab &nbsp;(\u2026) el &nbsp;art\u00edculo 327 del C\u00f3digo General del Proceso establece &nbsp;los eventos en que procede su decreto, esto, previa solicitud de &nbsp;parte y la Sala advierte que ninguno de los cinco presupuestos &nbsp;establecidos en esta norma se acomoda al hecho o a las exigencias &nbsp;legales para decretar pruebas en 2\u00ba instancia, toda vez que como &nbsp;se indic\u00f3 (\u2026) no se demostr\u00f3 por la parte &nbsp;apelante que ello hubiere ocurrido\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;esa corporaci\u00f3n hizo \u00e9nfasis en que el legislador &nbsp;limit\u00f3 el decreto de las pruebas en segunda instancia a los &nbsp;casos previstos en el art\u00edculo 327 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso &nbsp;con el fin de que el tr\u00e1mite de la alzada no &nbsp;pierda su naturaleza y se entrabe en asuntos propios de la primera &nbsp;instancia; se\u00f1al\u00f3 tambi\u00e9n que no fue demostrada &nbsp;la imposibilidad alegada por el actor de aportar oportunamente la &nbsp;documental que acreditada la liquidaci\u00f3n aludida, toda vez que &nbsp;\u00e9l conoc\u00eda que la demandada estuvo casada, por lo que &nbsp;tuvo la posibilidad de indagar si exist\u00eda el instrumento &nbsp;p\u00fablico que diera cuenta de la disoluci\u00f3n de dicha &nbsp;uni\u00f3n, m\u00e1xime si se tiene en cuenta que esos documentos &nbsp;tienen el car\u00e1cter de ser p\u00fablicos. De igual forma &nbsp;aludi\u00f3 a la necesidad de salvaguardar los derechos de la parte &nbsp;demanda, quien no puede ser sorprendida con pruebas que no fueron &nbsp;debidamente controvertidas (min. 40:17 a 51:21). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;an\u00e1lisis de los raciocinios expuestos por la Magistratura &nbsp;evidencia un estudio de lo acontecido en el expediente, lo que &nbsp;permiti\u00f3 concluir que antes de que se admitiera el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n el solicitante tuvo acceso a la documental cuyo &nbsp;reconocimiento hoy demanda, es decir, tuvo plenas garant\u00edas &nbsp;para hacer uso de la oportunidad procesal prevista en el art\u00edculo &nbsp;327 del C\u00f3digo General del Proceso, para as\u00ed invocar y &nbsp;acreditar la ocurrencia de alguna de las causales all\u00ed &nbsp;previstas y con ello tener como prueba en segunda instancia el acta &nbsp;de conciliaci\u00f3n y la escritura que aport\u00f3. Luego, como &nbsp;ninguno de los presupuestos mencionados se cumpli\u00f3, es claro &nbsp;que la decisi\u00f3n cuestionada es razonable. &nbsp;<\/p>\n<p>Debe precisarse &nbsp;que el hecho que el promotor no est\u00e9 de acuerdo con el citado &nbsp;razonamiento, no habilita la intromisi\u00f3n constitucional &nbsp;clamada, ya que como lo ha dicho esta Corte, las simples &nbsp;discrepancias frente a lo resuelto por las autoridades judiciales no &nbsp;tornan exitosa esta herramienta, dado que la acci\u00f3n de tutela, &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) no &nbsp;est\u00e1 concebida para deslegitimar, sustituir o reemplazar la &nbsp;labor intelectual de los funcionarios encargados de administrar &nbsp;justicia, mucho menos cuando la que han hecho no resulta contraria a &nbsp;la raz\u00f3n y es sostenible frente al ataque emprendido por el &nbsp;promotor del amparo por no ser antojadizo ni caprichoso y, en &nbsp;consecuencia, sin alcance lesivo frente a las prerrogativas &nbsp;esenciales invocadas en el mencionado libelo &nbsp;(CSJ &nbsp;STC2827-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Por lo expuesto, &nbsp;se negar\u00e1 la protecci\u00f3n reclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por mandato de la Constituci\u00f3n, NIEGA &nbsp;la tutela promovida por Ernesto Alonso Cort\u00e9s Uribe. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>HILDA GONZ\u00c1LEZ &nbsp;NEIRA &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC12076-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC12076-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00ba 11001-02-03-000-2021-03179-00 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n de quince de septiembre de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., diecis\u00e9is (16) de septiembre de dos mil veintiuno &nbsp;(2021). &nbsp; Se &nbsp;resuelve la salvaguarda que Ernesto &nbsp;Alonso Cort\u00e9s Uribe promovi\u00f3 contra la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[40],"tags":[],"class_list":["post-57577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-septiembre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}